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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Hospitalidad

Hospitalidad

Estoy en casa de otra amiga. Voy de casa en casa desde el pasado jueves. Es cuando aparecen los que trabajan, las cosas son así. Son de confianza y saben que me puedo quedar tiesa, de forma que es posible y bastante probable que duerma allí mismo. El otro día, cuando quise llamar a un taxi ya era tarde, y eso que todavía no me había tomado las pastillas. La rutina del sueño ataca, y a medianoche me entra un bajón llamado "se me apaga el cerebro".

Y claro, vida social incluye cosas tan tontas como charlar hasta la una o las dos, noto el bajón a veces y me lo trago con patatas, como siempre. Hace medio año que no les veo, hay mucho que contarnos... Es un placer estar unas horas con ellos, aunque avisada estoy que las reuniones sociales con más de seis me dejan kaputt en las condiciones actuales de tratamiento farmacológico. Y con menos gente también me ocurre, el otro día éramos cuatro y tres horas de charla acabaron conmigo. No de los nervios, me quedé sin pilas directamente, desconectada, psicológicamente agotada. Intento quedar con dos personas a la vez como máximo.

Mi definición de casa es: mi casa es la casa de mis amigos. Tengo pocos y buenos amigos, y si se queda por la noche, su casa también es la mía. Estoy algo desubicada, por supuesto, pero sus casas son territorios también conocidos.

De hecho, resido con mi madre, pero la vida social... pequeñas escapadas.

Ya estoy en 1-1-1. Y esta medicación, por todos los rayos, FUNCIONA.

"Me salgo", pero no canto victoria. Es otro pequeño paso. Y los efectos secundarios están ahí. Imagino que la pauta irá cambiando gradualmente, que estoy en un proceso que ahora empieza desde el punto de vista farmacológico, y desde el que a mí me interesa: menos ansiedad y menos efectos secundarios.

Y me trago también las ganas de volver a mi casa, dos veces a punto estuve de hacer la maleta, pues he de visitar a mi terapeuta y de paso, seguir viendo a mis amigos.

Estoy haciendo campaña para que se vengan a Madrid en alguna escapadita... este año vinieron dos. Es lo bueno de vivir en el kilómetro 0, "todos los caminos conducen a..."

Esta tarde, cita con la que afirma "esto se acaba la semana que viene". Y le contesta mi amiga: "no chata, la semana que viene empiezas". Otro "sobrinito". Somos las últimas singles del grupo, "la colla", la amiga con la que ahora comparto domingo. Tenemos sobrinos de sangre, y sobrinos "adoptados".

Quiero mucho a... ahora pondría unas cinco iniciales.

***

1 comentario

Francisco -

Solamente que me he sentido muy identificado con algunos de los efectos secundarios. Suele quedarme una hora libre desde las 11.00 a la medianoche. Siempre quiero estar durmiendo después de las 12:00. Normalmente me levanto a las 7:30 y por la mañana hay que estar en las mejores condiciones. Pues, entre la cena y la hora de irme a la cama, aproximadamente de 11:00 a 12:00, tengo un bajón tan grande que no puedo ni leer y eso que no me he tomado la medicación todavía. (Risperdal y Plenur). Un saludo y mucho ánimo.

Francisco.