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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Pensando en voz alta

Soy afortunada, y mucho. Aunque el diagnóstico tardío hiciese mucho daño a mi vida. Me protege un estado del bienestar, por ejemplo, cuando no he podido trabajar por baja laboral no me ha faltado dinero. Soy europea, y esto es algo que he de agradecer mucho, aunque cada año maldecía la hora de pagar impuestos.

Soy afortunada, he vivido en una capital donde hay un equipo que investiga sobre el TB. Estos profesionales me han devuelto a la estabilidad, toda la que hasta el momento es posible, o tuve alguna vez. No me alejaré de núcleos donde haya un especialista en TB aunque siga gastando dinero en las consultas. Sin salud, el dinero no vale nada. Por un cáncer se iría a Houston, ¿se sabe que el TB mata con suicidios?

Soy afortunada, recuerdo perfectamente lo que era mi vida antes del diagnóstico y sólo era dañina para mí y para mis seres queridos. Me cuido para mí y para ellos, puesto que nadie quiere verme "como antes", o algo mucho peor, cuántas veces lo hice y no lo hice y ya ni pienso en hacerlo.

Soy afortunada, no tengo un grado grave de la enfermedad, ni trastornos de personalidad asociados. Sólo me molesta la angustia y el ciclo menstrual, que altera mi estado de ánimo.

Soy afortunada porque antes pagaba poco por mi medicación, unos 20 euros al mes quizá, y ahora me resulta gratuita. Es una medicación muy cara que se paga íntegra en otros lugares.

Por eso y más que he sabido, soy consciente de que no todo el mundo puede decir lo mismo, sé de mucho sufrimiento por haber nacido con una enfermedad puñetera en el lugar menos indicado, y por tantas otras cosas. Es momento incluso de llorar, qué injusticia la de nacer al azar en el planeta y que de eso dependa tu salud y tu esperanza de vida en general, por no hablar de calidad de vida.

A los 35 mi vida cambió, sufrí mucho, pero soy afortunada por decirlo en pasado.

Tengo tanta fortuna por tener familia y amigos, por sentirme amada por ellos, que no sé qué hubiese hecho de no tenerles.

Sencillo ejercicio, esta lista, en la caída del domingo, ese momento tan melancólico. O no es fácil, pero es importante saber de dónde vienes, aunque no sepas exactamente a qué quieres dedicarte cuando seas mayor.

Reconstruirse ya es mucho.

Y os digo que es posible hacerlo, lo es, y lo dice alguien que ha estado demasiadas veces en el infierno o en el reino de los muertos en vida, reinos que a veces se presentan en mis pesadillas pese a que no los olvido de día.

Y alguien que dista mucho de estar sana, pues tengo indisposiciones casi diarias por efectos secundarios, simplemente me sujeto 24 horas al día. Tampoco soy rica, pero puedo comer y tener mi techo.

Soy afortunada por estar mejor. Estaré mejor-que-mejor, porque sólo hace un año que estoy mejor.

Y... cruzo los dedos... no he ciclado en un año. Puedo hacerlo en cualquier momento, de hecho tres oscilaciones con pinta de episodio han sido paradas farmacológicamente. No está en mis manos ciclar, sí poner los medios y las alertas para ver si ello es llevadero o se convierte en la montaña rusa de la que tanto me costó bajar.

¿Esfuerzo? Sí, algo de eso hay. Ya hablaré de eso, si no lo he hecho ya durante este año, post a post, paso a paso. Esa es la esperanza que pueden recibir mis amigos virtuales del otro lado del charco. Todo tiene su truco, y cada uno tiene su truco también.

No sé rezar. Pero de alguna manera lo he hecho esta noche, como cuando de niña venía Madre a darme las buenas noches con un Padrenuestro.

Pienso en voz alta, y la mirada se lanza al techo, qué tendrá el techo.

***

3 comentarios

Jamaika -

Imagina

Imagina emigrar a otro país,

Donde no es fácil sobrevivir,

Ni encontrar ayuda,

cuando necesitas atención,

Imagina que conoces un profesional

Que te atiende de gratis…

Que desaparecen las fronteras,

respirándose la amistad,

Nada más que temer o que ocultar,

ningún tabú,

Imagina que entras en sintonía

Con el mundo; viviendo en paz...

Imagina que no hay presión,

que el tiempo no existe,

que la comunicación es ductil;

y el fuego arde con solemnidad,

Imagina que esto es cierto

Y que no es una enfermedad...

Quizás pienses que soy una soñadora,

pero no seré la única,

y espero que el hambre de amor
que tengo,

quede saciada;

le quiero...


Experiencia real escrita bajo el
Influjo de „ Imagine\" de John Lennon

Bertrand -

¿Qué tendrá el techo?

El límite. El límite al que se puede llegar y del que no se puede pasar.

Aunque, como todo límite, sólo marca la frontera de lo que queda por descubrir.

Asómate a la ventana... y mira para arriba...

Un beso,

Bertrand.

valpro -

Eso si que es ver la botella medio llena.

Un abrazao.