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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Polònia, dia 6è: quadern d'un dia de repòs emocional (post dinàmic)

Polònia, dia 6è: quadern d'un dia de repòs emocional (post dinàmic)

Segundo post publicado el 16 de mayo

 

Polonia, 6º día: cuaderno de un día de reposo emocional (post dinámico)

 

10.33. Ya he puesto una cafetera de descafeinado. No me quejo: ayer, posteando, no sólo se me fue el santo al cielo, o el teclado, porque cuando lo colgué había pasado la medianoche y claro, la fecha no es 15 como hubiese deseado. Al final me dormí hacia las 2,30 a.m., y a las 10 se disparó el resorte del "despierta, guapa", que ya se encuentra en plena forma, lo cual es de celebrar.

El hijo pequeño de Mme. Jetlag se ha puesto malito y ya está la mujer en urgencias. El factor bebé indispuesto no estaba en el menú. Dos del sector hijos tienen abuelas para cuidar de ellos en un momento dado, me digo.

Para lo que me queda en Barcelona, aunque son días por delante si las cosas no se tuercen, la nueva pauta del psiquiatra va a ser cosa ya de Madrid. Quiero tener un cuaderno de rutinas y bipolaridades nuevo listo para anotar las anomalías con los cambios. Como la cosa va en plan ensayo-error, tendré que documentarlo.

No era parte del programa de las fiestas, pero hoy alguien será invitado a comer conmigo en casa. Tengo la nevera llena: una, porque se me quita el hambre con tanto estrés, y otra porque he comido fuera estos días.

 

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11.01. Ya llevo el globo encima. Pues hoy le voy a dar compañía: necesito escuchar a Springsteen, con o sin el coco al 100%. Es hora de escribir un mail-tostón de los míos: a ver a quién le cae hoy.

Tareas: ir a la peluquería. Odio hacerlo. Quizá me anime una de las Mmmes. que también ha de pasar por el suplicio. He soñado que iba a por recetas a un extraño ambulatorio: debo revisar mi botica.

Ese "Dancing in the dark" sigue poniéndome los pelos de punta, y la carne de galllina. Los buenos recuerdos de los conciertos del Boss en los 80 y 90, esos sí que los llevo en las venas. Como los otros, pero estos no los tiraré al pozo, me niego.

Ha llamado la anfitriona. Aleluya, ya tenemos fecha y hora para ese primer macro-encuentro, y del segundo, ya hablaremos. De buena mañana, apagaría el teléfono para declararme desaparecida todo el día.

11.36. Ya sale el segundo descafeinado. Ya estamos con cafeína y nicotina como siempre, la novedad es lo de Bruce en las venas. Algo que, aunque suene raro, es muy barcelonés.

 

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14.23. Reparo en que me he quedado tiesa, tiesa delante de esta pantalla tonta, escogiendo canciones, pues no quiero parar la música como dice la canción de Village People, necesito repararme y eso me da fuerzas. Rechazada la propuesta de Mme. "hijo inquieto" para ir a la playa, he descubierto como si no lo supiese ya que hoy no estoy para leches. Eso sí, doy el tipo por teléfono y mail, ese extraño don.

Mi amiga lo ha visto en directo, como mi madre: pasaba por el barrio camino a la playa. La recibo, le doy algo al crío para que juegue, pero ella está hiperactiva, al ritmo del bebé, mientras que yo tengo el cerebro marchito, todo a cámara lenta. No puede ser, no puedo salir de casa y tener actividad normal, o a tope, no antes de la hora de comer. Ella lo ha entendido.

Reviso esas fotos de Barcelona. Si no hay fábricas cerca que contaminen, el cielo suele ser hermoso en todas partes. Pero cómo noto el cambio de color. Aquí la luz es especial. Cómo adoro el azul de Madrid, tan intenso. Y... cómo una puede transformarse cuando una deja de mirar al este, toda la vida hacia el este, y el oeste no tiene desperdicio.

Cuestión de puntos de vista. Mejor no me meto ahí, que filosofía+pastillas es mala combinación.

Estaría bien pasear por la playa al anochecer, en plan tranqui total, y hacer alguna fotografía de recuerdo, por ejemplo de ese pez tan chulo y deslumbrante a plena luz. Aquí todo "se hace", hasta un paseo: "et ve de gust fer una passejada?" (¿te apetece dar un paseo?). Fer es el verbo, muy parecido al "faire" francés, pero bueno, de eso puedo hablar en otro post.

 

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16.20. Suena ahora en la lista de reproducción aleatoria Planet Funk, "Who said" (http://www.goear.com/listen.php?v=f713ae2 ), y ahí he reaccionado. Llevaba escribiendo dos horas, absorta. Me ha gustado ese borrador, tiene posibilidades, como otras tantas piezas de puzzle que colecciono a la espera de un momento de lucidez extrema de esos en los que "todo cuadra", momentos que han de presentarse a dosis muy reducidas, quizá uno al mes-dos meses, porque estoy pisando el lado maníaco del asunto entonces. No puedo llamar esos momentos a voluntad (aunque sería fácil con ayuda de alcohol), porque no me los puedo permitir (y menos el alcohol), así de duro, y esto está firmado hace mucho tiempo.

Sonará extraño, pero es parte de los compromisos que he asumido conmigo misma y con la enfermedad. Si no puedo controlar a la bestia, puedo acabar ingresada, y eso en estos momentos lo de pensar en hospitales está completamente fuera de lugar, precisamente porque otro de mis compromisos es con el tratamiento farmacológico, revisiones con el psiquiatra... y ya sé darle una leche a este coco que funciona rápido, cuando se pone más "genial" que de costumbre. Lo cual ocurre tan rara vez... no recuerdo la última. Lo de ahora ha sido como encenderme un cigarrillo: de repente, me puse a teclear. Normal, todo normal, ninguna subida.

Lo malo de escribir, y por eso lo dejo y lo retomo, es que te aparta del mundo. No te importa si comes o no, si duermes o no, y de hecho no cociné, si a dar vuelta y vuelta en una plancha se puede llamar así, un filete. Ni he dormido la siesta que tenía planeada para estar dispuesta a un "baño" con amigos esta tarde-noche. No me entra nada cuando escribo, sólo humo y agua, ni siquiera siento nececesidad de orinar, porque estoy sacando, lo estoy sacando todo, y no en un diario. Me dejo las entrañas en un escrito denso de unas 600 palabras que le he enviado a un "crítico" al azar entre mi lista de contactos personales.

Quizá lo necesitaba, tener un orgasmo con el teclado como acompañante y no otra cosa, malpensados (o bienpensados), después de estos días. Tengo un proyecto pendiente, casi un encargo, y eso sí me quita la inspiración por versada que esté en el tema. No me gusta trabajar bajo presión, porque no rindo bien, no me siento satisfecha con lo que hago y me importa un bledo si a alguien le gusta; si a mí no me gusta, s'ha acabat el bròquil (sanseacabó).

Esa canción en efecto me ha hecho algo, poco sé del tema de frecuencias y ondas que se mueven por el cerebro pero por ahí van los tiros de un fenómeno de esos cotidianamente sobrenaturales. Ahora me siento despistada, ese escrito se acabó y no lo he releído pero sé que me gusta porque se ha llevado algunos litros de sentimientos que podía expulsar. Ni negativos, ni positivos. He dado lo mejor de mí, como hacía tiempo que no notaba, salvo en algún post si es que puedo compararlo, y no hay muchos posts que pueda salvar con la cabeza alta, como tampoco escritos. He dado lo mejor de mí, como estoy haciendo estos días con amigos y familia, así que hoy le tocó a un documento de texto.

Pero ay, eso no es escribir, sino vomitar, por hermoso que pueda resultar. Necesito otro profesor de literatura que me retuerza como lo hace el psiquiatra, pues el crítico de hoy me temo que va a decir lo de siempre, y no es halago lo que necesito. En el fondo, me gusta que me den caña. Cómo disfruté con mi psiki: me la metió doblada, para variar. Un crítico, lo que ha de hacer, es destrozarte. Si no, no mejoras.

Insisto, postear en "Carne de Psiquiatra" pocas veces me ha dado la satisfacción que siento ahora, y de vez en cuando recuerdo algún post que inserto en las FAQ como "artículos destacados".

 

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17.37. Si hay una canción que me destroza, y aquí revelo uno de mis puntos francamente vulnerables, es "Love will tear us apart" de Joy Division (http://www.goear.com/listen.php?v=cf93314 ). Quien la colgó comenta: "La música de Joy Division se caracteriza por su crudeza, por su violencia, por su caótica contundencia, pero Love Will Tear Us Apart es clara, nítidamente, un tema de amor, una descarnada reflexión sobre el amor en la que Curtis se muestra, por primera vez, plenamente vulnerable".

Pues al escucharla, me ha tocado el alma por varios lados que no voy a compartir, y lo último que voy a escribir en este post dinámico, que cierro, es que me hacía falta un día tranquilo y solitario "como en Madrid", ya que esta música me ha dado plena conciencia (confirmado más bien) de que empezaba a sobresaturarme con tantas emociones, que ahora soy y estoy muy frágil, me siento débil, vulnerable, y debo dejar mi mente en blanco, y más después de haber escrito algo (no, aquí tampoco lo compartiré) que necesita correcciones pero me parece muy poderoso. El -llamémosle de nuevo- don, cuando te ha pedido ese esfuerzo, agota. No sé si se trata del famoso "Fuego", pero sí una especie de posesión.

Respiro hondo. No hay ansiedad. Firmo. 

 

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Otra foto del pez... de e-architect.co.uk.

 

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