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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Disco-gym-noche

Disco-gym-noche

La regularidad y yo estamos definitivamente reñidas.

Ayer no valía para nada, estuve vegetal. Pero hoy me pegué una paliza buena en el gimnasio, a mi ritmo de principiante, tooodo poooco a poco. Es increíble el poder del ejercicio. El otro día coincidí en msn con Valpro (colega y seguidor del blog), y nos pusimos un poco al día. Afirmó muy contento y convencido que gracias a la práctica diaria de deporte se sentía mucho mejor. De hecho, entre una cosa y otra, ha remitido. Es posible, sí, no se está nunca a salvo de recaer pero se puede llegar al equilibrio, a la eutimia. Le felicité de corazón.

Salgo machacada, pero en realidad el esfuerzo no ha sido tanto. Porque noto que mi postura está corregida, voy erguida con una marcha... que se nota, se nota hasta en la casa. He decidido poner orden en un sector imposible (últimamente, eso era cosa de la asistenta), y además durante la tarea me he topado con algo que me ha dado una idea para decorar una pared. No es hipomanía, es actividad, pero si sigo con este ritmo habrá que tomar medidas, lo sé, y ahí tengo el cuaderno de rutinas y bipolaridades para dar informes a mi médico. Tendré que contar que estoy con la menstruación, también, que suelen ser "días buenos" cuando le toca al ovario no depresivo.

El movimiento trae movimiento, es la inercia. Sólo eso explica por qué he empezado a escuchar música (¡Por fin!), y no de la tranquila. Mucho house, hoy. Y Non Smoking Orchestra. El Reload de Tom Jones (¡Cuánto tiempo!). Los remixes de Moby. Y lo más cañero en plan disco-funk entre mis mp3. Por poner un ejemplo, cuando estoy con marcha, no me canso de oír esta canción en versión radio o en mixes:

http://www.youtube.com/watch?v=z2KROs72tzo

Pues me he puesto los tacones y he bailado en casa, otra actividad que ha desaparecido con el tiempo de mi vida. Antes (trabajo, pre-diagnóstico...) bailaba a menudo en el salón, no sólo en discotecas. Pero hoy sólo un par de canciones: tenía mucho trabajo, y lo peor es que no me divertía.

. . .

Cuando me siento bien, cosa que ahora mismo atribuyo al deporte (llevaba días hecha una braga con ansiedad), luego ocurre una de estas dos cosas:

1. El día después toca cambio de tercio (tema que salió recientemente en el blog). A veces lo pago más de un día. Hoy "amanecí" después de días tontos.

2. Hago travesuras. Ya que estamos bien... aprovechemos.

Tomé las pastillas a su hora, más o menos medianoche. Noté su efecto sedante a eso de los 45 min. como es habitual. Pero estaba liada en mis cosas, y me forcé a seguir un rato más.

A la media hora quizá, ya había superado "la barrera" del sueño. He cenado entonces (no comment). Volvía a estar despierta. Como si acabase de levantarme por la mañana, pero bien activa. Y voy y me tomo un té, oleee.

Y he seguido con mis quehaceres. Cuando me da por organizar algo, parar tampoco es bueno, porque mañana igual (seguro que) es nunca para acabar una tarea. Eso es esprintar y también pasa factura, pero para mí era importante continuar.

Sé que este insomnio no va a beneficiarme. Pero la noche ha dado mucho de sí. Cómo me gusta disfrutarme con el cerebro lucido y activo, sobre todo activo, porque me paso el día atontada. No me va rápido (sería una mala señal y debería tomar medidas), simplemente funciona bien cuando pasa el mareo y si se enciende con música. Me siento tan "yo" por la noche... ay, ese búho que llevo dentro.

No sé si dormiré más tarde, o ya de día, o iré primero al gimnasio. El deporte está demostrando que es beneficioso para mis neuronas. Quizá Valpro me dio el empujón definitivo y deba agradecérselo algún día, aunque el trabajo de fondo lo hizo Henri estos meses atrás.

. . .

Hablo de una travesura. En realidad, es saltarme las normas (ver auto-sermón publicado hace pocos días) de forma tan descarada que en un hipotético carné por puntos del bipolar, me hubiesen sacado al menos dos. Irresponsable. LO SÉ (¿le pongo negrita?).

Situación actual: son las 6.44 de la mañana. No oigo pajaritos porque uso auriculares. Tomo un descafeinado instantáneo. Tengo abiertas muchas aplicaciones en el PC, y hace un rato abrí el blog.

La juventud, por definición, necesita saltarse las reglas. Cuando uno ya no es joven, entonces ya se le llama directamente excéntrico.

Pues bueno. Pues vale.

http://www.youtube.com/watch?v=QvT3qN25juY suena ahora, no la conocía. Estaba tan desconectada de la música... hasta que me la pusieron en el gimnasio, me sonó a rayos la primera vez, pero ahora la asocio al ritmo, ritmo en mis horas, esa actividad que tanto ansiaba. Mañana, dentro de unas horas, no se sabe, pero hoy no vegeté.

Para celebrarlo... algo que suena ahora y además de transmitir esperanza, "sube": http://www.youtube.com/watch?v=5lo4IIgOaF4

Quizá esté en buen camino, o quizá esté entrando en una hipomanía "primaveral", estacional. Pero ¿y si la depresión está por fin remitiendo? El TB descoloca, nunca sabes qué pensar, si tu conducta es enfermiza o normal dentro de lo exógeno, de las cosas que le pasan a todo el mundo y le provocan emociones.

Prefiero pensar que me ocurren "cosas humanas": que estoy abriendo horizontes poco a poco fuera del mundo bipolar, que he conocido a alguien, que mi cuerpo se desentumece y despierta, que el tiempo es magnífico, mi monitor un encanto, y que me tocó el ovario benigno.

***

Imagen: http://differentisdangerous.blogspot.com/2007/11/open-your-box-02.html

Canciones: Swastika Eyes (Primal Scream); The sun always shine on tv (Milk inc.); One Headlight (The Wallflowers con Bruce Springsteen en directo).

4 comentarios

Carne de Psiquiatra -

Je, je. A decir verdad, sólo me los pongo por casa, por verme con ellos, porque si salgo a la calle con ellos me mato.
Y si bailo algo por las mañanas, que se queje quien proceda. ¿Qué tal decirle "me preparo para el próximo casting de Fama"?
Tiene su punto de humor la cosa, sí. Me alegras la mañana con tu comentario.
Saludos, Dora.

Dora -

¿Y qué opinan los vecinos de abajo? (por eso de bailar con los tacones...)

:)

Carne de Psiquiatra -

Lo cierto es que he dormido unas horas y me siento cansada pero me veo bastante "normal".

Creo que tienes toda la razón.
Bueno... a mí me ha costado todo un año "animarme", un día sucede y punto. Te llegará el momento, de la misma forma que yo puedo perderlo.

Gracias, Marta.

Marta -

Me alegra notarte contenta, activa. No te asustes, el ejercicio provoca eso, es mucho mejor que cualquier fármaco antidepresivo. Durante años acudí al gimnasio a diario, y debo reconocer que no me deprimí ni ciclé. Estuve "normal" (poco me gusta esa palabra, será que no tengo un claro referente de lo que es la normalidad).
Ojalá leyéndote encuentre el ánimo suficiente para empezar de nuevo a hacer ejercicio. No solo mi mente lo necesita, mi maltratado cuerpo también.
Aprovecha que estás a tope de endorfinas para resolver asuntos y tareas que normalmente no haces.
Un abrazo