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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Caña a la catalana

Caña a la catalana

Me dijeron una vez que somos unos 150.000 los catalanes residentes en Madrid. Pocos, al parecer, en una ciudad de tres millones. Pero es que andamos un tanto escondidos.

Quedo con [un catalán]. Entre semana, como la gente de aquí, que abarrota las terrazas. Salen a diario, estos madrileños. Allí no es lo mismo, salvo en algunos barrios. Nos hablamos en castellano: acordamos en que mejor pasar desapercibidos. Se nos puede mirar mal, sí. No podemos ir con un tatuaje en la frente en plan "Asturias, patria querida", pues a una sidrería hemos ido a parar, lo cual allí es más bien exótico. Aquí es posible que un taxista te haga bajar porque te oiga hablar en catalán. Allí lo es que alguien se empeñe en hablar catalán a quien no lo entiende. En todas partes hay estúpidos. La intolerancia es un gran problema en un país que se las da de moderno y multicultural, todo ello en la propaganda institucional. Los de a pie somos quienes debemos ejercerla.

De inmediato se abordan temas que son tópicos, diferencias entre el aquí y allí y sus gentes, por lo que no voy a citarlos, pero ambos nos hemos encontrado con ellos en años de residencia, pocos, en la capital. Y también es bueno que se hable de política, porque allí se hace de forma cotidiana, y no para el "todos son iguales". Todos nuestros antepasados, aquí y allí, pasaron por la guerra, y a nosotros quizá se nos ha legado de forma más profunda en nuestra cultura el disfrutar de los derechos antaño perdidos. Y como buenos catalanes, hablamos de política, ale. Sin entrar en discusión partidista: se nota que no votamos lo mismo. ¿Ves el Polònia? Pues no, pero me han hablado mucho. Ya te pasaré la página web donde los cuelga TV3. D'acord. (Mira, el último gag: http://www.youtube.com/watch?v=LrJtUevEZDw)

No hay agua con gas. Para mí, sin gas; él, resignado, una cerveza. "Cuando me ven pedir agua con gas, ya me preguntan si soy catalán". Unos champiñones para picar algo: los sirven en salsa, con algo parecido a tocino. Al final, él dice: pero bueno, ¿tanto cuesta hacerlos con ajo y perejil? Y me parto. Será mejor que quedemos allí, para comer una carne a la brasa y no un asado, con genuino all-i-oli, y no lo que aquí sirven como tal. Eso sí, aquí hacen una sepia muy buena, y me pregunto por qué no la pedimos.

¿Volveríamos? Nooooo. Nos gusta Madrid.

. . .

Escrito recuperado de la copia de seguridad del pasado 12/07.

Comentario post-elecciones de ayer: (supongo que como catalana) no me gusta el bipartidismo, y prefiero no extenderme aquí en esta cuestión.

P.D. Algo va mal en el reloj de Blogia, no es tan tarde. 

***

2 comentarios

Marta -

Buenos días Blue. Creo que tenemos una percepción distinta de Madrid y Cataluña. Sabes que Barcelona, ciudad que adoro, fue la que tenía elegida cuando pensé en cambiarme de residencia. Pero no puedo estar de acuerdo contigo en que allí es exótico que alguien se empeñe en hablarte en catalán cuando no lo entiendes. A mí me lo hicieron, durante una cena con amigos de mi novio, y, como estaba en una etapa demasiado "sensible", acabé llorando en casa. Me sentí totalmente desplazada. Lo mismo me ocurrió en la farmacia, y en la tienda de comestibles. Supongo que serán hechos aislados, o así lo espero.
Me gusta Cataluña, en especial Barcelona, me enamoré de un catalán, tengo allí a mi mejor amigo, pero lograron que me sintiera mal por no hablar catalán.
No busco enfrentamiento, nada más lejos. Me siento más en casa en el barrio de Gracia que en mi ciudad. Y si la economía me lo permitiera ya estaría instalada en ese barrio. Pero, caray, si ven que no les entiendo que no insistan en hablarme en catalán. Mis esfuerzos hice por aprender algo, a pedir las cosas, a decir algunas palabras...
Un saludo desde Asturias, patria querida.

sam eidan -

Blue, gracias por escribir.
Me gusta leer tus aventuras rutinarias. Saber que a veces sufres como sufro yo. Arrastro una depre desde junio del año pasado. Por cierto, ¿a qué te dedicas? Yo soy redactor publicitario, pero en estos momentos me encuentro de baja fuera de la empresa. En enero me echaron.

Un abrazo enorme
Sam Eidan