Blogia
Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Farmacia

Farmacia Hace días que sé que me estoy quedando sin una de mis pastillas. Hasta que ayer me tomé la última, no he reaccionado.

Ya he regularizado mi situación de desplazada, ya tengo médico asignado, ya lo tengo todo menos las putas pastillas.

Esta mañana los nervios no hacían sino aumentar la nube mental. Me ha costado mucho salir de casa, no encontraba la cartilla, me he dejado el móvil... lo importante era llegar.

Y encargar a la farmacia el medicamento, que no suele estar "en bodega" a menos que haya otro que lo tome en el vecindario.

Esta tarde me haré con la p--- receta y de ahí a la farmacia, y esta noche seguiré el tratamiento, sin dejarme ni una pastilla.

Lo malo de esto es que he ido aplazándolo y al final me ha entrado estrés. El funcionario del centro de salud casi me hace tomar un tranquilizante, se le ha muerto el pc y en realidad sólo tenía que ajustar un cable suelto, "mire, es esto", joder, és que me ponen mala los funcionarios.

Me pone mala ir a los ambulatorios, y ya escribí sobre este tema en un post anterior. Hoy tocará abrir historial, seguro, cuando sólo quiero una receta oficial extraída de la pauta oficial de mi psiquiatra. El trámite consiste en pagar 0 en vez de 84, así que ya me tocaba mover el culo.

La última pastilla, pánico en las calles. Igual me tomo demasiado en serio el tratamiento. Mejor así.

Hoy le pediré al médico lo mismo que al de Barcelona: medicación para dos meses. Hasta hoy he estado muy tranquila al respecto, con mi "gran reserva".

Nada dura, y cada día tiro un blister a la basura, disimuladamente por supuesto.

2 comentarios

Carne de Psiquiatra -

Efectivamente, no conté en un nuevo post (ni vale la pena) la que se lió para que consiguiera la pastilla, receta en mano.
Sencillamente, no recordaba que era una de mis pastillas "fashion", así que después del "el laboratorio no sirve el fármaco" que me dijeron en la farmacia donde lo había encargado, tuve que recorrer bastantes farmacias para conseguirlo.
"Turismo farmacéutico", recuerdo que lo llamaban mis compañeros bipos.
Por fin la conseguí, además cerca de casa (haber empezado por esa, so...).
Pero por la noche me tomé la pastilla, como ha de ser.

pau -

Pues si que es complejo eso de la dependencia pastillera. Lo sé por mi compañera, ella toma analgésicos muy potentes y necesita de recetas selladas por un inspector, se las dan en cuentagotas y a veces ha tenido serios problemas, la pobre.
Menos mal que no vivís en Cuba... por ejemplo.