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Se muestran los artículos pertenecientes al tema BIPOLAR.

Un ego bipolar adolescente

 

La primera vez que oí esta canción, no me gustó mucho, claro, este grupo había envejecido, y superar aquellos logros del 97… me tenía escéptica. Una canción pop más, pensé. Estaba escribiendo, y por no perder tiempo buscando más música, seguí poniéndola. Empecé a notar la melodía. Poco a poco, fui entendiendo la música, en su carga emocional. Ya tenía algún significado, y a medida que la iba escuchando, el pedir la repetición se iba haciendo placentero.

 

¿Hay algún lugar mejor que este?
¿Hay algún lugar mejor que este?

 

Es lo que tiene el pop: mensajes para la juventud.

El lector Víctor, ya no sé cómo darle las gracias, la tradujo muchísimo antes de que apareciese una versión en youtube, que por ejemplo, al no poner interrogación en si hay un lugar mejor, me parece que pierde sentido respecto a la de Víctor: http://www.youtube.com/watch?v=obnCR7XR-sQ

Y hasta aquí, la música introductoria.

. . .

 

Me identifiqué de alguna forma, y pensé que sí hay algo de adolescente, pues ese mensaje me lo parecía, en mi ego bipolar, porque es muy joven como tal, como consciencia.

 

¿Sabes que estos sentimientos no los conocía?

 

Debe haber algún lugar mejor, donde no deba tomar pastillas, donde no deba sufrir cambios de ánimo ni episodios, donde los demás no deban tolerar mis “yuyus”. Ahí reside una tentación muy grande, en querer escapar de eso, en lo onírico; malo, si me meto en lo real.

Ese lugar no existe, no entendido como el paraíso-futuro que llegará para la calidad de vida de todos. Todavía no tengo mi cóctel “no lo tocamos ya”. Hay quien ha esperado diez años: ya llegará mi día, sólo llevo algo más de seis a efectos farmacológicos, y...

 

Con todo, prefiero estar aquí que en cualquier otro lugar

 

Seis a efectos de crecimiento de ese ego bipolar.

Lo que sí creo es que ese joven ego va a crecer, y va a conocer mejor, un día ya del todo, con quién se las está viendo, con un Trastorno Bipolar con mayúsculas, y va a poder controlar mejor las cosas. Sé que no lo controlo, porque este año he intuido el terror de esa espada dos veces ya, por meter las narices donde pensaba que estaba todo bajo control. Control, control… palabra clave, no quiero sinónimos.

 

Siempre viviendo bajo algún mandamiento...

 

Un ego adolescente debería callarse más, aún cuando quisiera gritar, o peor, gritarle a alguien. A tomarse las pastillas, aún cuando quisiera tirarlas por el inodoro. A ir al psiquiatra, aún cuando quisiera mandarle al otro extremo del planeta y quedarse mirando al techo. Esos impulsos. Va a aprender a comportarse, en definitiva. ¿O acaso no criticamos a los adolescentes que hacen el vándalo, que son maleducados, que tienen malos modales?

 

¿Hay algún lugar mejor que este?
¿Hay algún lugar mejor que este?

 

Es más fácil ser un eterno adolescente y acomodarse en esa actitud donde es tolerado por su enfermedad, que madurar. Soñar con que existe un lugar mejor, que aceptar dónde uno vive. Son las malas noticias: que hay que trabajárselo, ese lugar, por ti, y por los que viven contigo y te rodean. De eso hablaba en el post "Lucha":

 

Creo que la verdadera lucha está en nuestro entorno. En cumplir en el trabajo. En ser parte de una familia. En salir, tener amigos, ser sociable, ser amable, ser digno de ser amado. Ser personas en toda la dimensión de la palabra. Esa lucha, es la de cada uno. (...) Nuestra rehabilitación como personas con esa entelequia llamada dignidad reside en las manos de todo el colectivo de enfermos mentales, de lo que proyecte cada uno hacia los demás desde cada hogar.

 

en un mundo lleno de confusión
pues así es la raza humana

 

Creo que crecer en este sentido bipolar es un proceso interno como es el dejar de ser un adolescente díscolo (aunque no lo fueses tú en su día), pero también pensemos en que a algunos les son aplicadas medidas correctivas o castigos, y otros necesitan ayuda, tales como clases particulares para aprobar exámenes. En el 2004, ingresé dos veces, y estuvieron a punto de mandarme a un centro de día.

 

Me parece que para acelerar y encauzar ese proceso, o bien hay que acudir a los grupos de autoayuda, y/o a un profesional llamado psicólogo con una terapia cognitivo-conductual, la más indicada para bipolares. He estado en terapia desde el 2000, y antes también, y todavía la necesito.

 

A veces aparecen estos sentimientos ocultos
Me pongo a llorar

 

Mi estimado Josep Font, ex presidente de la Associació de Bipolars de Catalunya, desde el principio del diagnóstico me acogió con afecto y mucha dedicación personal. Me ayudó mucho con sus palabras. Y decía siempre una muy importante:

 

AUTOCRÍTICA

 

¿Nos autocriticamos?

 

Si es así, ¿lo suficiente como para crecer?

 

. . .

P.D. Este post amplía y complementa un escrito de abril de 2006: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/041801-controlar-la-impulsividad.php  "Esto para mí es el "doctorado", por favor, ni siquiera he llegado a "la universidad". De mayor, quiero ser alguien que pueda controlar sus impulsos".

. . .

The Verve
Rather be

Traducción: Víctor
 
No hay necesidad de presentaciones previas
ni de pasillos oscuros ni alcanzar la fama
aun así encontrarás tu estrella
aunque con un poco de dolor

Quiero estar a tu lado
como si fuera nuestro último abrazo
en un mundo lleno de confusión
pues así es la raza humana
 
Con todo prefiero estar aquí que en cualquier otro lugar
¿Hay algún lugar mejor que este?
Sabes que estos sentimientos no los conocía
¿Hay algún lugar mejor que este?

A veces la vida parece separarnos
No quiero perderte
A veces aparecen estos sentimientos ocultos
Me pongo a llorar
Porque por nada querría perderte

Mmmmmmmmm…    - Multiplicaos!
Siempre viviendo bajo algún mandamiento ...
Siempre esperando la noche del juicio final
Eso hace que me rebele y grite alto
Y mientras veo a los pájaros alzar el vuelo en libertad
Ese montón de mentiras desequilibraban tu cabeza
Y mientras sigo llorando
Otro día comienza
 
Con todo prefiero estar aquí que en cualquier otro lugar
¿Hay algún lugar mejor que este?
Sabes que estos sentimientos no los conocía
¿Hay algún lugar mejor que este?

A veces la vida parece separarnos
No quiero perderte
A veces aparecen estos sentimientos ocultos
Me pongo a llorar
Porque por nada querría perderte
 
Con todo prefiero estar aquí que en cualquier otro lugar
¿Hay algún lugar mejor que este?
Sabes que estos sentimientos no los conocía
¿Hay algún lugar mejor que este?
 
(x2)

***

22/10/2009 07:20 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

De alguien a algo

20091021103024-plaza-lavapies.jpg

 

(...) Estoy suponiendo. Además, [él] no tiene por qué saber ni bipolaridades ni hostias, para él soy gente y gente he de ser, gente con la que habla, se ríe… Punto.

Parece estúpido decir esto, pero cuando confiesas este diagnóstico, el estigma bien se cuida de que dejes de ser "gente", que pases a ser escoria social, que la gente se diga de forma inconsciente que tú no mereces estar con ellos, que merecen “alguien” en vez de “algo” -pues en eso te has convertido- mejor a su lado, simplemente para hablar, pasear, reír, hacer cosas de esas que haceMOS la gente.

. . .

El otro día, en un bar, [él] me presentó a una conocida, quien tras decirme "hola" me espetó a lo bestia que me había visto en el centro de salud mental. Me quedé sin palabras, pero algo debía decir: pues sí, tengo insomnio, nada que no sea del dominio público, que tomo pastillas para dormir. Verdad a medias (la que sabe él), casi mentira por ello, pero a un desconocido no se le saca el expediente. Me contó su vida, que no reproduzco, madre mía, me habló de alcohol y drogas, seguro que le habían hecho mella en el cerebro, pues se le notaba en el habla y en otras cosas, por lo que me dije para mis adentros que esta chica debía tener algo más y tampoco, con todo su derecho, me lo contaba. Que ya estaba bien, y acudía a los controles. Tomaba una cerveza sin alcohol.

Supongo que bebía en ese mismo bar en sus malos tiempos pues sí me comentó que era asidua, y si estuvo como yo cuando lo hacía en algún episodio descontrolado, alguna bronca gorda debió montar con algún cliente, o con el dueño mismo, por cómo la miraba de reojo, todavía.

Aunque ya estés bien, no te perdonan, lo sé, el estigma lo llevas de por vida.

. . .

De los archivos personales de Blue

***

14/10/2009 09:43 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

EPTDLC y sus gentes

20091022135707-dentro-y-fuera.jpg

 

EPTDLC = "El Puto Trastornillo de los cojoncillos", según JXN, participante activo en los foros de Bipolarneuro y blogger.

Gracias a EPTDLC estamos aquí, supongo. Se conoce a gente muy maja en este ambiente. También hay que evitar que sea la única gente maja a quien conocemos. Al principio está muy bien esto de encontrar comprensión en los otros, pero luego y gracias también a mensajes como el "deluna" que colgué ayer [editado: archivos de mayo], a medida que uno mejora ya está en condiciones de "volver" al mundo real, donde encontraremos un 5% de gente con rasgos semejantes a los nuestros.

No sé si os ha pasado alguna vez, conocer a alguien sin diagnosticar y "oler" que lo tiene. A mí sí. Fue una experiencia agridulce.

. . .

Escrito hoy

El otro día un psicólogo me preguntó hasta qué punto estoy en el "guetto". Aunque no pertenezca a ninguna asociación, tengo amigos, soy bipo-blogger, estoy en contacto permanente con bipolares.... vamos, que estoy hasta el cuello.

. . .

De los borradores de Blue, mayo de 2009.

***

Imagen: http://www.archtracker.com/romanticism2-in-hangzhou-sako-architects/2009/07/romanticstore2-23/

04/09/2009 08:48 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Algo más sobre el 'espectro bipolar'

20090820091418-arco-iris-humano-2.jpg

Me sigue fascinando el tema del "espectro bipolar" (ver lectura de ayer). Creo que lo descubrí hace tiempo en el prólogo de Bipolarneuro, con estas palabras de Carlos Sánchez:

El TB es un padecimiento notable – se estima que lo padece un 6 % de la población según numerosos estudios, siempre sesgados por las incertidumbres diagnósticas que modifican la representatividades de las muestras- y es por ello digno de un estudio amplio, exhaustivo y continuo que nos vaya acercando y profundizando paulatinamente en él.

Hablaremos en esta Web del llamado ‘Espectro Bipolar’, concepto de difícil precisión, que está formado por grados variables de depresión y manía, donde la psicosis maníaco depresiva o TB tipo I constituye la punta del iceberg.

. . .

Es decir, somos más de los que pensábamos, atrás quedan esos 1 o 2%. Recuerdo una charla del Dr. Ghaemi, hará un par de años donde si no recuerdo mal (a saber dónde estarán esas notas), era partidario de recetar lamotrigina (estabilizador para bipolares) a los que presentaban en teoría una depresión unipolar. Y esto ahora lo añado yo por completo. Por si las moscas. Por si, supongo, el paciente era alguien como lo fui yo misma, que acudía a consulta sólo cuando se encontraba deprimido. No quiero tergiversar las palabras de ningún psiquiatra, valgame Dios.

. . .

Según el diccionario María Moliner, "espectro":

3  Física. Serie de las frecuencias de una radiación dispersada, que resultan en orden creciente. ¤ Particularmente de la *luz. Þ *Rayo. ¤ Se usa también en sentido figurado: ‘Al acto acudieron representantes de todo el espectro político’.

. . .

Personalmente, me alegro de que los psiquiatras empiecen a trabajar con la hipótesis de que las cosas no sean blancas o negras, a valorar que los porcentajes pueden ser más altos y menos conservadores. Por poner el primer ejemplo que me viene a la cabeza, más de un familiar no diagnosticado pero "sí" estaría ahí, en ese espectro.

Esto traería, cómo no, una marea importante. Se colapsarían todavía más los servicios médicos. Sanidad debería ponerse más las pilas. En fin, no sé si este país está preparado para afrontar un problema serio como es abordar bien la salud mental de sus ciudadanos.

***

Imagen: http://www.reflejosdeluz.net/doc_sinfoniamulticolor/humano.htm

20/08/2009 09:14 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

CHAM, o Cosas que Hacer Antes de Morir

De muerte natural, se entiende. Si quieres conocer a alguien, pregúntale por su lista.

Tengo por ahí una o dos. He olvidado casi todo lo que he puesto en el pasado. Ayer comentaba que compré un vestido que constituía uno de mis sueños.

Es un ejercicio que recomiendo. Porque a veces (al menos a mí me pasa todavía), no nos acordamos de esas buenas razones para seguir en este mundo.

***

27/06/2009 03:50 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

Cosas de la depresión

 

A photo on Flickr

 

La depresión te deja en blanco, parece que has perdido toda capacidad de inventiva, cuesta mucho tomar decisiones porque todo te da igual...

Si no tienes responsabilidades, te mueres de asco, las horas pasan en eternidad. Si las tienes, no puedes cumplir con ellas, lo que es peor si cabe porque te hace sentirte culpable y piensas más que eres una mierda, indigna de esta sociedad.

Si escribes, dejas de escribir. Si tomabas fotografías, ya ni miras las viejas. Si cocinabas, ahora comes congelados y precocinados asquerosos, y lo sabes porque has comido "de verdad" antes.

Si leías, ahora no sólo cuesta ya el hecho de tomar un libro entre las manos. Lo intentas, y ni siquiera recuerdas el nombre del protagonista a medida que vas leyendo. Cuando te das cuenta de que no te enteras de nada, lo dejas maldiciendo el momento en el que lo intentaste.

Lo mismo pasa con el cine. Llega un momento en el que has de retroceder un minuto, o cinco, o volver al principio de la película porque no entiendes una escena que quizá empiece en el minuto uno, donde ya dejaste de prestar atención porque nada te importaba ver esa película.

Lloras cuando cierta palabra o frase se pronuncia, lloras cuando recuerdas algo, lloras a veces porque has recordado y es tu inconsciente el que trabaja sucio para ponerte todavía peor.

Te emocionas ante cualquier cosa, tus ojos suelen ser un lugar húmedo, lo que dicho sea de paso, está muy bien si vives en un clima como el de Madrid, donde tanta gente tiene problemas por la sequedad.

Si no piensas en el suicidio, deseas que alguna otra enfermedad acabe contigo. Un día me prometí que no moriría a causa del TB, aunque mis papeletas son del 20%. Tengo más números para un cáncer de, por ejemplo, pulmón. Sé que de declararse una enfermedad tan grave lucharía por mi vida, como todo el mundo. Pero en plena depresión, deseas desaparecer de un cuerpo y un entorno que ya nada tienen que ver contigo, ni tu propia familia, ni tus amigos, nada ni nadie existe, sólo el tiempo, tiempo de ser una sombra de tí mismo, que transcurre tan lentamente.

Tu ánimo es el de un día gris y lluvioso. Fastidia entonces que haga buen tiempo, aunque suene a risa la cosa. Oscuridad necesitas, y eso te procuras. Aunque deberías salir y que el sol activase algo "tu vida", por una serie de reacciones químicas que (estoy en blanco).

. . .

En blanco se queda una hoja donde quiero escribir, a veces ni recuerdo por qué la abrí.

En blanco para contestar correos, no sé qué decir.

Sorda para el teléfono, no quiero hablar, porque sólo hablaré de mí y mi desgracia, porque el mundo no existe, no formo parte de él. Siento envidia de los que no padecen depresión, de los que van y vienen y hacen cosas, porque soy incapaz de casi todo, no vivo, y ellos sí, y yo querría vivir, no estar así.

Quieres ser sordo, no al ruido de la lavadora, no al tráfico en las calles, no a los niños a la salida del colegio.

Mejor que seas mudo, porque si hablas, te echas a llorar también. Hablas porque la gente te pregunta cómo estás y es imposible decir que bien.

Mejor no ver a nadie, porque te averguenzas de tu aspecto, y peor si te topas con algún retrato tuyo de tiempos mejores, porque no te reconocerás en ese espejo y llorarás más.

Esa persona no eres tú, es la Depresión, una enfermedad muy grave.

Porque si tienes ideas de suicidio, incluso ya planes, deberías ingresar.

Los familiares y amigos creen que hablan contigo, pero no es así. Tú lo sabes, no eres la de esa foto ni la de hace dos semanas o dos meses o dos años, en los que has tenido un día bueno al mes.

Mejor no escribir más sobre la depresión, porque lloras, con muchísimo fundamento.

Y además, pasas de revisar el post, que quede como borrador porque no hay fuerzas ya para mejorar o añadir nada.

***

P.D. Este post no está escrito hoy. Lo rescato de los borradores. Para quien piense que esto refleja mi día de hoy, aclaro que no es así.

P.D.2. Agradezco mucho vuestros comentarios, hoy hay 5. Llamo a los lectores a que sigan hablando de su experiencia en este tema.

17/03/2009 14:40 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 7 comentarios.

Bajo estados emocionales

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Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.

Proverbio chino

. . .

Recuerdo una carta que escribí hará un mes a un lector de Málaga. Ojalá no hubiese escrito en ese momento... a él le dedico el post, por haber sido el último caso que recuerdo.

. . .

Imagen: test para daltonismo.

http://www.elsingular.com/2007/08/30/test-de-daltonismo-y-percepcion-cromatica/ 

14/03/2008 14:25 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

Cinco acontecimientos que sí debo perderme

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1. Bodas

2. Bautizos

3. Comuniones

4. Funerales

5. Mudanzas

 

Me da un ataque de pánico, por ejemplo. Estas cosas me alteran, me emocionan, me da por llorar o por la risa histérica, no sé dónde meterme...

Eso, si llego a poner pie en ellos, pues antes suele activarse el instinto de conservación. O una ansiedad creciente que puede desembocar en ataque.

Emociones traicionan, no soy bipolar "oculta".

Se me disculpa, la depresión no es compañera de tales eventos.

Rechazo invitaciones con meses de anticipación, también.

***

01/03/2008 13:04 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

Vómito pasado y presente

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He subido un mp3 de este texto, que permite ahorrarse la difícil lectura de este post. Es una experiencia piloto con un programa para oír o grabar textos que uso en el blog por primera vez.

http://www.mediafire.com/?whytvkfzy4t

Se abre en una ventana aparte, donde lo primero que vemos es que el servidor escanea el archivo en busca de virus en pocos segundos. Entonces aparece "Click here to start download" y ya lo bajamos con la opción "Guardar en disco" del cuadro que se abre. Se almacenará en el directorio que por defecto guarde nuestras descargas (Escritorio, Mis Documentos... comprobar en el navegador).

 

 . . .

Me jode esta forma de vida. Aceptado está que tengo trastorno bipolar y que son las patatas que me voy a comer hasta que muera. Pero hay cosas que todavía se me escapan, esas pequeñas cosas diarias llamadas Hábitos (en mayúscula): ducharse, comer, aseo, mantenimiento del hogar, mover el culo de la silla. A veces todo es normal y automático, parece que soy una persona normal y hago mi vida en la calle como si nada. Pero tantas veces me doy cuenta que si como es porque alguien de mis cercanos me pregunta si lo he hecho y confieso que no, para qué mentir si lo que quiero es mejorar. De que más de una noche, me mandan a la cama aunque sé perfectamente que debo estar durmiendo a medianoche para encontrarme bien al día siguiente. Lo sé y no lo hago. Estoy cansada de tener la sensación de que dejo la vida pasar, esta mañana porque tengo efectos secundarios fuertes, esta tarde porque me da la flojera, de bajar a la calle por fuerza mayor cuando a la despensa le falta café o tabaco. De sentirme enferma, como si estuviese de baja médica, y por tanto, inactiva y sedentaria. En ese punto, cuando tengo un momento de energía, aprovechar para llenar el carro de la compra como si tuviese que aprovisionarme para ¿un mes de depresión? De tener el tiempo todavía fijado en el horario laboral. En un trabajo que no existe donde estoy de baja médica hace años. Porque es el fin de semana cuando me permito ocio, cuando mis amigos que trabajan pueden salir. Porque el domingo por la tarde sigo teniendo la melancolía del “mañana al trabajo” y el sábado por la mañana todavía hago limpieza y compra, como si no pudiese hacerlo entre semana. Muchas cosas cambian cuando estoy acompañada. En su día el psiquiatra me dijo que las comidas no las hiciese sola. Cuando como con alguien, al principio me cuesta, pero soy capaz de comer bien y no ese plato único que a veces como de pie o delante del ordenador. Mucha gente vive sola pero conserva la rutina de poner un mantel en la mesa. Yo no, desde hace mucho tiempo: uso la mesa como escritorio y como en un rincón, o en la mesita del sofá, y a veces me canso al segundo bocado y dejo la fuente casi llena. Cuando estuve muy enferma, a veces ni siquiera podía comer el plato que mi madre cocinaba, expresamente a mi gusto. Luego, por la noche, al tomar las pastillas me entraba un hambre espantosa y entonces era cuando iba a la nevera a comerme mis propias sobras del mediodía al microondas. Por desgracia, esto sigue sucediendo aunque cene bien, pues creí que cenando fuerte luego no tendría tanta hambre. La medicación me deja como borracha a medianoche y debo comer lo que sea, hasta el punto de que he llegado a quedarme dormida con una galleta en la boca. Esto engorda mucho, y por supuesto, mi figura ha aumentado tallas desde que me dedico a esto de ser bipolar, tanto por medicación como por falta de ejercicio y esta mala alimentación. Cuesta mucho cuidarse. Pero no quiero que me cuiden, no por rebeldía sino porque he de pensar que sólo me tengo a mí, aunque tenga familia, porque no quiero ser una carga para nadie y además, tengo ojos manos y pies para hacer yo lo necesario. A veces, o siempre, me falta voluntad para todo. Cuántas veces me he colgado un cartel en la mesita de noche: “levántate, dúchate, vístete” pero no lo consigo. Para qué, si no tengo obligación de ir al trabajo, y me he tenido que inventar trabajos para que las horas no pasen muertas ante la ventana. Me he apuntado a un gimnasio para tener una obligación pero todavía no puedo ser constante en el ejercicio y cuando tengo una semana buena voy pero luego un insomnio me deja tirada y venga a empezar de nuevo. Dicen que soy autoindulgente, y seguro que es verdad. Pero no encuentro motivación y mi autoestima es muy baja. No me quiero, así que debería considerar que cuando tengo la autoestima bien estoy “subida”, porque así lo parece. Como siempre tengo el semblante triste, cuando se me ve contenta por alguna cosa buena de la vida y digo “sí” a algún plan que me proponen, la gente se pone en guardia. Los demás siempre están ojo avizor, interpretando cada uno de tus actos como síntomas. A veces no quiero salir porque me da rabia que me llamen porque saben que necesito animarme, porque animarse no es una obligación. Sé cocinar y dicen que bien, pero me cuesta para una sola persona. Sigo comprando comida como si alguien fuese a acompañarme a la mesa. He llegado a cocinar para invitar a mis amigos, muy pocas veces, pero recuerdo una en la que, preocupada por no comer, cociné y conseguí comerme ese plato a base de invitaciones. Me he de inventar trucos para comer, y a veces aunque tenga la despensa llena me siento con la necesidad de ir a comprar algo que vaya a comerme, con los ojos, he de comer he de comer he de comer algo y voy a la desesperada porque sé que lo necesito pero al abrir la nevera, esa sensación de estar hambrienta y de que nada te guste, me pone fatal. El sueño, la comida, el tener actividades diarias. Cada día fallo en alguna cosa importante y la sensación de frustración es continua. Saco fuerzas para no hundirme pensando en que al menos he hecho una cosa de las que tenía apuntadas, gestiones cotidianas, cosas pendientes, responsabilidades civiles. Creo que los bipolares que tienen familia tienen mucha suerte. Obligaciones cotidianas que al ser rutina, lo son para él sin esfuerzo o con el esfuerzo que todas las personas hacen, excepto en momentos bajos. Los que vivimos solos, sin familia, sin trabajo, nos tenemos que obligar a todo, sin motivo “llevo a mi hijo al colegio” para salir de casa, sin motivo “se cena con el telediario y por tanto, a las ocho empiezo a cocinar”. La familia es fuente de problemas, pero el solucionarlos, aunque las emociones y la sensibilidad se pongan a prueba, es un ejercicio bueno para el cerebro. “Problemas con la pareja”, “problemas con los hijos”, “problemas con los suegros”: eso es tener vida, vida cotidiana, aunque se sufra mucho a veces, pero es vida. No tienes nada pero muchos darían algo por tenerlo. No tienes nada porque sólo tienes una casa con facilidades para descansar, aseo, y cocina. No has de rendir cuentas a nadie y por tanto acabas fácilmente en la inercia de no rendírtelas a ti mismo. Pero sabes que lo hiciste en un pasado, porque tienes conciencia de que las cosas fueron diferentes en otros períodos de tu vida, y te mortifica el por qué no lo hago ahora. Cuando por circunstancias convives con otros, te redescubres haciéndolo todo automáticamente, normal, pero vuelves a tu soledad y con ella, al abandono. No tienes motivación alguna, por y para ti no haces nada. En suma, creo que no es bueno que el bipolar viva solo, porque además tiene la necesidad de exteriorizar sus emociones a diario. De eso no he hablado, y es muy importante. Por esa razón no defiendo la opción de vivir con un animal doméstico. No puede responderme cuando necesito hablar. He convivido con personas, y siempre he solucionado esta necesidad de forma intelectual. Sé que un perro puede ofrecer comprensión porque empatiza con su amo, pero necesito algo más. Los cambios, cualquier cambio en la vida te lo tira todo abajo. Vuelta al principio. Has suspendido la asignatura. Me jode esta forma de vida, pero no puedo ponerle parches invitando a gente a comer a casa para comer yo, invitando a gente a visitarme para ponerme pilas, acariciando a un perro en vez de a una persona que sí tiene todo el derecho a recibir mi cariño y mis emociones, placenteras si son positivas, y fuente de conflicto cuando fluctúan hacia la irritabilidad o la melancolía. Sé que es difícil convivir con un bipolar, porque uno ha de tirar del otro en tantas ocasiones y eso hastía. Por eso vivimos solos. Y por eso me jode. Y me jodía antes del diagnóstico, también, no hace falta ser bipolar para tener estos problemas y si no, pregunta por alguien que esté soltero o separado, y cobrando el subsidio del paro, porque igual también le jode esa forma de vida.

Me jode, pero la vivo, así que no necesito ánimos, me los doy yo misma cada día, y publico esto porque supongo que no soy la única que se siente así, o quiero suponerlo.

 

P.D. De los archivos de Blue, texto que dejo sin fechar.

***

Imagen: "Format", de Richard C. Sultan

25/02/2008 11:52 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 5 comentarios.

EL CLUB DE LOS SUICIDAS VIVOS - II

Publicada y consensuada está la triste estadística: el Trastorno Bipolar acaba con un 20% de los pacientes, acaba en suicidios. Desconozco cuál es el porcentaje de los que estuvimos “ahí” pero seguimos “aquí”. Si me pongo fatalista, alguno del club CSV irá a parar al otro club, el del 20%, el "CSM". Pero también soy realista: de necios sería no reconocer que podemos reincidir (no se me ocurre otra palabra), y acertar (pues tampoco tengo otra, ahora).


Y para los que creen que alguien da “un susto” que es “para llamar la atención”, nunca olvidaré la frase de Myriam-Semeolvida: de parasuicidios, está el cementerio lleno.


Como ya he relatado, uno puede estar vivo, y sin embargo, muerto en vida. A eso se le llama: DEPRESIÓN. No es vivir, es sobrevivir en lo vegetativo. No vive el alma, perdida en un lugar triste y oscuro; a duras penas vive el cuerpo, porque tantas veces uno no puede ni comer, o no come sano; en definitiva, los cuidados son mínimos cuando no inexistentes. En depresión hay momentos muy duros, durísimos, en los que te dices: estoy cansado, quiero descansar de una vez, dejar de sufrir, porque esto no es vida.


El que ha pasado varias depresiones tiene la oportunidad o chance, pues depende de muchos factores (gravedad del episodio, etc), de resistir, sabiendo que TODO PASA, o en circunstancias desfavorables, de dejar de hacerlo, harto o harta de la misma historia. He visto tirar la toalla. Me baso en hechos tristemente reales: llamadas a familiares, cuando no directamente a ambulancias, lavados de estómago, ingresos hasta que baja la marea. Bien, pues considero que esa personas han entrado en el CSV.


Hace poco, Mariló entró en crisis. Extracto con su consentimiento tres párrafos del post que colgó en Bipolarneuro (http://www.bipolarneuro.com/foros/index.php?topic=2315.0)


[...] vuelvo a estar al principio, cuando mi única forma de reaccionar era intentar dejar de sufrir, el dolor era tan grande que podía incluso al amor que sentías por tu familia y sólo esperabas que ellos se dieran cuenta de que los querías mucho y que sabías que te quieren mucho, pero a veces los impulsos pueden a la razón, es más convincente y mas rápido.

No sé si sera verdad pero lo que sientes es que por fin llegas al descanso. Gran putada para todos los que te rodean, aunque no sea así, siempre pensarán que deberian hacer algo más sin darse cuenta que ellos lo han dado todo, que solo nuestro dolor nos ha llevado a ser egoístas y decidir que los que nos quieren tienen que enterderlo la culpa solo es de la puta enfermedad.

Sabéis, yo casi estoy en ese momento ahora, pero tras un montón de años viviéndolo y amargando a los de alrededor con mis ingresos por sobredosis, por fin había llegado a una relativa paz conmigo misma y con los que quiero. Llegué a pensar que se había acabado, que ya había aprendido y todo era cuestión de estar alerta, pero no el tb es barriobajero y te ataca de espaldas cuando tú menos lo esperas
.


Gracias Mariló por dejarme publicar este escrito. Mi historia es parte del documento, pero he considerado mejor que hablase otra persona y sólo lamento lo verídico, cruel, angustiante, del texto. Ella se sentía así, y creo que sus palabras dicen muchas verdades, y realidades, además de transmitir sentimientos. Luego Mariló dice que no sabe escribir bien... no estoy de acuerdo. Por cierto, ahora se encuentra mejor.


Que conste que no me enorgullece en absoluto la misma idea del “CSV” y de considerarlo como un subconjunto de la población que padece TB.


Pero esto he creado, y dada su extensión, lo publicaré en partes.

Avanzo otra parte de esta serie: brevemente, lo que distingue a un CSV, alguien que ha sobrevivido a esos intentos, del resto de bipolares, en mi opinión... es que la vida no es, ni puede ser igual. Ojalá quienes lean esto no tengan envidia alguna, si no les ha ocurrido. Mejor que no, mejor pedir ayuda...

 

Para familiares y amigos de pacientes que os estáis informando acerca del Trastorno, os recomiendo esta lectura.

http://www.suicidioprevencion.com/


Fin de la parte 2 de este escrito. La despido con un gran deseo para estos "miembros" entre los que me incluyo:


LARGA VIDA AL CLUB DE LOS SUICIDAS VIVOS

(Quiero decir: larga vida a sus miembros).

 

P.D. Recupero este texto de una libreta. Tiene casi dos meses: lo empecé uno de los días sin fecha que pasé en Levante, en septiembre, en casa de Henri. El desorden es causa de haberlo escrito a mano: parece un borrador. Está parcialmente editado y enriquecido con colaboración de Mariló. Si algún lector quiere presentar su testimonio al respecto, para incluirlo en esta serie "CSV", le ruego que me lo haga llegar a mi correo carnedepsiquiatra*arroba*gmail.com

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10/11/2007 12:50 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

EL CLUB DE LOS SUICIDAS VIVOS - I: Presentaciones

 

Cuando alguien me preguntó de qué conocía a Henri, me quedé descolocada en un principio. ¿Qué contestar? Compliqué, sin mencionar la maldita palabra bipolar.

Somos personas antes que bipolares, y nuestra amistad se basa en lo que tantas otras. De ahí que no considere ni siquiera conveniente etiquetar de buenas a primeras a alguien como "bipo", o, en un caso distinto pero también común, "gay". Porque creo que es muy estigmatizante.

De repente la idea “del club” acudió a mi cabeza, pero no era buena idea soltarla. Una de las verdades es que nos presentó una amiga común. Otra verdad, no necesaria para gente que no está en el ajo, es que ella también tenía Trastorno Bipolar. Y, por cierto, pertenecía al mismo club. Pero tampoco se dice de nadie "quiso quitarse la vida".

 

 

¿De qué estoy hablando, qué club es ese?

El club de los suicidas vivos

(En adelante: CSV).

Esto es una invención mía: argot particular, como “El negocio bipolar” y alguna que otra Blue-ada que ahora no recuerdo.

Hay que aclarar, incluso enfatizar, un hecho muy común entre los bipolares: en entornos como las asociaciones, sin apenas conocernos, sabemos antes que alguien estuvo ingresado o atentó contra su vida que si tiene familia o qué música le gusta. De este hecho deriva que esa parte oscura del historial que a pocas personas confesaríamos, entre nosotros no es tabú sino información incluso muy importante a darnos. Si se establece un mínimo de confianza, que suele ser realmente pequeño. Denuncio también que hay quien lo relata como una hazaña, y eso no es, pero a veces hay que echarle humor, más negro imposible, al asunto.

De ahí que el miembro involuntario del CSV pueda empatizar más con otro. Lo que se siente, lo que publicaré esta semana si puedo a diario, hace que deba recordar que este blog es para adultos. Y en estos momentos, como dije en un post antiguo... "si estás muy mal, no lo leas".

Sé de muchos bipolares que no se han acercado siquiera a ese abismo-frontera. No han pasado por esa experiencia de muerte y de vida, que no han tenido sustos propios y ajenos. Lo celebro, y está claro que los que sobrevivimos al intento no somos modelo alguno sino pura chiripa.

Siempre me ha dado repelús hablar del tema del suicidio, pero sentí la necesidad de hacerlo, en este episodio depresivo que no acaba de remitir.

En fin, que a veces no resulta muy cómodo contestar a según qué preguntas sin denunciar y estigmatizarse a uno mismo ("tengo este amigo en realidad porque ambos sufrimos el Trastorno Bipolar") y al otro. Pero la gente es muy cotilla y quiere saberlo todo, el cómo-cuándo-dónde, en una época en la que entablar amistades es algo tan y tan difícil, en estas ciudades de este país. Y tú sabes con todo detalle que tu amigo tuvo esa experiencia, pero no vas a contárselo a un tercero, que lo que quiere saber es lo de la canción "¿Y cómo es él? (o ella)" porque sí, y por si algún día se coincide en un evento social.

Valga este post como introducción a la serie "EL CLUB DE LOS SUICIDAS VIVOS".

P.D. Me está costando sudor y lágrimas publicar esto, pues el texto completo de la serie es un galimatías, y encima tengo problemas con el formato. Ya vendrán las fotos.

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09/11/2007 16:01 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Igual ocurre porque es primavera

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Ciertamente, esta vez los grandes almacenes anunciaron la primavera cuando sí, empezaba a hacer buen tiempo. Este invierno el abrigo lo hemos sacado muy poco, pero hace tres días que volvió el frío, además con viento, e incluso vi (¡qué ilusión!) nieve pero no cuajó en el suelo. Hace dos días llovió, ahora el día se despeja de nuevo. En fin, cada día es una sorpresa.

Esto viene a modo de introducción sobre los cambios constantes que nos depara la meterología en primavera, porque tienen su espejo en la vida cotidiana bipolar.

En petit comité, un hombre cuenta sus oscilaciones en las últimas semanas. Va acelerado y mucho durante la jornada laboral, pero luego es capaz de dormir desde medianoche hasta la hora de comer (hipersomnia, yo también la sufro). Ha faltado algún día al trabajo ya. Concluye que este descontrol puede suceder por... la primavera.

Otro está irritable hasta decir basta, sabe que sus padres le soportan sólo por ser sangre de su sangre porque hay broncas a diario en casa y sale el tema ese de que el perdón a posteriori no sirve de nada, pues la convivencia está rota ya. Pero le mantienen, no tiene ingresos suficientes para independizarse, y ya no está en la edad del pavo para ejercer de adolescente en lo emocional. Y lo reconoce.

Yo no me libro. Voy derrengada, con el insomnio como mi sombra. Me paso estas semanas regulando el sueño, y cuando eso ocurre no soy persona y no me digas sal de casa, pues voy atontada medio día por las pastillas y el cansancio. A veces no puedo moverme, y otras tengo miedo. Quiero que me suban la medicación por la noche para caer dormida y no resucitar de camino a la nevera.

Son buenas razones para ir al psiquiatra, a ver si la cosa tiene remedio, antes de que se rompa la baraja y te echen del trabajo o lo que es peor, de casa. Si tú no lo entiendes, ¿acaso lo harán los otros? Sólo verán que estás mal, y mal de insoportable, y eso sí puedes intentar solucionarlo con autocontrol al ser consciente y algo más, porque cuando "lo entiendan" será para decidir "se acabó, guapo/a". ¿Qué culpa tienen los otros?

Vale, ¿qué culpa tienes tú? Tú, de tener trastorno bipolar, ninguna, pero piensa en los otros antes de victimizarte desde una posición egocéntrica, porque tú ya estás en tratamiento para no cagarla demasiado (del pasado pre-diagnóstico, mejor no hablemos) y encima viene la primavera para inestabilizarte porque sí, cosa que hemos de tener en cuenta y reconocer la alerta de estos síntomas y conductas que salen de lo normal, lo normal como tolerable en sociedad.

A nosotros nos da mucha, mucha rabia estar mal. Lo compartimos más o menos de forma empática de bipolar a bipolar y lo lamentamos, porque sabemos que pagan el pato los cercanos. Ocurre lo mismo cuando el tema no es bipolar, si no estás diagnosticado de estas cosas,  le puede pasar a cualquiera cuando ha tenido unos malos días en el trabajo y la familia se resiente si estás de mal humor, cansado, o tienes problemas económicos. 

Cuando en una charla abierta entre bipos se ponen estos ingredientes de cocina explosiva encima de la mesa, el siguiente paso no es seguir charlando con otros bipolares de nuestras desgracias, sino acudir al médico, y es pregunta habitual cómo va el tratamiento.

Porque el petit comité reunido reconoce y escribiría en el acta de una reunión que se celebra en un bar mientras cena unas raciones que definitivamente, estamos todos algo de los nervios, y entre Pinto y Valdemoro, se podría decir un mini-episodio mixto, impredecible. ¿A quién le va ese rollo? Si compartiésemos piso, apuesto algo a que estaríamos constantemente enfadados entre nosotros mismos -bipolares que deberían entender estas cosas, tanto que nos quejamos de la incomprensión- y discutiendo.

El final de una discusión de estas suele ser: "colega, ve al psiquiatra de una puta vez". Pasa que si te lo dice otro bipolar, hay quien se lo cree más que si te lo sugiere un familiar. Sucede también entre la gente, bipolar o no, que a veces hace más caso a una amiga que a su madre.

Igual es astenia primaveral también, a saber, pero estas cosas también las diagnostican médicos, y en el caso de bipolares, mi humilde opinión es que debería valorarlo el mismo psiquiatra.

Ya tengo cita con el mío.

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28/03/2007 11:12 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 8 comentarios.

Siempre fuiste y serás así, hija mía

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Ahora van a estudiar nuestros cerebros, y por mí que no quede el donar estas neuronas cuando ya no se electrocuten, porque está claro que son diferentes. Joder, es que no hay dos personas iguales en este planeta, ni los gemelos. Por eso también los estudian tanto.

Como somos diferentes (los bipolares), estamos enfermos. Así nos lo creemos, al final, pues con tanto fármaco estamos babeando y apenas podemos movernos, ni ponernos nuestra ropa porque hemos engordado y ni nos reconocemos al espejo.

Que llegue un día un señor cualificado para ello, aka psiquiatra, y te diga que tienes trastorno bipolar, te puede dejar indiferente, o aliviado. Ahora entiendes porqué "siempre fuiste así" y te has caído con todo el equipo, quizá te hayan ingresado incluso.

A nadie parecía importarle esto, porque bien te ganabas el pan, aprobabas asignaturas incluso con nota, y el macho alfa del grupo te había escogido como pareja. Algo tendrías, algo bueno, pero no, es malo, eres diferente, es más: tu cerebro acabará en un tarro en un laboratorio.

Eras o todo o nada. Si no funcionaba algo, lo tirabas, y si te gustaba, ibas a por ello o lo comprabas, desoyendo consejos. Lo tenías claro y liderabas tu vida. Pero la vida no te ha ido lo bien que habías esperado y se partió en dos, ahora viene la segunda parte: diagnóstico trastorno bipolar.

Es igual, ahora sigues siendo igual de radical porque "siempre fuiste así" pero ahora te pasas medio día drogado y ya no puedes ejercer de "ti mismo" lo que te gustaría. "Así": especial, raro, "siempre has hecho lo que te ha dado la gana", cosas del estilo.

Hablas con cuatro compinches de tu generación que tampoco trabajan ya y las historias se parecen demasiado. También recibieron esa frase tarde para enmendarse o para comprender. Somos de manual, diez años o más de demora en diagnóstico. Por tanto y según se sentencia en los manuales, tenemos peor pronóstico y bailamos al son de esa medicación que no acaba de encajar, ¡ay esos jóvenes que parecen estar más estables!, claro que nos comparamos con... Nuestro cuerpo no está acostumbrado a edad avanzada a esos fármacos ataca-cerebros y los tolera como puede: más bien mal.

Pero a estos cuatro, nos han retirado con una pensión, premio al trabajo duro de años de pelearse en el mundo de los normales y los no normales (sea eso lo que cada uno quiera pensar, yo recuerdo a algún jefe...). No tenemos que abrirnos paso ya en un mundo laboral competitivo con estos efectos secundarios que nos incapacitan para pensar o crear. Lo hicimos a hostias cuando estábamos bien, o mal, pero lo hicimos, básicamente en una hipomanía -o normal o forzada por antidepresivos, de esto podríamos hablar también-, con algún que otro pinchazo por épocas de estrés o depresión.

Queremos pensar que los jóvenes soportan mejor los efectos de la medicación, les han pillado en su momento, y ahí estudian y rehacen su vida sin que TB sea su pan incapacitante de cada día. O sí, si no consiguen remitir, porque no hay pastillas milagrosas y esto es una lotería. Ojalá puedan abrirse paso, triunfar en sus objetivos, y para empezar, ganarse el pan para conseguir ser independientes de su familia. Para seguir, que no tengan que envidiar a estos "los viejos" y consigan una pensión igualmente justa.

Tenemos todos lo mismo, jóvenes y jóvenes jubilados, pero no nos entendemos, no es posible hacerlo. No es la enfermedad lo que nos une, es nuestro modo de vida lo que nos separará siempre. Hacia donde tú vas, trabajo, pareja... ya hemos vuelto hace tiempo, incluso hay quien tiene hijos, porque lo hicimos y vivimos todo rápido, al ritmo de nuestros impulsos, de nuestro liderazgo hipomaníaco, y a nadie le parecía mal, sólo a quien nos decía "siempre haces lo que te da la gana, siempre a tu bola pasando de lo que no te convenía, de la opinión de los demás, siempre has sido así".

Y seguro que hay a quien le parecerá que uno tiene el castigo merecido por eso, cuando saben que ahora tragas pastillas como un ganso, estás fuera de circulación y todo en tu vida es ex-.

Pues bueno, al menos podemos decirnos: soy ex-. Former tal o cual.

Que nos quiten lo bailao, aunque es muy difícil quedarse con lo positivo del asunto yyaestá. El pasado pre-diagnóstico está ahí para atacarte en cualquier momento.

Ahora nuestro nuevo trabajo "ocupación: bipolar" remunerado es muy serio: hay que aprender a vivir de nuevo. Y lo peor: algo nuevo, pues hay demasiado que ya no podemos o no nos dejan hacer. Algo viejos somos y tenemos demasiadas cosas vistas, y algunas a las que no volveríamos. Hay que seguir siendo uno mismo, después de todo, aunque no tengas claro en qué consiste eso, porque aunque hayas cambiado con la estabilidad farmacológica no puedes borrar ese prejuicio "siempre serás así" -ahí está el pasado- y encima vas drogado y marcado como inútil social por las autoridades sanitarias. Hechos que te colocan al borde de la depresión crónica: fui así, ojalá lo fuese ahora.

. . .

P.D. Y los hay que siguen en activo tras ese diagnóstico entre los 35 y los 45, olé sus huevos, aunque también se quejan de no ser "los de antes", de no ser tan "brillantes", de esa falta de color...

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27/02/2007 09:19 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

NEUROTÍPICOS O "LOS NORMALES"

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Una de mis búsquedas recientes en la Wiki: el síndrome de Asperger.

Empieza el artículo con algo que me parece de sumo interés, relacionado con no pocos comentarios en este blog. Cuántas veces los bipolares designamos a quienes no padecen de lo nuestro como "los normales", a lo cual alguien no bipolar responde ofendido. Bien, aquí tenemos algo mejor.

Las personas "normales", denominadas neurotípicas, poseen comparativamente un sofisticado sentido de reconocimiento de los estados mentales ajenos.

Interesa. Vamos a los enlaces, y sigo pegando fragmentos. 

NEUROTÍPICO.

Basándose en que no hay un tipo o modelo humano único del cual cada una de las personas es una versión o caso particular, sino que la especie esta formada por todos los individuos que la componen en toda su diversidad, siendo la suma de todos los individuos lo que constituye el modelo humano, evolucionando colectivamente como especie, y que el modelo humano esta formado por todos sus miembros con sus distintas cualidades.

No se puede determinar un individuo que corresponda a ese modelo siendo el resto variantes o aproximaciones a este modelo.

Estadísticamente hay comportamientos o modelos más repetidos que otros, desde el punto de vista neuronal se denomina neurotípico al más abundante o del que hay mayor número de individuos, por oposición a neurodivergente que son las tipologías distintas de las más abundantes en cualquiera de los sentidos

 

NEURODIVERGENTE

Neurodiversidad es un concepto que promueve la idea de que la diversidad en las características humanas también se extiende al campo neurológico. El término neurodiversidad fue concebido por la comunidad autista para referirse a la neurología atípica del autismo. El término se utiliza en contraste a otros términos tales como desorden o enfermedad. Su aplicación va más allá del autismo, ya que se lo puede utilizar para describir el TDAH, la dislexia, etc.

. . .

Así pues, hablar de "los otros", "los normales", carece de sentido, y más en el peyorativo. Neurotípico me parece un muy buen término. Somos tan humanos como el que más, y normales, no subnormales.

Según el DRAE:

subnormal.
  
  1. adj. Dicho de una persona: Que tiene una capacidad intelectual notablemente inferior a lo normal. U. t. c. s.

 

Subnormal ya no es nadie. Esta palabra sí es peyorativa, y está quedando desplazada por otras más acordes con enfermedades concretas tales como el retraso mental, cada vez más llamado "discapacidad intelectual".

Tan sólo representamos una variación, algo muy respetable en la especie humana, que gracias a los progresos en la medicina y su cultura de cuidado de los que no pueden valerse por cualquier tipo de minusvalía, discapacidad, ha detenido el proceso de la evolución, que hubiese barrido sin piedad a la ceguera, sin ir más lejos.

Viva la neurodivergencia, como concepto.

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23/12/2006 11:43 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

EL NEGOCIO BIPOLAR

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Ya, ya, lo sabemos, somos un negocio para un sector del colegio de médicos y para la industria farmacéutica...

Pero el negocio bipolar, en nuestro argot, es en lo que estamos o nos han metido, es nuestro pan de cada día.

Partiendo de un diagnóstico, nos han obligado y nos hemos obligado a un tratamiento que nos esclaviza obliga y sujeta a:

1 - Consultas médicas periódicas: un agujero en el bolsillo, o una espera insostenible en listas de espera de servicios públicos saturados.

2 - Ingesta de medicación de por vida: otro agujero en el bolsillo, y a saber qué nos puede pasar en unos años.

3 - Efectos secundarios de esa medicación: intenta hacer vida normal. Intenta disimular caída de pelo o kilos que aparecen sin llamar, mareos, intestinos caprichosos...

4 - Ocupación constante: tomar pastillas a su hora, y previsión para que no falten ni sobren.

5 - Sufrir la incomprensión de los más cercanos: hasta que uno no lo vive en sus carnes, es imposible, ¿lo entendías tú antes?

6 - Sufrir en nuestros episodios: contaremos con la ayuda de otros compañeros de fatiga, pero que nos quiten lo bailao en los infiernos.

7 - Enfadarnos con la ignorancia: mejor no hablar del tema es lo más acertado, siempre se discutirá.

8 - Soportar el estigma: nadie nos mirará igual que antes, nadie que sepa que tenemos TB. Ya no seremos maravillosos, volveremos a la adolescencia.

9 - Aceptar nuestra soledad: ante la incomprensión, ante el abandono de una pareja, ante quien no quiere relacionarse de partida "con enfermos".

10 - Transigir con limitaciones: dormir a determinadas horas...

11 - A veces, aceptar una jubilación anticipada, a qué me dedico ahora además de tomar pastillas y dar paseos... soy un inútil social.

12 - Abandonar actividades y cancelar hábitos tales como el café o unas copillas los sábados.

13 - Desintoxicarse cuando hay adicción: o eso, o el tratamiento es papel mojado. Reconocer una adicción para vencerla. El calvario de dejar drogas.

14 - Cambiar vida social: pérdida de amigos, no poder salir con ellos como antes, reconocer que no todo son buenas compañías ahora.

15 - Asumir nuevos hábitos: no todo el mundo se dedicaba a la vida sana antes del diagnóstico.

16 - Rumiar continuamente: pensar y pensar en quién somos, éramos y seremos.

17 - Atormentarnos con nuestro pasado, con recuerdos que acuden ahora nítidos, ahora amargos, ahora en pesadillas de día y noche.

18 - Buscar consuelo y no encontrarlo en nada ni nadie: riesgo de impulso de autodestrucción.

19- Sufrir sin motivo: con motivo ya sufrimos todos, hacerlo además sin, es una gozada, lo endógeno es lo que se lleva.

20-

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(Aportaciones de los lectores: post abierto)

EMPIEZAN A OCUPARSE ESTOS NÚMEROS......... ELEGID UNO!

31- Miedo a no saber si lo que te ocurre es algo normal o es un síntoma de tu enfermedad

 

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Efectos colaterales: pérdida de poder adquisitivo, pérdida de autoestima, autoestigma.............

 

Y así, hasta cansarse del negocio bipolar, querer dimitir.

No poder hacerlo sin dimitir de esta vida.

La vida, ahora preciada, ¿porque llegaste a despreciarla? ¿Por estar en el negocio bipolar sin saberlo, por ir conociendo sus reglas a hostias? ¿Por olvidar sus mandatos, ahora en una toalla sucia que tiras?

¿Quién tiene narices de decirnos que no tenemos obligaciones? Pues, tristemente, ejemplos sobran. Esto es un negocio, pero parece clandestino. Es una forma de vivir, así quizá quede más bonito, pero tampoco entienden qué precio pagamos, no están en el business.

¿Has hecho alguna vez una lista completa de tu nuevo pan de cada día? A mí me ha dado miedo improvisar esta.

 

APORTACIONES DE LOS LECTORES

 

Autor: Valerio

Perder la felicidad: sueles vivir de manera monótona, controlado y normalizado, como una cobaya. Y cuando vuelves a recuperar la ilusión, acecha el fantasma de la hipomanía.
Me siento contento. ¿Es real esta alegría o sólo es producto de un desajuste interno mío?

Fecha: 15/11/2006 20:50.


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Autor: venmago

La lista que has realizado es tan espléndida como aterradora. Añado varias propuestas algunas ya esbozadas por su exhaustividad.

Asumir las responsabilidades civiles y penales como consecuencia de los actos cometidos durante una descompensación. Legalmente la enfermedad no nos hace inimputables.

No poder compatibilizar o renunciar al trabajo, para él que en ocasiones te has estado preparando durante años, por incompatibilidad con el tratamiento farmacológico, o los nuevos hábitos de vida como evitar las situaciones de estrés o los cambios en los ritmos sueño-vigilia.

Tener limitadas muchas expectativas de futuro a las que aspirábamos y aspiramos: fundar una familia, mantener una vida social, ejercer una profesión, poseer una capacidad adquisitiva.

Futuras patologías como consecuencia del tratamiento farmacológico.

Fecha: 16/11/2006 13:14.


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Autor: Una II

Añado unas miguitas;

Saber que la persona con la que estás, por mucho que te quiera, tal vez la única forma que tenga de ser felíz es separándose de ti. No todos están preparados ni pueden afrontar los problemas de una pareja con TB.

Cuando se ha empezado tan pronto e intensamente con el TB, que te ha impedido formarte en algo que te permita tener un futuro independiente.

Fecha: 18/11/2006 15:59.


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Autor: TuXo

Y digo yo... siempre es todo tan negro? nadie ha tenido epocas de hermosa y esplendida eutimia?

Es verdad que ser bipolar es muy jodido... pero si nosotros ponemos nuestro grano de arena podemos hacerlo mas llevadero, hay tropecientas desventajas y pocas o ninguna ventaja pero lo importante en este caso no es hacer balanza porque siempre dara al mismo sitio, lo importante es aceptar todo lo dicho e intentar seguir siempre hacia delante con la cabeza bien alta.

Si hay algo que he aprendido leyendote Blue... es eso, ser bipolar es una putada pero antes que bipolares seguimos siendo humanos y como humanos siempre tendremos problemas, ser bipolar es un problema mas, nada mas.

Fecha: 19/11/2006 18:09.

 

 

(¿Llegamos a los 50? ¿Añadimos más efectos colaterales? Más aportaciones, más realidades, más comentarios, o bienvenidos mails a carnedepsiquiatra -arroba-gmail-punto-com)

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15/11/2006 00:53 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 11 comentarios.

Todo lo que mi psiquiatra no me dijo y debía saber

20061113134931-mercurio-termometro.jpgTODO LO QUE MI PSIQUIATRA NO ME DIJO Y DEBÍA SABER

Barcelona, 22 de noviembre de 2003


- Cómo aceptar que tengo un trastorno bipolar
- Cómo reconocer tus síntomas
- ¿Por qué oscilamos?
- Querer suicidarse, una ilusión
- A quién decírselo
- Esto de la medicación (I): cómo medicarse toda la vida
- Esto de la medicación (II): cómo medicarse sin olvidarse
- Esto de la medicación (III): cómo no ser hipocondríaco
- Esto de la medicación (IV): como capear los efectos secundarios
- Cómo ser pacientes...
- El ejercicio
- Los hobbies
- El dinero
- Los impulsos y las pequeñas locuras cotidianas
- El sexo
- Ser bipolar no es tan malo, después de todo...
- El grupo de apoyo


Qué título más pretencioso para un relato de lo que uno va aprendiendo una vez le han puesto la etiqueta en la frente... Su objetivo no es otro que el de mostrar mi "librillo" personal con el que he ido consiguiendo más estabilidad y calidad en mi vida, que de eso se trata, ¿no? Y no olvidarme de mis propios trucos, claro está.
Pero uno no puede tener la palabra "estabilidad" emocional o eutimia, como queráis llamarlo, si la persigue con todas las letras. Es así de duro. Y lo primero que debo decir es: NO OBSESIONARSE CON EL TEMA, YA LLEGARÁ.
No he llegado a la eutimia, pero espero daros a conocer las pequeñas cosas que me han ayudado a mejorar. Cualquier día entro en la famosa eutimia sin saberlo, gracias a todo lo que mi psiquiatra no me dijo pero tomándome lo que me ha recetado, eso sí.


Cómo aceptar que tengo un trastorno bipolar

Recuerdo que ante la noticia, le pregunté "pero, ¿estoy enferma?" "Sí". No me lo creí porque salía de una hipomanía, claro, yo estaba de puta madre.
Pero tenía momentos en los que no, no lo estaba. Grandes bajadas, o grandes subidas. Me aferraba a los brazos de mi silla para no caer al vacío más espantoso, al abismo al que me veía abocada. Lloraba de miedo, de rabia, de impotencia.
Un día no me quedó más remedio que aceptar que no era normal estar así. Tenía demasiadas ganas de matarme, eso no es normal, no.
Me dijeron que era todo culpa de esos neurotransmisores averiados. Seguramente desde que nací. Mejor no comerse el coco, porque NADIE TIENE LA CULPA. NADIE. Repetir mil veces. Repetir dos mil veces. Repetir... Cuántas noches he llorado pensando en ello. Siempre había alguien del grupo de apoyo para escucharme.


Cómo reconocer tus síntomas

A pesar de leer mil veces los síntomas de las diversas en las páginas de información que encontré en internet, no me acababa de reconocer en ellos. Es que cada uno tiene los suyos, por supuesto, y lo vive similar pero... diferente.
En hipomanía, lo de la verborrea es cierto en mi caso, eso de que estás más sociable y tal. Hasta con el taxista. Le doy mi teléfono a todo el mundo, luego me cabreo porque nadie me llama, claro. Me miro al espejo y estoy cojonudamente sexy, me siento joven, feliz, alegre. Ligo como nunca, hasta me enamoro del primero que pasa. Me vuelvo nocturna, incluso insomne.
En depresión, me miro al espejo y solo veo a una gorda. Mi cara, un ser envejecido. No salgo a la calle porque me siento fea, todos me mirarán, tengo miedo. Mi cabeza es incapaz de pensar. No me acuerdo de nada. No sirvo para nada. No tengo energías ni para ducharme.
Mi psiquiatra no me dijo que a la mínima observación de estos síntomas le llamase para ajustar la medicación. Ahora tiene que fastidiarse cuando lo hago. Es mi venganza personal, no sé, pero debo hacerlo si no quiero ir peor a la próxima visita.
Tengo una lista de síntomas. Me olvidé de uno muy curioso: en hipomanía dejo de fumar. No lo entiendo, pero no me dura demasiado.

¿Por qué oscilamos?

No lo sé. Sólo he aprendido que lo que sube baja y a la inversa. Eso es algo muy bipolar. Oscilamos, como el péndulo. Me gusta más la analogía del mercurio, "nuestro" elemento.
He aprendido que esto es una enfermedad que afecta a nuestras emociones, no a nuestra personalidad. Todos somos diferentes, pero el hecho de viajar desde la euforia hasta la depresión es lo que nos une.
Trabajamos para que nuestro estado anímico no sea una montaña rusa, y eso es luchar contra lo que hasta ahora ha sido nuestra vida, o sea que no es moco de pavo y que nadie se ría, porque lo pasamos mal. Hasta cuando he sido feliz, luego bajas y te arrepientes de todo, de todo. Hay que aprender a perdonarse a uno mismo, lo que tampoco es fácil. Soy demasiado perfeccionista y autoexigente.


Querer suicidarse, una ilusión

Cuando estamos sufriendo, sólo queremos que pare. Es cuestión de segundos. Ahí tomas la decisión equivocada. Amigo, agárrate a la silla. Pon tu mente en blanco, no sabes cómo, yo me pongo ante una pared blanca hasta que sólo veo el blanco. Pero agarrada a la silla, ¿eh? Hay quien tiene un mantra para recitarse, el mío suele ser una canción de el Boss.
Tiembla, llora, haz lo que quieras, pero nada con las manos. Nada. Sólo sujetarte. Dejas de caer en esos pensamientos, a veces en minutos, a veces tardas una hora en salir. O más. Aguanta, piensa que pasará. Pasa, aunque parezca eterno.
Cuando tu ansia suicida disminuye y vuelves a ver el tema desde afuera, lo has pasado. Aunque en ese momento te tomarías al menos tres valiums. Y luego estás el resto del día hecho polvo.
Mi psiquiatra no tiene ni pajarera idea de lo que pasa por mi cabeza. Mis compañeros de chat sí. Es importante poder contar con ayuda vía teléfono o internet a malas. Hablando la gente se ayuda. A veces sólo queremos desahogarnos. Mi psiquiatra nunca me habló de los grupos de apoyo, y realmente son valiosos.


A quién decírselo

Pues... a nadie. O casi.
Pongamos que tienes 20 familiares pero sólo 4 son cercanos. Pues a esos 4, porque son los que realmente pueden apreciar tus oscilaciones.
Imaginemos que tienes 30 "amigos" en tu agenda, pero sólo son amigos 5. Quizá se lo dirás a esos, los que te ven más. Ellos se informarán de tus síntomas y te ayudarán a prevenir esos episodios, porque te estiman, lo hacían antes y si son amigos no van a dejarte ahora.
En el trabajo: ni se te ocurra. En este país, quien va al psiquiatra está loco. Y estar locos, lo estamos todos hoy en día, pero algunos más que otros. Cuidado, a la mínima falta te despedirán, o degradarán, de buen rollo claro.
Mi psiquiatra pasa de decirme a quién no decírselo. Total, él ya tiene a sus clientes y mira por dónde, conmigo tiene uno fijo de por vida.


Esto de la medicación (I): cómo medicarse toda la vida

Es un rollo esto de tomar pastillas. Los que padecemos este trastorno solemos hablar de ellas todo el día. Marca mucho el hecho de tener que interrumpir cualquier cosa porque es hora de tomar las pastillas. Traumatiza, sí.
Además, el tratamiento es ¡vitalicio!
Es un hecho que horroriza, porque hasta ahora has tomado quizá una caja de antibióticos para un resfriado. Ahora la cosa va en serio. Y te frustras más cuando compruebas que pese a tomarlas, pues no estás mejor. Grave riesgo de abandonar el tratamiento.
Además, son caras. En España tenemos suerte de contar con un sistema de sanidad pública que nos cubre. Si yo pagase íntegramente las pastillas que tomo, me gastaría unos 6 € al día.


Esto de la medicación (II): cómo medicarse sin olvidarse

A veces se nos olvida tomarlas, un descuido lo tiene cualquiera, y yo soy muy olvidadiza. Por eso, en este tiempo, he aprendido a:
1. Tomarlas con los horarios de las comidas, al finalizarlas. Así consigo algo muy importante además: tomarlas a la misma hora. A veces hago excepciones, claro está, siempre hay días especiales.
2. Marcar con un rotulador permanente detrás del blister las pastillas que pertenecen a la semana, para no olvidar que las del martes se han tomado, porque a veces ni con la toma rutinaria consigo acordarme.
3. Si estoy con la familia, tomarlas con naturalidad delante de ellos. ¿Qué pasa? Ya lo saben, y además eso les tranquiliza. Ahora hasta ni ellos se acuerdan de que las he tomado.

Seguiré buscando métodos para no olvidarme, ja, ja.


Esto de la medicación (III): cómo no ser un hipocondríaco

Es común que entre nosotros hablemos de medicación. Si hay algo que sale en todos los libros, es que nadie reacciona igual a las pastillas que le dan. Por eso intento hacer oídos sordos a esas conversaciones.
Y mi psiquiatra no me dijo nunca que tomase las pastillas sin leer el prospecto. Pero deberé hacerlo, destruirlo incluso, porque casi me da un infarto el día que vi que me recetaban un fármaco para epilépticos. Luego descubrí que esos tratamientos funcionan como estabilizadores del ánimo.
Por supuesto que nos interesa saber cómo funciona un fármaco, pero puedes acabar acumulando todos los efectos secundarios que provoca antes de tomarlo.
Tómalo. No discutas. Si te encuentras muy mal, díselo al psiquiatra.
O sea: salgo de la consulta y lo compro en la primera farmacia que veo. Así luego no me caducan las recetas (a los 10 días, y alguna vez me pasó que ... en fin...)
He adoptado la postura de no querer saber más sobre las pastillas. Puedo caer en la automedicación. No quiero jugar con mi salud, mi vida está en juego.


Esto de la medicación (IV): cómo capear los efectos secundarios

Pues.. no obsesionándose.
Te pones enfermo cuando empiezas a temblar. Maldices las pastillas.
La verdad es que tardan unos 2 o 3 meses en hacer efecto, las malditas.
Hay que tener paciencia.
¿Se nota que después de tres meses, he empezado a tolerar mejor los efectos secundarios?
Lo peor para mí es el aumento de peso. Las mujeres somos un poco sensibles al respecto.


Cómo ser pacientes...

- pacientes con la medicación
- pacientes con una fase que no remite
- pacientes con nuestro entorno
- ...

Cuando somos seres impacientes por naturaleza???
Creo que la respuesta está en Oriente. En la práctica del yoga, en la meditación zen.
Por desgracia, vivo en Occidente.
Paciencia, un día practicaré bien estas artes orientales.
Antes tengo que apuntarme a la escuela de yoga, por cierto. Me he borrado de tantos gimnasios por no ir que ya me lo pienso antes de apuntarme a un lugar nuevo.
Paciencia, todo llegará.



El ejercicio

Mi psiquiatra me dijo "anda una hora", no por qué, que era lo importante.
Pero, ¿cómo salgo yo a la calle en plena depresión?
Pidiendo ayuda.
Llamé a mis amigos. Les conté que ni siquiera podía salir de casa, ahí en el sofá estaba yo. No salía, me daba pánico hasta bajar a por el pan.
Venían a buscarme a casa. Yo nunca me encontraba bien, pero ellos se turnaron. Venían los fines de semana. Media hora por la calle. A veces temblaba, pero ellos me hacían conversar tranquilamente y me calmaban.
Eso me fue ayudando a salir de la depresión y poco a poco de la agorafobia.
Antes de pedir ayuda, estuve tentada de alquilarle el perro a mi vecina, pero la fobia social me lo impidió. Quien tiene un perro está obligado a salir. Buen remedio.
En este país hace sol. Es un bien que no podemos omitir. Somos como las plantas, necesitamos luz, y nuestros neurotransmisores también.
Me cuesta dar el paseo sola, pero hago un esfuerzo, incluso por ducharme antes de salir.


Las juergas

Mi psiquiatra no me dijo que se acabaron las juergas. Eso lo averigüé solita. Solía salir los fines de semana. Pero ya no puedo, tengo una responsabilidad conmigo misma.
En las discotecas se bebe mucho alcohol. Yo no puedo. Si pido agua, pago una barbaridad por ella y encima me miran como a una pastillera. Por supuesto que lo soy, pero no de esas.
Lo peor no es dejar de tomar drogas más o menos toleradas, porque se puede. Es que el ritmo de sueño se va a la porra, y eso es sagrado, porque cuesta más recuperarlo. Bueno no sé qué cuesta más, la verdad. Pero puedo hacer algo por evitarlo, aunque sea drástico.
Es decir, ya no salgo. A la medianoche hay toque de queda.
Mucha gente no sale por la noche y no le pasa nada. Esperemos que me acostumbre pronto.
Es lo peor, todavía siento que me han robado algo. Y temo a la hipomanía porque entonces sí quiero juerga.


Los hobbies

Mi psiquiatra no me dijo que hiciese manualidades.
Pues van de coña, dejas de darle al coco. Desde papiroflexia hasta ganchillo.
Dicen que relajan el sistema nervioso, no sé pero van bien. Y pasas las horas haciendo algo, no mirando al techo.
Busca en yahoo grupos, seguro que encuentras algo de tu gusto.
Y si no, cambias de hobby a la semana. Por si acaso, no inviertas demasiado dinero. Hay aficiones baratas.
Sigo buscando en internet algo que me guste más de cinco minutos. O sea, mi hobby es internet. Pago tarifa plana o sea que por gasto, no me excedo.
También escribo cuentos. Algún día se publicarán, o no. Lo hago porque me gusta, punto.
Si me recomendáis algo para hacer con las manos que no sea teclear, os lo agradeceré.


El dinero

Es por todos sabido que cuando subimos... gastamos mucho. De repente podemos comprar una enciclopedia o redecorar toda la casa.
He tomado personalmente medidas para cuando llegue el momento. Es muy duro, pero no dispongo de mi propio dinero. Tengo que pedírselo a mis familiares cuando viajo, por ejemplo. Cancelé mi tarjeta de crédito, porque no tengo nada con que cubrirla.
Las personas que conocen de mi trastorno me avisan si empiezo a gastar más de la cuenta en ropa o cosas así. Pero no me agobian, es un equilibrio algo difícil. Porque todo hijo de vecino se gasta fortunas en los grandes almacenes un día de exceso cualquiera, y no le dicen que es bipolar en fase maniaca, cuidado.
En suma: gastos fijos y controlados. Y pequeño presupuesto para lujos cotidianos como el periódico o la ropa de temporada.


Los impulsos y las pequeñas locuras cotidianas

En mi caso... viajar.
Me doy miedo. Me presento de improviso –con una bolsa de viaje pequeña- en el aeropuerto, estación de trenes, estación de autobuses. Allí mismo decido el destino entre mis favoritos, ya que tengo unos 5 que visito con frecuencia, normalmente allí donde viven amigos para alojarme, y los llamo al llegar. Menudos sustos se pegan.
Una amiga se ha ofrecido a disuadirme cuando llegue el momento del impulso. Espero llamarla la próxima vez. Me dice que es ganas de pasármelo bien, pero que no me conviene estropear el trabajo de tanto tiempo en unos días.


El sexo

Hablando de cosas que nunca se dicen delante del psiquiatra...
Depende de tu oscilación. No soy siempre la misma. En depresión el sexo no existe, pero cuando subes... pues... nunca tienes suficiente. Por algo se acuñó la expresión "maniacos sexuales", ¿no? Me gusta hacer broma con el tema porque lo mismo paso de la nada al todo. Soy bipolar, me guste o no.


"Ser bipolar no es tan malo, después de todo..."

No estoy de acuerdo. Daría lo que no tengo por no padecer este trastorno. Hay quien lo afirma, cuando sale de una mala racha, y sólo lo entiendo en este contexto.
Si estoy reconstruyendo mi vida con: no salir por la noche, comer bien, dormir a sus horas, controlar mi presupuesto hasta el límite de no disponer de mi propio dinero... Pues no doy las gracias al trastorno bipolar. Intento convivir con él, que es lo único que puedo hacer, o sea, acostumbrarme, punto.
He vivido momentos extraordinarios. He subido a la alegría más absoluta, y también he visitado la desesperación existencial más honda. Son momentos únicos y quizá no estén al alcance de todos los seres humanos. Pero a ellos la vida parece irles mejor que a mí, o así lo percibes en la gente que no es enferma crónica. Es cuestión de paciencia, tiempo al tiempo.


El grupo de apoyo

Sin él no estaría aquí escribiendo esto. ¿Qué más puedo decir? Mis gracias son infinitas.

 


Este texto es el de una Blue novata: se firmó a los tres meses del diagnóstico, con la primera pauta, en pleno episodio. Ahí están sus primeras conclusiones tras horas de lectura, las primeras necesarias e interminables charlas con otros bipolares de la ABC (Associació de Bipolars de Catalunya) y miembros voluntarios del S.O.S. de Bipolarweb. ¿Por qué no se me hablaba de todo esto en consulta, y por qué no se me contaba el porqué de tales medidas y recomendaciones? Llevaba años de tratamiento psiquiátrico, pero todo empezó de nuevo cuando cambió el diagnóstico. Todavía me veo en la piel de esa recién llegada al mundo no uni- sino bipolar, hay cosas que no se olvidan. Falsa novata en realidad: ya era conocedora de pastillas y psiquiatras, los que hasta entonces nada me habían contado acerca de nada. La situación cambió cuando yo lo hice de profesional, poco después de crear este documento, que Blue escribió para ella y para compartirlo con otros. No olvido de dónde vengo y por ello soy muy solidaria con los recién llegados al club. En esos momentos, durísimos meses de episodio mixto, la gran montaña rusa, mi madre me cuidaba y hacía posible esa regularidad tan necesaria para la mejora: yo me hubiese abandonado. A ella le debo en realidad estas líneas, pues.

***

13/11/2006 11:28 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

Comorbilidad II

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Demasiado común al TB, comorbilidad con... aquí hay varios trastornos, no se trata de escoger sino de conocer qué sombras pueden acompañar al bipolar, y también qué china nos puede caer en un momento dado, pues hay quien es diagnosticado de una de estas "perlas" al mismo tiempo que bipolar, o... después, como postre.

Esto explica muchas veces por qué no hay dos bipolares iguales, además de la observación trivial: tampoco hay dos personas iguales en este planeta.

Una buena lectura: http://www.nexusediciones.com/pdf/psiqui2005_2/ps-32-2-004.pdf

Quien me conoce por esta página, ya sabe qué comorbilidad/es poseo.

Más chicha pa' terapia.

. . . 

Fotografía: cortesía de Andrés P.

Post "Comorbilidad I": http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/112601-comorbilidad-i.php 

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12/11/2006 17:36 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Ensalada variada

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bipolar, trastorno bipolar, trastorno afectivo bipolar, enfermedad maníaca-depresiva, desorden bipolar...

¿Alguien da más? Me he dejado unos cuantos... ayudadme.

Con todos estos ingredientes diseminados entre la literatura y presencia en medios de comunicación, algunos directamente traducidos del inglés, otros obsoletos que se usan como sinónimos...

¿Alguien piensa que BIPOLAR va a ser algo que suene tan claro como DEPRESIÓN?

Lamentable.

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06/11/2006 17:31 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 11 comentarios.

Tres historias

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1

Le diagnosticaron muy joven, tuvo un ingreso antes de los 18. Mejor para él, pues ha tenido un tratamiento que no ha permitido agravar la enfermedad. Y ahora apenas siente efectos secundarios, a veces, ninguno.

Era tan joven y vulnerable que su familia volvió a ver en él un niño. Creció el resto de su adolescencia y juventud bajo un paraguas de irrealidad real que reemplazó a la irrealidad de la enfermedad.

Era un joven-burbuja, que se movía en entornos controlados, fuera de los peligros de la vida real.

Cumplió los 30, y todavía recibía una asignación de sus padres.

Para qué ir a trabajar, toda la vida he sido especial, y ya me dan dinero para mis gastos.

Me gustaría tener novia.

 

2

Al poco tiempo de casarse, notó que había cambiado. Lo atribuyó a sus nuevas responsabilidades y facturas. Gritaba más de lo normal, ya no era dulce y amable como cuando le puso el anillo. Siempre irascible, siempre quejándose de los demás, todos eran unos imbéciles.

Su mujer quiere dejarle. El no admite estar enfermo, y se pone peor cuando se le insinúa ir al médico. Grita, insulta, se va de la casa dando un portazo y bebe, bebe mucho.

Gasta el sueldo así, casi sin recordar en qué, nada más recibirlo. Su familia debe pedir para pagar incluso el alquiler. No se habla de esto con nadie, son "asuntos de familia". Sus padres dirán que no le ocurre nada, mientras sus hijos se esconden en su habitación para no toparse en su camino.

Habrá que ingresarle a la fuerza. Recibirá un diagnóstico, y quizá su actitud sea todavía peor, de negación, de rebeldía al no aceptar a esas alturas de su vida una enfermedad tal.

Recaerá cada vez que deje la medicación.

Su mujer dirá "basta".

 

3

La joven bipolar era una princesa. Se movía con ademanes regios allí donde su alma iba a parar. Solía ser el centro de atención y reclamaba su parcela de liderazgo, fuere por su belleza o por su inteligencia. Su desamor era patente cuando no era tratada como la joven reina en la que iba a convertirse. Su ego era fuerte, sus aspiraciones en esta vida, también. Despreciaba a quienes se conformaban, a las mujeres que no eran sus iguales sino sirvientas a sus ojos.

Pero un día se deshizo la ilusión, la convirtieron en un sapo feo y gordo.

Tiempo después, cuando la libraron del hechizo, se miró al espejo y comprendió que nunca había tenido sangre azul salvo en su imaginación.

El mundo que había inventado ya no existía, y no sabía en qué consistía el mundo de las sirvientas.

 

***

Libres recreaciones de historias escuchadas demasiadas veces. El bipolar puede convertirse en un tirano, cómo no. Otras personas con otras patologías también lo hacen, amargan a todo su entorno, a los obligados a cuidarle. El enfermo mental es un enfermo crónico que se puede tomar las cosas a bien o a mal, como el resto de crónicos. Dicen que la actitud representa un 80%.

05/11/2006 14:32 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

Viraje

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En el prospecto de cualquier antidepresivo: puede inducir a viraje a manía.

Claro que lo he vivido, antes del diagnóstico la misma pastilla que debía salvarme de la depresión me sumía en los mundos de yupi.

Incluso en depresión, la teoría afirma que a un bipolar se le ha de dar antidepre a cuentagotas, y no todos sirven, pues lo del viraje es algo serio en algunas familias de antidepresivos. Qué feliz era yo con el Prozac. Eso no es salir de una depresión, es pegar un salto, ciclar.

Ya, cuesta más salir de la depre, pero cuesta igual salir con antidepresivos, fármacos que deberían funcionar y si lo hacen es a las muchas semanas. Y nos la jugamos a ciclar hacia donde no conviene. Pero si los tomamos es como si confiásemos más en salir, en salir antes.

Tomo uno a dosis subclínicas y por si acaso, un antipsicótico le controla. Dos piezas del cóctel, corsé también le llaman. Aprieta, pero no hay peligro de viraje, en la teoría.

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04/11/2006 16:45 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Estamos vendidos

20061023213533-smiths.gifMe ha interesado muchísimo este artículo, y más, quiénes son estos y quienes los ha reunido. Esperaba encontrar alguna autoridad sanitaria... Pero me topo en la primera página que busco,
http://www.astrolabio.net/revistas/articulos/EEVpkAZAllDWLAKHjp.php

La dificultad en el abordaje integral de esta patología ha motivado la creación del Grupo Nacional de Expertos en Trastorno Bipolar, promovido por laboratorios Juste e integrado por especialistas en psiquiatría de los principales centros de referencia (Hospital Universitario Ramón y Cajal, Hospital de La Paz, Hospital Clìnic de Barcelona, entre otros), que se ha reunido hoy en Madrid. Madrid, 8 de junio de 2006 (...)

Decepción, vaya, esto no es algo oficial. Búsqueda entonces de estos laboratorios, cómo no.

http://www.juste.es/

Uuuuuh lo que comercializan. Ya empezamos con la guerra entre farmacéuticas  para llevarse los principios activos al agua.

A mí mecetan cosas de la competencia, así que no sé qué pensar ya de este tema, porque oye, igual "mi" farmacéutica promueve otro grupo de expertos.
23/10/2006 21:35 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

No deriven trastornos menores

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Leo una vez más por ahí: "asistencia sanitaria colapsada por los pacientes con trastornos menores que impide prestar la atención que precisan los más afectados". Y claro, quieren formar a médicos de cabecera para que no deriven "cualquier cosa" a los colapsados servicios de psiquiatría.

Lo están, sí, doy fe que en Madrid capital en un distrito céntrico dan cita para mínimo dos meses y encontrar un huequecillo cuando uno está mal es inviable.

Esos trastornos menores, y me ahorro algo muy malsonante, son los que luego dirán que han tardado diez años en diagnosticarle bien. Es una sospecha.

Efectivamente, hay tan pocos recursos que sólo quieren o pueden tratar a los agudos, esos son los que parecen más afectados por supuesto, y me pregunto si quizá estuvieron antes de ser "los urgentes" hoy día en el conjunto de los que impedían ofrecer atención.

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22/10/2006 00:11 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

800.000 pringaos

20061109232853-v-de-vendetta.jpg

Pues esos somos los bipolares que deberíamos ir de medicación en medicación en España, pero hay un tanto por ciento diagnosticado muy inferior.

Se calcula un número de 400.000 tocados por la enfermedad divina, la epilepsia, en España. Para ellos se desarrolla e investiga, y los bipolares nos beneficiamos directamente de eso, porque se nos recetan esos fármacos.

También nos beneficiamos de los medicamentos que en primer lugar son estudiados para la esquizofrenia, dato encontrado: 400.000 afectados, y tampoco están todos diagnosticados.

Los fármacos para la ansiedad parece que siempre hayan estado ahí: antes el valium costaba veinte duros. Los antidepresivos son otra cosa: la revolución prozac, la caja a trece mil pelas, creo recordar.

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20/10/2006 10:20 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

19 pringaos

20061019012926-chirigotas-cadiz.jpg

Leo esto (enlace en un foro de bipolarneuro.com, cortesía de Myriam):

http://www.psiquiatria.com/noticias/depresion/diagnostico/28344/?

Y se me ocurre esto otro:

Hay que celebrar que se animen a demostrar científicamente lo que todos sabíamos, pero claro, si el estudio se da por válido donde corresponda (¿19 pringaos es un buen número?), un avance se ha conseguido.

Buenas noticias, sin duda, que demuestren:

Los pacientes depresivos sufren un enlentecimiento de las facultades para procesar la información que reciben sus cerebros.

Supongo que nadie tenía dudas, ni los pobres y respetables 19 participantes depres (al grupo de control, un pelín más numeroso, un sugus). Pero como "nuestro entorno" a veces es algo hostil al respecto, ya podemos ofrecer si el caso lo requiere una prueba basada en el método científico.

Como esto me ha llegado al alma, he incorporado a mi argot lo de "19 pringaos".

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19/10/2006 01:22 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Vomitar la vida

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Claro que hay que vivir la vida, luego la vomitas en plan bulímico porque no tienes derecho a estar un día contenta, luego pasas dos de bajada como si esa sonrisa fuera enfermiza, incluso llamas al psiquiatra porque temes estar subiendo, cómo voy a subir, tengo síntomas pero si los tengo es porque hasta hoy iban en otra dirección y me asusto mucho en esas oscilaciones.

Cosas a las que debes acostumbrarte, a ser penalizada con una multa que nadie puede imaginar, ni siquiera tú, un día tienes derecho a ser simplemente un cuadrúpedo con la cabeza alta para volver luego al humus.

Si sales por un momento, no olvides ir a la compra. Por algún milagro llamado cortisol (por mí, como si se llamase trinaranjus), el cerebro empieza a ser tal cuando anochece, otra vez la noche es tu aliada y la tentación de alargarla es demasiado poderosa porque a partir de las 18 h notas que ya sales del fango, por fin, ahora empiezo a ser alguien, no, yo no era así mama, toda la vida me ha ocurrido, hasta esa hora mi ánimo no empieza a ser bueno y no es cosa mía sino de mi cerebro, de todo lo que allí se mueve que ni yo entiendo, cómo te lo podría contar, sólo sabemos que por la tarde me siento más activa, ahora sé que menos deprimida en esta depresión vitalicia que me ha tocado por suerte.

Una vez en lo más bajo, desearé volver a sonreír un día, y lo haré con mucho gusto, a sabiendas de que después me espera lo inevitable.

Esto pasa incluso cuando "estás estable", sí, oscilas como esas frágiles hojas que están a punto de caer, y te agarras como puedes a las pocas rutinas que permanecen. ¿Eutimia? Qué relativo.

Lo que sube baja, ¿alguien se lo ha cuestionado alguna vez? Para mí es una certeza inexorable, y día a día. La sonrisa deja paso al rostro macilento, cómo iba a ser de otra forma, si tienes la enfermedad de la alegría y de la tristeza. Y, ¿cómo es la vida, para la mayoría de humanos? Más triste que alegre, y eso son puñaladas para el bipolar, después de las risas vendrán las náuseas.

***

15/10/2006 12:55 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

SOMBRAS

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Has dejado de beber,

pero ahí queda la sombra,

nadie te asegura que no volverás a hacerlo.

 

Pero por el el momento, es bueno pensar:

no lo necesito, no lo deseo, no sé por qué lo hice...

o sí lo sé, y ahora creo que podría evitar esa salida.

***

01/10/2006 10:06 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Titulares II y fin de las noticias: famosos en la BBC

20060919155011-stephen.gif

Segundo post del día (no acostumbrarse, ninininini ni yo ni los lectores, ni a esto ni a dormir una mierda)

 

Stephey Fry, artista británico polifacético, entre las facetas que conozco (me falta la de escritor, por ejemplo): actor cómico, comunicador, "actor gay" y protagonista gay de "Los amigos de Peter" o "V de Vendetta"... bipolar.

Como le dije a quien me dio el link maldito que me hace postear en este día raro, me gusta este actor, sea gay, tenga bipolar. No estigmatizo ni lo hacía antes, ¿gay? magnífico. Ahora sé que tiene bipolar, pues muy bien también, aunque no estigmatizar ahora es algo que se puede dar como obvio como actitud. Además, esto que sí es una etiqueta jodida, la lleva muy bien, por las lecturas.

Hoy se transmite en la BBC un documental en dos partes sobre el tema. Una entrevista:

http://www.bbc.co.uk/health/tv_and_radio/secretlife_documentary.shtml

No es que la entienda al dedillo, pero es importante creo que alguien tan conocido admita que ha intentado suicidarse. Al parecer, tiene la suerte de no tomar medicación, pero va a abordar el tema. Cómo no, diagnóstico tardío, a los 37 años (el mío, a los 35).

Navego sólo un poco más: a finales de julio salta la noticia de su pasado, ese intento de suicidio

http://news.bbc.co.uk/2/hi/entertainment/5202066.stm

A ver si la sociedad se da cuenta de la dimensión del problema del suicidio, poco a poco. Hacen falta famosos para que un tema importante se aborde sin los anónimos porcentajes que olvidamos.

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Escribo este segundo post porque hoy 19 de septiembre -post dinámico, me entero cuando ya he cerrado todos los navegadores con medios de comunicación- me llega la noticia de que se publica esto en un diario español:

http://www.elmundo.es/elmundo/2006/07/20/cultura/1153412695.html

Investigo algo más en este "día de los titulares", en http://en.wikipedia.org/wiki/Stephen_Fry

Fry has since spoken publicly about living with bipolar disorder, and has made a documentary about his experiences of the condition and also how it affects others.[1][2] In it, he interviews Robbie Williams, Rick Stein, Carrie Fisher and Tony Slattery, who all offer personal insights. Stephen Fry: The Secret Life of the Manic Depressive is to be transmitted on BBC Two in two parts, on 19 September and 26 September 2006.

No me había enterado hasta hoy y la cosa está publicada hace dos meses menos dos días, y hasta me parece bien, no hay que mirarse al ombligo bipolar, aunque me gustaría ver ese documental.

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(Sigue el post dinámico)

Maldita sea, hoy no me libro de los titulares y en 20 minutos saltará la alarma para ver el telediario, arg.

Reviso la web de la BBC y se ha actualizado. Se ha emitido ya el programa, a las 9, y han colgado fragmentos.

http://www.bbc.co.uk/bbctwo/programmes/?id=manic_depressive

Mejor lo dejamos aquí, al capricho de si se abren o no los 4 fragmentos...

¡¡Y NO QUIERO MÁS NOTICIAS HOY!!

(Seguro que mañana me paso por el foro de la BBC para ver los comentarios que han dejado los televidentes)

***

P.D. Caos de post, caos mental. Va a ir al dentista mi padre, que de malas noticias propias paso y he cancelado la cita, espero que sea canjeada por una buena siesta. Ojalá acabe ya el post dinámico, pues lo de que Ibarra lo deja, ya lo he leído. Me retiro de la pauta el telediario del mediodía, he dicho. La pastilla de las 15 h. sí que toca, y de paso, debo llenar el pastillero con el consecuente recuento de existencias, malas noticias: próxima fecha estimada para recetas, arggg. Pero, cierro ya: las malas noticias no son que me esté quedando sin tabaco porque si me pongo nerviosa fumo más, sino que ME SIENTAN MAL LOS INFORMATIVOS DE ACTUALIDAD. Visto está que me altero mucho, me enciendo y se acaba mi tranquilidad, tan necesaria, así que me plantearé volver a tener la tele de adorno y no visitar algunos enlaces matutinos.

19/09/2006 14:56 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

Merecer

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Recibo una alegre noticia sobre alguien, que lo ha pasado muy mal, incluso su familia se resentía ya de años de ciclos muy graves... que lleva muchos meses, casi un año eutímica, y mi respuesta es: se lo merecía, tras el calvario de ciclar y ciclar.

Y me digo: ¡todos lo merecemos!

Pero las circunstancias de la vida, tantas veces impiden que esto se produzca. Y el grado de enfermedad. Y el apoyo que se tenga. Y que la vida te de la cara. Y el acierto del psiquiatra al medicar. Y...

Total, todos merecemos ganar la lotería.

***

28/08/2006 10:22 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Encontrarse a uno mismo, a fecha de hoy

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Texto escrito el pasado 8 de noviembre


[Blue] está encontrando sus emociones, después de mucho tiempo. Hubo una época en la que se disfrazó de androide para protegerse y disfrazar su desnudez (1).

Equivale a decir que se está conociendo y reconociendo, reconstruyendo.

El proceso vital más duro que he vivido, es este. Saber quién soy cuando me miro al espejo, y todavía no lo tengo claro, pero sé que ha de llegar poco a poco.
Es una especie de rehabilitación, y he recordado aquella película donde Harrison Ford, "Henry", se encuentra como un extraño en su propia casa. Ha perdido la memoria, y todo es desconcertante, empezar de cero pero con escaso o nulo margen para modificar lo que ya estaba construido, o vivido.
Lo es, pero con un par, ¿acaso todo el mundo sabe quién es, o se lo ha planteado? A veces, pensar demasiado es malo. Hay que mirar hacia adelante, sentir y no pensar, y quizá nuestros actos nos darán alguna pista de quién somos.
A veces me sorprendo cuando digo o algo algo, me sorprende este nuevo Yo que antes no era así, y no me desagrada, porque le veo más seguro de sí mismo.
Y a quien no le guste, a hacer puñetas, los bichos raros acabamos encontrándonos, eso está demostrado. Hasta a ellos desconcierta una mujer que pisa fuerte y dice lo que quiere, pues así me he educado, desde la adolescencia, entre hombres, como igual (...) Tengo dos caras, como dos opiniones para todo, y por supuesto la mía.
Además, quién soy, soy lo que amanezco, nunca te bañas dos veces en el mismo río, dijo el sabio Heráclito. He dejado de mirarme o esperar encontrarme como algo estático, he comprendido que la vida va dejando huella día a día y eso se nota, por ejemplo, cuando has de hacer un repaso de lo que ha sido tu mes, para que un médico te diga que tienes la cabeza en su sitio o se te está cayendo un tornillo.
Y es cuando me doy cuenta de que sigo creciendo y cada día soy [Blue] a fecha de hoy. Qué más quiero, me miro al espejo y me doy el ok. No tiene mérito ahora, pero estuve mucho tiempo sin mirarme, muchos meses, quizá por miedo a lo que tenía delante.
Viva yo. No tengo abuelas pero aprendí mucho de ellas, fueron grandes mujeres (...). Yo hablo por los codos en msn spaces y en blogia, y a quien no le guste, que cambie de página.
Yo también me estoy muriendo ya, qué coño, cada día renazco y me meto en el río ese, que empieza a estar demasiado frío para meterse, hay que hacer un esfuerzo.
Con un par, y Viva Yo. (3)
... ... ...

(1) Un día escribí: "Experimentar emociones, lo que diferencia a un androide de un ser humano".

(2) Al mismo río entras y no entras, pues eres y no eres [el mismo]. Heráclito de Éfeso.

(3) (Respuesta a un comentario) "No es un lamento, es una autoafirmación, dije que era un proceso nuevo y también doloroso, eso sí, pero es como cuando te ves recién depilada, ha valido la pena. Me siento satisfecha, aunque nadie regala nada y he de seguir en ello, y compensa".

*** 

P.D. A veces me releo, y flipo. Encontrarse a uno mismo cuando está pisando el suelo real puede dar lugar a un texto valiente o entusiasta como este. Realmente, es Blue a fecha 8 de noviembre de 2005, y ha llovido bastante. Quizá haya avanzado en ese proceso, pues... nada, el río explica muchas cosas.

27/08/2006 08:12 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 17 comentarios.

La oración y las rutinas

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Concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar,

valor para reconocer las cosas que puedo

y sabiduría para reconocer la diferencia.

Me lo topé ayer para mi sorpresa en el libro que estaba acabando. Hace años la conocí por alguien que lo atribuyó a AA y no sé si este es su origen, pero advierto que esta oración empezaba por "Dios", a quien omito de esta reproducción.

Hay algo que obviamente no puedo cambiar: trastorno bipolar. Diagnóstico tardío. Y mis 38 años.

Pero admito que no reconozco a primera vista los puedo-no puedo en muchos temas que me preocupan, entre los que destaca lo que hago y no hago aunque debería hacer. Será un ejercicio de análisis en todo caso, no de sabiduría.

Este año me animé a empezar un, lo que llamo ya, el cuaderno de rutinas y bipolaridades, nada que ver con mi diario personal aunque hay hechos que sí van a parar con detalles a la otra libreta. El año 2005 fue tan sorprendente y fuera de toda rutina - maleta y a Madrid- que no tuve ocasión ni ganas para hacerlo. La verdad es que es una tarea que ocupa su tiempo, ponerse a escribir todo lo que haces o no a su hora, es vivir y escribir tu vida a la vez con ese cuaderno siempre a mano. Me fue de mucha ayuda en la última consulta, debo reconocerlo.

El primero fue escrito por órdenes de mi psiquiatra. Data de finales de septiembre de 2004 y empieza con una serie de pautas, las que me marcó y siguen siendo válidas hoy día, como parte de la psicoeducación. Creo que ya las reproducí pero son palabras, que al igual que esa oración que escogí como "motor", ahora debo recuperar.

La cuestión ahora es cotejar los dos textos aunque nada tengan que ver en principio, pero necesito respuestas que reflejen la realidad de mi vida actual, ya estabilizada en mi casa, y bueno, ahí va:

- Levantarse todos los días (máximo 9 o 10 h.)

- Salir de casa por la mañana

- Comer y cenar a la misma hora (mejor acompañada)

- Salir de casa por la tarde

- No tocar la cama por el día

- Acostarse a la misma hora

- Actividades a realizar durante el día. [aunque obsoletas hoy día, una es intelectual, otra sugiere cuidar de mi salud, y la última ejercicio físico]

- (por obvio no se incluyó): tomarse las pastillas a la misma hora.

La cruda verdad es que esto fue la alternativa que se me dio cuando me negué en rotundo a asistir a un hospital de día tras mi primer ingreso. Era la guía para empezar con mi rehabilitación, no sólo la de la espalda que en esos momentos era prioritario. Me rompí los cuernos para buscar actividades, llenar el cuaderno, y llegar a la consulta con los deberes hechos, bajo presión y todavía asustada por si suspendía esa asignatura y me enviaban al hospital de día. Realmente, hay regularidad en la libreta. ¿Por qué? Tenía el apoyo de mi madre para, por ejemplo, y se dice pronto pues sin ella no lo hubiese conseguido, despertarme y las comidas y el recordarme que era la hora de tal. Pude hacerlo porque tenía ayuda, y mucha, de quien me cuidaba, Madre.

Pero las cosas han cambiado y mucho en este tiempo, vivo sola. Y es una realidad que he relajado lo que se suele decir en otro ámbito "las costumbres". 

Mi tarea es obvia. Sé perfectamente lo que dice mi cuaderno de rutinas. Sé en lo que difiere de estas pautas, a las que sigo dando validez.

Y necesito saber, una a una, cuáles son las cosas que según la oración necesitan valor, el famoso "pon de tu parte" que tanto odio como expresión pero es la que se usa en vez de la que pondré como encabezado de la lista "tener el valor de", donde valor es motivación y díselo a alguien que no está motivado.

LA TEORÍA ES MUY BONITA

Eso es lo que solemos decirnos a veces los bipolares cuando algo importante hace que nos encallemos. 

Por eso me meto en este berenjenal, porque sé que lo necesito. 

Debo concentrarme y pensar. Dejaré el cuaderno de rutinas, ya me sé la historia y lo de los efectos secundarios a según qué horas. Debo meditar cuidadosamente lo que puedo o no cambiar por mí misma y entonces, volver a escribir un cuaderno, esta vez sí con rutinas, como si fuese otra vez "a examen".

Y, esa lista va a ser importante, pues "atacar" a su resultado no se puede hacer a lo bestia -porque lo haría un día y luego nada, lo he vivido-, sino el buscar la forma menos dolorosa, elaborar estrategias para hacer realidad la lista y tener el objetivo claro de que se convierta en rutina diaria. Se dice fácil...

LA TEORÍA ES MUY BONITA

Y si algo tengo también comprobado, es que si la rutina del sueño se va a la porra, las rutinas que le siguen, también. 

He de elaborar esa lista lo más rápidamente posible, de forma que el "ya empezaré el lunes", tan repetido cuando alguien quiere ponerse a dieta o ir al gimnasio, para mí sea empezar, con esfuerzo, a llenar los vacíos de lo que en su día fui capaz de hacer y, como la lectura, había olvidado o directamente eliminado cuando un revés me volvía a poner "al principio".

La lista que más dolerá: lo que no puedo hacer, o no sola, y esa irá al psicólogo que necesito, como ya he escrito aquí.

A veces me pregunto por qué debo hacer listas periódicamente, por qué la lista de tareas domésticas, aseo personal incluído, y la de la compra no son las únicas que deben preocuparme, y sí, espero el día en que eso sea lo único de lo que deba preocuparme una vez esos hábitos sanos sean ya rutinas de las que no deba preocuparme. Reconozco que es un avance que compre y cocine yo, en plan soltero claro, y que no coma acompañada salvo excepciones, y que limpie e intente ordenar mi casa. Ser, al menos, capaz de cuidarme en estos mínimos, y quiero suponer que el psiquiatra adjudicaría unas horas a esta actividad, aunque sé perfectamente que eliminaría -limitaría- horas de actividad intelectual, las que le dedico al blog quizá constituirían ya ese límite.

P.D. Compruebo que el reloj de Blogia nada tiene que ver con el del resto del mundo. Escribí el anterior post el sábado, bueno, ya el domingo 20, hacia la una y media de la madrugada, pero ni la hora ni el día son correctos... de forma que vuelvo a postear esta mañana con esta reflexión. Que nadie espere que publique esas listas. Tengo que volver a buscar fotos, por cierto, y aunque no lo parezca, es un trabajo intelectual hallar lo que me plazca y encaje en un post. Para este, una doble hélice, ADN.

***

20/08/2006 06:46 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

Perdón incondicional

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Eras una olla exprés... ¿lo recuerdas?

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/052101-los-demonios-de-la-olla-expres.php

Y ahora te das cuenta de todas tus meteduras de pata.

Ya puedes llamar a tus amigos, pues ellos ya no lo hacen y ahora reparas en ese detalle, junto con tantos otros..

Las buenas noticias son que ya has aterrizado, que empiezas a recordar, y que te preguntas qué "yo" hizo eso.

No intentes decir que fue un episodio para justificarte, es mejor el popular "se me fue la pinza".

Acepta la Realidad como la realidad de que ya no te llaman. La gente se acaba cansando. Mientras fuiste una olla exprés había que perdonar "la del día de hoy", y ponte en su lugar, cuánto habrías tardado tú en enviar "a pastar" a alguien que incluso se amparaba en el "es que no me entienden" o "seguro que cuando lo entiendan, me perdonan".

Con el tiempo, resulta que la Realidad es que tienes algo llamado Trastorno Bipolar que a todo el mundo le sueña a chino, pero explica por qué te conducías así. Si el diagnóstico es tardío, tú no tienes la culpa de eso pero tu mala fama será imborrable. Intenta convencer a alguien de que no eras así, que no era tu personalidad. No lo conseguirás, qué pocos lo hacen, porque el diagnóstico explica muchas cosas pero como bipolar vas a seguir ciclando y tropezando con la misma piedra.

Y mientras tanto, ya te has acostubrado a ir a tu bola, así que ahora ya tienes el estatus de oveja negra y cuando topes con incomprensión, volverás a comportarte como tal, porque es lo único que conoces. Los síntomas remitirán, pero si te han sobreprotegido hasta la fecha, seguirán haciéndolo y tú ya estás acostumbrado a ello, a esa posición cómoda donde el perdón es constante.

Yo no he buscado el perdón de mucha gente. Para qué, si no vamos a seguir tratándonos. Es algo difícil de aceptar. Hay que aceptar tantas cosas... esta duele.

Pero la realidad es que todo el mundo tiene un límite. Hasta los familiares. Hasta los amigos. Hasta las parejas. Hasta otros bipolares y compañeros de ingreso con otras patologías.

¿Cómo van a perdonar cada día lo mismo, si saben que les espera la misma película mañana?

Luego nos lamentamos de las pérdidas. Algo tuvimos que hacer nosotros, no seamos víctimas.

Además, tú no tienes sensación de culpabilidad alguna cuando eres una olla exprés, si hasta te cabrea que te lo digan porque "estás de puta madre", mientras vas mandando a la mierda a cualquiera que se interponga en tus planes y objetivos, que trazas pensando en yo, yo y yo. Hasta que me ató la familia, no quiero ni recordar lo que hice o dije. Creo que mi familia se salvó de algunas "demostraciones" de mi temperamento alterado antes del diagnóstico, puesto que les huía, no acudía a sus invitaciones. Ni a las de mis amigos. Este absentismo, aunque yo no me encontrase bien, también es algo que deben perdonarme. De eso hablo, yo no me encontraba bien y ellos lo sabían, pero los hechos eran que yo no respondía, o lo hacía con algún "numerito", otra cosa que puede olvidarse pero ayuda a crear mala fama.

Elevadísimo porcentaje de bipolares divorciados entre los que me cuento. El perdón diario no está incluído en el amor. El perdón sirve para que no se cometa el mismo error. Cada vez lo mismo, acaba con la paciencia de cualquiera.

Un lector me habló de los bipolares "oscuros"... los que se amparan en el trastorno bipolar para hacer daño. Promesas incumplidas. Daño. Perdón. Más daño. Claro que no queremos hacer daño, a no ser que seamos muy oscuros, pero lo hacemos. Es complicado, a veces sólo consiste en uno de tus cambios de opinión.

Por eso no pido perdón a según quién, y acepto que en su día se me borrase de agendas. Los amigos caben en los dedos de una mano. Y soy muy afortunada, tengo una mano aquí en Madrid y otra en Barcelona, y otra por todas partes. No todos han perdonado de forma incondicional, no los que perjudiqué.

Existe un lugar que puede llamarse el Lado Oscuro, al que nadie me asegura que no vuelva, pero yo no daré pasos hacia él, pues no quiero experimentar de nuevo la ira y la impotencia de que no se absuelvan mis meteduras de pata, siendo muy consciente de estar para muchos en una "segunda oportunidad".

Y escribir esto es muy duro para mí, pues yo ya empiezo a no perdonar tras hacerlo y no obtener sino más de lo mismo, y a no llamar. 

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14/08/2006 17:15 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

El prejuicio

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No lo llamaremos estigma esta vez, sino prejuicio.

Constantemente usamos prejuicios, prejuzgamos, y no somos conscientes. Hay quien va con el "no" en la boca como respuesta a todo, quizá por ello: todo lo que no entra en "la normalidad" que uno se ha fabricado, en los estereotipos que tenemos todos, en realidad puede serlo. El prejuicio se combate con conocimiento, pero hay quien se siente a gusto con sus prejuicios y eso no podemos cambiarlo, ni con el tema de la salud mental, ni con el de los nacionalismos ni un largo etcétera.

Hay un trauma y un cambio importante en el entorno del paciente cuando se produce el diagnóstico. Ya era rarita la niña, últimamente demasiado, pero esto ya es otra cosa, estaba tan mal de la olla que ha ingresado en un psiquiátrico. Son cosas que pasan a formar parte de tu currículo personal ante todo el mundo.

Saldrás o no de esa situación, pero ya está esa marca en tu CV. Para empezar, prejuicio ante las enfermedades mentales, aunque las haya en tu propia familia. Para seguir, prejuicio ante un psiquiátrico, no se concibe que sea un hospital. Y para acabar, más prejuicio: ya no se te mira igual ni se te recuerdan tus virtudes como antes (qué inteligente, qué espabilada...).

Recibes compasión, piedad, cuando no te tiran por la cara determinados hechos del pasado. No pidas perdón, de nada sirve, sólo recibes tolerancia, a lo sumo. Quizá te quiten algunos años mentales e intelectuales, hasta ahí puede ser cruel el prejuicio sobre la enfermedad mental en concreto.

"Estaba enferma, ¿no lo recuerdas?" "No, tú siempre fuiste así" (sí, claro, me suicidaba cada día, ¿sabes?). "Y NADIE NOS DICE QUE NO VAYAS A VOLVER A... ser como eras, ser lo que recordamos". Ni un psiquiatra que te dice que estás bien, nada importa ya, se cerró tu CV con un diagnóstico, un par de ingresos, y alguna que otra crisis puntual. Ya no bebo, ¿no lo véis? ¿Y qué? (...)

Los ambientes donde el prejuicio que acompañó a tus crisis pueden ser muy dañinos ahora. Convence a los demás de que ya no vas a volver a... lo que sea. Tarea imposible, siempre un ojo desconfiará y a la mínima, te echará encima más mierda del pasado.

Además, sigues estando enfermo, haces cosas raras, no es normal comer a medianoche. Estás atontado medio día. Te estresas por cualquier cosa. No, no eres normal, se te trata con pinzas.

Todo esto es basura para tu psique, de la que acaba oliendo a podrido.

Es mejor pasar página.

Creo que hice bien en cambiar de aires, y ahora soy capaz de observar lo mucho que ataca el prejuicio cuando vuelvo a mi entorno "enfermo", pues les hice enfermar conmigo y soy muy consciente, además de los daños causados sobre los que ya no vale la pena pedir perdón, pues ya son parte de tu currículo en ese entorno ya contaminado por, repetiré de nuevo la palabra, el prejuicio.

Hay todavía mucha vida por delante, y muchas personas a las que conocer, sin prejuicios hacia ti, de entrada, como antes. Si valen la pena, les dirás un día que tienes un trastorno y está controlado farmacológicamente, y quizá, si no tienen prejuicios sobre la enfermedad mental y ven delante a la persona que eres -y eras y gustabas- antes de anunciar este importante hecho sobre tu vida, quizá te acepten. Y si no, game over.

No tienes derecho a expectativas positivas así que mejor no las tengas, pues los prejuicios mandan en esta vida, y no puedes llamar a nadie ignorante por ello ni darles un librito para que sepan que "no muerdes".

A todo uno se acostumbra, la nueva vida tiene muchas facetas. Y tampoco estás obligado a anunciarlo, todo el mundo tiene algún problema de salud y las almorranas se sufren en silencio.

P.D. Del DRAE:

prejuicio.
   
  1. m. Acción y efecto de prejuzgar.
  2. m. Opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal.
prejuzgar.
  (Del lat. praeiudicāre).
  1. tr. Juzgar de las cosas antes del tiempo oportuno, o sin tener de ellas cabal conocimiento.

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06/08/2006 08:01 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

Diez años sin rumbo

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Hace días recalé por aquí... http://websalud.com/articulo.html?xref=20051017salwsdsal_3&type=Tes&anchor=wsdsalntc

Diez años sin rumbo, se titula el artículo, que vale la pena leer. Si la enfermedad no se trata a los primeros síntomas, se agrava con el tiempo y adquiere peor pronóstico. Consideremos que los síntomas van a permanecer y a agravarse con sus respectivas crisis. El afectado sólo pedirá ayuda médica si cae en la depresión. Esto ya lo saben los médicos de cabecera, pero pocos se atreven a derivar al paciente a un psiquiatra.

En la seguridad social, ya les sobran "los depres" (lo leí en otro artículo que ahora no encuentro) porque ya son epidemia. Hay muy poco tiempo por paciente, y diagnosticar a un bipolar es difícil. Para diagnosticar sólo se tiene una entrevista, y se trata de hacerla bien... a mí no me la hicieron bien. Además, el paciente miente. Yo supongo que mentía porque para mí la hipomanía era la eutimia, yo era así y dejaba de serlo cuando caía en depresión. Rebusca en eso y encontrarás episodios, pero no, no hay tiempo.

En esos diez años, "los mejores de tu vida", la vas cagando sin saber por qué, tú crees que eres normal pero el mundo a tu alrededor te rechaza: pierdes un empleo sin saber las razones y luego otro y otro, tu pareja te deja o tú a ella, te enemistas con la familia.

Pasan los diez años. Tus síntomas y crisis por supuesto, han ido a peor. Un día no saldrás de una gorda: o te van a ingresar con una psicosis como un templo, o pasarás un año depre en la cama. Quizá entonces te diagnostiquen.

Y no sólo pagarás todo lo que hiciste en esos diez años, sino que te espera un futuro muy incierto, pues tal como dice el artículo, las dificultades serán muchas a partir de ahora.

Es de pena que una enfermedad tan clara, aunque los psiquiatras no sepan demasiado por dónde irán los tiros en el futuro, no sea diagnosticada en su tiempo. Conozco a tanta gente que como yo, pasada la treintena no ha recibido tratamiento... no se sabe si mejoraremos, por un pronóstico que ya puede ser malo -adicciones mientras nada se sabía-, por desgaste neuronal debido a las sucesivas crisis... y porque, entre otras miles de cosas, se ha de encontrar un tratamiento que desde tu estado actual te devuelva, si alguna vez lo estuviste, a la eutimia.

Diez años sin rumbo, sí... creando estigma, sin querer, respecto a un trastorno mental o de personalidad, pues los no diagnosticados, yo por ejemplo, pude haber ayudado en su día. Y después de esos diez años, encuentra un nuevo rumbo para ti, cuando todo a tu alrededor se ha desestructurado. Ah, y no le digas nada a nadie entonces, no intentes arreglar tu pasado, o te señalarán definitivamente como loco.

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02/08/2006 10:48 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

La ayuda bien entendida...

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... empieza por uno mismo.

Extracto reciente de mi cuaderno:

(...) Fijo que estaba en crisis porque no compré el tabaco que necesitaba al volver, ni lo recordé ya.

Esta tarde, [él] preocupado, me ha llamado. Le he dicho que pase de los bipos, que siga haciendo su vida normal. ¿Llegar media hora tarde a un compromiso familiar por ver cómo está una bipo que acaba de conocer y a la que quiere ayudar por teléfono? No, que haga su vida, ya nos apañaremos, que no caiga otro eutímico por ayudar a un caso complejo que somos todos y sólo el psiquiatra tiene el puzzle.

Hay una diferencia entre ser SUFRIDA: la que aguanta su propio dolor, y ser SUFRIDORA, la que sufre por los demás dolores ajenos.

A veces hay que dejar a un lado eso de la caridad compasión etc. y asumir que no se puede hacer nada por alguien, aunque sólo necesite un empujón, porque acaba revirtiendo en tu propia salud mental.

Es un tema espinoso que abordo hoy con pocas palabras, lo sé. Y sé qué es desestabilizarse por ayudar a alguien.

Y cuando tengo una crisis, sé que pasará, aunque sean momentos duros. Lo malo sería tener una crisis cada día, eso sí debiera saberlo el psiki. Yo las anoto como anomalías. Si dejan de ser eso para pasar a la normalidad, jodida la hemos. La gente ayuda, por supuesto, en esos momentos insoportables, qué haría yo sin algunos teléfonos...

Estoy bien. Las crisis pasan, aunque la alarma que crea hace que los demás se cuestionen, lógicamente, si es una anomalía o no. 

Estoy con efectos secundarios. Eso no debería extrañar a ningún bipo, además. Ahora, con los de la toma de la noche, y los acompaño con mi vaso de leche y galletas.

No pueden ayudarme, eso es todo. Sólo el psiqui puede hacerlo, triste verdad, y el resto, acompañarme en el duro camino con sus duros tragos.

Y no quiero que nadie sufra por mí. Así no se me ayuda y encima sí jodo a alguien.

***

11/07/2006 01:50 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

Aprender sobre: Trastorno Bipolar y Neurociencias

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http://bipolarneuro.com/

La neurología puede tratar al trastorno bipolar, y la óptica cambia: si lo entendí, enfermedad mental no existe, sino patología orgánica con síntomas mentales. Un punto de vista radicalmente diferente al que ofrece la psiquiatría.

Hoy he podido felicitar a su creador en persona y hacerle mil preguntas. Ha sido muy amable.

Creo que esta nueva web en español va a significar un rayo de luz, para entender más sobre el TB y sobre nuestros cerebros, cómo funcionan en realidad, cómo reaccionan a los psicofármacos...

... para leer de arriba a abajo y aprender, todo lo que los psiquiatras nunca nos contaron. La página inicial ya tiene su carga. Me llamó la atención "Sobre los trasplantes", inquietante lectura.

Mucho hay que aprender, por el saber en sí, pues ya Aristóteles diferenciaba al hombre de las bestias porque el humano es curioso por naturaleza.

Y para seguir los avances en la materia que repercutirán directamente en los nuevos tratamientos.

Que cada cual lea lo que quiera. Hay un momento en el que la información satura, pero es esta interesante por, reitero, un enfoque antes no percibido por mí.

Esta web tiene su enlace permanente en este blog como "TRASTORNO BIPOLAR Y NEUROCIENCIAS".

Y estoy allí enlazada, lo que considero un honor. Gracias.

***

17/06/2006 00:58 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Pendientes de… de… y de... la salud.

20060614154426-aguantando.jpgComparto la actitud de muchos de dejar de mirarse al ombligo de la enfermedad y continuar nuestra vida con lo que hay, como cuando te miras al espejo y dices "esto es lo que hay" si ves canas, ojeras, arrugas, o carnes sobrantes.

Si lo que hay más allá del espejo es un episodio bipolar, desde luego, hay que intentar pararlo con ayuda del médico y no sólo eso: mientras el temporal no amaine, tomar conciencia de lo que podemos llegar a hacer, y eso lo da la experiencia, y es muy difícil aún así controlar síntomas y por tanto conductas, hechos y palabras.

Salud, incluso en pleno episodio, es ser conscientes de que nuestras emociones nos traicionan a menudo y deberíamos hablar después de pensar las cosas tres veces, pero la impulsividad vuelve a traicionarnos, porque no tenemos salud para ese control. Y montamos un cristo al devolver algo en una tienda, qué más da, en esos momentos no somos conscientes. Despertemos, no es la vida real, no estamos bien, nuestras emociones actúan por nosotros, y si la familia o el entorno tampoco lo detectan, mucho peor para nosotros, pues pensarán que “somos así”, y no es cierto.

Despertadnos si esto es así y no lo vemos, los cambios a menudo suelen ser tan graduales que se nos escapan.

Hay que permanecer informado y un poco alerta, en autocrítica, por nuestra vulnerabilidad, por ejemplo, a más enfermedades que nos interesan de cerca. El TB presenta comorbilidad con varias. Si es un trastorno de personalidad o límite lo que se puede tener además de la bipolaridad, tengo entendido que este se impone al otro. Cada día serás atacado por ese trastorno de personalidad, mientras que el bipolar aparecerá cíclicamente, como suele, sin piedad, predecible hasta cierto punto una vez se deja de ciclar y sabes que atacará en primavera y otoño, con alguna sorpresilla, también, no nos confiemos. También es predecible el día a día de lo otro, lo mismo ocurre con la ansiedad -eso es lo que llevo yo de mochila como un trastorno más- cada día. Aunque no tenga síntomas bipolares, es raro el día que no tengo angustia, aunque a veces se retira unos días. Terapia, dicen, además de una pastilla tranquilizante, que suele ser una benzodiacepina que produce adicción, y de ahí volvemos a la patología dual, si a uno le da por tomarse cuatro en vez del uno pautado porque está nervioso: abuso de benzos.

Otra adicción, abuso suele llamarse, de nuevo patología dual. Esto sí está en nuestras manos. No todo el mundo tiene narices de reconocer que tiene problemas de adicción al alcohol u otras drogas, incluso de las que te recetan, y eso también es enfermedad, y seguirá siéndolo mientras no se aborde esa patología como dual. (Mi ex-psiquiatra me sermoneaba cuando le contaba preocupada lo que bebía, un día que el exceso me alarmó tanto que le pedí hora. Me pongo mala cuando lo recuerdo, una bipolar I de manual en sus narices).

Por no hablar de todos los que tomamos medicación para la glándula tiroidea.

No se trata de la paranoia constante de pensar que podamos tener estas enfermedades, otros trastornos. Si sospechamos, datos en mano, hay que consultar con el psiquiatra pues sólo él puede diagnosticar una comorbilidad o valorar un análisis de sangre. Y he leído, en esta página está reproducido el artículo, que un 46% de bipolares I consumen alcohol. Yo lo hice, y también tengo esa espada encima, y gracias a que lo asumí pude enfrentarme a ello con ayuda de mucha terapia durante meses.

Salud para nosotros creo que consiste en cuidar la enfermedad, conocerla, no negarla, y pedir que te devuelvan al mundo real si alguna vez pierdes la senda aunque sea con la sencilla afirmación “me encuentro bien, no necesito llamar al psiquiatra”, síntoma de que realmente puedes estar mal. Si te dicen que has de hacerlo, llamar o pedir cita, desconfía de ti y de tus emociones por completo para confiar en los otros, deja que te despierten aunque tú creas que lo estás y quizá te salves de alguna gorda, pues desgraciadamente he visto recaídas por ese "no me pasa nada, estoy bien". No cuesta demasiado llamar al psiquiatra y que tu entorno deje de estar en vilo y sufriendo mientras te ven "demasiado bien".

Pendientes hasta de cuando nos encontramos bien, en mi caso debo hacerlo. Porque yo me encontraba "bien" cuando pedía el alta, cuando ya no me sentía deprimida después de una depresión de semanas con baja médica, antes del diagnóstico bipolar. Lo que no sabía es que había ciclado y estaba hipomaníaca, para mí eso, ir subida, era el “estar normal”. Lo jodido es que mi ex-psiquiatra también pensaba que yo estaba bien y encima seguía tomando antidepres para alimentar ese estado.

Por eso hemos de estar pendientes e informados, cada uno donde sepa que tiene un punto débil, un poco más allá de nuestras narices bipolares donde algo huela a quemado.

Ocultamos mucha información relevante al psiquiatra, sin darnos cuenta. O porque él no pregunta, triste.

Y encima, lleva una vida de verdad normal. Mírate al espejo y decide con qué pie te has levantado.

***

08/06/2006 00:07 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

¿Lucha?

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¿Estigma? ¿Respeto? ¿Dignidad?

Pide una definición de todo eso y ya tienes a quien te habla del tema dudando.

A los 18 años era bastante revolucionaria y militante de varias causas. Han pasado 20, y ahora no es que me haya hecho de derechas como dice la leyenda, sino que me he vuelto simplemente escéptica.

Ya he leído muchos programas electorales, incluso los he redactado en mis tiempos universitarios. El ideal es muy bonito y las promesas también, pero las promesas vuelven al ideal del que surgieron en cuanto asoma la realidad, ahí la tienes, y es una roca, en absoluto moldeable, te has de moldear tú a ella por supuesto, creándote verdaderos conflictos. Lo he vivido a pequeña escala, y por eso ya no hago caso de los programas electorales ni de los objetivos irrealizables que pululan en tantos estatutos que yo misma he escrito, tanto como mi primer post aquí. En la realidad, los políticos se encontrarán con, sin ir más lejos, una deuda que amordace cualquier avance significativo, y si no que se lo digan al futuro alcalde de Madrid, pero ese no es el tema.

El tema del estigma es muy complejo. Siempre se habla de lucha, lucha, lucha... dignidad "para nosotros", como si eso lloviese.

Algo he jugado a wargames. Luchar, vale, primero, con qué y con quién, y luego, contra quién, y de paso, para qué. Esto no es una guerrilla anárquica, y si lo es, en eso se quedará.

Para empezar, no me vale salir del armario, con eso no consigo nada, conseguí, puedo decir incluso. Militar, ser activista, pero ese camino debí abandonarlo hace tiempo con un tirón de orejas por sobredosis vital.

"Apoyo, respeto, comprensión". Eso decía la última campaña sobre la enfermedad mental. No me sirve, es como decir "liberté, égalité, fraternité". Que me perdonen las entidades firmantes.

No apuntan a hechos sino a ideales.

Ideales que han de aplicarse a cada persona concreta que tiene patología de este país, persona que puede ser un trozo de pan o un cabrón o una víbora. La enfermedad mental no ha de ampararnos de conductas perversas que afectan a las familias, por ejemplo, cuántos enfermos las maltratan. Porque visto ese caso concreto, por supuesto se desprecia a la comunidad en general. Por no decir otro cliché, muy común, el de persona aniñada, sobreprotegida... Sólo ver efectos secundarios hacen que esto se asimile bastante al retraso mental. Si seguimos listando... no vale la pena. Somos unos cabrones, unos retrasados mentales..., porque esto es lo que ha visto mucha gente de enfermos, y en casa se nos llama "loco/a". Pero hay tantas realidades como alberga ese -último dato memorizado- 6% de afectados por algo "mental".

Nunca habrá amnistía, comprensión, respeto, para "los locos", dejemos de ser ingenuos porque eso de "la lucha" estaba bien a los 18, ahora hay que pensar en cómo hacerlo bien. En el colectivo bipolar he conocido las cabezas más estrategas y también las más perversas, si jugasen a favor del colectivo y si el presidente de turno del colectivo no quisiera que le hiciesen sombra, quizá algo más se avanzaría. Estamos hablando de organizaciones tan humanas y ruines como cualquiera, porque los enfermos mentales somos personas y a ver quién derroca al presidente de tu escalera, por ponerte algo cercano. ¿Serías tú el presidente?

Hechos, ejecución de ideales.

Veamos qué podemos hacer que esté a nuestro alcance, como lo es para el ecologista de ciudad reciclar vidrio, envases y papel.

Yo decidí escribir mi testimonio, y los lectores quizá comprueben que no soy un monstruo de feria, aunque se me haya diagnosticado una enfermedad mental. Una freak más de mi generación, una single, poco más soy, mis amigos me quieren y yo a ellos, mi familia idem en términos de familia.

Creo que la verdadera lucha está en nuestro entorno. En cumplir en el trabajo. En ser parte de una familia. En salir, tener amigos, ser sociable, ser amable, ser digno de ser amado.

Ser personas en toda la dimensión de la palabra.

Esa lucha, es la de cada uno.

Por lo demás, por mí que sigan las farmacéuticas comprando y vendiendo, si así funcionan. Yo no puedo cambiarlo, y al final me ofrecerán algo que me interese, eso sí lo tengo claro, porque avanzan. Tan claro como que esto no lo hubiese escrito a los 18, hubiese organizado protestas colectivas del tipo una huelga de hambre en algún congreso de psiquiatría de una semana, por lo menos.

Fuera bromas. Esto no acaba aquí.

Los temas serios relativos a las pensiones etc. son los que las organizaciones de afectados deben reivindicar en las mesas de negociación en cada comunidad autónoma, en el ministerio, allá donde haya un despacho que tenga un letrero "salud mental". Reunirse con los partidos para que las demandas tengan lugar en esos bonitos programas electorales, como en su día hizo el colectivo gay. Sé que ellos llevan haciéndolo 20 años y luego pedían "voto rosa" para esas candidaturas que algo les ofrecían. No sé si las organizaciones "de salud mental" se han puesto a ello con tanto ahínco y desde hace tanto, aunque la reforma de la ley fue también en los 80.

Sé que los médicos en los hospitales piden constantemente más recursos. No los hay, trabajan en las condiciones y con las camas que tienen. Hace poco leí en plan titular de portada que se iba a incrementar el número de camas de... bah... en un número que cabía en mi propia casa, quiero decir, en una cantidad de euros que puedo entender, pues cuando son muy grandes escapan a mi comprensión.

Que hay que educar al paciente para llevar la enfermedad, que este debe informarse, todos lo sabemos, pero quizá él no quiera ni acepte la enfermedad, de modo que la sufran todos en la familia. ¿Qué? ¿Le atamos? Nuestra rehabilitación como personas con esa entelequia llamada dignidad reside en las manos de todo el colectivo de enfermos mentales, de lo que proyecte cada uno hacia los demás desde cada hogar. El enfermo sabe que hay grupos de afectados que pueden ayudarle, y ya sabemos lo que ocurre, que "yo no estoy loco". ¿Le llevamos a rastras a una conferencia? ¿Le hacemos leer un libro o un simple folio sacado de Internet? NO. Es responsabilidad del enfermo reubicarse en su nueva situación, y si es consciente de ello, encontrará los recursos, y dije recursos, no comprensión de la sociedad sino la de su guetto.

No se puede ayudar a quien no se ayuda, tema espinoso y mucho, pues un sobreesfuerzo de alguien del grupo de apoyo en este sentido puede hacerle recaer. La enfermedad mental es algo muy difícil de sobrellevar, y cada uno lo hace a su manera. Quien la niega, demasiados, está perjudicando no sólo a su entorno sino también al resto del colectivo. Con el tiempo, los psiquiatras tendrán medios, más de cinco minutos por paciente, y podrán dedicarse a educar además de extender recetas.

Tiempo. También necesita mucho tiempo el paciente para adaptarse, reitero.

También he necesitado muchos meses para poder escribir esto.

Y se consiga lo que se consiga, más vale hacer vida normal, la que la medicina y el estado del bienestar nos puedan proporcionar, y no hacer de esta causa perdida tu causa, pues en mi opinión está perdida todavía a 1 de junio de 2006.

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01/06/2006 00:07 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 12 comentarios.

Un rincón o un relleno en los medios de comunicación

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Hace falta mucha más información, esa página de "El Mundo"

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/051701-el-experto-habla.php

del post de la semana pasada con la entrevista de esos "encuentros virtuales" a Vieta no deja de ser un rincón de Internet.

Recuerdo que la televisión acudió un día a un encuentro de bipolares, uno de esos periódicos e informales. Iban a llenar 5 o 10 minutos de un programa de mini-reportajes. No asistí, no quiero prestar mi imagen. Me contaron que los periodistas quedaron impresionados y a la vez avergonzados ante lo que era tan difícil resumir sin caer en el folklore, y prometieron volver porque era un tema de interés, y lo importante, con contenido, mucho.

Pero estas cosas, tratadas en serio, son para los rincones de Internet. Lo jodido, es que algunos son conocidos y están por estrenar.

Hace meses escribí para la Wikipedia en español una entrada corta sobre el TB, pues no existía ningún artículo. El otro día pasé a consultar algo allí y por curiosidad volví a ese otro artículo, lo habían modificado cosa que es parte del funcionamiento de la Wikipedia. Los cuatro párrafos iniciales los reconozco como míos, pero alguien añadió más texto, y tuve que enmendar una afirmación del todo falsa, y era: los maníacos pueden cometer crímenes.

http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_Bipolar

Eso es lo malo de la enfermedad mental. Sale en prime time o como llamen a esa franja horaria donde sí se ve la tele, sale la enfermedad mental cuando algún suceso asoma. Y no asoma cada día alguien diagnosticado, pero cuando lo hace, es devastador, de repente todos nos comportamos igual, no importa que sea un caso al año en un programa que se emita a diario.

P.D. ¿Hay alguna coincidencia en el hecho de que el artículo entero haya desaparecido de la Wikipedia? 

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28/05/2006 22:36 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

El último grito: análisis de sangre

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A mi ex-psiqui le dio igual recetarme litio, cuando no estaba claro que mi tiroides estuviese bien. Le exigí que valorase antes un análisis que él no consideraba necesario. No tomé litio hasta meses después, con el nuevo psiki, y fue un fracaso, de nuevo cambio de fármaco a ver si este funciona.

Así son las cosas, ensayo y error. Nos cambian pauta cuando les da la gana, sin preguntarte cuántos medicamentos has tomado y sustituido antes -sé de uno que lleva cinco pautas en lo que va de año-, el cuerpo lo asimila todo, sí, cuéntame otra, o ya me la contarás cuando me haya quedado sin algo importante a lo que no se quiso conceder importancia.

Ningún medicamento es inocuo, y en concreto los psicofármacos son cosas que pueden destartalar un hígado, si no se va vigilando el tema, por decir un ejemplo. Menuda gracia le hace a alguien que conozco no poder medicarse con casi nada, pues ya lo tiene destrozado y sigue necesitando tratamiento, qué va a pasar con nuestros órganos, ¿resistirán?.

A mi médico de cabecera le da igual que mi último análisis sea de diciembre, no me volverá a medir ese colesterol hasta dentro de un mes, eso sí, me ha aumentado dosis y mientras, también aumentan las mías de chocolate, y no bajan las de tabaco. Me matará el pack entero, me niego a que me maten sólo las pastillas.

Ya no tomo litio. Los que sí lo hacen, obligatoriamente pasan por una litemia en análisis periódicos que pide el psiquiatra pues de ellos depende la dosis, no de tu estado anímico por lo que me han dicho, más bien del nivel de litio en sangre. Es que uno puede intoxicarse, y no sé cómo se lo puede tomar uno, si ya los efectos secundarios tienen lo suyo. Y el litio puede afectar a la glándula tiroidea, otro valor a tener en cuenta en análisis. Muchos bipolares deben tomar tiroxina también.

El psiquiatra debería pedir análisis de sangre periódicos también a los que no tomamos litio. A mí me detectaron una hiponatremia (qué palabro y qué marrón), gran brecha en mi salud, causada por un fármaco que fue retirado de inmediato. Ese análisis me salvó de una bien gorda.

Si el de cabecera pasa de todo y el otro también, le dices al de cabecera que te temes una enfermedad venérea por haber tenido una relación de riesgo, y de paso le cuelas el resto de parámetros, total, ya puestos... sangre impura por la medicación, pero sangre a vigilar y muy de cerca.

Es broma lo de alarmar al médico, pero todo vale cuando hay que controlarse eso y más, y tus dos doctores, cabecera y psiquiatra, pasan de pedirte un análisis. Has de cuidarte tú también de esos "pequeños detalles", manda huevos.

Es más, hace años alguien me dijo "a partir de ahora, tu médico de cabecera va a ser tu psiquiatra". Razón no le faltaba, y creo que mucho de lo escrito hoy ya está en otros lugares del blog, pero sale de nuevo el tema. Cualquier cosa que me recete el otro puede ser incompatible en el peor de los casos, restar eficacia en el mejor. No me gusta leer prospectos, pero si salgo de urgencias con algo nuevo en la mano, tengo miedo a esas interacciones, y lo leo o lo consulto en internet. Eso me salvó de otra gorda. La última no ha tenido complicación, busqué y ese fármaco que ahora tomo por otra cosa no resta eficacia a mi medicación psiquátrica ni en sentido contrario.

Exijamos controles periódicos, si ellos no lo hacen, es nuestra salud la que está en juego y quizá hasta un buen psiquiatra pueda despistarse. 

Cuidémonos, incluso a pesar de los cuidados médicos.

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27/05/2006 01:14 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

Camina con tu enemigo y otras sentencias

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Roma no se construyó en un día, eso lo tenemos todos claro.

Entonces, hay que entender que... 

... equilibrar ese cerebro que ahora atormenta, tampoco es posible en ese plazo.

Paciencia. No la hay, es lo último que posee alguien desesperado.

Hay que hacer de esto casi una cuestión de fe.

Hay que buscar estrategias propias para enfrentarse a situaciones límite, con ayuda del terapeuta.

Hay que tener más paciencia para salir de ellas y de las crisis y recuperarse, pues no se sale ufano y silbando.

Hay que aprender a vivir con esto, no a luchar. Me costó mucho entenderlo.

Luchar es inútil, el TB es más poderoso. Luchando contra él, acabé en el hospital.

Camina con tu enemigo, dice el proverbio... o sé su amigo.

Yo ya le conozco algo mejor. Tenemos discusiones matrimoniales, que no es moco de pavo. 

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13/05/2006 00:10 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

LUCIDEZ

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"Claro en el razonamiento, en las expresiones, en el estilo, etc."

Eso es ser lúcido, según el diccionario de la RAE.

Me han dicho repetidas veces que soy un ser lúcido. No hace falta tener estudios para serlo. Tal como lo vivo yo, al otro lado de la definición: las cosas encajan en tu cabeza y así las expones. Es un misterio, cómo la cabeza trabaja y recibe esa luz, se ha estudiado por supuesto, pero yo no noto lo que dicen esos estudios, noto algo no material -no tiene colorines, como esas fotos del cerebro estimulado ante tal- que crece y se forma, y soy capaz de sacar de mí. A veces, tengo que meditar antes de dar una opinión, buscar esas cosas y no dejarme ni una, es como hacer un puzzle y siempre me gustaron.

Tengo ideas "de bombero", como suele decirse popularmente (me da igual que sea una catalanada). Brillantes, o absurdas, o ambas cosas, creativas o no. Ante la misma idea, recibo dos reacciones: una la apoya y celebra esa aportación, otra me dice que estoy loca y me desacredita por completo, idea y persona en el mismo paquete.

Los bipolares somos seres lúcidos. También se dice eso de tener una cabeza bien amueblada, o ordenada. Qué curiosidad, se han apreciado diferencias en los cerebros de bipolares respecto al cerebro "sapiens convencional". Si esto es genético, debemos ser mutantes, o una variedad, como lo llamen. Y lo jodido, lúcidos, cabezas pensantes y juicios sólidos, ergo no somos menos "sapiens".

...

Pero claro, "enfermedad mental", eso ya es una aberración de partida.

Seremos despreciados por decir lo que pensamos, y se nos tachará de locos.

Tendremos que hacernos pasar por estúpidos para no recibir tales humillaciones de seres queridos.

Como decía a alguien, es una cruz más de esta enfermedad. Estar completamente lúcido (aunque aturdido por la medicación), y ver con esa ahora cruel lucidez cómo tus familiares te miran con pena. Tú sigues siendo el lúcido a quien ellos admiraban antes. Pero eso fue antes, se acabaron los halagos. Ahora "estás loco", tienes una "enfermedad mental". Es hora de callar. Tu lucidez aprecia su desprecio, y has de callar, hacerte el estúpido ante esas emociones tan transparentes que lees sin dificultad alguna -pues tu poder es ese como bipolar-, callas por no empeorar las cosas con discusiones, que tienen su base de partida en el prejuicio "estás mal" y por tanto es inútil llegar a un entente. La inteligencia dice "calla", pero las emociones traicionan, ese es el problema bipolar, el no poder controlar las emociones, de ira en este caso.

...

Por lo que he visto hasta la fecha, hay dos momentos que pueden presentarse en la vida de un paciente bipolar, en los que la lucidez se pierde. Son dos momentos, y están en los puntos más alejados de los extremos, de los polos. Por arriba, y por abajo, el paciente piensa que está lúcido pero su pensamiento y noción de la realidad están distorsionados por un desequilibrio químico cerebral muy grave, una crisis, maníaca o depresiva. Complico algo más la cosa si añado como un tercer momento el famoso episodio mixto, mezcla de ambos, dos crisis en una.

En una semana hará ya tres años... Tuve una manía. Lúcida, que fue horrible y pasé encerrada en casa, escribiendo. Releí lo escrito -aquí hay fragmentos tan sólo- tiempo después, y mis análisis no tienen fisuras. Me asusté de tanta lucidez mientras lo escribía todo día y noche, pensaba que se me iba la cabeza de lo intenso que fue, no dormía porque las ideas venían y se entrelazaban formando puzzles que explicaban mi propia vida, tenía varios al mismo tiempo y o los escribía o me volvía majara, me salvó escribir o tuve muchísima suerte. "Pasar al otro lado del espejo", he oído decir a quien reconoce que estuvo en manos de la locura en un episodio maníaco, psicótico. Muchos hemos recibido el diagnóstico después de una crisis así, tan propia de "Bipolar I", "los que suben además de bajar".

Sí perdí la "buena" lucidez cuando toqué fondo, hecha un ovillo en la cama, en la oscuridad. Pero Mariló consiguió que tuviésemos una conversación lúcida, trabajo le costó despertar a mi única neurona buena, para que no siguiese adelante con mis planes "lúcidos", pues sólo me quedaban los detalles y me sorprendió conectada mientras los ultimaba. La conversación, tan lúcidamente larga que desesperaba (la publicaré si la encuentro, pues la guardo)... Una vez consiguió que llamase a mi psiquiatra, y él ordenó que acudiese a urgencias, me negué. Amenazó con venirme a buscar en taxi a casa para llevarme al hospital, a lo que le respondí que muy bien, pero no valía la pena que viniese ella a por mí, porque íbamos a hacer el camino pasando por su casa hacia urgencias, y eso era un gasto extra, doble, ridículo viaje. Lucidez surrealista, sí, pero fui yo la que salió de casa, muerta en vida, con tres bragas en el bolso porque sabía a lo que iba (equipaje entero no me dio tiempo ni ganas tenía de modelitos, si he explicado bien qué me pasaba), a por un taxi. No sé si me peiné, llevaba días sin ducharme, demasiados. Dos de septiembre de 2004, perdí la lucidez y la recobré a los pocos días del ingreso, el primero. Recuerdo una larga conversación con mi madre en un permiso, en su casa. Estaba dopada hasta las cejas, pero me sentía centrada como no lo había estado en meses de enfermedad. Le conté muchas cosas de mi vida, y recuerdo haber encadenado bien esas historias inéditas que ya no tenía sentido ocultar, sino sacar, en un intento de obtener comprensión, si no conocimiento a secas, que debía, y lo hice de forma intensiva, había que aprovechar el momento lúcido.

...

La gente no concibe cómo una persona lúcida puede estar enferma, precisamente, por algo "en la cabeza". Porque "algo en la cabeza" a todos nos suena a no tener mucha inteligencia o racionalidad. A ser infrahumano, desdeñable, despreciable.

Hay que joderse, pues las personas más lúcidas que conozco en este planeta son, por este orden: matemáticos, físicos, y bipolares, tengan éstos la profesión o estudios que tengan, como dije al principio del post. Y allegados que sí entiendan que el enfermo no "está mal de la cabeza", tiene algo que no le funciona, pero no es la inteligencia. La inteligencia está ahí y no se toca, ni la medicación lo hace cuando no es agresiva.

El trastorno bipolar es, mil veces habrá que decirlo y otras mil repetirlo, la enfermedad de las emociones, de la tristeza, de la alegría, del sufrimiento, de la empatía, de la desesperación ante todas ellas... emociones lúcidamente experimentadas como cortes limpios de cuchilla en la mente, que pueden ser racionalizadas y explicadas.

Llevo desde el otoño de 2003 en terapia, y ese es el trabajo. Llevo muchos meses en ello, aquí. A horas lúcidas, y no tan lúcidas.

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07/05/2006 01:38 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

LOS OSCILANTES

20060501152525-red-market-david-brass.jpgEl otro día por casualidad cayó en mis manos, bueno, en las del navegador para ser precisos, un texto que me hizo pensar.

El día que me puse a investigar sobre el tema exhaustivamente, antes del diagnóstico, durante tres días y noches maníacos, una de las cosas que me llamó y mucho la atención fue que casi toda la literatura acerca del trastorno bipolar citada en los artículos databa de los años 90. Una enfermedad conocida hace mucho tiempo, antes llamada maníaco-depresiva, de repente se convertía en un foco importante de atención a la vez que se producía un boom, tanto por investigación como en diagnósticos. Y hasta se le cambió el nombre por el de Trastorno Afectivo Bipolar (TAB), pero nos dejamos siempre lo de "afectivo".

En su día escribí un post llamado “Fashion” (21/12/2004, http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/122101-fashion.php) porque mi sensación era incluso de que alguien daba comisión por diagnósticos de TB. Y que los psiquiatras andaban algo perdidos en la materia. Todo muy nuevo, fármacos nuevos, y pacientes en plan conejillo de indias con estos tratamientos recién aprobados por las autoridades sanitarias.

El párrafo del artículo en cuestión, sobre el episodio mixto, rezaba:

Los estados mixtos desafían el esquema tradicional de que la depresión y la manía son extremos opuestos, desde el punto de vista semiológico y dinámico. En cambio, lo observado en estos cuadros es que cuando el paciente presente más síntomas maníacos, también aparecen más signos de depresión. Y que con el tratamiento adecuado, tienden a remitir las manifestaciones de las dos series (Goodwin 1990).
La experiencia de los cuadros mixtos tiene importancia desde varios puntos de vista. Uno es el heurístico: ¿cómo se explica, desde un modelo en el que la manía y la depresión son estados que se alejan de la normalidad en direcciones opuestas, la posibilidad de coexistencia? (Kotin 1972). Se ha postulado, sobre la base de una serie de fenómenos clínicos que no pueden ser explicados mediante este esquema, que el trastorno bipolar no consiste en la alternanda de dos condiciones antagónicas, sino de un continuo -de menor a mayor gravedad- entre la depresión y la manía. En este modelo encuentra su lugar el trastorno bipolar mixto. (Court 1972).
[La negrita es mía]

(http://www.drwebsa.com.ar/aap/alcmeon/09/a09_04.htm)

Me chocó que esta afirmación remitiese a 1972, pues en estos momentos cien estudios podrían refutarla, pero me sentí identificada en ese continuo, donde si no estás en los polos “puros”, oscilas entre ambos. Y si ese oscilar se hace continuo y molesto, al parecer ya se puede hablar de episodio mixto.

Esto es importante pues no deja lugar a “un lugar llamado eutimia”, donde el paciente está asintomático. Toca oscilar, y acostumbrarse a ello.

Pocos casos he conocido de gente eutímica, que lo anuncian y la cosa vaya en serio. Lo están durante una semana, hasta que un síntoma se presenta. Aunque sea un solo día. A veces, bachecillos de media semana que asustan más que otra cosa pues se remite pronto acudiendo al procedimiento ordinario, llamar al psiki y ligero retoque en la pauta, pues una vez medicado, y lo he visto en mis carnes, oscilaciones de las que dan pánico no han ido a peor, a episodio.

A veces me da rabia que los psiquiatras diagnostiquen eutimia en un momento dado, pues eso influye y mucho en el ánimo bipolar. Falsa eutimia es la que se da en alguien que en la anterior visita presentaba síntomas, y la noticia mismo ya euforiza, con lo que puedes encontrarte con alguien en la parra, orgulloso y convencido de su eutimia. Es bueno dar esperanzas acerca de la remisión, pero cuando sabes de quién viene, es para llevarse las manos a la cabeza. Además, el presunto eutímico puede decidir dejar la medicación, que para eso “está de puta madre”, y vuelta a empezar la montaña rusa.

Mis conocidos, al igual que yo salvando una excepción, somos oscilantes. Todo el mundo tiene días buenos, días regulares y días malos. Pero para un oscilante esos días pueden ser o tener momentos eufóricos, raros o depresivos. Me baso en lo que he visto, en lo que he vivido. Porque a veces son momentos, y momentos propios de un episodio por la intensidad. Está claro que el bipolar es muy sensible a las emociones cuando vienen fuertes, patológicas. Un momento malo en alguien que “está eutímico” es realmente muy malo. Un día regular, una alerta ante un episodio. Un día "muy bueno", disfrutado con cierto remordimiento porque gusta pero se sabe que no es bueno estar ahí medio arriba, y que si la cosa persiste, habrá que ajustar la pauta.

Los oscilantes acusamos mucho los factores ambientales. Una buena o mala noticia ya te destroza un día, un día que deja de ser neutro emocionalmente, como neutro estaba el oscilante. A veces, te levantas sin saber de qué humor estás, sin habértelo encontrado, y a eso le llamo yo un día raro, y sé que entonces soy vulnerable a impactos emocionales.

Creo que muy pocas personas se salvan de ser oscilantes. La medicación sin duda es lo que nos ata y no permite que esas oscilaciones vayan a peor. Ese es mi punto de vista, y ahora trato a una oscilación como algo que se irá sola (por ejemplo, si tiene que ver con el ciclo menstrual) o algo que voy a machacar con una pastilla, pautada para estos casos.

Hace un par de días, por ejemplo, y eso que estoy tan planchada por arriba que mis oscilaciones suelen ir a la baja, se me disparó la cabeza, empezó a ir rápido y muy activamente, pues incluso en esos momentos recuerda mucho de lo olvidado. Por un momento, tuve una "mente maravillosa". Me duró lo que me costó encontrar la pastilla para pararla, pues no puedo permitirme lujos como ese. Me han enseñado a no “aprovechar” esos momentos, pues son golosinas que la enfermedad ofrece y si las comes, puede esperarte algo peor.

Estar contento no es estar eufórico, estar triste no es estar deprimido. Días buenos y malos los tenemos todos. Pero si se presenta un síntoma, que es algo fuerte y el bipolar nota porque ya lo ha vivido, hay que tomar medidas, o simplemente ponerse en guardia por si se trata de la antesala a un episodio, si ese malestar o síntoma persiste a las horas o a los días.

Un oscilante ha de autovigilarse. No es libre, intenta vivir sin acordarse de su enfermedad pero ella ya se cuida de que lo recuerdes. No se trata de mirarse al ombligo todo el día, tampoco, pues un oscilante vive.

No soy libre. Oscilo, y a ello me he acostumbrado. A no poder hacer planes, por ejemplo. Y yo qué sé cómo estaré mañana… a veces no por humor, lo que apuntaría al trastorno bipolar, sino por el estrés que me dispara la angustia ante un Tengo Que, sin ir más lejos. La angustia, gran compañera de muchos oscilantes.

01/05/2006 07:22 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

Depresión unipolar relatada por M.

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Estoy en estos momentos atravesando una ligera crisis que mi psiquiatra ha calificado de "depresión moderada". Me recetó un antidepresivo que me va relativamente bien, aunque tengo fuertes momentos de recaída, donde siento que el mundo se quiebra bajo mis pies. Llevo algo más de un mes con el tratamiento, y a pesar de esa ligera mejoría que te comenté, lo cierto es que a menudo vuelvo a sentir esa tristeza inmensa y el vacío terrible que lo originó todo. En esos periodos me siento desanimadísimo, y solo, muy solo, sin ganas de hacer nada. Cada mañana me obliga entonces a un esfuerzo terrible para levantarme y acudir al trabajo. Las actividades que antes me satisfacían, como hacer deporte o escribir o leer o escuchar música, se me tornan en esos momentos indiferentes, y lo único que me apetece es tumbarme en el sofá con una manta por encima y rumiar mi tristeza pensando que mi vida es un desperdicio sin futuro. No tengo ilusiones, ni objetivos, ni deseos. Es una situación frustrante. Muchos de esos días me suelto a llorar como si fuera un niño, y siento un hormigueo en el estómago que me sube hasta el corazón (yo lo llamo el dolor del alma).

Así llevo, ya te digo, más de un mes, tratando de exorcizar definitivamente a esos demonios que han querido hacer de mi alma su hogar. ¡¡¡Porque quiero volver a ser el mismo que era, una persona optimista y alegre, muy jovial, siempre dispuesto a divertirse y a divertir a quienes le rodeaban!!!

A mí de momento lo que me salva es que tengo una gran fuerza de voluntad y eso hace que aunque no me apetezca hacer ciertas cosas, pues saque fuerzas de flaqueza y las haga. Por ejemplo, voy al gimnasio aunque no tenga ganas (en realidad lo odio), pero la verdad es que mientras haces ejercicio a tope por lo menos no piensas y es un periodo en el que al menos la tristeza parece camuflarse. Me pasa igual con el trabajo, aunque me cuesta un mundo ir, y hasta a veces siento náuseas, procuro enfrascarme todo lo que puedo para no pensar en mis problemas. También me esfuerzo por leer algo entrenido, etc, etc. Todo eso me ayuda, ya digo, ya que si sólo hiciera caso a lo que me pide el cuerpo, pues eso, a meterme bajo la manta todo el santo día.

Lo cierto es que yo no tengo motivos reales para estar así. Es verdad que llevo una larga temporada que, por motivos de trabajo, tengo que estar viviendo solo en una ciudad que no es la mía (...)

Quizá todo esto sea también un castigo por mi pasada soberbia. Porque tengo que confesar, y espero que sepas perdonarme, que hace algún tiempo yo no sólo no creía en las depresiones, sino que a quienes la padecían les menospreciaba diciendo que eran gente débil de carácter que prefería encerrarse en su caparazón que afrontar de verdad la vida, o peor aún, sospechaba que eran excusas para no ir a trabajar o cosas por el estilo. Me da tanta vergüenza escribir esto, pero es la verdad, yo era así de arrogante y estúpido. No creía que pudiera existir una enfermedad llamada depresión. Siento ganas de llorar al pensar de qué equivocada manera he considerado a gente que lo que más necesitaba era ayuda. Pero de nada sirve ya lamentarme por mi pasada estupidez. Ahora yo soy el enfermo, y eso que mi depresión es sólo "moderada", según el psiquiatra. ¡Tiemblo sólo de pensar cómo será la severa!

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Sé que tarde o temprano la depresión me abandonará y volveré a ser el de antes, de eso estoy seguro, pero el camino me está resultando asaz tormentoso, un duro calvario que me tiene transido de aflicción; aunque también me está sirviendo para limar defectos que antes poseía, de hecho ahora soy más humilde que antes, menos vanidoso, y he aprendido a valorar más a los demás, y también he aprendido a conocerme mejor a mí mismo, saber que soy mucho más vulnerable de lo que suponía (antes me creía revestido de un escudo capaz de resistir cualquier golpe), ahora no, ahora sé que soy tan frágil como el que más, que los dardos que la vida lanza de vez en cuando también pueden alcanzar mi alma; y sobre todo he aprendido a comprender mejor a los demás, a saber que en el fondo todos tenemos defectos y virtudes, vicios inconfesables y bondades manifiestas, que nadie es Bueno ni Malo con mayúscula, sino que en todo el mundo es posible encontrar detalles que valorar. Es muy posible que de esta molesta crisis salga un M. purificado, una mejor persona en definitiva, como el gusano que tras pasar encapullado largo tiempo en la crisálida emerge convertido en una espléndida mariposa.

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Llorar es bueno; yo en los días de Diciembre, cuando la depresión fue más intensa, también lloraba a menudo, y después de hacerlo me sentía más aliviado. Es verdad que estoy mucho mejor, ya te lo comenté en anteriores mails. Ahora tengo días de más o menos ánimo, de más o menos tristeza, de más o menos hormigueo en el estómago, pero no he vuelto a padecer aquellos episodios que me invadieron en los fatídicos meses de Diciembre y primeros de Enero, episodios que me impelieron a visitar por vez primera en mi vida a un psiquiatra. Aquellos sí que fueron días horribles, me ahogaba, sentía que el mundo ya no tenía nada que ofrecerme ni yo nada que ofrecer al mundo, que estaba acabado, que no me quedaba nada por hacer, y lloraba mi rabia, mi impotencia, y volvía a tener pensamientos nefastos, y volvía a llorar, un círculo vicioso que sólo rememorarlo me eriza el vello del cuerpo. Sigo con mi tratamiento a base de una pastilla diaria de C., que de momento esta logrando contener a aquellos leviatanes, y sí, hago una vida más o menos normal.

+++

Sé que aún no estoy del todo recuperado, aunque la evolución va bien. Mi sensación es extraña. Noto que voy caminando por un angosto sendero, a uno de cuyos lados hay un refugio, el lugar donde sé que puedo guarecerme emancipado de mis vampiros, la cura en definitiva; pero en el otro lo que hay es un precipio insondable, la caída al averno. Y yo camino por ese buído pasadizo, haciendo equilibrios como un volatinero, temiendo volver a caer en cualquier momento. No sé. Es difícil de explicarlo con palabras, y menos hoy, que me encuentro un tanto espeso y estoy escribiendo bastante atropelladamente. Percibo ese hormigueo en el estómago que es para mí como una señal de emergencia, una luz roja que se enciende en mi cerebro y anuncia "Alarma, M., ten cuidado con tus pasos, puedes perder el equilibrio y el abismo te espera allá abajo con sus fauces abiertas. Recuerda lo mal que lo pasaste. Ten mucho cuidado". Y entonces busco rápidamente cosas que hacer que amorticen la angustia que en esos momentos amenaza. De todas formas, ayer por la noche tuve que tomarme medio O., y eso que hacía varias semanas que no los tomaba; pero me costaba demasiado conciliar el sueño y tenía algunas taquicardias. Me hizo efecto rápidamente y me dormí.

Es fabuloso tener buenos amigos que se ocupan de uno en los malos momentos. Yo, por fortuna, también los tengo (...), hoy mismo vuelvo a comer con B., mi compañera de la que ya te hablé. Creo de todas formas que cometí un error al decirle lo de mi depresión, porque desde entonces no para de estar solícita hacia mí, demasiado atenta a veces. No sé, tengo la impresión de que me trata como si ella fuese mi madre (¡una madre varios años más joven que yo!) y yo una delicada figura de porcelana. ¡Que no me voy a romper, cojones! Ah, no soy justo con ella, lo hace con buena voluntad, pero es que odio que me traten con tanta conmiseración, que me manejen como si fuese de cristal, como si pegado a mí llevase pegado un marbete que dijera "frágil, no tocar". Me parece que a ti te pasa lo mismo.


. . .


La correspondencia con M., de la que he extraído estos párrafos escritos por él con su autorización, se desarrolló durante el mes de febrero, y al parecer su depresión remite poco a poco, aunque se manifiesta todavía a días.

M. no tiene bipolar. Pasa por una depresión unipolar. Pero el sentimiento, es el mismo.

He seleccionado poco de lo mucho que llegó a relatar. A este último párrafo donde habla del trato recibido al anunciar el tema, le respondí: "acabas de catar el estigma".

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16/04/2006 10:05 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

Episodio mixto I

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Según la teoría: bipolar significa dos polos. Manía o euforia, y depresión. Esto es lo básico, pero no es donde están muchos bipolares esperando a estabilizarse.

No siempre un bipolar está en esos polos teóricos. La inestabilidad acecha en forma de episodio mixto, mi especialidad pues son los que suelo o solía hacer. Mezclan síntomas tanto de manía como de depresión. Y una de las sensaciones que puedes tener es la de impotencia total ante tanta oscilación entre agitación e ideas negativas, a diario puedes tener momentos de ambas, insoportable. Especialmente en los momentos críticos y peores, según mi experiencia, los de ir a dormir y el despertar.

Cuesta dormirse, no tanto si te drogan. Pero el despertar no tiene nombre, porque el resto del día, tampoco, y rabias pensando en que has de vivirlo, esa es la pesadilla. Crees que la cama te salvaría de ese sufrimiento, pero sabes que no dormirás porque te sientes deprimido pero no puedes dormir, demasiados pensamientos acuden a torturarte porque la cabeza funciona rápido, cosa que no ocurre en depresión.

Para la familia, que ya no entiende absolutamente nada, lo fácil cuando eres tan insoportable es decir "eres así", y no lo eres en absoluto, pero sólo te faltaba ya la opinión de tu familia, a la que no mandas a la mierda por educación quizá.

Porque en episodio mixto, lo mandas todo a la mierda, hasta a ti mismo, porque no te soportas, y si no te soportas, ¿quién va a hacerlo?

¿Cómo no voy a olvidar eso, si estuve ahí meses, o años? Sensación de depresión y no poder tomar antidepresivos, una vez algo calmado el lado hacia arriba de ese episodio, que es el más fácil, plancharte por arriba. Hacer que remontes desde abajo... una odisea.

Atrapada entre todo, en un infierno del que no sabes cómo salir. Pero se sale, de todo se sale, menos mal que existe esa frase que da esperanza, incluso en lo más duro del episodio, que aumenta bastante la posibilidad del suicidio. Como la chica "era así", nadie se cree que tenga ganas de matarse, pues la mala leche parece ser cosa de "los vivos", y no se concibe ese estado "alto" donde sube la irritabilidad con una depresión interna de las más hondas y de las que no te salva la cama, pues no puedes estar en ella.

El episodio mixto, una puta mierda, el infierno personificado.

06/04/2006 08:03 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 8 comentarios.

Auto-diagnóstico

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Uno de los problemas del TB es que somos muchos y pocos estamos diagnosticados.

Hace algunas semanas, una lectora me escribió, convencida de que una amiga padecía el trastorno. Cómo no, su psiquiatra le había dicho que padecía una depresión. Entonces te dan antidepresivos y en mi caso, el efecto este al que llaman "viraje" se producía, es decir, de depre ciclaba a hipomanía. Comprensible: te dan algo para subir el ánimo con el fin de que vuelvas a la eutimia o normalidad, y si tienes bipolar lo que te pasará es que te subirá el ánimo más de la cuenta.

Esta chica le dio información a su amiga, y claro, estas noticias no sientan bien. Tenías sólo un polo, y ahora resulta que tienes dos, menuda putada. No sólo no te lo crees sino que te enfadas con esa persona. Espero que a estas alturas vuelvan a ser amigas y que la afectada esté bajo el tratamiento que le corresponde, que no tiene por qué ser bipolar pero en todo caso distaba mucho del de la depresión, según me contó sobre sus conductas. Creo que en estos casos se impone una charla amistosa y un fajo de información en la mano, cuando no el libro, y sabiendo que te van a morder porque "aquí nadie es un loco". Y no, alguien con TB no es un loco.

Cuánta gente, harta ya de "no mejorar", ha dado con la palabreja "bipolar" buscando por ahí. Sólo un psiquiatra puede diagnosticar, pero tú puedes reconocer síntomas y lo que es peor, reconocerte por completo en otras historias de bipolares, que por supuesto han recorrido trayectorias vitales dispares, pero todas acababan coincidiendo en el mismo patrón: episodios, arriba, abajo, otra vez arriba, un rato de eutimia, para abajo de nuevo, y no soportarse a uno mismo entre tanto viaje raro, porque ciclar es algo muy raro y desesperante.

No solemos acudir al psiquiatra en hipomanía. Sólo cuando la depre, por supuesto. Porque pensamos que estamos bien, porque hacemos vida normal, normal y satisfactoria en lo social sentimental y laboral, si la hipomanía no acude con desagradables y antisociales síntomas de irritabilidad.

Hace poco le dejé a alguien el libro (en los enlaces: LIBRITO ÚTIL) y hoy por fin me he atrevido a preguntarle si se reconocía. Y me ha contado historias que son como las mías. Tiene visita con su psiquiatra en breve, pues ya estaba bajo tratamiento.

Es de pena que los psiquiatras a veces no entrevisten bien.

Yo iba en depre, sí, pero ¿acaso me preguntaron qué sucedió el mes o meses anteriores? Hacía falta hurgar poco para encontrar "euforia", pero a mí me preguntaron literalmente si había tenido euforias, y yo de esa palabra empleada como término profesional nada sabía. Euforias, ¿yo? No, yo tenía el ánimo normal o eso creía. Se refería a episodios hipomaníacos que tienen palabras sencillas para describirse, pero así él acababa antes, supongo, ya no quiero ni pensarlo. A veces, y les sucede a muchos médicos, no saben emplear un lenguaje llano, y en psiquiatría, donde no hacen exploración alguna, sólo esas palabras bien colocadas en una entrevista le harán decidirse por un diagnóstico y, por supuesto, por una medicación.

Ahora la comunidad de psiquiatras está en guardia, por lo que ellos mismos publican, y al parecer están más atentos a episodios unipolares que entran en su consulta (depresivos, en su mayoría, a los maníacos quizá les ingresen antes), porque ahora todos están bajo sospecha de tener bipolar en realidad. Bipolar II, por ejemplo, la eterna depresión. Ese diagnóstico es mucho más jodido, me temo, muchísimo más, que Bipolar I. El I es claro, del subidón se enteran todos. El II no tanto, y poco sé de eso porque conozco a tan pocos que "la mosca detrás de la oreja" ya es un zumbido, cuántos habrá por diagnosticar. Cuántas bajas laborales extendidas con mucho motivo pero con un diagnóstico y tratamiento que sólo puede llevar a más bajas laborales en cuanto vuelva otro episodio.

Más vale que los psiquiatras hagan caso a esas directrices que ellos mismos se marcan hoy día. Porque el tiempo medio de diagnóstico de TB es de años, más de cinco. Y, o acierta el psiquiatra, o es realmente triste que una persona con el trastorno tenga que saberlo de manos de terceras personas o buscando por internet por qué unas pastillas no le "ponen bien".

Espabilen, psiquiatras, porque hacemos mucho daño, sin quererlo porque así es el TB, cuando un antidepresivo nos lleva a subir. Porque nos marean con cambios de medicación que a nadie favorecen sino a nuestra desesperación. Porque cuanto más tarde el diagnóstico, peor llegaremos a él, más rotas nuestras vidas, más desgastadas nuestras neuronas.

Tardé diez años menos pocos meses en ser diagnosticada. Me reconocí a mí misma en páginas de Internet. Patético, ir al psiquiatra con evidencias de dos meses, agenda en mano, recorriendo todos los polos en inestabilidad absoluta. Porque no se entiende una manía con ideas suicidas, no se entiende hasta que te metes en el tema bipolar y te pasas tres días sin dormir (para eso están las manías) tragándote todo lo que hable de ello.

Es tarea de las asociaciones y medios de comunicación el divulgar la existencia del Trastorno Bipolar, pues por suerte, en algunos casos, a alguien le suena el tema y puede ayudar a un amigo, como le sucedió a esta lectora, y su trabajo le costó hacerlo, y se metió en el fregao donde iban a lapidarla por amor a esta persona.

Gracias a las personas de nuestro entorno que se preocupan por nosotros. Sin diagnosticar, somos peonzas, y lo peor, por amaestrar, sin rumbo porque te estrellas en todos.

Ojalá más supiesen que esto existe, la población general que empieza a entender la depresión, y sólo puede hacerse poco a poco.

Pero, sospechas o certezas en mano, insisto: la última palabra sobre el diagnóstico la tiene un psiquiatra, además de ser su trabajo el hacerlo. Y se tiene derecho a un segundo diagnóstico. Esa noticia es un golpe muy, muy duro, y muy importante, de forma que defiendo ese segundo diagnóstico. Sin miedo, porque peor es estar tomando la medicación que no corresponde. Y los psiquiatras no dejan de ser médicos, la medicina es un arte, y además, son humanos.

Algún día perdonaré al que no me diagnosticó a los 25 años. Es un proceso, hacer borrón y cuenta nueva, y hace falta mucho tiempo para entender la mitad de tu vida bajo algo que no podías controlar. Porque no se pueden controlar los episodios, familia, no se puede sin tratamiento farmacológico, sin saber que estás enfermo. Yo no era así, familia, algo llamado bipolar me hacía ser así. Y la verdad nos hace libres, pero trae sus servidumbres.

***

17/03/2006 13:57 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

ENTRENAMIENTO

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He dicho varias veces que he recibido entrenamiento, y he tenido ocasión de demostrarme a mí misma recientemente que lo tengo, menos mal que me aprendí las lecciones.

¿En qué? En convivir con esta enfermedad.

¿Quién me lo proporcionó? (Y sigue haciéndolo)

1. Comunidades de afectados: ABC (Associació de Bipolars de Catalunya) y Bipolarweb. Personas
concretas se dedicaron a ello con altruismo, sobre todo en los primeros y difíciles momentos.

Se podría decir que he recibido clases particulares. También por parte de

2. Mis terapeutas.

http://www.azprensa.com/noticias_ext.php?idreg=20902&AZPRENSA=3027fb8992b7c3313dc93fcd7372b002

En orden inverso. Son los terapeutas los responsables. Primero hay que estabilizarse.

A veces me parece que el TB hace de mi vida una carrera de fondo. Y otra con obstáculos. En el primer caso se impone la paciencia y el no bajar la guardia. En el segundo, levantarse cuando te caes.

Pero esto no es deporte. A este entrenamiento se le llama PSICOEDUCACIÓN.

Ver post: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/012001-psicoeducacion.php

 

¿Es gratis? NO.

El bipolar ha de ser consciente de que lo necesita, para empezar. Y no es gratis, eso es un gran esfuerzo. En mi caso, o me enseñaban y aprendía o me la iba pegando cada día varias veces en vaivenes insoportables, así que me puse a ello. Para dejar de ciclar, para que la montaña rusa fuese una pesadilla que sólo existiese en mis sueños y no lo que cada día me torturaba. Hay quien sólo se la pega una vez al año, ya es suficiente para planteárselo.

¿Es fácil? NO.

Pero vale la pena. Por ti y para los tuyos.

¿Duele? NO.

Lo que duele a los demás es que no lo tengas. No estaba entrenada en el verano de 2004 y llevaba meses en ello, un año para ser exactos, pero no estaba estabilizada, algo sabía sobre la teoría pero no practicarla. Me recorren escalofríos cuando pienso en lo que otra persona, esta sí entrenada, tuvo que hacer por mí. Llevarme a urgencias y avisar a mi familia, antes de ser ingresada por intento de... suicidio, sí. No estaba preparada ni para identificar esos síntomas antes de que resultaron ser algo más que un peligro. Ella, Mariló, sí. Un besote, querida.

Anímate, somos muchos en la carrera. Y cuando nos vemos, nos decimos que nos va bien, dentro de lo que cabe. Nuestras familias suelen llamarlo "eres responsable","te cuidas".

El entrenamiento no cura. Ayuda, nos ayuda, les ayuda.

***

Releo el primer artículo y me digo: qué suerte tienen en Canadá.

 

06/03/2006 22:16 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

AUTORIDAD

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Subtítulo: y sanseacabó por el momento el tema de las pastillas

Sí, estoy pesadita con el tema de tomarse las pastillas, de seguir al pie de la letra la pauta.

Es que "tan sólo" un 50% de bipolares abandona la medicación.

Y claro, entre ellos, alguno conozco. Y entre ellos, alguno ha sido ingresado por haber hecho burradas.

¿He de ir a visitar a alguien que ha ingresado por no hacer lo que debía, por haberse provocado voluntariamente una crisis?

¿Por desoir los avisos de la gente que tenía a su alrededor?

Ya estoy cansada de dar sermones a la gente que me importa, aquí todo el mundo hace lo que le da la gana.

Las lecciones las sabemos todos. En la práctica, muy pocos las cumplen. Yo misma, sin ir más lejos, el gorro de la piscina sigue seco y ha pasado casi un año.

Me pongo pesada conmigo misma y dejo que según quién me diga cuatro cosas. Verdades como puños, esas no ofenden y si lo hacen, es que sabes y no quieres.

Sí quiero, me voy poniendo excusas. Ya lo haré. Y pasan meses. Me justifico, claro, en eso somos todos expertos. Me está costando mucho el tema de los hábitos, más de lo que pensaba, pero eso es la otra mitad del tratamiento, la primera es tomarse la medicación.

Volviendo al tema de la medicación, esto es lo último que voy a decir. O tendré que abrir una sección llamada "Bipopastillas" o "Tómatelo, gilipollas", porque ya me enerva el tema demasiado. Me están subiendo dosis, este año no es muy bueno, vale, pues me las trago, porque me lo dicen y porque sé que es bueno para mí, porque no estoy ajustada cuando presento algunos síntomas.

Es muy importante, para mí lo es, la autoridad que debemos otorgarle al psiquiatra, además de confianza y otras cosas.

Crecí en el seno de una familia donde la autoridad estaba más que clara, y a ella debía obediencia, y prefería la obediencia al castigo. Los profesores también son autoridad para un niño. Y los sacerdotes, si se es creyente. Y un policía, y tantas otras figuras en la sociedad.

¿Sumisión? Sí. También fui rebelde cuando mis hormonas lo fueron en "la edad del pavo", y me cayó más de una colleja.

Crecemos y la autoridad toma otras figuras, tu jefe lo es. No cuestiones la autoridad o te quedarás sin trabajo, ¿verdad?

Enfermamos y de repente la autoridad es un médico.

Estamos en las mismas, o obedeces, o el castigo está asegurado. La diferencia es que tú mismo te lo habrás provocado.

Tómate esas pastillas, y en esas dosis. No vale decir me quito media porque estoy engordando. No vale nada, has de obedecer. El castigo ya sabes cuál es, es encontrarte muy mal, puede ser un brote psicótico, puede ser un ingreso.

Eres mayorcito y estás bajo tu responsabilidad, tú también eres tu autoridad. Y eso no te da derecho a perjudicar al resto de tu familia.

***

28/02/2006 11:19 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

¿Por qué no tomarlo?

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Una vez me recetaron algo nuevo, algo para un trastorno bipolar que decían (inexacto: yo lo tenía claro, fue mi psiki el que se demoró hasta que mi manía más la información que busqué me dieron las respuestas) que tenía. Ya no tenía depresión, ahora tenía esto.

Se equivocó en la primera receta. No existía esa dosis para ese medicamento, ya podía ir a otra farmacia, todas decían lo mismo, yo como una moto hasta que pude ir a buscar otra receta, esta vez correcta. Me costó ir, yo no me encontraba bien y apenas salía de casa, con una fobia social que es uno de mis peores recuerdos de esa época.

Lo compré y leí el prospecto. Mal hecho. Hubiese debido interrogar al psiquiatra para que me explicase por qué me daba un antiepiléptico, para empezar, y para seguir qué podía pasarme, qué efectos secundarios podría acusar. Con palabras sencillas, palabras que no dejasen lugar a dudas: me he de tomar esto y sé qué riesgos tiene y si tengo este efecto secundario he de decirlo. Así de claro.

No sabía, no estaba informada. Y me dio miedo tomarlo.

Para eso está Bipolarweb. Para que el resto te diga que se lo está tomando y no sólo no tiene miedo sino que se encuentra mejor, o quizá que se lo tuvieron que cambiar bien porque no respondía bien porque los efectos secundarios eran demasiado perjudiciales.

Nada quiero saber sobre medicación, porque he de tomármela. Me parece muy bien saber qué vitaminas llevan los tomates, pero no quiero jugar a la hipocondria. Cuando me receten algo, me interesaré por ese fármaco.

Para qué quiero saber sobre otros medicamentos, si lo que me diga la gente que los toma será personal e intransferible. A todos nos sientan como las colonias, ¿verdad que nadie huele igual cuando se pone la misma?

No seré yo quien le pida al psiquiatra algo que le ha funcionado a un amigo. Ahora le estoy pidiendo que me de algo alternativo a la benzodiacepina que tomo y me tiene como una yonki, porque en su día ya tuve problemas con esta familia de fármacos.

Tengo muy claro que el psiquiatra ha de saber más que yo, para que yo confíe en él. Y no meterme en su terreno, no es bueno ser profano en farmacología y creerse que uno sabe porque alguien ha tomado algo y ha leído un prospecto. Bien, esa es mi opinión, y es la que voy a defender.

Seamos obedientes. Tomemos lo que nos han recetado desde el primer día, quizá con instrucciones sobre una pauta ascendente tan importante en según qué fármacos. Es difícil empezar esas pautas, ve subiendo 10 mg cada tres días, es para apuntárselo en la agenda vamos. Pero hay que hacerlo así, por las pastillas que conozco es precaución ante efectos secundarios fuertes.

Si no tomamos esa pastilla, porque creemos quizá que ya tomamos suficientes, que no vale la pena una más, ese tratamiento no estará completo. Es el psiquiatra quien decidió que necesitaba eso, lo incluyó en la pauta, y contará con que me lo estoy tomando cuando le visite de nuevo. No soy quién para negarme. ¿Por qué? Por una cuestión de autoridad. ¿Por qué? Porque no salgo del pozo y quiero mejorar. Haz tu lista, y luego mira eso que no te estás tomando.

Sin miedo, la pastilla nueva no está para mirarla en su caja, se traga con el resto y lo que sigue, ya lo sabemos todos... cada uno huele diferente con la misma colonia.

En mi caso, lo que sigue es un sueño que no puedo controlar. El que me está entrando ahora, cuando cuelgue la foto tendré ya ojo y medio cerrado. Y mañana por la mañana, estaré así otro ratillo.

C'est la vie. Como que este tema lo tengo ya muy sobado en el blog pero sé lo que me costó aceptarlo, y el futuro me dice que tendré que volver a tomar algo que a priori no me haga gracia, pero "será lo que hay".

***

28/02/2006 00:09 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

YO NO QUIERO SER BIPOLAR

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Claro que no. Yo tampoco, cariño.

Pero nos lo han diagnosticado.

A partir de ahora, ya no veremos a los otros "que son bipolares" como algo ajeno, incluso peligroso. Ahora nos dará miedo ser "uno de ellos".

Da miedo, ¿eh? Cuesta reconocerlo, ¿verdad?

Antes les mirabas y decías "los locos".

Tú no estás loco/a.

Los que padecemos Trastorno Bipolar, le llamaremos TB, tampoco estamos locos, aunque sabemos perfectamente qué es la locura.

Mírate al espejo. Sigues siendo tú.

Y me temo que no estarás muy contento/a con tu vida, o te sentirás mal, quizá pensabas que estabas enloqueciendo y te sueltan TB y entonces ya se te caen todos los esquemas.

Levántate. 

Vuélvete a mirar al espejo.

A los ojos.

Y di para tus adentros: no SOY bipolar, TENGO bipolar,

y por lo demás, soy yo.

No un loco, una persona. 

Luego hablaremos de qué parte de ti era la enfermedad.

Ahora, mírate, y tómate las pastillas, luego hablaremos.

"Hablaremos"... ¿Con quien?

Con tu terapeuta, para empezar. Con tus amigos, con tu familia... con quien te sientas a gusto.

Muchos no lo entenderán. ¿Acaso lo entendías tú antes?

Mírate, eres tú.

Nadie quiere SER bipolar, aunque algunos al parecer están muy a gusto en una posición de enfermedad.

Todos queremos ser altos guapos inteligentes y sobre todo, ricos.

Pero somos lo que la realidad cruda nos ofrece. Tenemos una enfermedad.

Estamos vivos, es lo que importa. 

Mírate, eres tú quien tienes un problema, y qué suerte tienes, ya lo sabes. 

Estás vivo/a. 

Por tanto, eres un ser humano, no un monstruo.

No eres bipolar, tienes algo llamado Trastorno Bipolar.

Y no estás solo, no estás sola, hay más que lo padecemos.

Y hay tratamiento, esas son las buenas noticias.

Nadie quiere estar enfermo, pero no está en nuestras manos.

Mírate, mírate y empezarás a aceptarte.

Claro que se sufre. Mirarse es fácil, o lo parece, porque yo estuve meses sin poder hacerlo, demasiado tiempo.

Y más se sufre en el proceso de tomar conciencia de que tú y el TB vais a tener "que ser amigos".

Porque ya escribiré más sobre mi actitud ante el problema:

no hay que luchar Contra el TB, sino Con él.

*** 

27/02/2006 09:31 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 37 comentarios.

Traga saliva, y LLAMA

Ayer me puse un DVD de los cuatro que tengo para "desconectar" (tengo cuatro y dos son películas no aptas en ese sentido: Alguien voló sobre el nido del cuco y The Wall), y me juré que cuando me entrase el sueño químico lo único que importaría sería quitarme los auriculares y que el pc hiciese lo que le diese la gana. Pues me he despertado con ellos, con una banda sonora de esas introductorias a la película, chumba-chumba-zumbidos, a saber qué he dormido y cómo, y no recuerdo nada, cuándo dejé de ser un cerebro, y ahora tendré que recuperar una escena del menú y temo no acordarme de cuál. Bah.

 

Escribo porque no sé dónde tengo la cabeza, y voy por el segundo o tercer café, ya ni lo sé, sólo que ya es descafeinado. He hablado con mi amigo. Y tengo claro que hoy me pasaré por un kiosco a comprar dos películas más (vi una colección de comedias tipo Cary Grant) que no me puedo permitir monetariamente pero sí necesito por salud mental. Y un comic, qué leches, voy a leer aunque sean "bocatas" y Conan no me desagrada.

 

Sales de una gran ciudad o núcleo urbano y si estás enfermo, crudo lo tienes. Apenas hay profesionales capaces de atenderte. Mi amigo está en esas, recuperándose de todavía no sabe qué le hicieron salvo atarle, y con la idea clara de volver a Madrid para ser ingresado, porque conciencia de que está mal no le falta. Las historias de gente que no vive en estos grandes núcleos de población con servicios sanitarios no suelen ser buenas, donde no hay medios ¿hay salud? Y sólo hablo de España.

 

Vivir en Barcelona capital posibilitó que a unos 15 euros de taxi estuviese a salvo en Urgencias, unidad de psiquiatría, donde me llevó alguien de ese grupo, bendita sea esa persona. El 2 de septiembre de 2004. No había hecho nada, todavía, de haberlo hecho no hubiese valido la pena ir a Urgencias sino esperar al CSI.

 

Llevamos dos años y medio juntos, un grupo de apoyo donde se han forjado amistades, y por suerte, yo no he vivido entierros en todo este tiempo de diagnóstico, sí alarmas para mandar una ambulancia al domicilio que ya te dejaban sin aliento. Cómo me llevaron a urgencias tiene hasta un punto cómico, por lo que no lo relataré ahora.

 

El suicidio sigue siendo un tema tabú. El otro día, charlando con una amiga, me mostraba su escándalo ante los casos diarios publicados de violencia doméstica. Siempre la ha habido, sólo que ahora se intentan medidas. Lo grave es que cada día los medios de comunicación no sólo los publican sino que “dan ideas”, de cosas que han funcionado, como lo hace la serie CSI en el aspecto criminal.

 

En su día leí estadísticas sobre el suicidio en este país pero no las recuerdo. En Japón es un problema importante. Este tema no sale en los media, y seguro que genera más víctimas que el maltrato. Pero, me alegro, porque así no se “dan ideas”. Ideas sin retorno. Ideas que sí dejan secuelas de por vida a quien ha fallado en el intento. He visto las cicatrices de quien falló. Me callo.

 

R. me tranquilizó ayer, esto es así, cuando no caiga uno lo hará otro me vino a decir, no sufras, todo ha pasado y tú ya sabes qué tienes que hacer si te ves en esa situación. Lo sé. Por eso ingresé voluntariamente en diciembre de 2004. Si juzgan tu apariencia, te verán sano, porque no sangras por supuesto, pero si llegas a ese extremo, no lo estás, y por suerte en Barcelona había alguna cama libre, no me mandaron a casa donde me esperaba el “se me fue la pinza” en cualquier momento.

 

Llama al 112 ante ideas suicidas, si puedes hablar con tu psiquiatra antes, muchísimo mejor. Planes ya son demasiado, planes son ya la Espada, planes son vete cagando leches antes de que se te vaya la pinza, de que ya no te sujete el “no lo hago por mi madre”, que ésta desaparezca como todo lo demás.

 

Me han entrenado para que lo haga así. Últimamente hablo del entrenamiento que he recibido, y ese es un punto importante, demasiado.

 

Llama, llama, llama. Aunque vivas en el culo del país.

 

***

P.D. 12.48. empiezo a recuperar actividad cerebral lúcida. Emociones fuertes (o sentimientos encontrados, como me dijeron) y efectos secundarios están mitigándose. La vida sigue.

15/02/2006 11:15 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Traga saliva

Le colgué a las 22.15 el domingo, estaba fuera de Madrid y me contaba sus aventuras, yo lo mismo, y nos echábamos de menos.

Me había contado que ahora leía mucho, y quise hacer lo mismo, porque su ilusión iluminó mi pesar al respecto. Volver a leer fue su alegría, y me la contagió, y decidi no escribir para concentrarme de lleno en el objetivo que me haría dar un paso más en mi bienestar anímico e intelectual.

Recibí una llamada el lunes, si había hablado con él recientemente, pues sí, ayer mismo por la noche, y recibí el sobresalto.

El lunes por la tarde ya estaba en casa de sus padres, pero todavía estaba ingresado.

Después de un lavado de estómago. Ese domingo sobre medianoche fue llevado a urgencias, bien cargadito de algo o mucho que no pudo vomitar cuando se dio cuenta del desastre, ya en estado digamos drogado, y al menos llamó pidiendo ayuda.

Ayer lo supe, después de postear, y a última hora pudimos intercambiar cuatro palabras.

- ¿Por qué, qué te pasó? Me pareció que estabas bien cuando hablamos...

- Porque se me fue la pinza.

Me sonó tanto... 

Esto es Trastorno Bipolar.

Casi voy de entierro de un amigo hoy. No hubiese podido ir. Le quiero demasiado y le he dicho que piense en nosotros, y él lo sabe, pero NO SE PUEDE EVITAR, y también lo sé, SÉ QUE NO PUEDES EVITARLO aunque esté allí tu propia madre, te vas a otra habitación y punto.

La siesta que he necesitado, emocionalmente "con fiebre", no ha hecho sino agravar este mal recuerdo y sufrimiento, esto ha sucedido en la vida real y en mi entorno, mi nuevo entorno, uno de mis primeros amigos en Madrid. El que me pasa a buscar, y si nos parase una hipotética policía psiquiátrica, nos mandaría al piso de los hipomaníacos, de lo que llegamos a reír, fabular, concebir, hacer tonterías que serán futuras batallitas, inocentes, "parecéis dos nenas" nos dijeron una vez.

Tengo entendido que en episodio mixto, la tasa de suicidios aumenta al 50%. Su psiquiatra no ha conseguido que este episodio remita, y lleva demasiado tiempo mal. Ratos buenos, los tenemos todos. Luego llega un insomnio o un "no me aguanto", o una bronca con alguien, llega algo muy desagradable en lo que cuando te levantas de la cama, maldices el día que has de pasar así.

Le cuelgo y está bien, casi mejor que otras veces, poco alterado, mimosín. A la hora, "ya no está", directamente. Los neurotransmisores juegan sucio, mucho.

Esto es Trastorno Bipolar. Como lo es la historia de Pita en "Abandonar la medicación". Un desajuste biológico te lleva a un episodio, o a la tumba, contigo como arma, y te llevas por delante a quien sea en tu auto homicidio, sufrimiento, nada importa ya.

Que lea mi vecina, yo no he parado de darle vueltas y necesito recobrar mi serenidad. Posteo sobre algo que me parece importante, que se lean los trapos sucios de esta enfermedad.

Él se está recuperando con su familia y yo sufro con él, es mi amigo. Ahora le están dando la medicación, precaución básica. Lloro y sufro porque la próxima puedo ser yo, por mucho que haga un año que al menos mis ideas hayan desaparecido, ¿quién, el próximo?. Sufro y lloro porque es como si todos los buenos momentos que he pasado con este amigo se hubiesen desvanecido de repente y tuviésemos que empezar de cero, después de una charla seria que voy a tener con él, muy seria, acerca de su psiquiatra, y no va a ser la primera. Sé que no he sido la única en cuestionar a este profesional, porque mi amigo no sólo no ha avanzado en muchos meses sino que... :(((

Y empezaré de cero porque espero que él pueda decir que empieza de cero, una vez sea estabilizado, o empiece a tomar decisiones y ser ayudado para este sí gran objetivo, dejar de sufrir, que la vida no se tambalee a su alrededor. Será mi amigo esté enfermo en episodio o no, pero ahora, ahora... se va a tener que tomar mucho más en serio su tratamiento, porque ha catado la Espada.

Queremos vivir, que lo sepáis. Sólo que... se nos va la pinza. Sin aviso, yo no recibí ninguno en una hora o más de conferencia, y llevo muchas horas de teléfono con él. Me creo que le pasase después, el mundo se te cae encima sin hora. No sé por qué no me llamó cuando le vino el mal momento, pero por suerte llamó a una persona que pudo llevarle al hospital.

*** No comment. Si alguien quiere decir algo, a mi buzón de correo, y advertido está de que puedo postearlo mañana mismo.

14/02/2006 19:50 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

EL TECHO

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Abría los ojos.

La ventana, tan cerrada como la dejé, oscuridad.

No me movía.

Madre se daba cuenta rápido de que estaba despierta, quizá porque iba al baño. 

Abría parcialmente la ventana.

Bien, ya tenía luz, la suficiente.

Ya veía el techo, a veces me sobraba con un punto en él.

Abría del todo los ojos y allí perdía mi mirada.

Qué tendrá el techo.

No podía ni quería escapar del techo.

Y Madre se lo dijo al psiquiatra como una de mis conductas más raras: “se pasa el día mirando el techo con los ojos muy abiertos”.

No tienes nada mejor ni más importante a hacer que mirar el puto techo.

Nada más puedes hacer.

Horas, horas.

Días, días.

 

Hace un año que no lo hago, y no estoy muy segura de lo que pensaba, pero aventuraría a afirmar que los ojos abiertos en el techo eran actividad mental cero, que el peligro era cerrarlos y sí empezar a pensar, en nada bueno por cierto.

El techo, en todo caso, me producía el aislamiento que necesitaba.

 

Te ven así y cierran la puerta de la habitación, convencidos ya de que estás fatal.

No lo entienden, pero ven que algo no va bien.

Depresión.

 

***

11/02/2006 10:06 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

Abandono de la medicación

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Tema ya tratado en el post http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/102703-no-seas-infantil-e-irresponsable.php

Se refería a alguien en concreto, y si alguien lo anuncia, se le tiran encima unos cuantos para que entre en razón. A mí misma me sucedió, cuando se me acabó la paciencia, fui reticente al tramiento durante tanto tiempo que dejé de tener fe. Luego (meses después) salí de mi error, la medicación sí funcionaba, a un precio. Menor que el de estar muy enferma.

A nadie le gusta tomar 10 o más pastillas al día. Mucho menos, los efectos secundarios. A la impotencia por sufrir el trastorno se suman estas molestias que también producen impotencia al paciente, es una esclavitud que a veces cansa, y le pasaría a todo el mundo.

En un segundo de la película "Mr.Jones", Richard Gere tira su bote de litio a la basura, casi pasa desapercibido. Es lo que hacen muchos cuando "se encuentran bien". Si ya estoy bien, para qué tomarlas, razonamiento válido cuando no deberías tomar decisiones, y mucho menos concernientes a tu tratamiento.

Te saltas algo importante, por ejemplo. Te vas de juerga y te emborrachas a diario. Eso no se puede mezclar con las pastillas. También hay gente que prescinde de ellas entonces. Llámalo irresponsabilidad, llámalo como quieras. Se hace. "Mis amigos se toman unas copas, fuman porros... yo no puedo, y me provoca mucho malestar". Quieres "ser normal", hacer lo que todos, aunque sea dañino, y como lo sabes, dejas las pastillas.

Llega un momento en el que muchos maldecimos todo esto. El otro día soñé que no tenía que tomarme las pastillas de noche, y que dormía sin ellas, qué felicidad. Y me levantaba despejada, cómo echo de menos eso.

El precio es la estabilidad. Sé lo que es estar muy mal. Sé lo que costó dejar de estarlo. Si me vienen tentaciones, he de recordarlo, no demasiado, son demasiados años y meses sufriendo. Firmo con lo que sea.

El caso es que en hipomanía, cuando has subido algo, te ves capaz de todo de repente. Incluso te consideras curado, eso me pasaba a mí cuando mi diagnóstico era depresión, para mí ciclar hacia arriba era curarme de una depresión porque no sabía que estaba ciclando, y consideraba que "estaba curada", y el psiki me bajaba las dosis, y pedía el alta para volver al trabajo, y quizá no me tomaba las pastillas cada día porque pensaba que después de tantos años, poco hacían. Volvía a mi vida hasta que el estrés podía conmigo o de nuevo ciclaba hacia depresión. Yo no lo percibía así, por supuesto. Sí llegué a dejar la medicación entonces, en lo más bajo de la depre, y fue cuando subí demasiado de repente (ver post "Manía I" http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/122901-mania-i-diagnostico-ii.php).

En hipomanía, podemos decidir que estamos curados, y que no necesitamos la medicación. Falso, por supuesto. Si la medicación te ha colocado en la delgada línea de la estabilidad, puedes tener esa tentación pero sabes que debes seguir medicándote para no abandonar la línea. Si la dejas entonces, también abandonas la línea. En cambio, en hipomanía el dejarla es "algo natural" y las oscilaciones van a ser peores, y lo jodido, retomar la medicación más tarde puede provocar que haga menos efecto y por tanto cueste más estabilizarse.

La psicoeducación empieza por eso, según tengo entendido. Te has de tomar las pastillas cada día, estés como estés, ser consciente de que si "estás bien" es gracias a ellas.

Espero un futuro, espero que sea próximo, en el que todo pueda ser inyectable. Hay fármacos que lo son, al menos conozco dos, y una inyección al mes te ahorra la pastilla diaria y evita tanto descuidos como decisiones dañinas para el paciente.

Al menos una, por favor, hace un año que no me varían la dosis de un fármaco. El resto está sujeto a las inevitables oscilaciones, a que cambien la pauta para devolverte a la "normalidad", ya dije que la línea de la estabilidad es delgada, demasiado. Y no tiene por qué ser enfermedad lo que nos desestabilice, los factores ambientales pesan mucho y le pesan a cualquier ser humano, así que un bipolar ha de afrontar los golpes de la vida a veces sin cambios en la pauta, porque la vida es así, a no ser que eso acabe detonando un episodio.

Pase lo que pase, no dejar la medicación. Si "no funciona", hay que achuchar al psiquiatra, y que él haga lo mismo contigo para que tengas paciencia. Y pedir ayuda, pide ayuda cuando esa tentación acuda, y de momento, cuélgate ese cartel NO DEJAR LAS PASTILLAS en la cabeza para que una neurona lo recuerde cuando empieces a desearlo.

***

05/02/2006 09:57 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 11 comentarios.

Dejar los tóxicos

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http://www.psiquiatria.com/noticias/adicciones/alcohol/25359/

Los psiquiatras piden que la regulación sobre el alcohol implique más al sistema

"Después de la exitosa entrada en vigor de la Ley de Medidas Sanitarias frente al Tabaquismo y Reguladora de la Venta, el Suministro, el Consumo y la Publicidad de los Productos del Tabaco, el Ministerio de Sanidad se siente con ánimos de acometer el abordaje de otras sustancias. Según ha mencionado la ministra, Elena Salgado, ahora le llega el turno al alcohol, que se trata de un problema más complejo porque no se puede legislar del mismo modo que el tabaco, sino centrándose en "los consumos problemáticos". Por ello, este periódico ha preguntado a varios psiquiatras profesionales de las drogodependencias qué pedirían a esta nueva regulación, y el deseo general ha resultado ser común: tener más protagonismo.

Bartolomé Pérez Gálvez, psiquiatra de la Unidad de Desintoxicación Hospitalaria del Hospital Universitario de San Juan, en Alicante, considera prioritario "que el tratamiento de los problemas de abuso de alcohol se integre en la cartera de servicios, ya que no se ha hecho con el tabaco". (...)" (La negrita es mía)

***

He visto a jovencitos comprar su botellón sin problema alguno en ninguna parte y tomárselo muy cerca de mi casa, pese a la ley. He sufrido el alcohol por todas partes cuando dejé de tomarlo. No vas a ninguna parte sin toparte con una copa que te pueden servir, sólo se guardan en vitrinas en supermercados los licores caros pero ahí está todo el vino y la cerveza que quieras tomar. No hay fiesta en la que no se beba alcohol, ni cena social. Provoca demasiados accidentes y muertes inocentes en carretera, y también muchas muertes de alcohólicos y gasto sanitario atender urgencias provocadas por el alcohol.

He estado buscando algo desde el punto de vista de un psiquiatra, y navegado entre artículos espeluznantes. El tema del alcohol se va a abordar de una forma más seria (pero no parece que vaya a afectar a la población general) y con apoyo esta vez de ese colectivo médico. Y con el tabaco, poco se ha hecho en ese sentido. Sólo sé que mi consumo o abandono del consumo del tabaco va a ir asociado a un seguimiento serio por parte del psiquiatra, como en su día sucedió con el alcohol. Meses tomando una pastilla "disuasoria".

Son problemas que desgraciadamente pueden ir asociados a la enfermedad mental, todo tipo de adicciones a drogas, llamadas tóxicos, absolutamente prohibidas con el tratamiento farmacológico por interferir con él y por desestabilizar y causar episodios. Dejar el tabaco me causó episodios en el pasado. La próxima vez lo haré bien, porque sé que no es sólo la droga, sino la ansiedad lo que está involucrada. Y es cierto que cuando le planteé a dos psiquiatras el tema, me dijeron que la ansiedad sería el problema, por lo que... llegaron a desaconsejármelo "por ahora". Ya llegará el momento, supongo que cuando mi dosis de ansiolítico sea mínima, porque me la subirán, sin duda, cuando lo deje.

No sabéis lo que se llega a fumar en los psiquiátricos, yo llegué a los tres paquetes o los superé. Diría que es la única droga que nos toleran y me parece que la ley anti-tabaco no va a llegar a ellos, o se armaría la de San Quintín. A no ser que se dediquen más recursos destinados a que alguien que sufre un ingreso, de paso, sea desintoxicado. Lo dudo mucho, porque lo que te lleva a un psiquiátrico es mucho más grave que el tabaco. Y de paso, decir que "el local" está lleno de gente con problemas con el alcohol, cocaína, porros, pastillas... (de eso no he hablado, sé poco y lo poco es horrible) "Yo tengo depresión + "drinking", me dijo un día otra ingresada, que por supuesto, no podía evitarlo.

Es muy duro. Opinad libremente, yo no lo haré más.

03/02/2006 14:39 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Control de los impulsos y cambios de opinión

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Dos en uno. Quizá tengan más en común de lo que parece. Recordemos que el trastorno bipolar es algo que afecta a las emociones. “ni en manía ni en depresión tomes decisión”, pero la persona ha de seguir con su vida aunque no esté estabilizada, y sigue tomando decisiones. Yo reconozco que he tomado demasiadas con las emociones y no con la razón, que me decía lo contrario. Impulsos.

Recuerdo uno de los primeros comentarios en este blog, creo que dio de lleno en la cuestión al hablar de “control de los impulsos”. Conforme he ido estabilizándome, los impulsos han seguido ahí, pero algunos de ellos han podido ser controlados por un “para quieta”.

Mi amigo R, conocido y reconocido por su sabio hablar, me ofreció un truco muy válido. Le dije que iba a comprarme una serie de cosas caras, y me respondió: “¿Las necesitas realmente? Apunta esa lista en un papel, y dentro de una semana vuelve a ella y ya me dirás si se mantiene esa necesidad”. Lo mismo se aplica a un e-mail que puedes escribir bajo un impulso emocional fuerte, ira por ejemplo, fruto de una hipersensiblidad y hipersusceptibilidad. Ese escrito ha de ir a parar al congelador, y sacarlo a la semana, quizá para romperlo y escribir lo mismo, esta vez con palabras que no nos traicionen y de las que luego podamos arrepentirnos.

Son medidas a tomar, es un ejercicio de paciencia y de control de impulsos. Yo no tengo problemas en reconocer que los sigo teniendo, lo sé porque de vez en cuando saco un billete a Barcelona porque sí, porque me lo pide el cuerpo. Y es entonces cuando puede producirse un cambio de opinión.

He decidido algo quizá prematuramente, mis razones tenía en ese momento pero pasan dos días y empiezo a preguntarme si hice bien, si actué por impulso puro, dominada por mis emociones. Ahí empieza un debate interesante que puede dejarte hecho polvo...

... quiero pero… no, no quiero. Pero quería. Sí, realmente es esto lo que deseo. Pero (mil argumentos) no es el momento ahora, o no me conviene en realidad. Es igual, (mil argumentos), ya está hecho y no me arrepiento. Sí, me arrepiento, me pudo el arrebato, cómo doy marcha atrás ahora. No, de ninguna manera, eso es lo que debía hacer. Y así hasta que alguien te dice “me estás volviendo loco, no paras de cambiar de opinión”.

Lo curioso es que se suele volver a la opinión o postura inicial y el resto es comedura de coco, inseguridad ante una decisión tomada, o al menos así es como lo he vivido y lo estoy viendo ahora.

Pronto cumplirá un año mi vida en Madrid, y quien haya seguido este blog habrá notado que de vez en cuando me replanteaba esta decisión. Ahora es firme, pero de aquí a una semana, si voy a Barcelona, igual vuelve a tambalearse.

Ya tengo los billetes, y no sé qué porcentaje de impulso hubo en esa reserva. Toca ser consecuente.

03/02/2006 12:06 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Discurso Beligerante de un Bipolar Autolimitado

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Sobre mi vida y mi pauta,
Que son camino empedrado,
Haré de mi existir triunfo,
Y de ese triunfo legado.

Sobre el amor y miseria,
Soy pura rabia insurgente,
Si no he obtenido algo
¿Lo deseé suficiente?

Que lo sepáis:
Ni me gustáis
ni os escucho,
Que a lo sumo os oiría,
Dos formas hay de hacer las cosas,
La incorrecta y la mía.

¡Cargaré contra vuestros molinos!
¡No digáis que son gigantes!
Desoiré vuestras doctrinas
ocultas en positivos consejos tajantes.

Y después de conquistar el mundo,
Desgarrar con mi voz las olas,
Acabar con todo lo inmundo,
¿Sabéis lo que pienso hacer?

Dormiré mis ocho horas.

***

Cortesía de mi amigo Cassiel, ángel rebelde.

02/02/2006 10:35 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

YO + pastillas = YO???

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Cuando me diagnosticaron, me recetaron medicación para el TB y al leer los prospectos, me dije:

CON ESTO OLVÍDATE Y ENTIÉRRATE, TE VAN A QUITAR TU YO

Claro que yo estaba mixta y bastante p’arriba, pero estaba convencida de que me convertiría en una zombi del ejército de zombies que había visto en "Alguien voló sobre el nido del cuco" (en oferta en kioscos, por cierto).

TENÍA MUY CLARA MI IDENTIDAD. ESA LUCIDEZ INSOPORTABLE (que no se pierde aunque estés subido)

ME DECÍA QUE IBA A DEJAR DE SER YO (quizá un pensamiento paranoide o delirio, a saber, pero el miedo estaba ahí)

De forma que las pastillas me iban a quitar eso. Ni hablar.

Y como lo dije en público (foro bipolar), se me tiraron unos cuantos bips encima hasta que me tragué las pastillas.

Mi ex-psiqui era tan palurdo que me dio dosis altísimas, mis mareos eran diarios,

PERO ERA YO, YO la que los sufría, no me había convertido en otra cosa.

Desde entonces, he probado muchos otros fármacos en la búsqueda del que me estabilizase (ese fue el curro de mi nuevo psiki, y calmar mi impaciencia ante lo que no parecía avanzar).

PERO NO DEJÉ DE SER YO.

LAS PASTILLAS QUE TOMAMOS NO MUERDEN,

nos estabilizan,

sólo joden en molestias y hay afortunados que ni notan los efectos secundarios. Cuando los míos han sido demasiado fuertes o incapacitantes, me han cambiado la medicación, eso también he de decirlo.

Por tanto, la ecuación que ahora tengo sobre la mesa es:

YO inestable + pastillas = YO estable + pastillas + efectos secundarios.

Y por todos los diablos, qué equivocada estaba al principio, ese yo más estable soy yo, mi cabeza ya no me castiga y eso se nota, para alegría de mi entorno, que tan mal me vio durante tantos años. Me como los efectos secundarios con patatas, y a ser una persona del montón, no alguien sin rumbo ni ganas de vivir. El YO enfermo está quedando atrás, y se agradece hasta la saciedad ser un YO que es capaz de tomar las riendas de su vida.

26/01/2006 08:50 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 8 comentarios.

Decálogo del buen bipolar

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1º. Asumir que la enfermedad bipolar es crónica, de caracter biológico provocada por un desajuste en la funcionalidad del sistema límbico que es el que controla las emociones.
2º. La medicación es fundamental en el proceso de estabilización de la enfermedad. Ningun diabético se plantearía que mentalmente va a controlar sus niveles de azúcar en sangre.
3º. No usar sustancias psicoactivas. Dentro de las que incluiríamos cafeina, ginseg, etc.
4º. Práctica regular de ejercicio físico moderado evitando los deportes de competición.
5º. Práctica regular de ejercicicios de relajación, meditación, etc
6º. Dieta equilibrada, evitando el sobrepeso. Aumentando aquellos alimentos ricos en ácido omega 3, y evitando los azúcares de rapida asimilación.
7º. Ayuda psicológica. Las terapias de tipo cognitivo conductual parecen ser las más apropiadas para el trastorno bipolar.
8º. Evitar trabajos estresantes, competitivos, y sin una jornada laboral fija.
9º. Dormir 7-9 horas diarias.
10º. Procurarse un entorno emocional estable, comprensivo y comprometido con tu salud. Los ambientes con una gran polución emocional son motivo de muchas crisis.

Y el séptimo dia descansó.


***

Cortesía de mi amigo Baru, que autoriza la reproducción este texto.

25/01/2006 09:41 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Platos rotos

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Hermoso lo que comenta Valpro en el post anterior pero... hay cosas que escapan a la comprensión de uno mismo, ¿eres consciente de que te estás gastando 6000 euros -y hay quien le ha puesto un cero detrás- cuando no los tienes? No tienes ni idea de que estás descompensado, lo haces sin medir consecuencias.

He hablado con esposas, eran ellas las que se acercaban al chat, por ejemplo, y su impotencia y sufrimiento era (indescriptible): se encuentran con la casa que habían pagado ya con esfuerzo y sacrificio, hipotecada por arte de magia, etc. Cosas muy desagradables que alguien en episodio, si no es ingresado, pueden suceder, y luego cuéntale a esta señora que su marido estaba enfermo... quizá aguanten por "amor" del de antes "hasta que la muerte nos separe", pero ahora las cosas han cambiado un poco en este país. Lo he visto en un esposo, ojos de amor, sigue enamorado porque la perdonó y sabe que está enferma, porque lo sabe y los demás también, porque los efectos secundarios en esta persona se han ensañado.

Yo sólo entiendo que actué así (haciendo cosas que me voy perdonando, más en el terreno moral, ese duele) porque tenía el meollo neuronas-neurotransmisores completamente desequilibrado, pero como esto no es una herida que sangre que todos puedan apreciar, difícil es que comprendan ese desequilibrio y sólo ven lo que queda, los platos rotos, que se pagan entre todos. Tu parte es: la has jodido chaval, estás loco, déjanos vivir en paz de una vez.

No es pesimismo, es respirar hondo cuando escuchas o lees testimonios durísimos y reales de lo que esta enfermedad puede llevarnos a hacer, y la única arma es que la familia detecte cuándo se nos está yendo la pelota, si nosotros no lo hicimos antes. Y este es un golpe a la mandíbula de muchos: ¿por qué no lo detectamos antes? Porque estábamos de puta madre en una hipomanía y no quisimos dejarla, tratarla como una descompensación más, hasta que las cosas se nos fueron de las manos a una Manía, a una Psicosis.

Información, mucha información se necesita para que no sucedan estas cosas, y aún así, seguirán sucediendo. Ahora la gente de la calle empieza a saber lo que es el estrés o una depresión, ¿cuánto tiempo pasará hasta que se sepa que el estado contrario también es manifestación de una enfermedad, que hay algo más allá de la depresión en el mismo paquete y es la sexta enfermedad incapacitante? Yo no había escuchado nunca "bipolar" hasta que me reconocí en una lista de síntomas bajo esa palabra.

Espinoso el tema, jodido, por ejemplo: adulterios. Cosas que en pareja se perdonan más bien rechinando los dientes (y en diferentes culturas este tema es algo muy duro) y no les digas que estabas maníaco que encima puede ser peor la cosa: repudio (divorcio) por adulterio y por locura, puedes imaginarlo? Yo sí, lo he visto, "locura" bastó, y se llamaba trastorno bipolar, y el juez dijo "Sí".

He confesado haber hecho burradas, no cuáles salvo en privado y no a todo el mundo. En la parra, a cada uno le da por algo, a veces inofensivo en apariencia, otras destrozan herencias, directamente.

Lo paso mal escribiendo sobre esto, he escuchado muchos testimonios que te hacían bajar la cabeza. Y cosas que, por supuesto, me recuerdan a mí.

Y sí, lo más seguro es que esa persona no estuviese diagnosticada, ahí está el gran problema de esta enfermedad según mi opinión, porque hasta que algún psiquiatra no entra en acción pueden haber pasado más de diez años de infierno en esa familia. En la mía, sin ir más lejos. Tu hijo no hace cosas normales, o se irrita o se encierra en la habitación, tiene rachas de buen humor y otras es insoportable, pero, ¿qué puedo hacer? Ir al psiquiatra es algo que asusta, asusta la idea de reconocer que el problema puede estar ahí, un problema tan biológico como otras enfermedades aunque se le llame "mental", pero el médico no es otro que un psiquiatra, un licenciado en medicina especializado en estas cosas, quitémosle hierro por favor. Algunas familias no soportan el estigma, y sé de un caso en el que el paciente debe ir a otra localidad a buscar su medicación para que en el pueblo no se enteren, renunciando incluso al descuento, que no es para despreciar.

Porque las familias, tan ignorantes como el propio enfermo si este es el caso, quizá no lancen una orden de búsqueda cuando alguien se va de juerga una semana entera, o no ingresen a la fuerza a esta persona, por muchos argumentos, por cariño, por ejemplo. Y eso no ayuda en esos momentos de crisis aguda, ayuda la terapia. Pero ¿a quién le gusta ver a un familiar ingresado? A veces hablo con alguno y su rostro es muy pero que muy amargo, arrugas de sufrimiento, sufres al verlas porque llevan años trabajándose para que las veas. Uff.

Es más, ¿a quién se le ocurre que en los "manicomios" tan estigmatizados pueda ir a parar tu ser querido? Lo evitarán como puedan, por inconcebible y por estigma. Trabajo he tenido para que mi familia no se sintiese demasiado triste al verme o saberme en un psiquiátrico, y creo que no hay nada que hacer, da pena, sí, pero a mí no, sé que lo necesitaba cuando lo he necesitado. Es necesario recibir medicación acorde a una crisis, equilibrar de nuevo esos estados no es ninguna broma y sufrirlo en casa sin tratamiento, diría que una temeridad para todos. Mi ex-psiquiatra se saltó (le dio pena seguramente, hubiese sido mi primer ingreso, traumático por supuesto, o no valoró que estaba tan mal, la familia te cuidará...) una orden de ingreso que ahora considero de cajón, que ahora ya informada hubiese exigido (y no rechazado, "estoy de puta madre" dicho en mi boca en ese momento era para mandarme en taxi al hospital), porque esa fue mi peor crisis mixta-disfórica. Y recuperarme en ingreso domiciliario y tratamiento ambulatorio costó muchos meses de sufrimiento propio y familiar, y ¿quién ayuda a las familias? Algo hay, pero poco, hay poco de todo, hasta camas en los hospitales.

No puedo pedirle perdón a mi madre por lo ocurrido entonces. Alguien no nos orientó bien y a ella le tocó cuidar de una aguda y a mí darme de cabezazos, demasiados meses, y quizá un ingreso hubiese acortado esa crisis interminable. Ella pagó los platos rotos, yo también pero yo ya estaba mal hacía tiempo, como ella nunca me había visto, yo tampoco pero sólo fue estar peor, sólo fue seguir sujetándome en el infierno del episodio mixto mientras rechazaba comida o tenía insomnios o me volvía loca la hipersensibilidad al sonido. Qué infierno para las dos, más de un año, eso marca a todos, tanto, que yo tuve que cambiar de aires cuando las cosas se calmaron. Pero no me suicidé, aunque fue necesario un ingreso para ello, que como novata tampoco supe identificar. La segunda vez ya había aprendido la lección. ¿Un tercero? Por qué no, nadie está a salvo aunque se cuide y siga el tratamiento, ahí está mi amiga que sigue sin dar demasiadas noticias, debe estar ya en casa pero incomunicada, "nos sueltan antes de lo que deberían" resuena en mis oídos.

Otro vómito, entre triste y cabreado... a veces me dan ganas de estrangular a mi ex-psiquiatra (es lenguaje coloquial), pero me conformaré con denunciar cuando pueda hacerme cargo de algo tan gordo: Carne de Psiquiatra vs. Consejería de Sanidad y el gremio de psiquiatras. Ya puedo estar estable, ya, y todo se andará, o bien perdonar para que toda esta pesadilla sea mi antigua vida y pueda vivir esta nueva desde 0 como dije en su día, perdonando y perdonándome, y cuidándome para prevenir que vuelva el infierno.

P.D. Estoy algo agotada del tema bipolar, quizá he empezado el año con demasiada "marcha" abordando temas duros y hablando demasiado sobre ellos, implicándome emocionalmente hasta cansarme de mis propios recuerdos, y honestamente me declaro exhausta. Creo que es hora de buscar fotos para estos posts desnudos y desconectar. Preparar verduras para mi colesterol me parece una buena idea, y quizá echen alguna peli buena hoy.

24/01/2006 17:53 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

PSICOEDUCACIÓN

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Entrevista a Francesc Colom de sumo interés. La psicología como ayuda al tratamiento del TB. (miembro del equipo del Programa de Trastornos Bipolares del Clínico de Barcelona, Francesc Colom ha dedicado los últimos años a la investigación de las terapias psicoeducativas en la práctica clínica con estos pacientes)

¿Por qué no está extendido el empleo de la psicoeducación en el tratamiento de los trastornos bipolares? ¿Cuáles son las causas de esta carencia?

Este tipo de terapias no se utilizan lo suficiente en España; muy pocos centros tienen en marcha este tipo de programas, a lo sumo cuatro en todo el país, y casi siempre a partir de iniciativas personales de los profesionales, que generalmente ponen en marcha programas de psicoeducación en el trastorno bipolar quitando horas de su tiempo libre. ¿Por qué? Sobre todo por un error de selección en los tratamientos psicológicos: habitualmente se ha considerado al psicólogo como un profesional menor que debe ocuparse de trastornos poco graves –también debido a la pobre formación de muchos psicólogos clínicos en el abordaje de la patología más grave-, pero esto no es así en absoluto. Es más, donde más importancia tiene el papel del psicólogo es como terapeuta coadyuvante en trastornos mentales graves como la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

En sus investigaciones con el Programa de Trastornos Bipolares, ¿ha podido constatar el efecto de la psicoeducación en el tratamiento de este tipo de pacientes? ¿Qué les puede aportar?

Hemos demostrado que la psicoeducación ayuda a la prevención de recaídas. En un artículo publicado en la revista Archives of General Psychiatry demostramos que los pacientes psicoeducados tenían, a los dos años de seguimiento, menos episodios de cualquier tipo (manía, depresión o fases mixtas). Además, el tiempo de hospitalización también disminuía entre los pacientes psicoeducados.

El papel de la familia es de suma importancia para estos pacientes. ¿Es también la terapia psicoeducativa aplicable a los familiares? ¿En qué aspectos?

La psicoeducación puede aplicarse en familias, pero en un formato algo distinto. De hecho, nuestro grupo está llevando a cabo un estudio educando a los familiares de los pacientes y los resultados preeliminares son muy prometedores.

¿Tiene algún efecto la terapia psicoeducativa en el cumplimiento terapéutico? ¿Cómo se tiene que trabajar con estos pacientes para que no abandonen el tratamiento?

La psicoeducación mejora el cumplimiento de la terapia farmacológica en los pacientes bipolares. Más concretamente, lo que hemos observado es que estabiliza los niveles séricos de eutimizantes. Esto se consigue sobre todo gracias a informar al paciente ampliamente acerca de los pros y los contras de los fármacos que debe tomar y discutir las ventajas de tomar los fármacos y los riesgos de no tomarlo. Contrariamente a lo que mucha gente piensa, la información no espanta a los pacientes, sino que les anima a tomar bien el fármaco. Por otro lado, debemos pensar que en la actualidad, gracias a los avances de la tecnología, es relativamente fácil para cualquier persona acceder a información médica (por internet, sobre todo). Es decir, que si no nos preocupamos nosotros de informar a nuestros pacientes, los pacientes tratarán de informarse por sus propios medios, generalmente "desinformándose", al no ser capaces de filtrar la información relevante de la anecdótica o las fuentes fiables de las que no lo son.

¿Cuándo debe empezar el paciente a recibir este tipo de terapias? ¿Qué participación tiene la familia en la misma?

La psicoeducación debe realizarse siempre cuando el paciente se halla asintomático: no tiene ningún sentido iniciar un grupo con pacientes agudos. La familia puede colaborar o participar en grupos de familiares, pero nunca mezclamos pacientes y familiares en un mismo grupo.

La demora en el diagnóstico, que en la actualidad es excesivamente elevada para este trastorno, ¿puede influir en el uso de la psicoeducación con los pacientes bipolares?

En general, cuánto más se tarde en diagnosticar la enfermedad, peor será el pronóstico. La respuesta terapéutica también podría ser peor.

Se ha comprobado que una tardanza excesiva en el diagnóstico del trastorno bipolar puede causar numerosos daños en el paciente. ¿Cuáles cree que serían los mecanismos adecuados para la realización de un diagnóstico precoz?

En general, mayor formación en psiquiatría de todos los médicos de asistencia primaria. Además, los psiquiatras deben acostumbrarse a pensar en la posibilidad de un trastorno bipolar siempre que se encuentren ante un paciente deprimido; tras descartar organicidad de la depresión, el segundo despistaje imprescindible cuando entrevistamos a un depresivo es el de trastorno bipolar. Debemos preguntar siempre –a el paciente y sobre todo a sus acompañantes- acerca de episodios pasados parecidos a una hipomanía, especialmente en pacientes jóvenes y muy particularmente en depresiones psicóticas, ya que la gran mayoría de deprimidos psicóticos jóvenes van a evolucionar hacia un trastorno bipolar.

¿Cree necesario que instituciones de carácter privado, como la Fundación AstraZéneca, participen en la divulgación de estos trabajos?

Lo creo imprescindible; estamos en un medio que no favorece especialmente la investigación clínica y terapéutica, y cualquier esfuerzo público o privado es bienvenido. Los psiquiatras españoles están ávidos de formación en nuevas técnicas de abordaje integral de los trastornos bipolares y la industria farmacéutica tiene un acceso a esta población que facilita dicha divulgación. Quiero agradecer expresamente a la Fundación AstraZéneca su apoyo.

¿Hacia dónde camina la investigación sobre el trastorno bipolar?

Lo más interesante es que se están integrando progresivamente aspectos que, en apariencia, nos podían parecer dispares como la neurofisiología y las intervenciones psicosociales. Buscar los predictores biológicos de respuesta a la psicoterapia es, por ejemplo, uno de los retos más apasionantes del próximo lustro.

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Fuente del artículo; http://www.astrazeneca.es/pressrelease/10085.aspx

"Donde más importancia tiene el psicólogo es como terapeuta coadyuvante en trastornos mentales graves" Madrid, 12 enero 2006 (azprensa.com)

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Si alguien sabe de este tema, de suma importancia en el tratamiento del TB, en este país, este terapeuta es uno de ellos, y tengo el lujo de conocerle. Estoy psicoeducándome, y es un proceso-terapia que considero muy necesario.

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20/01/2006 13:03 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

El Informe del psiquiatra o el Veredicto

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Periódicamente es necesario pedirle algún informe al psiquiatra para todo tipo de gestiones administrativas: minusvalía, incapacidad, etc. Un tema del que, por cierto, no he hablado.

A veces te los comes, cuando sales del psiquiátrico con uno en la mano de un psiquiatra que te ha supervisado en el ingreso (no tu psiki, o raras veces, ojalá fuese él) y estás tan (1. Harto, 2. Con ganas de salir, 3. Quizá drogado todavía, 4. Abrumado ante el mismo "salir") que ni te lo miras. Craso error, porque luego no puedes ir a reclamar como si fuese una devolución de un jersey, pero no se suele salir lúcido del todo del hospital, y la opinión de muchos es que "nos sueltan antes de tiempo". El caso es que el informe de urgencias que me llevó al ingreso me diagnosticaba una cosa y el de salida de alguien que me vio en pleno apogeo mixto dice otra, y me calloooo.

Hay un problema si cambias de psiquiatra. Tu historial con tu ahora ex-psiquiatra, que llena casi un archivador depende de los años que lleves en la consulta, queda reducido a un mísero folio. Tú no tendrás nunca acceso a ese dossier, ni tu nuevo psiquiatra. Éste sólo recibirá el informe que tu consigas del anterior. Y tu historial se pudrirá en los miles de expedientes de la sanidad pública, o en un archivo privado. Y quizá algún día alguien descubra historiales médicos psiquiátricos en un contenedor de basura sin destruír, porque esto ha sucedido ya en este país a pesar de las estrictas normas al respecto.

Se da el caso que al cambiar de centro de salud mental, y estoy hablando de una red que pertenece al mismo sistema sanitario, es imposible que ese dossier pase al nuevo médico si te has cambiado de domicilio. Me ha sucedido en Barcelona, y creo que se pasan de estrictos. Soy yo la que permanezco con el mismo careto y neuronas cabreadas, sin embargo la burocracia me perjudica por alejarme tres kilómetros de ese centro, de ese distrito. Genial. Y de traspaso entre autonomías ya ni se me ocurre hablar, esto (la salud mental) está descentralizado y cada Comunidad Autónoma es un mundo.

Porque me asalta la pájara y la duda: ese folio-retrato, certero y sintetizado, útil para propósitos administrativos, quizá más que informar pueda resultar un prejuicio para el nuevo profesional al que uno se dirige. Porque éste no tiene acceso a todos tus episodios y oscilaciones anteriores, y parte de un diagnóstico que puede, por qué no, ser erróneo. Y quizá acudas a ese profesional buscando una segunda opinión médica, o un tratamiento que de verdad sea el adecuado.

En mis dos ingresos se cita en el informe de alta un trastorno de personalidad sin especificar (anda que no hay para escoger, estoy por pensar que lo tienen en la plantilla). Que baje Quien Proceda y vea cómo afecta a tu conducta el estar encerrado con el resto de agudos (="de los nervios", en bonito). Me diagnostican eso médicos que me han visto únicamente tres veces en -y por supuesto en- crisis durante mi ingreso. Y luego resulta que eso no es cierto pero ahí tendrás para siempre un maldito informe que puede ser tu llave a tu futuro tratamiento, si ese ha sido tu primer ingreso-diagnóstico. Porque para mucha gente recién diagnosticada es la tarjeta de visita que entregará a su recién adjudicado o escogido psiquiatra.

Además, cualquiera es capaz de interpretarlos, ya sea por grafía (los de urgencias suelen serlo, el resto no), ya sea por jerga empleada. Menos mal que ya les dan formularios con papel lineado. Y no me entero de mucho cuando los leo, luego el psiki me los traduce. Pero tus psikis los imprimen para ti y los dejan grabados en un ordenador (yuyu hacker).

Estamos en manos de profesionales, y los hay como en todos lados, buenos y malos. Y de ellos depende nuestro tratamiento, porque lo que he aprendido y defiendo aquí desde casi el primer día (todavía ciclando) es que sin la medicación no es posible mejorar. Yo cambié de psiquiatra porque tras el nuevo diagnóstico que yo misma le proporcioné tras la Manía me dio la sensación de que no sabía cómo "sujetarme" químicamente, hasta que dejé de confiar en él y ni se me ocurrió pedirle un informe, le abandoné y punto (equivale a no pedir cita en la s.social, nunca me llamaron para reclamar mi presencia cuando no se me veía en medio año, es decir, menudo seguimiento recibía en mis hipomanías cuando para qué iba a ir al psiquiatra si estaba "bien").

Me pasé a la sanidad privada. Necesitaba mucha supervisión, estaba fatal y lo arrastraba hacía demasiado tiempo, porque tardé en cambiar de psiquiatra, las novatadas se pagan. Ahora los cambios de medicación eran constantes. Fui muy enferma, y costó mucho, a pesar de estar horas y no los diez-veinte minutos en la pública, que mis neurotransmisores respondiesen. El pronóstico inicial resultó un bonito deseo, hasta que no paré de ciclar y responder a la medicación para parar de ciclar pasaron muchos más meses de los "previstos".

Mi nuevo psiquiatra empezó de 0, con mi relato, cosa que ahora agradezco porque significó el deseado segundo diagnóstico, y en su día le mostré -como es debido- los informes post-ingreso cuando se produjeron. Matizo, ahora tengo dos psiquiatras, el nuevo-nuevo es el de Madrid que es el que me controla ahora. Por cierto, me ha ajustado la pauta y me ha retrasado la visita, esto (yo) va bien.

¿Y qué se hace con un papel oficial -firmado por un colegiado- que es incorrecto en su diagnóstico? Porque de ese papel del ingreso o de tu ex-psiquiatra, una fotocopia queda en tu dossier. Da igual, el nuevo psiquiatra hará un informe que borrará del mapa todo resto de lo anterior. Pero tú guardas siempre los originales, así que se los puedes dar al nuevo. Esto me da una idea perversa. No, si lo has pensado tú también, quítatelo de la cabeza, hay que aportar todo lo que pueda ayudar al nuevo, es ayudarte a ti mismo, no te mientas ni le mientas, de verdad que es peor y además no se denuncian entre ellos, tenlo claro.

Mi informe (el de mi psiki de Bcn), por cierto, me pone los pelos de punta y no miente, qué historial, "bipolar de manual". Menos mal que tengo "un grado moderado" de la enfermedad, pero eso puede cambiar en cualquier momento, como todo en el TB, y paro ya la paranoia.

Ojalá el informe fuese tan detallado como el de la foto, nunca lo son por lo que conozco. Mis diez años de diagnóstico depresión se resumieron cuando tuve que pedir el informe en menos de diez líneas y además mentían, "la paciente ha sido tratada de Trastorno Bipolar". El psiki que ha de redactarlo y le esperan 20 pacientes no tiene tiempo de leer todos los folios garabateados y no recuerda detalles de horas de entrevistas y, por qué no decirlo, prefiere no acordarse de sus meteduras de pata.

Confiemos pues en el buen estado de memoria entre otras cosas, y digo profesionalidad también, de los psikis cuando nos hacen un informe, nos tienen pillados, eso es cierto y acongojante pero también necesario, deben comunicar a un colega a quién tienen delante, y la síntesis es terrible para el profano en jerga psiquiátrica.

Y fiémonos del psiki que tenemos, como ya he dicho varias veces en el blog, o cambiémoslo, sin dar explicaciones profundas siquiera a la familia, yo soy el paciente y si no veo las cosas claras, siempre es mi decisión la que ha de prevalecer. En mi opinión, por supuesto, muy discutible. Cuando uno está enfermo, no suele tomar decisiones adecuadas pero sí sabe con quién se las ve, y la espada que tiene clavada, y eso debería ser suficiente. Yo cambié porque ese médico no conseguía que dejase de suicidarme, y por esa razón también abandoné una terapia privada. No es ningún juego que te lleve cualquiera. El psiki es el responsable de estabilizar algo que es muy peligroso si no está bajo control, y el arma eres tú mismo, tu mente es tu enemiga, y por narices y eliminación, el psiquiatra tu "amigo".

No es un post muy meditado, es un vómito, una paranoia, pero el tema es serio y por eso lo he editado horas después de publicarlo. No soy muy docta pero tengo algunos informes y... esto es porno psiquiátrico, paro ya. Se me han pasado las ganas de comer, no digo más.

18/01/2006 15:53 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

Olvido

20051214132457-olvido2.jpgViví el infierno, la desolación, la desesperación, el remordimiento.
Viví la angustia, la pena, la congoja, la desesperanza, la apatía
Tuve conciencia de incapacidad
Sentí como se me desgarraba el alma. Sufrí un duelo sin que nadie hubiera fallecido
Me sentí culpable de comprobar las consecuencias impensadas con daño irreparable para mí y para los que más quiero.
Viví el vacío.
Algo similar a lo que debió sentir Adán tras comerse la fruta prohibida y verse expulsado del Paraíso
.
(Cortesía de una amiga)

Qué fácil es olvidar, cuando ya has pasado por ello. Hay quien no olvida, sin embargo, una gran crisis que le hizo cambiar con todos sus hábitos de vida: sin trabajo, volver a casa de sus padres… Y el recuerdo del “estuve loco y no quiero volver a estarlo”. Un cambio de vida no puede olvidarse, y más cuando eres el “loco oficial” de la familia y tu status, prestigio o como quieras llamarlo, está más que cuestionado.

Olvidar es humano, si no olvidásemos nuestros sueños, no podríamos seguir viviendo, por ejemplo. Nuestro cerebro va eliminando información no relevante. Olvidamos lo mal que hemos estado, incluso nos atrevemos a decir “ánimo” a quien ha ciclado a depresión, olvidando que cuando nos decían eso teníamos ganas de degollar al bienintencionado.
Dice un amigo mío (no bipolar) que ha pasado un bache, que estuvo tres días en la cama sin poder moverse, y que ahora ya sabe qué desearle a su peor enemigo. Yo he estado tentada de deseárselo a alguien en más de una ocasión y no lo he hecho porque el infierno ya lo tenía merecido, pero preferiría que –y esto sonará más cruel- todo el mundo tuviese esa experiencia. Con un solo día basta, y de repente puedes empezar a entender cosas, el porqué de las ideas suicidas, por ejemplo. 

Pero luego, olvidas, ley de la naturaleza.
Hasta que vuelve la pesadilla y dejas de olvidar para volver a sufrir. Un bipolar no está a salvo aunque esté en tratamiento, esto es crónico aunque hay gente que consigue remitir, se calcula que un tercio. Pero ya he afirmado aquí que el episodio es mucho más suave y llevable. Mi depresión actual es en minúsculas, acabo de venir de la calle. Como siempre, me fastidian más los efectos secundarios, y ahora son lo que me disuaden de salir, porque ya no tengo fobia social, eso sí, que nadie me espere por el centro en plena temporada de compras navideñas.

De vez en cuando viene la Angustia. A esa la conozco bien, y es inútil pelear contra ella porque se ensaña. Me había olvidado de ella, lo que son las cosas. Pero era capaz de empatizar con quien la sufría. Porque la falta de aire, la taquicardia, etc... eso no se olvida porque no es sufrimiento mental, el cuerpo te dice que te estás muriendo.
14/12/2005 12:57 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

El Everest II o Pon-De-Tu-Parte

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http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/112702-el-everest.php

Mi sexto post, 27/11/2004, y no le cambiaría ni una coma. Habla sobre la depresión, y yo hablo del Everest como Todo lo que quieres hacer y no puedes.

Parece que esto va a ser cíclico, parece que voy a ser de patrón estacional, y parece que este año lo llevo muchísimo mejor. Y he de hacerlo así, no poniendo de mi parte porque no hay nada que poner, sino aprovechando los respiros que te da la cosa. Ya se sabe mejor de qué va, menos mal.

***

13/12/2005 20:30 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

¿Ex-bipo?

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Esta enfermedad no tiene cura. Está en todos los manuales.

Se puede remitir, se puede incluso después de años dejar de tomar tanta medicación e incluso, asintomático total, hay psiquiatras que siguen medicando y otros retiran parte o toda la medicación. 

Añadiría que cuando alguien me ha dicho "estoy eutímico", he sacado la lupa.

Qué bien nos encontramos, cuánto más enfermos estamos. Hasta se le dan gracias a la enfermedad en estos casos, he escuchado aberraciones peores de gente que "está de puta madre" y donde está es en la puta parra, esto lo he visto con mis ojos.

Da pena, un amigo se niega a ir al psiquiatra y está como yo cuando me llevaron a casa de mi madre. No hay manera de convencerle de que lo primero es la salud mental y que el dinero está para eso.

Da pena. Estoy triste. Yo no puedo hacer o decir mucho, no estoy en mis mejores momentos y eso distorsiona el pensamiento anímicamente, pero sé reconocer un episodio mixto, mi especialidad, y sé cómo me sacaron de ahí, y sé que después de tanto tiempo enferma, y esto se podría escribir en otro post, he quedado "tocada", como si hubiese tenido un leve infarto cerebral. Tengo que preguntar hasta qué punto episodios tan largos afectan, hacen que las facultades disminuyan. Igual es la edad, no toda la culpa la tiene la bipolaridad.

Salud mental. La que se pueda, cuando tienes una enfermedad crónica que además en un alto porcentaje se manifiesta estacionalmente, es decir, dos episodios al año. Abortados o no por cambio en la medicación. Si no llamas al psiquiatra, no pararás el episodio, y aún así el cambio que te den en la medicación puede no afectar al transcurso del mismo.

Bipolar, los que suben y bajan. Si has dejado de hacerlo, te felicito, pero... no estás curado, y lo sabes. Puedes haber dejado adicciones, porque los bipos tenemos tendencia a consumir (cocaína porros alcohol etc) y a otras conductas autodestructivas y adictivas, puedes ser un ex-fumador de porros, pero, pero ex-bipo, no lo vas a ser. No a fecha 10 de diciembre de 2005.

10/12/2005 23:08 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 10 comentarios.

Trágate la quetiapina (Querida S.)

20070221222024-mono-pensador.jpg

El otro día, me pareció escuchar de mi psiki madrileño que mi querida pastilla S. al parecer no sólo actúa como antipsicótico, sino que tiene propiedades estabilizantes y antidepresivas.

Me quedé muy flipada al escuchar algo así, y pensé el próximo día te traes la grabadora, porque igual no lo has entendido bien. Salió el tema porque, como siempre, pido que me rebajen la dosis, pero no hay tutía. Mi amigo R. la toma junto con litio y le va muy bien. A cada uno los efectos secundarios le entran como a los tejanos, hay un patrón para todos. A mí me marea y me noquea, por eso la tomo de noche, y por la mañana a veces sigue ahí, la maldita, mi "tostada". Pero...

La pastilla que más odio, la que peor tolero, resulta que al parecer y según los estudios actuales es una de las que mejor está funcionando para el TB. (Expresión malsonante). Y recuerdo lo que le dediqué en su día aquí mismo:

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/093004-querida-s-.php

Hace días leo esto en el foro, que ahora entiendo, y reproduzco a continuación (qué título...):

Mejoría en una semana para los pacientes con depresión por trastorno bipolar
Fuente: Azprensa.com

Según los resultados del estudio BOLDER, presentado hoy en el 157 congreso de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), los pacientes con trastorno bipolar tratados con Seroquel (quetiapina) experimentan una mejora significativa en sus síntomas de depresión bipolar, incluida la ansiedad, ya al cabo de una semana. Durante el curso de las 8 semanas del estudio, el 53 de los pacientes tratados con este medicamento lograron la remisión de sus síntomas, en comparación con el 28 de los pacientes que recibieron placebo.

Para el doctor Joseph Calabrese, investigador principal del estudio y director del Programa de Trastornos del Estado de Animo en la Facultad de Medicina de la Universidad Case Western Reserve, Cleveland (Estados Unidos), "estos resultados son una importante contribución a la comunidad científica", y en base a ellos "se debería investigar más sobre quetiapina en el área de los episodios depresivos asociados al trastorno bipolar". En el estudio se han incluido pacientes con trastorno bipolar I y II que padecían episodios depresivos.

El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave que afecta aproximadamente al 3-4 de la población adulta y es la sexta causa de incapacidad en el mundo. Los pacientes con trastorno bipolar I y II experimentan episodios de depresión, y diferentes tipos de síntomas de manía.

Más de la mitad de los pacientes con trastorno bipolar dejan de tomar la medicación en algún momento de la enfermedad, exponiéndose a un gran riesgo de recaídas y a un incremento del riesgo de suicidio. Por lo tanto es esencial disponer de una medicación con un perfil de eficacia y tolerabilidad para ayudar a los pacientes a cumplir el tratamiento.

Por otra parte se han presentado también en este congreso los resultados de otro estudio en el que se demuestra que los pacientes con síntomas maníacos asociados a trastorno bipolar tienen una posibilidad significativamente superior de alcanzar un estado de ánimo normal y la remisión de los síntomas maníacos al ser tratados con quetiapina en comparación con los pacientes que recibieron placebo.

Tal como ha expresado el psiquiatra español, Eduard Vieta, director de investigación del departamento de psiquiatría, de la Universidad de Barcelona, "los pacientes con trastorno bipolar quieren llevar una vida normal sin síntomas maníacos tales como pensamiento acelerado, actitudes temerarias y falta de sueño" y ha añadido que "estos resultados sugieren que el tratamiento con quetiapina podría conducir a una remisión completa de estos síntomas tan incapacitantes".

Finalmente, estos resultados vienen reforzados por otros datos presentados también en este mismo congreso, según los cuales los pacientes tratados con quetiapina en combinación con un estabilizador del humor alcanzan altas tasas de remisión significativamente más altas (38,4 ) para sus síntomas maníacos que cuando son tratados únicamente con un estabilizador del humor (25,9 ).

Actualmente Seroquel (quetiapina) está aprobado para el tratamiento de la esquizofrenia en 81 países y en muchos de ellos lo está también para los episodios maníacos asociados al trastorno bipolar.

 

***

 

Más posts sobre quetiapina, alias Seroquel:

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2007/031201-dos-carteles.php

 

 . . .

 

Si necesitas ayuda, puedes dirigirte al foro de www.bipolarweb.com: http://www.bipolarweb.com/normas.htm
y con la opción "Acepto" (las normas, leerlas es muy importante) y dejar allí tu mensaje con tu problema concreto enviando tu post en el formulario. Pronto recibirás respuestas. También hay un foro en www.bipolarneuro.com, "Buscas ayuda". La Administración de esta página, servidora "Carne de Psiquiatra", no está capacitada para dar consejo terapéutico, sino opinión y vivencia personal. Os ruego que visitéis la sección "Bienvenida a los nuevos lectores".

 

NOTA IMPORTANTE: EL FORO BIPOLARWEB HA SIDO CERRADO.

RECOMIENDO EL FORO BIPOLARNEURO:

 

http://www.bipolarneuro.com/foros/

24/11/2005 09:53 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 132 comentarios.

Planeta Vanidad

20051106203307-nasa.jpg

Le conocí como suele decirse “en la calle”. Le olí casi, uno de “los míos”, es como un estigma. Conversando, se le escapó lo de algún ingreso y fui discreta, no pregunté detalles. Luego me los dio. Y yo le conté algo de mí, no demasiado. Sólo me preguntó si tenía esquizofrenia, y a mi negativa afirmó que mi carácter era depresivo. Más tarde le corregí. Mucho más tarde me corrigió él.
Bipolar, da miedo decirlo.
Bipolar para empezar es una palabra que le enfurece, y para seguir, no se reconoce como tal.

Blasfema de los psiquiatras, no soporta sus discursos ni que los términos que ellos usan se incorporen al habla cotidiana.
Tiene tantos antecedentes familiares que lo lleva como una cruz genética más, como ese diente torcido.
Parece más bien unipolar maníaco, pero sé que pasa sus malos momentos, lo sé cuando se aísla y lo anuncia como si se apuñalase a sí mismo.
Le jode que yo le diga que tengo bipolar "y qué", no soporta que me etiquete y que hable "como ellos". Pues como si tuviese diabetes, es lo mismo. No voy a dar un eufemismo a alguien que tiene mi mismo diagnóstico.
No, no es lo mismo. Esto es un infierno, claro. Bipolar es hasta una palabra bonita para nombrarlo.
No se soporta a sí mismo más horas al día de las que él quisiera.
Su piel se resiente de la medicación, tiene heridas por medio cuerpo y el rostro, pero no se lo ha dicho al  médico. Hay otros fármacos, que lo sepas. Hace tiempo que no va al psiquiatra, para qué. Les insulta en las visitas, les dice a la cara algo parecido a que la medicación es alquimia.

Me ha dicho que va a dejar de tomar las pastillas.
Lo tiene todo muy claro.
Y también que cuando le apetezca, después de más de un año cuidándose y haciendo el esfuerzo de no beber cuando él mismo era una destilería, va a tomarse una copa.
Es insoportable, y le intento soportar y entender yo, que conozco el percal, aunque él es diferente, todos los somos. Yo ahora soy de trato difícil, lo sé, pero no insoportable, como antes. Y se lo cuento y piensa que no, que es su carácter y que nada puede hacer la medicación por él.
Es demasiado inteligente, y lleva demasiados años con psiquiatras. Nada le hará cambiar de opinión.

Y me siento muy impotente.
Sé lo que es estar cansado de esto. De ver los efectos secundarios cada día en tus carnes y preguntarte por qué no puedo ser “normal”. De querer volver a ser algo que echas de menos y a veces no sabes ni qué es. Otras es demasiado evidente: yo, mujer, estoy gorda, a ti, hombre, no se te levanta, y por cierto, a los dos se nos va la memoria de las manos más a menudo de lo que "sería normal". Eso no hay verbo que lo plasme, joder y maldecir es poco. Quizá el tiempo y los famosos hábitos mejoren la situación. De aceptar que esto te va a acompañar de por vida y que, por cierto, ya no eres un crío y tanta no te queda.
De darse cuenta que no tienes vida social porque eres persona non grata para empezar para ti mismo.
Él sabe que es agotador, y ya le dije que no puedo seguir sus oscilaciones sin caer yo misma en la inestabilidad.
¿Por qué precisamente tú me escuchas?. Porque tengo lo mismo que tú. Que no, que no, no menciones esa palabra. Soy como soy, eso es todo. ¿Por qué me puteas, si me dices que soy la única que creo en ti? Porque soy un cabrón.
Y vuelta a empezar.
No, lo que ocurre es que tienes síntomas, y eso puede remitir. Imposible, soy así.
Sí, todos los bipos somos un mundo, tú eres único, cómo no.
Soy vanidoso, sí. Hablemos de otra cosa.

Para mucha gente no existirá ni el Cielo ni el Infierno sino la Vanidad. Qué especiales somos, es el resto del mundo quien vive en otro planeta porque no nos entienden ni nos aceptan, vagamos solos entre nuestros infiernos y fantasmas.

Le he pedido que me acompañe al psiquiatra esta semana, a mi nuevo psiquiatra.
Ya sabe que no muerden, es él quien les ha mordido hasta la fecha. Quizá no ha tenido la suerte que tuve yo de encontrar a un buen profesional después de ser mareada diez años por un funcionario que me tomó por depresiva, diez años que me jodieron la vida.
Él no recuerda haber tenido vida “normal” nunca. Dice que tiene un trastorno de personalidad, a eso atribuye sus malas formas; defínete como antisocial y ya puedes tratar a la gente como te dé la real gana. Realmente, se necesita paciencia para tratar con él.
La respuesta a la pregunta: ¿y por qué ahora toma pastillas y no bebía? Es: arrepentimiento por todo el daño que ha causado. No se perdona, ni lo hará, no entiende que era la enfermedad y no él haciendo daño, porque dice que las drogas hacen eso. El daño está hecho, pero él puede sanar parcialmente, sólo que no quiere creerlo.
Ha perdido la fe, en sí mismo, en el tratamiento, en la humanidad. 
Su castigo es descubrirse a diario las nuevas heridas que le aparecen, como esos pensamientos que no le dejan vivir. No vive, aparenta que lo hace en un infierno sin sentido, y llama constantemente a la muerte en sus versos.
Fue bendecido o maldecido con el don de jugar con las palabras, y digo maldecido porque eso le hace destrozar el discurso de cualquier psiquiatra, les pone en evidencia. Y recuerdo que hasta que no di con un psicólogo capaz de darle la vuelta a mi discurso, no empecé a mejorar.
La capacidad de análisis da buen pronóstico, en teoría. L
a incapacidad de no poder salir de un hoyo de mierda en el que te metiste tú y al que cayó más gente que te importaba, eso es lo que no le permite salir.
Perdónate. No puedo.
Puedes ser una persona. No, sólo soy una sombra.
Su vida son sus palabras. Niega sus emociones, las niega escribiéndolas en un papel. 

Todavía toma las pastillas, y de momento no bebe a diario. No es la pájara de hoy, desde que le conozco me lo está advirtiendo, y cada vez está más madura la decisión.
No sé si puedo ayudarle más. Al final retiraré la mano a la que escupe cuando se la tiendo.
Quizá yo lo haga mal, o no tenga capacidad, porque hay que ser más inteligente que un bipolar para hacerle entrar en razón.
Lo único que hago bien -qué ironía, cinismo o sarcasmo- es rodearme de gente más inteligente que yo. Casualmente, no se libran del 2% de la estadística.
Lo jodido es que alguna gente es más problemática que yo y puede desestabilizarme
. Como se diría: me interesan, pero no me convienen. Pero no sé estar con otra gente.

Supongo que este hecho, porque aquí nadie es un santo, me convierte en una habitante más del planeta Vanidad.

06/11/2005 18:12 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Bipolaridad Vs. Creatividad

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El ser humano es creativo, es capaz de asociar ideas y de plasmar la realidad o un pensamiento, o un sentimiento, o una emoción, en una creación. Eso lo sabemos todos. Los que son capaces además de hacerlo llegar al resto de la humanidad, serán los futuros genios, en un pequeño porcentaje, el resto será considerado en su tiempo y pasará al olvido. Los Beatles permanecerán o lo han hecho 40 años y tienen su lugar en el S.XX, sin embargo, en el caso de Coldplay, quién sabe, aunque ahora es escuchado y triunfa.

Las listas de famosos creadores bipolares (ya escribí sobre ello en un post antiguo, http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/120304-famosos-bipolares.php) puede que estén algo hinchadas. Da hasta risa que A Van Gogh le reivindiquen tanto bipolares como esquizofrénicos, en la estupidez de engrosar unas listas que podrían llamarse cruelmente "locos pero no tontos", pero sí sabemos que se cortó la oreja para dejar de escuchar voces y que estuvo en psiquiátricos.

Un día vi una gráfica que demostraba que la producción del compositor Schumann coincidía con sus fases hipomaníacas. La mía también, no podía evitarlo, era parte del episodio. En depresión, ni leer ni escribir, ni componer.

Y no tiene por qué ser el caso de todo el mundo, bipolar no es igual a creativo, no lo implica para nada. Toda persona es un mundo, todo bipolar lo es, por supuesto. Creo que se ha exagerado mucho sobre la creatividad, aunque la estadística demuestre blablabla. ¿Fueron bipolares los Beatles? Se dice que John Lennon fue unipolar. ¿Qué demuestra todo eso? Nada.

A veces nos miramos al ombligo y nos deslumbramos con una lista de famosos. ¿Qué porcentaje suponen, los escritores por ejemplo, respecto al total de escritores famosos? Nimio, no nos engañemos.

En las artes, la disciplina es una parte importante del trabajo. La tenacidad. ¿Qué he visto yo como bipolar? Que a veces sólo “el genio” impulsa una creación. Que la tenacidad no existe entonces, cuando te toca el Fuego ese del que habla el famoso libro y sacas algo del fondo de tu alma, algo que no sabes que está ahí y de repente toma forma en un lienzo o en una hoja de papel.

Puedo afirmar que fui una buena estudiante, pero que NO fui creativa. Hasta que enfermé, y la hipomanía “me dio alas”. Y, por cierto, no todas mis “subidas” han tenido como “recuerdo” algo creativo, más allá de mucho trabajo y estudio, mucha actividad en ONGs, mucha juerga y amores hipomaníacos, por completo falsos porque sólo existían para mí, y por tanto, efímeros. Eso es hipomanía también, no siempre le da a uno por crear, en la vida real se hacen otras cosas. También creativas, las ONGs dan mucho de sí.

El creador tiene una técnica y una disciplina. Conozco escritores y al margen de su nivel de creatividad, todos tienen en común una disciplina de trabajo estricta, pues en el fondo es un oficio más, arriesgado porque no siempre se puede vivir del arte, como los pintores y un largo etc., sólo unos privilegiados lo consiguen. ¿Esos privilegiados, tienen TB? Me niego a pensar que sí, aunque quizá alguno lo tenga, aquí nadie se salva de ser parte del porcentaje del 2%.

Todas las personas tenemos dones, ya sea para la cocina o para la música. Hablemos de personas y no de bipolares. Es una persona, Carne de Psiquiatra, la que ahora se entrena para escribir, porque algo tengo que hacer para pasar el tiempo, y eso no tiene nada que ver con mis vómitos hipomaníacos. No vale estar toda la noche sin dormir para acabar algo que circula por la cabeza, eso es enfermedad. Cuando estaba muy enferma, con muchos síntomas, cocinaba a las 3 a.m., otra muestra de creatividad caprichosa. Eso es enfermedad. Mi terapeuta me llegó a prohibir que escribiese, y no me extraña, porque hasta que no acababa un trabajo (el perfeccionismo es otro tema sobre el que podría hablar), no me iba a dormir, mínimo a las 3 a.m, y sin comer, no lo necesitaba, sólo café y cigarrillos. NO. Eso se acabó con el diagnóstico, el tratamiento, y el empezar a adoptar hábitos saludables para el TB.

Se nos pide que llevemos una vida ordenada. La noche siempre fue mi aliada, para el estudio, para la inspiración, y ahora no puedo hacer eso, se me deniega el acceso por el bien de mis neurotransmisores. Y… tantísima gente con bipolar que conozco también fue ave nocturna. Se piensa mejor, el cerebro está despierto y activo. Ya no, me cuesta pero cuando me tomo las pastillas por la noche, renuncio a esos momentos. 

Ya no cocino como antes, y qué. Es comestible, que es lo que importa. ¿Fama? No la quiero ni la tendré, pues ya pude ser persona “pública” hace años y no lo quise, y también sé qué precio pagó Kurt Cobain por ello. Lo único que quiero es salud mental y si me inspiro demasiado, ya tendré un pródromo de hipomanía que atajaré sin piedad, aunque ello suponga que se pierda en lo que nunca existió algo que pudiese crear en ese momento.

En resumen: los síntomas del TB me proporcionaron una creatividad que antes no poseía, pero sin síntomas lo único que en realidad cuenta es un esfuerzo personal. ¿Qué ocurre? Que a todos nos gustan los atajos.

Es difícil decir que no, no al estado mental alterado de la hipomanía, pero hay que hacerlo. Me lo como con patatas, y trabajo me ha costado llegar a pensar así. Ahora, cada frase que escribo para un relato es meditada y parida con dolor, como ha de ser. Lo otro es ilusión, ahora lo sé, aunque tengo momentos de inspiración, como todas las personas, y eso no es un síntoma, aunque saber diferenciarlo también me ha costado, todo cuesta cuando has de conocerte a ti mismo para saber dónde puede haber (síntoma de) enfermedad o simplemente tienes una oscilación humana, vulgar y corriente.

Y aceptar con humildad que lo que puedes llegar a crear es totalmente comparable a lo que haga otra persona sin patología.

Siendo muy escéptica y quizá algo hardcore, creo que nos estudian porque ofrecemos mucha facilidad para ello, somos un grupo controlable, estamos muy localizados y… algo hay que hacer en el tiempo libre (en los buenos psiquiátricos hay pintura y lienzos).

¿Por qué estudiar relación creatividad-enfermedad? ¿Por qué no estudiar si uno es friolero o no, si tiene bipolar?

¿Qué aportan esos estudios a una mejor calidad de vida a los enfermos?

 

¿Qué aportan a la autoestima del bipolar que no dibuja ni pinta ni escribe ni compone música?

Parece que sea obligatorio ser creativo, pues digo un NO rotundo.

***

Vincent van Gogh, “Campo de trigo con cipreses” (1889)

Comentario revelador junto al de la obra en Artehistoria.com: cuando sufría una crisis, abandonaba la creación, de forma que según esta web, no existe relación entre sus episodios y su obra. Lástima, ha caído uno de los grandes iconos de la enfermedad mental vs. creatividad.

"En la primera semana de julio de 1889 Van Gogh recibe la noticia de que su hermano Theo pronto será padre. Unos días después sufrirá un grave ataque que le apartará de la pintura hasta septiembre. Con esta noticia se elimina el mito de un Van Gogh creador por su locura. Todo lo contrario: cuando Vincent tenía un ataque abandonaba totalmente la creación, temiendo precisamente no poder trabajar ya que pintar era lo más importante para él (...)"

http://www.artehistoria.com/frames.htm?http://www.artehistoria.com/genios/pintores/a3578.htm

 

31/10/2005 11:34 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 18 comentarios.

No quiero ir

20051027195401-tirada-jpgMe encuentro mal estoy de bajón y de los fuertes.

No quiero salir de casa.

No puedo ni asearme ni vestirme.

El psiki me espera a las 12.30.

Y no puedo ir.

No tengo ganas de ir.

No puedo ni levantarme.

Quiero no hablar,

quiero no moverme,

quiero seguir aislada en mi mundo.

Nadie puede ayudarme,

estoy fatal.

No tengo ganas de nada

sólo de desconectar.

No sé qué decirle al psiquiatra

Si nada tengo que decirle, además.

para qué voy a ir.

Quiero quedarme en casa.

No puedo dar un paso.

Y la gente del grupo de apoyo te dice:

Que te acompañe alguien,

llama a algún familiar o amigo.

Si no pueden ir,

Llama a un taxi.

no te duches, si no puedes,

por un día no pasa nada

y es más importante que salgas y llegues al médico.

Ve y le dices lo mal que estás, precisamente por eso debes ir.

Pon en una lista lo que sientes si no eres capaz de hablar

Y si no puedes hablar le das ese papel y que lo lea.

Necesitas que un psiquiatra sepa como estás.

Quizá sea necesario un cambio en la pauta.

Ahora te cuesta lo indecible, pero luego te alegrarás de haber ido.

Porque tenías mucho a contar.

Puedes y deberías ir acompañada del familiar más cercano. Tú entras sola a la consulta, aunque no puedas hablar, y cuando sales, entra esa persona y es informada directament e de tu estado. Es mejor para los dos, o para toda la familia.

P.D.Esto me ha pasado, sobre todo al principio, y ahora soy yo la que dice esto, pero me lo han dicho a mí antes, y la historia se repetirá si me encuentro mal. De momento, ahora ya no me ocurre, le pego un rollo al psiki sin dificultad alguna, pero mi familia, mi madre, sigue acompañándome y entra después de mí a la consulta para que el médico le diga qué hay. Me toca ya ir al psiquiatra, como dijo Semeolvida, a la pelu. Y también he de ir a la pelu, pero esta vez voy a hacerlo en Madrid. Ambas cosas.

23/10/2005 11:47 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Si algo funciona, no lo toques


Más sobre la medicación.
Hay quien empieza el tratamiento, como muchos, tras un diagnóstico que suele ser un alivio, por fin sé lo que tengo y que existe algo para combatirlo, para estabilizar el estado de ánimo.
Y como existe el mito, en el mito se cree. El mito de que algún día no se necesitará esa medicación. Creo que es dañino, que la realidad no se corresponde con ese buen deseo.

Un diabético va a necesitar insulina hasta que la medicina avance de algún modo. Un bipolar necesitará estabilizantes o estabilizadores hasta que la medicina pueda intervenir de otra forma. Un bipolar necesita lo que el psiquiatra valore. Hay quien sólo toma un estabilizador, hay quien toma un cóctel de pastillas. Hay quien las cuenta y se lamenta, hay quien se las toma y se acabó.

A todos nos gustaría que nos retirasen pastillas, o que nos rebajasen las dosis. Pero no está en nuestras manos, ¿por qué amargarse con el "a ver cuándo llega el día"?

Miedo me da que me retiren el antidepresivo, porque querrá decir que estaré mixta o hipomaníaca.
Miedo me da que me bajen el antipsicótico, porque podré subir.
Hace meses que tomo ese cóctel, desde que empezó a funcionar, y tuvo que retocarse bastante, se cambiaron fármacos por otros de la misma familia, se ajustaron dosis. Todo fue lento y progresivo, desafiaba a mi paciencia pero había que intentarlo.

Porque cada organismo responde de forma distinta a la medicación. Ni siquiera el mío responde igual cada día, ayer no me dio sueño, y otros días tengo efectos secundarios molestos durante la mañana, depende del día.
No quiero que me la toquen, porque funciona.
¿Dejaré de tomar el cóctel? Quizá, pero ahora no, por favor. Ahora es lo que me mantiene sujeta.
Necesito de esas pastillas para conservar una estabilidad que me ha costado demasiado conseguir. Ha supuesto un esfuerzo para mi organismo superar años de ciclar sin control. Así es como lo concibo, y me digo por fin eres responsable de tus actos, responsable en lo anímico por supuesto, porque excentricidades varias sigo cometiendo, como persona, si no no sería yo.

Creo que pediré hora a un psiquiatra de Madrid. Me gusta mucho el mío pero esto de ir a Barcelona a la ITV empieza a ponerme de mala leche, si hay alternativa aquí. Porque será revisión, no me encuentro mal, y cada día tengo pruebas de que supero pequeñas metas que en depresión desaparecieron. Poco a poco.

Y si me visito aquí, gruñiré si intentan modificar mi cóctel. Tendrán que engañarme y bien para que asuma que puede seguir funcionando algún nuevo fármaco. No quiero desandar el camino, y lo malo es que tengo la impresión, ojalá equivocada, de que el trabajo de los psiquiatras consiste al final en recetar, de manera que si no retocan una pauta ajena parece que no se ganen el dinero. Que tengan que poner su sello personal en un tratamiento.

Las tomaré de por vida. Si algún día me retiran algo, me alegraré. Si algún día lo que necesito puede ser inyectado una vez por mes, como he visto en algunos pacientes, me aliviaré. Pero que nadie me diga "ojalá...". Me como los efectos secundarios, como me como un lumbago. El mito de no medicarse es sólo un mito, hay quien lo hace, y también hay psiquiatras temerarios y he visto casos de descompensación inmediata con experimentos de ese tipo. Nunca aceptaría la retirada total de un fármaco, visto lo visto, sino su eliminación de la pauta de forma gradual.

Y nunca salgo de casa sin mi pastillero, sólo cuando salgo a comprar, viaje de vuelta garantizado. Uno sabe cuándo sale, no cuándo entra. La pauta me acompaña también, cómo no.
18/10/2005 14:10 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Consenso para obediencia

trato.jpgAcato órdenes de mi médico, pero no ciegamente.
Eso no se puede hacer, porque hay que cumplir una disciplina que te imponen.
Si sé que no voy a hacerlo, opto por la negociación.
No me quiero tomar esta pastilla, dame otra equivalente (mis razones tenía)
Antes de tomar esto, lo veremos con un análisis de sangre en mano (esto lo he llegado a decir al primero que me quiso meter litio sin comprobar cómo tenía la tiroides).
Pregunto por efectos secundarios, por todo.
Se necesita un consenso, porque yo quiero sanar, o mejorar. Y he de ceder cuando las cosas no pueden ser de otra manera, y así me lo hacen entender con argumentos.
Seguro que me engaña pero me lo creo, que es lo que importa.
Se crea un consenso.
Entonces, ya puedo obedecer.
Así sigo el tratamiento sin fisuras, sin pensar "y si..."... nada.
A tomárselo.
Va por tí, colega A.
Negocia con tu psiquiatra pero hazlo sabiendo lo que te juegas.
Y a qué límites podemos llegar, si acatamos en teoría y luego no cumplimos.
17/10/2005 21:46 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Dos caras ya conocidas, una por construir

se parecen.jpg- Tengo dos caras.
- ¿Y cuál me estás enseñando ahora?
Me perdí visitando los dos polos, no estaba ni en uno ni en el otro, pero me perdí igualmente en destellos emocionales del pasado. Es imposible ser natural y dar una respuesta precisa y sencilla, no cuando tanta información acude a tu mente a pesar de estar pidiendo un simple dato.

Por eso no te dije lo que ahora escribiré:

Te muestro la cara que me estoy fabricando. No tenía ni idea de cómo era ni podía hacerlo antes de haber sido estabilizada, por mucho que creyera ser tal. De hecho, a veces titubeo al hablar, me cuesta encontrar una opinión donde antes afloraba con vehemencia, por ejemplo. Me cuesta encontrarme a mi misma, no me obligo a ello, surge poco a poco.

También me preguntaste si yo me consideraba rara, y por qué.
Y también me costó decirte algo.

Soy rara, un bicho raro, eso me han dicho y eso reconozco que soy. Hago y digo cosas poco convencionales. No veo la TV, ya quitaron mi Frasier y no siempre me acuerdo de poner “Las noticias del guiñol”. Quizá porque paso de l’Estatut hasta con el filtro del sarcasmo.

Y por cierto, quizá sea rara porque tengo un trastorno de personalidad sin diagnosticar, bueno, diagnosticado pero no etiquetado. Sobran trastornos de personalidad en los manuales de los psiquiatras, pero el mío es tan raro que debe estar por estrenar. Un psiquiatra le dijo a mi familia que ese sería mi verdadero problema para el resto de mi vida y no lo bipolar. Cuando me enteré, monté en cólera. De qué mierda hablaba este tío, ¿quién es para ponerme una etiqueta sin etiquetar con lo que está diciendo simplemente “loca”? ¿Por eso visité por primera vez a un psiquiatra a los 19 años? No colega, no, me metieron en ese despacho porque acababa de pasar una crisis con síntomas psicóticos, llámese manía, con un detonante perfecto. Sacadito de las primeras sesiones de la terapia hace año y pico, se me caían al suelo vamos, qué duro todo cuando la verdad asoma y la bipolaridad te acompañaba en tal fecha, y no fue un tema de personalidad, fue un problema como persona lo que tuve que hizo detonar la enfermedad.

Desmitifiquemos también lo de los trastornos de personalidad, todos tenemos la personalidad mellada, como las llaves, o de lo contrario no tendríamos personalidad. La mía ha atraído a determinada gente, o sea, por este motivo no voy a aceptar una puta pastilla más. Soy como soy, hay gente que me acepta y otra que no. Y yo tampoco acepto a todo el mundo. ¿Amigos hasta en el infierno? A la mierda, yo tengo amigos ya esté en el infierno o en el cielo. No quiero farsantes ni intercambio de favores, ya pasé por eso y de repente todos desaparecieron, años antes del diagnóstico.

Todo tiene un precio en esta vida, todo menos la amistad y el cariño de una persona que no tiene vínculos de sangre. Y si son bichos raros, o tienen trastornos de personalidad, igual me entenderé mejor con ellos, para vivir nuestras raras e inconformistas vidas.

Que nos etiquete gente plana, que no tiene emociones, que son la canción “Charmless man” de Blur. Que nos desprecie gente que no ha vivido lo que nosotros, “locos” diversos, lo bueno y lo malo. Me la repampinfla. Los psiquiatras no morirán de hambre, ni los laboratorios farmacéuticos. Nos dan lo que, pobrecitos, necesitamos. Y eso piensan nuestras familias, y puedo extrapolar al colectivo de sordos, que se manifestaron el sábado en Madrid. O eres como “yo, que soy normal” o paso de ti. Y yo de ti, ignorante.

No iré a la manifestación del día 8. Salud mental para todos.
07/10/2005 14:34 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Esquiva

20051109113214-matrix-esquiva.jpgMelancolía, tus ojos no brillan y tampoco sacan lágrimas, las que tu alma está acumulando, una vejiga que se llenará sin remedio y no siempre tendrá salida natural. Soledad que te atraviesa como fotones, nada puedes hacer sino recibirlos pero esta vez no los reflejas, ya no eres un espejo pues andas sin coraza alguna por el mundo, mundo donde también atraviesan las miradas. Miradas que esquivan, miles de ellas, por no tener pesadillas con ellas, quizá, qué pecado es hoy día sostener una mirada y comunicarse con ella. Miradas planas que esconden cerebros planos, miradas pícaras de quien lleva un cazador o cazadora en su interior. Miradas inteligentes que por un momento se cruzan con la tuya y debe ceder alguien para que el juego social del no-“veo-veo” no se rompa. Miradas huecas, vencidas por el cansancio, mentes que desconectan de todo y de todos y nada quieren saber ya de los ojos ajenos.
Miedo a mirarse, miedo a la gente, miedo a darse a conocer. Quien se conoce, habla con los ojos. No sólo las emociones están en ellos reflejadas, si se sabe hacerlo, o se nació con ese don. La empatía se expresa normalmente en forma de miradas. Rara cualidad, hoy día, la empatía atraviesa almas ajenas cual lluvia de fotones, los recibes los quieras o no.
Esquiva miradas, las de aquéllos a quienes no desees que te conozcan. El hipócrita tiene la mirada de póker, tú no, no te dejes engañar ofreciendo tus ojos muertos. Porque leerá tu melancolía y atacará por ese gran flanco abierto.
Soledad, tu enemiga, porque tus enemigos se aprovecharán de ella. No busques compañía en cualquier par de ojos, los tuyos te traicionan y los suyos te traicionarán sin duda.

Internet, soledad compartida. No hay miradas, hay algo peor. Miedo a reconocer la soledad propia.

Esquiva, escóndete, no muestres tu debilidad. Intenta el imposible ejercicio de notar esos fotones en tu interior, pues ellos pueden y deben por naturaleza, si les dejas, ofrecerte la luz que les falta a tus pupilas.
19/09/2005 18:11 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Mr. Hyde o la enfermedad

la enfermedad.jpgA veces tengo la impresión de ser el Pequeño Príncipe visitando planetas.

He conocido a un alcohólico. Lleva más de dos años en rehabilitación. Su vida ha cambiado desde entonces. Me dijo que ahora ve las cosas de otra manera, ya no por el efecto de esa sustancia, sino porque ya no es un ejecutivo arrogante sino una persona más de carne y hueso.

El alcoholismo es una enfermedad, y no tiene cura, como tampoco la tiene la mía. Será alcohólico toda su vida, aunque no beba nunca más. Él dice convencido que no beberá. Sigue yendo a la terapia - no la de AA sino una privada - porque está pasando por un momento de cambios importantes en su vida, y está conociendo a gente de submundos antes ajenos a su vida acomodada, gente que no se parece a él pero sí se parece, y con ese algo en común y los prejuicios por el suelo, reconoce que se está haciendo más humano.

Le pregunto por la terapia y me dice que reside en el cambio de hábitos. Esto me huele mucho a psicoeducación bipolar.

Me confirmó lo que ya sabía, que si tomase una sola copa volvería al punto anterior. Tenemos un cuentakilómetros, lo hemos parado pero si volvemos a poner el coche en marcha, no estamos en el kilómetro 0. Lo mismo nos pasa a los fumadores, pero él dejó de fumar sin problemas hace tiempo, y afirma que la fuerza de voluntad no es su problema. No bebe porque no lo echa de menos. Le comenté un artículo que había leído hacía tiempo que empezaba con “Mr.Bush se levanta cada mañana sabiendo que no podrá tomarse una copa”. En ese momento, entendí lo de la guerra de Irak y no leí más sobre el tema. Y sí, hay gente que se levanta maldiciendo un día más sin droga, lo he visto en ex-fumadores también, pero él no, es muy positivo.

Su problema es que creía que necesitaba de la ayuda del alcohol para superar situaciones sociales. “Antes”, hubiésemos quedado y hubiese tomado algo, para superar una timidez, que ahora reconoce que no es tal. No es tímido, o no lo es ahora, ahora es diferente y se descubre día a día.

Evita salir con gente que beba mucho. Dice que es capaz de reconocer a un alcohólico sentado en una mesa de un bar. Y no lo saben. Me decía que era un placer estar conmigo tomando un té, que eso era nuevo, y que pediría más té en el futuro. Parecía un adolescente redescubriendo los placeres de la vida, y un amigo psicoanalista le decía que estaba algo maníaco con tanta actividad. Yo callé, claro, maníaco para mí no es una palabra desconocida.

Hace años, conocí a otro alcohólico. Me lo confesó cuando en plena juerga el resto llevábamos más de cuatro cervezas encima, mientras que él pedía zumos. Él bebía whisky desde primera hora de la mañana, bebía hasta que se iba a dormir, y ahora, como el hombre que conocí ayer, no paraba de buscar actividades nuevas en las que participar y además conocer gente nueva, gente que le aparte de la que le acompañó en la aventura del alcohol.

Internet es uno de los medios para conocer gente, y mi amigo alcohólico, que es un pijo o lo fue, le da al golf. Lo que él no sabe es que topó con otra enferma crónica, pero nada le dije de lo mío, tiempo habrá. Le dije, sí, que había tenido un problema con el alcohol, y le conté los detalles como lo hice aquí, y me contestó con contundencia que no había sido ni soy una alcohólica. Eso ya me lo había dicho mi psiquiatra, pero se agradece que te lo diga alquien que los reconoce por instinto.

El que conocí ayer dice que no bebía cada día y que uno puede ser alcohólico de fin de semana y serlo, que es una enfermedad. Y que lo peor era levantarse de la cama sin saber qué había hecho la noche anterior, con toda la culpa de todos los pecados posibles, "imagina que soy Mr.Hyde y que he matado a alguien esta noche".

Ambos estaban divorciados. No sé hasta qué punto la enfermedad tuvo que ver. Tampoco lo tengo claro en mi caso.

¿Cuánta gente sin diagnosticar alcoholismo, o trastorno bipolar, hay en este país?

Empresarios, ejecutivos de compañías, y también los que reparan ascensores o instalan tela asfáltica. Y muchas mujeres, el alcoholismo oculto de este país.

Y ellos, los ex-alcohólicos, lidian a diario con el alcohol por todas partes, dondequiera que vayan han de decir que no o mirar hacia otra parte. Ni siquiera una cerveza 0,0. Pero tienen muy claro que no quieren volver a dejar "de ser ellos mismos", ahora que uno de los mayores placeres que les ofrece la vida es el redescubrirse.

Inevitable que me suene como bipolar. No sabes quién eres hasta que respondes al tratamiento, cambias de hábitos, y dices "anda, si soy yo...", un yo que no conocías, que estaba escondido tras los síntomas. Yo tampoco quiero mirar atrás, el futuro te sorprende con las sencillas cosas de la vida, eso decimos todos los que hemos salido de "algo gordo".

Eso nos convierte en otro, otro al que has conocido toda tu vida. Hay quien afirma que enriquece y nos hace ser mejores personas. Yo sólo sé que soy otra, y él también. Y me gusta la gente que ha hecho estos cambios en su vida, la enfermedad es traumática pero si le ves el lado positivo, una vez pasado lo peor, el infierno de haber sido devorado y devuelto a alguna parte que ni conoces, volver a vivir es maravilloso.
18/09/2005 18:17 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

OPERADOR II

telefono.jpgSuena: "Why does my heart feel so bad" (Moby, "Play", 1999)

Me pides una salida.
No puedo dártela.

El otro día estaba de guardia y lo hice.
Estabas en Matrix,
ahora ya no,
esto es la vida real.

Eso tuvo un coste emocional para mí.
Estoy enferma, como tú.
Me agotó proporcionarte la salida.

Me han relevado de la guardia.
Llevaba más de un mes.
Porque si sigo, el coste será demasiado caro.
Recaeré.
Y si enfermo, no podré ayudarte.

Seremos dos en episodio,
antes sólo estabas tú,
pero me habré desequilibrado
y no habremos ganado nada.

Tengo un límite.
Es emocional.
Como el tuyo.
TAB, enfermedad de las emociones.
La empatía me hace daño.
Mucho daño, no te lo imaginas.

Sí, sabes de qué te hablo.
Tu llanto es mi llanto.
Yo te entiendo,
sé cómo funciona tu mente,
sé cómo te gobiernan las emociones,
cómo se presentan y manifiestan
a veces contradictorias,
y no te soportas a ti mismo,
y no hay grito posible entonces.

Tu mente grita
y yo escucho el eco en la mía.
Me destroza. No puedo.

Sabes qué hay que hacer.
Llamar a tu psiquiatra.
Si no está, llamar a urgencias.
O ir allí con tu último informe y pauta.
Es mejor que te vean en persona,
te valorarán mucho mejor.

Tienes problemas graves,
la vida real es un continuo problema y desafío.
A ti se te ha juntado todo,
y eso es un gran detonante
para entrar en episodio.
Y ahora lo estás,
y lo sabes,
¿pero lo reconoces?

¿Qué puedo hacer yo?
Me lo contarás y te desahogarás.
Yo forzaré mi empatía,
y quizá no pueda soportarlo,
y quizá pierda mi salud mental.

Sabes qué hay que hacer.
Acude a tu familia.
A tus cercanos.
A tus amigos.
El mundo virtual te apoya,
pero tu mundo real necesita de ayuda real.

Yo soy tan sólo una compañera de viaje,
te ayudaré en la medida que pueda,
y ésta es, por dura que parezca,
conservar mi salud mental.

Si no tengo salud mental,
no podré ayudarte,
seré una más en el pozo.
Me costó mucho salir,
no me metas por favor,
sé que no quieres hacerlo.
Y no dejarán que me caiga,
hay otros de guardia ahora.

Me hiere no poder ayudarte,
pero si el problema está en tu tratamiento,
no soy nadie para modificarlo,
ve al médico por favor.
Quizá con media pastilla más o menos
tu malestar se hará más liviano.

Me apena tu situación personal,
pero no soy miembro de tu entorno
y no puedo solucionarlo,
ojalá pudiese,
no está en mis manos,
y a ti se te cae de las tuyas,
y lo sé.

Y lloro,
y siento impotencia,
y me atraviesa sin piedad.

No me pidas una salida,
no estás en Matrix,
estás en la vida real.

Nadie nos dijo que fuese maravillosa,
no suele parecérnosla una vez en tratamiento,
pero es lo que hay.
Antes estábamos enfermos,
y se nos dijo que por fin conoceríamos la vida real.

Se fueron los colores y la intensidad,
la vida parece gris y pagamos caro,
carísimo, lo perdemos todo incluso,
pagamos todo lo que hicimos cuando estábamos mal.

Coge al toro por los cuernos,
como hiciste con la enfermedad.
Si has salido de una Manía,
creo que podrás salir de todo.
Y reconstruirte.

Me amonestan porque no estoy en servicio
sólo quería decirte que
te acompaño espiritualmente,
mentalmente, no puedo.

Podría,
pero no me dejan.
Recaería.
No me dejan recaer.

Lucha por tu salud mental.
Ataja todo lo que pueda dañarla.
Sin dañar a terceros.

Déjate aconsejar
por los que mejor te conocen.
No temas molestarles,
les necesitas y si te aprecian,
y sé que es así,
no te van a negar su mano.
Porque tú harías lo mismo por ellos.

Ojalá pudiese darte la mía.
No puedo, no debo, no me dejan.

Te duele el alma, y a mí también.

***
Para Tobías. Saldrás, échale lo que hay que echar.
13/08/2005 11:58 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

In the ghetto

southpark.jpgEn estas últimas semanas, me han llegado noticias de tres amigos míos que me han informado no sin cierta alegría cómplice que habían conocido a alguien con bipolar.
Y una vez alguien añadió "y esta persona es genial, de p.m.".
¿Y por qué no debería serlo?

Me recuerda al amigo que le ha alquilado un piso a una persona de piel muy oscura. De repente, todos los vecinos le dicen que es una persona muy agradable. Deben apostillarlo, porque al principio era un negro de mierda y al cambiar de impresión deben publicarlo con una sonrisa hipócrita y culpable. Lo curioso del caso es que a este amigo nunca le habían llegado informes directos de otros inquilinos. Esto huele.

¿Por qué se me informa de nuevos conocidos, en concreto, de conocidos que tienen bipolar?
Si yo tuviese un hemorroides terrible, ¿me enteraría de que otra gente lo tiene?
A veces sí, porque alguien ha tenido éxito con un tratamiento, y me pueden informar, de acuerdo.

Pero...
... no es normal.

Lo normal es que mis conocidos y amigos tengan otros conocidos y amigos que tengan el trastorno. Haz cuentas en tu círculo, un 2% lo tiene, lo sepa o no (involuntario), lo quiera decir o no (voluntario).

Lo normal es que mis conocidos y amigos me recuerden cómo soy y he sido. Ahora gracias al diagnóstico ya no me ven mal, yendo de psiquiatra en psiquiatra durante años y años sin mejora alguna, con depresiones constantes, con conductas bizarras cuando subía. Quizá por eso lo tengan muy presente, pero no me hace demasiada gracia. La mala fama es la que marca, por muy rehabilitado que te muestres meses o años después.
Y esto también puedo aplicarlo a mi familia.
Ante todo, enferma. Si ese día estoy bien, parece que respiren, pero tienen la alerta 3. Sólo los muy íntimos me tratan "como siempre".

¿Qué se supone que debo hacer o decir cuando otro bipolar asoma en la vida de alguien que conozco?
Que muy bien, que es normal, que estamos por todas partes.
Que sí, que seguro que es una persona encantadora, podemos serlo sí, y también muy bordes, pero que mucho. Porque somos personas de extremos, bipolar ya lo dice todo.

En dos años he conocido a bastantes afectados de TB como yo. No me he dedicado a hacerlo exhaustivamente, pero debo conocer (conocer con número de teléfono dado, no sólo de vista) a más de treinta.
Y de esos, quizá sólo me considero amiga de los que caben en los dedos de las manos.

Porque son y somos gente normal y corriente, con sus defectos y virtudes, con una edad y por tanto una cultura generacional, y sólo nos une que tomamos pastillas, que tuvimos una vida dura antes del diagnóstico, que hemos tenido experiencias de las que marcan en los psiquiátricos, que visitamos a un psiquiatra, y que de vez en cuando nos dan crisis. Ni siquiera tenemos las mismas crisis. La depresión es más plana, más común, pero cuando se sube a cada uno le da por una batallita diferente, depende de su background.

Sí, nos unen muchas cosas, pero eso no implica una amistad. Eso es un modo de vida privado, el que nos marca la enfermedad.

Es como si todos los madrileños que tienen un Mercedes debieran conocerse.
Como si toda la gente que compra el mismo limpiacristales tuviese que participar de un grupo de apoyo para conocerse los unos a los otros y ver cómo quedan más limpios, si con un calcetín o con un papel de periódico.
Por no decir los lectores del mismo periódico.

La gente, sin querer, te empuja al guetto.
Comprar el mismo periódico no te obliga a hablar con el que va leyéndolo también en el tren.
¿Por qué debo conocer a todos los bipolares que se van presentando en mi vida?

Por eso no se puede ir diciendo por ahí que tienes bipolar. A los justos, a tu entorno más inmediato. Porque incluso éstos se verán impelidos a valorarte y a decir que no eres una loca de mierda sino alguien especial, incluso simpática, mira por dónde. Eso es el estigma. Serás vigilado y cualquier cosa que hagas o digas será medida por el listón de tu enfermedad, no van a pasarte ni una, o lo harán con PENA. Nunca serás una persona normal a sus ojos, seguirás teniendo la piel negra pero como tienes estudios, buen trabajo y buenos modales, "serás pasable", eso sí, incluso presumirán de relacionarse con alguien "especial", hasta que cualquier cosa les haga cambiar de opinión y te manden al ostracismo. Es estar en la vida de alguien entre comillas. Es una sensación muy molesta.

Mis amigos bipolares son mis amigos. Ya no tienen la etiqueta bipolar, tienen mi amistad, que no es una etiqueta sino unos sentimientos.
12/08/2005 18:20 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

OPERADOR

tank.jpgRING RING RING
.....
RING RING RING
.....

No, no es en el apartamento contiguo.
Es tu teléfono.


RING RING RING
.....
RING RING RING

Cógelo.
Estás en Matrix.
Cógelo.
Soy tu Operador, te necesito en la vida real.


RING RING RING
.....
RING RING RING

Estás en Matrix, insisto.
Ven.
Vuelve, te has perdido.
Matrix enajena, recuérdalo, tú me lo enseñaste.
Lo has olvidado, por favor, coge el teléfono.


RING RING RING
.....
RING RING RING

Estás en una cápsula.
Estás deprimido.
Quieres ser desconectado.
No voy a permitirlo.


RING RING RING
.....
RING RING RING

No lo hagas.
Soy tu Operador, y si hace falta, llamaré al 112.
Allí hay más Operadores.
Te daremos más salidas.
Vuelve, síguenos, coge el teléfono.
Sal de Matrix, sal ya.
Estás en peligro.
Ven y vive la vida real.


RING RING RING
.....
("¿¿¿ssi???")

YA.
Bienvenido de nuevo a la vida real.


Te echábamos de menos.
No vuelvas a asustarnos.
Te necesitamos.


***
Para David: colega, aquí no sobra nadie.
09/08/2005 17:35 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

No nos lo acabamos de creer....

guantes1.jpgAcepta el diagnóstico de dos psikis. A mí me diagnosticaron a los 40 y viví más de la mitad de mi vida con síntomas, que ahora que estoy mas o menos estable, me doy cuenta de que eran síntomas de la enfermedad y que soy diferente.
¿Por qué sufrir debido al desajuste de los neurotransmisores?


***
Una de las aportaciones que Pepa hace a diario en el Foro Bipolarweb, respuesta a una persona con dudas a quien acaban de diagnosticar. Sabiduría bipolar, gracias Pepa por permitir que lo reproduzca (la negrita es mía).
08/08/2005 21:57 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Pródromos



Este palabro tiene tela... vienen a ser los síntomas de los síntomas, es decir, cuando te hueles la tostada pero todavía no se te ha caído encima ni la de la depre ni la de la hipomanía.

Así me lo han contado más o menos, y no me he molestado en investigar más sobre la teoría, porque lo que importa es la práctica.

"Conócete a tí mismo", esa sabiduría socrática, es la que puede ayudar a un bipolar a oler a quemado antes de que la chispa encienda un fuego.

Subiendo: duermo menos. Limpio más.
Bajando: como más chocolate. Veo comedias románticas.

Por ejemplo, y resumiendo mucho, porque los pródromos pueden afectar a muchas rutinas. Cada uno tiene los suyos y los hay de manual, como el de dormir poco o nada, empezar a comprar...

Entonces, es hora de llamar al psiquiatra.
A veces parecerá que estemos molestando, pero es al contrario. Más molesto es que el psiquiatra nos saque de un episodio una vez metidos en el fango.

Problemas:
Resulta que en la cama soy un monstruo (como antes, esto es buenísimo y ya no lo recordaba), si lo digo me plancharán con las pastillas. Disfrutemos un poco.
El problema está en que la cosa se te va de las manos y acabas o puedes acabar ingresado con una psicosis de la leche.

¿Resignarse?
No siempre un pródromo es agradable. Yo me veo venir una hipomanía y para mí eso ahora es peor que una gripe, porque no tendría poder adquisitivo para vivirla. Así de duro. Me sale más barato (en términos de salud mental) llamar al psiki y que me retoque la pauta. No, no me resigno. Es así como son las cosas.

Soy partidaria del tratamiento psiquiátrico y farmacológico, por muy en pañales que esté. He conocido a gente que ha remitido, yo misma lo he hecho, sin el tratamiento no hubiese sido posible.

Es más, creo que los psiquiatras deberían educarnos para saber reconocer nuestros pródromos.

Si los veo, digo "STOP". Y puede que me ahorre un disgusto, incluso a mi familia. Pero lo hago por mí, porque arriba hay cosas agradables, y no todas porque lo mío es más bien la disforia -no la euforia-, pero abajo no, y no voy a jugar a esa lotería rusa.

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Imagen cortesía de Dr.Tao
29/07/2005 19:52 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

All we need is love

20060222164424-bjork-debut.jpgLove, love, love...

Hablo con gente, hablo con bipolares y no bipolares.
Todos necesitamos amor, y los Beatles fueron los últimos en darse cuenta.

Dice el cliché que los bipolares necesitamos amor y cariño, y he conocido muchas personas así, personas que se sienten vacías sin una pareja. Es una de las cosas que se echan de menos, el calor del amado o amada.

La soledad –estar sin pareja- hace que rechinemos los dientes por las noches, cuando necesitamos un abrazo. A mí me ha pasado, y de vez en cuando sigue sucediéndome, a pesar de llevar mucho tiempo sola.

Nuestras emociones son muy fuertes, y las necesitamos, ya he dicho muchas veces que de alguna manera somos esclavos de ellas.

Del amor, una de las principales.

Lo que se hace por amor. O por “amor”. Hay quien se aprovecha de una persona que tiene TB. Lo he visto, y es muy desagradable. Porque hay quien piensa que de alguna manera somos inferiores y manipulables, y al ser esclavos de ese amor, desde luego, débiles a esos chantajes.

Un bipolar ama, Ama, intensamente. Todas las emociones son intensas para un bipolar, y el amor debe ser la reina de ellas.

El amor produce una cierta euforia. Esto sucede en la población general, sobre todo al principio, en la fase de enamoramiento. Bioquímica pura. Este estado desaparece a los pocos meses en la población general, pero no tiene por qué ser así para un bipolar.

Cuidado con el amor. Desestabiliza. Pero como suele hacerlo al alza, la sensación de amor es comparable a la de hipomanía. Y a todos nos gusta eso.

Nunca me había sentido tan viva como cuando me enamoré.

Me he enamorado varias veces, cómo no, y en esto mi historia se asemeja a la de otros bipolares.

Y eso dicen otros, que ahora se sienten emocionalmente muertos, porque no tienen objeto alguno de amor, o éste no es correspondido.

Echamos de menos esa felicidad, el poder entregar todas nuestras emociones a alguien, abrir nuestra alma.

O simplemente el sexo. El mejor sexo que hayas tenido nunca, o que de repente digas “esto no es sexo, me están haciendo el amor”. Entrega total. La prioridad es hacer feliz al otro. Ofrecemos una sensualidad muy especial, porque somos muy sensibles, y más en un estado alterado de conciencia provocado por el deseo, y las hormonas naturales que fabrica el cuerpo en estas ocasiones. A las que podemos hacernos adictos, como tanta otra gente que necesita sexo diario.

El enamoramiento es una enfermedad, la hipomanía también, es un episodio en una enfermedad. Nos gusta estar ahí, pero más dura será la caída.

Menuda depresión, cuando he dejado a alguien, o mejor dicho, alguien me ha dejado.

Lo que sube, baja. Nosotros subimos y bajamos, oscilamos, es el negocio bipolar.

Deseo el amor y que éste sea positivo, porque es muy buena medicina para el alma, pero temo a la desestabilización. A subir con la experiencia del amor y a pegármela luego.

Debe ser la edad, o que ya tengo muchas alarmas y cortafuegos puestos. Me cuesta mucho encontrar gente de mi agrado, para empezar. Yo me enamoro de las mentes, de ciertas mentes, y luego ya hablaremos de “amor carnal”. Y más adelante, de decir “oye, por cierto, tengo una enfermedad”.

No me entrego, porque lo hago en cuerpo y alma. Mi alma es demasiado frágil, y he aprendido que no he de dársela a nadie, para que no me la devuelva por mensajería hecha añicos.

Dicen que mi cuerpo sigue siendo deseable. No tengo prisa, porque no quiero descendencia.

Mientras, “my ghost grows up”. Necesito amor, pero no a cualquier precio. Hay cosas que no se compran.
21/07/2005 16:45 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 5 comentarios.

Penfield 481

20060609203946-rachael-deckard.jpg

"Dejo programado un cambio automático de controles para unas horas más tarde -respondió suavemente su esposa-. El 481: conciencia de las múltiples posibilidades que el futuro me ofrece, y renovadas esperanzas de..."
Philip K.Dick, "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"

Yo debo tener un órgano de emociones Penfield interno de serie, y el cabrón se marca los números solo. Hace unas horas, estaba en posición de alegría y agradecimiento por estar sana y en casa. Ahora, sin embargo, y cuando el calor hace soportable un paseo, marca tristeza, y ganas de tomarse las pastillas para que me dejen en el reino de los químicos durmientes y mañana sea otro día.

Hoy he estado leyendo páginas de psiquiatría, y he leído de nuevo que mi enfermedad no afecta a mi intelecto sino a mis emociones. Menudo descubrimiento. Y aburrimiento, porque ya lo sabía, son otros los que no entienden esa diferencia, y eso sí me aburre mucho. ¿Rabia? No, nadie se lo cree hasta que le pasa, como una contractura cervical, como una depresión, todos tenemos mucho cuento encima hasta que nos cae el cuento a nosotros, ¿qué tal una fístula?

Disquemos el 481.

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20/07/2005 23:00 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

El Abismo

abismo.jpgRecuerdo el Abismo, es más, no lo olvidaré nunca.
Haber estado allí asomada, sentir el vértigo.
Agarrarme a la silla con fuerza.
Notaba cómo todos los cables que me sujetaban a este mundo se iban cortando.
No tenía dónde asirme.
Y el abismo, cada vez más cerca.

Uno de mis lugares mentales más temidos.
Por eso me agarraba a la silla, notaba esos cables caerse.
Y me ponía una canción de Springsteen, una canción que me transmitía vida y esperanza.
"Lonesome day".
Día solitario, día de peligro.
Vivía sola, vivía en compañía de mi enemigo, mi mente.

Antes, me había dado cuenta, horrorizada, de que gran parte de la música que escuchaba tenía mensajes negativos, incluso suicidas.
Dejé Nirvana, dejé The Wall, The Doors, para tiempos mejores.
Necesitaba cables que me atasen a la Vida.

Y cuando me veía dar el paso definitivo, escuchaba "Learning to fly" de Pink Floyd, me ponía ese vídeo, y hacía el esfuerzo mental de visualizarme como el águila que salva el abismo.
Ilusiones que creaba mi mente, y sólo mi mente podía engañarlas con otros artificios.
Estaba muy mal, ni siquiera diagnosticada.

Ahora no veo ya el Abismo. Sé que está ahí, pero ya no me acerca mi mente.
Ya tengo cables que me sujetan a este mundo, hace dos años no, hace un año tampoco.
No me rendí, luché contra el vértigo, por pura cabezonería, quizá porque el episodio mixto me daba energía para hacerlo, y también me la daba para caer, por eso fue una lucha conmigo misma.

A veces digo que soy una mala hierba, si no, no estaría aquí.
También he tenido que dejarme llevar como un corderito a urgencias, y de ahí al psiquiátrico.
Algo en mi interior sabía que no valía la pena hacerlo, que lo pasaría mal mucha gente, aunque yo ya no veía nada, ya no existía nadie, sólo mi profundo dolor, desprecio por mí misma y la toalla tirada.

Bueno es saber que el Abismo sigue ahí, y que puedo volver a él en cualquier momento.
Bueno es poder recordar que ese es un lugar mental, y como tal, puede ser contrarrestado.
O por tí mismo, o con la ayuda de un ingreso si es necesario.
Porque llegó un momento en que ni siquiera la música pudo ayudarme, porque yo no podía escuchar música ya.
Tenía mis sentidos cerrados.
Mi mundo era muy pequeño y muy oscuro.

Bueno es saber que hay gente que puede ayudarte, y que por fin has aprendido a pedir ayuda.
De qué sirve el orgullo, cuando estás mal.
De nada. Y yo lo tenía, ignorante de mí.
Es más importante tu propia vida, y si has perdido ese instinto, agarrarte a esa ramita que te ofrecen.

Volví a vivir, con el tiempo, tuvo que pasar mucho tiempo.
Es una gran laguna en mi vida, según la perspectiva con la que se mire.
No trabajaba, no hacía casi nada, pero estaba enferma, muy enferma.
Tanto, que casi acaba conmigo.

No soy una mala hierba.
He luchado porque he tenido el apoyo para hacerlo, apoyo de otros como yo.
No sé cuánto voy a vivir, pero quiero hacerlo, aunque sólo me quede este día.
El reto es muy grande, empezar de cero.
Pero esos retos me gustaban cuando trabajaba, y mucho.

Es como vivir dos vidas en una.
La de antes y la de después.
No es ningún renacer, porque nunca he muerto.
Tengo mi herencia de mi vida antes de, tengo cosas que he aprendido a ver cuando pensaba que nada se había salvado de la quema.
Porque después de lo peor, de muchos meses en episodio, viene la convalescencia.
Dura donde las haya, porque ya no sabes ni quién eres.
Una de las cosas más duras a las que me he enfrentado jamás.

Pero,

¿Cuánta gente sabe quién es?
¿Cuánta gente se ha encontrado a sí misma?

Estamos en ello, con el lema bipolar por excelencia,
PACIENCIA.
Antes sentía más rabia que paciencia.
Las cosas cambian, menos mal que cambian.

Ese es mi trabajo ahora, afianzarme día a día a la vida.
12/07/2005 17:54 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Solos en la Caverna

caverna platon.jpgEstamos solos.
Solos con nuestro dolor.
Nuestro arrepentimiento.
Esa CULPA, de repente la culpa de todo ha sido mía.

La culpa, a la basura.
La culpa no ha solucionado nunca nada.
Es más, empeora las cosas.

La culpa nos ancla a un pasado del que debemos desligarnos.
Tenemos responsabilidades con nuestro pasado, por supuesto.
Quizá hayamos tenido un hijo y de eso no podemos liberarnos, ni queremos.

La culpa es otra cosa.
La culpa puede nublar cualquier pensamiento.
Puede llevarnos a callejones sin salida.

Leer a Nietzsche puede ser desquiciante, pero él lo tenía claro.
La culpa es un mal invento.
Pero bien nos la han inculcado.

La culpa es una pesada carga a nuestras espaldas.
Tanto, que sólo podemos mirar al suelo.

Quitémonos esa piedra de encima,
y empecemos a ver el sol.

Nadie dijo que fuera fácil,
es difícil salir de la Caverna de Platón.
La culpa nos encadena
y tomamos como realidad las sombras,
y saldremos de la caverna y allí estará el sol.

Salir de la Caverna,
eso se dice pronto.

Necesitamos terapeutas
para poder ver más allá de las sombras
y dejar atrás la caverna.

Hay una nueva vida fuera,
y al principio nos cegará el sol.
Y nos cuestionaremos todo lo que hasta el momento
habían sido las verdades.

Por eso vendrá a mí el sentimiento de culpa,
y querré volver a la caverna.

Ahí está mi terapeuta
para que no equivoque mis pasos
en este nuevo camino.

Al principio necesitaré gafas de sol,
quizá un bastón,
pero luego caminaré con la frente erguida
y veré las cosas de otro color,
de su color real.

Y la culpa irá desapareciendo.
12/07/2005 15:16 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Me echo de menos

tatoo you.jpgAntes...
... yo... (y no sólo yo, esto es una mezcla de muchas historias escuchadas)

- Era simpático, tenía muchos amigos y salía mucho.
- Tenía éxitos académicos y laborales.
- Ligaba con mucha facilidad, nunca me faltó el sexo.
- Nunca me faltó el cariño y apoyo de alguien.
- Mi familia me reconocía, era excéntrico pero listo.
- Mi cabeza funcionaba bien, rápido, rápido para solucionar problemas, entre otras cosas.
- Tenía ideas brillantes. Las compartía, las ejecutaba.
- Estaba delgado.
- Me sentía bien, mi vida estaba llena.

Ahora...
Apenas salgo, no puedo, no me dejan trasnochar. La medicación me atonta y mi cabeza ya no responde, ya no me va rápido, no es la mía, ahora si midieseen mi CI sería la mitad. Ya no tengo ideas, me cuesta mucho concentrarme incluso para leer. Me miro al espejo y no me reconozco, me he quedado sin autoestima. No soporto ver la ropa en el armario, Mi Ropa, porque ya no me la puedo poner. Mi familia ya me mira mal, desde que ingresé me tratan como a un descerebrado. Mi pareja no perdona, aunque sepa que estaba enfermo. Mis amigos siguen saliendo y bebiendo alcohol, yo no puedo hacerlo, me siento mal viéndoles hacer lo que yo mismo hacía y les evito.
No tengo nada. Estoy de baja, he perdido el trabajo, ya no tengo casa porque no tengo dinero ni salud, he roto con mi pareja porqe no quiere seguir viviendo con alguien enfermo.

He roto mi vida, o así me lo parece. Porque reconozco mi culpa en mucho de lo que me ha pasado, en mucho de lo que consideré incluso injusto. Siento que me he quedado sin mi vida, y lo peor, que no sé por dónde empezar, porque no tengo nada.

Ahora, me echo de menos.

Ahora, conozco a más gente que le pasa lo mismo. Comparto con ellos esto, y nos apoyamos.
Menos mal, esto se lleva mejor cuando a alguien le ha pasado casi lo mismo.
Porque acojona también empezar a contarse batallitas y verse reflejado en un espejo.

Los bipos somos gente que nos miramos a los ojos directamente, sin apartar la mirada, y nos leemos, tenemos esa extraña capacidad.
Asmel también la tiene. Asmel es mucha Asmel.
30/06/2005 12:58 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

Pasado

20060609204208-sound-music.jpg

Todos tenemos derecho a un pasado.
Quizá no le guste a la persona con la que estamos compartiéndolo, pero es el nuestro.
Y a veces, muchas veces, tampoco a nosotros nos gusta.
He hecho cosas extraordinarias en mi vida, pero también las tonterías y despropósitos más avergonzantes.
Un bipo suele mirar hacia atrás, después del diagnóstico, y encontrarse con capítulos y hechos de su vida que ni siquiera recordaba.
HIEREN.
A veces, cuando hay un momento de complicidad e intimidad, los comparte con otros.

Los ojos de Asmel me sonsacaron episodios duros de mi vida, en los que mi enfermedad causó más de un estrago.
Hay mucho poder en los ojos de Asmel. Son muy dulces, y piden. Y doy. Y lloro.
No es bipo, puede llegar a serlo porque está en los genes de su familia, su hermana lo fue, su hermana falleció de causas naturales hace ya año y medio, pero ella sigue ahí con nosotros.
Es muy buena terapeuta, doy fe.

Cuando estuve muy enferma, constantemente aparecían flashes del pasado, recuerdos sepultados que me sumían en emociones muy negativas.
Un amigo bip me dijo por msn que había que tomar de los budistas el "mata tu pasado", vivir sin él.
Por eso empezamos de 0. Y si no, deberíamos hacerlo.

El pasado, pesa mucho. Nos pesa el arrepentimiento.

Hemos dejado nuestra huella para el bien y para el mal.

El bien nos hace bien y reconforta, pero el mal es mucho más poderoso.

Hay que llorar, empezar a llorar, saber hacerlo, para liberar ese arrepentimiento. No sabía llorar, sólo lloraba por desesperación e impotencia en lo más duro del episodio, fuese mixto o depresivo. Ahora sé llorar cuando mis emociones me lo piden, y no me avergüenzo.

Ya no somos los de antes, la bestia empieza a ser controlada con el tratamiento, y el pasado vuelve a nuestras mentes.

Es un duro ejercicio aprender a vivir el presente y no anquilosarse en "lo que fuimos", no encerrarse en el dolor, empezar a reconstruirnos.

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30/06/2005 12:10 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Compras compulsivas (sin marcas)

TheDarkSideOfTheMoon.jpgHay muchos cajeros de (paso de hacer propaganda, que son unos cabrones) mi banco autóctono aquí en la capital, de hecho hay dos equidistantes y por tanto según paso por uno o por otro...

... para actualizar el saldo en la libreta. Y hay que fastidiarse, más de una vez me lo actualizan tan mal, que o me llevo el susto padre de “qué he hecho, qué ha pasado, esto no es posible, y ahora qué como”, hasta que otro cajero soluciona el tema.

Tengo una tarjeta de débito y una tarjeta de crédito (sin marcas, que son unos cabrones). La de crédito me la ofrecieron hace poco, porque no la quería, pero la acepté, porque sin ella no pagas billetes por internet. Y claro, te dan todas las facilidades. Puedes endeudarte hasta 1300 euros cada semana, en el contrato que te ofrecen por defecto. Cambié ese límite quitándole el 1 para empezar.

No quería la tarjeta porque a veces la puedo usar demasiado. Por fortuna, no he comprado la colección de enanos para un jardín que no tengo. No, me he regalado y he regalado cosas. He tenido caprichos y me los he concedido.

Un compañero de fatigas me contó que en un episodio maníaco invitó a unas 20 personas absolutamente desconocidas a tomar lo que quisieran, en plan barra libre. La tarjeta de crédito era de papá, supongo. Y también debo adivinar que papá se la retiró.

Porque a veces, no podemos controlarnos.

Impulsos. Irresistibles.

La sociedad consumista nos lo pone todavía más fácil.

Y no nos importa si no tenemos dinero, no nos importa nada, no lo valoramos, directamente.

Si estamos bien, llevamos un control de gastos más o menos como cualquier hijo de vecino, es decir, apretados a fin de mes y tirando de tarjeta de crédito lo justo.

Si no estamos bien, gastamos, tengamos o no. Más o menos: el futuro no existe, y esta noche me apetece una mariscada.

Una mujer que conocí se emperró en comprar un piso. Fue lo más lúcido de su manía. Su marido está contento con la compra, no tanto de que se escapase de casa para hacer el hippie durante meses, porque supo de ella cuando la policía la ingresó.

Una madre que conozco ha puesto varias denuncias en comisaría porque a veces su hijo desaparece. Es que al muchacho le da por ir a NY de compras sin avisar, y nos enteramos todos a posteriori.

Compras, compras... necesito de todo, me ha cambiado la talla, no tengo nada en el armario, mira qué película más buena, uy este disco está de oferta, por 6 euros esta revista de informática me enseña a..., necesitaba un terminal de móvil nuevo con cámara, por cierto esa digital me hace falta porque hago muchas fotos y me gasto mucho con el revelado... navego por Amazon y me compro esos libros que siempre quise tener, por cierto un programa me dice que es de pago y sí, lo compro, claro, es un antivirus, muy necesario, nadie lo discute.

Esto lo hacemos todos, alguna vez. Si lo haces todo de golpe, lo más seguro es que estés subido, en hipomanía, y te quieras comer todo lo que tus ojos ven como atractivo.

Es lo opuesto a ir de compras con tu ropa más usada, buscar algo que te siente bien, y desear con todas tus fuerzas que baje un hada a tocarte con su varita para que por fin encuentres esa imagen que buscas. Porque estás deprimida, no tienes imagen, ni autoestima, y nada te gusta por mucho que te esfuerces, y cada fracaso “no, no tenemos tu número” (por cierto, ¿he dicho que calzo el maldito 41?) es una pedrada. Lo que relato es imposible en depresión, o al menos en las mías.

La gente dice coloquialmente que se va de compras cuando está deprimida, pero realmente no lo está, tiene otros problemas de los cuales evadirse y los cambia por un objeto de consumo que, al igual que los juguetes de navidad del niño, acabará en un rincón. Hace poco leí un artículo muy interesante al respecto, mi memoria no alcanza dónde fue. El ejemplo más escandaloso era el coche: sale más barato alquilar un coche que tenerlo aparcado. Pero no, en este país no alquilamos, aquí se hacen las cosas bien, que para eso están los altillos y los trasteros. Qué bien queda una bici estática de decoración, si nos acordamos de sacarle el polvo.

Mis amigos no se dieron cuenta, porque era la primera vez. Uno que pasa por aquí se va a reír cuando suelte que un día me gasté 120 euros en dos bolsos. Los dos eran diferentes, uno para cada uso y ocasión, y los he usado, porque efectivamente los necesitaba, pero mi economía no se los podía permitir. Ya sé que hay bolsos más caros y más pijos, pero esos eran muy caros para mí entonces, y aunque dicen que me he vuelto pija (evolución desde heavy metal totalmente natural), no llego a (bolso de marca con iniciales estampadas), ni ganas, por el momento.

Otra amiga sabía de mi precaria situación y cuestionaba cada objeto que miraba. En una semana sólo me dejó comprar un pisapapeles psicodélico de 12 euros. Me encanta, me lo traeré a Madrid en el próximo viaje.

Me hice unas gafas nuevas. Realmente las necesitaba, ese gasto sí fue autorizado moralmente por Madre. Del resto... la mala fama ya está hecha.

Y eso es lo malo, la mala fama.

Porque entonces, cuando ya no tienes la cartera en la mano dispuesta a pagar lo que sea por una revista o un armario nuevo, porque ya no estás en ese episodio algo o demasiado subido a la parra, todo el mundo se cree con el derecho de controlar y cuestionar tus gastos. A ver, yo me compraba un libro al mes, y lo he hecho durante muchos años. ¿Por qué me dices ahora que estoy derrochando? Estuve mal, y compraba, sí, pero ahora ya no estoy mal, y compro lo que me parece.

Sí, hay que ampliar memoria del pc. Son peores que los coches, tengo dos y me cuestan una pasta. Y la conexión. Escribir aquí no es gratis, sólo lo es este servidor que tantas veces se cuelga.

Son mis gastos, respétenlos por favor. Estoy cuerda. Este verano no estoy comprando ropa, tengo poca y así es mejor, porque ya no tengo mi armario de seis cuerpos. Sí, me he comprado un libro, he pecado, ohhhh.

(Unos grandes almacenes, otros cabrones) no se quejan de las compras compulsivas. Pasan la tarjeta cuando alguien compra cien cartones de la misma marca de tabaco. En cualquier estanco, el mayorista, un bar por ejemplo, compra uno o dos de cada marca. No es normal, pero les da igual. Somos locos consumistas, y ellos viven de todos, sin saber que hacen daño a unos cuantos. Uno que perdió el oremus allí les paga al mes desde hace tiempo unos 400 sin saber exactamente qué compró.

Un bipolar no es un loco, simplemente, si está descompensado hacia arriba, pierde el oremus.

¿Y quién no lo ha perdido alguna vez? Una compañera de trabajo estaba escandalizada porque se había gastado 15.000 en congelados hace 15 años. Evidentemente, era una pija que acababa de estrenar congelador y todos la compadecimos mucho.

He aquí el problema. No sabemos si la pija tenía TB o la fiebre de la recién casada, lo que sabemos es que estamos gastando dinero, más del que podemos.

¿Qué se puede hacer?
Uno mismo: decir, leches, si ayer saqué 50 euros, estoy con calderilla, y no me he movido del barrio, algo pasa.
Un amigo: nena, no necesitas esto, tienes blablabla y además puedes esperar a las rebajas.
Un familiar: a) si se da cuenta: pegarte bronca y tú ni caso; b) si no se da cuenta: “ancha es Castilla”.
Un psiquiatra: un lacónico pero fulminante BASTA DE GASTAR.

Porque luego vienen las dos facturas, la económica, que se soluciona aún en el peor de los casos, y me viene a la memoria la viuda de un ludópata, y la moral, y la moral es irreparable, “que Dios le tenga allá donde le corresponda”.

Moraleja: si tienes bipolar, las tarjetas has de guardar.
15/06/2005 02:08 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Madrí bipolar II

mosaico egipto.jpgEl pasado sábado asistí -eso me salvó del encierro total del fin de semana, aunque me mareé un poco en el metro- a la reunión mensual e informal de miembros de Bipolarweb. Una de las cosas que no podía hacer antes, en Barcelona.

El ambiente no tiene nada que ver con el de la ABM. Es mucho más distendido, la gente se conoce por los nicks y hay que acostumbrarse al nombre de pila, etc. Estuvimos tomando algo (aguas minerales, en su mayoría) mientras departíamos. Sonso me dijo que yo ya era ex-Carne de psiquiatra, lo que me hizo reír.

Había familiares de una chica, sus padres y una tía. Eso me impactó y agradó, porque el padre decía que les costó venir porque no le gustaban estos rollos de afectados, pero reconocía que estaba aprendiendo y le abría los ojos. Ayudar a un hijo, a una sobrina, metiéndose en el ajo de lo bipolar. Hay que echarle valor a la cosa, porque otras familias lo niegan o no creen necesitar ningún tipo de apoyo. Y creo que vale la pena acercarse a nosotros y ver que no mordemos, que si estamos correctamente medicados y hacemos vida sana entre comillas somos gente del montón.

Y el otro diciendo que su psiki le había dicho que había dos tipos de bipos: los simpáticos y los que no, y que él era de los simpáticos. No le quito la razón a su psiki, anda que no la liamos éste y yo cuando salimos, a cuál más loca. No quiero ver las fotos de la famosa noche que empezó con la frase:

"Dos cubatas, y dos ingresos", jaja. Y lo soltamos en la reunión, y el culpable nos mira todavía con cara de desaprobación. Yaaaaaaaaaaa yaaaaaaaaa lo sabemos, era sólo una copa, pero ni eso podemos, porque con cualquier tóxico uno SUBE y se pone algo maníaco, cosa que nos encanta por supuesto, ¿a quién no le gusta ser feliz, que no borracho? Pero no puede ser, no. La cosa queda en anécdota, y se charla con la familia de la chica, la pareja de uno habla con la novia del otro... más al estilo de la ABC de Barcelona.

Es una vez al mes. Cuando me veo en la agenda el evento, me digo siempre "coño, reunión bipolar, qué coñazo", pero luego voy y me lo paso bien. Incluso me río de mí misma cuando se me recuerdan cosas de hace dos años, cuando les conocí.

Y, como ya he dicho en muchas ocasiones, había viejos y jóvenes, ricos y pobres, hombres y mujeres. Y todos riendo, riendo de nosotros mismos, CON y no DE, como ha de ser. Un popurrí, vamos.

P.D.1. La foto no se cuelga y me esperan, o sea... "sus" imagináis algo. Nos vemos pronto.
P.D.2. Solucionado. Cuesta lo suyo encontrar algo potable para colgar... menos mal que ahora sí tengo más tiempo y recursos para dedicarle al blog.
01/06/2005 13:20 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

"La tostada"

despertar.jpgCada día, preparo la medicación. Tengo un gran neceser con las cajas "gran reserva", y otro pequeño con los blisters justos, este es el sistema que he adoptado. Es muy cómodo repasar uno a uno y meter las pastillas en su correspondiente departamento, además de separar lo que en ese momento me toca tomarme. Este pastillero va siempre conmigo cuando salgo de casa, porque no se sabe nunca si vas a comer o dormir fuera.

Que tomo medicación, ya lo sabemos todos, el trastorno bipolar necesita de esas pastillitas y el cóctel "fashion" que tengo pautado al final ha funcionado, o eso parece.

Pero... todo pasa factura.

"La tostada"

Así llamo al estado en el que mi mente despierta. Aletargada por completo, en otro planeta. Tengo los ojos abiertos, pero no, en realidad mis ojos no funcionan bien coordinados con el cerebro.

Una cosa es que me levante, otra muy distinta es que me despierte.

Esto ya me sucedía desde tiempo inmemorial: en mi adolescencia, leía hasta la madrugada (ya sabemos que soy un Búho de gran categoría devoradora freak de ciencia ficción) y luego no había quien me levantase, para ir al instituto... "época Isaac Asimov". Más tarde, cuando vivía en pareja, mis despertares fueron fuente de anécdotas diversas: digo que estoy despierta pero sigo hablando en sueños y soltando incongruencias hilarantes para el que realmente está despierto.

Siempre tuve este problema, malos despertares, "no ser persona sin un café", pero ahora con la medicación, se ha agravado, porque tomo la artillería pesada farmacológica de noche. Y eso dura, dura más que las horas que duermo.

Si duermo más de 10 horas, me levanto más o menos bien. O no. Si duermo menos, "La tostada" está garantizada.

No es bueno dormir tanto, pero ayer mismo se dio el caso de levantarme a las 9 (ole, lo estoy consiguiendo) pero no tener el cerebro despierto hasta las 13 h. Para eso, prefiero dormir lo que el cuerpo (las pastillas) decidan. Si decido esto, duermo hasta las 11 aproximadamente.

Y eso es una putada mu mu gorda. Porque no rijo bien, estoy zombi. Tengo el café limitado. En la última visita, el mes pasado, mi psicólogo me permitió un café-café porque con tres descafeinados "la tostada" seguía ahí. Ahora tomo el café, pero no es suficiente. Tengo miedo de salir a la calle con "la tostada" y pegarme una leche contra el suelo, y eso ya me pasó una vez y me rompí la columna, lo cual me está dando no pocos problemas en la actualidad (y ya tengo la lesión para toda la vida). Precedente que me hace permanecer en la casa hasta que la cabeza deja de tener esa nube, sí, nube densa, así podría explicarlo.

"La tostada" es uno de los precios que pago por tener una enfermedad que ha de ser tratada con psicofármacos. Otro, el aumento de peso, mi barriga pseudo-embarazada que llama la atención. Para eso hay un parche llamado faja. Para "la tostada", paciencia, hasta que el cerebro haga su switch.

Ya hablé de efectos secundarios en otros posts, sobre todo al principio del blog. Ahora estoy intentando vivir con este que es el que más me jode en estos momentos, porque si hago el esfuerzo de levantarme pronto no es para estar en babia hasta el mediodía. Me da pánico que "la tostada" se transforme en un desmayo, como sucedió en su día, y pague las consecuencias de por vida.

No hay nada que podáis hacer, amigos. Asumo que no puedo fregar un vaso sin riesgo de hacerlo añicos y me dedico a lo que puedo, que no es mucho (quizá pasar la escoba, cosas así) hasta que por fin tengo las neuronas en orden.

Ojalá siga así, estable. Ojalá puedan retirarme parte de la medicación o bajar la dosis, esa sería la solución y a eso aspiro. A otros bipolares que conozco no les afecta esa pastilla en concreto como a mí, pero ya sabemos que cada uno de nosotros es un mundo y soporta las dosis y los efectos secundarios "a medida".

La otra es que cuando me tomo el pastillón por la noche, si no caigo desconectada aprovechando el efecto "bomba", me entra un hambre del copón, efecto secundario inmediato.

Me quejo y no debería, hay efectos secundarios peores. Mi aspecto es normal, por ejemplo, no tengo que darme cuentas a mí ni a nadie de por qué me tiemblan las manos, otro efecto secundario que por suerte no me ha tocado. Todo es una cruz, pero como dice el cuento, cuando le dieron a escoger a uno que se quejaba, y le ofrecieron cambiar de cruz, salió del almacén santo con la suya propia.

Mi cruz verdadera es que sólo "vivo" doce horas al día, desde que mi cerebro decide funcionar hasta que se va a dormir. Hay que aprovecharlas, eso es todo. Cuando sabes que vas a vivir 9 años menos que el resto de la población por tener esta enfermedad y quizá otros 9 menos a causa del tabaquismo.

¿Sabéis qué? No me quejo. Intento verle el lado positivo. Carpe Diem, disfruta el momento presente, si son doce horas, ahí las tienes y no trabajas, son todas para tí, y mucha gente desearía poder decir lo mismo. Carne, estás leyendo otra vez, estás venciendo poco a poco, como ha de ser.
25/04/2005 19:30 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 6 comentarios.

Madrí Bipolar

espejo.jpgEste post se hacía esperar...

Desde el día que aterricé en esta ciudad, a cinco bajo cero, empecé a conocer a gente "del gremio". Unos ya eran conocidos por internet, otros nuevos, porque siempre entran nuevos y una ya está medio desconectada del mundo, no solo del bipolar (me enteré de la muerte de J.P.II cuando encendí la tv para ver una peli).

Uno de ellos me "adoptó" de inmediato. Y me llevó a la sede de la ABM, Asociación de Bipolares de Madrid.

Yo pertenezco a la ABC. El coloquio entre pacientes, como escribí hace días, es completamente informal en un bar.

Este no. Este se celebra en una sala de reuniones, todos sentaditos incluso con sector fumador y no fumador. Y modera un psicólogo.

He ido un par de veces, y no descarto volver, pero será porque mi nuevo amigo me lleve engañada...

En la ABC la información más bien sobra. Sobre la enfermedad. Aquí falta de todo, hay enfermos que, uff, hacen consultas que ponen los pelos de punta. No han leído nada, quizá no lo hagan nunca si piensan que en esas reuniones van a mejorar.

Si un bipolar puede contestar la intervención de otro, se le da prioridad. Yo he hecho uso de la palabra en varias ocasiones, nunca me costó hablar en público salvo al principio, claro está.

Lo que no entiendo es qué nivel de desconocimiento reina entre los que acuden a la terapia. No saben que si estás más depre no puedes tomarte tres antidepresivos en vez de uno. Y que si el médico te dice que te puedes fumar tres porros a la semana, ya puedes cambiar de médico.

Cuántas burradas, cuánta ignorancia. Y me quejo porque esta enfermedad necesita ser aplacada con mucha información acerca de lo que SI y de lo que NO. Y eso está en libros bastante económicos, por no hablar del contenido gratuito en la Red.

Y la sensación más inquietante: "estos son los tuyos".

Prefiero mirarlos desde la barrera, por mi propia salud mental. No soy mejor que ellos, soy diferente, como cualquier otro enfermo. Pero no quiero pontificar desde mi nuevo "grado eutímico" ni asustarme ante lo que escucho en esas pretendidas sesiones de terapia.

La gente que no tiene esta enfermedad está ahora a mi alrededor y conforman mi vida cotidiana. Algunos están algo tocados de la chaveta, pero,

¿Y quién no?
22/04/2005 18:09 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Una de normas

siseñorsiseñor.jpgYa he hablado en otros posts de una serie de hábitos saludables que en nuestro caso, los enfermos de TB, se transforman en normas. Que debemos seguir como soldados que somos, esclavos de nuestros neurotransmisores caprichosos. Esto, en nuestra vida cotidiana. Yo me considero soldado de mis médicos, si no les obedezco en estos momentos puedo recaer. Y gracias a que lo trabajamos, puedo decir esto... bien, lo dejo para otro post.

A veces, esa vida cotidiana ha de interrumpirse para ser objeto de supervisión médica constante, en momentos de desequilibrio peligrosos. Me refiero a los ingresos, a los psiquiátricos.

Hace poco estuve en un psiquiátrico privado para visitar a un colega bipolar. Me quedé sencilla y llanamente escandalizada por la falta de normas. De seguridad. Por decirlo de forma alarmante, si ingresase allí por intento de suicidio no duraba dos horas viva.

En un psiquiátrico hay normas tales como:

1. Registro. Es lo primero que hacen contigo. Revisan tu equipaje minuciosamente. Te quitan hasta la polvera porque lleva un espejito. Nada de colonias, se las quedan ellos y tienes que pedirlas. Lo mismo con las cremas faciales etc en envases de cristal. Te quitan el móvil también.

2. Las habitaciones se cierran determinadas horas al día. Creo que el objetivo es que el enfermo no se apalanque, y más si hablamos de una depresión, donde lo que menos te apetece es estar rodeado de gente, tú eres un autista que busca la silla más apartada de la sala. No puedes seguir recluído, no puedes dormir lo que querrías, la depresión no se ayuda ofreciendo la habitación al que tiene la enfermedad del aislamiento y la tristeza.

3. Cierre de armarios. ¿Para evitar robos? No sólo eso, a mi me lo hicieron porque iba a hacer una gilipollez de la que ahora me arrepentiría. Otra norma del estilo es prohibir los cordones de los zapatos. Uno puede autolesionarse de mil formas y en algunas enfermedades van por ahí los tiros.

4. Cuarto de baño con espejos alternativos al cristal. Ya he dicho, el cristal se usa bajo estricta supervisión.

5. Visitas: registro de bolsos. No olvidemos que hay gente desintoxicándose ahí dentro también, y los colegas pueden ser tan amables de traerte algún regalito. Permisos: registro de nuevo, a ver qué has traído de la calle.

6. Obligaciones: ducharse, vestirse, hacerse la cama. No estás en un hotel y además son hábitos que no has de dejar.

7. Comidas: sanas, fruta, verdura, yogur, carne, pescado. Siempre sustitutos del café. Chocolate para desayunar como extra. Los excitantes no son buenos para los que andan subidos a la parra. Máquinas de bebidas sin cafeína.

8. Tabaco: cada sitio tiene su política. Tan contradictoria como que en el sitio A te quiten tabaco y mechero por la noche y te los devuelvan por la mañana, mientras que en el sitio B los conservas todo el tiempo, a la vez que en C ni dios lleva mechero y los enfermeros se pasan el día dándote fuego. Se puede hacer pupa con el fuego, claro... recuerdo que un petardo saltarín acabó con media melena de servidora una noche de San Juan, no digo más.

A bote pronto, se me ocurre todo esto de lo que he vivido y he visto. Pues bien, en este psiquiátrico no fui objeto de registro (llevaba mi arsenal de pastillas encima, como siempre). Mi amigo tenía sus teléfonos móviles. Había café-café en la máquina, lo mejor para un maníaco o alguien que tiene pautado pastillas para dormir, vamos. Su habitación estaba abierta y allí se reunía en privado con las visitas etc. (A mí me amonestaron por estar con otro paciente en mi habitación, estaba prohibido). Su cuarto de baño, perfecto con su espejo y estante de vidrio, y su colonia allí sin problemas.

Perdonen... aquéllo no era un hospital psiquiátrico, era un hotel.

Ya he dado instrucciones precisas. Si tengo problemas, iré a un hospital público que me recomendó el equipo que me lleva. Si he de ingresar, no quiero que me den tantas facilidades para seguir haciendo el gamberro dentro. Con lo que me gusta el café, será posible...

A veces, lo mejor no está en la sanidad privada. Aunque me den una hectárea de bosque, si he de curarme de una crisis ("¡¡¡pero si ese hospital que te han recomendado es un pasillo!!!), prefiero chupar pasillo. No cambio mi seguridad, mi vida, por una habitación en la que hasta puedo tener televisión. No me parece serio. Por suerte, mi amigo no estaba demasiado mal y el lugar no le hizo mella. Ya tiene el alta, y me alegro mucho por él, pasar un bache es una alegría y salir de un ingreso, por muy de luxe y de pega -insisto, menos mal que lo suyo era casi una cura de sueño- que sea, siempre es motivo de satisfacción: vuelta a la vida normal, problema solucionado.
16/04/2005 21:22 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

Aceptarlo II

asi me siento.jpgEn cierto modo, me alegro de haber sido diagnosticada "de mayor". He tenido una vida, y ahora tengo otra. Muy diferente, pero vida al fin y al cabo.

No puedo hacer lo de antes, o no de momento. ¿Qué puedo hacer ahora? Y hay mil cosas, en las que nunca te habías interesado, que se ofrecen ante ti.

No puedo… ¡tantas cosas! Tomar café, por ejemplo, aunque a otros no se lo han prohibido. Y te dices, “me han quitado la vida”. Y hay que buscar, la vida nos puede dar tanto que no reparamos en ello.

No puedo salir de noche y beber alcohol, como se suele hacer cuando eres joven. Puedo, pero no debo, si no quiero poner un pie en el Lado Oscuro. Pero sí puedo hacer otras mil cosas durante el día que también son divertidas o placenteras.

No puedo trabajar, estoy de baja, hace muuucho tiempo. Me gustaba trabajar, ya lo dije en el último post. Yo pensaba que me darían unas pastillas y que en cuatro meses ya estaría trabajando de nuevo. Ahora acepto, y esto me ha costado mucho, que esto ha de tomarse su tiempo, uno no se recupera en dos días de un vaivén así en el cerebro.

Ahora sé que ni mi cuerpo ni mi mente toleran el estrés y que la sobrecarga me desequilibra. Que podré trabajar, sí, pero en “cosas tranquilas”, y quizá, no, lo más seguro, tenga que olvidarme de ocho horas. Yo, que hacía diez horas en el despacho cada día. Así enfermé, el stress pudo conmigo, y fue uno de los detonantes de un episodio muy gordo, la Manía de la que he hablado en tres posts, y de dos años en la montaña rusa.

Hay que aceptar demasiadas cosas, y no todo lo puedes tragar de golpe. Hay que empezar de 0, como dice Sonsoles en la página de inicio de Bipolarweb, la enfermedad a veces irrumpe en nuestras vidas como una riada y se lo lleva todo: trabajo, pareja, amigos... puedes perderlos, yo he tenido esa suerte, mala suerte, pero mis amigos no me abandonaron, benditos sean, lo que aguantaron.

Creo que la "madurez" me ha hecho aceptarlo lo mejor posible. Para mí ya no es importante salir de noche, por ejemplo. Pero si lo hago, hay cosas que puedo beber sin alcohol, muchas.

Hoy tengo cita con el psiquiatra. La estoy esperando hace tiempo, y ahora con más interés. Le he de agradecer mucho, porque gracias a la terapia con él y con el psicólogo, creo que estoy en el buen camino. Y seguro que me pega alguna hostia, algo con lo que no contaba. La terapia no es ninguna broma, y servidora hace lo que puede. Pero siempre se puede hacer algo más, siempre puedes ir más allá en lo de aceptar que tienes una nueva vida y vivirla, no sólo pensarla, apuntarse al gimnasio y no ir, por ejemplo.
16/02/2005 15:34 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Orgullo bipolar

Pavoreal.jpgA veces, nos autoevaluamos, y llegamos a la conclusión de que somos la hostia. Si lo que vemos se ajusta más o menos al cliché del que os hablaba en “Óptica”, hasta le damos gracias a la enfermedad por poseer estos dones y cualidades. Y para acabar, ojeamos de nuevo las listas de famosos y nos decimos: Ole.

"Nos"... yo también he caído en esos pensamientos, y no, no me gustan.

Creo que es una idea de grandeza, que pertenece al territorio “eutimia para arriba”, es decir, cuando se está emocionalmente hipomaníaco y la autoestima ha subido bastante. Y sabes que ese estado mental es fruto de la enfermedad, y encima le das gracias. Ya dije en su día que ojalá pudiésemos vivir todos en ese estado alterado de conciencia llamado hipomanía.

No existe un día del “orgullo bipolar”, esto no es el rollo gay. Existe un día de la enfermedad mental, que se celebra en diciembre y congrega a todas las asociaciones de enfermos mentales y familiares en actos reivindicativos a los que nadie hace caso. Porque no hay orgullo en ser enfermo, sino muchos problemas: falta de recursos, pensiones ínfimas… aquí hay un texto reivindicativo.

Hay que estar “arriba” para autoafirmarse de esa manera, y no me parece correcto hacerlo en un corro de gente –un chat, por ejemplo, fue ahí mi experiencia- que lo está pasando mal. Junta a un deprimido con alguien que te dice que la enfermedad es lo mejor que le ha pasado. Pues no.

Me parece que caemos en una equivocación de las gordas con este orgullo. Una vez más, somos ghetto, pero del cojonudo (manda huevos). Y no beneficia en nada nuestra posición como comunidad de afectados en el conjunto de la sociedad.

Además, hay que llevarse las manos a la cabeza, cuando alguien en un foro vecino para esquizofrénicos afirma que los bipolares somos irrecuperables y ellos si que tienen posibilidades de recuperación e integración. (Que por lo que sé tienen una ayuda que nosotros no disponemos, pisos tutelados). Justo lo que "nosotros" pensamos de ellos. Esto sí es de locos.

Porque se nos dice que nosotros los bipolares no “perdemos facultades” después de una crisis, mientras que un esquizofrénico va acusando cada brote, merman sus capacidades cognitivas. Bueno, se nos había dicho, porque leí algo de Colom que empezaba a afirmar que si se han sufrido muchas manías, también se resentían las neuronas, que hay pérdida también.

Bah. Yo he estado con esquizos en mis ingresos y una vez estabilizados del brote, la gente más normal del mundo. Alguno pillao, pero también los he visto pillaos fuera y sin diagnosticar. Y fuera del mundo de las enfermedades mentales, la pérdida de memoria es algo que oigo demasiado a menudo. La gente nos deterioramos mentalmente, por edad o por falta de uso.

Está bien un momento de “me encuentro bien”, pero es eso, un momento. Que el bipolar en cuestión se dedica a propagar por toda la comunidad, en un ejercicio de irresponsabilidad bajo mi punto de vista, porque le lee gente muy jodida que en esos momentos, la bipolaridad es su pesadilla minuto a minuto.

(Este párrafo repite mucho posts anteriores y futuros)
La gente eutímica es la que “tira” de los demás. Si yo he llegado aquí, tú también puedes. Y no es camino de billete gratuito, no, es un subir al Everest, y has de empezar la ascensión cuando la medicación está empezando a hacer efecto y te encuentras mejor. El psiquiatra es quien decide cuándo estás preparado o debes hacer los primeros pasos. No olvidemos que la situación de partida es que te crees poderoso como Neo –manía- o estás en la cama paralizado mirando sin pestañear al techo blanco –depre-. De esa situación te saca la terapia y la medicación, pero sólo hasta el punto de “ahora, sal a la calle, como antes”, y ese antes lo has olvidado completamente, esas rutinas. Esto lo reitero mucho en el blog, después de un episodio de semanas o meses el caos se ha adueñado de tu cuerpo y hay que volver a unas rutinas (despertarse por la mañana, ducharse) y adoptar otras (deporte) para las que no estás muy mentalizado. O comer tres veces al día, porque esto es algo que frecuentemente se nos olvida cuando estamos mal.

Yo diría que el orgullo “qué cojonudo es esto” es parte de la enfermedad, y es enfermizo pensar en esta clave, por muchos dones que uno tenga. Ahora mi orgullo es caminar una hora al día, irme demostrando que puedo hacerlo. Yo, que antes tenía la agenda llena de 8 a 22, ahora me enorgullece cualquier cosa, una al día, que haga, pero bien.
15/02/2005 23:31 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Absentismo vital

20060609205208-asciirretrato.gif

Suena un despertador.
No, no es para mí.
No estoy.
Que no, que no estoy.
Que no insistan, ya está decidido.
No es una decisión, es un mandato de mi cuerpo.

Hoy he decidido que no estoy en este mundo.
La cama es mi burbuja.
Me sumerjo en ella, aquí estoy a salvo.
Tengo mucho sueño, desaparezco entre las capas.

Me echarán de menos en el trabajo.
Me da igual, yo no estoy en este mundo,
Soy invisible,
Ellos tampoco me verán.

Hoy he decidido que no existo.
Que nadie pregunte por mí,
No esperen que atienda al teléfono.

Me llaman otra vez.
Abro un ojo.
Reconozco el número, llaman del trabajo.
Mi jefe tampoco existe, no le he llamado, no podía hacerlo.
Contesto con un monosílabo, digo "fiebre", digo lo que sea.
No estoy.

Todo pasa,
Mañana volveré al reino de los vivos.

Es sólo un día, no es la primera vez y lo sé.
El cuerpo pide desconectar
Dejar de trabajar la realidad
Descansar mentalmente
No puedes ignorarlo
Debes dar al cuerpo lo que te pide

Desconexión
Nada
Depresión

Esto ha llegado a sucederme, tal como lo cuento ahora.

*** 

15/02/2005 12:45 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

"Mala compañía"

encerrado.jpgCuando uno se encuentra mal anímicamente, y alguien se ofrece, aunque sólo sea para charlar, uno dice “hoy no soy buena compañía”, y cuelga el teléfono, y no hay alternativa porque te han levantado un muro.

Y sabes que la otra persona está pasando un infierno mental (lo del infierno no es retórica), y que te aparta de sí porque no quiere arrastrarte a él, no quiere contagiarte, que tu empatía –de la que hablaba ayer- se vea afectada.

En el caso de familiares, lo entiendo y hasta lo comparto. Ya te ven mal, porque puedes tener la cara desencajada; si les cuentas lo que se te pasa por la cabeza de forma inconexa y muy dolorosa, les vas a poner peor o no van a entender nada. O esa es mi opinión. Porque no han pasado por ello. Yo les digo "hoy no puedo hablar" y no quiero que sepan más.

Pero no ocurre así en el caso de un amigo. Un amigo es una figura muy especial en tu vida. Es alguien con quien sueles compartir los buenos momentos, pero es en los malos precisamente donde un amigo demuestra con su hacer el afecto que por ti siente, y la preocupación se diluye si puede hacer algo por ti, aunque sea escuchar música juntos, o pasear en silencio. Tú le dirás abiertamente, porque hay confianza, tus límites, por ejemplo “mira, hoy no puedo hablar”, y él lo entenderá. Y lo aceptará, porque te acepta a ti, estés como estés.

De acuerdo que esta última afirmación es aplicable a la familia. Pero los lazos son muy diferentes, a un amigo le cuentas todo y a tu familia quizá no. Y cuando uno está jodido, necesita de alguien que le conozca un poco “de verdad”, esa es mi impresión.

Si el amigo en cuestión tiene en su haber experiencia en situaciones similares o idénticas, por ejemplo de bipolar a bipolar, de ese amigo no deberías apartarte y construirle un muro. Ese amigo ha pasado por lo mismo que tú, y te tiende la mano porque sabe qué puede ayudarte en un momento dado y qué no. Y sabe que aunque tú le digas “prefiero estar solo”, una mano que te coge, un oído que escucha, es precisamente lo que necesitas para respirar, no me atreveré a decir salir –palabras mayores: terapia, etc-, del infierno.

La soledad no es buena amiga de los estados anímicos negativos. Por mi experiencia, una compañía de una buena amistad que te proporcione positividad es altamente terapéutica.

No hablo de parejas, porque ahora no tengo. Las parejas… pueden ser comprensivas y mimar mucho al que está jodido, o aprovechar el momento para tirarle más basura y ponerle peor. Hay de todo, y todo ser humano tiene un nivel donde dice “basta”.

“No soy buena compañía” es algo que hemos dicho todos. Pues bien, si alguien se ofrece, alguien que no te va a rayar, que sabe que necesitas tranquilidad, o si no estás deprimido incluso todo lo contrario, alguna actividad lúdica puede sentarte bien. Aunque no estés muy animado al principio, puedes por ejemplo salir del cine encantado, porque has seguido dándole vueltas al coco pero a media película se te ha ido pasando la cosa, y el alivio, si no “restauración”, ya es mucho. Y has estado rodeado de gente, que también es importante. O bailar, moverse, incluso dar brincos y gritar el coro de alguna canción... eso también es terapeútico.

Ese es otro tema. Cuando “no somos buena compañía” normalmente estamos deprimidos, y no salimos de casa. Error, y yo la primera en caer en él, hay que decirle que sí a la persona que nos brinda ayuda, porque es un brazo el que te está ofreciendo, y lo que deberíamos hacer es cogérselo y dar el paseo del brazo cogidos, como la gente mayor, ¿y qué? Quien está jodido, también necesita del contacto físico y humano.

En estos momentos, tengo a una amiga y a un amigo que "no son buena compañía". Con tanto muro, al final siento tanta impotencia que preferiría sumergirme empáticamente en sus infiernos. Porque son mis amigos, les quiero, y quiero verles, y ayudarles en lo que esté en mi mano, aunque ellos digan que no necesitan ayuda.

Todos hemos pasado por ahí, yo la primera, y sí he necesitado ayuda, lo triste es que a veces no he tenido quien me ofreciese su mano. Por eso sé que la soledad no es buena, aunque cueste abrirse cuando uno es "mala compañía".

***

"Encerrado", dibujo de Martina Lasry
05/02/2005 14:55 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Bar Bipolar

willow mackintosh.jpgUno de los puntos de encuentro de la ABC (Associació de Bipolars de Catalunya) es un bar en el centro de Barcelona.

Cada jueves, a eso de las 19 h, nos damos cita. "Nos"... los que vamos. Hay quien no falla, hay quien viene por primera vez, hay mujeres jóvenes, mayores, chicos, hombres que pasan de la cincuentena. Hay de todo.

Los familiares son bienvenidos, pero ellos tienen otro punto de encuentro en el mismo lugar, los martes.

Hoy me pasaré por allí seguramente. La última vez conocí a un chico con el que había hablado mucho por msn, fue grato quedar por sorpresa. "Quedar"... porque van todos.

Tampoco es un congreso. Muchos socios no viven en Barcelona ciudad y entiendo que es un palo "bajar" (no sé si fuera de Catalunya se dice así a acercarse a la capital desde un punto lejano).

Me gusta mucho conocer gente. Y si la gente tiene algo que compartir conmigo de entrada, es hielo roto desde el momento en que me siento a su lado. Además, la gracia -y te animan a ello-es ir cambiando de mesa, charlar con otros, que nadie se quede estancado.

Es tertulia, es contarse batallitas, y es coña. Hay buen ambiente, y los recién llegados son incluídos en el grupo rápidamente. Creo que es una iniciativa buenísima, porque a veces podemos sentirnos tan solos... que es bueno recordar que no llevas la cruz "tan" en solitario.

****

Imagen: interior diseñado por Charles Rennie Mackintosh (1868-1928), arquitecto y diseñador escocés, uno de mis favoritos. El bar no es tan bonito, claro, jaja.
04/02/2005 13:52 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Empatía

empatia.jpgLa empatía es un estado mental.

Según la RAE:
1. f. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Un estado de aproximación a una mente ajena tal que hace real la expresión "meterse en la piel del otro".

Recordemos que los bipolares somos enfermos "de las emociones".

Soy muy empática. No con todo el mundo. Hace falta lo que hoy en día llamamos "feeling". Estamos hablando de una conexión mental, mis emociones reciben las emociones del otro y las hacen suyas.

Tiene su parte buena, por supuesto: te identificas y por tanto conoces más a esa persona emocionalmente.

Y la parte negativa: que puedes acabar jodido tú en tus emociones.

Hace tiempo, un amigo me contaba la agonía de su madre, un cáncer con final asegurado pero con meses de tratamiento. Recuerdo que acababa muy "tocada" cada vez que hablaba con él. Este amigo y yo teníamos buena "conexión", y él transmitía muy bien sus emociones, tanto, que las volcaba en mí sin que yo pudiese hacer nada.

Él no era consciente de que yo sufría, y lo hacía. Pasó lo inevitable y en sucesivos encuentros mis emociones recibieron mucha positividad, como es normal con esta persona.

No me pasa con todo el mundo. Menos mal, mis emociones serían "alquiladas" permanentemente.

La empatía es un poder con doble filo. Intento que no me perjudique, pero lo que gano en humanidad, comprendiendo el fondo de una persona, supera con creces esos momentos de sufrimiento.
03/02/2005 22:33 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 3 comentarios.

Antes, después

20070310174305-estirado-en-la-hierba-lloro.gifAntes……………
Hacía “vida normal” o eso parecía.

Un día………….. EL DIAGNÓSTICO.
Me dijeron que tenía Trastorno Bipolar.

Ahora…………..
Sigo el tratamiento psiquiátrico y psicológico.

Entre el “antes” y el “ahora” ha habido una fractura en mi vida.

Renunciar
Sacrificar
Nuevas costumbres

Hay que aceptar, y esa es la palabra clave, que
1) tienes esta enfermedad
2) tienes que cuidarte
3) tendrás que adaptarte a una nueva vida
4) cuanto antes lo hagas, antes tendrás de nuevo calidad de vida

Esto parece sencillo, la teoría siempre lo es, porque hablamos de un proceso de meses, incluso años.

Yo llevo un año y medio y todavía me falta mucho a aprender y a hacer.

Hay gente que lo niega, aceptarlo es empezar a cuidarte y con ello evitar costumbres que hasta ahora eran parte de tu vida. Como tomarte dos cubatas un sábado por la noche.

Negar la enfermedad es grave. Y común, sobre todo al principio.

Esto no me puede estar pasando a mí, te dices.

Por qué yo.

Preguntas y lamentos muy normales. Te ha caído una bomba encima.

Y los psiquiatras no te explican gran cosa, lo que te deja más desconcertado. Y tú tienes tantas preguntas que al final no haces ninguna. Hasta llegaron a decirme “acostúmbrate a oscilar”, cuando no sabía con qué pie me había levantado. Eso no ayuda, eso te deja peor. Hay psiquiatras que son de juzgado de guardia, se toman en serio que lo suyo es diagnosticar y recetar, y el resto, ¿qué?

Sí le pregunté algo:
- ¿Estoy enferma?
- SI

Búscate la vida, y encima, enferma, encontrándote mal.

Ahí tienes a una bipolar recién diagnosticada, perdida en todo.

Yo quise informarme, me lo pedía el cuerpo, y sobre todo, mi alma, que iba dando saltos de un lado a otro, necesitaba respuestas.

Me contaron que el origen de esta enfermedad es genético, que es una enfermedad biológica, sólo que el meollo está en el cerebro. Cuando leí el primer libro, supe más. Me hizo bien leer, me dio una perspectiva general.

Además, supe que había más como yo. No era un bicho raro. Y tuve la necesidad de conocerles. Y fui a la búsqueda de los veteranos. En mi ciudad se encuentran cada jueves en un bar, y cuando entra alguien nuevo, se le presta especial atención.

Cuando te diagnostican, está claro que nada va a ser igual. Para empezar, te dan unas pastillas que te vuelven loco el cuerpo. De repente, tienes hambre las 24 horas del día y empiezas a engordar. Esta no soy yo, te dices. Pues sí, eres tú, las pastillas y los efectos secundarios. Y nadie te ha preparado para ello.

Por eso es bueno ir a las asociaciones de afectados. Y si no hay ninguna en tu comunidad, tienes un grupo de apoyo virtual enorme en Bipolarweb.

Los familiares también se llevan lo suyo. Tú tienes mucha rabia en el cuerpo, sigues diciéndote “esto no puede ser verdad”, pues lo es, para ti y para los que te rodean. Y serás insoportable si no empiezas a tomar responsabilidades contigo misma. Porque la enfermedad te posee, y es desagradable, para ti y para los que te rodean.

Acepta que es verdad. No te mientas a ti misma. La vida sigue su curso, y lo hará con o sin ti.

Quizá han pasado años y sigues sin aceptarlo. Nunca es tarde. Haz ese primer paso, es por tu bien.

A partir de ahí, hablamos. Hablamos contigo, los que estamos en el proceso de adaptación, y los que llevan veinte años y más en ello y nos enseñan al resto.

Lo primero que enseñan los veteranos es: PACIENCIA. Y OBEDIENCIA.

Sigue el tratamiento a rajatabla. Deja de mentir y lo que es peor, de mentirte, tómate lo que te han dado sin pestañear y haz lo que te dice tu psiquiatra.

Tu psiquiatra es ahora una figura muy importante en tu vida. Si no estás a gusto con el que tienes, estás en tu derecho a cambiarlo. Has de pactar con él, estar convencida de que las directrices que te da son para tu bien, y seguirlas. Has de confiar en él, porque le has de contar tu vida y milagros de pe a pa.

También hay psicólogos especializados en ayudarte a sobrellevar esas primeras etapas en la enfermedad, que van a ayudarte a encontrar un camino para que tengas calidad de vida. Puedes acudir a alguno de ellos.

Tienes vida, no te la ha quitado nadie, sólo que a partir de ahora habrá diferencias, un antes y un después. Si te quedas anclada en el antes, si no aceptas que estás en el después, todo se hará más cuesta arriba de lo que ya es por sí.

Abre los ojos. Esta realidad no es una pesadilla, es simplemente otra realidad.

Coge al toro por los cuernos, empieza a caminar.

Ánimo, hay muchos grupos, somos muchos, y nos ayudamos mutuamente.

***

Dedicado a la hermana de Miguel.
26/01/2005 08:21 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 1 comentario.

Terapia I: Entrevista con el Psiquiatra

divan aluminio.jpgHay gente que se interesa por la terapia que llevo. Escribir un diario no es terapia, es escribir cosas que te suceden, y escribo un diario, que a veces, sí, excepcionalmente, he dado a leer al terapeuta (una página o dos). A un psiquiatra le interesa otro tipo de información, más relacionada con "la medicina", y en el caso de la bipolaridad, con los cambios de humor. En ambos casos, lo que escribo en este blog poco puede interesarles, por lo que repito, este blog no es terapia.

Mi terapia se lleva a cabo en dos despachos, el del psiquiatra y el del psicólogo. Hoy hablaré de psiquiatras.

Todos hemos visto muchas películas. El típico diván donde el paciente se sienta y vomita sus neuras, y el psiquiatra, fuera de su campo de visión, tomando notas, apenas interviene.

He tenido varios psiquiatras, y ninguno de ellos usó un diván. Es más, creo que no les sería de mucha utilidad. Yo me siento en una silla común, delante de él o ella y su escritorio.

Voy a intentar describir lo que pasa en la consulta de un psiquiatra, en unos 45 minutos.

El trabajo de un psiquiatra consiste en evaluarte y darte una medicación acorde a tu estado.

Para ello, sólo dispone de un arma: la entrevista.

Y ya hablaremos de lenguaje corporal, ahora sólo un apunte: la mitad de la respuesta está en tu expresión y en tus gestos. El cuerpo no miente. El psiquiatra lee en tu expresión y en tus gestos tus emociones, es eso lo que está escrutando cuando le miras a los ojos y su expresión es de alta concentración, lógico, te está escuchando por dos canales.

Además, ¿de qué sirve mentir a un psiquiatra? ¿Quieres mejorar? Pues cuéntaselo todo, es un sacerdote para ti. Vale, ocultemos algún pecadillo. Pero no mintamos, es peor para nosotros, si queremos mejorar, remitir.

Me llaman, entro en el despacho, le doy la mano.
A veces no digo nada, me siento y le miro, jaja.

¿Qué tal?

Ahí te juegas el resto del tiempo, cuidado con lo que dices.
La pregunta que está haciendo es: ¿Mejor o peor que la última vez?
Y acabo musitando: bien, mal, o “psé”.
Entonces debo explicar por qué he dicho lo que he dicho.
A veces prefiero que haga él las preguntas...
Por ejemplo, en vez de esa pregunta inicial, esta otra:

¿Cómo has estado este tiempo, desde la última vez que nos vimos?
Aquí saco la libreta, todo lo que me ha parecido relevante lo he ido apuntando desde la última vez que nos vimos esperando este momento. Días raros, efectos secundarios nuevos, dudas generales, lo que sea, todo en la libreta.

¿Duermes bien? ¿Cuántas horas?
Pregunta obligatoria. El sueño, tenerlo controlado, es crucial.

¿Sales de casa?
Vida social y actividades, un indicador de que estás en la línea o hecha polvo.

Y así, una batería de preguntas.

Tú vas respondiendo, a veces has de meditar mucho la pregunta. A veces sale un monosílabo, otras un monólogo.

El psiquiatra ya tiene la información, y ha ido tomando notas en tu historial.

En un momento dado, es su turno de hablar.

Te noto…. (diagnóstico actual)

Has de mejorar en esto, me gustaría ver resultados en la próxima visita.
Vamos a probar este fármaco.
Te vendría bien un ingreso.


Son cosas que puede decirte. Algunas te las esperas, otras ni por asomo.

0. Es él quien valora en qué punto de la gráfica emocional te encuentras. Yo me veo depre, pues no, a lo largo de la entrevista le demuestro que estoy en episodio mixto, y me explica el por qué.

1. “Los deberes”: mejorar…. Significa incorporar a tu rutina un nuevo hábito, que ha de ser beneficioso, el psiquiatra está para ayudar, no para putearte. En la próxima sesión te preguntará qué has hecho al respecto.

2. “Conejillo de indias”: en guardia. A ver qué me das. Qué efectos secundarios tiene. Le miro con cara de pocos amigos… pero suelo acatar la decisión. El que manda es él. Es el momento de retocar la pauta, la medicación que vas a tomar desde ese mismo día.

3. El ingreso es una medida grave. Nunca me han ingresado después de una visita ordinaria, siempre fui de urgencias. El primero lo pasé muy mal. El segundo, casi fue un paseíllo. Pero si necesitas supervisión médica constante, es la única manera.

Apretón de manos. Y "vuelve dentro de....".
Ahí tienes una señal, el período puede ser la semana que viene (estás fatal), dos semanas (quiero seguirte la pista), un mes (estás bastante bien).

Suelo salir de la consulta con la cabeza hecha un bombo. Anoto alguna cosa, pero la entrevista es ágil, no da tiempo para tomar apuntes como en una clase. Y suelo salir seria, hay momentos distendidos pero el tema no admite muchas bromas, y sí compromisos.

Para acabar: un psiquiatra NO COME. Es un médico, sin miedos.
25/01/2005 21:12 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 16 comentarios.

Tres cerebros

tres cerebros.jpgAlguien dijo que los bipolares tenemos tres cerebros: el depresivo, el maníaco, y el nuestro. Y me pareció muy acertado, porque ninguno funciona igual.

El depresivo es introspectivo y crea infiernos.
El maníaco es un niño grande extrovertido que ríe y disfruta en psicodelia total.
El nuestro es como el de todo hijo de vecino.

Más o menos.

Siempre se dejan el episodio mixto, que es mi especialidad, supongo que porque consiste en síntomas de ambas fases. Aunque el mixto ofrece tanta inestabilidad emocional que lo mismo me he deprimido dos o tres semanas que he tenido momentos de euforia pura, y con ellos, muchas ganas de hacer locuras.

¿Qué sería de la vida sin locuras? ¿Qué le vas a contar a tu sobrino-nieto? Una vez me subí a un tren de grandes líneas con lo puesto y sin billete...

En hipomanía la vida es Tan Intensa… puedes hacer algo pensándolo, sí, pero también directamente movido por tus emociones. ¿Control? ¿Para qué? Estás viviendo la vida, no quieres control, quieres sensaciones.
25/01/2005 13:58 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

En una galaxia no muy lejana...

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TU

puedes ser el próximo diagnosticado.
Tranquilo, a todos nos pasó lo mismo.
Ánimo.
No estás solo.
21/01/2005 13:16 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

Lectura de divulgación recomendada para enfermos y entorno

LIBRO VIETA COLOM.jpgEduard Vieta y Francesc Colom
Convivir con el Trastorno Bipolar
Editorial Panamericana
Madrid 2003
ISBN 84-7903-840-3
Precio: 14 €
08/01/2005 21:47 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 4 comentarios.

Maníaco

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Hago una nueva búsqueda de imágenes en Google para ilustrar algo maníaco, y me encuentro con la galería de los horrores, me dibujan monstruos de cómic. Y una vez más siento que el mito, ¿qué mito? la ignorancia, es la que califica a alguien de maníaco.

Esta palabra está asociada a ser un malhechor, directamente. Y esta es la cultura que nos han impuesto las películas.

Vale que muchos “malos” de la película pueden ser maníacos, así varía un poco el cliché de psicópata a secas. Recuerdo el de X-Men, Magneto, un perfecto maníaco con delirios de grandeza. Pero no dejaba de ser un psicópata, algo que NO es un maníaco. ¿Habéis visto cómo ríen en las pelis? Dan miedo, pues no, así no es un maníaco.

Los maníacos "de verdad" (los bipolares en episodio maníaco) suelen ser encantadores y muy sociables. Fuera de casa, gente de lo más enrollado. Dentro de casa, otra película. Un maníaco es alguien muy feliz y que necesita desarrollar toda la sociabilidad que la enfermedad le otorga. En casa, es una fiera en un zoológico. La cabeza le va demasiado rápido, ha de hacer muchas cosas, y además tan rápido como las piensa. Es muy difícil seguir el ritmo de un maníaco, el ritmo de sus impulsos. A los cercanos les da miedo porque efectivamente, parece haberse vuelto loco, de repente todo buen humor y actividad. Aunque la irritabilidad asoma cuando se le lleva la contraria. Tiene el temperamento de un niño, en el sentido de que no tolera la frustración, no en otro, porque es una persona perfectamente lúcida que de repente, oh, ya no es mediocre, es grande, y se ve con fuerzas, ánimos y poder para hacer lo que siempre quiso y no pudo.

Mi maníaco preferido en la ficción es Jim Carrey en “La máscara”. Me he bajado la canción “Cuban Pete” porque llevo diez años riéndome con ella y ese fragmento de la película (The Mask, 1994)... os la dejo en "Minutos musicales"... por cierto, que es una samba, no una rumba.

***

P.D. En los posts de 2006 se habla del lado oscuro del tema. Lo que ocurre puertas adentro cuando uno es una olla exprés. 

07/01/2005 15:55 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 5 comentarios.

Ideas negativas

ideas negativas.jpgSon parte del negocio bipolar. De todo tipo: no me curaré, estas pastillas no me hacen nada, tal persona me ha abandonado, no conseguiré hacer tal… miles de ellas, sin parar, todo el día. No llueven rápido, no son taquipsiquias, al contrario, se encadenan lenta, lógica y erróneamente por culpa de tus neurotransmisores, y el mundo de repente es gris o negro, tus ideas sólo encajan en esos colores que tiñen tu mundo, que es tan pequeño que sólo cabes tú y esas ideas.

Vienen sin querer. Te poseen. Hay que luchar contra ellas, porque son una ilusión, que parece tan real que es una pesadilla. Tampoco tienes derecho a dulces sueños sino a nuevas pesadillas que te rondan por las noches, y producen amargos despertares.

Darle la vuelta a la tortilla, decirte que eres tú el que ha de salir a buscar a la gente, que en tus manos está el cumplir a rajatabla unos hábitos que nunca has tenido. Que antes conseguías hacer tal sin subir al Everest, que podrás volver a hacerlo con naturalidad, sin dificutad.

Transformar en positivo todo lo posible. No, no soy una vaga, esto es temporal y por causa de una depresión. No es justificación, es aceptar que la enfermedad actúa por nosotros. Y que sólo una voluntad férrea dirigida por un “por cojones” te saca del atolladero. Si estás medio entero, porque a veces te da igual estar en una cama o en una silla, los pensamientos se pierden contigo y acaban con los ojos en el techo blanco.

Es duro estar así, triste, poseído por ideas tristes. Es duro bajar a la depresión cuando ciclas tan rápido que un día estás “bien” y otro mal, de hecho el día “bien” te parece que fue un respiro en tu ya eterna depresión. ¿Cuándo empezó? ¿Con la regla, o ya me venía de la otra semana? Y ni lo sabes, ni te importa.

Recuerdo la entrevista de verano del año pasado, con mi ex-psiquiatra, cuando por fin estaba sobre la mesa la palabra Bipolar. Me preguntó: ¿tú has tenido depresiones de un día? SI. Y bastantes.

Creo que son las peores, más dura será la caída.

Imagen: ahí me tenéis, frente al pc, por no meterme en la cama. Prefiero estar así, ya que al menos estoy fuera de la habitación, porque no tengo fuerzas ni para ducharme. Y por el método gazpacho (ver post), tengo que hacerlo. No he ido a la celebración familiar, no soportaría tanto ruido, los niños jugando con los Reyes. La familia no asume otras cosas, que suelo faltar a estas cosas sí.

Hay días en los que a estas horas ya me gustaría que fuese de noche. El día ha dado todo lo que podía de sí. No tengo ganas de vivir más la fecha tal, y esto es frecuente. Esos días, sin capacidad para coger un libro, son pasados aquí delante de esta pantalla, aunque sólo sea escuchando música. La rutina “internet” gana a la rutina “cama” en mis días depresivos, por suerte. Porque al menos, hago algo. Perder el tiempo de otra manera. No dejarme llevar por el sueño, por la cama que me está llamando a gritos. Además, tengo prohibido ir a la cama durante el día.

No sé si hoy estoy baja por el pequeño resfriado, porque ya lo estaba o qué. Y tampoco me importa, para qué buscar culpables. Anteayer estaba activa, ayer y hoy no, es lo que hay.

"Acostúmbrate a oscilar", me dijo el cabrón ese día.

El lema sigue vigente: TODO PASA. PACIENCIA, TODO PASA.
06/01/2005 15:25 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR Hay 2 comentarios.

Hormonas... ¡¡¡Pasen al festival!!

ciclo hormonal.jpgDicen que los hombres bipolares tienden más a los episodios maníacos. Yo podría corroborarlo con mi corta experiencia en el tema, porque cuando una mujer-pareja de bipo asoma al chat o al foro está desesperada porque su marido ha dilapidado dos millones de pelas en juergas, drogas y putas, por ejemplo. El último caso, me lo contaban anteayer... 50.000 euros, no sé en qué, ni quiero saberlo.

Dicen que las mujeres tendemos más a la depresión. Las mujeres que he conocido tienden a lo que la enfermedad les lleve. Si están equilibradas, es más probable que bajen a que suban. Mi psiquiatra ya se cuida de que no suba con dosis de antipsicótico “por si las moscas”, pero el caso es que me sube la irritabilidad cada vez que le de la gana, con lo cual llevo una maníaca y una depresiva a la vez dentro y eso pues… cuando me lo tomo a risa, no hay problema.

Lo que sí poseen las mujeres es un ciclo hormonal mensual bastante fuerte, con picos percibibles por la señora en cu