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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Batallitas bipolares.

Diagnóstico II: aprendizaje I

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1. El diagnóstico con el ex-psiquiatra

Hermano estuvo allí. Era para asustarse. Era muy raro que pidiera un día de asuntos propios, y lo hizo cuando esa cita con el psiquiatra: indicador de que era un tema muy grave. Se veía venir, habíamos tenido unas charlas bastante duras semanas atrás.

Habían estado hablando sobre mí, Hermano y Madre. Estaba fatal, yo era plenamente consciente. Ellos, también: habían acordado que lo que más me convenía era que yo estuviese con ella en su casa una temporada. Madre me lo había insinuado dos o tres veces, y yo había declinado. Un precedente lo justificaba: duré tres días allí, una vez que necesité que me cuidase al menos una semana. Lo tenían muy pensado: Madre me ofrecía también la antigua habitación de mi hermano. No. No. Y no. Allí, no. Con ella, no. A los 35 años, no. Enferma o no, lo he dicho siempre, la lucidez no te abandona, y me encontraba demasiado lúcida entonces.

Le conté al psiquiatra todo lo que me había ocurrido. Había peinado Internet esa semana, tenía todas las sospechas, y un montón de hechos apuntados en la agenda sobre cinco días alucinantes a los que llamaron "manía" (ver archivos de diciembre 2004). Sabía que debía tomar notas para él, y no dormí esa noche preparándolas.

En efecto, tenía un TB, y se cambió el antiguo diagnóstico "Depresión", en el historial desde 1994. Creo, digo "creo", que una de las preguntas que me hizo fue: "¿Has tenido depresiones de un solo día?" Y recordé varios días de absentismo laboral. Pero no nos quedemos con esa anécdota, mi memoria es muy mala para estas cosas.

Acabó esa entrevista, bastante larga, y salí. Entraron Madre y Hermano. Al rato también largo, se abrió la puerta, entré a la encerrona. Sobre la mesa, dos opciones: ingreso en hospital, la primera, pero parecía darles pena o algo así. Ojalá lo hubiésemos hecho, el episodio quizá hubiese sido más corto. En su lugar, optaron por el plan que tenían en mente, el "ingreso domiciliario" con Madre. Recuerdo que les preguntó si me habían visto alguna vez así, y ambos respondieron que no.

 

. . .

 

2. El ingreso domiciliario y el contacto con los otros nuevos y los veteranos

Recuerdo momentos malísimos, al principio. Lloraba y muy fuerte, implorando ayuda, porque quería matarme, no deseaba otra cosa sino el suicidio, y le decía a mi madre que no era yo, que era la enfermedad quien quería hacerlo, lo tenía ya muy claro, era el Trastorno quien mataba.

Caía en la cama absolutamente noqueada por la medicación, muchas veces Madre tenía que arrastrarme, llevarme casi en brazos.

Se acondicionó la antigua habitación de Hermano, entonces biblioteca de Madre, para que fuese mi estudio. Allí pasaba las horas "de depresión", miraba poco al techo, prefería chatear con otros bipolares, recibía mucha ayuda en momentos muy malos, reía también en tertulias muy animadas, y participaba en el foro con mi episodio mixto de sombra, ahí con mala leche, podría decirse que carácter, pero aprendía mucho sobre el Trastorno, y me asustaba bastante con los testimonios, como quizá más de un lector nuevo cuando asoma por aquí. Normal.

Da miedo a veces, te dices pero bueno, dónde me he metido o dónde me han metido (como decía Groucho Marx: "No deseo pertenecer a ningún club que acepte como socio a alguien como yo"), o qué me ha pasado y por qué estoy aquí, pero los hechos son así, y aquí estás y te jodes, y o lo aceptas o lo aceptas.

Pánico y peor que el de una cita a ciegas, fue el previo a conocer al primer bipolar en persona. No sabía qué me ocurriría, tal era mi ignorancia, tenia miedo no sólo de mí misma sino de mis semejantes. Había quedado con un joven al que he perdido la pista con los años, y con Marilo :)

Es cuando abres los ojos y la ignorancia y prejuicios van quedando atrás, que que aprendes mucho de los otros nuevos diagnosticados, y mucho, muchísimo, de los veteranos, libros abiertos a los que debo gran parte de lo que sé y me salvó al principio. Sí, esto da mucho respeto, miedo, incluso te preguntas si es curandería lo que practican los médicos o qué, hasta que las piezas encajan y lo entiendes. Y esa historia, bien contada, pasa de bipolar a bipolar, y es la que da esperanza.

El resto, lo he aprendido estos seis años en las charlas con el psiquiatra que me aclaraba las dudas, y con el psicólogo psicoeducador. Asistiendo a eventos y conferencias. En las semanas de ingreso. Leyendo libros, artículos, otros testimonios. Relacionándome en persona con otros bipolares, a algunos incluso ahora años después llamo amigos. Y en muchas más circunstancias, la más importante, en el día a día con el trastorno como mi sombra.

También aprendí, no un libro sino una enciclopedia, con Josep Font, que cara a cara también me tranquilizaba en esos momentos, me hablaba del trastorno, de los mitos y de las verdades, de los hechos y de los peligros. Ellos han pasado ya por todo esto, y son sabios. Además, siempre están dispuestos a ayudarnos. Busquemos a los veteranos siempre.

 

. . .


3. Ciclar, ingresos, blogs, nuevo psiquiatra

Un día, descubrí lo de los blogs, en español me parecieron muy buenos los de ciencias. Encontré el de una mujer bipolar, estadounidense, página que al poco tiempo dejó de existir. Me identifiqué porque sus episodios "tipo I" eran mixtos, también.

Quizá ese blog me abrió los ojos, y deba agradecerle a esa mujer el haber empezado a contar algo parecido, batallitas, en español. Sé que cuando abrí este blog, las horas delante del ordenador ya fueron muchas, y debió crear alarma en mi familia. Les imprimí lo que estaba haciendo. Perplejidad, supongo. Ante el trabajo, el logotipo de entonces, y lo que relataba, que me daba miedo hasta a mí.

Seguía en casa de mi madre. Ya había pasado por el primer ingreso, el peor por la situación que lo provocó, pero todavía faltaba el segundo, que sí está descrito aquí ("vengo de un hotelito en la montaña"). Seguía y seguía el episodio mixto, energía e irritabilidad, pero sentía más la depresión y no podía tomar antidepresivos por la misma naturaleza del episodio: agravar el lado maníaco del asunto. Sacarte de uno de esos es muy difícil. No sé si fue suerte o desgracia que hubiese virado a hipomanía durante unas semanas entre ingreso e ingreso. Para mí un alivio, desde luego, un respiro: fuera las ideas suicidas, la vida vuelve a ser bella. Pero ciclé de nuevo, volvieron las ideas suicidas, e ingresé voluntariamente.

No sé qué nos hace más insoportables. Cualquier episodio. Pasas de llorar implorando tu muerte, a mirar al techo en depresión, a llegar a casa con una bolsa porque has comprado cualquier cosa, y tu madre se lleva las manos a la cabeza, impotente.

Mientras tanto, tu nuevo psiquiatra (lo había cambiado nada más empezar ese ingreso domiciliario) va llenando folios, tu historial crece, tu pauta se modifica cada semana o dos, porque cuando estás mal te ve muy a menudo.Y no se lleva las manos a la cabeza, te pega una bronca merecida o te pone deberes. Es su trabajo, por supuesto, que mejores, y no todo se reduce a las pastillas.

 

. . .

 

4. Para acabar

En 2003, al cambiar de psiquiatra, uno privado, un segundo diagnóstico, algo que recomiendo, me clasificó como bipolar tipo I, al tener episodios mixtos, mezcla de manía y depresión.

He tenido días mixtos. He tenido días hipomaníacos. He tenido días depresivos. Porque oscilo, tengo TB y así es "el negocio", al menos para mí, que además tengo ciclos hormonales. Pero ya no he tenido episodios ni mixtos ni hipomaníacos. La medicación me ha sujetado. Ha sido un proceso desde el diagnóstico. El dar con el tratamiento, y el conocer la enfermedad.

El Trastorno no tiene cura. La medicación previene las recaídas. Pero podemos tenerlas. He estado bien un tiempo. Lo he disfrutado. Tengo fe en que volveré a mejorar.

Es posible pisar la línea de la eutimia, bajar de la montaña rusa.

 

. . .

Escribo este post, en contra de lo que un día me prometí, para los recién diagnosticados que llegan a esta página. Relato hechos que empiezan en septiembre de 2003 (con Hermano en la consulta), octubre de 2003 (principio del ingreso domiciliario), agosto de 2004 (primer ingreso), septiembre de 2004 (viraje a hipomanía), noviembre de 2004 (viraje a mixto, blog), diciembre de 2004 (segundo ingreso). Mi mejora y por tanto "libertad" o "eutimia en libertad condicional" empezó el 1 de marzo de 2005.

***

Imagen: http://ca.urbarama.com/project/escalera-de-incendios-hospital-virgen-del-camino

26/10/2009 09:18 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Mejor no recordar

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Fui al psiquiatra de la sanidad pública. Al no llevarle el perfil hepático del análisis de sangre, poco pudo hacer, pues hay medicamentos que necesitan de esos datos para ser pautados por primera vez, o controlar lo que proceda.

Casi me extrañó el tema. Estaría atontada. Me advirtió que "esto" y "esto" que tomo afectaban a ese órgano. Y lo curioso es que lo sabía.

Ya ni recordaba lo del metabolismo en el hígado.

Mejor, ese olvido.

. . .

P.D. Y mejor, que ya no beba alcohol.

***

21/10/2009 09:31 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Salvada por el britpop

 

Canción de hoy: "Speed of sound", de Coldplay, subtitulada, enlace alternativo (se ve mejor): http://www.youtube.com/watch?v=KbNslDcP1u8

Situación: estacionaria. Sigo escuchando britpop y house potente. Es lo único que no entiendo, lo de la música, el primer bajón así con música. Y que juego a solitarios en el pc para pensar y no pensar en mí. Y que es la primera vez que recuerde que me meto en la cama a dormir la depre un rato y luego por la noche soy capaz de dormir de nuevo como si nada.

Hará un par de meses conocí a un chico que alabó mi gusto musical. Pensé que I. no estaría de acuerdo, ja, ja. Le regalé un disco que había seleccionado hacía años. Pensé en mis sufridos lectores. Ahora que no pongo fotos, he caído en la youtube-vagancia, cosa que me permite por otra parte poner banda sonora al post, un estado anímico, un minuto musical.

Ahí estaba en las sugerencias de youtube, cómo no, The Verve, que en su día ya aparecieron en el blog...

http://www.youtube.com/watch?v=qzYwoKu619w

(subtitulado al español)

Obra maestra de los 90, que los Stones se encargaron de reclamar y encima ganaron el pleito.

Pero me engancharon dos canciones de este grupo, quizá mejor musicalmente, no tan comercial, que no pondré por no rayar al personal. Lo segundo que hice, tras enterarme que estaban de nuevo en activo (Glastonbury 2008 en DVD y nuevo single), fue meterme en la página de venta de entradas, en un arrebato por si estaban de gira. Curioso. Genio y figura. O conductas atávicas, que sobreviven a todo.

Concluyo que ayer me quitan el britpop y no soy persona, que no lo era, sin duchar, sin vivir, actuando como una autómata.

Espero noticias del psiquiatra. Espero (ducharme y) salir de casa hoy más allá del supermercado, que falta también me hace ir: aunque a Blue le siente mal el café ahora, Blue no es Blue sin café, y no hay un segundo con cafeína porque se le ha terminado.

Otro día. Más de lo mismo. Bajar discos para escuchar más música, otro de mis pasatiempos actuales para no pensar en mí.

Fin del post: lo editaré cuando esté de mejor humor.

Tema del post: sin tema. [Ed. batallitas]

Comentarios: no comment. Que me escriban.

***

18/09/2009 06:52 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

SUPERVIVIENTE

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A veces me defino como una superviviente.

En varias vertientes.

He querido morir. Suicidio. Después de eso, no se vuelve a nacer. Se despierta. Quizá ayer fue hace una semana o un mes, qué más da. Para ti es ayer igualmente. Con suerte, el sufrimiento es menor. Otra vez en la puta vida, qué le vamos a hacer. A sobrevivirla.

Estoy en depresión. No estoy viviendo. Me nutro como puedo, cumplo con las necesidades mínimas del cuerpo. Las mínimas, pues no lo ejercito y luego pago las consecuencias del sedentarismo. Sobrevivo. Y cuando pasa la depresión, vuelvo a la vida, y resulta que la disfruto más de lo que pensaba. Valió la pena permanecer en la cueva y no rendirse.

Tengo crisis. Las paso. Sobrevivo a muy malos momentos, elimino las ideas demasiado negativas tal y como he sido entrenada a hacer, y vuelvo a la vida, que me estaba esperando.

Convivo con una enfermedad bastante mala, que me han ayudado a entender para que no me coma eso, la vida (puede provocar crisis), para que pueda vivir con ella sin levantarme pensando en que la tengo y eso no me amargue, ni a mí ni a mi entorno.

Eso es también sobrevivir...

Tras ese despertar, como decía, el superviviente no vuelve a nacer y a aprenderlo todo. En mi caso, cogí todo lo que sabía hasta la fecha como si se tratase de una madeja de hilo, la desovillé, y la volví a montar como un puzzle. No se parecía en nada a la original. Muchas cosas habían dejado de tener sentido, otras sin embargo parecían relucir en esos momentos. Como proyectos de futuro, o como líneas que todavía debían dibujarse, trazos en el aire que conformarían los próximos años.

Mi vida, qué había hecho con mi vida pasada la treintena. Pues no gran cosa. Antes pensaba que sí. En esos momentos, parecía tenerla en blanco, nada me valía ya, mis viejos valores tampoco me pertenecían.

Han pasado los años. Ahora resulta que lo mejor que hecho en esta vida es abrir un blog porque al parecer he ayudado a mucha gente. Y lo hice después de querer matarme.

No me parece que tener un blog sea lo mejor que puedo hacer en esta vida, tampoco. De hecho, mi terapeuta me cuestionó si me ayudaba a mí. Algo más estará por venir. Debe estar en alguno de esos hilos de la madeja que no vi con claridad, porque no deliro ni veo cosas que no existen. Debe estar no escrito en el futuro, porque no me va lo de “el destino”.

El futuro está lleno de momentos y temporadas de supervivencia, y de otros de disfrutar de la vida. Esto va a ser oscilante, es lo único que sé.

. . .

Primer apéndice: fragmento de un correo sobre la supervivencia

El superviviente como el que no vuelve a nacer, sino como el que vive de otra forma lo que le queda tras ese impacto.

[Además] Ahora dejan de importarme muchas cosas, o las veo de otra forma, porque envejezco y cada achaque es un golpe a un ahora ex-prejuicio. Antes de eso, años atrás, porque quise suicidarme.

Si no, de qué abro un blog y empiezo a contar todo lo que hay por ahí ni con un pseudónimo, por poner un ejemplo cercanísimo.

(…) estamos pues en ese punto cero y no hay pasado al que recurrir (...). Ese es mi argumento.

 

Segundo apéndice: fragmento de un post sobre el origen del blog

Recibo un correo que me emociona y motiva. Un escrito que produzco ofrece empatía, consuelo o esperanza a alguien. Me siento útil y eso es lo que echas de menos sin un trabajo. Llevo en este trabajo de "Carne de Psiquiatra", contratada por mí misma en algún momento emocional de esos oscilantes "mejor no recordarlo" o "un puntazo, lo tiene cualquiera", desde noviembre de 2004. (...)

Pero ahora que lo pienso [soy consciente de que mi cerebro funciona diferente tras horas de charla y en un entorno distinto], éste es el trabajo más duro que he tenido en mi vida, sin importar que no sea remunerado y origine gastos. Me involucro y comprometo totalmente como persona. Cuántas veces se me dijo que "la empresa no era mía", cuando hacía horas extras y me llevaba el trabajo hasta a mis sueños. Pues ahora, la empresa sí es mía, y considero, confieso que a veces me asusto cuando veo el contador de visitas, que estoy muy bien pagada, pues quizá sí estoy aportando el grano de arena del que hablaba en mi primer post. Gracias a vosotros, quizá sea útil (...)

(post 03/07/2007)

***

Imagen (gracias al lector V.): http://www.libertaddigital.com/multimedia/galerias/imagenes-increibles/flotando.jpg.html

31/08/2009 07:44 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Sueño pero cuando me despertaba era todavía peor

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Pesadillas.

No son malas películas, al contrario, su realización es tan perfecta que acabas abriendo los ojos para salir del cine.

Sueñas con todos los males que te acechan como persona (y como bipolar, si queréis podemos hablar por ejemplo de un ingreso), pero despiertas y te encuentras con lo más cotidiano posible: un insomnio que te va a desestabilizar en rutinas por algunos días.

Despiertas y te encuentras con la mierda de siempre, y es peor porque si estás mal, en la depresión rodeada de apatía y abulia, es una pesadilla ver pasar las horas, como decía en otro post, envidiando a la gente que puede hacer lo que te está vedado.

Y es peor, porque no es una película.

Porque escribes esto mismo con el miedo en el cuerpo, y tienes miedo a volver a cerrar los ojos, y miedo al mañana, y además escribes sin gracia alguna porque en efecto, ha sido peor el despertar.

***

Imagen: viñeta del cómic "Alien Resurrección"

21/03/2009 05:03 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Con las botas puestas

 

Hay que bañarse mañana, como en esta escena memorable de "Los visitantes" ("Les visiteurs"), pues he de acudir presentable a la cita con el psiquiatra la semana que viene y el agua de la bañera puede salir de color rosa pijama siendo benévola.

Este cóctel veraniego me putea, más que funcionar. Tampoco ayuda este frío.

Cómo odio viajar "por negocios". El "síndrome de Barcelona" empieza una semana antes de tomar el tren. Odio el AVE y sus precios escandalosos.

Me han regalado una agenda. Escribo en lápiz, es más fácil cuando cancelo otras citas por indisposición, léase las fobias habituales. Al psiqui iré a rastras si es necesario. Está claro que mi madre se asegurará de que esté a la consulta a la hora en punto.

Estoy mal, para qué negarlo. Pero peores las he pasado, eso me digo, y mañana será otro día de anhedonia, depresión y ataques de pánico que me provocan (falsas) taquicardias. A veces tengo miedo, mucho miedo, no sé a qué.

Entro a veces por aquí pero no publico los borradores, son muy pobres. En su lugar, leo vuestros comentarios en artículos pasados cuando estaba bien o regular. El blog está vivo, porque hay mucho escrito por leer, porque vosotros lo mantenéis, y os doy las gracias por compartir entre todos con esas intervenciones esta mierda de enfermedad este trastornillo.

Me repito como el ajo, pero si tenéis ganas de hablar con otros y recibir consejo, acudid a los foros de www.bipolarneuro.com.

***

23/01/2009 04:27 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 4 comentarios.

Desastre antes de la analítica

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1. Escrito a las 00.07 h.

Hola

ya me he tomado las pastis y entrado en el reino de los desposeídos mentales.

Pero qué fin de semana más rayante. Igual no se me da bien provocar porque hay quien se lo toma en serio. Hay quien piensa que he subido, cómo está el patio de aburrido para que la tomen contigo. [Me refería a algunas personas de la comunidad bipolar]

Me he puesto el despertador a las 8. Sola, pero voy a intentar ir mañana a dar la sangre y la orina, que tengo cita. Si no, pues mala suerte, pero ojalá me lo quite de encima. Es medianoche y me voy a la puta cama.

Si no voy al análisis (...). Puta lavadora, yo le pegaba una patada, que las cocacolas tendrán su culpa pero... todo suma.

Bueno, muchos besitos.

 

2. Escrito a la misma persona a las 01.03 h. para seguir desahogándome, por supuesto.

SOY UN DESASTRE.

En vez de ir a la cama como estaba en el guión, al levantarme ya tenía un hambreeee y me he hecho una ensalada con cogollos tomate palitos de pescado y lo que tenía más a mano.

Voy a reventar pero lo que como tiene nutrientes y algo es algo. Si he cenado de p.madre mi pegucha de pollo entera...

Dudo mucho de que después del atracón esté respetando las ayunas, y de que tenga fuerzas -la comida me las saca, paradójicamente- para salir pronto de casa.

Lo dicho: no soy quién para hablar. No mejoramos del todo, no, y llevamos años en ello. ¿Qué nos vas a decir? A la mierda con todo este rollo y a vivir.

. . .

De los archivos de e-mails de Blue, hace cosa de año y medio o más, la víspera de una analítica, cuando tomaba la pastilla del hambre nocturna compulsiva, aka quetiapina, aka seroquel. Por supuesto, rompí el ayuno necesario y tuve que pedir hora de nuevo. Qué mala leche saco a veces, eh?

Gracias, amiga, qué paciencia tienes... amiga Myriam, como escribes tú, TKM.

***

04/12/2008 07:46 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Este verano está loco, loco, loco

Hay rutinas que si cambian... mala señal. En la llamada de rutina y reporte de ayer, Henri me invitó a su dúplex unos días "de paso" hacia Barcelona, como el año pasado.

Vamos bien, le contesto, porque ya me veo el plan. Como nos tiramos un mes deprimidos, no sé si es buena idea la verdad. Me replica que serían pocos días... me lo estoy pensando. He de ver qué hago con un billete de tren que ahora mismo es papel mojado por la huelga de maquinistas, así que en estos momentos todo está abierto.

Es tiempo de matrículas y cuatro licenciados de mi época (no todos bipolares) van a reincidir. Eso es que no recuerdan sus tiempos mozos como universitarios, pero si un terapeuta te anima, pues claro que puedes hacerlo, la ilusión se impone y poco más hay que hablar. Reconstruirse uno mismo después del "te comunico que tu diagnóstico es Trastorno Bipolar" puede llevarte a cualquier parte.

El bicho nocturno que llevo dentro me agradece el fresquito de la madrugada tanto, que esta semana lo estoy aprovechando, al coste de no estar en el mundo de los vivos durante el día. Ya se sabe, el sueño se va a la porra y con él, todo lo demás... pero ese calor... ay. Y M.Amèlie miró mal mis dos nuevos sombreros, "de guiri", pues bueno, turista occidental pareceré... si salgo a la calle. Son las 11.30 y todavía corre un poco de aire fresco... cesará pronto.

Mando sms a quienes he dejado plantados estos días dando señales de vida. Una de las llamadas me sugiere que si esto del sueño lleva ya tiempo así, quizá podría... ingresarme. De repente, sí me despierto. Pero a quién se le ocurre, el ingreso es por causas mayores, no por descontrol en el sueño.

Es un hecho que la moral me cayó algo más durante esta semana. Siempre se puede caer más bajo, pero no tengo ideas suicidas. De ser así, pediría ayuda hasta para hacer la maleta con la cual ingresar en alguna parte, por supuesto facturada en el AVE de antemano.

Llevo ya tres semanas con la nueva pauta del psiquiatra. Ya he retirado un fármaco de los que llevaba años tomando (quizá por eso también me cueste dormir), y oh sorpresa, la nueva pastilla no parece afectarme. Como siempre estoy atontada o por calor o por sueño o por estar espesa por otros efectos secundarios, directamente, igual es eso lo que me impide advertir nuevos efectos secundarios, o es que se suman a los de siempre y no lo advierto.

Pero no hay mareos... bueno, el de hoy no cuenta. Cuando me disponía, bien de ánimo (porque si a las 7 a.m. estoy despierta, aunque no haya dormido, me siento activa), a atacar a lo que por volumen debería ser un lavavajillas lleno... me he topado con las bayetas que dejé en remojo para lavar y desinfectar.

La náusea ha sido espontánea. Menudo vomitón. A Henri le ocurre lo mismo con la lejía y nos hemos enzarzado en esta conversación marujil un ratillo, a ver si cambio de producto de una vez, pero mientras, estaba bebiendo leche que es lo mejor para esa intoxicación. Pero poco hemos hablado, porque él ha dormido pocas horas esta noche, se disponía a volver a la cama con algún extra farmacológico en el cuerpo. Eso debería haber hecho yo... antes de decidirme a abrir el blog.

Quizá porque esta semana tuve que tirar una planta de la familia de los cactus a la basura... por falta de riego, supongo, porque estaba marchita, o quizá fue por el sol que castiga tanto. No no no, no puede ser, hay que regar las cosas, desde plantas a amistades, o a tu página web. Aunque ande muy peleada con Internet hace muuucho tiempo.

Es una locura (con explicación neurológica) no sentirse tan deprimida cuando todo el mundo duerme, y esconderse en la cama y del mundo y de los teléfonos cuando te está llamando todo el mundo. El primer día que mi cabeza al parecer decidió no existir, a pesar de los teléfonos que sonaban, fue precisamente el de mi santo. A quién se le ocurre felicitar el santo. Pues a todo el mundo que sí consulta sus agendas. Todavía he de devolver llamadas, pero de día no me apetece telefonear, sólo a mi madre para tenerla al tanto.

De día no me apetece vivir. De noche no me acuerdo de que no me apetece vivir.

Contradicciones para mí muy significativas de mi condición de single solitaria sin trabajo (esto ya merece una terapia), además de una depresión apato-abúlica que ya se extiende hasta decir basta, y que de nuevo esperamos atajar con medicación... y ciertas tareas.

Pero no estoy haciendo los deberes que me marcó mi psiquiatra. Para eso salí hecha polvo de su consulta(?). Para encima sentirme peor ahora por no poder con ello, algo que rompería este absurdo círculo vicioso, aunque advertida estaba de que me costaría horrores. Y más, sola.

Malos momentos los hay para todos, por supuesto. Me repito quizá cuando afirmo que no sufro, en general.

P.D. Gracias por vuestros comentarios, pero ya sabéis que últimamente no estoy para nada. Yo también os quiero, si no, esta página hubiese dejado de existir hace un año.

***

20/07/2008 11:35 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Pasitos en compañía antes de salir

Hacía días que no hablaba con Henri, de modo que había mucho que contarse y la conversación se alargó 1h 48 m. Pensé: es el momento de atreverse a fregar los platos. Ojalá tuviese lavaplatos pequeño, porque lo hubiese llenado y la cocina tendría siempre mejor aspecto. Mientras los enjabonaba, sentía ansiedad por el solo hecho de pensar en tener que aclararlos. Escuchándole, el mal momento fue más llevadero. Tardé unos 20 min. en la tarea. No soporto los platos mal fregados, encontrar grasa.

Para variar, no tenía hambre. En ayunas nunca estoy, mi descafeinado y a veces un té rojo. Pensé en lo que me había recomendado I. el colega.: que antes de salir de casa, al menos un vaso de zumo. Lo he tomado en plan sí señor y además un plátano. No me entra la comida hasta la segunda parte del día y ahora como cualquier cosa, para eso me he aprovisionado de precocinados que caliento en un descuido mientras por ejemplo veo una película. He de comer como los niños, distraída.

Me había vestido en plan sí señor porque tenía que ir al terapeuta. Ahora me aprieta todo, me da angustia vestirme y menos con cosas ajustadas, menos mal que hay alargos para sujetadores.

No, ducha fue ayer, mejor dicho baño completo y depilación. No me veía hoy con fuerzas, así que mínimo aseo para no oler a sobaco. Una sola cosa, haz una sola cosa o te desmoronarás.

Hay que sacar dinero, hay que coger el metro, hay que llegar a la consulta. Faltan dos horas y en teoría ya puedo salir. Podría aventurarme a comer un menú fuera, pues tengo tiempo y me siento débil, me faltan nutrientes y me falta hambre, pero si te los sirven y los has escogido, puede funcionar, aunque sea un lujo, como raramente fuera de casa.

Mientras escribo, noto cómo el espíritu abandona mi cuerpo. Es un esfuerzo teclear. Es un bajón, sin pilas. Al menos, no hay ansiedad. Ayer la ansiedad me atacó en plan puñalada en las costillas, cómo dolió y después me sentí fatal, mareada y medio muerta. Prefiero la versión ansiedad en la que me pongo a sudar como un pollo, se me mojan los cabellos y la ropa, porque no duele, sólo te destempla. La otra versión de ansiedad que tengo es la de taquicardia o ahogo. Vaya, que no puedo escoger pero por ahí van los tiros y parece que mi sombra es un francotirador.

Me va a faltar una pastilla en dos días, pero ya no tengo fuerzas para ponerme a ello en el día de hoy. Si salgo viva de la terapia, aunque tenga que volver a casa en taxi porque ya me falle todo, ay!!!!!!, firmo.

El bajón sigue ahí, y ahora cómo salgo de casa. Llamo a mi madre, que coma algo, una tortilla aunque sea. Se me revuelve el estómago, si no como es por algo y casi puedo oler una tortilla francesa, asoma una náusea. Le digo que tengo un precocinado de esos de microondas, mientras hablo con ella lo "preparo". Es poca cosa y de dudoso sabor, es tan insípido que no me da asco. Nutrientes, punto. Soylent Green?

Me quedan 20 minutos para salir. Menos mal que llevo preparando 4 horas el tema.

Me pone mala escribir, me está entrando un ataque de ansiedad. Corto.

De los archivos de Blue.

***

22/05/2008 09:15 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 10 comentarios.

Consejo estúpido antes de ir a terapia

No te tomes una coca-cola antes de entrar.

Te da el speed y eres una ametralladora con la lengua.

Luego sales y te das de tortas en el mismo ascensor.

***

21/05/2008 00:08 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Ataque a duo

Tenía una amiga (también bipolar) al otro lado del teléfono y la charla estaba animada por el tiempo transcurrido desde la última como ayer en otro caso, pero pip-pip----pip-pip----pip-pip me obliga a "oye ahora te llamo, tengo otra llamada entrante", que atendí pero acabó bruscamente cuando me dejó K.O. una puñalada en el costado izquierdo, en el mismo punto que el otro día. Maldita ansiedad. Cuando me recuperé un poco, la volví a llamar.

Al poco, le ocurrió a ella. Blue, no me es posible hablar, no es sólo el aliento perdido, es que me duele.

Y va y me dice: ***, me has contagiado el ataque de ansiedad. Risas. Si es que a mí me sigue doliendo...

O ríes o lloras, mejor lo primero y tomárselo casi a coña, porque te preguntas ¿pero qué hace la ansiedad pinchándote por debajo de una teta, a ver?

Fue muy curioso, como si en efecto se hubiese contagiado. cosa que es posible pero no sé hasta qué punto probable.

Cosas que nos ocurren, sin motivo alguno... ¿por qué no al mismo tiempo?

No es que me quede mucho aliento, pero llamo a mi madre para contarle lo del ataque a duo, le gusta que a pesar del mal trago nos lo tomemos así. Claro, en compañía es diferente.

***

14/05/2008 07:42 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 7 comentarios.

Día "no puedo"

Los que han pasado una depresión ya saben qué es eso: nada, no poder hacer nada.

Ahora puedo porque por fin he comido algo, la cabeza hizo su click cómo no a eso de las seis pero no me dio tiempo a acabar de vestirme (la calle! la calle!) porque entonces empezó un ataque de ansiedad.

Escribo con una benzo bajo la lengua, a ver si baja la taquicardia.

Los que han tenido un ataque saben que luego "no puedes", tampoco.

No me sorprende que sí pueda escribir en estos momentos. Los ataques son tan cotidianos que menos hacerte la manicura...

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24/04/2008 18:45 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Weird Tales Núm.2

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¿En qué día vivo?

¿Hoy es fiesta, en serio?

¿No tenía que haber ido a alguna parte?

¿En qué mundo vivo?

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20/03/2008 19:07 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Weird tales

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Dónde estoy.

Con quién estoy.

Qué ha ocurrido.

 

Que te has quedado dormida a eso de las siete y pico de la tarde mientras veías una película, y ahora te despiertas, entre sueños. Y por si barajabas el meterte en la cama, no sé cómo ha sucedido, lo cierto es que algo has apretado porque en vez de la peli ha saltado otro archivo y estás en una sesión house de las que despiertan del todo.

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19/03/2008 04:05 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Disco-gym-noche

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La regularidad y yo estamos definitivamente reñidas.

Ayer no valía para nada, estuve vegetal. Pero hoy me pegué una paliza buena en el gimnasio, a mi ritmo de principiante, tooodo poooco a poco. Es increíble el poder del ejercicio. El otro día coincidí en msn con Valpro (colega y seguidor del blog), y nos pusimos un poco al día. Afirmó muy contento y convencido que gracias a la práctica diaria de deporte se sentía mucho mejor. De hecho, entre una cosa y otra, ha remitido. Es posible, sí, no se está nunca a salvo de recaer pero se puede llegar al equilibrio, a la eutimia. Le felicité de corazón.

Salgo machacada, pero en realidad el esfuerzo no ha sido tanto. Porque noto que mi postura está corregida, voy erguida con una marcha... que se nota, se nota hasta en la casa. He decidido poner orden en un sector imposible (últimamente, eso era cosa de la asistenta), y además durante la tarea me he topado con algo que me ha dado una idea para decorar una pared. No es hipomanía, es actividad, pero si sigo con este ritmo habrá que tomar medidas, lo sé, y ahí tengo el cuaderno de rutinas y bipolaridades para dar informes a mi médico. Tendré que contar que estoy con la menstruación, también, que suelen ser "días buenos" cuando le toca al ovario no depresivo.

El movimiento trae movimiento, es la inercia. Sólo eso explica por qué he empezado a escuchar música (¡Por fin!), y no de la tranquila. Mucho house, hoy. Y Non Smoking Orchestra. El Reload de Tom Jones (¡Cuánto tiempo!). Los remixes de Moby. Y lo más cañero en plan disco-funk entre mis mp3. Por poner un ejemplo, cuando estoy con marcha, no me canso de oír esta canción en versión radio o en mixes:

http://www.youtube.com/watch?v=z2KROs72tzo

Pues me he puesto los tacones y he bailado en casa, otra actividad que ha desaparecido con el tiempo de mi vida. Antes (trabajo, pre-diagnóstico...) bailaba a menudo en el salón, no sólo en discotecas. Pero hoy sólo un par de canciones: tenía mucho trabajo, y lo peor es que no me divertía.

. . .

Cuando me siento bien, cosa que ahora mismo atribuyo al deporte (llevaba días hecha una braga con ansiedad), luego ocurre una de estas dos cosas:

1. El día después toca cambio de tercio (tema que salió recientemente en el blog). A veces lo pago más de un día. Hoy "amanecí" después de días tontos.

2. Hago travesuras. Ya que estamos bien... aprovechemos.

Tomé las pastillas a su hora, más o menos medianoche. Noté su efecto sedante a eso de los 45 min. como es habitual. Pero estaba liada en mis cosas, y me forcé a seguir un rato más.

A la media hora quizá, ya había superado "la barrera" del sueño. He cenado entonces (no comment). Volvía a estar despierta. Como si acabase de levantarme por la mañana, pero bien activa. Y voy y me tomo un té, oleee.

Y he seguido con mis quehaceres. Cuando me da por organizar algo, parar tampoco es bueno, porque mañana igual (seguro que) es nunca para acabar una tarea. Eso es esprintar y también pasa factura, pero para mí era importante continuar.

Sé que este insomnio no va a beneficiarme. Pero la noche ha dado mucho de sí. Cómo me gusta disfrutarme con el cerebro lucido y activo, sobre todo activo, porque me paso el día atontada. No me va rápido (sería una mala señal y debería tomar medidas), simplemente funciona bien cuando pasa el mareo y si se enciende con música. Me siento tan "yo" por la noche... ay, ese búho que llevo dentro.

No sé si dormiré más tarde, o ya de día, o iré primero al gimnasio. El deporte está demostrando que es beneficioso para mis neuronas. Quizá Valpro me dio el empujón definitivo y deba agradecérselo algún día, aunque el trabajo de fondo lo hizo Henri estos meses atrás.

. . .

Hablo de una travesura. En realidad, es saltarme las normas (ver auto-sermón publicado hace pocos días) de forma tan descarada que en un hipotético carné por puntos del bipolar, me hubiesen sacado al menos dos. Irresponsable. LO SÉ (¿le pongo negrita?).

Situación actual: son las 6.44 de la mañana. No oigo pajaritos porque uso auriculares. Tomo un descafeinado instantáneo. Tengo abiertas muchas aplicaciones en el PC, y hace un rato abrí el blog.

La juventud, por definición, necesita saltarse las reglas. Cuando uno ya no es joven, entonces ya se le llama directamente excéntrico.

Pues bueno. Pues vale.

http://www.youtube.com/watch?v=QvT3qN25juY suena ahora, no la conocía. Estaba tan desconectada de la música... hasta que me la pusieron en el gimnasio, me sonó a rayos la primera vez, pero ahora la asocio al ritmo, ritmo en mis horas, esa actividad que tanto ansiaba. Mañana, dentro de unas horas, no se sabe, pero hoy no vegeté.

Para celebrarlo... algo que suena ahora y además de transmitir esperanza, "sube": http://www.youtube.com/watch?v=5lo4IIgOaF4

Quizá esté en buen camino, o quizá esté entrando en una hipomanía "primaveral", estacional. Pero ¿y si la depresión está por fin remitiendo? El TB descoloca, nunca sabes qué pensar, si tu conducta es enfermiza o normal dentro de lo exógeno, de las cosas que le pasan a todo el mundo y le provocan emociones.

Prefiero pensar que me ocurren "cosas humanas": que estoy abriendo horizontes poco a poco fuera del mundo bipolar, que he conocido a alguien, que mi cuerpo se desentumece y despierta, que el tiempo es magnífico, mi monitor un encanto, y que me tocó el ovario benigno.

***

Imagen: http://differentisdangerous.blogspot.com/2007/11/open-your-box-02.html

Canciones: Swastika Eyes (Primal Scream); The sun always shine on tv (Milk inc.); One Headlight (The Wallflowers con Bruce Springsteen en directo).

05/03/2008 06:46 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 4 comentarios.

Menstruación en versión mixta

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De los archivos de Blue

Ayer fue una pesadilla. He dormido unas ocho horas pero tengo la cabeza más tranquila. Con el insomnio, y sin poder dormir durante el día, haciendo haciendo al final el coco se me había puesto en modo multitask.

A diferencia de los viejos tiempos antes de tomar pastillas, estaba lúcida, pero sólo hasta que me topaba con alguna laguna en la memoria y entonces pasaba a otra cosa. Iba de un lado a otro de la casa a veces, y de una aplicación a otra en el PC, pegándome unos chutes de bytes exagerados. No sabría numerar cuántos mails envié, ni cuántos chats tuve, ni cuántas gestiones solucioné, ni cuántas llamadas telefónicas atendí o hice. Muchas, muchas para ser un momento en el cual ejecutar decisiones quizá no era el más adecuado. Desde fuera, se me vería no si como una loca (no era para tanto), sino disparada, indispuesta digamos "bipolarmente".

Hay un tema en esto que me ha preocupado mucho. Mientras estuve "arriba", que era más mixto que un sandwich como dice Myriam, "olvidé" tomar las pastillas.

¿Olvidar? Lo que ocurre es que ese yo en mini-episodio o lo que sea que tengo no quería dejar de estar despierto. Y no podía dormir, la cabeza le iba demasiado rápido. He de reconocerlo, y se lo diré a [mi psiki]. Sé que estaba mal porque yo no era yo, yo sí tomo las pastillas a su hora y me acojonó sentir cómo estaba siendo regida por la enfermedad. Miedo sentí al ver que de nuevo tenía a la bestia dentro. Que yo había decidido irme a dormir a las once, pero no sé quién estuvo despierto hasta las 4 de nuevo. Ahí fue cuando ya me asusté del todo, y no eran horas para llamar a nadie. Menos mal que ya no tengo ideas suicidas, porque cuando no eres tú ahí puedes quedar atrapado.

Ya no tengo esa taquicardia mental. Pero reconozco que las horas pasaban y yo no tomaba las pastillas, porque estaba escribiendo y no podía dejar de hacerlo. Han hecho bien en prohibirme que escriba, pero "los precios" de todo me parecen caros. Tendré que hablarlo de nuevo. No quiero abrir ese escrito para corregirlo, porque me volvería a atrapar.

Parar actividad, me digo, parar actividad... hoy nada de acelerarme haciendo y deshaciendo, hoy tranquilidad y buenos alimentos, porque tampoco comía, como en los viejos tiempos.

Menos mal que acabó llamando [mi psiki] y dado el estado de mi coco, que describí con todo detalle, me subió algo la medicación. En tres días veremos. No me apetece lo más mínimo entrar en episodio mixto otra vez, y sé que esto ha pasado por la regla, porque fue bajarme y supongo que el coco hizo su switch, si no de qué el no poder dormir.

Me siento muy débil. Ayer también, el día fue larguísimo y no me sostenían las piernas, pero la cabeza iba por su cuenta.

Voy a apagar el pc.

. . .

P.D. Con este texto antiguo, creo que acabo con la "trilogía de las menstruaciones": la depre, la hipo, y ahora la mixta.

*** 

27/02/2008 15:35 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Ni en manía ni en depresión tomes decisión

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(Frase atribuida a Pepa)

 

Ya estamos de nuevo aquí (en el punto preciso en el que hay que hacerlo), diciéndonos esto en plan mantra:

- Ni en manía ni en depresión tomes decisión

- Todo pasa

Nuevo ajuste de pauta: sube el antidepresivo, cambio en el "extra" para momentos jodidos de ansiedad.

Se acabó la eutimia de la que me hablaron el pasado 6 de julio. Estuvo bien, este mes, más o menos, porque ya se cocía algo. Desde luego, estuvo mejor el mes pasado, pues llegué eutímica a la consulta.

Hay que joderse, esto es así. ¿Patrón estacional? Pues va a ser que este año, de momento, no.

A aguantar el temporal, se acabaron las citas (en taxi fui a buscar a un amigo que llegaba a Atocha-Renfe) y a aprovechar los momentos "buenos" o "normales", los respiros que me dé la cosa, me los ha dado esta semana y me los dio la última vez que si bien me dijeron que no era un episodio sino "picos" depresivos.

No sé si he entrado en episodio, sí sé que estoy depre, pero una ya le tiene cogido en algo el tranquillo y por ejemplo, puede escribir. Lo hacía en piloto automático, lo hice en otros momentos malos... y sin anunciar mi estado anímico del día.

No pasa nada, y todo pasa, y la pauta ya está ajustada para que mejore en unos días, cosa que no es cuestión de fe. Confío plenamente en la medicación que tengo pautada y en el criterio de mi psiquiatra.

No tomo decisiones, pero se dibuja la de ir al pueblo de mi padre, con él y los olivares.

***

De los archivos de Blue (texto antiguo que dejo sin fechar).

Como lo de ni en manía ni en depresión me suena a tierra extraña, qué mejor que "La dimensión desconocida" o "Twilight zone" para ilustrar, porque puedes equivocarte al tomar una decisión en menos de 25 segundos:

http://www.goear.com/listen.php?v=8945d8b

A ver qué día puedo meter esto bien:

Estamos en pruebas todavía, no consigo escuchar la canción con el objeto insertado.

***

24/02/2008 13:32 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Desmemoriados

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Pregunta un lector en un extenso comentario (algún lector puede contestarle? Está en el tema "bipofamilias y parejas" )

en definitiva quiero saber si la perdida de memoria a causa de los medicamentos, puede ser tan extrema

Yo no sé si el tema que plantea tiene que ver con un cambio de opinión (en la adolescencia es lo suyo, ir de flor en flor, y a los 40 sostengo que también se da el fenómeno), o que su amiga tuvo un mini-episodio eufórico y luego bajó... Y ¿qué hay acerca de que todos los humanos decidimos dar carpetazo de vez en cuando, olvidar un tema, deliberadamente para daño del afectado? En ese caso, me dolería que el otro achacase el tema, como tantos otros, al TB.

Pero lo de la memoria sigue siendo inquietante. Creo que el factor edad nos pesa a todos: vamos olvidando información al parecer no relevante. Y me atrevo a afirmar que la medicación sí tiene un papel importante y más que interesante.

Hace mucho tiempo que noto una gran pérdida de capacidad en mi memoria. Pero se refiere a las cosas que aprendí o intento estudiar, no a las vivencias sentidas. Me estoy documentando sobre el tema, pero lejos de proporcionarme tranquilidad, me asusta mucho lo que estoy leyendo, que no aprehendiendo, por precisamente esa nula capacidad de retención. Debería reproducir algunos párrafos con el tema "Lecturas"...

Un dato, y también le pasa a H., es que ambos perdemos la atención muy a menudo. Es frustrante ver una película en el cine o la TV, y no poder dar marcha atrás medio minuto que te has perdido en una desconexión que no puedes controlar. Ahí, creo que hay daños importantes en la forma de funcionar del coco. Como paliativo, podemos grabar programas y tenemos los DVDs. Al mando no le importa que tengas que rebobinar cinco escenas. Ni al pobre libro: eres tú el que se da contra la pared cuando no avanzas.

Sirva esto como ejemplo. Texto e imagen procedentes de

http://www.jpimentel.com/ciencias_experimentales/pagwebciencias/pagweb/la_ciencia_a_tu_alcance_II/fisica/Exp_fis_vasos_y_papeles.htm:

¿Por qué la hoja de papel no se desprende del vaso?

Es harto conocido el experimento con una hoja de papel que no se separa de los bordes de un vaso con agua puesto boca abajo. Su descripción aparece en muchos libros de texto escolares y de divulgación científica. Por lo general, este fenómeno se explica de la siguiente manera: la hoja de papel experimenta una presión de una atmósfera por abajo, en tanto que desde arriba sólo la empuja el agua cuya fuerza es mucho menor (tantas veces menor como la columna de agua de 10 m de altura, correspondiente a la presión atmosférica, es mayor que el vaso); el exceso de presión aprieta el papel a los bordes del recipiente.

Si esta explicación es correcta, (...). Es evidente que esta explicación corriente del experimento no sirve.

Pues bien, lo leo y lo entiendo, que soy o era de ciencias. Pero luego, no lo recuerdo, no lo retengo, de forma que sería imposible que se lo explicase a alguien. Me encuentro en el preocupante punto de haber olvidado mis estudios básicos. Los recuperé una vez a lo bestia, en mayo de 2003, pero entonces estaba en un punto maníaco. Ese boom de información enterrada fue parte del episodio.

En lo que refiere a destrezas, sigo siendo capaz de manejarme con los idiomas, y si no recuerdo es por falta de práctica. Por ejemplo: dudo mucho con el catalán. Destrezas de la vida? Lo paso fatal llenando bolsas en el supermercado, y no hablemos de plegar el carrito de la compra.

¿Frustrante? Si te comparas con "antes", por supuesto. Si miras hacia donde debes, es parte de la mochila, así que a caminar y a consultar enciclopedias o gastar el botón "REW".

Dice mi psiquiatra que es más bien atrofia que deterioro cognitivo. Pero al parecer hay fármacos que lo fomentan.

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22/02/2008 08:56 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Silencio, música, miedo, acción

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Silencio. Mi psiquiatra casi rió con la paradoja de que viva en una calle tan tranquila que parece de pueblo casi, en una megaciudad como Madrid.

Silencio. Hace mucho tiempo que no escucho música. La TV, de adorno.

Silencio. El ruido de una lavadora me irrita tanto... tengo dos pendientes.

Silencio. Para que los vecinos no sufran del sonido de una película después de medianoche, la disfruto con auriculares. Luego ocurre que bajo la basura y el camión ya ha pasado.

. . .

Música. No tengo ánimos ni para ordenar mis discos. No bajo música.

Música. Ayer no tuve ánimo hasta que me puse un par de veces lo último en sensibilidad y buen hacer: http://www.youtube.com/watch?v=qz7vGW2_5c0 que me transmite tanta esperanza. Hay magia en esta Adele.

Música. Hoy no he despertado de verdad hasta que el chute que me propuso ayer Dani en un comentario ha empezado: y tanto que me elevo. http://www.youtube.com/watch?v=N3LDAl2V9jg del sofá que me engulló ayer noche.

Música. Le falta música, ritmo, vida a mi vida. Si es que me falta vida, directamente.

. . .

Miedo. Hace días que me muero de miedo. Ayer me quedé en el sofá por miedo a meterme en la cama. Necesitaba que me contasen una historia para dormir.

Miedo. Me veo rodeada de gente y la ansiedad me hace sudar de arriba a abajo. Llego a casa y descarto volver a bajar a dar ese paseo que necesito.

Miedo. Lo supero a saltos, doy un salto de vez en cuando, como si cogiera una bocanada de aire, y luego vuelvo a la posición inicial.

Miedo. A perder la tranquilidad, si en ello me va perder la cabeza.

. . .

Acción. Salir de la protección de edredones, mantas, sudaderas, todo lo que arrope y dé calor. Movimiento es calor.

Acción. La ducha no engorda. Me gusto más cuando  huelo a jabón.

Acción. Retomar la lista de tareas pendientes: cada una de ellas puede ser una razón, que no excusa, para bajar a la calle. 

Acción. Dejar de escribir. Dejar de pensar en el miedo y apartarlo de mí cuando venga una ola.

. . . 

Valoración. Lo del consejo terapéutico está muy bien en el papel pero sólo vale en tres dimensiones.

Pronóstico. Probabilidad: 20% precipitaciones. 

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Imagen: http://www.inm.es/ 

13/02/2008 14:54 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Es a mí a quien tenías que llamar

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la pena es que no estaba yo tampoco demasiado bien para ayudar.

Ante una crisis bipolar, es a otro bipolar a quien necesitas, alguien que sepa por su carne dónde estás y se asuste lo imprescindible, pues hay que actuar. No importa que esté en la otra parte del país. Llamas para que te diga lo que ya sabes, sencillas instrucciones que no lo son cuando uno está mal. Simplemente necesitas que te conduzcan a donde tú ya sabes, que hagas lo que ya sabes pero no puedes cuando te encuentras solo y mal. Hay que tener aplomo, desde luego.

Más tarde o al día siguiente, todo ha pasado, y das gracias, te las dan, y comentas lo sucedido. Siempre se aprende por las dos partes. Estos episodios asustan, y también nos colocan donde debemos: a ser conscientes de que no estamos a salvo.

Es bueno saberse miembro de una red donde das y te dan la mano cuando falla el equilibrio.

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Imagen: http://www.3bajocero.com/imagen_corporativa/telefono_esperanza.php 

10/02/2008 14:14 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Genio ante el lado oscuro

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Conozco bien la disforia, la he vivido durante muchos meses, y la he visto muy de cerca en otras personas. Me echaron de un ambulatorio de salud mental por montar un pollo (por algo solucionable con diálogo) como el que describes [...].

Creo que la disforia es el peor episodio o estado que puede tener un bipolar. Me costó mucho, mucho, superar ese episodio, sin acabar conmigo misma. Es a lo que más temo, a recaer ahí.

Yo he sido un monstruo, alguien sin modales ni respeto por los demás, por culpa de los síntomas de la disforia. Y no me place ni el recuerdo, yo no soy así. La terapia y el tratamiento hicieron que mejorase de esos síntomas y volviese a ser la persona reivindicativa y vehemente que fui siempre, que sí se sale de sus casillas con determinados temas, pero recuperando mi educación. Y lo mío también era "de manual".

Todos somos de manual, que para eso el CIE y el DSM tienen líneas a mogollón para etiquetarnos.

Los bipolares sí solemos practicar la violencia física con nosotros mismos, (cosas que pueden ocurrir) autodestruyéndonos con drogas o malos cuidados, autolesionándonos, llegando a su máxima expresión que es nuestra propia muerte. Claro que hay excepciones, hacia los demás. Son las que salen en los programas de sucesos y nos estigmatizan más. En esta página hay un artículo buenísimo del Dr. Carlos Sánchez al respecto.

Creo que es un tema que deberías trabajar, con terapia aparte, de por vida si es necesario. Y me parece una barbaridad que te ampares en que no irías a la cárcel, pero bueno, ¿acaso tu psiquiatra te dijo eso? ¿Un abogado?

"Pero por otra parte, sé que si cometiera un acto mortal no iria a la carcel si no que me meterían en un psiquiátrico y a los 3 o 4 años, saldría de allí."

No puedo tolerarlo, no sin decirte abiertamente lo que pienso, porque en esa línea me estás diciendo que eres pre-criminal como si nada.

Has de dejar de acomodarte en eso, en suma. Soy tajante, lo sé, pero no puedo callarme ante tu actitud que ahora defino mal como autocomplacencia.

No podemos ampararnos en la teoría, en los manuales. No podemos pedir perdón una y otra vez sin hacer nada más que decir ay, es que no puedo hacer nada, ay es que soy de manual. En esta línea, esto escribí acerca de lo que sufren los otros y luego nos es devuelto:
http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/081402-perdon-incondicional.php

Te aconsejo que pidas ayuda, que vayas a terapia con psicólogo o con quien haga falta, porque el psiquiatra sólo te va a medicar.

En otro artículo sostengo muy firmemente que depende de cada uno de los miembros de la comunidad de enfermos el respeto para el colectivo, y que eso es algo que debemos trabajar tú, yo y todos:
http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/060101--lucha-.php

Y si he de ser coherente con eso, he de decirte que flaco favor haces a la comunidad.

No pretendo que leas mis artículos, pero sí quiero argumentar en la medida de lo posible sobre este tema.

Mi deseo para ti pese a mis duras palabras es bueno. Espero que en algún tiempo veas un futuro con paz de espíritu (te aseguro que la hay, tras la disforia, que todos podemos remitir) en vez de imaginarte en un psiquiátrico penitenciario con remordimientos por un crimen que podía haberse evitado.

Blue

. . . 

Colaboración en Bipolarneuro. Hilo completo (hay más): http://www.bipolarneuro.com/foros/index.php?topic=3011.0

Me dije: estás mejor, exteriorizas emociones diferentes, y antes las tenías. Ya. no es el todo me da igual. Pues no, no me dejó para nada indiferente lo que había leído. Si soy capaz de reaccionar ante un punto de vista distinto del mío y charlar más o menos amistosamente es todo un avance. Hace poco, ya digo, si lo he leído no recuerdo, si he oído tampoco.

Y me dije: tienes obligaciones, para qué estás conectada. Me dispuse, pese a la flojera de mi cuerpo, a cerrar la maleta. Porque menudo madrugón me pegué yo solita, lo mismo que hoy.

Y a media tarde, sentada en el tren, escribí un post "En tránsito..." O sea, estoy en Barcelona. Por unos días, con la agenda llena y el "me encuentro bien hasta que se demuestre lo contrario".

Le mando un abrazo muy gordo a Myriam. 

*** 

Imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:G-Protein.png 

11/01/2008 07:34 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Cube reiniciado

A finales de septiembre...

15.56. Estoy en la primera planta. Henri se ha quedado dormido abajo, en la chaise longue. Le despertaré dentro de un rato para comer. Le han prohibido dormir hoy, pero tiene que descansar algo, porque se pasó la noche en blanco y sin parar.

Este descontrol horario obedece a una razón. Ayer tomamos las pastillas juntos, y cuando me quedé en coma, él me ayudó a subir a mi habitación. Pero él no llegó a tocar su cama: se conectó, y más tarde limpió y ordenó la casa. Cuando por fin he despertado, y he visto el salón, ordenado como para pase de revista, he pensado: ha ciclado. Sin pegar ojo, pero hiperactivo.

En el prospecto del antidepresivo se advierte con claridad: dice algo así como que está contraindicado en estados maníacos. 

De eso ya hablé en otro post. Por eso se ha de controlar mucho la evolución. El "milagro" está aquí: hace una semana él estaba en el pozo, pero hoy se siente como hace mucho tiempo. La autoestima muy alta, qué sexy soy, muchas bromas... ya se veía venir ayer. Se quedó una amiga a dormir en la casa. Se retiró antes que nosotros.

Henri: ¿te has tomado las pastillas?

Amiga: ¿quéeee?

Blue: JAJAJA.

Henri: JAJAJJA. Anda, si ésta no toma.

JAJAJAJA.

Henri: nada, quien entre en esta casa, ha de tomarse las pastillas.

Nos partíamos de risa. ¿Le damos simplemente a chupar una de las nuestras? Se quedaría dos días durmiendo. La cosa da lugar a mucha coña.

. . .

No es bueno que el bipolar en episodio hipomaníaco esté solo. No es bueno que el bipolar en episodio depresivo esté solo. Me alegro de estar aquí, aunque me come la preocupación. Siempre hay que tomar alguna decisión, y no es bueno hacerlo cuando se está bajo los efectos de la enfermedad. Intento ayudar, pero tiendo a sobreproteger y odio convertirme en figura materna.

Lo que más rabia me da es que no sé qué hacer, y que en este aturdimiento, me avergüenzo por ello, le trato con pinzas, como si fuese un niño. No, no lo es y lo sé, porque he estado ahí y siempre se está lúcido. No quiero que suba más, eso es todo, porque ese es el peligro. Por suerte, él es plenamente consciente de todo, y llamó a su psiquiatra. Es decir, que el diagnóstico hipomanía es oficial, y su pauta ha vuelto a cambiar. El procedimiento parece ser el de siempre: baja antidepresivo, sube antipsicótico.

Ver ciclar a otro es espectacular. Tener la montaña rusa en casa: en una semana, todo ha vuelto del revés. Y para mí también: sin salir de mi estado vegetativo, es evidente y así me lo han hecho saber, que he completado un ciclo vital. Empiezo a verlo y aceptarlo, pero es otro tema y debo seguir reflexionando sobre ello. A poder ser como ayer, sentada frente al mar y con la vista en la transparencia del agua, y en esos colores Blue-mediterráneos a los que pertenezco por el simple hecho de haber nacido en estas costas.

***

09/12/2007 10:41 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Desconcierto en propia casa y con propias pastillas

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Ayer por la noche entré en mi casa.

Con la depre en la maleta, pero me alegró reencontrarme con mi espacio.

Cené algo ligero. Tengo media nevera caducada, después de dos meses.

Me tomé las pastillas.

Puse una manta y un edredón en la cama.

Estaba exhausta, pues apenas había dormido en dos noches por los nervios del viaje.

Al ratillo, me di cuenta de que...

 

me había tomado las pastillas... DE LA MAÑANA.

 

En mi vida (de bipolar) me había pasado!!!!!!!!!!

No lo pensé demasiado: me tomé las de la noche.

Menudo globo pillé.

Me dio por comer pipas de girasol con sal.

He dormido poco... unas 7 horas.

He de consultarle el tema al psiquiatra...

... porque automáticamente, la costumbre, me he tragado (¿de nuevo?) las pastillas de la mañana.

 

P. D. Mañana... la segunda parte.

. . .

15.26. Segunda parte

Y menudo globo llevo. Me siento colocada. En una consulta-exprés, me ha dicho el psiki que es normal mi estado (luego hablaremos más profundamente). Me lo estoy tomando a cachondeo: mientras se lo cuento a I., me da un ataque de risa, tanto que en broma me pide que le dé una pastilla de esas.

Percibo el tiempo a cámara lenta y soy puro despiste. Recuerda un poco la cosa a cuando tomé en junio la pastilla Z., que me suspendieron de la pauta. A efectos marujiles, que nadie se preocupe: tengo el congelador lleno y abundantes conservas. Quería hacer algo de compra pues mañana es festivo, pero no creo que sea capaz de salir a la calle (la agorafobia no es ahora el problema). Hace un día precioso. Quizá más tarde: que no falte esperanza.

Es que me sienta bien Madrid!!! Ja, ja, ja.

. . .

P.D. Se me pasó pronto el punto gamberro, para quedarme tiesa de nuevo en el sofá. Salí por fuerza mayor hacia las siete, mareada, a la calle: la compra, y una visita urgente a una amiga que estaba enferma. La verdad es que me alegro de haberme tomado la cosa a risa, al menos por un momento. Me refiero a la cosa como esa doble toma que me drogó, como mi error. Mi error fue no tener sincronizado el pastillero: el estuche que tenía a mano sólo contenía una toma, que por lógica debía ser la nocturna, pero no, lo que tenía era lo otro. Por suerte, lo vacío en mi mano antes de tomarme las pastillas, y de ahí que si bien no me di cuenta en el momento, luego sí recordé que había tenido en la mano formas y tamaños no acordes a la toma nocturna. En estos momentos, el pastillero está bien arreglado.

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31/10/2007 11:02 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 5 comentarios.

Un mes fuera de Madrid, con la depre en la maleta

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El amable vecino vuelve a aparecer. ¡Bien! Tengo conexión.

La depresión cabrea a tus semejantes. Habías quedado, pero ahora no puedes. La peluquera lleva esperándome días, y mis pelos de bruja también a ella, pero la locomoción parece negarse.

También te miran mal en casa: resulta que lo único que ven es a la marmota que duerme 14 horas, pero anda, el día después estuvo tirada por haber dormido tan sólo 4. No sé hasta qué punto saben el sufrimiento que ello te provoca, o peor aún, el pasotismo. Tomo nota para el psiquiatra, es todo lo que me importa.

Sigo algo falta de sentimientos, pero sin experimentar aquél triste vacío. Siento, eso sí, la impotencia. Poner de sí mismo es una de esas frases que no tienen sentido. Bien me alegro y mucho cuando un día soy incapaz de quedarme quieta en el sofá o el cuerpo me pide salir de casa. A mí también me gusta estar bien, coño.

Se oye todo el día la obra de un nuevo edificio en el exterior. Ando con auriculares, viendo grabaciones o películas. O en la habitación que tanto odiaba. No es que me guste ahora, pero parece ser el rincón más apacible de la casa.

El pasado lunes debí sobrecargarme. Con eso de que te llevan a los sitios parece que no te esfuerces: es engañar a tu estado de ánimo y límite de actividad. Llegué a casa sobre las diez de la noche, pero mi reloj interno marcaba la una de la mañana.

Y desde ahí, pagando el sobreesfuerzo. Que a cualquier persona le parecería un día normal de actividad. No a un depre, por mucho que intente disimular. Hay poca energía.

Hoy me esperan, claro. Más me vale quedar bien conmigo misma: prefiero pagar "desconexiones cerebrales" (ese "¿puedes repetir?") a malas miradas. Ahora mismo noto cierto mal de ojo en mi querida madre, que por supuesto está en su hora de comida. Ella no tiene la culpa de que me haya tomado el café casi a las dos. Por cierto, aunque descafeinado, me ha provocado ansiedad.

Se acerca ya el plazo fijado por mi psiquiatra para volver a hablar. Eso me mantiene con ciertas ganas de "que sea mañana" en el buen sentido de la expresión. No pocos días he despertado con ganas de saltar esa hoja del calendario.

Ya sé que es un escrito lastimero, pero bueno, la depre tiene estas cosas y un día me prometí que lo escribiría todo en el blog, también lo malo. No tengo tiempo de corregirlo, se ha escrito de un tirón y así se queda.

Si no he mostrado respeto por mi madre, es mi obligación afirmar que la quiero muchísimo y que intenta hacer lo mejor por mí.

"A comer", debería oír. Por fortuna, no ha sacado plato para mí, "sé que ahora no puedes comer". Qué alivio. Porque de las noticias en la TV no me libro.

Anda, hoy es el día de la salud mental. Reportajes acerca de integración y estigma social. Lo de siempre, hoy no se es más peligroso que otra persona pero mañana mismo algún titular sensacionalista borrará las buenas intenciones hasta el próximo día 10 de octubre. Estoy muy negativa, ya lo sé.

. . .

P. D. No he podido evitar comerme dos gambas. Anda si me conoce mi madre! Hay esperanza... :)

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10/10/2007 15:00 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Secretarios malignos y pastillas benignas

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Martes

Y después de pasarlo bien, al más puro estilo bipolar, baja lo que subió. Hoy sé de dos casos de este síndrome. Como es fácil hablar desde fuera y me he acostumbrado a ser la abogada del diablo, pongo el piloto automático y entablo conversación con el mensaje: ya te estabilizarás. Quizá sólo se trate del síndrome de los lunes vuelta al trabajo, o el ya se acabó la fiebre del sábado noche. En ambos casos, el aterrizaje a la rutina, a una vida que no funciona como nos gustaría, resulta traumático y por ello, deprimente.

No hay baches en mi rutina anímica y siento pánico escénico ante las oportunidades que se me brindan para que las cosas cambien. Nos han invitado a ir a Barcelona: este fin de semana es La Mercè. Pronto, pronto para tanto jaleo: basta vernos tirados en la terraza. Charlamos, y fumamos mucho.

 

Miércoles

Apenas dormí esta noche. Ataque de ansiedad nada más tomar las pastillas. Más tarde, intento que el libro me deje KO. No hay manera. Voy al salón. Al final me duermo. Pero a las 6.30 estoy conectándome. He tenido una pesadilla de esas en las que mi familia (normalmente mi hermano y Madre) cobra vida en películas tan raras que me despiertan con muy mal cuerpo. Me conecto, esta vez con un motivo: debo investigar lo del concierto de Springsteen por encargo de mi tía rockera. Por qué leches no actuará en Barcelona esta vez...

Le debo un mail a mi psiquiatra hace mucho tiempo. Hay tanto por hacer. Recuerdo cuando en el 2003, ya enferma y mucho pero sin diagnosticar, uno de mis compañeros de piso se adjudicó el papel que denominó "secretario maligno". Me hacía mucha gracia cuando adoptaba la pose, y me daba caña, y ayudaba mucho cuando estaba bloqueada. A eso lo llamo yo compañerismo, cuando no amor.

Desde ayer, soy la secretaria maligna de Henri, con lo que no hago sino acumular puntos para que me eche. Pero ya sabe que espero de él lo mismo cuando venga a Madrid. Hay que tirar el uno del otro, a veces sin compasión alguna, por cojones han de hacerse las cosas. Por ejemplo, ir a la farmacia a por recetas. Desearía que volviésemos juntos,. Ya me he acostumbrado a su compañía real sin esfuerzo porque creo que congeniamos bien.

Ayer empecé mis labores realizando varias gestiones telefónicas. Por experiencia propia, sé que cuesta mucho cuando uno está flojo. Por eso, como secretaria, puedo hacerlo por otro. No podría hacerlo por mis asuntos, pero es como trabajar. Y sé trabajar, pero doy el tirón y luego pago con mucho estrés. Quizá por eso no dormí, y porque Henri parece irse abajo por momentos y saco fuerzas para sujetarle. Lo que estoy pagando ahora mismo: y quién coño me sujeta a mí, que lloro cuando lloran a mi lado.

. . .

Todo tiene una razón de ser. La biología tiene sus reglas, y una de ellas es que el cuerpo se altera con la menstruación. De ahí el no dormir y esta extraña mejora. Este mes viene en plan bueno: me siento activa. Ahora entiendo el por qué de esta energía, aunque no haya dormido. Y sé de sus limitaciones: tendré un síndrome de bajada en pocos días. Quizá en dos ya esté de nuevo tirada, apática, sin pilas. Espero que Henri haya remontado lo suficiente como para ejercer de secretario maligno.

. . .

Que me dure la buena racha. No recuerdo haber estado tan lúcida en mucho tiempo. Mi cuerpo está muy débil por el deficiente descanso, pero tengo fuerzas para la escoba y "coco" para escribir. Y he llamado a mi madre, y le he dicho que la echo mucho de menos. El mayor logro del día, sin duda, escribir por fin a mi psiquiatra, una vez tuve medio claro qué debía decirle. Lo triste fue leerme "no se dice alegremente que he perdido dos meses de mi vida, en la nada: julio y agosto".

 

Jueves

Terraza de Henri. Media mañana (cuando he despertado): hora del té.

CRASHHH.

Henri: ¿Qué ha sido eso?

Blue: se ha roto la silla de plástico (sobre la que estoy sentada).

Henri: JAJAJAJAJAJAJAJAJA. ¡Pensé que te había explotado el tampax!


Y risas, y carcajadas. El día tiene sus momentos de respiro anímico... menos mal.

 

Viernes

Desperté tres veces esa noche. Una de ellas, Henri también lo hizo: me encontraba gritando, o hablando en voz muy alta. Se alarmó mucho: de haber estado despierta, lo mío sin duda era un brote psicótico. Pero no, sólo era un sueño de esos en los que me peleo normalmente con mi familia. Seguí soñando el resto de la noche: por la mañana, tenía la cabeza hecha un bombo.

Pero una vez espabilada (él tiene el sueño más ligero pero durmió unas nueve horas), nos acercamos a la ciudad y estuvimos por fin realizando varias gestiones de las que estaban anotadas en el planning. Entre eso y la regla, pinché de mala manera. Henri osciló entre el no hacer de la depresión y el "esto es un esfuerzo sobrehumano, pero lo hago porque debo".

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Hoy el tiempo parece haberse detenido. Debíamos seguir con las gestiones, pero nos tocó sincronizarnos, en estado de ánimo y también en el bajón que proporciona un día de actividad intensa. Henri vuelve a estar bajo, y a rumiar.

Blue: mira, qué cielo más nublado.

Henri: me encanta. Por una vez, el cielo comprende mi estado de ánimo. El mundo me comprende.

(Y mientras escribo)

Henri: ¡Está lloviendo!¡¡Ojalá truene!!

Blue: ¿para qué quieres que truene?

Henri: para que el mundo ruja por mí.

Así estamos. Espero casi impaciente la hora de la resurrección teórica de los depres, es decir, hacia el crepúsculo.

Henri (disgustado): ala, ha salido el sol. ¡Quiero mis nubes! ¡Quiero mis truenos! ¿Dónde estáis?


. . .

Y ahora, sin duda, lo mejor de la semana:

De martes a jueves

Comunicación verbal de la psiquiatra de Henri

- Dobla la dosis de antidepresivo, de 75 a 150.

Comunicación vía mail del psiquiatra de Blue

- Sube el antidepresivo de 10 a 15.

No importa el nombre de lo que tomamos: lo de los miligramos va según el principio activo. Lo cachondo es que nos han subido a los dos el fármaco más delicado en la "dieta" del bipolar.

¿Servirá para algo ese ajuste de antidepresivo? El lector puede dudar, pero nosotros tenemos la esperanza que nos otorga la experiencia de otras fases como ésta, y confiamos en nuestros psiquiatras.

A través de la ventana, el tiempo sigue bipolar, como nosotros.

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21/09/2007 17:11 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Antecedentes: bipolares con problemas

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Escrito en Madrid sin fecha, antes de hacer la maleta

Subastamos bipolar en problemas. En las culturas esclavistas, perdón por haber visto películas de romanos últimamente, al esclavo se le presenta lo más sano que se puede.

Supongamos que el bipolar sabe que está en la cuerda floja. Que en cualquier momento necesita una red, porque la ha echado en falta dos noches ya, dos de pesadillas despierto. Es la tercera noche, y tiene miedo. Es la tercera semana de sentirse en este punto: duerme bien dos días, luego vuelta a empezar. Hace poco tuvo una nochecita con paranoias de la que se recuperó no sé bien cómo, eso sí, con esa preocupación del qué podría pasar si se repite.

Dónde se han metido todos mis amigos ahora, se pregunta. No a los bipolares, sino a los de toda la vida: ¿a quién llamo si no me encuentro bien?. Si hay que llevarme a urgencias, o simplemente necesito compañía para no caer en los abismos de mi mente, como cuando se me va la pelota. Y me pasa cuando no duermo. No tengo cadena, red de apoyo real. ¿Qué haré si otro insomnio me mata?

Sí tienes cadena, amigo. Yo soy parte de ella, sólo que no tengo llaves de tu casa, ni tú de la mía, pues no vivimos cerca. Aunque yo sepa cómo estás, debes darme el teléfono de alguien, o no podrás recibir ayuda por mi parte.

Henri (indeciso entre su agenda): bueno... está mi amiga A.

Blue: pues dame el teléfono de A.

Henri (titubea): espera, debería avisarla primero, además hay que contar con la cortesía [de no ir dando teléfonos por ahí].

Blue: ¿Sabe ella lo que tienes, quiero decir, lo que vas a pedirle, en realidad?

Me refiero a los peligros que puedes correr en crisis, no a que tomas pastillas y eres el más bondadoso y carismático de sus amigos. Eso ya lo saben todos. Pero hay que estar informado sobre el TB, y hay que hacer el trabajo sucio de decir verdades cuando se te ve mal y tú no lo notas. A nadie le gusta escuchar cómo puede ser el lado oscuro de las cosas, el que más tememos. Luego, si las cosas van como fueron una vez como mínimo en el pasado, será otro golpe oír ese "quisiste llamar la atención". Es preferible tener una red que te diga en un momento dado, por mucho que joda: "ve al psiquiatra". Incluso, ser acompañado a la consulta, pues cuando uno está mal, ya se sabe que cuesta mucho.

. . .

Qué hubiese sido de mí sin red, hace ya cuatro años. Cómo olvidar aquél día. Blue en urgencias, sin orgullo ni estima, ni por su vida. Mariló la ha llevado como a un corderito.

Mariló: dame el teléfono de tu madre.

Blue: no, está fuera de Barcelona. No puede hacer nada y no quiero que se preocupe.

Mariló: pues el de tu hermano.

Blue: paso.

Mariló: BLUE AHORA MISMO ME DAS EL TELÉFONO DE TU HERMANO.

(El resto de la historia ya se sabe: primer ingreso por haber estado a punto de matarme. Del 2 al 13 de septiembre de 2004).

. . .

Me pregunta Myriam si he empezado "la guardia nocturna". Qué jocosa, me hace reír mucho hasta de la desgracia. Pues sí, la empiezo por mí y por el otro. Mis insomnios se cobran hipersomnias, no los de él. Este veranito no nos está resultando muy fácil a estos dos, a Henri y Blue.

R. me ordenó un día que le diese el teléfono de M. No rechisté. Si alguien sabe que estoy mal, a ella deberán llamar. Ya sabe que poca gente lo tiene, pero creo que M. está tranquila, aunque no para de pedirme señales de vida. La última vez que me vi mal les endosé la botica en custodia a esta pareja de amigos. E informé a mi red del hecho, para que estuviesen tranquilos. M. es el punto más fuerte de mi red: tiene llaves de mi casa.

En el extremo más grave del asunto, la cosa puede ser tan importante como intentar salvar una vida. Si a uno le queda una neurona, lo hará saber a quien se lo tome en serio, no al ignorante que cree que lo nuestro es psicológico y que el suicidio no es más que llamar la atención, es decir, joder a todo el mundo. De ahí que no todo el mundo pueda ser parte de tu cadena o red de apoyo. Conocer a la enfermedad, y a ti, y a ti+síntomas.

También tienen el teléfono de mi madre. Y yo tengo el del marido de otra amiga bipolar que me lo confió, y de alguna madre y hermano más. No quiero contar los teléfonos que tengo, pocos y de poca gente, sólo de quien sabe que quizá se me confiaría ese estoy en las últimas, que no siempre es consciente y expresado con tanta amargura. Claro que es más fácil dar alarma cuando alguien está muy deprimido, que cuando se sube a los mundos terroríficos del polo I. Eso creo ahora mismo, aunque quizá he opinado lo contrario en otra ocasión. Qué más da, hay que actuar de todas formas.

Quien ha estado cerca, muy cerca, da teléfonos aunque no se los pidan. Ahora estoy esperando a que A. consienta en que una desconocida tenga su número. Quiero que así sea, es una responsabilidad pero un deber con un gran amigo. Espero (y desearía) que M. piense lo mismo de mí.

Me tranquiliza saberme miembro de redes. Estoy convencida de que funcionan, lo he vivido en mi carne. Y me esperanza, aunque sea duro hacer las llamadas. Habré asistido entre comillas a algún ingreso, pero todavía a ningún funeral.

. . .

Tampoco olvido el día que recibí la llamada de su pareja.

Pareja: ¿Hablaste ayer con Henri?

Blue: sí, ¿qué ocurre?

Pareja: que está en el hospital, le llevó una amiga ayer de madrugada. Han tenido que hacerle un lavado de estómago, y queremos saber qué le ha pasado.

Nada me contó esa noche. Cuando le dieron el alta, supe que había sucedido de golpe, que se le fue la pelota. Lo pasé tan mal, me sentí tan impotente. Pero ni él lo sabía, lo hizo en un impulso raro. Mucho después, reconoció que había bebido esa noche. Relaté ese suceso en el blog en su día, muy impactada y emocionada.

. . .

Empieza "la guardia", el vivir de noche o sinvivir habitual este verano. Veré alguna película, o la serie de romanos, como estos días atrás. No me siento alarmada ni espero que se me llame, pero hemos acordado que lo hará si se encuentra mal. Esa es mi tranquilidad, de hecho. Aunque no tenga el teléfono de la amiga A. Por si él no lo recuerda, tengo el de sus padres. No me lo perdonaría nunca, o sí. Mejor prevenir que enterrar, pues no sé a qué viene eso que he leído (o no, por omisión o simplificar) o se dice de que en estado maníaco no hay suicidios.

. . .

P.D. Así estábamos antes de encontrarnos. Y a fecha de hoy sé que está valiendo mucho la pena permanecer juntos. Ayer Henri me dijo: por teléfono hubiese sido jodida la cosa estos dos días: tú mal allá, y yo peor aquí, uff. Me llamó un familiar y noté tranquilidad en el hecho de saber que tampoco estoy sola. También empiezo a recibir mensajes del entorno de él al respecto. Creo que nos sentimos más seguros, amparados, comprendidos, escuchados. Me siento mejor de ánimo ya, y lo sé porque estoy escribiendo de nuevo. Eso me da fuerzas para apoyarle ahora. Acaba de informarme de su visita al psiquiatra.

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19/09/2007 11:27 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Planchar el traje transparente

Admiro a la gente que llega a su destino, abre la maleta y en un plis plas todo está colgadito en el armario. Yo soy de las de "hacer camping", como dice mi madre.

Que alguien me explique cómo leches se saca una depre de una maleta. No importa a dónde vayas, tu estado de ánimo es tu traje transparente.

Al cabo de unos días, la ropa ya estaba convenientemente colgada del armario, y los zapatos bajo la cama. Pero ay, cuando se lava la ropa, hay que planchar.

Henri: mira, ésta es la plancha que te dije que compré el otro día.
Blue: vale, luego planchamos todo esto y la estrenamos.


"Luego", para un bipolar, puede ser cualquier punto entre el "ahora" y "el resto de mi vida". Aquí sigue el montoncito sin planchar, palabrita de Blue. No pasa nada, no, porque Henri lleva la friolera de un año sin planchar. Lo mío es sólo cuestión de medio año o así. En fin, ya nos animaremos.

Llevábamos una semana reflexionando acerca de cuál sería el mejor momento para planchar. Como si se tratase de ingeniería aeroespacial. Porque aquí el agua es muy calcárea, y había que decidir qué tipo de agua sería la mejor: si la del grifo (como que no, aunque en las instrucciones era bienvenida), destilada (la desaconsejaban), y, qué barbaridad de aguas: perfumadas... En fin, un lío. Demasiado complicado para dos bipolares sumidos en la apatía.

A todo esto, y mientras nuestros días psicoeducativamente correctos (de eso hablaremos en otro post) transcurrían, se anunció la llegada inminente de dos amigos de Henri. A veces, me recuerda a mi padre cuando dice: "la posada está abierta".

Pero qué maletas más pequeñas se gastan estos dos. No me extraña lo más mínimo que pidan la plancha al entrar por la puerta, si la ropa va a presión en ellas. Y quién dijo que los hombres no son presumidos. Lo que ocurre es que Henri posee ese extraño don de colgar la ropa de forma que no se arruga.

Se arreglan para salir. Y me apremian, es mi turno de ducha. Pero no es mi día de ducha, qué va. Hago lo posible por esconder la fobia social en una habitación donde sigue el montón de ropa por planchar. "Anímate" no es la palabra, nunca lo es. Ni me anima el olor a limpio y perfume de tres hombres. Ellos están animados, efectivamente: motivados. Yo no, y de eso adolezco hace demasiado ya. No me motiva nada, es más, me aterroriza salir y verme expuesta en lugares públicos, aunque lleve guardaespaldas. Fobias como acompañantes de depresión, de eso también está hecho mi traje transparente.

Pero volvamos a la sitcom. Salón de Henri, 10.30 de la mañana.

Henri: hola cari, ya estamos aquí. ¿Café?
Blue (en el sofá): siéntate aquí ahora mismo.
Henri se lleva las manos a la cabeza en un "déjame en paz, ya tengo madre".
Blue (le sigue hasta la cocina): me tenías preocupada, estaba a punto de llamarte. ¿Te vas a tomar las pastillas de esta noche?
Henri: yaaaaaaaaaaaa ya voy.


Tomamos el café-after: risas (y lágrimas) y anécdotas de la noche. Los tres guerreros se proponen descansar algunas horas. Y lo peor es que yo también me vuelvo a meter en la cama. Nada me motiva para seguir despierta.

Psicoeducativamente incorrectos. Aunque Henri afirma que hoy estará en la cama antes de las doce. Yo no puedo afirmarlo. Pero lo que sí sé es que después de semana y pico, mañana "el mundo" me espera (ducha para empezar, luego café con tal, quizá una cena), y no podré dar más excusas.

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16/09/2007 21:33 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Gafas para la chica de la mirada triste

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No se puede llevar siempre gafas de sol. Hay quien lo hace pero ¿acaso ve? Cuando llego a casa, no acierto ni a encajar la llave si no me las he quitado.

Las retiro cuando hablo con alguien, por respeto, y porque me gusta aguantar la mirada. Pero se echan de menos cuando una frase certeramente dicha (no siempre con relación a ti o tu pasado, más bien es algo que hace asociar ideas) pone a prueba tu autocontrol, que falla, eres demasiado transparente y vulnerable. De repente, ya no ríen mis ojos, se hacen pantalla de una tristeza tan tan real que antes de que la vida me la diese, no hubiese podido aparentar, mientras que ahora podría dedicarme a ser actriz dramática. Ojalá pudiese evitarlo, que esa mirada dejase de pertenecerme.

- ¿Qué te pasa?

- No, nada. Hace mucho calor, y necesito tomar aire.

Nadie se lo va a creer, no cuando tus ojos te traicionan de esa forma.

- Dime, ¿hice o dije algo que te molestó?

Debería escribir al menos dos folios para explicar por qué pasó, mejor dejarlo correr y que piensen lo que quieran. No podría expresarlo cara a cara sin unas gafas de sol. Dudo mucho que llorase, eso sí es un lujo por ganas que tenga.

Es hora de retirarse, y muy pocas veces he abandonado una reunión social en estas circunstancias. Me conozco, y sé cuándo debo excusar mi presencia: mejor prevenir que curar. Mejor pasar esos momentos en casa, agarrarse a un cojín y rechinar los dientes, sin coger el teléfono.

Hipersensibilidad, uno de los dones con que la bipolaridad me dotó. Además, se anima mucho con la regla.

Cuidado, protege tu vulnerabilidad. Que no se entere quien ya no lo sepa. No más daños, no los soportas si te sientes así de desnuda ante el mundo. Por suerte, son sólo momentos y quizá haya que tomárselo como un dolor de cabeza, sin darle más importancia.

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30/07/2007 22:40 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Rumiar ante un folio en blanco

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Tampoco tuve miedo a ese folio en blanco, esa sensación que mina a los escritores. No hasta que me di cuenta de cuánto tiempo llevaba sin escribir en el blog. Ni siquiera un folio de verdad me arrancaba algo parecido a un post. Extraño síntoma, que no me da buena espina.

También es cierto que de alguna manera decidí vivir con la patología sin hacer públicos los pormenores. Mis fobias ya están ampliamente descritas y más de lo mismo me aburre. Y que no fue hasta la semana pasada que me puse a leer cosas de interés, relacionadas vagamente con la temática del blog.

Vivir en un permanente jet-lag causado por altibajos en el sueño tampoco ayuda. He llegado a cambiar del todo mis horas de dormir, con insomnios hasta el alba. El mes de julio ha sido muy caótico en este aspecto.

Definitivamente, el verano no es mi estación. Recuerdo haber estado floja de ánimos el año pasado, quizá... no quiero acudir a mis archivos. Deberé hacerlo, porque me prometí no olvidar, y también estos días han sido de "celebración": aniversario extraño, el cuarto año de mi diagnóstico. Actividad destacable: rumiar.

Antes, después, ahora, mañana... y te quedas dándole vueltas a la cabeza, rumiando, las horas de escasa calidad lúcida que siguen a un sueño sin calidad. Lo de rumiar es muy común entre bipolares (aunque seguro que muchos no bipolares también lo hacen). Para mí es una depresión en un aspecto: pasan las horas, aunque no estés mirando al techo, y en realidad no solucionas nada, pensar es por definición teórico... Caes en ello sin darte cuenta, y sales de extrañas formas. Preocuparse por lo que no tiene solución, no es buen asunto, pero no lo puedes evitar. Y si das con alguna, es tan abstracta que quizá no valga la pena. "Lo sé, lo sé" no es respuesta válida cuando te dicen algo que no sólo deberías, sino que además has pensado ya.

Hacía tiempo que no me despertaba una pesadilla, y mucho menos una con la habitación de casa de mi madre por escenario. Hoy me ha tocado empezar así otro día de esos que bautizan como "el más caluroso del verano" (como si no quedase agosto) y con ojeras. Pero como no tengo vacaciones, el no escribir no ha tenido nada que ver con el haber detenido esta actividad. Por eso me preocupé, pero más me vale hacerlo por otras cosas.

 

P.D. Disculpad mi ausencia en mails y comentarios. Han entrado muchas aportaciones estos días, y no me siento obligada pero me gustaría comentar algunos (los lectores también pueden hacerlo, ¿eh?).

Empezaré a escribir poco a poco, y esta vez sin prometerme nada que luego me lleve a frustración por caer en listones bajos.

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29/07/2007 12:12 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Trabajo: 36,5 grados

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Lo peor de regular el sueño es que al menos uno de los días tienes una sensación que (ignorante de mí porque nunca atravesé de tal forma el huso horario), diría que es una especie de jet-lag. Hoy dormí cuatro horas, olé a las siete en punto. Estoy viendo un programa de cocina en la TV. A que cuando comes alubias, tienes claro que más tarde y quizá inoportunamente, ¿vas a tener un problema con los gases? A mí, la ecuación sueño trastornado + los tres cafés que llevo, me da muy mal pronóstico. Pero ya sé por experiencia que estos días de "jet-lag" son muy poco productivos.


Entonces me asaltan todas las dudas. A ver, por qué no te tomas un "extra" y descansas tres o cuatro horas. Pues porque estoy despierta a pesar de todo, existo pues escribo, y no me parece un buen plan dejar de hacerlo. El precio: te funcionará el cerebro y la mano derecha con la que hoy manuscribes mientras fumas con la izquierda, pero no le pidas a tus piernas que te sostengan, porque tiemblas como una yonki. Excelente terreno para acumular fobia social: como salga a la calle, me toman por drogadicta. Por tanto, te espera un día sedentario y más a medida que avance el calor. Menos mal que dejaste ayer los platos fregados y la lavadora tendida.


Me peleo a menudo estos días con todo el inventario de mi casa, pero cómo es posible que no quepan aquí mis cosas y mientras en otras casas todo parece armonioso, en su lugar. Porque ya no recuerdas que desde que saliste de casa de tus padres, vivías en un piso casi tres veces mayor, y tu biblioteca gozaba de habitación, modesta, pero propia. Ahora en una sola pieza se reúnen ese estudio, un sofá para la TV, una cocina americana, dos mesas y demasiadas sillas para tus necesidades. Pero, oh aleluya, aire acondicionado.


El cerebro no funciona igual cuando has pasado un rato en compañía de alguien. Tengo atrofiado, lo sé y lo noto como una puñalada un día como hoy, el contacto cara a cara con mis semejantes, bipolares o no. Mi ordenador no huele a "gente a primera hora de la mañana aseada y vestida" aunque esté en compañía virtual. Por eso quizá dejo de chatear periódicamente. Esta pre-menstruación me atacó en ese sentido: soledad social. Cómo echaba de menos esos "buenos días, qué tal" matutino y generoso. Ahora, no deseo buenos días sino Buenos Días, Buenas Tardes (con mi mejor sonrisa), y Buenísimas Noches dulces sueños tenga vd. A mis contados pero buenos amigos que dos veces al año organizan una fiesta pijama improvisada ("es tarde, quédate y no cojas un taxi"), y por si las sorpresas, llevo la toma del día en el bolso.


Pronto hará dos años que vivo sola. Esto sí es un récord y un hito en mi vida. Lo que más he conseguido es desacostumbrarme al contacto con seres humanos (antes compartía piso con lo que al principio eran desconocidos). Por tanto, debería decir que he des-conseguido, y soy bastante más gruñona, cosa que odio como defecto en cualquiera. Nada ni nadie turba mi paz, que tanto anhelé al mudarme aquí, y como todo tiene su inconveniente, sacarme de ella es hacerlo de mi rutina de silencio, pero a veces me salva del peligro que tiene el quedarme colgada de un procesador de texto.


Porque de repente, una canción me arroja al mundo real. Busco esa chispa de los 80, y encuentro no la de ayer, lástima pero así dejo de escucharla... 6 entre 150 me convencen: dos son de Talking Heads, y una de Judas Priest. Me conmueve escucharla. Lo que tenía el hard rock o el heavy es que ibas con la cabeza bien alta por la vida. Hay que volver a cocinar la sopa de ajo en casa, y pronto.

. . .


Al haber madrugado, el calor no me impidió salir a la calle (fuerza mayor: tabaco), cuando había poca gente. Todos "íbamos al trabajo". Tuve una sensación de bienestar tal que al subir, me sentí impelida a trabajar, a usar esta mano, busca folio y bolígrafo, además como si un hipotético jefe me estuviese dando las indicaciones para el día de hoy. "Sí, jefe. No hay problema". (No había problema con el calor porque cuando trabajas de 9 a 19 horas, no estás expuesto a la canícula si el edificio está acondicionado y puedes comer cerca).

 

Me imagino, y ahora acude un recuerdo real, yendo de inmediato al baño para chutarme ansiolítico, líquido en aquella época (1994-?). Creo que tomaba tres gotas, y también que de vez en cuando caía alguna más. No olvidaré nunca ese sabor sobre mi lengua. Nada me extraña que en aquellos años, sin un antipsicótico como mi querida quetiapina aka "S" en lo que entonces ni siquiera sabía que se denominaba "pauta" aunque bien iba a un psiquiatra, abusara de esos tranquilizantes. Tendrán muchos efectos secundarios, pero ante la alternativa sufrida (hasta el despido, que el puesto de trabajo rara vez se tiene en un zoológico) de subirme por las paredes por los nervios, estoy a favor de ellos, y si hace falta, lo pondré en negrita. En dosis adecuadas por supuesto, no las cosas que se oyen y ven por ahí, que hasta yo me he visto aguantándome la baba o el cráneo.


No puedo trabajar ya: exploté en el peor momento (2001-2), que precisamente podía haber sido el mejor. Pero entonces lo conseguía, rendir y complacer, y no era consciente, gracias a una dependencia, en esa época ya dos, que luego se definió en el informe como "abuso de sustancias", qué bonito queda. De la otra sustancia, el alcohol, ya hemos hablado largamente, pero lo de la benzodiacepina líquida era... la leche. Quién se cree que una gota te va a quitar toda esa ansiedad, tú que has tomado una o dos cucharadas de jarabe para la tos toda tu vida. Sufro cuando conozco de algún caso que también trabaja como yo lo hice a cambio de altísimas dosis de medicación para soportarlo. El estrés, gran enemigo de la sociedad, verdugo implacable para el bipolar.

 

Bajo estrés, como de hoy (no en mi casa, ya es suficiente), y con poco sueño en mi haber, estoy forzando mis neuronas. Muchas morirán tras haber dejado una sola letra, o trazo, en este papel. Por eso, este folio va a ser tan importante para mí. Este papel engrosará mis pertenencias, que a nadie interesarán cuando muera. Pero a mí sí en vida, aunque cuando grape este escrito, formará parte de una montaña de papel condenada a vagar por la mesa hasta que encuentre un hogar... bien, ya se me ocurrió. Compraré un archivador especial: ha de ser de color turquesa, o lo pintaré yo misma. De esta forma, quizá en la próxima mudanza decida que su destino está en la basura junto al resto de escritos personales que curiosamente este año gusto de manuscribir cuando precisamente mis únicos objetos personales presentes son los de mi bolso, mmmm como cuando trab....

 

Estoy empezando a considerar que la ausencia de cualquier tontería que ahora no poseo, como mi lima de uñas, posibilita que me concentre mejor en lo que hago. No es gran cosa, Blue: cuando habías llenado el folio con las tareas de curro a la que se añadían los marrones del día, seguro que morían más neuronas. Las enterrabas con cafés, como hoy. El de la oficina, de máquina, asqueroso y aguado. Llegaste a acostumbrarte tanto a ese brebaje que años después (¿va para cinco ya?) todavía pides cafés americanos o con hielo en los bares, y en casa añades dos dedos de agua a la taza de la cafetera italiana. Supongo que un día dejaré definitivamente esas costumbres adquiridas en mis años, sobre todo los últimos y detonantes, de trabajo. Y si he de comprar una cafetera ahora mismo desearía que fuese para expresso, no una "melita" para beber a litros (tuve una siete años). Eso solía hacer. Todavía no me medicaba(n) bien para "los nervios", pero no era consciente de que cada dos cafés de máquina me obligaban antes o después al refugio del baño con mis benzos. A veces hay que educar hasta al sentido común... ¿Acaso hay escuelas para futuros pacientes mentales? ¿O para la paternidad?


En una sociedad como la que dibuja la película "Gattaca", ¿qué sería de nosotros, bipolares? ¿Qué decidirían las autoridades genético-sanitarias para ese quizá ya 5-6% de la población? Podrían proscribir mis genes y expulsarlos del acervo de la especie homo sapiens. Pero también coger un pedazo, "el bueno", el que hizo de mí y de otros que conozco gente cumplidora, respetuosa, responsable, eficaz a la vez que eficiente, en sus trabajos. No es mala productividad la que exponen ahora en Madrid de Van Gogh, en su último período: antes de pegarse un tiro, pintó como un cuadro por día.


Recibo un correo que me emociona y motiva. Un escrito que produzco ofrece empatía, consuelo o esperanza a alguien. Me siento útil y eso es lo que echas de menos sin un trabajo. Llevo en este trabajo de "Carne de Psiquiatra", contratada por mí misma en algún momento emocional de esos oscilantes "mejor no recordarlo" o "un puntazo, lo tiene cualquiera", desde noviembre de 2004. La pensión que recibo desde diciembre de 2004 (ver post en minutos musicales) se calculó por esos años trabajados en las empresas donde presté servicios y también dejé salud mental.

 

Pero ahora que lo pienso [soy consciente de que mi cerebro funciona diferente tras horas de charla y en un entorno distinto], éste es el trabajo más duro que he tenido en mi vida, sin importar que no sea remunerado y origine gastos. Me involucro y comprometo totalmente como persona. Cuántas veces se me dijo que "la empresa no era mía", cuando hacía horas extras y me llevaba el trabajo hasta a mis sueños. Pues ahora, la empresa sí es mía, y considero, confieso que a veces me asusto cuando veo el contador de visitas, que estoy muy bien pagada, pues quizá sí estoy aportando el grano de arena del que hablaba en mi primer post. Gracias a vosotros, quizá sea útil, y por la tarde, ya en mi casa, trabajo también: paso a limpio estos seis folios manuscritos para colgar un post decente. Y tengo cuatro más, personales, de los que me siento satisfecha.


R. me ha llamado: está aguando el tipo en la oficina, y sólo pudo dormir cinco horas. Sois muchos los bipolares que trabajáis sin que el negocio bipolar se note; si lo hace, mal augurio, y doy fe por tres trabajos perdidos pese a mis méritos, éxitos, o capacidades.

Sois muchos, y aprovecho para mandaros toda mi admiración.

. . .

Fragmento del mail de una lectora de veintitantos años que reproduzco con su autorización:

Lo que cada vez veo mas claro es que no encajo en ningún trabajo y que
acabaré creando mi propia empresa o siendo freelance. O intentaré a la larga
conseguir algún tipo de minusvalía. No paro de darle vueltas al asunto, de
alguna manera tengo que ganarme la vida, ¿no?

A veces pienso que el TB no es solo una enfermedad, sino que también otro
modo de funcionar internamente. Hay tan poca gente que me gusta, comprendo
tan poca gente, tan poca gente me comprende a mí! Siempre me sentí un bicho
raro.

Bueno....supongo que ya sabrás de qué estoy hablando. Quizás sería un buen
tema para tu blog: TB y personalidad, ¿dónde esta la frontera? ¿Qué es
patología? ¿Qué es excentricidad?

 

Buen tema... y me identifico mucho con este testimonio. Pensaré en ello, como afectada.

***

03/07/2007 20:47 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 4 comentarios.

Descompresión: intoxicada

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Fragmentos del diario personal de Blue

Madrid, x de junio de 2007 

 

Día 4 sin duchar. En uno de mis dos ingresos, se permitía hasta tres días sin hacerlo. Pero nadie me acompaña en este ingreso domiciliario. Tampoco para comer.

Me autodestruyo. Sé sobradamente cuándo lo hago. Cuando sólo consumo excitantes. Té y tabaco. Fumo como si estuviese ingresada, uno tras otro. El último cartón, me lo trajeron, y me durará el día de hoy: como tabaco, no comida. Antes de ese día 4, ya estaba encerrada. Fumé tabaco de liar más de 24h. Lo dejé porque me dio asco verme los dedos tan amarillos. Además, era el mismo rollo: apagarlo, y liar otro. Nicotina y otro +ina en las venas, ahora teína.

(...)

No me interesa siquiera navegar por Internet, a lo sumo ojeo un boletín de noticias. De nuevo el silencio, ya no escucho música. Silencio algunas llamadas entrantes. Sólo H. y M. me siguen la pista, a distancia.

No funcionan los viejos trucos. Cae el sol, y no remonto el ánimo. Quizá porque tengo expectativas, desesperadas: que llegue esa hora, de 18 a 21, en la que se hace el click y me siento persona, activa y no vegetal, no fóbica, aunque luego el día se me haga corto y a medianoche quiera alargarlo hasta las 2. Esa he sido yo siempre, así ha sido siempre mi cerebro y no creo que haya pastilla que lo vaya a cambiar. Al menos, ya duermo mejor, qué tontería escribo si hoy desperté doce horas después.

(...) 

Si estoy de ánimo para escribir esto, y ayer cené, tengo una esperanza para hoy.

Ánimo. "Esperanza, nuestra bandera", decía uno hace tiempo. Floreceré. Porque soy una mala hierba, porque ahora vivo con rabia, incluso cuando no vivo siento algo de rabia y eso me ha salvado siempre la piel. También el ser consciente, aunque tarde, del cómo estoy: no tan tarde como para que las cosas no tengan ya remedio. Nada de pena: todo pasa. Malos momentos tenemos todos los humanos, y mis razones tengo para ver el futuro bailar (...)

(...) 

19.44. Me acabo de topar con la lista famosa de ayer. En este orden:
COMER-DUCHAR-VESTIR-SALIR.
Todavía no he hecho nada de ello: "salir" implica también concertar citas médicas y no lo estoy haciendo, no me atrevo a salir de aquí a un mes. He estado limpiando, eso me hace sentir bien.

(...)
Mi estómago está vacío, lo noto, y no se queja. Por qué comer es toda una odisea. Es lo primero de la lista, y voy haciendo cualquier cosa menos eso. No es vagancia: estoy activa. No es no tener: la despensa y la nevera rebosan. Es Enfermedad.

(...)

Silencio más llamadas de conocidos. Cuando estoy mal, sólo puedo escribir, y menos mal que puedo hacerlo. El sol ya se pone. Ayer a estas horas recuerdo un dolor de espalda asqueroso. Apuesto que por eso hoy me dio por limpiar: Podía hacerlo. El verbo siempre es Poder cuando estás mal. El Everest famoso. Estoy con un cigarrillo en la boca, cómo no, chutándome. Empiezo a dar por terminado mi día corto: lo que me apetece es dormir y despertar mañana. Despertar, e ir a la ducha como si tuviese que ir al trabajo, sin problemas, como hace un mes sin ir más lejos. 

. . .

 

Este escrito no es de ayer, ni de hoy. Ya estoy mucho mejor y por ello lo publico. Limpia y aseada, con comida digiriéndose, no tanto tabaco y otros excitantes restringidos... pero ahí quedan esos fragmentos para no olvidar. 

*** 

21/06/2007 22:55 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

V. sobre Z.

20070617003130-tubular-bells.jpg

V de Victoria.

 

Z... Z. es la pastilla nueva que empecé a tomar hará dos semanas (una de sus bondades era que mi memoria...).

Quiero llamarla así por lo ingenuo de pensar que será la última que me hagan probar. Aunque en este particular, y en plan "las cosas siempre pueden ir a peor", ya tengo con las pastillas cierta mentalidad de ir a comprar zapatos. Un modelo de entre cien -que más o menos me guste- de mi número quizá ajustará en mis pies como si se tratase de guantes.

 

Z. eliminada de la pauta.

 

Sin haberme quejado demasiado por aquí. Las cosas eran crudas y asquerosas: qué bien me sientan los efectos secundarios. Mi psiquiatra, que me ha efectuado un seguimiento, es cabal (consultada acepción 3 en el DRAE) y ha decidido suspender el fármaco.

En unos días puedo volver a donde estaba, es decir, más o menos: al buen humor, positividad incluso, buen comer y buen dormir. Todo eso ganado para mis hábitos maltrechos y la cabeza funcionando bien-bien, o bien-a 4 años del diagnóstico. Z. me estaba dejando los muebles llenos de polvo.

 

NO COMMENT.

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17/06/2007 00:21 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Notas y quejas

20070616010004-notas-y-quejas.jpg

Hoy me he enfadado un poco. Más bien decepcionado. Estaba montando la base del ventilador, que es una torre, del revés: cuando me he dado cuenta, me he puesto francamente triste porque además me sentía incapaz de atornillar. He perdido por completo el sentido del cómo montar algo. Menos mal que todavía sé fregar platos.

Me jode desprenderme del pc que funcionaba bien, el último que compré, para su reparación. Estoy harta del "dos al año no hacen daño" (título de un post... el primero de 2007). Acabaré pidiendo donaciones para comprar los pcs que mato para escribir esto, ja, ja, sólo me faltaría eso ya.

Hoy sí me quejo. Porque no me siento yo. Quizá el famoso deterioro cognitivo se esté presentando ya tras cuatro años de tratamiento con pastillas. En ese caso, no tardaré en ir a un notario.

He quitado las cortinas (instalación provisional), porque desde mi rincón quería ver Madrid de noche.

Es difícil editar el post: se trata de notas inconexas y la ventana de edición resulta muy pequeña en este pc, mi antigualla favorita que me salva en plan servicios mínimos. Me quejo de haber dejado el tiempo pasar y de que la fecha de publicación sea ya mañana.

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16/06/2007 00:45 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Aturrullada

20070612033214-mipsiquiatra.jpg

Muchas veces me resulta difícil encontrar una palabra exacta en lengua española y voy dando circunloquios.

Esta es la que consulté:

aturrullar.

(De aturullar).

1. tr. coloq. Confundir a alguien, turbarle de modo que no sepa qué decir o cómo hacer algo. U. t. c. prnl.

 

 

Es normal que no sepa en qué día vivo y el día que me lo preguntó un psiquiatra (no el mío), me lo sabía porque era el de la visita. Pero hoy no daba una. De hecho, hace días que tengo pendiente notas para el psiquiatra, y no me he puesto en contacto con él tal y como quedamos. Porque la pastilla nueva va en pauta ascendente y se nota ya: es ella quien conjuga el verbo.

Y que yo me quede callada (decir debo cómoestoy y quémepasa), eso sí es digno de reseñar.

Con lo verborreica que me pongo en estos casos. Mañana (hoy, porque tampoco sé dónde tengo el sueño), no me libro de él. Tengo que reconocer que también estoy algo asustada, pero no me encuentro Mal salvo un día de la semana pasada, y de muchas peores hemos salido.

Aquí sigo, aturullada pero dando guerra.

. . .

De una entrevista a Hugh Laurie (laguiatv.com).

- Parece un poco negativo, casi como el doctor House.

- Siempre pienso que las cosas van a ir a peor. Me gustaría ser una persona más relajada. Me gustaría que, tres años después, el trabajo por fin me resultase de verdad más llevadero. Pero no, todas las noches estoy igual de hecho polvo y me paso todo el día dándole vueltas a cómo debería decir mis textos. 

 

Me sentí tan identificada con lo de los tres años, en mi caso en el "negocio bipolar"... por cierto, un día de éstos (y seguimos probando fármacos nuevos) se cumplirán los 4 años de diagnóstico.

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12/06/2007 02:35 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Limitación: papeleo

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Si algo puede sucederme en la vida cotidiana, es llevar en el bolso una carta franqueada un mes. Como si no hubiese buzones. Paso por delante sin ser consciente.

Conjeturo:

1) Ya estoy demasiado habituada a gestiones online, que hago sin problemas.

2) Soy una despistada. Llego a casa con la carta en cuestión y siento rabia. No salgo de nuevo, pero luego cuando es el turno de la basura sí bajo.

3) Lo que requiere mi presencia me produce ansiedad. H. y Madre me acompañaron a un par de cosas urgentes el pasado abril con un ataque de nervios (de pánico) encima.

4) Sigo con cierta alergia al papel. De nada sirve que coja un periódico gratuito. Ni hablar de pasarme por la feria del libro. 

. . .

Después de muuucho tiempo, esta semana fui a recoger el carné de la piscina, una de las pocas ventajas que ofrece la minusvalía. Aleluya.

Falta: tirar la carta. Enviar un fax. "Poco a poco" está bien para demorar las cosas unos días, no semanas o meses.

Me pone mala el papeleo, y hace mucho tiempo que necesito ayuda para "ejecutar" un formulario, aunque sea un volante para el análisis de sangre. Sólo falta que deba salir de casa pronto en plan zombi para acabar de empeorar las cosas.

Pero ya hace un año que me empadroné (con un padrino de luxe), y me felicito.

Es humano tener limitaciones. Es parte de muchos bipolares el tenerlas en su día a día, y yo las reconozco. Por ello, el post "Limitación" puede continuar, pero no pretendo inspirar lástima. Si la tienes... cambia de blog, porque yo me apaño con todo esto en el fondo aunque me cueste o necesite ayuda.

. . .

P.D. Y como por lo relatado debo parezco una marciana, o de otra galaxia, hago sonar http://www.goear.com/listen.php?v=ed9c259

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09/06/2007 00:13 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Menstruación en versión depre y versión hipo

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[MALDICIÓN GORDA]

La menstruación me ha pillado casi sin bragas: Murphy quiso que vistiese un tanga [bajo capas de ropa] y la cosa ha sido mientras tomaba una caña. Ya decía yo que ese dolor de espalda...

Ahora que estaba bien de ánimos, se me presenta la regla en plan episodio depre: lagrimilla y sentimientos a tutiplén. Sólo faltaba que me llegasen más fotos del 40 cumpleaños de las chicas. Uff, mañana no veo a nadie, no tengo el chichi pa farolillos, expresión que me ha pegado una gran amiga.

Insomnio, y un cabreo del 50 por estar así, es que me duele hasta el alma. Y voy y me pongo esa canción de Joy Division, la que me pide el cuerpo.

A ver si se largan los dos a la vez: el catarro y las inevitables manchas.

Veamos el lado positivo a las cosas: voy a asistir al amanecer de Madrid.

 

. . .

 

Adjunto borrador de mail-tostón escrito a un amigo (no bipo) en febrero: menstruación en versión hipomaníaca (por eso no lo envié). Paradójicamente, mi ánimo era bajo, y muchos meses me lo subía el acontecimiento. Días para que los amigos disfruten de una, para variar.

 

Holaaaaaaaaaaaaaaa,

como ya te conté en su día, el advenimiento de la menstruación es para mí EL DÍA MÁS FELIZ DEL MES. Ya sé que soy un bicho raro, para empezar, porque hace diez años no pensaba lo mismo, días de dolor... y muchas amigas reciben el regalo con asco y fastidio. A cada mujer le da por un estado de ánimo diferente, ya sabes.

(...)

Por ello, del bajón previo a la normalidad sería fácil hablar de cierta euforia, sí, pero para mí en estos momentos mi ánimo está donde debería cada día del mes. Me siento activa, contenta, sonrío a la vida porque me río de ella, de esa puta que me ha pillado y me obliga a viajar con ella hasta que me abandone por capricho, tomo lo mejor y soluciono sus problemas con la cabeza alta. Como debería ser a diario, por desgracia tengo una enfermedad que se localiza en una zona cerebral que rige las emociones llamada Bipolaridad.

Y bueno... sólo quería decirte que tú, al igual que el resto de mis amigos, pocos pero buenos, me has recordado tantas veces lo que valgo cuando yo no doy un duro por mí misma, ¿cuántas veces? Para que lo recordase, para que cuando llegue el momento en el que realmente me calce eso que me pertenece pero me abandona, y ese momento es una vez al mes...

Me apetece decirte que ahora te recuerdo porque podrías ver por ti mismo lo que valgo, ahora que puedo dar eso que llaman "lo mejor de uno mismo". Me apetece incluso mandar un mail colectivo el próximo mes anunciando las fechas mágicas, tres o cuatro días en los que me gustaría que me disfrutáseis (...)

 

. . .

Imagen: obra gráfica de Jamaika http://www.fotolog.com/jamaika66, seleccionada por ella misma para el tema. ¡¡Artista!! Por no manchar esa imagen, le cambié el título al post (antes con la maldición completa).

P.D.s

Bueno, los pajarillos ya están contentos. Previsión meteorológica: mínimo 12, máximo 25. Hoy un letrero marcaba 24ºC a las nueve de la noche en la terracita, la peña en manga corta de nuevo, y yo, para variar, con mi abrigo negro por el catarro.

Mientras escribía y atendía a otros asuntos, ya amaneció. Maravilloso, este color del cielo sobre Madrid. Si me encuentro bien, que nadie sufra, pero la irritabilidad es así y cuando toso, pues... las mujeres me entenderán. Tragicómico. Bueno, me voy a la cama con otra canción, de nuevo "One night in Bangkok". Me está volviendo loca, todo el marrón y el no dormir.

***

 

05/06/2007 06:41 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Carta a otra del sector estamos bien jodidos, octubre 2003

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En Barcelona, mi buenísima amiga D. me hizo recordar los primeros tiempos tras el diagnóstico, de los que ahora me siento capaz de hablar... ahora que por fin les parece que puede salir el tema en conversación privada, ahora que quizá ya no estoy en condicional, que ha pasado el tiempo y mi salud es otra.

Y me he puesto a bucear en mis antiguos escritos para documentar esos tristes momentos. Esa conversación me hizo considerar que estoy bien para ello, y además mi vida cotidiana es algo sosa: recuperarme de un catarro, y tomar cada día una pastilla nueva a la espera de que me dé un disgusto. Eso sí, me ducho a diario.

Tengo ánimo para abrir esos expedientes, y enfrentarme a ese pasado. Considero oportuno compartir algunas cosas: batallitas bipolares puras y duras.

Este documento es casi el primero que he abierto en un disquete de la época, y me gusta por el final de la tortuga: todavía me acuerdo la impresión que me causó el animal por su lucha por la supervivencia. Yo estaba en ello, con mucha rabia.

L. andaba muy deprimida por bipolar y por cuestiones de pareja. Yo no por tema pareja, sino por el episodio mixto bipolar. Mi nick entonces era BlueJean, por la canción de Bowie.

Octubre 2003. Pocos meses tras el diagnóstico y muy jodida: doy ánimos y bien digo que no iba sobrada.

 

Estimada L.,

Muchos de los que estamos aquí hemos roto relaciones con parejas. Ya sea por el trastorno o no, normalmente a posteriori reflexionamos y vemos la sombra de la bipolaridad amenazando a nuestras familias. Aunque el desencadenante fuese otro.

Además, después de esa ruptura, que conlleva hechos traumáticos, hemos sufrido episodios muy dolorosos. (...) No entiendo nada de lo ocurrido porque todavía estoy en reconstrucción (y lo que me queda).

Sabes que hemos pasado experiencias de humillación en algunos casos intolerables, y tú misma las compartes con nosotros. No les voy a quitar hierro en ningún caso.

Sin embargo, hay que valorar el pasado en su justa medida. Para que no sea una carga en nuestro presente. Si no, no podremos mirar con dignidad un futuro con calidad de vida para nuestras personalidades bipolares.

No puedo darte consejos, sí un poco de aliento para que tomes fuerzas para salir de tu tristeza e impotencia. Tómalo, por favor, no voy sobrada.

Me acabo de acordar de una tortuga que vi ayer en un acuario demasiado pequeño para ella. La pobre se hundía una y otra vez en sus intentos por tomar aire. Por fin dejó de resbalar y accedió a una superficie elevada donde ya no debía esforzarse para respirar y descansó unos momentos. Me sentí como ella. No sé por qué volvió a bajar. Ni yo sé por qué oscilo. Pero no moriré asfixiada.

Con cariño,
BlueJean


4/10/2003

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04/06/2007 14:06 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

ME PLANTO

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De un borrador escrito en Barcelona el 21 de mayo de 2007

 

Es un ejercicio difícil para esta bipolar que ha vivido hasta el límite, el límite del

esto ya no es divertido, y

menuda hostia me he dado.

Recuerdo las noches DE MARCHA. A las 4 de la mañana, si el alcohol y el trance de la danza me habían dejado en estado hipomaníaco (lo habitual, el alcohol "me sube"), ni hablar de retirarse. Hasta el amanecer, hasta el vomitar, hasta el pasar el domingo en blanco por ese esfuerzo más allá del extra que le has pedido al cuerpo. Todo o nada: si se hace, ha de hacerse bien. Y en esas situaciones, significaba llegar hasta el fin, hasta los after hours, o por qué no, la fiesta seguía en casa, que es el mejor after de todos si tiene terraza, para seguir escuchando música. 

¿Acaso no cuesta conseguir que un niño alborotado se duerma? De nuevo el Todo: ahora que estoy bien, cualquiera me manda a la cama, sólo estar exhausta lo consigue y en hipomanía, uno es muy muy fuerte, tiene la energía de un niño.

La fiesta, también estaba en mi propia casa, antes o después de salir de copas. Recuerdo que tras la euforia del baile, venía una depresión de narices, en pocas horas de margen. 

Las retiradas son algo sabio. ¿Sabiduría? Eso no existe cuando vas como una moto, pisando el lado maníaco de la vida y disfrutando como nunca lo hiciste antes. Si "antes" fue hace pocas horas o días, ya podemos formular la hipótesis de un episodio hipomaníaco rigiendo tus actos.

. . .

Se acabaron las juergas nocturnas (para mí, ahora eso es ver una peli de madrugada un viernes o sábado). Pero vale lo que he relatado sobre el pasado para la misma sensación. Ahora empiezo a darme cuenta de cuándo empieza a llegar ese momento. A veces, porque sé que si me fuerzo, vendrá un ataque de angustia o de pánico, como se quiera llamar. Otras, porque es muy fácil para un bipolar pasar de la carcajada al llanto, y prefiero dejar de reír en un momento dado. Es difícil, ¿eh?

Me planto, es hora de retirarse del juego antes de que las cartas sean malas. He de volver de una puñetera vez a mi casa. Aquí todo es sobrio, serio, y me encuentro con ese yo serio, que también existe, al margen de la depresión y la hipomanía.

Estoy estabilizada, pero no hace falta una hipomanía para plantarse. A veces, la vida lo exige. Estar estable te da perspectiva acerca de la oportunidad de los momentos. Si estuviera deprimida, no podría plantarme porque no estaría haciendo nada para ello.

Qué raro me suena hasta a mí, pero sí, se puede ser serio, y estar a la vez esas otras cosas, extremos bipolares, por lo que recuerdo. Porque no se pierde la cordura, por eso. Si uno es serio por personalidad, pues la aparta a un lado cuando hay fiesta, pero luego la recupera. (Nota: esto lo he de trabajar más para otro post, no me queda claro).

. . . 

P.D. Ayer el tostón no fue premeditado del todo: hacía tiempo que quería ese post, pero preferí rescatarlo de mis escritos personales, así tal cual, sin refritos y en su salsa emocional. 

Para Josema: rebienvenido por estos lares seas, y muchas felicidades por haber regularizado tu situación. Te dejo un viejo hit de "nuestros tiempos" con el que me he despertado hoy, todo un misil: http://www.goear.com/listen.php?v=14f3087

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03/06/2007 14:53 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Jornada de reflexión

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Por fin asentada, en mi rutina, en mis horarios, clima y agua de Madrid... tenemos trabajo. La modificación de la pauta.

El psiquiatra hizo de hecho cuatro anotaciones: una subida de dosis, dos bajadas, y un fármaco nuevo. El resto de la medicación, se mantiene en dosis de momento. No es un desmelene la cosa, vamos.

Ahora no me siento muy bien para hablar del por qué de estos cambios. El caso es que son necesarios, y muy torpemente diré que dependen de mi evolución y de cómo los fármacos que estoy tomando actúan: funcionan, o no, para los síntomas que hicieron aconsejable su introducción en la pauta. Si no, cambiemos dosis. Si no del todo, probamos con otra cosa. Más o menos. Parece alquimia, sí.

Gracias a estos procesos ensayo-error desde mi diagnóstico, he tomado ya muchos de los medicamentos del catálogo, unos para lástima, esto no funciona, otros para bueno, aunque tenga estos efectos secundarios, he mejorado. Y se nota, hace muchos meses de tratamiento y no hace falta que tenga que ir a Barcelona para que mis cercanos digan que estoy mejor ("haces muy buena cara"), cosa que he oído con alegría por parte de varias personas estos días pasados. Alegría mutua... cómo nos hemos llegado a ver, desde luego.

Ayer empezaron "las fiestas": primer cambio, en la toma de la mañana. A mediodía siento náuseas. Estaré a poco más de un kilómetro de casa, pero debo volver en taxi. Y desaparezco hasta ahora del mundo. 

24 horas después de fuerte indisposición... he tomado de nuevo esa dosis matinal, y me siento algo recuperada para seguir con el resto. A ver qué pasa.

Qué mal me sientan las pastillas, no hace falta que me lo digan mis colegas bipolares... mi prima recibe una inyección creo que cada dos semanas, ojalá mi tratamiento fuese así.

Mañana voto por primera vez para la alcaldía y comunidad de Madrid. Iré, aunque necesite pañales. O que me un taxi me preste piernas hasta el colegio electoral. Mi voto estaba decidido antes de empezar esos cambios en las pastillas, y mi votos no caerán en la taza del WC.

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26/05/2007 22:22 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Polònia, día 3: connivencia

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En efecto, hay que estar majara, o dicho de otra forma, ser "uno de los nuestros" para comprendernos algo, y no siempre.

 

Se dice que (¿gracias al trastorno?) tenemos algunos dones, o capacidades, que sobresalen de la normalidad [me refiero en un paréntesis a esos famosos, esos genios que tuvieron trastorno bipolar, o esquizofrenia, qué sería de nuestra cultura sin sus aportaciones]. No destaco en artes ni ciencias, pero mi cerebro también es diferente. Si mi capacidad reside en ponerme a escribir mientras estoy empanada, pues eso tendrán que analizarlo cuando me diseccionen el cerebro. También puedo mantener una conversación telefónica sin que se note demasiado el globo, pues para eso sobrevivo cada día con el tema. Y Madre se extraña, mi actividad cerebral no cuadra con la corporal: esos ojos medio abiertos, ese andar sin equilibrio. Tampoco puedo realizar otras tareas que requieren neuronas. Es muy raro, yo estoy acostumbrada a mí pero ¿por qué deberían los otros? Vivir sola oculta estas cosillas.

 

Hoy me he quedado sola en un apartamento sin manual de instrucciones completo. Ya no recuerdo esta casa, cómo funciona, porque la gobernaba mi madre, que me apartaba de las tareas bien porque yo no me encontraba en condiciones (recordemos: viví aquí porque estaba desestabilizada y drogada por el tratamiento), bien porque la reina de la casa es quien organiza. Y porque ha pasado mucho tiempo, dos años y dos meses, y lo antaño cotidiano (no sabía encender el fuego) se olvida también.

 

Sí recuerdo esa, mi, habitación en la casa familiar, hasta en mis pesadillas a 600 km y 600 m sobre el nivel del mar. Mi meta, cabezonería pura quizá, es reconciliarme con ella: aquí grité de desesperación, lloré de impotencia hasta rabiar, y aquí incluso "me maté": todo eso, no se olvida. Quizá deba quemar esas sábanas y reemplazarlas, quizá cambiar la cama de lugar. Le estoy dando vueltas al asunto, porque no puede ser que enferme sólo por estar entre estas paredes. Demasiados recuerdos. Estoy recibiendo consejos de amigos sobre el tema, que transcribiré en un próximo post.

 

Lo mejor: ya tengo un esbozo de las notas para el psiquiatra. De hecho, ahora puedo describir mejor qué me pasa, pues se acentúa aquí. No toda la entrevista con él gira entorno a las pastillas. Si decide cambiar la pauta, quizá lo hará motivado por todo lo que le cuente acerca de mi vida cotidiana, lo marcado en el cuaderno de rutinas y bipolaridades y cómo me impacta en lo emocional, que es la segunda parte interesante. He de destacar algo en concreto: estar contenta, (y esto lo escribí en un folio que debo pasar a limpio aquí), no es ningún pecado, pero es raro que lo esté, como cuando llegué y me sorprendió esta Polònia. Hay grados, y estar contenta puede ser humano, o sobrehumano diríamos, para referirnos a lo patológico. Que yo esté alegre no es normal, es una anomalía, qué asco.

 

Ayer, una vez se me pasó el mareo, pude desplazarme en coche. A una comida familiar, cosas que también me han traído a esta ciudad. Mi sobrino me preguntó a qué me dedico (no comment). Después, un par de compras y al llegar a la casa, una desconexión de esas no programadas, inevitables, intensas, de dormirme antes de la hora de cenar. Desperté hacia la una de la mañana, hora en la que tomé las pastillas. Estas cosas no me pasan allí, nunca duermo siestas extrañas y menos porque el cuerpo se rinda de esa forma. Otra cita con amigas/os a la que no puedo ir, y ya van tres, pues una fue cancelada por el compromiso familiar. Hoy, la cuarta por la mañana tampoco pudo ser, y esta tarde hay otra, pero el cuerpo me pide dormir de nuevo: estoy muy somnolienta a pesar de haber dormido (esa siesta no cuenta) unas ocho horas.

 

Creo que esto me sucede porque mi actividad es más bien nocturna, esas cosas de los biorritmos. Llevo tres días forzándome a tener actividad en horas para mí tranquilas, de modo que cuando llega la tarde, ya me he saturado. Tengo ansiedad porque sí, porque toca.

 

Y a estas alturas me planteo que quizá hasta que no acabe con el psiquiatra, no estaré en condiciones de visitar a los míos, o que me visiten, como cuando estaba mal. Debo aclarar cosas y organizar una vida paralela aquí, sin rendirme a los cuatro días y volver a mi casa. Otra meta: sobrevivir a este fin de semana, incluso al siguiente.

 

Aquí todo es más fuerte, no existe la tranquilidad de mi castillo en Madrid, la convivencia es dura, y al verme más expuesta, todos los factores ambientales sean positivos o negativos me impactan sobremanera.

 

Convivencia ¿o connivencia?

connivencia. (Del lat. conniventĭa).

1. f. Disimulo o tolerancia en el superior acerca de las transgresiones que cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales viven.

***

Imagen: primera de la serie que guardé del "pez" de Frank Gehry

13/05/2007 16:17 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

El medidor

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Debo tener incorporado un medidor de ganas de vivir, o de hacer cosas en oposición a la apatía, pues hablo del vivir cotidiano: el despertarse y no dejarse vencer por "en la cama nadie me hace daño", el ducharse porque te hueles y no, tampoco esos pelos no son los que te gustan y si no lo arreglas no saldrás a la calle.

Que salir a la calle no es una montaña (1. Abrir la puerta 2. Llamar al ascensor 3. Salir del portal) una vez vestida.

Qué obvio parece todo y para nada lo es. Resignada a pasar otro día en la apatía, o con un doble de ansiedad gratis, me he descubierto despertándome cinco minutos antes que la alarma sin sueños raros, y algo más tarde, no preparada sino no horrorizada o no en un planeta donde el agua por las mañanas simplemente no existe. De forma que me he duchado sin trauma alguno y me siento bien.

Bueno... bien, y con la incertidumbre de qué haré este día festivo. Un medidor dice Madrid: chubascos 12º-6º.

El mío, el de las ganas de vivir, no lo tengo muy controlado, sólo sé que me he despertado como debería a diario: a las 9 horas (ahora es lo que toca), poniendo el pie en el suelo y: poniendo música. Lo de la música está en un nivel bajo en esa escala, lo sé. Por ello es todo un acontecimiento empezar el día de forma... normal.

Por eso posteo, porque el nivel me lo permite. Incluso... busco fotos.

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06/04/2007 13:10 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Kilos de infelicidad

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He perdido diez kilos en lo que va de año. Cuando se tiene un sobrepeso como el mío, parece una hazaña, pero no: he vuelto al peso que tenía aproximadamente el pasado marzo de 2006. Es decir, me siguen sobrando unos diez kilos. Sigo muy lejos, y soy consciente de que ya no alcanzaré lo que tenía antes de enfermar: 10 y hasta 15 kilos menos.

Lo gané por el cambio de medicación en verano (sí, las pastillas de por sí engordan), lo gané por comer de más gracias a las pastillas, lo gané por sedentarismo, lo gané por estar encerrada en casa. Me apagué ese semestre... esa depresión subclínica o lo que sea que llegaron a decirme.

Llegó Navidad, decidí no participar en ella por no ponerme mala, y luego llegó mi madre, y su visita provocó un switch o cambio de chip que fue maravilloso.

Cuando empecé a perder, estaba claro: esos tres kilos, rápidos, caminar más de dos kilómetros al día mientras comes ensalada... eran kilos de infelicidad. Porque saliendo de casa, caminando entre la gente, mis iguales, me sentí feliz.

Lo bueno no dura y hacia mediados de febrero volví a mi concha, mi casa, donde nadie puede dañarme si no salgo. Y desde aquí, he descubierto que también es posible perder kilos por infelicidad, siguiendo con la ensalada... pero sin renunciar al azúcar en el café, pues soy adicta a ambas cosas, y por cierto también al aceite de oliva virgen.

Sea como sea, hoy me he atrevido a probarme (llevaba una semana pensando en ello pero se confirma que no soy presumida) un par de cosas... y voy a salir, si soy capaz de cumplir con el resto de la lista de tareas de hoy... con unos tejanos que estaban ahí hace muuucho tiempo. Van a cadera, es decir, adelgacé al parecer de caderas y culo, pero hay que tapar esa enorme barriga de alguna manera. Hoy me dijeron que no estoy tan gorda, o no gorda... hay quien te mira con buenos ojos o es que ha de ir al oftalmólogo.

Menudo año. Oscilando hasta en el peso. Felicidad, infelicidad. He dicho muchas veces que esta (la de esta bipolar) es una forma de vivir, oscilante como el tiempo.

Por si acaso, no tires demasiada ropa que te iba bien con 5-10 kilos de más. Eso sí, escóndela para no llorar cuando abras el armario.

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02/04/2007 19:20 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 7 comentarios.

Modelito para salir con el viento en contra

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Más de un lector me ha comentado que se pasa por aquí cuando está bajo de ánimos.

Yo también lo hago, en páginas de bipolares.

Y en esas comunidades, por supuesto se nota en la participación que también los hay jodiditos.

No es consuelo, y si no se está del todo católico, qué menos que admitirlo.

Porque si uno (una) está bien, ha (he) de salir:

a) de internet,

b) de casa y

c) del guetto.

A la vida normal, donde si tengo bipolar a nadie ha de importarle.

De todas formas, no estaría de más un exoesqueleto emocional.

Un día como el de hoy, en el que el viento se me lleva hasta el valor.

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08/03/2007 00:51 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Sinfonía de colores

20070227093741-paint-bravia-rojo.jpg

Conocí a una persona de la cual aprendí mucho. Siempre se aprende, pero esta fue especial. Se quejaba de mis uñas, y cierto es que las tengo para defenderme pues soy una fiera por domesticar, a esa conclusión llegué. Que hay que tener paciencia con Blue, persona es algo de lo que advierto, pero siempre cae en saco roto.

Una de las muchas cosas, puede que la menos importante... la vida en colores, me la mostró como en el vídeo

http://www.youtube.com/watch?v=GURvHJNmGrc

La disbauxa. Una metáfora de la hipomanía. De lo que vimos y vivimos hasta que...

... un día te dicen que las cosas no son así, que la vida real no va al ritmo de esa sinfonía. Te hacen aterrizar y tomar pastillas. Hay quien reconoce ver después en gris, o en blanco y negro, o en tonos pastel.

Pero de vez en cuando, el cielo de Madrid puede percibirse con tal fuerza que ciega los sentidos de esta bipolar, pues no es pastel como el de Barcelona.

Apareció y desapareció de mi vida como esa pintura, y aunque la bajada se hizo notar, menuda batallita... se lo agradeceré siempre.

. . .

"El nuevo spot de Sony Bravia, titulado Paint, ha sido dirigido por Jonathan Glazer y se han empleado para realizarlo nada menos que 70.000 litros de pintura".

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Enlace editado 27/08/09

26/02/2007 15:55 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

El minuto del desbarre

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Escrito el pasado 21/01/2007

Desde hace tiempo, sostengo que todos tenemos derecho al minuto diario del desbarre, bipolares o no. A todo el mundo le pasa, pues todos expulsamos como un litro de gases a diario también, ya sea por arriba o por abajo. En una frase o un grito, puede expulsarse toda la basura acumulada durante el día. Puede ser pacífico, incluso divertido, o todo un tsunami, por ejemplo si la basura es histórica. Cuidado, salpicas... pide perdón, amparándote en ese derecho, y aguanta también eso en el prójimo. Convivencia, lo llaman. O vida social.

Esta estación [período 2007 del blog] que ha tardado lo suyo en empezar a escribirse va a contener, porque el público viene a eso también, mi minuto estelar del día. Puede producirse al despertar: un sueño en el que SSMM el Rey aparece a puerta fría en mi casa y me ordena hacer reformas. De antología, pero los sueños están llenos de desbarres. O cuando me tomo las pastillas por la noche, oh no, ¿qué borrachera me espera hoy? Otra no deseada sino recetada: efectos secundarios nocturnos. Ya que me jubilaron y me pagan para que me drogue sin marearme o caer dormida ante una montaña de expedientes o un montón de libros o desmayarme ante un grupo de alumnos o necesitar aire fresco tres veces por hora, vamos a dar otro paso y a publicar qué pasa cuando una es arrojada desde su vida anterior pre-diagnóstico-bipolar a un lugar muy raro, esa nueva vida con drogas de curso legal, donde tú no eres tú tantas veces, donde has de pedir perdón constantemente por tu comportamiento a tus ojos vergonzoso, mira quién soy tú que sabes quién era: perdón puedes repetir lo que acabas de decir, no me he enterado bien... perdón tengo que ir al baño otra vez, perdón me dejé una pastilla en casa y debo volver, perdón me tomé la pastilla y estoy algo desorientada, perdón no me tengo de pie... en un momento me pongo a cocinar y comemos, perdón debo comprar agua mineral necesito beber y se me acabó el botellín del bolso, perdón me llamaste cuando estaba drogada y no sé qué te dije ni qué me dijiste (en plan peli Memento). Fuck con el perdón, ¿quién perdona a los efectos secundarios?

(Fin del escrito del 21/01/07)

Ayer mi desbarre nocturno consistió en quedarme muerta de risa en el sofá tras participar con intervenciones fuera de tono en una tertulia donde, para distendir la desgracia cotidiana "mi análisis de sangre parece una fiesta de asteriscos" todos las tuvimos, la más inocente recordar el viejo chiste del punto que acude a una fiesta de asteriscos y pide paso porque se ha puesto brillantina. Ya estaba drogadísima, todavía me reía más y cómo no, muerta de hambre, ¿qué comí ayer de "recena" de madrugada? Ni me acordaba aún haciendo un esfuerzo. Y hoy, si lo recuerdo es porque ahí quedaron restos. Para llorar, o reír. A escoger: reír, por cojones.

Hoy el antivirus ha desbarrado por mí y se ha declarado "expired" medio año antes de lo que le toca. Flipá me he quedado. Pero bueno, todavía queda mucho día por delante, y seguro que alguno de mis contertulios telefónicos habrá pensado "ésta desbarra" pero no me lo ha anunciado. Y eso que les tengo avisados de que me paren cuando suelto alguna catalanada, lo otro es peor... pero bueno, sí, tengo derecho a ese minuto, y además, a compartirlo, así nos reímos todos... aunque sea de pena, para llorar, que consista en un efecto secundario de un efecto secundario de unas pastillas que debo tomar sin desbarrar ahí en lo mínimo. Reírse de uno mismo, gran práctica. Reírse conmigo y no de mí, que yo ría contigo y no de ti, una de las cosas más saludables y plancenteras de la vida, aunque la tengas llena de asteriscos.

Oh, perdón, tengo que dejaros, dejar este post como el borrador que fue, porque debo pedir recetas al médico de cabecera y ya llego tarde.

desbarre.

1. m. Acción y efecto de desbarrar (discurrir fuera de razón).

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15/02/2007 14:40 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Toma cóctel

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Hace poco me reencontré con "Cómo matar a la propia esposa" (How to murder your wife, 1965). Necesitaba una comedia con Jack Lemmon y ahí estaba la cinta de vídeo en la estantería. Grabada en dual, opté por la versión en catalán.

La escena donde va al médico a pedir pastillas para drogar a la esposa es de antología. El efecto: sube (alza el brazo con la mano extendida), y baja (súbitamente, el brazo lo muestra). Jack Lemmon disuelve la pastilla en un cóctel que le ofrece a su mujer durante una fiesta. En la película, Virna Lisi se pone a bailar efectivamente en plan maníaco, sí, subidita, para luego caer desmayada.

Qué curioso, en la misma cinta está Trainspotting (1996), y ya acurrucada en el sofá, me digo pues pase doble. "El síndrome de abstinencia se lleva mejor con las drogas del botiquín de mamá, que es tan adicta como yo pero legalmente".

Claro que se mezclan, subes (brrrrummm), bajas (plafffff).

http://www.tavad.com/curso-drogas-rohipnol-flunitracepan-benzodiacepinas-valium-xanax-somnifero-gaba.html

Mi cóctel: antidepresivos tricícicos, benzodiacepinas y alcohol. Resultado: episodio mixto, arriba y abajo continuamente, brrrrummm-plafffff. Leo esa página, y me digo que el síndrome de abstinencia es una de estas cosas intensas de la vida, una vez lo has pasado, es como meterse en la máquina gloppita-gloppita de la película.

Que me tire una piedra quien no tuvo adicción alguna. Quizá lo hará porque no lo entenderá, porque no se ha metido ahí (ni falta te hacía) ni las pasó putas para salir (te lo merecías). Eso y sus variantes, ya lo he escuchado demasiadas veces. Y yo respondí otras tantas: eran drogas legales. Y el psiquiatra lo metió en mi historial como abuso de..., typical bipolar, lo cual no es consuelo, sólo el haberlo dejado.

Típico bipolar el ir tan sonriente con antidepresivos que son un "soy la hostia en verso, el rey de algún reino oscuro, y viva la madre que me parió", esa cura tan milagrosa desde un estado depresivo inicial que no es posible en el reino unipolar al cual te han dicho que pertenecías. Qué fácil es ciclar a triple velocidad cuando te toman por lo que no eres, un unipolar. Si ya le pegabas a algo con la depre para salir de ella por un rato, al ciclar, doblas las dosis, algo así, hasta que plaffff y te caes con todo el equipo.

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15/12/2006 10:16 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

En el sofá

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Ayer noche, me empiezo a acordar de todas las maldiciones que sé y me han enseñado por aquí (aquí, aquí es Madrid). Me cuesta conciliar el sueño, no puedo leer, nerviosa y de la mala leche, y acabo en el sofá viendo la TV.

Me he tomado las pastillas con la esperanza de dormir, pero no, a los veinte minutos aparece el efecto secundario estrella de esas horas. Estoy drogada hasta las cejas pero lo de ir a la cama no está en el guión, me muero de hambre. Asalto a la nevera con nocturnidad. Me he propuesto comer comida en estos casos, no frutos secos o galletas. Una segunda cena, o ya un desayuno, puesto que si como en esa cantidad, es normal que no tenga hambre por la mañana, ya empachada. Me hubiese comido un asado de cordero...

Recuerdo la re-cena. Me digo con prudencia: espera a estar vertical y dormir, no sea que te atragantes, espera un cuarto de hora y vas a la cama, mientras intentas entretenerte con un subproducto de esos en los que todos, hasta el cadáver, son guapos.

No recuerdo cómo acaba la serie. Me despierto, no tengo calor ni frío, porque hay ruido en casa. La televisión sigue encendida, con supongo la teletienda de turno, me machaca los oídos. La única neurona me dice que debo apagarla o silenciarla pues si tengo un botón favorito en el mando se llama mute, pero el mando está sobre la mesa y no puedo alcanzarlo, y es cuando caigo de nuevo en ese sueño profundo que tanto me asusta cuando soy consciente: se podría estar quemando la casa y yo no me enteraría.

Me despierto una segunda vez, ya decidida a irme a la cama, pero no puedo moverme tampoco. Abro los ojos a las diez, ahora sí estoy despierta porque puedo levantarme, encontrar el mando y mandar a la TV a su lugar de decoración.

Me levanto como ayer, con el ánimo tan bueno como el color del cielo, pero sin ganas de desayunar como estaba en el guión, como también lo estaba un dolor de espalda de esos chulos.

Voy a comprar cordero; si he soñado que ese era mi antojo nocturno, pues voy a prepararlo.

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14/12/2006 11:25 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Psicoeducación, o las lentejas en Madrid

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Mi psicoeducador (ver post reciente Terapia 2003-) es muy bueno y lo afirmo porque me ayudó a soportar no sólo lo que se cocía en el despacho del psiquiatra, sino todo lo que iba en el paquete, que no suele tratarse en el otro despacho. Aceptar la enfermedad, aceptarse cuando te desprecias. Toneladas de impotencia es lo peor que recuerdo, aplicada a todas las facetas de mi vida, ahora que me había quedado sin vida alguna, sólo tenía mi familia y mis amigos, ¡sólo! menos mal. Y menos mal que empiezo a olvidar, que han pasado tres años desde lo peor.

Para un bipolar es crucial aceptar la enfermedad y con ello adaptarse a una nueva vida. Yo lo tengo muy claro en mi caso: hay un antes y un después, quizá porque me pilló mayor ya. Y te enseñan a comerte esas lentejas. Vale cara la terapia, pero sin ella, otro gallo me hubiera cantado.

La última visita fue el pasado julio. Más claro, agua: la vida que hay que "educar" la hago en Madrid, poco sentido tiene que vaya a Barcelona a la terapia. Recomendaciones generales que no dependen del domicilio sino de una rutina cotidiana: actividad intelectual, ejercicio físico, autocuidado, y un momento al día para todo ello. La autoestima parece un premio a la excelencia.

Las estaciones me marcan demasiado lo que puede ser rutina. En verano, el paseo ha de darse antes de, digamos, las 11 de la mañana, y luego a guarecerse hasta la caída del sol, otra vez a la calle. Por ello me venía muy bien estar despierta a las 8.

En invierno sin embargo, más o menos a esa hora es cuando puedes salir, hasta el anochecer. A la inversa. Me gusta más el invierno, pues puedo estar en la calle esas horas donde sí estoy operativa. Este es como el pasado invierno: estoy con efectos secundarios hasta más o menos estas horas.

Si salgo a la calle sola, a primera hora, toca despistes y pánico a ser atropellada o tropezar por falta de equilibrio. Si salgo acompañada, me siento más segura, pero muy a menudo en mi parte del diálogo "no me sale esta palabra", "me he perdido, ¿por dónde íbamos?" "¿puedes repetirlo? no me he enterado de nada" Esto sucede por las mañanas, no es mareo sino despiste, y va a días, también, si esa fuese mi tónica general me deprimiría por impotencia, ese sufrimiento sin nombre ni límite. La sensación de que deberías apuntarlo todo en tu vida para no olvidarlo, porque luego intentas contar algo y sabes que no estás relatando como un periodista sino como un contador de cuentos que se inventa media película con detalles que no recuerda.

Mis amigos saben en qué consisten mis "deberes" con el psicoeducador, es decir, conmigo misma, y lo que pasa con los deberes es lo mismo que cuando eras una cría: qué rollo, si puedes escondes la hoja, uy no me acordé...

Esta semana voy a tener que dar cuentas no al psicoeducador sino a mis amigos. Ellos sí conocen el terreno que piso día a día en esta ciudad, y me han puesto una meta diaria por donde más flojeo, el ejercicio.

De momento, voy a aplazarlo, hasta después de comer. "La hora del café" es muy larga, de nuevo. Esas son mis lentejas.

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11/12/2006 13:31 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Terapia 2003-

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Primera sesión: noviembre 2003.

Doctor,

- Quiero dejar de suicidarme, no hago más que pensar en ello. Mi vida está en peligro y ya flaquean mis fuerzas, llevo meses así, cada día igual,  y por eso acudo a su ayuda.

- Quiero superar esto del trastorno bipolar, ahora sé lo que tengo por fin y necesito volver a trabajar, volver a mi vida.

 

No es psiquiatra esta vez, es psicólogo, psicoeducadores les llaman en el argot este bipolar.

Mi diagnóstico entonces estaba ya sobre la mesa, y en pleno auge: episodio mixto. Esta terapia es paralela a la que experimentaba como cobaya a la búsqueda de "mi medicación". No dejaba de ciclar, los síntomas no me dejaban vivir. En teoría, no se puede psicoeducar a alguien inestable, pero yo ya había esperado demasiados años y el suicidio ya era una realidad demasiado cercana, ya no pensamientos, sino compulsión y otras cosas.

Muchas horas de vuelo en ese despacho... de nuevo una mesa es la barrera, saco y tomo notas. Yo sabía que se podía remitir, esa idea me salvó y lo sigue haciendo. Tozudez pura y dura, quizá.

No volví a mi vida "de antes", me esperaba otra tras el diagnóstico y eso me ayudó a asumirlo la terapia.

Pero ya no me suicido "como antes".

Última visita: julio 2006.

Terapia: creo que consiste en "sobrevivirme" a la vida cotidiana actual.

¿Psicoeducación? Si así lo llaman, pues bueno, sí, va bien, es la única terapia que me ha funcionado. No me extenderé en detalles ahora, pues muchos he dado hasta la fecha.

Ahora, sólo afirmaré que esta terapia sí es apta -y por tanto la recomiendo- para bipocabezotas como la mía. En realidad, conozco a pocos bipolares que no tengan esta cualidad.

***

05/12/2006 03:44 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Terapia 1998-2003

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Primera visita, 1998 (nota:confirmar si encuentro la antigua agenda)

Doctor,

- tengo trabajo y es bueno, me pagan bien

- porque me mantengo, tengo mi casa de alquiler

- tengo familia y amigos

- tengo pareja, y tenemos planes de futuro

Tengo lo que todo el mundo desearía.

¿Por qué pienso continuamente en suicidarme?

 

Así empecé una terapia, una vez por semana, dos a temporadas, sesiones de esas largas y sesudas. Lo mío son muchas horas de vuelo con psiquiatras.

La terapia no me lo aclaró. "Trastorno bipolar", años después, sí, de sobras.

Tras unos cuatro años de sesiones, las abandoné por mi propio pie cuando volvieron esas ideas, meses antes del diagnóstico. Cuando me faltó el apoyo de mi terapeuta, cuando yo creí ya no necesitarlo, caí al abismo de cabeza en la recta final al diagnóstico correcto.

 

Ahora sólo tengo mi casa, de alquiler, que es la casa de mis amigos. A primera vista, tengo menos que entonces, tengo un desierto de soledad y tiempo, pero ya no pienso en matarme: sobreviví a esos años, en parte, con ayuda de ese psiquiatra, aunque no respondiese a mi pregunta inicial.

Tengo más que entonces: tengo cierto apego a la vida, aunque a veces cuesta.

Los bipolares nos suicidamos porque sí. Lo he visto en tantos otros... un 20% no sale de la nada, y las familias dirán: si lo tenía todo y estaba en la flor de la vida.

Y si no lo he explicado bien hasta ahora, ya lo seguiré haciendo, mi caso, por supuesto, lo que mi familia no entiende ni entenderá. No se puede entender, lo sé, hay que vivirlo, hay que "morirlo".

http://www.suicidioprevencion.com/

Buena lectura para todos.

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04/12/2006 12:35 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 10 comentarios.

Por dónde me la vas a meter

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Eso es lo que te pasa por la cabeza cuando al otro lado de la mesa, se menciona "cambio de medicación". Te pones en guardia. ¡So bipolar!, si tú fuiste el primero en mencionar un posible "cambio", porque te has quejado de los efectos secundarios de lo que tomas. Estás estable y lúcido y dispuesto a todo, en teoría.

El bipo con tres canas sigue sin ser sin más inteligente que su psiquiatra y más le vale eso, ahora y por el resto de su vida. Pero la bipocabezota se lo ha de creer, el psiquiatra te lo ha de vender. Que vale, que se puede intentar.

Pero no, luego piensas qué será en realidad lo que esconde la nueva receta. Quizá te esperan semanitas guapas de cosas como insomnio, diarrea, fatiga crónica, apetito enfermizo, o falta de apetito, o hipersomnia, la lista de efectos secundarios no acaba nunca. Quieres dejar de estar mareada atontada y con la cabeza a medio gas, pero ¿quién te asegura que esto va a cambiar? De nuevo ensayo-error.

Una de dos: o te lo tomas ese mismo día, o la pauta nueva estará ahí encima de tu mesita de noche hasta que sea tarde, porque te van a volver a ver, y tú sin hacer los deberes, porque te lo volviste a pensar y acabaste aceptando por los hechos a tu malo conocido, al cual estás ya acostumbrada como a un mal matrimonio, y no te atreviste al cambio que tú misma habías deseado. Con excusas cuanto más peregrinas, mejor.

Estás estable, sí, pero tienes miedo todavía. Si no estuvieses estable, sería otra película, y ya la contaremos.

Y como tienes tres canas, a nadie se lo dices ya.

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03/12/2006 12:04 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Salvada por la música

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Hace casi dos semanas, o más desde que acabé el último libro, que no puedo leer. El último lo acabé a cuentagotas, pobre.

Nada ni nadie tiene la culpa, el don vino y se fue.

Ya se lo imaginaba más de uno que pasa por aquí, tanto Youtube...

Me entristece no poder leer: los días me resultan más largos, y las noches solitarias sin mis amigos. Mi libro dormía a mi lado, con mi último punto de lectura, un souvenir de Turquía.

No es desgracia, no leer, no cuando se tiene la música. La tele, de adorno, para variar. Aunque un día escribí "Salvada por la tele": http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/070901-salvada-por-la-tele.php

Y cuando sabes que todo pasa. Supervivencia bipo: no te rindas, hay una razón para vivir.

Don't give up.
You got a reason to live.

Me esperan muchos libros, y yo a ellos.

Tengo muchísimos discos, pero se admiten mp3 en mi correo carnedepsiquiatra gmail


But when the night is falling,
You cannot find a friend, friend.
You feel your tree is breakin' just then.

You've got the music in you.
Don't let go.
You've got the music in you.
One dance left.
This world is gonna pull through.
Don't give up.
You got a reason to live.
Can't forget.
We only get what we give... uh!**

New Radicals, "You Get What You Give". http://en.wikipedia.org/wiki/You_Get_What_You_Give

P.D. Muchas gracias por vuestros mails, espero recibir más. 

***

01/12/2006 00:40 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 4 comentarios.

Reality Bipolar

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Visito de vez en cuando dos páginas "para bipolares", reconozco que no como solía. Y me enfrento al reto de verle otra faceta al prisma para que el post de hoy no sea el de ayer, que por cierto a veces desaparece, si nada aporta a la historia, ¿qué lo aporta? Pues ahora se me ocurre una idea.

Y relacionada con el reciente fallo en Bipolarweb: ES QUE NOS VA EL MORBO.

¿Tienes bipolar? Allí hablas siendo tú mismo, allí te parecen todos tus iguales y allí te refugias. Como punto de partida, ahí hemos estado muchos.

Te haces amigo virtual de alguien y sigues sus andanzas, cada día quieres saber de esa persona, sufrir o reír con ella. Eso engancha, unos personajes en un escenario y el director de orquesta, otro bipolar. El guetto.

Y la persona que se desahoga, con su relato, está emitiendo un reality show, psiquiátrico, vamos, porno duro, material para adultos total. Leen miles de personas su desgracia y sólo dos serán capaces de decir algo que calme su dolor. Y también uno se siente bien en ambientes sórdidos, no merece nada mejor, no cuando no sale del pozo, cuando su pellejo no vale un céntimo a sus propios ojos.

No quiero banalizar el hecho de que sin estos lugares, sin su apoyo e interacción, se nos caen muchos cables que necesitamos, allí siempre somos bienvenidos en nuestra desdicha y alegrías, no estamos solos.

Con nuestro relato... no me excluyo. El número de visitas a esta página creció mucho en paralelo con el fallo de Bipolarweb, o no lo había percibido antes.

Hay mono de esas historias. Son folletines que nos gustan, este es más desgraciado que yo, oh siento tu dolor como el mío... no siempre se dice lo que se opina. Escuchamos lo que nos gusta, pero lo que adoramos -seamos autocríticos- es ese tufillo a desgracia, a oscuridad. Abierto 24 horas al día para todos, para el insomne que se resiste a dejar su mundo y empatiza con el de otros. Para el propenso a adicciones, ya tiene dos nuevas: internet y páginas bipolares, historias bipolares día a día.

Nos robamos las almas, menudo negocio. Hay quien apoya porque así olvida su pena. Eso no es terapia para nadie. De todas formas, el espacio bipolar en internet es enorme hoy día, incluso variado en español, y todo lugar tiene su audiencia.

Es para reflexionar, saber que estás emitiendo bipolaridades para regocijo del público en un escaparate de neón rojo.

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21/11/2006 13:15 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Cosas del puto insomnio

A photo on Flickr

 

Versión 1 

Que antes de las seis te beberías un vaso de leche, pero la acabaste a medianoche, con la intención de irte a dormir.

Que antes de las nueve has comido tanto, cena, sobrecena, resopón, ensalada preparada para las ocasiones de hambre nocturna, quizá ya las tostadas... que durante el día no tienes hambre.

Que vas tan drogado por las pastis y por ese sueño enfermizo que no cuaja, que no puedes leer. Escribo con los ojos medio cerrados pero las neuronas saben mecanografiar ya solitas.

Que si cae la rifa en media hora o más, firmas, te levantas mal pero algo has dormido. No es hipomanía, no tengo otras señales y nunca he subido así, pero necesito ir a un psiquiatra por si la ansiedad ha ido a más a pesar de la pauta actual, a pesar de haber dejado los descafeinados, el otro día me tomé una coca-cola...

Que estoy desesperando. ¡¡Me cago en la leche!!

 

Versión 2

Hace más de una semana que no duermo bien. Qué horas son, 05.41, y no duermo.

No duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo no duermo

COLLONS, QUE SE CALLEN LOS PUÑETEROS PÁJAROS!!!

Con suerte, de 7 a 11, hace dos días que estoy así. Otros, caigo rendida a las 18 y el despertador me avisa de que hay que tomar pastillas, y además, de que ya he dormido demasiado.

Me conecto poco, muy poco. No tomo ni descafeinados, el otro día una coca-cola para no caerme mientras tomaba algo.

No estoy subiendo, es más, nunca se vio mejor marmota que servidora cuando el cuerpo le pedía reposo tras un día y noche de hipomanía. No es hipomanía. Ansiedad, sí. No dormir no me acelera si otros hechos paralelos no lo provocan. Tengo dolores de cabeza y la pasada tarde, un ataquillo de ná por ponerme a tareas domésticas tipo cambio de armario.

Me va a caer un puro, me van a caer más pastillas, es igual, sólo quiero dormir mis horas a mis horas, estoy harta de descontrolar este punto, y con vista cansada, ni leer ni apenas escribir, de humor variable como el tiempo, de asco.

Tengo que ir al psiquiatra y no hace un mes de la última visita. Lo de la ansiedad ya me está matando y tomo medicación para tumbar.

Si no escribo, una de dos: o estoy insomne, o estoy dormitando, cuando puedo duermo sea la hora que sea.

Y como estoy tan atolondrada, escribí dos veces este post, pues pensé que lo había perdido, así que se queda en las dos redacciones. 

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20/11/2006 06:09 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

La famosa entrevista con el psiquiatra: Blue al otro lado de la barrera

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Qué leches hago yo, que no soy ni mucho menos la paciente ideal. Sólo intento cooperar, y en ese intento, preparo mucho una visita, demasiado.

Este post en realidad podría llamarse: "Mi vida, a examen". Es lo que mejor lo define.

Podría citarme mucho desde este post antiguo:

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/012503-terapia-i-entrevista-con-el-psiquiatra.php

Lo que yo hago, no tiene por qué ser lo correcto, pero a mí me funciona, o me aclara mucho las ideas, muy importante para esta cabezota que se va por las ramas. En primer lugar, contarle mi vida de forma atropellada, como hacemos todos cuando por teléfono se nos pregunta cómo estamos, no sirve. Porque en nuestro discurso cotidiano se aprecia siempre mucha paja y poca cosa digna de "subrayar", ¿no te ha pasado a ti nunca cuando hablas con fulanito y vas apartando el auricular de vez en cuando? Por ahí va un poco lo que hago: subrayarme.

Tomar nota de lo que a él le puede interesar, no a mí. O a mí me interesa, pero al menos, la cosa se queda en una línea y no en un monólogo que acapare la entrevista como si fuese mi único problema.

Ejemplo cotidiano: me gusta un tío que no me llama hace una semana. Estoy absolutamente neurótica con el tema. Si en el tiempo que dura la entrevista, sólo hago que hablarle de ello, estoy perdiendo no sólo mi tiempo sino el suyo. Estamos hablando de un psiquiatra, no de un psicólogo. Creo que al psiquiatra le diría una vez más que me sigue afectando demasiado el rechazo. Me gusta un tío, pero él tiene perfecto derecho a que yo le deje de gustar; por qué hago un problema de eso, ese sí es mi problema, sin extenderme demasiado con detalles. ¿He reaccionado a eso con un insomnio? Lo tendré apuntado, quizá, en alguna parte: pues se lo cuento.

Ejemplo cotidiano: estoy pelada de pasta. Antes de lamentarme y llorar, lo mejor que puedo hacer es preguntarme por qué. Ah, me he pasado con las rebajas. Lo que debo hacer es abrir el armario y decidir qué compré por necesidad, y qué por capricho. Lo que le diré al psiquiatra no es que estoy arruinada, sino que hice compras compulsivas. Sin extenderme demasiado en qué, con una cifra en euros bastará. No valdrán justificaciones, aunque haya engordado he de ajustarme a un presupuesto y no comprar mi autoestima con objetos.

Ejemplo cotidiano: voy todo el día medio agilipollada, o bueno, en realidad, por las mañanas, no exageremos tampoco. Esto lo saco fácilmente de mi cuaderno de rutinas, y me apesta a efectos secundarios. De esto, sí he de hablarle, y él me hará otras preguntas. Insistiré en que ello afecta a mi calidad de vida y bastante. Quizá sea un tema de medicación. ¿O tiene que ver algo el que esté durmiendo a deshoras?

¿Cuáles eran mis obligaciones desde la última visita? Porque él me las puso, de dos tipos: 1. Me cambió la pauta, ¿la he seguido bien, o metía mucho la pata en ese acostumbrarme a las dosis ascendentes y descendentes? Es cosa mía, y si es mi error, debo decírselo. 2. Me aconsejó sobre hábitos concretos en mi rutina: le hice algún caso, di algún paso, ¿o todo quedó en buenas intenciones por mi parte? Hay que confesar.

Hay que ser muy autocrítico y darse a uno mismo el aprobado o el suspenso en "lo que hay". Si no, no hay esperanza para avanzar, te estrellas una y otra vez con el mismo muro.

Claro que me preguntará cómo estoy desde la última visita. Precisamente, hoy me encuentro bien. Qué casualidad. No seas gilipollas tía, hoy me encuentro bien pero, ¿cómo estaba ayer, cómo estaba la semana pasada? Pensando en que no levantaba cabeza. Pues eso le he de decir. Que tengo más días regulares que buenos, más malos que buenos, pero, oh, menos malos que antes.. es difícil valorar eso pues siempre recordamos mucho más los malos.

Quizá que tengo un bajón a diario por las mañanas tras tomar la medicación. Claro, como en ese momento mientras me lo pregunta no lo recuerdo, él pensará que nada de eso sucede. Si no se lo cuento, ¿lo ha de adivinar? Luego me diré y publicaré ante el resto ademas que este tío no se entera y que "la medicación no me hace nada".

No me he de arreglar para ir a verle. Si llevo tres días sin ducharme, lo suyo es que lo admita. Él se va a fijar hasta en si me he hecho la manicura o no. No es una cita, una va con los pelos que tiene. Mejor que no tengas una madre achuchándote para si has de ponerte esto o lo otro. La elección del vestuario tiene mucho que ver con el estado anímico. Mi caso: o voy pija, o voy hippie, depende de mi ánimo, por supuesto, y la entrevista es mía, no de quien me aconseja cómo ir.

La responsabilidad es mía. No sólo no hay nada que ocultar, sino que lo que oculte va en contra de mis intereses. Mis intereses, mi sueño: estar bien, llevar vida normal, más o menos "como antes".

Lo que hago al respecto, repito: tomo nota de todo. Desde el día siguiente a la consulta. Anda que no tuve material para escribir en esta última, sólo con la aparición de efectos secundarios por todas partes. Tampoco es cuestión de estar todo el día mirándose al ombligo, basta con anotar anomalías grandes tipo días con crisis, días de insomnio, si estoy broncas con las broncas o conciliadora y tranquila.

Tengo mini-ciclos en mi ánimo, mis emociones enfermas. Los más evidentes, los que se derivan de las hormonas. A veces pienso que mi único día bueno anímico es el que me baja la regla. Esto ya lo sabemos todos, pero tomo nota igualmente, porque lo mismo tuve una crisis y eso lo explica todo. Le comentaré que tuve esa crisis, con esos síntomas, y que él decida si es un hecho puntual, o ... ¿tuve más crisis, ese mes? Es el momento de vomitar eso, cuándo, y si hay un por qué. Y si hice algo incorrecto en esos momentos: quizá me automediqué a la desesperada. Si esto es un poco cotidiano últimamente, ¿puedo tener un extra pautado?

Puede que esas notas estén en varios lugares: cuál ha sido mi vida en el mes, dos meses, o tres, que han pasado desde mi última visita. He de subrayar mi propia vida en ellos. He de coger otro folio donde sólo transcriba esas frases subrayadas. Quizá un día importante esté en un mail a un amigo, en un sms donde decline una invitación. Quizá un vistazo a mi casa me diga que está demasiado desordenada o sucia últimamente, y de ese hecho pueda subrayar que me importa un bledo lo que antes me importaba.

Y si mi casa ha dejado de importarme, ¿qué me importa ahora? De nuevo, échale un vistazo a lo que te rodea. ¿Estoy saliendo a pasear kilómetros, por fin? Díselo, díselo. ¿Estoy en plan monje, estudiando a los místicos? Díselo, díselo. Por cierto, ¿por qué puede ser que ahora no escuche música?

Échale incluso un vistazo a la nevera: ¿está desapareciendo el chocolate? Esto sí es digno de ser subrayado. ¿O ahora me da por comer aperitivos a todas las deshoras? También hay que decirlo. Con mis antecedentes de comilonas nocturnas, cosas de los efectos secundarios, cualquier cosa al respecto importa. Si puede haber ansiedad en esas conductas, ahí puede haber un cambio en la pauta de mi interés.

¿Estoy sociable? Ahora reparo en que tengo el teléfono de adorno. Lo apuntaré, porque ahí sigo igual que en la otra visita. Tenga o no instrucciones al respecto, ¿qué me va a decir el psiquiatra sobre eso, mi vida privada privadísima? Que hace medio año hablaba por los codos. Vamos a ser objetivos: mi factura de teléfono me dice que hablo poco y mando mucho sms. Quizá entre los dos saquemos algo en claro.

Caótico, ¿no es cierto? Lo que me importa, lo que le puede importar. Quizá no le importe, pero sí contextualiza.

Hay que resumir ese caos. Porque yo le contaré, pero por muy subrayada que lleve mi propia vida, por favor, no hasta el extremo de analizar mis facturas de teléfono luz y gas. Otras cosas le van a interesar, y hay que dejar espacio en la entrevista para que él pregunte lo que le parezca oportuno, a eso vamos en realidad y sólo son pistas lo que en realidad damos.

Es ideal que esté algo informada sobre mi enfermedad, que conozca el nombre de un síntoma para razonarle que creo tenerlo y listarle de mi vida cotidiana cuatro cosas que lo apoyan. Porque sólo una de sus observaciones va a refutarlo. Yo no tengo razón, yo le cuento y él puede, porque es su trabajo, advertirme de que las cosas no son ni blancas ni negras en ocasiones. ¿En qué ocasiones? Recuerdo perfectamente mis síntomas depresivos en esas notas, y su diagnóstico no era depresión sino episodio mixto, cuando acababa su trabajo, y extendía la nueva pauta.

Mi trabajo antes de ir al psiquiatra es ser crítica con lo que hice y no hice, ser objetiva en cuanto a mis estados de ánimo y sus fluctuaciones en un período, no mi estado de ánimo de hoy. Le va a interesar que mi rutina del sueño se fuese a la porra por tres insomnios o por una juerga que decidí permitirme. O no, simplemente me va a recordar lo que debería saber ya, lo sé, por qué no lo cumplo, no he de relajarme en lo que sé y si a estas alturas tendré que escuchar de nuevo el ABC, me lo tendré que hacer mirar yo.

Y yo qué sé lo que le va a interesar. Quizá en su día le interesó y ahora ya no, si me conoce ya sabe de qué pie cojeo y lo de siempre, lo que yo subrayo, no le parezca relevante en ese momento. Pero yo he de seguir haciéndolo, tomando notas, eliminar la paja, contarle lo que en su día me puso al límite, o lo que cada día me impide hacer algo, ya veremos si son efectos secundarios o un síntoma de algo.

A veces los cambios de hábitos son tan paulatinos que al hacer ese examen autocrítico puedan sorprenderte. Quizá sea responsabilidad de uno hacer algo al respecto, ¿por qué hay que delegar al psiquiatra todo? Pero se lo dices, por si acaso.

Tu madre, que entre luego. Ella sabe mucho mejor que tú lo que te pasa, claro. Pero que entre luego, porque si tú tienes las cosas claras, si tú has trabajado esa entrevista, si vas con una actitud autocrítica y diciendo la verdad, lo que diga tu familia poco o nada ha de importarte. Es tu entrevista.

Por eso tengo ahí la libreta, para anotar lo que me digan. Mis notas ya son papel mojado en ese momento. Ya las retomaré para contrastar con las de la siguiente consulta. Ahora he de concentrarme en lo que sale de esa entrevista, nueva pauta, nuevas recomendaciones, notas sobre la medicación, lo que sea. De ahí he de partir y así volvemos al principio de este post.

Ejemplo cotidiano: tomo demasiado el extra que me has pautado para esas mini-crisis. Demasiados días, tres por semana.

Ejemplo cotidiano: ahora me ha dado por tener la casa como los chorros del oro y a hacerme comiditas de diseño.

Anomalía en vida cotidiana: me tomé una copa en una fiesta de cumpleaños. Esta duele, ¿eh? Lo de la fiesta de cumpleaños, hasta a mí me suena a justificación.

Un problema que puede tener el paciente: mi psiquiatra no me cae bien, no puedo contarle mis intimidades. El psiquiatra no ha de caerte bien, pero de eso podemos hablar en otro momento.

Sé lo que me juego en esa entrevista: mejorar. Por humillante que me parezca reconocer ciertas cosas, a él debo decírselas, como si fuesen secretos de confesión, pues hay un juramento hipocrático al otro lado de la barrera y seguro que tus vecinos saben lo mismo que lo que vas a contar, lo que haces y no haces, así que no jodamos.

Y mi psiquiatra sabe que si he hecho esta autocrítica y este subrayado, me enrollo como una persiana. Es más, llego a subir en plena entrevista, no estoy acostumbrada ya a que me peguen caña.

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09/11/2006 06:45 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 5 comentarios.

Se me escapaba la vida a través de las manos

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Verano de 2004. Yacía en la cama, ya no se sabe si por el dolor de una vértebra en proceso de soldarse, o por una depresión, qué vino antes, todo se mezclaba y nada tenía sentido. Que una pastilla que ha de estabilizarme haga que mi tensión, sin problemas hasta la fecha, me desmorone, y que la descalcificación haga el resto. Podía haberme quedado paralítica y el día del accidente, 28 de junio, fue como una nube.

La habitación donde crecí, las paredes no me hablaban porque nada anómalo me habló nunca, pero las paredes hablan del pasado y predisponen un estado de ánimo. La persiana que da a un patio sin luz cerrada convierte una habitación en un nicho del todo oscuro, tú en la cama, tu única luz un portátil que no duerme.

Mi lámpara era ese ordenador, y la única luz visible. Yo estaba apagada, había despertado pero no quería estar despierta. Más miseria, más dolor. Quería dormir, dormir, dormir...

Tomé de cinco a diez comprimidos de una benzodiacepina. Sabía que con esa dosis sólo dormiría, sería desconectada, ojalá un día entero, quería dimitir un día del negocio de la vida y me automediqué para ello con una dosis que para mi cuerpo adicto a esas pastillas eran cosquillas.

Claro que se enteraron, a tí te pasa algo raro hoy estás muy dormida y por qué no quieres comer, déjame quiero dormir, qué pasa, que he tomado esto porque quiero dormir, y me llevaron a urgencias. Al ser la dosis pequeña y yo ya estaba despierta, adormilada pero muy viva en lo biológico. No recuerdo mucho ahora, un informe para llevarle a mi psiquiatra, una amonestación familiar, retirada de pastillas, ahora te las daré yo. Esto de una desconexión puntual no le gusta a la gente, claro, preocupa mucho, pero yo no quería estar despierta y eso sólo lo entienden los que han estado ahí y los psiquiatras quizá lo crean de tanto escucharlo.

Pasaron dos semanas o poco más, 2 de septiembre, yo seguía con las mismas ganas de no saber lo que sabía, que latía mi corazón pero yo estaba muerta, la habitación seguía cerrada, yo seguía en la cama, a oscuras me libraba de mirar hacia el techo pero esta vez ya no pensaba en un sólo día, ni en unas benzos, quería algo más definitivo, permanente, a salvo de lavados de estómago, cicatrices y pérdida funcional si no permanente de órganos vitales. Aprendiz de suicida, hazlo bien o desearás morir de verdad porque ahora sólo piensas en tu mente y no en cómo tu cuerpo podría quedar, piensa, piensa, cómo, cómo...

Llevaba dos días rumiándolo, no iba de pastillas la cosa y no tenía que fallar, no podía resistir más y ya no veía ni campos ni playas ni el brillo del sol ni el de las estrellas, sólo existía el monitor de un portátil que me proporcionaba un punto de concentración para procesar el plan que no debía ser escrito sino memorizado, y esa pantalla me habló sin hablarme, alguien se conectó y se dio cuenta de mi estado, y me llevaron a urgencias antes de que se me escapase la vida del cuerpo que seguía latiendo.

Me obligaron a salir a la luz del sol. Soy incapaz de recordar si llevaba puesta la faja en la espalda pero sin ella no podía caminar. Obedecí como una autómata, con resistencia pero obedecí a las contraórdenes, no había gran cosa más en mi mente pues sólo la llena la vida.

Desde entonces, enfermo de tristeza en habitaciones oscuras, me dan miedo, y las paredes que hablan también.

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03/11/2006 00:05 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Qué ha pasado aquí

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Despierto a la hora de siempre, pero algo no va bien.

No recuerdo qué cené ayer.

El pc está encendido, un "vuelvo enseguida" en msn. No salí de casa, eso está claro.

Recuerdo. Me tomé un extra y me pasó factura. Había comido pero me dispuse a comer de nuevo, esa pastilla es golosa hasta decir basta y da órdenes. A la porra la ensaladita, no, venga a freír porquerías congeladas a la media hora escasa de tomar la pastilla.

No recuerdo cuándo me venció el sueño. No recuerdo si tomé las pastillas de la noche pero ahí está vacío el pastillero. Esta laguna es peor que cualquiera de las que recuerdo bañada en alcohol.

Si esto es así, he dormido muchísimas horas. Tengo la cabeza resacosa, y es por exceso o por defecto de pastillas. Síndrome de abstinencia, o sueño desregulado otra vez.

Ahora es tarde, así que toca tomarse lo de la mañana y empezar otro día.

Pero, ¿qué haría yo ayer?

Qué resacónnnn

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14/10/2006 10:10 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 5 comentarios.

Callando como putas

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Llama mi amigo. ¿Cómo estoy? Intento recuperar de mi memoria alguna de las fórmulas de cortesía pero ni eso me sale. Me confiesa que esta semana anda bajo y que hoy se ha levantado a las 18 h. Iba a callarme como una puta pero me sale un sincero: anda, qué casualidad, yo también. Estamos sincronizados. Todavía hace sol en Madrid y dicen que el de otoño es más cegador, pero como que ya nos importa un carajo.

Hasta los cojones. Los próximos posts tendrán títulos raros pero el título real será ese.

Hemos quedado mañana, a ver si se cumple la vieja ecuación dos depres = dos que se animan.

Llamo a dos amigos, caen las hojas por doquier. Entre nosotros no callamos, fuera... pues "sí, bien, me encuentro bien". Es lo que hay que decir a la familia mientras rechinas los dientes y sobrevives, sabes que va a pasar y ya sabes incluso cómo, así que mejor callamos porque esto es como una gastroenteritis, crónica por supuesto. ¿Dónde estaba la ducha, que no me acuerdo?

Eso de que estás bien lo dices cuando no estás en los dos bajones reglamentarios al día en los que te enroscas bajo el edredón y dejas pasar las llamadas hasta que te ves con ánimo de devolverlas. Me he buscado compañía en los últimos libros que hay por casa. Mereció un quinto traslado para uno de ellos, menos mal y menos mal que puedo evadirme con eso.

Putas ganas de conectarme, de escribir. Prefiero cocinar algo y al menos, comer. El resto, leer y dormir.

Empezamos bien el otoño.

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13/10/2006 23:29 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Hipersensibidad III: un día hipomaníaco

El despertar había sido dulce, el último sueño dejó un buen sabor de boca, cosa que se agradecía hasta el infinito.

Buenas noticias por e-mail y por msn que atañen a mis amigos. Satisfacción. Y a mí misma. Orgullo.

Scan habitual tras una hora de la toma: hoy el globo no es tal, es un leve ensueño feliz.

Hacía días que no escuchaba música. Me pongo al Boss, y reparo en que: estoy subida. Hipomanía.

Voy a disfrutar del momento, la vida ahora son momentos emocionales y hoy me ha tocado la lotería. Salgo del gris habitual, esto es un regalo.

Me miro y remiro. Me gusto. Me visto, peino y maquillo. Por eso también sé que estoy algo arriba, me quiero, acepto mi cuerpo y siento autoestima.

Siento paz interior y a la vez una gran alegría. Hoy el cielo es azul intenso también en mi azotea.

Sé que hay sustancias liberándose, las que producen placer.

 

Hipersensensibilidad

Necesito alimentarme de emociones

 

Springsteen, Moby. Mi alma se alegra, se eleva, yo soy música y se me eriza el vello.

Incienso y perfume. Las aletas de la nariz están abiertas y necesitan recibir estímulos. Quiero oler cuero, madera, tierra, las próximas flores de las acacias.

Quiero hablar con gente, pero sé perfectamente, sé dónde estoy, a la primera llamada he decidido no hacer más.

Quiero comprar entradas para un concierto. Consciente, he hecho cuentas, y no puede ser. Ese impulso está controlado, pero ha venido a mí tres veces ya.

Me rodeo de azul turquesa y de verde malaquita. Rojo en los labios, castaño dorado en el pelo, titanio en el resto. Entra la luz en casa, y brillo con todos esos reflejos.

Beberé agua con gas. Mi paladar cosquilleará.

Hoy no me costará decidir qué como. Me embriagarán los tomates auténticos que me regalaron, y los voy a regar con aceite de oliva, mucho, del pueblo, tanto aceite que luego beberé del plato como una cría, estará salado y contendrá pepitas de tomate, que mi lengua va a disfrutar.

Abriré un libro al azar en una página al azar y leeré en un minuto algo que me hará pensar, que dará luz a mi intelecto, que también necesita sus estímulos. Sólo necesitaré una idea para empezar a asociarlas hasta que me dedique a otra cosa.

Caminaré descalza por casa, ahora no entiendo por qué uso zapatillas a diario.

Quizá me ponga a bailar. Mis piernas y brazos pugnan por ser usados, hoy también despiertan y noto que se preguntan qué hacían en el sedentarismo.

Abriré el armario. La palma de la mano recorrerá todas las texturas, la siento ya temblar. Se detendrá en la seda, en el popelín, en la franela, en el cashemir, y en un sintético de tantos colores que la mano llamará a los ojos para que admiren la belleza. Si no lo hacen, esa prenda hoy mismo caerá del armario, porque hoy quiero a mi cuerpo (no es necesario que me sienta sexy para ello, hoy no especialmente), y hay cosas que ya no le pertenecen. Sólo le pertenece la belleza.

La habitación está ya impregnada de incienso, he acariciado el melocotón en el sofá, o él a mí, y pienso que todo esto vale la pena escribirlo, y además tengo muchas ganas de escribir. Escribiré lo que me sucede en el blog, y escribiré los sentimientos que ahora percibo como muy intensos hacia personas muy especiales de mi vida. Abriré el álbum de fotos y mi libreta "Raíces", quiero saber y sentir quién soy, sabré de dónde vengo y homenajearé a esos seres con mis mejores pensamientos, ojalá noten un ligero y placentero estremecimiento entonces.

Escribo en el teclado ahora, y me dan ganas de dejarlo ya porque quiero tocar ese papel de mi diario, quiero trazar pensamientos, quiero hacerlo en muchas tintas.

La medicación me sujeta para que no vaya más arriba, esto es un punto raro y quizá una jugada sucia más de mi mente, pero le doy la bienvenida con cautela, la sujeto cuando veo que se me escapa de las manos, he decidido no salir de casa, consciente del tema, y a sabiendas de a qué me expongo. Creo que estoy controlando y bajo control.

Ya es otoño, pero los días son de primavera. Tras un verano que ahora me parece más depresivo que nunca, un martes cualquiera mi corazón palpita con fuerza, con vida.

No hay taquicardia, pero hoy te dices: moriría a gusto ahora mismo y encontrarían mi cadáver con el corazón destrozado pero una gran sonrisa, y los ojos ya cerrados en un ensueño dulce. La escena resultaría incluso fotogénica, como lo soy yo ahora y por eso me he tomado algunas fotografía; encontrarme tendida sobre el cuaderno, y todavía sosteniendo un rotulador azul que mancharía un dedo.

Me quito las gafas, me hago un masaje en el rostro. No hay contracturas en él, pero sí las habituales en la cabeza. No cuento el tiempo, hoy el tiempo no existe sino ese momento, que relato para mi propio recuerdo como una batallita bipolar, dure un día, dure todo el otoño. Si esto es así, me va a caer otro cambio de pauta y me voy a enterar de lo que es malo, así que mejor sigo disfrutando hoy de lo bueno.

Mis cabellos caen en mechones que el sol quema. Tomo un cepillo, y lentamente da fin al masaje en el cuero cabelludo. Tengo los poros abiertos, también ellos hipersensibilidad. Cómo brilla el pelo, cómo está vivo y hoy todo me hace cosquillas, hasta la espalda se eriza con el contacto de la melena inquieta.

En el baño se mezclan tantas esencias... me entretengo abriendo y cerrando recipientes de gel de baño, de colonia, de crema facial, de pintalabios. Tomo aire con la boca, todo entra en mí con una intensidad que pocas veces aprecio, es como si ahora lo descubries todo.

Recuerdo olores de otras personas, no se conoce realmente a alguien si no sabes cómo huele, y también les huelo con la memoria sensorial.

Sostengo el cigarrillo entre nariz y labio, está mucho más rico así que incinerándose. Lo que se quema es incienso, antes opium, ahora canela, los más fuertes que tengo.

Dicen que el de canela es afrodisíaco. La escena es realmente sensual. Soy un gran punto erógeno. Podría compartirla con alguien, pero mi autocontrol se niega, este momento es mío ahora que sé lo que es, y no voy a compartirlo más allá de los lectores del blog, y de los hipotéticos lectores de mi diario personal que leerán este párrafo mucho más extendido.

Mi cuerpo está relajado en su totalidad, no me duele nada, los párpados pugnan por cerrarse incluso.

La música sigue manteniéndome elevada. Hoy haré una cuidadosa selección, pues estoy abierta y deseosa de seguir alimentándome de emociones, las emociones se compaginan con los sentidos, y quiero experimentar todas, todas menos las que tenía en ese largo momento depresivo.

Hoy por ejemplo he leído cosas de humor que me mandan y sí he reído, todo mi aparato fonador se ha abierto de golpe, el primer sonido del día que pronunciaba era una carcajada.

Por el momento no estoy lábil, pero puede que me ponga a llorar cuando suene la Callas.

Estoy tan sensible a las emociones, que cualquier revés puede dejarme triste el resto del día, por eso me aíslo, y esta noche me va a costar tomar las pastillas, no querré abandonar la felicidad.

Reír, llorar, bañarse de emociones y gozar de la hipersensibilidad.

Es humano, pero puntualmente, puede ser así de intenso para un bipolar.

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03/10/2006 10:19 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Hipersensibilidad II: efectos secundarios

Si el Dr. Carlos Sánchez dice (y lo cito fuera fuerísima de contexto: "(...) [un efecto secundario producido] por hipersensibilidad. Esto funciona como el alcohol. Hay quien toma una copa y da tumbos, mientras otro tolera grandes cantidades (...)"

http://www.bipolarneuro.com/foros/index.php?topic=46.0

Pues como que uno de mis primeros posts se llamó "Hipersensibilidad" y relataba todo tipo de molestias debidos a síntomas muy fuertes...

Ahora sí, hipersensibilidad de nuevo. Hay que joderse, no sólo debo lavarme los dientes hace años con una pasta especial y cara, cómo no, destinada a mitigar el dolor ante cualquier alimento por sabor o temperatura, sino que la cosa llega a que tampoco soy capaz de tomarme "tres copas" al día sin que me tumben. Tres tomas de medicación.

Es un imposible plantearse una rehabilitación, un avanzar hacia la estabilidad, cuando se es hipersensible a la medicación. Ninguna me ha dejado indiferente, quizá las benzos porque en su día me enganché, y por tanto su ausencia puntual sí me ha dado "mono". El resto de medicación, para mí, es dar por cierta parte de la información de los prospectos "efectos adversos": mareos, falta de concentración, diarrea, hipotensión y hasta una no severa caída del cabello. Menos mal que no tengo un cuaderno de bipolaridades con estas cosas desde que tomo lo que tomo. No recuerdo por qué se me retiraron fármacos concretos al principio cuando el diagnóstico.

Se va a cumplir tres meses con el nuevo fármaco. Los globos de los primeros días son ya anécdota, pero sí, sigo estando nublada por las mañanas. Yo no duermo, duermen las pastillas. Si no duermo bien, la hemos jodido, ellas no han descansado y me espera un día de perros con difícil arreglo.

Desde julio estoy en ello. Las dosis fueron aumentando hasta las actuales. Ciertamente, lo bipolar está todo lo controlado que puede estarlo, y de la ansiedad estoy mucho mejor también.

Pero: yo y la pastilla nos estamos acostumbrando ya un poco más la una a la otra. Ahora sé por dónde van a llover las hostias, vamos.

No tengo suerte, dientes hipersensibles, hipersensible a "drogas". A ver cómo narices una "pone de su parte" cuando ha nacido así.

Pero bueno, hoy creo que hará un día hermoso en cuanto despejen cuatro nubes tontas y tengo el recuerdo de un fin de semana muy intenso que no voy a olvidar, con momentos de gran alegría y felicidad.

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02/10/2006 09:53 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Dulce pereza

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pereza.
  (Del lat. pigritĭa).
  1. f. Negligencia, tedio o descuido en las cosas a que estamos obligados.
  2. f. Flojedad, descuido o tardanza en las acciones o movimientos.
  3. f. Ven. perezoso (ǁ mamífero desdentado).
sacudir la ~.
  1. fr. Vencerla.
  2. fr. Emprender o continuar con buen ánimo una tarea o diligencia.

Y me digo: qué bueno resulta experimentar pereza tras pasar una depresión. Querer y no poder es depresión. Querer y poder y no hacerlo... un gustazo y un lujo, para quien conoce lo contrario.

Dulce pereza, me proporciona hasta serenidad. ¿Sacudir la pereza? ¡Ni de coña!, por un rato al menos... quiero estar así.

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21/09/2006 09:21 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Dulces sueños

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Un amigo mío, también con Trastorno Bipolar, visitó hace poco a otro, también con Trastorno Bipolar. 

El reporte del anfitrión: estuvo durmiendo la mitad del tiempo.

El año pasado visité a una amiga, también con Trastorno Bipolar.

Mi reporte: estuve durmiendo la mitad del tiempo.

¡Qué marmotas!

¿Acaso relaja y distiende hasta lograr el preciado dulce, tranquilo, reparador sueño que tanto nos falta a algunos, el estar en otra casa bajo la hospitalidad de alguien que nos aprecia y entiende? ¿Estamos cargando pilas estropeadas por el cotidiano mal dormir?

Lo cierto es que mis sueños en casa, si no toca insomnio, suelen estar plagados de pesadillas y cosas absurdas que me despiertan, y en casa ajena, aunque esté a la vuelta de la esquina, no hace falta el anhelo madrileño de la playa, son como los de una princesa rosa.

Es curioso. No es un estudio de campo, es una impresión, como tantas otras que están en este blog, como "usuaria" (lo de paciente ya me raya) y no profesional.

Ahora recuerdo que mi psicólogo me prohibió fulminantemente el "turismo bipolar". Claro, todo puede ser una sorpresa y he sufrido como anfitriona, de ahí el consejo. Anfitriona, como que no por ahora, pero aceptaré la invitación, invitaciones en medio año cada semana, del anfritrión de mi amigo y amigo mío.

Dulces sueños, nos decimos tantas veces al despedirnos a altas horas... y fantasía acerca de disfrutar de esos dulces sueños.

***

P.D. Este ordenador se está volviendo majara. Hacía tres meses que no mataba a uno, así que ya tocaba.

20/09/2006 10:57 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Buena y mala cara

Hoy me he levantado bien, y las pastillas de la mañana han sido benévolas. Fulanito me dice "qué buena cara haces hoy", yo sé que es cierto porque me encuentro bien, y nos vamos de paseo.

Cuando salgo de casa en plan turista, me gusta y a la vez es necesario parar de vez en cuando, darme respiros, tomando un café o en un banco. Esto, desde siempre, nada que ver con el tema bipolar.

A veces, el respiro es o ahora o nunca. Es el momento del bajón. Claro que hago mala cara, estoy bajo efectos secundarios que me dejan kaputt. La cabeza, es como un mareo fuerte. Me quedo ahí donde esté sin pilas. Con suerte, pasará en diez minutos. Beber algo de agua, respirar... Fulanito lo nota en mis ojos, ahí está mi mala cara.

Y preparada para otro bajón, quizá después de comer. Estaré de nuevo torpe un buen rato y menos mal que voy acompañada, si no la sensación de pánico me paralizaría y cogería el primer taxi para casa.

Esa sensación de pánico es angustia. Empiezo a sudar, me falta aire en la cara como el de un ventilador, querría agua para mojarme la cara también.

Mis piernas resisten, no está ahí el problema a menos que el bajón sea de los fuertes, los matutinos que tantas veces me dejan en casa. Saco fuerzas para tener paciencia y decirme que pasará, y una mierda el bajón me va a dejar sin dar un buen paseo si estoy acompañada y el miedo no es tanto. Las fuerzas no eliminan el bajón, es caprichoso, sólo me ayudan a resistirlo y ese es el único "poner de mi parte" que puedo.

Llego a casa tras un día en el que tan sólo he ido al centro a pasear, unas horas, y a la vuelta ya no sé quién soy, camino en piloto automático. Mi cara, de buena, nada y como no soy "de sofá", me reclama el colchón.

A la mañana siguiente, toca pagar la factura. De bajón a bajón, toca gran bajón por la mañana. Y no se sabe entonces cuándo volveré a hacer buena cara, hasta me duele la espalda.

Ese día después con bajón total tirada en casa, recuerdo un día activo anterior, y me consuela del todo en la penosa hora de pagar esa factura.

Por tanto no me autocompadezco. Ayer hice logros, hoy una gran parada en un banco, y mañana a retomar ese paseo.

A ver si mañana estamos mejor, Padre.

P.D. El "mañana" que relato (ayer) fue algo duro pero no tanto como esperaba, poco más tarde mejoré. Hoy he amanecido razonablemente bien después de dormir bien -importantísimo- y me he ido de paseo solita. Es genial esto de hacer vida cotidiana, pero por las mañanas he de ir controlando que mis pasos sean rectos para caminar cuando no posees equilibrio suficiente, y maldito el pavimento sin líneas rectas que me hace difícil la tarea. Ah, que no falte la anécdota del despiste matutino: en el ascensor he reparado que llevaba la camiseta al revés. Pero como dice Padre, hay que levantarse como si uno "estuviera sano". Yo añado: hasta que se demuestre lo contrario.

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17/09/2006 13:00 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

A ver si despiertas, ya

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Eso le dice un conductor a otro, presencio la escena y me digo que ha sido hasta amable, el agraviado.

Me alegro de no haber estado en su camino en ese momento, pues me lo hubiese dicho a mí.

"La hora del café" a la que tanto aludo cuando escribo... no consiste en los diez minutos reglamentarios cuando trabajaba. Ahora eso es tan amplio como abarcar el tiempo que pasa desde que abro un ojo, tomo las pastillas, tomo un café... hasta que me digo: ahora ya puedes fregar platos sin romper una taza. Qué rabia me dio romper mi taza preferida, pero ya me quedó claro que cuando estoy torpe, pues lo estoy, y ya se lavará otra taza en condiciones seguras. No importa la taza, sino que pueda tropezar en un momento de torpeza y hacerme daño. ¿Caer? No más fracturas por un sí remediable "a ver si despiertas, ya".

Por suerte, durante esas horas del café, y aclaro que sólo puedo tomarme uno con cafeína y si me tomo otro, descafeinado ha de ser, tengo la neurona justa para parlotear, o mejor dicho parlotear escribiendo: alguna charla por msn, contestar el correo y quizá esboce algún post. Es una ventaja o un don que tengo, el de poder escribir, pues teclear para mí es automático y eso sí, lo hago al ritmo de mis ideas algo lentas, propias de la hora del café.

¿Parlotear, en silencio? Quizá algo parecido a un despertador me ponga en alerta. El teléfono, ya no sé qué timbre ponerle para que no me sobresalte tanto. Si algo me irrita sobremanera, es que al responder una llamada, todo el mundo me pregunte si estaba durmiendo. Pues no, pasa que no tengo la voz aclarada, eres la primera persona con la que hablo en todo el día, ¿vale?

Pero aunque mi respuesta sea una negativa, da igual, todo el mundo sigue pensando que duermo a todas horas. Aunque la siesta sea algo rarísimo ahora, ahora que esta pauta sí me permite estar despierta. Si no está despierta, estará zombi, sé que piensan todos. Pues igual sí, no me recetan sugus, aunque con esta pauta nueva me siento con la cabeza mucho más despejada por las mañanas. A ver si me acostumbro a tener la cabeza despierta, ahora, después de tanto tiempo. Hasta las novedades buenas hay que irlas asimilando para que encajen en la rutina, quizá con el tiempo este cambio desplace a "la hora del café" hacia el lugar que tuvo siempre, diez minutos.

Y todo el mundo se calla por cortesía ese "a ver si despiertas, ya", y sí, me irrita de según quién, pero empiezo ya a pasar de "lo que puedan pensar los demás", del "qué dirán", porque comprobado tengo que diga lo que diga sobre mi vida cotidiana, incluso esta mejora con la nueva pauta, todo el mundo tiene su propia película montada, y una no puede cambiar los puntos álgidos del guión, pues están basados en tristes hechos reales.

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05/09/2006 00:09 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

24 horas después

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Comento el incidente con mi sabio amigo A. y me responde que tengo ese botón blindado ahora.

Y de alguna manera así es. Cuando no lo conocía ya me enfrentaba a él, a lo bestia. Estuve a punto de perder en dos ocasiones por falta de energía para luchar. Ahora, si la bestia asoma, quizá halle algún blindaje en mí. Lo conozco y sé desactivarlo cuando lo veo. Mi respuesta ayer fue serena, el cortafuegos de hoy, meditado, y el anterior post, escrito sin derramar lágrima alguna aunque con mil reparos.

Una reflexión provocada por lo que interpreto como un "vamos a rellenar la novela con diálogos", un revivir momentos de mierda, y sufrimiento, miedo.

Todo pasa. Hoy llamó Padre y le dije con alegría que me encontraba muy bien. Como ninguno estamos para echar cohetes, y sé que le debo una visita, eso es lo que hay, y hay que estar agradecido por unos mínimos de salud, y disfrutarlo. Las mejores palabras son las del pueblo, sabias y sencillas.

Traje unos donuts en las bolsas de la compra... mmm. Pequeños pecados. Y unas almendritas que como ahora mismo, nada que ver con las del pueblo.

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26/08/2006 00:22 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Suicidio en horas de lectura

IMPORTANTE

Post para leer por gente que esté más o menos bien, no deprimida en especial (no me sentaría nada bien leer esto en momentos bajos)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-¿Y cuándo, en el pasado, habría preferido usted morir, en vez de estar vivo aquí hoy?

-Eso es. Nos acostumbramos a todo. Encontrarnos esperanza en cualquier cosa.

-Por eso nunca he comprendido el suicidio. Incluso aquellos que sufren por grandes depresiones o culpas... ¿no sienten el consuelo de Cristo en sus corazones, dándoles esperanza?

-¿Me lo pregunta a mí?

-Como Dios no está a mi alcance, se lo pregunto a un compañe­ro mortal.

-Según mi punto de vista, el suicidio no es realmente el deseo de que termine la vida.

-¿Qué es, entonces?

-Es la única forma que tiene una persona impotente de lograr que todo el mundo se olvide de su vergüenza. El deseo no es morir, sino es­conderse.

***

Orson Scott Card, creador del maravilloso "El juego de Ender" (1985) que recomiendo vivamente, continúa en "La sombra de Ender" (1999) en Ediciones B el relato, igualmente fascinante, de esa novela, de hecho la replica con maestría. Card sale de los cánones del género de la ciencia ficción con una pluma donde la reina no es la ciencia, sino las emociones humanas, que se manifiestan aquí y allá de forma muy sabia y conmovedora (por ejemplo, Maestro Cantor es inolvidable). Sabido es que el autor es religioso practicante, mormón por más señas, y en "La sombra de Ender" introduce un personaje que ayer me tocó algo las narices: una monja muy lista, que mientras cumple su papel en la trama de forma algo innecesaria para mi gusto, nos va ofreciendo charlas. Ayer leí este párrafo, que nada tiene que ver con el argumento, ni creo que lo haga. Lo reproduzco tal cual, sin una negrita en la última frase.

Recuerdo perfectamente haberle afirmado al terapeuta que inició sesiones conmigo en el 2003, en mi primera visita, muerta de miedo pero con ganas de seguir luchando y por eso acudí a su ayuda, porque pensaba en ello a diario y por eso sabía que estaba fatal, que el suicidio para mí era una forma de dormir, esconderse de uno mismo y del resto, a veces el deseo es por una hora o por unos días, para poder volver, sólo que se es consciente de que ya no vale la pena volver. No por vergüenza en el caso del bipolar afirmaría, sino por el no poder más, necesitar un descanso, una desconexión de todo lo que daña o produce impotencia. Además de ser una especie de compulsión en esos momentos terribles de desesperación ante tu propia mente, jugando sucio, no eres tú en realidad pero te rindes o lo aceptas como inevitable si es más fuerte que tú.

Y este párrafo, debo maldecir un tanto al escritor que tanto admiro y pienso acabar esa novela a pesar del fragmento agridulce, despertó en mí ese pensamiento y esa emoción tan fuerte que descubrí, sigue ahí. Un resorte escondido en la cabeza del bipolar, que tan sólo un 20% al parecer "utiliza" con éxito, pero, ¿lo tenemos todos? Todos los que alguna vez lo hemos experimentado, por fortuna con fracaso en tantos que conozco, ¿seguimos teniéndolo en un lugar escondido?

Yo voto por el sí, en mi caso.

Hacía mucho tiempo... diciembre de 2004... nada dura. He vuelto a localizarlo, o él a mí.

Ni la medicación puede con eso. Un día, simplemente, te cae la espada, y nadie tiene la culpa, ni tú.

Por un momento tuve Miedo al leer este párrafo, sí, me quedé parada un buen rato hasta que decidí retomar la lectura para olvidarlo, pues como dije nada aporta a la historia que sí me interesaba.

Fue tan poderoso el miedo, el miedo al miedo, que me rodeé de cortafuegos. Por ejemplo, hoy una amiga custodia la parte de mi reserva de medicación, arsenal la suelo llamar, que sería el arma fácil y hasta hace poco no reparé en que podía volver el peligro, aunque esa no fue mi elección para matarme cuando lo hice y no lo hice. Pero, como se dice del adulterio, el solo pensamiento y deseo por alguien, aunque nada se haya consumado, ya te convierte en adúltero.

Yo me he matado, y seguiré haciéndolo, por ello debo reconocer sin reparos que soy una suicida en potencia y debo vivir con esa espada y sacar las armas apropiadas en estos casos, y liberarme de lo que nadie entendería, un escondite al sufrimiento, y un sufrimiento que a veces no permite lucha anticipada con estrategias (como darse cuenta de que no se debe tener demasiada medicación a mano) porque surge poderosa y rápidamente de la nada, de la nada, incluso cuando tienes una hipoteca, mujer hijos perro coche biblioteca colección de cinéfilo y hasta mesa de billar.

Agradezco estar más o menos bien. Ese párrafo hubiese podido destruirme en otro momento. Quizá ayer me suicidé con el pensamiento que reviví, pero mi única acción fue seguir leyendo, gracias a que estoy más o menos bien. Quizá le envíe un mail al autor.

Hay que hablar del suicidio, sí, y más en un blog bipolar, es la cruda realidad. Pero, qué duro me resulta escribir y dejar aquí este post, y por eso puse una advertencia seria, no deseo por nada del mundo que al relatar mi experiencia, a nadie le pase lo que a mí anoche, tras postear que el servidor falla demasiado y ponerme a leer.

Y otra cosa: la noche es la aliada de los miedos por excelencia. Hay que tomar la medicación antes de medianoche, antes de que algo raro le pase a tu cabeza porque no está durmiendo a sus horas y empieza a funcionar mal, esa es mi experiencia, y malditos sean los insomnios. Eso creo, yo que he votado sí.

Y estoy bien, que nadie se preocupe, de lo contrario, no hubiese podido escribir sobre esto sin haber pasado siquiera 24 horas desde la experiencia. Y ahora mismo, voy a salir a por tabaco, excusa para paseo.

No comment.

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25/08/2006 17:04 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Ocupación: sus labores

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En uno de los primeros chats con "alguien nuevo", donde sólo reproduzco mis líneas, respuestas a las preguntas más tópicas sobre qué hace una catalana en Madrid, las vacaciones y de qué vivo:

- no, tengo una invalidez absoluta

- vine aquí para empezar de nuevo tras eso

- me siento de vacaciones porque la ciudad está de vacaciones

- pero en realidad no tengo vacaciones

- qué remedio, que te jubilen tan joven

- es complicado montarse la vida sin trabajar, yo he trabajado desde los 18 o así

- es como dedicarse a "sus labores" que decían antes jaja

- no hay demasiadas ventajas, a veces paso días enteros en silencio

Era repugnante que las mujeres amas de su casa tuviesen un "sus labores" como ocupación en su DNI en digamos... otros tiempos, pues nunca se ha remunerado ese duro trabajo, ni lo será. Las empleadas del hogar, ajenas al hogar y a la familia por queridas que puedan ser, tienen más derechos. Con el mercado laboral actual, la policía tendría más problemas en saber a qué se dedica la gente en realidad, a lo que puede supongo, para eso está la Seguridad Social y Hacienda. Sabio fue eliminar ese campo del DNI.

Desconozco hasta cierto punto si la persona que recibió estas líneas, que fue discreta y no quiso preguntar sobre los motivos de esta invalidez más allá del "tuve un accidente", media verdad pues también puedo considerar un accidente algo de tipo mental que explota, volverá a abrirme ventana. No está bien visto esto de no trabajar, es como estar de baja, pues lo primero que se le pasa a demasiada gente por la cabeza es: lo que me descuenta la seguridad social es tu paga, so... Vaga, pensaban algunos en plena baja médica remunerada. Es un prejuicio claro y extendido, pues nadie acaba de creerse que la depresión es una enfermedad hasta que le toca. Es mucho más aceptado, por supuesto, algo de tipo traumatológico.

Ese prejuicio es quizá tan insalvable como tu diagnóstico. Como tengo dos diagnósticos incapacitantes y suelo sacar el de la espalda tras aclarar que no soy paralítica... tema difícil. Todavía no se lo he dicho a otra persona, y es que no estoy muy preparada. No al rechazo de alguien que me cae bien.

He de tener valor para aceptar mi jubilación, reciente todavía para mí, para no sentir pudor ni tener reparos para reconocerlo ante terceros cuando la pregunta típica durante todo el año y para cada persona que voy conociendo es "en qué trabajas". Mentira: "estoy buscando trabajo" o "estoy de año sabático en Madrid", es lo mejor que he podido decir hasta hoy, pero después de año y medio aquí, ya no cuela, y es hora que deje de tener reparos. "Escritora": normal el "¿y te ganas así la vida?", "¿qué has escrito?"

Por suerte, no tengo que dar el diagnóstico que más me jode junto a sus efectos secundarios, de momento, porque salir del armario con otra persona así a lo bestia supondría ya el Prejuicio de los Prejuicios, y nadie creería que estoy estabilizada, como lo están mi tiroides y mi colesterol.

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23/08/2006 18:49 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Compaginar

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6,5 libros leídos esta semana.

El medio es el que empecé hace tiempo, el clásico libro con cubierta y papel, el que me espera en mi mesilla junto a la cama.

Me gusta más pasar páginas con el ratón. Estar en una posición ergonómica. Y tener el poder de escoger el tamaño de la letra, por ejemplo. Calculo más de 2.000 páginas estos días, ni yo me lo creo. Lo que sí me creo es que mi dormitorio es zona de no fumadores mientras que el salón donde leo y escribo sí lo es, un factor de más que probable peso, la nicotina ayuda no creo que por droga sino por otros condicionamientos a que me concentre.

Concluyo que deberé compaginar ambos formatos, a la vista está y ojalá me equivoque que el papel me da ya no sólo aspereza sino pereza y que por fin leo lo que solía, de un tirón, como solía... cuando era joven, jovencita me refiero.

Compaginar, como esa línea elástica, ese continuo y no dos polos "puros", que va de la manía a la depresión y será mi forma de vida hasta que muera.

Un día te levantas con ganas de leer, y otro no.

Lo jodido es cuando las "no ganas" en realidad son "no soy capaz".

Y no sólo por concentración. La famosa anhedonia, qué castigo no experimentar placer en lo que siempre fue placentero: el último sprint lector que tuve fue llegar al "fin" de varios libros, en teoría de mi agrado, casi por obligación. Esta vez, me han gustado, he disfrutado, y estoy satisfecha en ese punto.

Puede ser más jodido que cuando no sólo te gusta sino que además eres capaz -tu mente trabaja, se concentra y lee a velocidad-, estés a tiempo completo leyendo, porque sabes que volverás al punto donde donde te encontrabas en "el continuo": la anhedonia, quizá mañana, o a otro donde sí tienes ganas y te motiva lo que tienes entre manos pero no eres capaz y te estrellas contra el mismo párrafo o página.

Habrá que tomárselo como un "compaginar" para que una ex-lectora que leía con regularidad no muera de tristeza. Y para no dejarse seducir ahora por una mente que despierta y reclama todo el tiempo de vigilia como si quisiera recuperar el tiempo perdido para liberar estanterías virtuales y reales.

Me he obligado a ver la tv, a ratos, mientras comía, consciente de estar convirtiéndome (no, eso no es posible, fue una sensación) en la adicta que fui, aunque sólo haya sido una semana "de gloria".

Por cierto, la tv... empecé a bajar libros electrónicos después de ver una película hace una semana. Hacía tiempo -recordé- que quería leer el libro, lo busqué de inmediato... y así empecé esta extraña semana lectora. Me voy a dar un descanso, consistente en acabar el libro de la mesilla mientras las pastillas me van meciendo. No me extraña que lleve ahí tanto tiempo.

Vale, el comentario ya me lo hago yo: y también compaginar la lectura, cuando este don perdido hace su aparición mágica, con la vida cotidiana. Y me digo que no es posible cuando esprintas con la mente, o sí lo es, pero debo aprender a hacerlo, a cambiar de marchas, pero no puedo conducir yo misma en este continuo sino dejarme llevar a su capricho.

P.D. Menudo caos de post. Acabo de cerrar un libro electrónico -que obviamente devoraba con más fuerza hacia su desenlace-, son horas prohibidas, y esto es lo mejor que puedo escribir sobre el recurrente tema del hábito de la lectura.

P.D.2. Interesante lectura: http://www.john-online.info/lectura/curso/seminario/seminario31.html

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19/08/2006 17:53 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Angst essen Seele auf (El miedo devora a las almas)

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Es el título de una película que no he visto pero me parece una frase genial.

Miedo a ir a dormir, porque temes a tus pesadillas.

Miedo al despertar, a que tu día sea una pesadilla, o a que no sea nada en absoluto.

Miedo al cómo se van a portar las pastillas hoy.

Miedo a la soledad en agosto en un bloque de vecinos vacío, la única luz del edificio.

Miedo a que el single me haya diagnosticado en silencio o que simplemente desaparezca sin motivo.

Miedo a la factura de la luz por el aire acondicionado.

Miedo a perder lo conseguido, estabilidad emocional, sin haber podido avanzar o disfrutar de ella.

Y más miedos que no cuento. En todo caso, la mitad de ellos son preocupaciones cotidianas (no me enamoré del single y la factura me la imagino) y exagero un poco bajo la palabra Angst. Egke hay gente que se preocupa...

La cuestión es: ¿qué aporta todo esto a mi alma?

BASURA

Por eso busco psicólogo en Madrid. Son basureros de luxe.

***

Y hablando de profesionales que cuestan pasta... un chiste que leí hoy.

 

Algunas veces es un error juzgar el valor de una actividad simplemente por el tiempo que toma realizarla...

Un buen ejemplo es el caso del ingeniero que fue llamado a arreglar una computadora muy grande y extremadamente compleja... una computadora que valía 12 millones de dólares.

El ingeniero sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato.

Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo. Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente.

El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.

-¿Cuánto le debo? - preguntó.

El ingeniero respondió:

- Son mil dólares, si me hace el favor.

El presidente dijo:

- ¿Mil dólares?, ¿Mil dólares por unos momentos de trabajo?, ¿Mil dólares por apretar un simple tornillito? Ya sé que mi computadora cuesta 12 millones de dólares, pero mil dólares es una cantidad disparatada! Le pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que la justifique.

El ingeniero asintió con la cabeza y se fue.

A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza y procedió a pagarla en el acto, sin chistar.

La factura decía:
Servicios prestados: Apretar un tornillo 1 dólar
                                  Saber qué tornillo apretar 999 dólares.

Manda este mail a todos aquellos profesionales que día a día se enfrentan con la desconsideración de quienes por su propia ignorancia no alcanzan a entender:

RECUERDA: "SE GANA POR LO QUE SE SABE, NO POR LO QUE SE HACE".

09/08/2006 00:54 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Qué guay es ir drogada

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No recuerdo ni pude apuntar en consecuencia a qué hora me fui a dormir ayer. Tomé las pastillas a medianoche, eso sí lo recuerdo. De hecho, no me fui a dormir, porque desperté hoy con la luz encendida. Me apagué yo, y ella sin enterarse.

Esto sucede porque con la medicación de la noche, ahora no me duermo, qué va, lo que hago demasiadas veces es resucitar en plan Drácula con una cogorza de espanto encima, y mucha hambre. Hasta que me desconectan.

No he escuchado el despertador, así que perdí mi cita-café de la mañana.

Los puñeteros efectos secundarios.

Y los efectos secundarios, ¿de estos efectos secundarios? Que cuando vaya al dentista, porque recuerdo comer de noche pero no lavarme los dientes entonces, me voy a enterar de lo que es una buena factura.

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31/07/2006 14:38 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

En una línea

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20.33 Asoma ataque de angustia. Necesito YA una salida de Matrix.

[Cuaderno de rutinas y bipolaridades, 8 de julio de 2006] 

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30/07/2006 00:17 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

El pastillero para la pastillera, el droguero, los registradores de equipaje y el psiquiatra internauta

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Hoy he lavado dos neceseres. Ahí guardo las cajas de medicación, en el grande, y los blísters, en el pequeño.

El pequeño... se llamaba 121B, mi habitación en el primer ingreso. No lo olvidaré, porque pegaron una etiqueta cutre en la parte posterior con un adhesivo que es imposible borrar de esa superficie plástica. Sé que es del primer ingreso, porque sobrevivió a la prueba del espejo, o bien no lo hizo y me lo guardaban, quizá porque contendría material peligroso en potencia. Sí, claro, toy atontá, si no no estaría etiquetado, fue requisado y lo tenía que pedir bajo supervisión. Es algo humillante que te confisquen objetos personales al menos la primera vez que te ocurre, y más cuando ingresas porque estás mal y todo te sienta mal, por supuesto... pero ahora entiendo la necesidad de estas medidas extremas de seguridad, y por eso hay un sanatorio en Madrid, cercano a Aluche, que no tengo ninguna intención de pisar ni para visitar a quien allí pueda ingresar... ya me escandalicé en su día y creo que el tema de seguridad ya lo abordé en algún post del año pasado. Creo que para el segundo ingreso unos meses después no llevaba nada digno de ser apresado, ya me sabía la lección.

Bien, pues ahí sigue esa mancha de adhesivo, que resiste al alcohol. Lástima, es un neceser pequeño muy bonito, un regalo, que usaré para guardar muestras de hoteles y gilipolleces de esas que nunca usas. Si alguien tiene una idea... anda, no se me había ocurrido acudir al droguero hasta ahora, y eso que le dediqué un post también hace tiempo. (Qué empanada llevo, funciono en piloto automático)

Ahora sólo necesitaré el neceser grande para las cajas. A principios de mes por fin compré un pastillero decente. Para una semana entera. Yo tomaba las pastillas escogiendo del neceser pequeño los blísters necesarios para ese momento, y aprovechaba para rellenar un pastillero de un día. Para mí era frustrante ver cómo caían para tirar, cada día o dos uno se agotaba y recurría al neceser grande para reemplazarlo.

Tenía pequeños pastilleros con la toma de uno o dos días que llevo siempre en el bolso cuando me alejo más de 500 metros de mi casa, aunque debería llevarlos siempre.

Ahora esto ha cambiado. Tengo un pastillero semanal y eso llevo si salgo a más de 500 m, pues contiene la pauta también y es un estuche discreto. No muy caro, no llegó a 20 euros. Cuando me lo enseñaron en la farmacia, las cápsulas de cuatro compartimentos diarios me recordaron a las cajas de medicación de la primera clínica donde ingresé. Y entendí porqué de vez en cuando se les iba la pinza. Pon una pastilla en ese casillero para todos los días de la semana atendiendo a una pauta del tipo que te escriben los médicos:

- Medicamento A 2 Mg 1/2-1-2

- Medicamento B 100 Mg 0-1-0

- Medicamento C 200 Mg 0-0-2

Y haz eso para cien pacientes ingresados, mientras el psiquiatra va cambiando los miligramos de todos y cada día la pauta de cada paciente puede ser una novedad. Puedes equivocarte de casillero, claro. Una vez le dieron a un colega ingresado por depre la medicación supongo de alguien que tomaba cosillas como las mías, y pilló un flipe que nos tuvo riendo media mañana.

Para evitar errores en las dosis, pues al revisar la toma de la noche a veces me ha faltado una pastilla por error, he tenido que invertir esto en una tabla que ponga

Mañana

- 1 Medicamento A

- 1 Medicamento B

- 1/2 Medicamento C

Y así: tarde, noche. El pastillero aguanta el arsenal de las 8 pastillas que caen de noche, ehhhh no tomo 8 fármacos pero ese es el resultado (ejemplo: 300 mg en dos pastillas de 200 y 100), y dos son para el colesterol, ¡extra!

La ventaja de preparar la toma semanal es que todas las cajas y blísters caen de una vez, sin demasiado trauma, lo prefiero una vez por semana que cada día. Y la gran ventaja es que no tengo que preocuparme de buscar para cada toma entre todo lo del neceser pequeño.

Sólo hay un fallo en este sistema. Me pauté la del calcio para la tarde, y esa sigue ahí sin tocar, en el pastillero ahora vacío que llenaré esta tarde cuando pase por la farmacia. Tendré que idear estrategias para tomarme esa pastilla que parece un caramelo de mal gusto pues pautarla en el pastillero no ha funcionado y esto ya mosquea. Uno de los extras que necesito, entendiendo por extra todo lo que no tenga que ver con medicación psiquiátrica pero en el fondo muchos son para paliar efectos secundarios: tensión, por ejemplo. Y otros, para enfermedades que ya tenía, que no todo es trastorno bipolar en este mundo ni en este cuerpazo.

El pasado lunes me abrieron historial en "salud mental". Es bueno llevarse bien con la seguridad social para estos temas. Me atendió un psiquiatra muy enrollado, me gustó porque estaba como una chota (vademécum exprés para dudas de dosis: google), que al contrario de su homóloga en Barcelona en su día, no me anunció un "no hace falta que vengas por aquí a menudo, mi trabajo es pautarte y ya lo hace tu psiquiatra privado". Pero si te ingresan en un hospital público, el informe va a parar a tu centro de salud mental con orden de concertar visita. Así sucedió en Barcelona en el 2004, y espero no enterarme de cómo funciona esto en Madrid.

Este psiquiatra intentó mostrarme (y me convenció de) su conocimiento de la enfermedad, así que me vi en buenas manos "por si acaso". Me advirtió del peligro de recaída con el alcohol. Es su trabajo, por supuesto, pero ahora me veo muy lejos de las situaciones y síntomas que me hicieron beber en su día. Hace poco fui a una cena en la que todos bebieron vino, y yo con mi agua tan pancha. La verdad es que nunca me gustó demasiado el vino, o no sabía apreciarlo, y es algo que ahora agradezco. De mi relación con los alcoholes se podría hablar en otro post, intentaré el ejercicio porque tiene sus puntos hilarantes. Como el psiquiatra de la seguridad social, me hizo reír incluso (qué buena señal, conecté, y como él estaba conectado, le metí aquí y le cambió el careto), que me volverá a ver... en octubre, ayss. Pero bueno, este de momento no tiene un papel relevante. Antes de octubre visitaré al mío, por supuesto, la pauta sólo me la va a tocar él.

Y corregiré del pastillero esa modificación. Como la de hace un par de días, qué gustazo retirar X mg (no lo puedo evitar de lo contenta que estoy, son 100) mg. de los casilleros.

P.D. Este título de post merece una película del mismo nombre. Ciertamente, menudo rollo ha salido. ¿No queríais leerme? Ahí va una peli entera, ja, ja.

***

Hoy... léase ayer, yo y vampirolandia... corrijo post que he escrito hacia mediodía sin hacer correcciones, la gracia está en las idas de olla, cómo me explico y me pierdo en los detalles y hasta en las faltas, toooodo en piloto automático. No es que ahora esté más lúcida, pero ya me río de lo que he escrito. Cosas mías.

28/07/2006 00:31 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Scan complete?

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Muy buenas a todos, yo también os echaba de menos, pero ¿a que no sabéis qué bien he estado sin meterme aquí a diario aunque fuese involuntariamente? Un respiro para organizar cosas, siempre que vuelvo de Barcelona la casa cambia algo, se adapta a los nuevos libros o lo que haya caído en la mochila. Y lavadoras, llenar la despensa, cocinar... ay los viejos tiempos sin pc. Lástima que dedicase mínimo un cuarto de hora al día para pelearme con timofónica, pero por fin tengo una ventanita.

En otro orden de cosas, afirmo que mi fama de mata-ordenadores sigue incólume. Esta tarde compruebo que tengo conexión y en menos de dos horas esto se ha muerto, intuyo que fue el famoso gusano que reinicia ad infinitum. He formateado, cómo no, cosas de no tener el antivirus actualizado en este pc, supongo. Mientras, los otros dos siguen muertos -traje el cadáver desde Barcelona- pero creo que sólo vale la pena reanimar a este angelito más joven. Hay a quien le da por cambiar de coche cada dos años, pues yo hago eso con los ordenadores. Más barato, y no tiene por qué ser un puntazo maníaco.

Ya conté la buena noticia, pero no fue mi pajarito de la repisa -desaparecido en combate, por cierto- quien me susurró por primera vez las palabras "fase eutímica"... es que todavía no me lo creo, o paso, o actúo como si fuese una evaluación escolar aprobada y ya hubiese empezado otra. Y como soy masoquista (dicho por un terapeuta, un día os los pongo a todos en una lista con motes, el del lunes el último), si estoy bien, voy a por más, de forma que el tratamiento, como ya he descrito por los efectos secundarios de los primeros días, cambió al añadirse otro fármaco. ¿Más medicación, si estás bien? Diríamos que el cóctel ha funcionado su tiempo y... ¿por qué no formatear? En psiquiatría, nada a lo bestia, todo en pautas ascendentes y descendentes. Poco a poco subió el nuevo... y algo bajó a los pocos días, y... ayer, un nuevo ajuste de medicación, un paso más, X Mg. menos de algo que me toca las narices desde que me lo recetaron. Los efectos secundarios del principio van remitiendo aunque un ratillo de standby por las mañanas no me lo quita nadie, y permiten hacer estos cambios progresivos. Mi objetivo expresado es cargarme las benzodiacepinas -por yonki, son muy adictivas y ya he sufrido esto- de la pauta y todavía no se ha llegado ahí, no se ha tocado eso de momento. No sé cuántas semanas o meses puede tardar este cambio de tratamiento en consolidarse. Es un cóctel con un elemento más para jugar, y lo que diga mi psiquiatra va a misa. Ya me quitará algún mg. de la benzodiacepina cuando proceda.

Oootro tema. No es mío todo el mérito, pues tengo una cita-café de buena mañana, pero me estoy levantando a las 8 a.m. Desconozco si (arggg las fotos de la cena de hace 20 días) ello me hará perder peso, ¿un Expediente-X me atacará en plan liposucción?... la 46 empieza a quedarme algo justa, pero en el barrio hay una tienda con tallas, bendita sea. Usaba la 42 cuando estaba en los huesos.

Y seguro que cuando vaya a la piscina, porque finalmente gestioné la gratuidad con la minusvalía... alguien, como mi sobrinito, me preguntará si estoy embarazada. En su día le contesté que "la tieta" estaba gorda, y que me gustaba estarlo, a tomar viento. Y si es por la pastilla nueva, porque eso me temo, no sería la primera vez que me pongo hecha una matrona, y ahora, total, llueve sobre mojado. Me importa mi coco, y está bipo-anímicamente en su sitio. Con problemas psicológicos de la vida, los que todo el mundo puede tener.

El scan (lo primero que instalé fue un antivirus) dice que no hay bichos ahora en el pc, a pesar de haber pasado de sus "espere mientras...", no te jode, si está todo recién instalado, y lo que me queda de trabajo aquí, pero ya no son horas y hoy tuve un día bastante activo, cosa remarcable y me temo que estas palabras salen algo más a menudo en mi cuaderno de rutinas :)

En resumen: a quien madruga, Dios le ayuda.

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27/07/2006 01:31 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Estigma en Blue

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Fragmento de correspondencia junio a una amiga:

Yo estoy mejor. En realidad, estoy bien, y bien estable, lejos de crisis y recuperando mi vida a pasitos, pero la medicación y su efecto hace que a los ojos de los demás yo no parezca una persona despierta, de forma que no es vergüenza lo que me impide hacer vida social a según qué horas sino el que aunque yo aguante y la cabeza me funcione, la gente me mire con pena porque se nota que estoy drogada. Esto es duro para mí pero me niego a que mis cercanos piensen que ahora "yo soy así", me niego a la compasión ajena. Es una postura que me cuesta explicar.

Ha pasado un mes, hace doce días que estoy en Barcelona y...

Esta semana, estoy hablando sobre el puñetero estigma.

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18/07/2006 00:29 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Piloto automático vs. Agenda

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Y del fin de semana toca pagar facturas. El sábado noche estuvo muy bien, pero ayer domingo funcioné todo el día en "piloto automático", a lo que estoy algo acostumbrada, pero no hubo un momento de "resurrección" donde mi cabeza funcionase bien. Bien. Quiero decir, fuera de letargos. Eso me dejó out para el último encuentro del fin de semana con una amiga muy especial, pero si me apago, es que me apago, me da el bajón y "adeu cap a casa".

Estoy bien, bien del ánimo, en eutimia, pero si falto a algún evento, la gente recuerda que "antes también nos dabas plantón". Me siento impotente, no hay un después (salud) para la gente que, lamentablemente, tiene un lugar en una agenda que ahora no es posible llevar porque no sé si será posible cumplir.

Son muchos años de plantones, antes por depresión la mayoría, ahora por efectos secundarios. Da igual, porque para los afectados mi conducta es la misma "de antes", y me siento triste, impotente, ser tratada como antes para mí es algo que me hiere.

Ha pasado el tiempo, ahora estoy en eutimia. Eso lo saben.

Ha de pasar más tiempo para que, si la pauta funciona, no tenga efectos secundarios (ahora con el cambio de pauta no los tengo bien controlados) que me impidan llevar una agenda en condiciones. Tener el trastorno de ansiedad controlado.

Pasará el tiempo. Ahora estamos todavía en el camino hacia lo que muchos llamarían "normalidad".

Paciencia, y tiempo al tiempo. En eutimia la paciencia es algo más fácil. Y estos efectos parecen de juguete al lado de otros que he tenido.

Les llamo "el globo". Cuando estoy así, "en piloto automático", y si hay suerte, "resurrección". Estas palabras son mi idiolecto nuevo ahora.

No me doy pena, y los lectores sabrán por posts antiguos que mi actitud ha sido esa siempre. Es así y punto, y lo hago para mejorar, es decir, incluso con gusto.

Los ánimos ya me los doy yo. Estoy aquí por algo, en tratamiento. Lo demás, aunque me guste, aunque lo necesite, es y ha de ser accesorio, y no puede ser de otra forma. Me resulta muy duro decir esto, pues hay a quien no he visto en medio año, pero si no puede ser, no será. Lo siento, pero me he de repetir a mí misma para aceptarlo que no he venido a bcn de vacaciones, y si voy a la playa (de noche) es porque la tengo cerca.

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17/07/2006 13:20 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Ecos emocionales

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Llevo días en Barcelona, y ya me estoy adaptando al tiempo de aquí, mucho más sobrellevable con un ventilador, por cierto. También mi cuerpo asume el cambio de pauta sin demasiadas molestias pasados los primeros días, y creo que está funcionando, que otra vez se ha acertado -de fracasos estuvo lleno mi historial en el 2004 hasta que cantamos media-victoria), y me da igual que eso sume una pastilla más al arsenal.

Sé que funciona porque estoy atravesando situaciones cotidianas que antes me provocaban ansiedad pero me siento serena. Además, ni arriba ni abajo, no tengo síntomas como puedan ser irritación, síntoma estrella cuando vengo, además de las ideas... no, las recuerdo perfectamente pero ahora no las siento.

Pero... las emociones. Hoy he perdido la serenidad por un momento.

Estoy pasando el día con una amiga en su casa, está algo chunga y nos hacemos compañía mientras le echo una mano, me siento útil al menos. Porque también he de decir que me siento como en mi casa (qué falta me hacía esa sensación, desde el día 7), en las tres casas que le he conocido de esta persona. Me dice que somos como hermanas casi, vamos realmente a nuestra bola y no nos molestamos. Hay gente con la que podrías compartir piso, y hay gente a la que amablemente echas de tu casa después de ver una peli.

Repasamos álbumes de fotos, buscamos a alguien que no sale por ninguna parte, y hemos parado para seguir charlando. Si saco otro será el Murphy, el último. Tengo la vista muy cansada para tragar álbumes y ella me enseña algunas. Cómo era la moda de los 80... y ella está espléndida, es muy fotogénica, y casi diría que era la guapa de todo el grupo.

En alguna salgo yo. Siempre son cenorrios o fiestas, incluso discotecas. Hay una fechada en diciembre de 1993 que me inquieta sobremanera. No recuerdo en absoluto ese encuentro y ahí estoy vestida con mi mejor ropa "de fiesta", sonriendo a la cámara.

Sé que en noviembre tuve una crisis y una depresión, sé que después hubo inestabilidad, y creo que no he trabajado bien todavía en terapia cómo sucedió todo. De lo contrario, no hubiese experimentado desasosiego. Mi rostro es de ánimo bueno (o alto), y estoy arreglada, por tanto, no deprimida, mi angustia al contemplar esa fotografía es el pensar: ¿habría ciclado? ¿o tenía tanta vida social que no recuerdo ni esa casa ni a esa gente en ese momento?

Una foto es una parodia, de esa foto no saco conclusiones sobre mi estado anímico, y me interesa saber cuál es o era, porque está fechada.

Sin embargo, otros recuerdos acuden a mí buscando ese, y noto entonces cómo me falta el aire.

El impacto emocional sigue siendo muy fuerte, aquí. Y estoy quedando con casi todos los protagonistas de la película.

Estaba avisada por mi terapeuta. Llega un momento en el que el cielo de Bcn se me cae encima, un cielo que ahora se ha puesto lluvioso.

Hay un límite, todo es muy reciente. Sólo hace tres años, y para mí muchas cosas sucedieron "ayer", y en Bcn, vienen a mí como pesadillas. Tengo lumbago, aquí no tarda en aparecer, y voy a la parada de autobús donde caí, revivo el momento, fue ayer, ayer, le voy a escribir una carta al alcalde para que ponga una marquesina, ha pasado un año y de provisional, nada. No puedo estar en esa habitación, si me duele la espalda me siento tiesa en el salón, allí no, y menos estirarme, tres semanas y pico estirada ahí, y de ahí al infierno, y ese recuerdo se acumula noche tras noche y está interactuando ya con la medicación.

Por eso hoy respiro, estoy con una amiga con la que se puede hablar. Hablar.

Me dicen de nuevo por ahí que este es mi diario. No lo es. No es mi vida privada lo que aquí se publica, sino mi vida anímica, las emociones que una bipolar tiene, padece, la hacen actuar a veces por impulsos que no controla. Quizá sólo haya publicado una emoción de las muchas que siento al día, la que pienso que puede aportar algo, o la que simplemente me ha interesado. No, no es diario ni vida personal. Este blog es algo mucho más perverso que un diario personal, por supuesto. Como resulta para una single hacer el amor, hacer el amor es mucho más perverso que follar.

Estábamos escuchando ópera, pero ahora toca cambiar de tercio, qué tal "Shiny happy people" de REM y la cantante de...  -argg tengo discos de ese grupo- no vienen nombres muy familiares y conocidos a mi memoria. Tengo efectos secundarios muy secundarios, pero ya los tengo fichados.

Estoy despistada, entre los efectos secundarios y los ecos emocionales.

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14/07/2006 19:49 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Alergia y resurrección

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El agua me provoca una reacción alérgica, o el agua y el jabón. Me lavo y me pica todo, y es la primera vez que me sucede aquí. Compro en la farmacia el jabón más hipoalergénico que tengan, más que el que estoy usando, y me sucede lo mismo.

No he leído el prospecto de lo nuevo, paso. Tomo nota de las anomalías, como esta, pero esa pertenece al "Síndrome Bcn", fue previo. Estoy flipando, tengo miedo a la ducha y no es "por depresión".

Sigue el vértigo y el mareo, a punto estoy de no contarlo, de la costumbre a tenerlos, pero aquí son más fuertes. Es el tercer día de cambio de pauta, me quedan otros tres y... los soportaré. Por mis coj... que sí, aunque espero vist-i-plau (visto bueno) de mi jefe para que me de la condicional y pueda volver a mi casa. En Madrid, me pegaría una buena ducha y volvería a coger el tren para Barna. Esto es surrealista, pero a mí me gustan mucho los primeros episodios de la Pantera Rosa, que son así de absurdos y encima te descojonas. ¿Es para reír o llorar lo del agua?

Recuerdo que durante mi último ingreso, un bipo me contó que una vez quiso ver el kilómetro 0 en Puerta del Sol, gran idea, qué puntazo. Dicho y hecho, pilló el coche y se plantó allí, venga 600 km solito. Lo vio, y volvió a Bcn acto seguido, cosas que se hacen cuando estás en manía, en la parra. Pues igual eso hago yo para ducharme, necesidad obliga... me voy a casa, me ducho, y vuelvo a Bcn. Además, me estoy quedando sin flequillo ni peinado: se me está rizando todo el pelo. Y estoy a un paso de verlo todo doble, pero sé que resucitaré aunque sea a las 22 h. Porque escribo esto bajo efectos secundarios y peleándome como siempre con este teclado americano que tiene el Ins-Del aquí abajo a la derecha y si me descuido...

Resurrección: 22.35. Estoy hecha una mala hierba. Mañana, más.

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10/07/2006 00:04 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Doble o nada

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Eso dije cuando hable ESTE TECLADO ES UNA MIERDA QUE NO PONE NI ACENTOS ALGO HE TOCADO de la visita que le iba a hacer al psiki.

Estamos en ello. Cambio de pauta, nuevo fçarmaco NO HAY ACENTOS LO VEIS+ NI INTERROGACIONES esto es la pera.

Me espera una semanita en la montaña rusa de los efectos secundarios, pero me los trago con agua, con los tres litros que me bebo al dia =lo siento sin acentos=

Sin acentos, me niego a seguir escribiendo. Ni apostrofes, pues iba a poner algo en catalçan, caguentço

Ya no tengo efectos secundarios, por alguna razçon misteriosa ahora estçan en el teclado, y me alegro, la verdad, ha sido un viaje alucinante el de hoy.

``` esto son mis estrellas+ ayyyyyyyyyyy que desgraciada soy.

Dadme ideas los que tengais teclado americano....................

Me voy a arreglar, vamos a cenar la panda.

07/07/2006 20:42 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 8 comentarios.

El Informe Pelícano

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Retraso mi viaje a bcn, tengo algo importante que hacer antes: "el Informe Pelícano", le llama Seme, notas para preparar la visita con el psiquiatra. Me llevó todo el día de ayer, resultado: diez folios. Me va a matar, pero después de redactarlo, está más que claro que necesito un chorro de antióxido de los buenos, o una bronca, o lo que sea, hay que mejorar a cualquier precio.

Ahora, maleta y dejar la casa bien para cuando vuelva. Igual vuelvo el jueves, igual a fin de mes, quién sabe. Depende de cómo me sienta esta vez allí, depende de muchas cosas. Difícil maleta, menos mal que la ropa de verano ocupa poco.

No tengo billete todavía. Eso es lo mejor, no estoy presionada ante un Tengo Que. Me estreso lo mínimo, después de comprobar que sí me estresaba un plazo como el de viajar el día de ayer. No tenía la tarea más importante hecha: "el informe" debía ser escrito en Madrid, antes de "contaminarme" un sólo día en Barcelona. Le ocurriría a cualquiera, y si no, por lo menos a mí sí.

Estoy tranquila, ilusionada incluso, ante este viaje, me parece muy buena señal. Soy masoca, sé que me van a llover hostias en la consulta pero tengo ganas de que llegue ese momento.

Pero... ahora que el calor ha remitido algo en Madrid...

Voy a seguir con la maleta, y el maletín del pc.

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02/07/2006 14:56 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 8 comentarios.

La próxima ITV

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Lo de la ITV ya está en el argot de mi "colla" o grupo de amigos bips: una vez uno está algo encarrilado, va a ese control donde en teoría poca cosa ha de cambiar en la pauta: revisión ordinaria, todo bien, "vuelve en tres meses (o más)" es lo que se espera de esa visita. La primera vez que me lo dijeron, brinqué de estupefacción.

Falta menos de un mes para mi próxima ITV, "Inspección Técnica de Verano" según Mr.Jones, menudas carcajadas porque todos teníamos cita ya concertada. Y es hora de prepararla ya, con unas notas preliminares aquí, por qué no.

He decidido hacérmela en Barcelona esta vez. Me la voy a jugar a un cambio de pauta. No a que me ajusten dosis, desde que el cóctel funcionó o empezó a hacerlo a eso de otoño de 2004, más o menos, quiero recordar ahora aunque de "el recuerdo" de la época en la que estuve muy mal pero bajo tratamiento al cual mi cuerpo era reticente, hablaré en otro post.

Jugármela a un nuevo fármaco, al menos, pedirlo. Quiero saber, aunque eso me devuelva a ser conejillo de indias, si podré vivir con menos efectos secundarios. Que se saque algo fashion de la manga, si ello es posible, porque lo que tomo ya funciona en mí y es todavía objeto de estudios que le colocan cada vez más en una posición alta en cuanto a una eficacia que yo misma reconozco.

Que sea el psiquiatra que poco a poco construyó mi cóctel quien valore si puede cambiar en algo el "si funciona, no lo toques" para que mi calidad de vida aumente. Cambio de fármaco también es jugársela a efectos secundarios peores. Como suelo decir, "doble o nada", eso intentaré y si "el mago" no me lo concede, obedeceremos.

Nunca toleré bien los efectos secundarios, desde el principio.

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/120501-dos-enfermedades...-o-mas.php

Es muy molesto, y no sólo para mí. No duelen, sólo atontan o dejan entumecidas las piernas, nada grave, una vez te acostumbras ya no a la molestia sino a la impotencia, incluso la fatiga crónica. Asumir que los tienes, vale, ya lo he asumido, pero también eso hace que la hipocondría les deje un espacio cada día tras cada toma.

No puedes hacer grandes cosas bajo efectos secundarios, y si te ve alguien, te ve cara de estar dormida, atontada, ENFERMA. Ahora me preocupa bastante esa imagen externa, que hace no difícil sino directamente imposible el que mi entorno olvide que tengo una enfermedad. Afortunados los que se levantan con energía y ni siquiera sufren un ligero mareo. Yo opté porque el temporal pasara sin autocompadecerme, tengo más horas al día para hacer cosas.

Los efectos secundarios ahora son más benévolos, pero siguen ahí. Creo que estoy recuperando capacidad intelectual, que "la nube" es más ligera sin que se me dispare la mente. Sé que si no tengo sueño, ahora las pastillas no me harán dormir, cosa que me fastidia porque hace casi tres años estoy acostumbrada a tomármelas y ser desenchufada hasta el mañana. Ahora puedo ir sonámbula, drogada, "borracha", por la casa, lo que no me hace ninguna gracia.

Estoy tomando nota de estos pequeños cambios, en realidad, grandes. Me observo con descarada hipocondría. He vuelto a escribir un cuaderno, cuándo me levanto y acuesto, a qué horas se me pasan los efectos secundarios, o tengo un bajón, o me da algo de angustia, o salgo a la calle, y cómo tengo el ánimo. Todo para cada día. Todo para tener un patrón en mano, material para que mi psiquiatra valore, un mes real anímico y no lo que yo pueda contarle "de memoria".

Empecé a escribir en este cuaderno a principio de junio bajo sospecha de una subida estacional (desde el 4 de mayo, donde en un post listo posibles síntomas: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/050401-hipomania-senales-prodromos-y-sintomas.php ). Confirmo y me confirman que no estoy subiendo, al contrario casi. No me siento deprimida ni triste pero sí reconozco hábitos depresivos en mí, y la angustia llamando a la puerta cuando hago algún esfuerzo por mínimo que sea. La angustia, mi espada diaria. En el cuaderno hay alguna toma del extra pautado, no a diario pero ahí está, por ejemplo hace dos domingos: dos horas por la tarde, sin motivo alguno ahí estuvo la ansiedad en mi pecho atenazándome.

Problema en la pauta con el tema ansiedad: sigo tomando benzodiacepinas. No las quiero, en su día abusé de ellas, tomaba muchas más de las que tenía pautadas, antes del diagnóstico cuando no estaba bien y no sabía con qué mitigar mi malestar. Eso es una mancha negra de las gordas en mi historial.

No las quiero, he tenido dos crisis por "mono" cuando me he quedado sin benzos por descuido fatal (sin saber sus consecuencias) o cuando las dejé en su día cuando las tomaba en dosis altísimas y me dio el telele maníaco. No quiero pastillas que me conviertan en una drogadicta, en la yonki que soy, que me mantengan ahí: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/112801-yonki-de-compras.php

Esto está en la mesa del psiquiatra hace tiempo, pero la ansiedad al parecer tiene pocas opciones, o las que hay ahora no me convienen, decisión que no puedo hacer sino delegar en quien sabe porque si sigo tomando benzos, aunque ahora menos, será por algo.

En abril el psiquiatra me habló de una depresión subclínica. Si a eso hay que atacar, pues hay que hacerlo. Me siento bien de ánimo pero también sé que muchos días la ducha se cansa de esperarme, o mi estómago se resiste a comer. O que no salgo a la calle porque sí. He dicho aquí muchas veces que me falta mucha rehabilitación, y que me cuesta mucho, que los hábitos van y vienen, sueño-comidas-paseos-aseo-actividades, vida normal en suma, vida que todavía reconozco no es así y el día que lo hago todo, es raro y suelo acabar exhausta, con el previsible bajón esperando como factura a un esfuerzo que muchos lectores tomarán por nimio, pues yo misma lo hago: antes no me costaba en absoluto hacer lo que ahora es un reto constante.

Me siento bien de ánimo y eso es algo que no puedo medir en una escala del 0 al 10. Ahora mi ánimo no es el que como bipolar I "de antes" identificaría como tal: el estar algo subida. Sé cuándo tengo momentos de esos, y sé que son momentos, igualmente cuando bajo por un momento a la soledad y tristeza de la depresión. El ánimo en su sitio actual, es un ánimo de sobrevivir en esta vida que de alegre, no tiene demasiado. Y si en otra época fue algo alto, la vida tenía un color que no era el real, y la familia te lo recordaba, que no vivías en este mundo ni aceptabas sus obligaciones y servidumbres más allá de fichar en el trabajo.

Posible fatiga crónica debido a efectos secundarios. Hay quien la tiene diagnosticada y eso no le impide hacer un esfuerzo para moverse. Yo tengo la voluntad en algún rincón de alguna maleta, esa palabra para mí es como decir "vida extraterrestre", no tengo fuerza de voluntad para obligarme por cojones a hacer las cosas, y lo triste, a veces el obligarme abre la puerta a la angustia y a un bajón. Estas son las cosas que han de mejorar en mi vida.

Borrador para la ITV, esto es lo que me sale "a bote pronto" y lo que le contaría al psiquiatra, más o menos. Pero lo voy a acompañar de textos concretos, esa libreta y alguna que otra carta o fragmento de mail incluso, ya lo hice con anterioridad. Quiero anomalías con fecha y hora. Quiero que valoren meses, y saber si es posible que en los meses siguientes algunos problemas remitan, a base de pastillas o de otras medidas, que suelen ser órdenes disfrazadas de recomendaciones.

Porque estoy bien de ánimo como dije, me siento viva para empezar, en esta puta vida, pero todavía estoy recuperándome, tan poco a poco, con tantos avances y retrocesos, que a veces resulta muy duro seguir adelante. Cuando te estrellas contra la ducha por ejemplo, la ducha no engorda y eso lo dije yo hace tiempo (quedó como slogan), y ahí sigue la ducha llamándome, y no la visito a pesar de haberla obsequiado con geles de baño de fragancias invitadoras. ¿Tiene algo que ver el que mi pelo se desintegre cuando lo lavo? No soporto esa caída que se acentúa tanto en verano.

Sé que estoy bien o mejor gracias a un arsenal de miligramos diarios. No pediré tomar menos medicación, si eso es lo que me mantiene en un estado donde si bien no estoy demasiado satisfecha de mi vida cotidiana por esos hábitos inestables, gozo de estabilidad anímica, y oscilo como el resto de los humanos entre la alegría y la tristeza ante estímulos concretos, y me cambia el humor como a casi todas las mujeres cuando tienen la menstruación.

Tres años son muy poco tiempo. Va a casos, también, y al parecer el mío evoluciona bien, menos mal que eso te lo dice un terapeuta. Creo que de momento, este blog sigue teniendo futuro.

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27/06/2006 00:02 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 4 comentarios.

Mayo 2003

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Este o esta joven se lo pasó bien en mayo de 2003. Yo no descubrí a Goldfrapp hasta este otoño... Pero fui a ver "X-Men 2" antes de desaparecer del mapa.

Por fin acaba este mes, y con él se cumplen tres años del principio de mis andaduras bipolares.

No fue el principio, ni el final, sólo un pico hacia arriba en una gráfica que se salió del papel.

El otro día Josep me saludó y yo ya creía que no se acordaría de mí, a cuánta gente conoce este hombre, y cuánto tiempo ha pasado.

Imagino la tormenta que llegué a desencadenar sólo por el eco.

Era pura rebeldía, yo no quería estar en "un club que admitiese a miembros como yo".

Se volcaron en ayudarme. Y aquí estoy, sin ellos no hubiese sido posible ni empezar a tomar la primera pastilla, y saben quienes son. Demasiados para citarlos, saben que cuentan con mi eterno agradecimiento.

Antes de mi "presentación en sociedad" estuve maníaca cinco días o más, sin dormir, y la angustia atacando con tanta fuerza que llegué a llamar dos veces al 061 convencida de que no era otro ataque de pánico sino un infarto de verdad. Ahora sé que llevaba encima un mono de benzos, las había dejado después de comerlas como sugus, no hacían nada, nada hacen a quien necesita antipsicótico intravenoso pero no sabe todavía que existen.

Malos tiempos. Ahora, recuerdos que forman parte del recuerdo global del proceso que me ha llevado hasta aquí.

Junio no fue bueno, julio tampoco, agosto catastrófico... septiembre y octubre, mudanza a casa de mi madre. Episodio mixto, ciclo a depre, mixto, ciclo a hipo, y mixto (en un continuo con pocas fechas claras, sí en mi historial) hasta el 2005, desaparecida del mapa. Ahora sé quién es Goldfrapp, y a veces veo alguna película de esa época, es que "no estaba", ni quería estar.

"Born, born to be alive...." Sobreviví al pensamiento del suicidio diario.

TODO PASA.

Pero no hay que olvidar el pasado, lo guay del TB es que puedo volver a, por ejemplo, mi mayo de 2003, en viajes cíclicos e incluso programados, si los alimento con alcohol por ejemplo, y si no, lo dejaremos en "viaje sorpresa", esta empresa es muy pero que muy generosa, es la propia vida quien le da excusas perfectas que en fino llamaremos detonantes. Y el viaje será en el expreso si no llamo al psiki al síntoma número 2,5 de estar en ese camino, que no es al concierto de Goldfrapp.

Nadie está a salvo, yo de momento no he vuelto, pero sólo llevo tres años desde la última, y también la primera reconocida. 

***

Un abrazo, estimado Valpro. Mi alma te acompaña.

30/05/2006 19:25 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Un invierno más... y por fin brota el jardín

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Agradezco que en la lista de diagnósticos que poseo no se halle la alergia al polen. Corren nubes enteras por Madrid y hay quien lo está pasando muy mal. Es una putada desde luego, si acabas de una depre, empalmar con eso.

Pero por fin salió, para no irse en meses, el sol.

Buenas noticias de una amiga bipolar. Se ve ya con más fuerzas. Ha pasado, cómo no, el invierno en depresión.

Y asoma, germina, y con los ojos todavía entreabiertos, empieza a respirar el aire de su jardín.

Empieza a llamar ya a sus amigos. Lo celebramos.

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He encontrado una carta fechada el 23 de marzo, en un momento bajo, que envié a un amigo. El continuo cielo gris me tenía ya a puntito... y mi cóctel de pastillas, a raya.

Tristeza, sí, bien me lo has razonado, mis mails destilan tristeza porque se puso y ahora otra vez se ha puesto a llover, esto ya puede con mis nervios por mucha falta que haga esta lluvia, si cae a cuatro gotas la media hora puede llover todo el año para llenar los pantanos, coño.
Lumbago, el lumbago me recuerda a cómo empezó el lumbago y no sé si reír o llorar.
No me quejo, he hecho muchas cosas hoy en casa, de las que tenía pendientes y nunca veía el momento "mental", porque tiempo desde luego tengo.
Saludo a mi portátil (informe: sin avería, esto es de .....) ya en la cama, con la esterilla puesta. No he instalado office todavía pero sí el programa para bajar canciones, a mi moral le hacía falta algo de Tina Turner y eso estoy escuchando, su compilación de éxitos recién bajada.
Hoy he hablado con dos amigos por teléfono, la gente se acuerda de una de vez en cuando como yo de la gente, sólo que las llamadas desde fijo me salen gratis y el móvil, al móvil le tengo puesto un candado.
Definitivamente no voy a Barcelona, ya veremos en mayo o junio, que es cuando puedo inestabilizarme al alza, sólo por tener patrón estacional.
Hacía 20 días que no escribía en mi diario, será por cosas que hayan sucedido, pero claro, las expreso de forma muy distinta a lo que puedes leer aquí. He escrito algo, estoy contenta. Ya ves, me conformo con poco, en el fondo, aunque el Todo de nuestros deseos pueda hundirnos la moral.
Es jueves, es hora de planear un fin de semana. Sola, a solas con la lluvia y con las películas (...).
Sonreiré cuando salga el sol y todavía no atormente mi epidermis, eso está más que claro.

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Se acabó la tristeza, ahora sale el sol que tanto necesita nuestro cerebro para todos y el campo está sembrado de hierba verde, amapolas y margaritas, un despliegue de color mental que demasiadas veces no es posible concebir en estos inviernos interminables.

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30/05/2006 00:01 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Aviso de Administración

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Estaba en un artículo antiguo, pero ha entrado un comentario en el blog que he decidido borrar.

Es la primera vez que lo hago, salvando repeticiones causadas por el servidor. Incluso he permitido que se me tratase de forma un tanto desagradable, y lo he dejado ahí, como muestra de lo que la gente puede llegar a pensar. No soy un ángel, aunque no tengo por qué pagar platos rotos ajenos.

Pero esta no ha sido la razón. He borrado ese comentario porque me ha parecido absolutamente incorrecto señalar con el dedo -supuestamente guiado por el de un psiquiatra bocazas- a una persona que si tiene TB, tendrá que decirlo ella.

Mi política respecto a la privacidad es muy pero que muy alta. Lo es desde que ni siquiera estaba diagnosticada, Internet es un terreno peligroso para dar datos personales y ... si alguien comete un desliz al respecto, creo que no hay que aprovecharlo sino advertirle del riesgo.

Lo siento, sabes quién eres y lo que has puesto, pero no puedo permitirlo, por respeto. Y sé perfectamente que tú no querías faltar al respeto, sino aportar algo, pero no apruebo publicar un nombre de persona sin su autorización. Fue ese psiquiatra quien quizá dijo algo cierto o no, pero no debió decirlo nunca, pues un paciente no autoriza a dar esa información en primer lugar, y en segundo, como médico, hay algo llamado secreto profesional.

No pretendo generar polémica. Para mí era causa de fuerza mayor, yo administro el blog además de firmar casi todo su contenido, y es mi responsabilidad poner límites también, y estaré más atenta ahora, de forma que no daré explicaciones si considero que he de borrar otro mensaje, aunque las razones sean otras. Ya he mostrado mi tolerancia, ahora debo mostrar coherencia.

Mi correo electrónico está abierto a los lectores. Quizá no conteste rápido, o no tenga mucho que contar -y el lugar de compartir experiencias es otro-, pero contesto, si alguien quiere tratar algo en privado, con servidora.

Que una vez más recuerda que no es terapeuta para aconsejar sino una paciente más, que sabe lo justo para sobrevivir-se.

Gracias,

Carne de Psiquiatra

carnedepsiquiatra[arroba]gmail.com

***

Y dicho esto, ahora una de bilis.

Me parece abominable que se rompan códigos éticos de profesión para... ¿Acercarse al paciente? No encuentro explicación alguna.

Sólo opino de forma indignada.

Lo último que nos falta es que los psiquiatras nos saquen del armario. Cómo me alegro de ser del montón, porque los famosos de este país pueden temblar todos después de lo que he leído.

Bocazas de mierda, eso anula la profesionalidad de un médico. Que se pavonea de estar medicando a Tal.

No todo lo que podemos denunciar de los psiquiatras se reduce a negligencias médicas. Si no nos podemos fiar de ellos, de que nuestro historial está a buen recaudo, vamos listos.

29/05/2006 11:13 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

No me pasa nada

Sólo quiero hablar con alguien en este planeta que no tenga trastono bipolar o sepa que yo lo tengo.

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19/05/2006 08:09 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 5 comentarios.

¿Niña bipolar?

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Voy tomando nota. De vez en cuando, viene un recuerdo del pasado, de la adolescencia. He retrocedido algo en el tiempo desde la serie de los tres "Insomnio raro".

11 años, calculo. Una crisis de una tarde, no pude ir al colegio.

13 años, otro episodio, acontecimientos familiares. Y antes, antes también hay recuerdos como el de los 11 años, que en su día destapé cuando hice una revisión de mi vida en plena manía. Todo esto está en mi historial y ha sido objeto de mi terapia, también.

Mis padres creen que fue a los 15. No, a los 15 igual nos dimos cuenta todos, pero no hicimos nada. Qué se hace con un estado de ánimo raro, esperar a ver si se le pasa la neura a la niña, "la edad del pavo", la siempre difícil adolescencia. Ese verano fue hipomaníaco, y lo sé porque estuve un día con depresión. Esto me sigue ocurriendo todavía, si le doy mucha marcha al cuerpo acabo "pinchando" de repente un día entero.

No me equivoqué al principio del blog, esto me ha acompañado toda la vida.

Niños, niños, no sufráis, ahora los profesores detectan anomalías, hay centros donde incluso hay un psicólogo. Qué falta me hubiese hecho a mí un psicólogo entonces, de niña. Pero yo no sabía nada, sólo que el estudio me apartaba de mis problemas. Dejé el deporte para estudiar más horas, cada vez "apretaban" más con los deberes. Y recuerdo con pánico ahora una crisis en casa de un vecino que intentaba ayudarme con unos problemas de matemáticas que no entendía porque había faltado a la clase. Esa tarde exploté y me puse a llorar, qué verguenza hacerlo en una casa que no es la tuya. No sé qué pensarían de mí, qué más me da, me importa que tuve una crisis nerviosa y que me calmaron como a una niña pequeña, no podía parar de llorar, algo desproporcionado, demasiado, al problema real, como tantas otras veces.

No imagino ni quiero imaginar una vida diferente, con un diagnóstico infantil. Sólo va a haber alguien como yo en el mundo y es la suma de todo lo que ha vivido. Al lado de un cerebro juguetón, a veces muy maligno. Es el mío, y estaba desequilibrado en su interior, y nadie lo sabía.

Ahora me estoy comiendo todas las pastillas que no tomé esos años, y si lo pienso, muy a gusto, porque no quiero más sorpresas a posteriori.

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P.D. Un enlace sobre niños y salud mental: http://actualidad.terra.es/sociedad/articulo/entre_10-15_ninos_padecen_problema_874295.htm 

12/05/2006 08:07 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

La manía, ¿tiene color?

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El color de la depresión está claro y consensuado. La depresión es gris o negro.

Pero tengo serias dudas sobre el color de la manía. Hoy he leído algo curioso: hay quien dice que es rosa. La eufórica. No me lo creo, en hipomanía la vida tiene todos sus colores, más intensos que nunca. En mis hipomanías. En la manía que tuve, más bien todo era psicodelia, a la manera del reproductor de w.media.

La disfórica, ausencia de euforia, también llamada episodio mixto, quizá tenga todos los colores.

Ayer, cómo no, en consonancia con mis ciclos hormonales, apareció el vértigo.

No tenía color, el abismo no tiene color, o no soy capaz de verlo, y he estado veces ahí...

Le pegué una leche con una pastilla, adelanté la toma de la noche, y se largó. 

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11/05/2006 11:41 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Cura de sueño

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Hacía demasiados días que no dormía bien, me despertaba a las 4 o como mucho 6 horas de acostarme, y ayer ya no me aguantaba, tuve un día "mixto" casi, y de nuevo me puse en guardia.

Había cambiado la cama de lugar en la habitación, para aprovechar mejor la luz. Pero ha sido un desastre, y a ello atribuyo el no haber dormido con la calidad ni cantidad requerida en los últimos días. Ayer casi recé para que funcionase el que de nuevo la cama volviera a su lugar original.

Y me he levantado a las 8.30, ha funcionado.

Y sigo teniendo sueño, quizá el cuerpo me está pidiendo una cura de sueño.

Sin sueño, el cerebro se queja pronto, y me estoy-estaba ganando un episodio a pulso. Además, el sueño no me faltó ni en episodios de hipomanía, otra cosa son los insomnios puntuales.

Más tranquilidad y buenos alimentos. Si no contesto al teléfono, estoy durmiendo.

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08/05/2006 11:56 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Hipomanía: señales, pródromos y síntomas

20060504063116-salto.jpgVeo venir la espada, sé que se avecina un loop y subiré. El año pasado lo hice, fue el primero en el que pude fijar un patrón estacional. Este otoño he bajado algo, confirmado ese patrón. Por tanto, ya sé qué va a pasar.

Ya tengo las tarjetas de crédito limitadas. En hipomanía se gasta mucho dinero, en cosas necesarias que de repente se convierten en imprescindibles, y en cosas caprichosas que de repente son necesarias.

Y no me puedo permitir el coste económico de una hipomanía, para empezar.

Estoy alerta, lo están otros, ante mis síntomas localizados hasta la fecha. Algunos son pródromos, es decir, síntomas de futuros síntomas, señales que ya apuntarán inequívocamente a que ya estoy lista para un cambio de pauta.

- Verborrea: hablo más y más deprisa.

- Sociabilidad: en aumento, no caben días solitarios y me las apaño para quedar con gente aunque sean conocidos de segunda.

- Teléfono: usarlo constantemente. Ahora está casi de adorno.

- Escribir: mucho. Horas al día.

- Viaje, lo más seguro a Barcelona. Si decido ir al extranjero, ya es muy mal asunto.

- Comprar libros, aunque sean de un euro, en la Cuesta de Moyano o el Rastro. El “no tengo nada para ponerme” en cuestión de ropa, para mí hasta la fecha ha sido el “no tengo nada para leer”.

- Romper las rutinas por todos lados. Trasnochar. Salir de noche. ¿Un cubata?

- Cabeza inquieta a la que le rondan muchas ideas y proyectos. Me los aprobarán todos, si los hago públicos, y me tocará mojarme y trabajar –siempre voluntariamente-, lo que puede repercutir en mi salud.

- Ansiedad.

- Temeridades tales como apuntarme a un gimnasio. En mi caso, sería insólito e impropio de mí, y por tanto, una señal.

- ¿Enamorarme?

- Me sentiré poderosa. Tanto, que querré dejar de fumar, como otras veces. Que me lo quiten de la cabeza o me iré por las nubes a lo bestia, cosa que ya me ha sucedido.

Ahora sé que de presentarse estos síntomas, habrá que aplacarlos rápido con un sencillo cambio de pauta. Siendo tan evidentes como la verborrea o el uso del teléfono, creo que yo misma me daré cuenta. Si no, otros lo harán por mí muy rápido porque se nota y mucho, y no me interesará estar subida por mucho que me guste.

La hipomanía es un episodio de gran inestabilidad, y si se mantiene puede conducir a un episodio mixto, por ejemplo, y esto me ha sucedido ya, este ciclar, por lo que prefiero la acción del año pasado, plancharlo rápido, que me colocó de nuevo en la línea, esa línea tan delgada que tanto me costó pisar y ahora, aunque me joda, debo vivir en ella, y lo más seguro, en una depresión subclínica, porque nada es lo que era y se echan de menos demasiadas cosas, entre ellas, a ti mismo, y pareces ser “tú” de nuevo cuando subes a hipomanía, afirmación falsa, ese no eres tú sino la enfermedad atacando, seduciendo.

Los posibles síntomas, y cada uno tiene los suyos aunque algunos son de manual y muy frecuentes, están ya listados. Seguro que me dejo alguno. Pero sí sé cuándo la cabeza me funciona “como antes”, de eso me doy cuenta yo sola porque se derivan muchas acciones o mucha angustia por no poder hacerlas.

Espero el subidón en pleno verano, quizá antes, en junio. Y será mejor que me declare en "ingreso domiciliario" a la espera de que la medicación me aplaque y devore todos los libros a mi alcance. Y que salga a la calle a las 8 a.m. cuando sólo se puede comprar pan y el periódico. Pánico me dan ya los kioscos, con tantos libros y DVDs.

¿Os puedo preguntar a dónde os lleva o os ha llevado la hipomanía? Yo estoy cada vez más convencida de haberme casado ahí, en la parra de aquella canción de Roy Orbison...

04/05/2006 06:11 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 30 comentarios.

Vértigo II o Episodio mixto II

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Arriba, de repente te hundes, abajo, gritos, curvas, no puedes ponerte de pie, siempre hay movimiento y por tanto notas un desequlibrio muy molesto, el abismo está demasiado cerca y puedes caer, te desdibujas, notas la desintegración, y lanzas la llamada de auxilio ¿estoy solo aquí?...

VÉRTIGO.

Mental.

http://search.es.music.yahoo.com/search/?m=video&p=U2&b=26

No había visto este videoclip, y muchos fotogramas han puesto imagen a mis pesadillas vividas en tiempo real en episodio mixto.

Es necesario tener banda ancha para verlo, y seguro que muchos ya lo conocéis. Os invito a visionarlo desde la mente, que sintáis ese vértigo y esa desazón, y a la vez ese poderío por así decirlo, esa energía, y que no lo atribuyáis a consumo de nada, la mente es capaz de crearlo. Un infierno, y tú sentado o en la cama, y no se lo digas a nadie...

No sé qué me hubiese parecido en su día este vídeo. Sé que sentía vértigo, la montaña rusa es implacable, y sentía muchas cosas que he revivido en ese metraje. Sí, la montaña rusa que padecí se parece o se aproxima a cosas que allí he visto. No era tan bonita, claro, este vídeo es un buen trabajo y la letra la colgué hace tiempo.

Si alguien llega a tener la sensación de estar viviendo dentro de ese vídeo, que tu cabeza viva en ese lugar, sabrá por qué no quiero volver "ahí". No eran las 24 horas, bajaba a la calle a por tabaco y hacía otras cosas aparte de escribir. Fueron muchos meses con momentos como ese videoclip de U2, menos mal que eran momentos que ya han pasado. Porque daba mucho, mucho MIEDO, ese vértigo. El abismo estaba ahí y el desequilibrio y la desintegración llevaban al abismo, más MIEDO, ¿cómo se sale de "ese lugar llamado vértigo"?

El episodio más jodido del catálogo bipolar, afirmo.

***

21/04/2006 20:21 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

EEG

20060323085720-electroencefalograma.jpg

Un electroencefalograma, sí. Fechado el 12 de abril de 1989.

INFORME E.E.G.

EEG fundamental dentro de los límites fisiológicos si bien acusando una tendencia de los ritmos fundamentales a la morfología alfa irritativo cuya incidencia incrementa durante la activación por hiperpnea acusando la estimulación luminosa intermitente una fotosensibilización por hiperexcitabilidad mesodiencefálica.

No se han observado alteraciones de significación irritativa de expresión focal ni dufsas de carácter paroxístico.

IMPRESIÓN: Alfa irritativo con manifestaciones de hiperexcitabilidad inespecífica mesodiencefálica.

***

Sólo saqué en claro que era fotosensible y debía llevar gafas de sol. Ahora lo leo de nuevo, me entero de un carajo (me lo han traducido, es "normal", no hay patología pero hace quince años que buscaban algo) y me da mucho morbo eso de "Alfa irritativA", es para ponérselo de nick, vamos. 

23/03/2006 08:57 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Notas para el psiki I: pesadillas y pastillas

Ayer, menuda juerga nocturna me pegué. Y hoy, uno de esos días de los que prefieres que no hayan existido. He escrito mucho tiempo, pero estos dos fragmentos voy a conservar para que los lea mi psiquiatra:

Me acosté con una duda importante sobre el TB, y tomé nota mentalmente para preguntárselo a mi psiquiatra. Quiero saber si es anecdótico que en mi familia la enfermedad mental se haya presentado en tercera generación en las dos mujeres. No por generación, sino por sexo. Porque X. afirma que en la suya, sólo ha salpicado a los hombres. La enfermedad mental es algo tan frágil, hasta la madre de A. está deprimida por cuidar ahora de su marido diagnosticado, que le hizo la vida imposible hasta el año pasado cuando le ingresaron por primera vez. Hay que educar a las familias para que no caigan, por bien propio y ajeno. Bastante tiene uno con lo suyo para además cargar con la culpa de contemplar las caras de su familia, que al mirarle se vuelven sombrías (...)

(... relato de las pesadillas...)

Me tomo el café y no sé si tomé la pastilla en ayunas. Estoy harta de las putas pastillas ya. Ayer tiré tres blísters. Sí, ahora recuerdo, también he soñado con pastillas, con benzodiazepinas, primas hermanas del alcohol, con emborracharme con ellas. Con ir a un concierto con K. y ver de nuevo esos medios litros de cerveza correr y correr, y al final decidirme por uno, a la mierda todo, estoy harta de estar lúcida y esta mañana apenas me han hecho efecto las pastillas. Sé que me espera un aumento de dosis, por fin mi cuerpo resiste los efectos secundarios si duermo bien, pero ahí está la angustia que no hay pastilla que domine. He necesitado tomar aire antes de retomar este documento, pesadillas de día y de noche. La última del día, tomar esas pastillas. Quiero ser normal, quiero ser normal, no quiero seguir tirando blísters, quizá ese fue mi último pensamiento antes de morir y que en mis sueños resucitase un montón de gente que ya está en mi olvido, algunos de los que sólo me conocieron en mi permanente hipomanía, efecto secundario de todos los antidepres que me hicieron tragar esos años.

Me encanta Madrid, aquí no me suicido.

A la mierda, ya me he cansado de pensar y recordar, quiero dormir y no puedo, y quiero dormir y tengo miedo a más pesadillas. Pero no tengo ganas de vivir otro día gris.

***

Qué momento de debilidad, y qué humana me sentí, por qué lo último que hago antes de dormir es tomar pastillas y al levantarme lo mismo, la respuesta es por cojones y a veces te cuestionas eso aunque no puedas, porque lo tienes claro pero la mente se rebela hasta sus extremos.

Como no salga pronto el sol para quedarse, me rayo en serio. Quizá me vaya por ahí la semana que viene, creo que será lo mejor, después de que me vea el psiquiatra.

21/03/2006 20:37 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

10 de septiembre 2003: aprendiendo a volar sobre el Abismo

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"Estoy cansada de que mi mente se comporte como una montaña rusa que descarrila de vez en cuando. Tengo crisis de angustia diarias. Las nocturnas ya son de vértigo, y no entro en detalles.

Os agradezco el esfuerzo por animarme cuando me pasa, pero sabéis que no van por ahí los tiros. Van porque la medicación empiece a hacer efecto. A ver si es verdad. Tengo hora concertada ya con el psiki esta semana, no os preocupéis.

También dijo Nietzsche que a quien no quiera aprender a volar, hay que ayudarle a caer. Con un par, cuando estamos ante el abismo. Da mucho miedo volar pero aquí no tiene que tirarse nadie, ¿a que da más miedo ese solo pensamiento? Pues a volar y a cruzarlo, no era tanto el esfuerzo, decimos después. Y os ponéis una canción de Pink Floyd que se llama “learning to fly” para eso. Podemos, que no nos venza el pánico. A resistir, como las malas hierbas del jardín, jeje."

***

Hoy he encontrado este escrito. Lo colgué a las pocas semanas de estar diagnosticada y bajo tratamiento.

Acababa de empezar, y me dieron muchos ánimos, ánimos que yo misma tenía, porque o los tenía o caía al "Abismo".

02/03/2006 12:53 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 4 comentarios.

Nocturnos

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He vuelto a los Nocturnos de Chopin, al parecer es lo único que mi ansiedad soporta.

Hoy me he enterado de que la ansiedad provoca más salivación, y ésta, más gases. Curiosidades, pero que te explican cosas que te pasan y no te habían sucedido antes.

Hoy he comprendido que el bisturí del que hablaba hace días no podía dármelo mi psiquiatra. Eché de menos a mi psicólogo. He actuado por instinto de supervivencia. En depresión eso no existía y así lo relaté el 12/12/04. Se demuestra que ahora ya lo tengo.

Necesitaba un machete, directamente, y abrirme yo sola camino en ese jardín lleno de malas hierbas que se había convertido en una selva en mi mente.

 

"Te he puesto en una balanza. Gana mi salud mental"

He asumido que no es egoísmo. He asumido que no puedo ayudar a quien no se ayuda (y este debate interno es el que ha originado los posts sobre las pastillas). He reflexionado sobre la amistad que me une a algunas personas. La balanza no miente, y hay gente que definitivamente tiene un lugar en mi corazón, incondicional, y otra que no lo merece, y otra que lo tiene pero si se lo dejo, lo hago a costa de mi salud mental.

Se dice a sangre fría. Se dice después de una crisis que mi psiquiatra de nuevo ha conseguido abortar, y pintaba mal esta vez, la locura estaba cerca y me asusté, lancé el SOS discretamente. La ansiedad ya empieza a remitir. Se dice cuando el temporal ha amainado y una ha sobrevivido, y da la bienvenida al oleaje tenue. A la noche que seguirá reparándome gracias al sueño.

Con la ayuda de mi psiquiatra y de mis amigos. El procedimiento ha funcionado, y se ha comprobado que estoy entrenada, y que tengo amigos, los que no te sueltan de la mano, los que se tienen con los dedos de las manos, ahora mano.

Mi nocturno favorita es el 12.

***

01/03/2006 00:01 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

199X-2002: Dos vidas I

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Le conocí y me caló de inmediato. Yo ponía mi cara de niña buena y seria, que la tengo, pero él adivinó que detrás de eso había algo más. 

Efectivamente, llevaba una especie de doble vida, tanto es así que mi vestuario cambiaba radicalmente, y mis actividades, también, sobre todo las relativas a la “fiebre del sábado noche”.

Lo sabía desde hacía tiempo. Una vez un jefe fue a tomar una copa a un bar musical y me encontró desmelenada, bebida, y tomándome las confianzas que las reglas de la noche permiten. Ese lunes, cuando entré en su despacho de nuevo disfrazada para el trabajo, me pegó un repaso de arriba a abajo, y no pudo evitar decir algo así como “quién te ha visto y quién te ve”, lo cual me incomodó muchísimo porque enseñar mi cara no de niña mala sino más bien pícara y alegre, y desde luego muy desinhibida con las copas…

Supongo que sin querer me fui adaptando a lo que mis dos polos querían. Uno sólo olvidarse del mundo exterior en ocho horas o más de trabajo, el otro era bailarín saltarín y hacía locuras, tonterías inocentes que, de haber sido hombre, quizá hubiesen acabado en algún puñetazo.

La cena-fiesta de navidad de mi última empresa era eso mismo pero así concebido y consentido, es decir, los jefes sabían que estábamos todos quemados, de lo duro del trabajo, de no tener vida privada por las horas extras. Y nos compensaban con una barra libre y una pista de baile de la que no salía casi nadie en condiciones de ser puntual al día siguiente. Aquello era un desfase de los gordos, todos los camisa-y-pantalón de vestir desmelenándose. Adivinad qué hacía yo… acabar con mi reputación. Al día siguiente, pero claro, “era el alcohol, eso nos pasó a todos…”, y esa fiesta era como un secreto a guardar, un oasis en ese gris interrumpido diariamente por sirenas rojas de alarmas que ponían a prueba nervios de acero, es decir, que estábamos bajo un estrés permanente.

Ahora tengo más bien cara de niña buena y de no haber roto un plato, y sólo a veces pongo una mirada de las que atraviesan “¿no te crees lo que te estoy contando?”, y esa mirada dura me pertenecía en mi vida gris, seria y a la vez contundente.

”I love the nightlife” de Alicia Bridges (canción famosa o recordada por la película “Priscilla reina del desierto”), ahora suena en mi reproductor. Ese era el espíritu más o menos, acababa la semana laboral de conducta y vestimenta formal y esta criatura abría la caja de bisutería, y se enfundaba sus Levi’s negros cuando no sus pantalones de cuero. Muy inocente, ir a bailar, pero era mi vía de escape, ese día o esas dos noches (el domingo no existía, claro) me daban fuerzas para afrontar otro lunes.

Echo de menos muchas cosas, y debo reconocer que las noches de “gloria” ya han acabado, porque he bailado demasiado (eso adelgaza, desde luego) y porque mis pantalones de guerrera han sido jubilados por cambio de talla. Y porque también he cambiado en estos años, desde que dejé de salir a lo destroyer (y era una santa, rara vez iba a un after, quizá ya llevaba suficiente alcohol encima) ya se pierde no sólo el hábito como costumbre sino el hábito gestual, entendido como esa actitud de comerse el mundo tan propia del otro extremo bipolar, esa seguridad, ese pasar de todo (tomar antidepres y alcohol, qué más me daba), fruto también de la frustración semanal. Qué triste que uno tenga que emborracharse para aceptar que el resto de la semana tiene algún sentido, como en aquella vieja película, Donna Summer era la reina del “Por fin ya es viernes”, una película mediocre pero significativa.

El alcohol hacía de mí una maníaca, y lo he comprobado más tarde, no sólo embriaga sino que me hace subir, y por eso seguramente bebí en depresión, se dice que se toma como un sustituto de ansiolítico y yo lo tomaba para euforizarme de paso. Es difícil, mucho, cuando has dejado lo que te desinhibía, cuando la noche te ampara y puedes dar un nombre falso incluso… Dejar de salir de noche, sólo te queda ya pisar el día y decirte: y ahora, ¿de dónde saco los “beneficios” de esa noche? Conozco más gente que se siente, digamos, algo aturdida también en este sentido. De día las reglas no nos las sabemos, es así de duro y desconcertante.

Vivía en los dos polos, pisándolos semana a semana. Era mi forma de vivir. Ya dije en el post de bienvenida que esta enfermedad lo era. O ciclas de un extremo a otro por culpa de los neurotransmisores estos averiados, o tienes un rincón oculto, una bestia maníaca dentro que ha de salir, porque es parte de ti. Esa ha sido mi forma de vivir “a lo bipolar”, la mía, otros tendrán otras historias que nada tengan que ver con el hard rock.

Sé que la llevo dentro, la bestia maníaca, aunque ahora mi yo entero esté más estabilizada y mi vida anímica sea del color del día y no del de la noche. Sé que de vez en cuando se manifiesta, aunque la medicación la tiene muy a raya, sólo espero que sea cierto lo que yo me digo a mí misma, que ahora la controlo y la disfruto, porque estar en euforia, ahora sin alcohol, sigue siendo algo que no niego, me gusta.

He roto muchos platos en esta vida, consciente o inconscientemente. Espero no romper  ninguno cuando asome la bestia, ese es el control que creo tener sobre ella. Acude muy poco porque tampoco la llamo, porque la temo. Me gusta y la temo, toma ya otra de extremos.

Mi forma de vivir es lo que está cambiando, se trata supongo de encontrar un equilibrio donde no cese la actividad para no caer en depresión (tres semanas de trancazo y convalecencia tosiendo ya me depositaron en el no salir de casa), y donde hábitos sanos (no vale vomitar a las 6 de la mañana, para entendernos) con el tiempo te hacen dejar de desear ya o controlar ese instinto de huída de la vida real. Por suerte, ya dije que había bailado mucho, y puedo hacerlo más, pero a mi edad creo que debo buscar otros intereses y la noche ya está muy vista, y temida también, cuando miro atrás y me repito eso de que ser “el sexo débil” me salvó de alguna, pero también era capaz de ir sola de madrugada, riesgos. Recuerdo un paseo hacia casa, ya había amanecido y yo caminaba a paso rápido silbando “Strangers in the night”, casi bailándola, mientras los vecinos correa en mano y perro me miraban, y juzgaban seguramente bien.

Continuará.

***

09/02/2006 10:05 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Control de los impulsos y cambios de opinión III: la resaca y el camino

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Interesante el hecho de que ayer me levantase con "demasiado" buen pie, sin notar efectos secundarios. Interesante que estuviese activa durante todo el día, incluso con humor para ir de rebajas y enfrentarme al "no tenemos tu talla" y a un espejo que maldigo cuando mi silueta no se ajusta a una prenda que me gustaría formase parte de mi armario. Más interesante todavía, que por la noche me entrase la crisis "cambio de opinión", y un insomnio que fue necesario para escribir/reflexionar. Lo interesante es que me levanté con un pie y me acosté con otro, así son las cosas a veces.

Me tomé las pastillas muy tarde, me fui a dormir muy tarde, y por suerte también me he levantado tarde, a las ocho horas justas. Pero el sueño no tiene la calidad requerida si duermes a deshoras, por tanto me he levantado no con efectos secundarios, sino más bien con una resaca por haber dormido de día, por haber roto una rutina muy importante para mi salud mental. El sueño es fundamental, tenerlo regulado, para "mejorar", porque de tenerlo caprichoso, dormir durante el día y vivir de noche, etc, se resienten las neuronas y puedes desequilibrarte. Uno de los secretos a voces para mantener el equilibrio, por tanto, es dormir bien. Y si digo perogrulladas, me perdonen Vdes., es la resaca.

Ayer estuve escribiendo mucho tiempo, y eso tampoco me conviene a según qué horas. He aprendido que a las 23 h he de parar actividad tanto intelectual (escribir lo supone, leer no tanto) como "interactiva" (msn, teléfono) para relajarme, para preparar el sueño. Es buena hora para darse un baño, por ejemplo, o para escuchar música tranquila, para relajar esas neuronas y que la medicación haga el resto, de forma que a medianoche esté dormida sin problemas ni tensiones y de esta forma, asegurar un sueño de calidad, aunque a las 8 a.m. no sea persona, pero soy persona andante al menos.

Me he levantado con la decisión de ayer más madura, de forma que quizá no necesite pedir hora al psicólogo. El problema es la culpabilidad del cambio de opinion, y tengo tiempo para trabajarla por mí misma, porque tengo las cosas claras en ese sentido: lo primero es mi salud mental. La balanza que compré ayer (es de los chinos, tan amable que te quita tres kilos) arroja inequívocamente dos cosas: 1) que he perdido peso, confirmado en el probador de lal tienda, 2) que no puedo permitirme un camino que me va a hacer daño a medio plazo, en términos de salud mental por supuesto.

Me he levantado con un resacón de narices, y como esto anuncia un bajón y hoy no me lo puedo permitir porque esta noche es muy especial para mí, he decidido que voy a descansar. El día de hoy no está perdido, qué va, he hecho más de lo que que parece y ojalá pueda descansar a gusto, que me despierte con las pilas bien cargadas. No quiero quedarme tiesa, no hoy.

Luce el sol y no hace frío ahora, es un día serio y un tanto amargo, pero eso va a cambiar, y esta noche me acostaré con el otro pie, también, esta vez a la inversa, con el bueno.

En conclusión puedo decir o extenderme en lo que ayer/hoy madrugada escribí. Un problema puede tener solución simple, escoger una farmacia para ir siempre allí. Otros problemas, sin embargo, abren esa encrucijada y o vas a Euskadi o a Andalucía, norte o sur, sí o no, y por desgracia no siempre hay un camino llano en medio.

Esto no es un tema bipolar, como decía ayer, es un tema humano que afecta a la población general. Tomas un camino cuando dices "sí, quiero" y te ponen una alianza en un dedo, sin ir más lejos. Esto le sucede a diario a mucha gente, y como dice Coelho (supongo que de cosecha prestada), una vez escojas y tomes el camino, no mires atrás.

Porque supongo que no sólo sucede en las películas: el novio o la novia no asiste a su boda, o la ruptura se produce una semana antes. Una pareja de amigos se está separando ahora y el proceso no por estar claro resulta menos duro, insisto siempre, las emociones son algo que un bipolar tiene problemas en controlar y en asumir. Ese camino, en el fondo, no era el tuyo, y a veces puede suceder que lo que parece impulso esté meditado ya y asome a la vida consciente en el último momento, por qué no. Somos humanos. Y erramos.

O no, que los demás piensen lo que quieran, lo importante es el bienestar propio pues sin él no puedes ofrecer felicidad ni nada a nadie. No a tu pareja, yo ahora me refiero a mis amigos, porque cuando yo no estaba bien, nada les aportaba sino mi sufrimiento. Y sí, también aporté sufrimiento en su día a mi pareja cuando se veía impotente ante una depresión.

Basta de sufrir. Y ya lo escribí en un post reciente, "Seriedad". La báscula no miente, la de verdad, no la de "los chinos".

Control de impulsos y cambios de opinión II: la mala leche

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Acabé el I diciendo que había que ser coherente con una decisión.

Y ahora digo que también hay que ser consecuente con los cambios de opinión.

Menuda ensalada mental.

Me estoy peleando conmigo misma y eso no me deja dormir, he de pensar, he de encontrar la decisión correcta. La tengo en mente y es tan clara como caliente, me quema el darle la vuelta a mi propia tortilla en el mismo diario, con pocos días de diferencia. He de enfriar esa decisión o contra-decisión, primero, calmándome SIN pastillas, porque esto no es bipolar-enfermizo, esto es humano-neurótico, sólo que a servidora le da el insomnio, porque su enfermedad le da a ella en concreto -de los demás no hablo- la facultad de encallarse cuando un tema emocional lo hace, y la de buscar salida, y en eso estoy, en pleno insomnio, no satisfecha emocionalmente de las consecuencias también emocionales que va a desatar. No descarto pedir visita a un psicólogo, si es necesario lo haré. Me va a decir lo mismo que me han dicho ya amigos (contados, dos) y que yo misma he escrito en otro lugar, pero si el psicólogo trabaja bien, mi convencimiento no será culpable y afrontaré las consecuencias de mis actos con la cabeza alta, por ejemplo, haciendo pública la decisión al resto de mis amigos y entorno afectado. O quizá sea capaz de darle la vuelta a la tortilla otra vez, quién sabe lo que puede hacer un psicólogo, el discurso, los argumentos, eso no lo puedes anticipar, pero sí que te va a ayudar en momentos de caos mental, de saber y no saber, de sufrir por no saber o saber demasiado.

Mañana está claro que voy a ver a Depeche Mode. Será terapéutico.

Ahora, una de mala leche, con suerte...

Y como me levante a las 8 este puñetero reloj biológico ajustado, estaré de muy pero que muy mal humor y quizá me meta el "extra" pautado como ansiolítico para descansar algo más. Necesito un sueño de alta calidad hoy precisamente para ordenar bien las ideas. No quiero estar como hoy, tensa, con mala leche en la farmacia, advertida la colegiada de que quería esta medicación con discreción (me estaba interesando por los tapones para oídos cuando todavía cotilleaba con una clienta), a solas le he dicho que tomaba esto cada mes y que por favor lo tuviesen, y que me fuese despachado con discreción. Cuando ha entrado otra persona he mirado los cepillos de dientes y al irse ésta, le he dicho a la colegiada que no quiero que mis vecinos sepan qué tomo, ni que soy pensionista, con tono muy serio, y he tenido que medir mis palabras. No sé qué margen se llevan del pastel, pero el encargo era para dos meses y amablemente avisados están de que esa medicación han de tenerla en stock (=clienta rentable), de forma que al ver el tocho de recetas, han perdido el culo entre dos para servírmelas, cuando mi idea era decir "ya vendré mañana y me dáis la bolsa", precisamente para no tener que presenciar ni temer que alguien presencie la ceremonia de los cupones y las cajas en el mostrador, y el dame la tarjeta sanitaria, año de nacimiento, su p.madre, el Estado sabe que me tomo eso hace años, ya me lo podrían enviar a casa por Correos como a todos los crónicos, esto es un retraso. Me he decidido por esta farmacia porque la otra, muy moderna ella, a pesar de su gran sistema informatizado de reservas la mitad de las veces no tenían la medicación. Quise ir a una que parecía tener buena pinta y allí hice mi última compra... pero... luego me dicen que son ¡¡objetores de conciencia!! que no venden preservativos. Año 2006, biennn, piensas. Pues que vendan toallitas anticelulíticas "de probada eficacia", a mí no me ven el pelo más allí porque lo mismo que hoy compré tapones para los oídos puedo comprar una caja de preservativos, y no me da vergüenza alguna, sólo me avergüenza que haya objección de conciencia en este tema que sí es sanitario, que los pongan en una máquina expendedora, por favor, llevamos más de 20 años con este tema. Y la madre que les parió, todos los farmacéuticos están tan acostumbrados a despachar que no consideran la privacidad ajena relevante, es más, hay conversación entre cliente y él, él la fomenta, acerca del tratamiento, de la evolución... delante de los otros, todo queda en el barrio, menos mal que esto es asfalto. Como si la gente no supiese qué es Valium (no tomo eso), no, sólo saben de fármacos los farmacéuticos, sí hombre, la gente se chupa el dedo. Y la gente es muy cotilla, post-GH ya no hablo, y no quiero me señalen por el barrio como la que se lleva media farmacia, qué tendrá, uy, si es pensionista (receta roja, receta verde, ¿¿para que el facultativo rayado de garabatearlas no las confunda??), nada bueno, seguro. Vuelvo pues al tema de las decisiones: la farmacia nueva ha sido algo que me ha costado mucho determinar, descartada la objetora y la "lo siento, te lo encargo en dos horas, sí, está aquí la orden de tenerlo pero no lo tenemos", y otras. Está cerca de mi casa, pero no tanto como para que los cuatro vecinos que conozco la frecuenten, porque va más de paso la de los objetores esos, que por cierto ni siquiera venden pastilleros (¿¿farmacéuticos objetores de pastilleros??). 3/4 partes de las farmacias actuales están ocupadas por productos de higiene y belleza, pero no hay pastillas en stock para enfermedades como la epilepsia o el trastorno bipolar.

... estoy mejor, no hay como soltar la mala leche cuando nadie te escucha. ¿Nadie? Jajaaja. Era mala leche, que no se ofenda nadie y si lo hace, pues vale, que lo suelte también, no hay que callar cuando hay algo a decir.

Ya sé que es contradictorio, todo lo es, te la juegas demasiado en un cruce de caminos (Coelho habla de esa encrucijada en un fragmento hermoso del Maktub) y encima puedes perder la salud mental en el equivocado, perderla más de lo normal que en el resto de caminos, que aquí todos sufrimos de estrés y de golpes que afectan al ánimo, ¿vale? Sólo que a mí eso me detonó una enfermedad que afecta a las emociones y es muy vulnerable al estrés.

Demasiado estrés, hoy. Las decisiones buenas son las lentas, como la de la farmacia, un día dices "venga, ya es hora" porque no te va a estresar y lo has ido pensando a ratos mientras ibas de paseo y hacías pruebas. Las decisiones sobre la marcha, no tanto.

Vale, ya me he quedado tranquila. Llevo más de cuatro horas escribiendo, ya es hora de decir basta, ya está todo escrito, no aquí, aquí sólo interesaba "la práctica" que describí en el post anterior. Mañana revisaré ese escrito privado y volverá al congelador o no, y espero que no, porque pienso ir al concierto con la cara de adolescente habitual en estos casos y no con la chaqueta que me he comprado hoy en plena neura. Y aaaaaaaaaaaaahhh como no dejen fumar... ¿qué sería de los conciertos de rock sin el perfume de los porros?

07/02/2006 02:40 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Insomnio raro III: Valoración

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Cuando un proyecto llegaba a su fin, no acababa ahí el trabajo, ni mucho menos. Tocaba tratarlo de nuevo en una reunión, reconocer lo que había ido bien y lo que había fallado. Los fallos se quedaban en esa mesa, como experiencia para otras actividades, por ejemplo, mejorar la difusión de un acto público. Lo bonito era redactado más o menos brevemente para el informe de gestión. Un informe-tocho que se presentaba en el órgano correspondiente, normalmente abría un congreso donde la Junta Directiva tenía que renovarse. Otras veces, en el trabajo ordinario, por supuesto se valoraba el estado del proyecto, se comprobaba que estaba funcionando, y de no ser así, se tomaban otras directrices. Era análisis, era debate, era negociación.

Y sí, toca valorar-me. Es algo muy personal, que ha de ir a parar a la mesa de mis terapeutas en el día a día. Ellos ya saben mi historia con detalles, aquí como ya dije no los hay. Pero sí puedo valorar lo que he escrito aquí, por encima.

La vida tiene extremos, todos tenemos éxitos y fracasos. Yo los he tenido, y he aprendido de todos. Y lo que me queda.

Valoro desde mi diagnóstico, y compruebo que mi vida fue de extremos, muy bipolar, para aclararnos. La chica tímida tuvo que ser hipertímica para enfrentarse a una mesa de trabajo o a una asamblea. La chica de ciencias pasó a letras, qué herejía. O suspendía, o sacaba nota, no había término medio en ningún terreno de su vida. El patito feo se convirtió en un cisne, pero a una edad temprana, un ala se rompió. Se acabó lo bueno, empezaron los problemas en pareja, en el trabajo, en todo.

Cuando la enfermedad te ha dejado sin nada, cualquier cosa se transforma en el clavo ardiendo que te permite seguir anclado a la vida. Yo me agarré al trabajo, a lo que me entretenía y no me permitía pensar en que no tenía vida, a costa de ir acumulando un estrés, cada vez más responsabilidades, que cómo no, factura me pasó con el tiempo. Me quedé sin trabajo y por tanto mi vida más vacía que nunca, y a partir de ahí, la enfermedad ya tuvo terreno libre para actuar hasta que se produjo el diagnóstico.

No he sido la única en dar bandazos en su formación, ese paso de las ciencias a las letras lo he escuchado en otra gente, y también el pasar de todo y suspender porque sí cosas que no interesaban, mientras se destacaba en otras materias. Mis prejuicios en la época y falta de orientación quizá encaminaron mis estudios a lo que, una vez licenciada, dije esto para qué leches me sirve ahora que se supone he de ganar dinero. Mi salvación fue haber hecho una carrera paralela en la empresa privada, y ese título una entrada por la puerta pequeña, pero menos pequeña, de las empresas en las que trabajé. Y mi salvación fue haber cotizado esos años, pues ahora tengo una jubilación digna, unos recursos que, afortunada de mí, permiten mi independencia y autonomía.

Tuve mucho tiempo para pensar mientras no me estabilicé. Ese “final feliz”con una paga al mes era inalcanzable, inimaginable. Yo quería ponerme bien para volver a trabajar, pero mi evolución al parecer no era acorde a estos buenos deseos, los que siempre tuve cuando me extendían una baja, volver cuanto antes al trabajo, dejar de estar mal. Fue definitivo, y eso me produjo frustración, cómo no.

Todo son procesos ahora, tomar conciencia de todo. El primer proceso, tomar conciencia de una enfermedad que ya no iba a ser mi interminable depresión “a rachas”, de la que esperaba librarme algún año, que iba a ser crónica. Cuanto antes lo hiciese, mejor para mí. La teoría me convenció, pero tuve que ser ayudada en la práctica.

Miro hacia atrás y veo o me han hecho ver episodios por todas partes, el trastorno bipolar actuando y pensando por mí y nadie lo sabía. Todos pensábamos que “yo era así”. Dicen que un diagnóstico tardío empeora las cosas. Sólo sé que estuve muchos años enferma, y que ahora es proporcional lo que me está costando salir, la famosa rehabilitación, que al parecer va bien pero me queda mucha.

Valoro que he ido como una moto media vida, y que ahora he de parar el carro. Tranquilidad, buenos alimentos, vida sana. Se dice pronto.

Este proyecto tiene muchos frentes, y hay que planificar cada uno de ellos. Y tener en cuenta las limitaciones, ahora no vale el pensar en grande porque sería otra puerta al fracaso, con él a la frustración y al no avanzar. Ya no soy ni seré superwoman, ahora soy consciente de mis puntos débiles, el estrés el primero, y he de contar con ellos para cualquier cosa, sin que ello me impida hacer una vida lo más normal posible. Se dice pronto.

Ya no valen los ideales, sino los hechos. Mis “reuniones” con mis terapeutas valoran estos procesos. Siguen abiertos, y habrá más. Dije que había sido entrenada, y es cierto, se necesita entrenamiento y esto es lo que hacen los profesionales.

Uno no puede quedarse anclado en lo que fue y no será, eso ha quedado atrás. Ha de ver en esto un reto más, imposible en depresión, lo sé, no había esperanza alguna entonces. Hay que ser realistas para no toparse con la frustración. No hay que perder de vista el objetivo, que no es otro que la mejoría en la salud mental y en la integración en la vida cotidiana, y eso se conseguirá trabajando poco a poco.

Se dice pronto. Hay que tener paciencia para reconocer que este proyecto se extenderá a lo largo de tu vida, que no será escrito para que aprueben un informe de gestión y con una votación acabará todo, y empezará otro ciclo de actividades.

Cada vez que voy al terapeuta, le paso un trocito del informe de gestión, lo hecho y no hecho desde la última vez que nos vimos. No vale estudiar los tres días antes del examen. No vale casi nada de lo de antes, el pasado está ahí y ellos lo tienen muy presente, porque es muy humano valorar y pensar “si ahora lo supiese, esto no lo habría hecho”. Nos entrenan para seguir adelante, como dije, en una carrera de obstáculos donde de vez en cuando te la pegas. En una peli que seguramente tendrá segundas y terceras partes, y estás advertido de ello. Todo ello será experiencia, canas bipolares las llamo, para seguir adelante en la rehabilitación.

Cuando sea capaz de valorar mi rehabilitación (¿me darán el alta? Ni idea), todo lo que pueda escribir aquí será ya “Vida cotidiana”. Estaré integrada, no sé si estaré bien del todo, pero seguro que estaré mejor, porque siempre se puede estar mejor. Y no me quejo de cómo estoy ahora, sé de dónde vengo perfectamente, y quiero que me sigan entrenando para no quedarme en el suelo en el próximo obstáculo, no quiero volver al infierno y eso lo tenemos todos claro.

Por ejemplo, este insomnio raro del otro día. Lo estoy pagando caro todavía, he de dormir de 12 a 8, lo sé, y también sé qué pasa cuando esta rutina se rompe, con lo que me ha costado llegar a ella... hace sólo unos tres meses que la tengo, quizá.

No es lo mismo estar lúcido que centrado. Y hay que estar centrado, a eso ayuda mi terapia, para afrontar estos nuevos proyectos de vida, porque se puede vivir con un t.bipolar, cómo no, conozco a muchas personas que están rehabilitadas, y quizá tú también, y quizá ni te des cuenta de que pasaron por una rehabilitación tras un tratamiento farmacológico que les estabilizó, lo más seguro tras un ingreso, tras un diagnóstico. 

01/02/2006 11:13 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Insomnio raro II: reacción

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Me preguntan a raíz del anterior post si estoy usando el blog para hacer terapia y la respuesta ha de ser ambigua, sí pero no.

El rollo que he pegado sobre mis actividades fue lo primero que escuchó mi psicólogo cuando abrió mi historial, estuvimos más de dos horas en ello (¿extraña la longitud del post? si me lo he dejado todo) y por tanto supo de qué pie cojeaba, no precisamente del que ha hecho deporte toda la vida, sino de la militancia social. Por tanto, las batallitas que los lectores no conocían están escritas en mi historial desde hace dos años y dos meses, con episodios reconocidos en esos momentos creo recordar. Eso no es terapia, pues en el blog he compartido unos pocos recuerdos que he debido contextualizar porque me ha dado la gana.

Lo importante fue cómo sucedió el que volviesen a manifestarse, como relato, un momento, unas horas, de flashback, y un insomnio, algo que hacía tiempo... cómo es la mente. Eso es lo quise reflejar aquí, aunque todos nos quedamos con las batallitas contadas.

Y él me advirtió de los riesgos de volver a ello cuando mejoré, muy acertadamente, tanto que quizá le plagié en ese post algún razonamiento. Y asentí a lo que me dijo, pues era razonable del todo, y ayer-hoy volví a asentir, esta vez, convencida ya definitivamente, con los detalles en la mano. La reciente intervención en público de la que hablo es algo que volvió a disparar el tema en mi interior, muy probablemente, porque el mismo día y el posterior pagué la factura. Mis neuronas se pusieron como cuando tenían veinte años, y se quejaron muchísimo luego, casi diría que me abandonaron porque estuve sin pilas más de un día.

¿Es terapia? Ya dije en otro post que el trabajo de un psicólogo uno lo va tragando poco a poco. Ahora creo que este es ya un impulso más controlado, al parecer, ese instinto o deformación. También ayer recordé el haberme quemado completamente en mi última experiencia-asociación de la que nada dije apenas, además de "haber pillado" un episodio mixto, lo más seguro. No los recuerdo todos, pero están escritos en ese historial.

Como dice un gran amigo, a veces la vida por el rumbo no de lo que deseas o quieres sino de lo que estás seguro de que no quieres, y por eliminación escoges. Definitivamente, he descartado esta vía, la del voluntariado, que era cómoda para mí como actividad ya conocida, pero también muy perjudicial por los riesgos y antecedentes. Y por ello no debo acercarme a esos lugares de riesgo, eso he decidido, o caeré, o recaeré, me da igual, esto no es una adicción ni una enfermedad, quizá lo fue en su tiempo pero llevo demasiado apartada de esos follones. El psicólogo sabe mejor qué efectos tiene esta actividad (cómo me la tomaba, por ejemplo, mi actitud, mi dedicación, los bipolares somos muy trabajadores según los clichés) y por ello me ata cuando me da el ramalazo. Quizá sólo sea mi caso, quizá a otros les recomienden precisamente el voluntariado como tarea, actividad, o terapia para rehabilitación, a saber, cada uno tenga bipolar o no es un mundo.

A esta serie ya, pues este post no estaba previsto, le falta un último, algo sobre lo que no escribí expresamente por no alargar más el texto, que se llamará algo así como "la valoración", ya lo acabaré de pensar mañana en el momento de escribirlo.

Hoy lo que importaba era descansar, y con suerte, mañana tendré el sueño en su sitio ya. Estoy durmiendo con cuatro capas de ropa, a pesar de la calefacción y que dos de ellas sean nórdicos.

30/01/2006 22:32 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Insomnio raro: triunfo, fracaso, jubilación

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P.D. (Más útil aquí) Me ha costado mucho tiempo escribir este post, casi dos horas y media, y también revisarlo algo, porque no ha sido concebido desde un procesador de texto (este soporte es una ventanita en la pantalla), así que tendrá muchas redundancias y pocos detalles, lo reconozco. Impacientes, al último párrafo.

Esta vez, insomnio deseado. Hace dos horas o más que estoy recibiendo una fina lluvia de recuerdos. Nada que ver con las crueles taquipsiquias maníacas excepto en que de nuevo son flashes del pasado,y esta vez le toca a mi adolescencia tardía. Me recuerdo haciendo las actividades más dispares, aprendiendo destrezas, triunfando y fracasando. Alguien muy importante "del sector" le dijo a "mi superior" que yo era un diamante en bruto y él me lo confesó como secreto de oráculo y no sentí sino más inseguridad. Repaso y reparo en que no me dejé pulir por ninguna disciplina, sí influenciar mi currículum por las ciencias, los idiomas, la ética y la filosofía, por tanto en ninguna destaqué más allá del sobresaliente de turno. O el suspenso. Recuerdo con angustia el examen de septiembre de física, o aprobaba o esperaba un año más para pasar la selectividad. No recuerdo el enunciado ni lo haré en mi vida, sólo sé que debía usar una serie de fórmulas y me bloqueé porque no fui capaz de hacerlas encajar con el problema, pero a última hora una sencilla fórmula vino a mi rescate, algo así como convertir una pizarra de ecuaciones en un 2+2= "et voilà", y la solución era correcta, de modo que aprobé. Inconstancia me ha dicho un amigo hoy, por inconstancia dejó muchos aprendizajes y yo hice lo mismo, de forma que me convertí en la diletante que soy hoy, por no haber consolidado un solo camino. He pisado muchas disciplinas, las he hojeado, las he aprobado, y he pasado de largo.

Son neuronas marchitas, veinte años después, aunque alguna despierta a veces, "eh, estoy ahí", y paso un rato con ella, poniéndome al día de alguna materia que tenía oxidada. Antes me dolía esta pérdida de memoria. Ahora no tengo esa sensación de fracaso, porque hace una hora recordé que medié entre dos dirigentes como traductora en una ocasión, cuando podía practicar los idiomas que ahora confieso sólo papel en mano, y me alegro, para algo sirvieron, porque en la empresa privada sólo me otorgaban puntos frente a otros candidatos en la selección.

Me pasé unos siete años reunida en todos los papeles posibles, por supuesto cada uno significaba un ascenso de vocal a secretaria, a responsable de determinados proyectos, a dirigir una división entera, lo veo ahora y no me lo creo, yo era una bestia a los veinte años y lo fui hasta los veinticuatro quizá, y aunque me había traído por aquí otro proyecto antes, también de voluntariado, empecé a viajar a Madrid, más reuniones. No soy líder, soy asesora, la segunda de a bordo, pero también me tocó serlo. Sé planificar, ese es mi fuerte. Dame un proyecto y te diré por dónde hace aguas, esa también es o fue mi capacidad. Poco duraba como anónima, o éramos pocos o me fichaban rápido, de modo que tenía diferentes papeles y cargos en cuatro organizaciones. Que no eran de animadoras de fútbol americano, en esas mesas se debatían cosas serias para su día y momento político y social, y al principio fui la joven novata y cuando me jubilé del tema (un viejo en ese entorno tenía 25, y a esa edad pinché y mi último proyecto, una serie de conferencias, lo pasé en casa deprimida dándome de cabezazos) pensé que por fin sabía hacerlo, pero ya era el turno de que otros aprendiesen. Para mucha gente el deporte ha sido una base de su formación, para mí lo fue el movimiento asociativo.

Me planteo si no me estaré reuniendo con el psiquiatra también. El proyecto es mutuo, él me da instrucciones y yo las ejecuto o estoy en ello, las básicas que son tomar la medicación están claras desde el primer mes, el resto es avanzar en... cosas. No tengo a quién delegárselas esta vez, por tanto soy y seré aprendiz de por vida, es casi un consuelo, tengo responsabilidad pero sólo me atañe a mí. Porque no me estreso, no es la presión de tener a un grupo de personas que te escuchan en una asamblea, congreso, conferencia, ponencia, etc. Empecé a lo tonto a los catorce, como un juego, pero a los quince ya las cosas habían empezado a cambiar, y a los diecisiete ya no me escapé. Pero yo era muy insegura, y titubeaba al hablar, hasta que me dieron un empujón porque un conferenciante necesitaba suplencia y yo estaba ensobrando cartas en aquél momento. Hablar en público, menudo chute de adrenalina, hace menos de un mes tuve que volver a hacerlo para explicar "mi historia", qué subidón improvisar un discurso después de tanto tiempo (me dijeron que era hipertímica, pero muchos lo dudamos). Así iba, subida por la tensión de hablar en público, y de reunión en reunión, que por cierto, eran más bien nocturnas, mi hora más lúcida de todos los tiempos por si alguien no lo sabía todavía, y por tanto mis intervenciones, lúcidas y vehementes. Tomaba notas, sí, como ahora cuando voy al psiquiatra, los discursos improvisados son para expertos que no se inmutan, yo me enciendo.

Por esta razón cuando he empezado a recordar el examen de física, la cena de negocios, la primera asamblea que convoqué, he decidido seguir despierta, porque tengo derecho a recordar y a un momento en el que ello es posible. No escribo rápido, no pienso rápido, no recuerdo rápido sino de vez en cuando, porque si así fuese, ya sé qué debo tomar, o qué debería haber tomado ya a estas horas. El mérito está en recordar, tan sólo tres cosas que me han llevado a otras tantas, porque las agendas están en una caja, aunque las actas de las reuniones y congresos donde se citan mis aportaciones fueron a la basura, incluso las pocas que guardé de recuerdo en este viaje a bcn desaparecieron, porque todo era caduco ya, una época pasada. Y no soy una vieja gloria, sólo fui un peón, una militante, una activista, pero marcó de lleno toda mi adolescencia y juventud. El siguiente nivel ya no me interesaba, aunque allí jugué de observadora, así que me quedé sin causa hasta que encontré otra por casualidad navegando, en el principio de los tiempos de no tarifa plana. También la abandoné, evidentemente, con un cargo encima, y por culpa de lo que ahora tengo diagnosticado, y ese cargo fue lo que detonó el episodio, porque ya estaba enferma y la actividad en una Junta, si no eres vocal, son horas, muchas, tantas que ni siquiera tenía sensación de estar en el paro.

En estos momentos existe hasta en mis neurotransmisores una causa muy poderosa que atrae a mi ya instinto militante, la causa de la enfermedad mental, y de la misma manera que se me instruyó para parar estos momentos de gran concentración (puede resultar nociva, de hecho sé que mañana pagaré este esfuerzo), también dado mi historial se me advirtió en cuanto a la militancia. Mucha gente que no conoce esta faceta de mi vida que ahora hago pública, por haberla compaginado con estudios e incluso trabajo, me dice que debería dedicarme a algo no intelectual, "por ejemplo, una ONG, a poner sellos". Sí, me digo, y acabaría en la junta directiva a la primera vacante, no, gracias, y no es inmodestia sino que ya sé de qué va el percal.

Arrastro ese estrés desde esa época, hipertímica por narices, por volumen de actividad. Pero no estaba demasiado enferma todavía, aunque encontraré episodios rascando sólo un poco más. Sí lo estaba cuando en un trabajo fui degradada en un mal momento personal y por ende detonante bipolar y en la siguiente empresa me dediqué a ello con el fervor de la militancia, porque nada había en mi vida rota sino el trabajo, de forma que la tónica fue el ascenso, demasiado rápido, el primero a los seis meses, el último llegó cuando yo ya estaba agotada y volví a enfermar, había aguantado más de dos años sin bajas y con ellas, como siempre, el final. Éxitos, fracasos. Adolescencia vitamínica, desde los 25 jugando con la depresión y con el enemigo que NO conocía entonces, la hipomanía, la que me causaba problemas en el trabajo. Cada oscilación era una baja laboral, o cada somatización del estrés. Ahora entiendo que esto sea la sexta enfermedad incapacitante. En la empresa privada, si tienes una silla es porque tienes trabajo, y no puedes dejarla tres meses sin recibir chantajes emocionales o despidos por alguna buena razón.

Pero sigo teniendo la capacidad, está ahí todavía, dormida. Sé gestionar entidades. Puedo concebir y plasmar en documentos proyectos, pero no puedo hacerlos, salud mental manda. Estresa mucho que algo que estás gestando y vigilando al mínimo detalle pueda irse al traste por cualquier cosa, evitar que ello suceda está en la planificación del mismo y en el seguimiento paso a paso. El método es mi fuerte, yo te organizo lo que quieras, hasta un congreso. Pero no ahora, pídemelo a los veinte años por favor. Se necesitan muchas horas, muchas reuniones, a veces hay que improvisar para que las cosas salgan cuando algo importante falla por motivos ajenos a la planificación. Si triunfó mi causa de juventud fue gracias al esfuerzo de todos esos peones, reuniones a las que acudíamos con un bocata para cenar, incluso con termos de café si el orden del día prometía acabar la reunión al día siguiente, verídico. Porque el 90% de los recursos del proyecto eran humanos, las cuotas de los socios no bastaban, luchas por subvenciones con ideas que de tan originales y grandes, parecerían maníacas a quien todo lo estigmatiza bajo el filtro bipolar.

Mi jefe ahora es mi psiquiatra y mi psicólogo, son dos pero en realidad uno, y me da unas pautas para que planifique mi vida, pero ya no tengo un equipo con el que trabajar codo a codo, varias horas a la semana, demasiadas, para salir adelante. Mi deformación es el trabajo en equipo, el constante brainstorming, el adaptar el plan a circunstancias cambiantes, tal y como hacen los directivos en las empresas. No completé tampoco ese aprendizaje con lo que más asco me daba junto al Derecho, las Ciencias Económicas. Hubiese sido un crack. Pero no, me fui a una carrera que no hizo sino afianzar más esa deformación, el pensar, pensar en los detalles para que el plan sea sólido, analizar, aprender de los errores, lo único que hice fue consolidar método, con la excusa de estudiar otras cosas.

Ya no trabajo en equipo, me jubilé del asociacionismo a la edad requerida, y de la vida laboral hace un año. Tengo un trabajo enorme, ahora, porque enorme fue el trabajo para que la enfermedad me dejase en paz y sé que volverá, está en el guión, como que el malo resucita en segundas y terceras partes en las pelis de terror. Pero tengo desde el principio el apoyo de otros peones como yo, que podemos comer tanto a la izquierda como a la derecha, lo sabemos y tambien que el ansia de comer es lo que han de sujetar esas pastillas. De este problema no se sale con una fórmula reciclada, ni con una task force, ni con un diploma. Es un camino que se recorre en solitario, por mucha familia o pareja que tengas, quisieron ayudar y no pudieron porque el trabajo era terapia, entre el terapeuta, yo, y la medicación.

La ayuda empieza por ayudarse a uno mismo. Admiro a la gente que funda asociaciones de bipolares por toda España, para mí ese era un terreno desconocido, bipolar una palabra nueva para empezar, y la militancia se hace atractiva, pero precisamente porque esa fue mi trayectoria, no puedo volver a ello. Nadie en su sano juicio lo entiende, me he debatido con ello quizá hasta esta misma noche, y mi psicólogo está alerta ante esta cuestión porque ya me he metido, quiera o no, aunque se entiende que no pueda.

Me jubilaron de una profesión que no había sido la mía, o sí en cierto modo, gestionaba. En la empresa privada poco me dejaron planificar, salvo la organización de dos departamentos nuevos, y luego el más de lo mismo era aburrido. La empresa es más rígida, más de lo mismo. La asociación, por el contrario, flexible, creativa, el trabajo es voluntario, y se adapta a sus recursos o tiene un golpe de suerte (una subvención jugosa) y empieza su prestigio. Ambas, trabajan en el hoy, en su época y su sociedad. Por eso los archivos pueden ser destruídos al cabo de cinco años. Pasados veinte, todo lo que yo hice tuvo sentido en su día, pero fue un trabajo como el de los periodistas, que muere en cada edición, aunque de vez en cuando te inviten al aniversario de algo. Nunca cobré por estar en estas organizaciones, pero tuve la recompensa de aprender a trabajar de verdad aunque mi primer sueldo fue como operadora de ordenador, y ahora en cierto modo lo llamaré el castigo de no poder hacerlo, ni poniendo sellos puedo pisar lugares de riesgo.

Porque me han dejado bien claro, tanto los terapeutas como el insomnio de hoy, que la responsabilidad de planificar mi vida, porque no le he de dejar demasiado margen al imprevisto, el marrón de todos los días en la vida activa, es exclusivamente mía. Soy mi jefa, y vuelve esa inseguridad, y por cierto, sigo pasando de puntillas por todo aquéllo que despierta mi curiosidad media hora.

P.D. 2. Mañana, hoy, descansaré, de blog también. He de esperar a que lo que he relatado hoy deje su poso. Necesitaré mucha música y abrigarme bien pese a la calefacción, los coches se han vuelto todos blancos. Y mi sueño se descompensará dos días pero siento que no lo estoy haciendo mal, siento que estoy reflexionando sobre los ejes que han conformado mi vida y los que han de hacerlo en un futuro muy diferente, y supongo que eso es lo que mi/s jefes esperan de mí. Eficiencia, eficacia, excelencia.

30/01/2006 05:36 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Hipocondría

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Tuve una relación estrecha, que no íntima, con uno de mis primeros jefes, a eso de los veinte años, y aprendí mucho de él. Para empezar, me prohibió llevar calzado deportivo (recuerdo cómo chirriaba el suelo a mi paso) de forma que mi vestimenta "universitaria" sufrió pequeños cambios. El hombre era muy finolis, por ejemplo, no comía absolutamente nada con las manos, y comíamos juntos casi a diario. No me pidió que hiciese lo mismo, pero quise aprender a hacerlo y creo que soy capaz, sí, todavía puedo y quizá lo haga muchas veces todavía, inconscientemente.

Este hombre era un hipocondríaco nato, y quizá esa influencia más las películas de Woody Allen ayudaron a que yo también lo fuese. No recuerdo qué pájaras me dieron en esa época, quizá porque todavía no tenía colesterol ni problemas con la tirodes, eso fue posterior. Perdí el trabajo y ahora veo que el TB tuvo que ver con ello, porque cuando uno no está bien, hay broncas, y en un arrebato de mala leche y sin medir las consecuencias, me enfrenté a otro de los jefes. Esto le sigue sucediendo a uno de mis amigos, que se controla como puede cuando está algo subido, porque entonces fijo que hay alguna bronca de esas que ponen en peligro tu puesto de trabajo. Cosas que aprendes cuando ya has perdido uno o más trabajos, y tienes los porqués tras enfrentarte a tu pasado después del diagnóstico.

Tuve un momento fuerte de hipocondría, creo que justificado, cuando esperé turno en la seguridad social para operarme de un nódulo de tiroides. Un tumor que resultó ser benigno, pero hasta que no lo supe, y pasaron meses, sufrí mucho.

Ya escribí que leí los prospectos de la medicación que iba a tomar. Casi vomito, qué horror, por eso no quise tomármela y estaba dispuesta a resignarme a mi condición de "loca", porque en episodio mixto, subida en la disforia y no en la parra feliz, lo mío era bronca constante, y numeritos hasta en la consulta del psiki. Ahora no me río de eso, tampoco me avergüenzo, simplemente estaba mal y lo único que lamento es que en un lugar donde se atiende a enfermos, no se tenga en cuenta que cuando estamos mal, por eso vamos al médico coño, no se tolere o se tomen medidas cuando alguien empieza a hacer el histérico, síntoma de enfermedad, y se espera que te curen, no que te echen.

Lees las listas de efectos secundarios e incompatibilidades y y ya te da el telele. Ahora me lo tomo de otra forma. El otro día, antes de tirarlo, leí el de una de mis pastillas, y lo que son las cosas, me eché a reír. "No tomar con zumo de pomelo".

Ahora mi hipocondría está algo más justificada, o ha dejado de ser tal, porque demoro análisis cotidianos sin importarme demasiado. Hay que saber qué puedes tomar y qué no, porque puede interferir en el efecto de la medicación o causar alguna molestia gorda. Sé que ya no tengo la neura de antes con el tema, porque sé que no puedo tomar un analgésico y ni siquiera recuerdo cuál. Y digo justificada porque es obvio que mis puntos flacos son las futuras consecuencias del tabaco y sé que el colesterol alto puede darme disgustos. Y también que no puedo, no me pondré en riesgo, de caerme en ninguna parte, me falta calcio para aguantar caídas sin fracturarme y este año no me he roto nada, bueno, pensaba en el año pasado y cruzo los dedos para que este año siga así.

Tengo que tomar medidas que voy aprendiendo. Sentarme cuando me pongo unos calcetines, para no perder el equilibrio, más por ser patosa que por estar bajo efectos secundarios. No olvidar tomar la tiroxina en ayunas, aunque pocas ayunas le dejo de margen antes del café. Poner la pastilla de calcio en un lugar más visible del que tengo ahora, porque me olvido de tomármela en el objetivo seguro de tomar la medicación para el TB. Tomarme la medicación de la noche una vez estoy en la cama, por si tengo una bajada súbita de tensión.

Pero sí, tengo algo de hipocondría por ahí. Me espera una mamografía que voy demorando, esa con miedo, porque de no salir correcta, me daría algo. Como con la tiroides en su día, ahora sólo tengo media glándula.

¿Me conservo bien? Es por fuera, doy el pego, sí. Por dentro todo es desequilibrio o falta de algo, pero nadie me obliga a confesar enfermedades ni a dejar de teñirme el pelo, aunque cada vez me tienta más la idea de lucir mis canas.

Rollo matutino de café, por supuesto. Batallitas, recuerdos. Nada aporta este post al tema bipolar, salvo que cuidado con el zumo de pomelo, que apenas he probado en mi vida. Revisad los prospectos porque cualquier tontería de repente se hace relevante.

Bueno, ahora sí diré algo relevante. Si tu psiquiatra no te pide un análisis de sangre (lo hará si tomas litio, litemia), háztelo tú mismo cada x tiempo y que se lo mire. Uno de los medicamentos que tomé casi me deja sin sales en la sangre (hiponatremia), y eso se detectó análisis en mano. Y si tu psiki no te pide el análisis, yo le pondría bajo sospecha, menudos médicos son...

Un poco de hipocondría no va mal, entendida como un interés y no algo malsano y obsesivo, pues son demasiados efectos secundarios e incompatibilidades posibles. Sin pasarse, el punto medio es que creo nos conviene en todo.

P.D. Adormilada todavía, a este post le sobran o faltan acentos, y demasiadas repeticiones. Asumo que esto es lo mejor que puedo escribir a estas horas, no tengo ganas de revisar, y punto y aparte. A ver si por fin cuelgo fotos, que me debo muchas.

*** 

28/01/2006 09:36 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Neuronas cabreadas

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Sí, las del post anterior. Me han traído muy malos recuerdos del pasado, broncas por todas partes, familia, hasta con los psiquiatras, no sé de que se extrañaban si estaba en episodio mixto y el componente maníaco era muy fuerte.

Y también me he acordado mucho de una amiga que ahora mismo está ingresada, una recaída tras tres años de rehabilitación sin ciclar. Es como si te cayera una columna encima a ti también, y no sólo por la empatía que puedo sentir hacia ella. Porque no serán las dos o tres o más semanas las que permanezca allí mientras los fármacos actúan, no, me temo que la depre-post será peor, después de haberse truncado tu vida de nuevo, ahora que ya trabajabas incluso, no quiero ni pensarlo, amiga ojalá salgas entera, qué deseo más inocente.

Ahora lo que estoy perdiendo es el sueño y eso sí que no. Apagaré la luz y fijaré la mirada en la luz de las farolas hasta que caiga dormida. Por ella mi amiga, por todos los que me aprecian, y por mis órganos sexuales internos, que no recaeré si ha de ser por negligencia, por no dormir bien por temas míos que me quitan el sueño. Y me tienen bien sujetada entre unos cuantos, y soy consciente de que paso la ITV en los momentos más inesperados. Ya saben que me cabrean estas cosas, no confundir con irritabilidad=síntoma de episodio mixto. Me cabrea la injusticia de esta enfermedad y me la tengo que comer ahora mismo con pastillas. Esto sí ha sido un vómito. Buenas noches. No comment please.

19/01/2006 01:43 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Día activo

20051222235306-enroscada.jpgDesde las 8 despierta, antes... quizá 7.40. A las 10 después del café y de ver que las pastillas de la mañana eran benevolentes, he conseguido ducharme y otras tareas de aseo personal. Me he levantado con buen pie. Hay que aprovechar estos momentos, así que me he vestido y a la calle, al médico, a por recetas para dos meses. Un buen paseo cuesta arriba, pero me ha sentado bien, muchos días sin caminar a paso ligero. 11 grados, buena temperatura. Sin efectos secundarios fuertes pero bastante despistada, me ha costado llenar el bolso un buen rato. Pelea después de comer con el PC, este va a pasar las navidades en el servicio técnico. Compra, me he pasado un poco quizá para lo que me queda de estar aquí pero por despiste no me he acordado que viajaba, cosas que pasan, le haré una bolsa-paquete a mi vecina jajaja. He tomado unas cañas sin alcohol para despedirme de mis amigos, hemos cenado, y del cansancio acumulado (hoy no siesta) he llegado a casa cadáver porque me ha empezado a dar el bajón a las 22.30, y aquí estoy, esperando a que las pastillas de la noche me dejen en el sueño de los justos. Y ya hablaremos del puto tabaco, es un escándalo y voy a leer esa ley porque no me lo puedo creer. Me voy a la cama, necesito horizontalizarme. No separo párrafos porque luego Blogia hace lo que quiere con ellos y no voy a editar el post. Espero que mañana siga este nivel de actividad, lo necesitaré y además será señal de que estoy mejorando. Mañana tengo mucho trabajo y la maleta ha de empezar a hacerse. La de la foto no soy yo, llevo el pijama bien grueso pero así me voy a quedar en breve. Buenas noches.
22/12/2005 23:43 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 2 comentarios.

Mantras

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Ya tengo nueva pauta, hasta el año que viene. Oscilo entre la depresión y la "normalidad", y hay que parar ese estado de inestabilidad. Comorbilidad con ansiedad. Fármaco alternativo para los ataques de pánico, el que más me gusta vamos, todo por dejar de depender de una benzo, que era lo que yo pretendía, dejar (el riesgo de) la dependencia, ya sé que soy una yonki y no me da la gana. Yo me tomo las benzos como caramelos, al principio cuando me las aumentaron hace un mes iba zombi pero a mi cuerpo le encantan, ahora ni las noto y tomaría más, pero estoy en el límite de la dosis.

Me gusta mi nuevo psiki, es nuestra segunda cita y estoy convencida de que me lo recomendaron bien. Aunque su profesión no sea hacerme reír. Y mi deber, obedecerle.

Pero sales tan neurótica, que sin darte cuenta ya estás de compras, maldita sea. Necesito tomar más pastillas, más dosis de otras que tomo (arggg), chúpate esa, con incienso de vainilla, a ver qué mariconada he comprado. Las otras compras, no las confieso, son más caras. Era plenamente consciente de que estaba metiendo la pata cuando me he metido en la tienda, que no debía hacerlo, pero después de una entrevista como la de hoy y como casi todas las que he tenido con mis psiquiatras ya como bipolar diagnosticada, hay que cometer un pecado de los gordos, y si no puede ser carnal las tiendas son lo que haya a mano.

Mañana a por las recetas al ambulatorio, por rutina y comodidad (si hay una de 25 se puede evitar partir una pastilla de 200), pero ya puedo empezar con la pauta hoy mismo. Sonará "Comfortably Numb" de Pink Floyd (The Wall).

Estabilidad. Estabilidad. Estabilidad. Como un mantra, cuando note la nueva combinación. Paciencia. Paciencia. Paciencia. Tranquila. Tranquila. Tranquila. Todo pasa. Todo pasa. Todo pasa. El sábado te llevarán de puerta a aeropuerto y de aeropuerto a puerta. Tengo tiempo. Tengo tiempo. Tengo tiempo. Tengo tiempo. Y tengo impotencia, y me la he de comer, porque: estabilidad, paciencia, tranquila, y todo pasa. Ya me rebajarán la medicación, todo a su tiempo. Tiempo. Tiempo. Estabilidad, primero es la estabilidad. Todo pasa.

19/12/2005 22:40 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Guerra a la depre II

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Hace un mes y una semana que escribí "Guerra a la depre I". El sueño sigue igual, quizá regulado. Me despierto a las 8 horas de haberme dormido, es decir, a las 8 o algo antes. Un café de verdad y un descafeinado o dos, depende. He desayunado como una reina, tostadas con mantequilla y mermelada. Hoy me he propuesto comer decentemente, otra de las jugadas de estar bajo.

La ducha está para limpiarla, no para meterse. Me aseo a partes. El otro día fui a la peluquería para que me lavasen el pelo y de paso cortármelo, me mide unos 35 cm. y odio secármelo y peinármelo pero me gusta llevarlo largo. Incapaz de lavármelo yo en estos momentos, me bloquea la idea y supongo que esto tiene que ver también con ir a la piscina. Pero hoy toca ducha, no me lo voy a perdonar. Al menos, me estoy poniendo la crema en la cara. Este tiempo de Madrid ha hecho que mi cutis mejore. También crema en las manos, se resecan mucho, como los labios. Pero no hay manera de que me ponga la vitamina en el pelo, porque el pelo me cae y no sé si es por el ánimo bajo o por algún efecto secundario. Y me digo: poco a poco. Los dientes, sí, claro, me los lavo pero no con la frecuencia de antes, he de reconocerlo. Esta semana no he planchado. Los cristales se lamentan: “límpiame”. Pero el suelo y el baño están limpios siempre, como el polvo. Los platos, casi siempre. Aprovecho momentos de energía para realizar estas tareas. Si el momento es muy propicio, es cuando bajo a la calle y abandono el pijama.

Ayer sólo hice dos llamadas de las cinco pendientes, gestioncillas. Si comunican al tercer intento, lo dejo, me pongo nerviosa.

Estoy haciendo siestas largas, de unas dos horas. No aguanto despierta y eso me mata, pero no puedo tampoco estar todo el día atontada, incluso mareada, o angustiada. He de comentárselo al psiki, porque eso no afecta a que luego me acueste a medianoche y me despierte a las 8. De vez en cuando me asalta la Angustia, todavía. Me bloqueo. No tengo ganas de hablar a veces.

Paso días malos, paso días medianos, paso días que tienen momentos buenos. No tengo ideas negativas. Sé que esto pasará. Sé que si escucho música es porque dentro de lo malo, estoy bien, es mi terapia y un indicador de que no estoy demasiado mal.

Ya son horas de llamar a la gente y hoy quedaré con alguien si están disponibles. De momento, quiero decir a esta hora (puedo bloquearme en cinco minutos) me veo capaz de estar “en sociedad”.

Me siento cansada, por levantarme pronto y por el sedentarismo. Hoy no voy a limpiar más, estoy haciendo un trabajo en el pc y cuando lo acabe, o no, si me da el punto me meto en la ducha.

Me ha de dar el punto para todo. Para arrancar y hacer algo, aunque no sea prioritario. Hago algo, es lo que importa. Ha de ser así porque así lo he descubierto en este mes y esta semana, si me obligo, viene la Angustia a decirme que me quede quietecita.

Qué manera más rara de vivir. Qué mini-depresión más extraña. Pasará, noto cómo remite, hay que darle paciencia a la pauta.

Y el lunes, psiki, otra vez nos veremos las caras, hija de puta, dejarás de impedirme para coger el avión (fobia a volar que empiezo a superar, pero no si estoy mal), porque por c... me largo a Barcelona la semana que viene. Más me vale estar mejor, me estresan mucho las comidas familiares y todo el rollo navideño.

17/12/2005 12:21 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Día bipolar

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Mis días son, podríamos decir jugando con la palabra, bipolares, tienen dos partes que nada tienen que ver la una con la otra.

Qué bonito es despertarse por la mañana. Para sentirse con la cabeza en otra parte, aunque para según qué funciona (hoy mismo, una exposición sobre un proyecto). Para no tener energías. Esto, desde las 8 hasta las 12. A esa hora ya estoy agotada de intentar lo que no puedo.

Quizá duerma, si puedo hacerlo, algo parecido a una siesta. Estoy durmiendo ocho horas y necesito más, porque me parece fantástico dormir eso pero sólo puedo tomarme un café al día y ahora, con la angustia asomando, ni eso debería.

A eso de las 18 horas, todo empieza a cambiar. Ya soy yo, ya tengo ganas de hacer algo que no sean tareas domésticas o mecánicas. Ya ha pasado el mal rato de la impotencia, puedo vestirme, estoy preparada para ir a la calle, y salgo. De hecho no es la mejor hora para hacerlo porque empieza a hacer frío, pero eso tonifica, estoy demasiado tiempo encerrada.

Luego, a veces, las cosas suelen torcerse. Muchos días a las 21 h estoy hastiada y sólo pienso en la hora de tomar las pastillas y mañana-será-otro-día. Suelo aguantar hasta las 23 para hacerlo. No veo la TV, así que escribo y escucho música. No puedo vivir sin música.

Ayer bajé una canción que me puso en guardia total. No la voy a colgar aquí aunque ganas tuve. Mala señal, y muy mal momento por cierto.

Tengo momentos de todos los colores. No hay patrón. Sí hay un cambio entre la mañana y la tarde-noche.

Y mañana, mañana se parece mucho a hoy, y a ayer.

Y recuerdo que me dijeron que los días malos serían cada vez menos, lo jodido es que estoy en plena temporada de días malos. La navidad me pone enferma, y arrastro una suave pendiente desde que empezó el otoño. Soy estacional, qué descubrimiento: en junio empecé a subir y en octubre a bajar. Para eso están los ajustes en la pauta, la montaña rusa ya es más benévola.

Ya lo dije en el post de bienvenida al blog, esto es una forma de vivir. Para mí, otros lo llevan mejor, otros peor. Quizá sean sólo estos días, o estas últimas semanas. La pauta se retocó y sigo bajo control médico.

Pero ya no sonrío.

07/12/2005 19:11 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 4 comentarios.

El elixir de la eterna juventud II

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Qué fácil resultó escribir el post de ayer, una vez la tormenta amainó. Las cosas no son así cuando estás jodido.

Prometo buscar en mis diarios párrafos de cuando "llevaba meses en tratamiento y los efectos secundarios eran insoportables mientras seguía teniendo síntomas incapacitantes". Seguro que algo encuentro, algo que ilustre mi dolor. Algo así como:

No puedo salir de casa, tengo fobia social o eso me han dicho. Me da miedo que la gente me mire. He engordado tanto que pienso que me miran como a un monstruo. Ya le he dicho a dos señoras que no estoy embarazada. Esta medicación me hace engordar, y además me dan ataques de hambre que no puedo evitar. No soporto estar en casa de mi madre, este espacio ya no es mío y me siento incómoda. Muchas veces me pone el plato en la mesa pero se me cierra el estómago y no puedo comerlo, no soporto ni el olor. No puedo salir, no puedo leer, me encierro en mi habitación, menos mal que hay gente en msn para no sentirme tan sola. Tengo el alma enferma, me lo está diciendo a gritos a cada minuto.

Rabia, desesperación, impotencia, darse contra las paredes, llorar. Son sólo palabras, las emociones eran muy fuertes, muy desagradables, y hacían de mí un ser muy pero que muy desgraciado. La impotencia quizá era lo peor, nada podía hacer sino esperar. Mordía, sí, rechinaba los dientes, esto no me podía estar pasando a mí, y por qué no mejoraba con la medicación, y no había respuestas a mis porqués, sólo la palabra "paciencia", y "aguanta". Gracias a algunos miembros del grupo de apoyo que después de dos años y medio siguen ahí, pasé esos meses con algo alivio y esperanza.

***

01/12/2005 11:06 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Yonki de compras

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Salgo del ambulatorio y quedo con R. Tomamos algo, paseamos por el barrio. Compro el cargamento habitual para pasar el mes. No en las farmacias más cercanas a mi casa.

¿Por qué? Nunca he entendido la falta de privacidad que hay en que el resto de clientes vean y adivinen qué tienes. Deberían despachar los medicamentos, ritual del cuponcito etc, fuera de la vista del propio interesado. Además, los dependientes suelen hablar de lo que no les importa. Y no estoy dispuesta a que mis vecinos puedan ver o escuchar lo que no conviene. La farmacéutica, sin preguntar, ¿venden jamón, acaso? advierte de que media pastilla de esas (1Mg), ya "tumba". Nos miramos R. y yo, me hace el ademán “paciencia”, porque me callo un "señora, le doy dos recetas y no una de este medicamento porque en estos momentos mi médico me ha subido la dosis a 8 Mg diarios".

Yonki, que soy una yonki. Esa, además, como es de las que “enganchan”, da síndrome de abstinencia, y lo he pasado, decir yonki no es ninguna broma, me hervía la sangre y el cuerpo entero cuando fui a por la condenada receta hace ya tiempo. Se me olvidó, porque no es una pastilla para el TB, aunque he de tomarla, clarísimo quedó. He pasado ya por algunos síndromes de abstinencia, por el de la nicotina varias veces, y por el de esas pastillas, dos ya. Por la cuenta que me trae, no van a faltarme.

Estoy algo sedada, y quién no, con esa dosis. Esta semana quizá llame al psiki a ver si es posible pauta descendiente, y digo quizá porque sé que necesito esa dosis, de momento.

Pero me da miedo engancharme “más”.

Pero la ansiedad ha de entrar en razón, y estoy mejor de eso, lo preocupante sería no estarlo con ese chute que me pego. ¿Por qué esa dosis? Porque volvían los ataques de pánico. Nada que ver con el trastorno bipolar, como mucho comorbilidad con ansiedad, porque tomo ansiolíticos desde mi tierna juventud.

Sí puedo, no puedo, podré

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Puedo dejar de pensar en que estoy mareada, aunque lo esté. Qué horas, llevo más de dos despierta, y no me lo puedo creer, porque todavía no tengo los ojos abiertos y ahora mismo me volvería a quedar dormida.

Puedo y debo meterme en la ducha, no me pasará nada, me agarraré si noto que me falla el equilibrio, no estoy borracha, sólo "numb", entumecida. Efectos secundarios, últimamente soy más vulnerable.

Puedo y debo bajar a la calle, he de comprar comida y... tabaco, que no me falte el tabaco.

En Barcelona se quedó la libreta "de psicoeducación", la que empecé para consignar cómo cumplía con las instrucciones que me dio mi psiquiatra, rutinas a cumplir. Lo de "a la misma hora" se repite una y otra vez, debería ser así incluso con las tomas de la medicación.

1- Levantarse a la misma hora.

2- Salir a la calle. Ejercicio, pasear.

3- Hacer alguna actividad.

4- Comer a la misma hora, si puede ser acompañada.

5- No ir a la cama durante el día, no dormir la siesta por ejemplo.

6- Salir a la calle por la tarde.

7- Hacer alguna actividad.

8- Cenar a la misma hora.

9- Acostarse a la misma hora.

Algo me habré dejado, seguro, pero cada día apuntaba en la libreta cómo eso cobraba vida día a día.

Cuando escribí hace un par de días que estaba flojilla, o bajando, no dije qué iba a hacer, no hice una lista de buenos deseos, sólo dije que me iba a la puta ducha y a la puta calle, dos de las cosas que nunca hace alguien deprimido. Lo de añadir "puta" a ambas cosas viene de ahí, de lo que cuesta hacerlo.

No voy a hacer una lista de buenos deseos. Voy a recordar lo que recuerdo de lo que me ordenó mi psiquiatra en su día, y voy a ponerme a ello, y quizá haga una libreta nueva.

Numb.

Arranca, tía, arranca.

Y la enfermedad ataca, ahora mismo tengo que parar un ataque de pánico con lo pautado para estos casos. Consecuencias: me voy a quedar tirada, sin fuerzas para moverme siquiera, un buen rato, quizá dos horas.

Hija de puta, ya dejarás de putearme. Te tengo calada, eres parte de mí pero no dejaré que me poseas.

Por la tarde me encontraré mucho mejor, ya nos conocemos tú y yo, me darás un respiro y lo aprovecharé, puedo asegurártelo. Me has jodido el paseo de la mañana, ya me dejarás en paz más tarde, una tregua.

Ya no me asustas, cabrona, ya sé cómo te comportas, y con algo más de tiempo, dejarás de bloquearme como ahora puedes hacerlo todavía. Por mis ............ que no te voy a dar el gusto de verme así más tiempo del que pueda estar.

Ya hablaremos, tú y yo, y delante de un psiquiatra, además, hija de la gran puta.

No es tan grave III: Riga Rosarum

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Hace un mes justo escribo en esta bitácora que a alguien que he conocido y que sabe de mi diagnóstico no le ha importado porque mantiene la cita, y me digo, vamos bien.

Pasa un mes, pasan muchas cosas, pasan enfermedades y mucho trabajo, pero coño, vivimos a 2 km., no a 200, para quedar a tomar un café que no llega. Todo son largas, ya no hay llamadas, nunca está conectado.

Me dicen que soy impaciente, pero la intuición no me engaña, porque nada le pedí y de repente se manifestó algo que tomo como una verdad. Algo o alguien le ha dicho que se va a meter en problemas si sigue trátándome. Qué barbaridad, ni que fuese a pedirle en matrimonio, nos habíamos visto creo que dos veces.

No me di cuenta antes porque no estaba pendiente de esta persona, ni lo estoy. El futuro se dibuja, y hay que darle oportunidades. Si su interés por mí ha acabado, y no recibo explicación convincente, he de pensar... o me da la paranoia de que hay mercurio detrás de una decisión. Y no quiero paranoias, hay que cortar de raíz estas cosas.

Apartaré de mí el rechazo, por salud mental. Apartaré de mí todo lo que pueda desestabilizarme. Soy radical, o caigo bien o caigo mal y eso ya está aquí escrito; eso sí, si caigo bien, se consecuente. "Riga rosarum", riega las rosas. Respeté una distancia que me puso por motivos personales, y quizá he dejado de respetarla, convencida de que él no quería ponerle fin. No me como la olla, de repente me di cuenta, y punto, y así se lo hice saber por e-mail, concisa y creo que educadamente. Y me preguntan: ¿por qué molestarse en escribirle? Pues para yo quedarme bien, para combatir lo que hubiese podido ser una horrible sensación de rechazo de haber seguido el juego, incluso puede que le hubiese llamado para recibir más largas. Igual me equivoco, pero el "Game Over" está dicho.

No me he quedado muy convencida de la experiencia de salir del zapatero, aunque en su día ya dije en esta misma sección del blog que me decepcionarían seres inteligentes. Lo jodido (o no) es que no estoy decepcionada, porque quizá alguien ha de importarte algo para provocarte esa emoción, o hacerlo de forma intensa. Pongo cara de "así es la vida", y a otra cosa, mariposa. Y esto es nuevo, me he quedado tan ancha, "las cosas de crecer".

Él se lo pierde, y no es una frase hecha. Por fin tengo autoestima para decirla.

P.D. Hoy quería escribir de otro tema, ayer noche empecé a hacerlo pero me quedé muerta. No va de un día.

P.D.2. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

Guerra a la Depre

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Hoy se me ha encendido la bombilla.

He hecho una lista de acontecimientos recientes, emociones expresadas, y un repaso a mis hábitos. Estaba preparando la entrevista que tendré ya pronto con el psiquiatra, y es increíble, qué ganas tengo de ir y hablar con uno, se nota porque llevo cuatro páginas escritas, que por supuesto he de sintetizar en diez puntos a lo sumo.

Resulta que desde que pillé el trancazo (llevo más de dos semanas y todavía toso), y el análisis arroja a que esto viene de antes, ahora creo que estoy en, lo llamaré, depresión técnica.

Por ejemplo, hoy hipersomnia. Me he levantado de una siesta a eso de las 17 h con la confirmación de que estoy viviendo como una depre.

Me he cagado en todo, para empezar. Me niego. NO.

El Otoño, ataca el Otoño. Y mil cosas de tu vida que estaban esperando para juntarse en un puzzle y hacerte detonar. 

Me salvará la rabia de esta enfermedad, desde el principio la rabia fue mi motivación, nada de pena, mueve el culo. 

Y me he ido a la puta ducha, incluso me he lavado la cabeza, que es lo que más odio (peinarme, uff).

Y me he vestido Escogiendo La Ropa y no con lo primero que estaba a mano.

Y me he ido a la Puta Calle. Y como me he arreglado, me han mirado.

Ahora que le he declarado la guerra a la depre, me he disfrazado de Trinity y así voy a seguir, y haciéndolo todo por cojones, "por gazpacho" que adopté en su día de mi querida Seme. Ahora parecerá lo contrario, ahora que he sacado mi rabia habrá quien interpretará que estoy subiendo, y, queridos/as, os aseguro que no es así.

No puedo confirmar que he ciclado o estoy ciclando hasta que no vea al psiki, pronto ya. Lo importante es que la crisis está detectada, y por tanto en vías de solución. ¿Por qué no antes? Porque no tenía pensamientos negativos ni ideas suicidas. Mera cuestión de hábitos. Y antes de cualquier cambio en la pauta, voy a atacar a lo que YO SÍ PUEDO HACER, obligándome. Y no me extiendo en consideraciones y reflexiones que me han hecho llegar a esta conclusión, por ser algo personal.

Voy a luchar. Por mí.

Y empiezo a creerme que la medicación funciona y que las crisis son menos fuertes bajo tratamiento, y esto es muy importante. Doy fe, esta sería mi tercera oscilación en ocho meses, y nada que ver con las de antes.

P.D. Después de un tiempo de autismo, reabro comentarios, hay cosas que recibo de los lectores que me gustaría que ellos pudiesen compartir. 

08/11/2005 21:52 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Autodecepción

Te he hecho mucho daño, ahora me doy cuenta.

Bipolar I, impulsiva y vehemente.

Me las doy de pacifista, pero mi violencia verbal da directo a la mandíbula. Hace años que lo sé. Lo que no sabía era el por qué. Y la respuesta no ha mejorado las cosas.

Lo último que uno necesita escuchar cuando está jodido, eso es lo que suelo decir yo.

No sé ayudar, sólo sé llamar a las cosas por el nombre que me parece que tienen, qué equivocada estoy y qué poca empatía muestro entonces. Porque estás mal y te navajeo el alma.

Alguien me pega un toque en la cresta, te has pasado, guapa.

Entro en razón.

A veces no tienen que decírmelo. Esta vez no, por ejemplo.

No me lo perdono, y quiero llorar. Necesito llorar. No puedo. Escribiré, es lo que hago cuando no estoy bien. Control de las emociones, control de los impulsos, qué difícil es remitir de eso, sólo puedes aprender de tus errores y saber identificar el siguiente momento antes de disparar a diana. Te das cuenta cuando ya ha brotado sangre ajena.

De nada sirve pedir perdón, de nada sirve que te lo concedan.

No es un caso en concreto ya, es la gota que colma este vaso en particular.

Tengo que perdonarme a mí misma. Por eso no pido perdón.

Me he cansado ya de hostiarme, necesito que me hostien.

Golpéame, te he hecho daño, lo estoy esperando, lo necesito, quizá así llore. No es masoquismo, no es porque me lo merezca, simplemente necesito recibir lo que te he dado. La indiferencia no es castigo para el enemigo en este caso.

Necesito llorar. No puedo. Nunca me dio por autolesionarme, menos mal. No estoy para nadie, no me soporto, no me perdono.

Hay una emoción que no soporto, y es la decepción, si no lo hago con otros, la autodecepción me aniquila directamente. Sí, el tiempo todo lo cura, menos mal que está ahí el tiempo para que este instante no se congele. Quizá acabe perdonándome. Hasta la próxima vez. Impulsiva y vehementemente, me cago en todo.

07/11/2005 14:38 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Drogada

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me he tomado las pastillas

cuando lo hago, mejor que esté ya en la cama

recuerdo un par de veces, al principio... tuvo que llevarme mi madre, la tensión bajó demasiado.

un día me quedé dormida en el sofá, pensé que se me pasaría el bajón pero no fue así.

a veces, estoy hablando con mis amigos en msn, y llega un momento en el que no puedo teclear ni las buenas noches

los dedos ya no responden, tanto que algunas veces he dejado el pc abierto bajando música pero sin cerrar otras cosas

muchos días las tomo antes de las 23 horas, porque quiero que acabe el día y despertarme pronto

ahora duermo unas ocho horas, he mejorado, antes la pastilla me pedía diez, y si no se las daba, me castigaba

de hecho, debería tomarlas siempre de 22 a 23 horas pero mi lado nocturno se rebela

ahora entiendo que la gente pague por drogarse, pero a mí me obligan y yo me obligo

mejor dicho, no lo entiendo, no sé qué gracia hay en estar atontado y sin coordinación total de tus miembros

son efectos secundarios, quizá por eso no tengo alucinaciones y no "disfruto" del fármaco

a veces siguen por la mañana, les llamo "la tostada"

y mi cerebro tarda en recuperarse de cierta gilipollez, pero no estoy zombi

eso sí, no toco un vaso, porque lo rompo, el otro día la tapa del azucarero de cerámica

no puedo hacerme un café de cafetera porque he tenido percances, de manera que consumo café instantáneo

es hora de empezar a cerrar las seis aplicaciones que tengo abiertas

noto como la concentración se dispersa y la música me va meciendo

sigo escuchando música electrónica, será lo último que cierre antes de apagar el pc

estoy charlando con mis amigas y ya apenas digo nada, no se me ocurre nada

el ingenio se ha ido ya, los ojos empiezan a entornarse

me resisto todavía a morir, morir en el sueño químico, pero ya estoy acostumbrada, qué contradicción

y mañana me pongo a investigar estas novedades de Blogia, que los posts quedan hechos un churro

bona nit, llevo ya dos horas de efectos secundarios, y no puedo más, necesito tan sólo dormir

 

24/10/2005 01:46 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Paciencia

2012.jpgNo me hicieron paciente, pero la enfermedad me ha obligado a serlo.
Con la enfermedad, ese sí fue un buen aprendizaje.

Por favor, no me jodáis cada día con el cómo estás y si has pedido hora con el psiki. Digo joder porque me pongo de muy mal humor. Hablo con mis amigos, con ellos quiero hablar, y no ellos con mi conciencia, que la tengo y en buen estado. Mi psiquiatra está al tanto de mis movimientos y ya sabemos de qué pie cojeo ambos. Llevamos muchas horas juntos ya, y si estuviese mal, enferma, con síntomas que yo no notase, él mismo me hubiese reclamado.

Estoy bien, pero de tanto preguntar bienintencionadamente, acabaré mal, amigos. El mal humor crónico puede ser irritabilidad y eso un síntoma, y no me da la gana. Ahora me siento irritable y no es un síntoma, es una respuesta emocional normal a la sobreprotección, en determinados momentos. Ya dije que tengo dos espadas encima, la de la enfermedad y la del "cuídate" que me recuerda a cada minuto y acto que cometo ante vosotros que tengo la enfermedad. Hablemos de cualquier otra cosa, por favor.

No sé si me hicieron responsable, pero lo soy con la enfermedad, así lo decidí para poder decir ahora "me encuentro mejor". Claro que oscilo, y quién no. Toma día de lluvia y ya estamos raros, toma menstruación y no soy persona. Y despiértate con efectos secundarios. Todo eso se asume más o menos, es un precio a pagar.
No me da la gana volver a Barcelona, quiero seguir con mi nueva vida. Y hago juegos malabares y de momento vivo y no sólo sobrevivo. Lo hago poco a poco, no se sale de doce años de miseria alegremente, mi ritmo es uno y he de ir subiéndolo. Pero eso es cosa mía, si no lo hago yo, nadie lo hará por mí.

No me da la gana estar bajo sospecha constantemente, lo que más duele, por parte de mis amigos. Es la tercera vez que escribo sobre el tema en el blog pero ahora mis palabras son tajantes, incluso hirientes.

Soy una persona. Soy una persona antes que una mujer, y una persona antes que una enferma bipolar.

No estoy sana, pero nada gano recordando cada día que he de cuidarme cuando lo estoy haciendo.
Me habéis ayudado y mucho, pero he crecido, llevo siete meses andando solita, y ya puedo hacerlo sin muletas.
Dejemos la mierda bipolar, mientras uno se cuide, que no le toquen los ovarios.
¿Se nota que este mes le toca a mi ovario irritable? Casi que le prefiero, el otro es depresivo. Bipolar y mixta hasta para eso. Tengo el ánimo en las hormonas, maldita sea. Me molesta más el ciclo menstrual que la bipolaridad, a él le debo oscilaciones.

Si no estoy conectada, estoy viviendo, no me encuentro mal, me encuentro como debo estar, en la vida. No os preocupéis, ya apareceré. Y tengo teléfono, y un familiar cerca, y dos buenos amigos. Estoy cubierta, no doy mortales sin red.

Me he retirado del guetto bipolar general temporalmente, para poder ser una persona que vive a pesar de ello.
Pero mis amigos, ellos no, por favor.
Dame paciencia para cada día más de lo mismo.
Odio la sobreprotección. Tanto como la indiferencia.
Eso es bipolar, extremos.
Quiero el término medio en mi vida, eso es lo que estoy trabajando.
Y perdón a mis amigos si les ofenden mis palabras, pero si no soy honesta, dejaré de tener amigos.
Vivamos, vivamos sin mirarnos los síntomas como si fuesen piojos.
15/10/2005 11:57 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

1994

tempus fugit.jpg1994. Ahí se paró mi reloj definitivamente.
Antes había dado síntomas, pero se le pusieron pilas.
Lo noto en tantísimas cosas, por ejemplo, en la música que escucho.
Dejé de oír la radio y de ver programas musicales.
La primera gran depresión, empezó a finales de noviembre del 1993.
Y ya lo he dicho aquí, el silencio es su banda sonora.
Viví en modo vegetal, aunque me ocurrieron cosas, sí, sobre todo en las hipomanías.
Compré mucha música, iba a bailar, me gustaron Blur y los Chemical Brothers, entre otros.

Hay otro gran agujero desde otoño del 2002 hasta el diagnóstico.
Y otro tras el diagnóstico hasta el pasado enero.
2005. Ha pasado mucho tiempo ya.
Pero sigo escuchando "Blade Runner" y el "Nirvana Unplugged".
Sigo en 1994.
El despertar es difícil.
Y de vez en cuando, una pesadilla me arroja a 1986.
Hay días en los que no puedes evitar el pasado.
Son pocos, por suerte ahora son muy pocos.
Y no son tristes, hubo de todo en el pasado, también momentos muy hermosos.
Aunque mi ánimo lo marcase una enfermedad libre de ataduras.

Hoy es hoy.
Hoy llueve y el ánimo se deja llevar por recuerdos, buenos y malos, tiempo pasado.
Hay que dejar de anclarse.
Lo peor sería no darse cuenta de ello.
Llevo siete meses en libertad condicional.
Falta rehabilitación, psicológica.
12/10/2005 20:52 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

No es tan grave II

El paquete bomba no era tal o el destinatario también tiene un tornillo suelto o le importa un carajo. Hoy nos vemos en persona. Quizá se pueda vivir con esta etiqueta, si ya te conocen y te aceptan antes de decir "tengo una enfermedad puñetera".

Me he levantado con un tostadón de cuidado. Tocan dos duchas, no una, para que mi querida pastilla S desaloje las neuronas. Claro que también influye el tener una de las mil y una obras de Madrid demasiado cercana, contaminando mi hábitat de sonido y despertándome antes de lo que toca, antes de lo que mi cerebro necesita para funcionar bien. Llevo dos años durmiendo en habitaciones interiores y ahora me cuesta dormir de nuevo en una exterior, y más si te despierta un tutututututututututu-rurururururururururu.

P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

10/10/2005 12:22 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

No es tan grave

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Resulta que en "el ambiente" ya no se sale del armario, sino del zapatero. No pregunté el por qué, pero bueno, es simpático.

El sujeto poseedor de la URL del blog , el que comenté que había conocido en persona pero nuestra relación seguía por msn, se ha interesado por el tema bipolar. No canto línea sino Bingo. Su opinión -vale, sí, es una cabeza muy buen amueblada la suya- es sincera y auque la palabra "normal" salió varias veces, me gusta que me diga que:

- bueno, se te ve bastante bien, nunca hubiese pensado que estabas cuidandote
- pues si, reflejas cosas que la gente normal pasa por alto
- quiero decir que tienes una percepcion fuera de lo normal, no que no me lo parezcas
- pues lo de la drogueria por ejemplo...
- no sabia lo que es ser bipolar
- y de hecho no sabia nada de lo que es maniaco depresivo, entiendo que asi se llamaba antes
- creo que tiene connotaciones negativas, bipolar es mas apropiado
- ...escribe algo mas, no solo el blog
- me interesé por el tema de ser bipolar, es cierto que en su momento no pregunte lo que era
- ...no soy un experimento :P

En efecto, no es un experimento. Es un amigo, que sigue abriéndome ventana.

He lanzado un paquete bomba a otro buzón de correo electrónico. Sin expectativas, la vida te da menos palos.

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P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

10/10/2005 11:32 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.