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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Vida cotidiana

"Fent bondat"

"Fent bondat" Sí, siendo buena... Me acabo de tomar las pastillas, y olé.

Antes de la medianoche, a las 23.55, en casa, como la Cenicienta. Se acabó el trasnochar, ni un sábado, ni el último aquí, ni quiero ni me conviene. Además, me han hecho notar que estoy cansada, sí, lo estoy, el cuerpo me pide que no lo maltrate, que sea buena con él.

Antes de llegar a casa, con Kidam, dándome una ducha de humanidad.

Antes de quedar con él, he visitado con Madre la exposición de arte bipolar. Me ha impresionado una serie de cuatro cuadros que yo diría eran expresión de una Manía de las gordas. Recomendable.

Y antes de meterme en el nórdico, me canto eso de "vamos a la cama, que hay que descansar...."

Ay, qué tiempos...

Hale, bona nit a tothom. Feu bondat... XD

Cansada y estresada

Cansada y estresada Esta semana he ido de cráneo. Médicos, gestiones, varios… y no han acabado, hasta el lunes mismo estoy liadísima con asuntos tales como que me arreglen unos zapatos a tiempo, todo a tiempo, esta vez sí tengo plazo. Y hay cosas, como depilarme, que van a quedar fuera de plazo, pero todo no puede ser. Lo que daría por un masaje, que tampoco va a poder ser.

Y mis amigos quieren verme el fin de semana, y algún familiar, y… ya me rascaré cuando pueda.

Hoy he tenido un amago de ataque de angustia, por suerte llevo la pastilla en el monedero para estos casos.

Tengo ganas de tirar la agenda al wc. Aunque hay que congratularse de que mi agenda vuelve a estar llena de todo un poco, y que salvo fuerza mayor, voy cumpliendo mis objetivos.

Hay que procurarse medicación para un mes, ese es el único equipaje que necesito. Y eso ya está hecho, fue la prioridad.

Los monjes budistas sólo poseen el cuenco en el que comen. El resto es prescindible, pero no para nosotros que no estamos ahí en el monasterio. Me pregunto por los monjes budistas bipolares, ellos no se libran del tanto por ciento ni de lejos. Pero la vida ordenada que llevan y la meditación quizá les ayude más que un cóctel de pastillas.

En teoría, me he estabilizado. A ver qué pasa. De momento sigo conectada a Internet, y este fin de semana, si tengo tiempo para rascarme, igual posteo algo que no sea “estoy hasta Los de la maleta”.

Nueva vida que empieza con estrés, lógico pero muy peligroso.

Hoy tarde, descanso. Mañana por la mañana, farmacia. Por la tarde.... ARGGGG

Trabajar

Trabajar Quiero trabajar.
Quiero experimentar esa sensación de sueño que todavía colea al llegar.
Experimentar como un gusanillo la sensación de novedad (¿qué nos deparará el día?) cuando entro por la puerta de la oficina.
Sacar la tarjeta que abre las puertas y registra mi presencia en el edificio y las horas que paso en él.
Saludar a la gente en el ascensor.
Encender el PC, leer en el correo electrónico los marrones nuevos del día.
Tomar un café con los del departamento y cotillear.
Arremangarse y atacar, sin anillos, estar absorta en lo que hago.
Recibir instrucciones contradictorias.
Hacer y recibir llamadas. Actualizar hojas de cálculo. Elaborar informes.
Comer galletas de alguien que celebra su cumpleaños.
Acudir tarde a una reunión, como todos.
Poner 10 euros para la colecta del regalo de turno, parece mentira cómo cada mes se casa alguien o tiene un hijo.
Comer de menú en un restaurante cercano.
Hablar de trabajo durante la comida. Poner verde a alguien, fundamentalmente al jefe o al jefe de al lado que nos hace la puñeta.
Sentir la ñoña por un momento antes de levantarse de la mesa, y desear no tener jornada partida.
Llegar la hora de salir y cerrarlo todo corriendo antes de que te caiga un marrón nuevo.
Hacer horas extras.
Ir al gimnasio con un compañero de trabajo, uno arrastra al otro.
Volver a casa, el descanso del guerrero.
Y mañana, más.
Y a final de mes, la libreta actualizada con la nómina.
Y vacaciones, negociar los turnos con los compañeros.
Volver de vacaciones renovada y aclimatarse de nuevo, porque siempre hay cambios.
Y los puentes. Valorar si la carga de trabajo los permite.
Y la cena de Navidad. Barra libre y desfase total, una vez al año dejar la cara de trabajar y desfasarse de una forma no vista antes. Por suerte, el jefe también estaba por la labor y hasta tiraba tejos.

***
Trabajaba, sí, antes. No desde que se me declaró el TB. Esto ahora es nostalgia, y no sé si algún día podré volver a hacerlo. No con ese ritmo, de diez horas diarias, eso seguro que no porque el estrés me mata, y me mató en su día.
Para Pau, que se interesa por mi trabajo, sólo le puedo ofrecer esta "foto" mental del pasado en mi última empresa.
***
Sigo posteando mucho, porque dentro de poco, poco podré hacer, tendré otros asuntos y al no trabajar, no podré conectarme desde la oficina como antes. O tiraré de cyber, porque recibo muchas cartas ahora y si alguien se ha tomado la molestia de escribirme, yo me la tomo con gusto para contestarle.

Uff qué ejemplar de carne de psiquiatra....

Uff  qué ejemplar de carne de psiquiatra.... Ayer por la noche el servidor de blogia no funcionaba y estar en el cyber como que no ayudaba....pues este post u otro similar no pudo ser colgado.

La fiesta fue .... bueno, se notaba que habían pasado esos 20 años...
- me están saliendo un montón de canas
- ¿quién me da un masaje en los pies? Tengo la circulación hecha polvo.
- mira qué me he comprado en las rebajas
- mola el mando a distancia de la cama
(...)

Qué sibaritas nos hemos vuelto. Nada que ver con almohadones y colchones en el comedor y bocadillos. Ni siquiera nos pusimos el pijama porque hacía frío. Un encuentro de amigas, eso sí, que dormimos en la misma casa. Por la mañana yo estaba demasiado zombi como para ir al Mercado... a comer directamente. Y al cine.

Fui a ver "El aviador". El Leo siempre pone la misma pose (¿se parece en algo al Howard original?), el tener el ceño fruncido durante toda la película no le quita la cara de crío. Lo mejor es la parte aeronáutica.

Por otro lado, el Sr. Hugues fue carne de psiquiatra total. Investigaré el tema.

Los hay sueltos...

Los hay sueltos... Esta tarde cojo el metro. Consigo asiento enfrentada a otros dos viajeros.
No me apetece leer, pierdo la vista en el túnel.
Inconscientemente, recorro los dientes con una uña, como si contase las ranuras (malpensados, me había lavado la boca).

De repente, del asiento de delante me dan dos golpes con un periódico gratuito. Salgo del ensimismamiento, qué digo...

... qué susto me da el tío...

Era un hombre de unos 40, pelirrojo, no nativo, que me dice: "nerviosa, nerviosa, mano boca no"

Con el susto, no sólo me había quitado el dedo, sino que había puesto la mano en guardia...

Las tres que compartíamos espacio, yo la primera, aparentando que nada había sucedido.

Dos paradas más allá, me bajo y el tío me dice "adiós".

Dicen que parezco joven, pero esto de ser tratada como una cría por un desconocido es la primera vez que me pasa.

Para salir pitando... jajaja

Y otro lunes...

Y otro lunes... ¿Un lunes cualquiera?

Quizá mañana cambie algo. No puede ser todo igual.
Estemos atentos a Oportunidad, puede presentarse en cualquier momento y nosotros con los ojos cerrados, tomándonos el primer café. Que no se nos escape un viaje a Roma. Preguntar y dejar que algún compañero de trabajo nos recomiende un libro. Ir a unos grandes almacenes y encontrar algo mágico en un cajón de cien prendas revueltas. Pedir hora en el andén y entablar una incipiente conversación....¿conocer a alguien interesante?.

No me gustaría pasar un lunes anodino.
Está en mi mano que ello sea o no sea así.

Pasad buena semana, de parte de Iggy y de la mía.

Madrid me mata

Madrid me mata Por fin piso este asfalto, después de si-pero-no todo el año pasado.
Hoy me he jartao de rebajas en el centro. Mañana creo que me meto en un museo.
Hace menos frío del que suponía, y no estoy demasiado agorafóbica. O sea, BIEN.
Tengo previsto encontrarme con gente que conozco hace tiempo por msn etc.
Suena interesante, mmm ya os contaré. Desde cybers, cuando pueda.