Hoy hemos desayunado Henri, yo y su pareja con el manos libres. No hay como compartir un té rojo por teléfono. Atontada por las pastillas y concentrada en el tema, no me he puesto a lo que a veces sí hago: como me pone las pilas su charla, aprovecho para fregar los platos.
Demasiado buen tiempo hace, es un día de esos que da rabia no aprovechar.
Lista de la compra: albahaca. Para eso mejor no ir al supermercado, porque ya sé lo que es llevar una lista de la compra y salir con lo que menos te esperas. Lo cierto es que ir a la compra parece ser un hobbie y allí acabo gastando más de lo necesario.
Me he comprado una gorra más veraniega. Esto va muy bien cuando no hay valor para lavarse la cabeza y hay que salir. Hay que salir, estés como estés, pero no con pelos de loca. De la ducha es difícil librarse, porque la ansiedad me hace sudar de arriba a abajo y (esto sí es una desgracia) he perdido el sentido del olfato por el tabaco. Cuando no te hueles, mejor te lavas porque sí. También es difícil, en depresión, se hace lo que se puede.
Pues a ver qué pasa: si lavo los platos, si me ducho, si me lavo la cabeza además o estreno gorra, si hago la cama, y si salgo a la calle.
Lo de la limpieza general de los sábados lo dejo, no sea que me dé dolor de espalda y lo demás se vaya a la porra.
A ver... y a ver si averiguo qué ha pasado con el formato de Blogia, que los títulos de los posts ahora aparecen del color que no corresponde y subrayados, cosa que me da mucha rabia. Al no poder poner fotos, además, esto está fatal desde el punto de vista estético.
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