Blogia

Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Alegría para empezar el día

Cuaderno de rutinas
Diez y poco: arriba. Despierto en la cama.
Pastillas. Descafeinado. 

 

Al poco, maldigo el descafeinado. Sólo uno ya llama a un ataque de ansiedad.

Cito post antiguo: Coffe and Cigarettes http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/113001-coffee-and-cigarettes.php 

No son las 11, y ya estoy hecha un ovillo, no puedo respirar, miro al pc y me da el telele... me tomo un extra.

Ducharse? Fumar? Nada puedo hacer. Esperar a que pare.

Mientras espero, desespero un poco.

I. tiene razón, igual el aire puro me ayuda.

Me armo de valor y otras cosas y salgo a la calle.

Que me miren, con gafas de sol y gorro (lo hacen, sí, no es fobia social sino ir contra un día de primavera).

Vuelvo al poco. No tengo mucha energía, de la propia ansiedad.

Lo haría mucho mejor acompañada, pero el consejo terapéutico es salir por la mañana aunque sea dar la vuelta a la manzana.

Yo fui a comprar tabaco, no fuere que la ansiedad viniera porque se acabaran las reservas.

Pero hace tres semanas que la ansiedad viene porque sí, cuando menos me lo espero.

No hay patrón, sí situaciones que me la provocan de vez en cuando.

El que más duele es el de la noche, por qué recién tomadas las pastillas a veces me da el ataque.

Ayer me libré del de la noche, pero empezar el día con un ataquillo no es lo que se dice levantarse con buen pie.

La ansiedad te deja el cuerpo hecho polvo, sin fuerzas. No vales para nada.

Ni para el PC, cambio y corto porque me pone nerviosa. 

Nada de pena. Estoy divinamente. Sé un poco ya cómo afrontar estas cosas. 

***

Borrador. Lo editaré cuando esté mejor. 

Guerra petarda

Guerra petarda

Si hay algo nocivo para mi salud, que no para mi espíritu, es que alguien se conecte justo a medianoche.

Ya iba a cerrar, lo prometo, hacía mucho rato que me había tomado las pastillas y la descarga que esperaba había justo acabado.

Qué tal te ha ido el día y esas cosas propias de amigos o matrimonios.

Luego, cosas de geeks, que no falten.

Y en un momento dado, plaf, mira qué quiero que veas, pincha aquí.

Qué temazo, qué caña. Me pongo los auriculares.

No la he acabado de oír, que ya tengo otro enlace.

"Pero qué petarrrrdooooo", me río.

¿Petardo? No era mi intención :(

Ummmm... petardo y calidad parecen antónimos.

"El petardeo es alegría, es diversión, es color, es euforia", le respondo.

Canciones de los 80 que ahora sobreviven de otra forma. Canciones menores, o hits de un mes. Maxisingles o caras B.

¿Quieres marcha? ¿Te ha gustado el último? Pues toma, toma, y toma más. Más retro, más revival.

Hacía años que no oía una, de la otra ni había visto el vídeo... ooooh ahhhhh síiiiiiiiiii síiiimásssss.

DJ con talento para el italo disco al otro lado de msn. Pero bueno, ¡¡si tengo unas ganas de bailar!!

Cuando le pillo el truco, mando yo una, y nos enzarzamos en una guerra de vídeos.

La velocidad en pasar enlaces y el ritmo suben hasta llegar a la reinas y reyes del "género".

Así no hay quien duerma, pero ¡qué divertido!

. . .

P.D. Me deja de repente, "tengo que madrugar". Despierto en el sofá, eso quiere decir que yo tampoco aguanté más.

***

Imagen: http://gustavolrmusic.blogspot.com/2007/07/dana-international-cinque-milla-remixes.html

Caña a la catalana

Caña a la catalana

Me dijeron una vez que somos unos 150.000 los catalanes residentes en Madrid. Pocos, al parecer, en una ciudad de tres millones. Pero es que andamos un tanto escondidos.

Quedo con [un catalán]. Entre semana, como la gente de aquí, que abarrota las terrazas. Salen a diario, estos madrileños. Allí no es lo mismo, salvo en algunos barrios. Nos hablamos en castellano: acordamos en que mejor pasar desapercibidos. Se nos puede mirar mal, sí. No podemos ir con un tatuaje en la frente en plan "Asturias, patria querida", pues a una sidrería hemos ido a parar, lo cual allí es más bien exótico. Aquí es posible que un taxista te haga bajar porque te oiga hablar en catalán. Allí lo es que alguien se empeñe en hablar catalán a quien no lo entiende. En todas partes hay estúpidos. La intolerancia es un gran problema en un país que se las da de moderno y multicultural, todo ello en la propaganda institucional. Los de a pie somos quienes debemos ejercerla.

De inmediato se abordan temas que son tópicos, diferencias entre el aquí y allí y sus gentes, por lo que no voy a citarlos, pero ambos nos hemos encontrado con ellos en años de residencia, pocos, en la capital. Y también es bueno que se hable de política, porque allí se hace de forma cotidiana, y no para el "todos son iguales". Todos nuestros antepasados, aquí y allí, pasaron por la guerra, y a nosotros quizá se nos ha legado de forma más profunda en nuestra cultura el disfrutar de los derechos antaño perdidos. Y como buenos catalanes, hablamos de política, ale. Sin entrar en discusión partidista: se nota que no votamos lo mismo. ¿Ves el Polònia? Pues no, pero me han hablado mucho. Ya te pasaré la página web donde los cuelga TV3. D'acord. (Mira, el último gag: http://www.youtube.com/watch?v=LrJtUevEZDw)

No hay agua con gas. Para mí, sin gas; él, resignado, una cerveza. "Cuando me ven pedir agua con gas, ya me preguntan si soy catalán". Unos champiñones para picar algo: los sirven en salsa, con algo parecido a tocino. Al final, él dice: pero bueno, ¿tanto cuesta hacerlos con ajo y perejil? Y me parto. Será mejor que quedemos allí, para comer una carne a la brasa y no un asado, con genuino all-i-oli, y no lo que aquí sirven como tal. Eso sí, aquí hacen una sepia muy buena, y me pregunto por qué no la pedimos.

¿Volveríamos? Nooooo. Nos gusta Madrid.

. . .

Escrito recuperado de la copia de seguridad del pasado 12/07.

Comentario post-elecciones de ayer: (supongo que como catalana) no me gusta el bipartidismo, y prefiero no extenderme aquí en esta cuestión.

P.D. Algo va mal en el reloj de Blogia, no es tan tarde. 

***

Disco-gym-noche

Disco-gym-noche

La regularidad y yo estamos definitivamente reñidas.

Ayer no valía para nada, estuve vegetal. Pero hoy me pegué una paliza buena en el gimnasio, a mi ritmo de principiante, tooodo poooco a poco. Es increíble el poder del ejercicio. El otro día coincidí en msn con Valpro (colega y seguidor del blog), y nos pusimos un poco al día. Afirmó muy contento y convencido que gracias a la práctica diaria de deporte se sentía mucho mejor. De hecho, entre una cosa y otra, ha remitido. Es posible, sí, no se está nunca a salvo de recaer pero se puede llegar al equilibrio, a la eutimia. Le felicité de corazón.

Salgo machacada, pero en realidad el esfuerzo no ha sido tanto. Porque noto que mi postura está corregida, voy erguida con una marcha... que se nota, se nota hasta en la casa. He decidido poner orden en un sector imposible (últimamente, eso era cosa de la asistenta), y además durante la tarea me he topado con algo que me ha dado una idea para decorar una pared. No es hipomanía, es actividad, pero si sigo con este ritmo habrá que tomar medidas, lo sé, y ahí tengo el cuaderno de rutinas y bipolaridades para dar informes a mi médico. Tendré que contar que estoy con la menstruación, también, que suelen ser "días buenos" cuando le toca al ovario no depresivo.

El movimiento trae movimiento, es la inercia. Sólo eso explica por qué he empezado a escuchar música (¡Por fin!), y no de la tranquila. Mucho house, hoy. Y Non Smoking Orchestra. El Reload de Tom Jones (¡Cuánto tiempo!). Los remixes de Moby. Y lo más cañero en plan disco-funk entre mis mp3. Por poner un ejemplo, cuando estoy con marcha, no me canso de oír esta canción en versión radio o en mixes:

http://www.youtube.com/watch?v=z2KROs72tzo

Pues me he puesto los tacones y he bailado en casa, otra actividad que ha desaparecido con el tiempo de mi vida. Antes (trabajo, pre-diagnóstico...) bailaba a menudo en el salón, no sólo en discotecas. Pero hoy sólo un par de canciones: tenía mucho trabajo, y lo peor es que no me divertía.

. . .

Cuando me siento bien, cosa que ahora mismo atribuyo al deporte (llevaba días hecha una braga con ansiedad), luego ocurre una de estas dos cosas:

1. El día después toca cambio de tercio (tema que salió recientemente en el blog). A veces lo pago más de un día. Hoy "amanecí" después de días tontos.

2. Hago travesuras. Ya que estamos bien... aprovechemos.

Tomé las pastillas a su hora, más o menos medianoche. Noté su efecto sedante a eso de los 45 min. como es habitual. Pero estaba liada en mis cosas, y me forcé a seguir un rato más.

A la media hora quizá, ya había superado "la barrera" del sueño. He cenado entonces (no comment). Volvía a estar despierta. Como si acabase de levantarme por la mañana, pero bien activa. Y voy y me tomo un té, oleee.

Y he seguido con mis quehaceres. Cuando me da por organizar algo, parar tampoco es bueno, porque mañana igual (seguro que) es nunca para acabar una tarea. Eso es esprintar y también pasa factura, pero para mí era importante continuar.

Sé que este insomnio no va a beneficiarme. Pero la noche ha dado mucho de sí. Cómo me gusta disfrutarme con el cerebro lucido y activo, sobre todo activo, porque me paso el día atontada. No me va rápido (sería una mala señal y debería tomar medidas), simplemente funciona bien cuando pasa el mareo y si se enciende con música. Me siento tan "yo" por la noche... ay, ese búho que llevo dentro.

No sé si dormiré más tarde, o ya de día, o iré primero al gimnasio. El deporte está demostrando que es beneficioso para mis neuronas. Quizá Valpro me dio el empujón definitivo y deba agradecérselo algún día, aunque el trabajo de fondo lo hizo Henri estos meses atrás.

. . .

Hablo de una travesura. En realidad, es saltarme las normas (ver auto-sermón publicado hace pocos días) de forma tan descarada que en un hipotético carné por puntos del bipolar, me hubiesen sacado al menos dos. Irresponsable. LO SÉ (¿le pongo negrita?).

Situación actual: son las 6.44 de la mañana. No oigo pajaritos porque uso auriculares. Tomo un descafeinado instantáneo. Tengo abiertas muchas aplicaciones en el PC, y hace un rato abrí el blog.

La juventud, por definición, necesita saltarse las reglas. Cuando uno ya no es joven, entonces ya se le llama directamente excéntrico.

Pues bueno. Pues vale.

http://www.youtube.com/watch?v=QvT3qN25juY suena ahora, no la conocía. Estaba tan desconectada de la música... hasta que me la pusieron en el gimnasio, me sonó a rayos la primera vez, pero ahora la asocio al ritmo, ritmo en mis horas, esa actividad que tanto ansiaba. Mañana, dentro de unas horas, no se sabe, pero hoy no vegeté.

Para celebrarlo... algo que suena ahora y además de transmitir esperanza, "sube": http://www.youtube.com/watch?v=5lo4IIgOaF4

Quizá esté en buen camino, o quizá esté entrando en una hipomanía "primaveral", estacional. Pero ¿y si la depresión está por fin remitiendo? El TB descoloca, nunca sabes qué pensar, si tu conducta es enfermiza o normal dentro de lo exógeno, de las cosas que le pasan a todo el mundo y le provocan emociones.

Prefiero pensar que me ocurren "cosas humanas": que estoy abriendo horizontes poco a poco fuera del mundo bipolar, que he conocido a alguien, que mi cuerpo se desentumece y despierta, que el tiempo es magnífico, mi monitor un encanto, y que me tocó el ovario benigno.

***

Imagen: http://differentisdangerous.blogspot.com/2007/11/open-your-box-02.html

Canciones: Swastika Eyes (Primal Scream); The sun always shine on tv (Milk inc.); One Headlight (The Wallflowers con Bruce Springsteen en directo).

Huele a primavera

Huele a primavera

Hace un par de días que abro las ventanas y entra la primavera en casa. El olor del aire ha cambiado, y la luz, y los pajarillos vuelven a decirse sus cosas por las mañanas.

Paseas y ves los comercios y peluquerías bastante faltos de clientela. Todavía estamos en "la cuesta", cómo se nota que todavía no tenemos excedentes para el consumismo. Este mes toca remontar. Esta tarde estaba animado el barrio de compras.

Hace un par de días que voy al gimnasio. Pienso en lo poco que me he movido estos meses, en lo bien que va desentumecer este cuerpo que no aguanta más de cinco horas de actividad fuera de estos muros sin derrumbarse.

Hacía días que no me duchaba, ay la ducha. He descubierto una nueva táctica: directamente a donde duele, y así el mayor obstáculo está salvado. Si me levanto y meto directamente la cabeza bajo el grifo, las cosas van bien. Ya no es tiempo de vestir gorros que tapen los pelos de punta, además. ¿Dije que no me he teñido el pelo y luzco mis canas, con las mechas que no se han diluido todavía?

Lo del gimnasio es meditado, hacía tiempo que estaba tras del tema. Lo impulsivo de la decisión fue hacerlo en el que tengo más cerca de casa. La cuota, además, me hace equilibrar el presupuesto (menos ayuda doméstica). Razones para hacer deporte, para empezar, como hábito obligatorio para el bipolar, porque sí. Y si se tiene sobrepeso, es de agradecer. De sobras sé que los 15 ó 20 kilos que me sobran significarían más de un año de ejercicio, si conservo el estado de ánimo actual, depresivo pero no del todo malo, para ser constante y no abandonar.

Lo que sí es malo es que si tengo un día bueno y activo, el siguiente debo descansar. Todavía me falta un ritmo constante porque el cuerpo no me aguanta el esfuerzo y la paradoja es que el día después, el ánimo también baja de golpe. El jueves salí del gimnasio muy activa, con muchas ganas de hacer cosas. Lo malo fue el bajón a las pocas horas, no podía moverme.

La primavera es época de apareamiento por excelencia, pero mi gimnasio (vida social) es sólo para chicas.

La primavera es inestable, una hipomanía estacional, un continuo subir y bajar. Quizá eso la haga hermosa.

***

Imagen: http://www.meteored.com/ram/90/fotos-meteoprimavera-2007

Feliz aniversario

Feliz aniversario

Hace tres años, a estas horas me encontraba en el compartimento de coche cama de señoras del Talgo nocturno Barcelona-Madrid que ya ha pasado a la historia... ya tenemos alta velocidad.

Aquí estamos, seguimos, en Madrid.

***

Cinco acontecimientos que sí debo perderme

Cinco acontecimientos que sí debo perderme

1. Bodas

2. Bautizos

3. Comuniones

4. Funerales

5. Mudanzas

 

Me da un ataque de pánico, por ejemplo. Estas cosas me alteran, me emocionan, me da por llorar o por la risa histérica, no sé dónde meterme...

Eso, si llego a poner pie en ellos, pues antes suele activarse el instinto de conservación. O una ansiedad creciente que puede desembocar en ataque.

Emociones traicionan, no soy bipolar "oculta".

Se me disculpa, la depresión no es compañera de tales eventos.

Rechazo invitaciones con meses de anticipación, también.

***

Día europeo de las enfermedades raras

Día europeo de las enfermedades raras

Más raras que un bisiesto.

Ojalá investiguen más.

*** 

De: Carne de Psiquiatra. Asunto: Sermón para Blue

De: Carne de Psiquiatra. Asunto: Sermón para Blue

Versión audio del post: http://rapidshare.com/files/95631531/Sermonblue.wav.html (Instrucciones al final). 

 

Últimamente has estado leyendo bastante sobre religión, en contra de tu voluntad, pues entre doctrina y doctrina había un tramo de acción en esa novela que te interesaba y devoraste como solías hacer de joven, aunque un párrafo concreto te dejase kaputt, pero seguiste leyendo.

Te sugiero pues que te tomes esta carta como un sermón, entre tú y yo. Así igual no me haces puñetero caso, pero dicho estará y no te deseo mal alguno. O sí me haces caso, porque hablamos el mismo lenguaje y los hechos están ahí para que si tú no los interpretas, tu amiga Carne de Psiquiatra intente ayudarte al igual que el resto. A su manera, ya sabes que es poco diplomática, por no decir que bastante bruta, pero sabes que es buena gente.

El otro día creí escuchar en un documental sobre el Tíbet que los monjes budistas tienen 200 normas, y cuando ascienden a un nivel superior, les caen otras 300. Así es como lo recuerdo, y si no es verdad, me da igual que me lo esté inventando: quédate con la idea.

Tienes información suficiente sobre el Trastorno Bipolar para saber que no te puedes tomar las cosas a la ligera, pues hay normas y reglas de juego. Qué te he de decir que no sepas y hayas relatado aquí. Has pasado por un calvario y ahora estás en libertad condicional, pues ahí siguen monstruos acechando y recuerdos amargos, ya sean diarios o pesadillas. No hay libertad absoluta en este negocio que empezó con tu diagnóstico.

Te escribo porque "más que algo" me dice que estás incumpliendo algunas normas. Te sientes libre porque estás bien. Debo recordarte que no eres libre, que te sujetan a la cordura y la serenidad algunas reglas.

La número uno nunca la discutiste: tomarse las pastillas. Si era lo necesario, lo era, tú querías salir de este sufrimiento psíquico que estaba acabando con tu vida y con tu cuerpo. Pero has sufrido entonces además a todas las pastillas, en especial a la píldora S. a la que nunca perdonarás, pero sabes que ha contribuido a tu bienestar actual, aunque tú sólo hayas notado, día a día, sus efectos secundarios, y un serio revés cuando la hipotensión te dejó tirada en la calle con el resultado de una lesión de columna vitalicia. Otras pastillas también te producen efectos secundarios, pero ya tienes experiencia quizá más que suficiente en tu historial sobre el tema, "vamos a probar este medicamento" porque no existe la píldora para el Trastorno Bipolar sino tantísimas veces, un cóctel. La última experiencia, hace casi dos meses... menudos globos con la nueva pastillica, colega.

A partir de ahí, ya sabemos lo que hay. Los hábitos, la rutina, la psicoeducación. El camino al Nirvana, vamos, con esas 200 normas. Que me perdonen los budistas, pero algo tengo que decirle a la atea de Blue.

El sueño es la segunda norma para ti. Siempre fuiste ave nocturna, como tantos otros bipolares. La noche era la aliada de tu mente pero ahora te han dicho que debes vivir durante el día y recibir sol. A medianoche, en vez de salir del ataúd, te han dicho que debes meterte en él, después de tragarte las pastillas. Y dormir ocho horas, cosa que puedes hacer sin esfuerzo porque además de estar sedada por las pastillas, siempre lo necesitaste con excepción de aquél episodio raro que llamaron manía en mayo de 2003.

Y últimamente estás haciendo demasiadas excepciones a ese toque de queda. Ya, ya sé que en este país las películas son programadas para acostarse a la una de la mañana (envidia de esa hora en Canarias), al contrario que otros países, más conscientes del horario laboral y de eso que llaman los ritmos circadianos. Si ves una película, y acaba cerca de la una, sabes que necesitarás media hora para que tus neuronas se relajen, y acabarás en el ataúd a eso de las dos. No, guapa, ya sé que no lo haces cada día y que reivindicas tu derecho a ver una película de vez en cuando, y más si es de las buenas, que escasean. Pero ten presente que al día siguiente, no te levantarás del todo bien, porque si duermes ocho horas, habrán sido a deshoras y tu cuerpo lo va a notar. O dormirás menos, directamente, y tus neuronas no están acostumbradas. Te levantarás con el pie izquierdo y perderás el día.

Llegaste a escribir que pararías actividad intelectual de 22 a 23 h., para preparar el sueño. Pero claro, ¡es cuando estás más despierta! ¡Cómo cuesta renunciar a eso! Pues mira, acuérdate de esos monjes que tienen 200 normas.

No es ninguna norma que la vida hay que vivirla y no pensarla. Aunque nos encallemos. Pero hija, pensar dos días en darle al botón de la lavadora y luego que pasen dos horas hasta que la tiendas, tiene narices.

Tienes un mandato del psiquiatra, tienes que tomar decisiones en aspectos que constituyen tu rehabilitación, en adquirir hábitos sanos. Decisiones que afectan al cómo hacerlo, el qué, ya lo sabes. Vuelve a pensar en la disciplina de esos monjes.

Por la mañana. Mientras miras a la ducha de reojo y piensas que deberías ducharte, lo que deberías hacer mientras lo piensas es desnudarte y abrir el grifo al mismo tiempo. Entonces, será más fácil que te metas. Has fracasado en la estrategia de la ducha nocturna pues nunca fue tu hábito. Diseña estrategias para triunfar en la ducha diurna. Allánate la vida, es más simple de lo que parece. Cuando te has duchado te dices: porqué no lo habré hecho antes.

A mediodía. Todo el mundo está comiendo, es tu hora para ir al supermercado. Es una especie de vampirismo también. Esta te la dejo pasar, porque sé que odias las superficies llenas y las colas, con la condición de que si no has comido antes, lo hagas inmediatamente después de esa compra. Búscate la vida, colega, mientras cuidas el colesterol.

Por la mañana y por la tarde. Mientras te asomas y ves a la gente paseando, y te dices que deberías estar ahí. Mientras piensas y observas, lo que debes hacer es empezar a vestirte. ¿Que no te has duchado? Mala suerte, pasó el momento, game over hasta mañana. Sal a la puta calle y da la vuelta a la manzana, no tienes que llegar hasta el Círculo de Bellas Artes de la calle Alcalá, así que no te preocupes demasiado por lo que te vas a poner. Además, ya tenías previsto el obstáculo de las fobias, por eso te compraste tres vestidos, la opción fácil y menos engorrosa, la opción que oculta tus kilitos de más que tanto te molesta enseñar. No pasa nada, verás gente más gorda que tú en la calle, y lo llevan con dignidad, ¿por qué tú no? Venga, sal.

Por la noche. No sabes cómo me alegra que últimamente hayas recuperado tu capacidad para leer, pues has devorado en tu vida lo que si contases ahora, serían muchos metros alineados. No cuentes el pasado, es un consejo. Ni al pasado que conoces, tener que acabar ese libro que te ha enganchado, no poder dejarlo para mañana, y acostarse al alba. Sabes que ahora no puedes hacerlo, pero como puedes seguir leyendo sin un reloj cerca, y más si usas la opción de pantalla completa con un e-book, las horas pasan. Y prefieres olvidar que ha pasado la medianoche. Te digo lo mismo que con lo de la tele. Y te recuerdo que debes tomar las pastillas a medianoche como muy tarde, sin excusas. Entonces sí que no podrás leer, escribir o estudiar.

Menos mal que no te has apuntado a la universidad, como llegaste a especular. Tenía sus ventajas, sí, tienes gratos recuerdos de esa época y de la gente que conociste. Pero podrías volver de nuevo a los hábitos del pasado. Recuerdo que esperabas precisamente a la noche para estudiar o realizar tus trabajos, porque en tu habitación no había ruidos de ningún tipo y siempre necesitaste el silencio. En época de exámenes, eras toda una vampira, y te presentabas en el aula sin haber dormido. Blue llegaba a casa vencedora y exhausta, dormía entonces, y se preparaba para el siguiente examen. Hiciste bien y te diría que ni se te ocurra estudiar, no ahora, eres consciente que con los efectos secundarios tu cabeza sólo soportaría esa carga de alta concentración por la noche, cuando está completamente despejada. No te puedes permitir ese lujo, no hiperactividad mental a esas horas. Repito: pastillas a su hora, y descanso mental. Además, no necesitas estudiar más en formación reglada para la obtención de un título homologado, siendo franca.

FIN DE LA PRIMERA PARTE

 

SEGUNDA PARTE

Ni otros lujos, puedes permitirte. Odiabas la hoja de cálculo y el programa de presentación de diapositivas porque te recordaban al trabajo que contribuyó a tu miseria posterior. Ahora ya lo has superado. Tienes una hoja de cálculo preciosa donde los números dicen que has de llevar una vida austera. Realmente, a veces te pasas, de monacal, a ti que nunca te llamó la vida monástica, siempre pisabas firme el mundo, incluso creyendo contribuir como voluntaria para que fuese algo mejor.

Pasado, pasado es. Por algo le llamas "Nueva Vida", incluso en el blog.

Ahora más te vale comportarte como una monja budista. Conoces perfectamente las normas.

Piensa de vez en cuando: qué estoy haciendo. Y acto seguido: qué debería estar haciendo.

Piénsalo ahora.

Seguro que se te han ocurrido al menos diez cosas con un simple vistazo a lo que te rodea.

Pues hazlo. Luego viene alguien y todo son prisas. La obligación extraordinaria es más fuerte que la motivación ordinaria. Hay que invertir eso.

Por eso sólo te pido que de vez en cuando hagas ese ejercicio.

El sermón de hoy sobre el sueño, que ha sido tu gran problema toda tu vida, como te hecho saber por tu propia trayectoria, es algo sobre lo que deberás trabajar en tu interior muy duramente. En su día dejaste de beber, te costó porque estabas mal, pero ahora ya no bebes. Te recuerdo de nuevo que estás en libertad condicional y nadie te asegura que no recaigas. Nunca digas nunca jamás, o tienes pasaporte al infierno.

Una vez lo comentamos en otra de nuestras cartas, al poco de mudarte a Madrid, y estuvimos de acuerdo en que no saldríamos de noche, ya no por el sueño hecho pedazos, sino porque tienes un pasado en la Noche, también, y qué fácil es volver al infierno, lo cataste pronto, lo detectaste a tiempo, y resolvimos el tema. Todo tiene un precio, perdiste lo que podían haber sido nuevas amistades en tu nueva ciudad. Amistades a las que sólo verías de noche y por ello tuviste que descartar.

Eso pasó ya, pero tienes muchos otros frentes. Llevas dos años en esta asignatura de los hábitos.

Debes automotivarte y no sé con qué, pero tu fuerza de voluntad, que siempre fue caprichosa, ahora debe ejercitarse y dotarse de estrategias donde otras fallaron. Piensa que tienes unas 200 normas, que quizá debas escribir, porqué no, te parecerán tan simples como: coger el cepillo de dientes, ponerle pasta, meterlo en la boca. Ahí tienes tres acciones y todavía no te has lavado los dientes. O lo tomas como una norma, o nunca te decidirás a hacerlo cada día. Y si lo consigues, será cada día a la misma hora.

Y me dirás que si lo consigues, serás la perfecta monja, que cuando no pueda aplicarse sus 200 rutinas diarias, en un sólo fin de semana cuando te inviten unos amigos a salir de la ciudad, se sentirá muy chocada ante un entorno que no le hace recordar sus propias normas. Lo sé, es doloroso, pocas rutinas tienes y encima las pierdes a la mínima.

Has avanzado, has retrocedido. Difícil equilibrio, cuidarse pero a la vez poder hacer vida social, como todo el mundo. Ver una película, como todo el mundo. Te felicito, ya no comes a medianoche, y sé que una pastilla o dos tenían gran parte de la responsabilidad, por tanto te felicito porque te hayan rebajado la dosis.

Recuerda, por cierto, lo que te dijo la monja en el psiquiátrico: tenemos una existencia diferente.

No deberías estar escribiendo, tienes platos por fregar y ya pasaron los efectos secundarios de la mañana.

El blog, muy bien, escribe en el blog. Hasta me parece bien que últimamente no pongas fotos, si ello te ocupa más tiempo. Menos blog y menos fumar mientras escribes en el blog, por cierto. Deberías estar escribiendo el cuaderno de rutinas, necesario mientras precisamente no sigas rutinas para detectar esos problemas, y no deberías haberte tomado otra taza por descafeinado que diga el paquete. Si estuvieses fregando el suelo, no fumarías.

Te estoy viendo y debo pensar que tienes un día raro. No necesitas una botella de alcohol destilado a tu lado para escribir al estilo de los míticos escritores, a ti sólo te basta el café y el tabaco. Acabas de vaciar un cenicero lleno, y de servirte una taza. No me vengas otra vez con que es descafeinado, hoy estás agilipollada niña y la cosa ya clama al cielo. No puedo dejarte sin tabaco, pero quizá, al igual que no tienes en casa ningún tipo de bebida alcohólica, quizá debas hacer lo mismo con el café, no comprar, y bajar a tomarte uno al bar por la mañana, y sólo uno porque vale 1.10 euros y si lo metes en la hoja de cálculo verás el resultado del presupuesto, que se equilibrará algo con la no-compra en el supermercado.

Perdona mi tono, pero hacía días que quería hablar contigo y ya estoy algo crispada, más con lo que acabas de hacer, así que me ha salido todo del alma quizá con palabras duras pero insisto, con intención de ayudarte.

Ya me dirás algo, o no.

Besos,

Carne de Psiquiatra

P.D. Sí, somos la misma persona, y qué, siempre acabo las cartas y mails igual. Prefiero pegarme la bronca a mí misma, pues un problema localizado es un problema que tiene solución. Todo tiene solución menos la muerte, se dice.

. . .

De los archivos de Blue (en operación limpieza y rescate)

. . .

Para bajar el archivo audio del post:

1. El enlace nos lleva a la pantalla principal de Rapidshare, el servidor donde he subido el archivo "Sermonblue.wav".

2. Se muestra una tabla con dos botones al final: "PREMIUM" y "FREE". Pinchad FREE."

3. Nos lleva a otra pantalla donde se nos hace esperar unos momentos, tick tack, el cronómetro va marcha atrás. 

4. Se nos dirige a otra pantalla donde sólo debemos teclear unos dígitos. Intro.

5. Por fin aparece el diálogo de descarga, "Guardar como" (No la primera opción "Abrir...). El archivo se descarga en el escritorio o "mis documentos"; si no lo encontráis ahí, buscadlo por su nombre en el PC.
 

***

Menstruación en versión mixta

Menstruación en versión mixta

De los archivos de Blue

Ayer fue una pesadilla. He dormido unas ocho horas pero tengo la cabeza más tranquila. Con el insomnio, y sin poder dormir durante el día, haciendo haciendo al final el coco se me había puesto en modo multitask.

A diferencia de los viejos tiempos antes de tomar pastillas, estaba lúcida, pero sólo hasta que me topaba con alguna laguna en la memoria y entonces pasaba a otra cosa. Iba de un lado a otro de la casa a veces, y de una aplicación a otra en el PC, pegándome unos chutes de bytes exagerados. No sabría numerar cuántos mails envié, ni cuántos chats tuve, ni cuántas gestiones solucioné, ni cuántas llamadas telefónicas atendí o hice. Muchas, muchas para ser un momento en el cual ejecutar decisiones quizá no era el más adecuado. Desde fuera, se me vería no si como una loca (no era para tanto), sino disparada, indispuesta digamos "bipolarmente".

Hay un tema en esto que me ha preocupado mucho. Mientras estuve "arriba", que era más mixto que un sandwich como dice Myriam, "olvidé" tomar las pastillas.

¿Olvidar? Lo que ocurre es que ese yo en mini-episodio o lo que sea que tengo no quería dejar de estar despierto. Y no podía dormir, la cabeza le iba demasiado rápido. He de reconocerlo, y se lo diré a [mi psiki]. Sé que estaba mal porque yo no era yo, yo sí tomo las pastillas a su hora y me acojonó sentir cómo estaba siendo regida por la enfermedad. Miedo sentí al ver que de nuevo tenía a la bestia dentro. Que yo había decidido irme a dormir a las once, pero no sé quién estuvo despierto hasta las 4 de nuevo. Ahí fue cuando ya me asusté del todo, y no eran horas para llamar a nadie. Menos mal que ya no tengo ideas suicidas, porque cuando no eres tú ahí puedes quedar atrapado.

Ya no tengo esa taquicardia mental. Pero reconozco que las horas pasaban y yo no tomaba las pastillas, porque estaba escribiendo y no podía dejar de hacerlo. Han hecho bien en prohibirme que escriba, pero "los precios" de todo me parecen caros. Tendré que hablarlo de nuevo. No quiero abrir ese escrito para corregirlo, porque me volvería a atrapar.

Parar actividad, me digo, parar actividad... hoy nada de acelerarme haciendo y deshaciendo, hoy tranquilidad y buenos alimentos, porque tampoco comía, como en los viejos tiempos.

Menos mal que acabó llamando [mi psiki] y dado el estado de mi coco, que describí con todo detalle, me subió algo la medicación. En tres días veremos. No me apetece lo más mínimo entrar en episodio mixto otra vez, y sé que esto ha pasado por la regla, porque fue bajarme y supongo que el coco hizo su switch, si no de qué el no poder dormir.

Me siento muy débil. Ayer también, el día fue larguísimo y no me sostenían las piernas, pero la cabeza iba por su cuenta.

Voy a apagar el pc.

. . .

P.D. Con este texto antiguo, creo que acabo con la "trilogía de las menstruaciones": la depre, la hipo, y ahora la mixta.

*** 

Test exprés: depresión en 39 cliks

Test exprés: depresión en 39 cliks

http://www.psicoactiva.com/tests/test12.htm

El siguiente test evalúa el síndrome depresivo. Responde el test de forma intuitiva y al final verás el resultado.

Este test es meramente orientativo y carece de valor diagnóstico.

 

En efecto, el diagnóstico no es tan simple y lo debe hacer un psiquiatra.

Puntué 26.

***

Imagen: http://www.webmaniacos.com/humor-en-html/

Vómito pasado y presente

Vómito pasado y presente


He subido un mp3 de este texto, que permite ahorrarse la difícil lectura de este post. Es una experiencia piloto con un programa para oír o grabar textos que uso en el blog por primera vez.

http://www.mediafire.com/?whytvkfzy4t

Se abre en una ventana aparte, donde lo primero que vemos es que el servidor escanea el archivo en busca de virus en pocos segundos. Entonces aparece "Click here to start download" y ya lo bajamos con la opción "Guardar en disco" del cuadro que se abre. Se almacenará en el directorio que por defecto guarde nuestras descargas (Escritorio, Mis Documentos... comprobar en el navegador).

 

 . . .

Me jode esta forma de vida. Aceptado está que tengo trastorno bipolar y que son las patatas que me voy a comer hasta que muera. Pero hay cosas que todavía se me escapan, esas pequeñas cosas diarias llamadas Hábitos (en mayúscula): ducharse, comer, aseo, mantenimiento del hogar, mover el culo de la silla. A veces todo es normal y automático, parece que soy una persona normal y hago mi vida en la calle como si nada. Pero tantas veces me doy cuenta que si como es porque alguien de mis cercanos me pregunta si lo he hecho y confieso que no, para qué mentir si lo que quiero es mejorar. De que más de una noche, me mandan a la cama aunque sé perfectamente que debo estar durmiendo a medianoche para encontrarme bien al día siguiente. Lo sé y no lo hago. Estoy cansada de tener la sensación de que dejo la vida pasar, esta mañana porque tengo efectos secundarios fuertes, esta tarde porque me da la flojera, de bajar a la calle por fuerza mayor cuando a la despensa le falta café o tabaco. De sentirme enferma, como si estuviese de baja médica, y por tanto, inactiva y sedentaria. En ese punto, cuando tengo un momento de energía, aprovechar para llenar el carro de la compra como si tuviese que aprovisionarme para ¿un mes de depresión? De tener el tiempo todavía fijado en el horario laboral. En un trabajo que no existe donde estoy de baja médica hace años. Porque es el fin de semana cuando me permito ocio, cuando mis amigos que trabajan pueden salir. Porque el domingo por la tarde sigo teniendo la melancolía del “mañana al trabajo” y el sábado por la mañana todavía hago limpieza y compra, como si no pudiese hacerlo entre semana. Muchas cosas cambian cuando estoy acompañada. En su día el psiquiatra me dijo que las comidas no las hiciese sola. Cuando como con alguien, al principio me cuesta, pero soy capaz de comer bien y no ese plato único que a veces como de pie o delante del ordenador. Mucha gente vive sola pero conserva la rutina de poner un mantel en la mesa. Yo no, desde hace mucho tiempo: uso la mesa como escritorio y como en un rincón, o en la mesita del sofá, y a veces me canso al segundo bocado y dejo la fuente casi llena. Cuando estuve muy enferma, a veces ni siquiera podía comer el plato que mi madre cocinaba, expresamente a mi gusto. Luego, por la noche, al tomar las pastillas me entraba un hambre espantosa y entonces era cuando iba a la nevera a comerme mis propias sobras del mediodía al microondas. Por desgracia, esto sigue sucediendo aunque cene bien, pues creí que cenando fuerte luego no tendría tanta hambre. La medicación me deja como borracha a medianoche y debo comer lo que sea, hasta el punto de que he llegado a quedarme dormida con una galleta en la boca. Esto engorda mucho, y por supuesto, mi figura ha aumentado tallas desde que me dedico a esto de ser bipolar, tanto por medicación como por falta de ejercicio y esta mala alimentación. Cuesta mucho cuidarse. Pero no quiero que me cuiden, no por rebeldía sino porque he de pensar que sólo me tengo a mí, aunque tenga familia, porque no quiero ser una carga para nadie y además, tengo ojos manos y pies para hacer yo lo necesario. A veces, o siempre, me falta voluntad para todo. Cuántas veces me he colgado un cartel en la mesita de noche: “levántate, dúchate, vístete” pero no lo consigo. Para qué, si no tengo obligación de ir al trabajo, y me he tenido que inventar trabajos para que las horas no pasen muertas ante la ventana. Me he apuntado a un gimnasio para tener una obligación pero todavía no puedo ser constante en el ejercicio y cuando tengo una semana buena voy pero luego un insomnio me deja tirada y venga a empezar de nuevo. Dicen que soy autoindulgente, y seguro que es verdad. Pero no encuentro motivación y mi autoestima es muy baja. No me quiero, así que debería considerar que cuando tengo la autoestima bien estoy “subida”, porque así lo parece. Como siempre tengo el semblante triste, cuando se me ve contenta por alguna cosa buena de la vida y digo “sí” a algún plan que me proponen, la gente se pone en guardia. Los demás siempre están ojo avizor, interpretando cada uno de tus actos como síntomas. A veces no quiero salir porque me da rabia que me llamen porque saben que necesito animarme, porque animarse no es una obligación. Sé cocinar y dicen que bien, pero me cuesta para una sola persona. Sigo comprando comida como si alguien fuese a acompañarme a la mesa. He llegado a cocinar para invitar a mis amigos, muy pocas veces, pero recuerdo una en la que, preocupada por no comer, cociné y conseguí comerme ese plato a base de invitaciones. Me he de inventar trucos para comer, y a veces aunque tenga la despensa llena me siento con la necesidad de ir a comprar algo que vaya a comerme, con los ojos, he de comer he de comer he de comer algo y voy a la desesperada porque sé que lo necesito pero al abrir la nevera, esa sensación de estar hambrienta y de que nada te guste, me pone fatal. El sueño, la comida, el tener actividades diarias. Cada día fallo en alguna cosa importante y la sensación de frustración es continua. Saco fuerzas para no hundirme pensando en que al menos he hecho una cosa de las que tenía apuntadas, gestiones cotidianas, cosas pendientes, responsabilidades civiles. Creo que los bipolares que tienen familia tienen mucha suerte. Obligaciones cotidianas que al ser rutina, lo son para él sin esfuerzo o con el esfuerzo que todas las personas hacen, excepto en momentos bajos. Los que vivimos solos, sin familia, sin trabajo, nos tenemos que obligar a todo, sin motivo “llevo a mi hijo al colegio” para salir de casa, sin motivo “se cena con el telediario y por tanto, a las ocho empiezo a cocinar”. La familia es fuente de problemas, pero el solucionarlos, aunque las emociones y la sensibilidad se pongan a prueba, es un ejercicio bueno para el cerebro. “Problemas con la pareja”, “problemas con los hijos”, “problemas con los suegros”: eso es tener vida, vida cotidiana, aunque se sufra mucho a veces, pero es vida. No tienes nada pero muchos darían algo por tenerlo. No tienes nada porque sólo tienes una casa con facilidades para descansar, aseo, y cocina. No has de rendir cuentas a nadie y por tanto acabas fácilmente en la inercia de no rendírtelas a ti mismo. Pero sabes que lo hiciste en un pasado, porque tienes conciencia de que las cosas fueron diferentes en otros períodos de tu vida, y te mortifica el por qué no lo hago ahora. Cuando por circunstancias convives con otros, te redescubres haciéndolo todo automáticamente, normal, pero vuelves a tu soledad y con ella, al abandono. No tienes motivación alguna, por y para ti no haces nada. En suma, creo que no es bueno que el bipolar viva solo, porque además tiene la necesidad de exteriorizar sus emociones a diario. De eso no he hablado, y es muy importante. Por esa razón no defiendo la opción de vivir con un animal doméstico. No puede responderme cuando necesito hablar. He convivido con personas, y siempre he solucionado esta necesidad de forma intelectual. Sé que un perro puede ofrecer comprensión porque empatiza con su amo, pero necesito algo más. Los cambios, cualquier cambio en la vida te lo tira todo abajo. Vuelta al principio. Has suspendido la asignatura. Me jode esta forma de vida, pero no puedo ponerle parches invitando a gente a comer a casa para comer yo, invitando a gente a visitarme para ponerme pilas, acariciando a un perro en vez de a una persona que sí tiene todo el derecho a recibir mi cariño y mis emociones, placenteras si son positivas, y fuente de conflicto cuando fluctúan hacia la irritabilidad o la melancolía. Sé que es difícil convivir con un bipolar, porque uno ha de tirar del otro en tantas ocasiones y eso hastía. Por eso vivimos solos. Y por eso me jode. Y me jodía antes del diagnóstico, también, no hace falta ser bipolar para tener estos problemas y si no, pregunta por alguien que esté soltero o separado, y cobrando el subsidio del paro, porque igual también le jode esa forma de vida.

Me jode, pero la vivo, así que no necesito ánimos, me los doy yo misma cada día, y publico esto porque supongo que no soy la única que se siente así, o quiero suponerlo.

 

P.D. De los archivos de Blue, texto que dejo sin fechar.

***

Imagen: "Format", de Richard C. Sultan

Ni en manía ni en depresión tomes decisión

Ni en manía ni en depresión tomes decisión

(Frase atribuida a Pepa)

 

Ya estamos de nuevo aquí (en el punto preciso en el que hay que hacerlo), diciéndonos esto en plan mantra:

- Ni en manía ni en depresión tomes decisión

- Todo pasa

Nuevo ajuste de pauta: sube el antidepresivo, cambio en el "extra" para momentos jodidos de ansiedad.

Se acabó la eutimia de la que me hablaron el pasado 6 de julio. Estuvo bien, este mes, más o menos, porque ya se cocía algo. Desde luego, estuvo mejor el mes pasado, pues llegué eutímica a la consulta.

Hay que joderse, esto es así. ¿Patrón estacional? Pues va a ser que este año, de momento, no.

A aguantar el temporal, se acabaron las citas (en taxi fui a buscar a un amigo que llegaba a Atocha-Renfe) y a aprovechar los momentos "buenos" o "normales", los respiros que me dé la cosa, me los ha dado esta semana y me los dio la última vez que si bien me dijeron que no era un episodio sino "picos" depresivos.

No sé si he entrado en episodio, sí sé que estoy depre, pero una ya le tiene cogido en algo el tranquillo y por ejemplo, puede escribir. Lo hacía en piloto automático, lo hice en otros momentos malos... y sin anunciar mi estado anímico del día.

No pasa nada, y todo pasa, y la pauta ya está ajustada para que mejore en unos días, cosa que no es cuestión de fe. Confío plenamente en la medicación que tengo pautada y en el criterio de mi psiquiatra.

No tomo decisiones, pero se dibuja la de ir al pueblo de mi padre, con él y los olivares.

***

De los archivos de Blue (texto antiguo que dejo sin fechar).

Como lo de ni en manía ni en depresión me suena a tierra extraña, qué mejor que "La dimensión desconocida" o "Twilight zone" para ilustrar, porque puedes equivocarte al tomar una decisión en menos de 25 segundos:

http://www.goear.com/listen.php?v=8945d8b

A ver qué día puedo meter esto bien:

Estamos en pruebas todavía, no consigo escuchar la canción con el objeto insertado.

***

Desmemoriados

Desmemoriados

Pregunta un lector en un extenso comentario (algún lector puede contestarle? Está en el tema "bipofamilias y parejas" )

en definitiva quiero saber si la perdida de memoria a causa de los medicamentos, puede ser tan extrema

Yo no sé si el tema que plantea tiene que ver con un cambio de opinión (en la adolescencia es lo suyo, ir de flor en flor, y a los 40 sostengo que también se da el fenómeno), o que su amiga tuvo un mini-episodio eufórico y luego bajó... Y ¿qué hay acerca de que todos los humanos decidimos dar carpetazo de vez en cuando, olvidar un tema, deliberadamente para daño del afectado? En ese caso, me dolería que el otro achacase el tema, como tantos otros, al TB.

Pero lo de la memoria sigue siendo inquietante. Creo que el factor edad nos pesa a todos: vamos olvidando información al parecer no relevante. Y me atrevo a afirmar que la medicación sí tiene un papel importante y más que interesante.

Hace mucho tiempo que noto una gran pérdida de capacidad en mi memoria. Pero se refiere a las cosas que aprendí o intento estudiar, no a las vivencias sentidas. Me estoy documentando sobre el tema, pero lejos de proporcionarme tranquilidad, me asusta mucho lo que estoy leyendo, que no aprehendiendo, por precisamente esa nula capacidad de retención. Debería reproducir algunos párrafos con el tema "Lecturas"...

Un dato, y también le pasa a H., es que ambos perdemos la atención muy a menudo. Es frustrante ver una película en el cine o la TV, y no poder dar marcha atrás medio minuto que te has perdido en una desconexión que no puedes controlar. Ahí, creo que hay daños importantes en la forma de funcionar del coco. Como paliativo, podemos grabar programas y tenemos los DVDs. Al mando no le importa que tengas que rebobinar cinco escenas. Ni al pobre libro: eres tú el que se da contra la pared cuando no avanzas.

Sirva esto como ejemplo. Texto e imagen procedentes de

http://www.jpimentel.com/ciencias_experimentales/pagwebciencias/pagweb/la_ciencia_a_tu_alcance_II/fisica/Exp_fis_vasos_y_papeles.htm:

¿Por qué la hoja de papel no se desprende del vaso?

Es harto conocido el experimento con una hoja de papel que no se separa de los bordes de un vaso con agua puesto boca abajo. Su descripción aparece en muchos libros de texto escolares y de divulgación científica. Por lo general, este fenómeno se explica de la siguiente manera: la hoja de papel experimenta una presión de una atmósfera por abajo, en tanto que desde arriba sólo la empuja el agua cuya fuerza es mucho menor (tantas veces menor como la columna de agua de 10 m de altura, correspondiente a la presión atmosférica, es mayor que el vaso); el exceso de presión aprieta el papel a los bordes del recipiente.

Si esta explicación es correcta, (...). Es evidente que esta explicación corriente del experimento no sirve.

Pues bien, lo leo y lo entiendo, que soy o era de ciencias. Pero luego, no lo recuerdo, no lo retengo, de forma que sería imposible que se lo explicase a alguien. Me encuentro en el preocupante punto de haber olvidado mis estudios básicos. Los recuperé una vez a lo bestia, en mayo de 2003, pero entonces estaba en un punto maníaco. Ese boom de información enterrada fue parte del episodio.

En lo que refiere a destrezas, sigo siendo capaz de manejarme con los idiomas, y si no recuerdo es por falta de práctica. Por ejemplo: dudo mucho con el catalán. Destrezas de la vida? Lo paso fatal llenando bolsas en el supermercado, y no hablemos de plegar el carrito de la compra.

¿Frustrante? Si te comparas con "antes", por supuesto. Si miras hacia donde debes, es parte de la mochila, así que a caminar y a consultar enciclopedias o gastar el botón "REW".

Dice mi psiquiatra que es más bien atrofia que deterioro cognitivo. Pero al parecer hay fármacos que lo fomentan.

***

Agua caliente

Agua caliente

En pos de este bien, que es una de las cosas que nos separan del tercer mundo según I. (ahora estoy muy de acuerdo), me dejo caer por casa de M.M.Amèlie. Cena improvisada, buena charla, y una camiseta en préstamo para dormir.

No sé si el café que tomé al despertar ha tenido algo que ver, porque no era descafeinado. Cuando he conseguido ducharme (para eso fui) y vestirme, se me abren tantas posibilidades... ir aquí, hacer esto, por qué no lo otro... que de repente me noto acelerada de pensamiento.

Me da miedo salir, entonces. Si estuviese en mi casa, me tomaría una pastilla para calmar el coco. La tengo, pero si la tomo ahora me quedaré aquí tirada unas horas.

Me armo de valor y regreso a casa. El sol me ha beneficiado, y ya no necesito de extras farmacológicos.

Pasa que cuando quiero hacer demasiadas cosas, acabo por hacer: ninguna. Lo del jabón y agua caliente al parecer ya fue demasiado. Lo demás, buenas intenciones.

A los pocos días, vinieron a arreglar la caldera. La paradoja: tener por fin agua caliente, y nulas ganas de ducharse, más bien miedo.

***

P.D. Escrito hace unas semanas.

Imagen: http://www.rit.edu/~andpph/exhibit-bubbles.html

Brain age: 49

Brain age: 49

Es divertido hacer psicotécnicos. Ahora te los ponen en programitas que empiezan por "Brain...".

Anda que no los hice, en su día. Para cualquier puesto de trabajo. Para opositar. Hay un montón de libros que ayudan a agilizar nuestra mente, que sabe hacer los ejercicios o al menos la mayoría, pero a la que le falta agilidad.

Es como hacer pasatiempos. Como no le he encontrado la gracia al sudoku, lo del brain training me va bien.

Mariló me enseñó de qué iba el tema con su consola. Lo primero que le pedí es que apagase esa música horrible, bastante feos son los iconos del programa. Hay que ver, cuando era pequeña juegos como el "Memory" tenían diseños más bonitos. Por suerte no tengo que jugar con cromos de Pokemon.

A lo que iba: en el test preliminar, he dado como edad mental 49 años. Tendré que perseverar hasta alcanzar mi edad real. Con el volumen silenciado, porque de lo contrario romperé las esperanzas de vida cerebral.

Dos horas después: esto es un timo. ¿Ya tengo 47 años? ¡Anda ya! 

***

Leña para todos

Leña para todos

Me llaman. Que si estoy mal. Que menudo post he publicado.

Mi respuesta es si estaba bien escrito, otra cosa no me importa. Y la charla va hacia donde debe, a otras partes.

El día tiene muchos momentos más allá de la media hora que puedo estar redactando. Me esfuerzo en escribir sobre una emoción, que lo mismo proviene de un borrador antiguo.

Sí es cierto que esta semana le he dado la vuelta al reloj de nuevo, y por eso no he escrito más. No quiero escribir por las noches, no me sienta bien. Intento que Internet no me engulla. Ya saben quienes me conocen que apenas me conecto a MSN, y si lo hago es por algo en concreto. Rara vez participo en tertulias.

Otras cuestiones quedan entre mi psiquiatra y yo. Precisamente hoy hemos tenido una charla, y ha modificado alguna cosilla que tomo.

. . .

Si no hay noticias de Raúl, el hombre joven desaparecido (me informaré hoy si puede ser), subiré el post, al margen de lo que escriba ese día.

Dos cosas para los lectores:

- Reenvíen mails antiguos si no contesté, intentaré hacerlo. ¿Cuándo? ("Luego, para un bipolar, puede referirse al momento entre el ahora y el resto de mi vida")

- No pongan su e-mail en el texto de los comentarios.

 

Ya sé que estoy de mal humor. Pasa cuando no se duerme bien.

Ale, ya me callo.

***

Imagen: http://www.espacioblog.com/visual/post/2007/12/09/kyle-xy-2aa-temporada-ep-13

Silencio, música, miedo, acción

Silencio, música, miedo, acción

Silencio. Mi psiquiatra casi rió con la paradoja de que viva en una calle tan tranquila que parece de pueblo casi, en una megaciudad como Madrid.

Silencio. Hace mucho tiempo que no escucho música. La TV, de adorno.

Silencio. El ruido de una lavadora me irrita tanto... tengo dos pendientes.

Silencio. Para que los vecinos no sufran del sonido de una película después de medianoche, la disfruto con auriculares. Luego ocurre que bajo la basura y el camión ya ha pasado.

. . .

Música. No tengo ánimos ni para ordenar mis discos. No bajo música.

Música. Ayer no tuve ánimo hasta que me puse un par de veces lo último en sensibilidad y buen hacer: http://www.youtube.com/watch?v=qz7vGW2_5c0 que me transmite tanta esperanza. Hay magia en esta Adele.

Música. Hoy no he despertado de verdad hasta que el chute que me propuso ayer Dani en un comentario ha empezado: y tanto que me elevo. http://www.youtube.com/watch?v=N3LDAl2V9jg del sofá que me engulló ayer noche.

Música. Le falta música, ritmo, vida a mi vida. Si es que me falta vida, directamente.

. . .

Miedo. Hace días que me muero de miedo. Ayer me quedé en el sofá por miedo a meterme en la cama. Necesitaba que me contasen una historia para dormir.

Miedo. Me veo rodeada de gente y la ansiedad me hace sudar de arriba a abajo. Llego a casa y descarto volver a bajar a dar ese paseo que necesito.

Miedo. Lo supero a saltos, doy un salto de vez en cuando, como si cogiera una bocanada de aire, y luego vuelvo a la posición inicial.

Miedo. A perder la tranquilidad, si en ello me va perder la cabeza.

. . .

Acción. Salir de la protección de edredones, mantas, sudaderas, todo lo que arrope y dé calor. Movimiento es calor.

Acción. La ducha no engorda. Me gusto más cuando  huelo a jabón.

Acción. Retomar la lista de tareas pendientes: cada una de ellas puede ser una razón, que no excusa, para bajar a la calle. 

Acción. Dejar de escribir. Dejar de pensar en el miedo y apartarlo de mí cuando venga una ola.

. . . 

Valoración. Lo del consejo terapéutico está muy bien en el papel pero sólo vale en tres dimensiones.

Pronóstico. Probabilidad: 20% precipitaciones. 

***

Imagen: http://www.inm.es/ 

Temas que suben y bajan el ánimo

Temas que suben y bajan el ánimo

Antaño, subían demasiado los ánimos:

http://www.youtube.com/watch?v=eTLgiROX5f8

Ah, cuánta adrenalina y cuánto sexo. Viejas glorias. Sigo siendo la chavala que piensa que Live Aid 1985 ha sido el mejor concierto en diferido que he visto nunca.

Bob Geldof ("Pink" en "The Wall") hizo posible el milagro de tal evento. Su canción "I don't like mondays" fue escondida, como tantas otras, el día en que me di cuenta de que sólo escuchaba música "de y para" suicidas.

http://www.youtube.com/watch?v=VMx9BU9BOps

Al más puro estilo maníaco-depresivo, en un mismo día puedes experimentar dos extremos.

***

Imagen: http://www.amazon.com/gp/product/B00076SJPA

Mal despertar

Mal despertar

Despierto casi temblando, abrazada a mí misma. No he salido de la cama y ya siento fobia social por todas partes.

Me da pánico hasta contestar un SMS, que ignoro.

Respiro hondo, pasará. No hace falta que llame a nadie, un mal día de vez en cuando para una bipolar con tanta fobia creo que ya es norma de la casa.

. . .

Un buen consejo terapéutico: como el mal ya está hecho, el haberme levantado tarde:

el resto del día no tiene por qué pagarlo.

***

Imagen: "Figuras" (Jorge Pedraza http://www.jorgepedraza.net)