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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Vida cotidiana

Ya se puede... tomar el descafeinado.

Post dinámico 

Como decía en un comentario ayer, lo único que pude colgar, he tenido problemas para entrar en la página donde estas líneas ahora se escriben y por tanto nada se ha colgado en dos días.

Ahora con mi descafeinado, pues ya agoté el cupo de café por hoy... Uno por día, café-café, y después descafeinados y no demasiados. Como hace ya tanto tiempo de esta medida, que en su día me pareció castradora de mi vida ordinaria, ahora la sigo sin más problema.

Para los cafeinómanos: yo también fui una pero no se puede ir hasta el culo de café y luego tomar ansiolícos, es una contradicción en sus términos y casi vuelven a restringírmelo la última vez que fui, pues el trastorno de ansiedad se alimenta de ese único café-café, el muy cabrón.

Hasta ahora.

Pues no, veo lo que he escrito y me digo: si esto es vida cotidiana, la que últimamente no sale por aquí... así que cuento que ahora está lloviendo (falta hacía, dirán tantos), esa lluvia en Madrid consistente en un lento goteo, la que me ha bajado el ánimo hasta que llegó la primavera. Es la primera de este verano.

Asmel está dejando el tabaco, ya lleva casi dos semanas y a la tercera va la vencida. Cómo la admiro, ya le digo que es mi heroína, y me digo que ahora yo no puedo, no con esa ansiedad que en estos momentos es vencida químicamente, y así lo noto, que es pura química lo que me salva de ese dolor en el pecho y quizá de actuar por impulsos, más allá del TB en teoría controlado por fin. Y recuerdo mis intentos por dejarlo, intentos que acababan con una hipomanía de narices, y el último fue bueno hasta que después de una baja médica donde decidí hacerlo, volví al trabajo una vez recuperada, y volví a fumar. Lástima que, y sólo lo diré una vez, no se estuviese bajo la nueva ley y no me diesen tentaciones al ver a los otros fumar, la ansiedad venció de nuevo.

Espero quedar con R. hoy y que me saque a pasear, sigo sin poder hacerlo sola y a veces me enfurezco con las fobias, síntomas de depresión como bien sé. Hay quien se obliga hasta dejarse el alma, yo no. Escribo mientras alzo la vista para contemplar el paisaje que me ofrece esta cristalera. Me estoy planteando, en contra de mis principios, poner al menos un estor que me salve de la curiosidad permanente de la vecina del otro edificio, no tengo nada que ocultar pero me toca las narices.

Ayer tocó contar pastillas para llenar el pastillero, me produce ya no pereza sino... cómo lo diría... que he de estar de humor para hacerlo, y además no equivocar las dosis que van cambiando, pues una memoriza una pauta y luego un pequeño cambio da lugar a un lapsus.

Ya he fregado los platos, y quizá me anime a poner una lavadora. Quién sabe qué haré hoy, pues la casa está limpia y ahora reparo en que una vez más, limpié los cristales bajo la ley de Murphy, pues ahora se están ensuciando de lluvia. Bah.

Hoy tengo para mi alegría algo parecido a un trabajo por hacer, lástima que no tenga fecha de entrega. Copiar a una amiga los discos con los capítulos que tengo de House. Al parecer, se aproxima ya la fecha de emisión en la tv pero avisada estoy de que entre la introducción (previsible: a alguien le da un patatús y acaba en el suelo) y los títulos hay que aguantar unos 20 min. de la tan querida publicidad, momento en el que si veo algo, silencio la tv o aprovecho para bajar la basura. Con lo bien que "se vive" con los capítulos bajados...

Mi pajarito está en pleno paso cebra con otro. Ya decía yo que este buscaba pareja.

***

Ahora la lluvia ya puede llamarse tal, y me hipnotiza. Se acabaron los cafés, ya tengo mi botella de agua fresca. Cómo agradezco que en Madrid el agua del grifo pueda beberse, pues me libra de acarrear agua mineral, como en Barcelona, donde sólo media ciudad puede ahorrarse esta pesada carga.

Hoy lo que sí es muy dinámico es mi bandeja de entrada, de forma que no me aburro. Tengo un montón de libros electrónicos, y en estos momentos leo uno. En pantalla, desaparece la sensación de tocar papel de baja categoría, el que más me hiere el tacto: el de libros de kiosco y novelas editadas en rústica. A estas horas me cuesta leer, ya no por efectos secundarios sino porque también el búho que sigo siendo se resiste a una actividad que siempre reservé para las noches. Cómo persisten los viejos hábitos...

Hoy sería un buen día para racionar el último paquete de tabaco que acabo de abrir, pero me da que no seré capaz.

Quizá continue...

He quedado con R. Hasta mañana, si el servidor funciona.

***

Vacaciones entre comillas

Vacaciones entre comillas

Hay quien dice: si estás jubilada, eso son vacaciones.

Hay quien decía: si estás de baja médica, eso son vacaciones.

Pues me temo que no.

Si estaba de baja médica, no lo estaba pasando precisamente bien, y si iba a alguna parte, era con la esperanza de mejorar. No al extranjero, sino a lugares tranquilos, como el pueblo.

Si estoy jubilada, no estoy de vacaciones. Debo planificar mi vida con unas rutinas, tomar pastillas, intentar que la montaña de platos no me asuste y vivir como puedo con los efectos secundarios.

Estar jubilada no equivale a "la vidorra". Si lo estoy es porque tengo problemas de salud que ya hacen difícil el día a día. La gente patina demasiado.

Tampoco me sobra el dinero para ir de vacaciones, si se entiende por eso lo que yo hacía: salir al extranjero. Los madrileños se mueren por la playa, mientras que los catalanes teníamos fama de viajar fuera y así lo decían las estadísticas y la realidad, de forma que mejor callabas por la calle principal de cualquier capital europea y escuchabas la lengua predominante, el catalán, "oi què macu!!" y esas tonterías que se dicen cuando haces turismo.

Mis "vacaciones" suelen consistir en ir a Barcelona, el pastón que me dejo allí sólo de móvil...

Y en pasar unos días por el pueblo de mi padre.

No me atrevería a ir sola y mucho menos al extranjero, aunque tuviese dinero para hacerlo. Me atemorizo ahora. Recuerdo las subidas que daba cuando recorría ya no lo exótico, poco, sino la misma Europa.

Pensaré qué hago, hay pocas alternativas.

Mientras pienso, y como muchos estáis de vacaciones, tampoco postearé, esas van a ser mis vacaciones... no tengo mucha pasta para estas vacaciones ficticias, así que me temo que el lunes ya volveré por aquí.

***

P.D. Son las 5 a.m. Esta noche la he pasado haciendo una maleta ficticia, eso me despertó y me dije: "NO, gracias". Así que, de momento, de vacaciones nada,  seguiré posteando.

 

Ejerciendo un poco de friki

Ejerciendo un poco de friki

Pero a ver, ¿a quién se le ocurre programarme visita con el médico en plena hora de la siesta? Si en este país se hace siesta, es porque hay horas en las que no se puede salir a la calle. Pero yo necesitaba el resultado del análisis, he pedido hora hoy y o lo tomas o lo dejas como las lentejas... Ni un paraguas me salvaba de lo que estaba cayendo y del mareo, así que he decidido ir en taxi, por evitar uno de mis yuyus ambulatorios esta vez en pleno desierto, pues ahora ya sé que es mejor prevenir que curar (ver post... es igual).

Había quedado después a comer con unos amigos, a hora tardía por supuesto (la del fin de la siesta), pero para eso están muchos lugares y más cuando empiezan las jornadas intensivas para muchos. Le pregunto a mi amiga médica -esta vez no atraganta sobre higiene alimentaria o epidemias en plena comida- que me defina términos que he anotado de la serie House M.D. y claro, ella fue una de los muchos que me la recomendaron en su día. Como mi política ha sido bajarlos.... Se lamentan por haberse perdido el último capítulo, y horas después, vuelvo a verles y les entrego ilusionada una copia.

Más tarde, he sentido curiosidad por algo y he acabado navegando en un foro de fans (son nido de frikis totales, de vez en cuando hasta es sano pasarse por un tugurio de estos) y me entero de que han acabado la emisión en el 2x13.

Yo no sabía nada entonces... les copié mi último, claro, el 2x24. Ayyy!!! Tarde para enmendarlo, pero no creo que saquen la pistola.

Mi médico de cabecera se queda calvo: cualquier anomalía en mi salud se debe a "todo lo que tomas". Debe ser la hostia poder decirle eso a alguien cada vez que te visita. Le pido que me tome la tensión y estoy como siempre, 12-7, ¿entonces, por qué leches estoy mareada? "por lo que tomas". Yo digo que es el calor pero lo cierto es que ya no tolero el calor en absoluto por esa razón, me mareo y pienso que tengo la tensión baja.

Estoy mejor del colesterol, mejor no, bien ya, esas pastillas funcionan por suerte. Pero ay, los triglicéridos. Prohibida la bollería, bueno, esa está en la lista de no admitidos hace tiempo pero en mi despensa hay un rincón de las Fuerzas Rebeldes (¿por qué nada más entrar en el supermercado está toda la artillería de colesterol y triglicéridos?). El chocolate es "de los buenos", le indulto de todas las listas y ayer precisamente me quedé sin una onza, pero he sido fuerte y no he comprado. ¿O no he salido a comprar para que no volviese el mareo?

El misterio de los triglicéridos está claro, después de esa comida, no hay como un diagnóstico diferencial para entender tantas cosas en la vida de una... uno de mis resopones nocturnos rompió el ayuno previo al análisis. Muchas veces me da por desayunar a medianoche un vaso de leche fría con dos tostadas con mantequilla -baja para el colesterol, la última que compro de esas- y mermelada de manzana. Y eso pudo suceder perfectamente la noche previa al análisis. Sí, normalmente el desayuno es a medianoche, por la mañana sigo con mi café negro, aunque me obligo cuando me acuerdo a hacerme una tostada.

Otro mundo freak por excelencia, el single, que hoy he visitado en su vertiente virtual. Tengo un montón de mensajes por abrir a estas horas pero eso pasa cada fin de semana, por eso le llamo "temporada alta" y de ahí que desaparezca del mapa virtual pronto, quemada, hasta la proxima vez. No recuerdo si esta mañana entré a contestar o a "conocer" a alguien sobre el papel (ya publicaré un par de cosas sin desperdicio). Hoy he conversado por msn con uno de los cabrones -no salvo a otros, claro, busco a House-, pero creo que pasé la prueba de bicho raro sin problemas. Otra cosa es que volvamos a vernos conectados... Oh, ahora recuerdo, hoy silencié una llamada de alguien a quien no quiero volver a ver de momento -es tan buen chaval...-  y tendré que devolverla, lo haré... en tránsito...

Porque para acabar de hacer la friki, mañana quizá pase el día del Orgullo Gay entre Madrid y Barcelona. Me he excusado del evento alegando múltiples participaciones hace años, cuando no iba demasiada gente a estas cosas reivindicativas y minoritarias, que ahora son un fiestorro fashion. Que se lo pasen bien, el año pasado ya tuve bastante cuando me lo topé, oh cielos, lo había estado evitando todo el día pero fue imposible.

Me he dejado mil detalles frikis de hoy (glorioso el momento de verme entre coches rugiendo en plena Glorieta de...), pero el post me da igual si sale soso, nunca pruebo la sal cuando cocino.

Si no soy friki, me acerco mucho, a ojos de mucha gente que me considera extravagante, pero sea cual sea tu condición, lo mínimo: un respeto.

P.D. Estoy bajo el efecto de "todo lo que tomo". Y ya no hago siestas, aunque tengo el sueño por ahí haciendo el gamberro.

***

Psiquiatras, modelitos y peluqueras

Psiquiatras, modelitos y peluqueras

Esta mañana compruebo que estoy muy lúcida tras tomarme el café, y tomo las pastillas, todas menos una, hoy decido que esa me está sobrando. Y funciona, sigo lúcida. Tengo que hablar con el psiki, estoy tomando demasiado, me temo. Pero ahora sí es urgente que llame al psiquiatra para decírselo, no puedo dejar de tomar algo pautado, claro, pero comunica y al final me digo "a la mierda" y me la tomo. Toma mareo...

Oh, y tenía un precioso lumbago. Se me ha pasado poniéndome horizontal en la cama, ha sido una pena que el libro se me cayese de las manos.

Hoy, hiciese la temperatura que hiciese, yo tenía que salir. Y lo he hecho. Primero he llegado ahogada al bar, he pedido un café y he comprado tabaco por si no podía...

Al salir del bar, tú puedes, tú puedes, cruza la calle, son 400 metros y hay sombra. Saco dinero, compro el tabaco, y de vuelta, me pillan en la pelu, puñeteras ganas tenía de ir pero era necesario. ¿Color? El mismo, no estoy para que me mareen con la carta, ¿no me dejan ponérmelo blanco? pues pónmelo como quieras. Lo del color es insoportable, ¿cómo le gusta a vd. estar más postiza? Estas decisiones se las delegaba a mi peluquera y amiga de Barcelona, ella sabía qué se llevaba y qué me sentaba bien, eso sí, antes me preguntaba por mi ánimo.

Si alguna vez ves que tu vecina entra en casa con la cabeza pringada de tinte y la bata de la peluquería, soy yo. A mí no me dejan ahí atada media hora sin poder fumar, maldita ley. Me escapo a casa, que para eso está en el portal contiguo, y es la segunda vez que lo hago ya. Las chicas deben pensar que estoy loca. Yo no, media hora preciosa que no iba a invertir hoy en ponerme al día "del corazón".

Tenía que consultar algo y me topo con... casi me da un yuyu cuando abro un e-mail, me ha dejado el ánimo muerto, pero por suerte, tenía el color ya puesto en el pelo.

Regreso puntualmente, ji,ji, "me da igual lo que piensen" les respondo, a mi edad ya me la soplan muchas cosas, y venga, que si quieres champú tal revitalizador cual... no les pregunto cuál es más barato pero casi, ahí te clavan 3 euros por un chorro de cualquier extra.

Paso por la tienda de al lado, la semana pasada creo recordar vi un vestido que me pareció fresco y después del gasto en el estanco y en la pelu... "lost to the river"... no, ese vestido no estaba en mi talla, pero no veas la de cosas que sí y el descuento es muy jugoso -rebajas ilegales- en una colección que conozco (es catalana). Para qué ir al centro a pelearse por una camiseta, me he comprado seis que al parecer no encogerán hasta el pecho como las que tenía, presionadas hacia arriba por mis michelines. Y alguna cosa más, claro... no me arrepiento demasiado de lo que firmo, encaja con mi presupuesto para rebajas y me he llevado bastantes prendas. Me importa todo un carajo, todo menos parecer una persona decente, en la siempre relativa apariencia, y eso ya sabemos que sólo se consigue con dinero, a determinada edad.

Qué amable la dueña recomendándome un anticelulítico, se ha quedado de piedra al ver que mi barriga no tiene ese origen... y acto seguido, "usa una braga de esas" (me enseña la suya)... de las de Bridget Jones, sí, tengo una por ahí.

Resultado: cabello peinado y teñido, y ropa para todo el verano sin tragarme colas en probadores. A cargo de la paga extra.

Y al del mail, que le den. No, no es un single.

Mañana, Dr., deje de comunicar, please.

***

Fin de semana con House M.D.

Fin de semana con House M.D.

"Es muy buena", eso me decían todos, hasta mi madre, de quien puedo fiarme para estas cosas. Pero a mí no me da la gana ser esclava de un día para encender la tele. Y menos, engancharme a algo.

Soy más salvaje. Me bajo un montón de episodios y me los trago en tres o cuatro días. ¿Fue el martes pasado cuando quise verla? Pues no me acordé de ello. Ahora me dicen que ya no la emiten ya, pues vale, seguiré bajando. Ahora me interesan más los "Sí, ministro", que nadie tiene, con esa sí reí, con House me siento pensativa y no río a carcajada, aún así el visionado intensivo ha sido muy satisfactorio.

Un par de notas hipocondríacas acerca de un par de achaques míos que salen por ahí, pero bueno, de algo hay que morir y no me matará el TB, me niego. Es mucho mejor que ER, opinión personal... la veía de uvas a peras y ya no sabías quién salía o había roto con quién, esas son las que ve House para "concentrarse", ja, ja.

Me gusta ese tío y ese personaje, siempre me gustaron feos y este es muy inteligente. De loco no tiene un pelo -y ese parece ser el atractivo de la serie-, o yo estoy loca, porque seríamos buenos amigos. 

¿Y un psiquiatra?, sería la hostia tener a House de psiquiatra.

Si alguien conoce a un tío como ese, que me lo presente, plis. Realmente, es mi tipo.

*** 

Jornada rara

Jornada rara

Asomo en mi cuenta "single" de msn. Saludo a otro single con el que vamos charlando hace dos o tres semanas con calma y sin prisa por quedar. Quizá nunca llegue el momento, a saber.

Se conecta desde el trabajo, y en su día me contó dónde trabajaba y cuáles eran sus funciones. Me resultó muy familiar la cosa salvando distancias, así que tomé distancia del tema una vez él supo que yo tenía nociones y le pregunté cómo se las arreglaba para fumar, o cómo puede estar tan histérico sin hacerlo.

Todo vale cuando intentas conocer a alguien, su actitud ante el trabajo es una faceta importante, pero llevada a la saciedad, cansa. No hubo una segunda cita con quien en su día llamé "Mr. Excel", hace años de eso ya, porque me amargó la cena... me contó todo acerca de su trabajo y de su instrumento favorito, y me aburrí la leche, aunque tomé notas.

Hace días que este tío está de los nervios. Y me cuenta esos problemas, de gestión. Y hoy, mientras me cuenta el marrón concreto, acabo mandándole un excel. Me lo agradece muchísimo. Siempre vieron más cuatro ojos que dos, no hay mérito en eso, y siempre me gustó trabajar en equipo.

Me queda una sensación rara en el cuerpo. He trabajado, pero no demasiado a gusto, tenía pocos datos, en especial antecedentes, pero a un proceso descontrolado -por no decir que todo se ha ido a la mierda- pero está en marcha y con fecha de ejecución en rojos, lo puedes coger por donde quieras y hacer brainstormings a ver por dónde le metes mano.

Este hombre es una buena persona, es muy agradable, se preocupa por que todo salga bien... Pero está al límite, y ya le han dicho que acabará mal con tanto estrés.

No le he contado a dónde me llevó a mí eso. Me recordó a mí antes de explotar.

Me cae bien, ha confiado en mí, pero no sé si mañana quiero volver "a trabajar". Hasta una ventana en msn me puede llevar a una reunión de trabajo y ambos olvidarnos de que estábamos "tomando contacto", tanteando una cita.

Trabajólicos. No sólo singles, demasiados casados. Y muchos bipolares, tan perfeccionistas.

Brainstorming, tormenta de ideas, lo que menos me conviene. Ahora agradezco no tener todos los datos o no me los hubiese sacado de encima a estas horas.

P.D. He recordado la serie de posts del "Insomnio raro". Debería vivir en el campo y dedicarme a la jardinería, y no bromeo, pero una de dos: o es demasiado pronto, o es demasiado tarde.

***

El pajarito maníaco

El pajarito maníaco

Ya he contado alguna vez que cercana a la ventana que ahora miro, hay una repisa. Allí gusta permanecer un pajarito, que empieza pronto, a eso de las ocho de la mañana, a piar, cantar y esos sonidos que hacen ellos.

Ayer el tío no paraba. Me dije: o está en celo, o es una pájara, por qué no, el caso es que podía adivinarse que estaba en celo. Si le llego a meter mano, lo amordazo.

C. me sugirió que le obsequiase con unas miguitas de pan. La verdad es que no lo había pensado y me pareció una excelente idea aunque inmediatamente temí una invasión de hormigas, que son unos bichos muy pero que muy listos. Pena me dio acabar con una hilera que entraba por otra casa directa a un armario donde en su interior moraba una caja de galletas.

Pajarito, que así lo voy a llamar, ahora mismo me va despertando junto al café. Hoy he dormido unas siete horas, no está mal del todo después del trasnoche involuntario ayer.

Toca hacer una lista llamada Tengo Que. Como si no lo supiese, pero es un gustazo ir poniendo marcas al lado de lo realizado.

Tengo que buscar imágenes para el blog, por ejemplo, pero la prioridad hoy la tienen otras cosas.

Poco a poco.

***

EGKE

EGKE

Los madrileños abusan bastante de ese hablar, "arrastrado" me dijeron, donde un "es que...." no es pronunciado así, sino "egke".

Habla que también tienen en otros lugares de la península, incluso en ciertos puntos de mi tierra natal.

Pues ahora yo digo EGKE no hay derecho y soy una desgraciada con sus buenos propósitos, y compruebo, denuncio o me lamento en este momento:

- Que me quería tomar las pastillas a las 22 y estar dormida a las 23

- Que hablo en pasado porque hoy resulta que hay fútbol

- Que no es cualquier partido sino la final de la Champions

- Que no juega cualquiera, sino el F.C.Barcelona ("més que un club")

- Que no paro de escuchar "degde" diferentes casas vítores.

- Que desconozco si las ovaciones, incluso fuegos artificiales, son a favor del Barça o del contrincante. Viví varios años encima de un bar "del Madrid" y el follón era de locura ya, no sabías quién marcaba.

Y lo bueno del caso EGKE todo esto me importa un pimiento.

Y lo malo del caso EGKE que los tapones para los oídos tienen un límite de decibelios muy bajo. Tendré que comprar "de los fashion" a 4 euros, a ver si eso me libra del Barça la próxima vez, ya que no me libro ni en Madrid.

EGKE quiero dormir.

 

P.D. 23.30, al parecer acabó todo pero no. Un cumpleaños en la zona botellón cercana a mi casa. Hoy los tapones van a trabajar...

P.D.2. 00.12. No sé de qué me quejo, pues ha ganado el Barça y por eso se callaron. En Barcelona hoy sí que no se duerme, habrá pirotecnia hasta que se cansen o se acaben los cartuchos. Espero que los de Canaletas, punto de reunión, se civilizen y no sean triste noticia mañana.

*** 

Se decreta el día sin voz

Se decreta el día sin voz

Lleva dos días preparándose el tema, sin querer. Cada vez me molestaba más el ring-ring sin cesar y he descubierto que no tengo ganas de hablar por teléfono.

Estoy bien. Ahora que no cojo llamadas, mucho más tranquila. Llevo todo el día sin hablar, desde que he cogido una llamada y me he dado cuenta de que no podía hablar ni mucho menos escuchar a alguien.

Quiero estar tranquila, conmigo misma, descansar la cabeza de todo lo ocurrido esta semana, recuperar fuerzas psíquicas.

He dormido mal estos días, me han ajustado la pauta para que concilie mejor el sueño. Y han sido días duros, de los que descanso.

Ya estoy recuperada, pero sigo disfrutando del silencio. Incluso mi pajarito se ha ido. Oigo otro, un poco más allá.

*** 

Cambio de armario

Cambio de armario

Hoy "me he caído" de la cama a las 6, menudo día me espera de sueño o de bajones. Precisamente ahora, cuando no tengo problemas para despertarme pronto "para ir al trabajo", no trabajo. Ayer fue el "Día del trabajo", sí, ya sabemos que con menos de 1000 euros no se vive en una ciudad con una familia a cargo, y encima con contratos temporales. El sueldo mínimo hace reír y más cuando el empresario dice "te pago lo que dice el gobierno". Hace años que se persigue el despido libre, y lo conseguirán. Cosas de leer un poco el periódico, me parece que cada año es lo mismo y tengo un dejà vu.

Ahora me tomaré las pastillas de la mañana y me esperan dos horas de reloj de nube mental. Gran perspectiva. Ojalá duerma algo más, o soy mujer zombi el resto del día.

La primavera ahora ejerce de tal en forma de días soleados, y el punto de aire justo que resulta agradable al rostro. Buen día para pasear toda la tarde, y a eso he quedado con otro "colgado" que ha permanecido en la ciudad. Hoy es festivo en Madrid, y la noticia del día será la operación retorno de todos los puentes, víctimas de accidentes, etc.

Noto mucha más tranquilidad en las calles, por supuesto. Es fiesta, pero en mi calendario todos los días son iguales. A veces, los festivos quedo con amigos, pero con la llegada del buen tiempo también ellos suelen salir de Madrid, y aunque me han invitado, he declinado. Soy mala invitada, mejor anfitriona. Me descolocan mucho los cambios, y me pone nerviosa la sola idea de ir en coche y toparme con un atasco de estos.

Me voy a negar a salir "de cañas", aunque aquí es la forma por excelencia de "socializar". Tanta cerveza sin alcohol y el tapeo me dejan con un kilo de más, y bastante poco sigo la dieta ya. Es improcedente del todo beber una infusión cuando la gente va pidiendo rondas de cerveza y se come chorizo, por decir algo.

No me arrepiento de no haber salido estos días de la ciudad. Cada día para mí es un reto vivir sola y apañármelas para comer bien, sin excepciones, pues rompen rutinas que siguen ahí esperando a hacerse un hueco definitivo.

Estoy aprovechando para empezar con el cambio de armario, guardo algún jersey aunque los nativos ya van en camiseta corta. Casi todo lo que tengo ha sido comprado hace dos años o menos, pues cuando empecé a engordar me quedé sin nada. He perdido algo de peso, no era difícil partiendo de la condición de foca y con un cambio de fármaco. Al parecer, el que tomo ahora engorda menos, pero hay que trabajar más, pues dos años ya son suficientes para plantearse que la figura puede mejorar.

Está mal visto estar gorda, o peor que te tomen por embarazada. Aunque en la intimidad, muchos confiesan ser partidarios de la belleza de Rubens. Lo malo es que ya no se llevan esos ropajes que otorgaban gracia a esas modelos, que insinuaban curvas y no las enseñaban.

Estoy reinventándome en cuestión de vestimenta también, sí. Una amiga me lleva de compras, me asesora, y acabo con cosas que nunca imaginaría, pero acordes a mi edad y tienen un punto informal que me gusta por lo nuevo, aunque cuando veo los trajes, se me van los ojos.

He cambiado mi peinado también, harta del mismo hace año y medio quizá. Espero no estar convirtiéndome en una fashion victim, de outlet (género de otras temporadas rebajado), pero victim. Ya me han comido la cabeza para que me maquille...

***

Cosas que pasan entre amigas

Cosas que pasan entre amigas

Cosas que pasan cuando le enseñas a tu amiga lo que has comprado en el outlet a 9 euros:

"Te sobran al menos cinco kilos"

Sí, claro, mi perfil no cuadra demasiado con según qué ropa que de todas maneras iba a ponerme si la ocasión lo requería.

Me ha medido perímetros, pesado y anotado todo en una libreta, donde por supuesto, ha consignado una dieta. La semana que viene, otra vez control. Le he preguntado si llevaba mucho tiempo sin hacer esto, pues es doctora en medicina. De repente ya no tenía una amiga sino al médico en casa, y como tal se ha despedido, "recuerda el contrato".

Llega justo a tiempo para aprovechar que ahora tengo hambre a las horas correspondientes, y me voy a hartar de fruta y verdura según el plan. Precisamente, la fruta que más a gusto como, el plátano, está restringido ahora.

Y... DOS HORAS, caminar dos horas al día. Sacaré el podómetro de su escondrijo. Ya estoy imaginando rutas.

Me ha hecho firmar un contrato: hasta que no baje esos kilos, me ha prohibido comprar más ropa. Eso ya me lo había prohibido mi tarjeta, pero bueno.

Valdrá la pena, en verano es más difícil esconder el michelín y no estaría mal aceptarme sin un ápice de complejo.

Prohibido chocolate... eso ya lo veremos.

Lo haré porque me conviene. Porque si ya empiezo a cocinar ("cocina siempre a la misma hora aunque no tengas hambre") más vale que coma cosas sanas, lo que ya tenía presente por el colesterol. Pero me da algo de coraje que finalmente sean razones estéticas lo que cambien mis hábitos.

Cuidado, que esto lo tenía ya dicho por el psiquiatra, el peso tanto como salud como por autoestima ante el espejo, pero hoy ha caído del cielo el cómo hacerlo.

Para eso están las buenas amigas. No todo es hablar de trapos y de hombres, aunque ha vaticinado que ligaré mucho con esa ropa.

*** 

P.D. El reloj del blog marca una hora menos. Son ahora las 21.25 y ya he cenado, verdura, sí. He colgado el post y me he puesto a cocinarla. No es tan difícil hacer cosas, una vez ya no son el Everest, sólo que a veces necesitas un empujoncillo. 

*** 

Vacances

He desaparecido unos días, allí donde me llevó el viento. Me conectaré pronto, porque lo bueno... no dura.

Aunque no me sientan demasiado bien los cambios, ya sean de colchón o de rutinas en general.

Nos vemos pronto, los días pasan volando.

Sanseacabó

Sanseacabó

Sanseacabó. Ya no tengo averías en casa, al parecer, y si las hubiere, esperarán meses. Qué tortura, dos técnicos a la vez, pero ya acabó y por hoy doy finalizado el día "activo", por no sobrecargarme. Si ayer no hubiese descansado, hoy me hubiese encontrado fatal. Igual me paso de precavida y ya soy capaz de soportar más carga "de la vida cotidiana", pero prefiero no arriesgar, no de momento.

Sanseacabó. Mi segundo libro, de 200 páginas, terminado, pero otro desastre. La elección prometía, el principio también, pero de nuevo a mitad del libro estaba leyendo por leer, pues ya no me interesaba. Ahora caigo en que ni siquiera recuerdo el final, aunque también es cierto que ya había tomado las pastillas cuando lo terminé. Antes de guardarlo, releeré esas dos últimas páginas. Por cierto, la traducción horrible, ya me comentaron mis amigos traductores que el trabajo ahora ha cambiado mucho y realmente no es placentero encontrarse con errores.

Ensayo-error. Volvamos a ello y al final acertaremos. 

Esta vez voy a lo fácil, facilísimo: Isaac Asimov. Lo devoré a partir de los 14 años. Si falla, tendré que pensar... no me atrevo con Groucho y Woody Allen, porque no soportaría no reírme. Seguiré con ciencia-ficción. El Asimov tiene 373 páginas, menos en realidad, letra grande y poca chicha en ellas, pasarán rápido. Voy a ello, con la sensación de que ya he leído ese libro, pero hará de ello tantos años que me parecerá nuevo.

Contaré las páginas leídas al final de la semana, ya que no me molesto en apuntar las horas que paso leyendo, que en realidad sería lo que debería anotar. Contaré libros y veré si sigo en la tónica de empezarlos ilusionada y acabarlos medio asqueada. Lo que importa es que recupero el hábito, sin ganas, sin placer, pero he acabado dos libros ya, y no dejaré de leer, lo haré a diario, ahora un tanto obligada, más tarde, como solía hacer de niña, a escondidas cuando mi madre apagaba la luz.

*** 

TENGO QUE II

TENGO QUE II

Ha llovido mucho desde que narré una fiesta en dos posts (3/12/04, sobre hechos del 2003), y el primero fue sobre el maldito TENGO QUE, tenía que ir a una fiesta y antes de eso, mil cosas más, y ese TENGO QUE acababa con mis nervios. Esta expresión la entendemos todos. Acabar con mis nervios para mí es tener un ataque de pánico. Eso sí que sólo lo entienden los que lo han padecido, o los que lo han visto en otra persona. Yo intenté explicarlo en ese post. Es horrible, muchas cosas lo son, y a no todas puede acostumbrarse uno, aunque visto lo visto... pastilla y a esperar a que pase el temporal.

Hoy se turbó la paz en el castillo acristalado de esta princesa. La vecina es inofensiva, por voyeur que resulte. Lo que me fastidia los nervios es el teléfono. Primero no venían, luego un pez gordo les dio una orden de trabajo urgente y volvieron a llamarme. Vino el operario. Mientras estaba en lo suyo, llaman otros técnicos para ¿mañana? Sí, mañana está bien, sólo que por favor me llamen antes de venir (pienso en la ducha antes de que lleguen). Se va de casa el otro con la firma y... me quedo tiesa. El estrés, qué poco hace falta para que el estrés me deje postrada.

Descanso, intento relajarme y que el cuerpo, mi cuerpo físico, responda, pues no me quedan piernas ni para bajar a por el tabaco que empieza a escasear.

Despierto, justo a tiempo de recibir otra llamada. ¿Todo bien? Sí, todo magnífico, esto es eficiencia. Sin decidirme a limpiar lo poco que ha ensuciado la avería, por debilidad pura y dura, vuelve a sonar el teléfono. El tercero en discordia, también quiere venir mañana. En mi estado "ya me rindo", porque no recordaba para nada que venían otros, le he dicho que sí.

Pasen, pasen todos, y que me dejen en paz de una puñetera vez.

Cuando TENGO QUE hacer algo, maldita sea, en esto no hay quien avance, me quedo hecha una braga.

Y lo triste del caso es que yo no soy la que tengo que salir de casa a un lugar extraño. Sólo tengo que abrir la puerta a un técnico, y me fastidia mucho que estas pequeñas cosas de la vida me dejen jadeando. Pero peor será demorarlo, pues ese TENGO QUE me perseguirá y empeorará las cosas, y eso me lo dice la experiencia de estos meses, pues tengo demasiadas cosas pendientes de las que me olvido demasiado a menudo, o un TENGO QUE me obliga a cancelarlas y posponerlas.

Antes, antes hubiese temido el momento, pues hubiese estado profundamente dormida. Por suerte ya no temo a despertar tardísimo, sé que estaré levantada cuando me llamen, porque antes... antes le hubiese tenido que pedir a alguien que viniese a casa. ¿Ahogarse en un vaso de agua? No, tampoco es eso, el ataque es otra cosa. Pero temía a obligaciones por la mañana, por miedo a no despertar. Pedía horas tardías a médicos, por ejemplo. Sigo haciéndolo, por esa costumbre de tantos años.

Jadeando, a punto de perder los nervios. Respira sin hiperventilar.

Estas reparaciones han de acabar ya, si puede ser mañana, porque TENGO QUE ir al médico a por recetas.

*** 

Los calendarios son de la Casa Batlló, "la casa azul" la llamaba, uno de los tesoros de Barcelona. Me traje uno de Barcelona en enero, pero no sobre Barcelona.

¿A qué día estamos?

¿A qué día estamos?

Eso le preguntaba ayer el protagonista de mi nuevo libro a un transeúnte. Eso me pregunto yo muchas veces, ahora que no trabajo y me cuesta ubicarme entre semana. El fin de semana, excepto este por diversas razones, suelo ver a algún amigo. Y todavía sufro algo "la depre de los domingos" por la tarde y noche, como hace años, debe ser un hábito emocional, quién sabe.

Esta mañana (oh, no) el cielo se ha vuelto a encapotar. Quizá venga el fontanero, quién sabe pues la semana pasada me remitió al día de hoy, y estas cosas me dan rabia porque una cosa es estar en casa por tranquilidad o quehaceres, y otra estar esperando a un mensajero, un certificado, o un fontanero.

Esta semana quiero hacer trámites y gestiones, y empieza algo mal la cosa, con amenaza de lluvia y amenaza de encierro "a la espera de". Es pronto para llamar a nadie para confirmar, así que me tomo el café y las pastillas de paso. A ver si no me dan sueño, pues hay días en los que me rindo y duermo una o dos horas más después de la toma. Es curioso cómo apenas acuso la toma de la noche, después de muchos meses ya puedo decirlo, pero el último cambio de pauta reforzó la toma durante el día, y o me acostumbro, o me acostumbro.

El planning de tareas durante la semana es muy flexible, a no ser que tenga un compromiso como una cita con el médico. Espero al fontanero antes de pedirla, por cierto, pues en tres días me quedaré sin una pastilla y empiezo a necesitar esa y otras recetas. Puedo estirar el plazo acudiendo a mis reservas, que para eso están, la toma de uno o dos días que me acompaña cuando salgo a más de (por ejemplo) medio kilómetro de casa por la regla del "nunca se sabe" y porque así me lo aconsejaron "al principio de los tiempos".

A las nueve, falta un cuarto de hora, empezaré a hacer llamadas. Comunicarán, ya me sé la historia. Se impone paciencia, para hoy y quizá para más mañanas.

Soy mujer de asfalto, no veo el espacio "el tiempo" en las noticias, y no sé si lloverá, cosa que alguien del campo tendría muy claro. Quizá no, porque oigo trinar de pájaros. Ya asoma la vecina curiosa tras su cortina, y no sé por qué lo hace desde esa ventana y no desde otra que le ofrecería mejor paisaje. Vale, sigo en pijama, ya debe haber hecho cuentas de los que tengo. Cuando la veo escrutando mi apartamento, de vez en cuando le devuelvo la mirada y vuelve al interior de sus cortinas.

Escribo rápido, pero el tiempo parece haberse congelado, todavía no son las 9 pero ya noto una nube en mi cabeza. El otro día le decía a a un amigo, que me miraba casi con pena porque me dio fuerte la cosa y estaba drogada, que no puedo quejarme, que ese mal momento pasa y el resto del tiempo es para mí, mucho más del que quisiera mucha gente, el que me cuesta llenar ahora que no trabajo. De ahí que la lectura sea muy importante, incluso la escritura, porque no veo la tv y eso mata las horas.

Las mataré esta semana con los trámites. A esta hora, todavía no son las 9 (maldición) ya podré salir a la calle, y ya me tomaré las pastillas una vez regrese a casa.

Espero a las 9... y ahora no puedo leer el libro que empecé ayer.

P.D. 9.16. Hoy no vendrá el operario. En el ambulatorio comunican, cómo no. Tenía que haberme tomado las pastillas ahora, o más tarde una vez en casa. A ver si aprendo mejor, lo que me falta... no sólo a tomar pastillas, sino a retocar fotos.

***

Objetivo: libro

Objetivo: libro

Ayer, no acabé el libro por poco. 249 páginas, eso se acerca mucho ya a mi ritmo de antaño. Me faltan dos capítulos. Casi me rindo hacia la mitad, me parecía un tostón y ya empezaba a retroceder párrafos por no haberlos leído o a avanzarlos, para que el tostón avanzase también. Hechas estas pequeñas e inevitables trampas, me dispongo ahora a acabar el libro, menos de 50 páginas que con suerte me durarán lo del café.

Se dice que la primavera es la estación más bonita en Madrid. Supongo que esto es válido para tantos otros lugares... Pero hace dos días que luce un sol espectacular y una temperatura muy agradable. Dicen que todavía falta lluvia, pero por favor, aquí no otra vez...

En Barcelona, el lugar de paseo dominguero de toda la vida son las Ramblas, o lo eran en mi infancia, cuando en los barrios no había espacios para el paseo. Aquí no hay "de eso". Aquí se acude a la multitud de "el Rastro", lo que no me apetece en absoluto. También se va al parque del Retiro, y lo prefiero lo más silencioso posible. Investigaré otros lugares concurridos en domingo, por curiosidad, no por acudir a ellos ahora mismo. Creo que bajaré a la calle sin alejarme demasiado de los pajaritos cantores.

Eso, si cuando acabe el libro, no me engancho a otro... no estaría mal, por otra parte. No sé manejar varias rutinas nuevas al mismo tiempo, es muy difícil priorizar cuando me esperan platos por fregar, la ducha, el libro, bajar a por pan y dar el paseo, y ya se me ocurrirá algo más que debo hacer. Tomar las pastillas, decidir el momento y cómo encajo esa toma en esas tareas. ¿Buscar fotos para el blog? Tarea que ocupa el último lugar en esa lista ahora mismo, luego ya veremos.

Son las 10.21 en mi ordenador y no tengo las ideas claras todavía, es más, se me están amontonando y empiezo a agobiarme. El día puede dar un vuelco en el momento más inesperado, cualquier llamada de teléfono, lo que sea. Pues a lo que sea iremos. Que lo paséis bien.

***

Son las 14.30. Sin saber cómo, he hecho casi todo lo que debía. Acabo de terminar el libro, tras la comida, y lo importante es que lo hice, no qué leí, porque acertar a la primera en algo que te plazca es improbable, sino que ya acabé de hacerlo, y en la última página, como solía, he marcado frases y anotado palabras nuevas. Me ha costado mucho llegar al final, notaba cómo en vez de acrecentarse mi interés, éste se perdía.

Me está invadiendo el sueño, pues a pesar de la llegada del buen tiempo o quizá por ello, no duermo demasiado bien. Retirar un nórdico es una decisión que de momento no voy a tomar, aunque despierte de madrugada a veces empapada en sudor. Le temo más al frío del amanecer. Es pronto para escoger un nuevo libro, y tengo más de cinco horas de sol por delante para volver a leer o salir a la calle. El sol marca y ha de marcar mis días, pues ayer me tentó la noche, como antaño. Hace mucho tiempo, meses, que no salgo de noche, y aún así, de vez en cuando echo de menos una pista de baile. Y debo pensar en el sol, y en apagar una luz cuando los ojos ya no puedan seguir más a la letra impresa.

***

Shhhh

Shhhh

¡¡Estoy leyendo!!

Ayer, 176 páginas, tomé las pastillas, y llegué a las 200 justas. La novela tiene 495. Hoy la acabaré, seguramente. Y cogeré otra. Quizá sólo sea un espejismo de fin de semana. Me da igual, estoy disfrutando como una enana. Fue un placer detener la reproducción de los discos de U2... que viva el papel impreso.

Shhh... estoy leyendo. Y mi pajarito ya ha venido a la ventana, ¿le gustará el olor a café? Me gusta tenerle ahí, es un buen pájaro cantor. Y no tengo aquí esa novela, por cierto, "Maestro cantor" de Orson Scott Card, una delicia de la ciencia-ficción que debería salir -si no lo ha hecho ya- de las librerías "del ramo".

P.D. Blogia no ha hecho el cambio horario. Son las 8, no las 7, "me caigo" de la cama pero no tanto.

Good Morning Manzanares!!!

Good Morning Manzanares!!!

El cielo todavía guarda tonos rosáceos. Me tomo el primer y único café permitido con cafeína. Como cada mañana casi, dudo acerca de tomar ya las pastillas o esperar hasta las diez. Si me las tomo ahora, quizá haya suerte y a las diez empiece a estar despejada.

Me ha apetecido REM de buena mañana, me he despertado con el estribillo "it’s the end of the world as we know it..."

No es hora de hacer según qué, estoy levantada pero dormida al mismo tiempo. Ayer me puse un "cartel" en una hoja de una libreta, hoy tengo que hacer algo importante y eso decide que tomo las pastillas más tarde.

Es una hora de dudas, qué debería hacer y cómo lo extiendo en el planning de hoy.

El café y REM me despejan. El cielo no amenaza lluvia, por fin, y estoy pensando en la conveniencia de salir a la calle a dar el paseo del día a estas horas, en cuanto el café obre su efecto o de lo contrario me atropellarían y yo sin enterarme.

El disco de REM es tan pirata que todavía no ha sonado la canción y no sé dónde está, pero, o es raro en mí o estoy cambiando, no tengo prisa por escucharla.

El rosa está desapareciendo ya del cielo. Los vecinos de enfrente, cortinas y persianas, usan luz artificial. Qué raro que la mujer no haya asomado para verme en mi hábitat. Ya estoy acostumbrada a que sin disimulo alguno mire hacia mi casa, que tiene todo abierto, como en su día escribí en el post "luz y taquígrafos".

Se dice: "de Madrid al cielo"... 

Qué bostezo acabo de dar.

***

Salir de la hibernación

Salir de la hibernación

Qué agradable resulta sufrir un lumbago y no una depresión.

Qué maravilloso es compartir un domingo con amigos, reunidos ante un cocido madrileño.

Qué descanso, tener el PC apagado.

Es sólo "la resaca" del lunes, vienen todos los momentos buenos del fin de semana, y los vivo de nuevo a la vez que quedo a la espera de nuevos acontecimientos.

Ha entrado ya la primavera por fin, y sentada por primera vez este año en una terraza, periódico en mano (no lo leí, pero se intentó) y unas cañitas Sin acompañada por el lector del suplemento dominical, volví a mirar al cielo y suspiré ante el pensamiento de que estaba viva, que me interesaba más contemplar los árboles, plantas, gente, a la luz, y disfrutar del aire y del sol en el rostro que lo que pudiese aportarme ese periódico.

No ciclé como aquél día en mi primer ingreso. Tuve la sensación de que la hibernación invernal estaba llegando a su fin, que pararía de llover, y que la próxima ronda en una terraza simbolizaría de nuevo ese renacer.

Mi amiga M. dice que todos sus amigos "solteros divorciados etc" sólo tienen primavera y verano, quizá tenga razón también en mi caso. Es más duro ser single en invierno.

Qué descanso, olvidarse completamente de que una tiene una enfermedad, de relacionarse con gente que no tiene por qué saberlo.

Qué sentimientos más contradictorios para un lunes.

Ya no hay excusas, el cambio de horario nos tuvo tontos a muchos ayer, pero hoy hay que celebrarlo ya.

Ahí está el mundo, sin miedo. Sin miedo, se dice pronto. ¿Qué animal no sale de la hibernación un poco aturdido?

¿Se busca vuelo o se buscan ganas?

¿Se busca vuelo o se buscan ganas?

Miro vuelos. Están bien de precio. Fijo fechas. Es muy fácil llenar la agenda de una semana en Barcelona, de hecho estaría menos tiempo del necesario, pero el justo para mi salud mental, que consiste básicamente en estar en mi casa, que se encuentra en Madrid.

Tenía las fechas seleccionadas ya, al mejor precio por supuesto, pero no le he dado al "continuar". De repente me ha venido el olor de la cabina del avión. ¿Claustrofobia? No. Excusas. No tengo ganas de ir. Ni ayer ni hoy. A ver mañana, porque no he de dejar pasar esas tarifas.

No comment.