Carne de Psiquiatra



Blog bipolar para adultos

Temas

Archivos

Enlaces

BIPOLAR

Otros


Se muestran los artículos pertenecientes al tema Eutimia en libertad condicional.

David Lynch, lo último en mi botica de somníferos, y lo que no debo hacer con la pauta del psiquiatra

20091022144520-perlas.jpg

 

Otro folio en blanco. Otra noche fuera de la cama, a pesar de haber puesto sábanas limpias. No pico mis propios anzuelos. Fue involuntario, lo prometo. Al menos, la víctima fue el sofá, y la espalda descansó mejor, y el cuerpo tomó las pastillas cuando debía.

Oigo las campanas de las diez, y llevo cinco horas despierta. Mi pensamiento ayer noche fue el de ver la antigua serie "Twin Peaks", en busca de la canción "Go" famosa, el primer single de Moby. Sin querer, me había encontrado en youtube con los vídeos de fans del concierto del Palau de la Música, y estuve un buen rato rememorando el evento, así que se me ocurrió la idea de bajar la serie y verla en V.O.S.E., pues en su día no la había seguido. Cuándo dejaría de ver la tele, me pregunto.

Que nadie piense que no me gusta David Lynch. Recomiendo a todo el mundo una entrañable película y la última que vi de él, "Una historia verdadera" ("The straight story", 1999) donde un viejecito recorre medio país con un tractor.

Que nadie me pregunte demasiado a qué me dedico de seis a nueve y media de la mañana, cuando sé que mi vecino ha despertado. Escucho música mientras (...) le "doy a la tecla", incapaz o por falta de equilibro o por estar patosa o por el ruido de otras tareas, pues nada me salva de los efectos secundarios todavía a esas horas. Nadie nunca entendió que pudiese ponerme delante de un ordenador cuando el resto de mí fallaba. Pues sigo haciéndolo.

 

. . .

 

He de escribir todavía a mi psiquiatra, pero me falta lucidez para ello. Recuerdo haberle expresado en su día el objetivo de tener algo de "mano ancha" para medicarme de alguna forma o con algún fármaco algo así como dependiendo de mis necesidades, sin una pauta estricta.

Menudo error, he comprendido.

Hay cosas que uno ha de entender por sí mismo, aunque hayan pasado los años.

La pauta ha de ser cerrada, estricta.

Porque es la única forma de medir su eficacia de visita en visita.

Si algo no funciona, y se nota rápido, más si hablamos de un fármaco nuevo, siempre se puede retocar por teléfono o en urgencias.

Pero si no funciona cara a cara, a la primera o décima pregunta, es hora de cambiarlo. Y, a ver, cómo se valora o cambia la dosis de algo que uno ha estado retocándose como si de maquillaje se tratara.

No, no es posible, no es adivino, y para los menos escépticos, diremos que no tanto.

Llevo algún tiempo, y es el dato que me falta para escribirle, tomando el doble (me la subió) y ahora veo que ya no sirve al propósito tal aumento, por razones que ahora tampoco puedo enumerar, pero hay más de una. Es lo que he de decirle. Si me la hubiese quitado por mi cuenta, hubiese hecho una burrada.

. . .

P.D. 1. Y a ver si esta noche acabo de ver ese primer episodio, o no. En mi cama, lado izquierdo reservado.

P.D. 2 . Perdón por las erratas, luego lo reviso (editado: sin revisar, salvo posdatas). Tampoco hay fotos, a saber en qué ordenador está el archivo y no me dan mucho tiempo para el blog, eso es terapia (lo de no darme manga ancha para escribir). Y no os metáis con mis lugares de dormir, por favor.

22 de octubre: colgadas fotos en los posts de todo el mes.

***

11/09/2009 10:34 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

La vida es aquello que nos ocurre mientras no podemos planear el futuro

20090812092034-future-next-exit.jpg

La vida sigue. La mudanza está llegando a su fin. Me molestan los achaques del cuerpo. No me deprimen más que al resto de la población. Eso quiere decir que, en efecto, estoy mejor del "coco".

Como dice Roberto, somos personas con una enfermedad. Una más. Se nos manifiestan otras, crónicas a veces, y necesitamos de médicos internistas, reumatólogos, cirujanos... como todo hijo de vecino.

Hace falta un poco de eutimia para disfrutar de la vida. Estabilidad. Ahora que estoy en este punto, es cuando lo entiendo algo más. Dejar la montaña rusa atrás cuando ella nos abandona por fin, levantarse por las mañanas y tomarse las pastillas como quien se pone el cacao en la leche, sin acordarse siquiera para qué son. No pensar siquiera en el Trastorno, porque no nos hace ningún bien empezar el día con la idea en la cabeza. Insisto, esto, cuando se está bien. [Cuando se está mal, el mismo TB se encarga de recordarte que estás bien jodido. El blog está lleno de esos despertares malditos, no, las pastillas no son como las del dolor de cabeza, no te quitan un episodio del TB ni siquiera momentáneamente, pero ahora no estoy hablando de ello].

Aprovecha tus buenos momentos. Olvídate entonces del TB. Sé "normal". Llama a alguien para quedar, porque necesitas vida social. Intenta relacionarte con los tuyos, hablar con tu familia sobre cualquier cosa, que vean que existes de vez en cuando en vez de estar siempre mirando al techo o absorto en el ordenador, como hacías antes.

. . .

Pasa la vida, lo sé porque he perdido meses, incluso años, en mis depresiones. Se quemó incluso parte de la "última" juventud: me han salido varices, un ejemplo tonto de lo que es envejecer sin darte cuenta de ello. Ahora me miro, y debo aceptar que tengo 20 kilos de más, problemas serios por ello (qué decía antes de los médicos), y debo plantarles cara, mientras sigo con algún síntoma de depresión. Problemas que no deben vencerme: ahora he de hacer un esfuerzo para no volver a "quedarme dormida", para despertarme luego con otros 10 kilos y no verle ya solución a ese problema, y hundirme por ello de nuevo para salir a saber cuándo, y cómo, en qué estado físico, envejecida y enferma del cuerpo más todavía.

No planeé el futuro mientras estuve mala, no planeé porque no pude vivir ese presente, porque no me sentía viva, y me importaba un bledo vivir o morir, simplemente sobrevivía mientras el tiempo, desaprovechado, pasaba.

Es hasta agradable despertar de ese estado, pero es desagradable hacerlo y darse cuenta de que no resulta en plan "la Bella Durmiente", bella ella, que ni siquiera perdió tono muscular en su descanso centenario.

Llega ese futuro deseado, llega algo parecido a la eutimia, y ya no eres la de antes, antes ya es el pasado por definición, el ahora eres tú tras el sedentarismo y la dejadez. Y has de pagar esas facturas.

Si no me cuido ahora, no tendré un futuro donde haya salud de verdad. Salud física, de la que depende mucho la mental.

***

Imagen: http://magyarok.ch/forum/viewtopic.php?f=4&p=64173

Primer domingo

20090402101115-palacio-de-ferias-y-congresos.jpg

Domingo en mi nueva residencia, despierto tras la tercera noche. Hasta que Madre no me lo recuerda, no cambio la hora. Es decir, como me ha despertado un pajarraco al cual no estoy acostumbrada, a eso de las siete de la mañana, resulta que he dormido poquísimo.


Hay poco tráfico, pero desde el salón lo oigo todo. Por el contrario, desde el dormitorio sólo oigo pajaritos. Definitivamente, mi nueva casa es muy bipolar.


Me devano los sesos pensando en la mudanza. Y en todos los gastos que conlleva el cambio. Ayer le digo a L. que esto es más caro que casarse, y asiente. Desde el cyber donde cuelgo el post, pues la única red que pillo está por supuesto encriptada, consulto empresas de mudanzas. Creo que llamaré a un par de las "grandes" y un par de las "pequeñas" para comparar presupuestos (edito: me está ayudando Mariló en la tarea).


Trasladar los enseres, cuando piensas en cuántos tienes, no va a ser fácil de forma "casera", contando con amigos que conduzcan una furgoneta. Me ahorro pedir favores, a cambio de no ahorrar, pero igual no es tanta la diferencia y nadie se hernia con las pesadas cajas, libros, un PC de sobremesa, ropa... hago un pequeño inventario en un folio y me asusta tanta cosa, y me pregunto cómo lo hice desde Barcelona, y lo sé: en cada viaje, una maleta o dos extras con mis cosas. Poco a poco, llené la casa, y ahora no es viable la misma operación.

Limpiar la vivienda nueva tampoco es moco de pavo. Voy con cuidado, que la espalda no es tonta. Quiero dejarlo todo, o todo lo que pueda, ya listo para meter mis cosas. Este trabajo, me estoy dando cuenta, me proporciona otra magnífica excusa para no ducharme ni salir de casa. He hecho tres intentos de meterme en la ducha pero de camino me paro y hago cualquier otra cosa (edito: lo conseguí). Hago la cama, por ejemplo. Esto es nuevo, y espero que se consolide, pero he de salir, no puedo dejar que esta casa vuelva a ser una prisión.


Ayer llovió, y mi ánimo también se puso a llover, cosas que pasan y seguro entendéis. Casi se me cae todo encima, pero qué haces Blue, este salto a otra ciudad y comunidad autónoma es cosa de valientes y tú eres una miserable cucaracha (las habrá aquí, en verano?) incapaz de hacer nada sin ayuda, y te da miedo instalarte aquí donde conoces a tan poca gente. Claro que si todo va bien, y hago mis deberes marcados por la terapeuta, pronto entraré en sociedad y por lo menos compartiré algunas horas a la semana con otras personas.


Dos de mis nuevos vecinos tienen perros (...). Me la presentó, aunque soy incapaz de recordar su nombre. Se me tiró encima, juguetona, y creo que llegó a darme un lametón en un ojo. No protesté: mejor llevarse bien con esta vecina, que suele asomarse a la ventana, con lo que la veo a menudo. Al final acabarán gustándome los perros. Ahora salen los dos chicos, el de abajo al parecer tiene dos bichos pero no son de los que molestan. Menos mal, imaginad dos perros de noche aullando y los malditos pájaros por la mañana, no podría dormir.


Este lugar, no daré más detalles de su ubicación, es un nuevo reto. Aquí los vecinos se conocen, hablan cuando coinciden. Toda una novedad para mí, acostumbrada al anonimato de la gran ciudad. Es un pequeño pueblo, y me pregunto si daré la talla, si no me pondré en evidencia como cuando llegué aquí, dopada por completo por un Seroquel que tomé para dormir en el AVE, donde no se puede fumar como recordaréis, donde una lo pasa muy mal y sólo quiere despertar en destino. Pero dos niñas traviesas impidieron ese descanso, de forma que cuando conocí a mi casero iba drogada hasta las cejas. Lo que se dice entrar con buen pie, vamos.


La ansiedad ante el cambio existe, pero es del tipo "no pastillas extra, pero muy alta en nicotina".


Todavía no he contratado línea telefónica. Hablo con mis amigos por el móvil con cierta precaución, y hablo con vosotros ahora.


Saludos desde Málaga.

***

Salto II

20090326070841-rayuela.jpg

Este post debería ser más largo, contener más argumentos, pero seré breve a pesar de lo mucho que debo contar.

Llevo cuatro años y un mes en Madrid.

Por muchas razones, hace tiempo, desde el verano con Henri en su dúplex, me planteo cambiar de residencia.

Y está casi decidido ya. Tengo una maleta casi hecha.

Estoy inquieta, tengo miedo al cambio, pero cambio es lo que necesito.

Abrir otra etapa en mi vida, cerrar la que me trajo aquí.

Lo único que puedo hacer es mejorar, si no... apaga y vámonos.

Eso sería volver a Barcelona, ciudad que sí me mata en sentido literal.

Me voy lejos, pero cerca, cerca en tren, cerca en avión, de mis seres queridos.

Calculé este punto cuidadosamente, debo estar bien comunicada y contar con infraestructuras tales como buen transporte público y hospitales.

Mis amigos me apoyan y ya están prometiéndome visitas pronto.

Yo me apoyo, creo que tomo la decisión correcta.

Padre me apoya, dice que soy mayorcita.

Siempre me gustará Madrid, y eso no va a cambiar.

Pero sí he ido cambiando, de la misma forma en la que me dejé el pelo con mis canas... pequeños cambios que anticipaban uno más grande.

Y una tiene vértigo cuando salta, y me siento como cuando preparaba las maletas para venirme a Madrid, tenía miedo en el cuerpo, esa incertidumbre. Y recuerdo a Kidam diciéndome: malo, si no tuvieses miedo.

Estoy cuerda. Algo depre, pero cuerda, no he perdido la perspectiva. En depresión no se pueden tomar decisiones, no repentinas, y me justifico explicando que este cambio se iba gestando hace mucho tiempo. Circunstancias lo han agilizado, y para allí me voy, en principio para poner un pie y en primer lugar ver si es un lugar donde no me mataría, cosa que es más prioritaria que un buen colchón para mi espalda dolorida.

Pero la primera impresión fue muy favorable. Al igual que cuando involuntariamente me planteé quedarme en Madrid, tuve esa sensación de que podría pertenecer a ese lugar, no sé por cuánto tiempo, eso nunca se sabe.

Y no engaño a nadie si digo que tiemblo mientras escribo esto, no sé si por el insomnio, no sé si porque estoy peinando la casa para intentar no dejarme nada en este primer viaje.

Es lo que ocurre cuando tu vida va a cambiar de rumbo. Les pasa también a los novios cuando se casan, tengo entendido, aunque no recuerdo que ése fuese mi caso.

El dónde, a efectos del blog, ahora es lo de menos. Hasta que no tenga los dos pies allí, no vale la pena dar nombres.

***

Brevemente:

- No he tenido tiempo de deshacer la maleta

- No paro

- Salgo (me sacan) a la calle

- Apenas he estado sola desde que llegué

Aunque lo tenga todo mano por hombro, creo que lo mejor que me ha podido pasar es que algunos Amigos no permitiesen que me encerrase en casa.

Internet? Sí, lo hay, pero reconozco que estoy usándolo a la par que el agua para ducharme... buenas señales, diría.

Me ha costado un poco dormir 8 horas seguidas pero ya estoy en el buen camino.

Me siento mejor, espero (cuántas veces lo habré dicho!!) recuperar la rutina que me permita dedicarme un par de horas al día al blog, es decir, la media cuando me pongo a escribir.

Ahora la cabeza me bulle... de actividad, hay cosas reales por aquí que reclaman mi atención y esta vez sí noto su presencia, y ahora mismo, mientras no me saquen otra vez de casa, me voy a fregar los platos (he cocinado, sí).

Quizá parte de la depresión se haya quedado en el AVE...

***

Feliz aniversario

20080302004745-beso.jpg

Hace tres años, a estas horas me encontraba en el compartimento de coche cama de señoras del Talgo nocturno Barcelona-Madrid que ya ha pasado a la historia... ya tenemos alta velocidad.

Aquí estamos, seguimos, en Madrid.

***

02/03/2008 00:14 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Eutimia en libertad condicional

20071201112250-rss.png

Desde que mejoré, bajé de la montaña rusa y el episodio mixto por fin remitió (enero 2005), considero que estoy en libertad condicional, y así lo he expresado repetidas veces. Uno de los temas de este blog es éste, precisamente. Bien, es parte de mi argot.

Un inciso en el pasado

El año 2003 de hecho fui a parar dos veces a casa de mi madre, y la primera no tuvo que ver (directamente) con el trastorno bipolar. Reina de corazones rotos no soy, pero sí la de los huesos quebradizos.

No me podía valer, esa es la verdad. Pero duré tres días con ella, porque me volvía loca cual animal enjaulado. Mi bienamada independencia era eso, lo más importante en una vida donde sólo había trabajo y ya poca vida social. Me di cuenta de que sola no podría, y decidí contratar ayuda doméstica. No podía ni lavar un plato, físicamente, con eso lo digo todo.

Es difícil encontrar una asistenta que conozca un amigo y no esté ocupada ya. No se dejan las llaves de tu casa a cualquiera. Si bien estaba de baja, mis cambios horarios hacían que muchas veces -como ocurrirá hoy- sea ella quien sepa que no he dormido, o la que me despierta. Me recomendaron a una señora: un colega de internet, menudas referencias, pero tenía una urgencia. Me costó un dineral que ciertamente no me podía permitir, pero la independencia se paga cara. Madre y mis amigos estaban ahí, que conste, pero dos veces por semana era necesaria esa ayuda.

Fin del inciso

Al volver a Madrid tras casi dos meses fuera, en casa de Henri primero y luego con Madre, estaba un poco en las mismas. El cuerpo está castigado por el sedentarismo, el alma por la depresión, y todo se mezcla en un círculo vicioso. Esta vez tuve la suerte de que la asistenta de M.Amèlie tenía un hueco semanal.

No me avergüenza reconocerlo. Volver a casa fue tomar conciencia de que había estado dos meses sin obligaciones (salvo facturas, claro). Porque si bien intento echar una mano allí donde vaya, lo hago movida por el ser una invitada algo útil o no ser un mueble inútil, según cómo se mire. Pero aquí cada mota de polvo es mi responsabilidad. Y cuando me he encontrado bien (recuerdo alguna buena racha), no sólo todo estaba en orden: incluso he planchado.

En depresión, no puedes tener tanta responsabilidad. Yo, desde luego que no. Por eso he contratado ayuda. ¿Me lo puedo permitir? Esta depre me está costando cara. Pero la indisposición no es física ahora, sino mental. ¿Una montaña de platos por fregar? Son el Everest.

El desorden y la suciedad no benefician el ánimo para nada. Pago dinero, para disfrutar en la medida de lo posible de la condicional sin que se me haga tan penosa, y para eso está la paga extra. Pero también me incentiva que mi casa vaya recobrando equilibrio, de forma que desde hace un par de semanas empiezo a hacer tareas.

. . .

Cuándo se pierde esa condición

Esta semana me llegan dos noticias tristes. Una de ellas, una recaída de uno de mis colegas bipolares. "El resorte". El ansia suicida. Una ingesta de pastillas compulsiva. Un no puedo más, un grito que de madrugada no todo el mundo puede escuchar. O no estás ya para hablar con nadie. El caso es que lo haces sin esperar un mañana. Y digo recaída porque despertó.

Un día ingresado con lavado de estómago cortesía del hospital. Y pérdida de libertad: por narices, ha de permanecer en casa de sus padres hasta nuevo aviso. Se ha retrocedido un tanto, podría decir, en el camino, pero nadie dijo que fuese recto. Y cuando pensaba en él, me decía: ahora está bien, a ver si puede volar un poco hasta que... por si... eso. Será un volver a empezar, en mínimo de semanas.

Arresto domiciliario en domicilio paterno. Pero mejor que un ingreso en un psiquiátrico. Bueno... esto es muy tajante, y como no estoy de acuerdo conmigo misma, lo abordaré otro día.

Me siento apenada y solidaria. Tengo el mismo resorte, dormido pero sé que es parte del trastorno bipolar. Y lo tienen tantos otros: se nos va la pinza (cuánto tiempo sin decir eso, ja, ja). No sé cuántas oportunidades se tienen cuando uno se reengancha al club de los suicidas vivos. Ha sido su cuarta vez en ese abismo. Esta vez el final no es del todo infeliz. Está en chirona, pero vivo. Pero aunque todos le digamos cuánto le queremos, que nuestra vida sin él no sería la misma, él se encoge de hombros. Ya lo sabe, pero no pudo detener el resorte. Y el despertar, ver el panorama, es más que deprimente.

Muchos no lo entienden. Hasta te tratan como a un chantajista de la peor especie. Hay que vivirlo, y hay que morirlo.

Levantarse tras la caída, ser una mala hierba, y medrar hasta que nuestro psiquiatra emita veredicto.

Y no olvidar que bajo la ley del péndulo, le puede pasar a cualquiera, porque es trágico salvarte de ti mismo.

***

Con la depre en la maleta

20070923195714-krafwerk.jpg

Tras pensármelo dos meses o más de electro plano por depre veraniega, escapé de Madrid. Del modo habitual: maleta hecha a toda prisa, y para Atocha (y tuvieron que ayudarme). Antes de medianoche, ya había llegado a la costa levantina.

¿Qué hay en Levante? Poco me interesa la playa. Aquí me recibe H.

De esto hace una semana y tres días.

Lo de vivir a 600 m. sobre el nivel del mar no tiene nada de malo. Sí lo tiene llegar al 0. Pasé algo más de un día mareada, por la tensión.

Han ocurrido cosas, sí. Vine por motivos muy justificados, y ya veremos cuándo acabará esto.

Lo interesante es la convivencia de dos bipolares. Cómo está por un lado la psicoeducación de manual, y por el otro la realidad.

Y nuestros ánimos.

Mejor sigo en otro post. Me ha costado mucho arrancar para colgar éste.

***

15/09/2007 15:52 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Y ya van dos años

Hace dos años me instalé en este mini-apartamento.

Nunca había vivido tanto tiempo sola.

Echo de menos la convivencia. Parece que no, pero marca unos ritmos y rutinas el mero hecho de vivir con alguien. Esto es muy bueno para la salud del bipolar.

Como le sucede a otros en mi situación, separados también, me siento más gruñona y menos dulce. Menos dispuesta a perder territorio.

Creo que mucha gente se engaña: la situación parece envidiable ("haces lo que te viene en gana"), pero esta "libertad" no deja de ser triste, no cuando tu sombra es la soledad y estás perdiendo habilidades básicas de relación.

*** 

Dos años y tres meses en libertad condicional

20070602172805-retrovisor.jpg

Del diario personal de Blue

2 de junio

A los dos años y tres meses...

Blue, vives sola. Así lo decidiste. Ya no querías compartir piso. Ya no tenías edad para ello, aunque los elevados alquileres demandan dos sueldos para vivir con dignidad, o tener calidad de vida para permitirte ir al cine. Además, o eras muy mayor, o la gente quería que tuvieses trabajo para no estar por casa todo el día, o te ponían pegas por fumar, o quien alquilaba tenía perros o gatos. Muy difícil, encontrar compañero/a de piso. Lo cierto es que has compartido piso más con hombres que con mujeres. Esto no le hacía ninguna gracia a tu familia, muy en la línea clásica del que bajo el mismo techo, hombre y mujer son pareja.

La suerte quiso que encontrases un alquiler de los que aprietan y ahogan, pero no del todo. Un piso con luz, anti-depresiones le llamaste en su día, y realmente la agorafobia tan amiguita de la depresión resultaba menos dolorosa con una ventana abierta a, por ejemplo, las puestas de sol. Muchos días te acompañó tan solo el cielo de Madrid.

Necesitabas estar sola, pero a veces te abrazabas a una almohada con fuerza. Te faltaba algo llamado cariño y amor, y no has tenido mucha suerte. Es más, ya has tirado esa toalla. Poca cosa hace falta para que un hombre te rechace: no trabajas, y no lo haces por tener una invalidez, y encima por "enfermedad mental". No se entiende, ni mi amigo M. lo hacía antes de caer en su primera depresión. Rechazar entendido como descartarte para convertirte en pareja. Es de sabios reconocer, aunque con dolor, que la soledad es tu destino, y quizá encontrarás a algún compañero de viaje, pero para escapadas cortas.

Tienes amigos, aquí y allá. Intentas no pedir favores para no ser una carga. Sólo una madre puede hacer algunas cosas por ti.

. . .

Mi madre y yo pasamos por un buen momento. Creo que iré con más frecuencia a Barcelona, con el deseo de que ella venga también de vez en cuando. No pienso en volver, pues aquí he empezado a hacer esa buena cara que todos celebran. Y pienso seguir intentando sonreír cada día. Y si vuelvo a Barcelona, ojalá lo haga con ya todo el pelo cano y unas hermosas patas de gallo.

He renovado demasiadas cosas desde que vivo aquí. Aún conservo ropa que usaba en el 2002-3 y cada vez siento más ganas de deshacerme de ella. Ya no me pertenece, no a mi "ser actual", pero en su día la guardé porque resistió al aumento de peso. Y en mi memoria, que es muy emocional, algo se revuelve ante sin ir más lejos, una camiseta de algodón. De mi ajuar no tengo queja, del que me fueron regalando mi madre y mi abuela. Eso me sigue perteneciendo, pese al divorcio.

Todavía no tengo claro a qué me dedico. Eso sí me duele. Me costó mucho asumir que no podía trabajar. Aún recuerdo la discusión que tuve con la psicóloga que me valoró cuando tramitaba la minusvalía: al final, me dijo con palabras cariñosas que no podría volver a hacerlo. El 2004 fue espectacular. Y acabé con una invalidez permanente absoluta, lo cual fue una buena noticia (tenía medios), pero mala (va a ser que no necesitarás trajes). Pero empiezo a verlo todo lejos, ya pasado. Lo peor pasó. Vivo tranquila.

Tengo un cachorrillo que mantener, se llama "Carne de Psiquiatra". Le dedico mucho tiempo y medios. Tengo una recompensa, y es que me satisface ayudar a otros. Sé lo que otros se han volcado en mí, y si no me desestabilizo en el intento, lo cual ha ocurrido, procuro ayudar. Tengo tres canas y media para hacerlo, y una historia de "estoy mejor" para contar, y dar esperanza. Esperanza fue lo que me dieron, y a eso me aferré, y aquí estoy para contar que esto es posible. Aunque mi vida haya cambiado tanto.

Y vendrán más cambios. La pauta farmacológica que tomo sigue su evolución. La medicación, me recuerda H. siempre, me sienta mucho peor que a él, y a otros. Recuerdo con trauma el acomodarme a todas las pastillas que he tomado, las fuertes, los neurolépticos o antipsicóticos. En julio de 2006 la cosa fue de película con un nuevo remedio. Ahora tengo otro, y sé que me van a caer, pero no sé por dónde, todavía, tras dos tomas. Y no seré ingenua, seguimos probando medicamentos, y no sé cuándo el psiquiatra valorará que ya firma con esos resultados. Que yo hubiese firmado estando con alta ansiedad, depre y agorata, lo hacía porque recordaba lo peor, 2003-4. Pero llevaba demasiados años mal, y lo estoy pagando por falta de diagnóstico adecuado (10 años de manual, ciclando), y ¿qué voy a hacer? Obedecer ahora, pues se ha demostrado que esa disciplina ha dado buenos resultados, y lo primero soy yo, y mi salud.

No bebo ni siquiera cerveza sin alcohol, ¡con lo que me gusta el agua de Vichy!. Ahora con el buen tiempo, supongo que saldremos más, a las terrazas, a unas rondas. Agua, y de vez en cuando, una cola descafeinada, o un trinaranjus. Hay quien pretende "reformarme" y sacarme de casa de noche a tomar una copa. Realmente, vale la pena ver al personal que se mueve en la vida real, los que luego te encuentras colgados de una "web de amistad y amor". Pero sigue sin irme el asunto, aunque sea muy "tranqui". No recuerdo la última juerga con baile hasta las tantas. Cuando empecé a engordar tanto, se me pasaron las ganas de "lucirme" en la Noche.

Sé que estoy de mejor humor porque la calle ya no me es ajena, ya no miro por la ventana con eso de "esto no es para mí" que me caracterizaba. Recuerdo buenos tiempos aquí en casa, cuando planchaba incluso, y fue pasajero. En estos momentos, tampoco la plancha me es ajena.

Cambié de look. Cosas que pasan en Barcelona... la última vez que me lo corté así, creo que fue en el 98, pero me lo dejé largo de nuevo. Melena, y normalmente recogido. Ahora es muy corto, pero el peinado recibe buenas críticas. No me cuesta tanto lavármelo, lo que es de celebrar, claro que ya no se queda tanto en el sumidero y no me siento mal por ello.

Tengo que aprovechar que estoy mejor de ánimo, que estas cosas se tuercen pronto al menor contratiempo: tengo muy baja la tolerancia a la frustración. Ir a revisión de médicos que me esperan: un reumatólogo, por ejemplo. Y no sigo nombrando asuntos pendientes, porque cuando lo haga, quizá lo publique, no antes. Los buenos deseos son más volátiles que el humo que rodea esta casa.

Me siguen animando a que escriba. Creo que me compraré una pluma. Pero empiezo a notar, no sé si será la nueva pastilla que tomo hace dos noches, algo de temblor en las manos. Ese efecto secundario, es de los que siempre he temido, y espero que no vaya a más.

Me siento bien, a gusto conmigo misma a pesar de esos kilos, y de mi falta de memoria, y mis torpezas. Ya tengo edad para mirarme al espejo y decirme "esto es lo que hay".

Todo lo libre que puedo sentirme en esta libertad condicional, que está siendo bien valorada por sus resultados. Es condicional, porque hay algo llamado Trastorno Bipolar ahí para quitármela sin previo aviso, pero sigo cuidándome.

 

21 de mayo

Dos años, dos meses, y dos semanas. Ha pasado todo ese tiempo desde que empecé a estabilizarme y me vine. Es una fase interesante, porque en realidad no estás del todo centrado pero poco a poco vas aterrizando, conforme tu nueva vida tras el diagnóstico y ese tratamiento que tarda tanto a veces en funcionar lo hace posible.

En libertad condicional, porque la familia no tuvo que venir a buscarme a Madrid. Porque no he vuelto a ingresar. Ni a depender de terceros para sobrevivir.

Con trastorno bipolar, nadie está a salvo, y mucho menos de recaer. Pero he ido superando los baches. Las oscilaciones siguen ahí y soy consciente. Oscilo como las hojas de otoño, ya sea por el tiempo que haga, por las hormonas femeninas, o por factores ambientales. Mis emociones siguen siendo lo que me hace vulnerable y debo protegerme también, como lo hago del sol con las gafas.

Me ha ayudado mucho cambiar de ciudad. Espabilar es más difícil si tienes un plato de comida cada día en casa de tu madre. Un montón de gente todavía se aferra a eso a edades avanzadas, y no están enfermos. Por comodidad, por calidad, por síndrome de quiero volver al útero materno. No es que yo sea valiente, es que tengo edad para vivir por mi cuenta desde los 25, y lo pasé mal al tener que ser cuidada por mi madre año y medio.

No es que quiera, pero creo en lo de la inmersión, es cuestión de tener la mente abierta. Ya tengo mentalidad más madrileña. Sé lo que se siente cuando se sale de la ciudad y con ese ancha es Castilla, la libertad. En Barcelona, con el mar como horizonte, ir hacia el interior produce cierta claustrofobia psicológica.

 

19 de mayo


En la entrevista con el psiquiatra, no se mencionó la palabreja eutimia. Prefiero hablar de estabilidad, y no de El Dorado. Cierta estabilidad, que compensar esa balanza tristeza-felicidad no le es fácil a ningún humano, y qué decir si se consigue a base de fármacos que todavía no se conocen y a cada uno le sientan diferente.

La mía se ha realizado a la baja, que digo yo. Síntomas de depresión me acompañan, y la agorafobia es el estrella. A veces, factores ambientales me colocan en la posición correcta, con ánimos para la vida cotidiana. Quizá por unas horas al día me sienta así, y si voy a ver la puesta de sol en estos días en los que anochece a las diez me siento directamente Feliz, algo eufórica quizá, pero también con gran paz interior. Si uno hace algo extraordinario en su rutina, con el ánimo de lograr escapar de la rutina, derecho tiene a un momento de felicidad que llamaremos euforia. Euforia es el lado maníaco del asunto, y eso, todo el mundo lo conoce, aunque no tenga el trastorno bipolar. El problema es que el bipolar sabe demasiado, y por eso le dicen que está enfermo: no es normal estar así durante días o semanas.

En esa depre tan aburrida, esa falta de color en la vida, la compañía es muy beneficiosa para mi ánimo, pero prefiero vivir sola, porque es difícil convivir con alguien que puede indisponerse a diario. Que te dice que no en el último momento cuando te esperan para ir al cine, a una cena... porque se queda tiesa con un ataque de pánico.

Lo que tiene la depresión es que tu vida es austera: no comes, no sales, vegetas. En cambio, en la calle, te dejas 5 o 10 euros rápido en un bono de transporte, un café, un botellín de agua, una revista o yo qué sé. Es más barato quedarse en casa presa de la agorafobia.

Uno de los cambios en la pauta que me extendió el psiquiatra el pasado lunes pretende subir mi ánimo, eso para mí es una buena noticia aunque sé lo que hay. Que es jodido, casi contraproducente, dar antidepres a un bipolar I, porque te llevan al otro lado rápido. Pero el riesgo de viraje está calculado, si no por el resto de pastillas que tomo para machacar a ese antidepre (es así la cosa, antagonistas), porque yo sería la primera en enterarme.

No es suficiente con tener conciencia de la enfermedad. Hay que conocerla en ti. Saber quién eres en el espejo, y conocer también a tu sombra. Mis pródromos o síntomas iniciales están casi todos por escrito. Y si yo no los noto, hay quien me avisará, que para eso están los buenos amigos, para decirte las verdades aunque duelan. Porque si no me daría cuenta, estaría en un mundo tan feliz como irreal, y quiero seguir "normal", aunque eso signifique depre.

Hoy, primera toma de la nueva pastilla. Soy la reina de los efectos secundarios adversos. No volveré a leer el prospecto, que cayó en mis manos hace meses, pues de mi psiquiatra recibí explicaciones claras acerca de lo que me esperaba. Es lo que hay que hacer: no leer, sino preguntar.

Me agarro fuerte, porque pueden venir curvas.


30 de abril

Ha pasado mucho, mucho tiempo. Dejé Barcelona, decidí volver a empezar en demasiados sentidos.

Por muchos cuadernos de rutinas y bipolaridades que escriba (estoy moviendo posts desde "Vida cotidiana" hacia allí, con calma), esto parece una pesadilla de eterno retorno.

La sensación es la de dar marcha atrás y adelante con demasiada frecuencia. Cuando me llevo mejor con la ducha, descuido por ejemplo tareas domésticas. Cuando me pongo a despejar papeles que van acumulándose, lo hago en pijama, sin duchar. Cuando me quedo sin tabaco soy capaz de bajar, tomando carrerilla y ánimo, aunque sea en chándal. Un solo insomnio me deja toda la semana atontada. El día que paseo más de un kilómetro me parece que subí al Everest.

No es posible, o sólo a semanas o días, llevar una vida normal o pseudonormal. No estoy demasiado satisfecha. Nada, de hecho. De nada sirve tatuarse cuatro cosas básicas, por una razón u otra al final voy a ver demasiados platos por limpiar.

Todos estos hábitos o ausencia de ellos son los que interesan al psicoeducador. De nada sirve la estabilidad si tu vida oscila entre el tener o no una botella de leche para cuando te quedas sin a medianoche, cuando te la tomas. Los hábitos no han de aparecer y desvanecerse, no, han de ser parte de ti y punto.

He dado esquinazo al tema demasiado tiempo, el justo para que me coman las fobias y la insatisfacción. No es un tema de medicación, pues desde el principio del tratamiento todo me ha sentado mal y (no por hipocondría) tengo efectos secundarios.

Una lectora, bipolar, me dio hace tiempo el teléfono de un psicólogo en Madrid. Hará un año que lo estoy valorando, y creo que ya es hora de reconocer que necesito ayuda profesional. Más psicoeducación, porque mi psico de Barcelona no tiene "competencias", fuera de mi entorno, y así me lo hizo saber con honestidad el año pasado.

***

Reportes a Madrid

20070518184446-cine-casablanca.jpg
Fragmento de mail-tostón del martes
 
 
El otro día asistí a una conferencia de un psiquiatra yanki. Me dejó fascinada. (...) Ya te contaré. El caso es que ya tenía previsto desempolvar mis archivadores de idiomas, [ella] va a ayudarme, y vamos a ver si aguanto el tirón en plan autodidacta, con algo que se llama tesón, o disciplina, y ejercitar la memoria. Al parecer, mi memoria puede mejorar y ahora viene lo que todos queríamos saber.
 
 
Hay cambios en la pauta, un nuevo fármaco que empezaré a sufrir en mi casa (Madrid), pero si funciona, valdrá la pena. Y sí, necesito terapia de manos de un psicólogo, realidad de la que estaba escapando hacía ya un año. Ahora me lo he de tomar en serio y ver cómo lo combino con mi economía.
 
 
Lo cierto es que "firmo" y eso me repito constantemente, firmo incluso con esa depresión subyacente que intentaremos atacar (por ahí van los intentos de mejora en el tratamiento), que me tiene harta ya por su duración, cosa difícil con un trastorno de ansiedad. Está la cosa relacionada, depresión-ansiedad, así que iremos viendo qué pasa. Firmo, porque sé qué es estar mal, no valerme por mí misma en absoluto, y después de dos años y dos meses, incluso sola en Madrid, estoy orgullosa de lo poco que he conseguido, que en realidad es mucho: he dejado de "matarme".
 
 
Desaparecieron las ideas suicidas salvo una vez y gracias a toda la terapia que me he chupado, superé esa crisis. Hubo otra crisis en la que pasé mucho miedo, fue en un fin de semana y gracias a mis amigos, que se quedaron a dormir en casa, también superé. Sólo necesitaba saber que había alguien ahí, y simplemente cogerles de la mano un momento me aliviaba del terror. Pero nada comparado con eso, terror en la mente a diario, ese Vértigo que le llamo ahora, en Barcelona durante 2003-4. Ya te digo: FIRMO.
 
 
Pero como bien dices, sobrevivir no es vivir. Firmo con sobrevivir o así lo he hecho hasta ahora. Vivir es un oficio algo más complicado, y tú sabes mucho de él. Yo reconozco que lo olvidé. Pero las rehabilitaciones no son fáciles, todo es lento, el tiempo en psiquiatría es como en geología (y esta frase, es mía).
 
 
Al estar en otro lugar, al dormir en colchones extraños, me siento algo rara, desubicada, pero te digo una cosa: me siento con algo parecido a Felicidad. Igual estoy con un tornillo flojo, pero eso es humano, y hay que diferenciar, gran charla tuve ayer con eso, lo humano de lo patológico, y como tal tengo todo el derecho a estar contenta sin que tengan que chutarme una pastilla. Mi problema es que la cabeza me va rápido, y eso no es normal, no es neurotípico...
 
 
(...) Voy de cita en cita con mi gente, y necesito mis descansos.

***

Foto casera: en ese cine de V.O. estuvo Bagdad Café unos siete años en cartel... cosas que pasan en Barcelona.

 

Polònia, primera nit: vergonya barcelonista en començar la campanya electoral

20070531025610-polonia-equipo.jpg

"Polonia, primera noche: vergüenza barcelonista para empezar la campaña electoral"

Parecía bruma pero quizá sólo fuese humedad lo que me encontré. Llego con dos noticias: una, empieza la campaña electoral. Sólo un "alcaldable" sigue el -desfasado ya- rito de pegar un cartel con cola usando una escoba, y todos están muy retocaditos. Ay esos años 80, qué entrañables.

La otra es que el Barça ha perdido. Con el Getafe, mare meva! Y un 4-0, una vergüenza!!! qué tristes lo dicen todos!!! Me muero de risa. "El Barcelona bordea el ridículo" es el titular que ahora aparece en www.elperiodico.com. Me alegro por los del Getafe, que jugará la Copa del Rey. No sé mucho de fútbol, pero estas cuestiones de moral colectiva me hacen mucha gracia y que muchos catalanes estén con mal cuerpo... ja, ja.

Lo mejor: acercarnos al mirador de Montjuïch y ver la ciudad de noche. Es genial que a mi madre le guste hacerse allí un cigarrito.

Qué bien, todavía no me he rayao. Voy a dormir en una habitación que me trae muy malos recuerdos y con la que he tenido muchas pesadillas aún viviendo en Madrid. Ya veremos.

Me siento bien, los hechos son emocionantes.

No es mi intención hacer la crónica completa de mis aventuras y desventuras en "Polonia", pero hay cosas que ahora chocan a esta ciudadana empadronada en Madrid, que ya empieza a entrar en el rollo de la inmersión... ondia!

. . .

"Polonia" es como se denomina por ahí a Catalunya (polacos a los catalanes), y así se llama el programa de sátira política en la televisión catalana.

***

11/05/2007 00:17 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Notas varias con los ojos medio abiertos, un café vertido y la maleta abierta

20070510143158-agenda-pluma-y-cafe.jpg

Ayer por la calle, todos en manga corta, y yo con un abrigo negro hasta los pies. Buena forma de pasar inadvertida.

Media hora después de desahogarme a solas por temas personales que no escribo aquí, me viene la regla: las anomalías emocionales se deben a algo, y no me acordé de mirar fechas para estar pendiente.

Había llegado a casa muy cansada y encima me topé con las luces encendidas (al asegurarme de que las apagaba, así las dejé), no me había acordado de poner en marcha la lavadora... qué mal humor. Y estaba en blanco para escribir las notas. A saber cuándo prepararé esa entrevista, a veces necesito horas. Y no puedo llegar en blanco a la consulta.

Tengo la maleta por hacer y todavía no he metido lo que más me importa: las notas para el psiquiatra. Lo del cumpleaños es lo lúdico, pero en realidad voy a "la ITV".

Me he levantado bien y al parecer de buen humor, pero los despistes amenazan mi tarea porque ya llevo dos: no he roto nada, pero sí derramado: ale, a limpiar. Con ese lumbago que tiene la menstruación. Tómate un comprimido de paracetamol... a ver si es suficiente.

Viajo entre semana porque con la minusvalía, y con ese grado de disminución estampado en un papel de mi comunidad autónoma, tengo derecho a la tarjeta dorada Renfe y por tanto a un descuento del 40% en el tren, lo que es de mucho agradecer. Del 25% vi, sa y do. El precio del billete de ida sin el descuento: 65 euros. Ya, hay vuelos baratos con antelación, pero lo barato sale caro. En tren el trayecto es de tan sólo cinco horas y mejorará con el AVE.

No sé cuándo volveré. Lo que tengo seguro es que antes de lo que debería, pues no creo que aguante mucho. No sería la primera vez que estando allí me digo: quiero ir a casa, y mi casa está a cinco horas. Menos mal que soy de las que ni hacen la cama en casa, ni deshace las maletas fuera. La última vez, me fui a la estación a ver en qué tren podía salir, sin reserva y días antes de lo que tenía previsto. Recuerdo mi llegada a medianoche a casa, aaaaah mi casa, con pena por no haber visto a algunas personas especiales, pero hay prioridades y la primera es mi salud. La agenda, a tomar por saco.

Sé ya por experiencia que en Bcn visto mucho más informal. Para qué llevarse unos zapatos con un poco de tacón. No sé qué llevar porque tengo muy poca ropa en realidad pero el armario lleno de lo que ya no puedo usar por talla, todavía no me he desprendido de todo, dificulta las cosas. Y todavía no he hecho el cambio de armario. Ya plancharé allí, que ahora estoy muy torpe y me quemaría.

Por experiencia también sé que el bipolar es un animal de demasiadas costumbres, y se raya a los pocos días de estar fuera de casa, lo sé por mí y por otros del sector más de 40 al que hace mucho tiempo pertenezco ya aunque no los tenga ni los aparente de lejos. Las depresiones envejecen, y la gente al hacerse mayor se aferra a sus hábitos y entorno, tenga o no el trastorno.

De nuevo estaba empezando a sonreír, y sé que allí estaré seria. Los madrileños igual duermen menos, las estadísticas lo dicen, pero estoy convencida de que ríen más que los catalanes. Cómo tomarse las cosas serias a broma, es todo un arte, tan a broma que enseñes patas de gallo.

- Tengo que hacer una lavadora.

- Ah, ¿te dedicas a fabricar lavadoras?

Este tipo de tonterías me provocan la carcajada. Todavía uso ese "hacerlo todo" tan catalán, aunque mi acento, lo noto al hablar catalán ahora, se ha castellanizado muchíiiiisimo.

No tengo ganas de ir, esta es mi casa y me pongo mala no sólo por salir, sino por ir allí. Hace muchos años que no viajo por placer, y hace dos años que salvo una excepción a Cantabria, todos mis trayectos han sido a Barcelona-Barna-Bcn. Si a eso se le puede llamar "vacaciones", pues para mí sólo es así porque me gasto una passsta. Sólo en telefonía móvil doblo la factura cuando viajo.

Estoy alta, altísima en nicotina, y no me dejarán fumar en 5 horas. Espero dormir, si es necesario con una pastilla extra.

Y sigo con mi colección de despistes: ya sabía yo que me dejaba algo para la lavadora. Pero estaba previsto y tengo tres listas por aquí con tareas de lo más variado.

Ale, nos vemos allí, estaré conectada. 

P.D. Para madrileños: voy a ver el mar, chinchad. Desde Tarragona ya, las costas del Garraf: hay que viajar en ventana lado derecho.

*** 

10/05/2007 11:41 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Colgada del puente

20070430144052-flechas.jpg

En Madrid es fiesta también el 2 de mayo. Hoy es laborable, pero puente. Lo de siempre: atascos a tutiplén, y la ciudad medio vacía. Quedamos los colgados.

No me planteé planes, porque como ya he dicho alguna vez, estoy jubilada pero no tengo vacaciones. No, no tengo vacaciones cada día tampoco; si estuviese bien, trabajaría, y si tuviese dinero, también sería otra cosa. A veces casi envidio a los trabajadores que esperan estos días con ilusión: recuerdo cuando yo también la tenía. Para mí todos los días son iguales y sólo los disfruto si salgo a dar un paseo, sola o no, y casi más cuando voy sola porque me digo: lo conseguí. Pasarlo bien, ya es lujo asiático, si no hay efectos secundarios ni ansiedad y la anhedonia se va un rato de mi cabeza por decirlo de algún modo. Demasiadas condiciones.

Mi madre me propuso, y me lo pagaba, un viaje de cuatro días este mes pero decliné: no tengo salud para eso y no quiero amargarle la fiesta. No me gusta que la gente esté pendiente de mí porque si me encuentro mal dos o tres veces al día, eso es lo que harán, con razón.

En fin, se quedan en Madrid cuatro colgados entre los que me cuento. Ayer [sábado] sentí una bienvenida paz interior que me dejó en casa, sin tirarme piedras por esa agorafobia pues era del todo consentida. Hoy debo espabilar, salgo con R. en unas dos horas y estoy en pleno bajón; ayer no importaba, hoy sí.

Admiro a la gente que trabaja, y también admiro la actitud de R. Él se ha propuesto vivir con la bipolaridad como algo que no va a destrozar sus planes. Lo hará tanto si se encuentra bien, como si no. Esto no ha de detener la vida normal.

Creo que yo llegué a pensar así en algún momento, lo sé porque la última vez que lo recuerdo así no está demasiado lejana en el tiempo y mi ánimo creía que tener una vida satisfactoria era posible a pesar de todo. Quizá entonces no hubiese declinado ese viaje, quizá entonces me sorbería los mocos pero saldría hoy con él. Ahora me veo rendida, me temo que me estoy rindiendo pues sólo salgo a vivir cuando me veo capacitada por salud.

Sé lo que es salir un día y quedarme tiesa por efectos secundarios o por ansiedad, sé que la gente que está conmigo lo pasa mal entonces, y yo más, no tanto por mí sino por ellos. Una cosa dispara la otra: si me encuentro mal y se detienen por mí mientras tomo aire, la ansiedad empieza a dominarme entonces, porque no quería que sucediese, porque está sucediendo, y porque me siento impotente. Ya tenemos al dos-en-uno en marcha y de este modo, me recupero muy mal. Quienes sufren de ataques de ansiedad ya saben cómo se queda el cuerpo cuando te ha pegado un subidón de esos tan desagradables, peor es el bajón.

Sé que ESTO sólo me deja vivir a ratos. Me esfuerzo por hacer alguna cosa, escribir por ejemplo, cuando tengo la lavadora dentro de la cabeza. Sé que vivir fragmentos quizá no es vida, pero sí algo parecido si no me tiro piedras y paso los malos momentos en solitario, al ralentí, mientras espero, llegarán, tiempos mejores. Según mis estadísticas, a partir de las 18 h. Sea o no puente o vacaciones.

***

30/04/2007 14:40 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Por inmersión

20070424185140-bubbles-yanik-chauvin.jpg


 

Suele o solía decirse que por inmersión es como mejor se aprende un idioma, en su territorio de predominio, y ya puestos, mejor con novio/a nativo. Nada novedoso para un nuevo barcelonés: sal a la calle, y escoge la TV autonómica, si en tu masoquismo cotidiano se incluye encender la caja tonta.

 

 

Si tu lengua materna pertenece al grupo de las romances, no es difícil el castellano => catalan y no me lo estoy inventando, pues lo mismo aplica en el terreno lingüístico para la comunidad de rumanos que han escogido España como tierra de prosperidad. Yo confieso "enchufarme" de vez en cuando a la CNN por no acabar de olvidar el puñetero inglés (de paso confirmo que Bagdad es una capital mas de EEUU), que es la asignatura pendiente de más de media España por diferentes razones, y por supuesto la mía, cosas de la detestada frase "la falta de costumbre".

 

 

Y también acudo a la TV autonómica de mi nueva comunidad, Madrid, con esas mismas ganas ya no de aprender la lengua castellana pues es mi lengua materna (esas catalanadas, me las denuncian mis amigos, y gran parte de ellas son exclamaciones cotidianas que hago para mi interior) sino de conocer mejor el territorio que hace dos años empecé a explorar con intención de tener mi propia barraca como punto de partida, de no sabia muy bien qué entonces.

 

 

El pasado noviembre celebré los dos años de haber iniciado los trabajos en esta página. Desde hace mes y medio y hasta el próximo uno de marzo, estoy reviviendo los primeros días en esta ciudad donde elegí empezar de nuevo. Y por inmersión lo estoy haciendo, de vez en cuando me sorprendo -y no deberia, a estas alturas- aceptando o proponiendo un punto de cita, llámese Café Comercial o salida del metro Velaquez impares.

 

 

Soy una más, bipolares somos gente, empadronada, que paga sus facturas. El brutal incremento de los alquileres en estos años, en mi caso un 60% desde la ultima vez que firmé un contrato, me obliga a hacer cábalas con mi presupuesto mensual, aunque sé que soy una afortunada por aun así poderme permitir un alquiler y constituirme en familia uni o monoparental o como se llame esto de comerse sola el marrón cotidiano con un solo ingreso y una cama fría.

 

 

Bien, esto es lo que quería: independencia. Construirme solita un nuevo espacio vital. Tener mi pasado como sombra que acecha en forma de pesadillas nocturnas y diurnas, pero no como espada a cada minuto. Ganar salud mental. Y LO HE CONSEGUIDO.

 

 

Lo deseado no queda ahí como una frase. Es punto de partida para que como suele decirse una tenga pilas para ir por ahí, para por fin poder disfrutar de la vida, y que eso vaya dejando rastros, bien en una agenda, bien en una entrada a conservar en una colección de "cosas de 2007" que bien puede costar 0 euros en un museo municipal (lo que hay gratis por ahí…), o en un día después de esos "no puedo con mi alma, pero que me quiten lo bailao".

 

 

Amigos y algunos lectores conocidos me apremian para que vuelva a escribir en el blog. Por terapia, no lo necesito. Por tener una ocupación, que de placentera tiene solo cierto porcentaje, cuela más. Es cierto que nunca había dejado esta querida página tanto tiempo a solas, sí, y la primera sorprendida he sido yo misma por no echarla de menos demasiado. Tengo proyectos para este año y la avería informática ha sido la perfecta tapadera para que me dedicase a ellos.

 

 

Llevaba años enferma, y la enfermedad fue demasiado amiga de la improductividad. Tan enferma estuve al final, que necesité de todas las manos que mi madre pudo tenderme. Ahora soy capaz de hacerme la comida y de salir a la calle. Todo poco a poco y con las cautelas de pisar territorio desconocido, pero urbano al fin y al cabo. El anonimato de la ciudad es impagable aunque no baste para detener la fobia social cuando se presenta. Acepto tantas cosas ya que un día escribiré un post llamado "Acepto".

 

 

No estoy en absoluto satisfecha de lo que acabo de escribir. Es lunes por la mañana, el PC que me han prestado está tonto y no admite tildes (para un día en el que yo no lo estoy), y una de las cosas que acepto es que mis hábitos y ritmo semanal que sigo consisten en mi interior en los que tenía cuando trabajaba. Día de escasa inspiración, pues, de dedicarse a tareas cuanto más rutinarias en lo intelectual mejor, con la seguridad de que a medida que avance esta jornada, y por ende la semana, mi rendimiento será más autosatisfactorio (hasta que el viernes nos alcance), ahora que trabajo para mí, y para cuidarme.

 

 

 

12 de febrero de 2007

. . .

P.D. Recupero este borrador y me decido a publicarlo, quizá por dar pistas a un nuevo lector que entró aquí ayer. Todavía me identifico con lo escrito: por inmersión, en efecto, un bipolar acaba "siendo" gente, gente Normal. Post para el tema "(Madrid:) Eutimia en libertad condicional".

***

Superando el álbum

20061210173856-rambla-1944-joanmargaritcom.jpg

Cuando se encuentran dos viejas amigas, quizá se abra un viejo álbum de fotos. La excusa de la búsqueda: las famosas fotos con Kidam haciendo el loco por Madrid hace exactamente cuatro años.

Y se abrió mi álbum, sólo tengo uno, una selección de varios. Lo primero que se ve es la adquisición más reciente: una de mis padres en un banquete de boda. No sé si yo había nacido, porque se les ve casi igual que en su propia boda. Pues bien, esa foto tiene 40 años ya. Se dice pronto, ¿eh? Pues así, hace x años, hace y años, hace z años... todo el tiempo. Porque el soporte es papel, lo nuevo está en CDs.

Porque claro, se ven estas fotos y otras cuantas, de paso. En las que salgo hay muchas, demasiadas, que pertenecen a mis veintitantos. Las fecho con el año más bien que con edad, y en esa selección hay demasiadas de 1993-4. Luego, se produjo una especie de agujero, apenas hay nada, yo ya estoy mal, esas fechas son las del detonante y diagnóstico erróneo. Reaparezco brevemente en 1997-8. Un viaje en el 2001, un cumpleaños en 2002 ya pinchando demasiado, y otro agujero, 2004 ya: un retrato de una mujer de 37 años, bien jodida, qué mala cara hago, pero eso también quise que formase parte de esa selección.

Ayer acabamos después de la cena en un bar de copas, ninguno en especial, uno cercano al restaurante que sirve unos calamares buenísimos. El DJ es reemplazado por un ordenador, los jóvenes propietarios hicieron los deberes antes y ahora sólo sirven copas. El lugar me recuerda mucho a los garitos que frecuentaba, música rock, indie, big beat, esas cosas que me gustan para bailar. Me digo que he de ver los 40 principales en la tele al menos, por estar algo al día, porque hace doce años de esas fotos de juergas juveniles, hace mucho que ya no puedo decir esta canción se llama tal y es de tal. Me jubilé de estas cosas ya en la treintena, en este milenio, no hace demasiado, quizá esos cuatro años, quizá tres, justo antes de la recta final del diagnóstico correcto. Aventuraría que el mismo mayo de 2003, pues en junio ya no salía de casa, fóbica social como uno de mis síntomas, "más mixta que un sandwich" diría mi Seme.

No me atrae la idea de ir a un bar, ni mucho menos de beber. Pero acabo pidiendo una copa. Hará un año que no me tomo un cubata y si lo pido es porque tienen lo único por lo que me tomaría uno, una marca que se ha hecho popular. Ponen un escaso dedo y medio de alcohol, de forma que me digo que me hará más daño la cafeína, luego me he de chutar bastante neuroléptico y puñetera gracia me hace tener alcohol en el cuerpo, soy muy consciente. Además, no me gusta el brebaje, no lo disfruto, no lo acabo. Recuerdo cómo me bebía la mitad del tubo de un trago, me recuerdo y me digo que eso ya está disecado como en el álbum de fotos. Que quizá otro día diga no, paso de garitos, me voy a casa. Que quizá me tome otro cubata dentro de un año. Que ya no tengo un problema con el alcohol, lo cual me alegra mucho.

No me imagino siquiera de copas hasta las dos. El bar me gusta, la música también, pero no me quedaría más tiempo del que tardamos en tomarnos la copa. Media hora, no seis robadas al sueño. Recuerdo a otra amiga, siempre decía que las discotecas deberían abrir a las 18 h para llegar a casa a medianoche. Las hay, pero para yogurines. Les recuerdo en el metro Marina, vomitando en los andenes, mientras bajaban del metro los más mayores, dispuestos ya a pisar la Noche. También ahora recuerdo en esa zona el Zeleste, reconvertido a Razmatazz, uno de mis lugares favoritos. Y ahora, no me veo allí.

Ayer no debo avergonzarme de mi indumentaria y no me siento fuera de lugar por ello, pero recuerdo esas noches del pasado, y qué talla usaba entonces, y además me lo recuerdan, aquél vestido negro que me atrevía a llevar con unas botas blancas que ahora están de moda rabiosa, cosa que entonces no lo estaba en absoluto. Si me importaba un carajo, quizá estaría subida, porque si algo tengo claro es que el alcohol me ponía hipo. No tomaba otras drogas, ocasionalmente un porro que me sentaba fatal, una hostia en el cerebro que para un bipolar es importante. Ayer, uno del grupo, también bipolar, cuenta que hace poco pegó una calada, una sola, y eso fue lo que sintió, un golpe profundo, mucho malestar. Pero sé de bipolares que fuman hierba, quizá tienen ese hábito como yo tenía el de beber y no lo viven así, pero se la están jugando y además, lo saben.

Ha de ser muy duro para un joven tener diagnóstico, tomar medicación, y renunciar a alcohol y porros. Yo me hubiese negado, seguramente; ir de juerga un viernes o sábado era tan necesario como ir al trabajo, y además tomaba antidepresivos y para mí no eran considerados una medicación muy seria entonces, pues con alcohol... No tenía término medio, ir de copas hasta las dos y a casa no era lo mío, a las dos empezaba el baile y allí estaba yo, feliz, alcohólica e hipomaníacamente feliz, como tantos otros que disfrutaban de la Noche con o sin bipolar encima. Y así, muchísimas horas, muchas noches, mucho tiempo que se resume muy rápido en listas de éxitos musicales y un par de fotos.

El día después no existía entonces. Hoy sí. Hace muy buen día en Madrid, la única nube es la habitual en mi coco a estas horas, y ahora saldré a la calle. Y estoy feliz, sí, la Noche está en ese álbum, he superado eso. No diré que ya no soy joven para esos trotes porque podría seguir, o hacerlo de vez en cuando, pero no, ya no me resulta atractivo ni mucho menos necesario. Me tomo lo de ayer como algo anecdótico que además acabó -menos mal- antes de las dos. He dormido bien, me he levantado a las nueve, y este post son las reflexiones que hago tomando el café. Mi único efecto secundario de ayer noche es esa garganta que grita: fumaste demasiado. Y no es nada, si comparo con los despertares del pasado.

Algunas cosas de la juventud quizá puedan superarse, ya no sólo juergas, sino hasta los manuales académicos, pero no ocurre así con la niñez. Dos barcelonesas recuerdan estos días entre tantas cosas de esa época (bic bic bic bic naranja bic cristal dos escrituras a elegir) que muchos domingos las llevaban a pasear por las Ramblas, como antaño sus padres hicieron también de manos de los yayos, con sus kioscos, puestos de flores y animales. Las Ramblas han cambiado mucho: los animales recientemente prohibidos, estatuas humanas y hordas de turistas.

En Madrid, lo popular los domingos es el Rastro, por lo menos para los adultos que conozco, y quizá me dirija allí en cuanto haga una llamada: es domingo, el día después de las copas, y empieza a ser la hora en la que la gente estará despierta si se retiraron hacia las dos.

***

Bcn-Mad, puente de la Constitución

20061209165725-estrella-puerta-del-sol.jpg

Hace cuatro años, aquí estaba con mi amigo Kidam, madrileando un poco... No estaba bien entonces; de hecho, empezaba ya a ponerme muy mala. O pinchaba y me quedaba tiesa en la habitación, o venga juerga y cañas. Un puente da para todos los momentos.

Mi amiga S. ha viajado esta vez, aquí la esperaba yo. Cómo han cambiado las cosas... no sólo para mí, para mi vida, ya diagnosticada etc etc. Viajar en avión con la nueva normativa significa que te requisen un frasco de colonia si no lo facturas aparte, collons, que era "Eau de Cologne 4711", no "de Polonio 210".

La "prueba del cómo te ven"... salta a primera vista que me encuentro mucho mejor que hace dos meses, respecto a la nueva pastilla y sus efectos secundarios. Cuando estuvo Kidam para el puente del 11-S no era capaz de ir a ninguna parte, cuánta impotencia, pero ahora ya atrás. Se me ve mejor, pero más gorda, claro, es lo que tiene la medicación. Todo es cuestión de procesos en mi caso, y creo que pronto tendré fuerzas para cumplir con el objetivo de empezar a bajar peso y volumen. El ejercicio es algo que uno puede hacer por cojones, o por convicción. Yo prefiero la convicción, porque lo otro no me dura. Es crearse el hábito, poco a poco, y lo de los hábitos, anda que no ha dado para posts aquí.

He visto en R. y otros ese paso al cierto tiempo de estar estabilizados: él ha perdido casi diez kilos en medio año con deporte y algo de dieta. Yo estoy oficialmente compensada de lo bipolar hace algún tiempo, a la baja -porque reconozco que mi vida no es muy alegre con tanta seriedad y seny- pero bien, con oscilaciones... llamémoslas "hormonales". El trastorno de ansiedad empieza a entrar en razón aunque le cuesta; todavía hace poco y poco son cinco meses, de la nueva pastilla para ello. Creo que sí, que en breve seré capaz de planteármelo con rigor, porque ayer fui capaz de pensar y pensarme con un: "ahora que estás bien, o simplemente mejor, te vas a librar de algunos kilos de efectos secundarios".

. . .

Me gusta la pre-Navidad en Madrid. Hasta esta semana no ha empezado a hacer frío. Dice el termómetro que hace 6 grados, y en la calle el fresco golpea el rostro, pero ese fresco me hace sentir más viva y me despeja. En Barcelona, 6 grados es una animalada. Aquí no, ahora a la hora de comer entra el sol y tengo la ventana abierta, es gloria. Ayer y hoy el cielo rabia de azul Velázquez. Cuando el sol se pone, eso sí, la ciudad se convierte en una nevera.

Hay unas estrellas de luz fascinantes en Puerta del Sol. La fauna humana que por allí se mueve, de compras, de paseo... odio las multitudes, pero esta es especial, aunque los portadores de carritos con bebés se crean con derecho a atropellar al personal, pero bueno, esto es Madritt y aquí hay que acostumbrar al niño a los atascos cuanto antes, mejor.

En la Plaza Mayor está la feria de navidad, abetos y "de todo para el belén". Pero también hay un componente de carnaval estos días de puente que no existe en Barcelona. La multitud está de fiesta, y me divierto mucho, sin alcohol ni ná... esta vez.

Hace cuatro años, mismas fechas y mismos lugares con Kidam. Acabamos comprándonos una peluca horrible, tanto como la diadema con unos cuernos de alce. Este año, como que eso ya está visto -las fotos de la locura han circulado y siguen haciéndolo, todavía-, pues tocaba una peluca en plan disfraz (comprarla, un punto de rauxa, la disbauxa es lucirla por la calle y hacerse fotos).

Las había de todos los modelos y colores, un simple paseo por la zona te hacía sonreír, cuánta gente mayorcita ya (no, las que llevan visón o peluches de imitación, esas no) haciendo el oso... exótico para un catalán, hace cuatro años flipábamos y nos sumamos a la juerga, con sumo placer y ahora... si es lo que toca, pues mola. Me probé una melena con mechas naranjas y mis amigos, ante mi estupor, afirmaron que con ella hacía cara de buena niña. Hay que tocarse los coj... al final, lo que mejor parece encajar no es lo pseudo-punk sino un clásico a lo "menina".

Acabamos S. y yo callejeando por ahí, las dos con unas pintassss. Fue muy útil llevar la cabeza cubierta de esta guisa, pues ya hacía fresco y tapaba las orejas. No veía un carajo con los rizos, pero eso fue fuente de más risas: perdona, no tengo visión lateral, ja, ja, pues anda que yo, ni frontal, ja, ja, y cenamos de raciones, un día es un día y con S., más. Qué cante, cómo nos miraban, y nos importaba... nada, aún reíamos más.

Esta inocente disbauxa de ayer ha puesto en mí algo de alegría, pues esta semana era de las de levantarse con mal pie. Esta mañana me dio por escuchar valses y polcas de Strauss... son "mis" villancicos. He notado que estoy algo empanada, me cuesta hablar en catalán...

La moraleja que saco: si no llevas gorro cuando anochece, ponte peluca, ya, oh yeah. Bien podría ir a la comida de Navidad con ella, ya puestos a hacer el oso. Y más puestos a ello, el 31 de diciembre... ¿con las uvas, a Puerta del Sol? De eso, hace 20 años ya, en otro viaje, y no estaría mal repetirlo. Ya se lo he propuesto a mi madre, creo que ver a Springsteen le ha dado marcha y me alegro mucho de verla así.

***

09/12/2006 15:46 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Los suicidas no van al dentista

20060928084616-dentista-magreb.jpg

Eso me dije cuando tocó pagar más de mil euros, la última vez.

Y lo pensé en serio: tenía que arreglarme la boca, pero no estaba lo suficientemente "viva". Para qué gastarse el dinero y sufrir en la clínica dental. Si al menos pusieran dientes de oro, como antes...

Ahora me siento viva, porque estoy calculando, a menudo abro las hojas de cálculo, lo que ahorraría "si...", y me empiezo a plantar esos condicionales.

Ahorrar para ir al dentista. Y, por qué no, en un futuro, digo yo que a los 40 ya seré mayor y sólo me falta un año y una semana más o menos... dar una entrada para una propiedad, que con mi presupuesto, sería en provincias.

Pero tendría dientes y tomates.

Seguiré calculando, y poco a poco, aplicando esos "si...", pero muy poco a poco, a medida que el tratamiento vaya siendo eficaz y pueda estabilizarse una pauta, algo más definitivo pues sigo en el proceso de encontrar mi cóctel a medida, y en de estabilizar también efectos secundarios para que mi vida pueda ser "normal".

Tendré 40 años, y con suerte me darán una hipoteca a 30.

Le estoy dando muy poco tiempo al tratamiento, soy consciente, pero también debo pensar, como no- suicida, de una vez, en mi futuro, pre-menopáusico.

***

P.D. Esta página no se carga bien, pero otras tampoco, así que me informaré y haré pruebas antes de dar una nueva dirección para este blog, por provisional que sea. Gracias.

 

30/09/2006 08:26 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Un año en mi casa

20060810003512-salon.jpg

Del 3 al 6 de agosto del año pasado, me estaba instalando en este apartamento (no, no el de la foto), aquí mismo lo escribí y me parece que ese post del 6 ya lo hice con mi propia línea telefónica, instalada en tiempo récord.

Me encanta este piso. Es exterior y muy soleado, anti-depresiones le llamé en su día, antes de pasar "la estación de las lluvias" donde todo fue gris, pero... hay que acostumbrarse al tiempo de otra ciudad, a todo en otra ciudad y me dicen que año y medio aquí es poco para integrarme.

De momento, esta ya es mi casa. Pocos libros todavía y casi todos los discos en álbumes, renuncié a las cajas para no ocupar espacio. La tele del casero se ve fatal pero poco me importa. Compré un vídeo y con eso la veo algo mejor, poco pero hoy, peli de Woody Allen en la 2... no faltaré a la cita.

Escribo a las seis y media. Vengo de la compra, meriendo un poco de pan con tomate con jamón, y pongo una lavadora. Y el aire acondicionado, ya está pegando fuerte en esta fachada.

Y hoy, ajuste de pauta también, lo estaba esperando y a ver qué tal, son cambios leves.

Sí, nací y viví en Barcelona, Catalunya, pero ahora soy ciudadana de Madrid, Madrid.

Cómo pasa un año... hoy lo celebraré cenando unas gambas al ajillo.

P.D. Viendo la peli, y digiriendo las gambas.

***

El privilegio del bufón

20060716174015-prevision-tiempo.jpg

Decía Sandman en un diálogo de la premiada "Sueño de una noche de verano": "Es privilegio del bufón decir verdades que todos callan" (No recordaba la expresión exacta y a la primera página de la búsqueda encuentro la referencia: http://www.x-flash.org/blog/archives/cat_libros.html)

Esta expresión era usada con frecuencia por un guiri que conocí el año pasado, afincado en Catalunya. Con ese privilegio encima, hacía y deshacía a su antojo sin recibir malas miradas, sin dejar de ser respetado, más bien al contrario: un tío bien considerado. Era diferente, porque era extranjero. Era diferente...

... y yo soy diferente. Pues bien, ahora creo que soy yo la que tiene ese don. O la nueva pauta se ha convertido en el suero de la verdad y no puedo sino decir lo que pienso o es que ya tengo edad para decir verdades y acabar ya con la hipocresía que siempre odié. Creo que me gusta la serie "House" porque el médico protagonista afirma que no miente, que dice la verdad tal como es, y realmente lo hace. La ruda, dura, hiriente verdad. Sus sentencias son tan verdaderas como tajantes.

Una vez alguien me dijo que era tajante. Sé que lo estoy siendo. Sé que soy la guiri ya, digo guiri por no decir loca, y que lo que digo puede herir, pero no me callo, porque me han dado el suero de la verdad y si me cuentan algo, me da por resolver el puzzle a mi manera. Esto, como ya dije en otro post ("LUCIDEZ"), o te coloca en el conjunto de los genios o en el de los locos. Noto cómo hay una línea entre los locos y los cuerdos, entre los sanos y los enfermos. Así que ahora tengo la inquietante sensación de estar bajo el privilegio del bufón.

Habrá que acostumbrarse a ese rol, que es el que me están otorgando, ¿quién? todos los que me han conocido antes y después del diagnóstico y ahora nos vemos en persona y me dicen que me ven bien. El psiquiatra también me ve bien, en período eutímico (eso entre comillas, pinzas y lo que se quiera). Pero... me siento el bufón, que me tratan como a tal, quizá ya de por vida. Notaré pronto, muy pronto, para quién soy el bufón, y haré mi lista, ya puedo escribir varios nombres... ¿se escapará alguien?

P.D. Es la tercera vez que re-escribo esto, ya sin otros detalles y batallitas porque estoy cansada de los fallos de conexión y servidor... espero que se cuelgue ya sin problemas!!! 

***

15/07/2006 18:08 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Playa la nuit

20060707125048-pasitos.jpg

Ayer después de cenar quedé con un viejo amigo y el plan era pasear por la playa. Llegamos a mi banco favorito pero, oh, ahí estaba en la arena el chiringuito con música house, y decidimos bajar a la arena, y saqué el pareo para no ensuciarnos demasiado.

Me quité los zapatos, quería pisar la arena, y meterme en el agua. Arena húmeda, ola rompiendo, con los pies en el suelo pero... volando. Giré la vista a la derecha, allí estaba la luna creciente, las torres gemelas de bcn, el puerto olímpico con sus luces, algunos barcos a lo lejos. No me importó que la falda se mojase, me quedé contemplando todas las luces mientras el agua se movía y jugueteaba en torno a mis piernas.

Estaba en bcn, y estaba viva. Me sentí muy viva, muy a gusto, fue una experiencia. No por echar de menos el mar, pues sé olerlo a distancia, pero ayer el mar me acarició. Y fui consciente de que había dado unos cuantos pasos en mi vida desde la última vez que pisé la arena, y los di en el agua, viva, viva, viva.

Recordé las fotografías que tengo en mi archivo, las estaba haciendo realidad. No puedo explicarlo mejor, no con efectos secundarios, estoy borracha sólo por recordar lo de ayer noche, las pastillas ayudan claro... Me sentí borracha ayer en la playa, y eso que no pude tomar la cerveza que mi amigo compró. Esa fue la diferencia, antes hubiese pedido yo también, pero no se me pasó por la cabeza, ni un trago. Lo pasamos muy bien charlando. Se está dejando el pelo largo, está rejuvenecido a pesar de los problemas de esta vida, que en estos momentos son graves. También se metió en el agua, pobre, los pantalones... gran elección, llevar falda corta (que espera lavado urgente, arg).

Estoy en bcn, y no me estoy matando, todavía. No me mataré, estoy entera, voy a ver a mi familia y a mis amigos, y sé que me dirán que estoy bien, pues mi propia madre me lo dijo al recibirme en la estación. Esta tarde conoceré a alguien... y esta noche, también, cena de gente que se conoce (¿son o no bipos? sí, lo son, y..? somos algo más que bipos, somos personas y amigos de momento todavía virtuales), el lobbie catalán en pleno... digo eso, porque compartimos tertulias últimamente y no nos conocemos en persona. Alguien ha venido de Madrid, y alguien ha venido de Suiza, y alguien ha organizado el cotarro. Puede ser tan especial como el agua que proporciona vida al contacto con la piel, tengo muchas ganas de conocerles y de que me llamen por mi nombre, dejar de ser Blue por unas horas.

Quizá les convenza para ir al chiringuito de la playa después...

P.D. Fantástico post... se irá a la lista de los cutres. Se nota que estoy borracha, todavía. Tengo la cabeza en su sitio pero no está en su sitio, no lo entiendo ni yo así que... a ver si vuelve pronto, que la necesito esta tarde.

***

"De Madrid al cielo"

20060609213342-de-madrid-al-cielo-marta-pereyra.jpg

Hoy han bajado algo las temperaturas, esto parecía ya lo peor del verano... y

HOY ME HE EMPADRONADO.

Después de un año, tres meses, y ocho días de residencia. Por tanto, motivos no simbólicos sino prácticos. 

Me acompañó un amigo, "mi padrino", quien me ha felicitado por mi nueva "nacionalidad" ja, ja. 

Y del cielo de Madrid ha empezado a caer agua, y huelo a asfalto, tierra y vegetación húmedos.

Desde mi casa, donde contemplo el siempre fascinante cielo de Madrid.

Merde, hoy no toca atardecer espectacular sino relámpagos...

No soy supersticiosa, y se agradece el aire fresco.

Ahora tendré que aprender en serio algo de "cheli".

***
Imagen: cortesía de Marta Pereyra http://www.fijaciones.org/

Comer, cenar... DORMIR

20060419212238-macarrones.jpg

No canto victoria, pero hace una semana más o menos que empiezo a tener hambre. Hambre primaria, de la que tu estómago se queja, de la que te obliga a poner una sartén o una olla para cocinar algo sencillo pero decente y no un bocadillo, algo que en realidad sí llene tu estómago de productos variados y no de galletas, atún y cortes de jamón y queso.

Primero vinieron las ganas de cenar, a la hora de cenar quiero decir, de 21 a 22h, no anoté el día pero me alegré mucho. Son las 22 y acabo de cenar. El hambre de mediodía se resiste, la engaño como puedo, pero también entrará en razón, ella solita, poco a poco, ahora día sí, dos no, y ya veremos cómo y a qué hora se instala, la cena lo ha hecho ya a esa hora, dos horas antes de ir a dormir.

Espero que el hambre, como la lectura, no me abandonen una vez los recupere. Restos interminables de una depresión ya crónica en mí. Poco a poco.

Las rutinas acuden a mí de donde menos me las espero, es un proceso algo alucinante. Ya le comenté ayer al psi el tema. Ha sido tener el sueño regulado, y comenzar a cambiar bastantes cosas. Sabía que el sueño era crucial en el TB, pero no hasta este punto. Tengo la sensación de que "al principio fue el sueño", esas ocho horas dormidas de noche, ese despertar temprano. En mi vida había llevado este horario, y hay tantas cosas que en mi vida no había hecho que me siento nueva de verdad.

Adelante, todavía queda, y ya me han puesto deberes otra vez, hasta el verano.

***

19/04/2006 20:55 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Controlar la impulsividad

20060418212624-innocence-yanik-chauvin.jpg

Esto para mí es el "doctorado", por favor, ni siquiera he llegado a "la universidad".

De mayor, quiero ser alguien que pueda controlar sus impulsos.

. . .

Entrevista con el psiquiatra (fragmento): "eres muy impulsiva, hay que aprender a controlar esos impulsos" 

. . .

P.D. Editado 24/10/09. Tres años y medio después, vuelve el tema en este otro artículo, mucho más elaborado

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2009/102201-un-ego-bipolar-adolescente.php

***

Paseos y pelis

20060329224211-singing-in-the-rain.jpg

Estoy que salto. Hace dos días que salgo a la calle por las mañanas. Ayer lo conseguí, una hora, y volví para tomarme las pastis de la mañana, pues todavía no controlo bien sus efectos secundarios. Hoy no me veía con fuerzas para repetir la hazaña, así que me las tomé, pero no se ensañaron conmigo y decidí salir igualmente.

Esto para mí es muy importante. Ha hecho falta que controlase el sueño, levantarme a la misma hora y sin despertador (sigo sin oírlos o escucharlos, mi especialidad siempre fue ignorarlos o apagarlos) para poder plantearme ahora la rutina de salir de casa, una vez despejados los efectos secundarios de la noche. Ya no tengo la tostada de antes, así la llamaba y anda que no dio fuente a anécdotas, y la seguirá dando, pero ya menos. Buenas noticias.

Hoy he pasado horas fuera de casa, agotamiento psicológico (transporte público, gente...). Nota: aumentar progresivamente actividad social de lunes a viernes.

Una vez controlado el sueño, un pasito más. Me ha costado meses el anterior, y ahora sólo tengo hasta junio para consolidar un paseo de una hora por la mañana. Digo junio como quien dice el calor que hace que se desmayen hasta mis pajaritos de la ventana. Es importante la rutina horaria, mucho, he de salir a las 9 o antes para refugiarme de ese calor y cumplir el objetivo mínimo, una hora.

Entonces volveré al punto más o menos donde empecé esta bitácora, con instrucciones muy precisas, con rutinas muy marcadas, en su día por mis psicoterapeutas, pero se vuelven papel mojado a la mínima, comprobado, sólo hace falta una leve oscilación que dure una semana para dejar de... beber leche, por decir algo.

Si todo va bien, en junio me levantaré a las 8, me despejaré con mi único café, y saldré a la calle, ah, y duchada. Quizá esté luego en casa encerrada hasta las 20 h, cuando de nuevo se puede salir por lo que comprobé el año pasado. De hecho, deberé salir de nuevo, pues en la pauta está hacerlo mañana y tarde, y más si no se practican otros deportes, hay que caminar y hay que RECIBIR SOL. Muy importante para los neurotransmisores.

Sol y Sueño.

Ya tengo el sueño, voy a por el sol. Y me protegeré de él con cremas de tipo pantalla total, hace años que debo hacerlo.

El Sol es también el ejercicio. Son dos cosas en una, y no puedo separarlas, además, las necesito a las dos.

Me la estoy jugando, pero poco a poco, y teniendo los límites ahí marcados, y la espada traicionera encima, que puede caerme en cualquier momento de esta primavera y no en mayo-junio que es cuando se puso en la agenda otras veces.

Mientras tanto, no me fuerzo, esto parece un juego de estrategia ya. Estoy viendo bastantes películas y documentales. No voy apenas al cine a pesar de haber tenido temporadas muy cinéfilas. Lo que me interesa de la película es la versión original y eso por fortuna ya lo proporcionan los DVDs.

Sacados de redes P2P, que hay que aprovechar la conexión y amortizar de paso el firewall.

¿Qué veo? Caprichos como los "4 fantásticos" (para fans Marvel y yo lo fui) o "Sin City" (me ha gustado, a pesar de no conocer el cómic). Documentales, arqueología básicamente. No veo la tv de noche, porque es para noctámbulos. Ni de día, pero bueno... si pasa algo, me entero por el periódico digital y quizá no pase más allá del titular. También veo pelis de video que grabé hace años, como :) "Víctor o Victoria", ya ha tenido su pase este año.

Poco a poco, con el tema sol y paseos. Quizá mañana caiga y me vea incapaz, pero pasado me levantaré. Hay que reinventarse y tendré que ingeniar trucos que necesitaré. Uno que ya tengo, olvidado y he de recuperar, es salir con un botellín de agua, pues bebo unos 2-3 litros al día. Por ejemplo.

Estoy animada. Animada con cautela, y también satisfecha.

Es hora de tomar las pastillas. Cenicienta cierra sus ojos a medianoche, a menos que algún vampiro la distraiga. La noche, a veces la echo tanto de menos... no el salir, sino el acostarme tarde, con la lucidez plena, que tengo calculada a eso de las 2 a.m. Ya no, sólo días excepcionales, cada vez menos PORQUE LUEGO ME LEVANTO A LAS PUÑETERAS 8 A.M.

Que viva el sueño regulado, en mi vida lo he tenido... 

***

Glorioso día

Cuántos días me parecen ahora anodinos, faltos de interés, es la inercia lo que los mueve.

Este fin de semana ha sido especial. He sentido emociones, intensas, no como las de antes por supuesto, pero han teñido muchos momentos de colores muy diversos.

Y pasar de nuevo a la soledad. Y no sentir soledad ni el adiós a gente, sino satisfacción y agradecimiento por los momentos vividos.

Reencontrarse y reconciliarse con una misma, siento que he dado un paso hacia delante.

He pasado muchas horas conmigo, en serenidad, escuchando a la Callas y escribiendo. Y me ha acompañado el sentimiento y ya una incipiente certeza, la de que soy mi mejor amiga.

Este momento de gloria, cómo no, ha de estallar en lágrimas, reparadoras, de perdón, de aceptación, de autoestima.

Un paso más. El camino sigue siendo largo, pero ya no tanto.

1 de marzo, 2005

20060301133449-the-birth-of-venus-boticelli.jpg

Hoy se cumple el año justo. El tren nocturno Barcelona-Madrid llegó a la estación de Chamartín a las 8 de la mañana. Salí a la calle a cinco grados bajo cero por la ola de frío, con dos maletas y alguna mochila. Y la incertidumbre y a la vez ilusión, iba a instalarme en otra ciudad a vivir mi "Nueva vida". Cogí un taxi y en la radio sonó "Losing my religion" de REM.

Sigo en Madrid, y este año ha pasado de todo, por tanto, sí he vivido. Barcelona está lejos ahora, lejos de esta vida. Hoy iré a la tintorería a recoger ese abrigo con el que llegué, que vestiré de forma simbólica.

He enviado una carta:

Gente, gente que quiero:

hace un año que pisé esta ciudad para quedarme.
Un mes de prueba, a ver si no me ponía mala...
Y así, renovando mes a mes, se ha cumplido el año.
Me siento bien. Y si no me siento bien, acudo a quien me ayuda a hacerlo, el mago de las pastillas.
Os envío una foto que me hicieron ese mismo día. El edificio quemado ya no existe. Esa [Blue] de la foto, tampoco.

Besos,

[Blue]

***

01/03/2006 10:04 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Miércoles: descomplicarse la vida

20060222012036-barefoot-in-the-grass-david-april.jpg

Parecía fácil empezar de cero sin cargas y olvidando terapéuticamente tu pasado. Como punto de partida, estuvo bien.

El otro día apareció alguien de mi pasado (mejor dicho, yo del suyo) en mi móvil, en plan pesadito, y al final le dije que ni siquiera estaba en Catalunya para tomar ese café. Por suerte, se despidió sin acosar más. Es de peli de terror, mejor no lo cuento.

Capullos al margen, la vida sigue, y la vida son problemas y complicaciones.

Cada persona que conozcas y que acojas como amigo en tu interior, va a hacerte mella, vais a ser compañeros de viaje. He tenido suerte, siento que recibo lo que doy y por eso puedo decir que tengo amigos, pocos y buenos.

Y te encuentras que en un año has tejido ya una vida que se complica por momentos, que te recuerda que ha sido intensa de nuevo.Han pasado muchas cosas, han ido acumulándose, y es hora de soltar lastre.

Emocional, lastre emocional. Las facturas de casa van a seguir pagándose.

Estoy cansada, me pesan demasiadas cosas en la cabeza, esto va a afectarme emocionalmente. 

Descomplicarse, proceso difícil y doloroso. No pude hacerlo sola en su día aún sabiendo que lo necesitaba o enloquecería encallada, tuvo que venir un diagnóstico a llevárselo todo por delante a lo salvaje.

Hoy es día de pedir consulta al psiquiatra según lo pactado.

El terapeuta me proporcionará los bisturíes que necesite para salvaguardar mi salud mental. Habrá que cortar, pero eso lo haré yo, una vez tenga claro con su ayuda qué, cuándo y cómo.

Antes no lo sabía y hacía estragos en mi vida intentando descomplicarla, rasgándola. El corte de un bisturí, por el contrario, es limpio.

Hablo del mismo corte del post "Seriedad", que nadie piense "lo que no es". Sólo que esta vez quiero que el corte sea definitivo, que no haga daño o éste sea mínimo porque yo misma me la juego en un efecto rebote, y como esto me ha sucedido ya, voy a cortar con precisión esta vez.

Hay que ser algo egoísta, aunque vaya contra natura, hay que ser lo que sea para que no pierdas tu salud mental.

Respira, no hay otro camino y estás cansada de haberlo buscado. Que te ajusten ya los tornillos porque ves como uno empieza a fallar, esa empatía te los afloja.

***

Pensando en voz alta

Soy afortunada, y mucho. Aunque el diagnóstico tardío hiciese mucho daño a mi vida. Me protege un estado del bienestar, por ejemplo, cuando no he podido trabajar por baja laboral no me ha faltado dinero. Soy europea, y esto es algo que he de agradecer mucho, aunque cada año maldecía la hora de pagar impuestos.

Soy afortunada, he vivido en una capital donde hay un equipo que investiga sobre el TB. Estos profesionales me han devuelto a la estabilidad, toda la que hasta el momento es posible, o tuve alguna vez. No me alejaré de núcleos donde haya un especialista en TB aunque siga gastando dinero en las consultas. Sin salud, el dinero no vale nada. Por un cáncer se iría a Houston, ¿se sabe que el TB mata con suicidios?

Soy afortunada, recuerdo perfectamente lo que era mi vida antes del diagnóstico y sólo era dañina para mí y para mis seres queridos. Me cuido para mí y para ellos, puesto que nadie quiere verme "como antes", o algo mucho peor, cuántas veces lo hice y no lo hice y ya ni pienso en hacerlo.

Soy afortunada, no tengo un grado grave de la enfermedad, ni trastornos de personalidad asociados. Sólo me molesta la angustia y el ciclo menstrual, que altera mi estado de ánimo.

Soy afortunada porque antes pagaba poco por mi medicación, unos 20 euros al mes quizá, y ahora me resulta gratuita. Es una medicación muy cara que se paga íntegra en otros lugares.

Por eso y más que he sabido, soy consciente de que no todo el mundo puede decir lo mismo, sé de mucho sufrimiento por haber nacido con una enfermedad puñetera en el lugar menos indicado, y por tantas otras cosas. Es momento incluso de llorar, qué injusticia la de nacer al azar en el planeta y que de eso dependa tu salud y tu esperanza de vida en general, por no hablar de calidad de vida.

A los 35 mi vida cambió, sufrí mucho, pero soy afortunada por decirlo en pasado.

Tengo tanta fortuna por tener familia y amigos, por sentirme amada por ellos, que no sé qué hubiese hecho de no tenerles.

Sencillo ejercicio, esta lista, en la caída del domingo, ese momento tan melancólico. O no es fácil, pero es importante saber de dónde vienes, aunque no sepas exactamente a qué quieres dedicarte cuando seas mayor.

Reconstruirse ya es mucho.

Y os digo que es posible hacerlo, lo es, y lo dice alguien que ha estado demasiadas veces en el infierno o en el reino de los muertos en vida, reinos que a veces se presentan en mis pesadillas pese a que no los olvido de día.

Y alguien que dista mucho de estar sana, pues tengo indisposiciones casi diarias por efectos secundarios, simplemente me sujeto 24 horas al día. Tampoco soy rica, pero puedo comer y tener mi techo.

Soy afortunada por estar mejor. Estaré mejor-que-mejor, porque sólo hace un año que estoy mejor.

Y... cruzo los dedos... no he ciclado en un año. Puedo hacerlo en cualquier momento, de hecho tres oscilaciones con pinta de episodio han sido paradas farmacológicamente. No está en mis manos ciclar, sí poner los medios y las alertas para ver si ello es llevadero o se convierte en la montaña rusa de la que tanto me costó bajar.

¿Esfuerzo? Sí, algo de eso hay. Ya hablaré de eso, si no lo he hecho ya durante este año, post a post, paso a paso. Esa es la esperanza que pueden recibir mis amigos virtuales del otro lado del charco. Todo tiene su truco, y cada uno tiene su truco también.

No sé rezar. Pero de alguna manera lo he hecho esta noche, como cuando de niña venía Madre a darme las buenas noches con un Padrenuestro.

Pienso en voz alta, y la mirada se lanza al techo, qué tendrá el techo.

***

Wanted

20060116212050-help-20wanted.jpg

Se busca al sujeto Carne de Psiquiatra, perdida entre los cachivaches a meter a presión en armarios o altillos, cuando no de rebajas buscando su XL (uy cuando os cuente las rebajas...). Se busca al PC de Carne de Psiquiatra, pudriéndose en el servicio técnico. Se busca el alta de una conexión a Internet. Se escribe cutremente desde un cyber. Se os debe y se os contarán cuentos y batallitas bipolares en breve. Sois geniales y me siento bien si mi testimonio y desventuras os sientan bien. Quizá mañana mismo acabe mi desconexión, el caso es que me ha sentado bien, la vida real siempre sienta bien, o no siempre, pero para mí ahora esta es la visión, diría que de nuevo centrada y serena. Vuelvo a empezar, y celebro hace un par de semanas (y hoy me han dicho "ese es tu cumpleaños") que

HACE UN AÑO QUE YA NO TENGO IDEAS SUICIDAS

Creo que se me va la pinza y esto ya lo escribí pero me repito, porque para mí es muy importante este estado en la rehabilitación... desde luego, hay mucho que contar y este pc pringoso no me inspira, eso si consigue colgar este post. Se busca voluntario para practicar la foto, por cierto XDDDD

***

Sigo sexy...

20060609203511-caos.gif

Ahora sí me siento madrileña. Sigo en Barcelona y ya me han preguntado dos veces en el barrio si soy de aquí. Algunos vecinos de la finca ni me recordaban. Pues bueno... la cosa va en serio, sí, vivo en Madrid, ya estoy cambiando domiciliaciones.

La gente se queja del frío y van tapados hasta el cuello con bufanda, y yo, quién me lo iba a decir, llevo el mismo aspecto que me daba frío ajeno cuando mis amigos de Madrid venían: chaqueta abierta y bufanda sin atar. Y soy muy friolera y no tengo frío, ahora que ha remitido la ola. Quizá me guste el frío, el frío te hace sentir vivo (si tienes medios para taparte y algo para calentar la casa, claro) y puedes combatirlo, incluso de formas muy divertidas. Me responderé a esta cuestión cuando vuelva a Madrid y deba taparme las orejas.

Me he dejado seducir un tanto por el diseño, marca de esta ciudad. Me ha maravillado el contraste de la luz. He hecho fotos como una turista, quizá lo sea, qué pensamiento más turbador. El paseo por la playa con Kidam fue ... fue... fue. Tengo la autoestima sonriente, y empiezo a resignarme ante la idea de ir al gimnasio a rebajar peso, porque me han dicho que soy sexy y eso quiero verlo yo con mis ojos jaja.

Me encuentro muchísimo mejor. Creo que me la pauta volverá a su cauce, es decir, a las dosis antes del aumento. Ya no tengo picos depresivos, y me siento sedada con tanto tranquilizante. Me alegra saber que son bachecillos que en una semana o dos de cambios en el tratamiento remiten. Y que pronto podré pedir al psiquiatra que vuelva a cambiar lo que considere oportuno, su medida de choque ha funcionado a pesar del escepticismo que siempre me acompaña.

Porque al principio de mi diagnóstico bipolar, no confiaba en los psiquiatras. Me había llevado mal uno diez años. Me tuvieron que convencer buenos amigos del grupo de apoyo para confiar en el tratamiento.

Pero los hay buenos, buenos psiquiatras, doy fe, después de media vida mal estoy mejor y empezando con ilusión (oscilante, cómo no) y quiero dar fe a quien no se encuentre bien en estos momentos.

Me siento estable de nuevo, otra cosa es que sea un bicho raro y haya quien lo confunda con la enfermedad. Claro, me molesta el ruido de la televisión, eso ¡¡no es normal!!, ¿debería decírselo al terapeuta? Jajaja.

Pongo un poco de iluminación navideña en la ilustración (se llama caos pero me gusta, además también el caos soy yo aunque esté ordenándolo todo, claro, por algo hay que ordenarlo...), este año es muy austera en las dos capitales pero me parece bien el ahorro de energía.

P.D. Ah... me llamo Carne de Psiquiatra, Can-ne para los amigos. Si son muy íntimos, quizá me llamen... B... Azul turquesa es el color del blog, azul turquesa es mi color preferido, el color de las playas de aguas limpias. Ayer vi un documental de focas monje y aunque ya me sé su vida y milagros, me siguen fascinando.

A esto se le llama en Catalunya un poti-poti, un post variado que ya no sé ni en qué tema meter, en batallitas que es un saco gordo

P.D. No, esto pertenece a mi "nueva vida".

***

03/01/2006 17:52 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Un día para....

20060704003639-concierto-ano-nuevo.jpg

2006.

Tengo ilusiones para este año, la primera, ver el tradicional concierto desde Viena.

La segunda, que el psiquiatra vuelva a decirme "ven en tres meses más o menos"

La tercera, volver a casa y encauzar el año con actividades, amistades...

Creo que después de casi toda una vida, empiezo a tener optimismo. Eso también me ilusiona.

2006...

***

Carne de marisco y de limpieza del pasado

20051228111331-mariscada.jpg

48 horas intensivas de banquetes desde que aterricé en Barcelona, incluído el del 26 que es una celebración catalana, es festivo también. Agotamiento psicológico pero lo conseguí. Pero por primera vez en muchos años, he aguantado el tipo, otra prueba de que -mi psiquiatra mi madre y el resto del mundo piensen lo que quieran- yo voy avanzando. Otros años me excusaba por resultarme insoportable la algarabía. Este año me he tragado las batallitas de la mili de un invitado, eso tiene mucho pero que mucho mérito. Lo peor fue la nochebuena, en una casa de no fumadores, cada dos por tres a la ventana a darme la dosis de nicotina. El resto, muy sociable o lo más que puedo llegar a ser con gente que apenas conozco y soy metida en mesa demasiado incómoda, sólo nos vemos para navidad y "uy qué bien te conservas" y cosas por el estilo es lo que se dice la gente con todo el buen deseo del mundo y también con hipocresía. Quizá por eso tampoco me dejé ver algunos años por uno de los banquetes.

En Catalunya el banquete de navidad si es muy tradicional es un cocido, pero no conozco a nadie que lo haga, es decir, poner la carne del cocido de segundo plato. El que conozco yo consiste en entrantes de marisco en abundancia, embutidos de navidad sin que falte un buen jamón, una sopa -sí, esta vez de cocido- con "galets" y luego el ave. Este año pularda, que es la hembra del pollo de pagès al parecer. Creo que el tema menú ya lo abordé en otro post. El cava, no falta, ni un buen vino. Si en el resto de este país no quieren cava catalán, no problema, nos lo beberemos nosotros, y venga risas, y yo con mi copa de agua.

Hace un frío de c... y encima me regalan boina y bufanda porque "en Madrid hace mucho frío", están locos, sólo recuerdan los entretiempos como cliché del tiempo en Barcelona. Tengo ganas de irme a casa, pero no he cumplido con mis obligaciones todavía. Eso sí, si me rayo mucho cojo el tren y ... "sí, sí, ya sabes como es ella", ya me la sopla. Aguanta. Paciencia. Aguanta. Todo pasa. Paciencia. Abrígate o pillarás otra gorda. Esa neblina es agua que cala, es rocío en las ventanas que se va convirtiendo en agua. No hace tiempo para acercarse a la playa, no todavía, pero donde resido, no es broma, respiro mar.

Me conecto casi nada, parece que haya que demostrar a alguien que no soy una adicta al PC. Pero me dije, leches, has abandonado tu blog, una de tus actividades, eso no puede ser. La verdad es que estoy poniendo orden en mis cachivaches y papeles varios, por ejemplo, documentación que en su día me pareció relevante, y la distancia te coloca en otra posición. Has perdido apego emocional a lo que en su día guardaste. Es interesante, y llena bolsas de basura, y vacía estanterías, aunque es agotador. Pero había y hay que hacerlo. Con los apuntes no me atrevo, no todavía, ya llegará el momento.

Estoy de orden en casa de mi madre. No sé cuándo volveré, así que intentaré dejarlo todo lo más despejado posible. Yo había llegado a tener más de veinte archivadores, ahora no lo sé exactamente, quizá no lleguen a quince. Las fotos también "caducan". Pongo en una caja archivadas las que van desapareciendo de los álbumes. Hay que simplificarse la vida, y a ese objetivo quería llegar, y ha hecho falta poner distancia temporal y kilométrica para empezar a poder realizar esta tarea de forma no traumática. Antes me enfrentaba a un solo papel y debía dejarlo, no podía.

No es una tarea grata, es destruir pasado,  y ahora sigue costando, menos pero sigue siendo un esfuerzo, pero sí lo agradeceré en un futuro y lo mejor es que llevo dos días en ello y he avanzado mucho, aunque agota psicológicamente. Es otro logro, estar preparada para eso. Son pequeños logros que desde afuera, mi propia familia, no es capaz de apreciar. Al menos, me ven con buena cara.

No sé si aguantaré lo previsto. Los cambios hacen que mis rutinas se tambaleen, y me ha costado mucho llegar ahí. Fue un mal trago empezar a disolverme en el sueño en el banquete de nochebuena a las once, pero una buena señal: respeto mis horas.

De mica en mica...

20051221215219-meditando.jpg

Meditando... noto que he avanzado mucho estos nueve meses de “Nueva vida”, aunque a la gente pueda darle risa que le diga cosas del tipo: ahora paso la escoba y la fregona, lavo ropa a mano, mi armario está ordenado, bebo leche, compro y como pan… antes, cuando estaba muy enferma, no hacía nada, como mucho iba a trabajar y al llegar a casa “desaparecía” sin hacer nada, ni fregar los platos. Y después de eso, yo era incapaz de hacer casi nada, por eso era cuidada por mi madre, y fue cuando tuve los dos ingresos. Creo que por estas fechas fue el segundo ingreso, ahí está en el blog pero no quiero mirar atrás ahora.

Creo que si mi madre me visita algún día, se va a llevar una grata sorpresa, esta es mi cuarta casa sin contar la suya y ya no soy tan caótica, un poco sí, si no no sería yo.

He de seguir avanzando. Muy poco a poco, son demasiados años sin hacer lo que ahora poco a poco va saliendo de mí, ahora que la enfermedad empieza a dejarme en paz y a ratos, este último mes sobre todo. Ahora estoy acostumbrándome a las nuevas dosis y bueno, ya se sabe lo que hay.

Es hora de ir a por las rutinas y consolidarlas. “De mica en mica, s’omple la pica”, el dicho catalán. Poco a poco y buena letra.

La rutina de la comida es difícil con la angustia, “los nervios” me cierran el estómago, pero se hace lo que se puede, aunque sea comer a deshoras, pero comer. No he comprado chocolate, esta noche me puede dar el síndrome de abstinencia pero... ajo y agua.

La rutina del sueño me va a limitar la vida social estos días de fiestas, pero se pueden hacer muchas cosas antes de medianoche. Además, hace tres años fui a mi última fiesta de Nochevieja, eso juré. Fue una fiesta buenísima, sólo que acabé en urgencias (no psiquiátricas). No es una buena noche para abstemios, el cava corre demasiado.

Y no porque me puedan dar tentaciones, en primer lugar nunca me gustó el cava (mis razones tengo) y no tengo ganas de beber, que es lo importante. No sé por qué siguen preguntándomelo en consulta, pero he visto casos de que “venga una cerveza” un día y se vuelve a coger el hábito, y me han dicho que eso es o puede ser un principio de crisis, el volver a beber. Quizá la depre anime a hacerlo, a mí ya no, ni siquiera bebo las sin alcohol que están en la nevera para los invitados. Quizá he tenido suerte y no he tenido ganas de recaer, ocasiones mil, pero nunca me lo planteé en un mal momento, que supongo es lo que cuenta y por eso lo preguntan.

Y ahora viene lo triste. No bebo. Para eso están mis queridas benzodiacepinas, primas hermanas del alcohol me han llegado a decir, y por eso quiero dejar de tomarlas, que me pauten otra cosa para los nervios por favor que ahí ya estoy enganchada sólo con lo que debo tomar, no abuso, no tomo más. De mica en mica, mi pauta irá cambiando, y mis rutinas serán cada vez más productivas.

21/12/2005 21:36 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Salir del zapatero, del armario o del baño

20051127160540-coraza.jpg

Hoy me he puesto a hacer un poco de orden en los posts. El cambio de formato de blogia ha dejado por reconstruír los artículos antiguos que linkaban a otros, y he de rehacer (ya veremos si tengo ganas) posts como el de lecura-resumen para agosto, con links a lo más destacado del blog.

He eliminado el tema "Salir del zapatero" y trasladado los artículos a "Batallitas bipolares". Vaya, eran nueve posts, me despisté porque uno no tenía foto, y sí, poniendo "zapatero" en el buscador, salen todos.

Porque ese tema en el blog está cerrado, porque ya no voy a hacer más experimentos. Si conozco a alguien y la relación se mantiene en el tiempo, ya saldrá el tema. Me ha defraudado que la verdad defraude, y pienso que vivimos en un mundo de anuncios de tv donde nadie tiene caries. Y la gente quiere eso, y eso no existe. De acuerdo, soy una persona especial, pero eso de entrada, atrae. Luego asusta una palabra que empieza por B, no la digo porque me asusto hasta yo, vamos.

Vivo con una enfermedad, y hay gente que vive con otras. Pero la artrosis no tiene estigma, esa es la diferencia. Vivo con esto como una mochila y no me dedico a ello todo el día, aunque ahora tengo la actividad bastante limitada por los efectos secundarios. El blog sigue divulgando cosas relativas a la enfermedad y a mi manera de vivirla, sí, pero eso no es mi vida, mi vida es lo que luego igual cuento parcialmente aquí, o no cuento, directamente.

Ya no salgo del armario ni con otros bipolares. He dejado de asistir a las reuniones. No más preguntas, no más que gente sepa de mi vida privada, sean bipolares o no, no olvidemos, son gente. Ocurre que el pertenecer a este club da derecho a indagar allí donde otros enrojecerían al hacer según qué preguntas. Y uno acaba desnudándose ante un desconocido. Nunca lo hice, ¿por qué ahora? ¿porque tengo una enfermedad? No, no me parece un camino. Porque no dejamos de ser g-e-n-t-e. 

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/120804-gente.php (¿no carga el link? Post "Gente", en teoría 8 de diciembre de 2004)

Salí del armario en parte publicando mi fotografía en el logo. Dejémoslo ahí. Ya sé que soy una persona y que la gente que me pide mi nombre real no me va a discriminar, pero no quiero más experimentos, quiero vivir con esto, con la mayor calidad de vida posible que creo estoy alcanzando a pasitos, y punto.

¿Qué más da cómo me llame? Aunque no te guste mi nick. Esto es Internet, no me vas a conocer en la vida real, aunque hay y ha habido excepciones.

Es hora de protegerse, de salvaguardar mi privacidad y mi intimidad, a las que tengo no sólo el derecho sino necesidad.

***

Sí puedo, no puedo, podré II...¿Planes?

20051124001405-futuro-por-escribir.jpg

Supongo que este post es continuación lógica del anterior, donde supongo que tomé la sabia resolución de imponerme a mis hábitos o pérdida de hábitos o me da igual ya.

 

Sigo despertándome pronto, antes de las 9 incluso. Mío es el error de tomarme las pastillas entonces, pues se mezclan los efectos secundarios de la noche con los de la mañana. A cambiar, mejor tomarlas a media mañana.

 

He decidido hacer un pequeño cambio de horarios, mejor dicho, fijarme una rutina con horarios. Me impide cumplirla el estar atontada, pero para pasar mi querida escoba después del café (no más chat-café), con dos neuronas bastan. Nada de fregar platos, los rompo, no porque me tiemblen las manos (no tengo ese efecto secundario) sino porque estoy torpe. Y todavía no me he tomado las pastillas de la mañana, pero todo se anda.

 

En la rutina que estoy dibujando aprovecho las horas en las que mi cerebro funciona al 100%. Y mis fobias desaparecen, ahí están de nuevo como una sombra, cómo me cuesta no darme de cabezazos contra las paredes y esperar a que llegue "la hora buena". Y no puede pasar la cosa de medianoche, voy a ser la Cenicienta. Escribo esto a las 23 y a las 00 mi pc se apagará.

 

Lo malo de hacer planes es que si no los cumples luego, la frustración es infinita. Voy a marcarme objetivos realistas.

 

Para empezar, menos vida cerca del pc. Ni leer, ni escribir, ni chatear. Lo justo, o sea, dejarlo bajando música que para eso está el wireless del vecino, y para eso me basto con media neurona.

 

Escucho mucha música ahora, se nota en los "minutos musicales", porque a veces una canción dice más de mí que cualquier palabra.

Apenas hablo, no tengo ganas de hablar, cómo me gusta el silencio y escuchar música, a veces tranquila, a veces electrónica.

 

Compra, cocinar, cómo cuesta cocinar para uno y más cuando no se tiene hambre. Asignatura pendiente, "cinquillo", desde que soy la responsable de lo que como.

HE PLANCHADO, ALELUYA. Lo de la plancha tiene mucha tela y es histórico en mí, quizá cuente la batallita algún día. Nunca me fue el marujeo, pero ahora he decidido vivir en un lugar habitable. Mi madre se alegraría, "esto es un camping", solía decir. Aunque sigo siendo caótica, está limpio.

 

Ya, hay más…

 

Ahora no puedo leer. Espero que la nueva rutina de irme a la cama antes de las 23 h pueda ayudarme a retomar el hábito, pero es una cuestión de concentración. Cojo un libro, leo 20 páginas, lo dejo por cualquier razón y no lo retomo. Esto me suena tantísimo… no podía leer, pero lo intentaba, tenía empezados más de cinco libros ahí mirándome en la mesita, y no podía retomarlos.

Como no puedo hacer actividad intelectual, marujeo, actividad anti-depresiva por excelencia.

 

Y lo que más me jode.

Y dale con hacer deporte. Ya le dije al psiki y si no se lo dije, lo digo aquí, me apunté al polideportivo de mi barrio en Barcelona y no fui ni una sola vez en cuatro meses. Lo siento, soy como Obélix, nadé demasiado de pequeña.

El mejor deporte que existe es el que menos se practica. Deberían recetarlo al menos en dos tomas diarias.

 

Tengo una vieja sensación, que como urbanita también de vez en cuando se manifestaba en Barcelona: tengo ganas de irme al campo. Necesito "ver verde", respirar aire puro, oxigenarme.

 

El futuro está por escribir en esa pizarra. Quién sabe, quizá acabe en la pu-- piscina. O en Barcelona de visita, aunque tendría que hacerme un hueco en mi propia agenda de invitados, hay que ver.

23/11/2005 23:10 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Un año ya...

Hoy hace un año que abrí este blog.

He cambiado. Y espero que los lectores lo noten, aquí ha quedado consignada mi evolución de algún modo.

Por fin el tratamiento controla mejor mis oscilaciones, y mi experiencia (la llamo "mis canas bipolares", salieron en dos años y medio) las detecta. Se puede vivir con esto, sigue dando por… pero ya es parte de mi vida y así lo acepto, no hacerlo sería tirarme piedras y haberme quedado anclada. Cada día me conozco, soy otra persona, cómo se nota ahora lo que era síntoma y todos incluso yo misma confundía con personalidad.

He ganado en calidad de vida. Tengo mi propia casa. Me he mudado de ciudad, y siento que estos aires me benefician.

Tengo nuevos amigos, pocos, los que se cuentan con los dedos de la mano, los únicos dignos de llamarse tales.

La mejoría total, el hacer “vida normal”, se la dejo a que los efectos secundarios me dejen en paz, precio que pago gustosa por tener unas horas de lucidez, que es plácida y no castiga, al día. Siento serenidad, la angustia ya no me acompaña a cada momento.

Todavía no sé a qué quiero dedicarme cuando sea mayor, pero llevo tan sólo ocho meses, como decía en un post anterior, recuperándome de demasiados años de miseria y de pérdida de rutinas. Me han cuidado, y ahora yo he de cuidarme, y eso cuesta.

Mis hábitos son nuevos. Han de serlo. Yo también soy nueva. Soy otra persona, y he de conocerme poco a poco. Me faltan actividades y obligaciones, ya vendrán. No quiero presiones, el estrés sigue siendo mi enemigo.

Sigo construyendo el día a día. Vivo el día como si mañana no existiese, de forma que cada día es un regalo que me ofrece la vida, después de muchos años de días-pesadilla. Tengo problemas de salud y por tanto no seré longeva, pero he brillado con intensidad, y de ahí que ahora agradezca cada día tranquilo y las pequeñas cosas, que se dicen.

Un año escribiendo aquí, y cuántas cosas han sucedido, todas ellas me dicen que he mejorado, y… lo que me queda.

No sé si al blog le queda mucha vida, eso nunca estuvo claro desde que lo empecé. Ahora que no estoy del todo fina me dedico mucho a la musicoterapia y se nota, comparto canciones que mejoran mi estado de ánimo, y funciona. A veces las canto con otra amiga, en plan karaoke-discoteca, y nos reímos mucho. Hay que reír más, demasiados años de seriedad y pesimismo que están cambiando, todo poco a poco, como dice mi amigo A... recuerdo con cariño el post sobre el café que tomamos juntos, uno de los primeros.

El pasado año, el 22 de noviembre estaba ligeramente hipomaníaca, este 22 de noviembre me siento algo tristona pero me aguanto, me sujeto las 24 horas del día.

No puedo decir que esté asintomática o eutímica, pero me importa nada esa palabra. Vivo mejor, me encuentro mejor. Y si tengo un mal día o un mal momento, me jodo, porque sé lo que es eso en más intensidad durante meses. Una también aprende a relativizar.

Voy a por la escoba. Esto no lo hacía hace un año. Ni llenar la nevera, por favor qué caros están los plátanos.

Supongo que seguiré escribiendo aquí, esta página es parte de mi vida desde hace un año.

Uno doble, por favor

20051115003443-veamos.jpg

Visita por fin con el nuevo psiquiatra, y como esto es Madrí, he llegado tarde por un atasco. El taxista ha tenido tiempo de ponerme al día de toda la actualidad en tema de obras faraónicas y del boicot a los productos catalanes.

Visita: correcta. Retoque, más bien, no hay cambio de fármacos. Sí las dosis, hay que parar la oscilación.

Nada que no estuviese anunciado, la ansiedad va a entrar en razón por narices, toma dos tazas.

Te echo de menos, [mi psiki], hubieses hecho lo mismo con mi medicación, supongo, pero necesitaba un psiki en Madrid, ya me lo dijiste.

15/11/2005 00:20 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

12 AÑOS

20051113032229-nirvana2.jpg

Ya hace doce años, me rompí en pedazos. Eso "celebré" hace tres días.

Todavía los estoy buscando, con calma, que sólo llevo dos y pico diagnosticada. Hoy he encontrado un pedazo muy interesante, pensaba que no sabría hacerlo, porque no había tenido ganas ni de intentarlo, malos recuerdos, pero no, estoy contenta.

Me pregunto cómo serán los doce próximos años. Por ahora, estos meses, bien. Siento que empiezo desde cero, o desde hace doce años. Bueno, si no vigilo lo del tabaco no lo sé, del colesterol paso porque me tomo la pastilla pero luego cae el vaso de leche con galletas, son mis efectos secundarios nocturnos y ya son tradición mis galletitas (fabricadas en Catalunya, para los del boicot).

No me engaño, doce años desde que explotó la cosa, pero tengo bipolar desde que era una chiquilla. Sólo que hace doce años, fui por primera vez a urgencias y me vio un psiquiatra. Ya me habían visto otros en ocasiones puntuales, pero desde entonces, no falla uno en mi agenda. Tengo ganas de conocer a mi nuevo psiquiatra, pobre, qué rollo le espera.

Doce años menos dos, diez, ciclando como bipolar y tratándome como a una depresiva. ESTO ES MUY COMÚN, diez años de demora en un diagnóstico, es de manual. Tengo un informe médico de mi primer centro de salud mental que dice que no, que me trataban como a bipolar, y cuando me lo dieron, casi voy a juzgados. En mi caos creo que se salvaron un par de pautas que medicaban a una depresiva: pruebas. Que no me de por pedir justicia, porque, quién me devuelve a mí diez años, trabajos, pareja, todo lo perdido. No soy ninguna pobre diabla, he hecho cosas interesantes estos años, pero estaba enferma y yo no lo sabía, y los médicos tampoco, porque no acertaron. Mientras vives no te das cuenta de que estás enfermo, luego pagas las facturas, y maldices al psiquiatra que no te diagnosticó antes de joderte la vida.

El pasado, a la basura, pero hay fechas crueles. Revisas tu vida en una película, y encima es mala.

También pasan, estas fechas, todo pasa, qué claro lo tengo ahora, y por ello sufro menos y no me amargo. Como mucho rechino los dientes y aguanto el tipo.

Y también tengo claro que la vida es dura para todos, todos tenemos facturas, problemas de salud, otros problemas, y fechas dolorosas.

"A follar, que son cuatro días"

 

Recuperar la identidad

20060609203812-espejo-reina.gifHace años que dejé de ser una persona con nombre y apellidos en lugares sociales, salvo en la Seguridad Social. Hace mucho tiempo que vivo demasiado tiempo en este lugar, donde sólo soy un nick. En la Red siempre estuve cómoda, anónima, con los míos.

Sé que estoy mejorando, entre otras muchas cosas, porque ahora empiezo a utilizar mi nombre y apellidos. Y también a decirle a determinada gente que tengo una enfermedad, ¿qué pasa? Soy yo, es mi identidad también. Por cierto, me he de plantear si me empadrono para cambiar el DNI.

Si se trata de gente que conozco por Internet, se abre la cuarentena y hasta que las cosas no empiezan a aclararse, la relación cuaja, nada de verdadera identidad. No es paranoia, son las normas. Hay mucho loco suelto en Internet, ¿nadie os lo había dicho? Jaja.

Soy yo, yo la que firma un contrato de alquiler, la que paga facturas que llegan a mi nombre y apellidos. La que recibe paquetes y estampa su firma el acuse de recibo.

Cuando estuve muy enferma, en el 2002 y parte del 2003, sin tratamiento adecuado, llegué a despreciar mi imagen en un espejo. Se rompió el del baño y no hice nada por poner otro. No me miraba, para qué.

Ahora tengo dos espejos enormes en la casa, y los uso, cuando hace falta. Nunca fui muy presumida.

Otra manera de renunciar a mí. También retiré mi nombre de la placa del buzón en esa época oscura, para qué. Me odiaba y tenía fobia social. Ahora está ahí, con mi nombre, para recibir lo que deba. Me miro al espejo y a veces me estudio, y me acepto como soy. Nunca seré mucho más delgada ni más guapa, y eso está asumido por la edad y no la enfermedad. Sea como sea, ahora ya puedo disfrutarme un poco. Supero complejos, ya llegarán otros.

P.D. Post-caos. Tengo la cabeza hecha un bombo, sigo con el trancazo o la enfermedad común, y uso el blog para entretenerme.

***

27/10/2005 13:15 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

La presencia del mar

20051028011320-cala-futadera02-jpg

Hay quien me pregunta por qué Madrid, por qué no Valencia o Alicante, o cualquier otro lugar con mar. Que para otros catalanes ha sido un problema, al parecer. No lo echo de menos. Me gustaría que Madrid tuviese un gran río como tantas otras ciudades europeas, para cruzar sus puentes y recorrerlo arriba y abajo, por ver agua y no un riachuelo. Pero no echo de menos el mar. Y lo tengo a una hora de avión, pero no he hecho en estos siete meses el viaje para ver el mar.

No lo echo de menos porque es parte de mí. Es una presencia, suelo decir, la poseo. Soy mediterránea. Puedo escucharlo a voluntad, he pasado muchas horas haciéndolo. Sé olerlo también. Si cierro los ojos, puedo imaginarme que los estoy abriendo bajo su superficie y notar el escozor de la sal en ellos, en las aguas limpias de la Costa Brava, lugar que aquí no entusiasma porque el agua cubre de inmediato. Como ha de ser, no soporto las playas donde hay que andar un kilómetro para dejar de tocar el suelo. Mis playas preferidas son calas rodeadas de pinos, que llegan a tocar la arena y el perfume que combinan árboles, arena y agua es muy especial.

De bien pequeña me enseñaron a nadar, y me encantaba bucear y explorar entre las rocas de las calas. Usaba zapatos de goma para no pincharme con los erizos, o aletas para nadar más velozmente. Jugaba con los cangrejos y capturaba alguna caracola de mar.  Son recuerdos imborrables, que incluso viviendo en Madrid, me pertenecen. Ahora ya he crecido, si me baño lo hago poco y no me alejo de la costa, y quizá vaya "a la playa" a lo que se dice a tomar el sol, dos o tres veces al año, siendo generosa, porque este año no fui ni una vez. Añado que odio el sol, me daña la piel demasiado blanca, aquí y allí, y debo protegerme.

Pero muy a menudo sí recorría el paseo marítimo caminando, o me sentaba con alguien en la arena ya en el atardecer, o en un chiringuito de esos con música chill out. Y el pelo quedaba húmedo e impregnado de olor, y respiraba esa brisa y me sentía algo más viva. Y eso también me pertenece, de manera que no voy cada día a contemplar el mar cuando estoy en Barcelona. Porque es una presencia también allí, tampoco allí necesito ir a diario ni tanta gente que dice echarlo de menos lo ha disfrutado cuando ha tenido ocasión, como tantos barceloneses que no han pisado la Sagrada Familia.

Me gusta el Mediterráneo, sus países y sus gentes. No lo conozco entero, pero todo lo que he visto me ha cautivado. Nací en el Mediterráneo, pertenezco al él, y que ahora viva en Madrid no me supone ningún problema, demostrado además en meses. El Mare Nostrum sigue ahí, seguirá en el período geológico en el que vivo, y sigue en mi interior.

26/10/2005 11:51 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Estás bien, dijo el amigo; estás jodida y no fumes tanto, dijo la doctora

20060704001550-estas-jodida.jpg

Poco a poco las personas que conocieron o compartieron “mi pasado” con síntomas descontrolados se cruzan en mi vida o nos reencontramos.

No estaba bien, no me trataba bien a mí ni a los demás, y no era consciente. Ellos sabían que yo no estaba bien, y yo lo sabía porque estaba de baja laboral, entre otras cosas, porque nada me salía bien, porque yo no estaba bien. Estaba bajo la batuta de algo que no se sabía, pero que me destrozó.

A veces daba sustos, tener un ataque de pánico no es bonito pero que lo presencie alguien es muy molesto para ambos. Estaba lo que se suele decir “de los nervios”, pero de forma constante. Abusaba de los tranquilizantes, cuando lo que necesitaba era un antipsicótico que no tenía pautado, ya sabemos, diagnóstico erróneo que pagamos entre muchos, yo y mi entorno.

Otras veces, excesos con el alcohol, ya no era yo sino una maníaca la que hablaba y actuaba por mí.
O la depresiva que rechazaba cualquier encuentro familiar o con amigos.
Esas caras son las que de mí conocen en los últimos años tantísimas personas.

Y ahora, hoy mismo, alguien que me conoció muy bien cuando yo no estaba nada bien, me ha dicho que se me ve estable y serena, en paz. No me parezco a la persona que conocía, ya lo sabía, pero me lo ha dicho con sinceridad, y su opinión es digna de la mayor de las consideraciones. Madrid te sienta bien, sí. Por eso me he quedado, le he respondido, aquí me reconstruyo mejor. Además, la cosa ya toma tintes de exilio político, aunque esto me hace menos gracia, salvando la broma.

Sí, por fin tengo salud mental, toda la que puedo. No sé si esta serenidad es ausencia de síntomas, lo que sé es que ningún síntoma me ataca como antes, y eso para mí es encontrarme bien, aunque los efectos secundarios me recuerden que pago un precio.

No distorsiono las cosas, no más de lo que todo el mundo lo hace, mi mente ya no juega tan sucio como antes.

Las personas tenemos días buenos, malos, normales. Los bipolares, también, no todo es un síntoma.

Mi trabajo ahora es cuidarme. Incluso he adelgazado, algo, no sé si seré la que era, pero poco parece importarme por el momento. Todo llegará, o no, llegarán otras cosas.

Tengo problemas también, de eso la vida no te salva por mucho que lo hayas pasado mal.
Sólo que ahora empiezo a poder llamar a las cosas por su nombre y no me trago la saliva como antes lo cuando algo me perjudica, lucho contra esa sensación de “comerme algo” porque lucho por mi salud mental. Saber decir “no” o “hasta aquí hemos llegado”, qué difícil pero qué necesario.

Soy humana, para bien y para mal.

Y hoy he tenido un buen día, aunque una pequeña mala noticia, que también es buena, siempre viendo las dos caras a todo: los bipolares también tenemos enfermedades comunes. “Antes”, cuando estaba mal, casi las agradecía, porque molestaban tanto que los síntomas quedaban en un segundo plano.

Ya he comprado el antibiótico y los sobres. Unos medicamentos más, y en una semana, nueva. Mis pulmones no, pero eso ya lo sabía, fumo demasiado. Ya dije que sólo donaría mis córneas por considerarlas lo único sano que podría aprovecharse, y una experta me ha dicho que ni eso podré hacer, por ser una persona que se medica. Ya me gustaría a mí tener los ojos de Roy Batty, cómo son las cosas.

Hoy he escrito la página 79 de mi cuaderno, la edad a la que murió mi abuela, y al numerarlo escribí “espero que haya dicho algo de lo que puedas sentirte orgullosa”. Y sí, he escrito cosas importantes, en ese extraño y personal plazo de entrega. Como que no voy a bajar la guardia.

P.D. Frita me tiene Blogia con este formato. Ahora repite párrafos o me cambia el tipo de letra, todo son duendes.

*** 

25/10/2005 20:25 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Dos años y dos espadas

tranquilidad.jpgComo continuación del post anterior y por contar cosas que sí voy a escribir porque no van a derivar en ejercicios literarios, puedo empezar afirmando que después de años de intranquilidad cuando no de salud quebrada, siento por fin que tengo una vida tranquila, con mejor salud y calidad de vida en todos los sentidos.

Lo bueno (sofá: "qué tranquilidad, por fin me soporto") no dura eternamente y tampoco es cuestión de entrar en ningún monasterio de lectura y meditación, así que hago cierta vida social con amigos, nuevos conocidos, y lo que una conoce por ahí (quién me ha visto y quién me ve, yo que tenía fobia social). Un trasnoche una vez al mes es soportable, más no por favor.

Ayer fue el turno de una reunión donde veinte o treinta bipolares familiares amigos y otras subespecies nos tomamos un agua, un descafeinado, o una caña sin alcohol. Una siempre lo pasa bien y conoce gente nueva, y saluda cuando no achucha a otra gente querida. Me dijeron que estaba guapísima y muy bien, e iba sin maquillar expresamente. Qué mejor psiquiatra que "uno de los tuyos", a ese no le engañas ni jarto de agua cuando te escudriña con sus ojos, aunque por internet tampoco se salva nadie de recibir un toquecillo de vez en cuando.

Esta reunión atrajo a varias personas que viajaron expresamente 400 o 600 kilómetros, y para mí son como unos invitados aunque no estén en mi casa. Es un placer verte cara a cara después de tanto msn cam incluída y teléfono sustituto, la interacción en tiempo real. Hace un año, no hubiese podido asistir, estaba a 600 km. y además muy jodida. Y hace dos, no lo cuento. Hace más... más de lo mismo, pero aguantando el tipo a trancas y barrancas.

Los actos sociales han supuesto mucha caña para las neuronas, lo certifico, pero mi agotamiento es una gran sonrisa en el espejo. Estoy convaleciente, y mañana todavía andan por aquí invitados que se van el martes… y empalmo con el miércoles, aaaaaaahhhhhhh, el miércoles aterriza Kidam, mon amour, y para quien no le haya podido conocer porque ahora no admito comentarios (sí correos)y por tanto los suyos están en mi copia de seguridad, diré que es uno de mis mejores amigos si no "the one". Acampará en mi pisillo unos días, que no en mi vida, porque de mi vida no ha desaparecido nunca, y no sé si tendremos tiempo de contárnoslo todo aunque cuando nos juntamos -cada uno interacciona a su manera con el resto de la humanidad- parece que nos hayamos metido en un campeonato de verborrea y de asociaciones de ideas. Suele ganar él, a menos que se ponga en modo "hoy te escucho", jaja. Menudas risas me esperan, de ésta sí que me salen las patas de gallo.

Si no me conecto, estoy viva, que nadie se preocupe, estaré viva en el mundo real, y eso siempre es bueno. Si no viviese allí y no interaccionase con gente, no se me podrían ocurrir esos principios y finales ficticios. Estuve mucho tiempo sin escribir, demasiado, desde que ciclé a mixto en el 2003. Voy a recuperar esos escritos hipomaníacos, y espero que no vuelva a inspirarme “tanto”, que escribir sea ahora un ejercicio que medite y salga a su ritmo.

¿Cuál es la diferencia? Antes sentía una emoción tan intensamente que la volcaba a un papel, necesitaba hacerlo, además, así me liberaba de ella proque me molestaba demasiado, no la podía disfrutar a veces, demasiadas. Ahora las emociones están ahí, no diré que dormidas porque todos las tenemos, pero para un bipolar ya no son lo que eran si está bajo tratamiento. Un precio a pagar por pisar el mundo real, que al principio no inspira pero luego, cuando le empiezas a coger el truco, da mucho de sí.

Y menos mal que puedo decir esto. Si me leo hace un año y medio, me mando a la mierda. Y si me leo hace dos, reniego de ser yo la que escribe estas líneas. Hace tres, ni siquiera sabía que existía una enfermedad llamada bipolar y me chutaban de antidepres y ansiolíticos.

Siempre tengo que recordar a mis amigos que no colegas bipolares que me llaman por mi nick clásico con el que me conocieron (ni siquiera por mi nombre, aunque ya lo saben) que mi nick es no sólo una expresión popular negativa, sino la viñeta de Lluïsot para "El Jueves" de los años 80. Por lo demás, me tomo la expresión en sentido literal, y el día que se me vaya la pelota diré por decir algo absurdo que me parió un psiquiatra y entonces, me mandarán a urgencias. Más amigos, más gente tiene mis teléfonos rojos, más gente quiere controlarme por si las cosas van mal, aunque me vean bien. Estamos todos bajo sospecha permanente, y esa actitud no me gusta porque me siento guetto en el guetto, valorada en todo lo que hago o digo como enferma bipolar, aunque aprecio cariño en la preocupación de los demás. Ese cariño tiene doble filo.

No me gusta tener dos espadas encima: una puede llamar a la otra. Ya sé que la enfermedad acecha, esa es la espada y lo tengo claro, pero ya me lo recuerdo a mí misma cada día, cuando me miro y digo "a 2 de octubre del 2002 estabas de baja con depresión, del 2003 recién diagnosticada llorando en la cama mixta, deprimida, irritada e hipersensible en casa de tu madre, y del 2004 recién salida del primer ingreso por intento de suicidio, hipomaníaca y con la espalda encorsetada, sin recuperarse".

Ya "bailaré" cuando toque, de momento... a cuidarse, vida tranquila, y bienvenidos los invitados y las risas, que se han merecido, porque hemos derramado muchas, demasiadas, lágrimas juntos. Mis lágrimas han sido de alegría, qué alegría que por fin nos veamos cara a cara y pueda ofrecerte este semblante y no me parezca al deshecho emocionalmente humano que conociste.
02/10/2005 16:43 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Para mi memoria

hammam.jpgAyer escribí cien principios para un cuento.
Ayer escribí cien finales para un cuento.
Y preferí no sacar mi cuaderno.
Sólo para los ojos de mi memoria,
y si ésta falla,
ya aparecerán más principios y finales.
La vida no dejará de inspirarme,
y eso alimenta mi alma.
Ayer llevé mi cámara, y apenas hice tres fotos.
Me interesan más las fotos mentales,
que son las que me acompañarán de por vida,
risas y empujones bipocómplices.
La vida vuelve a maravillarme,
mi alma está sanando.
02/10/2005 20:03 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

En tránsito, 30 de agosto de 2005

20060222233846-rogamos-encuentren-nuestros-ferrocarriles-extraviados.jpg

Estar muchos días fuera de mi casa, la de Madrid por supuesto, acaba por descentrarme bastante. Al final ya no sé dónde estoy, quizá porque llevaba mucho tiempo sin viajar.

Ahora voy de visita técnica a Barcelona, tan sólo dos días, para llevarme fruslerías tales como un secador de pelo. Todo es importante ahora en mi nueva casa, y he de llevar allí parte de mis pertenencias.
Se va a liar con los libros, fijo. Me quiero llevar más de los que me caben en la maleta. Tendré que hacer una selección de... unos 20. Y mis archivos electrónicos antiguos, para ponerles orden.

Todo esto escribo en el tren, yo que criticaba a la gente que abría el portátil para escuchar música... nunca digas de esta agua no beberé, si no es por este bicho de asco me hubiese muerto ya. ¿Para qué lo usas?, me preguntaban ayer, y realmente es mi apéndice: tengo una enciclopedia y un diccionario, escribo, me conecto, escucho música, veo fotos. Y más cosas en las que no reparo, seguro. Con esto, efectivamente, es viable que pueda vivir en casi cualquier lugar. Pero esto no sustituye de ninguna manera al contacto humano, por msn que exista.

Estoy en el tren, y dentro de tres horas veré a mi queridísimo Kidam, que me viene a buscar a la estación. No podía esperar, y aunque esté dos días y medio, la mitad de la mitad, el resto de este martes, intentaremos "ponernos al día", porque hasta octubre que va a venir.... creo que ya ha llovido en Barcelona.
Sigo desconectada de los medios de comunicación, en una especie de vacaciones que ya empiezan a alargarse demasiado.

He querido venir a Barcelona para cerrar en la medida de lo posible el tema de la mudanza, al menos hasta octubre, que será momento otra vez de ir al psiquiatra.

Se avecina un mes de gastos, el primero de mi independencia real, ahora que ya tengo todos los elementos, es hora de aplicarse a unas rutinas, y no debo demorarlo, puesto que ya está todo (eso no se puede decir nunca) bajo control.

Mi primer gasto fuerte han sido los pasajes de tren. Y mañana, peluquería, la mía, la de hace muchos años, la que realmente me deja el cabello a mi gusto. Y quizá me cite con alguien que he conocido en Internet, en un lugar público, por supuesto. Me gusta porque es de los que me dan caña, guerra dialéctica dice él, y bueno, falta ver si en persona nuestros ojos, no sólo las líneas enviadas en chat, se pican también. En su día un "sin nombre ya" me dijo que me faltaban sparrings de mi categoría. Quizá tenía razón, porque cuando encuentro a alguien con quien las horas pasan de forma amena, divertida e inteligente, me asalta una sensación de bienestar enorme, la de comprobar que existen seres humanos con los que compartir una conexión mental.

Mierda, se acaba la batería. Nada es perfecto, pero la última canción que suena es "Blue Jean", toda una señal.

06/09/2005 20:57 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

La fiesta de la limpieza

reluciente como los chorros del oro.jpgSigo limpiando, parecerá que soy una obsesiva pero voy a vivir aquí mucho tiempo y las cosas hay que empezarlas bien, y además poco a poco en mi caso, porque me rompo la espalda y debo descansar. Se nota que aquí vivía un hombre que nunca estaba en la casa.

El problema es que a veces hay que usar una escalera para llegar a muchos lugares, y de eso no me libra mi altura. Y el problema no está en usar la escalera, sino en el pánico que tengo a caerme y romperme un hueso, porque tengo osteopenia y eso significa ser enyesada o algo peor a la mínima caída. Tengo menopausia adelantada en este sentido.

Un buen amigo se ofreció a ayudarme en la tarea, y ha venido hoy a vigilarme con la escalera mientras conversábamos. Una consulta técnica sobre cómo limpiar el sofá me ha hecho llamar a otro, y les he dicho que si les apetecía y no tenían planes, que vinieran, él y su pareja a cenar.

En plan informal, sin agenda de "el sábado nos vemos". Como me gusta quedar, "¿te va bien ahora? Pues ven cuando quieras, te espero". Así esto ha acabado siendo una pequeña fiesta informal en petit comité.

Esta pareja me ha ayudado muchísimo en todo el tema del traslado y mudanza. Incluso me han redecorado el piso al cambiar unos muebles de sitio, con un resultado muy satisfactorio, realmente tienen idea. Cuando han llegado, yo seguía limpiando, de hecho no he engañado a nadie, guantes en mano y escalera. Ya no me aguantaba de pie cuando he empezado a hacer la tortilla, pero he conseguido que cuatro personas cenásemos hablando de temas de actualidad espinosos, del mercado inmobiliario, y de sexo por supuesto.

He avanzado mucho en la limpieza, pero esta casa no tiene lavavajillas. Mañana, sólo los platos me van a dejar otra vez tirada con la espalda.

Pero estoy muy contenta, a pesar de lo improvisado, tanto, que ni siquiera había contado los platos necesarios. Por cierto, había pocos y he roto uno limpiándolos (iban a ser usados por vez primera...). Y cenando todos con agua en copas, qué gozada ser abstemia y que a los demás no les importe o lo sean también.

Doy por inaugurada mi casa. Mañana lunes tendré a mi primer invitado en el sofá-cama, un invitado muy especial, ya que le tuve en mis brazos cuando nació, mi primo el pequeño que tiene que agacharse cuando pasa por una puerta. Le dejaré algún altillo para limpiar, jajaja.

He escrito a mi psiki y a mi psi y les he explicado que estoy mejor. La mudanza fue muy estresante, y a todos nos cuesta adaptarse a todo lo nuevo, sólo que a mí también me cuesta un ligero desequilibrio en la química de mi cerebro, y he necesitado un ajuste. Ya me ajustarán de nuevo a la baja, no hay prisa.

Ahora empiezo a disfrutar del cambio, de la mudanza. Creo que empiezo a atisbar el bienestar que se fijó como mi próximo paso en mi evolución como paciente.
21/08/2005 05:53 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Carne de cráneo

Este blog parece un jardín descuidado, sin fotos ni nada, pero en la vida real los acontecimientos se suceden, rápidos, y hay que poner a prueba los reflejos, la improvisación, el saber estar, y sobre todo, la cara de póker.
Estoy de mudanza, y ya sabéis qué trabajo da el tema. Y adaptarse de nuevo a todo, darse de alta y de baja en más lugares de los que pensamos...
He conocido a un psiquiatra por internet, me ha contactado por mi perfil de msn (es como una epidemia, le ha pasado también a una amiga)... y me da mucho morbo quedar con él para en un momento dado, decirle "por cierto, tú que dices que me ves tan equilibrada, que sepas que soy carne de psiquiatra, diagnóstico: trastorno bipolar tipo I", y fotografiarle la cara.
Me encantaría poder dedicarme a escribir y a estar tranquila, pero este mes va a ser frenético, la vida da muchas vueltas y acabo de darle una a la tortilla.
Escribiré, cuando pueda, por no tener conexión de nuevo.
Pero estoy contenta, a pesar del cansancio, y más que eso:
Me siento satisfecha.

Entre nubes

20070423143801-entre-nubes.gifHoy por fin puedo decir que he volado, SOLA.
Muy emocionante.
Me da miedo volar, pero puestos a "sufrir", me pido ventana.
Ha valido la pena, he cruzado la capa de nubes, he flotado entre ellas, y he visto ponerse el sol de una forma espectacular: el sol bajaba por las capas, entró en una oscura y él se oscureció.
He absorbido todos los colores, a cada cual más espectacular, tanto por arriba como por abajo, esos campos labrados de formas irregulares.
He llegado a mi casa, una sensación de bienestar enorme.
Me ha dado el insomnio, era de esperar.
Como que me gorreasen el brick de leche.
Mañana descansaré, iré al médico, a comprar, y a empezar la búsqueda de nuevo piso.
Un reto más.

Planes

mosaico legado andalusi.jpgHora de la siesta. Me apetece hacerla, no quiero tomarme un café, quiero descansar.
Me pongo a leer y me dejo llevar por el sueño.
Suena el teléfono y no lo cojo. No tengo ganas de hablar, además hacerlo es correr inmediatamente hacia el balcón en busca de cobertura.
Me he despertado ya, pero estoy disfrutando de una actividad cerebral muy agradable, y me enrosco entre almohada y sábana, y me da igual que sea sábado y no tenga planes. Estoy a gusto, no sé si son ensueños pero disfruto del momento de bienestar.

Necesitaba descansar, relajarme...

...este mediodía me han llamado, planes. El plan era salir YA de casa para comer YA y para ir YA al cine. He dicho que bien, que me apuntaba, pero al colgar inmediatamente me ha entrado la angustia, la taquicardia, y todo lo que me pasa cuando algo es para YA y me pilla desprevenida. Si no tengo control sobre la situación, sigue pasándome. Podían haber avisado ayer...

Me ha costado llamar y decir “no puedo”, no me sentía bien ni para comer con ni para meterme en un cine de palomitas. No me he sentido demasiado mal al rechazar el plan porque entre otras cosas me lo acababan de proponer y la angustia me podía a mí. Y no, con angustia no voy a ninguna parte.

La angustia se me ha pasado bastante rápido, respirando en la terraza junto a mi planta aromática.

Hace muchos meses que no voy al cine. Me gustaría ir, no hay nada que me lo impida, ni siquiera sentiría claustrofobia. Colafobia sí, por eso tampoco me ha atraído sino que me ha angustiado la idea del cine lleno. Puedo ir entre semana tranquilamente, el caso es que no lo hago, y no me pregunto el por qué. Todo llegará, a mi paso. Es una actividad que debo desear, es decir, mi psiquiatra no puede pautármela.

De vez en cuando, necesito notar esa paz interior que tanto anhelaba, y es un estado mental que debo experimentar en solitario. Hay quien diría que estoy depre por preferir esta soledad a verme con gente. Yo creo que hay un momento para todo.

Necesito tranquilidad, ni siquiera aguanto mucho tiempo en el pc. Ayer me dí una sobredosis y hoy tenía nulas ganas de conectarme.

Escucho música, veo algo de TV, limpio mi parte de la casa. No estoy inactiva, no me siento depre, pero sí noto que estoy en un lugar que todavía no me pertenece, que no conozco sus trucos, y que eso ha de llevar tiempo.

También decliné ir a la Feria del Libro, porque me conozco y ya me sobran libros en esta casa. Esta semana he dicho que no a muchas cosas, y me tocará a mí hacer la próxima llamada. Proponer otro plan.

Ah, y no he querido salir esta noche con mis compañeros de piso. Pero ese es el pan de cada día, ya saben que no me gusta trasnochar y ellos lo hacen a diario. Lo que no saben es que lo tengo muy restringido.

Mientras tanto, sigo en "paz interior", y me he puesto a escuchar el “Unplugged” de Nirvana. Es hora de tomar las pastillas, de decir adiós a este día, y de acordarme de que el miércoles mi madre estuvo aquí y me hizo muy feliz. Eso si fueron planes buenos para mi psique.

Mañana iré a por el periódico. Dudo que tenga ganas de pasear por el Rastro, del bullicio. Sé que estoy “de rollo tranquilo”, y lo celebro, apenas necesito ya de los ansiolíticos, yo que me los he tomado no a miligramos sino a kilos.

Estoy contenta, hace mucho que deseaba esta soledad positiva.
12/06/2005 01:14 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Interrogantes

pensador_rodin.jpgMuchos fueron los interrogantes que se me plantearon cuando empecé a estabilizarme. Poco a poco, conseguía tomar decisiones. Tenía demasiadas a tomar, puesto que el tiempo había pasado mientras yo estaba ausente de él, enferma y cuidada por mi familia.

Cuando pude y me animaron a iniciar una vida autónoma, decidí hacerlo en un lugar nuevo. Me sentaría bien el cambio de aires, y allí no me sentiría incómoda. Y así ha sido.

Ahora regreso a donde pertenezco y veo que ya estoy más preparada para volver. Volver en dos sentidos, el físico y el mental.

VIVIR.

Hace mucho que no tengo ideas suicidas, aunque sé que nunca se está a salvo de recaer. Me he dedicado a vivir hasta ahora, y pienso seguir haciéndolo.

Vivir, palabra difícil donde las haya. He estado ejerciendo de ser viviente estos dos meses y medio, y es nuevo para mí. No sé cómo explicarlo, es una nueva vida en muchos sentidos, y no sé si los posts anteriores bajo el tema "Nueva vida" reflejan cómo he abierto los ojos a la Vida, empezando de 0.

Esta mi ciudad me había contaminado junto con la enfermedad, y ahora percibo que me estoy reconciliando con este ambiente, mi ambiente, mi ciudad. Porque estoy mucho mejor conmigo misma, y eso es lo importante, porque a partir de ahí puedes vivir en cualquier lugar. De ti no escapas nunca por mucho que huyas a otros lugares.

Me ha venido muy bien cambiar de aires. He relativizado. No he tenido servidumbres. He empezado a ser un nuevo YO que no me desagrada porque pisa el suelo firme aunque siempre hay donde mejorar, y ahí tengo a mi psiquiatra dándome un tironcillo de orejas pero a la vez diciendo "ya vendrás", cita que concerté para unos meses.

Pensaba quedarme más días en Barcelona, pero he decidido hacer la maleta ya, ir a mi cas, seguir con mi vida donde ahora la tengo. Ahora tengo que seguir con mi etapa en Madrid, etapa que empieza a atisbar una fecha de finalización. Y esa creo que es la buena noticia.

Mi psiquiatra me dijo que ahora tenía que subir un escalón más, llamado bienestar, y ayer el tema me iba dando vueltas en el subconsciente hasta que fui capaz de verbalizar "volveré tras el verano". No es una decisión firme, sólo un feeling, el de que lo que tenía que hacer a 600 km. de casa ya habrá finalizado para entonces. Fue parecido al primer atisbo de decisión de mi marcha, por lo que sé que los tiros irán por ahí. Siempre hemos de contar con el imprevisto (¿y si me echo novio, qué? jaja), pero lo que hay es:

Yo estoy bien, y en mi ciudad natal, que me estrangulaba, empiezo a sentirme tan cómoda como ahora lo estoy en Madrid.

Y antes no lo estaba. Necesitaba ese break.

Noto cómo respiro, noto que la angustia ya no me posee como antes y me han rebajado bastante el ansiolítico. Sé que habrá un momento para que la etapa "Nueva vida" tal como la concebí ha de acabar, o al menos tengo esa intuición.

Seguiremos pensando en ello, en las consecuencias positivas, también en las negativas. Seguiremos construyéndonos sin prisa y sin pausa, despejando tantos interrogantes que nos han tenido bloqueadas, Carne de Psiquiatra.
19/05/2005 12:48 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

A gusto

disco1.jpgMe asomo por aquí y me digo que tengo algo olvidado el blog, y le digo a Kidam que para qué voy a contar la rutina cotidiana, cuando no me apetece hablar de bipolaridad.
Pronto tendré una conexión buena y entonces ya hablaremos...
Pasado mañana toca psiquiatra. Vuelvo a recorrer los 600 km, a ver qué me encuentro...
Me lleva de vuelta Kidam. Si no tuviese este viaje tan planificado, no sé qué haría... sí, lo sé, no me movería de esta ciudad, que empieza a acogerme como si hubiese vivido aquí toda la vida, y yo sin darme cuenta hasta que un día fue tan evidente que tomé la decisión. No me arrepiento, o no de momento, ¿y por qué debería hacerlo? Estoy bien, y he de cuidarme y no olvidarme de que he de cuidarme. La perogrullada consiste en que aquí se va de cañas, etc, cosa que en mi tierra no sucede. Y se trasnocha mucho más. Y servidora bipo no puede permitirse estos lujos.
A gusto, con mi nueva gente madrileña y con Kidam, mon amour, que ha venido a pasar el San Isidro.
Nos lo hemos pasado de muerte.
16/05/2005 02:11 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

El rincón del fumador

20060609204341-butaca-jardin.jpg

Ya tardaban en venir las quejas por mi consumo excesivo de tabaco en el salón (normal ese exceso en enfermos mentales, aunque los hay que no fuman...) Menos mal que estamos ya en primavera-verano y en el balcón hemos preparado mi "rincón del fumador". No es ningún castigo, es higiene para todos en la casa. Además, es agradable estar en la terraza. La calle es tranquila, veo más árboles que casas y encima hay pájaros de verdad. Y hormigas también, espero que no entren en casa.

Por aquí todo bien. No me quejo, es más, de nuevo me planteo escribir una sitcom con las movidas de la casa. El otro día hicimos un feedback mi compi y yo y confirmé que en la casa hay buen ambiente, vamos, que no me van a echar, y como no hay casa perfecta, en esta estoy de coña. O sea que ya me planteo instalar la conexión a internet allí. También he de decir que nada sabe ni ha de saber sobre esas pastillas que escondo y tomo en mi habitación. Soy normal en apariencia y en mis actos, y no sé si se entendería una enfermedad como la mía, aunque seguro que él conoce a alguien con ella, sólo por el porcentaje ya nos toca uno o dos a cada uno, diagnosticados o no.

Respecto a cómo se porta la bipo, a veces la "tostada" es preocupante, o el otro día por la tarde de repente la cabeza se me disparó de forma que hubiese acabado una enciclopedia de la A a la Z. Me obligué a parar actividad, reposé, y conseguí dormir un rato. Cuando levanté, la vorágine había acabado. No se ha repetido, así que lo dejaré como anécdota para el psiquiatra.

Lo de que el coco vaya rápido tiene su lado bueno y su lado malo, desde luego, es síntoma de estar subiendo o subido. A veces analizo y casi me alegro de ser de "las que suben" en vez de "las que bajan", porque abajo se está muy mal y en cambio cuando tienes las neuronas en plan pentium se pueden hacer cosas muy interesantes. Pero he aprendido que no interesa, que hay que pararlo. Hay que joderse, parece "lo bueno" de la enfermedad y no es así.

A veces me acojono porque es primavera y los bipos caemos como moscas con el cambio de estación ya sea hacia un lado o al otro. Pero yo sigo notándome bien, excepto estas pequeñas molestias que no son cotidianas, bueno, la tostada sí, aunque le va a días, a veces no es muy fuerte.

Supongo que de vez en cuando tendré estas pequeñas indisposiciones. Y cada vez más, sabré pararlas.
Para eso está mi psicoeducador y también mi psiquiatra. Tengo hora pronto ya, pasado San Isidro.
"Nos vemos en tres meses"
Y Carne de Psiquiatra sonrió, esa distancia en el tiempo era la mejor señal de que las cosas por fin iban bien, que "la paciente es reticente al tratamiento farmacológico" dejaría de figurar en mis informes.

Me vuelvo a casa, me pondré musiquilla y respiraré, mejor dicho, fumaré, en mi rinconcito del balcón. Ah, me acompaña una planta de hierbabuena que compré el otro día y casi se funde los días del puente, pobrecica ella ahí con el solano y sin beber.

Yo siempre llevo un botellín de agua en el bolso, con las pastillas. Dejando de lado el hecho de que bebo unos dos litros de agua al día, no me olvido de lo que debo hacer. Si me pilla la toma fuera de casa, ahí la llevo, no hay excusa.

Y estoy muy bien psicoeducada (esto vale pasta y un esfuerzo por parte de uno, nada es gratis aquí): aunque me encuentre bien o super-bien, no voy a dejar de tomarlas. Otros lo hacen, en la euforia del "ya no las necesito". Yo sé que si no fuese por la pastilla que más odio, la que me deja KO, la que me provocó un desmayo fatídico, no estaría bien. Y me la tomo, por gazpacho. Ya me la retirarán, o no, porque me plancha por arriba. No quiero subir, estoy bien donde estoy, y que dure, que se está muy bien así. Incluso tengo menos angustia, aunque eso lo atribuyo al cambio de ambiente.

Cosas que he de confirmar con el psiki.

Menudo tostón me sale hoy de post. No ando muy inspirada, me parece que necesito un novio de primavera. Ya he mandado a donde correspondía al tío del Mercedes, o sea, a comprar coños a otra parte, puesto que el mío no está en venta. Me da asco la idea de convertirme en un florero. Aunque viendo el lado bueno de la cosa, halaga que puedan considerarte como tal, en el sentido "eres deseable", o sea, que doy el pego por ahí a pesar de la edad. Buena genética, en algunos aspectos. Buen tema para otro post.

*** 

08/05/2005 14:41 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Esperanza de vida

20060609192345-esclavo-red.jpgEstaba escribiendo un comentario-respuesta a Antonio hace un par de posts y se me ha ido el teclado de las manos....

Un día le pregunté a mi psiquiatra sobre la menor esperanza de vida de los que tenemos TB (trastorno bipolar) sobre la que ya tenía noticia. Y resulta que al parecer son cosas de la estadística. Por ejemplo, cogen a 1000 bipos y si se suicida el 20% que esa misma estadística suele decir, pues ya tenemos todos menos esperanza de vida.
¿Sabes qué pienso? Que cada día las pastillas le hacen algo más que cosquillitas a nuestros riñones y, en la mayoría de la medicación, al hígado.

Precios a pagar. Cambio hígado que quizá pueda arreglarse en su día por cerebro químicamente equilibrado.
Yo priorizo. Quiero mi cerebro. No renuncio a mi lucidez, aunque me haya crecido la barriga o me hayan de quitar un riñón en el futuro, como le sucedió a un compañero ya en la sesentena. Por cierto, buena edad, ¿no?

Los bipos queremos salud mental. No, no hablo por todos, hablo por mí. El resto son fruslerías, a veces muy molestas, faltaría más (me refiero a los efectos secundarios, como mi "tostada"), pero no hay nada más molesto y jodido a la vez (qué eufemismo) que los extremos bipolares, llamados Depresión Mayor y Manía-Psicosis, en mi opinión.

Infiernos mentales. Viajes de ida donde la vuelta puede ser el Tour de France, en mi caso año y medio de ingreso domiciliario, qué sería de mí sin mi madre, y cuánto la echo de menos, ahora que he debido separarme de ella, pues debo -sí, debo- recuperar autonomía.

Y nadie te asegura que te quedes en eutimia, en equilibrio, ni un sólo día. Cualquier cosa, un detonante o porque sí, puede enviarte de nuevo a un bando u otro de la línea, o el maldito episodio mixto, equivalente al limbo, en tierra de nadie recibiendo pedradas por todos lados.

Si superas eso, si superas 10 años de tratamiento y diagnóstico incorrecto, si por fin estás bien medicado, si tienes la oportunidad de vivir dos meses como una persona más o menos normal... en Madrid, por ejemplo, cumpliendo a la vez un sueño... Cada día de eutimia es un regalo ahora para mí, y no me deprimo aunque me sienta sola a veces, ahora mucho menos, cuando mis viejos amigos, los libros, han vuelto a proporcionarme emociones. Y me siento eufórica cuando puedo bailar una canción de los 90 recordando esos garitos de la época y quién estaba a mi alrededor, y brindo por todos en mi interior.

Cada día, cada uno me da felicidad, sea introspectivo, sea de ruta por la ciudad, sea lector, sea ... me da igual. Es un día que vivo y disfruto. Después de mucho tiempo de no saber qué es eso, se dice pronto.

Si muriese mañana, lo haría feliz. Bueno, por favor, antes me gustaría ver a Padre, que hemos quedado ya.

Que la estadística me quite 9 años de vida me da un poco lo mismo. No sé si puede entenderlo alguien que no haya pasado por una Depresión. Los que hemos estado muertos en vida apreciamos la vida. "Sí, tu vida ha sido corta, pero has brillado con el doble de intensidad", le dijo Tyrell a Roy Batty. A veces me identifico con esa frase, no siempre vida biológica es vida mental. Mentalmente sana.

Y me reafirmo en mi filosofía "Carpe Diem" (ver post del mismo título), para mí no hay ni puede haber otra. Hoy estoy aquí en el reino de los lúcidos, mañana puedo estar en una puta psicosis o deseando morir. Esclavos de nuestras emociones = desequilibrio químico en el cerebro.

Y he venido aquí, he cambiado de aires, para dejar de suicidarme. Eso sí que jodería mi esperanza de vida de todas todas y encima engrosaría la estadística, rebajando la de los demás.

Esa es mi esperanza de vida. Soy feliz aquí escribiendo, ahora respiraré fuera el anochecer, llegaré a casa y ... estaré en casa, lo cual es también una sensación de felicidad. Y dormiré felizmente envuelta en el vaivén de mi cerebro cuando cierta sustancia le de órdenes. Y....

****

Como anécdota, un día en el foro de Bipolarweb se hizo un concurso en clave de humor sobre quién tenía más dolencias, y los ganadores, los que más enfermedades confesaron, tenían todos los puntos para degenerar (artrosis...) o morir de cualquier otra cosa. Por cierto, el hipotiroidismo es una patología asociada al trastorno bipolar. Y el tabaquismo, a la enfermedad mental en general.

*****

Reflexiones, decisiones

Hundertwasser_Haus_Wien_House_Vienna.jpgLlevo días de meditación. Meditar debe ser mi actividad principal por el tiempo que le dedico a ella, ahora que no tengo la conexión 24 horas que me acerca al mundo. Bien, en realidad, desconectada es cuando me he acercado realmente al mundo y hablado con personas que tenían mejillas para besar y ojos para leer en ellos.

Dentro de unas horas estaré en mi Barcelona natal. Viaje obligado, la ITV de salud mental, y con ella las nuevas instrucciones, pautas, rutinas. Informe que voy a presentar: he sido mu mala, si, mu mala, he salido de noche, no he hecho deporte, sólo paseos. Pero sigo encontrándome bien. ¿Esto va a durar o estoy viviendo un sueño eutímico?

He de tomar demasiadas decisiones, y poco a poco las incógnitas se despejan solas.

HE DECIDIDO Y ASÍ SIENTO QUE MI CASA ESTÁ AHORA EN MADRID.

Y tengo todo el derecho a cambiar de opinión, pero así me siento ahora.

Dice mi compañero de piso que lo llevo muy bien, que mis momentos de soledad son normales (cómo echo de menos a mi gente, sólo ellos lo saben), que Madrid al principio es dura pero luego se abrirá como una rosa para mí.

La intuición nos dijo a los dos que nos llevaríamos bien cuando nos entrevistamos por primera vez ("has ganado el casting") y así ha sido hasta la fecha. Ayer se alegro cuando le dije “aquí me quedo, volveré a esta, mi casa”. En la placa del buzón ya está mi nombre, ayer fui por primera vez al teatro y hoy llevo las maletas vacías, porque han de volver más llenas de lo que lo hicieron en marzo.

Trato indirectamente con inmigrantes, ahora mismo en el cyber, y percibo la extrañeza de su tierra, que realmente está lejana, y las penalidades en las que viven. Y me congratulo de ser una nueva madrileña más, y de lujo, porque tengo la gran tranquilidad de no estar bajo las presiones de mi anterior vida, la anterior al diagnóstico, la vorágine, y por fin el aterrizaje. Este proceso ha sido muy duro, y agradezco por fin el disponer de salud mental, y de empezar a tener la sabiduría para discernir, en un nuevo lugar, extraño a la vez que cercano, qué quiero y qué no quiero, qué me conviene y con qué he de ir con tiento.

Tengo muchísimas ganas de ver a mi madre.

Sé perfectamente que aterrizar me va a remover muchas emociones: lugares queridos, personas amadas... Que tendré dudas, que me sentiré envuelta en la comodidad de lo conocido, que... y también sé lo que me ha costado conseguir el billete, no por falta de plazas, sino porque de alguna manera no tenía ganas de ir.

No tengo fecha de vuelta, pero volveré, porque esta, Madrid, es mi casa.

Y la tuya, amigo Kidam, pa cuando vengas tú.
Porque mi definición de casa es: mi casa es la casa de mis amigos.

***
Imagen: Hundertwasser Haus, en Viena.

Abre los ojos

nappod_legs.jpgBueno...
Pasan las semanas, pasan muchas cosas... normal cuando te has trasladado de piso, de barrio y de paso de ciudad.
Me encuentro bien y así me lo ha dicho gente que conozco que "me controla", y sólo por eso ya estoy contenta, además de porque estoy haciendo tareas domésticas que tenía algo olvidadas, en definitiva, estoy empezando a cuidar de mí misma, poco a poco, buena letra, y sin agobiarme o al menos intentando no agobiarme.
Me siento bien en mi piso, hay buen rollo con mi compañero y eso es algo también a destacar.
He pasado la S.Santa con una buena amiga de Bcn que ha venido a "madrilear", y ha sido intensa la cosa, así que ahora toca descansar algo. Podómetro en mano, un día caminé 10 km. Para mí es una distancia considerable, puesto que no la hago a diario. Así cinco días, en fin, no he adelgazado porque hemos comido lo que nos ha dao la gana y el tapeo... que nos quiten lo comido.
La sensación de estar en la película de Amenábar "Abre los ojos" ha estado presente estos días, las avenidas estaban vacías sin tráfico. Y las procesiones, pues la verdad, muy rancias, daba pelusa y todo.
Me voy a meter en el trasto este de la foto, que lo necesito. Prometo escribir algo decente la semana que viene, ahora que ya tengo los ojos más abiertos, estoy más adaptada.

Contestador automático

Muestra.jpgComo ya dije en su día, no puedo estar a lo que estoy.
Me adapto al barrio, a la ciudad, a sus gentes. Conozco gente, conozco bipolares, estoy abierta a lo que me ofrecen, porque ya sabéis, Oportunidad no pasa dos veces.
Tengo material para este blog, pero está almacenado en un pc que no tiene conexión.
De momento.
Todo llegará, abril se acerca y con él... despegue. Matricularme en el gimnasio... esas cosas que cuestan pasta y ahora estoy invirtiendo en otras tipo "dónde poner el cepillo de dientes". Los bazares de todo a 100, que ahora llaman "los chinos", me están ayudando mucho.

Por lo que decía Asmelgar en el otro post:

Iré a Barcelona en principio una vez al mes-mes y medio, a mi psiki y a mi psicólogo, que no los dejo por nada. Gracias a ellos ahora disfruto de un período eutímico, bueno, y también gracias a mí, que en todo momento quise mejorar.
Dejo mucho pasado en mi ciudad natal, y me está sentando bien el cambio de barrio. Estoy a una hora de Barcelona, si hay una emergencia. Está calculado. Y siento morriña de la gente, sí, de mis mejores amigos, pero por suerte hay teléfonos, y además pasaré la semana santa con una de mis amigas.
No te preocupes Asmel, tengo órdenes de mi psiki de empezar a cuidarme, de hacerme yo solita la comida y las coladas -hace años que no me ocupo de eso y cuesta volver a empezar-, y poco a poco, lo estoy haciendo. Al principio cuesta, pero lo estoy haciendo bien, creo, poco a poco, no hundiéndome si algo no me sale bien. En todo caso, estos cambios serán valorados en breve por mi psicólogo-psicoeducador.
Sigo recibiendo órdenes de ellos. Si notasen que esto no me sienta bien, y así me lo dijesen, sería la primera en volver.

***
Voy a desactivar temporalmente la opción comentarios del blog.
Prefiero que me escribáis, para lo que sea, aunque sea un "hola", si os lo pide el cuerpo.
20/03/2005 19:18 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Madrizzzzzzzzzzzzzzzzzz

dormilon.jpg12 días en Madrid... cómo pasan, y qué intensos han sido.
Tuve que cambiar de habitación... qué movida, nada más llegar.
Estoy adaptándome a la casa, a mi compañero de piso, a la gente que por ella circula (incluídas las bolas de polvo)...
Me despierto psicoeducativamente a una hora decente,
PERO
Luego a mediodía caigo como las moscas.
Menudos siestones,
y algunos plantones...
Sorry chicos, me quedo frita frita, ¿será el antipsicótico?
Estoy con algo de morriña, sobre todo de mi gente, pero aquí hay gente, cómo no, y con el tiempo...
Gracias por vuestros mensajes. Intentaré dedicarle algo más de tiempo al blog, el problema es que no tengo conexión en casa.
Buenas nochezzzzzzzzzzzzz

Los estoy encontrando...

KOMODO%20Dragon.jpgEsto es una gozada.
En la imagen, los del piso que comparto. Buen rollo. Al principio, siempre es así, he compartido piso siete años y ya no me chupo el dedo. Ya veremos con el tiempo.
Esta ciudad está llena de bichos raros, y además no se camuflan.
Fascinante.
Tiro de cyber, así que me debo a mí misma un largo artículo en este blog.
Me encuentro bien. El frío me ha dejado los labios cortados pero ya estoy en ello.

Primera semana en Madrid

maleta.jpgHechos: para llenar tres páginas de anécdotas, gente, imprevistos, previstos...
Hechos: sigo bien, algo estresada, normal vamos.
Hechos: estoy contenta. No me he equivocado, tengo un buen feeling.
Hechos: aquí la gente me ha recibido con los brazos abiertos.

¿De qué hay que quejarse?

Esto es duro, sí, cualquier mudanza lo es, pero nadie dijo que iba a caminar sobre un paseo de rosas.
Me he comprado un protector labial, no tengo frío pero mis labios sí, jaja.

Bezoz pa todos

Animo en la recta final

ya llegamos.jpgTe has levantado en plan insomnio, 06.30.
Café, galleta, pastillas.
Hoja con tareas, las últimas, para hoy.
Sabes que necesitas dormir más para poder rendir sin caer en picado, sin tener un bajón. No estás para lujos de ese tipo, aunque no está en tus manos y las horas de sueño son detonante más que probable.
Hoy, marathon.
Mañana, marathon.
¿Aguantarás?
"Tómate el gazpacho, rubia"

Desconecta de una puta vez

Jay_Jacobson_chronometer.jpgMe apalanco aquí, aprovecho las últimas horas de conexión. He dado de baja un mes el adsl.

Tengo la lista de tareas para hoy y no me apetece un gramo ponerme a ellas. Las más duras: poner orden.

Yo siempre fui caótica, encontraba un papel entre un montón desordenado. Ahora he de ordenar esos montones, cuando no tirarlos, ¿para qué coño quiero yo esto? Mi habitación ha de quedar impecable, y eso son horas, las que he programado para hoy.

He actualizado la lista de enlaces con blogs que he visitado navegando o porque sus autores han recalado por aquí. Bien pensado, me servirá de "favoritos" cuando vaya a un cyber.

Se ha estropeado el ascensor, justo cuando he de bajar varios pisos con una maleta. Esto me hace pensar que mejor me voy con lo puesto. No puedo cargar peso porque el año pasado me rompí una vértebra en una caída (esa pastilla me mata) y en seguida me duele la espalda. Hace años, aprendí que una mujer debe llevar el equipaje que ella sola pueda cargar. Una perogrullada, pero en mis primeros viajes me llevaba hasta el secador de pelo.

No me llevo mucha ropa. Lo que más pesa son los libros y la caja con las manualidades.

Tengo miedo al bajón. Duermo bastantes horas, y el lunes no voy a poder hacerlo. Ya voy agotada de esta semana, y el martes tengo programado todo el día, desde deshacer la maleta hasta actos bipolares. Tengo miedo a no aguantar, a quedarme sin pilas en el momento menos oportuno. Sé cual es mi límite de actividad, si es frenética es menor tiempo el que me coloca en una situación crítica.

Me niego a llegar enferma, a pinchar, en mi primer día en Madrid. Sé que el principio va a ser duro, todos lo son, pero desde el primer día... esto sí es un reto.

Voy a tirar papeles y a acabar el álbum de fotos. Si no aparezco por aquí, será buena señal, estaré haciendo lo que debo. Si no desconecto, se me hacen las quinientas.

El tiempo pasa, y el billete tiene hora.

***
"Cronómetro", fractal creado por Jay Jacobson

Preparativos

claqueta cine.jpg10.01. Tomo el café escuchando "Wish you were here". Esta canción no estaba en el pack de 3.500 mp3 que perdí el domingo cuando se estropeó el disco duro. Por suerte, no todo es mp3 en mi colección. Por cierto, qué haré con tanto CD...

El café es el momento de planificar el día. Llevo toda la semana haciendo listas como esta, en un papel reciclado listo las

tareas para hoy:
- lavar ropa
- ordenar lo desordenado. Tengo mil cosas y papeles a la vista.
- en caso de no poder ordenar, se impone "operación camuflaje". Soy una experta en eso.
- comprar tabaco.
- contar pastillas. Cuántas necesito para mes y pico.
- ver a tal, tal y luego cual, cual, si no me clono los junto.
- hacer un cambio en una tienda.
- visitar la exposición "Bipolar Disorder" (c/Aragón, 379, 16-20.30). Arte creado por gente con TB.

Lo que no marque con una señal en esta lista, pasa a mañana. Así van las cosas. Marco prioridades, esto o hoy o hasta el lunes. Y el lunes no puedo cargarme de tareas, he de hacer la maleta.

10.11. Es hora de ponerse al plan.
26/02/2005 10:05 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Cansada y estresada

agenda2.jpgEsta semana he ido de cráneo. Médicos, gestiones, varios… y no han acabado, hasta el lunes mismo estoy liadísima con asuntos tales como que me arreglen unos zapatos a tiempo, todo a tiempo, esta vez sí tengo plazo. Y hay cosas, como depilarme, que van a quedar fuera de plazo, pero todo no puede ser. Lo que daría por un masaje, que tampoco va a poder ser.

Y mis amigos quieren verme el fin de semana, y algún familiar, y… ya me rascaré cuando pueda.

Hoy he tenido un amago de ataque de angustia, por suerte llevo la pastilla en el monedero para estos casos.

Tengo ganas de tirar la agenda al wc. Aunque hay que congratularse de que mi agenda vuelve a estar llena de todo un poco, y que salvo fuerza mayor, voy cumpliendo mis objetivos.

Hay que procurarse medicación para un mes, ese es el único equipaje que necesito. Y eso ya está hecho, fue la prioridad.

Los monjes budistas sólo poseen el cuenco en el que comen. El resto es prescindible, pero no para nosotros que no estamos ahí en el monasterio. Me pregunto por los monjes budistas bipolares, ellos no se libran del tanto por ciento ni de lejos. Pero la vida ordenada que llevan y la meditación quizá les ayude más que un cóctel de pastillas.

En teoría, me he estabilizado. A ver qué pasa. De momento sigo conectada a Internet, y este fin de semana, si tengo tiempo para rascarme, igual posteo algo que no sea “estoy hasta Los de la maleta”.

Nueva vida que empieza con estrés, lógico pero muy peligroso.

Hoy tarde, descanso. Mañana por la mañana, farmacia. Por la tarde.... ARGGGG

Equipaje emocional

dolce vita.jpgHe estado haciendo deberes, y además se me ha vuelto a romper el pc. Pongo esta foto para animarme porque esto es de locos.

La libreta "Raíces" ya tiene temas, que ilustro con fotos, diálogos ficticios de mis familiares y amigos conmigo... va a ser una obra de arte muy personal. Pero es un cuaderno A5, ahí no cabe "lo mejor de la vida" en imágenes. Libreta anti-suicidios, eso es lo que es.

He empezado una segunda libreta, esta vez A4, de espiral y folios blancos (esto no es fácil de conseguir, no). Ahí va a ir otro material, más del "día a día": una foto de una ducha, por ejemplo. En plan el póster "Mapa del tesoro", pero en versión libreta y no tan Cosmopolitan. ¿Cómo me voy a llevar esa cartulina a una casa? Me tomarán por loca... Esta libreta tiene un título en cubierta, y es LUST FOR LIFE, lo pinté a mano ayer.

Más equipaje emocional.

Ayer seleccioné de todos mis álbumes de fotos lo que me pareció "lo mejor", y ya he hecho un solo álbum con ello: familia, amigos, juergas, celebraciones, y mis mejores retratos, donde se me ve con una sonrisa que, oye, a veces no recuerdo que tenía...

Para cuando me sienta sola.

He de escoger los libros -pocos- que me van a acompañar. Demian de Herman Hesse no se libra. Los libros también tienen vínculos emocionales, y muy fuertes además.

No voy a la Dolce Vita, esa no es mi nueva vida, la vida real no es glamour.
Mi nueva vida es, sencillamente, cuidar de mí misma.

Bendición psiquiátrica

Salto.jpgBuenas noticias, que no demoro en hacer públicas.
Mi psiquiatra me ve bien, y da luz verde a mis proyectos.
A que vuelva a recuperar autonomía.
A.... El Salto.
Está muy cerca ya, yo lo veía factible, pero necesitaba de su visto bueno.

Cada vez tengo menos tiempo, porque hay muchas cosas a arreglar, y cuando lo tengo, posteo. Por eso posteo más, porque dentro de poco, postearé menos.

Ahora he de pensar que tengo una enfermedad y no bajar la guardia, jamás, pero ya puedo vivir sin estar pendiente de ella, sin sentirme enferma. Eso me han dicho, y eso me ha enorgullecido, por fin puedo hacerlo, integrarme sin complejos donde sea, en la calle estará mi vida, donde estaba. Y la próxima visita, en tres meses. Eso es un lujo y de los gordos. Ya no necesito tanto seguimiento, la cosa empezará a ser rutinaria. Me dijo que hay pacientes a los que ve una vez al año... todo llegará.

Bendito sea mi psiquiatra, bendito sea mi psicólogo, he tenido mucha suerte con ellos, y gracias a ellos, después de más de un año de tratamiento, empiezo a

ESTAR ESTABLE

Una nueva vida me espera, y yo a ella, con muchas ganas.

El 1 de marzo llegaré con una maleta a Madrid. El principio de... el Salto, mi nueva vida, otro tema para este blog.

Carta de Carne a Carne de Psiquiatra: desde cero

20070423151006-gemelas.jpgQuerida Carne de Psiquiatra,

Dijiste que descansarías, y lo has hecho. En un sentido: no has recordado que tienes una enfermedad las 24 horas del día, lo que haces en tus circunstancias actuales, porque vives donde has estado muy enferma y te ha costado recuperarte cerca de dos años. Estas paredes han quedado demasiado asociadas a esos malos tiempos.
Las circunstancias están empezando a cambiar, porque intuyes que estás bien, que has logrado el equilibrio o que oscilas en valores tan bajos que apenas te causa molestia la enfermedad.
Dijiste que tenías proyectos, que querías cambiar de vida, empezar de 0 y darte una oportunidad a ti misma.

Porque te la mereces.

Porque la vida sigue, y la tuya ha de dar muchas vueltas todavía. Sólo vas a vivir una vez, eres única e irrepetible, y quieres dejar y que te dejen huella.
No quieres morir sin haber hecho bastantes cosas, y ahora quieres hacerlas, pero por favor, no de golpe, sabes que no lo soportarías ni física ni mentalmente.
Estás cansada, porque tu cuerpo físico, después de las depresiones que implican sedentarismo forzado, está muy castigado y no tiene el vigor de antaño.
Estás cansada porque desde que te diste el “Descanso bipolar” te has lanzado a la calle, que es donde está la Vida, y has empezado a vivir intensamente, y esta semana has tenido mil experiencias nuevas. Que te han reforzado en que has tomado un camino correcto.
Cansada, pero satisfecha, y mucho. Reconócelo.

Poco a poco, empezarás a tener más fuerzas, en cuanto tu cuerpo se acostumbre a que le des la caña que puede ofrecer, la energía de antaño, o algo menos, en todo caso, más que ahora y que hace un año, por ejemplo.
Poco a poco, conseguirás afianzar unas rutinas en tu vida que van a hacer más lejana la posibilidad de una recaída.
Paso a paso, porque empiezas de 0.

Pero ya tienes ideas, ilusiones, cosas que quieres hacer, y ese es tu motor.
Te escribes a ti misma para no olvidar. Lo que has pasado, lo que externamente se manifestó en una caída de cabello fuera de lo común, por ejemplo. Y mil cosas más que ambas sabemos, y tú sabes que no queremos volver allí, a no ser que el péndulo nos lleve por la fuerza.
Estás siguiendo un tratamiento capilar y ya vuelves a tener una melena, y esta vez no vas a desmelenarte ni bebiendo alcohol ni tomando café, por ejemplo. Porque eso significaría volver al pozo de cabeza.
Tienes unas pautas a cumplir, una rutina de vida, hazlo, hazlo de una vez, ahora no puede haber excusa, porque es parte de lo que ahora quieres hacer, no es una obligación con nadie, es contigo misma y así me lo has hecho saber.
Ya sé que no te interesan muchas cosas que hacías, como ir a una discoteca. Quizá lo hagas una vez al año, pero no voy a ser yo quien te lo proponga, al menos de momento, porque uno de tus lemas es no decir de esta agua no beberé.

Ahora que sabes lo que no te interesa, Carne de Psiquiatra, sé que estás haciendo una lista con las cosas que sí te van a motivar. En tu nueva vida.

Ya has decidido dónde y cómo está el punto 0.
Esa era la decisión más importante.
Desde 0, hay que gatear, luego andar.
No lo olvides.

Te quiere (antes no te quería, lo siento, la autoestima es así)
Carne


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]