Blogia

Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Sanseacabó

Sanseacabó

Sanseacabó. Ya no tengo averías en casa, al parecer, y si las hubiere, esperarán meses. Qué tortura, dos técnicos a la vez, pero ya acabó y por hoy doy finalizado el día "activo", por no sobrecargarme. Si ayer no hubiese descansado, hoy me hubiese encontrado fatal. Igual me paso de precavida y ya soy capaz de soportar más carga "de la vida cotidiana", pero prefiero no arriesgar, no de momento.

Sanseacabó. Mi segundo libro, de 200 páginas, terminado, pero otro desastre. La elección prometía, el principio también, pero de nuevo a mitad del libro estaba leyendo por leer, pues ya no me interesaba. Ahora caigo en que ni siquiera recuerdo el final, aunque también es cierto que ya había tomado las pastillas cuando lo terminé. Antes de guardarlo, releeré esas dos últimas páginas. Por cierto, la traducción horrible, ya me comentaron mis amigos traductores que el trabajo ahora ha cambiado mucho y realmente no es placentero encontrarse con errores.

Ensayo-error. Volvamos a ello y al final acertaremos. 

Esta vez voy a lo fácil, facilísimo: Isaac Asimov. Lo devoré a partir de los 14 años. Si falla, tendré que pensar... no me atrevo con Groucho y Woody Allen, porque no soportaría no reírme. Seguiré con ciencia-ficción. El Asimov tiene 373 páginas, menos en realidad, letra grande y poca chicha en ellas, pasarán rápido. Voy a ello, con la sensación de que ya he leído ese libro, pero hará de ello tantos años que me parecerá nuevo.

Contaré las páginas leídas al final de la semana, ya que no me molesto en apuntar las horas que paso leyendo, que en realidad sería lo que debería anotar. Contaré libros y veré si sigo en la tónica de empezarlos ilusionada y acabarlos medio asqueada. Lo que importa es que recupero el hábito, sin ganas, sin placer, pero he acabado dos libros ya, y no dejaré de leer, lo haré a diario, ahora un tanto obligada, más tarde, como solía hacer de niña, a escondidas cuando mi madre apagaba la luz.

*** 

TENGO QUE II

TENGO QUE II

Ha llovido mucho desde que narré una fiesta en dos posts (3/12/04, sobre hechos del 2003), y el primero fue sobre el maldito TENGO QUE, tenía que ir a una fiesta y antes de eso, mil cosas más, y ese TENGO QUE acababa con mis nervios. Esta expresión la entendemos todos. Acabar con mis nervios para mí es tener un ataque de pánico. Eso sí que sólo lo entienden los que lo han padecido, o los que lo han visto en otra persona. Yo intenté explicarlo en ese post. Es horrible, muchas cosas lo son, y a no todas puede acostumbrarse uno, aunque visto lo visto... pastilla y a esperar a que pase el temporal.

Hoy se turbó la paz en el castillo acristalado de esta princesa. La vecina es inofensiva, por voyeur que resulte. Lo que me fastidia los nervios es el teléfono. Primero no venían, luego un pez gordo les dio una orden de trabajo urgente y volvieron a llamarme. Vino el operario. Mientras estaba en lo suyo, llaman otros técnicos para ¿mañana? Sí, mañana está bien, sólo que por favor me llamen antes de venir (pienso en la ducha antes de que lleguen). Se va de casa el otro con la firma y... me quedo tiesa. El estrés, qué poco hace falta para que el estrés me deje postrada.

Descanso, intento relajarme y que el cuerpo, mi cuerpo físico, responda, pues no me quedan piernas ni para bajar a por el tabaco que empieza a escasear.

Despierto, justo a tiempo de recibir otra llamada. ¿Todo bien? Sí, todo magnífico, esto es eficiencia. Sin decidirme a limpiar lo poco que ha ensuciado la avería, por debilidad pura y dura, vuelve a sonar el teléfono. El tercero en discordia, también quiere venir mañana. En mi estado "ya me rindo", porque no recordaba para nada que venían otros, le he dicho que sí.

Pasen, pasen todos, y que me dejen en paz de una puñetera vez.

Cuando TENGO QUE hacer algo, maldita sea, en esto no hay quien avance, me quedo hecha una braga.

Y lo triste del caso es que yo no soy la que tengo que salir de casa a un lugar extraño. Sólo tengo que abrir la puerta a un técnico, y me fastidia mucho que estas pequeñas cosas de la vida me dejen jadeando. Pero peor será demorarlo, pues ese TENGO QUE me perseguirá y empeorará las cosas, y eso me lo dice la experiencia de estos meses, pues tengo demasiadas cosas pendientes de las que me olvido demasiado a menudo, o un TENGO QUE me obliga a cancelarlas y posponerlas.

Antes, antes hubiese temido el momento, pues hubiese estado profundamente dormida. Por suerte ya no temo a despertar tardísimo, sé que estaré levantada cuando me llamen, porque antes... antes le hubiese tenido que pedir a alguien que viniese a casa. ¿Ahogarse en un vaso de agua? No, tampoco es eso, el ataque es otra cosa. Pero temía a obligaciones por la mañana, por miedo a no despertar. Pedía horas tardías a médicos, por ejemplo. Sigo haciéndolo, por esa costumbre de tantos años.

Jadeando, a punto de perder los nervios. Respira sin hiperventilar.

Estas reparaciones han de acabar ya, si puede ser mañana, porque TENGO QUE ir al médico a por recetas.

*** 

Los calendarios son de la Casa Batlló, "la casa azul" la llamaba, uno de los tesoros de Barcelona. Me traje uno de Barcelona en enero, pero no sobre Barcelona.

¿A qué día estamos?

¿A qué día estamos?

Eso le preguntaba ayer el protagonista de mi nuevo libro a un transeúnte. Eso me pregunto yo muchas veces, ahora que no trabajo y me cuesta ubicarme entre semana. El fin de semana, excepto este por diversas razones, suelo ver a algún amigo. Y todavía sufro algo "la depre de los domingos" por la tarde y noche, como hace años, debe ser un hábito emocional, quién sabe.

Esta mañana (oh, no) el cielo se ha vuelto a encapotar. Quizá venga el fontanero, quién sabe pues la semana pasada me remitió al día de hoy, y estas cosas me dan rabia porque una cosa es estar en casa por tranquilidad o quehaceres, y otra estar esperando a un mensajero, un certificado, o un fontanero.

Esta semana quiero hacer trámites y gestiones, y empieza algo mal la cosa, con amenaza de lluvia y amenaza de encierro "a la espera de". Es pronto para llamar a nadie para confirmar, así que me tomo el café y las pastillas de paso. A ver si no me dan sueño, pues hay días en los que me rindo y duermo una o dos horas más después de la toma. Es curioso cómo apenas acuso la toma de la noche, después de muchos meses ya puedo decirlo, pero el último cambio de pauta reforzó la toma durante el día, y o me acostumbro, o me acostumbro.

El planning de tareas durante la semana es muy flexible, a no ser que tenga un compromiso como una cita con el médico. Espero al fontanero antes de pedirla, por cierto, pues en tres días me quedaré sin una pastilla y empiezo a necesitar esa y otras recetas. Puedo estirar el plazo acudiendo a mis reservas, que para eso están, la toma de uno o dos días que me acompaña cuando salgo a más de (por ejemplo) medio kilómetro de casa por la regla del "nunca se sabe" y porque así me lo aconsejaron "al principio de los tiempos".

A las nueve, falta un cuarto de hora, empezaré a hacer llamadas. Comunicarán, ya me sé la historia. Se impone paciencia, para hoy y quizá para más mañanas.

Soy mujer de asfalto, no veo el espacio "el tiempo" en las noticias, y no sé si lloverá, cosa que alguien del campo tendría muy claro. Quizá no, porque oigo trinar de pájaros. Ya asoma la vecina curiosa tras su cortina, y no sé por qué lo hace desde esa ventana y no desde otra que le ofrecería mejor paisaje. Vale, sigo en pijama, ya debe haber hecho cuentas de los que tengo. Cuando la veo escrutando mi apartamento, de vez en cuando le devuelvo la mirada y vuelve al interior de sus cortinas.

Escribo rápido, pero el tiempo parece haberse congelado, todavía no son las 9 pero ya noto una nube en mi cabeza. El otro día le decía a a un amigo, que me miraba casi con pena porque me dio fuerte la cosa y estaba drogada, que no puedo quejarme, que ese mal momento pasa y el resto del tiempo es para mí, mucho más del que quisiera mucha gente, el que me cuesta llenar ahora que no trabajo. De ahí que la lectura sea muy importante, incluso la escritura, porque no veo la tv y eso mata las horas.

Las mataré esta semana con los trámites. A esta hora, todavía no son las 9 (maldición) ya podré salir a la calle, y ya me tomaré las pastillas una vez regrese a casa.

Espero a las 9... y ahora no puedo leer el libro que empecé ayer.

P.D. 9.16. Hoy no vendrá el operario. En el ambulatorio comunican, cómo no. Tenía que haberme tomado las pastillas ahora, o más tarde una vez en casa. A ver si aprendo mejor, lo que me falta... no sólo a tomar pastillas, sino a retocar fotos.

***

Objetivo: libro

Objetivo: libro

Ayer, no acabé el libro por poco. 249 páginas, eso se acerca mucho ya a mi ritmo de antaño. Me faltan dos capítulos. Casi me rindo hacia la mitad, me parecía un tostón y ya empezaba a retroceder párrafos por no haberlos leído o a avanzarlos, para que el tostón avanzase también. Hechas estas pequeñas e inevitables trampas, me dispongo ahora a acabar el libro, menos de 50 páginas que con suerte me durarán lo del café.

Se dice que la primavera es la estación más bonita en Madrid. Supongo que esto es válido para tantos otros lugares... Pero hace dos días que luce un sol espectacular y una temperatura muy agradable. Dicen que todavía falta lluvia, pero por favor, aquí no otra vez...

En Barcelona, el lugar de paseo dominguero de toda la vida son las Ramblas, o lo eran en mi infancia, cuando en los barrios no había espacios para el paseo. Aquí no hay "de eso". Aquí se acude a la multitud de "el Rastro", lo que no me apetece en absoluto. También se va al parque del Retiro, y lo prefiero lo más silencioso posible. Investigaré otros lugares concurridos en domingo, por curiosidad, no por acudir a ellos ahora mismo. Creo que bajaré a la calle sin alejarme demasiado de los pajaritos cantores.

Eso, si cuando acabe el libro, no me engancho a otro... no estaría mal, por otra parte. No sé manejar varias rutinas nuevas al mismo tiempo, es muy difícil priorizar cuando me esperan platos por fregar, la ducha, el libro, bajar a por pan y dar el paseo, y ya se me ocurrirá algo más que debo hacer. Tomar las pastillas, decidir el momento y cómo encajo esa toma en esas tareas. ¿Buscar fotos para el blog? Tarea que ocupa el último lugar en esa lista ahora mismo, luego ya veremos.

Son las 10.21 en mi ordenador y no tengo las ideas claras todavía, es más, se me están amontonando y empiezo a agobiarme. El día puede dar un vuelco en el momento más inesperado, cualquier llamada de teléfono, lo que sea. Pues a lo que sea iremos. Que lo paséis bien.

***

Son las 14.30. Sin saber cómo, he hecho casi todo lo que debía. Acabo de terminar el libro, tras la comida, y lo importante es que lo hice, no qué leí, porque acertar a la primera en algo que te plazca es improbable, sino que ya acabé de hacerlo, y en la última página, como solía, he marcado frases y anotado palabras nuevas. Me ha costado mucho llegar al final, notaba cómo en vez de acrecentarse mi interés, éste se perdía.

Me está invadiendo el sueño, pues a pesar de la llegada del buen tiempo o quizá por ello, no duermo demasiado bien. Retirar un nórdico es una decisión que de momento no voy a tomar, aunque despierte de madrugada a veces empapada en sudor. Le temo más al frío del amanecer. Es pronto para escoger un nuevo libro, y tengo más de cinco horas de sol por delante para volver a leer o salir a la calle. El sol marca y ha de marcar mis días, pues ayer me tentó la noche, como antaño. Hace mucho tiempo, meses, que no salgo de noche, y aún así, de vez en cuando echo de menos una pista de baile. Y debo pensar en el sol, y en apagar una luz cuando los ojos ya no puedan seguir más a la letra impresa.

***

Shhhh

Shhhh

¡¡Estoy leyendo!!

Ayer, 176 páginas, tomé las pastillas, y llegué a las 200 justas. La novela tiene 495. Hoy la acabaré, seguramente. Y cogeré otra. Quizá sólo sea un espejismo de fin de semana. Me da igual, estoy disfrutando como una enana. Fue un placer detener la reproducción de los discos de U2... que viva el papel impreso.

Shhh... estoy leyendo. Y mi pajarito ya ha venido a la ventana, ¿le gustará el olor a café? Me gusta tenerle ahí, es un buen pájaro cantor. Y no tengo aquí esa novela, por cierto, "Maestro cantor" de Orson Scott Card, una delicia de la ciencia-ficción que debería salir -si no lo ha hecho ya- de las librerías "del ramo".

P.D. Blogia no ha hecho el cambio horario. Son las 8, no las 7, "me caigo" de la cama pero no tanto.

Vértigo

Vértigo

http://www.youtube.com/watch?v=v3bVsNomGQA

oficial y directo, ambos con subtítulos

http://www.youtube.com/watch?v=mG9AFPYoGy4

Uno, dos, tres... catorce
[Spoken vocal]
Turn it up loud, Captain!

Lights go down it’s dark
The jungle is your head - can’t rule your heart
A feeling is so much stronger than
A thought
Your eyes are wide
And though your soul it can’t be bought
Your mind can wonder

Hello, hello... (Hola)
I’m at a place called Vertigo (dónde estás?)
It’s everything I wish I didn’t know
Except you give me something...
I can feel, feel

The night is full of holes
As bullets rip the sky of ink with gold
They twinkle as the boys play rock and roll
They know that they can’t dance - at least they know

I can’t stand the beats
I’m asking for the cheque
The girl with crimson nails
Has Jesus ’round her neck
Swinging to the music Whoooaaa
Swinging to the music Whoooaaa
Whoooaaa
Whoooaaa
Whoooaaa

Hello, hello... (Hola)
I’m at a place called Vertigo (dónde estás?)
It’s everything I wish I didn’t know
But you give me something...
I can feel, feel

Shake it...
Just for...
Jumping in... yeah

[Edge solo]

All of this... all of this can be yours
All of this... all of this can be yours
All of this... all of this can be yours
Just give me what I want and no one gets hurt

Hello, hello... (Hola)
I’m at a place called Vertigo (dónde estás?)
Lights go down and all I know
That you give me something...
I can feel your love teaching me
Aaahhhhh-aaahhh-aaahhh-aaahhh...
Your love is teaching me
Aaahhhhh-aaahhh-aaahhh-aaahhh...
How to kneel, kneel

Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, YEAH,
Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, yeah, YEEEAAAAH!

***

Vértigo, U2. Graciosas esas palabras en español... arriba los corazones, ya es viernes!

Paseos y pelis

Paseos y pelis

Estoy que salto. Hace dos días que salgo a la calle por las mañanas. Ayer lo conseguí, una hora, y volví para tomarme las pastis de la mañana, pues todavía no controlo bien sus efectos secundarios. Hoy no me veía con fuerzas para repetir la hazaña, así que me las tomé, pero no se ensañaron conmigo y decidí salir igualmente.

Esto para mí es muy importante. Ha hecho falta que controlase el sueño, levantarme a la misma hora y sin despertador (sigo sin oírlos o escucharlos, mi especialidad siempre fue ignorarlos o apagarlos) para poder plantearme ahora la rutina de salir de casa, una vez despejados los efectos secundarios de la noche. Ya no tengo la tostada de antes, así la llamaba y anda que no dio fuente a anécdotas, y la seguirá dando, pero ya menos. Buenas noticias.

Hoy he pasado horas fuera de casa, agotamiento psicológico (transporte público, gente...). Nota: aumentar progresivamente actividad social de lunes a viernes.

Una vez controlado el sueño, un pasito más. Me ha costado meses el anterior, y ahora sólo tengo hasta junio para consolidar un paseo de una hora por la mañana. Digo junio como quien dice el calor que hace que se desmayen hasta mis pajaritos de la ventana. Es importante la rutina horaria, mucho, he de salir a las 9 o antes para refugiarme de ese calor y cumplir el objetivo mínimo, una hora.

Entonces volveré al punto más o menos donde empecé esta bitácora, con instrucciones muy precisas, con rutinas muy marcadas, en su día por mis psicoterapeutas, pero se vuelven papel mojado a la mínima, comprobado, sólo hace falta una leve oscilación que dure una semana para dejar de... beber leche, por decir algo.

Si todo va bien, en junio me levantaré a las 8, me despejaré con mi único café, y saldré a la calle, ah, y duchada. Quizá esté luego en casa encerrada hasta las 20 h, cuando de nuevo se puede salir por lo que comprobé el año pasado. De hecho, deberé salir de nuevo, pues en la pauta está hacerlo mañana y tarde, y más si no se practican otros deportes, hay que caminar y hay que RECIBIR SOL. Muy importante para los neurotransmisores.

Sol y Sueño.

Ya tengo el sueño, voy a por el sol. Y me protegeré de él con cremas de tipo pantalla total, hace años que debo hacerlo.

El Sol es también el ejercicio. Son dos cosas en una, y no puedo separarlas, además, las necesito a las dos.

Me la estoy jugando, pero poco a poco, y teniendo los límites ahí marcados, y la espada traicionera encima, que puede caerme en cualquier momento de esta primavera y no en mayo-junio que es cuando se puso en la agenda otras veces.

Mientras tanto, no me fuerzo, esto parece un juego de estrategia ya. Estoy viendo bastantes películas y documentales. No voy apenas al cine a pesar de haber tenido temporadas muy cinéfilas. Lo que me interesa de la película es la versión original y eso por fortuna ya lo proporcionan los DVDs.

Sacados de redes P2P, que hay que aprovechar la conexión y amortizar de paso el firewall.

¿Qué veo? Caprichos como los "4 fantásticos" (para fans Marvel y yo lo fui) o "Sin City" (me ha gustado, a pesar de no conocer el cómic). Documentales, arqueología básicamente. No veo la tv de noche, porque es para noctámbulos. Ni de día, pero bueno... si pasa algo, me entero por el periódico digital y quizá no pase más allá del titular. También veo pelis de video que grabé hace años, como :) "Víctor o Victoria", ya ha tenido su pase este año.

Poco a poco, con el tema sol y paseos. Quizá mañana caiga y me vea incapaz, pero pasado me levantaré. Hay que reinventarse y tendré que ingeniar trucos que necesitaré. Uno que ya tengo, olvidado y he de recuperar, es salir con un botellín de agua, pues bebo unos 2-3 litros al día. Por ejemplo.

Estoy animada. Animada con cautela, y también satisfecha.

Es hora de tomar las pastillas. Cenicienta cierra sus ojos a medianoche, a menos que algún vampiro la distraiga. La noche, a veces la echo tanto de menos... no el salir, sino el acostarme tarde, con la lucidez plena, que tengo calculada a eso de las 2 a.m. Ya no, sólo días excepcionales, cada vez menos PORQUE LUEGO ME LEVANTO A LAS PUÑETERAS 8 A.M.

Que viva el sueño regulado, en mi vida lo he tenido... 

***

Good Morning Manzanares!!!

Good Morning Manzanares!!!

El cielo todavía guarda tonos rosáceos. Me tomo el primer y único café permitido con cafeína. Como cada mañana casi, dudo acerca de tomar ya las pastillas o esperar hasta las diez. Si me las tomo ahora, quizá haya suerte y a las diez empiece a estar despejada.

Me ha apetecido REM de buena mañana, me he despertado con el estribillo "it’s the end of the world as we know it..."

No es hora de hacer según qué, estoy levantada pero dormida al mismo tiempo. Ayer me puse un "cartel" en una hoja de una libreta, hoy tengo que hacer algo importante y eso decide que tomo las pastillas más tarde.

Es una hora de dudas, qué debería hacer y cómo lo extiendo en el planning de hoy.

El café y REM me despejan. El cielo no amenaza lluvia, por fin, y estoy pensando en la conveniencia de salir a la calle a dar el paseo del día a estas horas, en cuanto el café obre su efecto o de lo contrario me atropellarían y yo sin enterarme.

El disco de REM es tan pirata que todavía no ha sonado la canción y no sé dónde está, pero, o es raro en mí o estoy cambiando, no tengo prisa por escucharla.

El rosa está desapareciendo ya del cielo. Los vecinos de enfrente, cortinas y persianas, usan luz artificial. Qué raro que la mujer no haya asomado para verme en mi hábitat. Ya estoy acostumbrada a que sin disimulo alguno mire hacia mi casa, que tiene todo abierto, como en su día escribí en el post "luz y taquígrafos".

Se dice: "de Madrid al cielo"... 

Qué bostezo acabo de dar.

***

Salir de la hibernación

Salir de la hibernación

Qué agradable resulta sufrir un lumbago y no una depresión.

Qué maravilloso es compartir un domingo con amigos, reunidos ante un cocido madrileño.

Qué descanso, tener el PC apagado.

Es sólo "la resaca" del lunes, vienen todos los momentos buenos del fin de semana, y los vivo de nuevo a la vez que quedo a la espera de nuevos acontecimientos.

Ha entrado ya la primavera por fin, y sentada por primera vez este año en una terraza, periódico en mano (no lo leí, pero se intentó) y unas cañitas Sin acompañada por el lector del suplemento dominical, volví a mirar al cielo y suspiré ante el pensamiento de que estaba viva, que me interesaba más contemplar los árboles, plantas, gente, a la luz, y disfrutar del aire y del sol en el rostro que lo que pudiese aportarme ese periódico.

No ciclé como aquél día en mi primer ingreso. Tuve la sensación de que la hibernación invernal estaba llegando a su fin, que pararía de llover, y que la próxima ronda en una terraza simbolizaría de nuevo ese renacer.

Mi amiga M. dice que todos sus amigos "solteros divorciados etc" sólo tienen primavera y verano, quizá tenga razón también en mi caso. Es más duro ser single en invierno.

Qué descanso, olvidarse completamente de que una tiene una enfermedad, de relacionarse con gente que no tiene por qué saberlo.

Qué sentimientos más contradictorios para un lunes.

Ya no hay excusas, el cambio de horario nos tuvo tontos a muchos ayer, pero hoy hay que celebrarlo ya.

Ahí está el mundo, sin miedo. Sin miedo, se dice pronto. ¿Qué animal no sale de la hibernación un poco aturdido?

Dolor, tan cercano al placer

Dolor, tan cercano al placer

http://www.youtube.com/watch?v=Jlj1QeIeszI

Ooh ooh pain is so close to pleasure oh yeah
Sunshine and rainy weather go hand in hand together all your life
Ooh ooh pain is so close to pleasure everybody knows
One day we love each other then we’re fighting one another all the time


When I was young and just getting started
And people talked to me they sounded broken hearted
Then I grew up and got my imagination
And all I wanted was to start a new relation
So in love but love had a bad reaction
I was looking for some good old satisfaction
But pain is all I got when all I needed was some love and affection


Ooh ooh pain is so close to pleasure yeah yeah
Sunshine and rainy weather go hand in hand together all your life
Pain and pleasure
Ooh ooh pain and pleasure


When your plans go wrong and you turn out the light
But inside of your mind you have to put up a fight
Where are the answers that we’re all searching for
There’s nothing in this world to be sure of anymore
Some days you’re feeling good some days you’re feeling bad
But if you’re feeling happy someone else is always sad
Let the sweetness of love wipe the tears from your face
For better for worse so let’s make the best of the rest of our years


Ooh ooh pain is so close to pleasure I told you so
Sunshine and rainy weather go hand in hand together all your life
Pain and pleasure
Ooh ooh pain is so close to pleasure yeah yeah
Sunshine and rainy weather go hand in hand together all your life
All your life
Pain - pleasure ....

***

Queen, "Pain is so close to pleasure" del "A Kind of Magic". Una canción llena de extremos...

El meollo, en los...

El meollo, en los...

Neurotransmisores




Los neurotransmisores son las sustancias químicas que se encargan de la transmisión de las señales desde una neurona hasta la siguiente a través de las sinapsis. También se encuentran en la terminal axónica de las neuronas motoras, donde estimulan las fibras musculares para contraerlas. Ellos y sus parientes cercanos son producidos en algunas glándulas como las glándulas pituitaria y adrenal. En este capítulo, revisaremos algunos de los neurotransmisores más significativos.

La acetilcolina fue el primer neurotransmisor en ser descubierto. Fue aislado en 1921 por in biólogo alemán llamado Otto Loewi, quien ganó posteriormente el premio Nobel por su trabajo. La acetilcolina tiene muchas funciones: es la responsable de mucha de la estimulación de los músculos, incluyendo los músculos del sistema gastro-intestinal. También se encuentra en neuronas sensoriales y en el sistema nervioso autónomo, y participa en la programación del sueño REM.

El famoso veneno botulina funciona bloqueando la acetilcolina, causando parálisis. El derivado de la botulina llamado botox se usa por muchas personas para eliminar temporalmente las arrugas – una triste crónica de nuestro tiempo, diría yo. Haciendo un comentario más serio, existe un vínculo entre la acetilcolina y la enfermedad de Alzheimer: hay una pérdida de cerca de un 90 % de la acetilcolina en los cerebros de personas que sufren de esta enfermedad debilitante.

En 1946, otro biólogo alemán cuyo nombre era von Euler, descubrió la norepinefrina (antes llamada noradrenalina). La norepinefrina esta fuertemente asociada con la puesta en “alerta máxima” de nuestro sistema nervioso. Es prevalente en el sistema nervioso simpático, e incrementa la tasa cardiaca y la presión sanguínea. Nuestras glándulas adrenales la liberan en el torrente sanguíneo, junto con su pariente la epinefrina. Es también importante para la formación de memorias.

El estrés tiende a agotar nuestro almacén de adrenalina, mientras que el ejercicio tiende a incrementarlo. Las anfetaminas (“speed”) funcionan causando la liberación de norepinefrina.

Otro familiar de la norepinefrina y la epinefrina es la dopamina . Es un neurotransmisor inhibitorio, lo cual significa que cuando encuentra su camino a sus receptores, bloquea la tendencia de esa neurona a disparar. La dopamina esta fuertemente asociada con los mecanismos de recompensa en el cerebro. Las drogas como la cocaína, el opio, la heroína, y el alcohol promueven la liberación de dopamina, ¡al igual que lo hace la nicotina!

La grave enfermedad mental llamada esquizofrenia, se ha demostrado que implica cantidades excesivas de dopamina en los lóbulos frontales, y las drogas que bloquean la dopamina son usadas para ayudar a los esquizofrénicos. Por otro lado, demasiada poca dopamina en las áreas motoras del cerebro es responsable de la enfermedad de Parkinson, la cual implica temblores corporales incontrolables.

En 1950, Eugene Roberts y J. Awapara descubrieron el GABA (ácido gamma aminobutírico), otro tipo de neurotransmisor inhibitorio. El GABA actúa como un freno del los neurotransmisores excitatorios que llevan a la ansiedad. La gente con poco GABA tiende a sufrir de trastornos de la ansiedad, y los medicamentos como el Valium funcionan aumentando los efectos del GABA. Si el GABA está ausente en algunas partes del cerebro, se produce la epilepsia.

El glutamato es un pariente excitatorio del GABA. Es el neurotransmisor más común en el sistema nervioso central, y es especialmente importante en relación con la memoria. Curiosamente, el glutamato es realmente tóxico para las neuronas, y un exceso las mataría. Algunas veces el daño cerebral o un golpe pueden llevar a un exceso de este y terminar con muchas más células cerebrales muriendo que el propio trauma. La ALS, más comúnmente conocida como enfermedad de Lou Gehrig, está provocada por una producción excesiva de glutamato.

Se ha encontrado que la serotonina está íntimamente relacionada con la emoción y el estado de ánimo. Demasiada poca serotonina se ha mostrado que lleva a la depresión, problemas con el control de la ira, el desorden obsesivo-compulsivo , y el suicidio. Demasiada poca también lleva a un incremento del apetito por los carbohidratos (comidas rica en almidón) y problemas con el sueño, lo cual también esta asociado con la depresión y otros problemas emocionales.

El Prozac y otros medicamentos ayudan a la gente con depresión previniendo que las neuronas aspiren el exceso de serotonina, por lo que hay más flotando en las sinapsis. Es interesante que un poco de leche caliente antes de acostarse también incrementa los niveles de serotonina. Como mama puede haberte dicho, te ayuda a dormir. La serotonina es un derivado del triptófano, que se encuentra en la leche. ¡El calor es solo por comodidad!

Por otra parte, la serotonina también juega un papel en la percepción. Los alucinógenos como el LSD funcionan adhiriéndose a los receptores de serotonina en las vías perceptivas.

En 1973, Solomon Snyder y Candace Pert del John´s Hopkins descubrieron la endorfina . La endorfina es el nombre corto de “morfina endógena” (presente en la heroína). Es estructuralmente muy similar a los opioides (opio, morfina, heroína, etc.) y tiene funciones similares: esta implicada en la reducción del dolor y en el placer, y las drogas opiaceas funcionan adhiriéndose a los receptores de endorfinas. Es también el neurotransmisor que ayuda a los osos y otros animales a hibernar. Considera esto: La heroína enlentece la tasa cardiaca, la respiración, y el metabolismo en general – exactamente lo que necesitarías para hibernar. Por supuesto, algunas veces la heroína enlentece totalmente: Hibernación permanente.

Dr. C. George Boeree
Departamento de Psicología
Universidad de Shippensburg

Traducción al castellano:
Nacho Madrid

http://www.psicologia-online.com/ebooks/general/neurotransmisores.htm

EEG

EEG

Un electroencefalograma, sí. Fechado el 12 de abril de 1989.

INFORME E.E.G.

EEG fundamental dentro de los límites fisiológicos si bien acusando una tendencia de los ritmos fundamentales a la morfología alfa irritativo cuya incidencia incrementa durante la activación por hiperpnea acusando la estimulación luminosa intermitente una fotosensibilización por hiperexcitabilidad mesodiencefálica.

No se han observado alteraciones de significación irritativa de expresión focal ni dufsas de carácter paroxístico.

IMPRESIÓN: Alfa irritativo con manifestaciones de hiperexcitabilidad inespecífica mesodiencefálica.

***

Sólo saqué en claro que era fotosensible y debía llevar gafas de sol. Ahora lo leo de nuevo, me entero de un carajo (me lo han traducido, es "normal", no hay patología pero hace quince años que buscaban algo) y me da mucho morbo eso de "Alfa irritativA", es para ponérselo de nick, vamos. 

¿Se busca vuelo o se buscan ganas?

¿Se busca vuelo o se buscan ganas?

Miro vuelos. Están bien de precio. Fijo fechas. Es muy fácil llenar la agenda de una semana en Barcelona, de hecho estaría menos tiempo del necesario, pero el justo para mi salud mental, que consiste básicamente en estar en mi casa, que se encuentra en Madrid.

Tenía las fechas seleccionadas ya, al mejor precio por supuesto, pero no le he dado al "continuar". De repente me ha venido el olor de la cabina del avión. ¿Claustrofobia? No. Excusas. No tengo ganas de ir. Ni ayer ni hoy. A ver mañana, porque no he de dejar pasar esas tarifas.

No comment. 

Notas para el psiki I: pesadillas y pastillas

Ayer, menuda juerga nocturna me pegué. Y hoy, uno de esos días de los que prefieres que no hayan existido. He escrito mucho tiempo, pero estos dos fragmentos voy a conservar para que los lea mi psiquiatra:

Me acosté con una duda importante sobre el TB, y tomé nota mentalmente para preguntárselo a mi psiquiatra. Quiero saber si es anecdótico que en mi familia la enfermedad mental se haya presentado en tercera generación en las dos mujeres. No por generación, sino por sexo. Porque X. afirma que en la suya, sólo ha salpicado a los hombres. La enfermedad mental es algo tan frágil, hasta la madre de A. está deprimida por cuidar ahora de su marido diagnosticado, que le hizo la vida imposible hasta el año pasado cuando le ingresaron por primera vez. Hay que educar a las familias para que no caigan, por bien propio y ajeno. Bastante tiene uno con lo suyo para además cargar con la culpa de contemplar las caras de su familia, que al mirarle se vuelven sombrías (...)

(... relato de las pesadillas...)

Me tomo el café y no sé si tomé la pastilla en ayunas. Estoy harta de las putas pastillas ya. Ayer tiré tres blísters. Sí, ahora recuerdo, también he soñado con pastillas, con benzodiazepinas, primas hermanas del alcohol, con emborracharme con ellas. Con ir a un concierto con K. y ver de nuevo esos medios litros de cerveza correr y correr, y al final decidirme por uno, a la mierda todo, estoy harta de estar lúcida y esta mañana apenas me han hecho efecto las pastillas. Sé que me espera un aumento de dosis, por fin mi cuerpo resiste los efectos secundarios si duermo bien, pero ahí está la angustia que no hay pastilla que domine. He necesitado tomar aire antes de retomar este documento, pesadillas de día y de noche. La última del día, tomar esas pastillas. Quiero ser normal, quiero ser normal, no quiero seguir tirando blísters, quizá ese fue mi último pensamiento antes de morir y que en mis sueños resucitase un montón de gente que ya está en mi olvido, algunos de los que sólo me conocieron en mi permanente hipomanía, efecto secundario de todos los antidepres que me hicieron tragar esos años.

Me encanta Madrid, aquí no me suicido.

A la mierda, ya me he cansado de pensar y recordar, quiero dormir y no puedo, y quiero dormir y tengo miedo a más pesadillas. Pero no tengo ganas de vivir otro día gris.

***

Qué momento de debilidad, y qué humana me sentí, por qué lo último que hago antes de dormir es tomar pastillas y al levantarme lo mismo, la respuesta es por cojones y a veces te cuestionas eso aunque no puedas, porque lo tienes claro pero la mente se rebela hasta sus extremos.

Como no salga pronto el sol para quedarse, me rayo en serio. Quizá me vaya por ahí la semana que viene, creo que será lo mejor, después de que me vea el psiquiatra.

Nostalgia

Nostalgia

Acabo de hablar uno de mis más queridos amigos, uno que todo sabe de mí y yo de él, y he disfrutado casi a lágrimas, a lágrimas que no han caído, pero allí estaba mi nostalgia.

Barcelona, Madrid, son sólo lugares. Yo necesito uno con buenos psiquiatras y hospitales, es de las pocas cosas claras que tengo en esta vida.

Este fin de semana ha sido movido para todos mis amigos y para mí también.

Hubiese compartido los acontecimientos allí. Pero acontecieron otros aquí.

Tengo sus fotos, en un lugar destacado de casa, pero ya no me hace falta verlas.

Vivimos lejos. Aunque sigamos pensando ellos en mí, yo en ellos, cada día. Aunque también tenga amigos aquí.

He tenido que chatear con un desconocido para sentirme mejor. De banalidades en una triste parodia de diálogos de Woody Allen.

Algo odiaba de Barcelona, la humedad. Algo odio ahora de Madrid, su lluvia. Estamos en paz, y yo vivo en Madrid de forma muy satisfactoria. Respecto a mi pasado, a mi enfermedad.

Me siento en metamorfosis, hay días en los que tengo demasiada conciencia de que me estoy recuperando y rehabilitando. De lo que he dejado atrás, y de la incertidumbre del resto de mi vida.

Y ellos, mis amigos, me ayudan, pero hay cosas que deben hacerse por uno mismo. Como cocinar, como comer.

Les echo de menos, pero no sé con quién se van a encontrar la próxima vez que pise Barcelona... habrá llovido mucho en Madrid, y allí también, ese xàfec que le da personalidad a la lluvia allí.

***

Blue

Blue

el azul,

la tristeza,

el blues,

el frío,

lo erótico...


***
Acepciones extraídas de Longman Dictionary of Contemporary English

Eso me dijo Jamaika sobre mi nick... gracias.

Azul turquesa de las aguas del mar, y azul del lapislázuli son mis preferidos. 

Amistad, amor, en depresión

La depresión nos hace considerarnos indignos de la amistad o amor de nadie, indignos, nos parece que todo nos supera porque nuestra autoestima ya no existe.

Hay quien puede sentir que esa persona deprimida no tiene sentimientos hacia ella. Quizá los tenga, y muchos, pero la depresión no le hace posible iniciar ningún tipo de relación.

Sufre el deprimido, y sufre su pretendiente.

En depresión no se pueden tomar decisiones en este ámbito, pues las emociones que gobiernan no son positivas y la autoestima impide ver más allá.

Un depresivo puede tanto tomar la mano de un amigo como dejarla, ya que se siente tan mal que teme no estar a la altura (y más si hay una incipiente relación tras esa mano) o simplemente necesita tanto aislamento que no puede tomarla, que es muy diferente a no querer hacerlo.

El amante espera y desespera. Quiere ayudar, no sabe cómo. Yo tampoco lo sé.

Botellón y enfermedad mental

Botellón y enfermedad mental

El botellón como fenómeno masivo y social no lo inventó exactamente esta generación de jóvenes. Hace muchos años, cuando nuestra "paga" era de 500 pelas al mes, más de un día tocaba litrona (un litro en cristal de cerveza) en plena calle. No sé qué dinero tienen hoy día los jóvenes para sus gastos, y me gustaría conocer ese dato.

En Barcelona ya mayorcita viví unos años en zona de botellón. Por la tarde, antes de entrar en la discoteca. Entrar en el metro a esas horas (de 17 a 23) era un espectáculo. Guardias jurados (todos saltaban sin pagar) y alguien vomitando en el andén.


Hoy abro el correo, con mi boletín de noticias de www.elperiodico.com, y tomo nota de lo que he leído, aunque algo ya sabía. El botellón de ayer fue organizado en toda España, increíble.

Reproduzco un interesante artículo sobre las bondades del alcohol.

Y encima, en plena estupidez juvenil, nos reíamos de que estábamos matando neuronas...

Estos médicos harían mejor aceptando que esto ocurre, y dando consejos para que cuando el colega cae borracho, se le pueda reanimar en condiciones. Las dosis que uno puede tomar dan risa, yo me he reído leyendo esto. Pero interesa el " El alcohol no conduce a la euforia, sino a la depresión,
afirma el psiquiatra Antoni Gual."

El alcohol acompaña a la enfermedad mental demasiadas veces. Y quizá la oculte, lo que resulta peor. O es peor que empeora el cuadro? Lo mires por donde lo mires, ni es bueno para la gente ni para los que somos sensibles a esos vaivenes cerebrales.

Hace mucho que no bebo. Hace mucho que no salgo de noche. No echo de menos el alcohol, es más, mi estómago lo detesta. ¿Autolesión? Quizá, cuando no te quieres y encima te encuentras mal, te castigas o matas "a lo lento" con lo que sea.

En fin.

***

OCIO Y ALCOHOL // LAS CONSECUENCIAS >> INFORME

Un tóxico que envejece

• El 61% de los catalanes de 14 a 16 años consumen alcohol
todas las semanas
• Los médicos afirman que la intoxicación etílica destruye
neuronas y deteriora el cerebro a partir de la primera copa



ÀNGELS GALLARDO
BARCELONA

Aunque se suele decir que a los 14 años el cuerpo puede con
todo sin apenas consecuencias negativas, tomar alcohol de
forma excesiva o moderada altera la vida cerebral en todas las
edades, y muy especialmente en la adolescencia. Así lo explica
el doctor Antoni Gual, coordinador de la Unidad de Alcohología
del Hospital Clínic, de Barcelona y asesor de la Generalitat,
que ayer se preguntaba qué sentido tiene convocar a los amigos
con el objetivo de intoxicarse en grupo.


A >> El cuerpo sólo asimila una copa por hora

El alcohol no conduce a la euforia, sino a la depresión,
afirma el psiquiatra Antoni Gual. No es un inductor de
vitalidad, sino de envejecimiento, dice. "Beber alcohol es
especialmente negativo cuando se tienen 14 o 15 años, porque
el tóxico actúa sobre un sistema nervioso inmaduro, que aún
está construyendo los circuitos neuronales por los que deberá
pasar el razonamiento", afirma Gual.
Las estadísticas de la Conselleria de Salut indican que el 61%
de los catalanes de 14 a 16 años consumen alcohol todas las
semanas, un dato que se eleva al 72% entre los de 15 a 29
años. El cuerpo humano puede metabolizar un máximo de 10
gramos de alcohol por litro de sangre en una hora, el
equivalente a una lata de cerveza, una copa de vino o medio
trago de licor. "Si no se pasa de una copa por hora, no hay
pérdida de control", afirma el médico.


B >> Sobrevaloración de la capacidad personal

La primera copa o lata de cerveza altera la corteza cerebral,
pero no pasa de ahí, explican los médicos. A partir de la
segunda o tercera, añaden, el tóxico invade el resto del
cerebro e interfiere en todo el sistema nervioso central,
hasta alterar por completo la conducta. "La pérdida de
control, esa desinhibición que los demás perciben como
euforia, se inicia a partir de los 0,2 gramos de alcohol por
litro de sangre: con una cerveza", asegura Gual.
"En ese estado se sobrevaloran las propias capacidades y se
calculan mal las consecuencias de los actos --añade--. Se
habla más y más deprisa, se escucha menos y aumenta la
sensibilidad hacia el mundo interior, en perjuicio de los
mensajes externos y de lo que refleja la realidad". Así,
prosigue, en un adelantamiento con el coche, el bebedor dará
más importancia a su impresión de que es un gran conductor
("un perfecto Fittipaldi") que a las posibilidades reales de
avanzar.


C >> El cerebro del bebedor diario está deteriorado

Cuando se beben tres, cuatro o más cervezas en menos de una
hora, la intoxicación sanguínea actúa sobre las neuronas, que
mueren de forma masiva. "La destrucción de neuronas conduce a
una disminución en la capacidad de razonar y a una pérdida de
memoria y abstracción --asegura el psiquiatra Gual--. El
cerebro del bebedor cotidiano está envejecido, deteriorado: un
hombre de 30 años que toma más de cuatro cervezas a diario
suele tener el cerebro de una persona de 50".
Un 10% de la población catalana de 15 a 65 años bebe a diario
unas cantidades de alcohol que Salut define como "de riesgo".
Es esa situación se encuentran los hombres que toman cada día
40 gramos de alcohol --cuatro o más cervezas o copas e vino--
y las mujeres que sobrepasan los 24 gramos diarios de alcohol.
"Los bebedores de riesgo son gente normal, que nadie definiría
como toxicómanos --añade el médico--. Parejas casadas,
socialmente integradas y con trabajo".


D >> ’Cuanto menos, mejor’, aconseja la OMS

Los adolescentes que han empezado a tomar alcohol y lo hacen
de forma excesiva los fines de semana pueden necesitar ayuda
médica dentro de unos cinco años, calculan los especialistas.
Ése es el plazo en que las intoxicaciones etílicas suelen
manifestarse en inflamaciones del hígado, hipertensión u
obnubilación mental constante.
"Yo sugeriría a los chicos que van de botellón que piensen
bien si tiene sentido reunirse para beber --apunta Antoni
Gual--. Y, si lo hacen, les recordaría el eslogan de la
Organización Mundial de la Salud sobre el alcohol: ’Cuanto
menos, mejor’".
Beber lentamente y reducir la graduación alcohólica mezclando
la cerveza con refrescos son dos consejos. Intercalar una
botella de agua entre cada copa y tener presente que ningún
acto sucede sin producir consecuencias son otras dos
sugerencias. Si hoy, sábado, molesta la resaca, lo más
aconsejable es dormir a demanda del cuerpo y beber agua en
abundancia. "Cuatro vasos de agua por cada trago de alcohol
tomado la noche anterior", dice un sanitario. Aconsejan no
volver a probar el alcohol este fin de semana.



Noticia publicada en la página 4 de la edición de 18/3/2006 de
El Periódico - edición impresa.

 

 

Auto-diagnóstico

Auto-diagnóstico

Uno de los problemas del TB es que somos muchos y pocos estamos diagnosticados.

Hace algunas semanas, una lectora me escribió, convencida de que una amiga padecía el trastorno. Cómo no, su psiquiatra le había dicho que padecía una depresión. Entonces te dan antidepresivos y en mi caso, el efecto este al que llaman "viraje" se producía, es decir, de depre ciclaba a hipomanía. Comprensible: te dan algo para subir el ánimo con el fin de que vuelvas a la eutimia o normalidad, y si tienes bipolar lo que te pasará es que te subirá el ánimo más de la cuenta.

Esta chica le dio información a su amiga, y claro, estas noticias no sientan bien. Tenías sólo un polo, y ahora resulta que tienes dos, menuda putada. No sólo no te lo crees sino que te enfadas con esa persona. Espero que a estas alturas vuelvan a ser amigas y que la afectada esté bajo el tratamiento que le corresponde, que no tiene por qué ser bipolar pero en todo caso distaba mucho del de la depresión, según me contó sobre sus conductas. Creo que en estos casos se impone una charla amistosa y un fajo de información en la mano, cuando no el libro, y sabiendo que te van a morder porque "aquí nadie es un loco". Y no, alguien con TB no es un loco.

Cuánta gente, harta ya de "no mejorar", ha dado con la palabreja "bipolar" buscando por ahí. Sólo un psiquiatra puede diagnosticar, pero tú puedes reconocer síntomas y lo que es peor, reconocerte por completo en otras historias de bipolares, que por supuesto han recorrido trayectorias vitales dispares, pero todas acababan coincidiendo en el mismo patrón: episodios, arriba, abajo, otra vez arriba, un rato de eutimia, para abajo de nuevo, y no soportarse a uno mismo entre tanto viaje raro, porque ciclar es algo muy raro y desesperante.

No solemos acudir al psiquiatra en hipomanía. Sólo cuando la depre, por supuesto. Porque pensamos que estamos bien, porque hacemos vida normal, normal y satisfactoria en lo social sentimental y laboral, si la hipomanía no acude con desagradables y antisociales síntomas de irritabilidad.

Hace poco le dejé a alguien el libro (en los enlaces: LIBRITO ÚTIL) y hoy por fin me he atrevido a preguntarle si se reconocía. Y me ha contado historias que son como las mías. Tiene visita con su psiquiatra en breve, pues ya estaba bajo tratamiento.

Es de pena que los psiquiatras a veces no entrevisten bien.

Yo iba en depre, sí, pero ¿acaso me preguntaron qué sucedió el mes o meses anteriores? Hacía falta hurgar poco para encontrar "euforia", pero a mí me preguntaron literalmente si había tenido euforias, y yo de esa palabra empleada como término profesional nada sabía. Euforias, ¿yo? No, yo tenía el ánimo normal o eso creía. Se refería a episodios hipomaníacos que tienen palabras sencillas para describirse, pero así él acababa antes, supongo, ya no quiero ni pensarlo. A veces, y les sucede a muchos médicos, no saben emplear un lenguaje llano, y en psiquiatría, donde no hacen exploración alguna, sólo esas palabras bien colocadas en una entrevista le harán decidirse por un diagnóstico y, por supuesto, por una medicación.

Ahora la comunidad de psiquiatras está en guardia, por lo que ellos mismos publican, y al parecer están más atentos a episodios unipolares que entran en su consulta (depresivos, en su mayoría, a los maníacos quizá les ingresen antes), porque ahora todos están bajo sospecha de tener bipolar en realidad. Bipolar II, por ejemplo, la eterna depresión. Ese diagnóstico es mucho más jodido, me temo, muchísimo más, que Bipolar I. El I es claro, del subidón se enteran todos. El II no tanto, y poco sé de eso porque conozco a tan pocos que "la mosca detrás de la oreja" ya es un zumbido, cuántos habrá por diagnosticar. Cuántas bajas laborales extendidas con mucho motivo pero con un diagnóstico y tratamiento que sólo puede llevar a más bajas laborales en cuanto vuelva otro episodio.

Más vale que los psiquiatras hagan caso a esas directrices que ellos mismos se marcan hoy día. Porque el tiempo medio de diagnóstico de TB es de años, más de cinco. Y, o acierta el psiquiatra, o es realmente triste que una persona con el trastorno tenga que saberlo de manos de terceras personas o buscando por internet por qué unas pastillas no le "ponen bien".

Espabilen, psiquiatras, porque hacemos mucho daño, sin quererlo porque así es el TB, cuando un antidepresivo nos lleva a subir. Porque nos marean con cambios de medicación que a nadie favorecen sino a nuestra desesperación. Porque cuanto más tarde el diagnóstico, peor llegaremos a él, más rotas nuestras vidas, más desgastadas nuestras neuronas.

Tardé diez años menos pocos meses en ser diagnosticada. Me reconocí a mí misma en páginas de Internet. Patético, ir al psiquiatra con evidencias de dos meses, agenda en mano, recorriendo todos los polos en inestabilidad absoluta. Porque no se entiende una manía con ideas suicidas, no se entiende hasta que te metes en el tema bipolar y te pasas tres días sin dormir (para eso están las manías) tragándote todo lo que hable de ello.

Es tarea de las asociaciones y medios de comunicación el divulgar la existencia del Trastorno Bipolar, pues por suerte, en algunos casos, a alguien le suena el tema y puede ayudar a un amigo, como le sucedió a esta lectora, y su trabajo le costó hacerlo, y se metió en el fregao donde iban a lapidarla por amor a esta persona.

Gracias a las personas de nuestro entorno que se preocupan por nosotros. Sin diagnosticar, somos peonzas, y lo peor, por amaestrar, sin rumbo porque te estrellas en todos.

Ojalá más supiesen que esto existe, la población general que empieza a entender la depresión, y sólo puede hacerse poco a poco.

Pero, sospechas o certezas en mano, insisto: la última palabra sobre el diagnóstico la tiene un psiquiatra, además de ser su trabajo el hacerlo. Y se tiene derecho a un segundo diagnóstico. Esa noticia es un golpe muy, muy duro, y muy importante, de forma que defiendo ese segundo diagnóstico. Sin miedo, porque peor es estar tomando la medicación que no corresponde. Y los psiquiatras no dejan de ser médicos, la medicina es un arte, y además, son humanos.

Algún día perdonaré al que no me diagnosticó a los 25 años. Es un proceso, hacer borrón y cuenta nueva, y hace falta mucho tiempo para entender la mitad de tu vida bajo algo que no podías controlar. Porque no se pueden controlar los episodios, familia, no se puede sin tratamiento farmacológico, sin saber que estás enfermo. Yo no era así, familia, algo llamado bipolar me hacía ser así. Y la verdad nos hace libres, pero trae sus servidumbres.

***

Vive doble, paga triple

Vive doble, paga triple

Qué bien se está arriba arriba arriba, eres la hostia en verso, todo son éxitos. Duermes tan poco que puedes estudiar trabajar y salir por la noche al mismo tiempo. Cómo ligas, y cómo gustas a las mujeres. Compartes tu estado con los demás porque tienes que pregonar a los cuatro vientos tu felicidad. No te medicas, ¿para qué, si estás bien? Incluso te permites el consumo de alcohol, coca, da igual, no te importa, sólo seguir ahí arriba.

No quiero ser agorera, pero dejarás de estar tan bien pronto. En una de éstas, te vas a ir tan arriba que no vas a soñar con angelitos, directamente serás uno de ellos, o alguien con un cargo mayor allí donde tu mente vaya a parar.

Tus "vacaciones" han supuesto un desgaste neuronal que te pasará factura, más tarde que temprano. Los que tomamos medicación también pagaremos algo, por supuesto, y quizá ni siquiera los psiquiatras lo sepan a día de hoy, pues son nuevos fármacos y no se sabe qué efectos tendrán a largo plazo.

Acabarás medicado, como el resto, y sabrás que lo necesitas. Que te quiten lo bailao, sí, pero puede ser duro tras un ingreso. Más dura será la caída, quizá incluso cicles a depresión y pierdas mucho de lo que parecía ser tuyo para siempre. Eran ilusiones, y éstas no perduran, ni las amistades que reían tus ocurrencias cuando eras el rey de la noche.

No me digas que eres feliz, es el TB lo que te hace ver la vida así, no te justifiques en que "la primavera, la sangre altera". O aterrizas por ti mismo o, ya sabes, y no me lo estoy inventando, cosa que también sabes pero ahora prefieres ignorar.

***