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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Las cosas... en México

Las cosas... en México

Tuangeldelaguarda leyó el post anterior, y se ha puesto en contacto conmigo porque no podía colgar su comentario. Seguramente por su longitud. Y por su gran interés, lo convierto en un post.

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Asi es querida carne, en mexico es decorazonante lo que sucede, aca somo como decirlo...pues en pocas palabras nos atienden porque tienen que hacerlo pero si por ellos fuera harian lo que los nazis y nos meterian en un campo de concentracion...pero viendolo asi, los psiquiatricos son eso, un campo de concentracion, yo he estado en un hotelito de esos, de gobierno, no podria llamarlo de 3 estrellas porque es mucho, abundan las personas de escasos recursos, a las cuales se les da menor importancia debido a que las familias ya no se preocupan por ellos (falta de informacion) solo son...locos...solo eso, sin interesar que tipo de tratorno mental se tiene, creo por lo menos tener la fortuna de que mi familia se preocupe por mi un poco, pero soy afortunada.

Estoy contigo cuando dices "¿de qué nos quejamos?" en Mexico no existe un seguro por salud mental, el seguro social no cubre ese tipo de necesidades, los hospitales de gobierno son solo de segundo nivel (es un decir), los medicamentos estan por los cielos, un ejemplo: un obrero gana el salario minimo; al mes 2000 pesos algo asi como 150€, son mínimo 3 hijos y la mujer, sin contar a la suegra o a la madre que es comun vivan con ellos...supongamos que uno de los hijos sufre ezquizofrenia, como el seguro social no cubre gastos psiquiatricos y no tiene dinero suficiente para un particular, acude a un psiquiatrico de gobierno (SSA, o ISSTE),la asistencia es "gratuita" (lo descuentan de su salario un % cada mes)o se les cobra el minimo entre 8 y 10 €, las medicinas no son gratuitas, y las que lo son son las basicas como el diazepam o el litio...las mas baratas, pero el pequeño necesita haloperidol (por ejemplo) y trileptal (oxicarbazepina) cada mes el hombre gasta minimo: 30€ trileptal, 45€ haloperidol en gotas,10€ transporte, 5€ alimentacion de el dia de consulta (porque las citas se sacan a las 7 de la mañana aunque les toque hasta las 12 de el dia)dan un total de=90€, eso sin contar si les cobran el minimo de consulta de 10€, entonces serian 100€. El pobre hombre que trabaja diariamente sus 8 horas, necesita alimentar a sus 3 hijos, a su mujer y a su madre o suegra y el claro, vestirlos, darles para la escuela y si bien les va una semana al año de vacaciones...crees que con 200€ que gana al mes podra hacer todo eso?

Desgraciadamente esa es la realidad que existe en este pais, es triste pero es la realidad.

En cuestion de trabajo, ustedes tienen un tipo de seguro de desempleo por la causa que esta sea, y si es de por vida tienen una pension, aca, si bien te va y tu jefe es buena onda te deja salir al medico, si no ya perdiste el empleo, la antiguedad y hasta las amistades...es dificil, yo lo he pasado...si por lo menos, al dejar yo mi empleo por causas de el trastorno no se me hubiera etiquetado de por vida, otro gallo me cantara...no cuento con estabilidad, no cuento con trabajo, no tengo seguro porque no tengo trabajo, no puedo comprar las medicinas por que no trabajo y no trabajo porque no estoy estable...es un circulo vicioso del cual me he empeñado a salir cueste lo que me cueste, al menos si no es para mi que lo sea para los que vienen detras...de algo debe de servir tanto sufrimiento...DE QUE SE QUEJAN amigos peninsulares...por lo menos la seguridad social no se olvida de ustedes...con el corazon en el suelo y el puño en el cielo:

tuangeldelaguarda.

FUTURO

FUTURO

He tenido suerte, el Trastorno Bipolar me ha pillado con el milenio. Compadezco a los que chuparon manicomio en su día, en el s.XIX, cuando no existía ni el litio. En la edad media, al enfermo mental se le abría el cráneo para extraerle “la piedra de la locura”, tal y como retrata El Bosco en un cuadro que se exhibe en El Prado. Animaladas mil, que también se encuentran en la “Historia de la locura” de Michael Foucault.

Futuro... sí, existe un futuro. Y si no, lo inventaríamos, todo por no decaer, por no amargarse.

El proyecto Genoma Humano es imparable. Ahora se especula sobre tal gen, en cuestión de pocos años mi enfermedad tendrá nombre y apellidos en la doble hélice.

Gracias a los precios desorbitados de la medicación, los laboratorios siguen investigando. No sé hasta qué punto les interesa, porque ya tienen una clientela de por vida. Quizá tengan miedo a que la competencia lance un antipsicótico sin tantos efectos secundarios.

Los psiquiatras jóvenes están muy puestos en el tema. Si son novatos, se encuentran con enfermos que saben muy bien lo que tienen, casi mejor que ellos. Un bipolar suele ser un enfermo bien informado. La razón es simple: quiero saber qué coño me está pasando, qué infierno me ronda. Si te doliese un dedo no le darías importancia, pero de buena tinta digo que cuando te explota el cerebro te buscas la vida y vas a los por qués sin esperar a que nadie te los cuente en la consulta. Por eso somos enfermos algo especiales en el trato.

Se acaba de constituir en Barcelona una asociación de personas que cobran la pensión no contributiva, 276 euros. ¿Quién vive con eso? Y habrán más asociaciones, y más presión, y gracias a ellos algún día tener enfermedad mental no será sinónimo de pobreza, de vivir a expensas de la familia, de volver a hacer una carta a los Reyes Magos con cosas que necesitas y no puedes comprarte, como unas bragas.

Un día las autoridades sanitarias repararán en que, oh, faltan camas en la sección de psiquiatría de los hospitales. Y en los ambulatorios, psiquiatras públicos y, sobre todo, psicólogos, porque un psicólogo que te atiende cinco minutos es un placebo. Que muchos abuelos tienen demencias, y necesitan más atención que dejarles atados en una silla, así no molestan, es de juzgado de guardia. Que los jovencitos se están metiendo en un pozo a cada pastilla que tragan en la discoteca, y muchos ya tienen una esquizofrenia diagnosticada por la broma… y que “te quiten lo bailao” a los 20 años me parece que es demasiado pronto. Que lo del mobbing laboral tampoco es ninguna broma, y el estrés es una enfermedad que pillas en el trabajo como quien pilla pie de atleta en la piscina, y también te lleva al psiquiatra.

“Lo mental” es apartado. Es el asunto que baja a la última carpeta de los temas pendientes de cualquier administración. Es caro, para empezar. No se soluciona abriendo quirófanos los domingos, hay que pensarse la cosa.

En su día se pensó, en los 80. Se hizo una reforma del sistema psiquiátrico español. Todo el mundo fuera del manicomio, dicho pronto y mal. ¿Y ahora qué? El problema es el de siempre, la idea de la reforma es genial, pero no hay medios para llevarla a cabo. No había recursos ambulatorios. Hospitales de día, lugares donde un enfermo mental pudiese realizar actividades, terapia, fuera de su casa. Ahora la cosa está algo mejor, pero depende de las autonomías. En la mía, este asunto se les escurría de la bandeja de los “pendientes”. Dicen que en Euskadi las cosas están mejor, que han invertido más.

Ahora es cuando debo decir: ¿De qué nos quejamos aquí? ¿Qué recursos tienen en México?

Lo de este país es lamentable, pero lo otro, por lo que te cuentan, es directamente descorazonador.

Espero que también haya un futuro para ellos, para ti, mi querida tuangeldelaguarda.

Fashion

Fashion

La bipolaridad es una enfermedad fashion total. Casi todos los que conozco han sido diagnosticados a partir del 2000. Y hace un año y medio que sigo el tema, cada día se asoman nuevos diagnosticados a Bipolarweb.

Una epidemia en regla.

¿Oscilaciones de ánimo? Toma bipolar.
¿Nos diagnostican bien? Ni idea, todos al saco es lo que parece la cosa.
Hipótesis: por eliminación. Si no eres esquizofrénico, eres bipolar. Son las dos enfermedades mentales más graves, en este orden.

Ayer, una vez más, una chica me pidió tabaco. Esta vez se vio en la obligación moral de contarme algo, de cruzar unas palabras, porque una ya sentía complejo de estanco. Me contó qué la había llevado al psiquiátrico, menuda película, y que era bipo, y me quedé a cuadros. No porque no lo pareciese, allí casi nadie aparentaba nada en concreto. Y no se quedó ahí la cosa: me dijo “como casi todo el mundo aquí”, y la chica, de las que controlan, llevaba unas semanitas en el lugar. Le pregunté por alguien, alguien que estuviésemos viendo en la sala, y volvió a insistir: “aquí a todos les dicen que tienen bipolar”.

Desde el diagnóstico tengo la mosca detrás de la oreja, para empezar, porque llovían bipolares de todas partes del mundo, yo incluída. He conocido gente muy diversa, y la enfermedad les ha atacado de formas muy diferentes. Que nadie piense que esta autora del blog es “Bipolar Auténtica”. Soy una más en la amalgama de diagnosticados, y escribo aquí cómo me afecta a mí en especial la bipolaridad, nada que ver con otras personas que he conocido. Por ejemplo, soy bipo I y mis depresiones en concreto son más leves que las de otras personas que conozco también tipo I. Pero ellos tampoco suben como yo, suben mucho más.

Los otros enfermos se refieren a nosotros como “los que suben y bajan”. Coloquial, y acertado.

He leído bastante acerca de la enfermedad, y me identifico con muchas páginas escritas sobre el tema. Pero no he tenido todos los síntomas. Ni he de tenerlos, son listas creadas a partir de la observación de cientos de bipolares. Por ello se dice muy claramente que hay que tener al menos tres de la lista, cosas así.

Van Gogh se cortó la oreja para dejar de escuchar las voces. Yo nunca he escuchado nada. Quizá ese pequeño detalle algún día me aparte de la Bipolaridad y me meta en otro saco. Etiquetas.

Por lo que sea, esta es una enfermedad de moda. Y también otros y yo hemos observado modas en cuanto a la medicación: de repente a mucha gente que conozco empiezan a darle el mismo estabilizador. Hay muchos fármacos de ese tipo, pero este es nuevo y promete la cosa. Pues hale, a hacer de conejillos de indias. A mi me lo recetaron y no podría afirmar que me estabiliza, que es su cometido, porque servidora está todavía en la montaña rusa. Pero me sé de uno que empezó a tomarlo y la cosa le costó una hipomanía de las gordas, casi una manía. Lo que es molesto de por sí, y más si estás trabajando, porque te juegas el puesto. Porque no a todos nos afecta la medicación de la misma forma, ni la toleramos, o no nos hace efecto, o nos provoca efectos secundarios diferentes.

Otra moda, y esta me toca de cerca. El episodio mixto. Resulta que un bipolar no estabilizado no tiene por qué estar ni en manía ni en depresión, las fases "puras". Pues ahora casi todos los que conozco están mixtos. No saben en qué saco meternos ya, y ese es perfecto, síntomas de todo tipo. Y mi "estar mixta" no tiene que ver con el de mi amiga, a la que también le han diagnosticado ese episodio.

¿Somos bipolares todos los bipolares? No, no lo somos. Tenemos bipolar, hay una diferencia importante entre ser y tener.
Reformulo.
Todos los que tenemos bipolar, ¿lo tenemos? Pues es otra incertidumbre, porque esto no sale ni en los análisis de sangre, ni en un TAC, ni en nada. Nos diagnostican a pelo, en entrevistas con el psiquiatra. Esto, de forma ambulatoria, es decir, en un despacho con cita previa.

La otra forma de diagnosticar se produce porque un día las cosas explotan y hay que llevarlas al hospital. Un día a alguien que hasta la fecha era uno más para todo, se le va la olla, y la familia lo ingresa. Psicosis clarísima, quizá esquizofrenia. El tratamiento consiste en administrar antipsicóticos y otras pastillas. Ahí también diagnostican. Si tiene bipolar, ciclará a depresión, es la ley del péndulo que ya conocéis.

He participado en reuniones de bipolares, en vivo, en un bar, y se juntan más de veinte. Gente que podríamos ir en un vagón del metro juntitos, tan diversos somos: jóvenes, mayores, gorditos, flacos, pensionistas, funcionarios, ejecutivos, de todo. En las tertulias, la gente cuenta sus aventuras y episodios. Incluso hay quien se atreve a afirmar: “al lado de éste, yo no tengo nada”. Cosas así te hacen sospechar. Aunque ya sepas que hay grados en la enfermedad, gente que la tiene más acentuada, con más crisis, con más síntomas.

Sospechas. Como cuando te dicen (me ha pasado): mi madre tiene TB y no os parecéis en nada, parece que tengáis otra enfermedad.

Tal y como lo veo yo, esta enfermedad "se añade" a una persona. A una persona que quizá nada tiene en común con otra. Si yo no tenía nada que ver con esa madre, por generación, por procedencia, por hobbies... ¿qué hace pensar que ahora nos parecemos en algo? Quizá su sistema de valores y el mío son opuestos. Quizá esta señora tenga obsesión por mantener la casa limpia, y yo no, y probablemente ambas cosas sean asociadas por nuestros familiares al Trastorno Bipolar. Pues nada que ver. Subimos y bajamos, es lo único que nos une.

¿Para qué hablar de la madre de otro? No sería imposible que a mi madre se le declarase el TB, pues somos de la misma familia. La enfermedad puede manifestarse pasada la cincuentena, aquí no se salva nadie en un momento dado.

No confundamos personalidad con síntomas del trastorno. Sí existen clichés sobre el bipolar tipo, por supuesto. Dignos de otro post.

Este affair tan fashion es un caso digno de Sherlock Holmes.

Veneno

Veneno

Estos días se habla mucho de Ucrania porque el resultado de las últimas elecciones no está claro, por decirlo rápido y mal. Y hay un individuo en Ucrania, precisamente el candidato opositor, Viktor Yuschenko, que antes era un guaperas y ahora una máscara horrible. ¿Qué le pasaba al Sr. Yuschenko?

El Sr. Yuschenko lleva más de un mes buscando un diagnóstico. Se ha hecho tratar en Viena. Sin comentarios, o uno muy tonto: cuando alguien importante enferma seriamente, rara vez es tratado en su propio país. No sé si en su día, 1990, la hernia discal del ex presidente ruso Yeltsin fue muy grave, pero se la hizo operar aquí, en Barcelona. Lo que provocó comentarios del tipo “qué médicos más buenos tenemos aquí” y memeces de este estilo. Porque los famosos que tienen cáncer se van a Houston, y en avión privado.

Hoy por fin el equipo de médicos vieneses lo hará público. El diagnóstico de Yuschenko (...) En efecto, lo he seguido online, el anuncio ha sido a las 15.00 y el diagnóstico ha sido envenenamiento con dioxina. Señores, volvemos a la época de Rasputin.

Poca broma. Esta sustancia, que los humanos usamos en pesticidas, por ejemplo, ha puesto muy enfermitos a los pobres cobayas: un alto nivel de tumores, desórdenes cutáneos, lesiones pulmonares, daños hepáticos, problemas en la sangre, pérdida de peso y muerte, después de exposiciones a dosis muy reducidas.

Y nos encontramos con un líder europeo envenenado. Esto hará correr ríos de tinta.

Se hizo muchas pruebas, a la espera del diagnóstico.
Sin diagnóstico no hay ni tratamiento ni pronóstico.
El pronóstico es como el del tiempo, si vas a ir a mejor, a peor, y más o menos cuándo.

Y a saber qué pronóstico le dan a Víktor, que debe tener el cuerpo destrozado a estas alturas ya.

En España, la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, habla muy específicamente de los derechos del enfermo:
Artículo 10.5. A que se le dé en términos comprensibles, a él y a sus familiares o allegados, información completa y continuada, verbal y escrita, sobre su proceso, incluyendo diagnóstico, pronóstico y alternativas de tratamiento.

Con esta ley en la mano, se podría denunciar a más de un psiquiatra, que ha ocultado a sabiendas el diagnóstico a un paciente. Conozco el caso de un joven bipolar que tras tomarse cinco añitos unas pastillas que le mandaron durante cinco añitos, fue todo contento al psiquiatra, porque ya había terminado el tratamiento. Y fue entonces cuando el hijo de puta le aclaró que lo suyo no había terminado, qué va, acababa de comenzar. ¿No te lo dije antes? Eres un enfermo crónico, chaval.

Hay quien es partidario de no dar noticias muy duras a un joven, o dárselas a dosis. Yo abomino de quienes me engañan en algo tan importante como mi salud. A este chico le jodieron la vida ese día, su ilusión se transformó en amargura permanente.

No sólo te envenenan tus adversarios políticos, también más de un psiquiatra a quien tú solo le causas la molestia de ser un expediente más, que no sólo no acierta con tu tratamiento, sino que te hace pasar por el calvario de ser un enfermo crónico en su consulta que acude a las visitas con efectos secundarios abominables. Quizá el cambio de fármaco de hoy se deba a las muestras que le dejó ayer un visitador médico. Qui lo sa.

Y se puede hablar de envenenamiento, por supuesto. Los psicofármacos atacan al hígado, y hay también otros efectos secundarios que pueden manifestarse quizá más adelante en forma de enfermedad crónica, una discinesia tardía por ejemplo, consistente en movimientos involuntarios, localizados básicamente en el rostro. Hay una página, Antipsiquiatría, llena de historias psiquiátricas cruentas.

Los enfermos mentales están bastante desprotegidos. Los psiquiatras se escudan en que tienen pocos medios, sí, ya sabemos que sólo disponen de la entrevista para diagnosticar y para pautar. Y diez minutos para atenderte en muchos centros de la Seguridad Social, no me cuentes tu vida que hay otros esperando.

Estas negligencias médicas no han de quedar impunes, no es excusa que tengan poco tiempo para dedicarle al enfermo para dejarle secuelas psicológicas, si no físicas, de por vida. Están jugando con veneno, con fármacos que pueden producir intoxicaciones, y que son más comunes de lo que pensamos.

Bienvenida a los 1001 lectores

Bienvenida a los 1001 lectores

Hoy el contador de visitas se ha vuelto loco, el pobre. Y por si fuera poco, me anuncia que el blog ha superado las 1000 visitas desde que lo instalé el pasado 28 de noviembre.

Es nuevo y extraño para mí que tú estés entre ellas, porque no te conozco. Hoy me fijé y hubo muchos proveedores de servicios: Ono, Telefónica, Telecable, Uni2, Madritel, Banda ancha Chile… lo más exótico, un lector desde un Ministerio y otro del MIT “Massachusetts Inst of Technology, Cambridge, Estados Unidos”… toma ya. La lista de países te hace experimentar en tus carnes lo de Internet, aldea global.

Asombra la cantidad de gente que puede llegar a leerte sin haberte hecho publicidad en foros bipolares ni salir en Google. "Enmipellejo" me ha enlazado en su blog. Quizá Borjamari me haya hecho una crítica... si su veredicto es abominable, seré popular de verdad XDDD

En fin, ahora reparo en este blog ha interesado no sólo a quién destiné en un principio, sino a gente nueva, que no me conoce, pero se toma un café leyendo mis cuitas bipolares. Sólo tenia presentes a los que me hacían comentarios, a los que se hacían reales, a los que me permiten interaccionar, y eso me gusta. Pero hay muchos más.

Me encanta conocer gente nueva, y que me conozcan.

Y ahora pensaré en ti, en que escribo para ti también. Más difícil todavía. Me gustan los retos. Pero no caeré en el perfeccionismo, seguiré abusando de la coma para puntuar y otras erratas, no voy a revisar un borrador dos veces más.

Bienvenidos seáis, sea cual sea vuestra procedencia. Bienvenidos vuestros comentarios, que me dan feedback y con él, tema para nuevos posts.

Os recibo con un apretón de manos y cantando aquello de...

“Willkooooommen, bienvenuuuuus, weeeeelcoooooomee”
(“Cabaret”, Bob Fosse, 1972)

Dos enfermedades... O MÁS

Dos enfermedades... O MÁS

Tener un TB es una putada, por supuesto. Intentamos verle sus facetas positivas por no amargarnos, ya mencioné algunas.

Cuando un bipolar está eutímico, toma muy poca medicación. Litio a secas, quizá. El mito existe: se dan casos de personas que han hecho seguimiento con su psiquiatra y a través de sucesivas pautas descendentes, en este momento no toman medicación en absoluto y siguen asintomáticos. No están curados, porque la enfermedad está dormida, y lo saben. Pueden tener un episodio en cualquier momento, quizá a causa de algún detonante, de algo que impacte mucho sus vidas, por ejemplo, la pérdida de un familiar. Ya hablaremos de detonantes.

No, mejor hagámoslo ahora. Sabemos que un 2% de la población tiene bipolar. Un alto porcentaje ni lo sabe, directamente porque no se le ha manifestado. Lo llevas en los genes, pero necesitas de una chispa para que prenda el fuego, y el monstruo asome. Ir a la mili, por ejemplo: cuánta gente ha sido licenciada anticipadamente por motivos psiquiátricos. Perder un trabajo en la empresa que te ha acogido toda la vida. Pasarse con el "Don Simón", los porros, tripis, o la coca. La muerte de alguien que te resulta insoportable concebir en el conjunto de los muertos. Detonantes que a muchos bipolares les hizo ser Bipolares. ¿Me explico? En los libros de divulgación (tenéis uno online en los enlaces de la página) se dice: hay una predisposición genética, y factores ambientales. Igual queda más bonito.

Cada bipolar tiene su pauta. Cada bipolar es un mundo. Los hay que no sienten fobias, o angustia, por ejemplo, eso son “extras” asociados a la enfermedad o síntomas de una fase en un momento dado. Otros, por el contrario, agravan el cuadro con un trastorno de personalidad asociado, por ejemplo un Trastorno Límite de Personalidad (TLP), otra putada, TIENEN DOS ENFERMEDADES y a cuál más jodida. El TB no es un trastorno de personalidad. Los psiquiatras usan un instrumento, que es un tocho de libro, llamado DSM-IV, para diagnosticarnos. Hay que cumplir al menos tales requisitos y descartar otros para dar un diagnóstico. Hay bipolares que se han atrevido con él. Yo paso de leer esas interminables listas de síntomas, saber exactamente lo que diferencia un TLP de un TB o cuándo van juntitos de la mano.

Yo no tengo trastornos de personalidad, que se sepa, no encajo en ellos según el DSM-IV. Igual sacan la versión V del DSM y de repente ya no tengo TB sino otra cosa. Y puede ser desquiciante que te cambien el diagnóstico. Durante mi ingreso, conocí a una chica de mi edad que tenía TLP. Pero me dijo que "antes" era bipo, y efectivamente, reconocía haber oscilado como bipo, pero ya no. Y se sentía más a gusto teniendo Límite que Bipolaridad, "uff, eso era horrible". Ahora se dedicaba a autolesionarse por cualquier disgusto: tenía las muñecas llenas de cicatrices. Y se rayaba a diario, ni con pinzas podía cogérsela, con lo que debía ingresar varias veces al año, creo que el psiquiátrico era "sus vacaciones". Me pareció muy raro que de una enfermedad pudiese pasarse a otra, y estoy convencida de que todavía tengo que ver casos y cosas más insólitas en este extraño club de la enfermedad mental.

Todo esto les viene grande hasta a los psiquiatras. Es demasiado nuevo. Siguen estudiando el tema, y a toda máquina. Dicen que bajo la etiqueta "TB" puede haber varias enfermedades, y lo intuyes sólo por el hecho que nos dividan en tipos. Por eso los laboratorios farmacéuticos ponen esos precios a la medicación, necesitan pasta para seguir investigando, o eso dicen para justificar que 30 comprimidos de lamotrigina (Lamictal) cuesten 85,93 € P.V.P. Y no hay un remedio único, no es tan inmediato como recetar un antibiótico para una infección, es escoger de entre todas familias de fármacos algo que encaje. Es chiripa o artesanía pura acertar con la pauta que va a hacer remitir a un enfermo.

Añado que tampoco me han hecho un test de personalidad porque no estoy equilibrada. Sólo en eutimia puede hacerse, para que los síntomas no se entremetan en los resultados. ¿Soy introvetida o extrovertida? Depende.

En principio sólo tengo un TB y moderado, según mi psiquiatra.

Pero no, yo considero que tengo dos enfermedades.

El TB me obliga a tomar una medicación. No es una inofensiva aspirina lo que tomo. Son fármacos que están destrozando mi hígado y riñones a cada toma, para empezar. Que me prohiben tomar alcohol, para seguir, ni un chorrito de Baileys en un helado de chocolate. Y que tienen efectos secundarios. Si miráis los prospectos de lo que tengáis por casa, absolutamente todos los medicamentos tienen efectos secundarios, hasta la hasta ahora supuesta inofensiva aspirina. También se dice siempre en ese apartado que “puede experimentarse….”, es decir, que igual no te pasa nada, que sólo lo han descubierto en estudios con ratas de laboratorio. Quizá hayas estado "chafado", débil, cuando has tomado antibióticos... te diré que ese efecto secundario para mí ahora es continuo, ni caso le hago.

Los psicofármacos son muy fuertes. Es altamente probable que hagas tuyo al menos uno de los efectos secundarios que allí se listan, para empezar, acojonándote cuando lees el prospecto antes de probar la primera pastilla. Para seguir, jodiéndote cuando empiezas las primeras tomas. Porque es cuando golpean fuerte, obvio.

Además, es muy fácil que interaccionen con otros medicamentos que cotidianamente puedes necesitar. Por ejemplo, está demostrado que la ingesta de un antiinflamatorio (voltarén) hace subir el nivel de litio en la sangre. Peligroso, porque el psiquiatra mira con lupa el resultado de una litemia, y allí te juegas tomar media pastilla más o menos.

Hace años ya, cuando empecé un tratamiento que no era el que necesitaba, alguien me dijo que a partir de ahora mi médico de cabecera iba a ser el psiquiatra. Con razón. Hay demasiadas incompatibilidades.

La semana pasada me recetaron fármacos para una infección. Menos mal que leí los prospectos. Había uno que hablaba de incompatibilidad muy seria con un medicamento "extra" de los que tomo. Tan seria que puede llevarte a urgencias de cabeza.

No voy a listar los efectos secundarios que podéis encontrar en detalle, por ejemplo, aquí para cada fármaco de cada familia: antidepresivos, antipsicóticos, normotímicos (les solemos llamar estabilizadores), y una miscelánea. Mi pauta contiene uno de cada tipo. El antidepresivo me lo retiraron cuando ciclé, pero igual vuelve si ciclo a depresión. Si ciclo a mixto, me chupo la depresión sin antidepre porque también estoy maníaca (manía disfórica, ¿recordáis?) y entonces no puedo tomarlos. Qué bonito.

Sólo voy a decir que yo tengo dos enfermedades: el TB y otra a la que llamaré Los Putos Efectos Secundarios. A veces, a días o momentos, me incapacita el TB, por ejemplo cuando me da el bajón y no puedo salir a la calle, o cuando por el contrario estoy tan agitada que no puedo estar ni una hora sentada en una clase. Pero lo otro es continuo: cada día de mi vida, algún efecto secundario me impide hacer vida normal.

Como curiosidad, en el último libro de Vieta y Colom (Convivir con el Trastorno Bipolar. Ed. Panamericana. Madrid, 2003), creí leer que fumamos más precisamente para aliviar algún efecto secundario.

Recientemente, he descubierto que el efecto del antipsicótico que tomo por la noche –cuando he subido mucho y lo he de tomar de día no os cuento el flipe que llevo- no ha terminado cuando me levanto. Ya me han dado varios yuyus y serios por este tema. En uno de ellos, me desmayé en la calle. En mi vida me había pasado. Acabé en una ambulancia, porque me rompí un hueso. Todavía voy a sesiones de recuperación, y han pasado cinco meses. Eso es una enfermedad, un traumatismo que te deja inmovilizada meses, ¿no?, debida a un efecto secundario. Y lo que me ha de caer... resignación ante lo inevitable e imprevisible.

Cuando el psiquiatra me preguntó cómo me había roto el hueso, tuvo la iniciativa de confesar que podía ser obra del antipsicótico, que efectivamente puede producir bajadas de tensión. Y me cagué en todo, ¿qué no hubieses hecho tú?

Solución: tómate una pastilla para la tensión. Toma una pastilla para mitigar los efectos secundarios de otra.

Desde este verano, me cae el pelo a mechones. Y me sigue cayendo. "Con lo que has pasado... normal", dice todo quisqui.

Solución: tómate una pastilla de ácido fólico. Y cuidado con este preparado de vitaminas B que te ha recetado el dermatólogo, puedes subir, pero pruébalo a ver qué pasa.

Esto es una Matrioska, una muñeca rusa.. Un fractal de los simples.

Y estoy hasta los cojones. Quizá por eso tengo episodios mixtos, porque hasta en depre estoy de mala hostia. La rabia me puede. Quiero ponerme bien y trabajar, porque llevo casi dos años sin hacerlo, y además no tengo un puto euro. Tengo dos enfermedades, y la cosa se muerde la cola. Los efectos secundarios no remitirán hasta que la pauta no sea más benigna y esto no sucederá hasta que mis neurotransmisores entren en razón. Mi psiquiatra escribió en mi último informe que mi evolución no es favorable porque la paciente “no responde al tratamiento”, al tratamiento que yo afirmo que de rebote se ha constituído en mi segunda enfermedad.

P.D. Qué malhablada estoy hoy, con el "fucking" todo el rato. Se nota que puedo estar mixta. Mi psiquiatra no da señales de vida, insistiré. Quien no llora, no mama.

Mi Familia Bipolar

Mi Familia Bipolar

El Foro de Bipolarweb es, sin duda, el punto de encuentro de la comunidad bipolar hispanoamericana. Bipolarweb fue creada el año 2001 por Sonsoles y Juan de forma privada y desinteresada. Tengo el orgullo y honor de haberles conocido en persona, y he comprobado por mis propios ojos que se trata de gente que transmite no sólo generosidad y altruismo, sino esa pasta necesaria para embarcarse en un proyecto que, modesto como todos en sus inicios, en estos momentos representa un Movimiento social internacional, un proyecto de gran envergadura, que sigue creciendo y va a constituirse en una Fundación.

Soy miembro de este Grupo de ayuda virtual desde mi diagnóstico. Allí, y en charlas privadas con algunos miembros, no sólo he aprendido casi todo lo que sé y sigo haciéndolo día a día (algún libro he leído también), sino que en tan sólo un año y pico he hecho amistades muy queridas y valiosas. Y saliendo de la virtualidad en algunos momentos, quedando con ellos en persona.

Sonsoles no sólo es la moderadora, sino el alma del foro. Siempre tiene una palabra acertada para contestar a los posts más variopintos, y en cada una de sus respuestas destila una dulzura y generosidad poco comunes. Aunque también se pone dura cuando hace falta. Sonso es la jefa, la reina, “la manager” la llaman a veces, la paciente con más canas en la materia, a fuerza de años de sufrimiento y de una formación continua. Ya es invitada a congresos de psiquiatría. Ahora está pasando por un mal momento y todos esperamos que vuelva pronto y le mandamos mensajes con ese deseo y muchos abrazos llenos de amor. Juan es su pareja, y es el webmaster, por amor al arte y a su mujer, desde luego, porque son una pareja genial.

El foro está vivo las 24 horas del día. Por la noche la actividad proviene básicamente de Sudamérica y de algún insomne desesperado. El registro de visitas arroja datos de visualización de países tan exóticos como remotos, y un número aproximado de 10.000 visitas diarias si no recuerdo mal.

¿Existen realmente 10.000 bipolares –más familia, más amigos- conectados a Internet? No, muchas veces el mismo usuario entra en diferentes momentos del día, para seguir las actualizaciones, indagar qué le habrán respondido a su propio post o a ese chico nuevo que pide ayuda… Hay muchas entradas al foro cada semana, un goteo de nuevos diagnosticados o bipolares que la descubren, incluso la aparición en público de un bipolar que hasta la fecha había sido lector pasivo.

Hay gente que va y vuelve, como sus fases. Por lo común, el bipolar tipo se acerca al calor de la página cuando tiene problemas o está en fase depresiva. Yo misma he estado allí a diario mientras estaba muy pero que muy enferma. Los que remiten, por fortuna, olvidan que son bipolares las 24 horas del día, que dedican a otros menesteres, y saludan de vez en cuando.

Los posts son variados. Como decía, los de bienvienida. Otros, “reportes” (informe de actividades y estado anímico, supongo que lo de “reporte” por influencia del otro lado del charco) que sus miembros realizan periódica y voluntariamente. Algunos son preguntas sobre la enfermedad (síntomas, fármacos…), otros son reflexiones acerca de cómo llevar el TB.

Posts que hablan de lo cotidiano del trastorno bipolar.
De ánimo.
De desesperación.
De tristeza e impotencia.
De alegría tras la salida de un ingreso.
De problemas concretos que da la condición bipolar.

Si alguien quiere ver a bipolares "en su salsa", que asome por el foro y lo siga 24 horas. Respirará solidaridad, empatía, cariño y las fuerzas que se dan los unos a los otros. Porque en algún momento, todos se han visto reflejados en la piel y en la mente del que lanza un grito desesperado. Y dicen “pasará, ya lo sabes, y te damos todos nuestros ánimos”.

Es incluso emocionante contemplar cómo a un mexicano le responde una madrileña, una chilena, una mexicana afincada en USA y un valenciano. Es una hermandad sin fronteras.

El sentimiento predominante en el foro es el de lucha, el seguir adelante pese a todas las dificultades, el de dar un empujón moral y emocional al que está mal para que siga en el camino.

El que está "bien" o simplemente "mejor" también postea, es un ejemplo vivo de que “de ésta, se sale”.

Circulan pocos maníacos por el foro, obviamente están viviendo su Fiesta y el foro les parece ahora un paño de lágrimas, cuando no una reunión de desgraciados. Porque es demasiado fácil olvidar, y se da el caso, pero tú has pasado por ahí y lo más seguro es que vuelvas. Lo que sí abundan son amigos y especialmente familiares y parejas de bipolares, esas parejas que sufren las extravagancias de “sus” maníacos. Y también los novios, incluso pre-novios: “he conocido a alguien que me gusta y me ha dicho que tiene TB”, todos ellos acuden al foro, y desaparecen, y con otros nicks la historia se va repitiendo. Aman a “sus” bipolares, y quieren entenderles mejor; y por supuesto, ellos también requieren del apoyo psicológico de la comunidad porque la convivencia con un enfermo en un episodio tanto de manía como de depresión puede acabar con la integridad psicológica de cualquiera.

Hay reportes tristes, por ejemplo los que hablan de ingresos por intento de suicidio.

Y los respiros, los que nos hacen olvidar la crudeza del asunto, off-topics, como los “chistecillos” que la insomne Semeolvida, familiar de bipolar, suele colgar para que por las mañanas una de nuestras primeras emociones sea una sonrisa.

Y anécdotas. A un bipolar pueden pasarle cosas muy, pero que muy curiosas. Burbuja de Primavera es sin duda la reina de este género. Su hijo, Equis, ha heredado la enfermedad y está estudiando en la universidad con normalidad, como su madre, que echándole un par decidió matricularse para acabar esos estudios interrumpidos por algún episodio de su biografía, tan intensa como agridulce.

Posts con mensajes de autoayuda, poemas de Neruda o Benedetti.

Posts que dan de lleno en el clavo. Hay mucha lucidez en ellos, y también sentimiento, eso es ser bipolar. Una vez leí la descripción de una taquipsiquia, lluvia de ideas, idéntica a la que experimenté una vez en manía. Suelo guardar mensajes como éste, que me impacten especialmente, y suelo perderlos en algún formateo (yo y la Ley de Murphy).

En el foro no suele hablarse de religión para evitar conflictos, pero alentador observar cómo los creyentes se aferran a su fe cuando el resto del mundo se les cae encima, y les reconforta. No están solos.

Ha habido broncas por muchos motivos, por supuesto, no todo es concordia en el Foro. Las relacionadas con la religión me han hecho comprobar que realmente España es ahora un país laico, frente a una Sudamérica (representada por un pequeño porcentaje que no hace válida la tesis) más creyente.

También ha habido expulsiones. Pasa en las mejores familias. Porque hay unas normas claramente expresadas en la página que conduce al foro. No se tolera el insulto o el desprecio sistemático, esto es de cajón, y la Administración debe hacer cumplir en ocasiones las normas que uno acepta cuando pulsa el botón-puerta del foro. Por ejemplo, un bipolar que no sigue tratamiento psiquiátrico o se lo toma a cachondeo definitivamente no puede ser miembro de la comunidad, porque ejerce una mala influencia en el resto, y el resto es bipolar, por lo tanto muy sensible y sugestionable.

Refranes, proverbios, cuentos sufíes. “Perlas” breves que nos hacen reflexionar y crecer.

Preocupación cuando alguien no da señales de vida, alarma, movilización, lo más discreta posible.

Me dijeron que había sucedido una vez, al principio. Un chico se suicidó, y todos quedaron muy afectados. No ha vuelto a suceder, que se sepa. Pero hay una inquietante foto en la sección “Fototerapia” que no ha escrito un solo post en el año y pico que llevo allí. Hay otra sección de la página, el SOS, que recibe gente nueva, gente que se acerca al foro pidiendo Ayuda a Gritos. El SOS está compuesto por voluntarios que a diario hablan con ellos y han salvado más de una vida. Y es agotador estar ahí al pie del cañón, Pepa y Asmelgar tienen esa pasta especial también, altruismo y amor por la gente.

La filosofía de la página es la de divulgar la enfermedad –las secciones contienen abundante documentación sobre el TB- y cómo convivir con ella, las normas que un bipolar debe aceptar y poner en práctica si quiere mejorar y finalmente remitir. Imprescindible para empezar, el tratamiento psiquiátrico (pastillas), complementada si es posible con una terapia paralela de tipo cognitivo-conductual, y en especial, seguir los hábitos correctos, por supuesto no caer en lo prohibido. Y no es fácil seguir estas normas, se machacan constantemente en los posts. Nunca se cansa Sonsoles de insistir en la importancia de regular el sueño, de comer sano, de hacer ejercicio, de relacionarse con el Mundo además de con otros bipolares.

Es fácil hacer del foro tu familia y “vivir” allí, porque ellos te entienden y el resto del mundo no. Pero el foro es virtual, y de nuevo se insiste periódicamente en que se ha de hacer vida real, y recibir también apoyo real de personas cercanas de carne y hueso. Y de vez en cuando se aparta temporalmente por su propio bien a alguien que presenta síntomas de estar “enganchado” al foro, y por supuesto se le da la bienvenida cuando pasa esa semana o mes.

En el foro cada día sucede algo, y se aprende algo. El foro está vivo, funciona como un árbol que crece, que asienta cada vez más sus raíces, que mima a sus brotes.

Hace un año que participo allí activamente. Si algo me gusta y me interesa a la vez, me tiro de cabeza sin reparos (impulsividad, qué aburrida sería la vida sin esas decisiones). Al principio, mi inmadurez se traducía en ignorancia; poco a poco, fui encontrando mi lugar en la comunidad, soy una más que inicia algo con un post, contesta otros, se reporta de vez en cuando, y suelta alguna que otra parida “marca de la casa”.

En su día ya hice público un mensaje de los muchos que he posteado de agradecimiento al Foro, cuando “celebré” el primer aniversario de mi diagnóstico.

No es momento de agradecer al foro ahora, de mirarse al ombligo y congratularse perpetuamente de ser miembro, es hora de responder a esa mujer que de repente nota cómo su marido “se pierde”, de alentar a quien ha encontrado un trabajo y se siente inseguro, de llorar junto con alguien cuando es lo único que puede hacerse.

El foro fue mi familia de adopción en los primeros y duros momentos: yo sufría un episodio muy grave, al que había precedido una manía igualmente grave, que estaba pasando “a pelo”, sin medicación, sin tratamiento.

Les conocí en el chat, como relaté en un post anterior ("Diagnóstico"), y desde entonces, en esos primeros y durísimos meses, ellos se constituyeron en mi consejo, mi apoyo y sostén, Pepa, Asmelgar, Perico, Burbuja, Josep CFJ, Sonsoles… siempre te dejas injustamente a alguien en las listas, y si no volved al post “musicoterapia”.

No soy de las “viejas” todavía, pero sí me considero más veterana y madura. Y trato de dar lo que en su día recibí yo, “un día por mí, otro por ti”, es un lema que a menudo usa Pepa, el lema no escrito del foro. Quiero ser yo la que ayude ahora, e intento hacerlo, aunque también sigo posteando mis malos momentos.

Desgraciadamente, sigo teniendo tiempo libre porque ni puedo ni me dejan trabajar, de forma que poco a poco se fue gestando la idea de crear este blog. Paralelo a otros proyectos de tinte bipolar que tienen relación con Bipolarweb.

MI BLOG NO ESTÁ DIRIGIDO A BIPOLARES, PARA ESO ESTÁ BIPOLARWEB.

Mi blog está dirigido a los no-bipolares. A unos cuantos, en especial. Los que más me importan en mi VIDA REAL. MI FAMILIA Y MIS AMIGOS.

El blog es joven, pero está cristalizando. Llevo un año en tratamiento y ahora que el trabajo realizado en la terapia ha dado una vuelta de tuerca –y se ha producido un ingreso que les ha puesto a todos en guardia- he sentido la necesidad de exteriorizar, de comunicar, de aproximarme a esas personas que tanto quiero y tan poco me conocen interiormente –exteriormente, por supuesto, los síntomas me poseen- bajo los efectos de la enfermedad, EN MI VIDA REAL, desde este nuevo Yo que emerge tras la Gran Manía, tras el diagnóstico, esta persona que esos seres queridos van a seguir tratando, a veces -diariamente- tolerando :(((, y muy probablemente cuidando :((((((((

A ellos quiero acercarme, porque la enfermedad me encerró en mí misma, en mi orgullo y vanidad. Me creía autosuficiente, no necesitaba ayuda alguna, yo me bastaba y además lo hacía bien, a mi aire, pasando olímpicamente de toda mi familia, haciéndoles malas caras incluso, plantándoles en banquetes familiares (no voluntariamente a veces,la enfermedad es implacable)… un desastre, una oveja negra, y de las bordes. Ahora me siento más humilde, más humana, más abierta a reconciliarme con el Mundo en general, y con este pequeño conjunto de personas, en particular.

Cuando escribo en el foro, mi nick “guerrero” lo hace para la Comunidad, la Familia Bipolar. No he abandonado el foro por el blog. Ni lo haré, cada cosa tiene su lugar. Ni quiero que nadie se apalanque en esta página, su lugar está en el foro. Bienvenidos sean los lectores, y mis amigos bipolares en especial, no me malinterpretéis.

En el blog, reitero, escribo para los Míos, y ahora también para estos transeúntes que, con grata sorpresa para mí, se sienten atraídos por nuestra enfermedad y modo de ver la vida. Y entre los Míos, los que durante más de 20 años compartimos techo. Esos son los que más me preocupan, y ellos los que más se preocupan por mí. Intento torpemente acercarme a ellos, y no he encontrado todavía las palabras que necesito, que se resisten a encajar entre sí. Tengo una “Carta a mi familia” enfriándose, en su versión 7, y es un escrito muy difícil, el más difícil que haya hecho nunca. Esas palabras son las que persigo, mientras como dice un amigo, “hago brainstormings” en el blog.

Darse a conocer significa, más pronto o más tarde, salir del armario. No es una idea hipomaníaca, sino una decisión que debí tomar hace meses sin reparar en ello, como cuando ciclo porque sí. Pero no sé cuándo saldré del armario. Pronto. Y entonces es cuando un crío te pregunta: “pronto, ¿cuándo es?”

Pronto. No hay otra respuesta.

Bienvenida a mis amigos

Bienvenida a mis amigos

Después de una semana de estrenar el blog, de anunciárselo en primicia a muy contadas personas amigas por msn, hoy he redactado un e-mail para un conjunto de personas que para mí son muy especiales.

Les he dado la URL con el siguiente mensaje:

Hola a todos,
he reflexionado mucho, ya sabéis que me sobra tiempo para reflexionar desde que enfermé.
Y por fin puedo expresarme y compartir lo que es y ha sido mi infierno con la gente a la que considero cercana.
He creado un weblog para hablar del Trastorno Bipolar, de cómo ha cambiado mi vida ese diagnóstico en vez del de "Depresión" que he llevado diez años. Desde que me atacó el primer episodio salvaje, han cambiado muchas cosas en mí. He perdido mucho, desde la salud hasta mi casa y mi independencia. Y también he ganado, ahora me conozco mejor y valoro mucho más a los amigos que no me han abandonado pese a mi enfermedad y sus manifestaciones caprichosas. Vuestra amistad y cariño han sido y son impagables para mí.
Ahora entiendo el por qué de muchas cosas en mi vida, y voy a compartirlas con vosotros y con todo aquél que se presente en el blog.
Pero lo escribo cada día pensando en vosotros, porque lo concebí pensando en vosotros.
Gracias por ser mis amigos.

- - - -

Ya está todo dicho. Han aguantado mucho, desde plantones a malas palabras, sé que se han preocupado mucho por mis problemas, y merecen alguna explicación. Y el blog se la ofrece a su medida y a las dosis que ellos quieran administrarse, sin que les pegue una paliza en persona.

Espero que no me masacren a comentarios con mis fechorías maníacas, jaja. No tenéis por qué comentar o poner vuestro e-mail. Si yo soy anónima, vosotros también podéis.

También daré esta URL a dos o tres familiares. Es otro rollo, otra historia para contar, otra relación. Por tanto, será otro día, otro e-mail, otro post.

Hola, amigos, recibid un gran abrazo lleno de emoción. Hoy no he tenido un buen día, pero en general ya me encuentro mucho mejor, fijaos, incluso por fin puedo publicar lo que escribo en un weblog.

Estoy saliendo de mi planeta. Gracias a vosotros.

La Pauta

La Pauta

La pauta consiste físicamente en un papel donde el psiquiatra escribe cuál es tu medicación y cómo has de tomarla.

Ejemplo:

Rivotril 2 Mg ½- 1 (1/2 extra)- 1

Esta tiene tela. Medio comprimido por la mañana, uno al mediodía, medio extra por la tarde si lo necesito, y uno por la noche.

Lo de partir las pastillas tiene su arte. Las hay marcadas con una hendidura, de forma que con las uñas se parten sin dificultad. Otras son gordas, redondas y compactas, y ahí peléate con el cuchillo para que más o menos quede una mitad, o lo que es más difícil, un cuarto. Me han dicho que venden un aparatillo para partirlas, porque la cosa puede ser jodida cuando te pidan 1/8 o 1/16.

Otro ejemplo:

Lamictal 200 Mg 0-0-1

Este es el “estabilizador” (un antiepiléptico usado como estabilizador del ánimo). Esta pauta es más fácil, tomar uno por la noche.

La pauta que te da el psiquiatra es sagrada. Has de seguirla a rajatabla. Y si puedes tomar la medicación siempre a la misma hora, mejor, pues de esta manera el organismo recibe puntualmente sus dosis sin sobresaltos. Un conocido mío tiene un pastillero con un “timer” que le permite tomar las pastillas exactamente a la misma hora cada día. Yo me conformo con acordarme de tomármelas.

Más razones del por qué la pauta es sagrada. No vale el “uy, se me acabó esto, la semana que viene voy al médico y ya me harán una receta”. Has de ser previsora y tener siempre a mano. Es más, cuando sales de casa, es recomendable que lleves la medicación que vas a necesitar durante todo el día. Nunca se sabe cuando uno sale de casa, pero lo que sí se sabe es que tú te vas a tomar las pastillas.

Cuando viajas al extranjero. Lo óptimo, llevar un informe de tu psiquiatra en inglés con un breve historial y la pauta, ya no con nombres comerciales, sino con principios activos. Llevar medicación en dos o tres lugares (maleta, bolso de mano…) por si se pierde el equipaje. Pase lo que pase, has de prever que tú te tomas las pastillas caiga quien caiga.

Es lo que se llama “adherencia al tratamiento”. Por ejemplo, tienes un resfriado vulgaris, y te recetan algo para tomar durante una semana. Pero a los dos días te encuentras mejor y lo dejas. No has observado la adherencia, pero los daños son poco relevantes (los médicos insisten en que no, en que dejando un antibiótico en realidad te haces resistente a él…)

Los psicofármacos requieren esa adherencia, has de ser consciente de que los necesitas, estar de acuerdo con la Pauta como si firmases un contrato con ella. No pueden abandonarse, ni una sola toma. Un bipolar sabe que es un enfermo crónico, y que deberá tomarse esas pastillas cada día de su vida. Como un diabético sabe que no puede pasar ni un solo día sin insulina.

Lo único emocionante del asunto es que de vez en cuando, el psiquiatra te cambia la pauta. Ya no media pastilla arriba o una abajo, sino un cambio de fármaco. Y digo emocionante porque no sabes por dónde te vendrán esta vez los efectos secundarios, total, ya estabas acostumbrada a los de la pauta que seguías.

Los psicofármacos suelen empezarse a tomar o abandonarse con una pauta ascendente si es nuevo, o descendente si ya lo tomas. No se puede dejar de tomar un medicamento a la brava, sino con instrucciones muy precisas del psiquiatra. Y lo mismo al empezar: poca cantidad al principio, ir acostumbrando al cuerpo.

Nuevos medicamentos. Yo temía al Litio. El Litio es el medicamento rey para el Trastorno Bipolar. Como tantos otros, descubrieron su utilidad por chiripa. De hecho, es un elemento de la tabla periódica. Extraigo un fragmento sobre su historia como medicamento:

Se atribuye el descubrimiento del litio a Afwerdson en Suecia, en 1817. Durante todo el siglo XIX fue utilizado para el tratamiento de la enfermedad artrítica. A partir de 1900 se lo utilizo en la profilaxis de la depresión y como antiepiléptico o hipnótico. El antecedente más nefasto de la historia del litio se remonta a los anos 1940, cuando de lo indicaba como sustituto de la sal común en pacientes cardiópatas, con innumerables casos de intoxicaciones y muertes, por lo que su venta fue prohibida en Estados Unidos. Casi simultáneamente, Cade, en Australia, descubre el efecto antimaníaco del litio, al tratar de solubilizar los uratos urinarios de animales de laboratorio, a los cuales se les había administrado orina de enfermos que padecían diferentes trastornos mentales. Pudo comprobarse que después de ingerir litio, los animales entraban en un letargo muy especial, sin cambios notorios en el comportamiento. Desde entonces, el interés por el litio ha aumentado de manera explosiva a partir de la década del 60. En Estados Unidos, su uso fue permitido por la FDA solo a partir de 1970 para el tratamiento de la Manía aguda y, de 1974, como profiláctico del Trastorno Bipolar (http://www.eutimia.com/psicofarmacos/anticiclicos/litio.htm).

Y tenía mis razones. Es un medicamento complejo. Hay que medir periódicamente los niveles de litio en la sangre (litemia): si hay poco, falta dosis, si hay mucho hay que bajarla o dejarlo porque te ha producido una intoxicación. Y de alguna manera afecta a la glándula tiroidea, y esto no me gustaba nada, porque ya había tenido problemas con ella.

Me resistí mucho tiempo al litio, pero finalmente me dejé convencer. Mi primera litemia dio 0.4, es decir, un nivel bajo (empieza a ser potable en 0.6). Pero no estaba dispuesta a subir la dosis. No toleraba el efecto secundario y perdonen lo escatológico del asunto: dejar de cagar, para tener diarrea continuamente. No, porque las personas normales cagan. Y yo no iba a dejar de ser normal en ese aspecto. Y conozco gente que acepta la diarrea crónica ante la enfermedad. Yo no. Llámame lo que quieras, por ahí no pasaba. El resto de medicación también ha afectado a mis deposiciones, pero al menos son sólidas, no tanto como antes porque claro, tengo otros efectos secundarios por ahí.

Dicen que si te funciona el Litio, estás salvado, y remites pronto. Esto lo dice en especial una que sólo toma litio y además lleva años asintomática. El resto, somos cobayas a la espera de que un cóctel de pastillas encaje en nuestros neurotransmisores. Cuántas lamentaciones he escuchado, las mías para empezar (escenario: efectos secundarios repugnantes en pleno auge) diciendo “soy un puto conejillo de indias”.

“La esperanza, nuestra bandera”, decía un bipo al que conocí en un foro. Hay que tener esperanza, aunque pasen los meses y sigas mal. Un día la pauta se convertirá en un guante para nuestros neurotransmisores y por fin dejaremos de oscilar, dejaré de oscilar, remitiré. Llevo año y medio rompiéndome los cuernos esperando ese momento, y por mis …….. me ha de llegar.

Imagen: bipolares esperando su turno en la consulta del psiquiatra. Seguramente, estarán hablando de efectos secundarios.

El Everest

El Everest

El monte Everest es la montaña más alta de la Tierra, con 8848 metros de altitud. Está localizada a 24° 59' 16" N, 86° 56' 40" E en el Himalaya, en el continente asiático, y marca la frontera entre Nepal y Tibet. En Nepal es llamado Sagarmatha y en el Tibet Chomolungma (madre del universo) Qomolangma Feng. La montaña fue nombrada Everest en honor de Sir George Everest, británico, topógrafo general de la India, en 1865. (De la Wikipedia en español, http://es.wikipedia.org/wiki/Everest)

El Everest es el techo del Mundo.

El Everest también es un techo mental. No es coña.

Cuando dejas de ser tú mismo y te llamas Depresión, todo representa la ascensión al Everest, y tú no tienes fuerzas ni para levantarte de la cama. O del sofá al cual te has arrastrado desde la cama.

Estás sano. Haz una lista de tus rutinas diarias. En el lapso de despertarte y salir de casa al trabajo, has hecho un mínimo de 20 cosas. Un deprimido realiza 0. Por eso está enfermo.

La ducha es el Everest. Antes te duchabas cada día, por supuesto. Ahora las cosas han cambiado, no sabes cómo, pero te resistes a entrar en la ducha. No recuerdas el placer del agua recorriéndote de arriba abajo, ni esa grifería que te permite 10 posiciones de masaje. Eres una especie de gato. Agua... no, gracias.

Bajar a la calle, es como ascender al Everest. Tienes mil fobias: agorafobia, fobia social… No puedes. Es como si estuvieses encadenado.

Comer, comer también es el Everest. No tienes apetito. Ves el plato que te han cocinado y lanzas una mirada lastimera a quien te lo puso. No vas a poder comerlo, porque tendrías que deglutir el Everest. Engañas al estómago con leche, zumos, yogures y natillas, alimentos que no se te atraganten.

No es que al Deprimido le guste estar guarro, o no cuidarse, o no salir, o cien mil cosas de la vida normal. Es que todo lo que antes hacía sin pensar, ahora es el puto Everest.

La gente presiona, en un intento de ayudar. Haz esto, haz aquello, pon de tu parte.

PON DE TU PARTE. Esa frase debería estar prohibida.

Porque a una persona con las dos piernas rotas, no le dices que ponga todo lo que esté de su parte para escalar el Everest.

Tú no tienes una pierna rota, tienes una depresión, que a los efectos del Everest es lo mismo. Pero la gente no ve que tienes rotos los neurotransmisores. Y esa frasecita, dicha con la mejor de las intenciones a veces y con modos amenazantes en otras, como si tú tuvieses la culpa de tu depresión, te acaba de hundir. Porque te sientes culpable, porque como antes lo hacías (la ducha, salir de casa…) y ahora no, te parece que eres tú el causante de tu abandono.

Pero no, no eres culpable. Sólo eres víctima de una depresión. Las buenas noticias son que de todo se sale, y de esto también. Las hay de una semana, las hay de medio año, las hay de mucho más.

Y las malas noticias, que cuando sales del pozo, ducharte y ponerte un traje no son las únicas cosas que no sólo eras incapaz de hacer por tu enfermedad, sino que te das cuenta que las has olvidado por completo. Las hacías, las dejaste de hacer estando enfermo, y ahora no sabes por dónde empezar.

Rutinas, esa es la palabra clave. Las has perdido todas, la enfermedad lo ha barrido todo.

Desde 0, echándole un par, ahora sí es el momento de comenzar la lenta y penosa ascensión al Everest.

Todo esto parece muy teórico. Bien, lo aderezaré con un ejemplo de mi vida. Cuando trabajaba, tardaba 20 minutos en levantarme y salir de casa aseada, vestida y desayunada. Ahora que estoy en "rehabilitación", el mismo proceso me cuesta dos horas.

Personas Lúcidamente Peligrosas

Personas Lúcidamente Peligrosas

Una idea que se nos machaca a diario por diferentes vías, ya sea por otros afectados o por los profesionales que nos atienden, es que nos quitemos de la cabeza el “bipolar” para todo, que esa etiqueta no sea nuestra vida o nuestro ombligo, sino que nos consideremos PERSONAS que tienen un trastorno, el TB.

Porque muchos bipolares, una vez lograda la remisión, llevan una vida que para el resto es perfectamente “normal”. Esto es, trabajan, tienen pareja, cuidan de sus hijos, y quizá vayan al hipermercado los sábados a pasar la tarde. Por supuesto, toman pastillas cada día y acuden a controles con el psiquiatra, pero eso pertenece a su esfera privada.

Antes del diagnóstico, todos hubiéseis dicho que soy una persona tal y cual normal. No sé por qué han de cambiar las cosas después del diagnóstico. En todo caso, se me ha dicho en repetidas ocasiones que estaba enferma, que no me encontraba bien, y todo eso era cierto (como si yo no lo supiese, era plenamente consciente). Esta persona –moi-estaba pasando un episodio muy duro. Desde la distancia se aprecia mejor una manía. La mía no fue de las de sentirse feliz, la mía fue lo que se llama “disfórica” (contrario de “eufórica”), es decir, no fui feliz sino que las pasé putas. Casi me mato.

Esto es muy importante: un bipolar no pierde NUNCA la LUCIDEZ. Ya he dicho que soy y era consciente de lo enferma que he estado. Por eso no se soporta, yo no tolero, que me traten como a una cría. Lo que sí pierde o teme perder un bipolar en crisis es la razón, en especial cuando se le dispara la psique hacia arriba. Lúcidamente, un bipolar en plena crisis maníaca puede decirte tan tranquilamente que le han visitado extraterrestres, o que está infiltrado en un grupo con tal de conseguir el paradero de Ben Laden.

Hay grados en la enfermedad, enfermos más graves que otros, pronósticos halagüeños que te dicen “ánimo, pasa el bache y vuelve a la vida normal”, y otros que dibujan un futuro pintado con el gris de una pensión no contributiva de 270 euros y trabajos protegidos, sin cualificar.

Y también hay grados en las fases. Una manía puede ser divertida e inocente, pero puede “aumentar”, ir a más, súbitamente y acabar en psicosis. La psicosis es muy grave, y motivo de ingreso, porque no se puede ir suelto en absoluto descontrol, uno es un peligro para sí mismo, meterse en líos que acaban en juicios de faltas, por ejemplo.

También es motivo de ingreso el otro extremo, la depresión mayor con ideas suicidas recurrentes, incluso planes suicidas elaborados. Porque lo hacen. No son amenazas ni pataletas que suele interpretar la familia (“ya está mi hijo con el mismo rollo”), si un bipo dice que se va a suicidar es porque va a hacerlo.

En la vida de un bipolar se ha presentado al menos un episodio de los mencionados (psicosis, intento de suicidio) que ha hecho necesario su ingreso. Hay quien alardea de no haber sido nunca ingresado, y pienso en las pobres familias que aguantaron lo peor.

En estos dos extremos, y en su máximo exponente, psicosis y depresión "suicida" (argot), es cuando el bipolar realmente está enajenado, y así lo reconoce cuando vuelve o remite de ese estado.

El único peligro que he observado, la única situación de daño a terceros, es de tipo monetaria. Porque los maníacos (argot, es decir, un bipolar en estado maníaco) suelen tener ideas brillantes y se embarcan en negocios a la brava, o porque de repente necesitan 100 trajes de Armani y la Visa va a merced de estos caprichos y de regalos que hacemos a todo el mundo (qué grandes clientes del Corte Inglés podemos ser en manía), o porque van al aeropuerto, dejan el coche en el parking y cogen el primer avión intercontinental. Esto no son ejemplos al azar, he escuchado estas historias reales de personas reales. También me han hablado de accidentes de coche, algunos acabaron en siniestro total pero los casos que conozco por fortuna no involucraron a terceros.

Cuando el maníaco “baja” de nuevo a la realidad, se encuentra con un montón de deudas. Por ejemplo, cuando se fue no reparó en lo del coche y sólo la factura del parking del aeropuerto ya deja sin aliento. O directamente ha dejado a su familia sin patrimonio. Y el bipolar en cuestión, una vez “ha bajado de la parra” (argot bipo), es perfectamente consciente del daño que ha ocasionado, y su compunción, dolor, es proporcional a ese daño. De maníaco cicla a depresivo (porque esa es la ley del péndulo), y esa depresión se agrava con la penitencia, además de ser proporcional a la gravedad de la manía anterior.

Pero no ha habido heridos.

El sistema de valores de un enfermo bipolar no cambia sea cual sea su estado o episodio. No hace daño porque no se ha convertido en un psicópata, porque nunca lo ha sido.

El peor peligro para un bipolar reside en sí mismo. Y lo del dinero siempre tiene solución, lo del suicidio no.

Hago una salvedad sobre la peligrosidad de un bipolar: intenta ingresar por la fuerza a un enfermo en fase maníaca, con psicosis. Lo más seguro es que te lleves una patada en los huevos en el proceso. Porque él se encuentra de puta madre, claro. ¿Ingresar? Vamos hombre, quiero volar… ¿Quién no haría lo mismo?

"Una Mente Maravillosa" y otras analogías

"Una Mente Maravillosa" y otras analogías

“Una mente maravillosa “, (“A beautiful mind”) es el título de una excelente película, muy popular por su triunfo en los premios Oscar.

John Forbes Nash, Jr. efectivamente tiene una historia grave de enfermedad mental, en este caso esquizofrenia (diferente del TB), y su historia es aleccionadora para todos aquéllos que padecemos también otras patologías. Porque este matemático, Premio Nobel por su contribución a la teoría de juegos (“el equilibrio de Nash”), REMITIÓ. Remisión, ausencia de síntomas, también llamada EUTIMIA.

Muchos bipolares también han tenido una mente maravillosa, y dedicaré otro post a mencionar algunos. La pregunta es: ¿cómo funciona nuestra mente? La ciencia dice que ha observado diferencias en el lóbulo tal, etc. etc... (de momento no se traducen en remedios prácticos), Pero no voy a hablar de ciencia, sino de las metáforas que mejor definen nuestra mente.

Se ha hablado de la "mente de mercurio" con acierto, y la oscilación pasa de ser térmica a física cuando hablamos de una "mente pendular", y nos viene a la cabeza la imagen del péndulo de Foucault.

La oscilación se produce entre dos extremos, conocidos con el nombre de "mania" y "depresión". "Mania" o "euforia" significa un estado de ánimo opuesto al de depresión, en el que el enfermo roza si no el Cielo, algo demasiado parecido a la Felicidad con mayúsculas. Pero no siempre es así. "Manía" es un término psiquiátrico, nada que ver con la acepción coloquial "tengo la manía de limpiar el cepillo de dientes a diario". En otro post hablaré de manía y de depresión con detalle.

La depresión es una enfermedad más conocida, aunque cuando hablamos de bipolaridad la depresión es un episodio más de la enfermedad, esto es, cíclicamente el péndulo oscila hacia la depresión. La depresión bipolar tiene diferencias con la depresión unipolar.

Unipolar es pues, quien sólo ha conocido depresiones. Bipolar, a quien el péndulo le jugó una mala pasada.

La última metáfora es la de la montaña rusa, episodios que se suceden sin parar, sin remitir. Yo he estado en la montaña rusa, y sigo estándolo, porque llevo años sin experimentar la eutimia. Es tan emocionante como no saber con qué pie vas a levantarte, o si el estado de ánimo de estos días va a durarte mucho, porque la montaña rusa tiene sus bucles, lo que nosotros llamamos “ciclar”.

Wish you were here

Wish you were here

http://www.youtube.com/watch?v=RqVY4nGLMVg&NR=1

http://www.youtube.com/watch?v=ngM0ah9nvYg&feature=sdig&et=1244306315.12

(Subtitulados al español; el primero el vídeo original, el segundo en directo)

. . .

We’re just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year,
Running over the same old ground.
What have we found? The same old fears.

Wish you were here

http://www.youtube.com/watch?v=11UUVzlI6hI

Pink Floyd
Wish you were here (1975)

Es una de mis canciones-fetiche. El texto completo:

So, so you think you can tell Heaven from Hell,
blue skies from pain.
Can you tell a green field from a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
And did they get you to trade your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change?
And did you exchange a walk on part in the war for a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here.
We’re just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year,
Running over the same old ground.
What have you found? The same old fears.
Wish you were here.

 


Somos dos almas perdidas nadando en una pecera, año tras año. ¿Qué hemos encontrado? Los mismos miedos antiguos. Ojalá estuvieses aquí.

Blindaje

Blindaje

He pasado la semana depre, seguramente debido a las hormonas de las que hablaba en otro post. Las he maldecido hasta la saciedad, me han hecho la semana imposible, maldita depresión, ahí no se puede vivir, y esto es por definición.
Ayer por la tarde ya me sentía mejor, porque me duché (aleluya), y hoy creo que ya salgo de la concha.
He de salir de casa, llevo una semana sin hacerlo, sin vestirme, etc. He bajado tan solo obligada a tirar la basura.
Si me encuentro mal, asumo que no salir de casa es parte del asunto, porque lo primero que siento es agorafobia. No tenía humor ni para ver películas.
Hoy es soportable. Sigo medio depre, porque no he ciclado, mi episodio mixto es mi sombra y ayer noté que estaba mejor porque me sentía más mixta que depre, esa mala leche incontrolable.
Toca hacer un esfuerzo, es un esfuerzo salir a dar un paseo cuando llevas encerrada una semana vegetando.
Necesito relacionarme, ver gente, charlar, feedback.
Ya he quedado. Pasaporte para dejar la depre un momento.

¿Jugamos a....?

¿Jugamos a....?

Hace años asistí a una conferencia de José Luis López Aranguren (murió en 1996), en la que analizó el fenómeno de los jóvenes y afirmó que esto de “la juventud” es un invento de los años 60, lo más probable es que surgiera en California. Yo nací a finales de los 60, así que he sido una afortunada joven: he estudiado, salido con mis amigos, y militado en asociaciones de jóvenes. Antes, sólo muy pocos años antes, hubiese sido obrera a los 17.

Mi época me ha dado muchas oportunidades, que mis propios padres no tuvieron a su alcance. Lo sé, y lo agradezco. Soy un producto de mi época y generación, como ellos de la suya.

No me gusta el juego de “¿En qué época te hubiese gustado vivir”?. La gente desbarra: en el Imperio Romano, en la Ilustración Francesa…. Me gusta vivir aquí, gracias, en esta época y en este país, ser mujer en una sociedad que me respeta como tal y que me ha dado derechos y oportunidades iguales a las de los hombres, teóricamente al menos. Que tiene una medicina que ha de avanzar, pero no es despreciable porque ha hecho aumentar la esperanza de vida y su calidad. Que me permite comunicarme con Australia en videoconferencia. Y así un largo etc. Una sociedad que da oportunidades porque sí, porque así es nuestra civilización. No la cambio por irme a vivir al Antiguo Egipto, prefiero admirar sus ruinas ahora con crucero por el Nilo manso incluído, y apuntarme a un curso de inglés, que los hay subvencionados en nuestro país.

¿Hay alguien que juegue a esto?

CARPE DIEM

CARPE DIEM

Un filólogo lo explicaría muchísimo mejor, pero me arremango y a ver si me sale apañao. "Carpe Diem "es un tema literario, que proviene de la época romana, un tinglado inaugurado por Horacio en un poema, que ha perdurado hasta nuestros días.

Carpe Diem significa “disfruta el momento presente”.

La Edad Media nos trajo el “vida, valle de lágrimas”, rompió con las tradiciones literarias paganas. Los renacentistas volvieron a descubrirlas. Un tópico muy usado es el de una rosa que se marchita. Es célebre el Soneto XXIII de Garcilaso de la Vega, del S.XVI.

Estos poetas son muy feministas, les dicen a las jóvenes que aprovechen ahora que son hermosas rosas, que luego llegan las arrugas y no querrá meterse nadie en la cama con ellas… eso podríamos interpretar ahora en el S.XXI, la era de la cirugía plástica, y a pesar de este recurso, las mujeres a la cincuentena siguen siendo invisibles para los hombres. Poco hemos avanzado, visto así, lo que sigue haciendo vigente el tópico.

Hace poco comenté en un blog vecino, al post “Pensar en minutos”:
Carpe Diem, disfruta el momento presente.
El pasado pasó.
El futuro no existe.
El minuto que he tardado en escribir este post es pasado, y hace dos minutos era futuro.
Sólo te queda el presente.
Saludos y que lo disfrutes.


La película “El club de los poetas muertos” (Peter Weir, 1989) lo puso de moda. Robin Williams revolucionaba a sus alumnos de literatura con el tema. Es una película bonita que consigue involucrar al espectador en la filosofía Carpe Diem, en mi opinión hace experimentar la ilusión del momento presente, ese momento que está brillando porque eres consciente de él, de que lo estás viviendo, esa emoción.

En la película Carpe Diem es algo teñido de adolescencia, y en la vida real creo que también. Y mucha gente -lo he visto en mi generación- piensa que cuando deja atrás esa etapa, sólo queda “lo serio”, “ser adulto”, y vivir momentos intensos como en la adolescencia es algo que está fuera de lugar. Como besarse en la calle, sólo lo hacen los jóvenes, nunca las parejas adultas. ¿Te lo pide el cuerpo? Carpe Diem, y que los demás piensen lo que quieran, tu vida es más importante que el odioso “qué dirán”.

Un día, de cobro, con alguien muy especial, decidimos celebrarlo en el centro, a cenar y de copas. Hacía mucho frío, y esperábamos un taxi. Nada. De repente, surgió el Beso, uno como los de los 18 años, largo, intenso, apasionado, infinito. Cuando el momento acabó, un taxi acababa de pasar de largo. Y nos dio lo mismo, y nos reímos. Ese fue un momento Carpe Diem, que no olvidaré en mi vida.

De Carpe Diem surgen innumerables ramificaciones, una muy coloquial es aquello de: “a vivir, que son cuatro días”. Y habrá mil entradas en nuestro refranero, que no uso. Prefiero practicarlas.

Pues sí, son cuatro días, y está demostrado que pasamos un tercio de nuestra existencia durmiendo. No vivimos 80 años o por ahí anda la esperanza de vida, hay que descontar lo roncado.

Y lo trabajado.
Y las colas en el supermercado.
Y llevar y traer a los niños al cole.

Y así se te pasa la vida. Por eso el tema “Carpe Diem” también es asociado a otro tema literario clásico, “Tempus Fugit”, el tiempo pasa. Y la rosa se marchitará.

Carpe Diem, llevado a un extremo, es un estilo de vida que sólo los pijos bohemios pueden llevar. Es un lujo. Es tener medios, y aprovecharlos. Hacer de tu vida una fiesta. Es un extremo que no me gusta, la fiesta cansa, como la inmortalidad. ¿Quién quiere ser inmortal? Yo no, gracias.

Para mí, Carpe Diem tiene que ver con las emociones, y también con la Oportunidad.

Según me lo contaron en su día, y prefiero recordarlo así que hacer una búsqueda en Internet, la Oportunidad en la mitología griega (el concepto de Kairós) es un muchacho desnudo, calvo, pero con una gran coleta, que corre y corre, y cuando pasa delante de ti hay que cogerle de la coleta, porque de no hacerlo, pasa de largo.

Por cobardía, por pensárselo demasiado, por miedo a lo desconocido, todos hemos dejado pasar a este muchacho en algún momento de nuestras vidas. Todos: bohemios, amas de casa, trabajadores, pensionistas, sin distinción alguna. No me gusta arrepentirme, y lo he hecho, porque en su día no fui valiente para asir esa mata de pelo. Pero lo pasado, pasado está, no nos arrepintamos de lo arrepentido, por favor. En su lugar, observa, porque Oportunidad volverá a pasar y si no estás atento, si sigues inmerso en el arrepentimiento, no vas a verle. Es una actitud.

La hipomanía es interesante porque dejas de tener miedo, te desinhibes en ese sentido, fuera reparos de todo tipo. No esperas a que venga Oportunidad, vas a su encuentro. Hipomanía es sumergirse en Carpe Diem, ves todas las oportunidades que antes habían pasado desapercibidas.

Oportunidad no es sólo un trabajo que pueda surgirte. Es embarcarte en cualquier cosa.

Algo que de repente te obliga a decir SI o NO en ese momento. Sin pensar, ahora o nunca, no hay tiempo. Recuerda, es una coleta de pelo, la ves y ya no la ves.

“Eso es una locura”, te dices, y contestas NO, y sigues en tu vida sin sobresaltos, pero por dentro siempre te queda el "¿Y si…?". Te ha podido la responsabilidad, o el no querer meterte en un berenjenal del que no puedes medir a priori las consecuencias. Porque la vida "adulta" te ha convertido en alguien que lo calcula todo, el imprevisto no está previsto. Yo misma he caído en eso.

Yo afirmo que es más divertido decir que SI, con o sin hipomanía, y ver a dónde te lleva Oportunidad. Es la aventura, lo nuevo, el experimentar. Quizá te cambie la vida, o quizá simplemente te brinde un momento de Vida. Y no hay edad para eso, esa es la buena noticia. Seas o no rosa en su esplendor, puedes seguir teniendo momentos Carpe Diem.

Un día Oportunidad se presentó en forma de billete tirado de precio a Edimburgo. Buscaba dónde pasar las vacaciones, las primeras en años, y a esas fechas, el destino era indiferente, sólo la plaza disponible y encima a buen precio importaba. Compré, sin tener claro a dónde, era ahora o nunca. Y luego ya tuve tiempo de informarme a dónde iba. Fui con una amiga, y pasamos unos días en Escocia que recuerdo con mucha felicidad y cariño.

Creo en esa mitología. Si no aprovechamos las oportunidades que la vida nos brinda para salir de lo cotidiano, de la rutina que todos llevamos, a un precio que podemos permitirnos -Oportunidad también sabe lo que podemos costearnos y lo que no- sencillamente no estamos aprovechando la vida.

Siempre me gustó el "rollo" Carpe Diem desde que la profesora de literatura nos lo explicó, era obligatorio en el temario. Era joven, mucho, pero Carpe Diem se convirtió en uno de mis lemas. Y ahora, más si cabe.

Tengo una enfermedad que no sé dónde me va a llevar mañana. Ergo, disfruto el hoy. Haciendo cualquier cosa, como barnizar una piña, como que Bowie te altere las neuronas. Puedes darte un momento de esos al día, ¿o prefieres hacer zapping al llegar a casa?

Soy consciente que mi vida puede acabar sin más hoy mismo. O tal y como la he llevado hasta ahora, en cualquier momento, si otra enfermedad irrumpe, por ejemplo. De hecho, ya me ha pasado, con el diagnóstico Bipolar. No soy la que era, pero soy otra (tampoco los años pasan en balde), y no por ello he de resultar menos NADA, me siguen ocurriendo cosas Carpe Diem.

Porque también se me han pasado muchas vergüenzas y prejuicios, que antes no me permitían hacer o deshacer. Si me apetece hacer algo y puedo hacerlo porque está a mi alcance, me digo Carpe Diem, y voy a ello sin pensármelo dos veces. O hago una llamada o mando un SMS o un e-mail en la que yo misma me convierto en Oportunidad para alguien. Y si no me pillan de la coleta, paso de largo. Sin el mal sabor del rechazo, sin culpabilidades: fue otro quien dijo NO.

La vida me ha llevado por un camino que no esperaba. Es diferente al que había podido imaginar, es otro sencillamente, y en él ya he vislumbrado a Oportunidad acercándose, y os prometo que le voy a pillar bien pillado. Y sé que me creéis ;)

OS DESEO FELIZ CARPE DIEM 2005

SMS misteriosos

SMS misteriosos

No paro de recibir SMS de felicitación de Año Nuevo, y lo jodido es que no sé de quién son si no se identifican al final del mensaje, así que voy contestando un ambiguo “¡¡Igualmente”!!

A saber quién me ha mandado el genial “No 2005: Saude, amor, diñeiro, traballo e fraga para o carallo. Feliz ano. Pasalo!”.

La razón es simple: tengo todavía la agenda por pasar al nuevo teléfono, que de nuevo nada, lo estrené en noviembre y sólo le he metido diez o veinte números, los frecuentes. Nokia me obsequió con una utilidad para pasar la agenda, en un CD que no he abierto. Estoy apuntando los números de quienes me felicitan, a ver si mañana averiguo quienes son.

No tengo tiempo para nada, porque no tengo ánimo de nada. Y tiempo me sobra, es lo malo de la depre.
Escribo por inercia. Me obligo a escuchar música alegre, dance, y mi pie ni se entera del ritmo. Si estuviese bien de ánimo, saltaría entre los muebles de esta habitación.

Me han invitado a una fiesta, a la que he declinado ir. Una no puede estar el mismo día a las 19 h en la cama en posición fetal llorando y seis horas después sonriente.

A la porra las doce uvas. Me acabo de tomar las cinco pastillas y mañana será otro día.

Me he cansado de la depre, de la soledad interior, de la tristeza. Que mi psicólogo me explique por qué me ha dado el bajón del bajón hoy, justo antes de otra celebración, en la que de nuevo dejo plantada a mi familia. Qué semanita más asquerosa me han dado las hormonas.

Mañana me ducho, y si la hipersomnia me lo permite (antes era la resaca), veré el tradicional concierto desde Viena. Y será Año Nuevo, y me obligaré a lo que sea, a sonreir para empezar.

I am...

I am...

a Pretty Piece of Flesh, I am

http://www.goear.com/listen.php?v=11ffaa0

One Inch Punch
Pretty Piece Of Flesh
(Romeo And Juliet Soundtrack)

Necesitamos un poco de humor....

Necesitamos un poco de humor....

... que hoy voy con los neurotransmisores al rojo vivo.

Un loco le dice al otro: “yo soy el Mesías”
El otro le responde “y una leche, el Mesías soy yo”
Y un tercero, que les escuchaba sin inmutarse, de repente se levanta y les dice “de eso nada, que yo soy Dios y no os he enviado a ninguno de los dos”

Este me gusta mucho, porque además puede ser perfectamente real, puede tratarse de tres maníacos con delirios místicos.

He sacado otros por internet, creo que hemos de reírnos un poco… pero donde dice “loco”, sed políticamente correctos y pensad en enfermos en crisis. Tampoco me gusta la peligrosidad que el chiste asocia al enfermo mental. De esta cultura hemos bebido, y así se crea estigma. No amargo más la cosa. Y guardo otros para otro día.

* * *

Un señor iba en su coche, cuando de repente le estalló un neumático exactamente frente a un manicomio. Se puso a cambiarlo, pero en eso las tuercas de la llanta se fueron rodando y cayeron en una alcantarilla. El señor comienza a maldecir y a desesperarse. Uno de los locos, que estaba sentado en el muro, le dice:
-Señor, quite una tuerca de cada una de las otras llantas, y ponga esa con tres.
-¡Oye! -dice el señor, -esa es una magnífica. ¡No estás tan loco!
-Yo estoy aquí por loco, ¡no por estúpido!

* * *

El director de un manicomio esta muy nervioso porque no sabe como sacar a los locos de la piscina, se le acerca uno de ellos y le dice muy serio:
-¿Si los saco a todos me deja libre?
El director desesperado acepta, el loco muy complacido se acerca a la manguera,la abre y dice:
-¡Si no salís os mojo!

* * *

La diferencia entre un psicótico y un neurótico consiste en que un psicótico cree que 2+2 son 5, mientras que un neurótico sabe que 2+2 son 4, pero LE DA UNA RABIA...!

* * *

Yo, antes, era esquizofrenico. Ahora estamos mucho mejor.

* * *

¿Hipocondriaco yo? ¡Pero si es la unica enfermedad que no tengo!

* * *

Los neuroticos construyen castillos en el aire.
Los esquizofrenicos viven en ellos con sus amigos.
Los psiquiatras cobran la renta.

* * *

No, no sufro ninguna locura, la disfruto.

* * * 

Hormonas... ¡¡¡Pasen al festival!!

Hormonas... ¡¡¡Pasen al festival!!

Dicen que los hombres bipolares tienden más a los episodios maníacos. Podría corroborarlo con mi corta experiencia en el tema, por ejemplo al leer que una mujer-pareja de bipo asoma al chat o al foro está desesperada porque su marido ha dilapidado dos millones de pelas en juergas, drogas y putas. El último caso, me lo contaban anteayer... 50.000 euros, no sé en qué, ni quiero saberlo.

Dicen que las mujeres tendemos más a la depresión. Las mujeres que he conocido tienden a lo que la enfermedad les lleve. Si están equilibradas, es más probable que bajen a que suban. Mi psiquiatra ya se cuida de que no suba con dosis de antipsicótico “por si las moscas”, pero el caso es que me sube la irritabilidad cada vez que le de la gana, con lo cual llevo una maníaca y una depresiva a la vez dentro y eso pues… cuando me lo tomo a risa, no hay problema.

Lo que sí poseen las mujeres es un ciclo hormonal mensual bastante fuerte, con picos percibibles por la señora en cuestión en los días de ovulación y de menstruación.

Esas hormonas también afectan al humor. Crean mini-episodios, dentro de episodios, o sea, no son indiferentes para la enfermedad.

También hablan del ciclo lunar, lo que nos faltaba… cualquier cosa es susceptible de afectar las emociones de un bipolar.

Eres mujer, tienes trastorno bipolar, y anotas que en x días tuviste un bajón, días depresivos y por tanto muy desagradables. Antes de ir al psiquiatra, moléstate en averiguar si estabas ovulando, porque eso explicaría el asunto, y en principio también le interesa a tu psiquiatra.

O los días anteriores a la regla. También cambia el humor, te puede dar la impresión de estar ciclando hacia la nada.

De repente, el día se presenta, y si te descuidas te levantas en un charco. A todas las mujeres nos afecta la regla de una u otra forma. El dolor físico se pasa con ibuprofeno o similar. No interesa en este post.

Sí interesan los cambios emocionales, a alguien que tiene una enfermedad en las emociones. Una reacción típica, el mal humor (léase: irritabilidad maníaca disfórica). Otra, la depresión, o cierta labilidad emocional, esa lagrimilla que no puedes resistir. Eso le pasa a una amiga mía que es una roca emocional, pero esos días llora.

Yo soy del sector depresión. Y también del mala hostia. Soy mixta hasta para eso.

Ahora no sé si estoy así por mis neurotransmisores o por las hormonas. Si es todo junto, que parece lo lógico, pues estoy que me subo por las paredes. Me sentaría bien algo de sexo, me alivia mucho el dolor y el mal humor.

Hay mujeres bipolares que no aguantan estos cambios de humor durante el ciclo de la regla, les interfiere demasiado con la enfermedad. Y hay una solución, y me la han propuesto. Retirarme la regla. Es decir, tomar pastillas anticonceptivas.

¿Tomar una pastilla más? Tomo tantas… que ya no me va de otra, la verdad. En su día me jodía más la cosa, ahora ya paso de todo, me tomo las que me tocan y ya son bastantes pero lo hago tan automáticamente que ni me entero al escogerlas, dos tal, una tal, media cual... Cada día cae un blister o dos a la bolsa de “reciclar plástico y metal”.

No he tomado una decisión, y debería hacerlo. Estaba ovulando cuando me dio por suicidarme. Hum. No me interesa que se repita la cosa, no voy a ingresar cada vez que esté en episodio mixto y ovule.

Para tomar decisiones como esta, si hace falta, está el psiquiatra. Hay temas que no dependen de mí y que debo dejar en sus manos. Tengo llena la libreta de cosas para contarle. Y me da igual que me tome por una pesada. Por cierto, si quiere, ya está leyendo este blog.

Me prometí no leer más prospectos farmacéuticos, más sobre trastorno bipolar, más sobre nada, pero me ha podido el morbo. Anexo todo lo que pulula por el cuerpo de una mujer. Me da hasta vértigo saberlo.

Soy una hipocondríaca. He visto demasiadas películas de Woody Allen.

Imagen: ciclo hormonal de la menstruación.



ANEXO

Hormonas

En todo este ciclo (ovulación, pre y postovulación, regla) están implicadas una serie de hormonas.

- Hormona foliculoestimulante (FSH): segregada por una glándula que se encuentra en el cerebro y se llama hipófisis. La FSH estimula la maduración del óvulo en el ovario (que a su vez se encuentra envuelto en una capa de tejido llamada folículo).

- Estrógenos: hormonas producidas por los ovarios, que estimulan al útero para que construya una fino revestimiento o forro (endometrio) para poder alojar al óvulo fecundado e iniciar así el embarazo. Sin el endometrio, el óvulo fecundado no quedaría alojado en el útero y no podría crecer. Los estrógenos se producen durante la fase de maduración del óvulo (cuando aún está dentro del ovario).

- Hormona luteinizante (LH): induce la maduración del folículo (capa que envuelve al óvulo) y la ovulación. Con esta hormona, el óvulo se libera del ovario e inicia su descenso por las trompas de Falopio hasta el útero.

- Progesteronas: tras la ovulación estas hormonas hacen que el revestimiento del útero crezca más (con el objeto de alojar al óvulo fecundado). Si el óvulo no es fertilizado, descienden los niveles de progesterona, lo que provoca la descamación o desprendimiento del endometrio (menstruación).

- Prostaglandinas: estas hormonas incrementan las contracciones del útero para ayudarle a expulsar el óvulo no fecundado y el endometrio con la menstruación.