Blogia

Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

No es tan grave II

El paquete bomba no era tal o el destinatario también tiene un tornillo suelto o le importa un carajo. Hoy nos vemos en persona. Quizá se pueda vivir con esta etiqueta, si ya te conocen y te aceptan antes de decir "tengo una enfermedad puñetera".

Me he levantado con un tostadón de cuidado. Tocan dos duchas, no una, para que mi querida pastilla S desaloje las neuronas. Claro que también influye el tener una de las mil y una obras de Madrid demasiado cercana, contaminando mi hábitat de sonido y despertándome antes de lo que toca, antes de lo que mi cerebro necesita para funcionar bien. Llevo dos años durmiendo en habitaciones interiores y ahora me cuesta dormir de nuevo en una exterior, y más si te despierta un tutututututututututu-rurururururururururu.

P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

No es tan grave

No es tan grave

Resulta que en "el ambiente" ya no se sale del armario, sino del zapatero. No pregunté el por qué, pero bueno, es simpático.

El sujeto poseedor de la URL del blog , el que comenté que había conocido en persona pero nuestra relación seguía por msn, se ha interesado por el tema bipolar. No canto línea sino Bingo. Su opinión -vale, sí, es una cabeza muy buen amueblada la suya- es sincera y auque la palabra "normal" salió varias veces, me gusta que me diga que:

- bueno, se te ve bastante bien, nunca hubiese pensado que estabas cuidandote
- pues si, reflejas cosas que la gente normal pasa por alto
- quiero decir que tienes una percepcion fuera de lo normal, no que no me lo parezcas
- pues lo de la drogueria por ejemplo...
- no sabia lo que es ser bipolar
- y de hecho no sabia nada de lo que es maniaco depresivo, entiendo que asi se llamaba antes
- creo que tiene connotaciones negativas, bipolar es mas apropiado
- ...escribe algo mas, no solo el blog
- me interesé por el tema de ser bipolar, es cierto que en su momento no pregunte lo que era
- ...no soy un experimento :P

En efecto, no es un experimento. Es un amigo, que sigue abriéndome ventana.

He lanzado un paquete bomba a otro buzón de correo electrónico. Sin expectativas, la vida te da menos palos.

**** 

P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

Dos años y dos espadas

Dos años y dos espadas

Como continuación del post anterior y por contar cosas que sí voy a escribir porque no van a derivar en ejercicios literarios, puedo empezar afirmando que después de años de intranquilidad cuando no de salud quebrada, siento por fin que tengo una vida tranquila, con mejor salud y calidad de vida en todos los sentidos.

Lo bueno (sofá: "qué tranquilidad, por fin me soporto") no dura eternamente y tampoco es cuestión de entrar en ningún monasterio de lectura y meditación, así que hago cierta vida social con amigos, nuevos conocidos, y lo que una conoce por ahí (quién me ha visto y quién me ve, yo que tenía fobia social). Un trasnoche una vez al mes es soportable, más no por favor.

Ayer fue el turno de una reunión donde veinte o treinta bipolares familiares amigos y otras subespecies nos tomamos un agua, un descafeinado, o una caña sin alcohol. Una siempre lo pasa bien y conoce gente nueva, y saluda cuando no achucha a otra gente querida. Me dijeron que estaba guapísima y muy bien, e iba sin maquillar expresamente. Qué mejor psiquiatra que "uno de los tuyos", a ese no le engañas ni jarto de agua cuando te escudriña con sus ojos, aunque por internet tampoco se salva nadie de recibir un toquecillo de vez en cuando.

Esta reunión atrajo a varias personas que viajaron expresamente 400 o 600 kilómetros, y para mí son como unos invitados aunque no estén en mi casa. Es un placer verte cara a cara después de tanto msn cam incluída y teléfono sustituto, la interacción en tiempo real. Hace un año, no hubiese podido asistir, estaba a 600 km. y además muy jodida. Y hace dos, no lo cuento. Hace más... más de lo mismo, pero aguantando el tipo a trancas y barrancas.

Los actos sociales han supuesto mucha caña para las neuronas, lo certifico, pero mi agotamiento es una gran sonrisa en el espejo. Estoy convaleciente, y mañana todavía andan por aquí invitados que se van el martes… y empalmo con el miércoles, aaaaaaahhhhhhh, el miércoles aterriza Kidam, mon amour, y para quien no le haya podido conocer porque ahora no admito comentarios (sí correos)y por tanto los suyos están en mi copia de seguridad, diré que es uno de mis mejores amigos si no "the one". Acampará en mi pisillo unos días, que no en mi vida, porque de mi vida no ha desaparecido nunca, y no sé si tendremos tiempo de contárnoslo todo aunque cuando nos juntamos -cada uno interacciona a su manera con el resto de la humanidad- parece que nos hayamos metido en un campeonato de verborrea y de asociaciones de ideas. Suele ganar él, a menos que se ponga en modo "hoy te escucho", jaja. Menudas risas me esperan, de ésta sí que me salen las patas de gallo.

Si no me conecto, estoy viva, que nadie se preocupe, estaré viva en el mundo real, y eso siempre es bueno. Si no viviese allí y no interaccionase con gente, no se me podrían ocurrir esos principios y finales ficticios. Estuve mucho tiempo sin escribir, demasiado, desde que ciclé a mixto en el 2003. Voy a recuperar esos escritos hipomaníacos, y espero que no vuelva a inspirarme “tanto”, que escribir sea ahora un ejercicio que medite y salga a su ritmo.

¿Cuál es la diferencia? Antes sentía una emoción tan intensamente que la volcaba a un papel, necesitaba hacerlo, además, así me liberaba de ella proque me molestaba demasiado, no la podía disfrutar a veces, demasiadas. Ahora las emociones están ahí, no diré que dormidas porque todos las tenemos, pero para un bipolar ya no son lo que eran si está bajo tratamiento. Un precio a pagar por pisar el mundo real, que al principio no inspira pero luego, cuando le empiezas a coger el truco, da mucho de sí.

Y menos mal que puedo decir esto. Si me leo hace un año y medio, me mando a la mierda. Y si me leo hace dos, reniego de ser yo la que escribe estas líneas. Hace tres, ni siquiera sabía que existía una enfermedad llamada bipolar y me chutaban de antidepres y ansiolíticos.

Siempre tengo que recordar a mis amigos que no colegas bipolares que me llaman por mi nick clásico con el que me conocieron (ni siquiera por mi nombre, aunque ya lo saben) que mi nick es no sólo una expresión popular negativa, sino la viñeta de Lluïsot para "El Jueves" de los años 80. Por lo demás, me tomo la expresión en sentido literal, y el día que se me vaya la pelota diré por decir algo absurdo que me parió un psiquiatra y entonces, me mandarán a urgencias. Más amigos, más gente tiene mis teléfonos rojos, más gente quiere controlarme por si las cosas van mal, aunque me vean bien. Estamos todos bajo sospecha permanente, y esa actitud no me gusta porque me siento guetto en el guetto, valorada en todo lo que hago o digo como enferma bipolar, aunque aprecio cariño en la preocupación de los demás. Ese cariño tiene doble filo.

No me gusta tener dos espadas encima: una puede llamar a la otra. Ya sé que la enfermedad acecha, esa es la espada y lo tengo claro, pero ya me lo recuerdo a mí misma cada día, cuando me miro y digo "a 2 de octubre del 2002 estabas de baja con depresión, del 2003 recién diagnosticada llorando en la cama mixta, deprimida, irritada e hipersensible en casa de tu madre, y del 2004 recién salida del primer ingreso por intento de suicidio, hipomaníaca y con la espalda encorsetada, sin recuperarse".

Ya "bailaré" cuando toque, de momento... a cuidarse, vida tranquila, y bienvenidos los invitados y las risas, que se han merecido, porque hemos derramado muchas, demasiadas, lágrimas juntos. Mis lágrimas han sido de alegría, qué alegría que por fin nos veamos cara a cara y pueda ofrecerte este semblante y no me parezca al deshecho emocionalmente humano que conociste.

Intervenciones dominicales varias

Intervenciones dominicales varias

Como bien dice uno, "en mi respetabilísima opinión":

Derrumbarse porque sí cuando uno no debe y además puede hacerlo

Sí, a mí me ha pasado. Varias veces. Me jugué títulos académicos y puestos de trabajo, cosas importantes. No asistí a una clase donde me esperaban cuarenta alumnos. No fui a trabajar el segundo día de contrato. Cosas así, me sobraba capacidad para hacerlas y me quedaba tiesa, lo que ahora considero que fueron "depresiones de un día". Nadie lo entendía, me miraban mal, no sabía cómo excusarme... Cuanta más responsabilidad tenía, peor me atacaba supongo que el estrés.
No sé si es bipolar o no, pero me ha sucedido.

¿Alguien está más estable cuando le retiran la medicación?

Estoy de acuerdo con (...), si tu objetivo es que te retiren medicación, puedes llegar a usar esa arma de doble filo: mentirle. ¿Qué ganas? Enfermedad. No seamos imbéciles, la tenemos y no la ocultaremos con palabras.
A un psiki no se le miente, porque te mientes a ti mismo.
He conocido a gente que está estable y sólo toma una pastilla al día, otros toman un cóctel, como yo. Eso me hace pensar que tomaré un cóctel de por vida.
Me importa un bledo, no sé qué hago hablando de mi hígado cuando tengo los pulmones destrozados de tanto fumar. Qué fácil es decir a veces me están jodiendo, y tú, ¿qué haces comiendo colesterol o fumando?

... todo lo que hice por él...

Querida, estás en el derecho de decir esa frase porque te sientes despechada, pero no creo que sea el camino correcto.
Seguramente él hizo cosas por ti, aunque ahora no las veas. En todo caso, acepta que esa relación ha acabado y no te amargues, bien te han dicho que hay más chicos y te aseguro que esto es así.
No pidas ayuda para estrellarte contra una realidad que ni puedes cambiar ni va a cambiar a tu favor. No te engañes. Traga saliva, es amarga y mucho, lo sé, y sigue tu vida, que al principio será triste pero nada dura, recuerda.
Un abrazo

Soledad por no tener un amor y ciertas ideas (suicidas)

Eso es lo que debería preocuparte. Habla con tu terapeuta, no puedes estar con esa espada encima. El tema del amor es secundario, créeme, no puedes apoyarte en nada ni en nadie que no seas tú mismo y tu terapeuta para quitártelas de la cabeza. Sé que no tienen que ver con el amor por la vida, porque son parte de la enfermedad, y también que el amor no las quita.
Cuídate, el resto viene por sí sólo, y recuerda que lo que quieres no se busca, se encuentra, por tonto que parezca.

Necesitaba vomitarlo... "mucho te tengo que decir, y explicar, por que nunca entendiste nada, ni nunca aprendiste nada".

... entiendo que hayas tenido ganas de decirle eso a alguien de tu círculo. Y creo que así debe decirse, dura y claramente.
Hay mucha gente de buena voluntad que merece el respeto de todos, y también mucho enterado o que va de tal, que hacen lo que mejor creen y meten la pata, por desconocimiento total y absoluto.
Y si "el enterado" ha perjudicado al enfermo, esas palabras me parecen hasta... caricias.

***
Ahí va, no me corto un pelo, para qué. Ya he ido a la calle a por la prensa. Hoy es un domingo nublado, algo frío (ya toca, es otoño) y estoy activa. Echo de menos a Kidam, pero con cariño, su visita ha sido reparadora.

Por qué mi corazón se siente tan mal

Por qué mi corazón se siente tan mal

Why does my heart feel so bad ?
Why does my soul feel so bad ?

These open doors



Moby, "Play", 1999.

http://www.youtube.com/watch?v=fqLvbpcsPj4

Dos caras ya conocidas, una por construir

Dos caras ya conocidas, una por construir

- Tengo dos caras.
- ¿Y cuál me estás enseñando ahora?
Me perdí visitando los dos polos, no estaba ni en uno ni en el otro, pero me perdí igualmente en destellos emocionales del pasado. Es imposible ser natural y dar una respuesta precisa y sencilla, no cuando tanta información acude a tu mente a pesar de estar pidiendo un simple dato.

Por eso no te dije lo que ahora escribiré:

Te muestro la cara que me estoy fabricando. No tenía ni idea de cómo era ni podía hacerlo antes de haber sido estabilizada, por mucho que creyera ser tal. De hecho, a veces titubeo al hablar, me cuesta encontrar una opinión donde antes afloraba con vehemencia, por ejemplo. Me cuesta encontrarme a mi misma, no me obligo a ello, surge poco a poco.

También me preguntaste si yo me consideraba rara, y por qué.
Y también me costó decirte algo.

Soy rara, un bicho raro, eso me han dicho y eso reconozco que soy. Hago y digo cosas poco convencionales. No veo la TV, ya quitaron mi Frasier y no siempre me acuerdo de poner “Las noticias del guiñol”. Quizá porque paso de l’Estatut hasta con el filtro del sarcasmo.

Y por cierto, quizá sea rara porque tengo un trastorno de personalidad sin diagnosticar, bueno, diagnosticado pero no etiquetado. Sobran trastornos de personalidad en los manuales de los psiquiatras, pero el mío es tan raro que debe estar por estrenar. Un psiquiatra le dijo a mi familia que ese sería mi verdadero problema para el resto de mi vida y no lo bipolar. Cuando me enteré, monté en cólera. De qué mierda hablaba este tío, ¿quién es para ponerme una etiqueta sin etiquetar con lo que está diciendo simplemente “loca”? ¿Por eso visité por primera vez a un psiquiatra a los 19 años? No colega, no, me metieron en ese despacho porque acababa de pasar una crisis con síntomas psicóticos, llámese manía, con un detonante perfecto. Sacadito de las primeras sesiones de la terapia hace año y pico, se me caían al suelo vamos, qué duro todo cuando la verdad asoma y la bipolaridad te acompañaba en tal fecha, y no fue un tema de personalidad, fue un problema como persona lo que tuve que hizo detonar la enfermedad.

Desmitifiquemos también lo de los trastornos de personalidad, todos tenemos la personalidad mellada, como las llaves, o de lo contrario no tendríamos personalidad. La mía ha atraído a determinada gente, o sea, por este motivo no voy a aceptar una puta pastilla más. Soy como soy, hay gente que me acepta y otra que no. Y yo tampoco acepto a todo el mundo. ¿Amigos hasta en el infierno? A la mierda, yo tengo amigos ya esté en el infierno o en el cielo. No quiero farsantes ni intercambio de favores, ya pasé por eso y de repente todos desaparecieron, años antes del diagnóstico.

Todo tiene un precio en esta vida, todo menos la amistad y el cariño de una persona que no tiene vínculos de sangre. Y si son bichos raros, o tienen trastornos de personalidad, igual me entenderé mejor con ellos, para vivir nuestras raras e inconformistas vidas.

Que nos etiquete gente plana, que no tiene emociones, que son la canción “Charmless man” de Blur. Que nos desprecie gente que no ha vivido lo que nosotros, “locos” diversos, lo bueno y lo malo. Me la repampinfla. Los psiquiatras no morirán de hambre, ni los laboratorios farmacéuticos. Nos dan lo que, pobrecitos, necesitamos. Y eso piensan nuestras familias, y puedo extrapolar al colectivo de sordos, que se manifestaron el sábado en Madrid. O eres como “yo, que soy normal” o paso de ti. Y yo de ti, ignorante.

No iré a la manifestación del día 8. Salud mental para todos.

Casi llegó a los 38

Felicitadme hoy, nunca se sabe si la semana que viene estaremos vivos o no. Incineradme, pero antes cortad mi cabello para que alguien de la familia conserve mis canas, mi verdadero ser. Donad mis córneas, quiero que alguien pueda leer y estaré muy orgullosa de que mis ojos sirvan para algo. Dejad secar mi hígado y enviádselo a mi psiquiatra, pobre, es el último y no llevaba ni dos años aguantándome, y lo hizo bien. Desenterrad mis diarios y preguntadle a ya sabéis quién qué combinación los abre. Tirad mis cenizas a la basura sin ceremonias, pertenezco al Mediterráneo en vida y no en muerte. Y no sintáis pena, viví y mucho, y desde que empecé a estabilizarme, cada día que arrancaba a la vida era mi felicidad. Era como saber que volvería a morir, cada día era único, se lo robaba a la miseria futura.
Mis discos de vinilo para Mr. Jones, mis libros al pueblo de mi padre, en el salón de arriba, para mis primos y sus hijos, mi hermano y su hijo. Mi pieza favorita de ropa, un vestido negro de verano que conservé a pesar de haber cambiado la talla. El resto, a la basura, a Cáritas no le interesa ropa ya.
Mi foto favorita: la última que me hice. Hay muchas en mi álbum personal, y en todas ellas estaba enferma, me veía y rabia era mi emoción, rabia por no haberlo sabido antes.
Se ha salvado de la quema mi cabellera, el vestido negro y… no, mi ejemplar del Demian que se quede también con las nuevas generaciones. Lo que se salve de mí, de nuevo al fuego. Quedaos con mi sonrisa, aunque las lágrimas también me hicieron crecer.

No dejo ni cargas ni deudas. Me voy en paz con el mundo y, lo que es mejor, conmigo misma. Me han perdonado, y si no, ahora pueden olvidarme.

Bien, esto queda dicho. Ahora voy a disfrutar de esta semana de no-cumpleaños, y bailaré hasta que me muera. He empezado una lista de cosas a hacer antes de morir, qué larga empieza a ser, y no me voy a aburrir, es más, moriré vieja, todo lo vieja que me permitan mis pulmones, hígado y riñones castigados. Eso sí, estoy en el ecuador de mi vida, o lo he rebasado, no me engaño. Es hora de cumplir sueños, o ahora o nunca. Lo mejor de todo es que me quedan sueños. Ah, y una pequeña deuda, que espero tapar a finales de año.

***
P.D. Kidam, baja del avión de una puñetera vez, fumando espero...

Estoque

Estoque

Ayer mandé un SMS de esos ridículos y absurdos a una bipoamiga, para hacerla reír.
Le mandé otro para decirle que era coña.
Su respuesta: "menos mal, pensaba que estabas subida"

:(

Guetto, todo lo que hagas será medido en función de tu enfermedad, todo puede ser y es un síntoma. No tenemos derecho a una vida normal, a un día bueno, otro malo, otro normal, a un momento de cachondeo, siempre se nos dirá que si estamos bien, y si dices "de puta madre" más puntos a favor de una hipomanía. Fuera, y lo que es peor, dentro del guetto.

Ya lo decía en el post "dos años y dos espadas". Este es un ejemplo sacado de la vida real, de ayer mismo.

Te quiero, no te quiero

Te quiero, no te quiero

Qué bipolar es eso. Uno está mal y lo primero que hace es mirar a su pareja y decirse: paso de él/ella. Y se va a vivir su bipomundo irreal pero maravilloso si está subido "eres tan soso que no puedes seguirme el ritmo", o se mete en la cama y que no le moleste nadie en su bipomundo irreal y negro, porque en depresión también se llega al "quiero estar tan solo/a que mejor lo dejemos".
Quizá la mitad de los divorcios vengan por ahí, y no porque el/la bipolar sea la víctima del "ya no te aguanto" por parte de su pareja. Esa sería la otra mitad.
Luego el/la bipolar aterriza y se da cuenta del estropicio, y quizá su pareja sea la que diga "no voy a balancearme a tu capricho", qué frágil es esa cosa llamada "amor en el seno de la pareja".
Igual me equivoco y mucho, pero estoy divorciada, y supongo, porque no recuerdo bien, que pude ser insoportable. Mi ex tampoco era un santo, así que las cosas acabaron, y bastante civilizadamente. Fácil, cuando no tienes hijos y te has casado por el régimen de separación de bienes. Aquí se casan por gananciales y es una locura todo.

Yo ya me conozco, y me temo.

Ya he advertido a cierto número de gente que no me conoce del todo bien: si te llamo cabrón, será cariñoso, y seguramente porque te estaré dando la razón en algo o hayas tocado alguno de mis puntos flacos, y sobre todo, si te mando a la mierda, que sepas que no es en serio.
Hubo uno que se tomaba en serio la cosa cuando le mandaba a freír gárgaras, y luego el trabajo era mío para demostrarle que no era cierto, que mi boca cuando mis emociones se enfadan es demasiado grande.
Quien avisa no es traidor, aunque a veces me gustaría no tener que advertir a nadie de que mis reacciones pueden ser tan radicales en un momento dado.
Por lo demás, sólo pongo sobre aviso a los cabrones. Esto es, a los que he llamado o intuyo que voy a acabar por llamar cabrones. Esto es, a los que me gustan, a los que me dan caña, me provocan, hacen que mis neuronas se pongan al rojo vivo.
Y deben pensar "qué tía más rara". Y no les digo por qué. No hace falta que les hable de bipolar, sino de lo que la bipolar lleva dentro hace y dice. Y que se lo tomen como un halago, por raro que parezca. Un "te odio" que sale de mi boca es un "te quiero", sólo que queda mejor y mucho más cargado de pasión el "te odio", me gusta más, lo otro queda muy ñoño y le falta sentimiento.
Ya, ya lo sé, así no conseguiré novio nunca.
Me da igual, ya he ocupado toda la cama.

29/09/05

*** 

A las barricadas: en contra del eclipse

A las barricadas: en contra del eclipse

Desde mi ventana aprecio cómo se oscurece el cielo, debido al eclipse. Quizá el eclipse me afecte emocionalmente, o quizá no, sólo tengo rabia, que es lo que sentí cuando me enteré de este caso.

Un caso de negligencia médica muy grave. Un psiquiatra desoyó las voces suicidas, y primeros intentos con plan, de un joven. Ese psiquiatra ha salido en medios de comunicación. Y creo que la comunidad bipolar debería mojarse y llamarle asesino, pues como psiquiatra, como médico, su obligación era mantenerle en vida y ordenar medidas proporcionales a su grave estado. Se suicidó hace medio año ya, y le lloraron y mucho las personas que le conocían, pues se enfrentaron a todas las impotencias posibles, y la peor, la del puto psiquiatra que le atendía. Cuánto sufrimiento, y ese tío es famoso, a saber a cuántos pacientes lleva con su gran fama y sus grandes conocimientos y a dónde les lleva, lo más inquietante.

¿Cuándo vamos a denunciar, como colectivo? Nuestra vida está en manos de estos médicos, pues nuestro suicidio es nuestra espada en esta maldita enfermedad.

¿Dónde hay un abogado en este foro, dónde hay un jurista español para luchar en los tribunales?
¿No tenemos derecho a justicia?
¿Por qué no publicar nombres y apellidos de aquéllos que nos tratan sin saber hacerlo?

Para mi memoria

Para mi memoria

Ayer escribí cien principios para un cuento.
Ayer escribí cien finales para un cuento.
Y preferí no sacar mi cuaderno.
Sólo para los ojos de mi memoria,
y si ésta falla,
ya aparecerán más principios y finales.
La vida no dejará de inspirarme,
y eso alimenta mi alma.
Ayer llevé mi cámara, y apenas hice tres fotos.
Me interesan más las fotos mentales,
que son las que me acompañarán de por vida,
risas y empujones bipocómplices.
La vida vuelve a maravillarme,
mi alma está sanando.

Detoné... ¿detonaré?

Detoné... ¿detonaré?

P.D. que se cuela en un corta-pega.

Voy a enviar un e-mail a mi psiquiatra. Después del puteo de la pastilla S. todo el maldito día y no sólo durante la franja matinal, resulta que esta noche me la tomo a una hora razonable, y primero me entra el sueño pero no entro en coma total, sólo siento sueño químico. Los colegas que saben de mi indisposición me mandan a dormir y desconecto.

Doy vueltas en la cama porque me entra un ataque de hambre fuerte como nunca que intento aplastar con la voluntad (recuerda, no tienes galletas y no has querido comprar más, jódete, es la pastilla la que come, no tú) pero sólo consigo aguantar media hora antes de tirar la toalla y empezar a cortar jamón.

Y chúpate un insomnio hoy, y ponte paranoica barajando la hipótesis de un golpe muy duro de estrés. Tenía que detonar, después de tres semanas de cambios en mi casa y forma de vida. Pero no puedo decirlo, he de aguantar a no ser que empeore y entre en episodio. Como me dijo mi tía, "estás bien, pero bien para estar tranquila". Y ahora no estoy para aguantar, en su día no aguanté por mucho que me esforcé, porque la voluntad pertenece a un territorio y las emociones a otro.

Mi terapeuta un día me dijo algo así (fíate de mi memoria) como que la voluntad era algo que había que coger con pinzas cuando se hablaba de un bipolar, no recuerdo bien pero creo que tiró por tierra todo lo que había sido "pon de tu parte", "puedes salir de la depresión si haces...", "he de dejar de beber", y tantos etcéteras que frustraban más que inducir a la mejora.

Tres semanas para adaptarme al cambio, de origen familiar, y lo estoy haciendo. Sólo que ahora noto que empiezo a pagar facturas emocionales, y me temo que S. es sólo un pequeño pero perfecto ayudante. Voy a intentar dormir con alguna neurona voluntaria, o mañana seré una zombi en una reunión alegre. Para rematarlo, maldita sea, me vuelve a entrar el hambre.

Esto es STRESS, no hay otra explicación, porque el coco me va a velocidad normal y no siento agitación. Sólo siento efectos secundarios hasta en el meñique, y un evidente cabreo por impotencia absoluta. Ni siquiera tengo angustia, y esto es raro, porque estoy nerviosa pero ni angustiada (debería tomar una pastilla) ni agitada (idem).

A todo esto, se me ha colado en la salida del armario un chico que conocí en persona en Barcelona el año pasado y no hemos perdido contacto por msn. Un día le dije que tenía una enfermedad, no cuál pero por discreción no preguntó (catalán de pro), y antes de darle la llave de este blog, me ha reconocido que tengo las neuronas en mi sitio. Es importante, y ya veremos qué reacción tiene. Experimento 2: no te veo en la vida real pero me conoces y ahora me vas a conocer muchíiiisimo mejor. El experimento 1 no sabe del blog, no todavía, me basta con seguirle la pista en la vida real sin que viole mis territorios. Experimento 3: tiene ganas de quedar conmigo, le caigo muy bien... Pues te vas a enterar, pero antes y por si acaso sale rana, disfrutaremos de unas cañas ("no bebo cerveza de verdad, es una promesa que hice", original y poco verosímil).

Supongo que estoy detonando y esto ya tiene su importancia, por eso he revivido en el quiero-y-no-puedo-dormir cuando

DETONÉ

Y me "convertí" definitivamente en bipolar sin saberlo.

Sé cuando empecé a dar síntomas de la enfermedad, sé que era niña. Recordé muchas cosas cuando estuve en manos de la locura, marzo de 2003.

La enfermedad se manifiesta (eufemismo: se apodera de ti y de tu vida) por factores genéticos y ambientales, más o menos y dicho pronto y mal. Para informaciones exactas, pinchad en el enlace del libro de Vieta y Colom.

Que tengo el componente genético, está claro. Mi prima también ha estado ingresada y se chuta de cosillas, como yo.

Los ambientales... "las cosas de la vida"...

... pensé que estaba preparada para ello, hazte la dura, rechina los dientes, lo que va a suceder está racionalizado perfectamente, lo hemos hablado mil veces y es lo mejor y lo más conveniente. Aguantarás, será duro pero ya te has hecho a la idea, estás perfectamente mentalizada y no hay fisuras, la decisión es mutua.

El día del cambio, fue horrible por el cambio y por las consecuencias que trajo. Mi primer ataque de pánico, urgencias, y derivación a un psiquiatra debida a posible depresión exógena. Mi cerebro racional lo soportaba, pero mi cerebro emocional estalló. No aguanté ni ocho horas de serenidad.

Imposible anticipar los acontecimientos, imposible saber que lo pagarás con un trastorno bipolar con un tratamiento psiquiátrico y terapéutico.

Fue una decisión que me costó muy cara. Nunca estuvo presente en la discusión de pros y contras el que pudiese romperme de esta manera.

Había ciclado antes, pero supongo que como los ciclotímicos, sin grandes complicaciones, por lo que dicen. Recuerdo más la adrenalina de la hipomanía que dos o diez días de depresión, y eran depresiones de un día.

¿Qué provocó el nacimiento de los posteriores años de sufrir? Eso no importa, sólo diré que no fue una separación, puesto que acababa de casarme. Se produjo un cambio importante, algo que sí nos afectaba como pareja.

Él no lo sabe. Nos llamamos una vez al año, y sólo ha habido dos llamadas desde el diagnóstico. Ni siquiera sabe que me he mudado, o no me ha llamado o no se lo dije. Él tiene una nueva vida y espero que sea feliz, porque así parece manifestarlo. La mía ha ido por otros caminos y, pasado lo peor, sólo puedo quejarme de que esto no tenga cura. Qué más da que ocurriese en sus narices, de momento creo que no hay que remover el pasado, o al menos este fragmento del pasado. De qué serviría, no se puede retroceder ni vale la pena lamentarse, pasó y punto. Y nos separamos para tener una segunda oportunidad, una nueva vida, pero yo seguí detonando hasta que, digamos en plan animal, se me acabaron los cartuchos de verdad y los Acme del Coyote fallaron.

*** 

Evolución del sujeto-experimento II

Evolución del sujeto-experimento II

Me acaba de llamar, ocho minutos de charla, para saludar en persona, compartir chifladuras, y desearme un buen fin de semana.
Esto va bien, confirmado.

Ya tengo el sigüiente objetivo, sujeto-experimento II, escogido. Le he advertido de la mejor hora para quedar conmigo la próxima semana, no antes de las 19 h, no sea que tenga las facultades mentales perturbadas por culpa de mi querida amiga S. Este se presenta como un caso más peliagudo, porque su locura existe -ya he escrito mucho sobre la gente que me rodea o me hago rodear de- pero la tiene bastante controlada. Digamos que es un freak, subespecie con la que suelo congeniar.

Empieza el fin de semana bipolar en Madrid. Mañana se celebra una convención informal pero que ha atraído a gente famosa del mundillo. Claro que no me lo pierdo, bastante me ha fastidiado el no poder asistir a los actos previos de hoy. Hay muchos besos y achuchones a repartir. Llevaré extra de pañuelos de papel, porque estas cosas apelan a mi labilidad, aunque espero y deseo sacarlos cuando llore de risa también.

***

P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

Querida S:

Querida S:

Tú que me proteges de la locura,
tú que me estabilizas,
yo que te pido a personas con bata blanca,
yo que te voy a buscar allá donde una cruz te posea,
yo que te tomo a diario en un ritual nocturno,
en el que me obsequias con el coma y con un ataque de hambre.

Querida S,
quiero que sepas que
eres la más imbécil del blíster donde te metieron,
y dentro de tres horas me tomaré a una de tus hermanas,
o sea que te ruego que desaparezcas de mis neurotransmisores,
no sé si moras ahí porque te han gustado o porque te parieron mal.

Es una orden, pero nunca me obedeciste.
Me costó mucho acomodarme a tus caprichos.
Y como tus hermanas de blíster te imiten,
me chivaré a mi psiquiatra.
Ya te he aguantado bastante,
casi me quedo paralítica por tu culpa,
y hay alternativas.

Ya lo he decidido,
viajaré a Barcelona para librarme de ti,
aunque tu sustituto haga que engorde de nuevo,
ahora que ya había perdido alguno de los kilos que llevaban tu nombre.

Quiero despertares limpios, nítidos, y sobre todo, lúcidos.
Demasiadas horas y salud física me has robado ya, S.
Año y medio de servicios pero también soportando tu lado oscuro.
Se me acabó la paciencia.

Quiero y necesito mi lucidez para sentirme una persona.
Acataré con obediencia lo que mi médico tenga que decirme,
aunque sea soportarte otro medio año,
porque has funcionado, y por eso me veo obligada a ingerirte,
pero ya sabes, quiero matarte de mi pauta, y avisada estás.

S, puta pastilla,

LÁRGATE DE MI CABEZA

.

Por fin

Por fin

El primer matrimonio gay en España.
Felicidades a todos los novios y novias que estaban esperando este momento. Una pareja de amigos se casarán el año que viene, quieren hacerlo "bien".
Ha servido de algo, muchos años de militancia, mucha incomprensión y dar la cara cuando se estaban jugando un puesto de trabajo entre otras cosas. Conocí a gente de las coordinadoras catalanas, gente que militaba en solitario, cuando casi todos todos estaban en el armario y no se celebraban las grandes fiestas del Orgullo. Recuerdo a Jordi Petit de esa época.
Les trataban mal. Como si fuesen enfermos mentales. Cuánta ignorancia.
Se reunían con los partidos políticos y pedían el voto para los que prometían trabajar en el tema. Había mucho político gay en el armario. Miquel Iceta fue de los primeros en salir.
La lucha sigue. Ojalá nadie pueda hablar de "armarizados" en unos años.

Evolución del sujeto-experimento

Evolución del sujeto-experimento

Hoy me ha dicho que no le tocase los cojones (no recuerdo si ha sido literal pero ese fue el espíritu), que estaba ocupado en su trabajo y en sus cosas, y que hablaríamos el lunes, besos y buen fin de semana.

Escenario: ventana de msn, “Buenos días, ¿qué tal? y unas pocas líneas cordiales y otras no tanto, porque nos picamos mucho y no sé quién de los dos tiene la lengua o la tecla más afilada.

Pues “fale”, pues bueno.

Es exactamente lo que me hubiese escrito a modo de despedida antes de saberlo, o sea (“o sea” pronunciado a lo pijo madrileño): esto va bien.

Continuará...

***

P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

Tostada inesperada

Tostada inesperada

Hacía días que no me daba vueltas la cabeza como hoy. Hoy precisamente que tengo la agenda a rebosar. Escribo porque ya me he acostumbrado a hacerlo con “la tostada” encima, pero hay otras cosas que no puedo hacer, como salir a la calle. Ya me conozco y ya sé qué riesgos hay en ciertas actividades.

Esta mañana he tenido una charla-café con un bipocolega que reconocía cierto mareo al tomar cierta pastilla. Yo la tomé, al principio de los principios, y no olvido ese mareo ni lo haré en mi vida, y reconozco que se parece a este muy levemente. Este es más sutil, como en su día pude comparar: parece que mi cerebro esté sometido a cambios de presión constantes metido en un avión de trayectoria tipo montaña rusa, y visualizo la pastilla que me tomé ayer a las 23 horas rodando todavía en mi psique a las 13 horas del día siguiente, horas después de haber despertado.

Puedo escribir, pero de vez en cuando cierro los ojos, viene una curva. Tomo aire.

Me quedo quieta y espero a que pase el temporal. Por suerte, cada vez es menos frecuente, pero cuando da, a veces poquito, a veces pasándose de la raya, hay que aguantar y esperar a que cese. Me temo que las migrañas son peores, así que tampoco “me cago en todo”, es soportable porque es conocido y no es doloroso, sólo molesto.

A veces me pasa por no haber tenido un sueño profundo, y no sé si hoy es el caso. Lo cierto es que si estoy ya hasta el moño, decido que la pastilla lo que ha de hacer es dormir, y eso suele funcionar.

Estos días estúpidos son los que aprovecho para colgar más paridas de las estrictamente necesarias en el blog. Y no me refiero al post de antes, que estaba escrito desde ayer sin efectos secundarios, sólo con mi locura habitual. Ahora escribo después de comer, escribo algo “de verdad” o eso quiero creer, y en un documento paralelo, y descanso de ese escrito que me exprime las neuronas con alguna gilipollez para colgar aquí, aunque creo que he colgado algún ejercicio de los primeros, los que no merecían otra cosa que etiquetarse de pájaras, pero si son bipolares, aquí tienen su lugar, ¿no? Sí, esto parece ya la papelera de reciclaje.

Y no voy a dejar de tomar esa pastilla, ni jarta de chocolate, cosa que he visto por los mundos bipolares sin entender, la responsabilidad que uno tiene con el tratamiento es crucial y ayer leí que un tanto por ciento bastante elevado de esquizofrénicos recaen por dejar la medicación, y creo que a los bipolares nos sucede igual, he oído ya algunas veces eso de "paso de pastillas, estoy bien". Gilipollas, estás bien porque tomas pastillas.

Efectos secundarios hay en todas partes, y prefiero el viaje en el avión pilotado por un novato que un despegue y subida a 80 grados por un profesional, pues eso puede pasarme si dejo la medicación. Que lo que sube baja, es muy cierto, demasiado cierto, cruel y más que desagradable, para un bipolar. Igual te estrellas en un ingreso, y por mis... que no me da la gana. Además, hay gente que paga por estar como yo ahora, eso me hace mucha gracia desde que me medico con estas drogas potentes, porque yo no lo disfruto, simplemente ... no, tampoco no lo sufro ahora que lo asumo como parte de ... está ahí y punto.

Suena: "Comfortably numb", de Pink Floyd.

Química

Química

Formule: hipoclorito de sodio.
Eso es química o un ejercicio práctico realizado en una clase de, si no me falla la memoria y existe tal compuesto.
Y más cosas, claro, los moles por ejemplo. Contar partículas. No contaríamos las que hay en un vaso de agua en nuestra vida ni en nuestras hipotéticas reencarnaciones. Esos pequeños descubrimientos me colocaban en mi lugar en el cosmos.

¿Qué tiene eso que ver con que alguien pronuncie algo así como si "hay química" entre dos personas o no?
No es la única expresión que puede sacarme de quicio, en un momento dado hay otras sin desperdicio, como la de "amigos con derecho a roce", o la "filosofía". Mejor callo un rato. No, no me da la gana callarme, para eso existe esta página, para colgar mis pájaras también.

¿Qué coño es esto de "la química"?
Me rompo la cabeza un minuto.
Si hay algo promiscuo por y en la naturaleza, eso es química. Casi todos los elementos se combinan, o es probable que lo hagan en la teoría.
¿Tiene que ver con la ósmosis?

Pues quizá sí. Ósmosis, porque tiene lugar entre dos.

Extraído de Encarta:
Ósmosis, en biología y química, paso de un componente de una disolución a través de una membrana que impide el paso del resto de los componentes de dicha disolución. Para elegir el tipo de membrana que nos permita una ósmosis selectiva debemos experimentar primero hasta dar con la adecuada. Muchas membranas permiten pasar todos los componentes de la disolución, otras no dejan pasar ninguno y otras, finalmente, sólo permiten un paso selectivo. (...)

A ver si lo he entendido. Extrapolado a la vida real:

a) membrana que deja pasar todos los componentes de la disolución: no me gustas, percibo peligro. ¿O amor a primera vista?
b) membrana que no deja pasar ningún componente de la disolución: "no hay química", ni fu ni fa.
c) membrana que permite un paso selectivo de la disolución: podemos intentarlo, tenemos coincidencias, y ahí se pronuncia el "aquí hay química".

Pues lo siento, no me da la gana ser una membrana, o de serlo, no lo soy siempre de la misma clase. Soy cambiante, soy quien soy con variaciones, depende de qué o quién me cataliza. Soy, como todas las personas, creo, algo parecido a una reacción química.

Extraído de Encarta:
Enzimas. Las enzimas son grandes proteínas que aceleran las reacciones químicas. En su estructura globular, se entrelazan y se pliegan una o más cadenas polipeptídicas, que aportan un pequeño grupo de aminoácidos para formar el sitio activo, o lugar donde se adhiere el sustrato, y donde se realiza la reacción. Una enzima y un sustrato no llegan a adherirse si sus formas no encajan con exactitud. Este hecho asegura que la enzima no participa en reacciones equivocadas. La enzima misma no se ve afectada por la reacción. Cuando los productos se liberan, la enzima vuelve a unirse con un nuevo sustrato.

Quizá la famosa "química" dependa de las enzimas que catalizan esas reacciones. De si aparecen o no, si son las adecuadas, y encima han de encajar.

Está claro que las cosas han ido encajando desde que el tiempo es tiempo, si no, de qué estaríamos aquí. Parece complejo al analizarlo pero para la naturaleza es su senda, que es simple cuando las reglas están claras, y ahí están en los manuales.

Para lo que se suele llamar "naturaleza humana", las cosas se estan pudriendo de tanto analizarlas y de renunciar a la simplicidad, y de inventar reglas que no están escritas siquiera, cómo nos gusta complicarnos la vida. Es paradójico pues, hablar de naturaleza humana, la naturaleza no es así y por ello, quizá seamos un virus a exterminar, hipótesis de partida de muchas novelas de ciencia-ficción.

Desvaríos de una hereje de las ciencias puras y duras, hasta COU. Me encantaba la química, cómo esperaba esa clase, y casi acabo en esa Facultad, por eso ahora no entiendo qué significa cuando la nombran "en vano", que se diría en otro lugar de la CDU.

***

Aire

Aire

".. me ha seducido tu abismo y me he caído contigo durante un rato y he/hemos sobrevivido. Bravo, ..."

Y me siento desconcertada, y no es la primera vez. Me ha recordado tanto a una sensación ya vivida, la de salir de un examen rabiando y hundida emocionalmente porque sabía que lo había suspendido, porque era capaz de dar muchísimo más, y no las mediocres hojas que había vomitado, que meditaba incluso sobre si entregar o no. Contaba el tiempo, la síntesis en un plazo de entrega común, y dudaba de haber sido capaz de expresarla.

Lo había suspendido para mis adentros, y luego me encontraba con un sobresaliente junto a mi nombre, colgado en un papel junto al resto de la clase. Y no entendía nada.

Esto es lo mismo. Ayer le envié unos folios de mierda a mi maestro, con la nota "esto es indigno y no me convence ni a mí" y ahora resulta que son excelentes, mejorables y retocables por supuesto, pero dan en el clavo.

¿Qué no seré capaz de hacer, el día que dé lo que realmente puedo dar y sé que está por ahí, en mi interior?

Y me asusto de mí misma. Y me siento triste donde debería experimentar victoria. Y siento rabia, mucha rabia.

He de ejercitar y ejercitarme más, para dejar de tener esa horrible sensación de haber suspendido, o suspenderé toda mi vida y la nota final sólo hará que dejarme peor anímicamente.

Quiero aprobarme, y que me suspendan. Quiero eso nuevo en mi vida. Lo necesito. Estoy hablando de ejercicios intelectuales. La vida ya me ha suspendido demasiadas veces, quizá porque no la concebía como un examen diario, y tal vez porque ya iba con el "no" o lo que es lo mismo, con el suspenso bajo el brazo, sin ser consciente.

Tomo aire, como cada vez que apruebo algo, necesito ese aliento para seguir y no desfallecer. Esa sensación de necesitarlo cuando has vomitado algo. De seguir respirando a pesar de haber suspendido, y es aire sucio y amargo, pero sólo son las primeras bocanadas.

Preparada para el siguiente examen.

***

Fotograma de "Trainspotting", excelente película. Esta escena del lavabo es brutal, y la he revivido alguna que otra vez, mentalmente, porque es un infierno muy bien expresado.

¿Estará mi relato en el armario?

¿Estará mi relato en el armario?

"Be a superhero in bed". No sé por qué he vaciado la papelera de spam esta vez, la cosa prometía.

Me aterroriza volver a mi ejercicio y eso que hoy es el plazo de entrega. Y me lo han recordado, por supuesto. Hoy no he dormido bien pero no recuerdo pesadillas. Me he asustado cuando en mi letargo matinal no he encontrado un blister y me he imaginado yendo al ambulatorio de urgencias y a la farmacia a encargarlo para la hora del cierre, esa sí es mi pesadilla o puede serla, pero estaba ahí escondido, menos mal, qué suspiro.

Te diré que no me parezco, pero el logo del blog ahora soy yo. Distorsionado, manipulado, pero ese es mi perfil pensativo, que no triste.

Se me intuye, no se me conoce o al menos no me reconocen los cercanos. No deseo que publicar mi imagen pueda perjudicar a mis familiares, y ese es el límite del blog. Por mucho que mi vida y mis actos me pertenezcan, no voy a dar pie a que nadie señale esto a una persona querida. Me lee poca gente, y eso no me importa, porque sólo una de ellas ya puede hacerme daño indirectamente.

Yo tengo derecho a salir del armario y a que me estigmaticen, pero no he de desearles la misma suerte. Mucha gente me ha conocido en la vida real, y casi nadie sabe de mi diagnóstico. Esos conocidos, los que sólo hacen correr la voz, los que practican el cotilleo, y nunca me gustó darles carnaza.

Por otra parte, el sujeto-experimento se está comportando. Pero eso no genera mi alegría, porque todavía he de verle en persona tras mostrarle ese perfil oculto a medias, mi lado oscuro (¿y quién no lo tiene?) y comprobar que me sostiene la mirada. Para mí eso es muy importante, porque soy de las que la sostienen para comunicarme, y quizá sean los años de visitar a psiquiatras los me han enseñado a hacerlo, en una especie de "tú me escudriñas, y te devuelvo la mirada porque no me das miedo". Me la sostuvo la última vez, y quiero ver si eso sigue después de cambiar algo el estado de cosas. Me da cierto morbo, la verdad. Leeré sus emociones en sus ojos y se responderán las preguntas, o mejor dicho, despejarán las dudas e inseguridades. Se lee mucho en los ojos, demasiado, yo hablo con ellos cuando he de expresar emociones, y a veces inconscientemente, lo que me coloca en una posición de debilidad, pero el saberlo ayuda, y ya sé poner ojos de póker y a decir "la respuesta está en mis ojos" cuando no quiero hablar.

Me dicen que quien no me reconozca como soy, no merece mi cariño y dedicación. Ciertísimo, tan cierto como que puede darse la situación contraria. Pero ya caí en el error de dedicarle demasiado cariño a una persona que me reconoció y aceptó. De eso también se aprende.

He de moderar mis emociones, y eso está bien dicho sobre el papel, qué bonita es la teoría. Pero a veces, no quiero moderarlas, son parte de mí.

¿Quién quiere compartir mis locuras conmigo, por ejemplo, subirse con lo puesto a un tren de largo recorrido de coches-cama sin billete? Esa persona existe, sólo que aún he de conocerla, o ya me conoce pero no se ha manifestado. Qué miedo tenemos a dejar de "ser normales", a decir "me apetece....." y que el otro desorbite los ojos y suelte un "estás loco/a", una locura simpática e inofensiva. Esa inofensiva locura puede acabar con una relación incipiente, que de momento es de amistad y luego el tiempo pone las cosas en su sitio, o las trastoca. La vida es la rara, no los bipolares.

Qué miedo tiene todo el mundo a que le etiqueten como alguien que sale de la rutina y hace lo que se ha dado en llamar locuras, que no son sino momentos en los que las emociones te gobiernan y te llevan a un mundo distinto e intenso. Eso no es secreto para un bipolar, o no para la que aquí escribe.

Necesito un cómplice para mis locuras. No porque me sienta vida realizándolas, eso dicen los que alguna vez se descarriaron por un momento de sus vidas, ya me siento viva pero eso es la pimienta de la vida, ese cosquilleo extra. El decir "de perdidos al río", y hacer cualquier gilipollez inofensiva que luego puedes contar y reírte a gusto, como los niños. Hacer criaturadas, sí, desinhibirse de los corsés. Para eso necesitas de alguien que comparta ese momento contigo, que acepte o que tú aceptes lo que se tercie.

Por ejemplo, casarse, ¿por qué no? Es un acto de locura como he visto pocos, y así lo hicimos mi ex cómplice y yo. Lo jodido es que ahora reconozco que tenía una hipomanía como una catedral, además de estar enamorada, pero que me quiten lo bailao. Fueron unos meses emocionantes, hasta que ciclé a depresión, por supuesto, y nadie entendía nada, ni yo, cómo es posible que inmersa en tal felicidad una se hunda de repente. Bipolar era la palabra, y no se destapó. Diagnóstico erróneo.

He encontrado a ese tipo de personas dentro y fuera del armario. Ahora seré más feliz si estoy fuera, eso es todo. Y yo qué sabía que estaba armarizada, sólo hace dos años y dos meses que me medico como bipolar.

Tengo que aprender mucho de mis amigos gays. A hacerlo con seguridad y elegancia, y, sobre todo, en el momento oportuno, aunque también noto en ellos la impaciencia.

Tengo que reescribir 2000 palabras de mi ejercicio para hoy, que están para borrar directamente y no tiro el folio arrugado a la papelera con rabia porque estoy en la época de las pantallas. El perfeccionismo ya no existe porque no hay tiempo, sólo el poder entregar algo, como cuando reportaba a mi jefa. A tal hora de tal día, los lunes para ser exactos, estuviera como estuviera y aunque no dijese nada nuevo, el informe tenía que estar en su mesa. En este caso, el de hoy, mi entrega debe hacerse en un buzón de correo electrónico, de esos que nos hacen perder coeficiente de inteligencia. Leo ese artículo de nuevo y me pregunto dónde estará el de algunos psiquiatras, ¿igual se han chutado de algo de lo que recetan, como siempre deseé ocultamente?

Tres horas para arreglar lo que no tiene pies ni cabeza, error: empezar la casa por los cimientos y el tejado y dársela a decorar al corte inglés. No me gusta, y no entregaré algo que no me guste, eso no es perfeccionismo sino dignidad, aunque igual esté muy equivocada, como todos los aprendices. Mi personaje no está haciendo locuras, y quizá le falte eso al relato.

***

P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.