El ser humano es creativo, es capaz de asociar ideas y de plasmar la realidad o un pensamiento, o un sentimiento, o una emoción, en una creación. Eso lo sabemos todos. Los que son capaces además de hacerlo llegar al resto de la humanidad, serán los futuros genios, en un pequeño porcentaje, el resto será considerado en su tiempo y pasará al olvido. Los Beatles permanecerán o lo han hecho 40 años y tienen su lugar en el S.XX, sin embargo, en el caso de Coldplay, quién sabe, aunque ahora es escuchado y triunfa.
Las listas de famosos creadores bipolares (ya escribí sobre ello en un post antiguo, http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/120304-famosos-bipolares.php) puede que estén algo hinchadas. Da hasta risa que A Van Gogh le reivindiquen tanto bipolares como esquizofrénicos, en la estupidez de engrosar unas listas que podrían llamarse cruelmente "locos pero no tontos", pero sí sabemos que se cortó la oreja para dejar de escuchar voces y que estuvo en psiquiátricos.
Un día vi una gráfica que demostraba que la producción del compositor Schumann coincidía con sus fases hipomaníacas. La mía también, no podía evitarlo, era parte del episodio. En depresión, ni leer ni escribir, ni componer.
Y no tiene por qué ser el caso de todo el mundo, bipolar no es igual a creativo, no lo implica para nada. Toda persona es un mundo, todo bipolar lo es, por supuesto. Creo que se ha exagerado mucho sobre la creatividad, aunque la estadística demuestre blablabla. ¿Fueron bipolares los Beatles? Se dice que John Lennon fue unipolar. ¿Qué demuestra todo eso? Nada.
A veces nos miramos al ombligo y nos deslumbramos con una lista de famosos. ¿Qué porcentaje suponen, los escritores por ejemplo, respecto al total de escritores famosos? Nimio, no nos engañemos.
En las artes, la disciplina es una parte importante del trabajo. La tenacidad. ¿Qué he visto yo como bipolar? Que a veces sólo “el genio” impulsa una creación. Que la tenacidad no existe entonces, cuando te toca el Fuego ese del que habla el famoso libro y sacas algo del fondo de tu alma, algo que no sabes que está ahí y de repente toma forma en un lienzo o en una hoja de papel.
Puedo afirmar que fui una buena estudiante, pero que NO fui creativa. Hasta que enfermé, y la hipomanía “me dio alas”. Y, por cierto, no todas mis “subidas” han tenido como “recuerdo” algo creativo, más allá de mucho trabajo y estudio, mucha actividad en ONGs, mucha juerga y amores hipomaníacos, por completo falsos porque sólo existían para mí, y por tanto, efímeros. Eso es hipomanía también, no siempre le da a uno por crear, en la vida real se hacen otras cosas. También creativas, las ONGs dan mucho de sí.
El creador tiene una técnica y una disciplina. Conozco escritores y al margen de su nivel de creatividad, todos tienen en común una disciplina de trabajo estricta, pues en el fondo es un oficio más, arriesgado porque no siempre se puede vivir del arte, como los pintores y un largo etc., sólo unos privilegiados lo consiguen. ¿Esos privilegiados, tienen TB? Me niego a pensar que sí, aunque quizá alguno lo tenga, aquí nadie se salva de ser parte del porcentaje del 2%.
Todas las personas tenemos dones, ya sea para la cocina o para la música. Hablemos de personas y no de bipolares. Es una persona, Carne de Psiquiatra, la que ahora se entrena para escribir, porque algo tengo que hacer para pasar el tiempo, y eso no tiene nada que ver con mis vómitos hipomaníacos. No vale estar toda la noche sin dormir para acabar algo que circula por la cabeza, eso es enfermedad. Cuando estaba muy enferma, con muchos síntomas, cocinaba a las 3 a.m., otra muestra de creatividad caprichosa. Eso es enfermedad. Mi terapeuta me llegó a prohibir que escribiese, y no me extraña, porque hasta que no acababa un trabajo (el perfeccionismo es otro tema sobre el que podría hablar), no me iba a dormir, mínimo a las 3 a.m, y sin comer, no lo necesitaba, sólo café y cigarrillos. NO. Eso se acabó con el diagnóstico, el tratamiento, y el empezar a adoptar hábitos saludables para el TB.
Se nos pide que llevemos una vida ordenada. La noche siempre fue mi aliada, para el estudio, para la inspiración, y ahora no puedo hacer eso, se me deniega el acceso por el bien de mis neurotransmisores. Y… tantísima gente con bipolar que conozco también fue ave nocturna. Se piensa mejor, el cerebro está despierto y activo. Ya no, me cuesta pero cuando me tomo las pastillas por la noche, renuncio a esos momentos.
Ya no cocino como antes, y qué. Es comestible, que es lo que importa. ¿Fama? No la quiero ni la tendré, pues ya pude ser persona “pública” hace años y no lo quise, y también sé qué precio pagó Kurt Cobain por ello. Lo único que quiero es salud mental y si me inspiro demasiado, ya tendré un pródromo de hipomanía que atajaré sin piedad, aunque ello suponga que se pierda en lo que nunca existió algo que pudiese crear en ese momento.
En resumen: los síntomas del TB me proporcionaron una creatividad que antes no poseía, pero sin síntomas lo único que en realidad cuenta es un esfuerzo personal. ¿Qué ocurre? Que a todos nos gustan los atajos.
Es difícil decir que no, no al estado mental alterado de la hipomanía, pero hay que hacerlo. Me lo como con patatas, y trabajo me ha costado llegar a pensar así. Ahora, cada frase que escribo para un relato es meditada y parida con dolor, como ha de ser. Lo otro es ilusión, ahora lo sé, aunque tengo momentos de inspiración, como todas las personas, y eso no es un síntoma, aunque saber diferenciarlo también me ha costado, todo cuesta cuando has de conocerte a ti mismo para saber dónde puede haber (síntoma de) enfermedad o simplemente tienes una oscilación humana, vulgar y corriente.
Y aceptar con humildad que lo que puedes llegar a crear es totalmente comparable a lo que haga otra persona sin patología.
Siendo muy escéptica y quizá algo hardcore, creo que nos estudian porque ofrecemos mucha facilidad para ello, somos un grupo controlable, estamos muy localizados y… algo hay que hacer en el tiempo libre (en los buenos psiquiátricos hay pintura y lienzos).
¿Por qué estudiar relación creatividad-enfermedad? ¿Por qué no estudiar si uno es friolero o no, si tiene bipolar?
¿Qué aportan esos estudios a una mejor calidad de vida a los enfermos?
¿Qué aportan a la autoestima del bipolar que no dibuja ni pinta ni escribe ni compone música?
Parece que sea obligatorio ser creativo, pues digo un NO rotundo.
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Vincent van Gogh, “Campo de trigo con cipreses” (1889)
Comentario revelador junto al de la obra en Artehistoria.com: cuando sufría una crisis, abandonaba la creación, de forma que según esta web, no existe relación entre sus episodios y su obra. Lástima, ha caído uno de los grandes iconos de la enfermedad mental vs. creatividad.
"En la primera semana de julio de 1889 Van Gogh recibe la noticia de que su hermano Theo pronto será padre. Unos días después sufrirá un grave ataque que le apartará de la pintura hasta septiembre. Con esta noticia se elimina el mito de un Van Gogh creador por su locura. Todo lo contrario: cuando Vincent tenía un ataque abandonaba totalmente la creación, temiendo precisamente no poder trabajar ya que pintar era lo más importante para él (...)".
http://www.artehistoria.com/frames.htm?http://www.artehistoria.com/genios/pintores/a3578.htm