Carne de Psiquiatra |
Blog bipolar para adultos |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Vida cotidiana. Van a dar las 7. Un descafeinado no hace nada, pero ayer "Pepe" me dijo con palabras tan bonitas y sinceras que me echaba de menos a primera hora, pues estuve unos tres días yendo cuendo abría la puerta, que me enterneció y hoy iré a verle cuando abra el bar y esté solo, preparándolo todo, haciéndole esa compañía. Me invitará a un vaso de leche fresca mientras la máquina del café se caliente, seguro, en cuanto se enteró que me gusta así, sola, muy fría, sin azúcar, aunque prefiero tomarla por la noche. El antibiótico me hace dormir más, puede que dos horas (quizá porque interacciona con la medicación para dormir y esta vez no lo consulté con el psiquiatra, mal hecho), y eso me convierte en "más" persona, cosa que siempre se agradece, por lo que falto al bar a primera hora hace ya demasiado, también por otras razones recientes de ánimos. En el sagrado papel de mis rutinas se dice que no toque la cama durante el día, pero también que mi hora de despertar ha de ser a las 9. No a las 5,30 como hoy. Empiezo a practicar lo que un personaje definió como, sí, personaje hay que ser, el "deporte nacional andaluz", Hay que tener mucho morro, cuando aquí todo el mundo trabaja, como en todas partes, y se la echa quien puede, él incluido, pero en vacaciones todo es jauja. Todo son mitos, todo en el Trastorno Bipolar, todo en Andalucía, todo tópicos, nada de lo que te hayan contado en este plan es válido. . . . Lo normal es tomarse las pastillas al levantarse. Como lo hago tan pronto, y además repito una de ellas, me espero hasta eso de las diez para esa toma. Pepe, Pepe, me caigo de sueño, voy a por otro descafeinado, que no servirá de nada tampoco, a ver si funciona el placebo que falta un buen rato. Paso de descafeinado, me tomo yo el vaso de leche, y una torta para aguantar, queda ya poco más de media horita, mientras escribo el post del día esto pasará rápido. Que no cunda el pánico, ayer me duché, y hoy tendremos servicios mínimos de aseo de primera hora. Qué me espera al llegar luego a casa. Escribir más. No, por favor, ayer tuve bastante. Prefiero volver a la cama. Tengo desde ayer, me lo propuse, tres libros esperándome, y ganas de, tímidamente, ojear alguno pues hay alternativa, para coger no sé, ese objeto, con ese gesto de brazos y manos que echo de menos, y alguna letra de paso, con la esperanza de que me proporcione placer. Y ojalá me entre el sueño de nuevo. Preferiría dormir hasta tarde, que hacer la siesta. . . . Quedaban 10 minutos. Y me duché de nuevo, digo de nuevo porque repetí la operación de ayer, inaudito. Como si acudiese a una cita. Pepe es un hombre de edad cercana a la jubilación y casado, no malpensar. Lo cierto es que me despejó un poco más, pero me entretuvo, así que me vestí rápido, con sufridos tejanos y camiseta. Salí justa, y me lo encontré abriendo la puerta, menos mal. Se alegró mucho de verme. Trabajó muy rápido, se notaba que le faltaban cinco minutos de tiempo para ir al paso tranquilo de esos tres días. Claro, conversamos menos, no por ello menos jugosos los temas. Al poco, o me pareció poco, entró otro cliente. Empezó la conversación habitual sobre fútbol. La vida cotidiana del bar, y más los lunes. Me dijo que me invitaba al café, "faltaría más". En fin, aquí estoy de vuelta... contenta, y deseando meterme en la cama, a pesar del chute de cafeína de verdad. Otro día hablaré más de Pepe. Es uno de mis referentes aquí, es una de las personas que me hacen sonreír, además la primera por las mañanas, por tanto, una de las más importantes. *** Por no querer meterme en la cama hoy por la tarde, por no darme la gana el desaparecer del mundo como días atrás y hacer un esfuerzo permaneciendo despierta, por parecerme hacia las 21 h. demasiado pronto para tomarme las pastillas y descansar, porque levantarme a las 4 no me apetece de nuevo... ayer sucedió y fue por el frío. No importa que esto sea Málaga, en Madrid o Barcelona pasa lo mismo, esto es España (40°25′N 3°45′O) y esto es otoño o casi, y aquí hace fresquito por las noches ya. Si pudiera besarte ahora, te besaría una y otra vez, hasta no saber dónde comencé, y dónde terminas tú. Por no querer eso, en la silla me he despertado cerca de medianoche, un par de horas después de ese "todavía no es la hora". Cosa que mi cuerpo no ha entendido. De forma que tengo el suficiente sueño, como el de madrugada, como para escribir en el blog. Hoy me he comido un "pitufo catalana" en en bar. La cocina estaba demasiado limpia, yo demasiado cansada. Y lo hacen muy bueno. "Catalana" es con tomate rayado añadido al jamón serrano. "Pitufo" es un panecillo pequeño, medida que no hay exactamente en Barna. Lo que allí rara vez sucedería es que preparasen un bocadillo con estos aceites de oliva tan escandalosamente densos y embriagadores. Miro el visor del teléfono cinco segundos. Me preparo, respiro. Hola... Padre. Me cuenta cosas y de las que ahora me interesan mucho más que antes, la vida en el campo por ejemplo, pero ya no retengo nada a los siete minutos. Le hago parar, mira papa, esto me lo cuentas otro día, ahora no puedo. Lo peor que tiene la sinceridad es que parece otra cosa, que hasta que no cambias de tema no se entiende un bloqueo. Algunas cosas se deshacen constantemente; algunas cosas te hacen sostenerte; hay cosas de las que te das cuenta que están fuera de tu control Sigo en la política de que lo mejor para mi estado de ánimo es no contemplármelo. No darle tiempo a manifestarse (si lo hace, olvídate de todo truco y toma medidas extraordinarias). Oportunidad, mejor dicho. No le pongo según qué música. Le doy de comer jamón porque sé que le gusta. Suena tonto, pero me da resultado. Me he dado una pausa mientras escribo, para cubrir la cama con otra capa de ropa y quemar incienso de flores. Mímate, mímate, es el mensaje continuo. Con pequeñas cosas a tu alcance, que el pitufo de jamón no lo está cada día. Tengo las pastillas preparadas sobre la cama. Es tardísimo ya, postear es una ruina temporal. I was running kisses... (me chifla esta expresión, no sé si está bien traducida por el "controlar") Reconozco que comencé en lugares extraños más propios de los sueños, (de esto podemos hablar, de si la vida del bipolar antes de meterse en el negocio bipolar, sueño es), pero he de terminar sintiendo la tierra viva bajo mis pies. No miento ni hago trampa con las palabras. Sólo he metido los pies en el mar dos veces este verano y lejos del placer, me sentí rarísima. . . . (*) Citas insertadas en el cuerpo del texto en color gris tomadas de esta canción de Moby, del disco "Hotel", la que aparece en portada del post. "Where You End" P.D. Escuché mucho esta canción durante el verano. Si la he repetido, lo siento, el vídeo aporta los subtítulos al audio. *** Estado: melancólico como la canción del día, en portada, creo que letra incluida, que he leído rápido. Que no cunda el pánico, que es una balada preciosa, onírica, balanceante. Me gusta eso de que la tormenta acabará, y si no puedes sentir esa belleza en la vida. En youtube (sólo imágenes): http://www.youtube.com/watch?v=cnxWqY-ngqQ . . . Lo cierto es que 1) El "medidor de vida", si es que ahora recuerdo haberlo descrito hace tiempo en el blog, se ha quedado parado ahí sin dar más guerra. Cuestiones de fuerza mayor, las que ayer me hicieron ducharme y salir de casa. Gracias Mariló guapa, vigiló cada uno de mis pasos porque yo estaba muerta de miedo. 2) Viene Madre la semana que viene. Zafarrancho al britpop. No es que no se pueda estar depre cuando viene Madre, que sí se puede. No es que no se pueda tener la casa hecha unos zorros cuando viene Madre, por supuesto se puede. Pero de nuevo el instinto te dice que esto no ha de ser así, que has de hacer lo que puedas al respecto, y hoy vendrá alguien a ayudarme con las tareas domésticas. Son trabajos que no se aprecian a primera vista, pero sí se notan cuando no están hechos. Me quedo en "stand by" o como se diga, con este estrés, durante esta semana. Por cierto, he perdido cuatro kilos en este mes pasado. Si lo aguantaré o no, misterio. Si cuando llega estoy tan cansada que sólo sirvo para dar una vueltecita, pues sea. Pero no adelantemos acontecimientos. Una semana en mi vida anímica da para mucho. P.D. Lamento haber borrado un comentario de ayer en un post. Era un post "no comment". Me he puesto en contacto con el lector. . . . The Verve "One Day" The Verve, "Urban Hymns" Enlace alternativo al de mi cuenta, de portada, a la canción versión audio: http://www.goear.com/listen/8ac3d1d/One-Day-the-verve *** Fastidia un poco que una buena canción como esta http://www.youtube.com/watch?v=C_CIYyB_aPU no pueda ponerse en portada. A mí me lo parece, y de las que despejan por la mañana con un café, pero primero es lo primero, y la primera del disco es http://www.youtube.com/watch?v=IIZpF111Ojw Aunque sólo sea por el principio, esta segunda vale la pena. A que se nota que tenía ese vinilo en mi juventud, y que lo había escuchado mil veces. . . . Me topé con varias sorpresas matutinas a muchas patas con lo que he tenido que rociar con insecticida fuerte (=cuarto de baño por repasar). No meto dos cosas en la lavadora porque no puedo planchar, como suena, y ya me duele demasiado el cuerpo nada más despertarme. Tengo el primer abdominal hecho polvo, seguro que del esófago. La ecuación es demasiado sencilla: no voy al médico porque no quiero malas noticias. O sí, pero no ahora, algo más tarde. No comment al respecto. Es sábado y no debería estar posteando, pero no sé en qué día vivo, no esta mañana al menos. El segundo capítulo de Twin Peaks también fue magnífico para dormir. Debería haberlo acabado de ver a las 5.30 pero no me apetecía seguir viendo al colgado del FBI y los líos del pueblo, todo el mundo poniéndose los cuernos y nadie enterándose cuando sólo hay un bar, anda que no. Dentro de un rato me estiraré y quizá vea un rato más, por cierto ya he localizado el trocito de canción, en plan fondo misterio y desasosiego, claro. Por si tuviese poco con dos ordenadores mudos, los auriculares han dejado de funcionar en modo estéreo, así que a aguantarse un rato, que no está la economía boyante. En dos horas ya puedo poner los altavoces y se acaba el problema, y empieza el de que no puedo abandonar el super-escritorio a no ser que lo haga en modo "mono". Pero qué problemas más graves tengo, poldio. Anda, Pepe me esperará ya, cualquiera le vuelve a decir que si me tomo otro café igual lo vomito, y que no me queda demasiada pasta tampoco en "la bossa". Lo dicho, menudos problemas tengo. Con lo contenta que estaba yo "fichando", éste sí me parece algo más importante, pero no me invento lo del dolor de barriga. Es día y hora de llenar el o los pastilleros ya, tengo toda la metralla en dos bolsas y es terrible buscar pastilla por pastilla la toma de la noche con una muestra-chuleta, pero no me animo a ello. Se necesita mucho valor, y me falta de eso, bastante hago con, lo diré de otra forma, lo importante es, tomármelas según la pauta, tal como decía ayer, sin que falte ni sobre. Para mi tranquilidad, pues de otra forma no podría vivir sola. Para tranquilidad de mi familia, que conoce este hecho, que sabe que no he vuelto a ingresar en todo este tiempo, que no he querido matarme más, que he puesto todos los medios para ello. Vivo tranquila a pesar del Trastorno gracias a esa química, y para quien no quiera enterarse todavía, lo que me mata es la dichosa agorafobia en la cabeza y el sobrepeso en lo físico, aunque asomen otros achaques ya, que la edad no perdona. Quién quiere más cháchara a estas horas un sábado. Yo, no. *** Salí de la estación María Zambrano a las 00.30 h. con neblina. Al parecer, había reemplazado al terral. Cosa que se desmintió cuando bajé del taxi, donde me esperaba, además del viento caliente, otra obra del dichoso plan. Tuve la oportunidad de saludar a dos vecinos que venían de tomar una copa. Lo cierto es que echaba de menos el ambiente de este lugar. El terral parecía calor de juguete a pesar del lógico sudor, después de haber estado bajo 40 grados en Madrid esa misma tarde; tuve que cambiarme de ropa en el mismo tren. El calor allí es del que te quema los globos oculares. Poco paseo dimos L. y yo por la tarde, en esas condiciones. Ver la nueva estación de Sol, eso me ilusionaba, y no me decepcionó. No había luz, había saltado el diferencial. No reparé en lo evidente: qué había sucedido en la nevera. Pues que estaba todo descongelado y de alguna de las bolsas abiertas, ni la pinza evitó que escapase caldo con -argg- sabor a setas. Era de madrugada, pero me había pasado la mitad del viaje durmiendo, así que tuve humor para pillar la bayeta y tirar todo, bastante por cierto, a la basura, rezando para que hoy no hiciese mucho calor. Me costó dormirme. Tanto desear llegar a casa, y luego que tu propio colchón te resulte extraño. Esta mañana, pero que muy dormida, he salido a tomar el cafelito. Menuda bienvenida me ha dado... llamémosle Pepe, después de tantos días. Está nublado. Es lo mejor que puede suceder en verano, a pesar de lo que puedan opinar los bañistas. Dicen que este año está haciendo un tiempo muy raro por aquí. Me espera una nevera por limpiar, lavadoras por poner y tender, maletas por deshacer, compra, y todas esas tareas propias de la vuelta a casa que sintiéndolo mucho porque se me harán eternas, acometeré poco a poco, pues se me cierran los ojos mientras escribo y acuso el cansancio de estos días. Mañana espero empezar a publicar una serie de posts que he ido escribiendo estos días sin conexión a Internet. Ha sido interesante no disponer de la Red. Me he conectado tres veces para servicios mínimos, que ni siquiera hubiesen sido necesarios. Es bueno estar de vuelta. Necesito rutinas. *** Lunes. Lo empezamos bien, a las 6 en pie. Ale, me solidarizo con todos los trabajadores que ya están despiertos. Qué bonitos, los pajaritos, cuando están calladitos. Pero piensa en verde: no hay nada que hacer al respecto, y sí mucho a lo largo del día. Ayer mi último recuerdo consiste en irme a la cama dando tumbos tras tomar unos cereales con leche. Supongo que a medianoche. Parece que mi casa hoy por fin va a quedar arreglada en lo que a chapuzas se refiere, esto es, colgar cosas en las paredes, montar los muebles nuevos, en fin, que ya diré: esta es mi casa. No sabéis qué ganas tengo. Ayer estuvimos comiendo con Jacaranda, es una excelente amiga y además, cocinera. Me siento bien en su compañía :) Al salir de su casa, ja, ja, encontramos unos tablones de madera al lado del contenedor de la basura. Habíamos estado hablando precisamente de que hoy iríamos a escoger unas baldas para el dormitorio, y mira por dónde, magia potagia, están en muy buen estado y sólo tengo que lavarlos. Prèt a colgar. Piensa en verde: uno de tus deseos (más bien necesidades) se ha hecho realidad y no te vas a gastar más dinero en eso. Hoy también acabará el día con un espejo de cuerpo entero colgado. Qué ganas tengo de poder mirarme bien cuando salgo de casa. De nuevo, piensa en verde: no me diré qué gorda estoy, sino qué bien me queda esta ropa con mi complexión actual. Para eso me he comprado ropa de tallas grandes en las rebajas. Buscaba un alquiler barato, y me he encontrado pagando casi el doble cada mes, en diversos arreglos. Me entristece haberme endeudado, pero pienso en verde y sé que cuando vaya a Barcelona esta semana dejaré aquí por fin un espacio donde, cuando me dé el siroco y vuelva, al abrir la puerta sentiré con más fuerza que nunca que este espacio es mi hogar, y además, orgullosa de que Blue le haya dado forma a su estilo. Con ayuda de sus amigas, inestimable ayuda: Mme. VOSE, Myriam, Mariló, Jacaranda. Piensa en verde: pinta una habitación de verde. Tengo más cosas verdes... ja, ja, a estas horas, no sé cuáles. Buenos días! *** Domingo. Los pájaros no hacen fiesta. Y a las 6 de la mañana, se montan una. Sigo madrugando, a mi pesar, a pesar también de haber retocado la medicación para procurarme un buen descanso. Debo contactar de nuevo con mi psiquiatra. Mariló y yo vamos cada mañana al bar a ver el encierro de San Fermín. Una, porque la tele en mi casa no se ve. Nunca me parece importante, o urgente, instalar bien la TDT, enchufar los reproductores de VHS y DVD; total, nunca la enciendo. Dos, es una magnífica excusa para salir de buena mañana de ella, y tomarse un buen café. Ayer lo pasé realmente mal porque fue peligroso. Más tarde, te enteras que alguien ha muerto, y lo has visto en directo. Apuntes de vida cotidiana. Suelo llevar un botellín de agua en el bolso. Las pastillas dan sed. Y con el calor, también es recomendable hidratarse. Resultado: tengo dos bolsos de difícil arreglo, pues no están preparados para llevar tanto peso. Menuda tontería, pero son mis preferidos. Pequeños disgustos, cosas que pasan, hay que encogerse de hombros y punto. Ayer estuvimos en un almacén de muebles. Incapaz de salir sin nada entre manos, y menos cuando llevas una necesidad en la cabeza, compré una mesa que hará las veces de escritorio y una silla que parece muy aceptable para mi espalda. Algo que puede animarme a escribir más, y por qué no, mejor. El paseo del otro día nos dejó un buen recuerdo: ampollas en los pies. Pero bueno, disfrutamos de esos 4 km. Espero que hoy podamos acercarnos a algún lugar de interés. Está haciendo buen tiempo, después de esa ola de calor llamada "terral" en estos lares. Mariló vino a ayudarme con lo que debería ser, pongámoslo así, la tarea de dejar mi casa en orden y acabar con la mudanza de una vez por todas. Todo en su sitio. Parece una quimera. Creo que por eso alarga su estancia. Por mí, encantadísima. También porque está disfrutando más de la ciudad, no sólo del barrio. Tenemos pendiente ir a la Alcazaba. Qué tesoros tiene esta ciudad. Me ha propuesto volver con ella a Barcelona. Quería partir la semana del 20, no la próxima. Pero no es mala idea en absoluto, teniendo en cuenta que a última hora algo en mí se niega a hacer ese viaje, algo que ella bien sabe por mil precedentes. El tiempo pasa rápido de 6 a 7,30. Casi es hora de despertarla para ver el encierro, si no lo está ya. Myriam está pachucha. Cada día le enviamos besitos. P.D. Ahora caigo en que estamos a sábado. Cosas de la vida cotidiana... :S *** Estos días escucho bastante música. Porque me apetece, o por musicoterapia. Quizá me apetezca subir el ánimo. Quizá me desperté sin demasiadas ganas de vivir, obligándome a las más variadas actividades para superarlo. Si Mariló no hubiese estado conmigo, dudo que hubiese salido siquiera de casa. No quiero abusar de "minutos musicales", aunque parece lo más importante que me sucede en el interior. Me conmueven algunas canciones. Me atraviesan. Me producen escalofríos o pequeñas descargas que van en ondas por todo el cuerpo. Sus emociones se me antojan transparentes, pura sensibilidad. Artista es quien lo consigue. . . . A veces me pregunto si vale la pena insistir en algún tema. Si mejoraré lo que he escrito ya. Ayer, revisando cosas del blog, me topé con este artículo viejo, no por ello menos vigente http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/101901-el-rechazo.php que he movido al tema "bipofamilias y parejas". No, no puedo mejorar ese escrito, como tampoco puedo volver a momentos creativos que tuve en el 2005, el mejor año del blog diría yo. Tendré otro tipo de momentos, también se me ocurre que porque he madurado. El caso es que por fin hago caso del consejo terapéutico del poco escribir y más vivir. Es muchísimo peor enfrentarse a un día que empieza, que llenar una hoja en blanco. Y me digo que no es tan malo proponer una relectura de "El rechazo", mientras comparto la canción de la noche de hoy http://www.youtube.com/watch?v=NLCHARjjrws que estoy escuchando con todos sus remixes. El insomnio resulta más llevadero. Porque escuchar "Mistake" de su último álbum, por mucho que me guste, dice Mariló que es deprimente. Trata del desamor, y eso no conviene. Lo que hay que hacer, por supuesto, es llenar la vida en blanco de experiencias nuevas. Go! . . . P.D. Curiosamente, en el concierto ( ver post 05/08/09) de Barcelona, Moby tocó "Go" justo tras "Mistake". *** La tradición del cafelito aquí es como algo muy sagrado. Ir a un bar o terraza, y charlar con un café o lo que sea. Darse un tiempo para la comunicación. De momento, no usaré expresiones malagueñas. Dice Mariló, con quien he estado en contacto estrecho estos días, que se me va a pegar el acento. Empiezo a saber imitarlo, eso sí. Entiendo pues que ahora hablo como una madrileña, sin laísmos ni leísmos pero al fin y al cabo, distinto del castellano de Barcelona. No había comprado café (ahora en casa sólo quiero té), y una mañana me apeteció mucho. Medio en pijama como quien dice salí al bar de al lado de casa. Eran las 8 y la máquina todavía tenía que calentarse, pero ya estábamos tres allí. Me llevé mis papeles, me senté en una mesa, y estuve enfrascada en mis cosas. Volví. Al segundo día, ya me puse en la barra. El dueño es muy buena gente. Sonríe cuando le digo que soy nueva vecina, porque no se atreve a preguntar directamente pero su curiosidad domina en su mirada. Me invita a un cigarrillo. Al tercer día, le pido un pitufo (bocadillo pequeño) de jamón, y me pone una cantidad que denota un "me caes bien", o así lo interpreto tras haber consumido eso mismo en otros lugares. No he ido cada día, pero me gusta. En Madrid seguro que hubiese sido lo mismo, y que la gente hablaría como colegas de primera hora de la mañana, pero no lo hice: por dinero, por no bajar a la calle. Me gusta ver caras a primera hora de la mañana. Me he despertado, maldita sea porque me acosté tarde, a las 7, y tengo muchas ganas de que pase esta media hora para presentarme en el bar. Decir buenos días, ver caras humanas, sentirme parte de algo, de un vecindario, de una clientela más o menos fija. No estar sola de buena mañana, empezar el día acompañada de extraños pero al fin y al cabo acompañada. Es una sensación nueva, una más de las que experimento aquí. Paréntesis: como en toda la España que conozco, muchos hombres toman allí su primera copa de alcohol. Es lo único que no me gusta. Cierro paréntesis. Soy capaz de beberme un litro de café por las mañanas, por descafeinado que sea, por adicción. Es lo que intento evitar ahora. Este texto tiene algunas semanas y añado ahora algo más. Y por eso voy al bar y me tomo un cafelito, dos como máximo si veo que no he espabilado. Tengo la sensación de volver a fichar, de salir de casa con un objetivo, tengo una motivación. Eso es una gran mejoría. El cafelito me está cambiando, me proporciona lo que tanto echaba de menos. *** Mi abuelo materno creo que me aleccionó en materia de pájaros y sus sonidos, pero no recuerdo gran cosa. Seguramente mi madre habrá conservado ese conocimiento. El caso es que hoy dos bichos voladores de la misma especie dialogaban de tal forma que me han despertado a las 6.30. Cualquier cosa lo habría hecho, así que "ajo y agua". Mi habitación quedará acabada en cuanto me traigan una estantería, que espero esta misma semana. Pintada en color malva claro, y con un cabezal metálico precioso que encontré al llegar, parece la estancia de una princesa. Que por tamaño parecería perteneciente a una niña, pero por edad yo digo que es "de reina madre". En Madrid noté cambios en mí, en mi estilo personal. Aquí es la misma historia. Quién me hubiese dicho hace tiempo que este templo del descanso iba a ser tan "femenino". Sí hay cambios en mis hábitos. Ya no me dedico a descargar películas, o no tantas como antes. Tengo demasiados discos con material que no he visto, y rara vez veo algo de lo grabado. Quizá sea porque todavía no he acabado de instalarme. Esta película, parecía interminable, llegará pronto a su fin, y entonces ya veremos qué ocurre en esta casa, y cómo interaccionamos ella y yo. Estoy intrigada acerca de este punto. Hay nuevas rutinas. Algunos días paseo con un vecino y su perra. Tonifica, y hago ejercicio. El problema de no salir ahora se reduce a que sola me aburro, lo que también ocurría antes. Hay también cambios en "mi ser". Ahora hay cosas que no me pertenecen. Si no son parte de mí, tendré que deshacerme de ellas. Y si es de esta forma, no habrá traumas. En cuanto a "lo bipolar", suceden varias cosas. La primera es que no me siento como el "soy", con esa etiqueta. En casa, esa palabra está prohibida. Tengo un secreto que guardar, y no me averguenzo de ello. Estoy haciendo buenas migas con el vecindario y no quiero que el estigma caiga sobre mí. No ahora. Quizá dentro de unos años sí lo haga público, cuando vean que no muerdo. Sucede también que la depresión ahora es aburrimiento. Que la agorafobia tiene que ver tan sólo con las horas de calor. Que cuando estoy mucho rato con alguien que todavía no conozco bien, me saturo, por no tener costumbre de ese socializar. Que de vez en cuando caigo rendida por la tarde, en una siesta obligatoria. Pero, cómo odio despertar dos veces el mismo día. Creo que nuestra normalidad tiene mucho que ver con el tratamiento. Tener un buen psiquiatra, una pauta ajustada, y tomarse las pastillas religiosamente te procura cierto bienestar, además de la sensación de que sólo eres una persona que necesita una medicación y ciertos hábitos de salud, que por cierto más de la mitad pertenecen al sentido común. El tiempo ahora pasa muy rápido, y más a estas horas de la mañana. Es otra de las novedades, ya no me parecen interminables... todas... las horas. Algunas todavía lo son, pero ya no tanto. Me voy a tomar el cafelito. 7:56 h. P.D. Dice el del bar que esos pájaros son tórtolos. Pongo algo de música tranquila para contrastar. *** No hay demasiadas novedades. La casa sigue igual, con cajas todavía por colocar en de momento todavía una inexistente estantería. Van a pintar el apartamento. A veces mientras estoy en el bar garabateo líneas en una libreta, posibles posts para colgar. Ninguno sale de ahí, quizá algún día lo haga como "los archivos de Blue". En medio del caos de esta mudanza interminable, también yo me siento caótica. Un medidor excelente de mi estado de ánimo reside en echar un vistazo a la casa. Y me digo: "cielo santo". Me desharía de buena parte de los libros, sólo por despejar la casa de los metros que ocuparán. Pero abro la caja número uno y me veo incapaz de tirar o donar ninguno. Son parte de mí. Pero no me gustaría volverme a topar con seis cajas en la próxima mudanza. Pero qué es de una persona como yo sin libros. Yo qué sé. En estas disquisiciones me veo haciendo bucles absurdos. ¿Guardar ropa que este año no es posible ponerme? Alguna guardaré. Otra, para regalar. Ya me deshice en Madrid de quizá tres kilos de ropa. Te dicen que cuando puedas volver a usarla, ya no estará de moda. Y a qué gorda le preocupa la moda, te preguntas. Pero a cualquiera sí debería preocuparle comprarse un vestuario entero cada vez que cambia de talla. Otro pensamiento a dejar fuera de eso, de tus pensamientos. A quedarse ensimismado en estos bucles, ejemplos de mi vida actual, se les llama rumiar. No se llega a ninguna parte rumiando. Piensas dónde debería ir cada libro, lo piensas mil veces, en vez de ponerlo en el primer lugar libre que haya y luego ya se verá. No actúas, y eso es lo malo. Es todo un arte cambiar el chip en estas cuestiones. Yo necesito ayuda. Cuando alguien me acompaña por la casa, sí soy capaz de enfrentarme a esos platos que he pensado cien veces cómo limpiaba. Por qué será tan difícil. Porque así nos lo ponemos, sin querer. Y debo aprender mucho de esas personas que Hacen para no depender de ellas. Porque cuando recibo su ayuda, la casa cambia a muchísimo mejor, y apreciando el orden y la armonía, entonces mi ánimo también se eleva. *** Imagen: Ilustración de la portada del libro ’Razonado desorden’. Tomada de http://www.peatom.info/3y3/libros/115290/razonado-desorden/ Ya te contaré mi rutina, la que voy construyendo. Esto le escribía a una lectora hace días, y es la pura verdad. Si viene un amigo a casa, es difícil seguir el blog. Aprovecho un rato como el de ahora, temprano, cuando mi invitada duerme para escribir, y eso si estoy algo "fuerte", por no decir inspirada, para escribir un post. (De esto ya escrito ya, por lo que podéis saltar este párrafo). Hace mucho tiempo le dije a mi padre que en mi vida había madrugado tanto, despertarme por mi propio pie a estas horas, hay que ver cómo me costaba antes levantarme para ir al trabajo mientras que ahora, vuelvo a ello tras una temporada en la que se me rompió el sueño otra vez, a las 7 estoy en pie sin despertadores. Es raro que duerma mis 8 horas. Me levanto muy atontada pero de buen humor casi siempre. Otra cosa es que esté de humor para escribir. Ayer Mariló tuvo que irse mucho antes de lo planeado por una emergencia familiar que espero se solucione a bien. No fue una amenaza: volverá en cuanto pueda. Han sido pocos días, pero muy intensos. Muchas risas. Me encanta Mariló cuando se ríe y es cuando cautiva a los que acaba de conocer. Me sorprendo cuando me oigo reír, me resulta tan extraño pero reconforta tanto el hacerlo. También hay tiempo para lo serio, y me ha hecho reflexionar en varios puntos importantes, que sólo hacen que empezar en una conversación, y ayer le dije que eso abría un proceso que quería acelerar en terapia. Un paso más en el vivir con trastorno bipolar. Tras casi 6 años de diagnóstico, no acaba el tema de la conciencia de la enfermedad. Mariló me ayuda mucho por demasiadas razones, y sólo diré una ahora: me lleva ventaja con la enfermedad, y ella va dos pasos por delante de mí. Esa ventaja tengo: que se me advierte, que se me orienta. Sin gente como ella, estaría en la miseria. Y lo dejo aquí, que me pongo "mosca", como dice mi madre (cosa que le escucho una vez al lustro) cuando se ve emocionada y sé que se le va a escapar una lágrima. *** Me costó "Dios y la madre" (Mariló metiéndome en la ducha, prácticamente) prepararme para asistir al evento, que no era comida de verano sino de primavera... lo que nos recordó bien el cielo, pues se puso a llover a los postres. Se había levantado nublado, y aunque servidora se levantó de un humor tan espléndido que puso música, también el ánimo se nubló. Cometí el tremendo error de ponerme una blusa que había comprado el año pasado. Le dije a Mariló que quería "darle" buenos recuerdos a esa prenda. Que se rasgó la primera vez que me agaché. Que volvió a romperse en algún momento de la comida por otro lado. Y es que el año pasado ya estaba "fondona", pero ahora la barriga rompe hasta las cremalleras del chándal. Y al volver, supe que ya no había arreglo para ella, y Mariló se encargó de decirme que había "muerto" con dignidad, con los buenos recuerdos de esa comida. Nos juntamos unos cincuenta. Comimos un "pica-pica" que se dice en Catalunya, es decir, platos varios para cuatro personas. Me cautivaron esas berenjenas con miel. Suena a cocina tan vieja como esa "h" aspirada que no existe en el resto de la península ibérica, eso que es tan difícil cuando una empieza a estudiar árabe (y lo acaba dejando, por supuesto). Vino gente de Granada, donde existe otra asociación, y de otros puntos como Jerez y a saber en el otro lado de la mesa, que nada envidiaba a la comunión que teníamos al lado. Conocí a bastante gente, y de pocos recuerdo el nombre. Conocí a una "chica" también cuarentona que vive bastante cerca de mí, y espero verla pronto de nuevo. También a una joven psicóloga, diagnosticada mientras estudiaba esa carrera, que está realizando un estudio sobre cómo percibimos la salud tras el diagnóstico. En esta ciudad, al parecer los servicios públicos de salud mental funcionan muy bien. Tendré que verlo con mis ojos, pues tras lo que he oído creo que vale la pena ponerse de nuevo en manos de la salud pública, que me costó el disgusto en Barcelona en su día de la demora, diez años "de manual", en el diagnóstico. En su día me jodieron bien la vida, pero quizá ahora me ayuden a seguir mejorando. Tienen talleres donde se aprende a manejar el estrés, sin ir más lejos. Todo ayuda. Es genial, la gente de la BAO :))) *** Atrofia social, mal que me traje en las cajas desde Madrid. Primero Mme.VOSE, ahora Mariló está aquí. Mi hermanita ;)) está aquí y me ayuda mucho mucho mucho. Y así, desde buena mañana, hasta la noche, hay una voz amiga que me saca de los laureles. Los vecinos se interesan por mis amigas. Hay muy buen ambiente en esta casa. Somos "Friends". Una piña de lo más friki, con lo que más se pega uno la "hartá" de reír. Me siento muy contenta, hoy me levanté con esta canción en la cabeza y gracias a ella tuve ganas de escribir. Saludo a los miembros de la BAO, a quienes tendré la oportunidad y honor de conocer hoy en su fiesta de verano. *** Me encuentro en una situación extraordinaria. Por un lado, acabar de instalarme, pues todavía circulan cajas por el salón y por tanto, la mudanza no ha acabado. Por el otro, tener visitas. Mme. VOSE todavía duerme y tengo un momento para escribir. Porque con gente en casa, si hay movimiento, no hay tiempo para dedicarse al blog. Los días se suceden en una rutina de apenas Internet, y menos escribir: un poco de deshacer cajas, un poco de paseo, un poco de tiempo para charlar y reír. Y ver alguna peli en VOSE por las noches :) Toda la ayuda es muy bien recibida, y más las visitas de los amigos. Sola me ahogo pronto entre tanto quehacer. También es bonito ir descubriendo Málaga con tu gente, cómo no. También han sido días extraordinarios en la ciudad, con el festival de cine. Tengo ganas de acabar con esta situación del todo provisional, para establecer una rutina diaria y poder escribir un post de título "Lo ordinario". Lo ordinario está por llegar, pero de momento, afirmo orgullosa que no me siento en absoluto deprimida. *** El insomnio es una de las enfermedades del sueño más comunes. Aunque generalmente se concibe el insomnio únicamente como la dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que la dificultad para dormir puede tomar varias formas: Esto impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno, pudiendo ocasionar somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día. (Wikipedia) . . . (Pendiente foto) Mola lo de "terminal". Mola que no veas que te llegue a las 7, cuando ayer me propuse dormir pronto (y no pude, insomnio inicial) hasta las 10 para aguantar el tirón de lo que me esperaba hoy. No mola tener la certeza de que me iré desmoronando durante el día. Maletas. Odio las maletas. Viaje. Odio viajar. Y ahora sólo tengo que hacer eso, entre hoy y mañana. Sé que todo pasará pronto y sólo espero que en mi nueva casa pueda dormir sin esos sobresaltos. Está aquí Madre. Es la última persona que me ayuda en este trance. Menos mal que está ella, de lo contrario no podría acabar con esta tarea. Por supuesto, me pone de los nervios, pero reconozco que es el mal menor. Y me alegro mucho de que esté aquí. Ayer, otro día de insomnio terminal (no recuerdo el último día, no tan lejano en el tiempo, en el que desperté a las 9 bastante bien), "exploté" a las 3 de la tarde. Cansancio, estrés, el dónde pongo esto y aquéllo y qué hago con lo que no puedo llevarme. Decidí que lo mejor sería salir, a pesar de todo. Fuimos a la exposición de Star Wars, algo que tenía pendiente desde diciembre. Antes de entrar, lloré otro tanto pero se me pasó lo de estar emocionada de esa forma a la otra, a la de maravillarme con el contenido. Me hice una foto con mi querido R2D2. Se me cayó la baba con el uniforme de Darth Vader y los trajes de la Reina Amidala. Durante algunos momentos me sentí una cría, y ese era el objetivo de ir a esa exposición. Escribo para no hacer demasiado ruido pues Madre todavía duerme. Espero que tenga más suerte que yo. Cuelgo el borrador. Acaba de despertar. El baile empieza en nada... Tengo muchas ganas de irme ya. *** (Pendiente foto) Mierrrda. Me acabo de cortar (nada, no es nada, muy pequeño) el dedo corazón de la mano izquierda. Nada grave, pero ya sabía yo que pasaría. Tirita al canto, y a seguir. Como dijo I. cuando trajo el cúter y los primeros rollos de precinto... "Los cúters los carga el diablo" (Clint Eastwood). La caja que numeraré como 17 no tengo ni idea de cuál será porque tengo cuatro abiertas. Ahora parece ser el turno de mi gente de Barcelona. No he pedido ayuda, no he pedido nada, pero Mme. VOSE ya tiene billete para la semana que viene, y también se apunta Mariló cuando ésta se vaya. En fin, que me siento algo abrumada por esta ayuda que bien recibida, por supuesto, va a ser. He ido escribiendo líneas del post durante toda esta mañana. Las tareas no sólo tenían que ver con empaquetar, y ha habido muchas gestiones. Ya he acabado una de las cajas, sólo falta precintarla y numerarla. No me quiero morir... pero estoy muerta. P.D. Este culebrón acabará muy pronto, así que quien quiera morbo... *** (Foto pendiente) Oootra vez despierta a las 7.30, nada malo si no me hubiese dormido cerca de las 2 a.m. también. Los lectores insisten en que hable de estos momentos de mudanza, pues poca cosa hay, porque no hay "mudanzas bipolares". Es hasta aburrido hablar de ello. Sacar tus enseres, meterlos en cajas (mendigar cajas en el supermercado), proteger algunas cosas más frágiles con esos plásticos de burbujas. Reforzar y cerrar las cajas con precinto. Apilarlas en una muralla que oculta ya una pared. Eso sí, sin la ayuda de mis amigos me hubiese costado "diosylamadre", a ellos les debo tener 16 cajas cerradas ya. Mañana la cosa se presenta complicada, pues he quedado con 4 personas. Estoy altísima en teína y nicotina, el teléfono no para en gestiones varias y en confeccionar esta agenda. Ya he dicho que hacía muchos meses, o años, que no tenía tanto movimiento y actividad. Y esto no parará, porque las cajas van a Málaga (allí voy a vivir), y por suerte una amiga de Barcelona vendrá hasta allí para ayudarme. Necesito ayuda, por mi salud. Me estoy dejando la espalda a trozos. El cansancio por no dormir. Todo cuenta, y también que llega un momento en el que me saturo y debo descansar. Aprovecho para abrir el blog y esbozar estas líneas. Hoy he salido ya 3 veces a la calle, y me quedan 2 todavía. No está nada mal. Incluso me he duchado. Como dice Myriam, que me ayuda también en la distancia, debería aplaudirme. Sólo estoy satisfecha por estar aguantando el tipo, porque ya celebraré cuando todo esto acabe. Hoy es el "día de la mona", fiesta en Catalunya, pues el Viernes Santo no lo fue. Los nenes disfrutarán de sus pasteles de chocolate, mmm, ahora me vienen recuerdos de pollitos clavados en la mona, ja, ja. Por cierto, monísima saldré de la peluquería, que ya no me soporto al espejo. Gracias, gracias, no tengo tantas gracias para darles a mis "mozos" madrileños: L., R., I., y Madame M.Amèlie. *** (Foto pendiente) (De los archivos de Blue) Haberme despertado a esa hora hoy, maldito insomnio, me parece muy bien. Me van a hacer una gastroscopia y no puedo beber nada en unas seis horas previas a la prueba. Además, me van a chutar un poco de anestesia, por supuesto es por mi bien (se me ocurrió que con un par de pastillas extra también pillaría un buen globo, eso sí, no me quitaría el dolor de la prueba), por lo que iré zombi de todas formas... de forma diferente. Me van a meter una lámpara, ja, ja. Si es que mola y todo la idea [resignación]. Sé que es muy bueno que los "pastilleros legales" bebamos mucha agua, o líquido sano (zumo, lo digo por los cafés, que son de todo menos sano) para purificarnos el cuerpo, dicho más o menos porque tengo los ojos cerrados. Es que no sé qué hacer hasta la hora del ayuno salvo comer, aunque ahora no tengo apetito, y empezar con mi cafelito descafeinado. Se me va a hacer muy duro no beber nada. Quizá a la hora de la prohibición caiga dormida tras el madrugón involuntario y no me entere. Encima de la mesa hay una bandejita con una jarra de agua que voy bebiendo durante todo el día. Y menos mal que me estoy tomando el café y el té ahora, soy una adicta a estos "tóxicos" que debería tomar a cuentagotas. Y ojalá no encuentren nada, porque aunque tenga problemas en el aparato digestivo que empezaron con una tonta acidez, sólo me faltaría una úlcera, para que me prohibiesen los cafés. Estoy haciéndome otras revisiones. A nadie le gustan las malas noticias, y he apartado de forma negligente durante meses o años visitas al endocrino, sin ir más lejos. Estoy operada de tiroides, sólo me queda el lado izquierdo, y en la ecografía ya me hablaron de nódulos allí, que espero me biopsien y sean benignos. De todas formas, si me han de quitar algo... mejor no pensar. Todo esto me deja no de mal humor, sino de poco humor. Entiendo que a partir de los 40 todos podemos tener ya problemillas, los míos ya eran un poco anunciados pero todo lo que sea tener que cuidarse más me recuerda a las 200 normas de los monjes budistas, y una es un poco rebelde para eso, una olvida fácilmente rutinas que debería hacer [ayy qué estúpida] Sólo me faltaba una buena contractura en las cervicales. Estoy hecha una braga, pero sigo escribiendo, sigo haciendo, si me hace falta iré a un fisioterapeuta a que me arregle el esqueleto, pero hay que seguir adelante, sobrevivir. . . . Pasan las horas, realmente de forma agradable con Mariló al teléfono. Sigo tomando café, y sin hambre, a una hora escasa de la prohibición. Me he lavado la cabeza, luego ya veremos si tengo narices para ducharme. Hace mucho tiempo que no soporto lavarme el pelo dentro de la ducha, cosa que no entiendo, pero por eso me lo corté hará ya dos años. Luzco un turbante improvisado y los ojos medio abiertos todavía, estoy de foto [juas]. Sigo sin hambre y eso sí puede perjudicarme. Compré pan en una de los mejores panaderías de Madrid, paletilla de jabugo en el supermercado [porque yo lo valgo, aunque pague la visa](la mitad de lo que se puede comprar lleva leche o derivados lácteos) y ni eso me anima. No me da miedo la prueba, sino romper las condiciones que la harán posible. Paso de vomitar en el trance, pues náuseas y vómitos es algo que de vez en cuando sufro. *** Fue algo muy curioso. Me hicieron ponerme de medio lado en la camilla, me pincharon en la muñeca derecha, y de repente me vi ordenando los papeles de mi carpeta. No sé cómo llegué a esa silla. Cuando salí, compré en un colmado de chinos una coca-cola zero [juas], lo mejor para el estómago en ayunas vamos [juas]. *** P.D. Creo que a partir de ahora colocaré entre corchetes lo que equivaldría a un emoticono, imaginadme poniendo la mano en plan "se me ha ido el santo al cielo", sonriendo en plan "perro Risitas" o similar, tal como lo haríais vosotros. Me resfrié un poco y tengo el olfato algo averiado. De todas formas, cuando llegué a Madrid, me sorprendieron los olores, primero a la estación de tren, luego a la ciudad. Cómo huele la ciudad, lo notas al pasar un tiempo fuera. Huele a asfalto, a emisiones de CO2 de cientos de coches, y también huele a los miles de árboles de cientos de especies que hay aquí. Mi casa huele a mi casa, supongo que a tabaco, ja,ja, y no me siento extraña al llegar. Pero tampoco me pongo a llorar en ese momento porque vaya a perderla en breve. Las cosas son como son, y como las he planeado. Espero llevar cargadas las pilas para disfrutar de estos últimos días en la capital como residente. Hoy es fiesta, y como siempre ocurre, esto está vacío. Los pajaritos no se han ido, y se les oye más cuando no hay tráfico. Estoy bien, ni abajo ni arriba. Tenía miedo de desestabizarme con todo, que si la primavera, que si la mudanza, que si el cambio de ciudad. Estoy teniendo el mes más movimiento en años, creo. He salido a la calle cada día. He logrado avances. Hoy toca marujeo. Lavadora. Deshacer una mini-maleta, pues ya es mucho lo que he dejado en Málaga. Quizá empezar por tirar cosas. De nuevo, veo a la gente pasear desde el balcón y me siento algo ajena, como antes. Pero sé que hoy bajaré a la calle, por gazpacho. Estoy ilusionada, estoy contenta :) *** Segundo domingo en Málaga. Hoy dormí mejor, no llegó a las siete horas pero estoy contenta, porque el bar ya estaba abierto. No tengo cafetera, está en Madrid con el resto de mis cosas todavía pendiente de la mudanza, pero eso me da mucha vidilla, porque tengo que salir de buena mañana al bar. Y de buena mañana, cruzar cuatro palabras con gente. Gente, su contacto por pequeño que sea, muy importante en mi vida solitaria. El bar es curioso. Su parroquia encaja perfectamente con mi aspecto recién levantada. A veces ponen la tele y me entero de algo de las noticias. El dueño es un personaje, se queja de que duerme mal (vaya, otro), y del aburrimiento. Es del Barça, y hoy se habla de fútbol. Por lo que fuma, creo que viviré hasta aburrirme yo también, pues lo del mal dormir ya lo tengo. Hay que ir con cuidado. La dosis necesaria de brebaje para despertar y recuperar lucidez es un tema espinoso. Si me paso, me acelero y debo tomar una pastilla. Tomo descafeinados, hoy como excepción el primero fue con cafeína porque estaba todavía en algún sueño extraño, actuando más bien sonámbula. Me levanto de la cama con un sobresalto, no puedo evitarlo, cuando debería hacerlo poco a poco y de lado para el bien de la espalda. Pero cuando he dado el respingo y estoy ya sentada en la cama, es cuando abro los ojos. El caso es que ya me siento despierta como para escribir. Me espera la escoba, pero aprovecho el momento de poder llenar un "folio" en blanco. Vino la menstruación, y con ella, los antiinflamatorios. Y ayer, un día depre a causa de las hormonas. Hoy amanezco bien, aunque el día se presenta nublado y eso ya sabemos que hace bajar el ánimo. De momento, lo único que me desanima es no poder poner una lavadora sin que se vaya a secar hoy mismo. Domingo de Ramos. Mi sobrino lucirá su palmón, que según la tradición en Cataluña compra su madrina, es decir, mi madre. He pedido que me envíen fotos, aunque seguro que lo iban a hacer, pero las quiero Ya. No participaré en ceremonias religiosas. Por tanto, para mí es un domingo más, y éste un post cotidiano más. *** Imagen: talatat que muestra los rayos de Atón y una mano alzando la rama de olivo. De http://egiptomaniacos.top-forum.net/el-arte-en-el-antiguo-egipto-f3/arte-amarniense-t1437-30.htm - (...) y la dermatóloga va y me receta 4 potingues y he de estar todo el día pendiente de eso y lavarme la cara por la noche y... son más rutinas, porque vale, lo de las pastillas está asumido... - qué pastillas? - (aluciná) pues la que nos receta el psiki!!!!!!!!!!! - aaaaaaaaaaaaaaaaahhhh jajajajajaja pues claro, es que eso ya lo tengo asumido y ni me acuerdo, las tomo y punto... (Conversación matutina con Mariló) . . . Es bueno que ya ni nos acordemos que tomamos pastillas 2 o 3 veces al día. Es muy bueno, es tener conciencia plena del tratamiento farmacológico. Las tomamos, tras años, es una rutina tan importante que es la primera creo que se aprende. Claro que fastidia que vengan otros médicos a decirte que no puedes beber colas o que has de ponerte cremas, pero lo esencial, nuestra salud mental desde ese punto, está cubierta. *** Mientras este post estaba "en construcción", sólo con foto, entraron 4 comentarios... Leyenda de los papelitos de las galletas de la fortuna 1 Se te ha ofrecido el sueño de una eternidad. Di que sí. 2 Tu auto-confianza brilla y les da una gran impresión a los otros. . . . El propietario de la primera sonríe y hasta se le eriza el vello. El de la segunda se queda de piedra, pensando que ese mensaje no es "suyo"... No es una adivinanza. 1 es Henri, 2 soy yo, a quien nunca le habían ofrecido una galleta de la fortuna en un chino antes. *** Si se dice "empezar con buen pie" algo, pues no he tropezado en esas noches drogada, pero no he dormido muy bien y llevo varios días así. En Madrid es noche de pirotecnia casera. En Catalunya eso sucede en San Juan, pero aquí aprovechan el Año Nuevo con petardos y fuegos desde las terrazas y balcones. Olía a pólvora, y vi una película porque no soy de las que duermen "con un bombardeo". Escribo esto tras tirar muchos pañuelos de papel, pues de nuevo me he emocionado mucho con el concierto de año nuevo de Viena. A eso se le llama: labilidad. Supongo que estaré ovulando. Espero que hayáis empezado bien el año y ahora nos deseo a todos y parecerá "tonto" en plan "este medicamento blabla consulte con su farmacéutico": no olvidéis tomar ni una pastilla de vuestra pauta, ni de más ni de menos, acabemos con la automedicación. *** A la espera de la cita con el psiquiatra la próxima semana, apenas estoy tomando notas. Tengo muchas en la cabeza, tantas que si las ampliase un poco, creo que podría escribir algunos posts, pero ni siquiera las he trabajado para él. Últimamente estoy escribiendo por ahí, en otros lugares de Internet. También reconforta el contacto con gente que, sin escapar al porcentaje de "enfermedad mental" estén o no diagnosticados (porque me han contado ya de un par de pájaros o pájaras que tienen visiones y cosillas raras), me siento a gusto como una persona más con sus problemas. Claro está que en un momento dado sólo "confieso" depresión y ansiedad. El tema de los dos polos hasta a mí me asusta y es información para gente que me conoce desde el principio como diagnosticada, como tal, o bien al mucho tiempo de tener amistad. No es una salida del armario que se celebre con un día de orgullo, precisamente. Me sienta bien escaparme por territorios que no conocía, aportar lo que sé porque no sé mucho acerca de demasiadas cosas en mi propia persona. Formar familias, sin ir más lejos, o informática para examen avanzado, por decir algo, pero son lugares donde me siento a gusto y por supuesto aprendo. Compartir es lo que cuenta. Eso sí, esto siempre sucede siempre en casa o donde haya un recinto en el que guarecerme del resto del mundo real, Blue+cables y banda ancha. Por eso me restringieron el uso del ordenador, porque mientras ande por estos mundos, desde luego que no me hará falta ni ducharme ni salir. Estos problemas, por cierto, también afectan a un buen número de tele-trabajadores, por lo que he podido leer. El proyecto del blog sigue... debo compaginarlo con los otros lugares, madurar algunas ideas para posts, y con una depresión todavía latente, y fuera de mi casa, me cuesta algo, bastante, demasiado. *** Mi "residencia de verano": la casa de mi madre. No creo en estas cosas, pero mandaría a una bruja a purificar todos los malos recuerdos que tengo por aquí. Esta casa me pone enferma, me da terror meterme en la cama. Vale que también ocurre en mi domicilio, pero aquí es mucho peor. Llamaría a una bruja para limpiar esto de malos rollos, pero sé que todo está en mi mente. Demasiados recuerdos, y la mayoría de ellos son malos. Aquí tuve un "ingreso domiciliario" demasiado largo. Igual yo no pienso bien o normal, pero no me gusta que piensen por mí... por eso vivo sola, quizá. Eso sí, lo bueno de la convivencia es que al menos te levantas con una pila, a medio cargar, pero algo es algo. Aquí también parezco una guiri, pero como hay tantos paso más desapercibida ja, ja, ja. Hay avances sobre la depresión... quizá para el próximo artículo ;) *** Mi buena amiga catalano-madrileña Mme.M.Amèlie solía decirme que cuando tengo un día "bueno", suelo forzarme de tal manera que luego lo pago con tres malos. Ayer tuve un día bueno, conseguí (eso sí, acompañada) completar un montón de gestiones pendientes. Incluso me duché, no sin esfuerzo por meterme. Acabé tan cansada que me quedé frita a la hora de los nenes, al coste de levantarme muy temprano. Le doy las gracias a L. por ello (sola no hubiese podido) esta mañana en un mail-tostón. Esa costumbre, antaño diaria, quizá esté recuperándose... sería para mí una gran alegría volver a la carga, quizá no tanto para los destinatarios. Sólo tuve un momento de ansiedad. Se presentó en la forma que no duele: me puse a sudar repentinamente. Esta modalidad va de cabeza a pies, y últimamente sólo se me mojan los cabellos. Por eso llevo una gorra en el bolso, no sea que se me constipen más las ideas. Revisando esa agenda que todavía no sé usar bien (si esto es así para mí, imaginad lo que es recordar lo que van a hacer otros), imagino que estoy en la semana en la que toca menstruación y esta vez viene, por fin, de forma activa. Eso sospecho, y ojalá se cumpla. Sigo con la nueva pauta. Algo me dice que va a funcionar y tengo esperanza de mejorar mi calidad de vida. En cuanto a efectos secundarios. En lo que se refiere a la vida cotidiana, tengo serios problemas con la memoria, y la afasia nominal cada vez más frecuente: no encuentro las palabras, olvido demasiado, titubeo frecuentemente. También lo noto cuando escribo, aunque siempre se me dio mejor que hablar. Anoto todo lo que puedo, y aún así, olvido hasta el papel donde lo hago. La lectura, tema recurrente en esta página. Lo único que soy capaz de leer últimamente son los subtítulos de las películas, y con frecuencia he de ir atrás diez segundos porque me he perdido algo. Recientemente he tenido una conversación con una persona que atraviesa una depresión. Es unipolar, está empezando el tratamiento, tanto que no se sabe si es exógena o endógena. Los bipolares conocemos algo de eso, ¿no es cierto? Recordé a M. y su relato, artículo destacado en las FAQ: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/041601-depresion-unipolar-relatada-por-m..php Aunque lo nuestro suele ser endógeno. Estamos destinados a ciclar. Y nuestros psiquiatras, a estabilizarnos y prevenir futuras crisis. Ya ha amanecido. Me acabo de tomar las pastillas. Es mi tercer descafeinado, hora de dejar el brebaje ya, aunque acuso el madrugón (a las 5.30, sí). Empieza el día, y con él los retos cotidianos antaño normales pero que hace años tanto me cuestan: la ducha, el salir de casa. Un motivo para hacerlo, que no sea de fuerza mayor. Buenos días, lectores. *** Algunas especies de peces y otros bichos marinos son muy sabios, porque van a morir allá donde nacieron. Yo no voy a morir, a menos que el AVE tenga un accidente, claro, pero para allá que voy, a Barcelona, donde hoy es fiesta, San Juan, y todo el mundo anda con resaca tras la verbena de ayer, cuando no está de viaje porque pidieron el puente. Me verá el psiquiatra, iré a mi peluquería de siempre, veré a la familia, y esas cosas rutinarias de las "visitas técnicas" que llamo yo, porque hay quien diría vacaciones pero no es mi caso. Supongo que obtendré conexión desde alguna parte, y espero tener algo interesante sobre lo que hablar aquí. Saludos. *** Cielos, qué dos días han pasado, por fin se ha presentado el verano en plan salvaje y voy medio desmayada por los sofocos. Anochece a las 22 h. en estos días de máxima luz del año. Cuesta hacerse a la idea de que hay que recogerse cuando todavía es de día, pero si lo haces y a medianoche ya roncas, resulta que duermes tus buenas 8 horas, y hace un fresquito ideal ahora mismo. De toda la vida, que lo de la electricidad lo tenemos demasiado asumido, la gente ha dormido siguiendo el horario del sol. Se impone pues esta forma de vida, contraria a la costumbre madrileña de las terracitas, de las que paso, sintiéndolo mucho... es que ya no voy de cañas ni de cubatas. El horario de verano es bueno para no gastar luz, que ya resulta carísima, y además es bueno para la salud, al menos yo me siento bien. Si parezco una monja... es que me da igual. *** Levantarse más temprano que ayer no me satisface del todo, primero porque llamó alguien y ni siquiera pude coger el teléfono para ver quién era, aclaro que no tengo activado el contestador, así que... me quedo con el misterio. Parece que las pastillas no hayan dormido bien, tengo la cabeza hecha un bombo. Ayer hablé con unos amigos por la noche y luego me costó dormirme. Supongo que también influirán estos días nublados. Como vivo en un planeta sin calendario ni agenda aunque tengo tres, no recordaba que el miércoles tengo visita de Barcelona bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen. Una semanita de sus vacaciones en mi casa, menudo honor!!! Lista de tareas: limpiar de la A la L, ordenar de la A a la B... Si es que hay que ser realista, luego si se hace más pues mejor que mejor. . . . A los que buscan un foro: www.bipolarneuro.com *** Por primera vez, hablo con la estanquera más allá del pedido. Sobre los aditivos que le meten a las marcas más comunes de tabaco rubio. Me informa de que existen un par de marcas de tabaco más puro, sin aditivos. Decido probarlo. Me vende un paquete, "de esto no suelo tener, deberías hacerme el encargo". El precio: 3.20. Más caro que los 2.50 que consumo, pero la calidad se paga y también valen eso las marcas más "fisnas" (dime qué fumas, y te diré tu clase social). Me fumo uno al llegar a casa. Qué cosa más rara. El siguiente es uno de los de siempre. Uff, tiene sabores. Y esos aditivos son los que echaba de menos. Me doy cuenta de que no es la nicotina lo que me tiene enganchada, es algo más. Hoy empecé el día fumando tan solo ese tabaco nuevo. A ver si es posible librarme al menos del amoníaco y otros venenos que se añaden a esos cigarrillos que casi todos fumamos. Es un mono, me falta algo, estoy incluso fumando menos (bien, eso compensa lo del precio). Bajaré a encargar un cartón... . . . Me despierta una pesadilla. Una bruja en su gruta tras el cristal me está diciendo entre malvados jejes que sólo tiene dos paquetes para venderme hasta la semana que viene, no, nooo, nooooo me despierto, me visto y salgo hacia el estanco. No está la bruja, pero en efecto son cuatro las cajetillas a la venta. *** Para que yo huela algo, con el sentido casi completamente anulado por el tabaco, es que la cosa es gorda. Ayer cené pescado, bien no hay mucho misterio en ello: un día decidí obligarme a comerlo una vez por semana al menos y creo que lo hago cada dos, porque lo difícil es que me ponga a comer o cenar. Olía a pescado el salón, lavé la cazuela, pero persistía. Ya harta, eché ambientador... pero nada. Me fui a dormir. Hoy, con luz, resulta que me dejé el plato con la espina en la mesa. No te digo!!! *** Me entero por un foro de los que visito a veces. Llamo a I. para confirmarlo. Pero bueno, si sólo tendría que bajar a la calle... ... en pijama y bata, vale. Me levanté en el sofá de madrugada, por el dolor de espalda. Tomé calmantes y a la cama, me costó dormir pero a las 11 abrí un ojo y me dije: ha sido a pesar de todo la mejor noche en esta semana. Todavía ando atontada, y desorientada. El día será largo y me veo con fuerzas para llenarlo de algo que no sean MB. Miraré qué han programado para este San Isidro. Gracias por vuestros comentarios, al de betty en especial. En cuanto mejore, retomaré de nuevo el proyecto... del que nada he dicho todavía, lleva demasiado tiempo pendiente de todo. *** Si hay algo nocivo para mi salud, que no para mi espíritu, es que alguien se conecte justo a medianoche. Ya iba a cerrar, lo prometo, hacía mucho rato que me había tomado las pastillas y la descarga que esperaba había justo acabado. Qué tal te ha ido el día y esas cosas propias de amigos o matrimonios. Luego, cosas de geeks, que no falten. Y en un momento dado, plaf, mira qué quiero que veas, pincha aquí. Qué temazo, qué caña. Me pongo los auriculares. No la he acabado de oír, que ya tengo otro enlace. "Pero qué petarrrrdooooo", me río. ¿Petardo? No era mi intención :( Ummmm... petardo y calidad parecen antónimos. "El petardeo es alegría, es diversión, es color, es euforia", le respondo. Canciones de los 80 que ahora sobreviven de otra forma. Canciones menores, o hits de un mes. Maxisingles o caras B. ¿Quieres marcha? ¿Te ha gustado el último? Pues toma, toma, y toma más. Más retro, más revival. Hacía años que no oía una, de la otra ni había visto el vídeo... ooooh ahhhhh síiiiiiiiiii síiiimásssss. DJ con talento para el italo disco al otro lado de msn. Pero bueno, ¡¡si tengo unas ganas de bailar!! Cuando le pillo el truco, mando yo una, y nos enzarzamos en una guerra de vídeos. La velocidad en pasar enlaces y el ritmo suben hasta llegar a la reinas y reyes del "género". Así no hay quien duerma, pero ¡qué divertido! . . . P.D. Me deja de repente, "tengo que madrugar". Despierto en el sofá, eso quiere decir que yo tampoco aguanté más. *** Imagen: http://gustavolrmusic.blogspot.com/2007/07/dana-international-cinque-milla-remixes.html Me dijeron una vez que somos unos 150.000 los catalanes residentes en Madrid. Pocos, al parecer, en una ciudad de tres millones. Pero es que andamos un tanto escondidos. Quedo con [un catalán]. Entre semana, como la gente de aquí, que abarrota las terrazas. Salen a diario, estos madrileños. Allí no es lo mismo, salvo en algunos barrios. Nos hablamos en castellano: acordamos en que mejor pasar desapercibidos. Se nos puede mirar mal, sí. No podemos ir con un tatuaje en la frente en plan "Asturias, patria querida", pues a una sidrería hemos ido a parar, lo cual allí es más bien exótico. Aquí es posible que un taxista te haga bajar porque te oiga hablar en catalán. Allí lo es que alguien se empeñe en hablar catalán a quien no lo entiende. En todas partes hay estúpidos. La intolerancia es un gran problema en un país que se las da de moderno y multicultural, todo ello en la propaganda institucional. Los de a pie somos quienes debemos ejercerla. De inmediato se abordan temas que son tópicos, diferencias entre el aquí y allí y sus gentes, por lo que no voy a citarlos, pero ambos nos hemos encontrado con ellos en años de residencia, pocos, en la capital. Y también es bueno que se hable de política, porque allí se hace de forma cotidiana, y no para el "todos son iguales". Todos nuestros antepasados, aquí y allí, pasaron por la guerra, y a nosotros quizá se nos ha legado de forma más profunda en nuestra cultura el disfrutar de los derechos antaño perdidos. Y como buenos catalanes, hablamos de política, ale. Sin entrar en discusión partidista: se nota que no votamos lo mismo. ¿Ves el Polònia? Pues no, pero me han hablado mucho. Ya te pasaré la página web donde los cuelga TV3. D'acord. (Mira, el último gag: http://www.youtube.com/watch?v=LrJtUevEZDw) No hay agua con gas. Para mí, sin gas; él, resignado, una cerveza. "Cuando me ven pedir agua con gas, ya me preguntan si soy catalán". Unos champiñones para picar algo: los sirven en salsa, con algo parecido a tocino. Al final, él dice: pero bueno, ¿tanto cuesta hacerlos con ajo y perejil? Y me parto. Será mejor que quedemos allí, para comer una carne a la brasa y no un asado, con genuino all-i-oli, y no lo que aquí sirven como tal. Eso sí, aquí hacen una sepia muy buena, y me pregunto por qué no la pedimos. ¿Volveríamos? Nooooo. Nos gusta Madrid. . . . Escrito recuperado de la copia de seguridad del pasado 12/07. Comentario post-elecciones de ayer: (supongo que como catalana) no me gusta el bipartidismo, y prefiero no extenderme aquí en esta cuestión. P.D. Algo va mal en el reloj de Blogia, no es tan tarde. *** Hace un par de días que abro las ventanas y entra la primavera en casa. El olor del aire ha cambiado, y la luz, y los pajarillos vuelven a decirse sus cosas por las mañanas. Paseas y ves los comercios y peluquerías bastante faltos de clientela. Todavía estamos en "la cuesta", cómo se nota que todavía no tenemos excedentes para el consumismo. Este mes toca remontar. Esta tarde estaba animado el barrio de compras. Hace un par de días que voy al gimnasio. Pienso en lo poco que me he movido estos meses, en lo bien que va desentumecer este cuerpo que no aguanta más de cinco horas de actividad fuera de estos muros sin derrumbarse. Hacía días que no me duchaba, ay la ducha. He descubierto una nueva táctica: directamente a donde duele, y así el mayor obstáculo está salvado. Si me levanto y meto directamente la cabeza bajo el grifo, las cosas van bien. Ya no es tiempo de vestir gorros que tapen los pelos de punta, además. ¿Dije que no me he teñido el pelo y luzco mis canas, con las mechas que no se han diluido todavía? Lo del gimnasio es meditado, hacía tiempo que estaba tras del tema. Lo impulsivo de la decisión fue hacerlo en el que tengo más cerca de casa. La cuota, además, me hace equilibrar el presupuesto (menos ayuda doméstica). Razones para hacer deporte, para empezar, como hábito obligatorio para el bipolar, porque sí. Y si se tiene sobrepeso, es de agradecer. De sobras sé que los 15 ó 20 kilos que me sobran significarían más de un año de ejercicio, si conservo el estado de ánimo actual, depresivo pero no del todo malo, para ser constante y no abandonar. Lo que sí es malo es que si tengo un día bueno y activo, el siguiente debo descansar. Todavía me falta un ritmo constante porque el cuerpo no me aguanta el esfuerzo y la paradoja es que el día después, el ánimo también baja de golpe. El jueves salí del gimnasio muy activa, con muchas ganas de hacer cosas. Lo malo fue el bajón a las pocas horas, no podía moverme. La primavera es época de apareamiento por excelencia, pero mi gimnasio (vida social) es sólo para chicas. La primavera es inestable, una hipomanía estacional, un continuo subir y bajar. Quizá eso la haga hermosa. *** Imagen: http://www.meteored.com/ram/90/fotos-meteoprimavera-2007 Es divertido hacer psicotécnicos. Ahora te los ponen en programitas que empiezan por "Brain...". Anda que no los hice, en su día. Para cualquier puesto de trabajo. Para opositar. Hay un montón de libros que ayudan a agilizar nuestra mente, que sabe hacer los ejercicios o al menos la mayoría, pero a la que le falta agilidad. Es como hacer pasatiempos. Como no le he encontrado la gracia al sudoku, lo del brain training me va bien. Mariló me enseñó de qué iba el tema con su consola. Lo primero que le pedí es que apagase esa música horrible, bastante feos son los iconos del programa. Hay que ver, cuando era pequeña juegos como el "Memory" tenían diseños más bonitos. Por suerte no tengo que jugar con cromos de Pokemon. A lo que iba: en el test preliminar, he dado como edad mental 49 años. Tendré que perseverar hasta alcanzar mi edad real. Con el volumen silenciado, porque de lo contrario romperé las esperanzas de vida cerebral. Dos horas después: esto es un timo. ¿Ya tengo 47 años? ¡Anda ya! *** Me llaman. Que si estoy mal. Que menudo post he publicado. Mi respuesta es si estaba bien escrito, otra cosa no me importa. Y la charla va hacia donde debe, a otras partes. El día tiene muchos momentos más allá de la media hora que puedo estar redactando. Me esfuerzo en escribir sobre una emoción, que lo mismo proviene de un borrador. Sí es cierto que esta semana le he dado la vuelta al reloj de nuevo, y por eso no he escrito más. No quiero escribir por las noches, no me sienta bien. Intento que Internet no me engulla. Ya saben quienes me conocen que apenas me conecto a MSN, y si lo hago es por algo en concreto. Rara vez participo en tertulias. Otras cuestiones quedan entre mi psiquiatra y yo. Precisamente hoy hemos tenido una charla, y ha modificado alguna cosilla que tomo. . . . Si no hay noticias de Raúl, el hombre joven desaparecido (me informaré hoy si puede ser), subiré el post, al margen de lo que escriba ese día. Dos cosas para los lectores: - Reenvíen mails antiguos si no contesté, intentaré hacerlo. ¿Cuándo? ("Luego, para un bipolar, puede referirse al momento entre el ahora y el resto de mi vida") - No pongan su e-mail en el texto de los comentarios. Ya sé que estoy de mal humor. Pasa cuando no se duerme bien. Ale, ya me callo. *** Imagen: http://www.espacioblog.com/visual/post/2007/12/09/kyle-xy-2aa-temporada-ep-13 para comerme unas coles de bruselas!! Ni recuerdo cuándo compré esa conserva, nunca me gustaron pero un día hace tiempo las cocinó I, eso debió animarme. Lo de no tener paladar es una gran ventaja. ¿Salteadas con ajo? (Ay, el aceite de ajo de Henri!) para qué, por si acaso no me gustan les echo un buen chorro de tomate frito. ¡Qué cena más fácil! Y sin protestar. Ya lo he dicho alguna vez por aquí: cuando una tiene un trastorno bipolar, enfermar de cualquier otra cosa que no suponga demasiado peligro o tiempo para mejorar... es casi un alivio. ¿Depresión? ¿Dónde está eso? Yo sólo veo mocos, y el tabaco ahí como uno de los responsables. Hay que ver "el lado brillante de la vida": http://www.goear.com/listen.php?v=3105b2f Tu-tu-tu-tu-tu.... no estoy para silbar, ay qué tos. *** Se ha puesto el tiempo asqueroso, con lluvia. Hoy debería ser un buen día para recordarme que soy incapaz de dormir con la luz, ni la de la calle. Me he pasado media noche con un ojo abierto y sin poder levantarme para cerrar la persiana. Cosas de dormir pero no dormir a base de pastillas, porque sólo una de ellas "sirve" para dormir. Quería moverme y sólo acertaba, menos mal, a apresar un pañuelo para sacarme los mocos, de lo contrario estaría asfixiada. Voy a iniciar la campaña "papelitos adhesivos amarillos" para recordarme cosas que ya sé. Este año el catarro ha ido subiendo de categoría mientras pasaba la semana, y creo que hoy, por el festival de tos y mocos, se ha ganado las cinco estrellas. Si mis abuelas vivieran, se escandalizarían o echarían a reír al ver que ahora se vende caldo en brik como si fuese leche, con muchísimo éxito, y publicitado en TV como "el caldo de la abuela". Poco se acuerda la gente del caldo de verdad. Me he comprado un par de paquetes, y por suerte no tengo demasiado paladar para comparar eso con lo que yo misma cocino cuando estoy de humor. Entra bien porque está caliente, y punto. *** Imagen: proyecto de "La playa de Madrid". Se acaba de ir la pequeña tropa (tres somos multitud) a la que invité a cenar el tradicional pan con tomate y buenos embutidos. Mañana (hoy) me meten en un coche "de fumadores" y pasaremos el fin de semana en una población de la costa del Maresme. Todavía hay tiempo para decir que no, pero se intuye que no me dejarán escapar tan fácilmente. Espero no dormir más de diez horas esta noche. Ayer me puse nerviosa, no concilié el sueño, y ahora la cabeza me baila con cinco horas de vida social en mi propia casa, pues allá donde acampe, en este verano ya nómada, por salud mental es mi casa. Además, con mi madre, bien. Mi psiquiatra me ha ajustado las dosis del cóctel. A esperar unos días... aquí. No me muevo sin tenerlo claro. *** Tras la ingesta de algo de comida, y con la prisa en el cuerpo que me estaba contagiando mi madre "tengo que irme me esperan tengo trabajo", reaccioné a la desesperada. Me vestí de forma exprés, lo metí todo en el bolso (no fuera a dejarme algo, no cuando salgo del barrio), y me largué. A la pelu. Con un par, que los necesito para oler y soportar el tinte en el coco, por no hablar de la cháchara de los peluqueros. El móvil echaba humo entre Kidam y S., a ver dónde y cuando... un más o menos a las 19.30 resultó bastante exacto y nos encontramos exactamente en Paseo San Juan esquina Provenza. Ansiosos por contárnoslo todo, buscamos un bar. Tuvimos suerte: una vez sentados, empezó a llover con la mala leche habitual en Bcn. Blablablablablabla. Cerró el sitio, y salimos a la lluvia (llevaba paraguas)... hasta encontrar un restaurante chino, donde cenamos a lo grande. Más blablablablabla: la de cosas y novedades, desde mayo. Llegué a casa de mi madre hecha polvo, pasadas las 23 h. Al despedirnos, ya se me fundían las neuronas y me podía el cansancio. He dormido 12 horas. Mañana es fiesta en todo el país, que para eso es el día de la Hispanidad, y no recuerdo exactamente con quién he quedado. Me suena que con mi hermano (y familia) y con tres amigos. De ser así, acabaré aniquilada otra vez. Espero noticias de mi psiquiatra. Y lo que daría por un teclado decente que no me haga barbaridades. Me ha quedado bien el peinado. Pero no se me pueden hacer fotos: sigo haciendo mala cara. *** "Astupendu" es cómo se pronuncia en catalán "estupendo", la misma palabra que en castellano por préstamo lingüístico. Cuando lo oí en el vagón, siempre alguien con el móvil... me dije "aideumeu" (ay diomio). El tren era una "astupenda" entrada a esta tierra, la que me vio nacer, y a la que vengo a cumplir los 40 años biológicos. Me siento un poco salmón. Es cierto que un círculo parece cerrarse en mi vida. De la depresión, pues no sé. El episodio se exacerbó y ahora supongo que estoy saliendo, poco a poco. Por eso también estoy aquí. No "aquí, en Madrid": en Barcelona. Y conectada gracias a un amable vecino. *** El cielo comprendió tanto a Henri que cayó una tormenta de mil demonios. El antidepresivo está actuando: salió esa tarde, y no pudo volver hasta que no amainó la cosa. Henri tiene una casa preciosa. El único problema es que una mitad se halla sobre una escalera. Es cierto que va bien porque al menos, si estás encerrado, ese ejercicio haces (empiezo a notar cierta tonificación en las piernas), pero me asusta bastante la cosa cuando estoy drogadilla o mareada. Qué lento es todo, para mí la mejoría es tan paulatina. Arrastro material histórico, por ejemplo: todavía no "sé" comer al mediodía. Otra cosa que perdí cuando dejé de trabajar, supongo. Mi madre recordará sin duda cuántas veces dejé el plato a medias. No, mi hora de comer es hacia las 17 h, mal hábito del que mi psiquiatra está al corriente. Henri por el contrario es muy puntual. Está cocinando, he asomado y parece delicioso, pero es esa sensación tan asquerosa del "no me veo", "no va conmigo". Espero que comer acompañada me ayude. He pensado que un zumo de tomate me abriría el estómago. Hemos estado de limpieza. Denota más pilas, necesidad (que no ganas, no confundir) de actividad por parte de ambos. Pero confieso que me desborda esta casa, comparada con mi mini-apartamento. Más espacio sería bien recibido, pero no podría con un lumbago diario sólo por pasar la escoba. Lo bueno es que ninguno tiene prisa. Lo bueno es que somos conscientes de nuestras limitaciones, y la ansiedad es la primera no bienvenida que se presenta por ambos lados. . . . Enla cocina, hacia las 13h: Henri: mírala ella, que viene con el cenicero con DOS colillas a vaciarlo. Blue: mira, no me hagas recordarte lo tuyo con la escoba. Cada uno con sus manías. Nos reímos. Debería tomar nota de más diálogos hilarantes. . . . Este ordenador no duerme. Descarga películas y series de TV. Hemos pasado muchas horas viendo esos discos. Cerca de mí anda mi libreta multiuso: escribo notas personales, escribo algún borrador para colgar aquí, y ahora hay un montón de páginas con anotaciones sobre todas las gestiones telefónicas de estos días de secretaria. En estos momentos, se está planificando el día de hoy. Joder. Me llama a comer. Qué sensación tan extraña. . . . Eran las 16h. para mí, una hora pronto, pero para él, muy tarde: le ha sentado fatal, la comida. Al paso que vamos, casi que el planning de hoy será nulo en favor del de mañana, pues hay mucho quehacer en la city. Necesito sentirme arropada: le pido un albornoz. En la planta baja, un sofá con chaise longue y almohadas también nos arropa en nuestras sesiones de cine. Pero el pasado 11 de septiembre, Diada en Catalunya, pusimos TV3 (desde aquí llega señal por tdt). Emitían el concierto de despedida de Lluís Llach. http://www.goear.com/listen.php?v=72bf533 (alternativo): http://www.goear.com/listen.php?v=9fdbcb3 (alternativo): http://www.goear.com/listen.php?v=681f264 . . . Llorando como magdalenas al terminar esta canción, ambos dimos el concierto por acabado. Demasiado sentimiento como para seguir: esa canción es sobredosis. Sentimos necesidad de estar solos sin decírnoslo, y creo que acabamos cada uno en un piso, con sus pensamientos y emociones. "Que yoooooo", aaay, ese jooooo cómo duele en el alma, en directo se te pone la carne de gallina aunque estés en el salón y no en el auditorio. Mientras escribía este post, me asaltó la canción de nuevo. No recordaba habérsela "adjudicado" a nadie, a ningún amante ni persona... ... porque guardo recuerdos emocionales de canciones o películas a fuego, de forma que recuerdo dónde fue y con quién estaba.... ... "Amor particular" ahora sí tiene un tiempo, lugar y alguien a quien recordar: el dúplex, Henri, Diada 2007. AMOR PARTICULAR . . . Anda, ahora me entero de que tiene una versión con el Josep Carreras. Se puede escuchar en http://www.youtube.com/watch?v=I2_sCcJeHx4 Por favor, escuchad la original. Porque es la banda sonora de este post. P.D. Aparece Henri por la escalera: "mírala, ya decía yo que o estaba escribiendo, o me la encontraría enroscada en la cama". *** Lunes ¿Qué aconteció? La sobremesa con los invitados se alargó hasta la medianoche. Difícil, escapar de eso cuando se es anfitrión, pero conseguimos llegar a la cama sobre la una y media. Luego me di cuenta de que nos habíamos librado de ellos por el procedimiento que usan los padres con los peques: dejarles viendo una película. Hoy nos hemos despertado con una especie de resaca, de las fuertes, pero no de alcohol. De cansancio, y de pastillas pautadas. Abrí los ojos hacia las doce del mediodía con una tostada de impresión, pero lo que no he contado es que me dio un pequeño insomnio hasta las cuatro y media. Estoy leyendo un best-seller, género que no me gusta pero va bien para estas noches tontas. Hay que aprovechar el momento. Si los ojos caen, hay que dormir ahí. Si uno tiene ganas de llorar, y reprime ese momento, tampoco lo conseguirá. A veces, es mejor para el ánimo el buen llorar que el buen dormir. Esta madrugada, tres búhos tomábamos una infusión en una animada tertulia que tenía lugar con todo el vecindario en silencio. Una se siente culpable en cierto modo: si trabajase, estaría en la cama o porque sí o porque también. Uno reconocía que el bajón le llegaba a eso de las 21 h. “y si no me duermo entonces, malo”. El otro, a las 23 h. Creo que mi punto está entre las 00.30 y la 01.30, pero ya no me atrevo a afirmar nada al respecto. Martes Blue: ésta la apunto y la cuelgo, para que no se nos olvide. Dos bipolares perfeccionistas hasta decir basta. Pero claro, la vida no es perfecta, lástima porque no podemos prever los daños. Es que sentir el daño a lo judeocristiano es muy fuerte por lo destructivo: puede anularte. En el otro sentido: ¿perdonarte el daño que has hecho? De vez en cuando sigues en ello. Pero ay, qué pasa cuando nos lo hacen y destrozan la membrana que nos protege de nuestra hipersensibilidad. Que... menos mal que tenemos una mano cerca. La vida nos hace daño, pero quedarse en casa definitivamente no es vida. Sentir cómo te atraviesa el alma la brisa de una playa no contaminada, de noche, sí es vida. Cuando el sol no hace daño, y consigo no comparar los colores del cielo sobre el mar y sobre Madrid. *** Esto sí que no estaba previsto, de forma que nunca tuve miedo al fenómeno. ¡Estoy diciendo mis primeros laísmos! Pocos, pero me atacan a la estima castellanoparlante que no es perfecta, pues soy leísta. De momento, me los pillo yo misma y mecagoenLa. Hay quien se ríe, sin acritud. Esto de la inmersión tiene sus peligros. *** La verdad es que toda esa fruta y verdura le están sentando bien a mi cuerpo. Esta noche decidí cenar un gazpacho frío. Había comprado un brick de la variedad "suave" pues nunca fue plato de mi agrado. Pues no, me equivoqué y no lo he notado hasta que no he dado el primer sorbo. El resto, para dentro ha ido, que peor es el vodka. Pero qué sudores me han entrado con los pimientos. Agua de Vichy, para todos los males que no sean de amores. *** Sin foto: imaginad el vaso de gazpacho vacío. Pero qué paz. Creo que empiezo a ser yo de nuevo: 8 horas de buen sueño. Y tras vítores, petardos, y sonido de cláxones, creo que la liga de fútbol ha terminado. . . . Al día siguiente: De nuevo buen sueño. Los madrilistas están de muy buen humor. Quizá ellos son los que han conseguido que hoy luzca un magnífico día de primavera con ese azul en el cielo. Ya les gustaría una playa para celebrarlo, pero ahí se la pinto. Quiero quiero quiero... no demasiadas cosas. Ducharme, vestirme, y salir a la calle pero unas cuantas horas, de paseo por la ciudad. Es un buen deseo: no estoy habituada. Ahora, poco a poco y buena letra. Todavía necesito ayuda para según qué tareas, pero ya me levanto de la silla sin preguntarme dónde iba, qué iba a hacer. No estuve dos, sino cuatro semanas con la pastilla Z. Siento que de nuevo he sobrevivido a los avatares de la enfermedad, y por ello me siento fuerte y victoriosa. Pero además, que vuelvo a vivir. Y que bien pensado este año, de aburrido no tiene nada. *** 23 de mayo: en tránsito Me equivoqué de tren al pedir el billete, pero da igual, aquí estoy. En tránsito de nuevo, después de 12 días, a mi casa, en Madrid. Qué pesada soy al repetir eso, pero al final mi gente lo va entendiendo. Hemos quedado el próximo mes de mayo. Estaría bien tener alguna tradición, ahora que nuestras vidas están separadas por la distancia. Suena: I'm on fire (Bruce Springsteen) Escrito en el tren. . . . 24 de mayo: fin de trayecto Me salió algo mal el truco de la pastilla para dormir. Drogada estaba, sí, pero me la jugó la cabrona: me dio un hambre de esas de arrastrarme a la cafetería a por un bocadillo. Un plato de pasta hubiese comido, y ¡lo ofrecían! (pensé: como en casa). Que la peli fuese mala ayudó sobremanera a que desconectase de este mundo. Desperté mientras entrábamos suavemente en la estación de Atocha, con la locución bienvenidos... no olviden sus efectos personales. Atontada, llamé a mis padres: sí, sí, he llegado bien. Han caído tormentas en Madrid, de las históricas. Y sigue... collons, com plou (cojones, cómo llueve) Qué buen tiempo ha hecho estos días en Barna. Ecos me invaden, de olores, colores, sabores... Recuerdos que ahora, al ver las fotografías, sé que perdurarán en el lado positivo del cerebro, esté donde esté. Fin de trayecto, vuelta a la vida "normal": compra, deshacer maletas. No sé dónde meter tanto papel y libro, para variar. Suena: One night in Bangkok (Murray Head). Me mantiene despierta esa versión larga de 5 min. Escrito al volver del supermercado. La hora de Blogia sigue sin acertar: estamos con la puesta de sol, y algo se ve a pesar de las nubes. *** Foto: estación de Francia de Barcelona. En el tren, de nuevo con mi mejor amigo no humano, el que me soporta cada día a cualquier hora: mi portátil. No soy la rara, de hecho me incoporé tarde al club del "mira qué tengo para entretenerme". Música, un par de documentales, algún libro incluso, o una hoja electrónica en blanco para escribir. Pero me ha dejado flipada que el móvil funcione como módem. Nunca imaginé que tendría Internet en un tren. Estoy cansada, y era lo que quería. Antes no me estresaba viajar, al contrario, era emocionante y me pasaba medio trayecto en la cafetería, hablando con otros viajeros solitarios, extraños compañeros de viaje que a veces compartían confidencias. Ahora no, no se puede fumar ni en la cafetería, ya no es lo mismo y intento permanecer relajada, ojalá pudiese dormir y despertarme allí, en brazos de mi madre que me vendrá a buscar a la estación. Los jóvenes del vagón (menudo alboroto, me recuerdan a mí misma en tiempos) no van a poder con lo que me he chutado para dormir. Mi compañero de asiento es admirable: pretende leer un ensayo. . . . Pero acabo de despertar cerca del aeropuerto de Bcn al lado de un joven licenciado universitario que me habla de vd. Me dice que le gusta Brahms. Le debo parecer una hortera, con Strauss. Yo le tuteo pero él no cambia su habla, sólo al catalán. Concluyo que los jóvenes saben quién es viejo, lo aparente más o menos o no, al margen de la cortesía. Los niños saben quién es adulto de entre los jóvenes, también. Espero que la infancia siga hablando de vd. a esos adultos. Estoy aturdida. Esto de despertarse a las 21.30 de una larga siesta química... queda un cuarto de hora todavía, y voy a fumar medio cigarrito clandestino al baño. Ja sóc aquí. Después de cinco meses. *** Escrito en el vagón número 3 del Alaris Madrid-Barcelona. Imagen: logo del programa de sátira política Polònia de la TV autonómica catalana (TV3). Mail reporte a Madrid: Ya tengo los 40 Catalunya: domingo 11.49. En plena tostada pastillera. Noto la resaca por todas partes, no sabía que tener pensamientos impuros con Jean Reno sería parte del paquete-factura matinal. También cuenta que me puse a ver el Polònia que compré tras postear y de nuevo me partía de risa, y además ya drogada. El mejor sketch: Maragall y Montilla (PSC) ya retirados, en la residencia de ancianos: el uno con la memoria a ratos, el otro con la mueca de serio-parao ya enquistada, y les visita el Mas (CiU) con el tic de ponerse laca y la historia de que por fin han conseguido que llegue el AVE, gracias a los patrocinadores: su trazado incluye un parque temático y un almacén de muebles. Llega un celador y se lo lleva... al ala psiquiátrica de donde había escapado: "¿pero no ven que está convencido de que las obras del AVE terminaron?" Desde luego, en plena campaña electoral las promesas incluyen cambios en esa vía férrea de alta velocidad. A estas alturas. Qué país, Catalunya y España van no sé si mal del todo, pero sí a trancas y barrancas. Tras años de numerus clausus en las facultades de medicina, oh, ahora no tenemos médicos y escasean especialistas en los hospitales, pero qué falta de (pre)visión. A saber con qué o quién van a llenar los nuevos hospitales de la Comunidad de Madrid. El otro día retuve el dato trágico-cómico de que en el índice de suicidios entre los médicos, el ránking se lo llevan: 1) anestesistas, 2) psiquiatras. A estas alturas, Barcelona es un parque temático para turistas. Todavía no es verano y los autobuses turísticos van de dos en dos. No soporto a los guiris, y esta ciudad, ahora que donde había una fábrica se está levantando vivienda, algún lugar verde, y varios hoteles, vive de esos ingresos. Sol, playa, alcohol y tabaco a precios para ellos razonables, y por supuesto Gaudí. Hay turismo de varios tipos, desde el de lujo hasta el low cost, pero me da igual: el barrio gótico es de todo menos el lugar tranquilo que recuerdo. Si quieres hacer feliz a un madrileño, llévale allí. Les encantan "las piedras", en segundo lugar: la playa manda. Por eso la prefiero de noche: ahora mismo, estará a rabiar de lugareños y guiris. Además, no puedo tomar el sol. Llevo todo el año factor 50 en el rostro, y me cubro el resto del cuerpo. Me miran porque voy cubierta, y porque el resto se ve blanco. Hace años ya, y ya me la repampinfla. A Jamaika tampoco le gusta el sol, recuerdo. Traje tres gafas de sol para escoger, para vestirme ante el sol, y para disfrazar estos ojos raros por las pastillas ante mis semejantes. Al final tendré más gafas de sol que bragas. Me hacen la misma falta, eso y un poco de factor 50 en la cara y el bolso, en plan retocarse el maquilllaje. Típico domingo en el que escribo por la mañana, porque otra cosa no puedo hacer: atontada, torpe, lo de siempre. La diferencia con Madrid es que entra brisa del mar. Madre compró las tazas, digo... el periódico. Antes, era tiempo de dar un paseo por las Ramblas, eso antes del turismo masivo. Ahora, tampoco te libras de la multitud en la playa, pero es otra historia, parece que haya más sitio para todos. Pero hoy no: es hora de vestirme para asistir al cumpleaños. Pero qué tranquila me quedé tras dimitir de la Comissió de Festes. Y no tengo billete de vuelta, a estas alturas, cosa que me escandaliza. No sé cuándo volveré a venir a Barcelona, y reparo en me quedan tareas pendientes aquí, por ejemplo las que ahora mismo no puedo realizar. Por eso ahora dudo en alargar mi estancia al menos un día. Pero no demasiado: empiezo a dormir menos de ocho horas. No es peligro de subida para mí, porque recobro lo no dormido durante el día, pero no con siesta normal sino con desconexión cerebral, sin duda molesta para los que me rodean, porque yo ya estoy acostumbrada a quedar mal conmigo misma. *** Como escribí ayer, para mí es un día más, como un domingo con los comercios cerrados. Lo que tienen de raro los días de puente, o vacacionales, es que el espécimen single, si se ha quedado atrapado en la ciudad, ataca. Gente en la que no piensas, de repente te llama. La soledad aparece cuando tu casa está vacía, las calles también. Qué triste, acabas de cobrar y no tienes con quién gastarte la pasta tomando unas cañas. Quizá no te apetezca una cita, pero nadie te quita media hora al teléfono. Eso, y el chat, entretiene por lo menos. El single abandonado intenta llenar la Compañía así, de forma genérica, a toda costa. He hablado ya con dos amigos. Con el primero, ha sido espectacular: recién levantada, apenas podía terminar una frase sin el "oye, ¿qué te estaba diciendo?" "Rebobina por favor, ¿de qué hablábamos?"Divertido, si te conocen y saben que estás drogada con los efectos secundarios. Es el día del trabajo, y sigo limpiando, no sea que se me pase la buena racha. Me pongo un "House Classics" que es un verdadero coñazo. Hay que estar en otra onda para disfrutarlo. Como le dijeron a un amigo, con esta música, o: 1. Te gusta, 2. Vas drogado, 3. Vas borracho. A mí me gusta, sin drogas, pero ahora me carga. Cambio a hard rock. Acabaré con los nocturnos, fijo. Me voy a obligar a escuchar música, es lo único que tengo claro. Contesto a uno de los lectores. Le digo algo así como: Cantar es bueno, es alegría. Lo malo del tema bipolar es que ya ni dejan a uno que cante, le dan una pastilla para que se calle. Quiero decir que no todo es un síntoma. Quizá mañana no te apetezca la música. Quizá sea parte de mi declaración de principios. Trabajo en lo mío: un poco de marujeo, otro de contestar corros, escribir algo, un poco de vida social telefónica (necesaria para funcionar y no caer en el ti mismo), algo de agua y jabón, y si hay mucho valor, vérmelas con la lejía o la plancha. Quizá acabe saliendo esta tarde, quién sabe, aunque salir a la calle sigue siendo uno de mis trabajos, y el más costoso. Ver películas sigue siendo una opción, estos días. Que me cuenten cuentos. *** Lo malo de los ordenadores es que tienen muchos cables. Al final, entorno al enchufe se forma esa amalgama que tiende a enmarañarse y a retener todo el polvo posible. A mi madre la tenía de los nervios eso cuando vivía con ella. A mí pues me parecía de lo más natural, aunque resultara un verdadero coñazo arreglar el tema. En mi casa ahora sucede lo mismo. Un mueble auxiliar tapa el desaguisado. Pues esta semana me decidí a enrollar cables y a limpiar el rincón como es debido, no con un plumero. Vengaaa a sacar trapos, ya puestos. Como acaban negros, más de nicotina que de otra cosa (qué asco da), luego hay que meterlos en lejía. Ayyy ese olor es tan desagradable que la operación, muy sencilla, lo admito, tiene la frecuencia aproximada de la limpieza del otro rincón. Lo bueno del tema es que esta vez me he puesto música, de los 60 y 70. Y que cuando se ha puesto a llover, todavía no había limpiado los cristales por fuera. Bueno, me esperan los guantes. Objetivo: dejar la casa decente "por si ha de venir el médico", que decía la familia. Y hacerlo un viernes, ya que puedo, que el sábado está para salir. . . . P.D. Ayer no subí el post, me despisté porque me lié con el desengrasante. *** Una agorafóbica sale de su morada de persianas bajadas a buscar de nuevo ese sol poniente a eso de las siete. Se protege de la multitud con gafas a modo de antifaz, se ha cubierto el rostro con factor cincuenta, y tapa su figura con un abrigo negro hasta los pies. Si además lleva un corte de pelo pensado para ir despeinada, ya tenemos a la loca de lavapiés dando guerra por el centro. Me siento muy insegura a pesar de las máscaras. A veinte grados, demasiado abrigada, pero sé que sudo por ansiedad, y sigo adelante, haz un esfuerzo porque valdrá la pena. Mierda de fobias. Hago fotos con el móvil. Lo que faltaba para que la opción b sea la de que te tomen por guiri. Y un imbécil me hace una. No estaba prevista compañía, pero J. me llama "por favor sácame de la oficina yaaa"; para ello, debo tomar el metro - no pasa nada, señores- cuando el podómetro marca tres km. Ya decía yo que la cosa había ido bien: cuatro minutos en un andén que no llegará a los cinco m., y algo más tarde, diez minutos el vagón parado sin luz, a una estación del destino (si lo sé, me bajo). Resisto, como cuando nos quedamos encerradas N. y yo en el ascensor... jaja. Es irónico que te deje indiferente eso y que cualquier otra gilipollez te provoque un ataque de pánico. Pero todo tiene su truco: quizá a medio km. de casa me tomé el extra de ansiolítico. Ni se sabe cómo, acabamos en el templo de Debod. Ya es de noche, y una foto, no la que hubiese querido, vale algo la pena. Llego a casa a la hora de las cenicientas, pero me da un insomnio de narices, tanto se alarga que decido tomar las pastillas de la mañana, pero me levanto seis horas después de muy buen humor. El sol carga las pilas... P.D. Esperando a las 19 h otra vez, con la esperanza de que asome el coraje para salir. *** Arriba todavía charlan animadamente mis vecinos con sus invitados. Qué recuerdos, yo también solía hacerlo de vez en cuando, pero las cosas son diferentes y aquí en Madrid también. A medianoche todavía no me había dado cuenta de que era hora de apagar las luces, yo estaba bien (mejor de ánimos, más activa, lo de siempre) y he decidido que quiero que me cuenten una buena historia. Hoy, en la televisión, pues no. Ayer lo intenté pero me quedé dormida en el sofá y no recuerdo más allá del primer cuarto de hora de la película. Me he tomado las pastillas, y voy a empezar a ver una película que me regalaron. Si me quedo en el sofá, mala suerte, pero al menos me estarán contando una historia, que necesito para acabar el día. Que tenga inicio y final, cosa que un libro ahora mismo no puede ofrecerme porque debería empezar uno que acompañe al de relatos que lleva ahí pocos meses pero demasiado tiempo para lo que "debería ser normal". Pienso en las calles del centro de la ciudad, en todo el mundo que está intentando divertirse, y yo en casa, pero no lo lamento... estoy bien sola. Mi elección es una película de 2004. Tengo tal agujero de esa época, por haber estado tan mala, que la estoy disfrutando a posteriori. La fiesta sigue arriba... :) ... Bis No me enteré de la marcha de los invitados de arriba. Vi la película, una comedia romántica gay. No recuerdo bien cómo acaba, esto es normal y afecta también a la lectura de noche. Me había re-cenado una ensalada a las 01.30, pero seguí comiendo. Me he despertado en el sofá a las 8.30 por culpa de sueños sin sentido que empezaban a convertirse en pesadillas. Sin energía, a pesar de haber desayunado. No he dormido ocho horas, pero ayer a medianoche era impensable meterse en la cama con éxito. *** Tropecientosmil puntos bien pagados en forma de tráfico de dos años o más me permiten un jugoso descuento para un terminal de móvil. El pobre que me compré en plan urgencias cuando se me cayó uno en el agua de fregar ya estaba chocheando. Ahora tengo un trasto que no pesa más pero uy, con cámara, radio, y nosecuantascosas que no voy a usar. El bluetooth ya está estrenado, E. me ayudó a activarlo e intercambiamos archivos antes de marcharse. A él le hice la primera foto. Ahora tengo en qué entretenerme: configurar un cacharro nuevo sin mirar demasiado el libro de instrucciones puede ser divertido o desquiciarte. Le he dicho que NO a algo que por supuesto, debía ser SI. Muy típico en mí, nunca aprenderé que a efectos de trastos y desarrollos tecnológicos has de decir siempre I agree aunque no lo tengas claro. Extrapolable a demasiados aspectos de la vida. *** Es posible que... *** Qué bien se me da cancelar las cosas. Posponerlas. Años de práctica. O indisposición declarada, o anticipación a lo que ya sé, que no seré capaz de ir al centro a hacer una gestión o de presentarme en el médico. Pánico antes de. Y si lo hago, una de dos: o no pasa nada y mis temores eran infundados, o sí lo eran, y me quedo tiesa en plena calle. No sé cuándo podré llevar agenda. *** Con el tiempo, resulta que mi Beatle favorito ha llegado a ser George Harrison (cómo cambiamos) y con él empieza este día, el reproductor lo escogió al azar. Me he levantado bien, no para variar sino para destacar por lo insólito. Ocho horas de sueño de calidad. Y eso que ayer me quedé viendo una película hasta muy tarde. Salir... pues sí, hace un día espléndido, realmente es primavera en Madrid y no sé qué ha pasado con el frío, ¿duró dos semanas, a días sueltos, estos meses? Si en Levante la gente está en la playa del calor que hace, no sé dónde nos esconderemos todos este verano. Al menos, los vecinos del barrio todavía no van en camiseta. Esta semana me ronda la idea de que no he pasado por Barcelona hace meses y...... (espera, teléfono) Hay días en los que nadie se acuerda de ti ni por mail, y hoy llueven las llamadas del cómo estás y para planes, pero claro, es domingo y día de quedar con los amigos. Ya me han invitado a comer y el plato es cocido, de ahí que hablase del tiempo. Las especialidades de la cocina castellana suelen consistir en platos muy potentes para asimilar el frío. Hoy o como "una tapa", faig un tastet, o me espera una digestión muy pesada. Los comensales obligarán a abrir las alas de la mesa... mucha vida social, a veces me satura tanta gente. A los tres cuartos de hora de la toma de la mañana, mientras escribo esto, se me van cerrando los ojos y si leo, este discurso no parece tener sentido (lo tenía cuando lo empecé). Esto también es normal, se me van las ideas. Ya decía yo que no atinaba a liarme un cigarrillo, así que abro una cajetilla. No he hablado del aumento de precio de tabaco este año: un cigarrillo de rubio vale ya unas 20 pesetas antiguas o más. Y yo fumo muuucho aunque he bajado algo el consumo últimamente. Y me pongo las gafas, para pantallas y vista cansada, nunca me acuerdo de ellas. Y cambio el PC de lugar en la mesa hacia el "de verano". Lo del tiempo no es coña, no: un moscardón amenaza con colarse en casa. Tenía pendientes un par de gestiones y las he solucionado (a la par que escribía y pasaba la escoba), qué bien que Internet no cierra los domingos. Entre una cosa y otra, qué fastidio buscar fotos para los posts, han pasado unas dos horas. Ale, a pasear, que hay que quemar calorías antes de la comida. Primero me espera guardar el abrigo y a ver qué te pones en este extraño entretiempo, que ayer sudé con la gabardina. Tendré que ir erguida y controlando que camino en línea recta. Me pondré unas gafas de sol porque soy fotosensible y además debo disimular estos ojos que a muchos les parecen de sueño; yo bien sé que ese tenerlos medio cerrados es "de pastillas". Mucha gente alucina porque en ese estado, soy capaz de vérmelas con el ordenador. Si es de las pocas cosas que puedo hacer, suerte tengo pero es una faceta que consideran extraña en mí. Esto viene a que he descubierto algo y son buenas noticias para los lectores y para Blue, blogger: por fin he conseguido ajustar navegador y firewall para mejorar la edición de los posts y poder, por ejemplo, insertar bien los enlaces (se acabó el corta-pega) para que se abran en una nueva ventana de vuestros navegadores, de forma que me espera un trabajillo extra: ir corrigiendo posts antiguos, otorgando prioridad a los de este año. *** (Mensaje dejado en una ventana de msn) Sí, Asmel, ya voy, gracias amiga. *** - no nos conviene salir por la noche Esto no se lo digo a cualquiera sino a gente que aprecio, tal y como me hablan también a mí, pues me hablaron y siguen haciéndolo, con sabiduría, para que no equivoque mis pasos. Publico mis líneas y no las correspondientes a mis contertulios, por respeto a su privacidad. No quiero olvidar lo que le digo a mis amigos en confianza, no sea que luego desoiga, ha sucedido ya, mi propia experiencia. Debo decir que este fue un momento serio, y el resto del chat muy divertido... precisamente esas son las cosas que no suelo publicar. Lo guardaré en mi memoria como un chute de buen rollo, cosas que pasan cuando te reúnes con amigos que están a 400 o 600 km. En cualquier lugar puedes oler y escuchar la playa cuando eres del Mediterráneo. En un conjunto de líneas de colores resulta que se reúnen amigos que no se ven hace meses en persona pero sigue habiendo calor y cariño, y escuchas sus risas porque son, al igual que sus lamentos, parte de ti ya, aunque lo que estés viendo sea un icono feo. *** Decido coger el toro por los cuernos, no hay más remedio cuando llevas dos dolores de muelas en pocos días, y pido cita, esta vez no para anularla sino que me presento en la típica clínica dental. Ah sí, ese formulario con todas tus enfermedades y qué tomas. Escribo que tomo antidepresivos y neurolépticos, me dejo lo del estabilizador de ánimo por parecerme una mariconada el nombrecito y tengo prisa por que me examinen. Al final de la fotocopia : ¿Tiene Vd. alguna enfermedad que no haya mencionado en las preguntas anteriores? Y por si no había quedado claro que soy carne de psiquiatra, en mayúsculas: TRASTORNO BIPOLAR. Me hace mucha gracia, así me lo tomo mientras insisto en lo que como clienta deseo, que me expliquen las cosas como a una cría. Les compadezco, no agradezco su atención. *** P.D. Al parecer no se puede colgar comentarios, espero que sea temporal. A lo de siempre. Al PC que se cabrea conmigo y se declara muerto recién empezado el año. Al despiste de haber estado escribiendo varios posts en folios desde la avería y ahora habérmelos dejado porque no salí de casa con la intención de conectarme. ¿Cómo puedo concentarme y escribir algo decente con el sonido de la radio, esa publicidad que repite rebajas-rebajas-ya son rebajas en- rebajas-rebajas? Estoy hasta las narices del cyber. Necesito silencio para escribir. Una de las novedades: un nuevo cuaderno de rutinas y bipolaridades. Me está centrando en la consecución de objetivos concretos, una vez identifiqué áreas concretas y conseguí desmenuzar uno a uno, digamos para llevarlo al absurdo, los gestos necesarios para fregar un plato: alzar la mano hacia el jabón, la otra hacia el estropajo salvauñas... y ya es la leche ponerle hora a todo eso en el cuaderno. Ya contaré mejor en qué consiste. Estoy entretenida y ocupada, mientras no consigo un PC. Qué manía tienen de dejarme tirada por estas fechas, tengo dos averías al año de promedio. Prometo prometerme llevar mis posts escritos mañana si no se rompe nada y transcribir algo serio si el lugar me inspira confianza para concentrarme. La verdad es que el descanso del blog me ha resultado muy reparador, pero también reconozco que me gusta volver y encontrarme con esta vieja conocida, esta web que me ha sorprendido en una pantalla distinta a la que uso, y después de tantos días, la contraseña estaba oxidada. Me siento bien. Poco a poco, conexión, contestar correos... *** Os deseo Feliz Navidad http://www.youtube.com/watch?v=E3_33bbmbho y que disfrutéis estas fiestas. Yo me tomo unos días de vacaciones del blog. Siyusun o nos vemos pronto. *** Ayer anduve tirada por culpa de la ansiedad. Tomé la decisión que más me duele: a las 22 a la cama. Es la mejor, pues hoy estoy bien, me levanté antes de las 7, y me voy a pasear. Adeuuuu *** 1. En bañera, o en plato de ducha. La bañera ofrece una ventaja: mientras me pienso si me meto o no, dejo de pensar en que hace frío. 2. Sola, o acompañada. Realmente, es más divertido acompañada. Y muy útil, te rascan la espalda. Y no hay más remedio, cuando te has fracturado algo. 3. Con o sin pelo. Esta sí duele. La ducha ordinaria se resiste un poco, pero cuando hay que lavarse la melena, oh cielos, te encuentras mucho ADN luego en el sumidero. 4. Sin o por cojones. Sin, no lo haces. Por cojones, como que sí. 5. (Con pelo, bis) Con o sin turbante. Sin, es ir a por el secador de inmediato. Con, es despistar esa odiosa tarea unos minutos. 6. Con o sin prisas. He quedado y tengo que salir a toda lecheeeee de casa. Esto me gusta, en el fondo: es como cuando trabajaba y no me hacía pajas mentajes sobre el tema. Hasta yo me digo que soy gilipollas por tener estas disertaciones. *** Me acosté a las 3 pero sin ninguna dificultad, conseguí y necesitaba dormir algo, y pude por la tarde de ayer, así que vi dos pelis. Antes de dormir vino a mí un recuerdo de antes del diagnóstico. No entiendo ya cómo se le escapó el tema a tanto médico. Más tarde, las pesadillas entraban en mi vida, esta vez de forma inaceptable. Abrí los ojos, y todavía no eran las 6. Claro que quieres darte media vuelta, pero no para entrar en ese infierno privado, mejor te levantas y te pones a cascar nueces, va muy bien para el colesterol y para manos ansiosas. Con los ojos cerrados, és más divertido. El problema no es mío del todo. Antes de decir cuál es el mío, por supuesto, hay quien duerme poco y no se queja, otros insomnes crónicos sí, por supuesto. Yo no me quejo, se quejan las pastillas. No han dormido, y necesitan de 8 a 9 horas para hacerlo. Al igual que ayer, estoy drogada. Me están faltando 5 horas de sueño que hoy no me podré cobrar ni hacia mediodía ni a la hora de la siesta, y no me da la gana ir drogada por ahí. Ayer bajé a dar un pequeño paseo y volví temerosa a casa. No caminaba recta, y tropezaba con cualquier cosa. Por eso me fui a dormir. Merde. Ya me empiezo a poner nerviosa. Intentaré descansar algo o soy no-persona el resto del día, pues por la mañana más pastilleo.... Y no cuela llevar gafas de sol en invierno a todas horas. Me vuelvo a la cama. Buen lunes a todos. 12.18 h. Dormí, durmieron las malditas pastis algo más aunque me levantaron ellas (se dan de leches, o qué), y me siento más o menos para moverme por ahí. *** A las 7.15 estaba en pie, y ayer me acosté hacia las 2. Me he caído de la cama, de nuevo en una peli en technicolor de esas absurdas en plan "Pantera rosa" de la primera época surrealista. Cuando duermo esas más o menos 5 horas, no he de contar qué careto hago. Las ojeras me llegan a media mejilla. Valoré muy seriamente volver a la cama, pero no me convencía continuar con la peli, cómo sueño, qué barbaridad, y recordé que debía cambiar las sábanas en ese momento, así que venga, hazte un café y no te lamentes. Oh no, ayer se acabó el azúcar. Tendré azucarillos de bar por alguna parte. Hace más de un año que tengo endulcorante en la despensa, pero el café no es lo mismo, no. Araña los restos del azucarero y ¿le pido a los vecinos, en plan "como toda la vida"? Es muy temprano y eso ya no se hace desde que existen esos colmados de chinos (en Barcelona, el negocio lo llevan pakistaníes). La colección de despistes de hoy promete. Estaba tirando a la basura un paquete de tabaco que todavía contenía un cigarrillo. Cada uno, 0,12 céntimos, cantidad que me parece poca cosa porque lo de los euros no lo entenderé en mi vida, pero es que son... 20 pelas. Creo que cuando empecé a fumar, eso era lo que valía un paquete. Ayer hubo sarao en casa. Me desperté de buen humor, y se me ocurrió invitar a unos amigos a comer. Sólo cocino para mis amigos. Eso mueve media batería de cocina y sartenes, cubertería (la buena, la de mi ajuar, que sigue estrenándose), vajilla, juego de café, fiambreras, tablas de cortar, mortero... hago la lista inspirándome en todo lo que debo lavar ahora, arg qué asco, acabo de dar un sorbo a un café sin azúcar, fijo que acabo vomitando y no me gusta la idea, porque debería repetir la toma de pastis de la mañana. Estoy escuchando mi lista de reproducción "oldies" y me faltan muchos, abro la carpeta de música y los ojos parecen rebelarse ante la lista interminable de canciones, pero consigo añadir más o menos un par de discos, "I'll never fall in love again" es lo que suena ahora, vale, el beat ese me despertaría más pero las neuronas han de ir despacio ahora, bueno, es que lo van igualmente. Hace mucho tiempo que cuando me enfrento al dilema diario de la ducha, considero que hay dos cosas para duchar: los platos, y yo. Y hace ese tiempo, decidí que lo primero tenían que ser los platos. Eso quiere decir que no sé a qué hora voy a ducharme, porque tengo feina, y por suerte, sobras de la comida, pero muy perecederas. Ayer entre pitos y flautas la vida social se ... (no encuentro la palabra)... se prolongó (vale, esta ya sirve) hasta cerca de las 23 h, arrrrrrrrrrg casi tiro la ceniza en el café, por cierto se me ha acabado y no debería hacerme más pero os juro que tengo los ojos cerrados... "... listen to my heart ooooouuuoh my heart..." no sé por qué leches cambian el horario en aras del ahorro en electricidad si ya hay luz natural hace un buen rato, de sobras, y las farolas en las calles siguen encendidas. Estoy "de foto", pero no seré yo quien me la haga. En pijama, bata con mangas arremangadas y con el delantal, con una coleta y zapatillas de verano, ¡será posible!, hoy toca buscar las de invierno. La lista de tareas se me aparece y me dan ganas de volver a la cama, sí. Mi psiquiatra me aconsejó que me marcase pequeños objetivos para no agobiarme. De esta forma, mi día acabaría con las dos duchas, pero no puede ser. Me encanta Frank Sinatra. Cada música tiene su momento, porque lo suyo es marujear con rock'n'roll, que da ritmo al cuerpo. Ayer escucho el último de Springsteen y me parece que estoy de nuevo en un garito de Nueva Orleans, en una fiesta. La fiesta de ayer: fideuá con all-i-oli y Vichy Catalan. Ya he decidido que iré para navidades a Barna, no me escapo ni un año, cagundena, el 27 quiero desaparecer del mapa. Siempre soñé con irme de viaje esos días y excusarme ante la familia con un: "no será posible mi asistencia a la celebración, estaré en las Barbados" (mucho mejor que estar con un ataque de nervios, fui una malqueda muchos años cuando estaba mal). Otro año será. Por lo menos, ahora no me preguntan si tengo novio, algo hemos avanzado este tiempo. Puedo imaginar a mi familia comprando ya el cava, de bodega cuánto más rara mejor, ejemplares numerados. Y yo no beberé, bueno, como siempre, un dedo en la copa por el brindis obligatorio. Ahora mi sobrino recita el verso de las narices, si no recuerdo mal antes del gran plato de ave, de nuevo, cuanto más rara, mejor, seguro que ya la han encargado en la carnicería, no, en la avería, jajajaja, cómo se llama la tienda que vende aves, no lo recuerdo, ah sí, pollería, ¿no? bah, es igual. 10 euros de propina p'al niño por el verso, espero que este año no sea en latín ni inglés. Qué absurdo todo el montaje de estas comidas. Pensando en ello, me da náuseas la idea de hacerme unas tostadas. Menos mal que ayer sobraron flanes. Pero la reserva de azúcar se ha agotado y la de tabaco me llegará hasta la hora de comer, calculé mal la compra. Bueno, ya he cobrado, y voy a tirar la VISA al tercer cajón de la mesilla de noche. He dicho, y ya me desdeciré. Para eso están los propósitos, para tirarlos al tercer cajón. Tendríais que verme, "something stupid". ..... algo después..... Oh, por favor, olvidé la lavadora con el mantel, las servilletas, las sábanas, y los trapos de cocina. Cómo mola, el día de hoy. ..... algo después.... se habla del cambio climático, esas cosas que contaminan y la cosa deriva... [Amiga] dice: [Amiga] dice: [Blue] dice: ..... MEMEMEMEMEMMEEEEE VOY A CA... acabo de quemar el mantel, no veo ni el cenicero. De Damasco, porrr favorrrr http://www.mcgraw-hill.es/bcv/tabla_periodica/mc.html Li-Na-K-Rb-Cs-Fr joder con mi amiga, es un crack. Qué conversaciones, un domingo a las nueve de la mañana... Molaría que el niño recitase la tabla periódica a media comida el 25 de diciembre, entonces sacaría 50 euros. Me voy a chutar el extra, toi atacá, qué día el de hoy... "laviengrrooooose..." Hasta que no me asomo por la mirilla no caigo en que están en su fiesta de Halloween, quién nos iba a decir que se introduciría eso en este país, pero para ellos es divertido y es tan propio de su cultura peliculera como para mí el "que la fuerza te acompañe". No les reconocía porque apenas les he visto, y con careta, pues eso, se supone que son del edificio, que aquí viven algunos enanos muy majos pero no hay conversación de ascensor por mi parte. Me he quedado algo tiesa por lo inesperado, nerviosa, y no he estado muy a la altura de las circunstancias pero les he ofrecido lo mejor que tenía a mano. Se han quedado a cuadros, pobrecillos. No he sabido improvisar bien, pero para mí los niños son aliens y al menos no se han ido de vacío, muy graciosos con la bolsa del supermercado por cierto. El año que viene estaré mejor preparada, es guay que llamen niños a tu puerta. Y ellos también lo estarán, se veían novatillos y quizá me saluden algún día. O vengan ya animados tras su primera experiencia a puerta fría a vender lotería del cole pronto. *** Pues no me resulta muy bonito esto de tener ya un reloj biológico incorporado que me despierta "a mi hora", sobre todo cuando no me acuesto a tal hora. Feo, feo. No quiero mirarme al espejo. Sé que he de considerar un logro el haberlo conseguido por fin, tener una hora fija para despertar, que es un regalo disfrutar del vecindario, a estas horas más pajaritos que personas en la calle. Me tomo el segundo descafeinado. Hace al menos dos meses que ya no tomo café-café por las mañanas y raramente un café de verdad después de una comida. Me porto bien, en la mitad de las cosas, y ahora estoy en una mitad, no sé si pronto mis hábitos pertenecerán a la segunda mitad porque visto está que con todo no puedo a la vez y he de echarle más paciencia a la cosa, no rendirme y menos ahora, con la batalla del sueño ganada a medias. Las cosas ahora no son blancas ni negras y todo tiene su precio. Supongo que todo esto quiere decir que sigo mejorando, pero el sueño me nubla el entendimiento, con ayuda de esas pastillas que me tomé ayer, porque no duermo yo sino ellas, y por la noche es la toma mayor. Para no estar grogui todo el día. Pero hoy las pastillas no durmieron. Hoy, Todos los Santos, despierto con electroencefalograma muy dudoso. Molaría que un pretendiente me enviase flores a casa para completar el cuadro. *** P.D. Contesto en privado algunos comentarios a posts antiguos. Uno que dediqué a la olanzapina en el tema de las lecturas -tengo más por ahí sobre esa pastilla- ha resultado muy popular. Ah no, quetiapina. Qué despistes. "Què maco", expresión barcelonesa multiuso para todo lo que provoque fascinación, admiración, belleza, o sorpresa al sentirlas. Los "kamacus" estamos por todas partes cual plaga, mejor que estés calladita en el ascensor de la torre Eiffel. A su vez, somos invadidos por hordas de antiguos y nuevos conquistadores, móvil en mano. La flota de autobuses turísticos todavía no ha acabado su agosto pero tampoco lo han empezado los cosméticos para mantener el bronceado. Llegar a Barna fue reconciliarme con el sol, por fin luz esa semana... y menudo calor. La piel transpira, no vale la pena peinarse cuando se te va a ondular el pelo ese mismo día. A todo esto, el Bruce nos dio una fiesta guapa... ES BUENO VOLVER A CASA, A MI CASA, EN MADRID. *** Cosas de esta semana Pues sí, el primero, el sueño. Controlado a medias, pero ayer de manual: de medianoche a las 8 y poco que me he levantado. Y se presentó entre el ojo del otro post y este el otro sospechoso habitual, cómo no. Bragas acorazadas, antiinflamatorio al canto, y a tomar nota para elaborar un calendario emocional que sólo consulto más o menos cuando empiezo a buscar sospechosos ante anomalías emocionales. En lo cotidianísimo, ya tardaba un vecino de la escalera en hacer obras. Este año no hay nada público cerca de mi calle. Pero esto sucede también en Barcelona, a ver si la gente piensa que sólo Madrid necesita reformas y que nadie arregla su choza. Con tanta obra faraónica, luego llegan a la estación de Sants y les parece una mierda (a mí también), pues bueno, eso fue lo que se construyó hace ya demasiados años, sí, y ahora con la llegada del AVE ya toca volver a invertir. Había algo que me tenía nerviosa ayer desde media mañana. Estaba muy despierta, había dormido mis horas. Entonces, venga a buscar sospechosos otra vez. Oh, cita a las cuatro con la esteticista: qué horror, acudir voluntariamente al potro de torturas. Fue cancelarla, y volver a mí la paz, toda la que se puede con obras en tu edificio, ahora qué tapones me pondré, estos no funcionan. Sin agenda es como vivo, y con agenda, como no puedo vivir todavía. Llegarán tiempos mejores para mi trastorno ese de ansiedad. Entre todo eso y un estrés que estoy sufriendo esta semana, aunque sea estrés positivo, me chuto los extras habituales, que para eso están. Y voy pegando mis bajones durante el día, da rabia pero hay que seguir acostumbrándose, que hace poco me cambiaron la pauta y sólo me acuerdo cuando la sufro en "lo malo". No entiendo a la gente que va acelerada en un momento dado por acontecimientos "ambientales" extraordinarios (no, la esteticista no lo es aunque vale la pena ir algo sedada para que te depilen) y no acude al psiquiatra para que le paute lo que sea en plan extra, por si un día se necesita algo para sobrevivir al día, para qué sufrir gratuitamente nervios y ataques de nervios -léase angustia y ataque de pánico-, y si la cosa deja de ser extra, una pastilla más al día no hace daño, sólo estabiliza. Que automedicarse ahí es peligroso y lo digo por triste experiencia. Y también escribo todo esto desde la nube o globo que llevo ahora mismo, hora del café, y a la espera del ruido de las obras ya se me anticipa un dolor de cabeza. Hace un par de días que tomo el extra, pues me iba la cabeza demasiado rápido, y llegaba a conclusiones e ideas algo descabelladas, no por imposibles, sino porque se parecían a veces a los sueños raros que me despiertan. La pagó la peluquera el otro día, pues no paraba de sugerirle en plan algo subidita -las hormonas dan alas- cambios algo drásticos en mi look. Lo cierto es que me encanta hacer cabrear a los peluqueros que exclaman "nooooo eso noooo" hace años. Luego piensan que estoy mal de la cabeza, pues bueno, ja, ja, me la repampinfla. Preparándome para el fin de semana. Es lo que hay, chicas. *** Ayer había festejos culturales por los edificios y espacios de Madrid, "La noche en blanco". Me llamaron para ir, dije que sí, y luego consulté el programa. Era obvio que iba a pasar esa noche en blanco, si regresaba a casa como mínimo a las 3. Dos días yendo a dormir pronto a la cama, y muy presente la factura que vendría. Tocó rajarse. Con la ilusión que me hacía. En Barcelona la cosa hubiese pintado mucho mejor, las fiestas de la Mercè. Tampoco hubiese salido, me dije, pero estaba aquí, no allí. Me dio tanta rabia decir que no, que me fui a dormir más pronto todavía. Ya disfruté Madrid la Nuit los primeros meses de vivir aquí, y un día en este mismo blog me di la autobronca, para nada me conviene la noche. Pero claro, estas cosas nunca se apartan, son tentaciones que de forma esporádica te ponen a prueba. Hay que mentalizarse, y más si ha sido tu punto débil durante años, la noche como recompensa lúdica a una semana más de rutina y mierda. Pero ya no. Me dije que podría visitar esos edificios y palacios de día. Ir a conciertos gratuitos a la que uno se informa un poco. He dormido bien, y me he levantado bien. He limpiado los cristales incluso, antes de que se ponga a llover de nuevo. También es tradición que llueva en la Mercè, y en las fiestas de Gràcia. Tampoc et trobo a faltar, Barcelona, ja em vaig embolicar prou. *** Cosas de esta semana Ayer salí de casa hacia el ambulatorio, a por recetas, más o menos calculadas con un excel. Ese camino, aquí o en Barcelona, me asusta. Pero lo hice, fijándome en el pavimento tras el primer tropiezo leve. Qué difícil mantener una postura erguida cuando has de ir mirando hacia abajo. Ayer el día me fue bien: me duché (aleluya), limpié, lavé ropa a mano (esto, junto con la plancha...), y salí a hacer unos dos kilómetros. Las temperaturas han bajado, esto es gloria ahora para pasear. Pero fue el primer día "bueno" de la semana, pues pegué un bajón el miércoles y el jueves, días de lluvia además, y probé suerte el jueves con una medida... Estaba claro que algo no iba bien y cuando esto pasa hay dos sospechosos habituales: el sueño o mi ciclo hormonal. Ese acecha, como siempre, pero en lo que se refiere al estado anímico. El ir tirada, como que no, más bien por efectos secundarios o no haber dormido bien. Sospechoso número uno, entonces: horas o calidad del sueño. Estaba durmiendo unas ocho horas pero me estoy demostrando que necesito más. Por qué no, si al principio de tomar la pastilla nueva lo suyo eran diez horas. Entonces quizá necesite ahora una hora más, al menos. Sólo que a las ocho, un día laboral, me despierta el trajín de la calle y de nada sirven los tapones para los oídos, pues siempre amanecen en cualquier lugar de la cama, sean de la marca y precio que sean. Medida algo drástica: hace dos días que me me voy a la cama muy temprano, antes de las once, y como mucho a esa hora me tomo las pastillas si no a las 22.30. Me levanto con sueño, preguntándome quién soy y dónde estoy, y qué hora es, como el viajero en el tiempo desconcertado, qué año es se y pregunta al primero que ve. Yo suelo verlo en el móvil y si no lo encuentro, en el pc directamente. Son las ocho, más o menos. El desconcierto me dura lo que tardo en llegar a la cocina y prepararme un café instantáneo. De forma que llevo dos días, viernes y hoy sábado, razonablemente menos torpe y despistada, con lo cual, obvio para mí, estoy más activa y contenta. (Escrito a las once: el paseo de hoy, hora y media, a 12 grados y terminado a 15 grados, sin tabaco encima, y sin echarlo en falta). Ayer me duché pasado el mediodía. Hoy me he visto capaz de hacerlo, lo he visto y dicho y hecho, antes de que me arrepintiese, y antes de las 9 h. Impensable, si vas hecha una vegetal ambulante, mareada. Pensable y realizable si no hay nubes en la mente. La ecuación es muy clara: buen sueño = buen día. Soporto mucho mejor la toma de pastillas. Si tengo un mal día, los efectos secundarios se ceban. Esos dos días "malos", funcionaba "a momentos", pues ya me levantaba cansada. Vegetaba, y de vez en cuando tenía necesidad o ganas, ambas cosas, de hacer algo. De ahí que experimentase pereza media hora en un scan: estás bien, y así escribí el post de hace dos días. Pero duró lo que duró el momento, pues luego me volví a apagar en el "quiero y no puedo" del que vegeta sin una depresión clara, más frustración al fuego. "Despertar a otro buen momento" y decirse: Blue has de comer, come, come lo que tengas a mano, ahora puedes y debes, a la desesperada. Una de las cuestiones que siempre me fastidió de esto de tomar pastillas fue que lo de hacer "vida normal" de noche se quedaba siempre en suspenso. Al principio, empezaba la película en la tele y no aguantaba ni el primer cuarto de hora, porque eran los primeros tiempos de tratamiento muy duros, me tomaba las pastillas después de cenar y me tenían que llevar a la cama incluso, tiesa. Cosas del pasado, cosas de hace tres años que han cambiado, a mejor entre comillas. Empecé bien la semana. El lunes, estaba contenta por haber paseado y tal, y... vi una película que acabó pasada la medianoche. Me costó tanto dormirme después que la rutina del sueño... ¿esos dos días lo pagaron? Hace dos días... estoy mejor, a cambio de un horario que impide desde ver una peli en la tele hasta una cena con amigos en un restaurante. Hace dos noches me invitaron y tuve que declinar, mi plan era ya acostarme pronto por el ese "a ver si mañana nos encontramos mejor". Menos mal que funcionó. Pensar en que no vas a poder salir de noche ni para eso. Pensar que por las mañanas y el resto del día lo vas a agradecer, no vas a pagar facturas, que desgraciadamente no vale la pena -balanza en mano- pasar un buen momento con amigos (aunque estás acostumbrada ya a decir no por depresiones, y a no disfrutarlos) para luego encontrarte dos días mal. Reconocer que has de dar descanso a tu cerebro a partir de las diez de la noche y no más marcha. Reconocer que eso es lo bueno para ti y para cuidarte, incluso en detrimento de tu vida social. Si me salto esto un día -y lo haré pronto porque me conozco- ya sé qué toca, pero al menos ya sé qué sucedería si "me porto bien". Esta semana, de nuevo, descubro la sopa de ajo, se me olvida la receta una vez al mes. Poco a poco, hay que mentalizarse. Es lo que hay, chicos. P.D. Y es lo que hay a "la hora del café", un tostón de cuidado, que intentaré arreglar cuando despeje más la cabeza. Pero estoy contenta, ya he hecho dos tareas domésticas hoy y voy a por más: mi cuerpo funciona. Pero sin forzar la máquina, ya me conozco y no quiero pagar facturas mañana. *** Es genial tener el cuerpo ya acostumbrado al "levantarse pronto". Y es una putada que lo haga a pesar de un insomnio. No me veo esta mañana de paseo, ya la hemos fastidiado otra vez. Así que aquí estamos con el café, las pastillas ya en el estómago, leyendo titulares. "Se recomienda que las revisiones oculares las hagan los oftalmólogos". Pues ya me diréis quién se responsabiliza de mis gafas, si no. Titular a descartar de las lecturas de hoy. No, me cuesta poco leer esos mini-artículos y bueno, vale, es para los niños en las escuelas. Se siguen delegando en las escuelas esas cosas básicas, qué pena, otra vez se oculta que muchos padres sólo tienen de tal lo del libro de familia. Al parecer, la cabeza del señor apodado Benedicto ya tiene precio. No me lo imagino como Salman Rushdie escondido por ahí durante años, así que el culebrón está asegurado, la pena es que mientras tanto se van quemando iglesias católicas y hay víctimas siempre inocentes del fanatismo. Lo de la masa corporal se ha puesto de moda en la moda española, y supongo que es algo que aplauden los padres, pero ah, escuché en una entrevista a un diseñador que las niñas tienen muchas veces como influencia a su propia madre, que siempre se queja ante el espejo de lo gorda que está e incluso juega a probarse la ropa de la hija, así que de nuevo las cosas empiezan en la propia casa y no en la pasarela. Esto de la delgadez de las modelos se dice hace años ya, como si la Barbie no fuese anoréxica, pero es más fácil descartar a unas cuantas candidatas en plan entrevista de trabajo para los desfiles de Cibeles que atacar a los fabricantes de prendas de tallas imposibles, porque a algunas adolescentes, oh, les salen pechos y no trabajan con esos diámetros. Este año se celebra el 19º Congreso del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología. Los titulares nacen de los estudios que allí se presentan, recomendaciones nada tendenciosas financiadas por las farmacéuticas. El año 2000 la olanzapina era más eficaz que el ácido valproico. En el 2003 empezó la moda de la quetiapina, la noticia era que funcionaba para la esquizofrenia. En otro salto pequeño entre titulares, pues no tengo ganas de ser exhaustiva en este tema, este año la quetiapina ya es milagrosa para el Trastorno Bipolar. Es lo que tomamos muchos de mi colla, así que ese congreso debe ser otro salón Cibeles. Es pronto para llamar a un amigo que la toma también, y pincho en un último titular. La bacteria que pensaba que sólo existía en los manuales de biología y paciendo con tranquilidad en nuestro cuerpo, Escherichia Colli, ataca en una mutación y se aloja en bolsas de espinacas. Y yo que pensaba comprar hoy una bolsa de ensalada, ya me disuadió de estas comidas en su día otra cosa... El resto de titulares los conozco por los informativos de ayer. La ola de inmigración. El estudio sobre el acoso infantil. El último grito en violencia doméstica. Para llorar, se acabó la prensa por hoy. Pero no, me he pautado un telediario a las 15h. Es la hora a la que tengo programado un scan del antivirus, por si estoy por aquí, para acordarme de que debo tomar una pastilla. Me he propuesto seguir la actualidad más allá de estas lecturas matutinas. Incluso vi un reportaje sobre GH8 y ya tengo a mi ganador: la friki de los mangas, así que el resto me importa un carajo. Espero escribir algo hoy, y no quedarme dormida a la hora del dentista. Igual no he dormido pensando en el presupuesto que me va a caer después de esta revisión. Me hace gracia que la enfermedad mental que existe ya en otros familiares, me tocó la lotería, no sea considerada del mismo modo llamémosle cotidiano como el diezmo que comporta haber heredado unos dientes que hace muchos años me cuestan la paga extra. Si no me aburro esta semana de la dosis de televisión pautada que satura el tiempo que dedico a desinformarme, quizá sí me acuerde el viernes de saber si voy a ganar al menos un euro. Me voy a dar una vuelta dulce por el fotoblog de Jamaika http://www.fotolog.com/jamaika66/. ¿Alguien piensa que estoy ociosa? Después del café, toca ducha. Y antes de ducharme, toca duchar platos. ¿Y si paso por la pelu a teñirme, ya que hoy toca también tortura en la clínica dental? Mmm peligroso es hacerse una lista de tareas a estas horas. Quizá estrene el nuevo limpiacristales que sustituirá a los trapos tradicionales, y por supuesto, el próximo y previsible titular en el periódico de Murphy: "La limpieza de cristales de Blue presagia próximas lluvias". *** El mantra de casi cada día. Haces planes, mañana quieres hacer tal con Fulanito, uno de tus mejores amigos. Llega el mañana y te levantas con un globo de antología. Bebes un sorbo de agua y se te cae la botella al suelo, estás torpe, ahora digo: estoy despistada. Eso es lo que mejor me define. Fulanito hace planes por su cuenta, total, ya sabe que no se puede contar conmigo. Y yo me quedo con un palmo de narices propio y ajeno. Impotencia, le ordeno a mi cabeza que se ponga en su sitio. Como que ello no es posible con la voluntad, una vez más lo intento y no hay forma. Impotencia por todas partes, yo no controlo mis efectos secundarios y alguien piensa que claro, con ella no se puede contar. Se deshacen los planes, Fulanito hace otros. Una se dice lo que su padre le ha enseñado: si no es hoy, mañana a ver si nos encontramos mejor. Y si ello es así, ¿Fulanito se lo va a creer, eso es probable, o a Fulanito le irá bien quedar en el momento en que tú estés bien? Sin planes, porque no se pueden hacer planes en el negocio diario del a ver cómo nos levantamos hoy. Facturas, siempre pagando facturas, ese debe ser mi oficio, por tanto, no me quejo ni pido compasión. Fulanito ya lo sabe y llegará un mañana mejor o un tiempo mejor. Y ganas tengo de darle de hostias al *** que hoy me manda un sms diciéndome en mayúsculas que me ponga las pilas, y en minúsculas: para saber buscar la luz salir del túnel porque soy inteligente blabla. Prefiero mil veces la comprensión sincera y por tanto cruel, amarga, no por ello menos real, de mi amigo Fulanito. *** ¿Y eso, qué es? Pues, en mi caso, ir a comprar una chorrada al día, léase un paquete de café o algo de fruta. Ponerme crema de manos cada noche, al menos. Quien quiera leer mi edad en mis manos, puede llevarse una sorpresa. Llenar las botellas de noche, así tengo agua fría todo el día. ¿Y si volviese a desayunar las tostadas de medianoche? Hace meses que se me pasó el punto raro ese. Tengo yogures de esos mini, me los compraba mi madre. Me he tomado uno. Pues... no sé qué hago por las noches. Intento ser normal si eso existe y tragarme una peli si la crítica no me disuade de encender el televisor. Me paso por el foro de bipolarneuro.com y me digo: ya tengo dos sitios para mis pajas mentales. Intento ser comedida pero yo soy persona de extremos. Tendré que hacer una puñetera lista, otra, sobre: buenas costumbres a no perder, en especial por la noche. Si estoy absorta en algo, suenan las 20h y aquí nos vemos, a las 00.30, anda, ¿qué he hecho todo este tiempo? Hoy confieso haber jugado al Shangai, versión cutre online de un juego tradicional chino de otro nombre. Me relaja hacer puzzles, y mientras me concentro tanto, no fumo. Casi se me pasa bajar a tirar la basura, a estas horas. Oh, y no pienso en el nuevo ajuste de pauta, he de corregir todo el pastillero y a saber qué nos caerá ahora... para que nos deje de caer. Paciencia. Paciencia. Paciencia. Paciencia. Paciencia. Paciencia. Paciencia. Paciencia. Es mejor eso que: Crisis. Bloqueo. Desesperación. Crisis. Bloqueo. Desesperación. Crisis. Bloqueo. Desesperación. Así que, como no tengo obligaciones familiares más allá del llamar a mis familiares (reparo en que estamos muy tranquilos aquí y allí), mi vida es y sigue siendo tranquila durante mis días y lo que le robo a la noche -siempre en la misma piedra-, haciendo vida en el barrio y creando vida con el teclado, por suerte, no siempre en un procesador de texto. *** Texto del pasado 9 de julio Escucho Police, "King of Pain": ....But it's my destiny to be the king of pain... Es mi destino, ser la reina del dolor... que anuncian en el prospecto y hasta ahora no he leído por hipocrondría y para que ella no me hiciese sentir eso, pero ya tengo la lista de efectos secundarios hecha, la que ahora mismo sufro y de la que mi psiquiatra me advirtió... y.... olé. POSIBLES EFECTOS ADVERSOS Los posibles efectos adversos muy frecuentes que pueden afectar a más de 1 persona de cada 100 son: - Aumento del apetito - Sentimiento de euforia, confusión, cambios en el apetito sexual, irritabilidad - Alteraciones en la concentración, torpeza de movimientos, deterioro de la memoria, temblores, dificultad al hablar, sensación de cosquilleo - Visión borrosa, visión doble - Vértigo - Sequedad en la boca, estreñimiento, vómitos, flatulencia - Dificultad en la erección - Hinchazón de las extremidades, sensación de borrachera, alteraciones del modo de andar - Aumento de peso No sé si poner en negrita los que me afectan. Del vértigo ya he hablado, y tengo algunos otros que en efecto, están listados. Hay más efectos secundarios, luego ponen los que afectan a 1 de cada 1000 ya sean por poco frecuentes o por raros, y esas listas no las he leído, ya tengo bastante con esta. *** A 3 de septiembre: Retomé el prospecto y este borrador que no he corregido a los dos meses de escribir esas líneas. Tiempo de saber con más criterio, con el criterio algo más imparcial si eso es posible, si soy una entre 100, o de 1000, o... Casi he olvidado, que no lo haré, el principio de tomar esa pastilla, y lo típico, van remitiendo. Alguna cosa de esas listas se ha aposentado como le ha dado la gana, que para eso son así de jodidos los efectos secundarios. Al principio todo fue más intenso, molesto e incapacitante en grado sumo. Con qué me toca vivir, ahora empiezo a ser consciente. Ahora están ahí como una rutina más que empiezo a identificar y a separar de lo que podría ser un síntoma, y espero que "la Rutina" los vaya machacando. Poco a poco, paciencia... y sin cabrearse, están ahí como los granitos de la espalda. Por eso un cambio de fármaco en la pauta o sus efectos secundarios ya son "Vida cotidiana" de un bipolar con su medicación y ahí van a parar sin pudor. *** Neceser grande para cajas, neceser pequeño para blisters, pastillero semanal a preparar... Es una locura, estar pendiente de eso, pero es mi trabajo, cuidarme, se dice pronto. Tomo diez fármacos. La mitad son para el Trastorno Bipolar, pero tengo otros achaques y alguna pastilla lo único que hace -menos mal- es paliar el efecto secundario de las a veces agresivas medicaciones. Tengo y he tenido muy mala suerte con los efectos secundarios, pero que mucha, lo repito una y otra vez porque cada día es una y otra vez, lo siento. Cuidar de tener siempre lo suficiente para no dejarme ni una toma, ese pacto hice hace algo más de tres años y lo hice de verdad. Esto me llevó a procurarme medicación para dos meses. Supongo que cuando me mudé a Madrid y viajaba a Barcelona con más frecuencia, tenía sentido. Viajar con provisiones suficientes para no tener fecha de vuelta, aunque con la pauta en mano, que siempre llevo, no tendría problemas para obtener recetas, sólo el engorro de perder tiempo valioso del viaje. Ahora estoy poniendo en duda este celo, muy seriamente. En un aspecto, qué "occidental" resulta decirlo: tener más de lo que necesito. Tengo varias cajas y no quiero que el excedente sea demasiado grande por no recordar si tengo estabilizador y pedir al médico, o demasiado pequeño para las pastillas de la tensión y el colesterol que son las primeras en acabarse. Oh, el ácido fólico, ya apenas recuerdo para qué lo tomo, porque hace días que me he quedado sin él, sólo sé que no es para el Trastorno Bipolar y tengo que preocuparme de las cinco pastillas que sí lo son, ahí no puedo despistarme y es fácil cuando vas a ojo reparar en que sólo tienes para dos días de algo y casi empezar a temblar. Antes de ir a por recetas pensé que esta vez no debía pedirlas a ojo, fácil cuando tomas diez fármacos, y me acojoné cuando diseñé un excel en el que, los números cantan, tenía demasiados miligramos de lo que no me convenía almacenar. Es más, me asusté tanto, que en vez de ir a por más artillería, me cuidé de que ese excedente estuviese en poder de una amiga. Creo que pocos favores pido, pero este era vida o muerte cuando comprendí el riesgo, eso o tirar a la basura medicación que luego contamina las aguas, y una vez leí algo sobre cómo nos envenenamos tirando pastillas a la basura. Creo que el agua que bebo del grifo contiene algunas moléculas de antibiótico. Y es como tirar comida, siempre pienso en que hay gente que la necesita. El precio de la medicación en tantos países es tan prohibitivo para las familias... y a mí ahora me sale gratis, con receta de pensionista. La medicación que ya no tomamos, hay que llevarla donde pueda ser reciclada, contenedores especiales en ambulatorios o farmacias. Lo haré si dejo de tomar algo y tengo, ese "fulanito lo toma y por si acaso", otro error, pero es estúpido tirar lo que sí tomo. Peor error es tener excedentes y no haber reparado en ello. Que no te falte, y que no te sobre. Acordarse de que te han cambiado la pauta y de que ahora esa pastilla ya no hace necesario dos cajas para el mes sino una. Ya digo, tuve que abrir un excel para aclararme con tantas cajas en el neceser. Seme me confirmó lo que ya se adivinaba por obvio. Que lo suyo, o mejor dicho, lo mío, sería ir cada semana a por recetas, y tengo diez excusas para hacerlo, de forma que así también tendría una obligación "externa" semanal. Supongo que es el oficio de los jubilados, llenar ambulatorios. Para que nos receten pastillas. Ir cada semana, así estiramos las piernas. Y ya puestos, como apenas tenemos vida social, hacer charla de ambulatorio. ¿Qué número tiene? ¿Sabe qué número está ahora dentro? ¿Pero, ha llegado el médico? ¿Por qué tarda tanto ese? Y una abuela dándole palique al que se sienta a su lado, como en el autobús, pero el tema no será el tiempo... "cómo me duele..." CÓMO ODIABA ESO. Esa letanía y esa espera paciente a paciente, qué tendrán para tardar tanto. Recordaba la anécdota de un amigo mío, que al entrar en la consulta, presenció el ataque de nervios del médico, "estoy harto de que me cuenten su vidaaaaa". Yo tenía que volver al trabajo, me habían dado una hora, y muchas veces esperaba impaciente rodeada de charla de ambulatorio. Creo que una vez me largué, tantos nervios me dio la cosa. Nada tengo contra los ancianos, son mis abuelos y de ellos he de seguir aprendiendo. Pero tienen otro ritmo. Están jubilados, su ocupación es cuidarse, y la soledad su enemiga. Anda, cómo me parezco ahora a ellos, aunque me siga enervando sobremanera ir al ambulatorio y pasar por la experiencia. Un post antiguo se llama "Yuyus ambulatorios"... ¿Es ese mi destino inmediato? ¿Observaré ahora a algún joven impaciente porque le esperan obligaciones fuera? Trago saliva. *** Este escritor me está decepcionando. El libro que acabé el otro día estaba bien, salvo el párrafo de las narices que nada hacía allí, pero su continuación (número 6 de la saga) es un sermón continuo: si no lo da la monja, lo da algún otro. Perdonen, quiero leer ciencia ficción, no religión y política de juguete. Ya no es sólo flojo, es un tostón de cuidado. Con puntos tan hilarantes como que la monja viaje con pasaporte catalán, y contenta ella, porque fue su lengua de la infancia. Tonto-Idiota-Listo en cada página, porque el niño es muy listo. Despropósitos como "maníaco homicida" o "loco", ya para quemar el libro, sea por autor o traductor. Había recomendado el autor con gratos recuerdos de lecturas de hace muchos años, de los 80. En su día las disfruté, pero mi yo de ahora ya se ha vuelto escéptico y lo que años después hace este hombre no me gusta. No vale la pena releer lo que en otro tiempo me causó placer y ahora podría decepcionarme. ¿Por qué? Porque la ciencia ficción siempre fue una literatura de ideas, además de aventuras. No de adoctrinamiento, y por eso escritores como Heinlein siempre estuvieron entrecomillados y fueron objeto de parodia hilarante, pues hay humor y muy bueno en el género. Hace poco veo "Donnie Darko" y al parecer es una película de culto, muchos adolescentes encontraron por fin algo que les abría un poco la mente. Hay que leer un poco más, aunque hoy día, todo vale si una idea asoma en la cabeza. Mucho más interesante me ha resultado Robert J.Saywer, pero no voy a recomendar ninguna lectura salvo las que reproduzco en los posts. Ni siquiera me atrevo ya con otras obras de Phil K. Dick que no sean Sueñan los androides... que he releído periódicamente. Otro de los malditos, el que nada escribía sobre ciencia sino sobre sus paranoias. Volveré a los clásicos de la ciencia ficción, o cambiaré a otra cosa, porque ya los conozco. Para rayada, yo. Paso de que me rayen más. *** Resulta que estoy haciendo lo más rápido que puedo todo el trabajo que quise-y-no-pude hacer el sábado. Y por supuesto, el imprevisto para joder. No te lo pierdas: TENGO HORMIGAS. Qué putas son, basta que te dejes por barrer un minúsculo trozo de nuez para que te encuentres ahí unas cien revoloteando, que por cierto, parecen no interesarse en llevarse el botín o no se ponen de acuerdo, pues se limitan a reunirse en asamblea. He perdido algún tiempo matándolas con el mocho mojado. Y claro, limpiar el cubo de la basura "por si las moscas". Joder, es querer hacer unos mínimos y tropezarme con otras cosas que me hacen perder el tiempo. (Fragmento sin censurar del mail que le envié esta mañana a una amiga, con prisa porque había quedado, tanta que solté la catalanada de mocho por la palabra fregona) Me encanta que mis amigos sepan y planeen qué hacer cuando pasan por Madrid y que ello les lleve a hacer su estancia algo más prolongada, aunque sean unas horas. Hoy es un día de esos en los que llegas tarde a casa... sofá... ¿televisión? No, CSI no. Y, cómo no, la peli de hoy tiene la recomendación de visionado "Ustedes deciden". Quizá haya más suerte mañana. Si me dan a decidir, pastillas y a por el medio del que hablé el otro día, que ya no es mitad porque ya estoy llegando al final... mi libro de la mesilla de noche. Espero que al final todos los nombres que he sido incapaz de retener o identificar en las lecturas interrumpidas cobren algún sentido. Eso justificaría que por la mañana, como en alguna otra ocasión, retomase las páginas finales pues cuando cierro el libro es la hora simultánea de la somnolencia y de la amnesia. Por eso desconozco si en mi habitación moran hormigas. Mañana lo comprobaré. Miro al cielo y apenas vislumbro una estrella entre tanta contaminación lumínica. Mañana, esta persona empezará a verlas todas. Ya se dice, que de Madrid al Cielo. Quizá se lo inventó alguien que hacía escala en Madrid hacia un lugar donde pudiese ver las estrellas. Es cuando tú mismo te conviertes en hormiga, ¿no? *** Cuántas cosas hemos de hacer, cualquier humano de a pie, que nos fastidian o nunca encontramos el momento de... yo me digo eso de que hay que estar de humor. Eso, claro, para los que vivimos solos y no tenemos a alguien detrás en plan pesado para recordarnos que hemos de... blabla. Hoy me he levantado de un humor excelente. Los libros electrónicos son de mi agrado y vuelvo a leer 200 páginas al día sin más esfuerzo, pues no me fuerzo y leo libros amenos. Estoy contenta y mi humor, mi ánimo, va hacia donde tiene que estar, con ganas de hacer cosas. Tengo una tarea pendiente hace ya un mes y es la de "leerme"... en mis libretas y diarios. Empezaré por las últimas, y marcaré con hojitas amarillas adhesivas los fragmentos que quizá pueda reproducir aquí. Por supuesto, voy a encontrar páginas que no me va a gustar revivir, por ello entiendo y entenderéis que se ha de estar de humor y que resulta mucho más de mi agrado seguir con la lectura, así que no me prometo nada. También he de poner en orden las fotografías, o hacer una búsqueda de imágenes que ilustren los posts para la que también he de estar de humor, una vez más, pues cuando posteo a veces nada es de mi agrado para acompañar estas líneas y como le decía a alguien hace poco, postear a veces significa dos o tres horas de trabajo. He escrito bastante para colgar aquí, pero no estoy de humor para revisarlo ahora tampoco, para que no me parezca cutre o no me salte muchos criterios que a veces, leo cosas que me digo "ya está hecho", y comentado, incumplo. Por lo visto, sólo estoy de humor para seguir leyendo y quizá escribir algo, después de haber ido a la compra y esas cosas necesarias para la supervivencia (hay que estar de humor para ir al supermercado), y no me parece mal la cosa. Ya le dedicaré tiempo al blog... cuando esté de humor para ello, ja, ja. Madre mía, ¡cuánto HUMOR! *** Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, una de las visitas le preguntó al Director qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser Internado. - Bueno, dijo el Director, hacemos la prueba siguiente: llenamos una bañera, luego al paciente le ofrecemos una cucharita, una taza y un balde y le pedimos que vacíe la bañera. En función de cómo vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no. *** Comentario: "Persona normal"... volvemos al ¿quién es normal? Estos chistes son políticamente muy incorrectos, además de mostrar gran ignorancia acerca del tema de la salud mental, pero son los que la población general entiende. Como parte de esa población, yo también reí. Post dinámico Como decía en un comentario ayer, lo único que pude colgar, he tenido problemas para entrar en la página donde estas líneas ahora se escriben y por tanto nada se ha colgado en dos días. Ahora con mi descafeinado, pues ya agoté el cupo de café por hoy... Uno por día, café-café, y después descafeinados y no demasiados. Como hace ya tanto tiempo de esta medida, que en su día me pareció castradora de mi vida ordinaria, ahora la sigo sin más problema. Para los cafeinómanos: yo también fui una pero no se puede ir hasta el culo de café y luego tomar ansiolícos, es una contradicción en sus términos y casi vuelven a restringírmelo la última vez que fui, pues el trastorno de ansiedad se alimenta de ese único café-café, el muy cabrón. Hasta ahora. Pues no, veo lo que he escrito y me digo: si esto es vida cotidiana, la que últimamente no sale por aquí... así que cuento que ahora está lloviendo (falta hacía, dirán tantos), esa lluvia en Madrid consistente en un lento goteo, la que me ha bajado el ánimo hasta que llegó la primavera. Es la primera de este verano. Asmel está dejando el tabaco, ya lleva casi dos semanas y a la tercera va la vencida. Cómo la admiro, ya le digo que es mi heroína, y me digo que ahora yo no puedo, no con esa ansiedad que en estos momentos es vencida químicamente, y así lo noto, que es pura química lo que me salva de ese dolor en el pecho y quizá de actuar por impulsos, más allá del TB en teoría controlado por fin. Y recuerdo mis intentos por dejarlo, intentos que acababan con una hipomanía de narices, y el último fue bueno hasta que después de una baja médica donde decidí hacerlo, volví al trabajo una vez recuperada, y volví a fumar. Lástima que, y sólo lo diré una vez, no se estuviese bajo la nueva ley y no me diesen tentaciones al ver a los otros fumar, la ansiedad venció de nuevo. Espero quedar con R. hoy y que me saque a pasear, sigo sin poder hacerlo sola y a veces me enfurezco con las fobias, síntomas de depresión como bien sé. Hay quien se obliga hasta dejarse el alma, yo no. Escribo mientras alzo la vista para contemplar el paisaje que me ofrece esta cristalera. Me estoy planteando, en contra de mis principios, poner al menos un estor que me salve de la curiosidad permanente de la vecina del otro edificio, no tengo nada que ocultar pero me toca las narices. Ayer tocó contar pastillas para llenar el pastillero, me produce ya no pereza sino... cómo lo diría... que he de estar de humor para hacerlo, y además no equivocar las dosis que van cambiando, pues una memoriza una pauta y luego un pequeño cambio da lugar a un lapsus. Ya he fregado los platos, y quizá me anime a poner una lavadora. Quién sabe qué haré hoy, pues la casa está limpia y ahora reparo en que una vez más, limpié los cristales bajo la ley de Murphy, pues ahora se están ensuciando de lluvia. Bah. Hoy tengo para mi alegría algo parecido a un trabajo por hacer, lástima que no tenga fecha de entrega. Copiar a una amiga los discos con los capítulos que tengo de House. Al parecer, se aproxima ya la fecha de emisión en la tv pero avisada estoy de que entre la introducción (previsible: a alguien le da un patatús y acaba en el suelo) y los títulos hay que aguantar unos 20 min. de la tan querida publicidad, momento en el que si veo algo, silencio la tv o aprovecho para bajar la basura. Con lo bien que "se vive" con los capítulos bajados... Mi pajarito está en pleno paso cebra con otro. Ya decía yo que este buscaba pareja. *** Ahora la lluvia ya puede llamarse tal, y me hipnotiza. Se acabaron los cafés, ya tengo mi botella de agua fresca. Cómo agradezco que en Madrid el agua del grifo pueda beberse, pues me libra de acarrear agua mineral, como en Barcelona, donde sólo media ciudad puede ahorrarse esta pesada carga. Hoy lo que sí es muy dinámico es mi bandeja de entrada, de forma que no me aburro. Tengo un montón de libros electrónicos, y en estos momentos leo uno. En pantalla, desaparece la sensación de tocar papel de baja categoría, el que más me hiere el tacto: el de libros de kiosco y novelas editadas en rústica. A estas horas me cuesta leer, ya no por efectos secundarios sino porque también el búho que sigo siendo se resiste a una actividad que siempre reservé para las noches. Cómo persisten los viejos hábitos... Hoy sería un buen día para racionar el último paquete de tabaco que acabo de abrir, pero me da que no seré capaz. Quizá continue... He quedado con R. Hasta mañana, si el servidor funciona. Hay quien dice: si estás jubilada, eso son vacaciones. Hay quien decía: si estás de baja médica, eso son vacaciones. Pues me temo que no. Si estaba de baja médica, no lo estaba pasando precisamente bien, y si iba a alguna parte, era con la esperanza de mejorar. No al extranjero, sino a lugares tranquilos, como el pueblo. Si estoy jubilada, no estoy de vacaciones. Debo planificar mi vida con unas rutinas, tomar pastillas, intentar que la montaña de platos no me asuste y vivir como puedo con los efectos secundarios. Estar jubilada no equivale a "la vidorra". Si lo estoy es porque tengo problemas de salud que ya hacen difícil el día a día. La gente patina demasiado. Tampoco me sobra el dinero para ir de vacaciones, si se entiende por eso lo que yo hacía: salir al extranjero. Los madrileños se mueren por la playa, mientras que los catalanes teníamos fama de viajar fuera y así lo decían las estadísticas y la realidad, de forma que mejor callabas por la calle principal de cualquier capital europea y escuchabas la lengua predominante, el catalán, "oi què macu!!" y esas tonterías que se dicen cuando haces turismo. Mis "vacaciones" suelen consistir en ir a Barcelona, el pastón que me dejo allí sólo de móvil... Y en pasar unos días por el pueblo de mi padre. No me atrevería a ir sola y mucho menos al extranjero, aunque tuviese dinero para hacerlo. Me atemorizo ahora. Recuerdo las subidas que daba cuando recorría ya no lo exótico, poco, sino la misma Europa. Pensaré qué hago, hay pocas alternativas. Mientras pienso, y como muchos estáis de vacaciones, tampoco postearé, esas van a ser mis vacaciones... no tengo mucha pasta para estas vacaciones ficticias, así que me temo que el lunes ya volveré por aquí. *** P.D. Son las 5 a.m. Esta noche la he pasado haciendo una maleta ficticia, eso me despertó y me dije: "NO, gracias". Así que, de momento, de vacaciones nada, seguiré posteando. Pero a ver, ¿a quién se le ocurre programarme visita con el médico en plena hora de la siesta? Si en este país se hace siesta, es porque hay horas en las que no se puede salir a la calle. Pero yo necesitaba el resultado del análisis, he pedido hora hoy y o lo tomas o lo dejas como las lentejas... Ni un paraguas me salvaba de lo que estaba cayendo y del mareo, así que he decidido ir en taxi, por evitar uno de mis yuyus ambulatorios esta vez en pleno desierto, pues ahora ya sé que es mejor prevenir que curar (ver post... es igual). Había quedado después a comer con unos amigos, a hora tardía por supuesto (la del fin de la siesta), pero para eso están muchos lugares y más cuando empiezan las jornadas intensivas para muchos. Le pregunto a mi amiga médica -esta vez no atraganta sobre higiene alimentaria o epidemias en plena comida- que me defina términos que he anotado de la serie House M.D. y claro, ella fue una de los muchos que me la recomendaron en su día. Como mi política ha sido bajarlos.... Se lamentan por haberse perdido el último capítulo, y horas después, vuelvo a verles y les entrego ilusionada una copia. Más tarde, he sentido curiosidad por algo y he acabado navegando en un foro de fans (son nido de frikis totales, de vez en cuando hasta es sano pasarse por un tugurio de estos) y me entero de que han acabado la emisión en el 2x13. Yo no sabía nada entonces... les copié mi último, claro, el 2x24. Ayyy!!! Tarde para enmendarlo, pero no creo que saquen la pistola. Mi médico de cabecera se queda calvo: cualquier anomalía en mi salud se debe a "todo lo que tomas". Debe ser la hostia poder decirle eso a alguien cada vez que te visita. Le pido que me tome la tensión y estoy como siempre, 12-7, ¿entonces, por qué leches estoy mareada? "por lo que tomas". Yo digo que es el calor pero lo cierto es que ya no tolero el calor en absoluto por esa razón, me mareo y pienso que tengo la tensión baja. Estoy mejor del colesterol, mejor no, bien ya, esas pastillas funcionan por suerte. Pero ay, los triglicéridos. Prohibida la bollería, bueno, esa está en la lista de no admitidos hace tiempo pero en mi despensa hay un rincón de las Fuerzas Rebeldes (¿por qué nada más entrar en el supermercado está toda la artillería de colesterol y triglicéridos?). El chocolate es "de los buenos", le indulto de todas las listas y ayer precisamente me quedé sin una onza, pero he sido fuerte y no he comprado. ¿O no he salido a comprar para que no volviese el mareo? El misterio de los triglicéridos está claro, después de esa comida, no hay como un diagnóstico diferencial para entender tantas cosas en la vida de una... uno de mis resopones nocturnos rompió el ayuno previo al análisis. Muchas veces me da por desayunar a medianoche un vaso de leche fría con dos tostadas con mantequilla -baja para el colesterol, la última que compro de esas- y mermelada de manzana. Y eso pudo suceder perfectamente la noche previa al análisis. Sí, normalmente el desayuno es a medianoche, por la mañana sigo con mi café negro, aunque me obligo cuando me acuerdo a hacerme una tostada. Otro mundo freak por excelencia, el single, que hoy he visitado en su vertiente virtual. Tengo un montón de mensajes por abrir a estas horas pero eso pasa cada fin de semana, por eso le llamo "temporada alta" y de ahí que desaparezca del mapa virtual pronto, quemada, hasta la proxima vez. No recuerdo si esta mañana entré a contestar o a "conocer" a alguien sobre el papel (ya publicaré un par de cosas sin desperdicio). Hoy he conversado por msn con uno de los cabrones -no salvo a otros, claro, busco a House-, pero creo que pasé la prueba de bicho raro sin problemas. Otra cosa es que volvamos a vernos conectados... Oh, ahora recuerdo, hoy silencié una llamada de alguien a quien no quiero volver a ver de momento -es tan buen chaval...- y tendré que devolverla, lo haré... en tránsito... Porque para acabar de hacer la friki, mañana quizá pase el día del Orgullo Gay entre Madrid y Barcelona. Me he excusado del evento alegando múltiples participaciones hace años, cuando no iba demasiada gente a estas cosas reivindicativas y minoritarias, que ahora son un fiestorro fashion. Que se lo pasen bien, el año pasado ya tuve bastante cuando me lo topé, oh cielos, lo había estado evitando todo el día pero fue imposible. Me he dejado mil detalles frikis de hoy (glorioso el momento de verme entre coches rugiendo en plena Glorieta de...), pero el post me da igual si sale soso, nunca pruebo la sal cuando cocino. Si no soy friki, me acerco mucho, a ojos de mucha gente que me considera extravagante, pero sea cual sea tu condición, lo mínimo: un respeto. P.D. Estoy bajo el efecto de "todo lo que tomo". Y ya no hago siestas, aunque tengo el sueño por ahí haciendo el gamberro. *** Esta mañana compruebo que estoy muy lúcida tras tomarme el café, y tomo las pastillas, todas menos una, hoy decido que esa me está sobrando. Y funciona, sigo lúcida. Tengo que hablar con el psiki, estoy tomando demasiado, me temo. Pero ahora sí es urgente que llame al psiquiatra para decírselo, no puedo dejar de tomar algo pautado, claro, pero comunica y al final me digo "a la mierda" y me la tomo. Toma mareo... Oh, y tenía un precioso lumbago. Se me ha pasado poniéndome horizontal en la cama, ha sido una pena que el libro se me cayese de las manos. Hoy, hiciese la temperatura que hiciese, yo tenía que salir. Y lo he hecho. Primero he llegado ahogada al bar, he pedido un café y he comprado tabaco por si no podía... Al salir del bar, tú puedes, tú puedes, cruza la calle, son 400 metros y hay sombra. Saco dinero, compro el tabaco, y de vuelta, me pillan en la pelu, puñeteras ganas tenía de ir pero era necesario. ¿Color? El mismo, no estoy para que me mareen con la carta, ¿no me dejan ponérmelo blanco? pues pónmelo como quieras. Lo del color es insoportable, ¿cómo le gusta a vd. estar más postiza? Estas decisiones se las delegaba a mi peluquera y amiga de Barcelona, ella sabía qué se llevaba y qué me sentaba bien, eso sí, antes me preguntaba por mi ánimo. Si alguna vez ves que tu vecina entra en casa con la cabeza pringada de tinte y la bata de la peluquería, soy yo. A mí no me dejan ahí atada media hora sin poder fumar, maldita ley. Me escapo a casa, que para eso está en el portal contiguo, y es la segunda vez que lo hago ya. Las chicas deben pensar que estoy loca. Yo no, media hora preciosa que no iba a invertir hoy en ponerme al día "del corazón". Tenía que consultar algo y me topo con... casi me da un yuyu cuando abro un e-mail, me ha dejado el ánimo muerto, pero por suerte, tenía el color ya puesto en el pelo. Regreso puntualmente, ji,ji, "me da igual lo que piensen" les respondo, a mi edad ya me la soplan muchas cosas, y venga, que si quieres champú tal revitalizador cual... no les pregunto cuál es más barato pero casi, ahí te clavan 3 euros por un chorro de cualquier extra. Paso por la tienda de al lado, la semana pasada creo recordar vi un vestido que me pareció fresco y después del gasto en el estanco y en la pelu... "lost to the river"... no, ese vestido no estaba en mi talla, pero no veas la de cosas que sí y el descuento es muy jugoso -rebajas ilegales- en una colección que conozco (es catalana). Para qué ir al centro a pelearse por una camiseta, me he comprado seis que al parecer no encogerán hasta el pecho como las que tenía, presionadas hacia arriba por mis michelines. Y alguna cosa más, claro... no me arrepiento demasiado de lo que firmo, encaja con mi presupuesto para rebajas y me he llevado bastantes prendas. Me importa todo un carajo, todo menos parecer una persona decente, en la siempre relativa apariencia, y eso ya sabemos que sólo se consigue con dinero, a determinada edad. Qué amable la dueña recomendándome un anticelulítico, se ha quedado de piedra al ver que mi barriga no tiene ese origen... y acto seguido, "usa una braga de esas" (me enseña la suya)... de las de Bridget Jones, sí, tengo una por ahí. Resultado: cabello peinado y teñido, y ropa para todo el verano sin tragarme colas en probadores. A cargo de la paga extra. Y al del mail, que le den. No, no es un single. Mañana, Dr., deje de comunicar, please. *** "Es muy buena", eso me decían todos, hasta mi madre, de quien puedo fiarme para estas cosas. Pero a mí no me da la gana ser esclava de un día para encender la tele. Y menos, engancharme a algo. Soy más salvaje. Me bajo un montón de episodios y me los trago en tres o cuatro días. ¿Fue el martes pasado cuando quise verla? Pues no me acordé de ello. Ahora me dicen que ya no la emiten ya, pues vale, seguiré bajando. Ahora me interesan más los "Sí, ministro", que nadie tiene, con esa sí reí, con House me siento pensativa y no río a carcajada, aún así el visionado intensivo ha sido muy satisfactorio. Un par de notas hipocondríacas acerca de un par de achaques míos que salen por ahí, pero bueno, de algo hay que morir y no me matará el TB, me niego. Es mucho mejor que ER, opinión personal... la veía de uvas a peras y ya no sabías quién salía o había roto con quién, esas son las que ve House para "concentrarse", ja, ja. Me gusta ese tío y ese personaje, siempre me gustaron feos y este es muy inteligente. De loco no tiene un pelo -y ese parece ser el atractivo de la serie-, o yo estoy loca, porque seríamos buenos amigos. ¿Y un psiquiatra?, sería la hostia tener a House de psiquiatra. Si alguien conoce a un tío como ese, que me lo presente, plis. Realmente, es mi tipo. *** Asomo en mi cuenta "single" de msn. Saludo a otro single con el que vamos charlando hace dos o tres semanas con calma y sin prisa por quedar. Quizá nunca llegue el momento, a saber. Se conecta desde el trabajo, y en su día me contó dónde trabajaba y cuáles eran sus funciones. Me resultó muy familiar la cosa salvando distancias, así que tomé distancia del tema una vez él supo que yo tenía nociones y le pregunté cómo se las arreglaba para fumar, o cómo puede estar tan histérico sin hacerlo. Todo vale cuando intentas conocer a alguien, su actitud ante el trabajo es una faceta importante, pero llevada a la saciedad, cansa. No hubo una segunda cita con quien en su día llamé "Mr. Excel", hace años de eso ya, porque me amargó la cena... me contó todo acerca de su trabajo y de su instrumento favorito, y me aburrí la leche, aunque tomé notas. Hace días que este tío está de los nervios. Y me cuenta esos problemas, de gestión. Y hoy, mientras me cuenta el marrón concreto, acabo mandándole un excel. Me lo agradece muchísimo. Siempre vieron más cuatro ojos que dos, no hay mérito en eso, y siempre me gustó trabajar en equipo. Me queda una sensación rara en el cuerpo. He trabajado, pero no demasiado a gusto, tenía pocos datos, en especial antecedentes, pero a un proceso descontrolado -por no decir que todo se ha ido a la mierda- pero está en marcha y con fecha de ejecución en rojos, lo puedes coger por donde quieras y hacer brainstormings a ver por dónde le metes mano. Este hombre es una buena persona, es muy agradable, se preocupa por que todo salga bien... Pero está al límite, y ya le han dicho que acabará mal con tanto estrés. No le he contado a dónde me llevó a mí eso. Me recordó a mí antes de explotar. Me cae bien, ha confiado en mí, pero no sé si mañana quiero volver "a trabajar". Hasta una ventana en msn me puede llevar a una reunión de trabajo y ambos olvidarnos de que estábamos "tomando contacto", tanteando una cita. Trabajólicos. No sólo singles, demasiados casados. Y muchos bipolares, tan perfeccionistas. Brainstorming, tormenta de ideas, lo que menos me conviene. Ahora agradezco no tener todos los datos o no me los hubiese sacado de encima a estas horas. P.D. He recordado la serie de posts del "Insomnio raro". Debería vivir en el campo y dedicarme a la jardinería, y no bromeo, pero una de dos: o es demasiado pronto, o es demasiado tarde. *** Ya he contado alguna vez que cercana a la ventana que ahora miro, hay una repisa. Allí gusta permanecer un pajarito, que empieza pronto, a eso de las ocho de la mañana, a piar, cantar y esos sonidos que hacen ellos. Ayer el tío no paraba. Me dije: o está en celo, o es una pájara, por qué no, el caso es que podía adivinarse que estaba en celo. Si le llego a meter mano, lo amordazo. C. me sugirió que le obsequiase con unas miguitas de pan. La verdad es que no lo había pensado y me pareció una excelente idea aunque inmediatamente temí una invasión de hormigas, que son unos bichos muy pero que muy listos. Pena me dio acabar con una hilera que entraba por otra casa directa a un armario donde en su interior moraba una caja de galletas. Pajarito, que así lo voy a llamar, ahora mismo me va despertando junto al café. Hoy he dormido unas siete horas, no está mal del todo después del trasnoche involuntario ayer. Toca hacer una lista llamada Tengo Que. Como si no lo supiese, pero es un gustazo ir poniendo marcas al lado de lo realizado. Tengo que buscar imágenes para el blog, por ejemplo, pero la prioridad hoy la tienen otras cosas. Poco a poco. *** Los madrileños abusan bastante de ese hablar, "arrastrado" me dijeron, donde un "es que...." no es pronunciado así, sino "egke". Habla que también tienen en otros lugares de la península, incluso en ciertos puntos de mi tierra natal. Pues ahora yo digo EGKE no hay derecho y soy una desgraciada con sus buenos propósitos, y compruebo, denuncio o me lamento en este momento: - Que me quería tomar las pastillas a las 22 y estar dormida a las 23 - Que hablo en pasado porque hoy resulta que hay fútbol - Que no es cualquier partido sino la final de la Champions - Que no juega cualquiera, sino el F.C.Barcelona ("més que un club") - Que no paro de escuchar "degde" diferentes casas vítores. - Que desconozco si las ovaciones, incluso fuegos artificiales, son a favor del Barça o del contrincante. Viví varios años encima de un bar "del Madrid" y el follón era de locura ya, no sabías quién marcaba. Y lo bueno del caso EGKE todo esto me importa un pimiento. Y lo malo del caso EGKE que los tapones para los oídos tienen un límite de decibelios muy bajo. Tendré que comprar "de los fashion" a 4 euros, a ver si eso me libra del Barça la próxima vez, ya que no me libro ni en Madrid. EGKE quiero dormir. P.D. 23.30, al parecer acabó todo pero no. Un cumpleaños en la zona botellón cercana a mi casa. Hoy los tapones van a trabajar... P.D.2. 00.12. No sé de qué me quejo, pues ha ganado el Barça y por eso se callaron. En Barcelona hoy sí que no se duerme, habrá pirotecnia hasta que se cansen o se acaben los cartuchos. Espero que los de Canaletas, punto de reunión, se civilizen y no sean triste noticia mañana. *** Lleva dos días preparándose el tema, sin querer. Cada vez me molestaba más el ring-ring sin cesar y he descubierto que no tengo ganas de hablar por teléfono. Estoy bien. Ahora que no cojo llamadas, mucho más tranquila. Llevo todo el día sin hablar, desde que he cogido una llamada y me he dado cuenta de que no podía hablar ni mucho menos escuchar a alguien. Quiero estar tranquila, conmigo misma, descansar la cabeza de todo lo ocurrido esta semana, recuperar fuerzas psíquicas. He dormido mal estos días, me han ajustado la pauta para que concilie mejor el sueño. Y han sido días duros, de los que descanso. Ya estoy recuperada, pero sigo disfrutando del silencio. Incluso mi pajarito se ha ido. Oigo otro, un poco más allá. *** Hoy "me he caído" de la cama a las 6, menudo día me espera de sueño o de bajones. Precisamente ahora, cuando no tengo problemas para despertarme pronto "para ir al trabajo", no trabajo. Ayer fue el "Día del trabajo", sí, ya sabemos que con menos de 1000 euros no se vive en una ciudad con una familia a cargo, y encima con contratos temporales. El sueldo mínimo hace reír y más cuando el empresario dice "te pago lo que dice el gobierno". Hace años que se persigue el despido libre, y lo conseguirán. Cosas de leer un poco el periódico, me parece que cada año es lo mismo y tengo un dejà vu. Ahora me tomaré las pastillas de la mañana y me esperan dos horas de reloj de nube mental. Gran perspectiva. Ojalá duerma algo más, o soy mujer zombi el resto del día. La primavera ahora ejerce de tal en forma de días soleados, y el punto de aire justo que resulta agradable al rostro. Buen día para pasear toda la tarde, y a eso he quedado con otro "colgado" que ha permanecido en la ciudad. Hoy es festivo en Madrid, y la noticia del día será la operación retorno de todos los puentes, víctimas de accidentes, etc. Noto mucha más tranquilidad en las calles, por supuesto. Es fiesta, pero en mi calendario todos los días son iguales. A veces, los festivos quedo con amigos, pero con la llegada del buen tiempo también ellos suelen salir de Madrid, y aunque me han invitado, he declinado. Soy mala invitada, mejor anfitriona. Me descolocan mucho los cambios, y me pone nerviosa la sola idea de ir en coche y toparme con un atasco de estos. Me voy a negar a salir "de cañas", aunque aquí es la forma por excelencia de "socializar". Tanta cerveza sin alcohol y el tapeo me dejan con un kilo de más, y bastante poco sigo la dieta ya. Es improcedente del todo pedir una infusión cuando la gente va pidiendo rondas de cerveza y se come chorizo, por decir algo. No me arrepiento de no haber salido estos días de la ciudad. Cada día para mí es un reto vivir sola y apañármelas para comer bien, sin excepciones, pues rompen rutinas que siguen ahí esperando a hacerse un hueco definitivo. Estoy aprovechando para empezar con el cambio de armario, guardo algún jersey aunque los nativos ya van en camiseta corta. Casi todo lo que tengo ha sido comprado hace dos años o menos, pues cuando empecé a engordar me quedé sin nada. He perdido algo de peso, y no era difícil partiendo de la condición de foca y con un cambio de fármaco -al parecer, el que tomo ahora engorda menos- pero hay que trabajar más, pues dos años ya son suficientes para plantearse que la figura puede mejorar, pues está mal visto estar gorda, o peor que te tomen por embarazada. Aunque en la intimidad, muchos confiesan ser partidarios de la belleza de Rubens. Lo malo es que ya no se llevan esos ropajes que otorgaban gracia a esas modelos, que insinuaban curvas y no las enseñaban. Estoy reinventándome en cuestión de ropajes también, sí. Una amiga me lleva de compras, me asesora, y acabo vistiendo cosas que nunca imaginaría, pero son acordes a mi edad y tienen un punto informal que me gusta por lo nuevo, aunque cuando veo los trajes, se me van los ojos. He cambiado mi peinado también, harta del mismo hace año y medio quizá. Espero no estar convirtiéndome en una fashion victim, de outlet (género de otras temporadas rebajado), pero victim. Ya me han comido la cabeza para que me maquille... *** Cosas que pasan cuando le enseñas a tu amiga lo que has comprado en el outlet a 9 euros: "Te sobran al menos cinco kilos" Sí, claro, mi perfil no cuadra demasiado con según qué ropa que de todas maneras iba a ponerme si la ocasión lo requería. Me ha medido perímetros, pesado y anotado todo en una libreta, donde por supuesto, ha consignado una dieta. La semana que viene, otra vez control. Le he preguntado si llevaba mucho tiempo sin hacer esto, pues es doctora en medicina. De repente ya no tenía una amiga sino al médico en casa, y como tal se ha despedido, "recuerda el contrato". Llega justo a tiempo para aprovechar que ahora tengo hambre a las horas correspondientes, y me voy a hartar de fruta y verdura según el plan. Precisamente, la fruta que más a gusto como, el plátano, está restringido ahora. Y... DOS HORAS, caminar dos horas al día. Sacaré el podómetro de su escondrijo. Ya estoy imaginando rutas. Me ha hecho firmar un contrato: hasta que no baje esos kilos, me ha prohibido comprar más ropa. Eso ya me lo había prohibido mi tarjeta, pero bueno. Valdrá la pena, en verano es más difícil esconder el michelín y no estaría mal aceptarme sin un ápice de complejo. Prohibido chocolate... eso ya lo veremos. Lo haré porque me conviene. Porque si ya empiezo a cocinar ("cocina siempre a la misma hora aunque no tengas hambre") más vale que coma cosas sanas, lo que ya tenía presente por el colesterol. Pero me da algo de coraje que finalmente sean razones estéticas lo que cambien mis hábitos. Cuidado, que esto lo tenía ya dicho por el psiquiatra, el peso tanto como salud como por autoestima ante el espejo, pero hoy ha caído del cielo el cómo hacerlo. Para eso están las buenas amigas. No todo es hablar de trapos y de hombres, aunque ha vaticinado que ligaré mucho con esa ropa. *** P.D. El reloj del blog marca una hora menos. Son ahora las 21.25 y ya he cenado, verdura, sí. He colgado el post y me he puesto a cocinarla. No es tan difícil hacer cosas, una vez ya no son el Everest, sólo que a veces necesitas un empujoncillo. *** He desaparecido unos días, allí donde me llevó el viento. Me conectaré pronto, porque lo bueno... no dura. Aunque no me sientan demasiado bien los cambios, ya sean de colchón o de rutinas en general. Nos vemos pronto, los días pasan volando. Sanseacabó. Ya no tengo averías en casa, al parecer, y si las hubiere, esperarán meses. Qué tortura, dos técnicos a la vez, pero ya acabó y por hoy doy finalizado el día "activo", por no sobrecargarme. Si ayer no hubiese descansado, hoy me hubiese encontrado fatal. Igual me paso de precavida y ya soy capaz de soportar más carga "de la vida cotidiana", pero prefiero no arriesgar, no de momento. Sanseacabó. Mi segundo libro, de 200 páginas, terminado, pero otro desastre. La elección prometía, el principio también, pero de nuevo a mitad del libro estaba leyendo por leer, pues ya no me interesaba. Ahora caigo en que ni siquiera recuerdo el final, aunque también es cierto que ya había tomado las pastillas cuando lo terminé. Antes de guardarlo, releeré esas dos últimas páginas. Por cierto, la traducción horrible, ya me comentaron mis amigos traductores que el trabajo ahora ha cambiado mucho y realmente no es placentero encontrarse con errores. Ensayo-error. Volvamos a ello y al final acertaremos. Esta vez voy a lo fácil, facilísimo: Isaac Asimov. Lo devoré a partir de los 14 años. Si falla, tendré que pensar... no me atrevo con Groucho y Woody Allen, porque no soportaría no reírme. Seguiré con ciencia-ficción. El Asimov tiene 373 páginas, menos en realidad, letra grande y poca chicha en ellas, pasarán rápido. Voy a ello, con la sensación de que ya he leído ese libro, pero hará de ello tantos años que me parecerá nuevo. Contaré las páginas leídas al final de la semana, ya que no me molesto en apuntar las horas que paso leyendo, que en realidad sería lo que debería anotar. Contaré libros y veré si sigo en la tónica de empezarlos ilusionada y acabarlos medio asqueada. Lo que importa es que recupero el hábito, sin ganas, sin placer, pero he acabado dos libros ya, y no dejaré de leer, lo haré a diario, ahora un tanto obligada, más tarde, como solía hacer de niña, a escondidas cuando mi madre apagaba la luz. *** Ha llovido mucho desde que narré una fiesta en dos posts (3/12/04, sobre hechos del 2003), y el primero fue sobre el maldito TENGO QUE, tenía que ir a una fiesta y antes de eso, mil cosas más, y ese TENGO QUE acababa con mis nervios. Esta expresión la entendemos todos. Acabar con mis nervios para mí es tener un ataque de pánico. Eso sí que sólo lo entienden los que lo han padecido, o los que lo han visto en otra persona. Yo intenté explicarlo en ese post. Es horrible, muchas cosas lo son, y a no todas puede acostumbrarse uno, aunque visto lo visto... pastilla y a esperar a que pase el temporal. Hoy se turbó la paz en el castillo acristalado de esta princesa. La vecina es inofensiva, por voyeur que resulte. Lo que me fastidia los nervios es el teléfono. Primero no venían, luego un pez gordo les dio una orden de trabajo urgente y volvieron a llamarme. Vino el operario. Mientras estaba en lo suyo, llaman otros técnicos para ¿mañana? Sí, mañana está bien, sólo que por favor me llamen antes de venir (pienso en la ducha antes de que lleguen). Se va de casa el otro con la firma y... me quedo tiesa. El estrés, qué poco hace falta para que el estrés me deje postrada. Descanso, intento relajarme y que el cuerpo, mi cuerpo físico, responda, pues no me quedan piernas ni para bajar a por el tabaco que empieza a escasear. Despierto, justo a tiempo de recibir otra llamada. ¿Todo bien? Sí, todo magnífico, esto es eficiencia. Sin decidirme a limpiar lo poco que ha ensuciado la avería, por debilidad pura y dura, vuelve a sonar el teléfono. El tercero en discordia, también quiere venir mañana. En mi estado "ya me rindo", porque no recordaba para nada que venían otros, le he dicho que sí. Pasen, pasen todos, y que me dejen en paz de una puñetera vez. Cuando TENGO QUE hacer algo, maldita sea, en esto no hay quien avance, me quedo hecha una braga. Y lo triste del caso es que yo no soy la que tengo que salir de casa a un lugar extraño. Sólo tengo que abrir la puerta a un técnico, y me fastidia mucho que estas pequeñas cosas de la vida me dejen jadeando. Pero peor será demorarlo, pues ese TENGO QUE me perseguirá y empeorará las cosas, y eso me lo dice la experiencia de estos meses, pues tengo demasiadas cosas pendientes de las que me olvido demasiado a menudo, o un TENGO QUE me obliga a cancelarlas y posponerlas. Antes, antes hubiese temido el momento, pues hubiese estado profundamente dormida. Por suerte ya no temo a despertar tardísimo, sé que estaré levantada cuando me llamen, porque antes... antes le hubiese tenido que pedir a alguien que viniese a casa. ¿Ahogarse en un vaso de agua? No, tampoco es eso, el ataque es otra cosa. Pero temía a obligaciones por la mañana, por miedo a no despertar. Pedía horas tardías a médicos, por ejemplo. Sigo haciéndolo, por esa costumbre de tantos años. Jadeando, a punto de perder los nervios. Respira sin hiperventilar. Estas reparaciones han de acabar ya, si puede ser mañana, porque TENGO QUE ir al médico a por recetas. *** Los calendarios son de la Casa Batlló, "la casa azul" la llamaba, uno de los tesoros de Barcelona. Me traje uno de Barcelona en enero, pero no sobre Barcelona. Eso le preguntaba ayer el protagonista de mi nuevo libro a un transeúnte. Eso me pregunto yo muchas veces, ahora que no trabajo y me cuesta ubicarme entre semana. El fin de semana, excepto este por diversas razones, suelo ver a algún amigo. Y todavía sufro algo "la depre de los domingos" por la tarde y noche, como hace años, debe ser un hábito emocional, quién sabe. Esta mañana (oh, no) el cielo se ha vuelto a encapotar. Quizá venga el fontanero, quién sabe pues la semana pasada me remitió al día de hoy, y estas cosas me dan rabia porque una cosa es estar en casa por tranquilidad o quehaceres, y otra estar esperando a un mensajero, un certificado, o un fontanero. Esta semana quiero hacer trámites y gestiones, y empieza algo mal la cosa, con amenaza de lluvia y amenaza de encierro "a la espera de". Es pronto para llamar a nadie para confirmar, así que me tomo el café y las pastillas de paso. A ver si no me dan sueño, pues hay días en los que me rindo y duermo una o dos horas más después de la toma. Es curioso cómo apenas acuso la toma de la noche, después de muchos meses ya puedo decirlo, pero el último cambio de pauta reforzó la toma durante el día, y o me acostumbro, o me acostumbro. El planning de tareas durante la semana es muy flexible, a no ser que tenga un compromiso como una cita con el médico. Espero al fontanero antes de pedirla, por cierto, pues en tres días me quedaré sin una pastilla y empiezo a necesitar esa y otras recetas. Puedo estirar el plazo acudiendo a mis reservas, que para eso están, la toma de uno o dos días que me acompaña cuando salgo a más de (por ejemplo) medio kilómetro de casa por la regla del "nunca se sabe" y porque así me lo aconsejaron "al principio de los tiempos". A las nueve, falta un cuarto de hora, empezaré a hacer llamadas. Comunicarán, ya me sé la historia. Se impone paciencia, para hoy y quizá para más mañanas. Soy mujer de asfalto, no veo el espacio "el tiempo" en las noticias, y no sé si lloverá, cosa que alguien del campo tendría muy claro. Quizá no, porque oigo trinar de pájaros. Ya asoma la vecina curiosa tras su cortina, y no sé por qué lo hace desde esa ventana y no desde otra que le ofrecería mejor paisaje. Vale, sigo en pijama, ya debe haber hecho cuentas de los que tengo. Cuando la veo escrutando mi apartamento, de vez en cuando le devuelvo la mirada y vuelve al interior de sus cortinas. Escribo rápido, pero el tiempo parece haberse congelado, todavía no son las 9 pero ya noto una nube en mi cabeza. El otro día le decía a a un amigo, que me miraba casi con pena porque me dio fuerte la cosa y estaba drogada, que no puedo quejarme, que ese mal momento pasa y el resto del tiempo es para mí, mucho más del que quisiera mucha gente, el que me cuesta llenar ahora que no trabajo. De ahí que la lectura sea muy importante, incluso la escritura, porque no veo la tv y eso mata las horas. Las mataré esta semana con los trámites. A esta hora, todavía no son las 9 (maldición) ya podré salir a la calle, y ya me tomaré las pastillas una vez regrese a casa. Espero a las 9... y ahora no puedo leer el libro que empecé ayer. P.D. 9.16. Hoy no vendrá el operario. En el ambulatorio comunican, cómo no. Tenía que haberme tomado las pastillas ahora, o más tarde una vez en casa. A ver si aprendo mejor, lo que me falta... no sólo a tomar pastillas, sino a retocar fotos. *** Ayer, no acabé el libro por poco. 249 páginas, eso se acerca mucho ya a mi ritmo de antaño. Me faltan dos capítulos. Casi me rindo hacia la mitad, me parecía un tostón y ya empezaba a retroceder párrafos por no haberlos leído o a avanzarlos, para que el tostón avanzase también. Hechas estas pequeñas e inevitables trampas, me dispongo ahora a acabar el libro, menos de 50 páginas que con suerte me durarán lo del café. Se dice que la primavera es la estación más bonita en Madrid. Supongo que esto es válido para tantos otros lugares... Pero hace dos días que luce un sol espectacular y una temperatura muy agradable. Dicen que todavía falta lluvia, pero por favor, aquí no otra vez... En Barcelona, el lugar de paseo dominguero de toda la vida son las Ramblas, o lo eran en mi infancia, cuando en los barrios no había espacios para el paseo. Aquí no hay "de eso". Aquí se acude a la multitud de "el Rastro", lo que no me apetece en absoluto. También se va al parque del Retiro, y lo prefiero lo más silencioso posible. Investigaré otros lugares concurridos en domingo, por curiosidad, no por acudir a ellos ahora mismo. Creo que bajaré a la calle sin alejarme demasiado de los pajaritos cantores. Eso, si cuando acabe el libro, no me engancho a otro... no estaría mal, por otra parte. No sé manejar varias rutinas nuevas al mismo tiempo, es muy difícil priorizar cuando me esperan platos por fregar, la ducha, el libro, bajar a por pan y dar el paseo, y ya se me ocurrirá algo más que debo hacer. Tomar las pastillas, decidir el momento y cómo encajo esa toma en esas tareas. ¿Buscar fotos para el blog? Tarea que ocupa el último lugar en esa lista ahora mismo, luego ya veremos. Son las 10.21 en mi ordenador y no tengo las ideas claras todavía, es más, se me están amontonando y empiezo a agobiarme. El día puede dar un vuelco en el momento más inesperado, cualquier llamada de teléfono, lo que sea. Pues a lo que sea iremos. Que lo paséis bien. *** Son las 14.30. Sin saber cómo, he hecho casi todo lo que debía. Acabo de terminar el libro, tras la comida, y lo importante es que lo hice, no qué leí, porque acertar a la primera en algo que te plazca es improbable, sino que ya acabé de hacerlo, y en la última página, como solía, he marcado frases y anotado palabras nuevas. Me ha costado mucho llegar al final, notaba cómo en vez de acrecentarse mi interés, éste se perdía. Me está invadiendo el sueño, pues a pesar de la llegada del buen tiempo o quizá por ello, no duermo demasiado bien. Retirar un nórdico es una decisión que de momento no voy a tomar, aunque despierte de madrugada a veces empapada en sudor. Le temo más al frío del amanecer. Es pronto para escoger un nuevo libro, y tengo más de cinco horas de sol por delante para volver a leer o salir a la calle. El sol marca y ha de marcar mis días, pues ayer me tentó la noche, como antaño. Hace mucho tiempo, meses, que no salgo de noche, y aún así, de vez en cuando echo de menos una pista de baile. Y debo pensar en el sol, y en apagar una luz cuando los ojos ya no puedan seguir más a la letra impresa. *** ¡¡Estoy leyendo!! Ayer, 176 páginas, tomé las pastillas, y llegué a las 200 justas. La novela tiene 495. Hoy la acabaré, seguramente. Y cogeré otra. Quizá sólo sea un espejismo de fin de semana. Me da igual, estoy disfrutando como una enana. Fue un placer detener la reproducción de los discos de U2... que viva el papel impreso. Shhh... estoy leyendo. Y mi pajarito ya ha venido a la ventana, ¿le gustará el olor a café? Me gusta tenerle ahí, es un buen pájaro cantor. Y no tengo aquí esa novela, por cierto, "Maestro cantor" de Orson Scott Card, una delicia de la ciencia-ficción que debería salir -si no lo ha hecho ya- de las librerías "del ramo". P.D. Blogia no ha hecho el cambio horario. Son las 8, no las 7, "me caigo" de la cama pero no tanto. El cielo todavía guarda tonos rosáceos. Me tomo el primer y único café permitido con cafeína. Como cada mañana casi, dudo acerca de tomar ya las pastillas o esperar hasta las diez. Si me las tomo ahora, quizá haya suerte y a las diez empiece a estar despejada. Me ha apetecido REM de buena mañana, me he despertado con el estribillo "it’s the end of the world as we know it..." No es hora de hacer según qué, estoy levantada pero dormida al mismo tiempo. Ayer me puse un "cartel" en una hoja de una libreta, hoy tengo que hacer algo importante y eso decide que tomo las pastillas más tarde. Es una hora de dudas, qué debería hacer y cómo lo extiendo en el planning de hoy. El café y REM me despejan. El cielo no amenaza lluvia, por fin, y estoy pensando en la conveniencia de salir a la calle a dar el paseo del día a estas horas, en cuanto el café obre su efecto o de lo contrario me atropellarían y yo sin enterarme. El disco de REM es tan pirata que todavía no ha sonado la canción y no sé dónde está, pero, o es raro en mí o estoy cambiando, no tengo prisa por escucharla. El rosa está desapareciendo ya del cielo. Los vecinos de enfrente, cortinas y persianas, usan luz artificial. Qué raro que la mujer no haya asomado para verme en mi hábitat. Ya estoy acostumbrada a que sin disimulo alguno mire hacia mi casa, que tiene todo abierto, como en su día escribí en el post "luz y taquígrafos". Se dice: "de Madrid al cielo"... Qué bostezo acabo de dar. *** Qué agradable resulta sufrir un lumbago y no una depresión. Qué maravilloso es compartir un domingo con amigos, reunidos ante un cocido madrileño. Qué descanso, tener el PC apagado. Es sólo "la resaca" del lunes, vienen todos los momentos buenos del fin de semana, y los vivo de nuevo a la vez que quedo a la espera de nuevos acontecimientos. Ha entrado ya la primavera por fin, y sentada por primera vez este año en una terraza, periódico en mano (no lo leí, pero se intentó) y unas cañitas Sin acompañada por el lector del suplemento dominical, volví a mirar al cielo y suspiré ante el pensamiento de que estaba viva, que me interesaba más contemplar los árboles, plantas, gente, a la luz, y disfrutar del aire y del sol en el rostro que lo que pudiese aportarme ese periódico. No ciclé como aquél día en mi primer ingreso. Tuve la sensación de que la hibernación invernal estaba llegando a su fin, que pararía de llover, y que la próxima ronda en una terraza simbolizaría de nuevo ese renacer. Mi amiga M. dice que todos sus amigos "solteros divorciados etc" sólo tienen primavera y verano, quizá tenga razón también en mi caso. Es más duro ser single en invierno. Qué descanso, olvidarse completamente de que una tiene una enfermedad, de relacionarse con gente que no tiene por qué saberlo. Qué sentimientos más contradictorios para un lunes. Ya no hay excusas, el cambio de horario nos tuvo tontos a muchos ayer, pero hoy hay que celebrarlo ya. Ahí está el mundo, sin miedo. Sin miedo, se dice pronto. ¿Qué animal no sale de la hibernación un poco aturdido? Miro vuelos. Están bien de precio. Fijo fechas. Es muy fácil llenar la agenda de una semana en Barcelona, de hecho estaría menos tiempo del necesario, pero el justo para mi salud mental, que consiste básicamente en estar en mi casa, que se encuentra en Madrid. Tenía las fechas seleccionadas ya, al mejor precio por supuesto, pero no le he dado al "continuar". De repente me ha venido el olor de la cabina del avión. ¿Claustrofobia? No. Excusas. No tengo ganas de ir. Ni ayer ni hoy. A ver mañana, porque no he de dejar pasar esas tarifas. No comment. Hace más rato del que debería... debería estar dormida ya bajo los efectos de las pastillas que he tomado. ¿Toca insomnio? Pues toca. Hoy tuve una crisis humana, de esas que has de pasar llorando incluso, no hay pastillas para eso. La volqué en mi diario, como suelo hacer, y después me obligué a salir a la calle. Empiezo a estar cansada, muy cansada, son demasiadas cosas las que me ponen a prueba hace... no sé, no quiero mirar atrás. He empezado a tomar notas. Ha llovido mucho en dos meses, me asombro de lo que empiezo a escribir en esa hoja de libreta. No tiene que ver con vivir sola, eso me da la paz que necesito, o al menos, el descanso físico que necesita mi agotamiento psíquico. El lunes tengo visita con el psiquiatra, y tengo ganas de ir, porque sé que lo necesito. Para él son esas notas, y ayer ya escribí varias . Me distraeré, no pensaré, me he prohibido pensar, y esperaré al lunes. No es grave, qué va. Es la ITV, y siento que necesito un chorro de antióxido. *** Para mí este tema ya es "Vida cotidiana". Mañana escucharé música, y la seleccionaré cuidadosamente. Bienn, por fin el sueño. Hoy le decía a un conocido que tengo menos planes para el fin de semana que mis fiambreras. Tengo que ir a Málaga urgentemente ante ese asomo de gracia, he de aprender más por inmersión porque veo la mano de Myriam en esta salida jocosa. Y he recordado que las tengo... qué cosas. Ahí amontonadas y olvidadas, parecía pequeño el paquete cuando lo compré y eran muñecas rusas las puñeteras fiambreras. Ahora reparo en que uso una para los mecheros. Cosas de "singles", yo sabía hacerlo de otra forma, pero ahora estoy sola, soltera de oro jeje. El viernes es el día de la compra, tradición familiar, y quizá me anime a llenar las fiambreras. Las cuadradas para productos frescos, las redondas para cocinados. ¿Cocinar? ¿Por qué no? Así tendré plan y excusa perfecta para invitar a alguien a comer. Porque soy capaz de cocinar y no comérmelo, es decir, el plan es que venga alguien para que me acompañe y me lo coma yo, curioso, verdad? En esta casa ya he cocinado, eh? Un redondo de ternera, nos lo comimos entre cinco a días alternos jaja. Sopa de pescado, hace años que no la cocino aunque me veo capaz, pero no saldrá igual porque aquí no tienen o no he encontrado "morralla", peces de todos los colores que echas al puchero, un puñado, y quizá algún cangrejillo. Ay mi Mediterráneo, mira que echarlo de menos por esos peces de roca que a veces parecen criaturas abisales... los de la foto son bonicos y tó, recuerdo uno que era como una culebra rosa, jaja. A la olla, con el rape y la merluza, he dicho. Y unas alcachofas al horno? Mmmmmm. Albóndigas. Si lo tengo todo en el congelador esperándome. Me da que voy a sacar el mortero y acabaré haciendo un all-i-oli también, lástima que no pueda conservarse en fiambrera, pero nunca sobró en mi casa cuando se hizo... rebañábamos el mortero con pan, qué "costelladas" familiares veraniegas. Y basta ya, porque estoy echando de menos las butifarras de Girona para el all-i-oli y me está entrando hambre a estas horas, cosa totalmente impresentable, no por nada, porque ya me he puesto ciega de chocolate viendo los JJOO de invierno. Me como hasta los interrogantes, el catalán es como el inglés, sólo los cierra. El otro día hablé con la amiga que nos trajo esa tradición algo adolescente del "Mapa del Tesoro", un coñazo que expliqué con pelos y señales aquí (no vale la pena, es una rayada que quizá elimine http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/010501-posters-a-medida.php). En resumen, un collage de tu vida y tus deseos para el año. Me preguntó si había hecho el 2006, y por supuesto, NO lo he hecho. Un día en navidades intentamos quedar S. y yo para empezar a recortar revistas pero acabamos haciendo cosas más interesantes, como charlar y reír... poco voy a Barcelona para dedicarme a eso ahora. Además, los deseos que plasmé en esa cartulina con fotos de 2005 siguen ahí, los más importantes, realizados: mi nueva vida, mi estabilidad, mi propia casa para recibir a mis amigos, Madrid. ¿Para qué voy a hacer otro collage? Pues dice que o lo hago o le cambio el número al antiguo. Anda que no, menudo procedimiento más flexible. ¿La cartulina, puede ser naranja (la que tengo por casa)? Al parecer, sí. Grr, esto es una excusa total. Estos días nublados y lluviosos son perfectos para recortar revistas que ni siquiera he leído, por ejemplo, un día como hoy compré una tan sólo interesada en el paraguas que regalaba. Apartaré los artículos para leer, tomaré nota de datos de interés y recopilaré material para el collage, un poco más acorde a mi estilo. Y sacaré los pinceles, ese es mi deseo a estas horas con el café, ahora que ya tengo un hule para no mancharlo todo con pintura. Dije lo del café porque luego mi día puede ser completamente diferente. Me recomendaron las manualidades el psiquiatra y otros bips, al parecer relajan el sistema nervioso, el caso es que me lo pasaba genial pintando tonterías y me gustaría volver a ello. Incluso diseñé un belén tan conceptual que no entendió mi sobrinito, jaja. Además, me chiflan los collages. Uno de los primeros que hice tapa el contador de la entrada. Le pondré ese Paul Newman, me tiene hechizada. Lo mejor que puedo hacer para animarme de buena mañana es mirar mi saldo. Qué bien, todavía me quedan 10.000 pelas después de pagar el teléfono. Hice bien en comprar tabaco para todo el mes. Y tengo comida para todo un mes también. En breve, el peso de las rebajas caerá sobre mí. Pero ya puedo trajearme, y tengo ganas de hacerlo. Hoy mismo, antes de pagar esa ropa. Me voy a la pelu en cuanto abra. A nadie de los que he consultado le gustan mis canas, qué lástima. Eso me dejará con unos 20 euros en el bolsillo, pero a quién le importa eso, si te ven bien vestida y peinada. Con eso, puedo comprar plátanos. Y a la trinchera. Cuando salí de mi primer ingreso por intento de gilipollez a mediados de septiembre de 2004, ya cicladita a hipomanía, mi psiquiatra me marcó unas pautas a seguir durante el día, y yo tenía que hacer "los deberes". Ya he hablado aquí de ese cuaderno. Se convirtió en un registro de actividades, en suma. Ahora no llevo ningún registro. Sé que cada día hago tareas del hogar y eso me mantiene en actividad hasta que digo basta ya. Nunca fui maruja, otra cosa es que tenga que limpiar lo que me gusta ver limpio y ahora a esas horas ya no estoy trabajando. Sé que cada día atiendo al menos uno de mis buzones de correo. Sé que me resisto antes de asearme. La compra. Y tantas pequeñas cosas. Valdría la pena llevar un registro de actividades. Eso no escapa al análisis. Lo malo es que te pasas medio día escribiendo lo que haces el otro medio. Es importante ahora que tengo que llenar mi día de actividades diversas. Ahora me veo capaz de hacerlo, con el sueño regulado, por ejemplo, saber a qué hora me ducho y me visto me ayudaría a hacerlo cada día a la misma hora y eso sería un paso más. Porque ahora no sé muy bien a qué me dedico, tengo o recuerdo los hábitos de cuando trabajaba pero ahora es todo diferente. Ahora uso menos el pc, a veces sólo reproduce música. Ya no estoy en la depre de antes de ese ingreso que me tuvo ahí conectada todo el día cuando no estaba en el techo. Era un antiguo objetivo, y bien, era viable, tengo cosas a hacer. Ni siquiera escribo, no demasiado o sólo manuscribo, y hoy me ha sucedido algo desconcertante. Uno de mis relatos, uno que no terminé hará tres años porque no tenía fin para él, se ha rebelado de alguna forma en mis pesadillas. Tengo que encontrar ese relato en los discos, no sabía que esos personajes iban a cobrar vida, qué miedo me ha dado, una pesadilla en toda regla. Ayer hablé del momento y de melancolía de los domingos, sí, esas tardes depresivas "esto se acaba, mañana al trabajo". Y diré que creo que también tengo todavía el síndrome de los lunes, el llegar al trabajo con esa cuesta empinada que recitaba: es lunes, mañana ya estaremos más cerca del viernes. Lo noto en cómo intento planificar las gestiones de la semana, que como siempre, suelen quedar pendientes si no apremian, soy muy poco autoexigente ahora y aprovecho esas pequeñas excusas para darme un paseo. Me gusta ese frío en el rostro. Tengo muchos pequeños hábitos de cuando trabajaba, todos los que se pueda tener en mi vida actual. Como hacer la compra del mes, qué más me da ahora, pero lo sigo haciendo de todas formas. Como intentar abrir un ojo con el primer café mientras leo el correo. Pero hoy me he dado cuenta de que ya no bajo música. Aquí pasa algo, llevo días escuchando lo que tengo en el disco duro y no es despreciable (¿me habré enganchado al último de Moby, como en su día me pasó con el primero?), ni mis tropecientos CDs, pero siempre bajaba algo. Claro, eso lleva tiempo, y ya no le dedico tiempo al pc. Me he puesto a hacer una búsqueda y tengo dos conciertos del "Vertigo tour" U2 entrando lentamente en mi pc, llevan horas... Y, ah, me he reencontrado con "Beautiful day", por cierto, canción-mantra esos lunes de vuelta al trabajo. Asqueada, rechinando los dientes, otra vez en el infierno de cada semana que no había hecho sino empezar, y ya sabéis de qué hablo. Y no paraba de cantar ese estribillo: "es un díiiiia bonitoooooo", ese era uno de mis trucos para sobrevivir al trabajo. Además de ser una buena canción, el vídeo era espectacular en la pista de despegue... ya no veo vídeos tampoco, anda, antes los grababa incluso. Pero si no ves la tele, so merluza. Lo que he de hacer es dejarme de estupideces y leer de una pajarera vez. El escenario perfecto, mañana, en una hora de metro que me espera, hora y media ida y vuelta quizá. Por costumbre quizá, es un entorno ruidoso pero del que consigo aislarme, son muchas horas=días de mi vida ahí metida. No cuando estuve mal, la fobia social era demasiado fuerte y el metro el puto Everest. Tengo que pensar un final para ese cuento. Odio los lunes. En resumen: It’s a beautiful day. Hoy se me ha desregulado el sueño. He tenido que dormir de día, o sea, mal, muy mal. Aunque ha sido curioso tomarme el café a las 6 am. Empiezo a bostezar a las 23, hora habitual, y más me vale dormir bien. Estaré el fin de semana ocupada con compromisos. O no, igual esto de ser superwoman jubilada es una contradicción más a superar todavía. Por si acaso, dejaré los libros donde estaban, nada de estimularse ni forzarse. No sé qué hago escuchando mi lista de reproducción "marcha". Estoy atontada, estoy colapsada, no estoy para invitados, y vienen, ni para visitas, y debo hacerlas, ni siquiera para el e-mail. No soy superwoman, y un insomnio tonto acaba conmigo. Aquí nada es un día perdido. Así me han enseñado a verlo, es un día diferente y... se toma nota del "pinchazo". Tú reflexionas qué ha podido fallar, y anotas esa anomalía para tu psiquiatra con esas notas de los supuestos porqués, supongo que "factores ambientales", en suma "las cosas de la vida". No sería la primera vez que una agenda apretada me estresa y "me rompe" antes de tiempo. Si no sabes, no puedes evitar que lo mismo te suceda en el futuro. Esperemos que sea eso, porque ahora no estoy para análisis, me caigo de sueño y eso es muy bueno porque mañana me levantaré a mi hora. Mi humor es bueno, me encuentro bien, sólo que muy cansada. Buenas noches y buen fin de semana, no sé si postearé o no, ahora no sé nada, sólo que debo ir a tomar mis pastillas. Quizá la cura de sueño sea lo que me permita afrontar el fin de semana... por qué no. Suena: "Vértigo" (K.O. Ride the Trip Mix), de U2. Ya sé que debería estar escuchando otra cosa. "El tiempo se me escapa como líquido de entre las manos, nado para alcanzar tierra firme, como tú" ("Bullet", ya colgada en "Minutos Musicales"). En el tercer kiosco por fin he encontrado un “Conan” “completo”. Ni los Batmans ni otros me convencían, con el puñetero “continuará” que cuando eres jovencito aguantas hasta que te llega la paga, pero ahora, si me pongo a leer, como que no. *** Escrito ayer para el foro que me dio algún consejillo al respecto. Luego me di cuenta de que apenas hay tebeos en los kioscos... puñeteras cónsolas fue mi primer pensamiento... ¿Alguien puede decirme qué leen sus hijos? Yo me recuerdo de niña leyendo tebeos, los mismos de entre un montón, cada noche!!! Lunes por la mañana. Café, banca electrónica, e-mail. Efectos secundarios mínimos. Angustia mínima. Buen humor. Dicho a las 09.32, me he despertado a las 8 para variar, luce el sol y Depeche Mode está en Madrid supongo, para el primer concierto. Asistiré al segundo. Para variar, no me cogen el teléfono en el ambulatorio, pero hoy necesito una receta y mi objetivo es conseguir ese fármaco, el que nadie tiene, para tomármelo esta noche. 10.08 ya me he duchado, increíble, a estas horas no suelo ser persona para hacerlo, y eso anuncia o me tiene preparada, alerta para un "bajón": puede ser el de las 11-12, el de las 14-15, o el de ayer mismo, a las 19 h. Una pastilla me da problemas con la tensión y me quedo medio tiesa de vez en cuando. Ya lo sé y ya sé a qué horas puede ocurrirme, así que "nema problema", pero de este tema he de hablar con mis médicos porque ya tomo una pastilla que en teoría debería contrarrestar este efecto secundario. Tareas pendientes: las de siempre, pasar los números a la nueva agenda, esta desde hace un mes. Planchar cuatro cosas. Vencer la pre-frustración y decidirme a comprarme unos zapatos que sé que no voy a encontrar, y más a estas alturas de las rebajas. Ir preparando la casa para mi ausencia, porque quiero encontrarla bien a mi vuelta y ya sé eso de que si no lo hago yo, nadie lo hará por mí. Comprar una báscula, no para mí sino para asegurarme de que no llevo sobrepeso, menuda factura pagué por eso en mi último viaje. Decidir si voy a la peluquería hoy o mañana pues es hora de eliminar esas raíces, menuda esclavitud el tinte y qué mal lo voy a pasar con la cabeza pringada sin poder fumar. Odio ir a la pelu. No me gustan las revistas del corazón y me pone nerviosa tanto ruido. Me veo con fuerzas para hacer algo de todo eso, y he de aprovechar el momento antes de que (no, no me arrepentiré) me quede tirada en un bajón. Post cotidiano. Hoy no tengo ganas de hablar de bipolar, hoy ejerzo de persona normal, que es lo que soy. Me peino, me tiño, me calzo, me pongo unas medias... y a "la puta calle", como se anima a la gente en el extraño mundo bipolar, donde a veces, eso es no bajar a la calle sino subir al Everest. Hoy el chequeo matutino es satisfactorio. A por todo ello, pues, sin excusas. Segundo post de hoy. Escucho una canción que me impactó en los 80 y sigue gustándome, "19" de Paul Hardcastle. 19 años tenían muchos chicos cuando les enviaron a Vietnam. 21 años tiene mi primo, y con 21, una pleura, de repente. Después de una intervención y varios días, le han prohibido fumar, pero ya está en casa. Daba respeto, casi pena, verle con ese tubo, y más, sus vecinos de planta y habitación, historias precoces que demuestran que las advertencias en las cajetillas son ciertas. Todos dejarán de fumar tras ese ingreso. Ojalá hubiese visto con mis propios ojos todo lo que me han descrito, pues más de un visitante de esos pacientes ha decidido dejarlo. 21 años y de repente, una hostia de la vida te hace crecer y tomarle respeto a lo que perjudica a tu salud. Comparable en cierto modo al caso de diagnósticos de bipolar a esas edades, pero de puntillas, es otra película. ... 38 años y dos paquetes al día. He comprado tabaco para todo el mes, antes de que suban de precio mis marcas. Mi primer cigarrillo, a los 15. No puedo dejarlo de golpe, porque me descompensaría, ya han sido varios los intentos que han minado mi salud mental. Pero sí puedo apartarlo de esta habitación, hacer que coger un cigarrillo deje de ser algo automático para ser realmente deseado. También puedo liarme los cigarrillos, aunque nunca fui buena en la materia, porque dicen que la vagancia vence a las ganas. No tomé ninguna medida tras el principio de bronquitis, total, ya estaba sentenciada. Este episodio de sufrimiento familiar me está dando que reflexionar. He tenido suerte hasta el momento, pero cuanto más tarde me venga la factura, más gorda será. Noticias de Barcelona, noticias no siempre buenas, pero a los 21 años dejará de fumar, y lo agradecerá el resto de su vida. Está mejorando, qué alegría. El segundo caso en mi familia. Mi padre quizá siga vivo porque en su día también hubo "un susto" y tuvo que dejarlo, con mucho esfuerzo después de muchos años de fumador. Eso, o ya volverás o por aquí y veremos cómo sales esta vez. Sí, son cosas de la vida cotidiana, puta vida, menos mal que el S.XXI salva vidas. En su día, el tabaco estuvo de moda. Había que fumar, había que demostrar. En su día, nadie nos advirtió. Hoy me reconozco como una drogadicta, adicta a la nicotina, y ni los parches han podido con eso. Porque era "in" fumar. Ahora, pobres drogadictos, somos el guetto y no lo más "in". No, la voluntad no puede con una adicción, con una enfermedad, el tabaquismo. Pueden fuerzas mayores. Hora de aterrizaje: 07.47. Me siento orgullosa. Estoy tomando ya el café y a voy a leer el correo, hábito que he recuperado porque lo hacía cuando trabajaba. Hoy sí me voy a dar la siesta, o no, porque toca ir a por recetas, ays. Y en hora y algo, a comprar cebollas, ajos y no sé qué más para COCINAR. Estoy tan dormida como cuando trabajaba, es decir, con sensación de sueño. Ayer debí tomar placebos de los mismos colores y formas, me siento despertar como cuando no me medicaba, y esto tampoco es usual pero sí muy bienvenido. Bon dia!!! 14.31. Este post será editado durante el día, de ahí que le llame "post dinámico". Voy a ver si cumplo los objetivos marcados en tiempo real. Y si al final consigo colgar la foto. Escrito a las 11.30 aproximadamente: Los estoy apuntando [planes, tareas] en un papel mientras leo el correo e intento responderlo coherentemente. Todavía no puedo salir a la calle, ayer trasnoché y aunque he dormido mis ocho horas, todavía no soy persona pero el hecho de que me quede tabaco para una hora es una razón demasiado poderosa para salir a la calle. Ayer cuando bajé a tirar la basura en una pausa publicitaria sentí el fresco en el rostro y me encantó la sensación. Es un momento de esos en los que dices "¿por qué no lo habré hecho antes?", como cuando salgo de la ducha, a horas en las que nadie se ducha. Esas son las rutinas que he de mejorar, ahora que me despierto (hoy excepción) a horas muy decentes. Espero una carta certificada, y algo más que no recuerdo, todavía no soy capaz, pero quizá la memoria se refresque cuando salga. De momento tengo una ventana abierta con la doble función de mitigar el tufo a tabaco y de despertarme del todo. La lista de la compra creo que la haré en el supermercado mismo. Ahora que he decidido acabar con ese super-colesterol, no compro demasiadas cosas que antes solía. Mi plan es elaborarme una dieta, no, mi plan es cumplir con esa dieta, que ahí en la nevera y congelador están las verduras sin tocar. Hay un gran paso entre tener esa comida y comérsela, sí, algo incomprensible, pero sucede cuando has perdido el hábito. Mi plan pues consiste en comérmelo como parte de mi futuro menú. Y voy a comprar los cereales más horrendos del estante, esos que contienen tanta fibra que al masticarlos tienes la sensación de estar comiendo pienso para ganado. No tengo acceso a mi archivo de fotos y no tengo humor para navegar entre 50 páginas de imágenes, que es lo que suelo hacer, para almacenar unas pocas y tener donde escoger en un momento dado. Pues me pongo a mí misma, toma ya. Este post sólo ilustra mi desconcierto matinal mitad efectos secundarios mitad "ayer me acosté tarde". Definitivamente, tendré que grabar las películas para estar a medianoche ya durmiendo. Soy la Cenicienta, por lo de medianoche y por lo de los zapatos. Optimismo, hace un buen día y tengo buen humor. Que tengáis buena semana. ¿Por qué no se cuelga la foto? Pff para investigar estoy ahora... 13.55. Edito post para no comentarme a mí misma. Efectivamente, he bajado a la calle... y he desvalijado el supermercado, de repente me faltaba de todo, no tenía espárragos ni arroz instantáneo. Encontré los cereales esos, algo escondidos. También he comprado ternera para cocinar un redondo ("tall rodó") y al llegar a casa reparo en que... esto lo cocinaba con vino blanco... pequeños detalles que te recuerdan el antes y el después. He llamado a Madre desde la carnicería ("cómo se llama -una pieza de ternera- en castellano? pues se llama igual, he descubierto) por no hacer el payés más de lo que suelo hacerlo cuando me atiende una persona, porque en Bcn lo compraba todo en catalán, ese entrañable "què més vols, reina?" (qué más quieres, reina). Me aconsejan que compre sólo el tabaco del día para tener una excusa diaria para ir a la calle, pero mi tabaquismo es tan fuerte que si veo sólo 3 cigarrillos, ya me entra el mono, por eso compro un cartón, porque esta semana fijo que no dejo de fumar. Ni la próxima, y ya hablaré del tabaco en otro momento, cuando lea por mí misma la ley. Son las 14 h. y todavía no tengo la cabeza del todo asentada. Con razón no me dejan trabajar, si me cuesta dejar de estar mareada y con la tensión en su sitio (no más desmayos callejeros) para la sencilla tarea de ir a comprar el pan y el tabaco. Psicoeducación, rehabilitación... un proceso. Y otro proceso, que a medida que se afiance una estabilidad, los fármacos dejen de hacerme la vida atontada por las mañanas. Porque eso le pregunté al terapeuta, por fin consigo levantarme a las 8 y hasta mediodía no soy persona, ¿voy a estar así toda la p. vida? Paciencia, todo llegará. Mientras tanto, hago una megacompra y me dejo la tarjeta de cliente, con lo que he perdido unos puntos que tampoco tengo muy claro para qué sirven, menuda chorrada, diréis, pero no me hice clienta con tarjeta hasta que llevaba comprando ahí medio año... todo cuesta, todo se demora, mis planes de hoy deberían contener tareas pendientes y no me atrevo a ponerlas en la lista. Lo urgente es lo primero, es decir, pedir visita al médico para que me extienda recetas, eso hasta zombi lo hago, por narices. Sólo que hasta ahora no he recordado que debía hacerlo. Ufff. No me autocompadezco, acepto porque así me han ayudado a hacerlo -calmando mi impaciencia natural- que esto es un proceso y que poco a poco mi calidad de vida va mejorando, y al comprobar que esto es cierto me anima a seguir adelante. Alguien me dijo "si no te quejas, no eres tú", y más de una persona por cierto, así que muchas veces me quejo por quejarme y supongo que esto no va a cambiar en mí. Y no sé por qué coño escribo esto aquí y no en mi diario, bueno, es vida cotidiana y después de comer sé que la lucidez volverá a mí hasta la medianoche. Y lo mejor de todo: http://alsadiq.blogspot.com/, siempre amanece. Here comes the sun, it’s allright!! 16.08. Mi reino por un café aunque sea descafeinado. He bajado de nuevo a la calle, me he asegurado antes de subir con la compra de que volvería, concertando hora en la peluquería para arggg, depilar ese vello que molesta aunque vayas vestida, traduzco: bigote, sí, tengo bigote, como muchísimas mujeres. He dado dos vueltas a la manzana (no más porque iba poco abrigada) y pasado por el banco y entre tiendas, y me he detenido en una donde venden sábanas Bassols, marca tanto espléndida en calidad y diseño como en precio; no las necesito, pero me tientan, cuestiones estéticas. Esta hora es la mejor de todas para salir, las calles están tranquilas y el sol es tan necesario como la pastilla. Además, las tiendas están cerradas, por lo que no me concedo caprichos innecesarios... hasta la pelu parece cerrada, la "cuesta de enero". Vuelvo al supermercado, tenía que haber hecho una lista de la compra esta mañana pero bueno, no pasa nada, no había cola, tonta de mí, la que me he chupado esta mañana y de nuevo no llevaba la tarjeta de los puntos encima, bah, marujadas. Por fin dos de las llamadas que llevo haciendo todo el día dejan de comunicar y ya tengo cita para el médico, ya puede preparar un talonario de recetas entero para mí porque la gran caja-reserva de dos meses empieza a vaciarse. También tengo ya por Madre la receta alternativa para guisar el redondo de ternera sin alcohol, pero -ahora que no hace frío para ventilar una cocina, momento ideal- no tengo ganas de vigilar una cazuela. Fai un sol de carallo... pero cada vez estoy más cansada, físicamente, mientras que la cabeza, según lo previsto, va despejándose. Me quedan ocho horas de actividad. Y ahora reparo en que no he comprado dos cosas pero apunto en un papel y mañana sí iré con el puñetero carné de clienta, aunque les facture dos euros. Ah, ya he encontrado el buzón del barrio (tengo ya sobre y sello, sólo me falta meter el papel y enviarlo, desde... joder, el año pasado. Todo son pequeñas cosas, vida propia de la tercera edad, vamos. El próximo reto, encontrar un pan de pagès-payés auténtico en este barrio, lo que venden aquí como tal parece pan de bocadillo. ¿Funcionarán esos mini-yogures para beber que prometen bajar el colesterol? Esa es la única "mancha negra" de mi último análisis, a no ser que mañana mi médico se invente algo más. Mi reino por una siesta... el post seguirá, hoy toca o tocaba ya reflejar un día más o menos cotidiano con detalles. 17.28. Había escrito algo más pero le he dado al botón que no procedía y se ha perdido. Eso confirma que debo seguir marujeando ahora que ya no me siento torpe y que la hora crítica de la siesta ya ha pasado. Que quizá más tarde siga alimentando este post, necesito desconectar y dejar de fumar compulsivamente mientras me absorbe Internet. He recogido la cocina y creo que pondré la lavadora en marcha. Marujeo, no necesito ahora actividad intelectual. Trabajo físico del que cansa. Mi vida, estaréis comprobando, no difiere demasiado de la del resto de jubilados, aunque me doblen en edad. Lo único bueno aquí es que al menos tengo la actividad de un jubilado, o estoy en ello todavía. 21.40. Me eché un rato en la cama para recuperar la postura vertical de la espalda Sin dormir, momento sms. Me esperaba la lavadora, que a estas horas ya está tendida. Lista de la compra para la ferretería, cuenta bombillas chata, o no, todas menos la única que funciona. Charlas por teléfono, ordenar un rincón... Jajaja ir apuntando tareas para mañana... Hasta que he tenido hambre y me he zampado media barra de pan con tomate (dicho aquí "pa tumaca", me da risa) con un fuet comprado allí (Bcn) en un intento más de eliminar todo rastro de colesterol de esta casa, intento -que por supuesto me ha gustado- pero en un despiste más he olvidado que mi cena de hoy estaba prevista, en una fiambrera en la nevera. Vale, y el fuet secándose... a tomar viento. Iré pronto a dormir, estoy muy cansada, diría que llevo todo el día cansada, y todo por un desfase horario en el sueño. Pronto quiere decir en que en cuanto tenga la digestión medio hecha, y no más tarde de las 22.30, me tomaré las pastillas, que actuarán en 15-20-hoy no creo que llegue a los 30 minutos la cosa. Será la única forma de que mañana me levante a las 8. Me llevo a la cama el recuerdo de dos e-mails que he recibido y me han hecho sentir bien, la palabra escrita es mucho más poderosa que el teléfono pero pocos se atreven ya a comunicarse así. Lo escrito no tiene marcha atrás por lo común, excepto en lugares como este donde yo administro (es un decir, pero bueno, en esta última entrada he corregido alguna de las erratas mañaneras). En conclusión yo diría que nadie es perfecto, y que la rutina del sueño es lo que marca la salud y calidad de vida de esta bip y de muchos otros. He hecho cosas, pequeñas pero necesarias. Mi trabajo es cuidarme. Empiezo a bostezar, ahora ya es seria la cosa porque acaban de dar las diez. Y cierro post. P.D. Y ya sé lo que le pasaba a la foto, pura cuestión de formato, muestra de que ahora es cuando la cabeza me funciona bien-bien, siempre después de comer, digamos que hacia las 18 h. y hasta la medianoche, un pacto que me costó mucho hacer conmigo misma, tanto que a veces me lo salto. 00.40. Reabro post en contra de mis buenos y obligatorios propósitos. Hoy precisamente las pastillas pasan de mí. Insomnio, lo que necesitaba. Y hambre, por supuesto. Otro pan con tomate, con atún esta vez. He decidido que a las 23 h apagaré el móvil, además del pc, porque quizá esa llamada entrante (largo tiempo sin hablar con esta persona, una hora y algo de reloj) me ha dejado pensativa, esos inputs, outputs, feed-backs que alimentan tus neuronas cuando les has dado ya orden de descansar. Quizá he tenido un día muy activo en contra de lo que podáis pensar, mi vida es muy tranquila, tanto, que tengo la carpeta de asuntos pendientes llena y no siempre puedo o tengo ánimo de atacar a ese enemigo, y lo llamo así porque me acaba creando ansiedad e impotencia tantos asuntos de la vida cotidiana que todavía, demostrado con fechas y agenda, son el Everest tantas veces nombrado en este blog. Y me repito dando este enlace: http://alsadiq.blogspot.com/, siempre amanece en esa canción y en la vida. Ya sé cómo amaneceré mañana, con el mismo "globo" de hoy, con despistes parecidos, pero haré cosas, eso seguro, y quiero cocinar, y me reiré de mis meteduras de pata, y espero que hayáis podido reír (sanamente, conmigo, como he reído yo) leyendo las cuitas de Carne en su intento de hacer "vida normal". 9.15 hora de despertar. Esto va bien, no me he pasado durmiendo. Hoy espero invitada de Barcelona. Estoy espesa, nada inusual a estas horas. El pc viejo me está fallando, eso me puede poner de los nervios pero resistiré -espero- hasta que me entreguen de una puñetera vez el que compré el año pasado. Ya no estoy cabreada, esa emoción se ha ido durante el sueño. De no ser así, me hubiese encargado de hacer algo al respecto. Voy a por las pastillas de la mañana. Si tengo humor y tiempo, postearé algo que tenga contenido. Me alegra ver que este blog ha sido visitado ya 25.000 veces. Sí, me alegra, la verdad, espero que no alimente vanidad la cosa. Que pasen vdes. un buen día. Demasiados días sin tocar un pc, en concreto mi viejo pc fijo y ahora que ya tiene su conexión pide guerra. Sin tener que instalar reiniciar contestar ventanas emergentes y cansarme la vista. No estoy estresada, el angelito se comporta y de momento se deja meter de todo, pero la vista me está pasando factura a pesar de llevar las gafas, que no son un adorno sino un protector para por ejemplo, esta pantalla a la que no estaba acostumbrada, porque viajó desde Barcelona donde no la había tocado en meses. Y ahora recuerdo que esta noche he dormido con desfase horario, y sin siesta. Así que no estoy muy inspirada, pero para hacer un corta-y-pega sí llego... Os mando con retraso de los gordos (más delito tienen los del servicio técnico de mi nuevo pc) mi felicitación de Año Nuevo que sí envié en su momento a todos los contactos que pude seleccionar, porque lo de los sms me tenía frita. Luego pensé en colgarlo aquí, y quizá hoy sea el día, el día de los refritos, jajaja. *** Señores señoras caballeros damas señoritas solterones imposibles... *** Se acerca el momento de volar. De llegar a casa y poner orden en todos los cachivaches que he mandado o me han llevado. De volver a empezar, en suma. Ha sido un buen viaje, vuelvo realmente satisfecha. Y mejor de lo que vine. Mi alma ha volado algunos momentos de esta estancia, y no por efectos secundarios... Me siento bien, vuelvo a casa. Sigo de resaca emocional, psicológica, y la de los efectos secundarios ya conocidos por los lectores. Estoy haciendo una especie de ejercicios mentales para no agobiarme demasiado conla agenda, con toda la gente con la que tengo que citarme después de la que ya he visto. "¿Cómo que no tienes nada que contarme?" Suele preguntarme Kidam, y me sonsaca, y ciertamente, me ocurren cosas, aunque no me lo parezca. Pues al resto igual, y hacía casi medio año que no venía por aquí, y venga conversaciones agradabilísimas, entrañables, pero que luego me acaban pasando factura en forma de fatiga mental. Demasiada información, me saturo rápidamente porque estoy fuera de lugar (sí, esto ya no es mi casa, estoy de viaje, gran descubrimiento) y supongo que debe ser la resaca psicológica de los tres banquetes familiares, porque hacía muchos años que no asistía todos, al menos me excusaba de uno de ellos y este año he resistido. Las pastillas se ceban, noto que se aprovechan de mi, llamémosla, debilidad, ahora mismo todavía sigo bajo sus efectos, menos mal que no duele, sólo estoy agilipollada y no escribo bien ni este post. Hago lo de siempre, esperar al buen momento. La gente también sabe de qué pie cojeo, del tostadónpastillerodelasmañanas, y lo entiende y si no, lo tolera, qué remedio. Además, la mayoría trabajan, así que quedamos por las tardes, en algún interior porque hay ola de frío. Tengo la contradicción dolorosa de querer ver a todos mis amigos y por otra parte esperar con rabia al momento de coger ese avión en una cuenta atrás que también hice en Madrid para venir. Aunque me haga mucha gracia decir "merci" y "adeu" en los comercios. Volveré con nuevas catalanadas, aquí se aprenden rápido aunque hables castellano jajaja. Estoy muy cabreada con la ley antitabaco, pero que mucho. Volar siempre me ha provocado ansiedad, pero por el tema del tabaco he dejado de ir en mis queridos trenes. Tener que empastillarse de forma extra para aguantar la ansiedad de dos horas o más sin fumar (una hora para embarcar ya me mata de la tensión) es un crimen cuando la dosis diaria son más de dos paquetes. Me refiero a las zonas de fumadores de los aeropuertos que habrán desaparecido a mi vuelta. Me imagino que los lavabos estarán llenos de drogatas nicotineros como yo.. Ya me veo ahorrando para las futuras multas. Aún recuerdo hace mucho ya cuando la ansiedad que me provocaba que mis pies dejasen de tocar el suelo (ahora disfruto más con los despegues, antes tenía mucho miedo) se calmaba con un cigarrillo cuando se encendía la señal, y fumaba más de uno durante un trayecto doméstico. Ni siquiera se han molestado en retirar el piloto del "no fumar" del interior de los aviones y de eso hace años ya... El próximo decreto gubernamental "por el bien de los ciudadanos" no quiero ni imaginarlo, porque me vienen ideas muy pero que muy perversas. Simplificando, diría que en este país se folla muy poco y muy mal. Uy, qué he dicho, no leáis la última línea, la empanada mental juega malas pasadas. Comamos un poco de turrón... las almendras tienen cierto efecto antidepresivo, dicen. Ah, por cierto, la depresión "a ratos" debió quedarse en Madrid, mi ánimo es bueno, con bachecillos, como los de todo el mundo. Oído descafeinado... ... cuando una está dormida. - Meter la taza llena de agua para hacer un café instantáneo en la nevera, no en el microondas. ¿Poner una cafetera? Imposible, o me dejo el filtro o me dejo el agua. - Romper un vaso que intento lavar, antes de hacerlo. - Intentar encender un cigarrillo con un rotulador fluorescente (esta ha sido de antología). - Darle al botón derecho del ratón donde no procede, y por ejemplo, bajar 300 canciones de un usuario en vez de 10. Me vuelvo a la cama. Llevo más de dos horas despierta, a las 8 mi reloj salta, pero eso es sólo teoría. A las 12 quizá sea una persona. Ni Ewan Mc Gregor en mi gran cama me impediría dormir, para eso están las camas grandes y qué buen gusto tuvo el propietario del piso, ¿lo decoraría pensando en su inquilina catalana?. A lo fashion, le pago el alquiler por banca electrónica, y le mando un sms anunciándole la transferencia. ¿Que por qué no me tomo un-otro café? Porque no quiero llamar a un ataque de pánico. En la oficina me chutaba de cafés y así iba... muy mal. Ya hablé aquí del tema, hace tiempo: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/113001-coffee-and-cigarettes.php Comprar tabaco, cebollas y plátanos puede esperar a que deje de chocar contra todas las paredes de la casa, claro está, ya he tomado las pastilas de la mañana. Así me ahorro la siesta de luego, también, quiero salir el resto del día por el centro y caminar, con la tarjeta de crédito en casa por supuesto. En serio, estoy como el de la foto. De foto, sí. Otra vez Madritt (pronunciado a lo catalán) se vaciará, esta semana será rara y me temo que empezaré a oír villancicos, espero que no en bazares chinos. Hace ya tres años que pasé este puente aquí con Kidam, fue divertido y se hicieron un par de fotos que han circulado hasta la saciedad, fotos que llamaban a la carcajada, momentos estelares... que no son lágrimas en la lluvia. Si no recuerdo mal, los habitantes de Madritt quizá se fueron a la Sierra, pero esto estaba lleeeeeno de gente, claro, tres millones dentro de la ciudad y tres fuera, pues alguno viene a hacer compras navideñas. Un amigo decía que circulaba por el centro en plan "las muñecas de Famosa, se dirigen al portaaaal...". No seré yo quien baje o suba en metro Sol a según qué horas, y eso lo sé desde hace tres años, jaajaja. Sonrío pensando en ese puente, y también recuerdo que aproveché la escapada para conocer en persona a alguien muy especial. Y como aquí la única foto que cabe es la famosa con Kidam y "no toca", pues no toca foto. Buen puente y buenas vacaciones a quienes las tengan. A primera hora de la mañana, las calles siguen mojadas por la lluvia. Los pocos transeúntes que veo desde el ventanal han bajado a comprar el periódico. Sigo en pijama y bata. No hay ninguna razón para arreglarse. Mi invitada se fue esta mañana. Estoy sola en casa, estoy a gusto en casa, y si me pongo unos pantys dejaré de estarlo. Si me visto, será "de mujer", está decidido. No espero visitas hoy. Escucho una versión especial de Blade Runner que he bajado, realmente muy buena. He puesto una lavadora. Quizá planche más tarde. Quizá encienda el televisor, porque parece mi enemigo ya. Quizá coma legumbres. Lo que es seguro es que dormiré la siesta, porque llevo desde las 8 despierta, para variar últimamente, y voy notando el cansancio. Qué bueno, despertarse con la sensación de sueño que tenía cuando trabajaba, es desconcertante. Mañana concertaré visita con el psiquiatra en Madrid, y como finalmente voy a Barcelona a pasar los peores días del año, también he concertado visita allí. Quiero acabar con la Angustia de una vez por todas, a cualquier precio. No me gusta viajar. Allí donde vaya me siento extranjera, y mi humor se resiente. Cualquier cambio en mis rutinas me perjudica, y a ojos de los demás "estoy enferma". Necesito mis cosas, las que no caben en la maleta, para estar a gusto. Aunque cuando uno viaja, gran verdad, el equipaje es él mismo, y no estará a gusto en ninguna parte si él no lo está. Quizá por eso nunca quise irme de Barcelona a pesar de tener alguna oportunidad. Quizá vine a Madrid porque aquí sí estaba a gusto conmigo misma. Dicho esto, voy a hacer mi siesta. He comprado un incienso japonés muy suave y además no provoca humo, y está aromatizando mi habitación. Supongo que mi psiquiatra de Barcelona asentiría con aprobación cuando le contase que por fin he regulado el sueño. Me acuesto como las cenicientas, de 12 a 1, y me levanto de 8 a 9. Sola. Bueno, me levanto sola, lo de dormir... me caigo muerta por efecto de las pastillas. Esto hay que consolidarlo. Todo hay que consolidarlo y no cantar victoria antes de tiempo. En mi vida he hecho este horario, miento, trabajaba de 9 a... horas extras. Pero ya no trabajo ni uso el despertador, trasto que nunca escuché. Cuántas veces he dicho aquí que mi cabeza trabaja mejor a partir de cierta hora de la tarde, y ayer una colega seguía trabajando cerca de la medianoche, "ahora es cuando lo hago mejor", cómo me suena eso. Ayer me tocó "jugar" con este pc, tuve que formatear, y es muy entretenido instalarlo todo. Por la noche pocas ganas tenía de usarlo, pero como es mi reproductor de música, allí estaba. Durante un momento, cuando el audio no funcionaba todavía, tuve pavor: no podría escuchar música, y eso me puso peor que el hecho de no tener pc. Conclusión: he de hacerme con un reproductor de música para no depender del pc. No sé qué ha pasado hoy en la M-30 pero el atasco llega hasta mi casa. Pitad, pitad, a ver si cuela. "A ver si se creen que estamos aquí por gusto", me dijo un día un conductor quejándose del concierto, de madrugada por cierto. En esa avenida hay muchos pisos en venta, cómo no. Llevo 45 minutos leyendo el correo electrónico, tomando café y pensando qué tareas voy a hacer hoy, es decir, voy a escoger las que menos me molesten de todas las pendientes. La tarea lúdica es buscar fotos para el blog. Las otras, marujeo y gestiones, cómo no, pero hoy me siento de humor para reclamar una facturilla. El verdadero avance será levantarme de 8 a 9 con buen humor, con ganas de actividad. Poco a poco, de momento me levanto y he de aprovechar los "buenos días". Como decían los Chemical Brothers: hey girls, hey boys... Llegó la última factura, telefónica, cómo no, la esperaba para ver qué fin de mes se dibujaba: me queda algo de cash. Es fin de mes, sí, para todo hijo de vecino. Pero: tengo un terminal de móvil nuevo con 20 euros de saldo, un cartón de tabaco, un título de transporte, discos para grabar, la despensa, nevera y congelador llenos de comida y cerveza sin alcohol (si vienen invitados), jabón y suavizante para seguir haciendo coladas, y en general todo para la limpieza, que todavía me queda algún rinconcillo para no aburrirme. Y se me acabó el incienso de canela pero tengo otras fragancias. Creo que empiezo a llevar bien el tema del presupuesto, lo cual es para felicitarme. Y lo hago, qué coño, que este mes he tenido gastos extras. También tengo medicación para un mes mínimo. Eso no falta nunca, y si lo hace, hay que mover el culo rápido. Fin de mes y ayer por Gran Vía quería ver todas las películas (me chiflan esos cines antiguos)... la semana que viene, paciencia. El búnker está a punto para el tirón de fin de mes, y el pc funciona, de momento, aunque ya me da algún que otro problema... los mato, pobres. Hace dos días, me llamó R. y por accidente se me cayó el móvil en un barreño de agua. Cosas que pasan por no quedarse quietecita mientras atiendes al teléfono, pero me pilló en pleno marujeo.... Hoy hemos quedado él y yo en el centro, y vamos a comprar un nuevo terminal para mí, y... me ha confesado que está un poco hipomaníaco, así que tiene ganas de gastar, de regalarme algo incluso... y yo tiemblo porque cuando voy de tiendas -por eso nunca voy- acabo comprando algo. No es la primera vez que voy de compras con otro bipo y es muy gracioso, porque cuando uno se encapricha de algo, el otro le disuade ¿para qué lo quieres?, y así se controla algo la cosa. Algo... a ver en qué acaba hoy. Saquemos la tarjeta de crédito, para eso está... Y llego a la hora de la cita, puntual. Me estoy acicalando, nunca se sabe, por el centro. Leo los comentarios de mi último post, sois encantadores. *** |