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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Tres cerebros

Tres cerebros

Alguien dijo que los bipolares tenemos tres cerebros: el depresivo, el maníaco, y el nuestro. Y me pareció muy acertado, porque ninguno funciona igual.

El depresivo es introspectivo y crea infiernos.
El maníaco es un niño grande extrovertido que ríe y disfruta en psicodelia total.
El nuestro es como el de todo hijo de vecino.

Más o menos.

Siempre se dejan el episodio mixto, que es mi especialidad, supongo que porque consiste en síntomas de ambas fases. Aunque el mixto ofrece tanta inestabilidad emocional que lo mismo me he deprimido dos o tres semanas que he tenido momentos de euforia pura, y con ellos, muchas ganas de hacer locuras.

¿Qué sería de la vida sin locuras? ¿Qué le vas a contar a tu sobrino-nieto? Una vez me subí a un tren de grandes líneas con lo puesto y sin billete...

En hipomanía la vida es Tan Intensa… puedes hacer algo pensándolo, sí, pero también directamente movido por tus emociones. ¿Control? ¿Para qué? Estás viviendo la vida, no quieres control, quieres sensaciones.

CRISTAL

CRISTAL

Es el material del cual está hecho un bipolar. Su alma, sus emociones, de lo que aquí hablamos. Nuestros “chasis” son tan anodinos como el de cualquiera, nuestras almas son algo primoroso.

Cristal muy delicado, que se quiebra y resquebraja. Una sola palabra puede producir los resultados de una bomba atómica en nuestro delicado cerebro.

Las novias de chicos bipolares están desconcertadas, ellos un día las necesitan desesperadamente y otro las apartan de sí. Otras chicas intentan acercarse a un chico bipolar que parece estar en lo alto de la torre del castillo y no saben cómo hacerlo, y piden consejo. Lo he visto, y las he aconsejado.

Siempre les he dicho lo mismo. Hay que tener paciencia.

Admírala, te atrae esa alma hermosa. Te seduce su belleza, y sabes que tienes dificultades para acercarte a ella.

Aproximarse a un ser de cristal.

No le aprietes, se rompe en dos. No le presiones, se rompe en mil.

No hagas nada que pueda destruirlo. Si te fijas, apreciarás melladuras, heridas que han dejado su trazo perenne, quizá tenga alguna arista rota ya.

Con la paciencia en la mano, piensa que estás en una partida de ajedrez. Más pronto o más tarde, esa figura ha de moverse.

Mientras tanto, simplemente siente la delicia de dejarte fascinar por ese cristal tallado. Observa sus facetas, sus destellos. Eso es lo que te atrajo de él, sabías que había algo diferente… el cristal.

Un alma bipolar. Única, y frágil.

Y otro lunes...

Y otro lunes...

¿Un lunes cualquiera?

Quizá mañana cambie algo. No puede ser todo igual.
Estemos atentos a Oportunidad, puede presentarse en cualquier momento y nosotros con los ojos cerrados, tomándonos el primer café. Que no se nos escape un viaje a Roma. Preguntar y dejar que algún compañero de trabajo nos recomiende un libro. Ir a unos grandes almacenes y encontrar algo mágico en un cajón de cien prendas revueltas. Pedir hora en el andén y entablar una incipiente conversación....¿conocer a alguien interesante?.

No me gustaría pasar un lunes anodino.
Está en mi mano que ello sea o no sea así.

Pasad buena semana, de parte de Iggy y de la mía.

Sangre en las venas

Sangre en las venas

¿Y si estuviese eutímica?
Asintomática, "bien", "normal", "medio curada"...
Me falta la sangre en las venas.
Esa es la primera señal, y no es la primera vez.
El equilibrio emocional... ya hablaremos...
La semana que viene saldremos de dudas.

En una galaxia no muy lejana...

En una galaxia no muy lejana...

TU

puedes ser el próximo diagnosticado.
Tranquilo, a todos nos pasó lo mismo.
Ánimo.
No estás solo.

Se me cruzan los cables

Me pegan el toque, en el post de ayer me repito con otro anterior, y me digo, pues es verdad. Y eso que me tenía por una persona metódica, que guarda el material que cuelga en una carpeta. Intentaré mejorar el sistema, esto no debería repetirse.

Hoy me levanto, me tomo las primeras pastillas de la mañana, y me dispongo a hacerme la cafetera descafeinada con la que leeré el correo electrónico, como cada mañana.

Y me doy cuenta de que se me ha averiado el ordenador. No pita una vez y arranca, se dedica al beep-beep-beep-beep continuamente sin arrancar.

Y me quedo medio catatónica hasta que una amiga me llama para vernos. Menos mal, si no me quedaba allí delante de la pantalla en negro el resto de la mañana.

He bajado la CPU a la tienda de informática, qué rabia. Porque el portátil tampoco me funciona, así que me he puesto a ello también.

Hacía un mes que no veía a esta amiga, teníamos mucho a contarnos. Hemos hecho unas tapas y se ha ido a su casa. Yo me he pasado por un locutorio a consultar el correo. Menudo garito, el teclado está pringoso y es cutre que alucinas. Para más inri, no he recibido el e-mail que esperaba, eso sí, las otras bandejas llenas. Tengo un montón de cuentas de correo, una para cada cosa, así que es muy entretenido ir abriendo y cerrándolas.

Pocas ganas tengo de escribir algo serio aquí en este chiringo pringoso para publicar. Pero la hora de conexión está a mitad de precio que en los lugares "que no son para emigrantes". En el disco duro tengo algo que empecé a escribir ayer, pero ese escrito -si la avería no afecta al disco- no podré colgarlo hasta el lunes como mínimo. Bueno, y muchas más cosas, de hecho varios borradores, por eso ayer me repetí, por usar un borrador antiguo no archivado.

Hay días en los que es mejor no levantarse, la verdad.
Hay rachas en las que nada sale como debería, o todo se jode, y me temo que estoy en una de esas.
Intento tomármelo "con filosofía", qué otra cosa puedo hacer.
De humor estoy bien, muy tranquila, de repente empiezo a pensar que las pastillas funcionan.

Lo que queda de semana, de locutorios. C’est la vie. Me jode que entre una cosa y otra tengo algo abandonado el blog. Me pasaré al sistema "a pedales", tengo muchos escritos en la libreta para colgar aquí también.

Risoterapia

Risoterapia

Otra moda del milenio. Cursos de risoterapia, ríete de la nada hasta que se te desencajen las costillas, que el cuerpo te lo agradece. Quizá algún día lo pruebe, cosas peores he hecho.

Beneficios de la risa: infinitos, infinitas páginas en Google. Reír va bien, por supuesto, desconozco qué sustancia segrega el cerebro pero ahí están los resultados, te quedas mejor en cuerpo y alma, eso si no te meas encima.

Hoy me ha llamado un amigo que cada día envía un chiste o un power point de estos cachondos, y le he dicho sinceramente que últimamente no tengo muchas ganas de abrir estos mensajes, porque muchas veces me dejan indiferentes cuando no con la sensación de que tendría que haberme reído y no ha podido ser. Me ha respondido algo muy ingenioso, así que mañana me pondré a abrir los del mes pasado, a ver si funcionan.

Me cuesta mucho reír, aunque me guste, a quién no. Me frustra permanecer callada mientras los otros espectadores adultos del film “Garfield” sueltan la carcajada a gusto, esto me sucedió hace poco.

Reconozco que soy de risa poco fácil, demasiado seria. Los programas y series de humor suelen parecerme pésimos. Los monólogos que se han puesto de moda consiguen al menos que esboze una sonrisa. El personaje de Bush de “Las noticias del guiñol” de Canal + me hace desternillarme. Tengo entendido que el equipo de ese espacio es catalán en su mayoría.

En Catalunya somos muy aficionados al humor inglés, a la ironía y el sarcasmo. Creo que la serie más repuesta en TV3 es "Mr.Bean". Rowan Atkinson, el rey, pero me hace reír a medias. También han comprado el “Monty Python's Flying Circus”, una genialidad que aparece y desaparece de la programación autonómica, a pesar de que la emiten muy tarde, porque la han subtitulado (lo que la aparta del horario prime time). “Yes, minister”, otra producción de la BBC también intermitente, un descubrimiento del último año. Hace poco he tenido el libro en mis manos y es dinamita pura: las desventuras de un ministro británico rodeado de la maquinaria funcionarial que le enseña a hacer política “de verdad”.

No soy en absoluto amiga de las series de humor españolas ni tampoco muy amiga de las sitcom extranjeras, salvo alguna excepción. "Frasier". Vale, me diréis, Carne de Psiquiatra, te pasas en tu papel, viendo series de psiquiatras. Pues no sé, no tiene mucho contenido "del ramo", la considero inteligente y punto. La verdad es que esta serie me arranca la carcajada, la veo cuando intermitentemente también Canal + decide pasar algún capítulo en abierto. Y mi personaje favorito no es Frasier –muy naïf para mi gusto- sino el hermano pijo y el padre poli.

Me río con Billy Wilder. Con el primer Almodóvar. Con Woody Allen. Con Harold Lloyd. Con Blake Edwards.

Mi género favorito a efectos de humor y algo más es la Screwball Comedie. La última que he visto es “Crueldad intolerable” de los Cohen (2003), y os la recomiendo vivamente.

Sobre chistes... me chiflan los que empiezan “uno va al cielo y San Pedro le recibe…” Si tenéis alguno, mandádmelo al buzón, please. Premio al que me saque una carcajada XD

El Eje

El Eje

En mi idiolecto, llamo “el eje” al Barcelona-Madrid. Son dos polos, dos extremos, dos opuestos, tan lejanos, y tan cercanos. Lo he cruzado muchísimas veces, la mayoría debe estar registradas en las antiguas agendas y mis diarios de juventud. Ir a Madrid no era una fiesta, o fiesta a medias, era ir a comités o congresos. Cosas muy serias para mi edad, quizá. De las que no me arrepiento.

Recuerdo una vez que fui de vacaciones, yo tendría 20 años. Una nochevieja, en un piso cerca de Puerta del Sol, un piso en un bloque antiguo, compartido por varios cuadros de asociaciones juveniles, chicos de 25 que ahora son alguien en la vida política de este país. Recuerdo los escalones de madera, y el absoluto desastre –el suelo era de un gres negro muy agradecido- que reinaba en el cuartel de estos jóvenes que estaban de paso también, porque parte de su trabajo era viajar a las federaciones constantemente. Ellos cruzaron muchos ejes, por eso vivían en el mismísimo kilómetro 0.

Yo me "quedé" básicamente en el eje de Madrid-Barcelona. Antes de esa nochevieja, en los años de bachillerato, lo descubrí cuando era voluntaria. Nos enseñaron un punto de información juvenil de la Comunidad en plena estación de Sol, recién renovada. Madrid era pionera en tantas cosas que admiraba... y sí, podían estar orgullosos allí. Luego, las cosas cambiaron. Incluso hubo una época en la que Madrid estuvo muy fea, que quizá coincidió cuando Barcelona por fin se vistió como merecía.

En ese viaje adolescente empecé a conocer algo Madrid. He pasado por la estación de Sol una decena de veces estos días, pero no he buscado ese punto de información, porque quizá ya no exista, como la papelería de Carretas, como tantas cosas. No es un lamento, mi propia calle cambia cada año. Y la información hoy en día no puede tratarse como entonces, cuando hablar de Ibertex era la leche. Hoy tenemos una biblioteca global en casa, es tan sencillo como abrir un navegador.

Me dejo muchas más escapadas a Madrid, más batallitas... recuerdo con cariño una que hice con Kidam. Y otra en la que conocí en persona a mi querido Galahan.

Hay otro eje en mi vida y en este país, es el Barcelona-Granada. Lo he recorrido unas cinco veces, y la del 2000 no va a ser la última. Hay algo de mí en Al-Andalus...

... todos tenemos un lugar mágico, ya sea la ribera de un río, la roca desde la que te sientas y se convierte en el trono desde donde dominas el Mundo, o un café con solera. Un pueblo con encanto, un lugar desde donde la puesta de sol te eriza el vello. Y si no lo tenemos, deberíamos buscarlo, porque es allí donde nuestra alma se limpia y renueva.

No tengo un lugar predilecto en Madrid, me fascina en su diversidad y en sus gentes. He conocido nuevos lugares, pero lo más importante para mí sigue siendo el lado emocional y humano que desafía el asfalto. Afianzar la relación con "mi gente" de allí, y conocer nuevas gentes, nuevos puntos de vista, nuevas visiones del mundo.

Y lo bueno no acaba aquí… lo mejor es que todavía me queda mucha gente por conocer, gente que en esta ocasión no ha podido ser, y gente que hasta hace una semana no tenía cara pero a la que quiero volver a ver.

Todo eso merece cruzar de nuevo el Eje.

. . .

P.D. He llegado a Barcelona esta noche. Lo primero que he recibido en la calle ha sido el viento cargado del olor de mi Mediterráneo. Mañana se lo contaré a los amigos que me han acogido en su casa con gran hospitalidad y cariño estos días.

Blue Jean

Blue Jean

Sometimes I feel like

 

Oh, the whole human race


http://www.youtube.com/watch?v=LTYvjrM6djo
David Bowie
Blue Jean (1984)

A veces me siento como toda la raza humana

Cuanta genteeeeeee mamaaaaaa

Cuanta genteeeeeee mamaaaaaa

Hoy sí me ha dado un amago de ataque. Digo amago porque ya me he olido la tostada y me he tomado una pastilla preventiva.
Me he metido en el Rastro, ha sido hacerlo y quedarme tiesa, recorrerme el sudor de arriba a abajo. Y refugiarme en el primer bar al que me han venido a buscar. Con un móvil no te pierdes, así que me he encontrado con mi amigo y ya acompañada la cosa se me ha hecho mucho más llevadera.

He hecho bien en no llevar más de 50 euros, he hecho mal en no poder llevarme un objeto que, oh, lo que son las cosas, encajaba en mi habitación como nada que haya visto en un año. Y eso que me lo habían rebajado ya bastante... mmmm... hay que volver.

Después de las compras, las cañitas. Me gusta ver cómo es posible -porque no lo había visto hasta hoy- que te sirvan una caña de barril SIN. De la marca local, pero de barril, como debe ser.

Estoy de vacaciones, os agradezco los correos y los comentarios y sí, estoy disfrutando. Llevaba muchísimo tiempo sin salir (para empezar, de mi propia casa) y este cambio de aires me ha de proporcionar, y lo está haciendo, paz mental.
Conocer gente real, historias explicadas con gestos, no con emoticonos de msn. Conocer a la gente que te enviaba esos emoticonos.

Lo único que "echo de menos" es mi propia conexión a Internet. Esto de los cybers no va conmigo, defitivamente. Pero también he de notar que en una semana me he conectado la friolera de 1/2 + 1/2 hora, Nada comparado con mi actividad cotidiana. Pero es que en casa me muero un tanto de asco y delante del pc las horas pasan, aquí desde luego, no, soy yo la que paseo por las horas. Y si no me conecto no me da el mono, para nada, estoy pisando la vida real, la que me da inputs, sin los cuales no puedo outputar ni un post.

Aprendido que puedo ir al centro sola en metro y definitivamente no me come nadie -y aquí más, que soy catalana -, espero seguir con esta tónica una vez en casa. Lo malo es que estoy saturada de Barcelona. Por eso me escapaba a Madrid antes, y voy a seguir haciéndolo ahora en la medida que sea posible.

Me iré entrenando en "multitudes". El problema en Madrid no es el frío, es la cantidad de paseantes por metro cuadrado a según qué horas y lugares. Otra de las diferencias con Barcelona. Esto no es apto para fóbicos sociales.

Asintomática

Sigo en Madrid, "madrileando" que digo yo...

... ahora estoy en Atocha, en un ciber. La Agorafobia y la Fobia social se han quedado dormidas, las voy buscando y no las encuentro. Hasta la Angustia parece haberse largado.

¡¡¡¡¡¡¡ESTOY NORMAL!!!!!!!!!!!

No tengo síntomas, más allá de las 12 horas que quiere dormir una de las pastillas de la noche, a ver si me la retiran ya.

He viajado más en metro esta semana que en todo el 2004. Y la red de metro de aquí hace que la de Barcelona parezca de juguete. Esto me mosquea, demasiado BIEN estoy y no me da angustia, simplemente recorro los pasillos, las escaleras y los andenes como el resto. Como yo solía hacer, ni más ni menos. Dejé de hacerlo y me dio miedo e inseguridad, y ahora esto se ha desvanecido. Siento perplejidad feliz.

Es curioso lo del metro, los trenes van en sentido inverso, lo sé hace años pero siempre meto la pata mirando al otro lado. Estoy acostumbrándome a esperarlos a mi derecha. En Barcelona me sorprenderé mirando a la izquierda.

En las calles, los avisos sonoros para los ciegos son un tanto rayantes, imitan el trinar de los pájaros. Me he visto cruzando uno con pájaros de verdad en un parque y es chocante.

Ayer estuve en el Café Gijón. No hay estos lugares tan auténticos en Barcelona, los hubo pero ya no existen o son refugio de turistas. No había escrito en toda la semana, sólo callejeaba. Sentada allí, fue automático: saqué el cuaderno que llevaba por estrenar y empecé a escribir.

Como ya os conté en otro post, "Diarios", me gustaba comprar unos cuadernos en la papelería "El Bargueño", en la calle Carretas. Pues bien, al parecer murió el dueño y el antiguo establecimiento ahora se ha convertido en una tienda de moda para adolescentes. Ahora esa libreta será la última... más especial, si cabe.

Nada dura. La semana que viene aterrizo en mi Mediterráneo.
Antes...

Mañana voy a conocer a un montón de gente, de gente que padece mi enfermedad. Me he ido encontrando con algunos de ellos, los más íntimos, los que de hecho ya conocía porque en msn se dice mucho, y se conoce mucho. Nadie decepciona, nadie que no lo haya hecho antes.

Me siento bien.
Por eso me siento rara.
La enfermedad se ha retirado.
Esto da que pensar. Y lo estoy haciendo.

Muchos besos desde Madrid. Estoy haciendo algunas fotos, ojalá pueda colgar alguna.

***
Imagen: hoy no hay. En este cutre-cyber el secundario del ratón está inactivo. Ya pondré algo una vez en casa, tengo un fractalito precioso esperando un hueco.

Madrid me mata

Madrid me mata

Por fin piso este asfalto, después de si-pero-no todo el año pasado.
Hoy me he jartao de rebajas en el centro. Mañana creo que me meto en un museo.
Hace menos frío del que suponía, y no estoy demasiado agorafóbica. O sea, BIEN.
Tengo previsto encontrarme con gente que conozco hace tiempo por msn etc.
Suena interesante, mmm ya os contaré. Desde cybers, cuando pueda.

Lectura de divulgación recomendada para enfermos y entorno

Lectura de divulgación recomendada para enfermos y entorno

Eduard Vieta y Francesc Colom
Convivir con el Trastorno Bipolar
Editorial Panamericana
Madrid 2003
ISBN 84-7903-840-3
Precio: 14 €

Cuban Pete

Cuban Pete

¡Dale!

http://www.youtube.com/watch?v=UfFLHexJnUA

o

http://www.youtube.com/watch?v=TQhW3rP_oIs

They call me Cuban Pete
I’m the King of the Rumba beat
When I play the marracas
I go chick-chicky-boom
chick-chicky-boom

Yes, Sir, I’m Cuban Pete
I’m the craze of my native street
when I start to dance
everything goes chick-chicky-boom
chick-chicky-boom

. . . .

Jim Carrey en "The Mask" (1994)

Hay versión francesa: http://www.youtube.com/watch?v=baF3X8AKeWU

Maníaco

Maníaco

Hago una nueva búsqueda de imágenes en Google para ilustrar algo maníaco, y me encuentro con la galería de los horrores, me dibujan monstruos de cómic. Y una vez más siento que el mito, ¿qué mito? la ignorancia, es la que califica a alguien de maníaco.

Esta palabra está asociada a ser un malhechor, directamente. Y esta es la cultura que nos han impuesto las películas.

Vale que muchos “malos” de la película pueden ser maníacos, así varía un poco el cliché de psicópata a secas. Recuerdo el de X-Men, Magneto, un perfecto maníaco con delirios de grandeza. Pero no dejaba de ser un psicópata, algo que NO es un maníaco. ¿Habéis visto cómo ríen en las pelis? Dan miedo, pues no, así no es un maníaco.

Los maníacos "de verdad" (los bipolares en episodio maníaco) suelen ser encantadores y muy sociables. Fuera de casa, gente de lo más enrollado. Dentro de casa, otra película. Un maníaco es alguien muy feliz y que necesita desarrollar toda la sociabilidad que la enfermedad le otorga. En casa, es una fiera en un zoológico. La cabeza le va demasiado rápido, ha de hacer muchas cosas, y además tan rápido como las piensa. Es muy difícil seguir el ritmo de un maníaco, el ritmo de sus impulsos. A los cercanos les da miedo porque efectivamente, parece haberse vuelto loco, de repente todo buen humor y actividad. Aunque la irritabilidad asoma cuando se le lleva la contraria. Tiene el temperamento de un niño, en el sentido de que no tolera la frustración, no en otro, porque es una persona perfectamente lúcida que de repente, oh, ya no es mediocre, es grande, y se ve con fuerzas, ánimos y poder para hacer lo que siempre quiso y no pudo.

Mi maníaco preferido en la ficción es Jim Carrey en “La máscara”. Me he bajado la canción “Cuban Pete” porque llevo diez años riéndome con ella y ese fragmento de la película (The Mask, 1994)... os la dejo en "Minutos musicales"... por cierto, que es una samba, no una rumba.

***

P.D. En los posts de 2006 se habla del lado oscuro del tema. Lo que ocurre puertas adentro cuando uno es una olla exprés. 

Pena-penita-pena

Pena-penita-pena

Ay, qué me han dicho. Que tengo un Trastorno Bipolar. Dios mío, esto es crónico. Que tendré que tomar pastillas hasta que me muera. Que tendré episodios como el de ahora o que el péndulo me llevará al otro lado, no, otra Manía no, por favor. Qué va a ser de mí. Ahora conoceré a un chico que me guste y tendré que decírselo, esto es parte de mí y puede interferir en nuestra relación, y lo más seguro es que me deje, le daré miedo. Tendré bajas laborales cuando me ataque un episodio. Eso si alguien me contrata, ya no soy una niña. Nada va a ser como antes. Incluso es posible que la Seguridad Social me jubile, antes de los 40, ¿y qué hago yo entonces? Aburrirme mucho, y no hacer nada, con esa mierda de pensión se acabaron los lujos, hasta el de ir al cine o en taxi.

Qué pena da esto, qué cuadro.

Pues no. A la mierda.

Hay bipolares que todavía no aceptan lo que tienen. Se refugian en lo que fueron o en lo que podría haber sido. La aceptación de la enfermedad es un proceso.

Tienes que aceptar que ya no podrás hacer determinadas cosas: trasnochar hasta el amanecer, brindar con cava, mantener tu tren de vida. Tienes que tragar con que ya no puedes mantener tu casa y te acoge tu Madre, y no sólo te da tu antigua habitación sino que te mantiene. Cuando antes, tú podías haberla mantenido a ella. Y más cosas, cada día descubres algo nuevo, y lo comparas con el “antes”.

Antes, ahora. A la mierda el antes, estás pisando el ahora. Y da gracias a que Madre está ahí para cuidarte, si no ya estarías bajo tierra.

Antes tenías depresiones. Las depresiones comunes son exógenas, tienen una causa, y se curan con pastillas y quizá terapia. Te parece que nunca saldrás de ello, pero lo haces. Y vuelves a ser tú, y a hacer vida normal.

Ahora ya no. Tus depresiones no eran exógenas, puede que alguna sí, pero ahora sabes que la mayoría son endógenas, vienen porque sí, y además puede que tengas un patrón estacional. El común suele ser depresión en invierno y subidón en verano. Y sabes que no te vas a librar, estés medicado o no. Y menos mal que estás bajo tratamiento, la cosa es mucho más suave. Te lo dice una que se ha chupado una manía y un mixto a pelo, y ha sobrevivido. Con la perspectiva, haría un ingreso voluntario, no sufriré lo de la primavera del 2003 a la espera de que se vaya, porque casi me voy yo esperando.

Ya no te recuperarás de esa depresión exógena. Porque es endógena, y porque ciclarás. Antes ciclabas a hipomanía y ni te enterabas, ni tu psiquatra. Ahora ya lo sabes, eres un enfermo crónico, o lo aceptas o no avanzarás.

Quizá no puedas salir de casa de tus padres. Porque igual nunca tendrás dinero para hacerlo. Si sigues enfermo, porque si mejoras podrás volver a trabajar. Si no mejoras mucho, en puestos protegidos, cobrando miseria también.

Cuánta pena, cuántas lágrimas. A la mierda.

Cuando perdí mi casa, se me dijo por todos lados que esto era provisional. “Esto” se va alargando en el tiempo, como mi pronóstico que en sus inicios era favorable. Pasan los meses, sigo ciclando. El alta médica es tan lejana como el Everest, tengo continuos pensamientos negativos ahora que acepto que esto es algo más jodido de lo que parecía, que el camino de la eutimia tiene giros caprichosos y tienes que volver a encontrarlo cuando te has perdido.

A la mierda. No quiero dar pena a nadie y mucho menos a los lectores del blog, los Míos y los nuevos. Es lo último, y lo peor que alguien puede sentir por ti.

La pena además es muy peligrosa, a mí me conduce al suicidio. En resumen: fui lo que fui, he vivido lo suficiente, firmo con lo que he hecho. Ahora no me gusta donde vivo, lo que hago o no hago, ni lo que me obligan a hacer. Esto es una pesadilla que sí tiene una escapatoria, y es que tú desaparezcas del mapa.

Y una mierda. Sigo viva porque me cabreo con mis continuas ideas suicidas y las mando a la mierda.

Hay bipolares que no aceptan su condición, y han pasado años desde su diagnóstico. No quieren ver más allá, que existe algo llamado Eutimia, y que efectivamente deben hacer un esfuerzo para “rehabilitarse”, no sólo tomar las pastillas y mirarse al ombligo, autocastigándose cada día, lamentándose, autocompadeciéndose, o lo que es peor, huyendo.

Conozco bipolares que todavía se fuman sus porros. Eso es darle una hostión a tus neurotransmisores, chato. Bueno, pero en ese momento me olvido. Sí, claro, yo también me olvidaba a la cuarta cerveza. Y empeoraba el cuadro, retrocedía en el camino.

Hay que empezar a ser responsable con tus hábitos, a cuidar tu salud, y si nunca lo has hecho, pues cuesta más, y has de hacerlo poco a poco, porque si lo intentas de golpe se te cae el mundo encima. Y con mucho cuidado, cualquier privación total de un día para otro puede disparar el resorte del suicidio.

Y tener el objetivo firme: REMITIR.

A la mierda la pena. Hay que cortar esos pensamientos de raíz, como los suicidas. Hay que echarle un par, y seguir adelante.

Nadie dijo que el camino fuese fácil, a mí a estas alturas ya me parece la ascensión al Everest. Pero puede hacerse, y tengo los testimonios de quienes lo han logrado, como Coclicó. Y mi ejemplo a seguir desde el principio es este tipo de personas, no las que continuamente se lamentan de sus desgracias. Aunque intente apoyarlas, su actitud y la mía es muy diferente.

Me sobran los ánimos. Agradezco cuando estoy mal y me los dan, pero lo que cuenta es que me los doy yo misma, y éstos son los más importantes. No me doy pena, me doy ánimos. Confío en mí misma cuando inicio un proyecto. Me veo de perfil y me juro que bajaré esos kilos. Todo a su tiempo. Mi autoestima va a ser no la que era, pues no era gran cosa, sino que va a ser la que yo misma me trabaje, con la ayuda de la terapia. Y tengo mucha suerte, mi psicólogo vale su peso en oro.

Ahora no soy la de antes, soy la de ahora. Y me tengo que gustar ahora, es más, aceptando la enfermedad me acepto a mí misma. Y dicen que la he aceptado rápidamente. Racionalmente no cabe otra posibilidad. Esto no es un error del destino, es una enfermedad, puñetera como lo es la diabetes, y qué culpa tienen los diabéticos de que les haya tocado. Ninguna. Ni yo de tener bipolar. Lo asumes y a seguir viviendo, que son cuatro días.

Y si a alguien doy pena, por favor, que cambie de blog, este no es su lugar.

Hey you

Hey you

Hey you ! out there in the cold
Getting lonely, getting old, can you feel me
Hey you ! Standing in the aisles
With itchy feet and fading smiles, can you feel me
Hey you ! don’t help them to bury the light

Don’t give in without a fight.


Hey you ! out there on your own
sitting naked by the phone would you touch me
Hey you ! with your ear against the wall
Waiting for someone to call out would you touch me
Hey you ! would you help me to carry the stone

Open your heart, I’m coming home


But it was only a fantasy
The wall was too high as you can see
No matter how he tried he could not break free
And the worms ate into his brain.
Hey you ! out there on the road
Doing what you’re told, can you help me
Hey you ! out there beyond the wall
Breaking bottles in the hall, can you help me
Hey you ! don’t tell me there’s no hope at all

Together we stand, divided we fall.

 

http://www.youtube.com/watch?v=l3sirNkCV7k&feature=PlayList&p=DA31070C78744E1B&playnext=1&index=50

Pink Floyd
The Wall
1979

. . .

Hey tu,
Allí afuera en el frío,
Quedándote solo, haciéndote viejo,
¿puedes sentirme?
Hey tu,
Parado en el pasillo
Con la picazón en tu pie y una sonrisa que se descolora
¿puedes sentirme?
Hey tu,
No les ayudes a enterrar la luz.
No te des por vencido sin luchar.
Hey tu,
Allí afuera solo,
Sentado desnudo en el teléfono
¿me tocarías?
Hey tu,
Con tu oído contra la pared,
Esperando a alguien a quien llamar
¿me tocarías?
Hey tu,
¿me ayudarías a cargar la piedra?
Abre tu corazón, estoy llegando a casa.
Pero era solo una fantasía.
La pared era demasiado alta, como ves.
No importa cómo lo intentase, no podía liberarse.
Y los gusanos se comieron su cerebro.
Hey tu,
Allí afuera en el camino,
Haciendo siempre lo que te dicen,
¿puedes ayudarme?
Hey tu,
Allí afuera más allá de la pared,
Rompiendo botellas en el pasillo,
¿puedes ayudarme?
Hey tu,
No me digas que no hay esperanza alguna.
Juntos aguantamos, divididos somos vencidos.

Ideas negativas

Ideas negativas

Son parte del negocio bipolar. De todo tipo: no me curaré, estas pastillas no me hacen nada, tal persona me ha abandonado, no conseguiré hacer tal… miles de ellas, sin parar, todo el día. No llueven rápido, no son taquipsiquias, al contrario, se encadenan lenta, lógica y erróneamente por culpa de tus neurotransmisores, y el mundo de repente es gris o negro, tus ideas sólo encajan en esos colores que tiñen tu mundo, que es tan pequeño que sólo cabes tú y esas ideas.

Vienen sin querer. Te poseen. Hay que luchar contra ellas, porque son una ilusión, que parece tan real que es una pesadilla. Tampoco tienes derecho a dulces sueños sino a nuevas pesadillas que te rondan por las noches, y producen amargos despertares.

Darle la vuelta a la tortilla, decirte que eres tú el que ha de salir a buscar a la gente, que en tus manos está el cumplir a rajatabla unos hábitos que nunca has tenido. Que antes conseguías hacer tal sin subir al Everest, que podrás volver a hacerlo con naturalidad, sin dificutad.

Transformar en positivo todo lo posible. No, no soy una vaga, esto es temporal y por causa de una depresión. No es justificación, es aceptar que la enfermedad actúa por nosotros. Y que sólo una voluntad férrea dirigida por un “por cojones” te saca del atolladero. Si estás medio entero, porque a veces te da igual estar en una cama o en una silla, los pensamientos se pierden contigo y acaban con los ojos en el techo blanco.

Es duro estar así, triste, poseído por ideas tristes. Es duro bajar a la depresión cuando ciclas tan rápido que un día estás “bien” y otro mal, de hecho el día “bien” te parece que fue un respiro en tu ya eterna depresión. ¿Cuándo empezó? ¿Con la regla, o ya me venía de la otra semana? Y ni lo sabes, ni te importa.

Recuerdo la entrevista de verano del año pasado, con mi ex-psiquiatra, cuando por fin estaba sobre la mesa la palabra Bipolar. Me preguntó: ¿tú has tenido depresiones de un día? SI. Y bastantes.

Creo que son las peores, más dura será la caída.

Imagen: ahí me tenéis, frente al pc, por no meterme en la cama. Prefiero estar así, ya que al menos estoy fuera de la habitación, porque no tengo fuerzas ni para ducharme. Y por el método gazpacho (ver post), tengo que hacerlo. No he ido a la celebración familiar, no soportaría tanto ruido, los niños jugando con los Reyes. La familia no asume otras cosas, que suelo faltar a estas cosas sí.

Hay días en los que a estas horas ya me gustaría que fuese de noche. El día ha dado todo lo que podía de sí. No tengo ganas de vivir más la fecha tal, y esto es frecuente. Esos días, sin capacidad para coger un libro, son pasados aquí delante de esta pantalla, aunque sólo sea escuchando música. La rutina “internet” gana a la rutina “cama” en mis días depresivos, por suerte. Porque al menos, hago algo. Perder el tiempo de otra manera. No dejarme llevar por el sueño, por la cama que me está llamando a gritos. Además, tengo prohibido ir a la cama durante el día.

No sé si hoy estoy baja por el pequeño resfriado, porque ya lo estaba o qué. Y tampoco me importa, para qué buscar culpables. Anteayer estaba activa, ayer y hoy no, es lo que hay.

"Acostúmbrate a oscilar", me dijo el cabrón ese día.

El lema sigue vigente: TODO PASA. PACIENCIA, TODO PASA.

My ghost grows up

My ghost grows up

one dot, that’s on or off, defines what is and what is not, one dot
two dot, a pair of eyes, a voice, a touch, complete surprise, two dot

growing up, growing up,
looking for a place to live


my ghost likes to travel so far in the unknown
my ghost likes to travel so deep into your space



three dot, a trinity, a way to map the universe, three dot
four dot, is what will make a square, a bed to build on, it’s all there, four dot

***

creciendo, buscando un lugar para vivir... a mi alma le gusta volar lejos en lo desconocido, viajar a lo más hondo dentro de tu espacio...

***

Peter Gabriel
"Growing up"
Up 2002

http://www.goear.com/listen/bdd4aa8/Growing-up-Peter-Gabriel

Televisión e idiolecto

Televisión e idiolecto

Tengo un problema estas últimas semanas: no soy capaz de ver la tv. Ni de ir al cine. Ni de ver una peli de vídeo.

Lo de la tv no es nuevo. De hecho, estuve muchos meses sin una, y fue una tranquilidad. Pero siempre hay una mente bienintencionada que te regala una porque le das pena, parece que sin televisión eres un impedido social. Ya la tenía, pero seguía sin verla, o no veía lo que debía. Cuando comía con mis compañeras de trabajo yo callaba, atónita porque en esa mesa se hablaba del culebrón, y en la de al lado de fútbol. Es un tópico, pero lo he vivido en el comedor de una empresa.

Y claro, vas de bicho raro. Y encima te quedas ojoplática cuando de repente todos empiezan a hablar raro, dicen “comorrrr” y tú les miras raro a ellos porque son, como mínimo, bachilleres, pero no, ahora se llaman unos a otros “pecadorrrr”. La gente se ha vuelto loca, aquí pasa algo raro y así lo comentas en una cena con amigos y también ellos están medio escandalizados de que todo el país hable como un humorista de moda.

También soy hipersensible a esas chorradas. Llámame purista, lo de Chiquito de la Calzada fue un manicomio colectivo. Y ahora cuando escucho algo raro en el hablar de la gente, puedo adivinar que proviene de Gran Hermano. A los adolescentes, no les entiendo, directamente. Saben usar cien palabras, la mitad argot generacional, y con eso te lo dicen todo, o sea, no dicen nada.

De acuerdo, también es raro hablar de tu mente en jerga informática, como suelo hacer: hago “resets” a menudo conmigo misma, y así lo expreso. Y de emplear vocabulario psiquiátrico. Estoy en el club de los enfermos mentales, y esa jerga es nueva y compleja, pero necesaria a veces.

El palabro de hoy es pues, idiolecto. “Manera particular de usar la lengua de un individuo”. Resultado de todas sus influencias culturales, incluso las anti-culturales, la telebasura de los….

Ayer conocí a una exhippie que no había visto tv en su vida. Tenía la cabeza llena con un montón de carreras universitarias e idiomas, pero era una inútil social. Hay que ver la TV o leer periódicos para saber que hay una empresa de telefonía móvil llamada Tal sin que te digan ¿eso qué es? Hay que pisar un poco este mundo. Por eso me voy a obligar a ver más TV, porque ayer comprobé que la cosa puede ser seria si desconectas demasiado.

Me gustan algunas series, junto con las películas antiguas de madrugada en versión original. En general me trago lo poco que hacen en versión original, si el horario es factible. Pero hace medio año que he dejado de grabar lo que emiten a deshoras: me he cansado de almacenar cintas de vídeo que no visiono nunca, porque me pasa lo de ahora, no me apetece ver películas.

Sobre series... En su día fui fan de "Expediente X". Este año y el pasado he visto "CSI" hasta que me ha aburrido más de lo mismo. La que no me pierdo es "Frasier". Me divierto mucho con ella, los dos hermanos psiquiatras son impagables (ver fotograma), y el padre un personaje; realmente buena aunque intermitente en la programación de Canal + en abierto. “Sexo en NY”, de la que he visto pocos capítulos, no está mal del todo, aunque no la cambio por Frasier.

Las series españolas no me gustan, lo siento. Ni los culebrones. Es un humor que no va conmigo. Ahora veo los primeros episodios de la última catalana que han estrenado, “Porca misèria”, bastante generacional. Pero no estoy dando brincos esperando al jueves. Suelo declinarme por las series de la BBC, las antiguas. “Sí, ministre” es una serie que aparece y desaparece misteriosamente de la parrilla del canal autonómico, lástima porque es excelente. Y el "Monty Python's Flying Circus", lo mismo. Esta la subtitulan, genial.

Pero nada que ver con “Dallas” o “Falcon Crest” de mi infancia, eso sí era dinamita, jaja. TV3 intentó emularlos en producciones que no me molesté en ver, sus primeros culebrones ("Saga de poder", una familia que producía vino", que hacían competencia con los venezolanos. Las catalanas de pro se los han tragado todos. Yo no.

Las traducciones de estas series han introducido en el español nuevas expresiones. Hace años nadie decía “nos vemos”, por ejemplo. En muchos países las emiten subtituladas, lo que lleva al beneficio de que la población aprende idiomas desde la infancia. En este país la cosa es imposible, la cultura de la versión original ha de desarrollarse demasiado

P.D. Tengo mucho sueño. No he redactado bien este post, quizá hay demasiados temas sin conexión, quizá mañana lo edite.