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Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Jueves: manualidades

Jueves: manualidades

El otro día hablé con la amiga que nos trajo esa tradición algo adolescente del "Mapa del Tesoro", un coñazo que expliqué con pelos y señales aquí (no vale la pena, es una rayada que quizá elimine http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/010501-posters-a-medida.php). En resumen, un collage de tu vida y tus deseos para el año.

Me preguntó si había hecho el 2006, y por supuesto, NO lo he hecho. Un día en navidades intentamos quedar S. y yo para empezar a recortar revistas pero acabamos haciendo cosas más interesantes, como charlar y reír... poco voy a Barcelona para dedicarme a eso ahora.

Además, los deseos que plasmé en esa cartulina con fotos de 2005 siguen ahí, los más importantes, realizados: mi nueva vida, mi estabilidad, mi propia casa para recibir a mis amigos, Madrid. ¿Para qué voy a hacer otro collage? Pues dice que o lo hago o le cambio el número al antiguo. Anda que no, menudo procedimiento más flexible. ¿La cartulina, puede ser naranja (la que tengo por casa)? Al parecer, sí. Grr, esto es una excusa total.

Estos días nublados y lluviosos son perfectos para recortar revistas que ni siquiera he leído, por ejemplo, un día como hoy compré una tan sólo interesada en el paraguas que regalaba. Apartaré los artículos para leer, tomaré nota de datos de interés y recopilaré material para el collage, un poco más acorde a mi estilo. Y sacaré los pinceles, ese es mi deseo a estas horas con el café, ahora que ya tengo un hule para no mancharlo todo con pintura. Dije lo del café porque luego mi día puede ser completamente diferente.

Me recomendaron las manualidades el psiquiatra y otros bips, al parecer relajan el sistema nervioso, el caso es que me lo pasaba genial pintando tonterías y me gustaría volver a ello. Incluso diseñé un belén tan conceptual que no entendió mi sobrinito, jaja.

Además, me chiflan los collages. Uno de los primeros que hice tapa el contador de la entrada.

Le pondré ese Paul Newman, me tiene hechizada.

Miércoles tarde: gotas de lluvia

Miércoles tarde: gotas de lluvia


http://www.youtube.com/watch?v=VILWkqlQLWk

de la película, o cantada por él

http://www.youtube.com/watch?v=ZIqxnYZZNB8

 

Raindrops keep fallin’ on my head
And just like the guy whose feet are too big for his bed
Nothin’ seems to fit
Those raindrops are fallin’ on my head, they keep fallin’

So I just did me some talkin’ to the sun
And I said I didn’t like the way he got things done
Sleepin’ on the job
Those raindrops are fallin’ on my head, they keep fallin’

But there’s one thing I know
The blues they send to meet me won’t defeat me
It won’t be long till happiness steps up to greet me

Raindrops keep fallin’ on my head
But that doesn’t mean my eyes will soon be turnin’ red
Cryin’s not for me
’Cause I’m never gonna stop the rain by complainin’
Because I’m free
Nothin’s worryin’ me

[trumpet]

It won’t be long till happiness steps up to greet me

Raindrops keep fallin’ on my head
But that doesn’t mean my eyes will soon be turnin’ red
Cryin’s not for me
’Cause I’m never gonna stop the rain by complainin’
Because I’m free
Nothin’s worryin’ me

****

B.J. Thomas, " Raindrops keep fallin’ on my head" (Burt Bacharach). Gotas de lluvia caen sobre mi cabeza... pero no pararé la lluvia quejándome.

Un momento especial de la película "Dos hombres y un destino" (Butch Cassidy and the Sundance Kid, 1969). La he recordado y tatareado volviendo a casa con la llovizna y mi gorro...

...

Post editado repetidamente por caducidad de los enlaces youtube ayyy...

Miércoles: descomplicarse la vida

Miércoles: descomplicarse la vida

Parecía fácil empezar de cero sin cargas y olvidando terapéuticamente tu pasado. Como punto de partida, estuvo bien.

El otro día apareció alguien de mi pasado (mejor dicho, yo del suyo) en mi móvil, en plan pesadito, y al final le dije que ni siquiera estaba en Catalunya para tomar ese café. Por suerte, se despidió sin acosar más. Es de peli de terror, mejor no lo cuento.

Capullos al margen, la vida sigue, y la vida son problemas y complicaciones.

Cada persona que conozcas y que acojas como amigo en tu interior, va a hacerte mella, vais a ser compañeros de viaje. He tenido suerte, siento que recibo lo que doy y por eso puedo decir que tengo amigos, pocos y buenos.

Y te encuentras que en un año has tejido ya una vida que se complica por momentos, que te recuerda que ha sido intensa de nuevo.Han pasado muchas cosas, han ido acumulándose, y es hora de soltar lastre.

Emocional, lastre emocional. Las facturas de casa van a seguir pagándose.

Estoy cansada, me pesan demasiadas cosas en la cabeza, esto va a afectarme emocionalmente. 

Descomplicarse, proceso difícil y doloroso. No pude hacerlo sola en su día aún sabiendo que lo necesitaba o enloquecería encallada, tuvo que venir un diagnóstico a llevárselo todo por delante a lo salvaje.

Hoy es día de pedir consulta al psiquiatra según lo pactado.

El terapeuta me proporcionará los bisturíes que necesite para salvaguardar mi salud mental. Habrá que cortar, pero eso lo haré yo, una vez tenga claro con su ayuda qué, cuándo y cómo.

Antes no lo sabía y hacía estragos en mi vida intentando descomplicarla, rasgándola. El corte de un bisturí, por el contrario, es limpio.

Hablo del mismo corte del post "Seriedad", que nadie piense "lo que no es". Sólo que esta vez quiero que el corte sea definitivo, que no haga daño o éste sea mínimo porque yo misma me la juego en un efecto rebote, y como esto me ha sucedido ya, voy a cortar con precisión esta vez.

Hay que ser algo egoísta, aunque vaya contra natura, hay que ser lo que sea para que no pierdas tu salud mental.

Respira, no hay otro camino y estás cansada de haberlo buscado. Que te ajusten ya los tornillos porque ves como uno empieza a fallar, esa empatía te los afloja.

***

Martes: el fin de mes acecha

Martes: el fin de mes acecha

Lo mejor que puedo hacer para animarme de buena mañana es mirar mi saldo.

Qué bien, todavía me quedan 10.000 pelas después de pagar el teléfono.

Hice bien en comprar tabaco para todo el mes. Y tengo comida para todo un mes también.

En breve, el peso de las rebajas caerá sobre mí.

Pero ya puedo trajearme, y tengo ganas de hacerlo. Hoy mismo, antes de pagar esa ropa.

Me voy a la pelu en cuanto abra. A nadie de los que he consultado le gustan mis canas, qué lástima. Eso me dejará con unos 20 euros en el bolsillo, pero a quién le importa eso, si te ven bien vestida y peinada.

Con eso, puedo comprar plátanos. Y a la trinchera.

Lunes: it's a beautiful daaaaaaaaaaaaaaaaay

Lunes: it's a beautiful daaaaaaaaaaaaaaaaay

Cuando salí de mi primer ingreso por intento de gilipollez a mediados de septiembre de 2004, ya cicladita a hipomanía, mi psiquiatra me marcó unas pautas a seguir durante el día, y yo tenía que hacer "los deberes". Ya he hablado aquí de ese cuaderno. Se convirtió en un registro de actividades, en suma.

Ahora no llevo ningún registro. Sé que cada día hago tareas del hogar y eso me mantiene en actividad hasta que digo basta ya. Nunca fui maruja, otra cosa es que tenga que limpiar lo que me gusta ver limpio y ahora a esas horas ya no estoy trabajando. Sé que cada día atiendo al menos uno de mis buzones de correo. Sé que me resisto antes de asearme. La compra. Y tantas pequeñas cosas. Valdría la pena llevar un registro de actividades. Eso no escapa al análisis. Lo malo es que te pasas medio día escribiendo lo que haces el otro medio. Es importante ahora que tengo que llenar mi día de actividades diversas. Ahora me veo capaz de hacerlo, con el sueño regulado, por ejemplo, saber a qué hora me ducho y me visto me ayudaría a hacerlo cada día a la misma hora y eso sería un paso más.

Porque ahora no sé muy bien a qué me dedico, tengo o recuerdo los hábitos de cuando trabajaba pero ahora es todo diferente.

Ahora uso menos el pc, a veces sólo reproduce música. Ya no estoy en la depre de antes de ese ingreso que me tuvo ahí conectada todo el día cuando no estaba en el techo. Era un antiguo objetivo, y bien, era viable, tengo cosas a hacer. Ni siquiera escribo, no demasiado o sólo manuscribo, y hoy me ha sucedido algo desconcertante. Uno de mis relatos, uno que no terminé hará tres años porque no tenía fin para él, se ha rebelado de alguna forma en mis pesadillas. Tengo que encontrar ese relato en los discos, no sabía que esos personajes iban a cobrar vida, qué miedo me ha dado, una pesadilla en toda regla.

Ayer hablé del momento y de melancolía de los domingos, sí, esas tardes depresivas "esto se acaba, mañana al trabajo". Y diré que creo que también tengo todavía el síndrome de los lunes, el llegar al trabajo con esa cuesta empinada que recitaba: es lunes, mañana ya estaremos más cerca del viernes. Lo noto en cómo intento planificar las gestiones de la semana, que como siempre, suelen quedar pendientes si no apremian, soy muy poco autoexigente ahora y aprovecho esas pequeñas excusas para darme un paseo. Me gusta ese frío en el rostro.

Tengo muchos pequeños hábitos de cuando trabajaba, todos los que se pueda tener en mi vida actual. Como hacer la compra del mes, qué más me da ahora, pero lo sigo haciendo de todas formas. Como intentar abrir un ojo con el primer café mientras leo el correo.

Pero hoy me he dado cuenta de que

ya no bajo música.

Aquí pasa algo, llevo días escuchando lo que tengo en el disco duro y no es despreciable (¿me habré enganchado al último de Moby, como en su día me pasó con el primero?), ni mis tropecientos CDs, pero siempre bajaba algo. Claro, eso lleva tiempo, y ya no le dedico tiempo al pc.

Me he puesto a hacer una búsqueda y tengo dos conciertos del "Vertigo tour" U2 entrando lentamente en mi pc, llevan horas...

Y, ah, me he reencontrado con "Beautiful day", por cierto, canción-mantra esos lunes de vuelta al trabajo. Asqueada, rechinando los dientes, otra vez en el infierno de cada semana que no había hecho sino empezar, y ya sabéis de qué hablo. Y no paraba de cantar ese estribillo: "es un díiiiia bonitoooooo", ese era uno de mis trucos para sobrevivir al trabajo. Además de ser una buena canción, el vídeo era espectacular en la pista de despegue... ya no veo vídeos tampoco, anda, antes los grababa incluso. Pero si no ves la tele, so merluza.

Lo que he de hacer es dejarme de estupideces y leer de una pajarera vez. El escenario perfecto, mañana, en una hora de metro que me espera, hora y media ida y vuelta quizá. Por costumbre quizá, es un entorno ruidoso pero del que consigo aislarme, son muchas horas=días de mi vida ahí metida. No cuando estuve mal, la fobia social era demasiado fuerte y el metro el puto Everest.

Tengo que pensar un final para ese cuento.

Odio los lunes.

En resumen: It’s a beautiful day.

Pensando en voz alta

Soy afortunada, y mucho. Aunque el diagnóstico tardío hiciese mucho daño a mi vida. Me protege un estado del bienestar, por ejemplo, cuando no he podido trabajar por baja laboral no me ha faltado dinero. Soy europea, y esto es algo que he de agradecer mucho, aunque cada año maldecía la hora de pagar impuestos.

Soy afortunada, he vivido en una capital donde hay un equipo que investiga sobre el TB. Estos profesionales me han devuelto a la estabilidad, toda la que hasta el momento es posible, o tuve alguna vez. No me alejaré de núcleos donde haya un especialista en TB aunque siga gastando dinero en las consultas. Sin salud, el dinero no vale nada. Por un cáncer se iría a Houston, ¿se sabe que el TB mata con suicidios?

Soy afortunada, recuerdo perfectamente lo que era mi vida antes del diagnóstico y sólo era dañina para mí y para mis seres queridos. Me cuido para mí y para ellos, puesto que nadie quiere verme "como antes", o algo mucho peor, cuántas veces lo hice y no lo hice y ya ni pienso en hacerlo.

Soy afortunada, no tengo un grado grave de la enfermedad, ni trastornos de personalidad asociados. Sólo me molesta la angustia y el ciclo menstrual, que altera mi estado de ánimo.

Soy afortunada porque antes pagaba poco por mi medicación, unos 20 euros al mes quizá, y ahora me resulta gratuita. Es una medicación muy cara que se paga íntegra en otros lugares.

Por eso y más que he sabido, soy consciente de que no todo el mundo puede decir lo mismo, sé de mucho sufrimiento por haber nacido con una enfermedad puñetera en el lugar menos indicado, y por tantas otras cosas. Es momento incluso de llorar, qué injusticia la de nacer al azar en el planeta y que de eso dependa tu salud y tu esperanza de vida en general, por no hablar de calidad de vida.

A los 35 mi vida cambió, sufrí mucho, pero soy afortunada por decirlo en pasado.

Tengo tanta fortuna por tener familia y amigos, por sentirme amada por ellos, que no sé qué hubiese hecho de no tenerles.

Sencillo ejercicio, esta lista, en la caída del domingo, ese momento tan melancólico. O no es fácil, pero es importante saber de dónde vienes, aunque no sepas exactamente a qué quieres dedicarte cuando seas mayor.

Reconstruirse ya es mucho.

Y os digo que es posible hacerlo, lo es, y lo dice alguien que ha estado demasiadas veces en el infierno o en el reino de los muertos en vida, reinos que a veces se presentan en mis pesadillas pese a que no los olvido de día.

Y alguien que dista mucho de estar sana, pues tengo indisposiciones casi diarias por efectos secundarios, simplemente me sujeto 24 horas al día. Tampoco soy rica, pero puedo comer y tener mi techo.

Soy afortunada por estar mejor. Estaré mejor-que-mejor, porque sólo hace un año que estoy mejor.

Y... cruzo los dedos... no he ciclado en un año. Puedo hacerlo en cualquier momento, de hecho tres oscilaciones con pinta de episodio han sido paradas farmacológicamente. No está en mis manos ciclar, sí poner los medios y las alertas para ver si ello es llevadero o se convierte en la montaña rusa de la que tanto me costó bajar.

¿Esfuerzo? Sí, algo de eso hay. Ya hablaré de eso, si no lo he hecho ya durante este año, post a post, paso a paso. Esa es la esperanza que pueden recibir mis amigos virtuales del otro lado del charco. Todo tiene su truco, y cada uno tiene su truco también.

No sé rezar. Pero de alguna manera lo he hecho esta noche, como cuando de niña venía Madre a darme las buenas noches con un Padrenuestro.

Pienso en voz alta, y la mirada se lanza al techo, qué tendrá el techo.

***

Parejas

Parejas

El post "Abandono de la medicación" del día 5 de febrero ha generado una de comentarios... en su día no supe qué decirle a Pita, ahora intentaré decir algo, pero por favor, yo no puedo opinar alegremente sobre la vida de dos personas, en todo caso, decir generalidades.

El último: "Hace un tiempo entre a la pagina www.bipolarweb.com, para informarme en que consistía este transtorno, mi inquietud fue llevada porque empece a salir con un chico que me confeso padecia del transtorno. Ahora despues de unos pocos meses aun tengo dudas sobre la "paciencia" que se supone debo tener con él, en ciertas ocaciones me parece un avestruz que se escuda en su TB para no dar su brazo a torce o simplemente reconocer que se equivoca, tiene cambios frecuentes de humos (cosas que creo a todo el mundo le pasa, bipolar o no) y una tiene que "entender" pero quien lo entiende a una, es una actitud muy cómoda de su parte, y no sé como manejarla. Él tiene 3 años tomando su medicamento y controlandose con examenes de sangre?. Tambien me pregunto: ¿si las personas con estos transtornos emocionales (producto de una función neuroquimica incorrecta) pueden sentir realmente amor (que es tambien una funcion neuroquimica)? o si los medicamentos tambien anulan las emociones. es dificil entender de lo que se trata sobre todo por lo subjetivo que puede llegar a ser su diagnostico. me puedes orientar?? o al menos decirme si ha sentido amor y como hacen sus parejas para manejar situaciones "

Sí, se puede sentir amor, cómo no, y de los que te recompensan de todo.

Los medicamentos intentan equilibrar las emociones en estado patológico, los episodios. Fuera de ellos, se experimentan emociones normales, las normales que todo el mundo tendría ante situaciones concretas. Uno de los controles básicos para determinar si la medicación actúa correctamente o presenta complicaciones (tiroides, la más común) es el análisis de sangre, y éste es imprescindible si el medicamento es litio.

El TB a veces no se presenta solo sino acompañado de un trastorno de la personalidad, que puede ser más dañino entre comillas para la relación del paciente con su entorno.

Esto es lo que puedo decir. Hace poco escribí a un chico que había perdido a su novia,

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/021601-me-dejo.php

y hasta ahí puede llegar mi opinión, en el contexto: estoy diagnosticado, estoy sufriendo episodios, mi pareja está cansada.

El mundo de la pareja es muy complejo. Si tomásemos café y supiese más de ti, podría decirte algo, en privado. No sé nada. Sólo que ha de haber reciprocidad en la pareja. Y que un paciente de TB en episodio no sé si puede llegar a darla, él es su centro, su enfermedad quizá no le impida ver más allá. No lo sé. Hay que ver qué pasa cuando esa persona se estabiliza. O es diagnosticada, por qué no, y toma conciencia de la enfermedad y empieza a controlar mejor que ésta no salpique a su entorno. Si uno usa su diagnóstico para justificar sus actos y palabras hirientes, o está enfermo en ese momento o se está autoestigmatizando.

Esto no es un consultorio. Bipolarweb te puede ofrecer experiencias de otras parejas. Yo no tengo, la tuve, y seguro que hubo momentos malos por culpa del TB, sólo que yo no estaba diagnosticada y por tanto no era consciente de nada.

Cada uno lo lleva como puede, tanto el/la afectado como su entorno inmediato. Los terapeutas pueden ayudar a los dos bandos.

Hasta ahí puede llegar mi "consejo", no os conozco, cada bipolar es un mundo y cada pareja, también.

Pinchazo, insomnio, cura de sueño

Hoy se me ha desregulado el sueño. He tenido que dormir de día, o sea, mal, muy mal. Aunque ha sido curioso tomarme el café a las 6 am. Empiezo a bostezar a las 23, hora habitual, y más me vale dormir bien. Estaré el fin de semana ocupada con compromisos. O no, igual esto de ser superwoman jubilada es una contradicción más a superar todavía. Por si acaso, dejaré los libros donde estaban, nada de estimularse ni forzarse. No sé qué hago escuchando mi lista de reproducción "marcha". Estoy atontada, estoy colapsada, no estoy para invitados, y vienen, ni para visitas, y debo hacerlas, ni siquiera para el e-mail. No soy superwoman, y un insomnio tonto acaba conmigo.

Aquí nada es un día perdido.

Así me han enseñado a verlo, es un día diferente y... se toma nota del "pinchazo". Tú reflexionas qué ha podido fallar, y anotas esa anomalía para tu psiquiatra con esas notas de los supuestos porqués, supongo que "factores ambientales", en suma "las cosas de la vida". No sería la primera vez que una agenda apretada me estresa y "me rompe" antes de tiempo. Si no sabes, no puedes evitar que lo mismo te suceda en el futuro. Esperemos que sea eso, porque ahora no estoy para análisis, me caigo de sueño y eso es muy bueno porque mañana me levantaré a mi hora. Mi humor es bueno, me encuentro bien, sólo que muy cansada. Buenas noches y buen fin de semana, no sé si postearé o no, ahora no sé nada, sólo que debo ir a tomar mis pastillas.

Quizá la cura de sueño sea lo que me permita afrontar el fin de semana... por qué no.

Suena: "Vértigo" (K.O. Ride the Trip Mix), de U2. Ya sé que debería estar escuchando otra cosa. "El tiempo se me escapa como líquido de entre las manos, nado para alcanzar tierra firme, como tú" ("Bullet", ya colgada en "Minutos Musicales").

En portada

Voy a la pelu (toca tinte) y me topo con una revista que en portada habla de un ingreso psiquiátrico.

La pseudofamosa en cuestión, aparece en portada de varias revistas, INGRESADA es el título no sé hasta qué punto sensacionalista. Ha tenido un brote psicótico, dicen que igual tiene que ver con drogas, poca cosa se dice, ni siquiera se explica en qué consiste un brote psicótico, sólo interesa que quizá fue atada y sedada.

Morbo, sólo interesa el morbo.

Y el debate al parecer se genera por sacar a la luz "la desgracia" o el lado "no felicidad=exclusiva" de esta persona, que sin profesión glamourosa, se hizo pseudofamosa, como otros y otras tantos, por casarse con alguien que en teoría lo era.

Y porque, cómo no, allegados se aprovechan de ello para sacar tajada en los programas de telebasura-corazón.

Pero ahí tenemos un ingreso psiquiátrico en portada. Poco bombo se ha dado en medios de comunicación "serios", donde ella es una ciudadana más, viuda y casada con un extranjero. Ellos no malgastan cámaras delante de un psiquiátrico (una nota en la sección "gente", que es allí donde irá a parar este post), y lo patético es que ella, acostumbrada a posar, abre la cortina para que la fotografíen allí.

Sacará más pasta cuando le den el alta, y el país tragará más telebasura, porque recibirá un pastón por hablar de lo vivido "allí dentro". Quizá sea digno verlo, o no, leerlo de nuevo en la pelu.

Se llama Raquel Mosquera, por cierto.

TOQUE DE DIANA: mai ah hiii huu AH HA AH HAHA

TOQUE DE DIANA: mai ah hiii huu AH HA AH HAHA

Mai ah hii
Mai ah huu
Mai ah ha
Mai ah haha

(x4)

 

http://www.youtube.com/watch?v=jRx5PrAlUdY&feature=fvst

o

http://www.youtube.com/watch?v=jRx5PrAlUdY



Alo, salut, sunt eu, un haiduc
si te rog, ubirea mea, primeste fericirea. Alo, alo, sunt eu, Picasso
ti-am dat beep si sunt voinic
Dar sa stii, nu-ti cer nimic.

Vrei sa pleci dar nu-mã, nu-mã iei
Nu-mã, nu-mã iei, nu-mã, nu-mã, nu-mã iei
Chipul tãu si dragostea din tei
Mi-amintesc de ochii tãi.
(x2)

Te sun, sã-ti spun, ce simt, acum
Alo, iubirea mea sunt eu, fericirea.
Alo, alo, sunt iarasi eu, Picasso
ti-am dat beep si sunt voinic
Dar sã stii, nu-ti cer nimic.

Vrei sã pleci dar nu-mã, nu-mã iei
Nu-mã, nu-mã iei, nu-mã, nu-mã, nu-mã iei
Chipul tãu si dragostea din tei
Mi-amintesc de ochii tãi.
(x2)

Mai ah hee
Mai ah hoo
Mai ah ha
Mai ah haha

(x4)

Vrei sã pleci dar nu-mã, nu-mã iei
Nu-mã, nu-mã iei, nu-mã, nu-mã, nu-mã iei
Chipul tãu si dragostea din tei
Mi-amintesc de ochii tãi.

(x2)

Tradución: El Amor Bajo el Tilo

Ma-ia-hii
Ma-ia-huu
Ma-ia-hoo
Ma-ia-haa

¿Hola!, ¿Buenas!, Soy yo, un haiduc (*)
Y por favor, amor mio, recibe la felicidad.
¿Hola!, ¿Hola!, soy yo Picasso,
Te he enviado un beep, y soy valeroso
Pero sabe que no te pido nada.

Quieres irte más no me, no me llevas
No me, no me llevas, no me, no me llevas
Tu cara, y el amor del tilo,
Me recuerdan tus ojos.

Te llamo, para decirte, lo que siento ahora,
¿Hola!, amor mío, soy la felicidad.
¿Hola!, ¿Hola!, soy siempre yo, Picasso,
Te he enviado un beep, y soy valeroso
Pero sabe que no te pido nada.

Quieres irte más no me, no me llevas
No me, no me llevas, no me, no me llevas
Tu cara, y el amor del tilo,
Me recuerdan tus ojos.

Ma-ia-hii
Ma-ia-huu
Ma-ia-hoo
Ma-ia-haa

Quieres irte más no me, no me llevas
No me, no me llevas, no me, no me llevas
Tu cara, y el amor del tilo,
Me recuerdan tus ojos.

(*) Un haiduc es un hombre que roba a los ricos para darselo a los pobres, como Robin Hood.

***

0-Zone, "Dragostea din tei", 2004. ¿El amor "bajo" el tilo? Otros que están en la parra...

Para José Manuel y por extensión, a todo el sector petardillo... es una parte más de mí, no sólo de rock vive la mujer digo yo.

Con esta canción no sólo pude sonreír en la depre "verano 2004" sino que fue la que canté a berrido cuando ciclé a hipomanía en septiembre, cómo olvidarlo, si lo posteé para 10.000 personas... Desde entonces que este sonido para mí significa estar algo en la parra, hipomaníaco y alterado cual primavera.

*** 

Ayer... leí

Ayer... leí

En el tercer kiosco por fin he encontrado un “Conan” “completo”. Ni los Batmans ni otros me convencían, con el puñetero “continuará” que cuando eres jovencito aguantas hasta que te llega la paga, pero ahora, si me pongo a leer, como que no.

Luego también he seguido vuestro consejo de leer una revista de actualidad. Elección-flechazo, la que llevaba un DVD de la ya clásica serie “Yo, Claudio”.

Me he sentado en una cafetería y, algo avergonzada por mi Conan (vale que soy freak pero no me voy a poner el cartelito), he atacado a la revista.

Me he tragado la primera página en medio minuto. Se me ha disparado la velocidad lectora, algo así como verborrea mental.
Eso era un fracaso, no se puede empezar al nivel que lo dejaste, me ha sentado fatal.

Sorbo de café con leche descafeinado, tómatelo con calma, soooo.
He leído ya a velocidad "de lectura en voz alta" un par de páginas y el reportaje principal, muy interesante. Y a partir de ahí, poca cosa más. Me he saturado. Estaba muy desconectada de la realidad política, aunque eso ya lo sabía, de hecho lo hice voluntariamente por evitar un tema que me crispaba.

Por fortuna he leído fuera de casa. Al llegar, me esperaban un par de imprevistos de esos que te quitan las ganas de leer.

Me consuela saber que esta noche, como cuando era adolescente, me espera Conan en la cama, jeje (antes fue Flash Gordon, pero desapareció como "El hombre enmascarado")

No creo que vuelva a abrir la revista a no ser que me obligue a ello. Llevaba tiempo comprando la clásica revista de divulgación científica y cuando me di cuenta de que simplemente la hojeaba, dejé de hacerlo.

He dado un paso, nada que ver con pinchar un artículo en el resumen de noticias digital que llega a mi buzón cada día. La letra impresa en papel, esa es la que me cuesta.

Lo que está claro es que veré esos capítulos de “Yo, Claudio”, qué peliculónnn. Lo haré para "ventilarme" de un día de esos en los que te ocurren tantas calamidades (averías, cosas que se caen...) juntas que te dices: por qué me habré levantado hoy.

***

Escrito ayer para el foro que me dio algún consejillo al respecto. Luego me di cuenta de que apenas hay tebeos en los kioscos... puñeteras cónsolas fue mi primer pensamiento... ¿Alguien puede decirme qué leen sus hijos? Yo me recuerdo de niña leyendo tebeos, los mismos de entre un montón, cada noche!!!

Me dejó

Me dejó

Mis palabras nunca fueron muy cariñosas pero te daré mi opinión.

Necesitas el apoyo de alguien que además de quererte de boca, lo haga con sus actos.
Esta persona te ha defraudado. No te ha abandonado en realidad, a ti como persona, sino como a persona con un problema de salud.
Asusta a veces saber que tu pareja está enferma, sí. Y mejor que asuste antes que después.
Te había dado, y te quitó. Eso no se puede hacer. Pero si se hace, mejor antes que después.
Olvídala.
No te comas el coco pensando en lo que tú hubieses hecho por ella.
Si ella vuelve, será una oscilación más en tu vida, y tu espada, el cuestionarte cada día si ella aguantará más o no de nuevo.
Mejor solo que mal acompañado. Estas relaciones pueden desestabilizarnos más incluso.
Ignora este mensaje si no ha sido de tu ayuda sino al contrario.
En todo caso, bienvenido al club de los corazones rotos.

***

Mensaje a alguien que por supuesto se siente mal. Te dejan en manía, te dejan en depresión... ¿No sabías dónde te metías, que esta persona es un "pack" lleve hijos ya o una enfermedad? No hagas daño antes de tiempo, no alimentes ilusiones de alguien que necesita tu cariño. Menos mal que eran novios, todavía. Qué dura me siento diciendo todo esto, la puta verdad es esa, o mi puta opinión, y ese es mi tono entonces.

Traga saliva, y LLAMA

Ayer me puse un DVD de los cuatro que tengo para "desconectar" (tengo cuatro y dos son películas no aptas en ese sentido: Alguien voló sobre el nido del cuco y The Wall), y me juré que cuando me entrase el sueño químico lo único que importaría sería quitarme los auriculares y que el pc hiciese lo que le diese la gana. Pues me he despertado con ellos, con una banda sonora de esas introductorias a la película, chumba-chumba-zumbidos, a saber qué he dormido y cómo, y no recuerdo nada, cuándo dejé de ser un cerebro, y ahora tendré que recuperar una escena del menú y temo no acordarme de cuál. Bah.

 

Escribo porque no sé dónde tengo la cabeza, y voy por el segundo o tercer café, ya ni lo sé, sólo que ya es descafeinado. He hablado con mi amigo. Y tengo claro que hoy me pasaré por un kiosco a comprar dos películas más (vi una colección de comedias tipo Cary Grant) que no me puedo permitir monetariamente pero sí necesito por salud mental. Y un comic, qué leches, voy a leer aunque sean "bocatas" y Conan no me desagrada.

 

Sales de una gran ciudad o núcleo urbano y si estás enfermo, crudo lo tienes. Apenas hay profesionales capaces de atenderte. Mi amigo está en esas, recuperándose de todavía no sabe qué le hicieron salvo atarle, y con la idea clara de volver a Madrid para ser ingresado, porque conciencia de que está mal no le falta. Las historias de gente que no vive en estos grandes núcleos de población con servicios sanitarios no suelen ser buenas, donde no hay medios ¿hay salud? Y sólo hablo de España.

 

Vivir en Barcelona capital posibilitó que a unos 15 euros de taxi estuviese a salvo en Urgencias, unidad de psiquiatría, donde me llevó alguien de ese grupo, bendita sea esa persona. El 2 de septiembre de 2004. No había hecho nada, todavía, de haberlo hecho no hubiese valido la pena ir a Urgencias sino esperar al CSI.

 

Llevamos dos años y medio juntos, un grupo de apoyo donde se han forjado amistades, y por suerte, yo no he vivido entierros en todo este tiempo de diagnóstico, sí alarmas para mandar una ambulancia al domicilio que ya te dejaban sin aliento. Cómo me llevaron a urgencias tiene hasta un punto cómico, por lo que no lo relataré ahora.

 

El suicidio sigue siendo un tema tabú. El otro día, charlando con una amiga, me mostraba su escándalo ante los casos diarios publicados de violencia doméstica. Siempre la ha habido, sólo que ahora se intentan medidas. Lo grave es que cada día los medios de comunicación no sólo los publican sino que “dan ideas”, de cosas que han funcionado, como lo hace la serie CSI en el aspecto criminal.

 

En su día leí estadísticas sobre el suicidio en este país pero no las recuerdo. En Japón es un problema importante. Este tema no sale en los media, y seguro que genera más víctimas que el maltrato. Pero, me alegro, porque así no se “dan ideas”. Ideas sin retorno. Ideas que sí dejan secuelas de por vida a quien ha fallado en el intento. He visto las cicatrices de quien falló. Me callo.

 

R. me tranquilizó ayer, esto es así, cuando no caiga uno lo hará otro me vino a decir, no sufras, todo ha pasado y tú ya sabes qué tienes que hacer si te ves en esa situación. Lo sé. Por eso ingresé voluntariamente en diciembre de 2004. Si juzgan tu apariencia, te verán sano, porque no sangras por supuesto, pero si llegas a ese extremo, no lo estás, y por suerte en Barcelona había alguna cama libre, no me mandaron a casa donde me esperaba el “se me fue la pinza” en cualquier momento.

 

Llama al 112 ante ideas suicidas, si puedes hablar con tu psiquiatra antes, muchísimo mejor. Planes ya son demasiado, planes son ya la Espada, planes son vete cagando leches antes de que se te vaya la pinza, de que ya no te sujete el “no lo hago por mi madre”, que ésta desaparezca como todo lo demás.

 

Me han entrenado para que lo haga así. Últimamente hablo del entrenamiento que he recibido, y ese es un punto importante, demasiado.

 

Llama, llama, llama. Aunque vivas en el culo del país.

 

***

P.D. 12.48. empiezo a recuperar actividad cerebral lúcida. Emociones fuertes (o sentimientos encontrados, como me dijeron) y efectos secundarios están mitigándose. La vida sigue.

Traga saliva

Le colgué a las 22.15 el domingo, estaba fuera de Madrid y me contaba sus aventuras, yo lo mismo, y nos echábamos de menos.

Me había contado que ahora leía mucho, y quise hacer lo mismo, porque su ilusión iluminó mi pesar al respecto. Volver a leer fue su alegría, y me la contagió, y decidi no escribir para concentrarme de lleno en el objetivo que me haría dar un paso más en mi bienestar anímico e intelectual.

Recibí una llamada el lunes, si había hablado con él recientemente, pues sí, ayer mismo por la noche, y recibí el sobresalto.

El lunes por la tarde ya estaba en casa de sus padres, pero todavía estaba ingresado.

Después de un lavado de estómago. Ese domingo sobre medianoche fue llevado a urgencias, bien cargadito de algo o mucho que no pudo vomitar cuando se dio cuenta del desastre, ya en estado digamos drogado, y al menos llamó pidiendo ayuda.

Ayer lo supe, después de postear, y a última hora pudimos intercambiar cuatro palabras.

- ¿Por qué, qué te pasó? Me pareció que estabas bien cuando hablamos...

- Porque se me fue la pinza.

Me sonó tanto... 

Esto es Trastorno Bipolar.

Casi voy de entierro de un amigo hoy. No hubiese podido ir. Le quiero demasiado y le he dicho que piense en nosotros, y él lo sabe, pero NO SE PUEDE EVITAR, y también lo sé, SÉ QUE NO PUEDES EVITARLO aunque esté allí tu propia madre, te vas a otra habitación y punto.

La siesta que he necesitado, emocionalmente "con fiebre", no ha hecho sino agravar este mal recuerdo y sufrimiento, esto ha sucedido en la vida real y en mi entorno, mi nuevo entorno, uno de mis primeros amigos en Madrid. El que me pasa a buscar, y si nos parase una hipotética policía psiquiátrica, nos mandaría al piso de los hipomaníacos, de lo que llegamos a reír, fabular, concebir, hacer tonterías que serán futuras batallitas, inocentes, "parecéis dos nenas" nos dijeron una vez.

Tengo entendido que en episodio mixto, la tasa de suicidios aumenta al 50%. Su psiquiatra no ha conseguido que este episodio remita, y lleva demasiado tiempo mal. Ratos buenos, los tenemos todos. Luego llega un insomnio o un "no me aguanto", o una bronca con alguien, llega algo muy desagradable en lo que cuando te levantas de la cama, maldices el día que has de pasar así.

Le cuelgo y está bien, casi mejor que otras veces, poco alterado, mimosín. A la hora, "ya no está", directamente. Los neurotransmisores juegan sucio, mucho.

Esto es Trastorno Bipolar. Como lo es la historia de Pita en "Abandonar la medicación". Un desajuste biológico te lleva a un episodio, o a la tumba, contigo como arma, y te llevas por delante a quien sea en tu auto homicidio, sufrimiento, nada importa ya.

Que lea mi vecina, yo no he parado de darle vueltas y necesito recobrar mi serenidad. Posteo sobre algo que me parece importante, que se lean los trapos sucios de esta enfermedad.

Él se está recuperando con su familia y yo sufro con él, es mi amigo. Ahora le están dando la medicación, precaución básica. Lloro y sufro porque la próxima puedo ser yo, por mucho que haga un año que al menos mis ideas hayan desaparecido, ¿quién, el próximo?. Sufro y lloro porque es como si todos los buenos momentos que he pasado con este amigo se hubiesen desvanecido de repente y tuviésemos que empezar de cero, después de una charla seria que voy a tener con él, muy seria, acerca de su psiquiatra, y no va a ser la primera. Sé que no he sido la única en cuestionar a este profesional, porque mi amigo no sólo no ha avanzado en muchos meses sino que... :(((

Y empezaré de cero porque espero que él pueda decir que empieza de cero, una vez sea estabilizado, o empiece a tomar decisiones y ser ayudado para este sí gran objetivo, dejar de sufrir, que la vida no se tambalee a su alrededor. Será mi amigo esté enfermo en episodio o no, pero ahora, ahora... se va a tener que tomar mucho más en serio su tratamiento, porque ha catado la Espada.

Queremos vivir, que lo sepáis. Sólo que... se nos va la pinza. Sin aviso, yo no recibí ninguno en una hora o más de conferencia, y llevo muchas horas de teléfono con él. Me creo que le pasase después, el mundo se te cae encima sin hora. No sé por qué no me llamó cuando le vino el mal momento, pero por suerte llamó a una persona que pudo llevarle al hospital.

*** No comment. Si alguien quiere decir algo, a mi buzón de correo, y advertido está de que puedo postearlo mañana mismo.

Hasta luego

Aquí la gente se despide con un "hasta luego". El "adiós" es algo duro, en castellano, para mí, siento que cierra muchas más puertas que el "adéu".

Volveré.

Cuando pueda leer otra vez, ese es mi objetivo.

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EL TECHO

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Abría los ojos.

La ventana, tan cerrada como la dejé, oscuridad.

No me movía.

Madre se daba cuenta rápido de que estaba despierta, quizá porque iba al baño. 

Abría parcialmente la ventana.

Bien, ya tenía luz, la suficiente.

Ya veía el techo, a veces me sobraba con un punto en él.

Abría del todo los ojos y allí perdía mi mirada.

Qué tendrá el techo.

No podía ni quería escapar del techo.

Y Madre se lo dijo al psiquiatra como una de mis conductas más raras: “se pasa el día mirando el techo con los ojos muy abiertos”.

No tienes nada mejor ni más importante a hacer que mirar el puto techo.

Nada más puedes hacer.

Horas, horas.

Días, días.

 

Hace un año que no lo hago, y no estoy muy segura de lo que pensaba, pero aventuraría a afirmar que los ojos abiertos en el techo eran actividad mental cero, que el peligro era cerrarlos y sí empezar a pensar, en nada bueno por cierto.

El techo, en todo caso, me producía el aislamiento que necesitaba.

 

Te ven así y cierran la puerta de la habitación, convencidos ya de que estás fatal.

No lo entienden, pero ven que algo no va bien.

Depresión.

 

***

199X-2002: Dos vidas I

199X-2002: Dos vidas I

Le conocí y me caló de inmediato. Yo ponía mi cara de niña buena y seria, que la tengo, pero él adivinó que detrás de eso había algo más. 

Efectivamente, llevaba una especie de doble vida, tanto es así que mi vestuario cambiaba radicalmente, y mis actividades, también, sobre todo las relativas a la “fiebre del sábado noche”.

Lo sabía desde hacía tiempo. Una vez un jefe fue a tomar una copa a un bar musical y me encontró desmelenada, bebida, y tomándome las confianzas que las reglas de la noche permiten. Ese lunes, cuando entré en su despacho de nuevo disfrazada para el trabajo, me pegó un repaso de arriba a abajo, y no pudo evitar decir algo así como “quién te ha visto y quién te ve”, lo cual me incomodó muchísimo porque enseñar mi cara no de niña mala sino más bien pícara y alegre, y desde luego muy desinhibida con las copas…

Supongo que sin querer me fui adaptando a lo que mis dos polos querían. Uno sólo olvidarse del mundo exterior en ocho horas o más de trabajo, el otro era bailarín saltarín y hacía locuras, tonterías inocentes que, de haber sido hombre, quizá hubiesen acabado en algún puñetazo.

La cena-fiesta de navidad de mi última empresa era eso mismo pero así concebido y consentido, es decir, los jefes sabían que estábamos todos quemados, de lo duro del trabajo, de no tener vida privada por las horas extras. Y nos compensaban con una barra libre y una pista de baile de la que no salía casi nadie en condiciones de ser puntual al día siguiente. Aquello era un desfase de los gordos, todos los camisa-y-pantalón de vestir desmelenándose. Adivinad qué hacía yo… acabar con mi reputación. Al día siguiente, pero claro, “era el alcohol, eso nos pasó a todos…”, y esa fiesta era como un secreto a guardar, un oasis en ese gris interrumpido diariamente por sirenas rojas de alarmas que ponían a prueba nervios de acero, es decir, que estábamos bajo un estrés permanente.

Ahora tengo más bien cara de niña buena y de no haber roto un plato, y sólo a veces pongo una mirada de las que atraviesan “¿no te crees lo que te estoy contando?”, y esa mirada dura me pertenecía en mi vida gris, seria y a la vez contundente.

”I love the nightlife” de Alicia Bridges (canción famosa o recordada por la película “Priscilla reina del desierto”), ahora suena en mi reproductor. Ese era el espíritu más o menos, acababa la semana laboral de conducta y vestimenta formal y esta criatura abría la caja de bisutería, y se enfundaba sus Levi’s negros cuando no sus pantalones de cuero. Muy inocente, ir a bailar, pero era mi vía de escape, ese día o esas dos noches (el domingo no existía, claro) me daban fuerzas para afrontar otro lunes.

Echo de menos muchas cosas, y debo reconocer que las noches de “gloria” ya han acabado, porque he bailado demasiado (eso adelgaza, desde luego) y porque mis pantalones de guerrera han sido jubilados por cambio de talla. Y porque también he cambiado en estos años, desde que dejé de salir a lo destroyer (y era una santa, rara vez iba a un after, quizá ya llevaba suficiente alcohol encima) ya se pierde no sólo el hábito como costumbre sino el hábito gestual, entendido como esa actitud de comerse el mundo tan propia del otro extremo bipolar, esa seguridad, ese pasar de todo (tomar antidepres y alcohol, qué más me daba), fruto también de la frustración semanal. Qué triste que uno tenga que emborracharse para aceptar que el resto de la semana tiene algún sentido, como en aquella vieja película, Donna Summer era la reina del “Por fin ya es viernes”, una película mediocre pero significativa.

El alcohol hacía de mí una maníaca, y lo he comprobado más tarde, no sólo embriaga sino que me hace subir, y por eso seguramente bebí en depresión, se dice que se toma como un sustituto de ansiolítico y yo lo tomaba para euforizarme de paso. Es difícil, mucho, cuando has dejado lo que te desinhibía, cuando la noche te ampara y puedes dar un nombre falso incluso… Dejar de salir de noche, sólo te queda ya pisar el día y decirte: y ahora, ¿de dónde saco los “beneficios” de esa noche? Conozco más gente que se siente, digamos, algo aturdida también en este sentido. De día las reglas no nos las sabemos, es así de duro y desconcertante.

Vivía en los dos polos, pisándolos semana a semana. Era mi forma de vivir. Ya dije en el post de bienvenida que esta enfermedad lo era. O ciclas de un extremo a otro por culpa de los neurotransmisores estos averiados, o tienes un rincón oculto, una bestia maníaca dentro que ha de salir, porque es parte de ti. Esa ha sido mi forma de vivir “a lo bipolar”, la mía, otros tendrán otras historias que nada tengan que ver con el hard rock.

Sé que la llevo dentro, la bestia maníaca, aunque ahora mi yo entero esté más estabilizada y mi vida anímica sea del color del día y no del de la noche. Sé que de vez en cuando se manifiesta, aunque la medicación la tiene muy a raya, sólo espero que sea cierto lo que yo me digo a mí misma, que ahora la controlo y la disfruto, porque estar en euforia, ahora sin alcohol, sigue siendo algo que no niego, me gusta.

He roto muchos platos en esta vida, consciente o inconscientemente. Espero no romper  ninguno cuando asome la bestia, ese es el control que creo tener sobre ella. Acude muy poco porque tampoco la llamo, porque la temo. Me gusta y la temo, toma ya otra de extremos.

Mi forma de vivir es lo que está cambiando, se trata supongo de encontrar un equilibrio donde no cese la actividad para no caer en depresión (tres semanas de trancazo y convalecencia tosiendo ya me depositaron en el no salir de casa), y donde hábitos sanos (no vale vomitar a las 6 de la mañana, para entendernos) con el tiempo te hacen dejar de desear ya o controlar ese instinto de huída de la vida real. Por suerte, ya dije que había bailado mucho, y puedo hacerlo más, pero a mi edad creo que debo buscar otros intereses y la noche ya está muy vista, y temida también, cuando miro atrás y me repito eso de que ser “el sexo débil” me salvó de alguna, pero también era capaz de ir sola de madrugada, riesgos. Recuerdo un paseo hacia casa, ya había amanecido y yo caminaba a paso rápido silbando “Strangers in the night”, casi bailándola, mientras los vecinos correa en mano y perro me miraban, y juzgaban seguramente bien.

Continuará.

***

Esto no es rock'n'roll

Esto no es rock'n'roll

No ha sido un concierto de rock’n’roll, qué pequeño detalle...

Esto clama venganza, estaré atenta a los próximos conciertos.

Porque ya hablaré del poder de un Estadio.

Porque provoca cambios y estados emocionales muy interesantes.

El espectáculo de hoy ha sido como la vida misma: momentos apoteósicos, momentos alegres de baile, momentos aburridos, momentos hermosos, momentos normales, momentos anodinos. Ese ha sido el mensaje que he querido recibir cuando me he dado cuenta de que no iba a recibir otras sensaciones. Dejar de pensar en la vida y sumergirse en el espectáculo al 100% es lo que uno espera en un concierto, y yo he bailado cuando ha sonado lo que me ha gustado, pero he vivido y reflexionado esos otros momentos, y los he disfrutado también.

Y momentos de no-fumadores. Los de atrás se han fumado el porro de rigor, pero había un pobre empleado persiguiendo y haciendo apagar cigarrillos. Quién me iba a decir que acabaría fumando como cuando estaba en el instituto, o cerca de mi familia, ocultando tras la mano la sustancia demonizada. Luego en el (lugar de letrero rojo frecuentado por madrileños para comer) he accedido a comer en mesa de no fumadores, es imposible entrar en el guetto de lo pequeño que es sin esperar media hora.

Mi último concierto había sido en junio de 2003. Peter Gabriel puso carteles por todo el Estadio pidiendo que no se fumase por respeto al artista. Olé sus huevos, y menudo espectáculo ofreció.

Depeche Mode era una espina clavada, pero mucho menor. Sólo me faltan Bowie y Prince para morir en paz.

Depeche Mode ha sido la excusa perfecta para pasar una buena noche con dos amigos. Mi amiga y yo hemos decidido celebrar cambios recientes y futuros en nuestras vidas con complicidad. Los pasaremos juntas, y esa es mi alegría de hoy, es como marcar un antes y un después en una noche que ha tenido su magia, magia que a los hijos de los 80 nos ha otorgado una agradable sensación.

Control de los impulsos y cambios de opinión III: la resaca y el camino

Control de los impulsos y cambios de opinión III: la resaca y el camino

Interesante el hecho de que ayer me levantase con "demasiado" buen pie, sin notar efectos secundarios. Interesante que estuviese activa durante todo el día, incluso con humor para ir de rebajas y enfrentarme al "no tenemos tu talla" y a un espejo que maldigo cuando mi silueta no se ajusta a una prenda que me gustaría formase parte de mi armario. Más interesante todavía, que por la noche me entrase la crisis "cambio de opinión", y un insomnio que fue necesario para escribir/reflexionar. Lo interesante es que me levanté con un pie y me acosté con otro, así son las cosas a veces.

Me tomé las pastillas muy tarde, me fui a dormir muy tarde, y por suerte también me he levantado tarde, a las ocho horas justas. Pero el sueño no tiene la calidad requerida si duermes a deshoras, por tanto me he levantado no con efectos secundarios, sino más bien con una resaca por haber dormido de día, por haber roto una rutina muy importante para mi salud mental. El sueño es fundamental, tenerlo regulado, para "mejorar", porque de tenerlo caprichoso, dormir durante el día y vivir de noche, etc, se resienten las neuronas y puedes desequilibrarte. Uno de los secretos a voces para mantener el equilibrio, por tanto, es dormir bien. Y si digo perogrulladas, me perdonen Vdes., es la resaca.

Ayer estuve escribiendo mucho tiempo, y eso tampoco me conviene a según qué horas. He aprendido que a las 23 h he de parar actividad tanto intelectual (escribir lo supone, leer no tanto) como "interactiva" (msn, teléfono) para relajarme, para preparar el sueño. Es buena hora para darse un baño, por ejemplo, o para escuchar música tranquila, para relajar esas neuronas y que la medicación haga el resto, de forma que a medianoche esté dormida sin problemas ni tensiones y de esta forma, asegurar un sueño de calidad, aunque a las 8 a.m. no sea persona, pero soy persona andante al menos.

Me he levantado con la decisión de ayer más madura, de forma que quizá no necesite pedir hora al psicólogo. El problema es la culpabilidad del cambio de opinion, y tengo tiempo para trabajarla por mí misma, porque tengo las cosas claras en ese sentido: lo primero es mi salud mental. La balanza que compré ayer (es de los chinos, tan amable que te quita tres kilos) arroja inequívocamente dos cosas: 1) que he perdido peso, confirmado en el probador de lal tienda, 2) que no puedo permitirme un camino que me va a hacer daño a medio plazo, en términos de salud mental por supuesto.

Me he levantado con un resacón de narices, y como esto anuncia un bajón y hoy no me lo puedo permitir porque esta noche es muy especial para mí, he decidido que voy a descansar. El día de hoy no está perdido, qué va, he hecho más de lo que que parece y ojalá pueda descansar a gusto, que me despierte con las pilas bien cargadas. No quiero quedarme tiesa, no hoy.

Luce el sol y no hace frío ahora, es un día serio y un tanto amargo, pero eso va a cambiar, y esta noche me acostaré con el otro pie, también, esta vez a la inversa, con el bueno.

En conclusión puedo decir o extenderme en lo que ayer/hoy madrugada escribí. Un problema puede tener solución simple, escoger una farmacia para ir siempre allí. Otros problemas, sin embargo, abren esa encrucijada y o vas a Euskadi o a Andalucía, norte o sur, sí o no, y por desgracia no siempre hay un camino llano en medio.

Esto no es un tema bipolar, como decía ayer, es un tema humano que afecta a la población general. Tomas un camino cuando dices "sí, quiero" y te ponen una alianza en un dedo, sin ir más lejos. Esto le sucede a diario a mucha gente, y como dice Coelho (supongo que de cosecha prestada), una vez escojas y tomes el camino, no mires atrás.

Porque supongo que no sólo sucede en las películas: el novio o la novia no asiste a su boda, o la ruptura se produce una semana antes. Una pareja de amigos se está separando ahora y el proceso no por estar claro resulta menos duro, insisto siempre, las emociones son algo que un bipolar tiene problemas en controlar y en asumir. Ese camino, en el fondo, no era el tuyo, y a veces puede suceder que lo que parece impulso esté meditado ya y asome a la vida consciente en el último momento, por qué no. Somos humanos. Y erramos.

O no, que los demás piensen lo que quieran, lo importante es el bienestar propio pues sin él no puedes ofrecer felicidad ni nada a nadie. No a tu pareja, yo ahora me refiero a mis amigos, porque cuando yo no estaba bien, nada les aportaba sino mi sufrimiento. Y sí, también aporté sufrimiento en su día a mi pareja cuando se veía impotente ante una depresión.

Basta de sufrir. Y ya lo escribí en un post reciente, "Seriedad". La báscula no miente, la de verdad, no la de "los chinos".

Control de impulsos y cambios de opinión II: la mala leche

Control de impulsos y cambios de opinión II: la mala leche

Acabé el I diciendo que había que ser coherente con una decisión.

Y ahora digo que también hay que ser consecuente con los cambios de opinión.

Menuda ensalada mental.

Me estoy peleando conmigo misma y eso no me deja dormir, he de pensar, he de encontrar la decisión correcta. La tengo en mente y es tan clara como caliente, me quema el darle la vuelta a mi propia tortilla en el mismo diario, con pocos días de diferencia. He de enfriar esa decisión o contra-decisión, primero, calmándome SIN pastillas, porque esto no es bipolar-enfermizo, esto es humano-neurótico, sólo que a servidora le da el insomnio, porque su enfermedad le da a ella en concreto -de los demás no hablo- la facultad de encallarse cuando un tema emocional lo hace, y la de buscar salida, y en eso estoy, en pleno insomnio, no satisfecha emocionalmente de las consecuencias también emocionales que va a desatar. No descarto pedir visita a un psicólogo, si es necesario lo haré. Me va a decir lo mismo que me han dicho ya amigos (contados, dos) y que yo misma he escrito en otro lugar, pero si el psicólogo trabaja bien, mi convencimiento no será culpable y afrontaré las consecuencias de mis actos con la cabeza alta, por ejemplo, haciendo pública la decisión al resto de mis amigos y entorno afectado. O quizá sea capaz de darle la vuelta a la tortilla otra vez, quién sabe lo que puede hacer un psicólogo, el discurso, los argumentos, eso no lo puedes anticipar, pero sí que te va a ayudar en momentos de caos mental, de saber y no saber, de sufrir por no saber o saber demasiado.

Mañana está claro que voy a ver a Depeche Mode. Será terapéutico.

Ahora, una de mala leche, con suerte...

Y como me levante a las 8 este puñetero reloj biológico ajustado, estaré de muy pero que muy mal humor y quizá me meta el "extra" pautado como ansiolítico para descansar algo más. Necesito un sueño de alta calidad hoy precisamente para ordenar bien las ideas. No quiero estar como hoy, tensa, con mala leche en la farmacia, advertida la colegiada de que quería esta medicación con discreción (me estaba interesando por los tapones para oídos cuando todavía cotilleaba con una clienta), a solas le he dicho que tomaba esto cada mes y que por favor lo tuviesen, y que me fuese despachado con discreción. Cuando ha entrado otra persona he mirado los cepillos de dientes y al irse ésta, le he dicho a la colegiada que no quiero que mis vecinos sepan qué tomo, ni que soy pensionista, con tono muy serio, y he tenido que medir mis palabras. No sé qué margen se llevan del pastel, pero el encargo era para dos meses y amablemente avisados están de que esa medicación han de tenerla en stock (=clienta rentable), de forma que al ver el tocho de recetas, han perdido el culo entre dos para servírmelas, cuando mi idea era decir "ya vendré mañana y me dáis la bolsa", precisamente para no tener que presenciar ni temer que alguien presencie la ceremonia de los cupones y las cajas en el mostrador, y el dame la tarjeta sanitaria, año de nacimiento, su p.madre, el Estado sabe que me tomo eso hace años, ya me lo podrían enviar a casa por Correos como a todos los crónicos, esto es un retraso. Me he decidido por esta farmacia porque la otra, muy moderna ella, a pesar de su gran sistema informatizado de reservas la mitad de las veces no tenían la medicación. Quise ir a una que parecía tener buena pinta y allí hice mi última compra... pero... luego me dicen que son ¡¡objetores de conciencia!! que no venden preservativos. Año 2006, biennn, piensas. Pues que vendan toallitas anticelulíticas "de probada eficacia", a mí no me ven el pelo más allí porque lo mismo que hoy compré tapones para los oídos puedo comprar una caja de preservativos, y no me da vergüenza alguna, sólo me avergüenza que haya objección de conciencia en este tema que sí es sanitario, que los pongan en una máquina expendedora, por favor, llevamos más de 20 años con este tema. Y la madre que les parió, todos los farmacéuticos están tan acostumbrados a despachar que no consideran la privacidad ajena relevante, es más, hay conversación entre cliente y él, él la fomenta, acerca del tratamiento, de la evolución... delante de los otros, todo queda en el barrio, menos mal que esto es asfalto. Como si la gente no supiese qué es Valium (no tomo eso), no, sólo saben de fármacos los farmacéuticos, sí hombre, la gente se chupa el dedo. Y la gente es muy cotilla, post-GH ya no hablo, y no quiero me señalen por el barrio como la que se lleva media farmacia, qué tendrá, uy, si es pensionista (receta roja, receta verde, ¿¿para que el facultativo rayado de garabatearlas no las confunda??), nada bueno, seguro. Vuelvo pues al tema de las decisiones: la farmacia nueva ha sido algo que me ha costado mucho determinar, descartada la objetora y la "lo siento, te lo encargo en dos horas, sí, está aquí la orden de tenerlo pero no lo tenemos", y otras. Está cerca de mi casa, pero no tanto como para que los cuatro vecinos que conozco la frecuenten, porque va más de paso la de los objetores esos, que por cierto ni siquiera venden pastilleros (¿¿farmacéuticos objetores de pastilleros??). 3/4 partes de las farmacias actuales están ocupadas por productos de higiene y belleza, pero no hay pastillas en stock para enfermedades como la epilepsia o el trastorno bipolar.

... estoy mejor, no hay como soltar la mala leche cuando nadie te escucha. ¿Nadie? Jajaaja. Era mala leche, que no se ofenda nadie y si lo hace, pues vale, que lo suelte también, no hay que callar cuando hay algo a decir.

Ya sé que es contradictorio, todo lo es, te la juegas demasiado en un cruce de caminos (Coelho habla de esa encrucijada en un fragmento hermoso del Maktub) y encima puedes perder la salud mental en el equivocado, perderla más de lo normal que en el resto de caminos, que aquí todos sufrimos de estrés y de golpes que afectan al ánimo, ¿vale? Sólo que a mí eso me detonó una enfermedad que afecta a las emociones y es muy vulnerable al estrés.

Demasiado estrés, hoy. Las decisiones buenas son las lentas, como la de la farmacia, un día dices "venga, ya es hora" porque no te va a estresar y lo has ido pensando a ratos mientras ibas de paseo y hacías pruebas. Las decisiones sobre la marcha, no tanto.

Vale, ya me he quedado tranquila. Llevo más de cuatro horas escribiendo, ya es hora de decir basta, ya está todo escrito, no aquí, aquí sólo interesaba "la práctica" que describí en el post anterior. Mañana revisaré ese escrito privado y volverá al congelador o no, y espero que no, porque pienso ir al concierto con la cara de adolescente habitual en estos casos y no con la chaqueta que me he comprado hoy en plena neura. Y aaaaaaaaaaaaahhh como no dejen fumar... ¿qué sería de los conciertos de rock sin el perfume de los porros?