Blogia

Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Amado mío II

y la respiracion

 

Amado mío,

No supimos hacerlo mejor. No es culpa de nadie. Sabes que odio eso de “Culpa”, que siempre usaba lo de “fue mi responsabilidad”, “mi decisión fue errónea”, y cosas del estilo, pues no es tan difícil encontrar una palabra más precisa y acorde con los hechos cuando asumes sus repercusiones en vez de ese genérico absurdo.

Es inútil hablar de culpas, no así de los hechos. El hecho es que la depresión fue a peor (*).

Nota: cuando aparezca un asterisco, tomadlo como “el resto, los detalles, me los guardo para mí”.

Cuando no se ama a la vida, no se ama ni a la vida que proporciona, por definición, el enamoramiento. Cuando la autoestima te golpea, y uno no se ama a sí mismo, cómo puede amar al otro.

Rompí la rutina horaria saludable que contigo había conseguido. Al empeorar, retomé la que suelo mantener en depresión. Creo que sólo fueron dos días los que desayunamos juntos, y yo no había dormido aún. El solo contacto físico de su mano con la mía me molestaba, del resto (*) ya ni hablar.

Volvíamos a ser amigos con sus afinidades, dormíamos como hermanos. Sólo que la anhedonia había acabado con nuestras afinidades, y debías arrastrarme para dar un paseo. Tras sentirme halagada, me horroricé el día en que admiraste mi aspecto, el que me hubiese vestido “de mujer”, pues tomé conciencia de que quizá era la primera vez en más de un mes que me arreglaba (otro hecho: no había estrenado las medias que compré para el invierno).

Qué hombre aguanta eso. Bastante hiciste (*).

Los dos sabíamos que la relación estaba deteriorada, sentenciada. Era cuestión de tiempo, a pesar de la lucha por mantenerla.

Cuando empezamos, te advertí que no tenía el alma para otra relación fallida (*), para una ruptura con rechazo, que no soportaría. Pero me aceptaste como era, con mi TB de sombra. Y la apuesta fue seria, y eso me hizo dar el paso sin tanto miedo a un final no feliz.

Rompí yo. Sí, lo hice. Por ti, porque tu infelicidad me sumía más en la tristeza. Por mí, porque al dar el paso se me rompió el corazón, pero no del todo. Me iba la salud mental en guardarme un pedacito, el que me salvaría del abismo. Instinto de supervivencia.

Tuve que alejarme de ti unos días para estar segura de ese paso doloroso. Comprobar que la dependencia no era total. Que podría enfrentarme de nuevo a la soledad, al desamor, a volver a cuestionarme si algún día podría tener y conservar una pareja siendo tres, sumando el TB.

Tomé una decisión, antes de que el hastío apareciese, o se hiciera más fuerte, pues empezaba a percibirlo. Yo misma prefería la soledad a menudo: cosas de la depresión.

Habías vuelto a tu casa unos días, en un respiro tácito que nos dimos. No explicaciones: era necesario para la salud mental de los dos. Habías dado un bajón, tú también, pero tú unipolar. No podía consentir eso. Me devoraba por dentro que te hubiese arrastrado hacia el polo del no vivir. Arrastrarte… te lo había advertido, eso no debía suceder jamás.

Te llamé (*). La conversación se alargó, no podía callarlo más, no podía esperar, el desamor dolía tanto además, que no podía hacerlo cara a cara.

Hablé de hechos (*), y de sentimientos. Estuviste de acuerdo en los hechos, incluso añadiste alguno más. Nada de culpas, las cosas como son. Tus sentimientos eran muy similares a los míos. Nos queríamos todavía. Nos queríamos tanto, que no deseábamos perdernos “como personas”.

Esa fue la segunda parte de la conversación. Era muy complicada la nueva apuesta: dejar de dormir juntos y por tanto la pareja, empezar de nuevo como amigos. No había arreglo alguno, la convivencia lo había demostrado. Se abría otra puerta. Nunca antes me había convertido en amiga de un ex. Por él, y él por mí, lo reinventaríamos.

Me dijo que era muy especial, en cierto sentido. No era la primera vez. En otra ocasión, tras haber conocido a mi tercer amigo bipolar que tuvo ocasión, afirmó en privado que éramos muy especiales. Él había sufrido una depresión, era unipolar.

El golpe resultaba menos duro, estábamos dialogando (sorbiendo mocos, aguantando lágrimas) a corazón abierto, como desde el principio, suerte que he podido disfrutar en esta relación de pareja.

Donde hay diálogo, no hay lugar para reproches ni discusiones, sino acuerdos convenientes para ambas partes, y desacuerdos donde finalmente se comprende y se respetan, y así fue siempre, las diferencias del otro. Y así se marcan los límites entre “somos dos” y “quiero mi parcela” tan necesarios.

Quizá por avenirnos tanto, muchos no entendieron la separación (*).

Tuvimos que hacerlo por teléfono, y aún así, lloramos. Creo que necesitábamos la cabeza fría para consensuar ese fin, y también de mutuo acuerdo, ese principio.

Le he llorado, cómo no tras cinco meses de relación y tres ya de separación, y el duelo sigue, pero he abierto otra etapa en mi vida que ayuda a remontar. Le he llorado y sigo haciéndolo a veces, como hoy al escribir esto, y también me he alegrado muchísimo cuando hemos vuelto a vernos para dar un paseo. Incluso me ha acompañado de médicos, incluso me ha ayudado, el que más diría, en la mudanza.

Él es L.

Ayer hablamos por teléfono media hora. Nos llamamos con frecuencia. Ahora que nos separa la distancia, no hemos perdido el contacto. Sigue habiendo cariño, y el interés por el otro es sincero, signo inequívoco de amistad.

Soy consciente de que ésta se enfriará, incluso se desvanecerá con el tiempo, cuando conozca a otra chica (por cierto, que manía estos madrileños, referirse a mujeres de 40 y 50 como “chicas”).

Escribo este artículo en el bar con “el cafelito”. Trago mucha saliva, y contengo mis ojos constantemente, pues también sabía (hoy que me encontraba de humor para acometerlo) que podría hundirme escribiendo esto. Si luego estallo en el teclado, no será tan grave: llorarle una vez más, pero con la alegría y el recuerdo de la conversación de ayer.

Nos dimos todo lo que pudimos, creo. Él, tantísimo a mí. Cuando me ayudaba con las cajas, confesó que me debía tanto, y no supe bien por qué, supongo que porque cuando dos personas se quieren, pareja o amigo, se dan lo mejor, y comparten lo peor, que es lo que realmente une en mi opinión.

Sólo me queda pedir disculpas a los lectores. No quise confesar que tenía una relación en su momento, no porque en este punto el blog no es un diario, aunque algunos comentarios de conocidos y amigos me delataron.

Los lectores que comentaron al reciente post “Amado mío” nada sabían, y no sin razón creyeron que la relación empezaba entonces. Callé, no podía hacer otra cosa hasta escribir esta segunda parte, que tiene su razón de ser porque me emocioné al leerlos, y porque entonces me sentí obligada con ellos. La finalidad de este texto es aportar una experiencia al tema "Bipofamilias y parejas", pues por mi parte, este tema se ha trabajado en consulta.

NO COMMENT.

P.D. Os pido que respetéis el que os haya abierto mi alma y por ello no quiero comentarios ni hablar más del tema: ver las FAQ sobre artículos "NO COMMENT".

Imagen: trabajo que me regaló el lector Yves, a quien debo gran honor y gratitud.

***

Lo extraordinario

Me encuentro en una situación extraordinaria. Por un lado, acabar de instalarme, pues todavía circulan cajas por el salón y por tanto, la mudanza no ha acabado.

Por el otro, tener visitas. Mme. VOSE todavía duerme y tengo un momento para escribir. Porque con gente en casa, si hay movimiento, no hay tiempo para dedicarse al blog.

Los días se suceden en una rutina de apenas Internet, y menos escribir: un poco de deshacer cajas, un poco de paseo, un poco de tiempo para charlar y reír.

Y ver alguna peli en VOSE por las noches :)

Toda la ayuda es muy bien recibida, y más las visitas de los amigos. Sola me ahogo pronto entre tanto quehacer. También es bonito ir descubriendo Málaga con tu gente, cómo no. También han sido días extraordinarios en la ciudad, con el festival de cine.

Tengo ganas de acabar con esta situación del todo provisional, para establecer una rutina diaria y poder escribir un post de título "Lo ordinario".

Lo ordinario está por llegar, pero de momento, afirmo orgullosa que no me siento en absoluto deprimida.

***

 

Insomnio terminal

El insomnio es una de las enfermedades del sueño más comunes.

Aunque generalmente se concibe el insomnio únicamente como la dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que la dificultad para dormir puede tomar varias formas:

  • Dificultad para conciliar el sueño al acostarse (insomnio inicial, el más común de los tres).
  • Despertarse frecuentemente durante la noche (insomnio intermedio).
  • Despertarse muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal).

Esto impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno, pudiendo ocasionar somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día.

(Wikipedia)

. . .

(Pendiente foto)

Mola lo de "terminal". Mola que no veas que te llegue a las 7, cuando ayer me propuse dormir pronto (y no pude, insomnio inicial) hasta las 10 para aguantar el tirón de lo que me esperaba hoy. No mola tener la certeza de que me iré desmoronando durante el día.

Maletas. Odio las maletas. Viaje. Odio viajar. Y ahora sólo tengo que hacer eso, entre hoy y mañana. Sé que todo pasará pronto y sólo espero que en mi nueva casa pueda dormir sin esos sobresaltos.

Está aquí Madre. Es la última persona que me ayuda en este trance. Menos mal que está ella, de lo contrario no podría acabar con esta tarea. Por supuesto, me pone de los nervios, pero reconozco que es el mal menor. Y me alegro mucho de que esté aquí.

Ayer, otro día de insomnio terminal (no recuerdo el último día, no tan lejano en el tiempo, en el que desperté a las 9 bastante bien), "exploté" a las 3 de la tarde. Cansancio, estrés, el dónde pongo esto y aquéllo y qué hago con lo que no puedo llevarme. Decidí que lo mejor sería salir, a pesar de todo. Fuimos a la exposición de Star Wars, algo que tenía pendiente desde diciembre. Antes de entrar, lloré otro tanto pero se me pasó lo de estar emocionada de esa forma a la otra, a la de maravillarme con el contenido. Me hice una foto con mi querido R2D2. Se me cayó la baba con el uniforme de Darth Vader y los trajes de la Reina Amidala. Durante algunos momentos me sentí una cría, y ese era el objetivo de ir a esa exposición.

Escribo para no hacer demasiado ruido pues Madre todavía duerme. Espero que tenga más suerte que yo.

Cuelgo el borrador. Acaba de despertar. El baile empieza en nada...

Tengo muchas ganas de irme ya.

***

 

Consejillo para ir al terapeuta: no te maquilles

Voy a la psicóloga el otro día.

Ya he dicho alguna vez que de una sesión de terapia, o sales "tocado", afectado, removido por dentro, o no están trabajando contigo (edito: esta es mi experiencia).

He estado en muchas consultas donde a la vista se encuentra una caja de pañuelos de papel.

La sesión estaba a punto de acabar cuando exploté.

Recordé que me había maquillado mucho, en plan careta, para protegerme del sol.

Me salían lagrimones e intentaba contenerlos con un pañuelo de papel.

El maquillaje se estropeó de todas formas al mocarme tanto.

Y le cuento esto a Mariló y arranca a reír...

***

P.D. De los archivos de Blue.

P.D.2. ESTE BLOG NO ALIMENTA TROLLS.

Amado mío I

Amado mío,

ya sabes que tengo Trastorno Bipolar. Mientras nos conocíamos, y sabíamos que empezaban a crearse lazos entre nosotros, dejé que el tiempo pasara, quise esperar a saber si en realidad debías saberlo.

Y sucedió, los dos íbamos cada vez un poco más allá, y antes de dar un paso más, a mi estilo directo e hiriente, te escribí un e-mail con la URL de este blog.

Lo encajaste. Me aceptaste.

Yo ya te había aceptado, pero mi desventaja estaba clarísima.

Y así abrí esta serie de cartas.

. . .

No será fácil convivir conmigo. Cada vez creo menos en la estabilidad, más bien en ese continuo entre manía y depresión, con ansiedad como especia al gusto. Con el tratamiento no tengo ciclos fuertes, y no tengo miedo a ellos, mucho menos instalada en una depresión ya crónica. Sí temo a que esto nos salpique demasiado.

Me has conocido con depresión, pues bien, tendré momentos, horas, o días buenos. APROVÉCHAME entonces. Disfrutemos de esos momentos.

Sé que más tarde, o días después, por depresión o menstruación porque ya me da igual la causa, me hundiré, y no sabrás qué hacer. Yo tampoco, lo confieso, porque antes estaba sola.

Tú y yo, que tanto hablamos, deberemos hacerlo ahora de otra forma. Deberás confiar en mi lenguaje no verbal. ADIVINARME, entonces. Sabrás si necesito un abrazo, o no soportaré contacto alguno. Si necesito compañía, te la estaré agradeciendo todo el tiempo. Algunas veces, si es necesario te echaré, porque la soledad será lo único que soporte.

Algo claro tengo: NO TE DEJES ARRASTRAR POR MÍ. Nunca. Porque te quiero.

Engáñame para que me meta en la ducha. Inventa pretextos para salir de casa. Necesito de tu imaginación, porque yo no la tengo cuando estoy mal. Ni ganas. Ni sangre en las venas. La agorafobia te engañará también a ti, te propondrá ver una película o te dirá que hace demasiado frío, o que los pies duelen.

Seré difícil, a veces insoportable, pero tú sólo piensa que te sigo queriendo. Como lo hago cuando podemos disfrutar de momentos de alegría.

Tira de mí, tira de mí porque te necesito, cariño, y no sólo para que me ayudes a fregar los platos. Te necesito como la persona a la que amo, y no quiero, no quiero, y no debería suceder, no debería, que esta enfermedad nos separase.

Me has aceptado como soy, con mi circunstancia, ahora es tiempo de ponerlo en práctica.

Amado mío, esta es la primera de mis cartas, es una versión cero de lo que debo y quiero contarte.

Te seguiré escribiendo, pero repetiré hasta la saciedad que no te dejes arrastrar por mí.

 

***

Los cúters

(Pendiente foto)

Mierrrda. Me acabo de cortar (nada, no es nada, muy pequeño) el dedo corazón de la mano izquierda. Nada grave, pero ya sabía yo que pasaría. Tirita al canto, y a seguir.

Como dijo I. cuando trajo el cúter y los primeros rollos de precinto...

"Los cúters los carga el diablo" (Clint Eastwood).

La caja que numeraré como 17 no tengo ni idea de cuál será porque tengo cuatro abiertas.

Ahora parece ser el turno de mi gente de Barcelona. No he pedido ayuda, no he pedido nada, pero Mme. VOSE ya tiene billete para la semana que viene, y también se apunta Mariló cuando ésta se vaya. En fin, que me siento algo abrumada por esta ayuda que bien recibida, por supuesto, va a ser.

He ido escribiendo líneas del post durante toda esta mañana.

Las tareas no sólo tenían que ver con empaquetar, y ha habido muchas gestiones. Ya he acabado una de las cajas, sólo falta precintarla y numerarla.

No me quiero morir... pero estoy muerta.

P.D. Este culebrón acabará muy pronto, así que quien quiera morbo...

***

Agenda apretada, o el día de la mona

(Foto pendiente)

Oootra vez despierta a las 7.30, nada malo si no me hubiese dormido cerca de las 2 a.m. también.

Los lectores insisten en que hable de estos momentos de mudanza, pues poca cosa hay, porque no hay "mudanzas bipolares". Es hasta aburrido hablar de ello. Sacar tus enseres, meterlos en cajas (mendigar cajas en el supermercado), proteger algunas cosas más frágiles con esos plásticos de burbujas. Reforzar y cerrar las cajas con precinto. Apilarlas en una muralla que oculta ya una pared.

Eso sí, sin la ayuda de mis amigos me hubiese costado "diosylamadre", a ellos les debo tener 16 cajas cerradas ya.

Mañana la cosa se presenta complicada, pues he quedado con 4 personas. Estoy altísima en teína y nicotina, el teléfono no para en gestiones varias y en confeccionar esta agenda.

Ya he dicho que hacía muchos meses, o años, que no tenía tanto movimiento y actividad. Y esto no parará, porque las cajas van a Málaga (allí voy a vivir), y por suerte una amiga de Barcelona vendrá hasta allí para ayudarme.

Necesito ayuda, por mi salud. Me estoy dejando la espalda a trozos. El cansancio por no dormir. Todo cuenta, y también que llega un momento en el que me saturo y debo descansar. Aprovecho para abrir el blog y esbozar estas líneas.

Hoy he salido ya 3 veces a la calle, y me quedan 2 todavía. No está nada mal. Incluso me he duchado. Como dice Myriam, que me ayuda también en la distancia, debería aplaudirme. Sólo estoy satisfecha por estar aguantando el tipo, porque ya celebraré cuando todo esto acabe.

Hoy es el "día de la mona", fiesta en Catalunya, pues el Viernes Santo no lo fue. Los nenes disfrutarán de sus pasteles de chocolate, mmm, ahora me vienen recuerdos de pollitos clavados en la mona, ja, ja.

Por cierto, monísima saldré de la peluquería, que ya no me soporto al espejo.

Gracias, gracias, no tengo tantas gracias para darles a mis "mozos" madrileños: L., R., I., y Madame M.Amèlie.

***

Café a las 5 a.m.

(Foto pendiente)

(De los archivos de Blue)

Haberme despertado a esa hora hoy, maldito insomnio, me parece muy bien. Me van a hacer una gastroscopia y no puedo beber nada en unas seis horas previas a la prueba. Además, me van a chutar un poco de anestesia, por supuesto es por mi bien (se me ocurrió que con un par de pastillas extra también pillaría un buen globo, eso sí, no me quitaría el dolor de la prueba), por lo que iré zombi de todas formas... de forma diferente. Me van a meter una lámpara, ja, ja. Si es que mola y todo la idea [resignación].

Sé que es muy bueno que los "pastilleros legales" bebamos mucha agua, o líquido sano (zumo, lo digo por los cafés, que son de todo menos sano) para purificarnos el cuerpo, dicho más o menos porque tengo los ojos cerrados. Es que no sé qué hacer hasta la hora del ayuno salvo comer, aunque ahora no tengo apetito, y empezar con mi cafelito descafeinado.

Se me va a hacer muy duro no beber nada. Quizá a la hora de la prohibición caiga dormida tras el madrugón involuntario y no me entere. Encima de la mesa hay una bandejita con una jarra de agua que voy bebiendo durante todo el día. Y menos mal que me estoy tomando el café y el té ahora, soy una adicta a estos "tóxicos" que debería tomar a cuentagotas.

Y ojalá no encuentren nada, porque aunque tenga problemas en el aparato digestivo que empezaron con una tonta acidez, sólo me faltaría una úlcera, para que me prohibiesen los cafés.

Estoy haciéndome otras revisiones. A nadie le gustan las malas noticias, y he apartado de forma negligente durante meses o años visitas al endocrino, sin ir más lejos. Estoy operada de tiroides, sólo me queda el lado izquierdo, y en la ecografía ya me hablaron de nódulos allí, que espero me biopsien y sean benignos. De todas formas, si me han de quitar algo... mejor no pensar.

Todo esto me deja no de mal humor, sino de poco humor.

Entiendo que a partir de los 40 todos podemos tener ya problemillas, los míos ya eran un poco anunciados pero todo lo que sea tener que cuidarse más me recuerda a las 200 normas de los monjes budistas, y una es un poco rebelde para eso, una olvida fácilmente rutinas que debería hacer [ayy qué estúpida]

Sólo me faltaba una buena contractura en las cervicales. Estoy hecha una braga, pero sigo escribiendo, sigo haciendo, si me hace falta iré a un fisioterapeuta a que me arregle el esqueleto, pero hay que seguir adelante, sobrevivir.

. . .

Pasan las horas, realmente de forma agradable con Mariló al teléfono. Sigo tomando café, y sin hambre, a una hora escasa de la prohibición. Me he lavado la cabeza, luego ya veremos si tengo narices para ducharme. Hace mucho tiempo que no soporto lavarme el pelo dentro de la ducha, cosa que no entiendo, pero por eso me lo corté hará ya dos años. Luzco un turbante improvisado y los ojos medio abiertos todavía, estoy de foto [juas].

Sigo sin hambre y eso sí puede perjudicarme. Compré pan en una de los mejores panaderías de Madrid, paletilla de jabugo en el supermercado [porque yo lo valgo, aunque pague la visa](la mitad de lo que se puede comprar lleva leche o derivados lácteos) y ni eso me anima. No me da miedo la prueba, sino romper las condiciones que la harán posible. Paso de vomitar en el trance, pues náuseas y vómitos es algo que de vez en cuando sufro.

***

Fue algo muy curioso. Me hicieron ponerme de medio lado en la camilla, me pincharon en la muñeca derecha, y de repente me vi ordenando los papeles de mi carpeta. No sé cómo llegué a esa silla. Cuando salí, compré en un colmado de chinos una coca-cola zero [juas], lo mejor para el estómago en ayunas vamos [juas].

***

P.D. Creo que a partir de ahora colocaré entre corchetes lo que equivaldría a un emoticono, imaginadme poniendo la mano en plan "se me ha ido el santo al cielo", sonriendo en plan "perro Risitas" o similar, tal como lo haríais vosotros.

Six degrees of inner turbulence - Dream Theater

Six degrees of inner turbulence - Dream Theater

Six degrees of inner turbulence - Dream Theater


Aunque la canción esta separada en ocho movimientos, el tema en sí es una canción de 42 minutos. La versión que está en el compilado corresponde al álbum "Score". La canción explora las historias de seis individuos que sufren de diversas enfermedades mentales. Particularmente se representan el trastorno bipolar, desorden de estrés postraumático, esquizofrenia, autismo, depresión postparto y trastorno de identidad disociativo.

Esta canción está en la lista de las más largas de la historia (41:33).

Descarga: http://sharebase.to/files/k24EEV5DNV.html#

***

Huele a Madrid

Me resfrié un poco y tengo el olfato algo averiado. De todas formas, cuando llegué a Madrid, me sorprendieron los olores, primero a la estación de tren, luego a la ciudad. Cómo huele la ciudad, lo notas al pasar un tiempo fuera. Huele a asfalto, a emisiones de CO2 de cientos de coches, y también huele a los miles de árboles de cientos de especies que hay aquí. Mi casa huele a mi casa, supongo que a tabaco, ja,ja, y no me siento extraña al llegar. Pero tampoco me pongo a llorar en ese momento porque vaya a perderla en breve.

Las cosas son como son, y como las he planeado. Espero llevar cargadas las pilas para disfrutar de estos últimos días en la capital como residente. Hoy es fiesta, y como siempre ocurre, esto está vacío. Los pajaritos no se han ido, y se les oye más cuando no hay tráfico.

Estoy bien, ni abajo ni arriba. Tenía miedo de desestabizarme con todo, que si la primavera, que si la mudanza, que si el cambio de ciudad. Estoy teniendo el mes más movimiento en años, creo. He salido a la calle cada día. He logrado avances.

Hoy toca marujeo. Lavadora. Deshacer una mini-maleta, pues ya es mucho lo que he dejado en Málaga. Quizá empezar por tirar cosas. De nuevo, veo a la gente pasear desde el balcón y me siento algo ajena, como antes. Pero sé que hoy bajaré a la calle, por gazpacho.

Estoy ilusionada, estoy contenta :)

***

Mini-foros

A photo on Flickr

 

Entran más y más comentarios en

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/120304-famosos-bipolares.php#200412030420090406060727

y

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/082301--eutimia-no-pontifiquemos.php#200508230120090405182245

y

http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/112401-tragate-la-quetiapina-querida-s.-.php

 

Son artículos muy vivos, son mini-foros, están llenos de testimonios y preguntas que unos contestan a otros. Pasad por ahí, contestad... vale muchísimo la pena, aunque personalmente no apruebo el que se recomienden fármacos.

. . .

Sigo despertándome dando un bote, hoy a las 6.30. Maldigo algo, sé que no voy a volver a dormirme, preparo un primer té rojo, leo los últimos comentarios y cambio el enlace del post del 31/12/08 gracias al aviso de una lectora, fumo y mucho, me levanto muy alta en nicotina.

No me despiertan los pájaros, soy yo, no recuerdo pesadillas aunque el no poder o querer volver a la cama sugiere que sí las hay. Luego, a la hora de comer, no tengo hambre sino sueño, pero no puedo ni quiero dormir para hacerlo por la noche. Esto hice ayer, aguantar, para qué. Y que nadie culpe a Málaga, que ya me pasaba en Madrid hacía mucho tiempo.

Quizá vaya con Myriam a ver muebles, en concreto otra cama, cosa que no puedo permitirme, pero menos puedo el no dormir mis ocho horas.

Que la salud no tiene precio, lo repetiré hasta la saciedad.

***

Ramos y cafés

Ramos y cafés

Segundo domingo en Málaga. Hoy dormí mejor, no llegó a las siete horas pero estoy contenta, porque el bar ya estaba abierto.

No tengo cafetera, está en Madrid con el resto de mis cosas todavía pendiente de la mudanza, pero eso me da mucha vidilla, porque tengo que salir de buena mañana al bar. Y de buena mañana, cruzar cuatro palabras con gente. Gente, su contacto por pequeño que sea, muy importante en mi vida solitaria.

El bar es curioso. Su parroquia encaja perfectamente con mi aspecto recién levantada. A veces ponen la tele y me entero de algo de las noticias. El dueño es un personaje, se queja de que duerme mal (vaya, otro), y del aburrimiento. Es del Barça, y hoy se habla de fútbol. Por lo que fuma, creo que viviré hasta aburrirme yo también, pues lo del mal dormir ya lo tengo.

Hay que ir con cuidado. La dosis necesaria de brebaje para despertar y recuperar lucidez es un tema espinoso. Si me paso, me acelero y debo tomar una pastilla. Tomo descafeinados, hoy como excepción el primero fue con cafeína porque estaba todavía en algún sueño extraño, actuando más bien sonámbula. Me levanto de la cama con un sobresalto, no puedo evitarlo, cuando debería hacerlo poco a poco y de lado para el bien de la espalda. Pero cuando he dado el respingo y estoy ya sentada en la cama, es cuando abro los ojos.

El caso es que ya me siento despierta como para escribir. Me espera la escoba, pero aprovecho el momento de poder llenar un "folio" en blanco.

Vino la menstruación, y con ella, los antiinflamatorios. Y ayer, un día depre a causa de las hormonas. Hoy amanezco bien, aunque el día se presenta nublado y eso ya sabemos que hace bajar el ánimo. De momento, lo único que me desanima es no poder poner una lavadora sin que se vaya a secar hoy mismo.

Domingo de Ramos. Mi sobrino lucirá su palmón, que según la tradición en Cataluña compra su madrina, es decir, mi madre. He pedido que me envíen fotos, aunque seguro que lo iban a hacer, pero las quiero Ya.

No participaré en ceremonias religiosas. Por tanto, para mí es un domingo más, y éste un post cotidiano más.

***

 

Imagen: talatat que muestra los rayos de Atón y una mano alzando la rama de olivo. De http://egiptomaniacos.top-forum.net/el-arte-en-el-antiguo-egipto-f3/arte-amarniense-t1437-30.htm

Pastillas? Qué pastillas?

A photo on Flickr

- (...) y la dermatóloga va y me receta 4 potingues y he de estar todo el día pendiente de eso y lavarme la cara por la noche y... son más rutinas, porque vale, lo de las pastillas está asumido...

- qué pastillas?

- (aluciná) pues la que nos receta el psiki!!!!!!!!!!!

- aaaaaaaaaaaaaaaaahhhh jajajajajaja pues claro, es que eso ya lo tengo asumido y ni me acuerdo, las tomo y punto...

 

(Conversación matutina con Mariló)

. . .

Es bueno que ya ni nos acordemos que tomamos pastillas 2 o 3 veces al día. Es muy bueno, es tener conciencia plena del tratamiento farmacológico. Las tomamos, tras años, es una rutina tan importante que es la primera creo que se aprende.

Claro que fastidia que vengan otros médicos a decirte que no puedes beber colas o que has de ponerte cremas, pero lo esencial, nuestra salud mental desde ese punto, está cubierta.

***

Primer domingo

Primer domingo

Domingo en mi nueva residencia, despierto tras la tercera noche. Hasta que Madre no me lo recuerda, no cambio la hora. Es decir, como me ha despertado un pajarraco al cual no estoy acostumbrada, a eso de las siete de la mañana, resulta que he dormido poquísimo.


Hay poco tráfico, pero desde el salón lo oigo todo. Por el contrario, desde el dormitorio sólo oigo pajaritos. Definitivamente, mi nueva casa es muy bipolar.


Me devano los sesos pensando en la mudanza. Y en todos los gastos que conlleva el cambio. Ayer le digo a L. que esto es más caro que casarse, y asiente. Desde el cyber donde cuelgo el post, pues la única red que pillo está por supuesto encriptada, consulto empresas de mudanzas. Creo que llamaré a un par de las "grandes" y un par de las "pequeñas" para comparar presupuestos (edito: me está ayudando Mariló en la tarea).


Trasladar los enseres, cuando piensas en cuántos tienes, no va a ser fácil de forma "casera", contando con amigos que conduzcan una furgoneta. Me ahorro pedir favores, a cambio de no ahorrar, pero igual no es tanta la diferencia y nadie se hernia con las pesadas cajas, libros, un PC de sobremesa, ropa... hago un pequeño inventario en un folio y me asusta tanta cosa, y me pregunto cómo lo hice desde Barcelona, y lo sé: en cada viaje, una maleta o dos extras con mis cosas. Poco a poco, llené la casa, y ahora no es viable la misma operación.

Limpiar la vivienda nueva tampoco es moco de pavo. Voy con cuidado, que la espalda no es tonta. Quiero dejarlo todo, o todo lo que pueda, ya listo para meter mis cosas. Este trabajo, me estoy dando cuenta, me proporciona otra magnífica excusa para no ducharme ni salir de casa. He hecho tres intentos de meterme en la ducha pero de camino me paro y hago cualquier otra cosa (edito: lo conseguí). Hago la cama, por ejemplo. Esto es nuevo, y espero que se consolide, pero he de salir, no puedo dejar que esta casa vuelva a ser una prisión.


Ayer llovió, y mi ánimo también se puso a llover, cosas que pasan y seguro entendéis. Casi se me cae todo encima, pero qué haces Blue, este salto a otra ciudad y comunidad autónoma es cosa de valientes y tú eres una miserable cucaracha (las habrá aquí, en verano?) incapaz de hacer nada sin ayuda, y te da miedo instalarte aquí donde conoces a tan poca gente. Claro que si todo va bien, y hago mis deberes marcados por la terapeuta, pronto entraré en sociedad y por lo menos compartiré algunas horas a la semana con otras personas.


Dos de mis nuevos vecinos tienen perros (...). Me la presentó, aunque soy incapaz de recordar su nombre. Se me tiró encima, juguetona, y creo que llegó a darme un lametón en un ojo. No protesté: mejor llevarse bien con esta vecina, que suele asomarse a la ventana, con lo que la veo a menudo. Al final acabarán gustándome los perros. Ahora salen los dos chicos, el de abajo al parecer tiene dos bichos pero no son de los que molestan. Menos mal, imaginad dos perros de noche aullando y los malditos pájaros por la mañana, no podría dormir.


Este lugar, no daré más detalles de su ubicación, es un nuevo reto. Aquí los vecinos se conocen, hablan cuando coinciden. Toda una novedad para mí, acostumbrada al anonimato de la gran ciudad. Es un pequeño pueblo, y me pregunto si daré la talla, si no me pondré en evidencia como cuando llegué aquí, dopada por completo por un Seroquel que tomé para dormir en el AVE, donde no se puede fumar como recordaréis, donde una lo pasa muy mal y sólo quiere despertar en destino. Pero dos niñas traviesas impidieron ese descanso, de forma que cuando conocí a mi casero iba drogada hasta las cejas. Lo que se dice entrar con buen pie, vamos.


La ansiedad ante el cambio existe, pero es del tipo "no pastillas extra, pero muy alta en nicotina".


Todavía no he contratado línea telefónica. Hablo con mis amigos por el móvil con cierta precaución, y hablo con vosotros ahora.


Saludos desde Málaga.

***

Salto II

Salto II

Este post debería ser más largo, contener más argumentos, pero seré breve a pesar de lo mucho que debo contar.

Llevo cuatro años y un mes en Madrid.

Por muchas razones, hace tiempo, desde el verano con Henri en su dúplex, me planteo cambiar de residencia.

Y está casi decidido ya. Tengo una maleta casi hecha.

Estoy inquieta, tengo miedo al cambio, pero cambio es lo que necesito.

Abrir otra etapa en mi vida, cerrar la que me trajo aquí.

Lo único que puedo hacer es mejorar, si no... apaga y vámonos.

Eso sería volver a Barcelona, ciudad que sí me mata en sentido literal.

Me voy lejos, pero cerca, cerca en tren, cerca en avión, de mis seres queridos.

Calculé este punto cuidadosamente, debo estar bien comunicada y contar con infraestructuras tales como buen transporte público y hospitales.

Mis amigos me apoyan y ya están prometiéndome visitas pronto.

Yo me apoyo, creo que tomo la decisión correcta.

Padre me apoya, dice que soy mayorcita.

Siempre me gustará Madrid, y eso no va a cambiar.

Pero sí he ido cambiando, de la misma forma en la que me dejé el pelo con mis canas... pequeños cambios que anticipaban uno más grande.

Y una tiene vértigo cuando salta, y me siento como cuando preparaba las maletas para venirme a Madrid, tenía miedo en el cuerpo, esa incertidumbre. Y recuerdo a Kidam diciéndome: malo, si no tuvieses miedo.

Estoy cuerda. Algo depre, pero cuerda, no he perdido la perspectiva. En depresión no se pueden tomar decisiones, no repentinas, y me justifico explicando que este cambio se iba gestando hace mucho tiempo. Circunstancias lo han agilizado, y para allí me voy, en principio para poner un pie y en primer lugar ver si es un lugar donde no me mataría, cosa que es más prioritaria que un buen colchón para mi espalda dolorida.

Pero la primera impresión fue muy favorable. Al igual que cuando involuntariamente me planteé quedarme en Madrid, tuve esa sensación de que podría pertenecer a ese lugar, no sé por cuánto tiempo, eso nunca se sabe.

Y no engaño a nadie si digo que tiemblo mientras escribo esto, no sé si por el insomnio, no sé si porque estoy peinando la casa para intentar no dejarme nada en este primer viaje.

Es lo que ocurre cuando tu vida va a cambiar de rumbo. Les pasa también a los novios cuando se casan, tengo entendido, aunque no recuerdo que ése fuese mi caso.

El dónde, a efectos del blog, ahora es lo de menos. Hasta que no tenga los dos pies allí, no vale la pena dar nombres.

***

Madrugada a la depresión

Madrugada a la depresión

Todas las tareas de ayer siguen vigentes para hoy.

Me excusé con R. porque no me encontraba bien.

No pude hacer nada.

Pero ya me he duchado esta noche.

***

Despertar al lumbago

Despertar al lumbago

Buenos lunes, lectores.

De nuevo me despierto pronto, demasiado pronto porque son entre 5 y 6 horas de sueño. La película es demasiado surrealista, y me duele la espalda. Ayer no me puse la manta y he debido enfriarme.

Despierto con luz pues no cierro la persiana de mi habitación. Otra cosa es que la retire en la sala.

Lista de tareas para hoy

- DUCHA

- Lavar platos

- Pasar por la farmacia y comprar tabaco, en la misma calle (lo que haré por la tarde, seguramente).

- Hay comida: viene R. de invitado, ayer descongelé el menú.

- El plan es que R. me saca de casa.

- Iremos a hacerme una prueba al médico y a recoger resultados de otras.

De vuelta a casa, haré las compras y recados.

No puedo salir de casa sola, y esto es un problema muy gordo.

Hoy R. tirará de mí. Le deberé una, más allá de la comida.

***

P.D. Me faltan muchas neuronas a las 8 de la mañana. No he recordado la recomendación de mi psiquiatra de estar tranquila al menos en la cama un par de horas hasta completar las ocho de descanso...

Sueño pero cuando me despertaba era todavía peor

Sueño pero cuando me despertaba era todavía peor

Pesadillas.

No son malas películas, al contrario, su realización es tan perfecta que acabas abriendo los ojos para salir del cine.

Sueñas con todos los males que te acechan como persona (y como bipolar, si queréis podemos hablar por ejemplo de un ingreso), pero despiertas y te encuentras con lo más cotidiano posible: un insomnio que te va a desestabilizar en rutinas por algunos días.

Despiertas y te encuentras con la mierda de siempre, y es peor porque si estás mal, en la depresión rodeada de apatía y abulia, es una pesadilla ver pasar las horas, como decía en otro post, envidiando a la gente que puede hacer lo que te está vedado.

Y es peor, porque no es una película.

Porque escribes esto mismo con el miedo en el cuerpo, y tienes miedo a volver a cerrar los ojos, y miedo al mañana, y además escribes sin gracia alguna porque en efecto, ha sido peor el despertar.

***

Imagen: viñeta del cómic "Alien Resurrección"

Si yo fui capaz de hacerlo, cualquier que lea este texto, también

Este texto fue escrito por mi amigo R. el 9 de julio de 2004. Sin desperdicio.

A photo on Flickr

 

Una pequeña historia de amor y lucha para compartir

 

Hace tiempo conocí a un chaval de 17 años que estaba absolutamente hundido en un pozo sin fondo

Un pozo completamente oscuro donde no entraba la luz y donde apenas había aire que respirar.

Ese chaval era yo.

Una tarde-noche especialmente terrible, cuando sentía que el cielo caía sobre mi cuerpo y me aplastaba y me mataba lentamente, me asomé a la ventana de mi habitación para poder encontrar algún atisbo de brisa que me diera una razón para vivir.

La brisa llegó y me empecé a aturdir de lo bien que me sentía, empecé a marearme con una sensación  de embriaguez, y así pasaron mil minutos, no sé cuantas horas.

De repente miré hacia abajo, once pisos, y sentí una necesidad imperiosa de volar, sabía que los hombres no vuelan pero en ese momento volar sí era posible para mi. No sólo era posible sino que era lo único que deseaba hacer.

Cualquier otra realidad ya no existía para mí, ni las cosas buenas ni las malas, ni la familia ni los amigos, ni nada de nada, sólo volar, volar y volar.

No sé cuanto tiempo estuve imaginando ese vuelo fantástico, mis pupilas se fijaban cada vez más en el empedrado que me esperaba once pisos más abajo. Me daba igual que ese empedrado fuese el final de todo, me reía del miedo a morir, volar, volar y volar era lo  único importante.

Estaba agarrado al alfeizar de la ventana porque sabía que si me soltaba, iba a salir volando, iba a arrojarme a ese abismo tan maravilloso.

Fui aflojando la presión de las manos sobre el alfeizar porque ya no sentía miedo por nada, todo era estupendo, esos 2 segundos de vuelo merecían la pena. Daba igual lo que pasara después, quería volar.

Y lentamente, muy a mi pesar, una vocecita empezó a hablarme, más bien a susurrarme y esa vocecita me decía:

R., vuela si tú quieres, es tu vida, tienes derecho a hacer con ella lo que quieras.

No le debes nada a nadie.

Has sufrido más de lo que muchas personas estarían dispuestas a soportar.

Tienes todo el derecho a hacerlo chaval.

Las personas que más te quieren son también las que más daño te han hecho, así que no te sientas culpable si decides saltar y volar, pero……………..

Debes sabes que será un vuelo maravilloso de dos segundos, serán los dos segundos más felices de tu vida pero después, desaparecerás para siempre de la faz de la tierra.

Te convertirás en “nada”. Todo se habrá acabado: los horrores, las angustias infinitas pero también las pequeñas ilusiones que todavía están vivas en ti.

Da igual lo que la gente que te quieres pueda pensar o sentir: tú ya no estarás aquí para saberlo.

No sé cuanto tiempo estuve sopesando  las palabras que esa vocecita me susurraba.

El resto de mi ser me pedía a gritos el volar, saltar, disfrutar……

Me sentía tan bien pensando en la posibilidad de volar. Era tan maravilloso mirar hacia abajo e imaginarlo todo……..volar, flotar en el aire, formar parte del espacio, fundirme con las nubes, ser arropado por los pájaros.

De pronto lo vi claro.

R. si lo quieres hacer, hazlo ahora que no te cuesta nada, que no tienes miedo de nada, ahora que la idea de morir es tan maravillosa y estupenda.

De verdad que quería hacerlo y once pisos no daban lugar a ninguna sorpresa o posibilidad de equivocarse.

De nuevo esa voz me habló, esta vez con más fuerza y me dijo:

R., deja de pensar, deja de fantasear. Si has de hacerlo, hazlo ahora, no dudes, no pienses más. Pero si quieres darte la última oportunidad, si piensas que merece la pena morir luchando, aunque esa lucha no te lleva a ninguna parte……

Si quieres dar una mínima oportunidad al destino, a ti mismo, si es así, cierra esa maldita ventana de una puta vez y NUNCA, NUNCA, NUNCA MAS, vuelvas a soñar con volar, con las nubes que te arropen y con el empedrado del suelo.

Piénsatelo bien y toma una decisión: o lo haces ahora o NUNCA, NUNCA MAS sopesarás esa posibilidad.

Aunque tu vida siga siendo una mierda, aunque nadie te comprenda, aunque tu padre siga siendo [omitido], aunque tu madre [omitido]...

Y yo le pregunté a esta vocecita: ¿Y qué debo hacer si decido seguir luchando hasta el final? ¿Aunque esta lucha no me lleva a ninguna parte?

Y la voz me contestó: Coge el teléfono inmediatamente y pide una cita previa con tu médico de familia.

Y así lo hice: Llamé a mi centro de salud y me dieron cita con mi médico para dos días más tarde.

..

Desde ese día hasta hoy  han pasado 19 años.

Ya habrá tiempo para hablar de esos 19 años en los que he pasado por muchas situaciones duras, también por momentos muy divertidos,  ………………….ya compartiré con vosotros alguna que otra historia.

Lo importante es que hoy estoy aquí, disfrutando mucho de mi presente. Con los amigos de toda la vida, especialmente dos amigas, que lo fueron todo durante esos años horribles, también con nuevos amigos que  fui haciendo en el camino y ahora con vosotros.

Tengo la intención de hacer borrón y cuenta nueva. Esta va a ser la última vez que hable de esos primeros 17 años tan difíciles de mi vida, del día en que estuve cerca de volar.

Ha llegado el momento de centrarse en el presente y dejar atrás esa parte de mi  pasado.

Si yo fui capaz de hacerlo, cualquier que lea este texto, también.

Y si esas historias tristes del pasado están ya resueltas, dejémoslas atrás porque  los recuerdos malos ocupan un espacio en nuestra mente y en nuestro corazón que no deja paso a  nuevas ilusiones y realidades gratificantes.

Hoy estoy muy contento por muchas razones. Una de ellas es que ayer me han comunicado oficialmente que me han ascendido a un puesto de mayor responsabilidad en mi trabajo.

Estoy contento pero no se trata  sólo del aumento de sueldo, el aumento de responsabilidad, de la satisfacción del trabajo bien hecho.

Estoy contento porque aunque esta enfermedad que me hizo perder 1000 oportunidades, yo poco a poco voy recuperando esas oportunidades. Y el pasado ya no me sirve como referencia triste sino como fuente de motivación para un presente más pleno y próspero.

Estoy contento porque el día  que tomé la decisión de seguir luchando pasara lo que pasara, de que yo quería morir luchando y nunca rendido, ese día nació el R. que yo soy ahora: con mis defectos y mis virtudes, pero el R. que quiero ser.

Con amor,

R.

. . .

Ayer cenamos juntos, salió el tema del blog y por fin le pedí permiso para publicar alguno de sus textos. Este es el primero que leo de los que me ha mandado con su historia. Omito sólo las referencias a su familia por su deseo expreso.

Todavía tengo que aprender mucho de él, y espero que también os sirva a vosotros.

Lamento lo de los espacios entre líneas. Trataré de arreglar lo que el procesador de textos de Office destroza...

***

Documental .La misma piedra. sobre el Trastorno bipolar

Documental .La misma piedra. sobre el Trastorno bipolar

 

 

El pasado 2 de octubre de 2008, entró un comentario en el blog, en el artículo ’Salud mental infantil’ (17/09/2008):

Autor: Pablo
¡Hola!

El otro día entrevisté a Francesc Colom para un documental que estoy haciendo sobre trastorno bipolar, me habló de ti y de tu blog (ya me había asomado alguna vez) y la verdad es que creo que esta muy bien.

Si te parece podríamos hablar para colaborar de alguna manera en el docu.

Un abrazo,
Pablo

. . .

Meses después, cuando estuve algo mejor, le contesté y me informó de su participación en una mini-jornada que tuvo lugar la tarde del 2 de diciembre de 2008, a la que asistí y nos conocimos en persona.

El documental aborda, en síntesis, el TB: qué es, cómo afecta a los enfermos, cómo reacciona la sociedad ante el tema. El tema del estigma es importante para Pablo Rogero y pretende poner su grano de arena con este trabajo.

Como sabéis, no existe demasiado material audiovisual sobre nuestro trastorno, y esta nueva producción es bien recibida. Se ha entrevistado a profesionales de la salud de prestigio, a familiares, y por supuesto, a pacientes.

Su proyecto me fascinó cuando vi un trailer ese 2 de diciembre, y a pesar de que 1) ya era algo tarde para colaborar, 2) mi todavía estado de "no-escribir-nada-potable", le ofrecí alguna ayuda.

Ahora empiezan las presentaciones, a las que os convoco, por supuestísimo.

. . .

la misma piedra

Dirección: Pablo Rogero

 

Barcelona

viernes 20 de marzo

Centre Cultural Can Fabra (Sant Andreu)

19 h.

 

Madrid

jueves 26 de marzo

Centro Cultural Casa del Reloj (Arganzuela)

19.30 h.

. . .

La URL del proyecto es:

http://lamismapiedra.blogspot.es/

Trailer:

http://www.youtube.com/watch?v=DPnhr7b54TE

***

14/03/2009 11:36 Había borrado el artículo por error... gracias al caché lo he recuperado.

***