Blogia

Carne de Psiquiatra -Trastorno Bipolar

Cuando el niño era niño

Cuando el  niño era niño

Als das Kind Kind war,
ging es mit hängenden Armen,
wollte, der Bach sei ein Fluß,
der Fluß sei ein Strom
und diese Pfütze das Meer.
Als das Kind kind war,
wußte es nicht, daß es Kind war,
alles war ihm beseelt,
und alle Seelen waren eins.
Als das Kind Kind war,
hatte es von nichts eine Meinung,
hatte keine Gewohnheit,
saß oft im Schneidersitz,
lief aus dem Stand,
hatte einen Wirbel im Haar
und machte kein Gesicht beim Fotografieren


***
CUANDO EL NIÑO ERA NIÑO...

Cuando el niño era niño
iba con los brazos colgantes
quería que el arroyo fuera río
que el río fuera torrente y este charco el mar
Cuando el niño era niño
no sabia que era niño
todo le parecía animado
y todas las almas eran un todo
Cuando el niño era niño
no opinaba de nada
no tenia ningún habito
frecuentemente se sentaba en cunclillas
de pronto se echaba a correr
tenia un remolino en el pelo y nunca posaba para tomarle una foto
Cuando el niño era niño
era el tiempo de estas preguntas
¿por que yo soy yo y no soy tu?
¿por que estoy aquí y por que no allá?
¿cuando empezó el tiempo y donde acaba el espacio?
¿es la vida bajo el sol tan solo un sueño?
lo que veo y oigo y huelo
¿no es solo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿realmente existen el mal y gente que es mala?
¿como es posible que yo, que existo
no haya sido antes de existir y que alguna vez yo,
que existo ya no seré quien soy?
Cuando el niño era niño
le costaba tragar las espinacas,
los chicharos, el arroz con leche y la coliflor al vapor
y ahora come todo, no solo por necesidad.
Cuando el niño era niño
alguna vez despertó en una cama extraña
y ahora lo hace seguido.
Muchas personas le parecían bellas
y ahora, solo en ocasiones de suerte.
Se imaginaba claramente un paraíso
y ahora, cuando mucho, lo adivina.
No podía pensar una nada
y hoy se estremece ante ella.
Cuando el niño era niño
jugaba entusiasmado
y ahora se concentra como antes
solo cuando se trata de su trabajo.
Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba
una manzana y pan y así sigue siendo
Cuando el niño era niño
las moras le caían en la mano
como sólo ellas lo hacen
y así sigue siendo.
Las nueces frescas
le escalaban la lengua
y así sigue siendo.
En cada monte ansiaba
el monte mas alto
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aun mayor
y sigue siendo igual.
En la punta de un árbol
cortaba las cerezas
emocionado como lo sigue estando.
Era tímido ante los extraños
y lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y la sigue esperando.
Cuando el niño era niño
tiraba un bastón como
lanza contra un árbol
y ésta aún sigue
vibrando ahí.

...

http://www.youtube.com/watch?v=J2mYtkrF3No

Escrito por Wim Wenders y Peter Handke
Tomado de la pelicula "Der Himmel Über Berlin" (El cielo sobre Berlín)
Wim Wenders (1987)

En un lugar de Cantabria...

En un lugar de Cantabria...

... vive una niña muy especial, que va a cumplir cinco añitos. Vive en una casa antigua reformada contemporánea. Su habitación era un pajar, como la de Heidi, y en ella caben todos sus juguetes de peluche. Todos tienen nombre, y me ha dejado uno para dormir, el "Pánfilo", en una muestra que su mamá traduce como de mucha simpatía y confianza.

Su mamá ahora está bien, pero estuvo muy enferma.

En diciembre empezaron sus delirios y quiso acabar con su vida de formas muy drásticas, pero ahora eso ya es un mal recuerdo, aunque de vez en cuando le pica una quemadura en el costado, para no olvidar.

La niña es pequeña, pero de tonta en el sentido de ingenua, no tiene nada. Se da cuenta de las cosas, y su mamá todavía busca las palabras para explicarle qué le sucedió, por qué estaba enferma, por qué se ponía tan nerviosa, por qué de vez en cuando la suben en el coche y van al hospital, porque si ella no puede dormir, su cabeza empieza a trabajar mal y regresan las paranoias.

Está muy bien educada, tanto que no toca la medicación que nunca debe dejarse al alcance de los niños.
Mamá ha dejado de trabajar, porque "ya no es tan creativa como antes". Cómo no, antes tenía una brillante carrera, sus ideas eran muy originales y se pagaban bien. Ahora es diferente, todo es diferente.
"Estoy gorda", y le digo "no, has engordado, es diferente". Antes tenía un tipazo, y ahora lo sigue teniendo, pero además le ha salido un michelín. Me pongo de perfil con ella ante el espejo y le digo eso de "busque y compare", yo tengo más, consuelo de tontos.

Tiene mucha suerte, la medicación apenas le produce efectos secundarios salvo el universal aumento de peso y un cambio de textura en la piel. Y quizá un ligero temblor de manos, o no exactamente tal, sino el pulso ya no es el de antes. Eso es algo más que una molestia cuando hace una foto.

El sueño, nuestro amigo y enemigo, le detonó la enfermedad. La falta de sueño. Atender a un bebé que te deja dormir dos horas el día que tienes suerte.

Ella tiene una hija, y eso la ha obligado a "hacer vida normal", porque ella decidió obligarse cuando cayó en la depresión, inevitable movimiento del péndulo cuando se ha estado "al otro lado del espejo". Se levanta cuando la peke, compra alimentos naturales y prepara desayunos, comidas y cenas. Odia el marujeo porque nunca fue ni será una maruja, simplemente cuida de su familia, y disfruta haciéndolo, porque antes no podía, demasiado trabajo y demasiado estrés.

El cambio de vida es radical, nada es ni será como antes. Pero hablamos y de alguna manera nos sentimos reconfortadas porque la enfermedad nos ha pillado cuando ya teníamos bastante vida recorrida. No somos gente de juventud robada. Nuestra juventud fue todo lo intensa que puede ser la de alguien que ya tiene la enfermedad pero no la ha manifestado con virulencia, sino con creatividad y algo parecido a hiperactividad, éxitos académicos y laborales. Interrumpidos, pero en un momento en el que la vida ofrece otras cosas.

A ella la vida le ha dado una hija lista y sana:
"Oye, ¿por qué las vacas huelen a caca de vaca?" le pregunto.
"Pues pues porque van a cuatro patas y no pueden usar papel para limpiarse el culo"

Los críos no dejan de sorprenderme.

Aquí el aire es puro, la cerveza sin alcohol sigue sin tener alcohol, el apetito se despierta ante un chuletón y el sueño es irresistible, al menos para servidora, que ya era marmota y aquí he sufrido de un extraño síndrome de integración en el colchón.

Las pastillas son lo que eran y más si cabe. Ni siquiera el cambio de aires me libera del puñetero efecto secundario del ataque-de-hambre-de-galletas-de-chocolate por las noches. He sido reñida porque no le dejo galletas al angelito de la casa, la niña, que es toda una princesita vestida de azul.

Mamá es toda una madraza y yo voy para "tieta" (lo que equivale a decir que un ratito basta, y más cuando te despiertan a las 8.30). Mamá nos lleva a la niña y a mí de excursión por las tardes, a pasear y a comer un heladito. Hoy iremos a un pueblo muy conocido y visitado si la lluvia lo permite, ayer no pudo ser por el calor. Hoy, sin embargo, hay humedad y amenaza lluvia, el cielo está como un aspersor. Este clima es absolutamente bipolar, pero los días han sido agradables.

Anteayer volvimos de la excursión cantando el "Menphis blues" de Kiko Veneno, un momento absolutamente inolvidable. "Atrapados por el blues de Menphis, sin poder salir", mientras un paso a nivel cerrado anunciaba la entrada del tren de la FEVE, tren que serpenteaba por el valle mientras ya cantábamos.

No hay como estar en paz de espíritu, en un entorno agradable, sin grandes pretensiones, haciendo una vida absolutamente normal y familiar. Lo he visto, lo estoy experimentando, y es una gozada.

Por cierto, mientras escribo o intento escribir estas líneas, la niña no para de decirme "¿cuándo vas a parar de escribir?", y yo ya no sé lo que me estoy haciendo, y creo que necesitaré una siesta, ay ese colchón, para vaciar mi mente y seguir en armonía, pero ya le he prometido que veríamos una película juntas.

Todo lo bueno acaba. Mañana dormiré en Madrid, pero sabré que esto no ha sido un sueño.

Gracias, mamá, por invitarme a venir. Gracias, papá, por tolerar mis extravagancias bipolares. Gracias, animales, por abrirme el olfato, en especial a la yegua que antes era moteada y se va haciendo blanca. Gracias, princesa, porque eres la flor cántabra más fresca.

Mamá está preparando la comida y la princesa insiste en "cuánto tardas en escribir lo que te he dicho", y me ha dicho que tiene pipí y que lo escriba (ays...)

Bueno... pues ahí va... "porfa, escríbelo".... cuelgo post que estoy mareá...

*** 

Lectura: el estrés, el cortisol y las neuronas

Lectura: el estrés, el cortisol y las neuronas

Son tres los modos esenciales que el estrés tiene de destruir el funcionamiento óptimo del cerebro y borrar memoria:

El primero: liberando cortisol. En una situación estresante, la liberación de cortisol inhibe la utilización del azúcar de la sangre (glucosa) por el principal centro de la memoria del cerebro, el hipocampo. Si no hay suficiente glucosa en el hipocampo, éste carece de la energía necesaria y el cerebro no puede grabar químicamente un recuerdo; la persona podrá experimentar un acontecimiento o una situación, pero apenas se acordará luego. Esto explica la deficiencia de la memoria inmediata, es decir la información o de los acontecimientos recientes, de las personas estresadas.

El segundo: produciendo un exceso de cortisol, lo que obstaculiza la actividad de los neurotransmisores cerebrales. En este caso, aunque se haya grabado adecuadamente un recuerdo en el pasado, no se podrá acceder a él fácilmente a él, ya que de hecho “las líneas han quedado desconectadas”, igual que pasa con el teléfono cuando hay tormenta. Las neuronas no se pueden comunicar entre sí, y la mente se arma un lío. Por eso llamo “asesino de la concentración” al cortisol. Esto explica que las personas suelan a tontarse temporalmente en las situaciones de mucho estrés.

El tercero: matando las neuronas por un exceso de cortisol. Esto ocurre cuando el cortisol altera el metabolismo normal del cerebro y provoca la entrada de una excesiva cantidad de calcio en las neuronas. Este exceso de calcio produce unas moléculas llamadas “radicales libres”, que matan a las neuronas desde dentro. En periodos prolongados, el exceso de cortisol puede matar a miles de millones de neuronas de esta manera. (p 33, 34)

El cortisol o hidrocortisona, es una de las hormonas que secretan las glándulas suprarrenales. Se produce como reacción al estrés y en cantidades moderadas no es dañino. Aunque en exceso, y día tras día, originado por un estrés permanente e implacable, esta hormona es tan tóxica para el cerebro que mata y lesiona las neuronas por miles de millones. (p. 16-17)

”Rejuvenece tu cerebro” Dr. Drama Singh Khalsa. Edit. Urano. 2003
******
Reproducido por Sonsoles en bipolarweb

Compras compulsivas (sin marcas)

Compras compulsivas (sin marcas)

Hay muchos cajeros de (paso de hacer propaganda, que son unos cabrones) mi banco autóctono aquí en la capital, de hecho hay dos equidistantes y por tanto según paso por uno o por otro...

... para actualizar el saldo en la libreta. Y hay que fastidiarse, más de una vez me lo actualizan tan mal, que o me llevo el susto padre de “qué he hecho, qué ha pasado, esto no es posible, y ahora qué como”, hasta que otro cajero soluciona el tema.

Tengo una tarjeta de débito y una tarjeta de crédito (sin marcas, que son unos cabrones). La de crédito me la ofrecieron hace poco, porque no la quería, pero la acepté, porque sin ella no pagas billetes por internet. Y claro, te dan todas las facilidades. Puedes endeudarte hasta 1300 euros cada semana, en el contrato que te ofrecen por defecto. Cambié ese límite quitándole el 1 para empezar.

No quería la tarjeta porque a veces la puedo usar demasiado. Por fortuna, no he comprado la colección de enanos para un jardín que no tengo. No, me he regalado y he regalado cosas. He tenido caprichos y me los he concedido.

Un compañero de fatigas me contó que en un episodio maníaco invitó a unas 20 personas absolutamente desconocidas a tomar lo que quisieran, en plan barra libre. La tarjeta de crédito era de papá, supongo. Y también debo adivinar que papá se la retiró.

Porque a veces, no podemos controlarnos.

Impulsos. Irresistibles.

La sociedad consumista nos lo pone todavía más fácil.

Y no nos importa si no tenemos dinero, no nos importa nada, no lo valoramos, directamente.

Si estamos bien, llevamos un control de gastos más o menos como cualquier hijo de vecino, es decir, apretados a fin de mes y tirando de tarjeta de crédito lo justo.

Si no estamos bien, gastamos, tengamos o no. Más o menos: el futuro no existe, y esta noche me apetece una mariscada.

Una mujer que conocí se emperró en comprar un piso. Fue lo más lúcido de su manía. Su marido está contento con la compra, no tanto de que se escapase de casa para hacer el hippie durante meses, porque supo de ella cuando la policía la ingresó.

Una madre que conozco ha puesto varias denuncias en comisaría porque a veces su hijo desaparece. Es que al muchacho le da por ir a NY de compras sin avisar, y nos enteramos todos a posteriori.

Compras, compras... necesito de todo, me ha cambiado la talla, no tengo nada en el armario, mira qué película más buena, uy este disco está de oferta, por 6 euros esta revista de informática me enseña a..., necesitaba un terminal de móvil nuevo con cámara, por cierto esa digital me hace falta porque hago muchas fotos y me gasto mucho con el revelado... navego por Amazon y me compro esos libros que siempre quise tener, por cierto un programa me dice que es de pago y sí, lo compro, claro, es un antivirus, muy necesario, nadie lo discute.

Esto lo hacemos todos, alguna vez. Si lo haces todo de golpe, lo más seguro es que estés subido, en hipomanía, y te quieras comer todo lo que tus ojos ven como atractivo.

Es lo opuesto a ir de compras con tu ropa más usada, buscar algo que te siente bien, y desear con todas tus fuerzas que baje un hada a tocarte con su varita para que por fin encuentres esa imagen que buscas. Porque estás deprimida, no tienes imagen, ni autoestima, y nada te gusta por mucho que te esfuerces, y cada fracaso “no, no tenemos tu número” (por cierto, ¿he dicho que calzo el maldito 41?) es una pedrada. Lo que relato es imposible en depresión, o al menos en las mías.

La gente dice coloquialmente que se va de compras cuando está deprimida, pero realmente no lo está, tiene otros problemas de los cuales evadirse y los cambia por un objeto de consumo que, al igual que los juguetes de navidad del niño, acabará en un rincón. Hace poco leí un artículo muy interesante al respecto, mi memoria no alcanza dónde fue. El ejemplo más escandaloso era el coche: sale más barato alquilar un coche que tenerlo aparcado. Pero no, en este país no alquilamos, aquí se hacen las cosas bien, que para eso están los altillos y los trasteros. Qué bien queda una bici estática de decoración, si nos acordamos de sacarle el polvo.

Mis amigos no se dieron cuenta, porque era la primera vez. Uno que pasa por aquí se va a reír cuando suelte que un día me gasté 120 euros en dos bolsos. Los dos eran diferentes, uno para cada uso y ocasión, y los he usado, porque efectivamente los necesitaba, pero mi economía no se los podía permitir. Ya sé que hay bolsos más caros y más pijos, pero esos eran muy caros para mí entonces, y aunque dicen que me he vuelto pija (evolución desde heavy metal totalmente natural), no llego a (bolso de marca con iniciales estampadas), ni ganas, por el momento.

Otra amiga sabía de mi precaria situación y cuestionaba cada objeto que miraba. En una semana sólo me dejó comprar un pisapapeles psicodélico de 12 euros. Me encanta, me lo traeré a Madrid en el próximo viaje.

Me hice unas gafas nuevas. Realmente las necesitaba, ese gasto sí fue autorizado moralmente por Madre. Del resto... la mala fama ya está hecha.

Y eso es lo peor, la mala fama.

Porque entonces, cuando ya no tienes la cartera en la mano dispuesta a pagar lo que sea por una revista o un armario nuevo, porque ya no estás en ese episodio algo o demasiado subido a la parra, todo el mundo se cree con el derecho de controlar y cuestionar tus gastos. A ver, yo me compraba un libro al mes, y lo he hecho durante muchos años. ¿Por qué me dices ahora que estoy derrochando? Estuve mal, y compraba, sí, pero ahora ya no estoy mal, y compro lo que me parece.

Sí, hay que ampliar memoria del pc. Son peores que los coches, tengo dos y me cuestan una pasta. Y la conexión. Escribir aquí no es gratis, sólo lo es este servidor que tantas veces se cuelga.

Son mis gastos, respétenlos por favor. Estoy cuerda. Este verano no estoy comprando ropa, tengo poca y así es mejor, porque ya no tengo mi armario de seis cuerpos. Sí, me he comprado un libro, he pecado, ohhhh.

(Unos grandes almacenes, otros cabrones) no se quejan de las compras compulsivas. Pasan la tarjeta cuando alguien compra cien cartones de la misma marca de tabaco. En cualquier estanco, el mayorista, un bar por ejemplo, compra uno o dos de cada marca. No es normal, pero les da igual. Somos locos consumistas, y ellos viven de todos, sin saber que hacen daño a unos cuantos. Uno que perdió el oremus allí les paga al mes desde hace tiempo unos 400 sin saber exactamente qué compró.

Un bipolar no es un loco, simplemente, si está descompensado hacia arriba, pierde el oremus.

¿Y quién no lo ha perdido alguna vez? Una compañera de trabajo estaba escandalizada porque se había gastado 15.000 en congelados hace 15 años. Evidentemente, era una pija que acababa de estrenar congelador y todos la compadecimos mucho.

He aquí el problema. No sabemos si la pija tenía TB o la fiebre de la recién casada, lo que sabemos es que estamos gastando dinero, más del que podemos.

¿Qué se puede hacer?
Uno mismo: decir, leches, si ayer saqué 50 euros, estoy con calderilla, y no me he movido del barrio, algo pasa.
Un amigo: nena, no necesitas esto, tienes blablabla y además puedes esperar a las rebajas.
Un familiar: a) si se da cuenta: pegarte bronca y tú ni caso; b) si no se da cuenta: “ancha es Castilla”.
Un psiquiatra: un lacónico pero fulminante BASTA DE GASTAR.

Porque luego vienen las dos facturas, la económica, que se soluciona aún en el peor de los casos, y me viene a la memoria la viuda de un ludópata, y la moral, y la moral es irreparable, “que Dios le tenga allá donde le corresponda”.

Moraleja: si tienes bipolar, las tarjetas has de guardar.

Cambio de look

Cambio de look

Pues sí, con este calor hay que recogerse la melena... ¿Qué os parece el moño que me han puesto?
El nuevo logo del blog es obra de Nur G. Pilán, fotógrafa, diseñadora, publicista (si pongo su CV completo no tendré espacio jaja)... me lo ha cedido muy amablemente.
La idea sigue siendo la misma que la del anterior logo, en este caso un cerebro que necesita alimentación o un enchufe para que funcione.
Cosas que dejo a la medicación y a los psiquiatras y psicólogos que me atienden.
Y también a lo que puedo hacer, que me de el sol, por ejemplo. Me voy a la p... calle.

Ayzzzzzzz

Ayzzzzzzz

¡¡¡¡¡¡¡¡Quiero dormir!!!!!!!!

*** 

Planes

Planes

Hora de la siesta. Me apetece hacerla, no quiero tomarme un café, quiero descansar.
Me pongo a leer y me dejo llevar por el sueño.
Suena el teléfono y no lo cojo. No tengo ganas de hablar, además hacerlo es correr inmediatamente hacia el balcón en busca de cobertura.
Me he despertado ya, pero estoy disfrutando de una actividad cerebral muy agradable, y me enrosco entre almohada y sábana, y me da igual que sea sábado y no tenga planes. Estoy a gusto, no sé si son ensueños pero disfruto del momento de bienestar.

Necesitaba descansar, relajarme...

...este mediodía me han llamado, planes. El plan era salir YA de casa para comer YA y para ir YA al cine. He dicho que bien, que me apuntaba, pero al colgar inmediatamente me ha entrado la angustia, la taquicardia, y todo lo que me pasa cuando algo es para YA y me pilla desprevenida. Si no tengo control sobre la situación, sigue pasándome. Podían haber avisado ayer...

Me ha costado llamar y decir “no puedo”, no me sentía bien ni para comer con ni para meterme en un cine de palomitas. No me he sentido demasiado mal al rechazar el plan porque entre otras cosas me lo acababan de proponer y la angustia me podía a mí. Y no, con angustia no voy a ninguna parte.

La angustia se me ha pasado bastante rápido, respirando en la terraza junto a mi planta aromática.

Hace muchos meses que no voy al cine. Me gustaría ir, no hay nada que me lo impida, ni siquiera sentiría claustrofobia. Colafobia sí, por eso tampoco me ha atraído sino que me ha angustiado la idea del cine lleno. Puedo ir entre semana tranquilamente, el caso es que no lo hago, y no me pregunto el por qué. Todo llegará, a mi paso. Es una actividad que debo desear, es decir, mi psiquiatra no puede pautármela.

De vez en cuando, necesito notar esa paz interior que tanto anhelaba, y es un estado mental que debo experimentar en solitario. Hay quien diría que estoy depre por preferir esta soledad a verme con gente. Yo creo que hay un momento para todo.

Necesito tranquilidad, ni siquiera aguanto mucho tiempo en el pc. Ayer me dí una sobredosis y hoy tenía nulas ganas de conectarme.

Escucho música, veo algo de TV, limpio mi parte de la casa. No estoy inactiva, no me siento depre, pero sí noto que estoy en un lugar que todavía no me pertenece, que no conozco sus trucos, y que eso ha de llevar tiempo.

También decliné ir a la Feria del Libro, porque me conozco y ya me sobran libros en esta casa. Esta semana he dicho que no a muchas cosas, y me tocará a mí hacer la próxima llamada. Proponer otro plan.

Ah, y no he querido salir esta noche con mis compañeros de piso. Pero ese es el pan de cada día, ya saben que no me gusta trasnochar y ellos lo hacen a diario. Lo que no saben es que lo tengo muy restringido.

Mientras tanto, sigo en "paz interior", y me he puesto a escuchar el “Unplugged” de Nirvana. Es hora de tomar las pastillas, de decir adiós a este día, y de acordarme de que el miércoles mi madre estuvo aquí y me hizo muy feliz. Eso si fueron planes buenos para mi psique.

Mañana iré a por el periódico. Dudo que tenga ganas de pasear por el Rastro, del bullicio. Sé que estoy “de rollo tranquilo”, y lo celebro, apenas necesito ya de los ansiolíticos, yo que me los he tomado no a miligramos sino a kilos.

Estoy contenta, hace mucho que deseaba esta soledad positiva.

Hopelessly

Hopelessly

Hopelessly devoted to you

http://www.youtube.com/watch?v=6cYPFDKnkJU

o (audio)

http://www.goear.com/listen/12febec/Hopelessly-devoted-to-you-Olivia-Newton-John

Guess mine is not the first heart broken
My eyes are not the first to cry
I’m not the first to know
It’s just no getting over you

I know i’m just a fool
Who’s willing
To sit around
And wait for you
Babe cant’ you see
There’s nothing else for me to do
I’m hopelessly devoted to you

But now
There’s nowhere to hide
Since you push my love aside
I nodded my head
Hopelessly devoted to you (x3)

My head is saying
Fool forget him
My heart is saying
Don’t let go
Hold on to the end
That’s what i intend to do
I’m hopelessly devoted to you

But now...
There’s nowhere to hide
Since you push my love aside
I nodded my head
Hopelessly devoted to you (x3)

Sol

Sol

Espero que cambie el tiempo y que vengan las anunciadas lluvias, porque no puedo salir a la calle cuando ésta es un horno, y debo salir, a que me de el sol y a pasear, por prescripción médica. Ayer fui a por provisiones -creo que dejé la farmacia vacía- y casi me da un telele por el camino, y no, no quiero volver a desmayarme y tener una mala caída, porque tengo los huesos muy faltos de calcio y eso significa una fractura por cualquier estupidez. Me falta la fractura del 2005 todavía, es como un episodio más, la del 2003 y la del 2004 me impidieron medio año cada una, y cruzo los dedos.

El sol me castiga y me hiere, y no lo tomo hace años o dos veces al año, lo cual tiene delito viviendo al lado de la playa, antes de venirme a Madrid. Tengo la piel demasiado blanca y sensible, y debo protegerme con cremas solares del tipo pantalla total. Si voy a la playa, debe ser con una sombrilla. Si salgo a la calle, hago mía la cultura del desierto: lo mejor es taparse. Que me mire la gente cuando me cubro con un gran foulard en pleno sol los brazos, cuando no la cabeza. Voy protegida y que me miren, me la repampinfla. Y luego, de noche, refresca y ese mismo foulard es mi abrigo. No sé qué haría sin esa protección, porque la crema no dura todo el día y ahora mismo ya tengo la cara colorada. Nunca morena, siempre colorada.

La piel colorada está enferma, y a la gente le gusta eso, castigar su piel. Hace 20 años pensé que con lo de la capa de ozono volvería la moda de estar blanco, la moda de toda la vida, que diferenciaba a los campesinos curtidos del resto de forma completamente clasista, pues las damas se cubrían con parasoles. Pues no, nuestra sociedad sigue obligándote a adquirir un color de piel que no tienes, y en pleno invierno las cabinas de rayos UVA son el gran negocio. Y me contaron que en Australia o Chile, ya no recuerdo, pero donde la capa de ozono ya no es tal, la crema de ir a la playa es una especie de mascarilla muy espesa.

El cáncer de piel, ese gran desconocido. Mi padre lo tiene, y nunca tomó el sol. Quizá yo lo desarrolle con el tiempo, pero tampoco lo habré tomado.

Hablar del tiempo es hablar de la nada, pero los cambios en el clima pueden traer consigo cambios en el estado anímico. Yo misma estoy oscilando, y lo mismo les sucede a otros bips con los que me trato.

El pasado sábado también hizo mucho calor, pero eso no nos impidió ir a Alcalá de Henares a ver a una gran amiga del foro... os lo cuento mañana.

Salir del armario I

Salir del armario I

Hace tiempo me planteé dejar de ser anónima en la red, mostrar mi cara, mi nombre. Y en la vida real, que es la que cuenta. Otros lo hay hecho ya, y son personas como yo, normales y corrientes, del montón. Que dicen que tienen una enfermedad mental, y se enfrentan a dos tipos de personas: a las que les tratan con normalidad y a las que les desprecian o se apartan de ellos lo más delicadamente posible. Y evidentemente, no se lamentan porque haya quien rompa lazos, es mejor dejar las cosas claras y que te aprecien como eres, con defectos y enfermedades. De nada sirve mezclarse con gente que cuando se encuentra con la verdad deja de ser tu amigo, y eso es duro, pero es mejor enfrentarse a ello cuanto antes. Sin decírselo al que va contigo en el bus cada día, por supuesto, haciendo una selección de los conocidos que realmente lo sean y pueda afectarles el tema.

Ayer conocí a un chico que busca compañera de piso. Sí, me estoy planteando cambiar de piso. Cuando llegué a donde ahora vivo, nada dije de mis pastillas, porque iba “de normal” y así ha sido, y así es. No he dado problemas ni lugar a sospecha alguna, de tal manera que incluso ayer mismo mi compi me decía que no quería que me fuese - le advertí de mi marcha el próximo septiembre-, que me han tomado cariño tanto él como su novia. Muy halagador, pero en esta casa he “tocado techo”.

Una amiga de Barcelona me advirtió en su día que yo me canso rápido de la gente, y nunca lo había oído, pero quizá tenga razón. El caso es que mis conocidos y amigos que han venido a mi casa actual coinciden en que puedo encontrar algo mejor por este precio, y en ello estoy, con bastante calma, porque no quiero estrés y buscar piso es bastante penoso: barrios que no conoces, gente que has de intuir más que conocer, y luego entrar y ver cómo es la realidad.

Me gustaría poder decir la verdad y que mi futuro compañero de piso, o compañera, supiese que tomo pastillas y que estoy estabilizada y que no muerdo ni asesino por las noches. Que no mostrase su rechazo en forma de ignorancia.

Ojalá alguien tan cercano como quien se cruza contigo en los pasillos lo supiera, lo entendiera, y le diese igual.

Mientras esto no suceda, creo que no vale la pena salir del armario y aumentar así el estigma. Condenarme a vivir con “los míos”.

Un día, cuando mi marcha esté cercana, le contaré la verdad a mi compañero de piso. Quiero ver qué cara pone y cómo cambia su actitud respecto a mí. Seguro que lo hace. Un día pasamos por un “Sanatorio” y se santiguó mientras decía “uff los locos”, y yo callé resignada, porque para mí un psiquiátrico es algo necesario, he estado dos veces, y ellos no lo saben.

Y piensan que cuando uno tiene problemas psicológicos no es necesario ir a un especialista sino que alguien de tu confianza te ponga en tus casillas. No es así, si alguien tiene un complejo real que le impide en su vida ha de ponerse en manos de un profesional, porque la frase bienintencionada y certera de un amigo es respondida con un sincero “tienes razón” pero eso no lo has trabajado tú. Pero así piensan muchos, y en concreto la persona con la que comparto piso, y no quiero sacar el tema en profundidad, no antes de que pueda mirar atrás en el tiempo y compruebe que he pasado unos meses en la casa no sólo tranquila sino dando toda la buena onda que poseo.

Me da tristeza el asunto, porque el chico de ayer sabe lo mío y no me ha llamado.

***

P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

Insomnio LIX

Insomnio LIX

Otra vez, cómo no. Cada vez que TENGO QUE hacer una cosa importante por las mañanas...

... no puedo evitar recordar lo que me cuesta “despegar” por las mañanas... gran diferencia entre levantarse y estar despierta... la pastilla rondando todavía por ahí haciendo de mí una zombi...

... tengo miedo de no escuchar los despertadores...

... o de escucharlos y mi “yo-dormido-don’t disturb” apagarlos...

... y es cuando me entra la neura y ...

... “póngame un insomnio”

Resultado: 07.38 y la nena más hecha polvo que si hubiese salido a bailar. Otro día lo haré, total, el resultado es el mismo y al menos no he pasado el mal rato de dar vueltas horas en la cama, engañándome con una valeriana por no tomar más tranquilizante, que al final he tomado pero puñetero efecto me ha hecho. Los nervios están ahí, esa alerta, ese “no te duermas”, porque no sabes si despertarás a tiempo..

Plan para hoy: atrasar el compromiso lo que pueda para no quedar tan mal. Explicación: si salgo ahora de casa, el bajón está anunciado a las tres horas como mucho, y se espera un día largo hasta las 20 h por lo menos. Debo rendir al menos 12 horas, sin haber dormido 8.

El insomnio es fatal. Asimilo peor la medicación. La cabeza me da vueltas y sé que puedo marearme y caer en cualquier momento. Lo acuso físicamente, no sólo por el lógico cansancio, sino porque el cerebro también está agotado.

Perogrulladas. El caso es que hoy tengo algo muy importante que hacer en mi esfera personal-familiar, y QUIERO y DESEO, no sólo debo, asistir. La emoción del evento me ha hecho esto, el no poder conciliar el sueño, por miedo a no poder ir. Emoción, sí, realmente tengo GANAS de. Pero se me ha mezclado con el TENGO que, y la hemos fastidiado.

A rastras. En taxi, si es necesario. Por supuesto, con las gafas de sol para ocultar lo inevitable. Por cierto, ayer me compré el primer contorno de ojos de mi vida, y la farmacéutica casi se ríe: “si no tienes bolsas ni arrugas”, y le señalo mis ojeras, y vuelve a sonreír “ésta no sabe lo que son bolsas”, pero va y me lo vende, y yo me lo voy a poner. No hoy, hoy no hago experimentos. No quiero imprevistos.

A la familia no se la deja plantada, no ahora que me encuentro bien y que me muero de ganas de verla, aquí a 600 km., cuando la ocasión les trae.

De lo contrario, Madre me mata. Y por razones poderosas. ES ELLA QUIEN VIENE HOY. Y mañana, mis tíos.

Estoy espabilando con el café, el único que se me permite tomar al día. Y el único que he de tomar hoy, aunque necesitaría un tanque, porque la angustia que llevo encima hoy se me ha disparado a los primeros sorbos y es estúpido meterse café y luego un tranquilizante.

Sobreviviré. Lo de hoy no es nada comparado con otros días post-insomnio. Recuerdo uno en especial, hace dos años, justo al principio de mi etapa diagnosticada: tenía visita con mi ex-psiqui y me dediqué a preparar todo lo que tenía que decirle, que era mucho, porque oscilaba mucho y mi lista de síntomas y sucesos era interminable. Escribí toda la noche, acompañada de mis cafés. Por la mañana, vino Madre a buscarme y al subir al coche me dio un ataque de pánico, tuve que hacerla parar y llegué a duras penas. Entrevistarse con el doctor después de un ataque es algo difícil, el cuerpo se resiente mucho de un ataque y ya no hay fuerzas para nada. El psiquiatra me diagnosticó crisis maníaca y de ahí a una baja que ya fue definitiva.

Mi actual psiquiatra supongo que me hubiese diagnosticado episodio mixto, o no, porque subida, desde luego, iba, pero ahora poco me importan las etiquetas. Sólo sé que se pasa muy mal día después de no dejar descansar a tus neurotransmisores, y que te pueden jugar una mala pasada. Un ataque de pánico no está mal como castigo.

Pero bueno, la visita que espero es relámpago, de manera que estaremos haciendo el turista y no verán el caos que tengo en la habitación, aunque eso les extrañaría poco.

Total: me deseo un buen día. Ya le he dado a mi planta los buenos días, y ella me ha respondido como sabe hacerlo, con su aroma, contenta porque la riego todas las noches.

Maldición. No me he tomado las pastillas en ayunas. Cosas que pasan cuando no has dormido. Voy a por ellas.

Beeeeeeeee

****

De nuevo en la arena de los gladiadores

De nuevo en la arena de los gladiadores

De todos los lectores de este blog es sabido que en marzo desconecté, que en mi maleta había un ordenador portátil pero que ya no iba a conectarse a internet, y en los cybers apenas podía consultar páginas, ya que a duras penas podía escribir algo para este blog.

Este estado de cosas ha cambiado, ya tengo conexión en casita (¿Hasta cuándo? Y yo qué sé...), y los contactos reales con personas del foro me han hecho volver a él, a mi familia bipolar.

La experiencia de la desconexión ha sido muy buena, porque me ha obligado a salir con gente real, a hacer otras cosas. No soy una adicta a Internet, aunque lo haya parecido en los malos momentos, cuando mi única ventana al mundo era esa. Una vez más he confirmado este extremo.

Pero hacer vida en el foro es dedicarle tiempo, y en principio estoy dispuesta a ello, sin olvidar que tengo otras obligaciones.

Supongo que después de dos años en el tinglado bipolar ya no diré tantas burradas como antes, cuando mi ignorancia era muy atrevida (gran expresión que me prestó en su día Sonsoles) pero lo cierto es que los ánimos se encienden en lugares como este, con lo susceptibles que somos los bips y además por escrito, uff, y se va a imponer la templanza antes de darle al "send", ya que no tengo el poder que me otorga esta página de enmendarme o borrarme si es necesario.

El de la mochila de la foto es mi psiki, cual Pepito Grillo. Me está diciendo que ya son horas de ir a la cama.

Rouge à lèvres

Rouge à lèvres

Pues no, Kidam, ni amor ni sexo, aquí sigo como si las pastillas contuviesen bromuro o fuese invisible. El otro día me invitaron a un evento y pensé que debería arreglarme un poco, así que me compré un pintalabios con color. Digo color porque los dos que tengo son de un marrón tan natural que no parece que vaya maquillada.

En la tienda, lo típico, escoger el tono. Rosa, no, gracias. Acabé con la mano completamente llena de borrones de diferentes colorines, estaba completamente mareada e indecisa y ya era hora de cierre y no tenía tampoco tiempo para arreglarme, así que con las prisas dije “este mismo”...

Debo reconocer que no escogí el carmín clásico rojo, que nunca me he atrevido a usar porque no me sentiría ni sentaría bien, pero este color realmente es extremado. Me lo puse al llegar a casa y me dije: menudo “rouge putón”...

... y voy al evento y tres personas me dicen que estoy guapísima. Sin pintarme la raya de los ojos, porque se me olvidó comprar el lápiz, soy un desastre, pero en mi vida –salvo en mi primera juventud- me he pintado, tanto es así que compré maquillaje para mi boda y lo tuve que tirar porque caducó. O sea, desde esa fecha lejana, me habré pintado unas diez veces como mucho, una por año, más o menos.

Previamente, me había gastado cierta cantidad en depilarme y peinarme para la ocasión, es decir, entre pitos y flautas aquélla tarde cayeron 100 euros. Por lo que luego, en pleno éxito de público, pensé: esto de la belleza interior es un cuento para niños, aquí los hombres lo que quieren es una hembra disfrazada de tal. Es muy fácil, te metes en una máquina tragaperras, le echas 100 o 200 euros (por si necesitas zapatos o algún trapo) y sales como ellos quieren verte. A mí eso me suena a un pacto con el diablo, directamente. Yo dejo de ser yo en cuanto invierto en mi presencia un dineral. Y le hago el juego a todos los anuncios habidos y por haber, y me convierto en una modelo digna de... bah. Todo trampa y cartón, hasta la faja que llevaba para disimular esa figura “pastillera”.

Eso es COSIFICARSE.

Mientras tanto, ellos pueden ir descamisados o sin un buen corte de pelo, eso a ellos se la trae floja. El adorno eres tú, claro, la cosa bella, algo que pueden coger o comprar a su gusto. Esto me da sencillamente asco. Como el que me dice sin tapujos:

“Oye, te había visto ya pero no me había fijado en ti. A ver si nos vemos otro día y hablamos”

Resulta que mis labios no parecen bonitos hasta que se les echa un color extremado. Pues son los mismos de antes. “Hechos para besar”, escuché un día de alguien sincero, que los vio tal cual los suelo llevar.

Por eso no inicié o di pie a un juego de seducción con los que estaban dispuestos a hacerlo. Porque de repente, también me di asco, no era yo sino una cosa disfrazada. Me divertí con unos amigos y dejé que me mirasen. El ego subió poco porque era consciente de la ilusión óptica.

Nos rondaba un chico joven con unos amigos. Le estaba tirando los tejos a una amiga mía. Entonces me pregunta qué edad tengo, y yo le devuelvo la pregunta:

Él- Pues como yo, más o menos
Yo, sonriendo- ¿Cuántos?
Él- Pues 28
Yo, aguantando la risa – Este año cumplo 38
Él, titubeando - Pues... pues...

No es la primera vez que me lo dicen, de nuevo el sábado pasé por este particular “test de juventud” y resulta que tengo cara de nena, y un pacto con el diablo, porque “comparada con mi sobrina...”, historias que ya he escuchado desde hace años.

¿Acaso una no puede estar acercándose a los 40 y tener aspecto juvenil? Que de hecho no tengo, porque no tengo ya la figura que poseía a los 25, pero para eso están otros artilugios, como las fajas. Pero no se me aprecian arrugas y me tiño las canas.

Estoy harta. Los silenos de Alcibíades.

“No eres como pensaba”, me dijo el tío del Mercedes hace unas semanas. Claro, no estaba tan altiva y fría como me tenía clasificada, era yo. La pregunta que me dejó desarmada fue: “Y tú, ¿por qué no tienes pareja?”

Y yo qué sé. O sí, no quiero problemas, me he acostumbrado a estar conmigo misma y ya tengo bastante con eso. Y fue un aprendizaje empezar a hacerlo, después de muchos años en pareja.

O igual es porque no me he disfrazado lo suficiente para que algún capullo capte mi belleza exterior. A estas alturas, la idea de hacerme lesbiana ya no me parece tan mala, y que no se ofendan las lesbianas, que siempre me han tirado los tejos.

El pintalabios me lo quitó dos días después un amigo, a mano, porque le parecía que era cosa de “lumis”, a pesar de que otra amiga insistía en que era un color bonito y en ningún caso el pretendidamente vulgar bermellón clásico.

“Sombra aquí... sombra allá.... maquíllate, maquíllate”...

Pues voy a usarlo, porque me gusta cómo me queda y porque me costó 12 euros y pico. Aunque sea para estar por casa.

Kiss

Kiss

http://www.goear.com/listen/2a68a12/Kiss-Prince

U don’t have 2 be beautiful
2 turn me on
I just need your body baby
From dusk till dawn
U don’t need experience
2 turn me out
U just leave it all up 2 me
I’m gonna show u what it’s all about

U don’t have 2 be rich
2 be my girl
U don’t have 2 be cool
2 rule my world
Ain’t no particular sign I’m more compatible with
I just want your extra time and your

Kiss

U got to not talk dirty, baby
If u wanna impress me
U can’t be 2 flirty, mama
I know how 2 undress me (yeah)
I want 2 be your fantasy
Maybe u could be mine
U just leave it all up to me
We could have a good time

U don’t have 2 be rich
2 be my girl
U don’t have 2 be cool
2 rule my world
Ain’t no particular sign I’m more compatible with
I just want your extra time and your

Kiss

P.D. Prince es un genio, pero la versión de Tom Jones tiene más marcha.

10.000 conexiones

10.000 conexiones

Gracias por visitar esta página, por interesaros en el TB, por invertir vuestro valioso tiempo en este blog.

P.D. A veces no está actualizada la página, por favor pinchad en "portada". Vuelvo a estar conectada, vuelvo a postear supongo que con más frecuencia.

Max Mix I

Max Mix I

No, no soy una vaga, no escribo porque estaba esperando una llamada de mi nuevo proveedor de banda ancha para acabar de configurar la conexión. Como mi "pequeño", mi portátil con W.98, es más bipolar y sibarita que yo, se resiste a conectarse con un cutre-módem USB. Estaba acostumbrado al router, pobrecillo. Y yo a una conexión decente, pero mientras no la tenga, además de mesarme los cabellos, he decidido venir al cyber.

Además, no sé si me llevé la gastroenteritis a Barcelona cuando empecé a vomitar el domingo de San Isidro o qué, el caso es que he estado a régimen estos días (no, no he adelgazado, lo mío es crónico). Incluso bajando de ánimo, ayer envié un sms a mi psiki porque me empezaba a preocupar el tema. Lo achaco al cambio de tiempo, pues llegué a Madrid en pleno "esto parece agosto ya" y luego el cielo se encapotó, y mi ánimo con él. Pasé el fin de semana encerrada, incluso mi compañero de piso estaba preocupado y no quiero darle pistas sobre mí, sobre estas oscilaciones, así que le quité importancia y ayer mismo me obligué al "Push the button" ("Galvanize", ¿recordáis? Está en "Minutos musicales") y a salir de casa. Hoy he hecho lo mismo, he salido con el vestido sin planchar (este tío es un desastre, la plancha está sucia pero tiene mil prioridades antes de) y al menos me ha dado el aire. Y he probado el primer café (descafeinado) en dos semanas, y no me ha dado patadas el estómago. Vamos bien.

Ayer me dí de baja en el gimnasio, que no había pisado en un mes. Mi amiga insiste en que me apunte al suyo, que así iremos juntas. Ya veremos.

Hoy envidio a mi primo que asistirá al concierto de Bruce Springsteen en Barcelona, un concierto en petit comité al que se ha de acceder con documento nacional de identidad, algo nunca visto antes. Recuerdo los conciertos de los 80, ahí podías conseguir entrada con antelación, no la locura de ahora de esperar horas a que abran las taquillas medio año antes del evento. Por eso no voy ya a grandes conciertos, porque el de Rod Stewart valía 70 euros si no recuerdo mal cuando hice la consulta en el cajero que vendía las entradas. Madre mía, además ya lo he visto dos veces, y cuando hacía el gamberro en el escenario con su kilt y la pelota de fútbol.

Galahan no se pierde un festival, y ahora hace la crónica del Festimad en su Klaatu Barada Nikto. Aunque la organización sea cutre, estos eventos son los que te procuran hoy en día música en directo a precios razonables. Hace años me perdí el primer festival Doctor Music, a saber por qué (quiero pensar que no tenía vacaciones), porque fueron dos de mis amigas. La verdad es que ya no me veo en tienda de campaña con un wc atestado a un kilómetro, ya no tengo aguante para eso. Bastante me cabreó la organización del evento de la fotografía de Spencer Tunick, impropia del área de cultura del Ayto. de Barcelona. Yo estaba allí, y tenéis fotos en esta página. El regalo a los modelos de esta particular obra de arte fue una fotografía original, que ahora está en la pared de mi habitación en Madrid. Fue toda una experiencia, sobre todo la de entrar a toda leche en pelotas en el pabellón a la búsqueda de un servicio vacío (a quién se le ocurre meter a 7.000 personas con 5 wc para señoras).

A veces no puedo evitar volver la mirada al 2003. Estaba subidísima cuando fui a despelotarme a Montjuïch, pero mis amigos no lo sabían, y yo menos. Ahora he de ir con cuidado al trasnochar, tengo mil avisos cargados de sabiduría sobre el tema. No, no quiero volver "allí", y "allí" no es un ingreso, es encontrarme mal cada día por un síntoma diferente, explotar de impotencia y angustia, no ver la salida al túnel.

Ahora salgo a la calle sola y soy capaz de mirar el sol. Y también de cruzar el Eje Madrid-Barcelona en avión.

Estoy normalizándome, y el cambio de aires realmente está obrando no milagros sino realidades que se esperan y yo espero de mí. A pesar del pinchazo del fin de semana.

Bien, eso es todo sobre Carne de Psiquiatra en estos últimos días. Vida cotidiana. De aquí a un rato me someteré a la tortura de la depilación, y me estoy mentalizando. Tomaré la pastilla opcional de la tarde para relajarme. Es muy bueno que no tenga tanta angustia como antes, que realmente esté más tranquila.

Aunque te claven 1.40 euros por un descafeinado con hielo en una terraza donde deseas estar tranquila. Me ha amargado el café la factura, disculpen, soy así.

Esta noche me han invitado a salir. A un tugurio de frikis ricachones. Donde conocí al tío del Mercedes, a quien por cierto, he mandado a freir espárragos (= borrado de la agenda del móvil). No hay nada más duro que pelar que un soltero pasada la cuarentena, sólo que ya lo había olvidado. Ya te digo, empiezo de 0 en todos los sentidos. ¿Cómo se ligaba? Ya ni lo recuerdo...

Además, no tengo ganas de ligar. Una pastilla que me dieron para la gastroenteritis contenía bromuro, y estoy por seguir tomándomela con las de las mañanas. He de recordarme un viejo dicho mío, un hombre=un problema, y Carne no está para problemas.

Madrí bipolar II

Madrí bipolar II

El pasado sábado asistí -eso me salvó del encierro total del fin de semana, aunque me mareé un poco en el metro- a la reunión mensual e informal de miembros de Bipolarweb. Una de las cosas que no podía hacer antes, en Barcelona.

El ambiente no tiene nada que ver con el de la ABM. Es mucho más distendido, la gente se conoce por los nicks y hay que acostumbrarse al nombre de pila, etc. Estuvimos tomando algo (aguas minerales, en su mayoría) mientras departíamos. Sonso me dijo que yo ya era ex-Carne de psiquiatra, lo que me hizo reír.

Había familiares de una chica, sus padres y una tía. Eso me impactó y agradó, porque el padre decía que les costó venir porque no le gustaban estos rollos de afectados, pero reconocía que estaba aprendiendo y le abría los ojos. Ayudar a un hijo, a una sobrina, metiéndose en el ajo de lo bipolar. Hay que echarle valor a la cosa, porque otras familias lo niegan o no creen necesitar ningún tipo de apoyo. Y creo que vale la pena acercarse a nosotros y ver que no mordemos, que si estamos correctamente medicados y hacemos vida sana entre comillas somos gente del montón.

Y el otro diciendo que su psiki le había dicho que había dos tipos de bipos: los simpáticos y los que no, y que él era de los simpáticos. No le quito la razón a su psiki, anda que no la liamos éste y yo cuando salimos, a cuál más loca. No quiero ver las fotos de la famosa noche que empezó con la frase:

"Dos cubatas, y dos ingresos", jaja. Y lo soltamos en la reunión, y el culpable nos mira todavía con cara de desaprobación. Yaaaaaaaaaaa yaaaaaaaaa lo sabemos, era sólo una copa, pero ni eso podemos, porque con cualquier tóxico uno SUBE y se pone algo maníaco, cosa que nos encanta por supuesto, ¿a quién no le gusta ser feliz, que no borracho? Pero no puede ser, no. La cosa queda en anécdota, y se charla con la familia de la chica, la pareja de uno habla con la novia del otro... más al estilo de la ABC de Barcelona.

Es una vez al mes. Cuando me veo en la agenda el evento, me digo siempre "coño, reunión bipolar, qué coñazo", pero luego voy y me lo paso bien. Incluso me río de mí misma cuando se me recuerdan cosas de hace dos años, cuando les conocí.

Y, como ya he dicho en muchas ocasiones, había viejos y jóvenes, ricos y pobres, hombres y mujeres. Y todos riendo, riendo de nosotros mismos, CON y no DE, como ha de ser. Un popurrí, vamos.

P.D.1. La foto no se cuelga y me esperan, o sea... "sus" imagináis algo. Nos vemos pronto.
P.D.2. Solucionado. Cuesta lo suyo encontrar algo potable para colgar... menos mal que ahora sí tengo más tiempo y recursos para dedicarle al blog.

Desastre en la peluquería

Desastre en la peluquería

Vengo que echo humo. Menuda chapuza me han hecho en el que iba a ser "el gran peinado del verano". Menos mal que sólo me he dejado cortar las puntas, me ha dejado el flequillo recto totalmente, y he pensado "no le digas nada, que te lo estropeará más". Pocas ganas me han dado de seguir de mala leche pasando a depilarme. Que me digan que soy alemana, no sería la primera vez que luzco pelo en las piernas y aquí no pasa nada, señores.
Paso por una tienda de moda barata que anuncia tallas hasta la 52. Y sólo hay 3 prendas XL en ella. Me horroriza pensar en qué voy a tener para rebajas.
Y ya sé que ahora escribo peor y menos que antes. Ahora es otra película, ahora me justifico diciendo que escribo mal porque estoy en cybers, y la verdad es que no escribo bien porque simplemente no le dedico tiempo. Y hoy estoy muy cabreada, con mi cabeza teñida horteramente y todavía sin billete para Madrid. Me largo a la estación con lo puesto? Pues no es mala idea, porque no va a pasar el Halcón Milenario a buscarte.
Tengo la sensación de vivir en un mundo L y yo enseñando barriga con mi XL.
Últimos coletazos de la gastroenteritis, sin duda.

El hoyuelo

El hoyuelo

Por razones quizá psicoanalíticas, sobre el papel me gustan mucho los rostros marcados con hoyuelos. Me parecen de lo más sexy.

Una vez me preguntaron si era la hija de Kirk Douglas, qué bromista es la gente. En efecto, mi cara está marcada por los hoyuelos. Uno en el mentón, y dos en los carrillos. El de la simpatía y el de la belleza, dicen. Pues bueno. La personalidad de mi cara reside en esos hoyuelos, los pómulos altos y los ojos almendrados, y también en esa mandíbula cada vez más cuadrada por el bruxismo. Ahora que se me está poniendo cara de matrona (es raro que me guste una foto, ya soy poco fotogénica y encima toma esa cara de luna llena), apenas se me ven los de los carrillos.

Cosas de los genes, mi sobrino ha heredado el hoyuelo en la mejilla. Al principio los padres se preguntaban de dónde había salido, y fue evidente al verme, jeje. Está muy guapo con él, la verdad es que le da mucha simpatía cuando ríe.

Ahora mi sobrino ríe tapándose la boca porque ha recibido la primera visita del Ratoncito Pérez. Son cosas que hacen a la familia caer la baba, por descontado.

El niño es muy sensible, y no le falta memoria. No hace todavía un año del accidente de la espalda, y cuando estaba en reposo total -sin enyesar-, un día se sentó a mi lado como si fuese un adulto, a visitarme, a charlar, y supongo que hablamos del cole y esas cosas. Cuando hablo con él, me sorprendo cuando dice hola y me pregunta inmediatamente por mi espalda, como el otro día nada más entrar por la puerta. "Hoy no me duele, cariño", respondo perpleja ante su saludo-pregunta. Quizá le marcó verme en la cama inmovilizada, o luego con el corsé. Los niños son muy sensibles, y mi sobrino lo es. Y tiene dotes para las artes, según mi profesora de manualidades, que vio un dibujo que me regaló, un barco pirata precioso.

Un hijo mío podría heredar mis hoyuelos y mi bipolaridad. De la maternidad hablaré en otro post. El caso es que temo que ese niño corra mi suerte, aunque yo nada podría hacer, los genes de la simpatía y la belleza y la salud mental van juntos en el mismo paquete. A mi prima hermana le tocó la esquizofrenia, a mí el TB. Esto está en el acervo genético de la familia, y nos ha tocado a nosotras el pato. Y deseamos ser las únicas, por supuesto, a nadie le deseamos lo que hemos pasado.

Una bipolar recién diagnosticada que conocí en Madrid tenía como meta "ser ex-bipolar" y, sobre todo, "que mi hija no tenga esto". ¿Cómo vas a evitarlo? Esto es una lotería. Haz una lista de las enfermedades de tu familia, por ejemplo, Alzheimer en un abuelo. Pues eso mismo puedes tener tú, ¿no te lo habías planteado? Son los genes de tu familia, que se combinan a voluntad.

Pero de momento disfrutemos de esa sonrisa abierta con el hoyuelo adornándola más si cabe. Me encanta la sonrisa de un niño. Ya dije que los niños son pequeños maníacos, tienen esos momentos de euforia que luego un afectado de TB puede experimentar con la inocencia misma de la infancia. Por eso disfruto más viéndolos. Un ratito, claro está.

Me siento orgullosa de ese niño. A quien Dios no da hijos, da sobrinos, cierto es. Y que he de ver el Episodio III también la intuición tengo de. A mi sobrino un maestro Jedi buscar he, ahora que ya tiene su espada láser.

Jeje ;) ---> sonrisa con hoyuelo en posición "on".

Mecagoentó

Mecagoentó

Vida cotidiana... desventuras cotidianas debería llamarse el tema...

El pasado jueves el tren se fue sin mí. Porque a la nena le dio una gastroenteritis y esto me ha tenido varada en Barcelona más días de los deseados. Es increíble que llame a Renfe y me digan que vaya a una ventanilla a cambiar el billete, "oiga, si no puedo viajar, ¿cómo quiere que me acerque a una ventanilla?"

MIERDA DE CYBER OTRA VEZ PIERDO POST, ESTA VEZ SOLO MEDIO POST...

Decía que llevo aquí más de una semana, con madre refunfuñando, con padre diciéndome que hasta que no esté 100% no vuelva a Madrid. El lunático de mi compañero de piso me llama y me dice que echa de menos mi humo, jaja.

Caguentó.

Ya estoy mejor, gracias. Espero y deseo pasar el siguiente fin de semana en los madriles.