Carne de Psiquiatra |
Blog bipolar para adultos |
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2005.
Queridísssssima [Semeolvida], Besos, Hola, *** Mensaje de bienvenida que he posteado a alguien que acaba de llegar al foro y pide información. Cada día hay alguien nuevo, el foro está vivo. Y la enfermedad, extendiéndose en diagnósticos por todo el mundo como una epidemia más. Supongo que cuando firmé las condiciones de la licencia blabla para abrir el blog, algo había que justificase que en estos momentos aparezcan varios anuncios por esta página. No recomiendo ningún remedio de los que aquí se anuncian. No me hago responsable de lo que "adorne" esta página sin mi (quizá firmé un) consentimiento. Rabia. Siento que me han robado dignidad, que se han entrometido en mi rincón, sin previo aviso. Spam, todo basura. Precisamente hoy había leído la noticia "Splog, la nueva amenaza para los Weblogs". "Es una nueva modalidad de spam que ya esta causando una seria preocupación entre los profesionales del sector (...)" http://www.tusbuscadores.com/notiprensa/display.php3?ID=2349 Añadido en octubre 2006: por asociación con algunas noticias acerca de que los bloggers ingresan cierta cantidad por publicidad, otra cosa que siempre olvido decir y aprovecho ahora... Tuve que dar mi consentimiento a que Blogia insertase esa publicidad y así lo he hecho. Es un precio por obtener un servicio que a mí me resulta gratuito y visto así, no tengo nada que objetar. *** El zorro del Principito sabía que le iba a echar de menos, pero lo sabía cuando le propuso ser domesticado, porque sólo así se conoce a la gente, creando lazos, y le dijo que de esta manera al contemplar los campos de trigo, le recordaría para siempre. *** Como servidora sigue jodida y tosiendo, se dedica a postear en el foro, posteo aquí estas líneas improvisadas para una chica que aludía al texto del capítulo XXI de "El Principito", metáforas de crisis, claro que lloras cuando alguien que te ha domesticado te abandona, claro que sí, pero los campos de trigo volverán a ser lo que eran con el tiempo. Me regalaron el libro de pequeña, "El Petit Príncep", y aquí me lo traje cuando me mudé en la primera maleta, junto con el Demian. Ed. Estela, sexta edición en catalán, diciembre de 1967. Yo nací ese año, pero seguro que fue comprado como lectura para la escuela primaria. Pobre, qué sobado está mi ejemplar con el forro de plástico adhesivo "Aironfix", porque el papel es bueno, no amarillea tanto como el de ahora. Ese es de mi propiedad, mi nombre está ahí con la letra de mi madre. El otro ejemplar de la familia es más discutido, mi madre siempre lo reivindicó, porque es versión francesa -regalo de la familia en el exilio- pero para la nena que empezaba a estudiar francés en el cole, ¡¡con un cassette!!. Siempre leía el libro con el audio antes de un examen de francés, era como un rito. Me estoy bajando ese archivo audio de internet, por cierto. Versión original siempre que se pueda... http://home.pacific.net.hk/~rebylee/text/le_petit_prince/html/ppchap21.html. Y sí, lo he leído también en castellano, pero online, no tengo ningún ejemplar papel. Este libro creo que sólo dejaría que me fuese regalado. Por si alguien tiene la brillante idea, reitero, no tengo el original francés, aunque me pareció ver una edición bilingüe por ahí que pintaba bien para mi sobrino, quizá en catalán... jajaja. "Adéu, digué la guineu. Heus aquí el meu secret. És molt senzill: només hi veiem bé amb el cor. Tot el que és essencial és invisible als ulls". Antoine de Saint-Exupéry Le conocí como suele decirse “en la calle”. Le olí casi, uno de “los míos”, es como un estigma. Conversando, se le escapó lo de algún ingreso y fui discreta, no pregunté detalles. Luego me los dio. Y yo le conté algo de mí, no demasiado. Sólo me preguntó si tenía esquizofrenia, y a mi negativa afirmó que mi carácter era depresivo. Más tarde le corregí. Mucho más tarde me corrigió él. Blasfema de los psiquiatras, no soporta sus discursos ni que los términos que ellos usan se incorporen al habla cotidiana. Y me siento muy impotente. Para mucha gente no existirá ni el Cielo ni el Infierno sino la Vanidad. Qué especiales somos, es el resto del mundo quien vive en otro planeta porque no nos entienden ni nos aceptan, vagamos solos entre nuestros infiernos y fantasmas. Le he pedido que me acompañe al psiquiatra esta semana, a mi nuevo psiquiatra. Todavía toma las pastillas, y de momento no bebe a diario. No es la pájara de hoy, desde que le conozco me lo está advirtiendo, y cada vez está más madura la decisión. Supongo que este hecho, porque aquí nadie es un santo, me convierte en una habitante más del planeta Vanidad. Te he hecho mucho daño, ahora me doy cuenta. Me las doy de pacifista, pero mi violencia verbal da directo a la mandíbula. Hace años que lo sé. Lo que no sabía era el por qué. Y la respuesta no ha mejorado las cosas. No sé ayudar, sólo sé llamar a las cosas por el nombre que me parece que tienen, qué equivocada estoy y qué poca empatía muestro entonces. Porque estás mal y te navajeo el alma. Entro en razón. A veces no tienen que decírmelo. Esta vez no, por ejemplo. De nada sirve pedir perdón, de nada sirve que te lo concedan. Tengo que perdonarme a mí misma. Por eso no pido perdón. Golpéame, te he hecho daño, lo estoy esperando, lo necesito, quizá así llore. No es masoquismo, no es porque me lo merezca, simplemente necesito recibir lo que te he dado. La indiferencia no es castigo para el enemigo en este caso. Hay una emoción que no soporto, y es la decepción, si no lo hago con otros, la autodecepción me aniquila directamente. Sí, el tiempo todo lo cura, menos mal que está ahí el tiempo para que este instante no se congele. Quizá acabe perdonándome. Hasta la próxima vez. Impulsiva y vehementemente, me cago en todo. Hoy se me ha encendido la bombilla. He hecho una lista de acontecimientos recientes, emociones expresadas, y un repaso a mis hábitos. Estaba preparando la entrevista que tendré ya pronto con el psiquiatra, y es increíble, qué ganas tengo de ir y hablar con uno, se nota porque llevo cuatro páginas escritas, que por supuesto he de sintetizar en diez puntos a lo sumo. Resulta que desde que pillé el trancazo (llevo más de dos semanas y todavía toso), y el análisis arroja a que esto viene de antes, ahora creo que estoy en, lo llamaré, depresión técnica. Por ejemplo, hoy hipersomnia. Me he levantado de una siesta a eso de las 17 h con la confirmación de que estoy viviendo como una depre. Me he cagado en todo, para empezar. Me niego. NO. El Otoño, ataca el Otoño. Y mil cosas de tu vida que estaban esperando para juntarse en un puzzle y hacerte detonar. Me salvará la rabia de esta enfermedad, desde el principio la rabia fue mi motivación, nada de pena, mueve el culo. Y me he ido a la puta ducha, incluso me he lavado la cabeza, que es lo que más odio (peinarme, uff). Y me he vestido Escogiendo La Ropa y no con lo primero que estaba a mano. Y me he ido a la Puta Calle. Y como me he arreglado, me han mirado. Ahora que le he declarado la guerra a la depre, me he disfrazado de Trinity y así voy a seguir, y haciéndolo todo por cojones, "por gazpacho" que adopté en su día de mi querida Seme. Ahora parecerá lo contrario, ahora que he sacado mi rabia habrá quien interpretará que estoy subiendo, y, queridos/as, os aseguro que no es así. No puedo confirmar que he ciclado o estoy ciclando hasta que no vea al psiki, pronto ya. Lo importante es que la crisis está detectada, y por tanto en vías de solución. ¿Por qué no antes? Porque no tenía pensamientos negativos ni ideas suicidas. Mera cuestión de hábitos. Y antes de cualquier cambio en la pauta, voy a atacar a lo que YO SÍ PUEDO HACER, obligándome. Y no me extiendo en consideraciones y reflexiones que me han hecho llegar a esta conclusión, por ser algo personal. Voy a luchar. Por mí. Y empiezo a creerme que la medicación funciona y que las crisis son menos fuertes bajo tratamiento, y esto es muy importante. Doy fe, esta sería mi tercera oscilación en ocho meses, y nada que ver con las de antes. P.D. Después de un tiempo de autismo, reabro comentarios, hay cosas que recibo de los lectores que me gustaría que ellos pudiesen compartir. Bienvenido/a a mis territorios. Tienes ya 18 años, o más. Eres mayor, pero toma precauciones. Es que está todo lleno de mercurio. Mi mente es de mercurio. Algo te olías ;) *** Querida Pepa, Ayer supe que no estaba bien, y eso que en teoría lo estoy. Salí a la puta calle sin que me lo tuvieses que decir, fíjate, cómo he mejorado. Quise llamarte y me dije: no, no ahora, no para decirte que no estoy bien, mejor otro día para reírnos. En ti pensé, contigo quise hablar, y me contuve. Quizá estuve enferma toda la vida, pero el 2003 casi acaba conmigo, no entendía nada, pero escudriñé Internet, alguien debía tener las respuestas, y os encontré. No estaba sola. Esa fue la puerta de mi salvación. Hace dos años, cuando ya estaba en casa de mi madre dándome contra las paredes, recuerdo que te llamaba entre gritos y sollozos, y qué paciencia tuviste, no recuerdo lo que decía, sólo sabía que estaba muy mal y tú me explicabas en qué consistía la enfermedad y me tranquilizabas. Tienes dotes para eso, tu voz es bipolarmente dura y cariñosa. Mi madre estuvo a punto de reclamar una factura de teléfono, pues ella nunca llamaba a tu provincia, me reí mucho con eso. No sabía nada ni qué hacer conmigo misma, toda yo era un síntoma con patas, un infierno con el que era imposible hacer migas. Me diste fe en la medicación, gracias a ti superé mi escepticismo y me puse a recorrer el camino de la paciencia que me mostraste y yo era incapaz de atisbar. Me ayudaste a creer en los psiquiatras, que en veinte años nada habían aliviado mi malestar. Cambié de psiquiatra con una actitud nueva, quiero mejorar y haré lo que sea. Y esto es mérito de las dos, algo he tenido que poner yo, digo yo… Escribo en mi bitácora lo que he aprendido de la enfermedad, y eso es lo que he aprendido de mis terapeutas, pero antes, durante y después, lo aprendí de ti, y sigo haciéndolo. Y qué hubiese sido de mí sin ti, y de Josep, me costaba coger el teléfono porque sabía que molestaba pero yo no podía más, eras mi SOS. Me suicidaba cada día, no podía soportarlo, y gracias a ti lo hice. Grupo de apoyo, menos mal que existe eso. No eres un marciano y encima ves un camino con luces. Ha pasado el tiempo, dos años y algún mes, y ahora ya no me suicido. Gracias a las muchas horas que hemos hablado, creo que sé por fin qué terreno piso, piso aguas movedizas pero sé mejor dónde están, y esa información e intercambio me han posibilitado afirmar por fin “estoy mejor”. No he sido la única, qué va, conoces a tantísimos. A diario hablas con mucha gente y sé que haces lo mismo que en su día conmigo. Yo no te doy más el coñazo o eso creo, ahora atiendes la desesperación de otros con el mismo altruismo y entrega. Y de vez en cuando, alguien te agradece lo que no es posible agradecer, ¿cómo se dice a otra persona me has salvado la vida? Había vida después del infierno y no me lo prometiste nunca, pero esa esperanza me la infundiste tú. Me mandabas a la ducha, mi enemiga entonces, y un día riéndonos en una tertulia, yo misma dije para autoconvencerme “la ducha no engorda”, qué risas, no todo fueron lágrimas. Recuerdo cuando tuve la crisis que ahora más temo en mí y en otros, la que se llama “voy a dejar la medicación”, porque era reticente al tratamiento, me encontraba muy mal y volví a perder la fe en él. Recuerdo que movilizaste a todos los conectados hasta que “delante” de ti me tomé las pastillas. Hemos pasado ya dos años juntas y te considero una gran amiga, qué pena que la distancia nos aleje y no hayamos tomado algún café en persona nunca y ojalá tengamos esa oportunidad pronto, pero quiero que sepas que antes de la amistad que ahora percibo, antes, hay un grandísimo respeto. Gracias por creer en mí y ojalá no te haya defraudado o defraude nunca. Un abrazo muy fuerte [Casi cuelgo mi nombre, jajajaajaja] Hace un mes justo escribo en esta bitácora que a alguien que he conocido y que sabe de mi diagnóstico no le ha importado porque mantiene la cita, y me digo, vamos bien. Pasa un mes, pasan muchas cosas, pasan enfermedades y mucho trabajo, pero coño, vivimos a 2 km., no a 200, para quedar a tomar un café que no llega. Todo son largas, ya no hay llamadas, nunca está conectado. Me dicen que soy impaciente, pero la intuición no me engaña, porque nada le pedí y de repente se manifestó algo que tomo como una verdad. Algo o alguien le ha dicho que se va a meter en problemas si sigue trátándome. Qué barbaridad, ni que fuese a pedirle en matrimonio, nos habíamos visto creo que dos veces. No me di cuenta antes porque no estaba pendiente de esta persona, ni lo estoy. El futuro se dibuja, y hay que darle oportunidades. Si su interés por mí ha acabado, y no recibo explicación convincente, he de pensar... o me da la paranoia de que hay mercurio detrás de una decisión. Y no quiero paranoias, hay que cortar de raíz estas cosas. Apartaré de mí el rechazo, por salud mental. Apartaré de mí todo lo que pueda desestabilizarme. Soy radical, o caigo bien o caigo mal y eso ya está aquí escrito; eso sí, si caigo bien, se consecuente. "Riga rosarum", riega las rosas. Respeté una distancia que me puso por motivos personales, y quizá he dejado de respetarla, convencida de que él no quería ponerle fin. No me como la olla, de repente me di cuenta, y punto, y así se lo hice saber por e-mail, concisa y creo que educadamente. Y me preguntan: ¿por qué molestarse en escribirle? Pues para yo quedarme bien, para combatir lo que hubiese podido ser una horrible sensación de rechazo de haber seguido el juego, incluso puede que le hubiese llamado para recibir más largas. Igual me equivoco, pero el "Game Over" está dicho. No me he quedado muy convencida de la experiencia de salir del zapatero, aunque en su día ya dije en esta misma sección del blog que me decepcionarían seres inteligentes. Lo jodido (o no) es que no estoy decepcionada, porque quizá alguien ha de importarte algo para provocarte esa emoción, o hacerlo de forma intensa. Pongo cara de "así es la vida", y a otra cosa, mariposa. Y esto es nuevo, me he quedado tan ancha, "las cosas de crecer". Él se lo pierde, y no es una frase hecha. Por fin tengo autoestima para decirla. P.D. Hoy quería escribir de otro tema, ayer noche empecé a hacerlo pero me quedé muerta. No va de un día. P.D.2. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son. "P.D. Hoy quería escribir de otro tema, ayer noche empecé a hacerlo pero me quedé muerta. No va de un día." Y mientras se cuelga, que esto hoy va a pedales, me doy cuenta de que no está escrito "en español". "Es que los catalanes la jodéis con las preposiciones", todavía me resuenan esas palabras de mi último feedback con mi profe. Y además de darle la razón, puse los ojos en blanco, conteniendo una exclamación. Pues sí, y con tantas otras cosas. Ahora compro carne o pescado y titubeo al pedir cómo lo quiero, y las dependientas me corrigen. Eso, filete, filete. Y no me acuerdo de más tropelías que digo y me corrigen. Eso si no me toman por subnormal cuando no me salen las palabras porque no sé en qué hemisferio buscarlas, y esto es cierto, a veces me atranco porque me saldría algo mejor en catalán y he de pensarlo en castellano. "¿Sí o qué?", coletilla a eliminar, entre otras, como la de "collons", aquí no se usa tanto ni traducido. Esa S sonora que a veces se escapa. Esa L palatalizada tan propia de Levante. Al "adéu" no renuncio, es mi forma de despedirme, lo siento. Me da rabia no hablar bien o no usar bien la lengua castellana, porque estoy perfectamente preparada para ello, porque es mi lengua materna, y uno de esos títulos que son papel mojado dice que puedo enseñarla, incluso, y ahí me río de mí misma porque no es para menos. Yo he suspendido a mucha gente por faltas de ortografía, y a mí me suspenden por uso de preposiciones. La vida tiene muchas caras, y yo soy una persona que hago muchas muecas, así que ahora pongo los ojos en blanco y ahogo maldiciones. Pero en "Madrí" tampoco se puede decir que se hable bien, la gente pronuncia "egke" para decir "es que" y la mitad o más son laístas. "la dije.." uff. ¿Imperativo? ¿Qué es eso? Ya no se dice "comed" sino "comer". Y en Catalunya no sé si se conjuga en castellano el imperativo, pero en catalán, afirmativo y rotundo, se dan órdenes bien conjugadas. El castellano de Barcelona es mestizo, por ejemplo allí "se hace" todo: hacemos un cine, hacemos un café, etc. ¿Qué se puede hacer? Nada. Que cada uno hable como le salga dels collons, que para eso esto es Madrí. Escribir... otra historia, ahí no hay excusas. Que nadie tome mis posts como modelo a seguir en lengua española. Cosas del bilingüismo y de ese castellano mestizo, y sobre eso escribiré otro día. Puedo dejar de pensar en que estoy mareada, aunque lo esté. Qué horas, llevo más de dos despierta, y no me lo puedo creer, porque todavía no tengo los ojos abiertos y ahora mismo me volvería a quedar dormida. Puedo y debo meterme en la ducha, no me pasará nada, me agarraré si noto que me falla el equilibrio, no estoy borracha, sólo "numb", entumecida. Efectos secundarios, últimamente soy más vulnerable. Puedo y debo bajar a la calle, he de comprar comida y... tabaco, que no me falte el tabaco. En Barcelona se quedó la libreta "de psicoeducación", la que empecé para consignar cómo cumplía con las instrucciones que me dio mi psiquiatra, rutinas a cumplir. Lo de "a la misma hora" se repite una y otra vez, debería ser así incluso con las tomas de la medicación. 1- Levantarse a la misma hora. 2- Salir a la calle. Ejercicio, pasear. 3- Hacer alguna actividad. 4- Comer a la misma hora, si puede ser acompañada. 5- No ir a la cama durante el día, no dormir la siesta por ejemplo. 6- Salir a la calle por la tarde. 7- Hacer alguna actividad. 8- Cenar a la misma hora. 9- Acostarse a la misma hora. Algo me habré dejado, seguro, pero cada día apuntaba en la libreta cómo eso cobraba vida día a día. Cuando escribí hace un par de días que estaba flojilla, o bajando, no dije qué iba a hacer, no hice una lista de buenos deseos, sólo dije que me iba a la puta ducha y a la puta calle, dos de las cosas que nunca hace alguien deprimido. Lo de añadir "puta" a ambas cosas viene de ahí, de lo que cuesta hacerlo. No voy a hacer una lista de buenos deseos. Voy a recordar lo que recuerdo de lo que me ordenó mi psiquiatra en su día, y voy a ponerme a ello, y quizá haga una libreta nueva. Numb. Arranca, tía, arranca. Y la enfermedad ataca, ahora mismo tengo que parar un ataque de pánico con lo pautado para estos casos. Consecuencias: me voy a quedar tirada, sin fuerzas para moverme siquiera, un buen rato, quizá dos horas. Hija de puta, ya dejarás de putearme. Te tengo calada, eres parte de mí pero no dejaré que me poseas. Por la tarde me encontraré mucho mejor, ya nos conocemos tú y yo, me darás un respiro y lo aprovecharé, puedo asegurártelo. Me has jodido el paseo de la mañana, ya me dejarás en paz más tarde, una tregua. Ya no me asustas, cabrona, ya sé cómo te comportas, y con algo más de tiempo, dejarás de bloquearme como ahora puedes hacerlo todavía. Por mis ............ que no te voy a dar el gusto de verme así más tiempo del que pueda estar. Ya hablaremos, tú y yo, y delante de un psiquiatra, además, hija de la gran puta. Querida, "Hoy he pasado un buen dia, no quiero pasar una mala tarde-noche por pensar demasiado. Me vacío de parte del peso escribiendo, os lo mando y sigo viviendo." Vivir oscilando y replanteándoselo todo, esos continuos vaivenes y cambios de opinión, destrozan, o destrozan un día y con eso ya es suficiente. [Tú], lo llevas bien, hay que aceptar un mal día y apoyarte en tus amigos reales y virtuales, porque ellos te entenderán. A veces miro el contador de la página, no por el número, sino porque me hace gracia ver un país remoto o cómo los funcionarios se entretienen... "Ministerio de..." jajaja. Y ayer me encuentro con una pequeña avalancha de visitas. Supongo que alguien me ha linkado, no sé qué ha pasado, pero ahí estáis, pues bueno... Hola. *** Un bel dì, vedremo *** De Madama Butterfly (Puccini), no moriré sin ver esta ópera. Ya hace doce años, me rompí en pedazos. Eso "celebré" hace tres días. Todavía los estoy buscando, con calma, que sólo llevo dos y pico diagnosticada. Hoy he encontrado un pedazo muy interesante, pensaba que no sabría hacerlo, porque no había tenido ganas ni de intentarlo, malos recuerdos, pero no, estoy contenta. Me pregunto cómo serán los doce próximos años. Por ahora, estos meses, bien. Siento que empiezo desde cero, o desde hace doce años. Bueno, si no vigilo lo del tabaco no lo sé, del colesterol paso porque me tomo la pastilla pero luego cae el vaso de leche con galletas, son mis efectos secundarios nocturnos y ya son tradición mis galletitas (fabricadas en Catalunya, para los del boicot). No me engaño, doce años desde que explotó la cosa, pero tengo bipolar desde que era una chiquilla. Sólo que hace doce años, fui por primera vez a urgencias y me vio un psiquiatra. Ya me habían visto otros en ocasiones puntuales, pero desde entonces, no falla uno en mi agenda. Tengo ganas de conocer a mi nuevo psiquiatra, pobre, qué rollo le espera. Doce años menos dos, diez, ciclando como bipolar y tratándome como a una depresiva. ESTO ES MUY COMÚN, diez años de demora en un diagnóstico, es de manual. Tengo un informe médico de mi primer centro de salud mental que dice que no, que me trataban como a bipolar, y cuando me lo dieron, casi voy a juzgados. En mi caos creo que se salvaron un par de pautas que medicaban a una depresiva: pruebas. Que no me de por pedir justicia, porque, quién me devuelve a mí diez años, trabajos, pareja, todo lo perdido. No soy ninguna pobre diabla, he hecho cosas interesantes estos años, pero estaba enferma y yo no lo sabía, y los médicos tampoco, porque no acertaron. Mientras vives no te das cuenta de que estás enfermo, luego pagas las facturas, y maldices al psiquiatra que no te diagnosticó antes de joderte la vida. El pasado, a la basura, pero hay fechas crueles. Revisas tu vida en una película, y encima es mala. También pasan, estas fechas, todo pasa, qué claro lo tengo ahora, y por ello sufro menos y no me amargo. Como mucho rechino los dientes y aguanto el tipo. Y también tengo claro que la vida es dura para todos, todos tenemos facturas, problemas de salud, otros problemas, y fechas dolorosas. "A follar, que son cuatro días" Doo-dloo-doo-doo-doo I’m dancin’ and singin’ in the rain... ..... [baila, salta, silba, gira].... Cuando lo haces, te deja con una sonrisa, y el alma renovada... Soy feliz otra vez, el sol brilla en mi corazón, estoy preparada para amar (eso dice la canción, y ¿por qué no?), vuelvo a estar contenta y bailo en y sobre mis problemas, y los exorcizo, y estoy preparada para lo que se tercie este lunes, llueva o no. Esto es musicoterapia, y además me me muero por ver otra vez esta película, y ésta sí es imprescindible en V.O. Visita por fin con el nuevo psiquiatra, y como esto es Madrí, he llegado tarde por un atasco. El taxista ha tenido tiempo de ponerme al día de toda la actualidad en tema de obras faraónicas y del boicot a los productos catalanes. Visita: correcta. Retoque, más bien, no hay cambio de fármacos. Sí las dosis, hay que parar la oscilación. Nada que no estuviese anunciado, la ansiedad va a entrar en razón por narices, toma dos tazas. Te echo de menos, [mi psiki], hubieses hecho lo mismo con mi medicación, supongo, pero necesitaba un psiki en Madrid, ya me lo dijiste. http://www.youtube.com/watch?v=H2lbiS1fris Don’t move Don’t talk out of time ** U2, "Numb", la original (no recomiendo los mixes). Y "numb", "entumecida" es cómo me siento con la nueva pauta, hasta que mi organismo asimile las nuevas dosis. Se está bien, ya vaticiné que la cosa iba a entrar en razón por las buenas o las malas, y las buenas son que estoy en una nubecilla tranquila, a salvo de la angustia y de sus molestas consecuencias. Cuando pueda colgaré la traducción. Hace dos días, me llamó R. y por accidente se me cayó el móvil en un barreño de agua. Cosas que pasan por no quedarse quietecita mientras atiendes al teléfono, pero me pilló en pleno marujeo.... Hoy hemos quedado él y yo en el centro, y vamos a comprar un nuevo terminal para mí, y... me ha confesado que está un poco hipomaníaco, así que tiene ganas de gastar, de regalarme algo incluso... y yo tiemblo porque cuando voy de tiendas -por eso nunca voy- acabo comprando algo. No es la primera vez que voy de compras con otro bipo y es muy gracioso, porque cuando uno se encapricha de algo, el otro le disuade ¿para qué lo quieres?, y así se controla algo la cosa. Algo... a ver en qué acaba hoy. Saquemos la tarjeta de crédito, para eso está... Y llego a la hora de la cita, puntual. Me estoy acicalando, nunca se sabe, por el centro. Como decían los Chemical Brothers: hey girls, hey boys... Llegó la última factura, telefónica, cómo no, la esperaba para ver qué fin de mes se dibujaba: me queda algo de cash. Es fin de mes, sí, para todo hijo de vecino. Pero: tengo un terminal de móvil nuevo con 20 euros de saldo, un cartón de tabaco, un título de transporte, discos para grabar, la despensa, nevera y congelador llenos de comida y cerveza sin alcohol (si vienen invitados), jabón y suavizante para seguir haciendo coladas, y en general todo para la limpieza, que todavía me queda algún rinconcillo para no aburrirme. Y se me acabó el incienso de canela pero tengo otras fragancias. Creo que empiezo a llevar bien el tema del presupuesto, lo cual es para felicitarme. Y lo hago, qué coño, que este mes he tenido gastos extras. También tengo medicación para un mes mínimo. Eso no falta nunca, y si lo hace, hay que mover el culo rápido. Fin de mes y ayer por Gran Vía quería ver todas las películas (me chiflan esos cines antiguos)... la semana que viene, paciencia. El búnker está a punto para el tirón de fin de mes, y el pc funciona, de momento, aunque ya me da algún que otro problema... los mato, pobres. Hola [:)], Lo que no te dije (lo siento, ando dormida y me lo dejé) P.D. "acaba de empezar una nueva etapa y le has de coger el truco"... LO HARÁS. Eres una mujer fuerte, me lo has demostrado desde que fuiste al psiki por primera vez y te diagnosticaron. He seguido tu desconcierto, tu malestar inicial, cariño lo llevas bien, todo lo bien que se puede llevar. Sigue así, lo conseguirás, el equilibrio, mayor calidad de vida. Tiempo al tiempo, ya sabes: Paciencia, Paciencia, Paciencia. Y te lo digo ahora que me lo creo, quién me lo iba a decir hace dos años y medio. Ánimo, ganas no te faltan, eres una luchadora, y sigue escribiéndome por favor. Estimat, *** Como no ha llegado o no he tenido respuesta, aprovecho el texto... "ropa vieja". Hoy hace un año que abrí este blog. He cambiado. Y espero que los lectores lo noten, aquí ha quedado consignada mi evolución de algún modo. Por fin el tratamiento controla mejor mis oscilaciones, y mi experiencia (la llamo "mis canas bipolares", salieron en dos años y medio) las detecta. Se puede vivir con esto, sigue dando por… pero ya es parte de mi vida y así lo acepto, no hacerlo sería tirarme piedras y haberme quedado anclada. Cada día me conozco, soy otra persona, cómo se nota ahora lo que era síntoma y todos incluso yo misma confundía con personalidad. He ganado en calidad de vida. Tengo mi propia casa. Me he mudado de ciudad, y siento que estos aires me benefician. Tengo nuevos amigos, pocos, los que se cuentan con los dedos de la mano, los únicos dignos de llamarse tales. La mejoría total, el hacer “vida normal”, se la dejo a que los efectos secundarios me dejen en paz, precio que pago gustosa por tener unas horas de lucidez, que es plácida y no castiga, al día. Siento serenidad, la angustia ya no me acompaña a cada momento. Todavía no sé a qué quiero dedicarme cuando sea mayor, pero llevo tan sólo ocho meses, como decía en un post anterior, recuperándome de demasiados años de miseria y de pérdida de rutinas. Me han cuidado, y ahora yo he de cuidarme, y eso cuesta. Mis hábitos son nuevos. Han de serlo. Yo también soy nueva. Soy otra persona, y he de conocerme poco a poco. Me faltan actividades y obligaciones, ya vendrán. No quiero presiones, el estrés sigue siendo mi enemigo. Sigo construyendo el día a día. Vivo el día como si mañana no existiese, de forma que cada día es un regalo que me ofrece la vida, después de muchos años de días-pesadilla. Tengo problemas de salud y por tanto no seré longeva, pero he brillado con intensidad, y de ahí que ahora agradezca cada día tranquilo y las pequeñas cosas, que se dicen. Un año escribiendo aquí, y cuántas cosas han sucedido, todas ellas me dicen que he mejorado, y… lo que me queda. No sé si al blog le queda mucha vida, eso nunca estuvo claro desde que lo empecé. Ahora que no estoy del todo fina me dedico mucho a la musicoterapia y se nota, comparto canciones que mejoran mi estado de ánimo, y funciona. A veces las canto con otra amiga, en plan karaoke-discoteca, y nos reímos mucho. Hay que reír más, demasiados años de seriedad y pesimismo que están cambiando, todo poco a poco, como dice mi amigo A... recuerdo con cariño el post sobre el café que tomamos juntos, uno de los primeros. El pasado año, el 22 de noviembre estaba ligeramente hipomaníaca, este 22 de noviembre me siento algo tristona pero me aguanto, me sujeto las 24 horas del día. No puedo decir que esté asintomática o eutímica, pero me importa nada esa palabra. Vivo mejor, me encuentro mejor. Y si tengo un mal día o un mal momento, me jodo, porque sé lo que es eso en más intensidad durante meses. Una también aprende a relativizar. Voy a por la escoba. Esto no lo hacía hace un año. Ni llenar la nevera, por favor qué caros están los plátanos. Supongo que seguiré escribiendo aquí, esta página es parte de mi vida desde hace un año. Supongo que este post es continuación lógica del anterior, donde supongo que tomé la sabia resolución de imponerme a mis hábitos o pérdida de hábitos o me da igual ya. Sigo despertándome pronto, antes de las 9 incluso. Mío es el error de tomarme las pastillas entonces, pues se mezclan los efectos secundarios de la noche con los de la mañana. A cambiar, mejor tomarlas a media mañana. He decidido hacer un pequeño cambio de horarios, mejor dicho, fijarme una rutina con horarios. Me impide cumplirla el estar atontada, pero para pasar mi querida escoba después del café (no más chat-café), con dos neuronas bastan. Nada de fregar platos, los rompo, no porque me tiemblen las manos (no tengo ese efecto secundario) sino porque estoy torpe. Y todavía no me he tomado las pastillas de la mañana, pero todo se anda. En la rutina que estoy dibujando aprovecho las horas en las que mi cerebro funciona al 100%. Y mis fobias desaparecen, ahí están de nuevo como una sombra, cómo me cuesta no darme de cabezazos contra las paredes y esperar a que llegue "la hora buena". Y no puede pasar la cosa de medianoche, voy a ser la Cenicienta. Escribo esto a las 23 y a las 00 mi pc se apagará. Lo malo de hacer planes es que si no los cumples luego, la frustración es infinita. Voy a marcarme objetivos realistas. Para empezar, menos vida cerca del pc. Ni leer, ni escribir, ni chatear. Lo justo, o sea, dejarlo bajando música que para eso está el wireless del vecino, y para eso me basto con media neurona. Escucho mucha música ahora, se nota en los "minutos musicales", porque a veces una canción dice más de mí que cualquier palabra. Apenas hablo, no tengo ganas de hablar, cómo me gusta el silencio y escuchar música, a veces tranquila, a veces electrónica. Compra, cocinar, cómo cuesta cocinar para uno y más cuando no se tiene hambre. Asignatura pendiente, "cinquillo", desde que soy la responsable de lo que como. HE PLANCHADO, ALELUYA. Lo de la plancha tiene mucha tela y es histórico en mí, quizá cuente la batallita algún día. Nunca me fue el marujeo, pero ahora he decidido vivir en un lugar habitable. Mi madre se alegraría, "esto es un camping", solía decir. Aunque sigo siendo caótica, está limpio. Ya, hay más… Ahora no puedo leer. Espero que la nueva rutina de irme a la cama antes de las 23 h pueda ayudarme a retomar el hábito, pero es una cuestión de concentración. Cojo un libro, leo 20 páginas, lo dejo por cualquier razón y no lo retomo. Esto me suena tantísimo… no podía leer, pero lo intentaba, tenía empezados más de cinco libros ahí mirándome en la mesita, y no podía retomarlos. Como no puedo hacer actividad intelectual, marujeo, actividad anti-depresiva por excelencia. Y lo que más me jode. Y dale con hacer deporte. Ya le dije al psiki y si no se lo dije, lo digo aquí, me apunté al polideportivo de mi barrio en Barcelona y no fui ni una sola vez en cuatro meses. Lo siento, soy como Obélix, nadé demasiado de pequeña. El mejor deporte que existe es el que menos se practica. Deberían recetarlo al menos en dos tomas diarias. Tengo una vieja sensación, que como urbanita también de vez en cuando se manifestaba en Barcelona: tengo ganas de irme al campo. Necesito "ver verde", respirar aire puro, oxigenarme. El futuro está por escribir en esa pizarra. Quién sabe, quizá acabe en la pu-- piscina. O en Barcelona de visita, aunque tendría que hacerme un hueco en mi propia agenda de invitados, hay que ver. El otro día, me pareció escuchar de mi psiki que mi querida pastilla S. al parecer no sólo actúa como antipsicótico, sino que tiene propiedades estabilizantes y antidepresivas. Me quedé muy flipada al escuchar algo así, y pensé el próximo día te traes la grabadora, porque igual no lo has entendido bien. Salió el tema porque, como siempre, pido que me rebajen la dosis, pero no hay tutía. Mi amigo R. la toma junto con litio y le va muy bien. A cada uno los efectos secundarios le entran como a los tejanos, hay un patrón para todos. A mí me marea y me noquea, por eso la tomo de noche, y por la mañana a veces sigue ahí, la maldita, mi "tostada". Pero... La pastilla que más odio, la que peor tolero, resulta que al parecer y según los estudios actuales es una de las que mejor está funcionando para el TB. (Expresión malsonante). Y recuerdo lo que le dediqué en su día aquí mismo: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/093004-querida-s-.php Hace días leo esto en el foro, que ahora entiendo, y reproduzco a continuación (qué título...): Mejoría en una semana para los pacientes con depresión por trastorno bipolar *** Más posts sobre seroquel: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2007/031201-dos-carteles.php . . . Todo pasa, querido amigo. Te lo digo ahora, antes de que todo empiece. Y antes de que me mandes a freír espárragos, te cuento lo que me ha pasado, para que de nada te sirva. Te ha sucedido como a mí, de repente una oscilación se ha presentado, o sus primeros síntomas, y debes reajustarte, y lo sabes, o te lo han hecho saber, que es peor. Por fin vas a ir al psiquiatra, cómo cuesta, ¿eh? Cuando sabes que algo va mal y que te puede caer una gorda, por eso no habías acudido a las últimas citas. Muy típico, si estoy bien, para qué ir, así van las recaídas. Los síntomas habían ido a tu favor o eso te parecía, estabas más sociable, trabajabas mejor, tu locuacidad era envidiable, pero toda moneda tiene dos caras. Tus síntomas, tu planeta, no podías compartirlo con nadie porque nadie lo entendía, y sufrías el aislamiento. A todos nos ha pasado eso, y hablo por mí no por nadie más, no eres el único, y no es consuelo, sí lo es saber que hay otros que pueden entenderte, Entenderte. Lo que haces, ponerte de nuevo bajo tratamiento, es lo mejor. Tienes la suerte de que tu familia te apoya, y a veces su ayuda consiste en poner condiciones, duras, por supuesto, muchos las hemos sufrido pero eran lo mejor. Luego lo hemos comprobado, no sé si agradecido porque es muy duro vivir bajo tutela y no |