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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2005.

Resumen

Subjetividad

20060609191903-subjetividad.jpg

Quizá no aprendí demasiado en mi paso por la facultad, pero ... cuando alguien me dice que no veo "la realidad", me dan ganas de entrarle a la yugular. Sin argumentos profesionales, vamos.

¿Qué es la realidad?
Lo que yo veo, desde mi subjetividad.

¿Quién eres tú para decirme que no veo la realidad, tu realidad a la que otorgas la primacía de "las realidades", esa realidad que vuelves contra mí llamándome ignorante?
Dame elementos de juicio para que no te conteste que es tu subjetividad lo que debo entender, y ésta no es aprehensible.
Si quieres que entienda algo, dame información, ayúdame a crearme un mapa mental de tu realidad, déjame tus zapatos si quieres que sepa cómo caminas con ellos.

¿Una fotografía es real?
Desde luego que no. Te lo dice una que no es fotogénica.
Pero quizá ese sea el único consenso que podamos acordar de cara a una realidad de unos hechos que se inmortalizaron en una instantánea.
Y serán apariencias, realidades entre muchas comillas. No sabrás si la persona que sonríe ("decid Luisssssss") está llorando por dentro.

Vemos la realidad, o lo que llamamos realidad, gracias a unos filtros tanto emocionales como intelectuales.

Yo vivo mi realidad.
Y ésta es algo discutible, puesto que todo el mundo puede o se cree con el derecho de opinar sobre mi realidad o los fragmentos que de ella perciben, y no estoy de acuerdo con que se metan en ella, pero opinarán y criticarán de todas formas.
No vale la pena iniciar una discusión, pues no pueden entrar en mi subjetividad, ni ha de malgastarse saliva en ello, porque cada uno de los elementos que conforman mi realidad será criticado desde, para empezar, una posición moral que no comparto.
Quizá mi realidad sea la de un bicho raro, por qué no. No lo he ocultado aquí, ni me oculto en persona. Lo que ves es lo que hay.

Soy transparente, tírate al agua y bucearás en mi realidad.
¿Nunca soñaste en meterte en una mente ajena?
Te asustarías, te lo aseguro.
Todo lo que verías, todo, serían esos filtros o prejuicios con que me hecho, unas gafas para ver y vivir una realidad, la mía.
Yo también me aterraría si me sumergiese en la tuya, aunque quizá así "tu realidad" sería real, es decir, comprensible, para mí.

Cada mochuelo a su olivo.
No juzgues y no te juzgarán.

*** 

02/09/2005 12:28 *enlace permanente*. Tema: A saco No hay comentarios. Comentar.

Reentré

pisando fuerte.jpgDos de mis amigos bipolares acabaron sus vacaciones. Las disfrutaron mucho, me llamaron dicendo "esto es vida". Pero estaba escrito, vino la rentrée al mundo laboral.

Otra vez a vestir de traje, con el calor que hace y ya acostumbrado al pantalón corto y camiseta de algodón.
Otra vez a la rutina.

Puede que el cambio de la tranquilidad a la agitación les desestabilice un poco, el estrés lo hace, y están en un aprieto pero se sujetan como pueden.
Y yo les digo, y no es por animarles, que tienen mucha suerte, porque ellos no sólo trabajan y ganan un sueldo, sino que demuestran que un bipolar puede hacerlo.
Y también que para ellos un sábado es algo especial, y unas vacaciones también.

Yo no estoy de vacaciones, estoy jubilada, y aunque no me falta actividad, para mí es la misma casi cada día de la semana. No tengo la alegría del desconectar del trabajo merecidamente. No tengo planes para vacaciones porque no tengo dinero, tuve que escoger entre la casa y necesidades básicas y el placer.

Cuando el psiki me deje trabajar, buscaré algo para tener unos ingresos extras, para poder viajar por ejemplo.

Y para volver a tener la maravillosa sensación: por fin es viernes.
03/09/2005 04:29 *enlace permanente*. Tema: Vida cotidiana No hay comentarios. Comentar.

"Un mensaje"

reflejo.jpgSiempre ten presente que.....
Lapiel se arruga,
el pelo se vuelve blanco,
los días se convierten en años.

Pero lo importante no cambia:
Tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

Detrás de cada línea de llegada,
hay una de partida,
detrás de cada logro,
hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías,
vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas.
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.

Haz que en vez de lastima,
te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
Pero, NUNCA TE DETENGAS !!!

Autora: Madre Teresa de Calcuta
***
Esta mujer dejó mucha sabiduría escrita.
03/09/2005 12:25 *enlace permanente*. Tema: Lecturas sobre TB y afines No hay comentarios. Comentar.

Cumpleaños ... feliz?

happybirthday.gifCumple, cumple, dura, dura.....

Esto de los cumpleaños es una putada, y hablo de los ajenos. Porque si pones en la agenda a trescientas personas, casi cada día estás felicitando a alguien. Porque llega el cumpleaños de un íntimo y tienes que caer en el consumismo si no sabes tejer una manta de viaje. Porque te olvidas de alguien y ya la has cagado, menos mal que de vez en cuando un pajarito avisa. En el trabajo es una ruina, directamente: hay que hacer un presupuesto mensual para santos cumpleaños bodas y bautizos (me quedo sin aliento, no puntúo porque siempre hay algo más).

Lo de los conocidos está muy bien, porque si no te felicitan y lo han hecho con anterioridad, ahí está la prueba de que has desaparecido de su agenda. Sin malos rollos, yo también lo he hecho y hasta me parece elegante la fórmula implícita del "ya nos encontraremos por ahí".

No celebro mi santo, porque nada me dice que en el calendario hayan reservado lugar a una santa de la que ni me he molestado en averiguar sus méritos. Estas cosas están bien cuando eres pequeño y te hacen regalos. Francamente, me alegro de que ya no me los hagan, porque eso quiere decir que ya he crecido. Mi difunta abuela materna seguía haciéndomelos. Hace ya dos años de su ausencia y cuesta mucho vivir sin esa persona, mucho. Si no recuerdo mal, cumplió 79 ya terminal.

Lo mismo pasa con los cumpleaños. Sólo regalan algo los íntimos, y sólo invitas a ellos, a veces porque sabes – el pajarito- que te van a regalar algo. Para mí es algo incómodo. La familia próxima te regala algo que en teoría te hace falta, o al menos así sucede en la mía, porque las tonterías te las regalan en Navidad.

Ya hace años adopté la política de no hacer regalos, y si regalo algo es un libro, y por tanto no espero recibirlos, y cuando esto sucede, levanto una queja. Porque no me parece que le esté faltando al respeto a alguien por no regalarle algo y caer en el consumismo, en cambio sí aprecio que soy considerada una antisocial. Si recuerdo a la persona que cumple, la llamo. Si se monta una celebración, participo de algún regalo colectivo. Esos sí me gustan, porque suelen ser los más prácticos, si exceptúo un mono de peluche horroroso que me regalaron cuando estaba en el instituto. Nunca me gustaron los peluches.

Regalos y recordatorios aparte, debo reconocer que ahora me importa muy poco que me feliciten mi cumpleaños. En primer lugar, porque nada me dice ya un número. Soy una mujer adulta y punto. Y si la familia y el resto del mundo se olvidan de la fecha, están en su derecho y no me amargo. Además, he podido apreciar en algún momento que la familia no acaba de creerse mi edad, ya sabemos todos que lo que envejece a los padres son los hijos que crecen, y como no tengo hijos, parezco una chavala.

No oculto mi edad, sí mis canas. No miento respecto a mi edad porque llevo mis años con orgullo, porque he sobrevivido a todos ellos, y esto para mí es un mérito, ya que he tenido tendencias suicidas casi toda mi vida, sufridas en silencio, ahora por fin publicadas como parte de algo que no funciona bien en mi organismo, biológicamente, no en mi personalidad ni en inexistentes traumas infantiles.

Cuando conozco a alguien mayor que yo, y hablamos de la vida en general, es muy común que me diga "si eres una chavala todavía". Y les digo, "ojalá llegue yo a tu edad". Por salud, porque mi salud es precaria, y mi cerebro está programado para el suicidio involuntario.

Los años están para vivirlos, no para suicidarse. Antes tenía alegría por mis cumpleaños, era mi fiesta vital y existencial. Cuando enfermé, ninguna razón tenía para alegrarme por el tiempo que la enfermedad me robaba, y nada celebraba, o a regañadientes, porque no me sentía viva. Y ahora por eso celebro a mi manera cada día mi "no-cumpleaños", porque cada día doy gracias por la fortuna que tengo en estos momentos. El día que los cumpla, cercano ya, añadiré un número, sólo eso. Y valoraré por encima mis logros de ese período, pero ya no me pondré objetivos inalcanzables como los buenos propósitos de Año Nuevo. Empiezo a aceptarme, y a no pedirme cosas imposibles, empiezo a no engañarme. Me conformo con seguir respirando, con cuidarme para no enfermar de nuevo.

Los cumpleaños adolescentes eran muy especiales, y las celebraciones, espectaculares. En especial, el de la mayoría de edad. Mi mayor regalo fue adquirir los derechos y deberes que se recogen en nuestra Constitución. Recuerdo orgullosa la primera vez que fui a votar, porque soy de las que votan siempre, aunque sea en blanco. Abstención es negación, negación de que algo pasa, como que pasan los días hasta formar un nuevo año.

Hay mujeres que "dejan" de cumplir años. Conocí a una que estaba convencida de tener 39 a pesar de que su hijo de 24 se quejaba, porque ella se los quitaba también a él por supuesto. Existe un respeto que decir según qué número, porque eso asusta a mucha gente, en especial si hay perspectivas de relación con otra persona. Porque ellos las prefieren jóvenes, y no es un mito, es una realidad comprobable en las páginas de amor y citas en Internet. Es raro que alguien de 45 se interese por una mujer de 42, lo más seguro es que la pida de 25 a 35. Igual es que ya tienen pitopausia también.

O es gente que se deja asustar por los números, y quiere ocultar los suyos haciendo propios los de otra persona. Gente que tiene miedo a decir que tiene 45 o 50 años, miedo a ver que no han sido felices, que no han apostado por sus sueños, que se han conformado, que han sido conservadores y al no arriesgar nada han ganado. Nunca es tarde para una segunda oportunidad, total, estamos hartos de ver un "game over" en cualquier juego, ¿por qué no tomarse así la vida?

Voy a cumplir 38 años, y no sé si me apetece celebrarlo. No sé si me desplazaré con la familia. El año pasado lo celebramos los amigos, querían verme porque acababa de salir de mi primer ingreso por intento de autolisis, dicho fino. No recuerdo haber recibido ningún regalo material, pero llevaba mi libreta encima y les hice escribir algo. Porque esto sí es fuerte, porque ya hace 20 años de casi todo, y eso merecía ser escrito.

Hace muchos años que los niños me llaman "señora" para pedirme hora en la calle. Al principio me rebotaba, ahora ya no. Porque para un crío es transparente quién es adulto y lo tienen clarísimo, y es a partir de los 20-25. Lo jodido es que los adultos no se reconozcan a sí mismos. "Soy un chico de 42 años....". Lo que eres es un inmaduro. Chicos éramos a los 20 años. Y la gente sigue hablando así. Ya no hay hombres ni mujeres, hay chicos y viejos. Desquiciante, la gente no sabe quién es, qué lugar ocupa en la vida, en la línea de la vida que ha de acabar, y lo niega.

Pues bien, de adolescente yo también veía a los treinteañeros y casi cuarentones como adultos y mucho. Porque solían tener ya familia, hijos. A los 30 ya se es adulto, maduro, y lo que biológicamente toca o tocaba era procrear. Ahora la sociedad se ha vuelto loca y a los 35 años sigue habiendo hijos que no han salido de su casa. Yo no seré madre, pero de serlo, le pegaría patada al chaval a los 20 o 25. Así está el tema, quieres conocer gente y todos los solteros han vuelto al útero materno, freaks y sin saber planchar sus camisas. En muchos países de Europa esto es inconcebible, el hijo sale de casa cuando ingresa en la universidad y madura tanto intelectual como personalmente, y en mi opinión eso debería suceder aquí también, pero esto es el Mediterráneo, cuidado.

Ahora lo que me da respeto es lo que nunca pensé que llegaría a decir, que hace 20 años que... que... y que conozco a mis amigas. Nos miramos y nos decimos que el tiempo no nos ha tratado demasiado mal, sí. Pero te preguntas exactamente a dónde fue a parar todo ese tiempo.... porque ahora sólo te queda la mitad de tu vida, estás en el ecuador.

La crisis de los 17 ("ya soy vieja, horror"), la de los 30 ("¿qué quiero ser de mayor?") y la de los 35 ("¿esto es lo que quería ser?") están pasadas. Para mí ahora ya son mariconadas, después de mis crisis bipolares. La enfermedad me ha aportado mucho en lo existencial, como decía antes. Ahora cumplo años cada día, es más, ¿qué sentido tiene acordarte de ti mismo tan solo una vez al año como persona que fue arrojada a este planeta?

Por eso mi madre afirma y con mucha razón que la fiesta de mi cumpleaños es en realidad su fiesta.

***
P.D. Felicito a una gran amiga que hoy cumple con mucho orgullo sus 42 años, y olé.
04/09/2005 13:58 *enlace permanente*. Tema: Blue, persona No hay comentarios. Comentar.

Pasión

baiser.jpgSomebody somewhere
In the heat of the night
Looking pretty dangerous
Running out of patience

Tonight in the city
You won’t find any pity
Hearts are being twisted
Another lover cheated, cheated

In the bars and the cafes, passion
In the streets and the alleys, passion
A lot of pretending, passion
Everybody searching, passion

Once in love you’re never out of danger
One hot night spent with a stranger
All you wanted was somebody to hold on to yeah
Passion, passion
Passion, passion

New york, Moscow, passion
Hong kong, Tokyo, passion
Paris and Bangkok, passion
A lotta people ain’t got, passion

Hear it in the radio, passion
Read it in the papers, passion
Hear it in the churches, passion
See it in the school yards, passion

Once in love you’re never out of danger
One hot night spent with a stranger
All you wanted was somebody to hold on to yeah
(x2)

Alone in your bed at night, passion
It’s half past midnight, passion
As you turn out your sidelight, passion
Something ain’t right, passion

There’s no passion, there’s no passion
There’s no passion, I need passion
You need passion, we need passion
Can’t live without passion
Won’t live without passion

Even the president needs passion
Everybody I know needs some passion
Some people die and kill for passion
Nobody admits they need passion
Some people are scared of passion
Yeah passion


http://www.youtube.com/watch?v=iLmODfnGj-4

. . .

No se puede vivir sin pasión, necesito sentir pasión, no viviré sin ella. Ni siquiera cuando estás enamorado quedas a salvo de la pasión de una noche con un desconocido. Todos necesitamos pasión, todos el mundo que conozco, incluído el presidente. Hay quien mata y muere por pasión, nadie admite que necesita pasión, a algunos les asusta.
Rod Stewart, "Passion" (1981)

05/09/2005 19:33 *enlace permanente*. Tema: Minutos musicales No hay comentarios. Comentar.

En tránsito, 30 de agosto de 2005

20060222233846-rogamos-encuentren-nuestros-ferrocarriles-extraviados.jpg

Estar muchos días fuera de mi casa, la de Madrid por supuesto, acaba por descentrarme bastante. Al final ya no sé dónde estoy, quizá porque llevaba mucho tiempo sin viajar.

Ahora voy de visita técnica a Barcelona, tan sólo dos días, para llevarme fruslerías tales como un secador de pelo. Todo es importante ahora en mi nueva casa, y he de llevar allí parte de mis pertenencias.
Se va a liar con los libros, fijo. Me quiero llevar más de los que me caben en la maleta. Tendré que hacer una selección de... unos 20. Y mis archivos electrónicos antiguos, para ponerles orden.

Todo esto escribo en el tren, yo que criticaba a la gente que abría el portátil para escuchar música... nunca digas de esta agua no beberé, si no es por este bicho de asco me hubiese muerto ya. ¿Para qué lo usas?, me preguntaban ayer, y realmente es mi apéndice: tengo una enciclopedia y un diccionario, escribo, me conecto, escucho música, veo fotos. Y más cosas en las que no reparo, seguro. Con esto, efectivamente, es viable que pueda vivir en casi cualquier lugar. Pero esto no sustituye de ninguna manera al contacto humano, por msn que exista.

Estoy en el tren, y dentro de tres horas veré a mi queridísimo Kidam, que me viene a buscar a la estación. No podía esperar, y aunque esté dos días y medio, la mitad de la mitad, el resto de este martes, intentaremos "ponernos al día", porque hasta octubre que va a venir.... creo que ya ha llovido en Barcelona.
Sigo desconectada de los medios de comunicación, en una especie de vacaciones que ya empiezan a alargarse demasiado.

He querido venir a Barcelona para cerrar en la medida de lo posible el tema de la mudanza, al menos hasta octubre, que será momento otra vez de ir al psiquiatra.

Se avecina un mes de gastos, el primero de mi independencia real, ahora que ya tengo todos los elementos, es hora de aplicarse a unas rutinas, y no debo demorarlo, puesto que ya está todo (eso no se puede decir nunca) bajo control.

Mi primer gasto fuerte han sido los pasajes de tren. Y mañana, peluquería, la mía, la de hace muchos años, la que realmente me deja el cabello a mi gusto. Y quizá me cite con alguien que he conocido en Internet, en un lugar público, por supuesto. Me gusta porque es de los que me dan caña, guerra dialéctica dice él, y bueno, falta ver si en persona nuestros ojos, no sólo las líneas enviadas en chat, se pican también. En su día un "sin nombre ya" me dijo que me faltaban sparrings de mi categoría. Quizá tenía razón, porque cuando encuentro a alguien con quien las horas pasan de forma amena, divertida e inteligente, me asalta una sensación de bienestar enorme, la de comprobar que existen seres humanos con los que compartir una conexión mental.

Mierda, se acaba la batería. Nada es perfecto, pero la última canción que suena es "Blue Jean", toda una señal.

06/09/2005 20:57 *enlace permanente*. Tema: Eutimia en libertad condicional No hay comentarios. Comentar.

Creciendo (growing up)

belleza.jpgPoco o nada me miro al espejo… ya estoy acostumbrada a mi aspecto, supongo, y no estoy todo el día poniéndome cremas. ¿Antiarrugas? ¿Qué es eso?

Hoy, sin embargo, algo ha hecho que me detuviese. Y casi he brincado.

Se dice que a los 40, tenemos la vida grabada en la cara. Yo no tengo señal alguna de ello, en una especie de virginidad emocional: mi rostro es todavía el de una joven (odio el "no aparentas tu edad").

Siempre admiré las arrugas de una de mis tías-abuelas, arrugas que denotaban que había afrontado la vida con una sonrisa, pese a todas las dificultades, y siempre quise parecerme a ella. La vi hace un par de semanas, y su rostro no ha cambiado, todo positividad incluso cuando se enfrenta a la vejez, a la enfermedad, a la preocupación constante por sus hijos. Mi tía seguro que fue muy guapa de joven, pero para mí ahora sigue guapísima y por ello parece que los años no pasan por ella.

Ayer alguien me dijo que yo era una persona que sonreía no sólo con la boca sino también con los ojos, que eso no podía hacerlo todo el mundo. Así sonríe mi tía-abuela, tiene unos ojos preciosos pero siempre se le ven achinados. Como a mí ahora, y me lo ha hecho notar alguien que apenas me conoce, en respuesta a mi afirmación “soy seria”, que lo soy, aunque ahora quizá debería decir “sólo cuando toca”.

Mi cara es transparente a mis emociones. Eso me hace vulnerable al mundo competitivo, al cual por fortuna ya no pertenezco o no en el grado que soporté. Recuerdo la lágrima que quería salir en algunas reuniones laborales, y no siempre podía contenerla. Cuántas veces he deseado tener una coraza emocional, tan desnuda he llegado a sentirme, tan desprotegida, esclava de esas emociones y de una sinceridad no sólo en mi expresión facial sino en mis actos.

Hoy por fin me veo y me siento orgullosa, se me empiezan a adivinar unas patas de gallo.

Esta ciudad, este cambio de aires, ha hecho que sonría, que sonría tanto, que en medio año, ya tengo mis anheladas arrugas "de la sonrisa", o empiezan a adivinarse.

Suspiro, y espero seguir así, a los 40 querré que (ojalá) mi cara refleje que superé una situación difícil pero que por fin me rehabilité sonriendo, al mundo, al sol, a la gente, a mí misma.

¿Quién dijo que la belleza era una actitud?
07/09/2005 12:11 *enlace permanente*. Tema: Blue, persona No hay comentarios. Comentar.

“Lo importante es por qué estamos aquí aún, y probablemente, es porque aún queremos estar aquí”

andes 1972.jpgPor qué… y le dije que era un tema que debía pensar, que no podía abordar en un Chat.

Depresión, palabras mayores. Sólo la entienden los que la han padecido.

Hace justo un año, estaba ingresada. Entré en el hospital después de estar días y días en la cama, los últimos, los más bajos de la depresión, elaborando un plan definitivo para dejar de sufrir y para solucionar el tema espinoso: ¿qué hacía viva? Nada. Lo tenía tan claro que iba a dejar de estarlo, sin posibilidad de dar marcha atrás. Nunca me suicidaría con pastillas, porque pueden no funcionar, ni de otras formas, porque igual sobrevives y con secuelas de las gordas. Siempre fui una radical, y urgí un plan sin lugar al fracaso.

Me rescataron cuando estaba ultimando los últimos y absurdos detalles (eso me parecen ahora, casi me río cuando lo pienso), me obligaron a ir a urgencias, y pasé allí la noche en un box, sin saber bien dónde estaba, en estado de shock, y sólo decía a todo el mundo que quería estar en paz, tranquila. Estaba muy encerrada en mi interior podrido. El psiki me mandó a mi primer ingreso.

Quizá sólo pasaron dos días en el centro, cuando sentada en la terraza, oliendo los pinos del jardín, fumando un purito, levanté mi vista al cielo y me dije “estoy viva”.

Viví, tan sólo con el rayo de luz que me alumbraba y el aroma de los pinos y el tabaco.

“Las cosas sencillas de la vida”, que suele decirse.

Mi vida se había descomplicado gracias a la enfermedad, es decir, ésta, sin mi consentimiento, lo había destrozado todo: trabajo, vida social, familiar… Sólo mis amigos seguían ahí, fieles como si hubiésemos firmado el contrato famoso “en la salud y en la enfermedad”.

Y la familia, claro. Sangre es sangre, sangre es poderosa, tú eres de nuestro clan, tu enfermedad es la nuestra.

Hacía años que quería simplificar mi vida, y no veía el camino, por eso acudí a un terapeuta, a un psiquiatra que me veía una vez por semana. Por qué estas crisis depresivas, estas ideas suicidas, cuando tienes todo lo que siempre desearon para ti: trabajo, pareja, casa… ¿Acaso eso no era lo que deseaba o necesitaba yo? Porque al tenerlo, todavía tenía más ganas de matarme.

Ese proceso había durado toda mi vida adulta. De repente, una crisis que duró tres años fue minándolo todo. La reputación, esa palabra maldita. Por culpa de una enfermedad llamada depresión y estrés, eso decían mis bajas laborales. Estrés no… angustia, traducía el médico a un estado de nervios que me imposibilitaba. Ataques de pánico diarios, por ejemplo.

No tenía ganas de vivir, sobrevivía porque cuando me encontraba mejor, volvía al trabajo hasta que recaía. Creí que dejar de fumar solucionaría el problema. Me costó un mono como los de Trainspotting, pero fue en balde, empecé a trabajar y al primer obstáculo grande, necesité el falso apoyo de la nicotina.

Lo del tabaco viene a cuento, porque ese sí es mi suicidio lento, seguro, implacable, un minuto menos de vida a cada uno que enciendo, dejo de vivir una semana por cada otra intoxicada.

Razones para vivir… en su día hice una libreta con ellas. No la acabé, era la libreta anti-suicidios para los malos momentos. No tuve que abrirla. Aquí la tengo, inacabada. Pegué muchas fotos, de mi familia y mis amigos. Escribí diálogos ficticios donde se me daba un empujón a la vida. Me lo daban ellos, mi familia sanguínea y mi familia real. No la he necesitado en Madrid, aquí no me suicido, y me siento victoriosa.

Victoria, vida.

He experimentado la euforia del enamoramiento y la del sexo. Me hizo subir. No era yo, era la hipomanía. Cuando me di cuenta, ya había gastado cierta cantidad de dinero pero sin endeudarme, quizá por ese detalle no supe que algo no andaba bien. Es difícil darse cuenta de que uno está contento y feliz. Lo vive, lo disfruta, no se para a analizarlo.

He oscilado de nuevo, al alza, pero el péndulo no me he hundido en la depresión. Creo que este clima no me deja, directamente. Y vivo en un piso tan soleado que fotosintetizo sin salir a la calle. Salgo, poco pero salgo, ahora más porque el sol ya no castiga.

Me entristece pensar en que he de sacrificar mucho para conservar mi estabilidad. He de huir de lo que me euforiza. Los hombres… la pasión. Me cuesta aceptar la idea de castrarme, todo por no subir.

No es una vida triste, sí lo es solitaria, pero he aprendido a estar en paz conmigo misma, yo que no me soportaba, y ahora, por decirlo de algún modo, “me disfruto”, me acepto, me he serenado y lo que me quede de vida tendré como amiga a la que aparece en el espejo, algo que nunca creí fuese posible afirmar.

Creo que tengo residuos de la depresión, de haber vivido demasiados años en depresión, a veces llamada distimia, con breves períodos hipomaníacos “de descanso”. Todavía he de aprender a vivir, en un mundo en el que las emociones están sujetas y controladas, y yo he de ser la primera en mantenerlas bajo control.

He aprendido que si bajo la guardia, oscilo. Pero no puedo ni quiero estar en permanente autoanálisis, como quien se mira compulsivamente las espinillas del cutis. Supongo que con el tiempo, habré mecanizado ese proceso y sí me daré cuenta inmediatamente de que subo o bajo sin estar pendiente de ello.

Lo que me mantiene viva, supongo, es pensar a veces que “vivimos de prestado”. Que no puedo renunciar al milagro que soy, que mis padres diseñaron. Que debo aprovechar y desplegar mis dones, que algo tengo que aportar a los que comparten el camino conmigo, mis amigos, mi familia, y ellos a mí. Que todavía me queda mucho que aprender, y hacer, no como antes, como ahora, y lo que me mantiene viva es el estar reconstruyéndome.

Creo que no he contestado al enunciado en mil palabras. Este tío me lo ha puesto difícil, me cateará y tendré que hacer otra composición.

P.D. Una historia estremecedora y real: en 1972 un avión se estrelló en los Andes. Leí el libro muy joven, y después vi la película... por supuesto, me quedo con el libro. Para los que no conozcan la odisea, han pasado 30 años ya, recomiendo esta página, y su sección de fotos.
http://go.to/milagrodelosandes
08/09/2005 12:13 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

“Intento que mi cabecita no se pierda en laberintos del pasado, que no conducen a ninguna parte o en elucubraciones sobre el futuro, que sólo sirven para no vivir el presente”

superficie oceanos.gif¿Hay algo que se pueda añadir a esto? Está redactado por uno de mis amigos y se lo tomo prestado.

No añadiré nada, sólo escribo lo que me sugiere el tema. Parece que esté haciendo exámenes últimamente.

Hace tiempo, llevo dos años diagnosticada y se dice pronto, me dijeron que el psicoanálisis era de valor nulo para la terapia (se dice eso siempre con vistas a la mejoría) de un bipolar.

En el post anterior saqué el tema de mi experiencia con un psiquiatra-analista, una vez por semana, dos cuando me veía peor, creo que durante casi cuatro años. No entiendo cómo no me diagnosticó él trastorno bipolar. Cuando me dijo que estaba maníaca lo achacó a los efectos secundarios del antidepresivo, que tomaba a dosis altas. Nunca me quejé en episodio mixto de estar angustiada o acelerada, sólo notaba la depresión y mi psiquiatra del seguro aumentó las dosis, hasta que aquello fue “viva la Pepa”. Mi psiquiatra privado sólo insistía en que el otro me bajase la dosis. La manía remitió, dejé de ir de fiesta y bailar como un demonio, y de enamorarme del primero que pasaba.

Ciclé, por supuesto. A depre, de las que tu sombra es la soledad, y me la comía trabajando horas extras, porque no soportaba la idea de ir a casa y sentirme sola.

Como depresión era mi diagnóstico, el psiquiatra siguió con el análisis. Muchas preguntas sobre mi familia. De vez en cuando, llegaba a alguna conclusión. Él hablaba muy poco, como suelen hacer los psiquiatras, eres tú el que vas allí a confesar y a responder a preguntas.

Cuando llegábamos a un punto del tipo “esto te pasa porque… cuando eras niña, sucedió tal”, mi respuesta era siempre la misma. De qué me sirve saberlo ahora, qué hago yo con esto, el saberlo no me ayuda a superar los obstáculos de mi vida cotidiana en absoluto. Quiero armas para enfrentarme a la vida real, no explicaciones sobre la construcción de mi personalidad desde la infancia. Y no las tuve nunca, aunque este doctor me ayudó al día a día, como luego relataré.

Un día, en plena crisis, no me soportaba a mí misma (como suele suceder en mis episodios mixtos), decidí, decidí cambios radicales, porque no iba a mejor, qué va, cada vez estaba más hundida en todo. Decidí que este analista no me ayudaba realmente a recomponer mi vida, ni me daba respuestas a la razón que me llevó a él: por qué quería suicidarme, qué iba mal en mi psique.

Le visité un jueves de junio y le dije que no iría más. Se quedó perplejo, no habíamos acabado el análisis, pero respetó mi decisión de alta voluntaria. Poco me ayudaba, porque creía que era yo la que debía salir, y ese mismo día había decidido hacer algo por mí misma, por ejemplo, dejar de fumar. Sí, ese día dejé de fumar, maldita sea, ciclé inmediatamente, otra vez para arriba, más mixta si se puede estar, claro que se puede.

Mi Dr. había sido mi bastón durante más de dos años, no sólo era análisis sino que me ayudaba en mis problemas cotidianos. Por ejemplo, la angustia que me produjo el no ir a trabajar en mi segundo día del contrato. Me bloqueé, como otras veces, tuve la famosa depresión de un día que tantas veces me ha acompañado y echado por tierra lo que pillase a mi alrededor. Gracias a él pude dar el tipo durante mucho tiempo, tanto que me ascendieron, y ascendieron, y ascendieron.

El último ascenso me mató. Mi vida se descompuso.

Nuestra vida puede resumirse en un gráfico del tipo “quesito". Dedicamos un tanto por ciento a las actividades “de siempre”: trabajo, pareja, amigos, ocio. Yo no tenía pareja, mis amigos estaban “missing”, y sólo me quedaba el trabajo, que llegó a ocupar más del 80% de mi “quesito”. Esa era mi vida, y cuando falló el trabajo, cuando éste dejó de ser mi escapatoria a mis problemas (no tener vida más allá de esa parcela) para convertirse en un problema al que no veía solución (ten un jefe que te hace la vida imposible, en un puesto de trabajo sin contenido), mi vida se vino abajo ya en una depresión de la que no salí ya.

Aprendí dándome de bruces que no se puede dejar tu vida en manos de un tanto por ciento tan elevado de esa gráfica, que siempre hay que tener la vida repartida, porque te falla ese 80% y te vas abajo, te anulas como persona.

Entonces, sólo me quedaba la enfermedad. Y el alcohol para evadirme de ella.

Ahora todo eso pasó, ya no me preocupa mi infancia en plan psicoanalítico. Cuando la Manía se apoderó de mi, la recordé demasiado, ahí acabé el puñetero análisis. Me respondí a muchas preguntas, e hice lo que se espera al final de un análisis: perdonar a mis padres.

Lo hicieron lo mejor que pudieron, fui yo la que siempre fui especial. Porque me parieron con un cerebro diferente. Ahora lo acepto, lo asumo, no tengo rencor. Mi adolescencia tuvo que ser un infierno para mis padres, y por suerte, no caí en las drogas, la mayor preocupación de los padres después de un embarazo, supongo.

Eso escribí entre otras cosas en mi Manía, porque como ya dije, me la pasé en casa encerrada, consciente de mi locura, y escribiendo todo aquello que mis incesantes lluvias de ideas, insoportables taquipsiquias, me hería, y escribía esas ideas y recuerdos para escupirlos, en la convicción de que si las dejaba allí me matarían para siempre, me robarían la lucidez que quería recuperar a toda costa. Mejoré, bajé algo, en una semana, y ese infierno supuso por fin mi diagnóstico.

Todo eso es pasado. Ahora tengo una nueva vida. Inevitable, tras perder todo, todo menos el apoyo de mi familia y el de mis amigos, a los que harté durante lo duro de mi enfermedad, pero supieron entenderla, como yo misma tuve que hacerlo, tragarme que el TB me había acompañado y desde luego minado en todo lo que hacía y decía. No era yo, era una enfermedad, haz entender eso a la gente… Ni yo lo entiendo, me lo como con patatas, pero sin darle vueltas ya, me estoy perdonando.

No me he parado a analizar cuál es mi gráfica-quesito ahora, mi presente, puesto que lo vivo y punto. Y desde luego, mi futuro es tan incierto que no me atrevo a dar un paso definitivo que lo marque, porque puedo equivocarme y ese es un lujo que no puedo darme, ahora que mi prioridad es cuidar de mi salud mental.

En todo caso, puedo decir que me dedico a cuidarme, a cultivar en la medida de lo posible (la distancia marca) mi relación con mis amigos de siempre, a relacionarme con mis nuevos amigos en Madrid, y a explorar mis raíces en mi familia. He empezado a estudiar, a tener actividad intelectual. Me falla el deporte, como siempre, por algo lo suspendía… Pero limpio bastante, voy a la compra, marujeo (no me gusta pero es lo que hay), porque mi hogar es un hogar.

Y el futuro está por venir. Nadie me asegura que no caiga en una crisis, porque esta enfermedad de momento no tiene cura. Sólo tiene períodos de estabilidad entre crisis o episodios. Este mes es muy jodido, mes de cambios climáticos significa posibilidad de recaer, de tener un episodio sobre el papel depresivo. Me cuido y noto los síntomas, intento parar desde la farmacología esas oscilaciones. Ahora es un lujo para mí enfermar de nuevo, significaría perder la independencia que he conseguido, y quizá ésta es un 80% de mi gráfica.

Este post ha recorrido 2002, 2003 y 2005. 2004… estaba en ingreso domiciliario.

El futuro… todavía ha de acabar este 2005, este presente de estabilidad relativa, todo con pinzas. No hay que bajar la guardia, y menos en septiembre, mes de “todo el mundo está cayendo como moscas” por excelencia.

Yo ya estoy con el tratamiento para el cabello, me ha caído a mechones este verano, como el año pasado, algo que nunca me había sucedido antes. ¿Medicación? Puede ser. Paso de buscar la causa, es como lo del análisis, de nada me servía el por qué, sólo quería soluciones. Pues... a ponerse vitaminas en el pelo, es lo que hay.
09/09/2005 15:09 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Guerra dialéctica

va cargada.jpg"Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones". (Jorge Luis Borges)

Cada vez me busco enunciados más jodidos. Ahora no estoy de humor para el ejercicio, la verdad.

Tengo que hacer funcionar estas neuronas, ahora que por fin estoy conociendo gente en Madrid que tiene unos cerebros de los que hacen que el mío salte, se encienda, se prepare para un ping pong de esos que te dejan KO en cualquier mesa de un bar.

Entro en contacto con gente a través de Internet. Hay que seleccionar, es lo duro. Sobre el papel prometen, y en msn se dan a conocer. No perdono faltas graves de ortografía, ese es un buen filtro. Quiero gente que piense. Hay uno que tiene 500 pulsaciones por minuto, el cabrón: ese sí que puede escribir a la velocidad de su mente inquieta. El resto, nos conformamos con que la idea quede y poder resumirla en una línea, a falta de velocidad para soltar el párrafo, y sintetizar también es un trabajo. Yo tenía 250 pulsaciones (bendito curso, lo mejor de mi formación quizá), y ahora no me las he medido, pero bueno, escribo sin mirar al teclado, que ya es mucho. Si estoy acelerada, acelero pulsaciones. Puedo llegar a escribir como una maníaca cuando lo estoy.

Lo que me preocupa de esta gente que me gusta es que me acelera en esa “guerra dialéctica”, y tengo pequeños momentos de euforia. Pero no voy a renunciar a todo porque me suba, si a mí me sube hasta una entrevista con mi psiquiatra, porque el hecho de mover las neuronas las hace subir, pues bueno, nadie es perfecto, cuando le das caña al cuerpo en el gimnasio pasa lo mismo, te pide más hasta que te agota. O cuando vuelves de una discoteca, yo necesito una hora para dejar de escuchar el sonido. Pues la guerra dialéctica es eso, es marcha de la dura. Ni bipos ni leches, aquí no hay enfermedad, sino capacidad.

Los bichos raros acabamos juntándonos, no tenía la menor duda, y estoy contenta, la buena conversación me alimenta, aunque también como carne, pescado, fruta y esas cosas.

P.D. Estoy absolutamente drogada porque ya tomé las pastillas, pero escribo para olvidarme de la batalla campal que acabo de tener con otro freak de la ciencia ficción, una de sus múltiples facetas. Me lo he pasado de muerte.
10/09/2005 03:57 *enlace permanente*. Tema: Vida cotidiana No hay comentarios. Comentar.

Un día de Carne

20070423143408-quiensoy.jpgLunes, por fin. Gente en las calles, grupos de niños. Cuando hay puente, Madrid se apaga. Todavía hay gente de vacaciones, amigos a los que espero.

Mi madre me dio buenas noticias, estoy más que contenta, orgullosa. Y tengo un ocupa en casa temporalmente, familia es familia.

Alguien me preguntó cuál era mi vida cotidiana, “un día en la vida de Carne”. Otro ejercicio de escritura…

Un día de Carne. Pues no es gran cosa, porque Carne está jubilada.
Conserva desde que trabajaba la rutina de consultar el correo personal con el café antes de ir al trabajo.
Ahora no está apresurada, contesta con calma los mensajes mientras saborea el café que la va despertando.
A veces, no se despierta, porque todavía está bajo los efectos de la toma nocturna, y ha de esperar a que el cerebro haga su switch.
Hace algo de trabajo doméstico. Ahora algo más, porque sigue ordenando la nueva casa.
Sale, a dar un paseo y a comprar.
Intenta hacerse una comida equilibrada, aunque a veces toma el atajo de calentar una lata de lentejas al microondas.
No duerme siesta, en primer lugar porque no sabe, si se duerme lo hace por dos horas al menos, y en segundo lugar, porque su psiquiatra le ordenó no pisar la cama durante el día.
Lee, lee por ejemplo el periódico por Internet. Es raro que se ponga las noticias, porque la deprimen bastante, pero intenta estar al día de la actualidad.
Queda con sus amigos, que entre otras cosas le hablan de la actualidad.
O les ve por msn, porque algunos están lejanos, están donde ella nació y creció.
Habla por teléfono, hace gestiones.
Ahora va poco de médicos, está tomándose un descanso de médicos, pero en breve iniciará las revisiones que necesita.
Fuma mucho, y esto no le gusta nada, pero no sirve la buena intención, sabe que necesitará ayuda y un soporte en la medicación para triunfar, cuando lleve tiempo estabilizada. Por eso no pudo dejarlo antes, aunque lo intentó varias veces.
Escribe alguna cosa, a veces media hora, a veces tres. No siempre para el blog.
Cena ligero, unas tostadas con queso, fruta, yogur.
Va a la tertulia nocturna virtual pero que siempre le deja una sonrisa en los labios.
Se toma las pastillas de la noche.
A los veinte minutos de hacerlo, le asalta un sueño químico que no la deja ni teclear un adiós y un ataque de hambre, a cuál más feroz, ir a la cocina tambaleándose para aplacarlo es un cachondeo.
La acoge su cama.
A veces tiene pesadillas.
Últimamente consigue despertarse por sí misma antes de las 10, y está muy satisfecha.
12/09/2005 11:52 *enlace permanente*. Tema: Vida cotidiana Hay 1 comentario.

Maestro

monet puente.jpg"¿Has probado a pasar de nivel?", dijo con calma calculada.
"Estoy en ello", respondí sin meditar.

En ese momento, se convirtió en mi Maestro.

No me di cuenta hasta que pasó el tiempo, hasta que su influencia hizo que mi mente se abriese y pudiese percibir que estaba dando ese paso en la escalera.

Le aprecié por enseñarme el camino y le odié por mostrarme mi ignorancia, con la que había vivido tan cómodamente. Con el tiempo, olvidé el rencor, y pude aprender por fin.
13/09/2005 00:44 *enlace permanente*. Tema: Sueños, ensueños, pájaras No hay comentarios. Comentar.

Mi no-bebé

maternidad.jpgNo seré madre.
Duele decirlo, más duele no haberlo hecho en 17 años.
17 años tendría un hijo mío, de haberlo querido.

Nunca quise tenerlos, y cuando tuve un padre para ellos, los dos decidimos no tenerlos.
¿Deseábamos traer una vida más a este mundo de mierda?
No.

Poco o nulo instinto maternal, sólo despertó en una pasión que acabó. Y agradezco no tener un hijo para acordarme de ella cada día.

Tomo pastillas, veneno para un feto que quisiera crecer en mi interior.

¿Deseas traer un hijo al mundo envenenado, quizá con malformaciones congénitas?
No.

¿Deseas traer un hijo al mundo con un gen o combinación de genes que te ha jodido la vida, y que él puede heredar?
Menos.

¿Podrías amamantarle?
No, no con la medicación, cómo podría, si ni siquiera me dejan donar sangre.

¿Podrías cuidar de alguien frágil, cuando no eres todavía capaz de cuidar de ti misma?
Desesperaría.

¿Podrías dejar de dormir para aliviar su llanto?
Taxativamente, NO. Debo dormir, si no lo hago me descompenso.

¿Podrías explicarle por qué a veces estás enferma?
Lloraría por no poder encontrar las palabras.

Ni quiero, ni puedo. Mi salud no me lo permite.

Moriré y el resto dirá “estaba en la flor de la vida”.
¿Dejarías a tu hijo huérfano prematuramente?
NO.

Por cierto, ¿tienes un padre para tu hijo?
No. Pero no le echo de menos.

No noto el reloj biológico. Mis amigas sí, y tres de ellas han tenido bebés este año.

Tengo un sobrino maravilloso. Quizá lleve el gen. De ser así, nadie tendría la culpa, ¿la tengo yo de haberlo heredado?

Pero esto sí es seguro: no le haré jugar esa lotería a mis futuros no-descendientes. En mi generación, esta enfermedad no tiene cura. Podría hablarlo con mi psiquiatra, y tomaríamos medidas. Muchas mujeres bipolares son madres, algunas lo fueron antes del diagnóstico, y muchas quieren serlo una vez en tratamiento, y se puede, con estricta vigilancia.

Pero a las hormonas creo que no hay quien las vigile. A mí me ponen mala las de la menstruación, ya me deprimo una semana al mes. No quiero imaginarme lo que se mueve en un embarazo. Hay quien ha tenido depresiones mayores.

Puedo decirlo fríamente, no seré madre. Sé que me pierdo el milagro de la vida, que los niños son lo más bonito de este mundo, y tantas cosas.

Es difícil vivir sin lo que llena la vida de muchos seres humanos que conozco: una fe en Dios, un hijo.

Esta es mi vida, y así la he escogido. Y la bipolaridad me escogió a mí.

Creo que estamos empezando a llevarnos bien. Ya son dos años de conocernos las caras, por fin, y la convivencia hace el roce.

Es una vida diferente, no es triste como podría parecer, sólo diferente.

Estaría bien hacerse una ligadura de trompas.
13/09/2005 17:32 *enlace permanente*. Tema: Blue, persona No hay comentarios. Comentar.

Etiquetas

conociendo gente.jpgQué difícil es conocer a una persona. Tendemos a hacernos su “etiqueta” midiendo sus actos, haciendo de la causa-efecto ese baremo, y de la causa su personalidad.
Nada sabemos de los matices, de lo que ha construido a ese ser. No se trata de psicoanalizarle, sino de saber qué le ha marcado en esta vida, por qué tiene las cosas claras o no las tiene en absoluto.
Consumimos gente, consumimos personalidades, nos hacemos una composición general y ya etiquetamos. Esa etiqueta es como la de las latas de espárragos o los turrones, categoría A-B, y fecha de caducidad.
Me da un asco profundo. Y sé que también caigo en eso, en las prisas.
Y encima, en un momento dado, saca tú tu etiqueta más importante y la que mejor ocultas ahora que no tienes síntomas: Bipolar I. A ver qué dura esa persona ahí, tomando un café contigo.
Confesar que no eres perfecto, que tienes tus espinas o espolones ya, y malo quien no las tenga. La ilusión de la perfección, el idealizar a la gente, eso todavía se lleva.
Ya no hay tiempo de conocer a la gente, eso es cosa de los entornos rurales. En el asfalto, cuenta cómo te vistes, a qué te dedicas y lo que posees. A poca gente le interesa el qué quieres ser de mayor.
Cuenta qué etiquetas llevas.
Hoy voy a conocer a una persona, eso espero hacer, en un primer contacto. Ya me sé lo de ser precavida, más peligro tiene esa persona conmigo jaja.
Sigo bajo el efecto de las pastillas, después de un ligero insomnio (me despertó el frío), y ya puedo espabilar. La ducha me espera.
15/09/2005 12:29 *enlace permanente*. Tema: Blue, persona No hay comentarios. Comentar.

Mr. Hyde o la enfermedad

la enfermedad.jpgA veces tengo la impresión de ser el Pequeño Príncipe visitando planetas.

He conocido a un alcohólico. Lleva más de dos años en rehabilitación. Su vida ha cambiado desde entonces. Me dijo que ahora ve las cosas de otra manera, ya no por el efecto de esa sustancia, sino porque ya no es un ejecutivo arrogante sino una persona más de carne y hueso.

El alcoholismo es una enfermedad, y no tiene cura, como tampoco la tiene la mía. Será alcohólico toda su vida, aunque no beba nunca más. Él dice convencido que no beberá. Sigue yendo a la terapia - no la de AA sino una privada - porque está pasando por un momento de cambios importantes en su vida, y está conociendo a gente de submundos antes ajenos a su vida acomodada, gente que no se parece a él pero sí se parece, y con ese algo en común y los prejuicios por el suelo, reconoce que se está haciendo más humano.

Le pregunto por la terapia y me dice que reside en el cambio de hábitos. Esto me huele mucho a psicoeducación bipolar.

Me confirmó lo que ya sabía, que si tomase una sola copa volvería al punto anterior. Tenemos un cuentakilómetros, lo hemos parado pero si volvemos a poner el coche en marcha, no estamos en el kilómetro 0. Lo mismo nos pasa a los fumadores, pero él dejó de fumar sin problemas hace tiempo, y afirma que la fuerza de voluntad no es su problema. No bebe porque no lo echa de menos. Le comenté un artículo que había leído hacía tiempo que empezaba con “Mr.Bush se levanta cada mañana sabiendo que no podrá tomarse una copa”. En ese momento, entendí lo de la guerra de Irak y no leí más sobre el tema. Y sí, hay gente que se levanta maldiciendo un día más sin droga, lo he visto en ex-fumadores también, pero él no, es muy positivo.

Su problema es que creía que necesitaba de la ayuda del alcohol para superar situaciones sociales. “Antes”, hubiésemos quedado y hubiese tomado algo, para superar una timidez, que ahora reconoce que no es tal. No es tímido, o no lo es ahora, ahora es diferente y se descubre día a día.

Evita salir con gente que beba mucho. Dice que es capaz de reconocer a un alcohólico sentado en una mesa de un bar. Y no lo saben. Me decía que era un placer estar conmigo tomando un té, que eso era nuevo, y que pediría más té en el futuro. Parecía un adolescente redescubriendo los placeres de la vida, y un amigo psicoanalista le decía que estaba algo maníaco con tanta actividad. Yo callé, claro, maníaco para mí no es una palabra desconocida.

Hace años, conocí a otro alcohólico. Me lo confesó cuando en plena juerga el resto llevábamos más de cuatro cervezas encima, mientras que él pedía zumos. Él bebía whisky desde primera hora de la mañana, bebía hasta que se iba a dormir, y ahora, como el hombre que conocí ayer, no paraba de buscar actividades nuevas en las que participar y además conocer gente nueva, gente que le aparte de la que le acompañó en la aventura del alcohol.

Internet es uno de los medios para conocer gente, y mi amigo alcohólico, que es un pijo o lo fue, le da al golf. Lo que él no sabe es que topó con otra enferma crónica, pero nada le dije de lo mío, tiempo habrá. Le dije, sí, que había tenido un problema con el alcohol, y le conté los detalles como lo hice aquí, y me contestó con contundencia que no había sido ni soy una alcohólica. Eso ya me lo había dicho mi psiquiatra, pero se agradece que te lo diga alquien que los reconoce por instinto.

El que conocí ayer dice que no bebía cada día y que uno puede ser alcohólico de fin de semana y serlo, que es una enfermedad. Y que lo peor era levantarse de la cama sin saber qué había hecho la noche anterior, con toda la culpa de todos los pecados posibles, "imagina que soy Mr.Hyde y que he matado a alguien esta noche".

Ambos estaban divorciados. No sé hasta qué punto la enfermedad tuvo que ver. Tampoco lo tengo claro en mi caso.

¿Cuánta gente sin diagnosticar alcoholismo, o trastorno bipolar, hay en este país?

Empresarios, ejecutivos de compañías, y también los que reparan ascensores o instalan tela asfáltica. Y muchas mujeres, el alcoholismo oculto de este país.

Y ellos, los ex-alcohólicos, lidian a diario con el alcohol por todas partes, dondequiera que vayan han de decir que no o mirar hacia otra parte. Ni siquiera una cerveza 0,0. Pero tienen muy claro que no quieren volver a dejar "de ser ellos mismos", ahora que uno de los mayores placeres que les ofrece la vida es el redescubrirse.

Inevitable que me suene como bipolar. No sabes quién eres hasta que respondes al tratamiento, cambias de hábitos, y dices "anda, si soy yo...", un yo que no conocías, que estaba escondido tras los síntomas. Yo tampoco quiero mirar atrás, el futuro te sorprende con las sencillas cosas de la vida, eso decimos todos los que hemos salido de "algo gordo".

Eso nos convierte en otro, otro al que has conocido toda tu vida. Hay quien afirma que enriquece y nos hace ser mejores personas. Yo sólo sé que soy otra, y él también. Y me gusta la gente que ha hecho estos cambios en su vida, la enfermedad es traumática pero si le ves el lado positivo, una vez pasado lo peor, el infierno de haber sido devorado y devuelto a alguna parte que ni conoces, volver a vivir es maravilloso.
18/09/2005 18:17 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Esquiva

20051109113214-matrix-esquiva.jpgMelancolía, tus ojos no brillan y tampoco sacan lágrimas, las que tu alma está acumulando, una vejiga que se llenará sin remedio y no siempre tendrá salida natural. Soledad que te atraviesa como fotones, nada puedes hacer sino recibirlos pero esta vez no los reflejas, ya no eres un espejo pues andas sin coraza alguna por el mundo, mundo donde también atraviesan las miradas. Miradas que esquivan, miles de ellas, por no tener pesadillas con ellas, quizá, qué pecado es hoy día sostener una mirada y comunicarse con ella. Miradas planas que esconden cerebros planos, miradas pícaras de quien lleva un cazador o cazadora en su interior. Miradas inteligentes que por un momento se cruzan con la tuya y debe ceder alguien para que el juego social del no-“veo-veo” no se rompa. Miradas huecas, vencidas por el cansancio, mentes que desconectan de todo y de todos y nada quieren saber ya de los ojos ajenos.
Miedo a mirarse, miedo a la gente, miedo a darse a conocer. Quien se conoce, habla con los ojos. No sólo las emociones están en ellos reflejadas, si se sabe hacerlo, o se nació con ese don. La empatía se expresa normalmente en forma de miradas. Rara cualidad, hoy día, la empatía atraviesa almas ajenas cual lluvia de fotones, los recibes los quieras o no.
Esquiva miradas, las de aquéllos a quienes no desees que te conozcan. El hipócrita tiene la mirada de póker, tú no, no te dejes engañar ofreciendo tus ojos muertos. Porque leerá tu melancolía y atacará por ese gran flanco abierto.
Soledad, tu enemiga, porque tus enemigos se aprovecharán de ella. No busques compañía en cualquier par de ojos, los tuyos te traicionan y los suyos te traicionarán sin duda.

Internet, soledad compartida. No hay miradas, hay algo peor. Miedo a reconocer la soledad propia.

Esquiva, escóndete, no muestres tu debilidad. Intenta el imposible ejercicio de notar esos fotones en tu interior, pues ellos pueden y deben por naturaleza, si les dejas, ofrecerte la luz que les falta a tus pupilas.
19/09/2005 18:11 *enlace permanente*. Tema: BIPOLAR No hay comentarios. Comentar.

Hay que joderse

a la ducha.jpgServidora, bipolar I, es persona de extremos y eso lo lleva mal.
No porque siempre hizo o hace lo que le da la gana.
O sí, eso es lo que le dice su familia, siempre fuiste así, vale, era mi personalidad enferma, eso no se lo creen todavía.
La enfermedad me obliga a joderme, y creo que la cuota la tengo cubierta. Creo que lo único que me dejan hacer es fumar. El resto de vicios llamémosle clásicos me desestabiliza. Hasta el no superado trasnochar, aunque no salga, me siento culpable y ni siquiera disfruto de mi lucidez nocturna.
Por lo demás, soy una impaciente de mierda. Ahora que estoy viva, hoy lo estoy y mañana quién sabe, me bebo la vida, y mucha gente le tiene miedo a eso. Debo ir haciendo OPAs hostiles, y la gente se atrinchera en sus muros, con todo el derecho del mundo; soy yo la rara, la que los ha derribado y va a corazón abierto, ahora que lo tiene palpitante. Porque la depresión acecha, pero no seré yo quien le abra la puerta.
20/09/2005 13:26 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Desmitifiquemos

20051127135230-desmitifiquemos-mas-fresquito.jpg

Se me critica últimamente, bien, criticar no es la palabra... se me insinúa que estoy renegando de mi condición bipolar.

Y yo digo: tengo hipotiroidismo osteopenia trastorno bipolar y colesterol, si no me dejo nada, ah, y el pelo algo flojillo, con ácido fólico y vitaminas. Y me cuido de todo eso. Me tomo las pastillas y "hago bondad" como dicen en mi tierra, aunque de vez en cuando, ayer sin ir más lejos, salí de noche, cosa que me sienta fatal pero un día es un día, una vez cada dos meses o tres, como ir de compras al templo del vicio: discos y libros. Hay que controlar una por salud mental y otra por salud económica.

No quiero ser bipolar, tengo bipolar sí, pero no lo soy, no lo soy 24 horas al día. Soy una persona. A veces sí noto que lo soy, cuando me golpea una emoción con intensidad. Lo noto como una parte indisoluble de mi ser. Y ahora que no oscilo, que no tengo molestias, que me encuentro mucho mejor, incluso disfruto de esas emociones que antes se me clavaban con sarna y me herían. Porque ya no son afiladas, se presentan en momentos donde todo hijo de vecino las tendría, sólo que para mí, por lo que me han contado, son algo más intensas que para el resto. Llámalo hipersensibilidad y quizá si no tienes trastorno bipolar también habrás notado un cosquilleo extra más de una vez.

Pero no, no soy bipolar. No me paso el día hablando con bipolares, sino con mis amigos, tengan bipolar o no. Para mí el trato ya no es en el guetto, y eso creo que es lo que he ido dejando atrás, y lo considero síntoma de mejoría, no de negar mi enfermedad.

¿Negarla? ¿Para encontrármela en las narices? Nooooo.

No, no es eso. No la quiero dándome por ahí más tiempo, como todos los años que estuvo sin diagnosticar. De los 25 a los 35 con un tratamiento psiquiátrico erróneo que quizá algún día denuncie como negligencia médica pues tuvo repercusiones graves en mi vida: perdiendo trabajos, relaciones amorosas, todo menos la familia, y mi otra familia, mis amigos, aunque a punto estuve de perderles de hartos que les tenía con mis salidas de tono o eternas depresiones, y de eso hablamos el otro día una de mis íntimas y yo por el Retiro, "te veo bien" me dijo, ella que es la especialista en detectar cuándo estoy subida.

Diez años sin saberlo sufriendo, dos años sabiéndolo y sufriéndolo, seis meses de relativa calma, con dos oscilaciones menores ahora que ya están superadas. Estoy mejor, y tengo que hacérselo saber a mi psiquiatra. Integrándome en una ciudad nueva, y con cambios constantes. Aguanto porque estoy bastante entera, si no, de qué.

Lo que estoy negando no es que tenga trastorno bipolar. Lo que estoy negando es que quiera volver a Barcelona. No me apetece ir, a esa conclusión he llegado después de intentar reservar vuelo diez veces sin decidirme, ni siquiera para ir a las fiestas de la Mercè que han tenido lugar este fin de semana. Esto sí es lo duro. Ahora veo a mis amigos aquí, cuando vienen por trabajo o se escapan con un vuelo barato, y estoy mucho más en contacto con ellos, es la verdad. El día que consiga que venga mi madre, tendré una gran alegría.

Así que hablaré con mi psiki, a ver qué hacemos, pues él siempre sugirió que me visitase uno de sus colegas aquí. O quizá pueda ir a la seguridad social. No lo sé, que él decida que para eso tiene mi coco en sus manos, parcialmente claro,ahora lo estoy disfrutando yo un poco que ya tocaba. Le mandaré un sms, como solemos hacer. La última vez que me retocó la pauta por teléfono fue hilarante, me pilló en unos grandes almacenes. Hay que desmitificar, y no es incompatible con tomárselo en serio, porque sigo mi pauta y me responsabilizo de conseguir los medicamentos, incluso una vez le pedí una ración a un colega, esa pastilla fashion que nadie tiene y tardaba en llegar a la farmacia, y fue hasta divertido. Desmitifiquemos.

Si alguien me dice que le caigo bien, ¿para qué le voy a asustar diciéndole mira, tengo esto? ¿acaso le he de contar que puntualmente tengo un hemorroide? Ya se lo diré cuando sea necesario o cuando haya confianza para que lo asuma sin mirarme como a un monstruo, y le contaré que tomo pastillas y que voy a revisiones periódicamente, y que las he pasado putas y ahora incluso me río de todo, y que me salen las tan anheladas arrugas. Eso también es desmitificar, y etiquetarse sólo cuando llega el momento oportuno. Soy una persona especial, sí, y también hay más por ahí, tengan o no tengan lo mío. ¿Trastornos de personalidad? Tantísimas personas que conocemos y están sin diagnosticar. Etiquetas. Y no me gusta la gente plana, quizá me relacione con gente que también está tocada de la cabeza, seres encantadoramente locos, estén o no diagnosticados, eso a mí me importa poco mientras a ellos no les suponga un problema como fue mi caso.

Sé que el estigma me perseguirá siempre, pero no seré yo quien lo ponga a la vista como estrella de David. Y me decepcionarán seres inteligentes, lo sé. Y me entristeceré. La verdad asomará en su momento, y sólo quedarán los amigos de toda la vida, y a esos ya los tengo a pesar de lo que sufrieron conmigo y por mí, y les adoro. Como a los amigos que he hecho en en entorno bipolar, mis cómplices y compañeros de viaje, pero cuando quedamos, hablamos de lo que habla todo el mundo, de hombres y mujeres, es decir, de sexo. De lo que hablan los adultos, ni más ni menos. Y también de alguna exposición o libro, claro, necesitamos seguir redecorando nuestras cabecitas inquietas.

***

P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

25/09/2005 15:36 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

It's up to you... en tu manos

20051127135044-its-up-to-you-manhattan.jpg

Siete años de Google, y parece que fue ayer cuando me lo recomendaron.

Paciencia, siguen 2.340 palabras (ahora las cuento)... las primeras que pronuncio en silencio, tras salir del armario.

Dos años de diagnóstico, y sólo es ayer en sueños, o pesadillas. Hoy he hablado con una recién diagnosticada, de refilón, y luego me han contado su historia, tan parecida a la de todos: no lo acepta. ¿Quién lo acepta el primer día? Lo tienes, sí, y es un alivio encontrar un por qué, pero no lo es saber que no tiene cura y eres un enfermo crónico. Trágate eso, sólo con paciencia y tiempo, y una vez dejes de tener síntomas. Y luego trágate, en mi caso, que los poderes públicos te digan que no eres apto para el trabajo. Y menos mal que hay otros como tú y te apoyan, porque en su día les pasó lo mismo y saben lo duro que es.

Ha pasado el tiempo, y ya era hora de que llegase el día, ayer.

Ha pasado un día ya, un día de haber salido del armario, y cumplirse mi profecía del anterior post. Algo se muere en el alma cuando un amigo se va, algo se muere en el alma cuando te la han leído y no lo han sabido interpretar, estaba entre demasiadas líneas y aunque las escribí, tampoco se leyeron. Salí del armario como lo hizo un amigo gay, por correo electrónico con copia a todos sus amigos y familiares. Original, sin duda. Yo no he sido tan drástica, sólo hice un experimento con alguien que me estaba provocando, me estaba provocando mi lado bipolar, y le envié el post anterior.

De repente se recibe ese e-mail, que de hecho es un paquete-bomba. Se hace la luz y dejas de tener un futuro amigo. Pero como ya dije, no me frustro, pues me quedan los de siempre, y a ellos no les importa porque me quieren como yo les quiero a ellos, y muy claramente me lo dijeron cuando fueron a verme en mi primer ingreso: no se te ocurra desaparecer, hay gente a la que importas, y somos nosotros, por ejemplo.

Así me parieron, esto es lo que soy, tómalo o déjalo, pero no voy a esconderme, no más. A la mierda el armario, lo abro cada día y es lo que hay. A ti, lector, no te lo abro, porque no te conozco, aunque el próximo paso es que eso deje de importarme también. Tú sabes lo que tengo y me lees. Pero yo no conozco tu alma como tú conoces la mía. Y debo hacer una excepción en otro blogger.

Me entristezco, y es una emoción normal. No me deprimo. ¿Por qué debería hacerlo? La ignorancia reina, y contra eso no puedes pelear, por tanto tampoco debe deprimir. Este mundo es deprimente, y eso ya lo sabía, pero después de la última gran depresión aprendí de una forma muy dura que sólo cuentan las cosas sencillas, las que te hacen esbozar una sonrisa después de un día que empieza bien, hasta que te lo amarga un cabrón, que dice con acierto uno de mis amigos.

No intentes evangelizar, intentar con todo tu empeño el “¿Por qué ahora soy diferente a tus ojos? ¿No ves que soy la misma?”, no busques respuestas porque serán irracionales y herirán. Los humanos rechazan a los seres de su especie que son diferentes, y lo hacen como un proceso natural, han de defenderse de "lo otro". Es natural que sea así, siempre lo fue. La diferencia es peligrosa, eres un mutante, eso no es bueno para nosotros y lo hacen sin reconocer a Darwin en sus actos, tan arraigado está en todas las especies animales ese instinto. Y a saber qué tendrán ellos, porque yo sí me asusto de los no diagnosticados.

Quizá me he equivocado con el sujeto-experimento. Me ha abierto ventana en msn. Sin expectativas, como siempre, como después del diagnóstico, como después del infierno. No esperes, y si recibes, alégrate. Deja que la vida te sorprenda, y lo hará. Recupera la inocencia, vuelve a empezar con alegría por haber salido de la mierda y ser capaz de mirarte al espejo sin complejos.

Sonríe, y te sonreirán. Aunque sean los de siempre, ¿para qué quieres más, si es un tesoro lo que tienes? Riega ese jardín y no te metas en selvas donde acechan serpientes que te mandarán al ostracismo cuando salgas del armario.

Pero no. Es una decisión. Saldré del armario pronto otra vez, con otra persona, antes de que salten las chispas que se anuncian, porque quiero que se me aprecie como amiga en cuerpo y alma, y mi alma es la de una persona que tiene bipolar, es un alma única y frágil.
Y me entristeceré, pero no me deprimiré.

Porque he recuperado mi autoestima y ya no me importa decir lo que tengo, a personas que me importan o pueden importarme, antes de que me importen demasiado y la verdad les produzca rechazo y se sientan decepcionadas por no haber sido informadas antes.

¿Antes de qué? ¿Amistad, llevar una complicidad demasiado lejos, atreverse a pronunciar la maldita palabra "amor"?
Antes de que deba mentir a alguien a quien no quiero hacerlo, pues hay otra etiqueta maldita en esta sociedad y se llama "pensionista".

Ha sido una corta conversación con el sujeto en cuestión, primero ha hablado de música y luego me ha llamado "bipolarcilla" al despedirse. Poco trabajo le ha costado estigmatizarme. Es demasiado difícil continuar siendo persona para otra persona cuando sabe que tienes bipolar. No me vale como algo cariñoso, es algo que ha cambiado su manera de verme y a partir de ahora, como ya he escrito aquí antes, nada de lo que haga o diga será separado de esa etiqueta. No le conocía bien, me importaba sólo un poco, pero no soportaba sus infiernos de los cuales se negaba a salir, lo cual provocó mi lado bipolar oscuro y salvaje. Es muy difícil salir de la caverna, y él todavía lleva gafas de sol. Aunque, por supuesto, cada uno recorre su camino a su velocidad, y salir de la enfermedad mental y mirarse al espejo, y perdonarse, es algo demasiado doloroso, un proceso que puede durar meses cuando no años.

Gracias al grupo de apoyo y a mi psicoterapeuta de luxe, al cual voy a sacar del armario porque nunca lo estuvo y se merece mi reconocimiento y gratitud, se llama Francesc Colom, enfoqué el tema con la actitud que necesitaba para que no me hundiese, y aquí estoy, con dos cojones que se dice, porque mi trabajo me cuesta todo, todo y todo.

No toleraré que me llamen bipolarcilla. Tengo la autoestima donde no la tuve hace años y quizá por primera vez la tenga. Y es más difícil conservarla cuando sabes que eres un monstruo para los demás, aunque pases de todo, después de una temporada en el infierno, media vida para ser algo más exactos.

Estoy diagnosticada, esa es la diferencia. Y eso es lo que me salva y el tratamiento también de caer otra vez en el vaivén del péndulo, aunque estoy en manos de algo muy traicionero. Y por ello estoy en alerta, y tengo claro que ningún desgraciado va a deprimirme, pues esa era mi reacción "antes de" cuando experimentaba rechazo o desamor, y no vale la pena desequilibrarse por lo que el tiempo acaba definiendo como un imbécil. Todo el mundo es un caballero, hasta que deja de serlo. En Catalunya la gente no va de eso, no necesitan esas etiquetas, lo son y punto, no alardean.

Ya no voy a desequilibrarme por lo de antes, soy una mujer que ha madurado con una enfermedad. Ser mujer no es una etiqueta. Bipolar sí lo es, en el sentido dañino de las etiquetas, pues tener piel sensible y consumir productos hipoalergénicos es algo que se pasa por alto.

Soy lo que soy, todo va en el mismo pack. Atrae lo atractivo de mi enfermedad, sus dones, cae bien mi ingenio, mi "vis atractiva" me dijeron hace poco. Asusta que eso sea producto de un cerebro que no funciona como el de los demás, que tiene diferencias apreciables incluso en pruebas médicas. Pero al fin y al cabo es un cerebro que alberga valores, por ejemplo, y muchas cosas en común con el resto, salvo ese pequeño detalle. Pero ahí está la estadística, si lo mío son los bichos raros, quizá ese 2% haya crecido en mi círculo, y esté rodeada, y nadie lo sepa.

Siempre asusté a los hombres, sólo que antes no sabía por qué, ahora sí. Antes no me creía digna de ellos y me deprimía, ahora un Narciso que reconozco como nuevo porque no existía me dice que son ellos los que no me merecen. Ese Narciso fue el que intentó despertar en mí mi ex-psicoterapeuta sin éxito, yo era una mierda y no era capaz de enfrentarme ni a mi imagen, y eso que no había engordado, pero era incapaz de aceptar que no era el ser mediocre que mi espejo reflejaba y que debía dejar de relacionarme con seres mediocres que me dañaban, ahora sé por qué.

Ahora, cuando me siento yo misma, soy una mariposa y despliego mis alas, y hay quien retrocede. Se acabó el dar sin recibir, porque me doy en cuerpo y alma, y hay demasiada gente que no lo merece, como no merecen que salga del armario para ellos. Para tomarse un par de cañas sin alcohol, no lo merece. Mejor ponerse las gafas de sol y no ofrecer el espectáculo, el de que te lean y violen tu ser íntimo que late tras tus ojos.

"¿Sabes lo que es vivir con miedo?" le dijo Roy Batty a Deckard.
Sí, yo lo sé. Ese androide siempre me fascinó. Sin embargo, Deckard sólo se molestaba en matarles, excepto a la que se follaba, qué más le daba lo que fuese mientras poseyese los atributos necesarios.
Ya no.
No nos matan con pistolas, nos matan con indiferencia. Otra de mis influencias frikis, Neo, evolucionó hasta que fue capaz de parar las balas con la mano y mirar al enemigo a los ojos. Y no sostienen la mirada, huyen, no se atreven a mirarnos con el desprecio que sienten porque les averguenza su prejuicio. Y no vale la pena ir tras ellos.

Los que tomabas como amigos, de repente se convierten en enemigos, de tu enfermedad y por tanto de ti. Pan y sal, eso es amistad. La sal, para el tequila, no pidas más a quien más de sí no puede dar.

La literatura es un refugio como cualquier otro, pero tiene un peligro, que es el de dejar de vivir tu vida para morar ficticiamente en la de los otros. Yo no he leído tantísimos autores y clásicos, y me digo que ya tendré tiempo para ello, porque cuando más actividad vital ejercí poco tiempo tuve para leer, pero he vivido por mí misma, y quizá algún día tenga algo interesante que decir.

Seguiré haciendo mis ejercicios para cuando llegue ese momento, para que no me pille desarmada. Ahora sólo puedo escribir sobre mis infiernos pasados y eso no interesa a nadie, a mí misma para empezar, están ahí y quiero que me dejen en paz, no revivirlos en ejercicios de literatura aunque mi maestro dice que son necesarios para encontrarse a sí mismo y por tanto a su estilo. La gente quiere finales felices, porque la vida rara vez los ofrece, y quizá algún día pueda yo pueda escribir alguno, quién sabe.

Phil K. Dick retrataba esos mundos de gente que vivía al margen sin pudor, como en "Los clanes de la luna Alfana" (un planeta-manicomio, excelente), y todos sus amantes sabemos que estaba mal de la cabeza pero esas idas de olla le hicieron tan popular que existe Blade Runner, incluso Desafío Total, y Minority Report. No está mal, para un "loco" muerto: sigue vendiendo libros, inspirando películas, y es leyenda. Como Kurt Cobain, al que acudí el otro día para deleitarme con el Unplugged en vídeo y en la célebre entrevista que transcribiré cuando pueda. Él tenía la presión de la fama, yo no, por eso no detonaré quizá, es demasiado peligroso que un alma sensible esté no sólo expuesta sino sometida en la realidad a la violación constante.

De Kurt he aprendido a no extralimitarme. Es fácil hacerlo, el pensar que puedes y luego estrellarte. Y espero que mi mejor obra literaria no sea una carta de despedida, además, sería muy difícil superar la suya aunque la inspiración acude sola en momentos de crisis álgidos.

En mi altar personal está Peter Gabriel, el programa de su concierto de la última gira, y su mirada en la cubierta me acompaña desde que aterricé en el planeta Madrid. Parece estar estabilizado aunque se puede leer el don y el estigma a partes iguales en sus ojos. Cuando acudo a él, y puedo mirarle a los ojos, me siento como si estuviese frente a un amigo y me reconforta.

No he sido dotada con su genio, tan sólo soy una humana del montón. Pero... eso ya es mucho afirmar, y me siento muy pero que muy orgullosa.

Un sueño: compartir un atardecer sentada en un banco, como en Manhattan, en el que una tendrá bipolar y su acompañante, él o ella, no importa, un nuevo amigo o amiga, lo sabrá, y le importará un carajo. Es sólo un sueño, piso el mundo real.

Está en tu mano, destinatario de mi e-mail, que ello suceda, al menos contigo, pero apenas tengo expectativas después de tu primera respuesta, "como tú bien dices, desmitifiquemos, sobre todo las conductas y las palabras". En todo caso, se acabó el amargarse y el esconderse, porque de uno mismo no se puede huir. Y veremos si puede desmitificarse, en la vida real, en el reino de las conductas.

Suena "Miss Sarajevo", una canción que me transmite esperanza y positividad. Es mi actitud, y es el hábito que no es hábito sino la madre de todos y el que más me ha costado adoptar, gracias querido Dr. Colom.

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P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

27/09/2005 15:28 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

¿Morirán de hambre los psiquiatras?

postura comodisima.jpgAfecta al coeficiente de inteligencia
El email podría ser más perjudicial que la marihuana

Se llama "infomanía", una palabra inventada por los psiquiatras que refleja la adicción al correo electrónico y a los mensajes de texto durante todo el día. Según los detalles de un informe universitario publicado en el Reino Unido, el estado de tensión producido por la espera de estos mensajes produce una caída del coeficiente de inteligencia.

El estudio, patrocinado por la empresa de tecnología Hewlett-Packard y realizado por la Universidad de Londres, revela que además de perder temporalmente cierta capacidad de inteligencia, las personas están cada vez más dispuestas a interrumpir vacaciones o reuniones para responder a correos electrónicos o mensajes de texto.

Según el profesor Glenn Wilson del Instituto de Psiquiatría de la Universidad de Londres, en porcentaje, el coeficiente de inteligencia de una persona pierde diez puntos en funcionalidad cuando contesta o lee correos electrónicos.

Eso, dijo Wilson, equivale a perder el sueño de una noche.

Un estudio publicado en 2002 reveló que el consumidor medio de marihuana pierde cuatro puntos de su coeficiente de inteligencia.

"Este fenómeno es muy real y muy extenso. Hemos descubierto que si no se controla, la 'infomanía' puede perjudicar el rendimiento de una persona, reduciendo su agudeza mental", dijo el profesor durante la presentación de los datos.

Ciberadicción: qué es, quién la padece...
Una adicción parecida a la de las "tragaperras"

Esta obsesión, refleja el estudio científico, también repercute en las actitudes. Aunque el 89 por ciento de los 1.100 personas encuestadas opina que contestar a correos electrónicos durante una reunión es de mala educación, el 30 por ciento de la misma muestra cree que es una muestra de eficacia.

Además, el 62 por ciento de los encuestados confiesa que revisa sus emails en su propio horario personal y durante los fines de semana y vacaciones. El resultado, opinan, es una obsesión muy parecida a otras manías más reconocidas.

"Se puede comparar a la adicción que tienen los jugadores de máquinas de casino. Nunca se puede predecir cuándo van a llegar los mensajes electrónicos. Es aleatorio. En la psicología le llamamos el refuerzo de la proporción variable", explicó Stephen Franzoi, un profesor de psicología en la Universidad de Marquette, en Wisconsin, al diario Milwaukee Journal Sentinel.

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Fuente: http://www.terra.es/tecnologia/articulo/html/tec13055.htm
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26-08-2005
Publicado por Pepa en Bipolarweb.
28/09/2005 12:13 *enlace permanente*. Tema: Lecturas sobre TB y afines No hay comentarios. Comentar.

¿Estará mi relato en el armario?

20051127134910-estara-mi-relato-en-el-armario-lo-que-encuentras-en-el-rastro.jpg

"Be a superhero in bed". No sé por qué he vaciado la papelera de spam esta vez, la cosa prometía.

Me aterroriza volver a mi ejercicio y eso que hoy es el plazo de entrega. Y me lo han recordado, por supuesto. Hoy no he dormido bien pero no recuerdo pesadillas. Me he asustado cuando en mi letargo matinal no he encontrado un blister y me he imaginado yendo al ambulatorio de urgencias y a la farmacia a encargarlo para la hora del cierre, esa sí es mi pesadilla o puede serla, pero estaba ahí escondido, menos mal, qué suspiro.

Te diré que no me parezco, pero el logo del blog ahora soy yo. Distorsionado, manipulado, pero ese es mi perfil pensativo, que no triste.

Se me intuye, no se me conoce o al menos no me reconocen los cercanos. No deseo que publicar mi imagen pueda perjudicar a mis familiares, y ese es el límite del blog. Por mucho que mi vida y mis actos me pertenezcan, no voy a dar pie a que nadie señale esto a una persona querida. Me lee poca gente, y eso no me importa, porque sólo una de ellas ya puede hacerme daño indirectamente.

Yo tengo derecho a salir del armario y a que me estigmaticen, pero no he de desearles la misma suerte. Mucha gente me ha conocido en la vida real, y casi nadie sabe de mi diagnóstico. Esos conocidos, los que sólo hacen correr la voz, los que practican el cotilleo, y nunca me gustó darles carnaza.

Por otra parte, el sujeto-experimento se está comportando. Pero eso no genera mi alegría, porque todavía he de verle en persona tras mostrarle ese perfil oculto a medias, mi lado oscuro (¿y quién no lo tiene?) y comprobar que me sostiene la mirada. Para mí eso es muy importante, porque soy de las que la sostienen para comunicarme, y quizá sean los años de visitar a psiquiatras los me han enseñado a hacerlo, en una especie de "tú me escudriñas, y te devuelvo la mirada porque no me das miedo". Me la sostuvo la última vez, y quiero ver si eso sigue después de cambiar algo el estado de cosas. Me da cierto morbo, la verdad. Leeré sus emociones en sus ojos y se responderán las preguntas, o mejor dicho, despejarán las dudas e inseguridades. Se lee mucho en los ojos, demasiado, yo hablo con ellos cuando he de expresar emociones, y a veces inconscientemente, lo que me coloca en una posición de debilidad, pero el saberlo ayuda, y ya sé poner ojos de póker y a decir "la respuesta está en mis ojos" cuando no quiero hablar.

Me dicen que quien no me reconozca como soy, no merece mi cariño y dedicación. Ciertísimo, tan cierto como que puede darse la situación contraria. Pero ya caí en el error de dedicarle demasiado cariño a una persona que me reconoció y aceptó. De eso también se aprende.

He de moderar mis emociones, y eso está bien dicho sobre el papel, qué bonita es la teoría. Pero a veces, no quiero moderarlas, son parte de mí.

¿Quién quiere compartir mis locuras conmigo, por ejemplo, subirse con lo puesto a un tren de largo recorrido de coches-cama sin billete? Esa persona existe, sólo que aún he de conocerla, o ya me conoce pero no se ha manifestado. Qué miedo tenemos a dejar de "ser normales", a decir "me apetece....." y que el otro desorbite los ojos y suelte un "estás loco/a", una locura simpática e inofensiva. Esa inofensiva locura puede acabar con una relación incipiente, que de momento es de amistad y luego el tiempo pone las cosas en su sitio, o las trastoca. La vida es la rara, no los bipolares.

Qué miedo tiene todo el mundo a que le etiqueten como alguien que sale de la rutina y hace lo que se ha dado en llamar locuras, que no son sino momentos en los que las emociones te gobiernan y te llevan a un mundo distinto e intenso. Eso no es secreto para un bipolar, o no para la que aquí escribe.

Necesito un cómplice para mis locuras. No porque me sienta vida realizándolas, eso dicen los que alguna vez se descarriaron por un momento de sus vidas, ya me siento viva pero eso es la pimienta de la vida, ese cosquilleo extra. El decir "de perdidos al río", y hacer cualquier gilipollez inofensiva que luego puedes contar y reírte a gusto, como los niños. Hacer criaturadas, sí, desinhibirse de los corsés. Para eso necesitas de alguien que comparta ese momento contigo, que acepte o que tú aceptes lo que se tercie.

Por ejemplo, casarse, ¿por qué no? Es un acto de locura como he visto pocos, y así lo hicimos mi ex cómplice y yo. Lo jodido es que ahora reconozco que tenía una hipomanía como una catedral, además de estar enamorada, pero que me quiten lo bailao. Fueron unos meses emocionantes, hasta que ciclé a depresión, por supuesto, y nadie entendía nada, ni yo, cómo es posible que inmersa en tal felicidad una se hunda de repente. Bipolar era la palabra, y no se destapó. Diagnóstico erróneo.

He encontrado a ese tipo de personas dentro y fuera del armario. Ahora seré más feliz si estoy fuera, eso es todo. Y yo qué sabía que estaba armarizada, sólo hace dos años y dos meses que me medico como bipolar.

Tengo que aprender mucho de mis amigos gays. A hacerlo con seguridad y elegancia, y, sobre todo, en el momento oportuno, aunque también noto en ellos la impaciencia.

Tengo que reescribir 2000 palabras de mi ejercicio para hoy, que están para borrar directamente y no tiro el folio arrugado a la papelera con rabia porque estoy en la época de las pantallas. El perfeccionismo ya no existe porque no hay tiempo, sólo el poder entregar algo, como cuando reportaba a mi jefa. A tal hora de tal día, los lunes para ser exactos, estuviera como estuviera y aunque no dijese nada nuevo, el informe tenía que estar en su mesa. En este caso, el de hoy, mi entrega debe hacerse en un buzón de correo electrónico, de esos que nos hacen perder coeficiente de inteligencia. Leo ese artículo de nuevo y me pregunto dónde estará el de algunos psiquiatras, ¿igual se han chutado de algo de lo que recetan, como siempre deseé ocultamente?

Tres horas para arreglar lo que no tiene pies ni cabeza, error: empezar la casa por los cimientos y el tejado y dársela a decorar al corte inglés. No me gusta, y no entregaré algo que no me guste, eso no es perfeccionismo sino dignidad, aunque igual esté muy equivocada, como todos los aprendices. Mi personaje no está haciendo locuras, y quizá le falte eso al relato.

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P.D. Elimino el tema "Salir del Zapatero", esta serie de ocho posts irá a parar a "Batallitas bipolares", que es lo que son.

28/09/2005 15:19 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Aire

trainspottingtoilet.jpg".. me ha seducido tu abismo y me he caído contigo durante un rato y he/hemos sobrevivido. Bravo, ..."

Y me siento desconcertada, y no es la primera vez. Me ha recordado tanto a una sensación ya vivida, la de salir de un examen rabiando y hundida emocionalmente porque sabía que lo había suspendido, porque era capaz de dar muchísimo más, y no las mediocres hojas que había vomitado, que meditaba incluso sobre si entregar o no. Contaba el tiempo, la síntesis en un plazo de entrega común, y dudaba de haber sido capaz de expresarla.

Lo había suspendido para mis adentros, y luego me encontraba con un sobresaliente junto a mi nombre, colgado en un papel junto al resto de la clase. Y no entendía nada.

Esto es lo mismo. Ayer le envié unos folios de mierda a mi maestro, con la nota "esto es indigno y no me convence ni a mí" y ahora resulta que son excelentes, mejorables y retocables por supuesto, pero dan en el clavo.

¿Qué no seré capaz de hacer, el día que dé lo que realmente puedo dar y sé que está por ahí, en mi interior?

Y me asusto de mí misma. Y me siento triste donde debería experimentar victoria. Y siento rabia, mucha rabia.

He de ejercitar y ejercitarme más, para dejar de tener esa horrible sensación de haber suspendido, o suspenderé toda mi vida y la nota final sólo hará que dejarme peor anímicamente.

Quiero aprobarme, y que me suspendan. Quiero eso nuevo en mi vida. Lo necesito. Estoy hablando de ejercicios intelectuales. La vida ya me ha suspendido demasiadas veces, quizá porque no la concebía como un examen diario, y tal vez porque ya iba con el "no" o lo que es lo mismo, con el suspenso bajo el brazo, sin ser consciente.

Tomo aire, como cada vez que apruebo algo, necesito ese aliento para seguir y no desfallecer. Esa sensación de necesitarlo cuando has vomitado algo. De seguir respirando a pesar de haber suspendido, y es aire sucio y amargo, pero sólo son las primeras bocanadas.

Preparada para el siguiente examen.

***

Fotograma de "Trainspotting", excelente película. Esta escena del lavabo es brutal, y la he revivido alguna que otra vez, mentalmente, porque es un infierno muy bien expresado.
29/09/2005 15:04 *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Química

20060609185403-osmosis.jpg

Formule: hipoclorito de sodio.
Eso es química o un ejercicio práctico realizado en una clase de, si no me falla la memoria y existe tal compuesto.
Y más cosas, claro, los moles por ejemplo. Contar partículas. No contaríamos las que hay en un vaso de agua en nuestra vida ni en nuestras hipotéticas reencarnaciones. Esos pequeños descubrimientos me colocaban en mi lugar en el cosmos.

¿Qué tiene eso que ver con que alguien pronuncie algo así como si "hay química" entre dos personas o no?
No es la única expresión que puede sacarme de quicio, en un momento dado hay otras sin desperdicio, como la de "amigos con derecho a roce", o la "filosofía". Mejor callo un rato. No, no me da la gana callarme, para eso existe esta página, para colgar mis pájaras también.

¿Qué coño es esto de "la química"?
Me rompo la cabeza un minuto.
Si hay algo promiscuo por y en la naturaleza, eso es química. Casi todos los elementos se combinan, o es probable que lo hagan en la teoría.
¿Tiene que ver con la ósmosis?

Pues quizá sí. Ósmosis, porque tiene lugar entre dos.

Extraído de Encarta:
Ósmosis, en biología y química, paso de un componente de una disolución a través de una membrana que impide el paso del resto de los componentes de dicha disolución. Para elegir el tipo de membrana que nos permita una ósmosis selectiva debemos experimentar primero hasta dar con la adecuada. Muchas membranas permiten pasar todos los componentes de la disolución, otras no dejan pasar ninguno y otras, finalmente, sólo permiten un paso selectivo. (...)

A ver si lo he entendido. Extrapolado a la vida real:

a) membrana que deja pasar todos los componentes de la disolución: no me gustas, percibo peligro. ¿O amor a primera vista?
b) membrana que no deja pasar ningún componente de la disolución: "no hay química", ni fu ni fa.
c) membrana que permite un paso selectivo de la disolución: podemos intentarlo, tenemos coincidencias, y ahí se pronuncia el "aquí hay química".

Pues lo siento, no me da la gana ser una membrana, o de serlo, no lo soy siempre de la misma clase. Soy cambiante, soy quien soy con variaciones, depende de qué o quién me cataliza. Soy, como todas las personas, creo, algo parecido a una reacción química.

Extraído de Encarta:
Enzimas. Las enzimas son grandes proteínas que aceleran las reacciones químicas. En su estructura globular, se entrelazan y se pliegan una o más cadenas polipeptídicas, que aportan un pequeño grupo de aminoácidos para formar el sitio activo, o lugar donde se adhiere el sustrato, y donde se realiza la reacción. Una enzima y un sustrato no llegan a adherirse si sus formas no encajan con exactitud. Este hecho asegura que la enzima no participa en reacciones equivocadas. La enzima misma no se ve afectada por la reacción. Cuando los productos se liberan, la enzima vuelve a unirse con un nuevo sustrato.

Quizá la famosa "química" dependa de las enzimas que catalizan esas reacciones. De si aparecen o no, si son las adecuadas, y encima han de encajar.

Está claro que las cosas han ido encajando desde que el tiempo es tiempo, si no, de qué estaríamos aquí. Parece complejo al analizarlo pero para la naturaleza es su senda, que es simple cuando las reglas están claras, y ahí están en los manuales.

Para lo que se suele llamar "naturaleza humana", las cosas se estan pudriendo de tanto analizarlas y de renunciar a la simplicidad, y de inventar reglas que no están escritas siquiera, cómo nos gusta complicarnos la vida. Es paradójico pues, hablar de naturaleza humana, la naturaleza no es así y por ello, quizá seamos un virus a exterminar, hipótesis de partida de muchas novelas de ciencia-ficción.

Desvaríos de una hereje de las ciencias puras y duras, hasta COU. Me encantaba la química, cómo esperaba esa clase, y casi acabo en esa Facultad, por eso ahora no entiendo qué significa cuando la nombran "en vano", que se diría en otro lugar de la CDU.

***

30/09/2005 12:54 *enlace permanente*. Tema: Sueños, ensueños, pájaras No hay comentarios. Comentar.

Tostada inesperada

20070310170927-buho-blade-runner.jpgHacía días que no me daba vueltas la cabeza como hoy. Hoy precisamente que tengo la agenda a rebosar. Escribo porque ya me he acostumbrado a hacerlo con “la tostada” encima, pero hay otras cosas que no puedo hacer, como salir a la calle. Ya me conozco y ya sé qué riesgos hay en ciertas actividades.

Esta mañana he tenido una charla-café con un bipocolega que reconocía cierto mareo al tomar cierta pastilla. Yo la tomé, al principio de los principios, y no olvido ese mareo ni lo haré en mi vida, y reconozco que se parece a este muy levemente. Este es más sutil, como en su día pude comparar: parece que mi cerebro esté sometido a cambios de presión constantes metido en un avión de trayectoria tipo montaña rusa, y visualizo la pastilla que me tomé ayer a las 23 horas rodando todavía en mi psique a las 13 horas del día siguiente, horas después de haber despertado.

Puedo escribir, pero de vez en cuando cierro los ojos, viene una curva. Tomo aire.

Me quedo quieta y espero a que pase el temporal. Por suerte, cada vez es menos frecuente, pero cuando da, a veces poquito, a veces pasándose de la raya, hay que aguantar y esperar a que cese. Me temo que las migrañas son peores, así que tampoco “me cago en todo”, es soportable porque es conocido y no es doloroso, sólo molesto.

A veces me pasa por no haber tenido un sueño profundo, y no sé si hoy es el caso. Lo cierto es que si estoy ya hasta el moño, decido que la pastilla lo que ha de hacer es dormir, y eso suele funcionar.

Estos días estúpidos son los que aprovecho para colgar más paridas de las estrictamente necesarias en el blog. Y no me refiero al post de antes, que estaba escrito desde ayer sin efectos secundarios, sólo con mi locura habitual. Ahora escribo después de comer, escribo algo “de verdad” o eso quiero creer, y en un documento paralelo, y descanso de ese escrito que me exprime las neuronas con alguna gilipollez para colgar aquí, aunque creo que he colgado algún ejercicio de los primeros, los que no merecían otra cosa que etiquetarse de pájaras, pero si son bipolares, aquí tienen su lugar, ¿no? Sí, esto parece ya la papelera de reciclaje.

Y no voy a dejar de tomar esa pastilla, ni jarta de chocolate, cosa que he visto por los mundos bipolares sin entender, la responsabilidad que uno tiene con el tratamiento es crucial y ayer leí que un tanto por ciento bastante elevado de esquizofrénicos recaen por dejar la medicación, y creo que a los bipolares nos sucede igual, he oído ya algunas veces eso de "paso de pastillas, estoy bien". Gilipollas, estás bien porque tomas pastillas.

Efectos secundarios hay en todas partes, y prefiero el viaje en el avión pilotado por un novato que un despegue y subida a 80 grados por un profesional, pues eso puede pasarme si dejo la medicación. Que lo que sube baja, es muy cierto, demasiado cierto, cruel y más que desagradable, para un bipolar. Igual te estrellas en un ingreso, y por mis... que no me da la gana. Además, hay gente que paga por estar como yo ahora, eso me hace mucha gracia desde que me medico con estas drogas potentes, porque yo no lo disfruto, simplemente