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¿Estigma? ¿Respeto? ¿Dignidad? Pide una definición de todo eso y ya tienes a quien te habla del tema dudando. A los 18 años era bastante revolucionaria y militante de varias causas. Han pasado 20, y ahora no es que me haya hecho de derechas como dice la leyenda, sino que me he vuelto simplemente escéptica. Ya he leído muchos programas electorales, incluso los he redactado en mis tiempos universitarios. El ideal es muy bonito y las promesas también, pero las promesas vuelven al ideal del que surgieron en cuanto asoma la realidad, ahí la tienes, y es una roca, en absoluto moldeable, te has de moldear tú a ella por supuesto, creándote verdaderos conflictos. Lo he vivido a pequeña escala, y por eso ya no hago caso de los programas electorales ni de los objetivos irrealizables que pululan en tantos estatutos que yo misma he escrito, tanto como mi primer post aquí. En la realidad, los políticos se encontrarán con, sin ir más lejos, una deuda que amordace cualquier avance significativo, y si no que se lo digan al futuro alcalde de Madrid, pero ese no es el tema. El tema del estigma es muy complejo. Siempre se habla de lucha, lucha, lucha... dignidad "para nosotros", como si eso lloviese. Algo he jugado a wargames. Luchar, vale, primero, con qué y con quién, y luego, contra quién, y de paso, para qué. Esto no es una guerrilla anárquica, y si lo es, en eso se quedará. Para empezar, no me vale salir del armario, con eso no consigo nada, conseguí, puedo decir incluso. Militar, ser activista, pero ese camino debí abandonarlo hace tiempo con un tirón de orejas por sobredosis vital. "Apoyo, respeto, comprensión". Eso decía la última campaña sobre la enfermedad mental. No me sirve, es como decir "liberté, égalité, fraternité". Que me perdonen las entidades firmantes. No apuntan a hechos sino a ideales. Ideales que han de aplicarse a cada persona concreta que tiene patología de este país, persona que puede ser un trozo de pan o un cabrón o una víbora. La enfermedad mental no ha de ampararnos de conductas perversas que afectan a las familias, por ejemplo, cuántos enfermos las maltratan. Porque visto ese caso concreto, por supuesto se desprecia a la comunidad en general. Por no decir otro cliché, muy común, el de persona aniñada, sobreprotegida... Sólo ver efectos secundarios hacen que esto se asimile bastante al retraso mental. Si seguimos listando... no vale la pena. Somos unos cabrones, unos retrasados mentales..., porque esto es lo que ha visto mucha gente de enfermos, y en casa se nos llama "loco/a". Pero hay tantas realidades como alberga ese -último dato memorizado- 6% de afectados por algo "mental". Nunca habrá amnistía, comprensión, respeto, para "los locos", dejemos de ser ingenuos porque eso de "la lucha" estaba bien a los 18, ahora hay que pensar en cómo hacerlo bien. En el colectivo bipolar he conocido las cabezas más estrategas y también las más perversas, si jugasen a favor del colectivo y si el presidente de turno del colectivo no quisiera que le hiciesen sombra, quizá algo más se avanzaría. Estamos hablando de organizaciones tan humanas y ruines como cualquiera, porque los enfermos mentales somos personas y a ver quién derroca al presidente de tu escalera, por ponerte algo cercano. ¿Serías tú el presidente? Hechos, ejecución de ideales. Veamos qué podemos hacer que esté a nuestro alcance, como lo es para el ecologista de ciudad reciclar vidrio, envases y papel. Yo decidí escribir mi testimonio, y los lectores quizá comprueben que no soy un monstruo de feria, aunque se me haya diagnosticado una enfermedad mental. Una freak más de mi generación, una single, poco más soy, mis amigos me quieren y yo a ellos, mi familia idem en términos de familia. Creo que la verdadera lucha está en nuestro entorno. En cumplir en el trabajo. En ser parte de una familia. En salir, tener amigos, ser sociable, ser amable, ser digno de ser amado. Ser personas en toda la dimensión de la palabra. Esa lucha, es la de cada uno. Por lo demás, por mí que sigan las farmacéuticas comprando y vendiendo, si así funcionan. Yo no puedo cambiarlo, y al final me ofrecerán algo que me interese, eso sí lo tengo claro, porque avanzan. Tan claro como que esto no lo hubiese escrito a los 18, hubiese organizado protestas colectivas del tipo una huelga de hambre en algún congreso de psiquiatría de una semana, por lo menos. Fuera bromas. Esto no acaba aquí. Los temas serios relativos a las pensiones etc. son los que las organizaciones de afectados deben reivindicar en las mesas de negociación en cada comunidad autónoma, en el ministerio, allá donde haya un despacho que tenga un letrero "salud mental". Reunirse con los partidos para que las demandas tengan lugar en esos bonitos programas electorales, como en su día hizo el colectivo gay. Sé que ellos llevan haciéndolo 20 años y luego pedían "voto rosa" para esas candidaturas que algo les ofrecían. No sé si las organizaciones "de salud mental" se han puesto a ello con tanto ahínco y desde hace tanto, aunque la reforma de la ley fue también en los 80. Sé que los médicos en los hospitales piden constantemente más recursos. No los hay, trabajan en las condiciones y con las camas que tienen. Hace poco leí en plan titular de portada que se iba a incrementar el número de camas de... bah... en un número que cabía en mi propia casa, quiero decir, en una cantidad de euros que puedo entender, pues cuando son muy grandes escapan a mi comprensión. Que hay que educar al paciente para llevar la enfermedad, que este debe informarse, todos lo sabemos, pero quizá él no quiera ni acepte la enfermedad, de modo que la sufran todos en la familia. ¿Qué? ¿Le atamos? Nuestra rehabilitación como personas con esa entelequia llamada dignidad reside en las manos de todo el colectivo de enfermos mentales, de lo que proyecte cada uno hacia los demás desde cada hogar. El enfermo sabe que hay grupos de afectados que pueden ayudarle, y ya sabemos lo que ocurre, que "yo no estoy loco". ¿Le llevamos a rastras a una conferencia? ¿Le hacemos leer un libro o un simple folio sacado de Internet? NO. Es responsabilidad del enfermo reubicarse en su nueva situación, y si es consciente de ello, encontrará los recursos, y dije recursos, no comprensión de la sociedad sino la de su guetto. No se puede ayudar a quien no se ayuda, tema espinoso y mucho, pues un sobreesfuerzo de alguien del grupo de apoyo en este sentido puede hacerle recaer. La enfermedad mental es algo muy difícil de sobrellevar, y cada uno lo hace a su manera. Quien la niega, demasiados, está perjudicando no sólo a su entorno sino también al resto del colectivo. Con el tiempo, los psiquiatras tendrán medios, más de cinco minutos por paciente, y podrán dedicarse a educar además de extender recetas. Tiempo. También necesita mucho tiempo el paciente para adaptarse, reitero. También he necesitado muchos meses para poder escribir esto. Y se consiga lo que se consiga, más vale hacer vida normal, la que la medicina y el estado del bienestar nos puedan proporcionar, y no hacer de esta causa perdida tu causa, pues en mi opinión está perdida todavía a 1 de junio de 2006. *** Jueves, 15 de junio 2006. Hospital Universitario de La Princesa. Salón de Actos. Madrid Organiza: Fundación Mundo Bipolar. Programa: 10:00 Apertura de las Jornadas Dr. Francisco Ferre Navarrete. Oficina Regional de Coordinación de Salud Mental. Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid 10:10 Fundación Mundo Bipolar. Dña. Lola Herrera, actriz. 10:15 “¿Qué es el trastorno bipolar? Importancia del diagnóstico precoz y prevención de recaídas”. Dr. Jesús Valle. Vicepresidente de la Fundación Mundo Bipolar. Jefe de Internamiento del Hospital Universitario de La Princesa, Madrid. 10:45 “Actualización en el tratamiento del trastorno bipolar”. Dr. S. Nassir Ghaemi, MD MPH. Profesor Asociado de Psiquiatría y Salud Pública. Director del Programa de Investigación sobre Trastorno Bipolar. Universidad de Emory. Departamento de Psiquiatría. Emory Clinic. Atlanta. EE.UU. 11:45 Ronda de Preguntas 12:00 PAUSA CAFÉ 12:15 "La importancia del sueño en el curso del trastorno bipolar”. Dr. Antonio Vela. Profesor Titular Universidad Autónoma de Madrid. Clinical Profesor, Universidad del Estado de Pennsylvania. EE.UU. 12:45 “Internet y de los grupos de autoayuda. El caso de bipolarweb.com.” Dña. Guadalupe Morales. Directora de Comunicación Fundación Mundo Bipolar. 13:00 Mesa Redonda”El papel de la familia: la Red Social”. Moderadora: Dña. Aída de Vicente. Titulada en Psicología. Dña. Rosa Ruiz Salto. Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES). Dña. Myriam García Vera. ATS Familiar de afectado. 14:30 ALMUERZO *** .....ESTO ES COMO LO DE LA GALLINA Y EL HUEVO.... AFECTA A MUCHOS BIPOLARES entre los que me encuentro. Texto algo fragmentario pero de mucho interés. *** "Sin embargo, la realidad es que los trastornos son tratados en diferentes dispositivos terapéuticos, añadiendo así una nueva dualidad al problema"... Ahí hay un buen frente para avanzar, y no será un avance rápido, ojalá. Un 46% de bipolares I no saldrán adelante si no se ataca la patología dual, porcentaje que habla sólo del alcohol. P.D. Dejo de escribir unos días, "de prestado" no tengo ganas de escribir, y además, para eso están las vacaciones-desconexión. Volveré antes de lo que me gustaría, así que ya contestaré el correo cuando pueda. Estoy bien, y es bueno desconectar de vez en cuando para seguir estándolo. En pocos días volvemos a bailar... Saludos. La Comisión de Sanidad y Consumo en el Congreso ha aprobado por unanimidad una iniciativa del PSOE, ERC e IU por la que se insta al Gobierno a que en el plazo de seis meses presente ante el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud la Estrategia de Salud Mental. Esta materia fue calificada por todos los grupos de "asignatura pendiente" y desde el PSOE se aseguró que es un proyecto que el Ministerio de Sanidad tiene pensado abordar y que "ya tiene fechas comprometidas", puesto que "el Gobierno asume que no hay salud sin salud mental". Se estima que el 15 por ciento de la población española podría padecer algún trastorno mental a lo largo de su vida y el 1 por ciento sufre un trastorno grave de este tipo. En este sentido, el PP insistió en que las prestaciones no son homogéneas en todo el territorio estatal y que los equipos de salud tienen demoras de hasta dos meses de media para la primera visita. Desde el Gobierno se explicó que erradicar el estigma, reducir las causas prevenibles y el suicidio, mejorar la asistencia en Atención Primaria y la formación de profesionales son las líneas ya establecidas. Asimismo, durante la Comisión todos los grupos solicitaron al Gobierno que se promueva el debate y la negociación en la comunidad científica para agilizar la transposición de la directiva de la Unión Europea que reconoce, entre otras, la especialidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil. Desde el Grupo Popular se insistió en que éste es un ámbito con "especial falta de recursos" y desigualdad respecto al resto de profesionales de la Unión Europea y se aseguró que se debería contemplar su inclusión dentro del programa MIR. 24/05/2006 http://www.websalud.com/articulo.html?xref=20060523salwsdsan_2&type=Tes&anchor=wsdsannac *** Ahora que tengo opinión: los objetivos deberían ir en orden inverso. Sin un buen profesional no se evita un suicidio, sin ir más lejos. Lo de poner el estigma en primer lugar... cosas de los políticos, no dicen "subir las pensiones" que sería más útil para erradicar el autoestigma. Cosas del Tripartito, y cosas del PP que no hizo demasiado en sus legislaturas. Qué bien lo ha hecho el colectivo gay, reitero. *** Un año antes...27/05/2005... La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, inauguró este jueves las XIV Jornadas "Convención FEAFES Siglo XXI", organizadas por la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental. En su discurso, la ministra ha anunciado que su departamento pondrá en marcha en breve una campaña de sensibilización social sobre los problemas asociados a las enfermedades mentales y que está trabajando en la actualidad en la elaboración de un primer documento técnico que será la base de la futura Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud. Este documento técnico, que está siendo elaborado por un grupo de expertos en el que participan FEAFES y diversas sociedades científicas, será presentado próximamente a las Comunidades Autónomas para buscar el máximo consenso posible. ESTRATEGIA DE SALUD MENTAL El objetivo de la Estrategia, como ha dicho Elena Salgado, será "garantizar, en condiciones de igual accesibilidad para todos, mecanismos de prevención eficaz, diagnóstico temprano y asistencia integral y de calidad cuando la enfermedad ya se ha hecho presente". La Estrategia de Salud Mental del SNS estará en sintonía con la Estrategia aprobada por la OMS el pasado mes de enero, y que fue respaldada por el pleno del Consejo Interterritorial del SNS. La Estrategia española sobre salud mental servirá para realizar un abordaje común del problema, permitiendo de esta forma la cohesión de las diferentes iniciativas actuales que se están desarrollando en las Comunidades Autónomas y garantizando una atención de calidad para todos los ciudadanos del Estado, con independencia de su lugar de residencia. En este sentido, la Ministra se ha referido a las actuaciones que se están desarrollando en este terreno. En primer lugar, ha afirmado que es necesario conocer la situación real de la salud mental en España, para lo cual el Ministerio ha solicitado al Instituto de Estudios Epidemiológicos Psiquiátricos la realización de un estudio que permita establecer con mayor precisión el impacto de este problema sanitario. En segundo lugar, el Ministerio está trabajando para alcanzar un consenso entre profesionales y administraciones para lograr unos estándares claros, precisos y cuantificables tanto en la prevención como en la asistencia y rehabilitación. Del mismo modo, es necesario también ese consenso entre Ministerio y Comunidades Autónomas para definir con claridad y jerarquizar con criterios científicos los objetivos a conseguir, para lograr un desarrollo homogéneo de las actuaciones en todo el territorio nacional en beneficio de los pacientes. En tercer lugar, la ministra ha subrayado que es necesario poner a punto un sistema de información común y aceptado por todos, capaz de medir el grado de cumplimiento de las medidas propuestas. Y también promover y mejorar la formación de los médicos de atención primaria, dotándoles de los medios necesarios para identificar y tratar a estos pacientes. Y es que la realidad indica que el principal punto de contacto con la salud mental para la mayoría de los pacientes es el médico de familia, y que el 80% de los pacientes psiquiátricos atendidos en salud mental proceden del ámbito de la asistencia primaria. SALUD MENTAL EN ESPAÑA Según estimaciones procedentes de diversos estudios epidemiológicos, se estima que en torno al 15% de la población española podría padecer algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida, aunque en la mayoría de los casos son trastornos leves y transitorios. Si nos referimos sólo al grupo de enfermedades graves y crónicas, se estima que éstas afectan al 1% de la población (alrededor de 430.000 personas). De ellas, la mitad sufre un trastorno grave asociado a un grado de minusvalía tal que supone una dependencia permanente para el enfermo. Por su parte, los últimos datos disponibles procedentes de la "Encuesta de Morbilidad Hospitalaria" de 2002, indican que, en el conjunto de los hospitales de nuestro país, tanto de titularidad pública como privada, durante dicho año fueron dados de alta 112.628 enfermos con el diagnóstico de "trastorno mental". Considerando únicamente los hospitales de la red pública, el "Conjunto Mínimo Básico de Datos" (CMBD) correspondiente a 2002 indica que, en este año, se emitieron 71.557 altas relacionadas con este tipo de trastornos. FEAFES EN EL SENADO Por otra parte, FEAFES, Francisco Morata, pidió este jueves al presidente del Senado, Javier Rojo, que se posibilite la incorporación a la Ley de Enjuiciamiento Civil, que en breve llegará a la Cámara Alta, el tratamiento involuntario de las personas con enfermedades mentales. El presidente de la Cámara Alta recibió a los responsables de FEAFES, que le expusieron las demandas y problemas de las personas con enfermedad mental, entre ellos la situación en la que se encuentran aquellas que se niegan a recibir tratamiento, por lo que reclamaron un cambio en la legislación actual. El presidente del Senado, tras dar la bienvenida a los participantes a "la casa de todos" y "el lugar que garantiza la cohesión de los distintos territorios", recordó las "grandes expectativas" que en la actualidad existen para las personas discapacitadas. Rojo resaltó la importancia del "Libro Blanco de la Dependencia" y consideró que se han conseguido muchos avances y mejoras para este colectivo, aunque admitió que aún son "insuficientes" y que es necesario un "salto cualitativo". Finalmente, garantizó que la petición de FEAFES sobre la Ley de Enjuiciamiento Civil se "verá en el Senado con la sensibilidad que merece". http://www.fundaciononce.es/NR/exeres/E6AF57A9-934D-4327-BE95-C75343B94EB3.htm *** Si lo que hay más allá del espejo es un episodio bipolar, desde luego, hay que intentar pararlo con ayuda del médico y no sólo eso: mientras el temporal no amaine, tomar conciencia de lo que podemos llegar a hacer, y eso lo da la experiencia, y es muy difícil aún así controlar síntomas y por tanto conductas, hechos y palabras. Salud, incluso en pleno episodio, es ser conscientes de que nuestras emociones nos traicionan a menudo y deberíamos hablar después de pensar las cosas tres veces, pero la impulsividad vuelve a traicionarnos, porque no tenemos salud para ese control. Y montamos un cristo al devolver algo en una tienda, qué más da, en esos momentos no somos conscientes. Despertemos, no es la vida real, no estamos bien, nuestras emociones actúan por nosotros, y si la familia o el entorno tampoco lo detectan, mucho peor para nosotros, pues pensarán que “somos así”, y no es cierto. Despertadnos si esto es así y no lo vemos, los cambios a menudo suelen ser tan graduales que se nos escapan. Hay que permanecer informado y un poco alerta, en autocrítica, por nuestra vulnerabilidad, por ejemplo, a más enfermedades que nos interesan de cerca. El TB presenta comorbilidad con varias. Si es un trastorno de personalidad o límite lo que se puede tener además de la bipolaridad, tengo entendido que este se impone al otro. Cada día serás atacado por ese trastorno de personalidad, mientras que el bipolar aparecerá cíclicamente, como suele, sin piedad, predecible hasta cierto punto una vez se deja de ciclar y sabes que atacará en primavera y otoño, con alguna sorpresilla, también, no nos confiemos. También es predecible el día a día de lo otro, lo mismo ocurre con la ansiedad -eso es lo que llevo yo de mochila como un trastorno más- cada día. Aunque no tenga síntomas bipolares, es raro el día que no tengo angustia, aunque a veces se retira unos días. Terapia, dicen, además de una pastilla tranquilizante, que suele ser una benzodiacepina que produce adicción, y de ahí volvemos a la patología dual, si a uno le da por tomarse cuatro en vez del uno pautado porque está nervioso: abuso de benzos. Otra adicción, abuso suele llamarse, de nuevo patología dual. Esto sí está en nuestras manos. No todo el mundo tiene narices de reconocer que tiene problemas de adicción al alcohol u otras drogas, incluso de las que te recetan, y eso también es enfermedad, y seguirá siéndolo mientras no se aborde esa patología como dual. (Mi ex-psiquiatra me sermoneaba cuando le contaba preocupada lo que bebía, un día que el exceso me alarmó tanto que le pedí hora. Me pongo mala cuando lo recuerdo, una bipolar I de manual en sus narices). Por no hablar de todos los que tomamos medicación para la glándula tiroidea. No se trata de la paranoia constante de pensar que podamos tener estas enfermedades, otros trastornos. Si sospechamos, datos en mano, hay que consultar con el psiquiatra pues sólo él puede diagnosticar una comorbilidad o valorar un análisis de sangre. Y he leído, en esta página está reproducido el artículo, que un 46% de bipolares I consumen alcohol. Yo lo hice, y también tengo esa espada encima, y gracias a que lo asumí pude enfrentarme a ello con ayuda de mucha terapia durante meses. Salud para nosotros creo que consiste en cuidar la enfermedad, conocerla, no negarla, y pedir que te devuelvan al mundo real si alguna vez pierdes la senda aunque sea con la sencilla afirmación “me encuentro bien, no necesito llamar al psiquiatra”, síntoma de que realmente puedes estar mal. Si te dicen que has de hacerlo, llamar o pedir cita, desconfía de ti y de tus emociones por completo para confiar en los otros, deja que te despierten aunque tú creas que lo estás y quizá te salves de alguna gorda, pues desgraciadamente he visto recaídas por ese "no me pasa nada, estoy bien". No cuesta demasiado llamar al psiquiatra y que tu entorno deje de estar en vilo y sufriendo mientras te ven "demasiado bien". Pendientes hasta de cuando nos encontramos bien, en mi caso debo hacerlo. Porque yo me encontraba "bien" cuando pedía el alta, cuando ya no me sentía deprimida después de una depresión de semanas con baja médica, antes del diagnóstico bipolar. Lo que no sabía es que había ciclado y estaba hipomaníaca, para mí eso, ir subida, era el “estar normal”. Lo jodido es que mi ex-psiquiatra también pensaba que yo estaba bien y encima seguía tomando antidepres para alimentar ese estado. Por eso hemos de estar pendientes e informados, cada uno donde sepa que tiene un punto débil, un poco más allá de nuestras narices bipolares donde algo huela a quemado. Ocultamos mucha información relevante al psiquiatra, sin darnos cuenta. O porque él no pregunta, triste. Y encima, lleva una vida de verdad normal. Mírate al espejo y decide con qué pie te has levantado. *** Una mañana de 2003, ya de baja laboral, me obligué a bajar al parque. Vi a un grupo haciendo Tai Chi. Me quedé de pie mirándoles. Hablé con el profesor cuando la clase terminó. Pero nunca fui a la sesión siguiente a la que me invitó. Eran a las 9 un par de días por semana, y yo raramente estaba despierta a esa hora. Vivía de noche ya, en mi perpetuo insomnio. Ya estaba muy mal. ... En mi último gimnasio, principio de septiembre de 2002, me metí en una clase de Tai Chi, de Tai Chi Chuan. Empezaba un nuevo curso. Me impresionó la sesión de bienvenida que nos dio a unos pocos interesados el profesor. Afirmó que para hacer Tai Chi "contemporáneo", “el de los parques”, estábamos a tiempo, hasta la tercera edad. No para practicar el Tai Chi clásico, un arte marcial. Decidí asistir al grupo, pasando de steps y aerobics. Primer fallo: no era un monitor de gimnasio, ni un profesor. Era “el Maestro”. Me contaron que su aprendizaje fue de unos 15 años en China. Ríete de Uma Thurman en "Kill Bill" de Tarantino. El protocolo era muy rígido. No estaba permitido llegar tarde ni cinco minutos, o te quedabas de observador en un rincón de la clase, hasta que con un gesto el Maestro te permitía entrar. No siempre se podía llegar puntual desde el trabajo. El Maestro vestía de negro de pies a cabeza. Yo pregunté por estos rituales y normas que nadie me había contado a otros alumnos, y supe que sólo él podía vestir de negro integralmente. Saludo al principio y al final de la sesión, no sé si llamarla sesión o clase ahora. En clase, el trato era “de usted”, fuera nos tuteábamos. Un hombre rubio, ataviado de negro, y hablando chino, realmente eran sensaciones nuevas. Llegué descalza a la clase, pensando que sería una especie de yoga, menudo error. Tuve que comprarme en plan urgencias unas deportivas de las de correr. Son las que sigo usando ahora aunque están destrozadas, me salió bien la compra de oferta. Un alumno con algo de experiencia era asignado a novatos como yo, y para él era un honor, como también el que el Maestro delegase en otro los ejercicios de calentamiento. Más tarde, la clase se convertía en una coreografía de movimientos por parte de los alumnos avanzados, que se movían a las órdenes en chino del Maestro, que en efecto, eran propios de artes marciales. Hermoso e impresionante espectáculo. Movimientos suaves, estudiados, memorizados, y enérgicos. Todo esto me pareció muy marcial. Disciplina. Sacrificio, las rodillas machacadas. Me encantaba la sensación de estar haciendo la mili. Y de aprender a dar una patada bien dada, que en mi imaginación iba a los testículos de mi jefecillo y en general a todos aquellos que me miraban por encima del hombro. Me sentía bien en posición, podía atacar y defenderme a la vez, pero no me dio tiempo a aprender a hacerlo, a luchar. Bueno, a veces las apariencias lo son todo, y todavía sé ponerme así, cuidadito conmigo que recuerdo perfectamente la patada. El gimnasio estaba cerca del trabajo pero lejos de casa, así que abandoné las clases cuando caí de baja, episodio ya incontrolable cuando en la empresa se desató un follón de mil diablos que me dejó tiesa, al mes escaso del principio de mi aprendizaje. Apenas completé la secuencia entera del primer movimiento, pero leí mucho sobre el tema mientras albergaba esperanzas de volver y practicaba en el salón. Fue un mes muy intenso, aprendí poco pero mucho. Han pasado los años y lamento no haber podido continuar con ese Tai Chi Chuan, milenario duro y hermoso, aunque me abrió puertas en la mente. Ahora no podría seguir con estos huesos descalcificados, y el aprendizaje dura varios años, toda la vida en realidad, porque no he hablado de otras cosas como de las antiguas armas chinas. Sólo me queda la práctica del contemporáneo en los parques. No es una idea que ahora mismo me atraiga, sólo por memorizar los movimientos, algo que para mí resultó difícil también con el yoga en su día, en especial el insufrible “saludo al sol”. Nadar es más fácil, sí, y ya he encontrado el gorro. *** P.D. Hoy los párrafos se distancian como les da la gana, aunque yo los veo bien en la ventana desde la que escribo el código dice otra cosa y ya tomé las pastillas para arreglar nada. Le voy a dar una patada a mi antiguo manual de HTML un día de estos, y todos los posts se pondrán tiesos. Hoy han bajado algo las temperaturas, esto parecía ya lo peor del verano... y HOY ME HE EMPADRONADO. Después de un año, tres meses, y ocho días de residencia. Por tanto, motivos no simbólicos sino prácticos. Me acompañó un amigo, "mi padrino", quien me ha felicitado por mi nueva "nacionalidad" ja, ja. Y del cielo de Madrid ha empezado a caer agua, y huelo a asfalto, tierra y vegetación húmedos. Desde mi casa, donde contemplo el siempre fascinante cielo de Madrid. Merde, hoy no toca atardecer espectacular sino relámpagos... No soy supersticiosa, y se agradece el aire fresco. Ahora tendré que aprender en serio algo de "cheli". *** Madrid, domingo 14 de mayo de 2006 Querido amigo: No sabes cuánto me alegra recibir de ti esas noticias. Por fin encontraste lo que buscabas. El amor, qué búsqueda más dolorosa, y la has completado, la habéis. Me relataste hace ya tiempo que os dejásteis por hartazgo, o que ella te dejó, no recuerdo y aunque no lo haga sí sé que el final de una relación larga es un proceso algo ambiguo donde se mezclan los calcetines con el tabaco. Tu enfermedad, como a todos, nos hacía comportarnos mal con nosotros mismos, pero ese daño también repercutía en nuestros seres más cercanos, que sufrían, por nuestros cambios de humor y otras cosas desagradables que ahora debemos olvidar, porque en pareja siempre hay cosas, pero la enfermedad las agrava, y más con adicciones, y estoy convencida de que al no existir diagnóstico en esas épocas, la lotería iba en dirección siempre a la ruptura o a la relación tormentosa que nos perjudicaba todavía más. En pareja el diagnóstico es duro, pero se comparte, o eso quiero pensar ahora, que esa fractura en nuestras vidas hubiese sido entendida y apoyada por una pareja que ya no existía ni para ti ni para mí. El porcentaje de bipolares separados es altísimo, ¿cuántos antes del diagnóstico, me pregunto? Yo siempre rompí lazos con mis relaciones, era tan radical que si o ya no existía amor o no se superaba una crisis, se presentaba el odio o mi mente enferma de emociones (cómo desestabiliza una ruptura, para mí un episodio siempre) distorsionaba la persona hasta reducirla a sus defectos. Tú, sin embargo, las mantuviste como amistades, valorándolas siempre. Salías con [Ella] a menudo como viejos amigos, y hace tiempo me confesaste que seguías teniendo sentimientos por ella. Yo te contesté que sin duda habrías cambiado desde esas malas y oscuras épocas a sus ojos, puesto que lo habías hecho a los míos, sin conocerte en esa época, sólo por la mejora y la estabilidad, siempre relativa, pero el estar con los pies en el suelo al menos, la aparición de otro prisma. Un día te animé a que fueses franco pero te lanzó la jarra de agua fría, y ese rechazo te dejó muy bajo bastantes días, amigo, lo recuerdo pues mi alma lo compartió contigo. Sin embargo, ella te ha acompañado en tus últimas crisis y seguro que esta vez ha entendido mejor qué y por qué, y no ha dudado de tus sentimientos o disipó sus dudas ante -la convivencia, podría llamarse- al veros más a menudo que antes, porque, a diferencia de vuestra anterior relación, exteriorizas tus emociones, eres consciente de tus actos y aunque a veces no estés orgulloso, eres capaz también de reconocer tus errores el primero y de pedir perdón por ellos. Eso te ha devuelto al conjunto de seres “amables”, es decir, dignos de ser amados, y era cuestión de tiempo, de que tú mejorases, el que volvieseis a estar juntos. No me atreví a decírtelo aunque se intuía, pero me informabas sin querer de esos pasos y la cosa estaba anunciada si ella era generosa de corazón, y cómo celebro que lo sea, después de lo que pasasteis. Espero que ahora puedas perdonarte mejor tu pasado, al lado de quien lo sufrió contigo. Tenía novio, palabra-obstáculo donde las haya, pero si ha permanecido a tu lado era y ahora puedes confirmar que es por algo. Tenéis unos lazos emocionales fuertes desde la juventud, y además ahora habéis eliminado toda la tensión de las malas épocas. También los años transcurridos han ayudado, puesto que la mediana edad (qué mal suena, pero es la nuestra) sigue siendo un proceso de maduración y en tu caso, en el mío, en el de tantos, la enfermedad ha sido clave en tu cambio de actitud ante la vida y las personas. Al igual que otros bipolares, empezamos una nueva vida, diferente y mucho a la montaña rusa que volvía loco a cualquiera que nos mirase, cuando no nos sorprendía borrachos. Sonrío al leer que estáis “como críos”. Es lo mejor que puedes decirme, así es el enamoramiento y tal es la alegría de dos almas que se juntan en este sentimiento tan poderoso. Me siento honrada de que me hagas partícipe de tus sentimientos y esta vez mi empatía es muy positiva, como se dice ahora: tengo “un buen feeling”. Quizá sí exista una “mujer” o un “hombre de” la vida de alguien. Pero como solíamos tratar en nuestras charlas escépticas, eso era muy difícil ya “a nuestra edad”, era hasta cómico apostillar siempre con eso. Sin embargo, en la juventud sí el alma está abierta a encontrar esos sentimientos, y lo hace sin prisa, hasta que de repente brota un exuberante jardín, que ha de cuidarse mucho, y por parte de los dos, cuando pasa el enamoramiento biológico y han de permanecer otras tantas cosas. En su día esas cosas se marchitaron, pero… ahí estaba el jardín, aunque descuidado, sólo hacía falta que los dos deseaseis volver a él. Y todavía sois jóvenes, lo de “toda la vida por delante” no seré yo quien lo diga, pero bueno, ya me entiendes. Recuerdo que también en nuestro pesimismo acerca de la materia especulábamos acerca de que las cosas sólo podían volver a ese estado de ingenuidad por así decirlo ya en el ocaso de la vida, cuando ya no hay prejuicios sino amor a la vida y por tanto a las bellas personas que no a las guapas, cuando nada hay que perder y eso sólo lo comprenden los muy maduros ya. Es enternecedor ver en los medios una boda en un asilo, y aflorar las sonrisas tras el sufrimiento de muchos años de viudedad, por lo común. Ahora entre los que se cuentan sin pareja y un día la tuvieron, hay más divorciados que viudos, pero esta conversación ya la tuvimos hasta su fin en su día... bipolares singles, singular y por desgracia amplio subconjunto del que te liberas, afortunado seas. No te había olvidado, lo que te amó, ¿lo llevaría en vuestros paseos, al igual que tú? Aventuro que lo que os separó es también lo que ella amaba de ti. He conocido a mucha gente, y también tengo en mis experiencias que los bipolares tenemos ciertos dones humanos y un alma que ni pasa desapercibida ni se marcha sin dejar huella. Por lo visto, las dejaste profundas en la suya, y por fin te ha perdonado, al ser humano con una enfermedad y no al “monstruo”, y quizá no se haya vuelto a enamorar de ti sino que siempre lo estuvo a pesar de su novio, a la espera de tu reacción, de los cambios que ella siempre quiso ver en ti y un día se acaba la paciencia para todos en esa situación, después de continuos “no lo haré más” etc. Tú deseabas profundamente recuperarla para darle lo que en su día no pudiste pero llevabas en tu interior, y por fin le has mostrado que ya eres capaz de hacerlo. No me cuentas qué pasa con el novio, pero no creo que le cueste dejar al otro hombre, si no lo ha hecho ya... eso no importa y tampoco quiero hurgar en vuestra intimidad más de lo que estoy haciendo. Imagino que estamos charlando en una ventana en msn, algo tan informal como muy privado, pero una carta es algo que permanece y que me recuerda a las horas pasadas en estas y otras charlas. Se acabó tu soledad y tu desesperación. Ahora estás ilusionado, y el proceso ha sido lento, de forma que si alguien atribuye esta reconciliación a la primavera o a una hipomanía, creo que va a equivocarse mucho, pero nada ha de importaros la opinión ajena, tan ignorante y a veces tan maliciosa, que como bien sabemos atacará desde las propias familias. Creo que la enfermedad muchas veces nos hizo fingir, aparentar dureza para no mostrar nuestra vulnerabilidad. Esto lo hace muchísima gente sin bipolar, no tenemos la exclusiva. Si bien era nuestra protección, también significaba para los otros unos muros que no dejábamos franquear, atemorizados ante nuestras emociones pues si las dejábamos, eran un torrente que podía volverse en nuestra contra. Y queremos amar, para dejar de fingir, gran contradicción porque parecemos inexpugnables. Te la jugaste a la sinceridad, y tras un no vino por fin un sí. Por fortuna, ella te ha conocido tus momentos bajos recientes, menuda primavera, y ha visto como yo al ser humano y noble que late bajo sus disfraces, tú mismo te desnudaste para abrir esa puerta de nuevo. Por ello cada vez en estos meses os habéis estado viendo con más frecuencia, y si bien no os faltaba cariño aunque estuviese algo sepultado y hubiese una tercera persona, el roce ha hecho que éste volviese a la luz. He conocido tus tinieblas, tan parecidas a las mías. Hemos sido compañeros y amigos de quizá un mal viaje, pero ambos nos encontramos ya mejor, y tú tienes ya, empiezas a tener y ahora sabrás cómo no estropearlo, un amor de los que de forma algo cursi me atrevería a adjetivar como verdadero. Y espero de ti que ahora no tengas miedo al compromiso, pues sé que no eres partidario “de casorios”, cómo me reí aquél día y recordarás con qué razones te mostré mi desacuerdo. Comprométete, por qué no, sin miedo, vivir es apostar y tirarse a la piscina cuando a uno le van las emociones fuertes, como nos iban a nosotros antes de estabilizarnos. Sabes que los bipolares causamos al resto la sensación oscilante de nuestro interior y las personas, nosotros las primeras, necesitamos de estabilidad emocional. Un día, le recomendé a un amigo con una novia muy celosa –sin fundamento alguno, por supuesto, pero sus celos eran diarios y enfermizos- que le regalase un anillo. Ella cambió de repente. Qué pequeño detalle acaba con las inseguridades propias y ajenas. Y luego ya se verá, ojalá el futuro estuviese ya escrito con el “The End” de las pelis de antes, pero se camina con más seguridad. Entra sin miedo en esta relación, sé que lo estás haciendo con amor pero ahora el miedo puede aparecer, miedo a que sea un espejismo, a que vuelva a romperse por la misma razón. No has de temer, has cambiado bajo el tratamiento, y tienes tanto amor dentro de ti que te dolía no poder entregárselo. Para ella sin duda esto es un regalo, su hombre ha cambiado, y cuántas mujeres desearían poder decir eso de sus parejas no bipolares. Estoy tan contenta que no he podido evitar escribirte esta carta, muy llena de emoción y espero que de esperanza a tus ojos. Me has hecho reflexionar sobre el amor, y espero que las interminables conversaciones sobre el desamor hayan acabado en este punto ja, ja. Recibe un fuerte abrazo de tu amiga, Blue P.D. A ver qué día tengo el honor de conocer a esta gran mujer. ¿Vendréis por Madrid? El día 15 de junio asistirá mucha gente de todas partes a la jornada, aunque es un jueves. Anímate. *** conexiones. Me aportáis mucho, comentando o escribiéndome. Gracias a todos. *** Este fue el primer logo del blog. Lo cambié porque a mucha gente le daba grima. Yo empezaba con ilusión a escribirlo y me costó mucho encontrar una imagen que identificase al blog. Esta era la que deseaba cuando empecé a buscar... también al autor le hizo ilusión que "se la pidiera prestada". La imagen ampliada impacta: http://www.billywatts.com/worth1000/giant%20brain%20key%20hole.jpg *** Madrid, 8 de juny de 2006 Hola, No m'estranya que sortissis de la consulta histèrica. A mi encara em passa, no creguis. Un dia, que em pujessin [x Mg.] de l'estabilitzador em va deixar tan neuròtica que en sortir de la consulta, mentre feia un passeig sense massa sentit perquè anava a Castellana però necessitava caminar abans d'agafar un bus... em vaig comprar una parka, rebaixada, però un gast (precisament avui he trobat el ticket i l'he trencat), i ho sabia quan la pagava, a més, però no podia evitar fer el que un dia vaig escriure a la pàgina (gràcies per cert pels teus elogis): "cuando se sale de la consulta, si no se puede cometer un pecado carnal, hay que cometer otro, normalmente económico". La putada és que els psikis si fan bé la feina, no dónen bones notícies, encara que les expliquin bé i les entenguis, les discuteixis si no està clara la cosa i s'arribi a una entesa. Si estàs en una crisi, et canviaran tractament. Si has passat la crisi, et fotran canya en el tema dels hàbits. Si tens una oscil.lació, que pots consultar per telèfon, et pujaran o baixaran medicació. Què volem, són metges, i no ens volen putejar, però per nosaltres és molt dur (…). Un fàrmac que et canvia la vida, directament, el què pots menjar i el què no... una decisió dura, suposo, i meditada, però precisament per això, veig esperança i el sacrifici si funciona valdrà la pena, la llàgrima fins i tot. Jo també he plorat a les consultes (…). I penso que fem bé en plorar si és el que el cos, l'ànima, ens demanen. De res serveix fer-se la dura, precisament amb qui ha de conèixer la nostra debilitat per ajudar-nos a superar-la. Un dia fa anys, un dia que jo em trobava fatal, vaig trucar al terapeuta que tenia (teràpia que no va servir de res) per dir-li que no podia anar, i em va respondre que precisament si em trobava malament, era quan jo necessitava més aquella sessió, i també plorava, quan estàs fotut plores, i menys mal que tu i jo podem, hi ha qui no pot i ... per on li escapen els sentiments d'impotència, entre d'altres, a aquesta persona? (…) jo no sé fins a quin punt s'ha d'informar als familiars, la meva mare entrava sempre després de mi per ser informada, jo ho preferia i a més, com t'he dit, sortia de la consulta callada, preocupada gairebé sempre, rumiant i rumiant i amb por de no recordar coses que no sabia si les havia escrit o no en el quadern, però quan sortia, ni ganes de tornar a agafar-lo. Pots dir que és tortura, potser ho és, però tortura és el que necessita el nostre cervell per tornar a funcionar bé i no torturar-nos, o penso així o em foto un tiro. Les consultes són dures i nosaltres no som imbècils, som gent que necessita un tractament i una educació per viure amb això, i ningú neix ensenyat. Paciència és el més desesperant, de mena tots els bipos que conec i jo mateixa si volíem alguna cosa era ja i per ja, i paciència quan estàs fotut... t'ho has de repetir i t'ho han de repetir mil vegades, com un mantra. Jo usava una cançó quan se m'acabaven les forces, un altre mantra. El cas és que has avançat, això t'han dit, queda't amb aquesta bona notícia. Sortir d'una tan grossa... poc a poc, i ja has fet passos. A mi em va costar any i mig, el puto mixte aquest, però la meva història és la d'un diagnòstic erroni que em va fotre la vida i quan vaig arribar a consulta portava anys malalta i molt, i a més enganxada a l'alcohol. Potser [els terapeutes] no seran els millors, però a mi em van salvar la vida fins i tot, de forma que per a mi ho són. Bé, ara sóc jo la que s'enrotlla. M'ha agradat molt rebre notícies teves i el teu mail m'ha fet reflexionar, de forma que només puc agraïr-te el temps dedicat. *** Carta en versión original, con todas las faltas incluídas pues no usé diccionario ni para confirmar la siempre difíl "l.l". Me traen loca las preposiciones ahora. ¿Hace falta subtitularla? La cara B, así nombró un amigo a lo que nos queda hasta la muerte, de forma original a la vez que certera. Cercanos o pasados los 40, ya estamos ahí, en el tramo que nos acerca a la muerte, y da que pensar. Hablo con gente más joven que yo, y me doy perfecta cuenta. Están con su primera o segunda pareja o novio, tienen ilusiones, quieren tener hijos incluso. Empiezan a trabajar en lo que les gusta o para lo que fueron preparados, están llenando un currículo vacío después de la titulación. Me sorprendo y no me sorprendo cuando mi respuesta remite a “hace 20 años”, “hace 15 años”, “hace 10 años”. Mínimo diez años me separan de esas conversaciones. He pasado ya por todo esto, puedo decirlo orgullosa, porque ya estoy en la cara B de mi vida. Es tiempo de tener claro que no vas a volver a hacer o repetir lo ya hecho, que ya no queda tanta vida para realizar lo que sí tuviste como sueño. No sabemos cuánto nos queda, pero ya empezamos a asistir a algún entierro de gente de nuestra edad. Somos adultos, somos “de mediana edad”, ni jóvenes ni seniles. Sabemos que en diez años quizá algún achaque nos impida para algo aunque ahí está gente de 50 como una rosa, y de 60 que se jubilan y se dedican a... viajar, o cultivar un huerto, por ejemplo. Por eso yo al cumplir años, como escribí en un post de “cumpleaños” el pasado octubre, respondo al “ojalá los tuviese” por un “ojalá llegue yo a los tuyos”. Cuando alguien mayor quiere retroceder, no sé si es porque tiene demasiado claro ya lo de la cara B y por tanto miedo al final, o porque cuando se empezó a dar cuenta de que la pisaba, no lo valoró para decidir si su vida tenía el rumbo que la hacía disfrutar el día a día de algo parecido a la felicidad. A veces es tarde para dar marcha atrás. Todavía no tenía conciencia de estar en la cara B cuando mi ex y yo nos separamos. Lo hicimos conscientes de que merecíamos una segunda oportunidad y no reconciliarnos para llegar al mismo punto años después, quizá tarde ya para eso, quizá con hijos que lo hiciesen más difícil para ambos. Tomamos una buena decisión, los dos pensábamos con la cabeza. Sólo se vive una vez, y a los 30 es buena edad para buscar otro camino que no ofrece nunca garantías, pero sí el de no arrepentirse años después de haberse acomodado en una situación que no satisfacía expectativas vitales. Ya no éramos pareja, no había que darle más vueltas sino buscar soluciones. Hoy puedo decir que soy una single pero eso es producto de mi época. Algo nuevo, y difícil cómo no para una mujer. Se sigue tolerando socialmente un hombre sin pareja aunque haya cumplido los 40, en cambio una mujer sin pareja a esa edad es una desgraciada, esa es la mentalidad imperante, que tan sólo cambia el vocablo despectivo “solterona” por el fashion y ahora correcto, aunque no hispano, “single”. Cuántas veces me habrán dicho que tenga un perro, por no estar sola. Y qué pasa si estoy sola, es como quiero estar, y sin ataduras pues un perro tiene su esclavitud y en eso pienso, no en que dan mucho cariño, etc. Yo apuesto por pelearme en el reino de las personas, y ya veremos si alguna puede darme cariño, cosa que no voy a delegar en un animal. El rollo single es raro, es freak, es inconformista. Gente que en su día no se conformó, que buscó otro camino. Quizá no tengamos pareja, pero hemos cultivado otras cosas, nuestra propia vida, nuestros intereses. Quizá busquemos pareja, pero quizá nos hayamos acomodado también en nuestra independencia. Cuando echo un vistazo a mi armario, sé que ya no podría compartirlo. Otros han vuelto a hacerlo en un proceso de adaptación a una segunda o tercera pareja, yo misma, pero cada vez es más difícil renunciar a territorio. Echo un vistazo a los matrimonios con hijos. Muchos dejaron de ser pareja para convertirse en padres, y siguen conviviendo por esta razón, poderosa pero a costa de su propia satisfacción vital. Seriedad, responsabilidad, y ser consecuente con eso, dormir con alguien que ya no es tu pareja. Y no digo que no haya matrimonios o parejas de hecho felices, no. Sólo se quejan los que no lo son, y no siempre lo hacen a no ser que seas íntimo, o bien un perfecto desconocido por Internet. Muchos amigos cibernéticos desconectan a la hora de cenar, bien porque hayan de cocinarla, bien porque hay gente en la mesa esperando. Es cuando te planteas que eres libre para cenar cuando tengas hambre y no a la hora de siempre. Que podrías estar por el centro, ir al cine, comer algo fuera, y volver habiendo hecho algo que a ti te gustaba, como ver la peli a la que ninguno de tus amigos se apuntaba. Libre, para hacerlo o no. Libre para decidir qué quieres, ahora que estás en la cara B. Haz hoy mismo algo de lo que tengas pendiente en tus deseos, pues mañana puede ser tarde ya. Nada te impide hacerlo si eres single, sólo salud y dinero. El dicho es: “hoy es el primer día del resto de tu vida”. Lo que hay que hacer: “a la vejez, viruelas”. El otro día recibí un power point no del todo cursi. Su mensaje era que sin amor nada puede hacerse. No es papel mojado del todo para un single, que a veces desearía sentir eso, pues en su día muchos lo tuvimos. Pero todos hemos de seguir con “lo que hay”, y no habrá amor, pero sí libertad, y hay que jugar con las cartas que se tienen en la mano, cada vez menos, en la cara B. P.D. Mi amigo me recuerda que es necesario tener los 40 cumplidos para “ingresar” en el “Club de la cara B”. No le he respondido “ojalá llegue”. Archivo material del blog, entre él, los logos usados hasta la fecha. No me gustaba el nuevo logo "pintado a lápiz", todavía no sé retocar bien las fotos y he decidido tras consultarlo poner la fotografía original. Creo que he tocado algo que no debía, el color de fondo se ha oscurecido. Malas horas para seguir modificando cosas... dejo el último logo de recuerdo en este post. *** P.D. 19 junio: le voy encontrando el truco a la cosa y voy deshaciendo el entuerto... La neurología puede tratar al trastorno bipolar, y la óptica cambia: si lo entendí, enfermedad mental no existe, sino patología orgánica con síntomas mentales. Un punto de vista radicalmente diferente al que ofrece la psiquiatría. Hoy he podido felicitar a su creador en persona y hacerle mil preguntas. Ha sido muy amable. Creo que esta nueva web en español va a significar un rayo de luz, para entender más sobre el TB y sobre nuestros cerebros, cómo funcionan en realidad, cómo reaccionan a los psicofármacos... ... para leer de arriba a abajo y aprender, todo lo que los psiquiatras nunca nos contaron. La página inicial ya tiene su carga. Me llamó la atención "Sobre los trasplantes", inquietante lectura. Mucho hay que aprender, por el saber en sí, pues ya Aristóteles diferenciaba al hombre de las bestias porque el humano es curioso por naturaleza. Y para seguir los avances en la materia que repercutirán directamente en los nuevos tratamientos. Que cada cual lea lo que quiera. Hay un momento en el que la información satura, pero es esta interesante por, reitero, un enfoque antes no percibido por mí. Esta web tiene su enlace permanente en este blog como "TRASTORNO BIPOLAR Y NEUROCIENCIAS". Y estoy allí enlazada, lo que considero un honor. Gracias. *** No sé de qué país eres, pero hablamos el mismo lenguaje, que es el español, y el bipolar. *** Respuesta a un mensaje en el foro de www.bipolarweb.com A mi prima le encantan los críos y se le da muy bien la cocina, se dedica a ello profesionalmente y no ejerce su licenciatura, para qué si le gusta lo otro. De hecho, yo tampoco ejercí. Cuando coincidimos en el pueblo de nuestros padres, ella juega con los niños y prepara tartas y pasteles, porque son las mujeres "mayores" las que cocinan. Yo ni cocino -intento aprender algo observando- ni aguanto mucho con los niños, un ratito y me agobio. Pero tenemos algo en común. Todavía somos las niñas de la familia, se nos llama con diminutivos pues nuestros nombres los usan otras mujeres también, qué cruz esto de las sagas familiares. Nos llevamos un mes de edad, mayores somos. Pero no tenemos niños: ese hecho nos dejará para siempre en "las niñas". Hay más, claro... Hacía años que a mi prima se la veía muy poco y muy cambiada. Había engordado mucho, apenas hacía nada, descansaba continuamente y se iba a dormir muy pronto, a las diez. Más tarde, yo me iba al pub del pueblo. Estoy hablando del 2003, me temo, yo no estaba bien pero no lo sabía, o sólo a ratos. Barcelona, verano-otoño de 2003 supongo, ya diagnosticada. Un día, recuerdo que se celebraban unos comicios, quedé con mi padre y asistí a una comida familiar. No recuerdo la fecha, no recuerdo demasiadas cosas, he de ir a mis diarios en breve y dejar que gente que hablaba conmigo a diario me vaya recordando lo mucho que ahora he olvidado o recuerdo con confusión, pero ese no es el tema hoy. Salió el tema, por fin, porque yo tuve que hablar "de lo mío" y también pregunté, pues para mí en esos primeros momentos de gran curiosidad por todo, todo era nuevo, era necesario estirar de ese cable, de esos genes, quería respuestas a sospechas. Ella, esquizofrenia paranoide. Casi muere por las crisis que acompañaron a su diagnóstico, pero ahora ya pasó incluso el estar medio zombi mientras se estabilizaba, drogada como todos. Ahora se la ve muy activa y con ganas. Después de ese calvario, de esos ingresos y sufrimiento, quién no tiene ganas de vivir. Estos hechos fueron silenciados para toda la familia. Nadie hablaba de ello y si preguntabas, la respuesta era no lo sé, y esta situación duró años, ¿qué le pasa?, silencio. De repente aterrizo ese día en el clan paterno y a la segunda frase con mi padre, mientras íbamos a votar, le pregunto si ha habido suicidios en la familia, el sino de tantos bipolares no diagnosticados. No, contesta algo rápido. Pero en realidad sí hubo uno, que recuerdo algo después... pariente lejano, pero en los pueblos eso no existe, todo el mundo es familia. Ya averiguaré algo más, porque sucedió cuando yo era niña. Lo típico: por qué se ha matado, tenía trabajo, novio... O no, ya puedo adivinar una respuesta, bipolar lo dice todo. El no de mi padre ha de ser interpretado en familia de primer grado, supongo. Una sus hermanas ha tenido varias depresiones. De eso me enteré cuando mi diagnóstico fue ese, no antes, hace años lo supe. Otro cable suelto: si las depresiones son cíclicas... episodios, ¿bipolares? Ese fue mi caso, depresiones a temporadas, y depresión no es diagnóstico para depresiones que van y vienen. Otro caso. Un primo lejano, también de mi edad, siempre el número uno de su clase, matrícula de honor era su apodo y nuestra tortura el que nos comparasen con él. Quiso hacer carrera en el sistema judicial y tuvo que dejarlo repentinamente, problemas psíquicos de los que al parecer se recuperó a los meses. Más misterio, como siempre, nadie sabe. Me comentó un amigo jurista que mucha gente "pierde la cabeza" en esos largos años, quizá ocho, preparando una oposición. Esto de dejar como "secretos de familia" "entre los mayores" estos casos, no nos ha beneficiado en nada a quienes podíamos tropezar en esa piedra, sin aviso previo. Sólo mi tía habló de su depresión. Nada que ver con una esquizofrenia o un trastorno bipolar, claro. Un día en plena vorágine familiar, un problema grande que dilató mucho una sobremesa, discutimos mi prima y yo, tendríamos veinte y pocos, tan fuerte y tan agresivamente que quedó claro que esas iban a ser las últimas palabras entre nosotras. No sé cómo se lo tomó la familia, estas cosas no hacen gracia a nadie, y menos cuando el problema sigue ahí y además esto lo agrava. Y quién sabía que eran dos NO diagnosticadas -cómo nos chillamos, qué cosas nos dijimos- las que rompieron. Hubo encuentros muy pero que muy incómodos, en esos tiempos. Después de hablar del tema de nuestros diagnósticos y desventuras en esa comida, unos diez o más años después, cuando esos diagnósticos explicaban demasiadas cosas... ... no hubo que nombrar "reconciliación", de repente volvíamos a hablarnos. Ahora mi prima y yo nos llevamos bien, noto cariño mutuo y pienso en ella a menudo, aunque nos vemos poco, cuando voy a Barcelona o en el pueblo. Éramos seis primos, y sólo nosotras las chicas. Estábamos muy unidos todos, de pequeños, de jóvenes-adultos ella y yo nos distanciamos por una falla, pero ahora algo de nuevo nos une, precisamente la enfermedad que nos gobernaba, de diferentes nombres, y qué casualidad, precisamente se llama "primas hermanas" a esquizofrenia y trastorno bipolar. Este verano anuncié en el pueblo que me quedaba en Madrid a vivir, y ella afirmó que yo era muy valiente por hacerlo sola, ella está con sus padres y la familia intentó convencerme de que yo hiciese lo mismo, pero yo debía y me debo autonomía, hasta que se demuestre lo contrario, esa espada llevo encima pero no es tampoco el tema de hoy. El tabú que rodeó al diagnóstico y sufrimiento de mi prima hermana, unos cinco años antes del mío, es comprensible puesto que es la opción de muchas familias, que nadie sepa, y menos esas cosas terribles que rodean a los primeros tiempos. Pero en nada ayudó a que el resto tuviese pistas sobre lo que podía ocurrir. Yo he sido la siguiente. Ahora las cartas estan sobre la mesa, ingresos incluídos. Esto está en los genes. Ojalá no haya un próximo, pero de dos personas, mis abuelos, catorce personas comparten ahora esos genes. De esas catorce, tres hemos tenido problemas. Me alegro que una vez pasados los malos tiempos para ambas, ya no haya secretos, que nuestros hermanos y primos sepan que este riesgo existe ya es mucho. Riesgo para sus descendientes, y para ellos mismos, pues la enfermedad mental se presenta sin prejuicios de edad. El otro día soñé que acabábamos mi prima y yo siendo "las mayores" de la casa del pueblo, ya cincuentonas, viviendo entre allí y la ciudad para los médicos y psiquiatras que necesitaremos de por vida (¿remitiremos?), y gobernando la casa, como dicen allí, preparándola para la avalancha de esos primos y hermanos con sus parejas e hijos, incluso novias o esposas de esos ahora críos, en puentes o vacaciones, todo un ejercicio de logística. Es reconfortante vivir sin rencor. Que algo que tu enfermedad destrozó en el pasado vuelva a su cauce. Nos veremos este verano y engordaré mínimo un par de kilos sólo con esos postres y tartas a los que es imposible decir no. *** "La esquizofrenia y el trastorno bipolar podrían tener una causa genética común": http://www.bipolarweb.com/Articulos/esquizbipolar.htm *** Llueve y hace sol en Madrid, hoy es un día de tiempo bipolar 100%. Esta canción infantil catalana me viene a la memoria, y me voy a peinar como las brujas. "Llevar duelo" es una expresión que significa llevar las uñas sucias, cosas que sólo salen en canciones y en los diccionarios. Y lo de poner un huevo... pues no sé, menudas cosas hacen que canten los críos. La melodía y la letra: http://www.xtec.es/rtee/europa/174es/partitura.htm Mi amiga Mariló estuvo en Madrid unos días, en mi casa. Se fue ayer por la mañana. La echaba de menos, y después de su visita, más. De su boca sólo salen las tonterías justas, las que desembocan en inevitable carcajada. El resto, de tonterías nada, sino cosas importantes para tomar nota y no sólo mental, pues hay que aprender mucho de gente como ella y seguir aprendiendo. Todos de todos, "los del 2003" fuimos una buena peña y piña. No sólo nos llevamos bien, sino que la convivencia estos días ha sido muy buena. Realmente podríamos compartir piso, que no ordenador. Hemos celebrado este encuentro, y aunque estamos más gordas, hemos decidido que eso no importa. Lo que importa es que estamos mucho mejor que cuando nos conocimos, menuda diferencia. Cuánta mierda compartimos en su día, mierda de síntomas diarios, mierda del estoy en las puertas del suicidio, de llevarnos o llamar a urgencias incluso, y hemos sobrevivido, y mucho más que eso. Después de lo malo, en especial el 2004 que fue de lo peor... ganas de disfrutar de una vez por todas de una vida, la que hay ahora, a día de hoy, a pesar de todo. Vivir como jubiladas, por ejemplo, pues no salimos muy rentables para el sistema (activas laboralmente, pero nunca trabajando por estar de baja médica continua) por no tener salud para el mundo laboral aunque ganas, ganas nunca nos faltaron de volver al trabajo. Pero la triste realidad era otra: el que pudiésemos hacerlo sin recaer a la semana escasa de volver a la mesa de la oficina. A los dos años de baja creo, te llaman de la seguridad social para evaluarte y de ahí, si estás mal, y un diagnóstico trastorno bipolar es una magnífica tarjeta de presentación... para que vean que realmente estás jodido y aunque quieras, no podrás trabajar, pues para empezar así lo hace constar el informe de tu psiquiatra. Frustrante para el enfermo, mucho, una noticia dura donde las haya. No nos gusta estar jubiladas, pero ahora nuestra profesión es cuidarnos. Mariló me ayudó mucho, me acompañó y orientó en esos primeros tiempos: intentar aterrizar en un lugar que no conoces y sin manual de vuelo. Yo estaba muy mal cuando nos conocimos, otoño de 2003, y ella también pasaba sus depresiones crueles sin límite, muy malos momentos. Pero también los hubo buenos, cómo no, se juntan dos depres y acaban riendo, se junta una mixta con una depre y la mixta hace el payaso hasta que la depre ríe... eso retengo a modo de cliché. Momentos de todos los colores... Un día hicimos un paseo muy bonito, Rambla abajo hasta la Barceloneta, donde comimos, lo recuerdo perfectamente, y luego llegamos hasta la playa de la Marbella. Nunca salimos de noche, más bien nos veíamos en nuestras casas, porque no estábamos bien y nos visitábamos. Un fin de semana ella me acogió en la suya, en un gesto de generosidad que no se olvida, y sé mi madre nunca lo hará. Ese fin de semana yo quería ingresar pues mi episodio mixto me daba pánico, tenía miedo a las jugadas cada vez más sucias que se cocían en mi cabeza, pero ella se ofreció a soportarme en "ingreso domiciliario". Mariló me llevó dos veces al hospital, también. En ella confiaba, a pesar de yo ser una testaruda de mierda, y por eso salvó mi vida. No hay agradecimiento para eso. Hay que hacerlo, y recuerdo que yo también llamé al 061 en una ocasión de peligro para ella. Ahora la vida sigue, vida en estabilidad siempre tan relativa, y con ella, problemas que afectan a cualquier persona. Vida cotidiana y "mierda de vida" a la que hay que enfrentarse, al menos, ahora hay salud mental para hacerlo pues lo duro que todos tenemos por ahí (enfermedades en la familia, problemas de pareja o con los hijos...), si se está mal, en episodio, no hay quien lo afronte, más bien agravan ese episodio por sufrimiento e impotencia, incluso impaciencia por salir de ese estado, y no se puede ser impaciente sino esperar, por lo que la vida pasa, a tu lado, y rabias por no poder estar ahí, por decir algo: visitar a una amiga que está ingresada. Hemos salido por Madrid menos de lo que nos (me, mea culpa muchas veces) hubiese gustado, pero a veces, el cuerpo nos pedía simplemente charlar, demasiadas conversaciones pendientes. Mucho pensar, he tenido momentos de ser consciente de cosas importantes que luego no he podido escribir. Vuelvo a mi rutina, que ya no sé bien en qué consiste. Reinventarse cada día. Estoy negra del libro que no acabo hace un mes, y el otro día hice una compra que promete ser de lectura interesante a cargo de mi paga extra. Hacía mucho que no compraba en una librería, me tengo bien sujeta por ahí, quién lo iba a decir. Gracias amiga, te quiero. Sé que volverás pronto, porque cumples tus promesas, y sólo lo hacen los amigos. P.D. ¿Qué le dice una catalana a otra? "Te va a caer una buena factura de aire acondicionado". *** Maldita sea, no tenemos ninguna foto juntas. Bueno, ella rezuma serenidad y alegría en todas, ahí va una... "¿Se mueven tus yogures?", asunto de un mensaje que me envía un single para romper el hielo. Estoy a punto de borrarlo, esto me suena a que está hablando de mis pechos antes de haber sido presentados. Pues no, su mail es un monólogo supuestamente original que habla de la nevera de un single. No lo conservo, lástima. Mucho mito. Hay de todo. Vayamos a la caricatura, por supuesto, que recordará a otro lugar común, el del "Rodríguez". La nevera de un single, según el tópico: cuatro yogures, dos de ellos caducados -los que se mueven-, pan de molde, un brik de leche, un trozo de queso, huevos, algo que empieza a no oler bien pero ya no recuerdas qué es porque está envuelto en papel, cervezas y colas. El congelador, a rebosar de precocinados. Pasta, arroz instantáneo, latas de atún y otras conservas, tomate frito, café y bolsas de aperitivos completan la despensa. Más o menos, no olvidemos el sector vegetariano o el que está a dieta, nada despreciables en el mundo single donde el culto al cuerpo o ya a la salud es importante. El single suele comer fuera de casa, de menú en una jornada laboral partida, incluso puede que cene algo en el bar de abajo. Porque suele llegar a casa de noche sin ganas de cocinar, y empeoran las cosas si al abrir la nevera es posible que no haya sobras -preciado manjar-, ni siquiera yogures... y nulas ganas de descongelar. No hay problema: para eso está la comida china o la pizza a domicilio. El fin de semana suele hacer escala en casa de sus padres o amigos que le hayan adoptado, donde adorará un potaje quizá antes odiado y lo más seguro es que consiga una fiambrera con algo que ahora es una exquisitez. Los privilegiados comen cada día con mamá. Si el single tiene mucho morro, directamente le lleva a mamá un petate de ropa sucia que trocará por camisas de la anterior entrega planchadas y comida "de verdad". Hay dos tipos de single: el entrópico, y el anancástico, el caos y el orden. El entrópico te advierte al entrar en su casa que está todo sucio y desordenado (lo mismo dirá de su coche). El anancástico -maniático, diríamos, ese palabro es casi un trastorno de personalidad- nada anuncia, pero a ti se te caen al suelo cuando ves su casa-museo, sin una mota de polvo, con todos sus objetos en un lugar estudiado y armonioso. Y lo peor, cuando te enseña su casa, estupefacción ante la cama hecha (=salir corriendo). El anancástico es muy peligroso, su territorio está demasiado delimitado para que algo o alguien lo desordene. El buen single no hace su cama, para qué, si se va a meter después. El nórdico disimula algo este hecho, pero tampoco esa facilidad consigue que su habitación se asemeje a la de sus padres. ¿Ventilar? No hay tiempo, "cinco minutos más" y ya sales cagando leches al curro. ¿Dónde se pone la ropa sucia? Llenar una lavadora no es fácil para alguien que vive solo. Normalmente, la escasez de ropa interior avisará de la urgencia del tema. La verás en un montón, en un rincón, y antes de llevarla a la lavadora, registra los bajos de la cama, a la búsqueda del calcetín por emparejar de la última colada. Acuérdate de tender la ropa después... ¿Planchar? Menos mal que está de moda no hacerlo, un single no está para esas hostias. Mi "silla de planchar" era famosa incluso cuando estuve emparejada: toda la ropa ahí, en una especie de segundo armario de donde rescataba algo que arreglaba mientras tomaba el café para ir al trabajo. Siempre odié esa tarea, y por eso un día escribí aquí que ya ni me reconocía: por fin planchaba porque sí en esta casa, y no por obligación. Estas son cosas de las que suelen encargarse las madres cuando vienen de visita. Pero si te descuidas, Madre te lo ordenará todo tanto que luego no encontrarás nada. De eso se quejan los que tienen asistenta, por cierto, pero no todos se deciden, y es cuando... ... boolas de pelusa reciben al single al abrir su mansión. Si enciende la tv y se apalanca en el sofá, dejará de verlas, ya lo haré el sábado pero el sábado está para salir con los colegas, ya lo haré el domingo pero el domingo está para descansar. La escoba, la plancha, la lavadora, ahí sigue todo confirmando un paisaje peculiar. El cuarto de baño. Debería estudiarse en serio el bloqueo psicológico del single macho ante el reto de limpiar su baño. Acabas meando de pie, como en los bares, a saber qué gérmenes puedes pillar. El sofá. Fundamental pieza en la casa single, ahí se cuece todo. Mesita anexa para la cerveza o la cena, un single no pone un mantel cuando come ni lo hace en una mesa grande. Excepción: el anancástico, que rompe con todos los esquemas. Fregar platos. Problema semejante al de los calcetines. Lo harás cuando percibas que sólo te queda un vaso limpio. Entonces recordarás a cada pieza que laves, que olvidaste el prelavado. Rasca, rasca ahora... En cuanto a la decoración: cada uno en su planeta. Es importante examinar la decoración del hábitat para conocer a su poseedor. Hay quien conserva en lugar visible la foto de su boda o las horrendas figuras que le regalaron entonces (=salir corriendo). Hay quien recupera alguna pasión de su pasado, como los trenes eléctricos. Hay quien se apunta al minimalismo, hay quien por desidia no cambia unos muebles obsoletos que le regalaron cuando se instaló después de su ruptura sin un duro, o son parte del inventario del contrato de alquiler. Porque los hay que viven en su antiguo domicilio conyugal, otros tuvieron que buscarse casa, y los hijos de papá tuvieron su pisito incluso antes de casarse o para no casarse. El single no vive mucho en su casa y para ello, un estudio le vale, y más con lo que cuestan los alquileres. . . . Vale, se acabó la teoría más bien acerca del single macho. Ahora... una instantánea de mi casa, habitante: single hembra divorciada. El ventilador, sobre una silla que tapa la tele apagada. La ropa, recién tendida, doblemente lavada pues ayer olvidé colgarla, gran putada porque de haberlo hecho, hubiese puesto las mismas sábanas ya secas, para qué sacar otras del armario. Un follón de cables por el suelo de los ordenadores que arreglo una vez por semana o por mes. Sobre la mesa auxiliar de la entrada, todo lo que en un momento dado puede ir a parar a mi bolso, pues allí los vacío. El cuarto de baño resistirá todavía un día o dos más sin limpiar. En la encimera de la cocina, botellas de agua vacías y una bolsa de nueces. En la pila, platos de un día prelavados (ayer me harté, lo primero que se me acaban son las cucharillas). En la nevera: botellas de agua fría, y más o menos lo dicho antes sobre la materia, añadamos chocolate y algo de verde envasado. En el congelador, el puñetero caldo de pescado (todavía no sé cocinar para una persona), carne, pescado y precocinados. La tostadora, pobre, aloja hoy dos tostadas que olvidé comer esta mañana. La mesa para seis, vacía, y raro que no haya papeles, claro, los escondí porque esperaba la visita de Mariló (mini-operación camuflaje). Los muebles, a gusto del casero, y no me desagrada del todo su estilo algo sobrio aunque no puse los estores: mis ventanas están abiertas a la fisgona de siempre. Escribo esto desde el imprescindible sofá, protegida la espalda por cojines, sobre la mesa auxiliar, rodeada de: una taza de descafeinado vacía hace horas, mi agenda, el mando del aire, ceniceros y tabaco, dos mecheros, pañuelos de papel, mi cuaderno, el móvil, una libreta, y tres útiles para escribir. ¿Ceniceros? Sí, esa es mi manía (no confundir con manía bipolar): uno en uso, otro "enfriándose", el tercero para tapar el lleno mientras no lo tiro. Son apilables y de colores, en plan pop-art versión chinos. Mi apartamento es el de una single que le dedica cierto tiempo al día, que marujea un tanto, pero a la que le puede la entropía y ya no lo oculta, pues esas son las leyes de la naturaleza y de su-mi naturaleza. La entropía a nivel doméstico consiste en que un sencillo vistazo da pistas al visitante de cuáles han sido mis movimientos en las últimas horas. Mi casa está preparada para que alguien venga ahora mismo, alguien que me conozca, pues cada día paso la escoba y tiro la mini-basura. ¿Desorden? SÍ. Y... a quien no le guste, que no mire. *** http://blogiografia.blogspot.com/2004_12_01_blogiografia_archive.html *** Me ha gustado, porque ese era uno de mi objetivos, y está escrita cuando el blog apenas tenía un mes. El otro día leí un artículo muy interesante sobre los sueños. Los que se tienen con más frecuencia, estudios en mano. Me identifiqué con varios, pero hay uno en concreto que cuando viene, me pone muy mala. Sueño que estoy en en plena selectividad (duraba dos días), me juego el acceso a la universidad. Todavía recuerdo las aulas de esas pruebas y las últimas chuletas-resumen que estudiábamos entre uno y otro examen. Las notas de corte, las mínimas para entrar en cualquier centro universitario, iban a ser muy altas esta vez. Demasiados baby-boomers haciendo presión en el sistema. Sueño que todavía no me he licenciado. Vuelvo a otra aula en plena clase esta vez. "Un 40% de las personas sueña alguna vez que tiene problemas al realizar un examen. Según Garfield, las sensaciones de temor y estrés que vivimos cuando nos enfrentamos a los primeros exámenes en la escuela son tan intensas que perduran durante toda nuestra vida. Los sueños en los que de repente tenemos que enfrentarnos a un examen que no nos habíamos preparado o que, sencillamente, no resolvemos bien, están muy probablemente relacionados con la autoestima. Reflejarían que, en la vida real, no nos sentimos lo suficientemente preparados para realizar alguna tarea o afrontar determinado reto, o bien, que tememos defraudar a los demás. Otra versión del mismo sueño, muy frecuente, es la de no ser capaz de encontrar el aula donde va a tener lugar el examen, con la consiguiente sensación de angustia." (http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2006/344/1146245637.html) En realidad, obtuve un 7,5 si la memoria no me engaña en la selectividad y me licencié con una media de notable. Y sí, la vida "real" es una putada. *** "Es muy buena", eso me decían todos, hasta mi madre, de quien puedo fiarme para estas cosas. Pero a mí no me da la gana ser esclava de un día para encender la tele. Y menos, engancharme a algo. Soy más salvaje. Me bajo un montón de episodios y me los trago en tres o cuatro días. ¿Fue el martes pasado cuando quise verla? Pues no me acordé de ello. Ahora me dicen que ya no la emiten ya, pues vale, seguiré bajando. Ahora me interesan más los "Sí, ministro", que nadie tiene, con esa sí reí, con House me siento pensativa y no río a carcajada, aún así el visionado intensivo ha sido muy satisfactorio. Un par de notas hipocondríacas acerca de un par de achaques míos que salen por ahí, pero bueno, de algo hay que morir y no me matará el TB, me niego. Es mucho mejor que ER, opinión personal... la veía de uvas a peras y ya no sabías quién salía o había roto con quién, esas son las que ve House para "concentrarse", ja, ja. Me gusta ese tío y ese personaje, siempre me gustaron feos y este es muy inteligente. De loco no tiene un pelo -y ese parece ser el atractivo de la serie-, o yo estoy loca, porque seríamos buenos amigos. ¿Y un psiquiatra?, sería la hostia tener a House de psiquiatra. Si alguien conoce a un tío como ese, que me lo presente, plis. Realmente, es mi tipo. *** Lo de la ITV ya está en el argot de mi "colla" o grupo de amigos bips: una vez uno está algo encarrilado, va a ese control donde en teoría poca cosa ha de cambiar en la pauta: revisión ordinaria, todo bien, "vuelve en tres meses (o más)" es lo que se espera de esa visita. La primera vez que me lo dijeron, brinqué de estupefacción. Falta menos de un mes para mi próxima ITV, "Inspección Técnica de Verano" según Mr.Jones, menudas carcajadas porque todos teníamos cita ya concertada. Y es hora de prepararla ya, con unas notas preliminares aquí, por qué no. He decidido hacérmela en Barcelona esta vez. Me la voy a jugar a un cambio de pauta. No a que me ajusten dosis, desde que el cóctel funcionó o empezó a hacerlo a eso de otoño de 2004, más o menos, quiero recordar ahora aunque de "el recuerdo" de la época en la que estuve muy mal pero bajo tratamiento al cual mi cuerpo era reticente, hablaré en otro post. Jugármela a un nuevo fármaco, al menos, pedirlo. Quiero saber, aunque eso me devuelva a ser conejillo de indias, si podré vivir con menos efectos secundarios. Que se saque algo fashion de la manga, si ello es posible, porque lo que tomo ya funciona en mí y es todavía objeto de estudios que le colocan cada vez más en una posición alta en cuanto a una eficacia que yo misma reconozco. Que sea el psiquiatra que poco a poco construyó mi cóctel quien valore si puede cambiar en algo el "si funciona, no lo toques" para que mi calidad de vida aumente. Cambio de fármaco también es jugársela a efectos secundarios peores. Como suelo decir, "doble o nada", eso intentaré y si "el mago" no me lo concede, obedeceremos. Nunca toleré bien los efectos secundarios, desde el principio. http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/120501-dos-enfermedades...-o-mas.php Es muy molesto, y no sólo para mí. No duelen, sólo atontan o dejan entumecidas las piernas, nada grave, una vez te acostumbras ya no a la molestia sino a la impotencia, incluso la fatiga crónica. Asumir que los tienes, vale, ya lo he asumido, pero también eso hace que la hipocondría les deje un espacio cada día tras cada toma. No puedes hacer grandes cosas bajo efectos secundarios, y si te ve alguien, te ve cara de estar dormida, atontada, ENFERMA. Ahora me preocupa bastante esa imagen externa, que hace no difícil sino directamente imposible el que mi entorno olvide que tengo una enfermedad. Afortunados los que se levantan con energía y ni siquiera sufren un ligero mareo. Yo opté porque el temporal pasara sin autocompadecerme, tengo más horas al día para hacer cosas. Los efectos secundarios ahora son más benévolos, pero siguen ahí. Creo que estoy recuperando capacidad intelectual, que "la nube" es más ligera sin que se me dispare la mente. Sé que si no tengo sueño, ahora las pastillas no me harán dormir, cosa que me fastidia porque hace casi tres años estoy acostumbrada a tomármelas y ser desenchufada hasta el mañana. Ahora puedo ir sonámbula, drogada, "borracha", por la casa, lo que no me hace ninguna gracia. Estoy tomando nota de estos pequeños cambios, en realidad, grandes. Me observo con descarada hipocondría. He vuelto a escribir un cuaderno, cuándo me levanto y acuesto, a qué horas se me pasan los efectos secundarios, o tengo un bajón, o me da algo de angustia, o salgo a la calle, y cómo tengo el ánimo. Todo para cada día. Todo para tener un patrón en mano, material para que mi psiquiatra valore, un mes real anímico y no lo que yo pueda contarle "de memoria". Empecé a escribir en este cuaderno a principio de junio bajo sospecha de una subida estacional (desde el 4 de mayo, donde en un post listo posibles síntomas: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2006/050401-hipomania-senales-prodromos-y-sintomas.php ). Confirmo y me confirman que no estoy subiendo, al contrario casi. No me siento deprimida ni triste pero sí reconozco hábitos depresivos en mí, y la angustia llamando a la puerta cuando hago algún esfuerzo por mínimo que sea. La angustia, mi espada diaria. En el cuaderno hay alguna toma del extra pautado, no a diario pero ahí está, por ejemplo hace dos domingos: dos horas por la tarde, sin motivo alguno ahí estuvo la ansiedad en mi pecho atenazándome. Problema en la pauta con el tema ansiedad: sigo tomando benzodiacepinas. No las quiero, en su día abusé de ellas, tomaba muchas más de las que tenía pautadas, antes del diagnóstico cuando no estaba bien y no sabía con qué mitigar mi malestar. Eso es una mancha negra de las gordas en mi historial. No las quiero, he tenido dos crisis por "mono" cuando me he quedado sin benzos por descuido fatal (sin saber sus consecuencias) o cuando las dejé en su día cuando las tomaba en dosis altísimas y me dio el telele maníaco. No quiero pastillas que me conviertan en una drogadicta, en la yonki que soy, que me mantengan ahí: http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2005/112801-yonki-de-compras.php Esto está en la mesa del psiquiatra hace tiempo, pero la ansiedad al parecer tiene pocas opciones, o las que hay ahora no me convienen, decisión que no puedo hacer sino delegar en quien sabe porque si sigo tomando benzos, aunque ahora menos, será por algo. En abril el psiquiatra me habló de una depresión subclínica. Si a eso hay que atacar, pues hay que hacerlo. Me siento bien de ánimo pero también sé que muchos días la ducha se cansa de esperarme, o mi estómago se resiste a comer. O que no salgo a la calle porque sí. He dicho aquí muchas veces que me falta mucha rehabilitación, y que me cuesta mucho, que los hábitos van y vienen, sueño-comidas-paseos-aseo-actividades, vida normal en suma, vida que todavía reconozco no es así y el día que lo hago todo, es raro y suelo acabar exhausta, con el previsible bajón esperando como factura a un esfuerzo que muchos lectores tomarán por nimio, pues yo misma lo hago: antes no me costaba en absoluto hacer lo que ahora es un reto constante. Me siento bien de ánimo y eso es algo que no puedo medir en una escala del 0 al 10. Ahora mi ánimo no es el que como bipolar I "de antes" identificaría como tal: el estar algo subida. Sé cuándo tengo momentos de esos, y sé que son momentos, igualmente cuando bajo por un momento a la soledad y tristeza de la depresión. El ánimo en su sitio actual, es un ánimo de sobrevivir en esta vida que de alegre, no tiene demasiado. Y si en otra época fue algo alto, la vida tenía un color que no era el real, y la familia te lo recordaba, que no vivías en este mundo ni aceptabas sus obligaciones y servidumbres más allá de fichar en el trabajo. Posible fatiga crónica debido a efectos secundarios. Hay quien la tiene diagnosticada y eso no le impide hacer un esfuerzo para moverse. Yo tengo la voluntad en algún rincón de alguna maleta, esa palabra para mí es como decir "vida extraterrestre", no tengo fuerza de voluntad para obligarme por cojones a hacer las cosas, y lo triste, a veces el obligarme abre la puerta a la angustia y a un bajón. Estas son las cosas que han de mejorar en mi vida. Borrador para la ITV, esto es lo que me sale "a bote pronto" y lo que le contaría al psiquiatra, más o menos. Pero lo voy a acompañar de textos concretos, esa libreta y alguna que otra carta o fragmento de mail incluso, ya lo hice con anterioridad. Quiero anomalías con fecha y hora. Quiero que valoren meses, y saber si es posible que en los meses siguientes algunos problemas remitan, a base de pastillas o de otras medidas, que suelen ser órdenes disfrazadas de recomendaciones. Porque estoy bien de ánimo como dije, me siento viva para empezar, en esta puta vida, pero todavía estoy recuperándome, tan poco a poco, con tantos avances y retrocesos, que a veces resulta muy duro seguir adelante. Cuando te estrellas contra la ducha por ejemplo, la ducha no engorda y eso lo dije yo hace tiempo (quedó como slogan), y ahí sigue la ducha llamándome, y no la visito a pesar de haberla obsequiado con geles de baño de fragancias invitadoras. ¿Tiene algo que ver el que mi pelo se desintegre cuando lo lavo? No soporto esa caída que se acentúa tanto en verano. Sé que estoy bien o mejor gracias a un arsenal de miligramos diarios. No pediré tomar menos medicación, si eso es lo que me mantiene en un estado donde si bien no estoy demasiado satisfecha de mi vida cotidiana por esos hábitos inestables, gozo de estabilidad anímica, y oscilo como el resto de los humanos entre la alegría y la tristeza ante estímulos concretos, y me cambia el humor como a casi todas las mujeres cuando tienen la menstruación. Tres años son muy poco tiempo. Va a casos, también, y al parecer el mío evoluciona bien, menos mal que eso te lo dice un terapeuta. Creo que de momento, este blog sigue teniendo futuro. *** Esta mañana compruebo que estoy muy lúcida tras tomarme el café, y tomo las pastillas, todas menos una, hoy decido que esa me está sobrando. Y funciona, sigo lúcida. Tengo que hablar con el psiki, estoy tomando demasiado, me temo. Pero ahora sí es urgente que llame al psiquiatra para decírselo, no puedo dejar de tomar algo pautado, claro, pero comunica y al final me digo "a la mierda" y me la tomo. Toma mareo... Oh, y tenía un precioso lumbago. Se me ha pasado poniéndome horizontal en la cama, ha sido una pena que el libro se me cayese de las manos. Hoy, hiciese la temperatura que hiciese, yo tenía que salir. Y lo he hecho. Primero he llegado ahogada al bar, he pedido un café y he comprado tabaco por si no podía... Al salir del bar, tú puedes, tú puedes, cruza la calle, son 400 metros y hay sombra. Saco dinero, compro el tabaco, y de vuelta, me pillan en la pelu, puñeteras ganas tenía de ir pero era necesario. ¿Color? El mismo, no estoy para que me mareen con la carta, ¿no me dejan ponérmelo blanco? pues pónmelo como quieras. Lo del color es insoportable, ¿cómo le gusta a vd. estar más postiza? Estas decisiones se las delegaba a mi peluquera y amiga de Barcelona, ella sabía qué se llevaba y qué me sentaba bien, eso sí, antes me preguntaba por mi ánimo. Si alguna vez ves que tu vecina entra en casa con la cabeza pringada de tinte y la bata de la peluquería, soy yo. A mí no me dejan ahí atada media hora sin poder fumar, maldita ley. Me escapo a casa, que para eso está en el portal contiguo, y es la segunda vez que lo hago ya. Las chicas deben pensar que estoy loca. Yo no, media hora preciosa que no iba a invertir hoy en ponerme al día "del corazón". Tenía que consultar algo y me topo con... casi me da un yuyu cuando abro un e-mail, me ha dejado el ánimo muerto, pero por suerte, tenía el color ya puesto en el pelo. Regreso puntualmente, ji,ji, "me da igual lo que piensen" les respondo, a mi edad ya me la soplan muchas cosas, y venga, que si quieres champú tal revitalizador cual... no les pregunto cuál es más barato pero casi, ahí te clavan 3 euros por un chorro de cualquier extra. Paso por la tienda de al lado, la semana pasada creo recordar vi un vestido que me pareció fresco y después del gasto en el estanco y en la pelu... "lost to the river"... no, ese vestido no estaba en mi talla, pero no veas la de cosas que sí y el descuento es muy jugoso -rebajas ilegales- en una colección que conozco (es catalana). Para qué ir al centro a pelearse por una camiseta, me he comprado seis que al parecer no encogerán hasta el pecho como las que tenía, presionadas hacia arriba por mis michelines. Y alguna cosa más, claro... no me arrepiento demasiado de lo que firmo, encaja con mi presupuesto para rebajas y me he llevado bastantes prendas. Me importa todo un carajo, todo menos parecer una persona decente, en la siempre relativa apariencia, y eso ya sabemos que sólo se consigue con dinero, a determinada edad. Qué amable la dueña recomendándome un anticelulítico, se ha quedado de piedra al ver que mi barriga no tiene ese origen... y acto seguido, "usa una braga de esas" (me enseña la suya)... de las de Bridget Jones, sí, tengo una por ahí. Resultado: cabello peinado y teñido, y ropa para todo el verano sin tragarme colas en probadores. A cargo de la paga extra. Y al del mail, que le den. No, no es un single. Mañana, Dr., deje de comunicar, please. *** INFORME SOBRE EL AGRAVIO ECONÓMICO COMPARATIVO DE LOS MINUSVÁLIDOS JORDI SUBIRANA *** Pst, pst... pincha aquí.... http://www.youtube.com/watch?v=foQxvC5tmps o http://www.youtube.com/watch?v=WWlt80dakl0 Think of all the animals you ever heard about, Think of all the animals you ever heard about, The Pink Panther, The Pink Panther. *** A mí me pirra también otro bicho cachondo, Wile E. Coyote. La canción, de o interpretada por Doug Goodwin, "From head to toe". Esta canción abría las puertas a un mundo..., ...., y... donde se entraba con una sonrisa y chispas en los ojos. Hoy, a un nuevo día...Viernes... ¿Motores en marcha? P.D. Más "dibus" en http://www.youtube.com/user/MiraALaCamara *** |