Carne de Psiquiatra |
Blog bipolar para adultos |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2006.
El día que me puse a investigar sobre el tema exhaustivamente, antes del diagnóstico, durante tres días y noches maníacos, una de las cosas que me llamó y mucho la atención fue que casi toda la literatura acerca del trastorno bipolar citada en los artículos databa de los años 90. Una enfermedad conocida hace mucho tiempo, antes llamada maníaco-depresiva, de repente se convertía en un foco importante de atención a la vez que se producía un boom, tanto por investigación como en diagnósticos. Y hasta se le cambió el nombre por el de Trastorno Afectivo Bipolar (TAB), pero nos dejamos siempre lo de "afectivo". En su día escribí un post llamado “Fashion” (21/12/2004, http://carnedepsiquiatra.blogia.com/2004/122101-fashion.php) porque mi sensación era incluso de que alguien daba comisión por diagnósticos de TB. Y que los psiquiatras andaban algo perdidos en la materia. Todo muy nuevo, fármacos nuevos, y pacientes en plan conejillo de indias con estos tratamientos recién aprobados por las autoridades sanitarias. El párrafo del artículo en cuestión, sobre el episodio mixto, rezaba: Los estados mixtos desafían el esquema tradicional de que la depresión y la manía son extremos opuestos, desde el punto de vista semiológico y dinámico. En cambio, lo observado en estos cuadros es que cuando el paciente presente más síntomas maníacos, también aparecen más signos de depresión. Y que con el tratamiento adecuado, tienden a remitir las manifestaciones de las dos series (Goodwin 1990). (http://www.drwebsa.com.ar/aap/alcmeon/09/a09_04.htm) Me chocó que esta afirmación remitiese a 1972, pues en estos momentos cien estudios podrían refutarla, pero me sentí identificada en ese continuo, donde si no estás en los polos “puros”, oscilas entre ambos. Y si ese oscilar se hace continuo y molesto, al parecer ya se puede hablar de episodio mixto. Esto es importante pues no deja lugar a “un lugar llamado eutimia”, donde el paciente está asintomático. Toca oscilar, y acostumbrarse a ello. Pocos casos he conocido de gente eutímica, que lo anuncian y la cosa vaya en serio. Lo están durante una semana, hasta que un síntoma se presenta. Aunque sea un solo día. A veces, bachecillos de media semana que asustan más que otra cosa pues se remite pronto acudiendo al procedimiento ordinario, llamar al psiki y ligero retoque en la pauta, pues una vez medicado, y lo he visto en mis carnes, oscilaciones de las que dan pánico no han ido a peor, a episodio. A veces me da rabia que los psiquiatras diagnostiquen eutimia en un momento dado, pues eso influye y mucho en el ánimo bipolar. Falsa eutimia es la que se da en alguien que en la anterior visita presentaba síntomas, y la noticia mismo ya euforiza, con lo que puedes encontrarte con alguien en la parra, orgulloso y convencido de su eutimia. Es bueno dar esperanzas acerca de la remisión, pero cuando sabes de quién viene, es para llevarse las manos a la cabeza. Además, el presunto eutímico puede decidir dejar la medicación, que para eso “está de puta madre”, y vuelta a empezar la montaña rusa. Mis conocidos, al igual que yo salvando una excepción, somos oscilantes. Todo el mundo tiene días buenos, días regulares y días malos. Pero para un oscilante esos días pueden ser o tener momentos eufóricos, raros o depresivos. Me baso en lo que he visto, en lo que he vivido. Porque a veces son momentos, y momentos propios de un episodio por la intensidad. Está claro que el bipolar es muy sensible a las emociones cuando vienen fuertes, patológicas. Un momento malo en alguien que “está eutímico” es realmente muy malo. Un día regular, una alerta ante un episodio. Un día "muy bueno", disfrutado con cierto remordimiento porque gusta pero se sabe que no es bueno estar ahí medio arriba, y que si la cosa persiste, habrá que ajustar la pauta. Los oscilantes acusamos mucho los factores ambientales. Una buena o mala noticia ya te destroza un día, un día que deja de ser neutro emocionalmente, como neutro estaba el oscilante. A veces, te levantas sin saber de qué humor estás, sin habértelo encontrado, y a eso le llamo yo un día raro, y sé que entonces soy vulnerable a impactos emocionales. Creo que muy pocas personas se salvan de ser oscilantes. La medicación sin duda es lo que nos ata y no permite que esas oscilaciones vayan a peor. Ese es mi punto de vista, y ahora trato a una oscilación como algo que se irá sola (por ejemplo, si tiene que ver con el ciclo menstrual) o algo que voy a machacar con una pastilla, pautada para estos casos. Hace un par de días, por ejemplo, y eso que estoy tan planchada por arriba que mis oscilaciones suelen ir a la baja, se me disparó la cabeza, empezó a ir rápido y muy activamente, pues incluso en esos momentos recuerda mucho de lo olvidado. Por un momento, tuve una "mente maravillosa". Me duró lo que me costó encontrar la pastilla para pararla, pues no puedo permitirme lujos como ese. Me han enseñado a no “aprovechar” esos momentos, pues son golosinas que la enfermedad ofrece y si las comes, puede esperarte algo peor. Estar contento no es estar eufórico, estar triste no es estar deprimido. Días buenos y malos los tenemos todos. Pero si se presenta un síntoma, que es algo fuerte y el bipolar nota porque ya lo ha vivido, hay que tomar medidas, o simplemente ponerse en guardia por si se trata de la antesala a un episodio, si ese malestar o síntoma persiste a las horas o a los días. Un oscilante ha de autovigilarse. No es libre, intenta vivir sin acordarse de su enfermedad pero ella ya se cuida de que lo recuerdes. No se trata de mirarse al ombligo todo el día, tampoco, pues un oscilante vive. No soy libre. Oscilo, y a ello me he acostumbrado. A no poder hacer planes, por ejemplo. Y yo qué sé cómo estaré mañana… a veces no por humor, lo que apuntaría al trastorno bipolar, sino por el estrés que me dispara la angustia ante un Tengo Que, sin ir más lejos. La angustia, gran compañera de muchos oscilantes. Hoy "me he caído" de la cama a las 6, menudo día me espera de sueño o de bajones. Precisamente ahora, cuando no tengo problemas para despertarme pronto "para ir al trabajo", no trabajo. Ayer fue el "Día del trabajo", sí, ya sabemos que con menos de 1000 euros no se vive en una ciudad con una familia a cargo, y encima con contratos temporales. El sueldo mínimo hace reír y más cuando el empresario dice "te pago lo que dice el gobierno". Hace años que se persigue el despido libre, y lo conseguirán. Cosas de leer un poco el periódico, me parece que cada año es lo mismo y tengo un dejà vu. Ahora me tomaré las pastillas de la mañana y me esperan dos horas de reloj de nube mental. Gran perspectiva. Ojalá duerma algo más, o soy mujer zombi el resto del día. La primavera ahora ejerce de tal en forma de días soleados, y el punto de aire justo que resulta agradable al rostro. Buen día para pasear toda la tarde, y a eso he quedado con otro "colgado" que ha permanecido en la ciudad. Hoy es festivo en Madrid, y la noticia del día será la operación retorno de todos los puentes, víctimas de accidentes, etc. Noto mucha más tranquilidad en las calles, por supuesto. Es fiesta, pero en mi calendario todos los días son iguales. A veces, los festivos quedo con amigos, pero con la llegada del buen tiempo también ellos suelen salir de Madrid, y aunque me han invitado, he declinado. Soy mala invitada, mejor anfitriona. Me descolocan mucho los cambios, y me pone nerviosa la sola idea de ir en coche y toparme con un atasco de estos. Me voy a negar a salir "de cañas", aunque aquí es la forma por excelencia de "socializar". Tanta cerveza sin alcohol y el tapeo me dejan con un kilo de más, y bastante poco sigo la dieta ya. Es improcedente del todo pedir una infusión cuando la gente va pidiendo rondas de cerveza y se come chorizo, por decir algo. No me arrepiento de no haber salido estos días de la ciudad. Cada día para mí es un reto vivir sola y apañármelas para comer bien, sin excepciones, pues rompen rutinas que siguen ahí esperando a hacerse un hueco definitivo. Estoy aprovechando para empezar con el cambio de armario, guardo algún jersey aunque los nativos ya van en camiseta corta. Casi todo lo que tengo ha sido comprado hace dos años o menos, pues cuando empecé a engordar me quedé sin nada. He perdido algo de peso, y no era difícil partiendo de la condición de foca y con un cambio de fármaco -al parecer, el que tomo ahora engorda menos- pero hay que trabajar más, pues dos años ya son suficientes para plantearse que la figura puede mejorar, pues está mal visto estar gorda, o peor que te tomen por embarazada. Aunque en la intimidad, muchos confiesan ser partidarios de la belleza de Rubens. Lo malo es que ya no se llevan esos ropajes que otorgaban gracia a esas modelos, que insinuaban curvas y no las enseñaban. Estoy reinventándome en cuestión de ropajes también, sí. Una amiga me lleva de compras, me asesora, y acabo vistiendo cosas que nunca imaginaría, pero son acordes a mi edad y tienen un punto informal que me gusta por lo nuevo, aunque cuando veo los trajes, se me van los ojos. He cambiado mi peinado también, harta del mismo hace año y medio quizá. Espero no estar convirtiéndome en una fashion victim, de outlet (género de otras temporadas rebajado), pero victim. Ya me han comido la cabeza para que me maquille... *** Las Tres Leyes de la Robótica: 1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño. 2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes se oponen a la primera ley. 3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la primera o segunda Leyes. Susan Calvin es la heroína de Isaac Asimov. Es experta en la psicología de los robots y dedica toda su vida a ello. Reproduzco un párrafo de uno de los relatos. Se discute sobre cómo desenmascarar a alguien que pertenece a la comunidad de los humanos pero hay indicios de que es un robot. Planteada la cuestión, Susan Calvin dice: - Entonces, el caso es fácil. Si el señor Byerley comete una infracción a una de estas leyes, no es un robot. Desgraciadamente, este procedimiento tiene sólo una dirección. Si se amolda a las leyes, el hecho no probaría ni una cosa ni la otra. - ¿Por qué no, doctora? -preguntó Quinn. - Porque, si se detiene usted a estudiarlas, verá que las tres Leyes de la Robótica no son más que los principios esenciales de una gran cantidad de sistemas éticos del mundo. Todo ser humano se supone dotado de un instinto de conservación. Es la Tercera Ley de la Robótica. Todo ser humano bueno, con conciencia social y sentido de la responsabilidad, deberá someterse a la autoridad constituida; obedecer a su doctor, a su Gobierno, a su psiquiatra, a su compañero; aunque sean un obstáculo a su comodidad y seguridad. Es la Segunda Ley de la Robótica. Todo ser humano bueno, debe, además, amar a su prójimo como a sí mismo, arriesgar su vida para salvar a los demás. Ésta es la Primera Ley de la Robótica. Para exponerlo claramente, si Byerley observa todas estas reglas, puede ser un robot, pero puede también ser simplemente una buena persona. Isaac Asimov, 1950. "Yo robot" (VIII: La evidencia). *** Curioso que se liste al psiquiatra en las autoridades... Bien, ya acabé este libro, entretenido pero sin pena ni gloria, sin demasiado placer aunque siempre me gustó Asimov. Sigo en el leer aunque no me plazca ni me satisfaga. Ya tengo otro en la mesilla. Ya tengo las tarjetas de crédito limitadas. En hipomanía se gasta mucho dinero, en cosas necesarias que de repente se convierten en imprescindibles, y en cosas caprichosas que de repente son necesarias. Y no me puedo permitir el coste económico de una hipomanía, para empezar. Estoy alerta, lo están otros, ante mis síntomas localizados hasta la fecha. Algunos son pródromos, es decir, síntomas de futuros síntomas, señales que ya apuntarán inequívocamente a que ya estoy lista para un cambio de pauta. - Verborrea: hablo más y más deprisa. - Sociabilidad: en aumento, no caben días solitarios y me las apaño para quedar con gente aunque sean conocidos de segunda. - Teléfono: usarlo constantemente. Ahora está casi de adorno. - Escribir: mucho. Horas al día. - Viaje, lo más seguro a Barcelona. Si decido ir al extranjero, ya es muy mal asunto. - Comprar libros, aunque sean de un euro, en la Cuesta de Moyano o el Rastro. El “no tengo nada para ponerme” en cuestión de ropa, para mí hasta la fecha ha sido el “no tengo nada para leer”. - Romper las rutinas por todos lados. Trasnochar. Salir de noche. ¿Un cubata? - Cabeza inquieta a la que le rondan muchas ideas y proyectos. Me los aprobarán todos, si los hago públicos, y me tocará mojarme y trabajar –siempre voluntariamente-, lo que puede repercutir en mi salud. - Ansiedad. - Temeridades tales como apuntarme a un gimnasio. En mi caso, sería insólito e impropio de mí, y por tanto, una señal. - ¿Enamorarme? - Me sentiré poderosa. Tanto, que querré dejar de fumar, como otras veces. Que me lo quiten de la cabeza o me iré por las nubes a lo bestia, cosa que ya me ha sucedido. Ahora sé que de presentarse estos síntomas, habrá que aplacarlos rápido con un sencillo cambio de pauta. Siendo tan evidentes como la verborrea o el uso del teléfono, creo que yo misma me daré cuenta. Si no, otros lo harán por mí muy rápido porque se nota y mucho, y no me interesará estar subida por mucho que me guste. La hipomanía es un episodio de gran inestabilidad, y si se mantiene puede conducir a un episodio mixto, por ejemplo, y esto me ha sucedido ya, este ciclar, por lo que prefiero la acción del año pasado, plancharlo rápido, que me colocó de nuevo en la línea, esa línea tan delgada que tanto me costó pisar y ahora, aunque me joda, debo vivir en ella, y lo más seguro, en una depresión subclínica, porque nada es lo que era y se echan de menos demasiadas cosas, entre ellas, a ti mismo, y pareces ser “tú” de nuevo cuando subes a hipomanía, afirmación falsa, ese no eres tú sino la enfermedad atacando, seduciendo. Los posibles síntomas, y cada uno tiene los suyos aunque algunos son de manual y muy frecuentes, están ya listados. Seguro que me dejo alguno. Pero sí sé cuándo la cabeza me funciona “como antes”, de eso me doy cuenta yo sola porque se derivan muchas acciones o mucha angustia por no poder hacerlas. Espero el subidón en pleno verano, quizá antes, en junio. Y será mejor que me declare en "ingreso domiciliario" a la espera de que la medicación me aplaque y devore todos los libros a mi alcance. Y que salga a la calle a las 8 a.m. cuando sólo se puede comprar pan y el periódico. Pánico me dan ya los kioscos, con tantos libros y DVDs. ¿Os puedo preguntar a dónde os lleva o os ha llevado la hipomanía? Yo estoy cada vez más convencida de haberme casado ahí, en la parra de aquella canción de Roy Orbison... Lleva dos días preparándose el tema, sin querer. Cada vez me molestaba más el ring-ring sin cesar y he descubierto que no tengo ganas de hablar por teléfono. Estoy bien. Ahora que no cojo llamadas, mucho más tranquila. Llevo todo el día sin hablar, desde que he cogido una llamada y me he dado cuenta de que no podía hablar ni mucho menos escuchar a alguien. Quiero estar tranquila, conmigo misma, descansar la cabeza de todo lo ocurrido esta semana, recuperar fuerzas psíquicas. He dormido mal estos días, me han ajustado la pauta para que concilie mejor el sueño. Y han sido días duros, de los que descanso. Ya estoy recuperada, pero sigo disfrutando del silencio. Incluso mi pajarito se ha ido. Oigo otro, un poco más allá. *** "Claro en el razonamiento, en las expresiones, en el estilo, etc." Eso es ser lúcido, según el diccionario de la RAE. Me han dicho repetidas veces que soy un ser lúcido. No hace falta tener estudios para serlo. Tal como lo vivo yo, al otro lado de la definición: las cosas encajan en tu cabeza y así las expones. Es un misterio, cómo la cabeza trabaja y recibe esa luz, se ha estudiado por supuesto, pero yo no noto lo que dicen esos estudios, noto algo no material -no tiene colorines, como esas fotos del cerebro estimulado ante tal- que crece y se forma, y soy capaz de sacar de mí. A veces, tengo que meditar antes de dar una opinión, buscar esas cosas y no dejarme ni una, es como hacer un puzzle y siempre me gustaron. Tengo ideas "de bombero", como suele decirse popularmente (me da igual que sea una catalanada). Brillantes, o absurdas, o ambas cosas, creativas o no. Ante la misma idea, recibo dos reacciones: una la apoya y celebra esa aportación, otra me dice que estoy loca y me desacredita por completo, idea y persona en el mismo paquete. Los bipolares somos seres lúcidos. También se dice eso de tener una cabeza bien amueblada, o ordenada. Qué curiosidad, se han apreciado diferencias en los cerebros de bipolares respecto al cerebro "sapiens convencional". Si esto es genético, debemos ser mutantes, o una variedad, como lo llamen. Y lo jodido, lúcidos, cabezas pensantes y juicios sólidos, ergo no somos menos "sapiens". ... Pero claro, "enfermedad mental", eso ya es una aberración de partida. Seremos despreciados por decir lo que pensamos, y se nos tachará de locos. Tendremos que hacernos pasar por estúpidos para no recibir tales humillaciones de seres queridos. Como decía a alguien, es una cruz más de esta enfermedad. Estar completamente lúcido (aunque aturdido por la medicación), y ver con esa ahora cruel lucidez cómo tus familiares te miran con pena. Tú sigues siendo el lúcido a quien ellos admiraban antes. Pero eso fue antes, se acabaron los halagos. Ahora "estás loco", tienes una "enfermedad mental". Es hora de callar. Tu lucidez aprecia su desprecio, y has de callar, hacerte el estúpido ante esas emociones tan transparentes que lees sin dificultad alguna -pues tu poder es ese como bipolar-, callas por no empeorar las cosas con discusiones, que tienen su base de partida en el prejuicio "estás mal" y por tanto es inútil llegar a un entente. La inteligencia dice "calla", pero las emociones traicionan, ese es el problema bipolar, el no poder controlar las emociones, de ira en este caso. ... Por lo que he visto hasta la fecha, hay dos momentos que pueden presentarse en la vida de un paciente bipolar, en los que la lucidez se pierde. Son dos momentos, y están en los puntos más alejados de los extremos, de los polos. Por arriba, y por abajo, el paciente piensa que está lúcido pero su pensamiento y noción de la realidad están distorsionados por un desequilibrio químico cerebral muy grave, una crisis, maníaca o depresiva. Complico algo más la cosa si añado como un tercer momento el famoso episodio mixto, mezcla de ambos, dos crisis en una. En una semana hará ya tres años... Tuve una manía. Lúcida, que fue horrible y pasé encerrada en casa, escribiendo. Releí lo escrito -aquí hay fragmentos tan sólo- tiempo después, y mis análisis no tienen fisuras. Me asusté de tanta lucidez mientras lo escribía todo día y noche, pensaba que se me iba la cabeza de lo intenso que fue, no dormía porque las ideas venían y se entrelazaban formando puzzles que explicaban mi propia vida, tenía varios al mismo tiempo y o los escribía o me volvía majara, me salvó escribir o tuve muchísima suerte. "Pasar al otro lado del espejo", he oído decir a quien reconoce que estuvo en manos de la locura en un episodio maníaco, psicótico. Muchos hemos recibido el diagnóstico después de una crisis así, tan propia de "Bipolar I", "los que suben además de bajar". Sí perdí la "buena" lucidez cuando toqué fondo, hecha un ovillo en la cama, en la oscuridad. Pero Mariló consiguió que tuviésemos una conversación lúcida, trabajo le costó despertar a mi única neurona buena, para que no siguiese adelante con mis planes "lúcidos", pues sólo me quedaban los detalles y me sorprendió conectada mientras los ultimaba. La conversación, tan lúcidamente larga que desesperaba (la publicaré si la encuentro, pues la guardo)... Una vez consiguió que llamase a mi psiquiatra, y él ordenó que acudiese a urgencias, me negué. Amenazó con venirme a buscar en taxi a casa para llevarme al hospital, a lo que le respondí que muy bien, pero no valía la pena que viniese ella a por mí, porque íbamos a hacer el camino pasando por su casa hacia urgencias, y eso era un gasto extra, doble, ridículo viaje. Lucidez surrealista, sí, pero fui yo la que salió de casa, muerta en vida, con tres bragas en el bolso porque sabía a lo que iba (equipaje entero no me dio tiempo ni ganas tenía de modelitos, si he explicado bien qué me pasaba), a por un taxi. No sé si me peiné, llevaba días sin ducharme, demasiados. Dos de septiembre de 2004, perdí la lucidez y la recobré a los pocos días del ingreso, el primero. Recuerdo una larga conversación con mi madre en un permiso, en su casa. Estaba dopada hasta las cejas, pero me sentía centrada como no lo había estado en meses de enfermedad. Le conté muchas cosas de mi vida, y recuerdo haber encadenado bien esas historias inéditas que ya no tenía sentido ocultar, sino sacar, en un intento de obtener comprensión, si no conocimiento a secas, que debía, y lo hice de forma intensiva, había que aprovechar el momento lúcido. ... La gente no concibe cómo una persona lúcida puede estar enferma, precisamente, por algo "en la cabeza". Porque "algo en la cabeza" a todos nos suena a no tener mucha inteligencia o racionalidad. A ser infrahumano, desdeñable, despreciable. Hay que joderse, pues las personas más lúcidas que conozco en este planeta son, por este orden: matemáticos, físicos, y bipolares, tengan éstos la profesión o estudios que tengan, como dije al principio del post. Y allegados que sí entiendan que el enfermo no "está mal de la cabeza", tiene algo que no le funciona, pero no es la inteligencia. La inteligencia está ahí y no se toca, ni la medicación lo hace cuando no es agresiva. El trastorno bipolar es, mil veces habrá que decirlo y otras mil repetirlo, la enfermedad de las emociones, de la tristeza, de la alegría, del sufrimiento, de la empatía, de la desesperación ante todas ellas... emociones lúcidamente experimentadas como cortes limpios de cuchilla en la mente, que pueden ser racionalizadas y explicadas. Llevo desde el otoño de 2003 en terapia, y ese es el trabajo. Llevo muchos meses en ello, aquí. A horas lúcidas, y no tan lúcidas. *** Hacía demasiados días que no dormía bien, me despertaba a las 4 o como mucho 6 horas de acostarme, y ayer ya no me aguantaba, tuve un día "mixto" casi, y de nuevo me puse en guardia. Había cambiado la cama de lugar en la habitación, para aprovechar mejor la luz. Pero ha sido un desastre, y a ello atribuyo el no haber dormido con la calidad ni cantidad requerida en los últimos días. Ayer casi recé para que funcionase el que de nuevo la cama volviera a su lugar original. Y me he levantado a las 8.30, ha funcionado. Y sigo teniendo sueño, quizá el cuerpo me está pidiendo una cura de sueño. Sin sueño, el cerebro se queja pronto, y me estoy-estaba ganando un episodio a pulso. Además, el sueño no me faltó ni en episodios de hipomanía, otra cosa son los insomnios puntuales. Más tranquilidad y buenos alimentos. Si no contesto al teléfono, estoy durmiendo. Veo la tv, y me fijo en la publicidad. No hay que sacar conclusiones, sólo obedecer órdenes. - Hay que llevar un yogur en el bolso. La gracia del yogur reside en que no alimenta, sino que sacia el hambre. - Si todavía hay hambre, puedes usar una lámina, que pones en la lengua como un caramelo. - Puedes comer dos galletas, eso no te engordará. - También puedes comer unos cereales. Pensando en ti, les han puesto un poquiiiito de chocolate. - Hay que beber agua de una marca, todas no valen. O un refresco light, ha de ser light o a la chica se le pondrá voz de mafiosa. - Puedes beber cerveza 0,0. Mientras la recomiendan, la consumidora quema calorías en una cinta. No dicen cuánto engorda tomarla. - Las mujeres no conducen esos cochazos, sólo los de llevar los críos al cole, y necesitan un complejo vitamínico para aguantar la jornada. - Hay que usar un desodorante que embellecerá tus axilas en una semana. - Hay que aplicarse unas cremas que en quince días te dejan sin celulitis. - Si encima usas un parche de otra marca en las caderas, tu perímetro baja 4 cm. - Si no quieres estropearlo todo, usa ese champú revitalizador, ah, y la crema antiarrugas. Hay que ser mujer para aguantar semejante bombardeo. Apago la tv. No quiero seguir haciendo esta lista. A la mierda con todo. Viva mi barriga. Quinta reforma educativa desde la democracia. Yo estudié bajo la LOCE, luego vino la LOGSE, y ahora LOE se llamará la ley ya en trámite. Cosas nuevas, por supuesto, como una asignatura que fomentará la igualdad entre hombres y mujeres, "Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos". Eso en mi época se llamaba "Ética", y la impartía un licenciado en Filosofía. A saber a manos de quién irá a parar esa asignatura. Promociones enteras de licenciados "en letras" sólo tienen como salida digna la docencia. Echo de menos ahora muchas materias en mi formación. Primeros auxilios, por ejemplo. Cosas que han de enseñarte profesionales y son útiles en la vida real, tanto que todo el mundo debería saber practicarlos en mi opinión. La ética también lo es, útil, y mucho, pero me fastidia que vaya a emplearse ese nombre "Educación para la Ciudadanía..." para una asignatura, pues suena a adoctrinamiento, mientras que la ética tenía como objetivo el que el alumno ejercitase su capacidad crítica, el enseñar a pensar por uno mismo, y hasta trabajamos la Constitución en esa asignatura, a falta de otra que la tuviese en su plan de estudios. En ese tiempo, la ética era una asignatura que podía cambiarse por la de religión. A lo fácil, muchos iban a la de religión, aprobado mucho más seguro y sin tanto esfuerzo. Suele pasar con todas las optativas en todos los niveles. Mis conocidos profesores se tiraban de los pelos con la nueva ley que tanta desigualdad producía en las aulas, y muchos abandonaron su vocación. "Ya no enseño, me dedico a domesticar", eso llegué a escuchar de la ESO, y de los ESOs al parecer, no nos espera nada bueno, si su aparición en sociedad consiste en inventar "el botellón". Esto es una anécdota, pues de todos los sistemas educativos ha salido gente muy válida, y los mayores siempre han dicho "dónde iremos a parar con esta generación" desde la antigüedad. La ley que me educó establecía a eso de los 14 años una bifurcación muy clara. De la enseñanza obligatoria o primaria, salían futuros bachilleres o futuros técnicos en diversas materias. La sociedad, cruel, destinaba a través de un informe y unos psicotécnicos quizá, a los alumnos, "los buenos" hacia el camino de la universidad, y "los malos, los tontos", a esa formación profesional (FP). Estaba mal visto que uno fuese a la FP, pues las asignaturas teóricas tenían un nivel bajísimo, pero es comprensible pues la finalidad era que el joven aprendiese un oficio y simultáneamente hacía prácticas en alguna empresa, que si eran remuneradas tenían un precio simbólico. El otro día dije que esa misteriosa desaparición de gente "con oficio" no era comprensible para mí. Los institutos de FP estaban llenos, y solían tener mala fama, claro, allí iban los rebeldes a los que no les gustaba estudiar, jóvenes problemáticos, etc. Los "no aptos" para estudios superiores, los "no me gusta estudiar". Pero salían de allí con un oficio. Oficio, palabra en extinción en esta sociedad "de servicios". Los bachilleres, por el contrario, "disfrutábamos" del "camino de la sabiduría". El gobierno socialista abrió las puertas de la universidad, antaño elitista y reservada a clase media o alta, a una entrada masiva de bachilleres. Era prestigioso estudiar en la universidad, y más obtener el título. ¿Para qué? Para enfrentarse ya a un mundo laboral precario, un licenciado en derecho ya no era rico si conseguía trabajo en su ramo. Un licenciado en biología se aferraba a una convocatoria de puestos en empresas semifuncionariales como Telefónica. Se sabía que difícilmente iba a encontrarse un trabajo relacionado con ese título. Sin embargo, los títulos de FP podían muchas veces hacer de esa persona un empleado en el mismo lugar donde realizó sus prácticas. La universidad pública, desbordada, empezó a perder prestigio. De nuevo los pudientes tuvieron su oportunidad en las universidades privadas, y ya tenían trabajo antes de licenciarse, en algunos centros al menos. Más, si hacían un master. Trabajé en una empresa que los captaba todavía en las aulas, sólo querían gente salida de allí. En mi vida adulta e independiente, cuando he necesitado de gente como albañiles o electricistas, se me ponían los pelos de punta. A mí no me pagaban por presentarme en mi lugar de trabajo, y mi sueldo por hora era ridículo comparado con la hora de trabajo de "un FP". No en los terrenos administrativo o peluquería, por supuesto, hay oficios y oficios. Bricolage básico, otra asignatura que podría funcionar en el tramo común de enseñanza, alguna noción de ingeniería, cómo funcionan las máquinas que usamos a diario. Soy una inútil que no sabe cómo funciona mi reloj, mala Robinson Crusoe sería. Puede darse el caso de un ingeniero eléctrico que sea incapaz de poner una bombilla. Por qué no, les han enseñado a diseñar instalaciones, para que "un FP" haga el trabajo real. Defiendo los idiomas, por supuesto, y los clásicos también. Si alguien quiere cultura, el estudio del latín se la va a proporcionar de por vida. Una lengua que sólo puede ser enseñada bajo el paraguas de los poderes públicos. Y hoy día, o dentro de 20 años cuando se evalúe si esta nueva reforma ha tenido éxito, quien no sepa inglés por lo menos, va a tener impedimentos serios. Informática. Derecho. Contabilidad. Cosas que se necesitan para ir por la vida, también. En cuestiones importantes serán delegadas a los profesionales, pero la población general ganaría mucho en asuntos demasiado básicos hoy día. Si la educación ha de, como dicen, preparar para la vida real, nunca lo ha hecho. La asignatura de religión, creo que en realidad el verdadero debate en todas estas reformas. El mejor lugar para aprender religión es una iglesia de la confesión que sea y que tus padres te enseñen, y que te manden a catequesis. Sí me parece interesante que el Estado se comporte de una vez con laicismo, haciendo de la asignatura algo no doctrinario, sino otra dosis de cultura, sobre la historia de las religiones y el fenómeno religioso en la humanidad. Eso es lo que necesita en mi opinión esta sociedad multicultural y diversa en religiones, donde las clases reflejan ya el fenómeno de la inmigración. Sólo la formación alejará la xenofobia, sólo el conocimiento puede contra el prejuicio. No soy psicóloga, ni pedagoga, aunque en su día leí el famoso "Summerhill", un método pedagógico que daba libertad al alumno, pero también responsabilidad. "He de leer un tocho de un tío que escribió hace casi 2000 años", se lamentaba un día un joven, ante un texto obligatorio de literatura o filosofía, qué más da 2000 años o 200 para quien afirma "¿y esto, de qué me sirve?". Lamentablemente, de nada, si va a ser el único libro que leas y además su carga va a hacer que desprecies la lectura en adelante, pues es más placentera una peli de acción. Sigue el misterio de por qué no hay técnicos en oficios hoy día. Los que conozco se acercan o superan la cuarentena. ¿Será ese el problema? Recuerdo a un instalador de teléfono, de unos cincuenta años, nativo, que iba acompañado de un joven (¿peruano?) y le enseñaba paso a paso el oficio. Y esa parece ser la queja, que no hay nativos españoles preparados... ¿O no los hay de la edad en que a un empresario gusta contratar? Las subcontratas han aumentado la precariedad en estos campos, con sueldos que no son dignos para padres de familia. La vida, ganarse la vida, es cada vez más difícil, sea cual sea tu formación. Has de complementarla con otros estudios, y estar en el momento justo en el lugar apropiado. Lo dicho: los mayores siempre pensaremos qué va a ser del país con estas nuevas generaciones. Lo decimos los mayores que en su día fuimos objeto de las mismas críticas. *** El color de la depresión está claro y consensuado. La depresión es gris o negro. Pero tengo serias dudas sobre el color de la manía. Hoy he leído algo curioso: hay quien dice que es rosa. La eufórica. No me lo creo, en hipomanía la vida tiene todos sus colores, más intensos que nunca. En mis hipomanías. En la manía que tuve, más bien todo era psicodelia, a la manera del reproductor de w.media. La disfórica, ausencia de euforia, también llamada episodio mixto, quizá tenga todos los colores. Ayer, cómo no, en consonancia con mis ciclos hormonales, apareció el vértigo. No tenía color, el abismo no tiene color, o no soy capaz de verlo, y he estado veces ahí... Le pegué una leche con una pastilla, adelanté la toma de la noche, y se largó. *** Voy tomando nota. De vez en cuando, viene un recuerdo del pasado, de la adolescencia. He retrocedido algo en el tiempo desde la serie de los tres "Insomnio raro". 11 años, calculo. Una crisis de una tarde, no pude ir al colegio. 13 años, otro episodio, acontecimientos familiares. Y antes, antes también hay recuerdos como el de los 11 años, que en su día destapé cuando hice una revisión de mi vida en plena manía. Todo esto está en mi historial y ha sido objeto de mi terapia, también. Mis padres creen que fue a los 15. No, a los 15 igual nos dimos cuenta todos, pero no hicimos nada. Qué se hace con un estado de ánimo raro, esperar a ver si se le pasa la neura a la niña, "la edad del pavo", la siempre difícil adolescencia. Ese verano fue hipomaníaco, y lo sé porque estuve un día con depresión. Esto me sigue ocurriendo todavía, si le doy mucha marcha al cuerpo acabo "pinchando" de repente un día entero. No me equivoqué al principio del blog, esto me ha acompañado toda la vida. Niños, niños, no sufráis, ahora los profesores detectan anomalías, hay centros donde incluso hay un psicólogo. Qué falta me hubiese hecho a mí un psicólogo entonces, de niña. Pero yo no sabía nada, sólo que el estudio me apartaba de mis problemas. Dejé el deporte para estudiar más horas, cada vez "apretaban" más con los deberes. Y recuerdo con pánico ahora una crisis en casa de un vecino que intentaba ayudarme con unos problemas de matemáticas que no entendía porque había faltado a la clase. Esa tarde exploté y me puse a llorar, qué verguenza hacerlo en una casa que no es la tuya. No sé qué pensarían de mí, qué más me da, me importa que tuve una crisis nerviosa y que me calmaron como a una niña pequeña, no podía parar de llorar, algo desproporcionado, demasiado, al problema real, como tantas otras veces. No imagino ni quiero imaginar una vida diferente, con un diagnóstico infantil. Sólo va a haber alguien como yo en el mundo y es la suma de todo lo que ha vivido. Al lado de un cerebro juguetón, a veces muy maligno. Es el mío, y estaba desequilibrado en su interior, y nadie lo sabía. Ahora me estoy comiendo todas las pastillas que no tomé esos años, y si lo pienso, muy a gusto, porque no quiero más sorpresas a posteriori. *** P.D. Un enlace sobre niños y salud mental: http://actualidad.terra.es/sociedad/articulo/entre_10-15_ninos_padecen_problema_874295.htm Roma no se construyó en un día, eso lo tenemos todos claro. Entonces, hay que entender que... ... equilibrar ese cerebro que ahora atormenta, tampoco es posible en ese plazo. Paciencia. No la hay, es lo último que posee alguien desesperado. Hay que hacer de esto casi una cuestión de fe. Hay que buscar estrategias propias para enfrentarse a situaciones límite, con ayuda del terapeuta. Hay que tener más paciencia para salir de ellas y de las crisis y recuperarse, pues no se sale ufano y silbando. Hay que aprender a vivir con esto, no a luchar. Me costó mucho entenderlo. Luchar es inútil, el TB es más poderoso. Luchando contra él, acabé en el hospital. Camina con tu enemigo, dice el proverbio... o sé su amigo. Yo ya le conozco algo mejor. Tenemos discusiones matrimoniales, que no es moco de pavo. *** A veces consulto la programación de tv, a la búsqueda de películas, y lo hago en http://www.laguiatv.com/ El otro día emitían "¿Conoces a Joe Black?" Título original: Meet Joe Black Suelo acudir a esta página en busca de la crítica mordaz, del "si vale la pena o se pierde el tiempo". Quería ver esta película, porque no la conozco, pero este sólo comentario me tiró atrás, bien, en realidad las dos partes del mismo: Lamentable remake de La muerte de vacaciones, de Mitchell Leisen, en la que la frescura de la original se transforma en una hortera sensiblería con ínfulas de obra maestra capaz incluso de aburrir a las mismísimas paredes. Este es el problema de ver cine comercial en tv, siempre doblado. Estoy en contra del doblaje, pero no hay alternativa en horarios donde uno está despierto si no pone el vídeo en alguna emisión nocturna. Hace poco escuchaba un televisor y pregunté desde otra estancia si actuaba tal actor en esa película, pero no, era otro actor, con la misma voz prestada. Estas cosas me ponen de los nervios, un actor tiene como faceta su voz y ver una película así es como castrarla. Antes las cintas VHS subtituladas costaban más dinero y eran pocas. Me alegré mucho de la aparición de los DVDs, con opción fácil a subtítulos. Me da igual que sea en chino o ruso y no entienda nada, quiero escuchar lo que se rodó. Y no olvidemos que el doblaje fue el gran aliado de la censura en la época de la dictadura. *** Ante una cuestión relativa a relaciones humanas, Blue opina en diferentes frentes: - como persona ante la persona, - como amiga ante el amigo o la amiga, - como mujer ante el hombre o la mujer, - y finalmente, como bipolar con otro u otra bipolar. Así suelo opinar, en este orden de factores. Ahí es nada y de cualquier fallo en estas vertientes que aportan sus matices, se derivarán malentendidos. Como persona, para empezar, entenderé un problema desde el punto de vista racional. Empatizaré como amiga recibiendo entonces las emociones en un proceso paralelo, y seguramente mi género condicionará mi respuesta. Y si se trata de alguien bipolar, quizá haya que tratar cuestiones propias de la enfermedad que puedan estar interfiriendo, incluso originando, el problema. El blog es bipolar, pues bien, hablaré de algo bipolar. Por ejemplo, no es raro que se produzca una discusión con otro bipolar, por amistad profunda que haya, ya sea por pura susceptibilidad o por algo serio del tipo “no quiero ir al psiki” o el ya casi insulto “estás subido”. Si las cosas van muy mal, esa amistad puede perderse. Porque no se tuvo presente que se lanzaron y dijeron cosas tan apestosas como la vida misma por el dicho “la confianza da asco”, la confianza que se tenían amigos o amigas cuando ya se habían conocido como personas. Y qué más da que la otra persona sea bipolar, has perdido a una persona y a una amistad. Extrapolable a casos de personas que no padecen el trastorno. Y cuando Blue opina, también se equivoca, como el resto de humanos. *** Ya pondré fotos... cuando encajen. Reproduzco entrevista que internautas hacen al Dr. Vieta para el diario "El mundo". Siempre de él se aprende. Y se recuerda, lo que también es de agradecer. Y se agradece que, aunque fuese por aburrimiento o escasez ya de temas para los encuentros de ese periódico, siempre interesantes, haya salido el tema del TB. . . . http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2006/05/2025/ El trastorno bipolar es una patología psiquiátrica que cada día despierta más interés entre la población. Quienes lo padecen sufren estados de ánimo extremos con periodos de euforia alternados con otros de profunda depresión y de normalidad. El director del Programa de Trastorno Bipolar del Hospital Clinic de Barcelona ha respondido a las dudas de los internautas sobre esta enfermedad de la mente 1. Buenas tardes,¿es posible llevar una vida totalmente normalizada teniendo trastorno bipolar adecuadamente controlado por medicación?.Muchas gracias. Teresa (Sevilla) En la mayor parte de los casos sí es posible. 2. ¿Qué efectos secundarios pueden presentar con el litio? Los más comunes son temblor, sed y orinar más de los normal. En caso de intoxicación puede ocasionar problemas graves, pero esto sólo en caso de tomar el litio de manera incorrecta. 3. ¿En qué medida ha avanzado el tratamiento del trastorno bipolar? Ha avanzado mucho en los últimos 10 años, pero cuando realmente se produjo el cambio más sustancial fue hace 50 años, cuando se descubrió el litio. Entonces pasamos de no tener nada a tener este fármaco. Ahora se dispone de bastantes opciones farmacológicas (lamotrigina, antipsicóticos atípicos...) y se está investigando mucho. 4. Buenas tardes Eduard, ¿es hereditario el trastorno bipolar? Tiene un componente hereditario importante, pero ésto no implica necesariamente que se transmita de padres a hijos. El hecho de tener un antecedente familiar directo aumenta el riesgo 10 veces. Actualmente se está investigando la transmisión genética. 5. ¿Como se sabe si uno sufre trastorno bipolar o simplemente los cambios de humor son debidos a que no siempre estamos contentos? Existen una serie de criterios consensuados entre los expertos para definir el trastorno bipolar. No basta con estar triste o contento. Hay que tener una serie de síntomas asociados. No debe confundirse la bipolaridad con las oscilaciones normales del estado de ánimo. 6. Una persona con trastorno bipolar, ¿es recomendable que viva sola? Gracias No, ni tampoco que viva acompañada. Es decir, como cualquier otra persona. Sí es cierto que en cualquier condición médica, no sólo psiquiátrica, es mejor tener el apoyo de la familia. 7. Además de la administración de litio, qué otros fármacos son útiles en las crisis maniacas? Existen basicamente dos tipos de fármacos además del litio, como algunos antiepilépticos, como el valproato y la carbamacepina, y algunos antipsicóticos como el haloperidol o los atípicos (risperidona, olanzapina, quetiapina, ziprasidona y aripiprazol) 8. En un trastorno bipolar, ¿cuándo es recomendable el ingreso? En nuestro país, en nuestra cultura, los ingresos se limitan a situaciones de crisis. Se intenta que la persona sea lo más autónoma posible, pero en casos de fase maniaca aguda a veces se requiere una hospitalización breve (entre una y tres semanas). Y en algunos casos durante la fase depresiva por el riesgo de suicidio. 9. Si una mujer con este trastorno quiere quedarse embarazada, ¿puede tomar litio? Si no es así, ¿qué tratamiento hay que administrar? El tratamiento del trastorno bipolar durante el embarazo es complicado porque hay que contraponer la necesidad de un tratamiento para la paciente y los riesgos de éste para el feto. Aunque ningún fármaco está exento de riesgos, existen estrategias adecuadas para resolver esta situación de forma individualizada. 10. Quisiera preguntarle por qué hay tanta comprensión hacia los enfermos mentales y tan escasa hacia las familias. Mi madre es bipolar y la situación familiar es durísima. Nunca hemos encontrado ningún apoyo, la convivencia es imposible y no existen centros de internamiento ya que existen fases donde la violencia remite. ¿No hay solucion para las familias? Gracias Yo no creo que haya mucha comprensión hacia los enfermos mentales. Es más, creo que hay poca por parte de la sociedad y menos hacia las familias. Lo que sí es cierto es que el sistema actual hace recaer todo el peso en los familiares y en los casos en los que el paciente tiene poca conciencia de la enfermedad la situación se hace extremadamente difícil. Un buen recurso son las asociaciones de pacientes y familiares que cada día son más en número e importancia. Os doy un par de direcciones de internet: www.bipolars.org y www.bipolarweb.com 11. ¿factores externos como una vida desordenada (stress, pocas horas de sueño...)o el consumo de sustancias (alcohol, cocaína...) pueden agudizar ese desorden bipolar o este problema es congénito? Existe una vulnerabilidad genética pero los factores que comentas favorecen que se desencadene la enfermedad. 12. ¿Hasta qué punto un enfermo bipolar puede llegar a "instalarse" en su enfermedad utilizándola como elemento de chantaje emocional con los que tiene alrededor? ¿Cómo distinguir entre lo que es producto de la enfermedad y el carácter propio de la persona que la pacede? ¿estos enfermos son habitualmente "tiranos" con la familia? En cualquier enfermedad médica existen formas mejores y peores de adaptación y hay personas que pueden reaccionar como se describe en la pregunta. A veces puede resultar muy difícil distinguir entre lo que es enfermedad y el caracter incluso para los profesionales. Por eso, es importante leer, informarse y aprender al máximo sobre la enfermedad. 13. No estoy de acuerdo en que los fármacos que usted ha citado no tengan efectos secundarios, creo que al contrario. ¿Podría decir cuáles son? Y explicar por qué a pesar de esos efectos los pacientes deben tomarlos? Yo no he dicho que no tengan efectos secundarios. Lo que debe hacer un profesional es buscar el tratamiento que proporcione una mejor relación entre beneficios e inconvenientes. 14. ¿ Es el transtorno bipolar un desajuste quimico solamente? No sólamente, pero sí lo es. Hay unos cambios que se pueden observar con técnicas de neuroimagen y cuantificar con pruebas neuroquímicas, pero una persona no es sólo eso sino que tiene una personalidad, un entorno social... Nosotros tratamos personas y no sólo disfunciones cerebrales. 15. ¿Qué ocurre en la fase maniaca? ¿Cómo se diagnostica? En la fase maniaca se producen cambios en el comportamiento derivados de una aceleración del pensamiento y un aumento de la autoestima. Las personas en esa situación se comportan de forma hiperactiva, desordenada , pueden estar eufóricas, aceleradas, cometer indiscreciones, gastar dinero de forma desaforada etc. El diagnóstico se fundamenta en unos criterios que incluyen los síntomas citados. 16. Dr. Vieta, ¿puede el trastorno bipolar dar lugar a otras patologías? Los pacientes bipolares tienen un riesgo aumentado de padecer otras patologías como diabetes, hipertensión y adicciones, entre otras. 17. Si una persona se trata para la depresión y no para su fase maníaca, porque no le dé muchos problemas, ¿siempre va a alternar la fase maniaca con la normal y con las depresiones? Idealmente, el tratamiento debe intentar suavizar o eliminar por completo tanto los síntomas maniacos como depresivos. El hecho de que unas fases no den muchos problemas y otras sí es la prueba de que la enfermedad no está compensada. 18. Cómo deben actuar los familiares de un enfermo bipolar cuando está en plena fase maniaca? Lo ideal sería convencerle de que acuda a su médico lo antes posible para que le de el tratamiento adecuado; o acompañarle a un servicio de urgencias. 19. Tiene alguna relacion el ser un mentiroso obsesivo compulsivo con el trastorno bipolar? Se pueden dar ambos trastornos al mismo tiempo uno conductual y otro psiquiatrico?gracias ( madrid) Ser mentiroso es la descripción de un comportamiento, pero no es ningún diagnóstico psiquiátrico. El Trastorno Obsesivo Compulsivo sí es una patología psiquiátrica, pero no necesariamente se asocia al trastorno bipolar. Por lo tanto es posible tener trastono bipolar y ser obsesivo compulsivo, pero ser mentiroso es una cosa aparte. Algunos pacientes en fase maniaca pueden creer como ciertas algunas fantasías o contar mentiras, pero eso no significa que sean mentirosos de forma habitual. 20. ¿Cree usted que este trastorno tendrá cura en un futuro no muy lejano? Sí, pero hasta que no llegue ese momnento es fundamental hacer cinco cosas: 21. ¿Un trastorno bipolar diagnosticado es causa de concesión de minusvalía?Gracias No necesariamente. El trastorno bipolar puede ser causa de minusvalía siempre que no haya una respuesta buena al tratamiento y haya pruebas de que esa persona no puede trabajar a causa de su enfermedad. Por lo tanto, el diagnóstico en sí no es suficiente, tiene que haber una discapacidad observable. Muchos bipolares trabajan prefectamente. 22. Dr. Vieta, ¿cree que ha cambiado la evolución de la enfermedad con el uso de los farmacos que actualmente estan en el mercado? Muchas gracias. Creo que sí, que ha habido una mejoría sobre todo en cantidad de alternativas al tratamiento y en la tolerabilidad de los fármacos. De todas formas, todavía hay mucho camino por recorrer. 23. ¿ Tiene solución el trastorno bipolar ? ¿ La práctica del tai-chi, del Reiki o la homeopatía puede ayudar a los pacientes que presentan dicha patología? El tratorno bipolar no tiene una solución fácil ni cómoda. El 60% de la recuperación proviene de una medicación adecuada, el 30% de una adaptación da a la enfermedad tal y como se ha descrito en la pregunta número 20 y el 10% son otras cosas que pueden llegar a incluir tratamientos no convencionales, pero éstos nunca podrán sustituir a los fármacos ni a una buena adaptación por parte del paciente. 24. ¿Durante cuanto tiempo recomienda tomar el litio? El tratamiento preventivo en la mayor parte de los casos debe ser indefinido. Puede haber excepciones, cuando surgen situaciones especiales, como contraindicaciones o en algunos casos de embarazo... 25. ¿Sería conveniente, en algunos casos, probar a retirar la medicación, por supuesto estando muy pendiente del paciente, para ver si puede estar bien sin ella? En la mayor parte de los casos esto conduce a una recaída. Por lo tanto, sólo sería recomendado en situaciones especiales. La retirada de medicación para ver si el paciente puede estar bien sin ella ya se ha hecho en el pasado y no sale bien. El problema de muchos pacientes es que están más preocupados por dejar de tomar la medicación que por mantenerse bien. 26. Doctor la psicología (no la psiquiatría) puede ayudar a los enfermos de t.b.? La psicología y la psiquiatría deben ir unidas para tratar a los enfermos bipolares. No es posible tratar esta enfermedad sin medicación, pero tampoco lo es sin atender a los aspectos psicológicos e individuales de cada paciente. 27. ¿Qué debe hacer la familia cuando un familiar no reconoce tener el transtorno bipolar? Muchas gracias Como en cualquier enfermedad médica, el primer paso es intentar convencer al paciente de que acuda al médico. Cuando esto falla depende de la gravedad del caso. En casos graves es recomendable contactar con el centro sanitario correspondiente, o con los servicios de urgencia o en caoss extremos con la autoridad judicial para que autorice un examen médico involuntario. En cualquier caso es conveniente contactar con las asociaciones de afectados que han pasado por la misma situación. 28. Hola Eduard, ¿Existe algún medio objetivo para diagnosticar el transtorno bipolar? y ¿cómo distinguirlo de una fuerte distimia donde también hay fluctuaciones importantes y aleatorias del estado de animo? El diagnóstico de distimia excluye explicitamente periodos maniacos o hipomaniacos. Por lo tanto, las fluctuaciones en la distimia son siempre entre la depresión y la normalidad. En muchos pacientes bipolares predominan las fases depresivas, pero existen periodos de aceleración e hiperactividad que no son propios de la distimia. Me gustaría animar a las personas que sufren directa o indirectamente esta enfermedad, a que contacten con personas que han pasado o están pasando por lo mismo, a que busquen la ayuda de los profesionales y que mantengan el optimismo. Estamos progresando día a día y en el futuro dispondremos de mejores tratamientos y se conocerá mejor la enfermedad. Los madrileños abusan bastante de ese hablar, "arrastrado" me dijeron, donde un "es que...." no es pronunciado así, sino "egke". Habla que también tienen en otros lugares de la península, incluso en ciertos puntos de mi tierra natal. Pues ahora yo digo EGKE no hay derecho y soy una desgraciada con sus buenos propósitos, y compruebo, denuncio o me lamento en este momento: - Que me quería tomar las pastillas a las 22 y estar dormida a las 23 - Que hablo en pasado porque hoy resulta que hay fútbol - Que no es cualquier partido sino la final de la Champions - Que no juega cualquiera, sino el F.C.Barcelona ("més que un club") - Que no paro de escuchar "degde" diferentes casas vítores. - Que desconozco si las ovaciones, incluso fuegos artificiales, son a favor del Barça o del contrincante. Viví varios años encima de un bar "del Madrid" y el follón era de locura ya, no sabías quién marcaba. Y lo bueno del caso EGKE todo esto me importa un pimiento. Y lo malo del caso EGKE que los tapones para los oídos tienen un límite de decibelios muy bajo. Tendré que comprar "de los fashion" a 4 euros, a ver si eso me libra del Barça la próxima vez, ya que no me libro ni en Madrid. EGKE quiero dormir. P.D. 23.30, al parecer acabó todo pero no. Un cumpleaños en la zona botellón cercana a mi casa. Hoy los tapones van a trabajar... P.D.2. 00.12. No sé de qué me quejo, pues ha ganado el Barça y por eso se callaron. En Barcelona hoy sí que no se duerme, habrá pirotecnia hasta que se cansen o se acaben los cartuchos. Espero que los de Canaletas, punto de reunión, se civilizen y no sean triste noticia mañana. *** Ya he contado alguna vez que cercana a la ventana que ahora miro, hay una repisa. Allí gusta permanecer un pajarito, que empieza pronto, a eso de las ocho de la mañana, a piar, cantar y esos sonidos que hacen ellos. Ayer el tío no paraba. Me dije: o está en celo, o es una pájara, por qué no, el caso es que podía adivinarse que estaba en celo. Si le llego a meter mano, lo amordazo. C. me sugirió que le obsequiase con unas miguitas de pan. La verdad es que no lo había pensado y me pareció una excelente idea aunque inmediatamente temí una invasión de hormigas, que son unos bichos muy pero que muy listos. Pena me dio acabar con una hilera que entraba por otra casa directa a un armario donde en su interior moraba una caja de galletas. Pajarito, que así lo voy a llamar, ahora mismo me va despertando junto al café. Hoy he dormido unas siete horas, no está mal del todo después del trasnoche involuntario ayer. Toca hacer una lista llamada Tengo Que. Como si no lo supiese, pero es un gustazo ir poniendo marcas al lado de lo realizado. Tengo que buscar imágenes para el blog, por ejemplo, pero la prioridad hoy la tienen otras cosas. Poco a poco. *** Sólo quiero hablar con alguien en este planeta que no tenga trastono bipolar o sepa que yo lo tengo. *** Got a wife and kids in Baltimore, Jack *** *** Qué se puede decir del Boss. Estás mal, en episodio, y sin embargo te jactas de poder controlar tus emociones. Lamento comunicarte que eres una olla exprés y todos nos alejaremos de ti, bipolares o no. No sabes lo insoportable y egocéntrico que resultas. Estás conteniendo algo muy peligroso, piensas que así controlas a la enfermedad, pero más dura es su venganza entonces. Nadie obliga a sentarse educadamente ante, por ejemplo, el psicólogo. Si tus demonios te impiden gritar, o llorar, en plena consulta, gana la enfermedad. No controles lo que puede explotarte en las narices, juegas con vapor de agua hirviendo. La enfermedad se sobrelleva, que no cura, con el tratamiento, mil veces hay que decirlo incluso a uno mismo cuando ve lo que toma durante el día y se siente mal, mal porque es y ha de recordar una pastilla al día. Todos fuimos rebeldes, pero ahora en la "nueva vida" debemos obediencia a un perfecto desconocido al que además quizá paguemos una respetable cantidad de dinero. Y además, hemos de acatar, "aceptar una ley de mala gana, sólo por imperativo legal". Si no crees en el tratamiento, sólo te queda que acatar. Obedecer es cumplir, "llevar a cabo algo que estaba prescrito", y en concreto obedecer "cumplir una orden". Hay más verbos: respetar, someterse... que hemos de conjugar aunque nunca lo hayamos hecho antes. Búscalos en el diccionario como yo acabo de hacer. Te dirán -gente que no te desea mal alguno, sino al contrario- que llames o vayas al psiquiatra porque si no estás bien, necesitarás quizá un cambio en la pauta que deberás acatar, aunque sepas qué efectos secundarios te esperan y tu rebeldía no los acepte. Quizá todo sea temporal, lo más seguro, hasta que la crisis remita. Por favor, obedece a la gente que te quiere de tu entorno y que te empuja a ir al psiquiatra, aunque tú "estés bien". Fíate de alguien a quien hayas escogido para decírtelo en un momento dado, no te lo dirá porque sí, confía en él y desconfía en absoluto de tu estado emocional, sea placentero o tú consideres normal. Disciplinarse no consiste en negar tus emociones y pensar que así "controlas" el TB. Él te sigue controlando, pero no lo aceptas, siempre tenemos un "yo" y bajo la enfermedad, puede ser dañino y mucho para todos. Y para ti, puesto que no estás bien, y de ahí puedes ciclar a... un infierno. Escapa el vapor ya de la olla mientras tú haces y deshaces bajo tu episodio, harás cosas que no te gustará después recordar, y mientras tanto, todos huirán de ti, porque tú estás mal y no lo sabes, porque lo niegas y dices que quieres vivir tu vida. Vida... actos sobre los que luego implorarás perdón a lágrimas. No sé quién quedará en tu vida, porque todos correrán, porque perciben en ti no la persona que conocen sino la olla exprés porque estás soltando vapor constantemente, y no querrán permanecer ahí, porque ya eres difícil de trato, y lo serás más cuando la olla explote, no te quepa duda que lo hará, y liberará todos los demonios que llevaba en su interior, en el tuyo, y creías controlar. Y esa persona en la que habías depositado tu confianza para que te avisase, a esa persona la mandarás al infierno también ya con hechos consumados e irreversibles. *** http://www.youtube.com/watch?v=iZ0aUgBLYlM Look out your window When your outsides in (inside out) Look down your drain pipe When your outsides in (inside out) Be careful where you're walking Look into the future When your outsides in (inside out) *** Esta canción suena bastante este mes en mi reproductor. Me da muy buen rollo, es decir, me aparta de los mocos de la vida un ratillo. "Del revés" puede ser la traducción, en un mensaje positivo de ver las cosas desde el otro lado o eso me sugiere alguna frase y los contrarios arriba-abajo, dentro-fuera... os la recomiendo para "el mantra del lunes", seguro que se os va el pie... ¿Os la he vendido? XDD "Inside out", Una de mis favoritas de los Travelling Willburys, un grupo de "5 desconocidos"... http://www.wildwesthero-elo.com.ar/boloqui/tw.html Y si a alguien le falta marcha para empezar el día, esta no falla: http://www.youtube.com/watch?v=fsgE4u5Blw4 Mido el estante donde se amontonan mis libros en doble fila. Por tanto, multiplico por dos lo que mide y me salen 325 metros lineales de almacenamiento. Tiene que haber algún error y lo revisaré, la cantidad es grande comparada con el espacio real y seguramente calculé mal. Contaré los de Barcelona cuando vaya, por curiosidad. Pues bien, en ese lugar de mi casa, en la estantería de los libros, se halla "el altar" donde tiene su espacio destacado mi sobrino. Dos fotografías, una de bebé y otra reciente. Y un dibujo que me regaló para un cumpleaños en 2004. Es un barco pirata precioso lleno de detalles, hasta tiene un pulpo marino. Tapa libros, pero no me importa, prefiero ver el barco. Detrás acabo de comprobar que están los mitos griegos y el Principito, qué cosas, cosas que desearía que conociese y amase. Tengo otro pequeño "altar" en una repisa encima del televisor. Allí está mi familia materna en una comida veraniega de hace años, está mi madre conmigo en un viaje, y también está el pequeño de nuevo. A Padre le tengo en el pc, muy a la vista. El resto de la familia y mis amigos han ido a parar al recibidor de la casa, pues un espejo ocupa toda la pared, y allí pegué las fotos. Me dan la bienvenida cada vez que entro. Nunca fui de las que llenan la casa de fotos, más bien al contrario, pero ahora me siento cómoda con ellas, sin que carguen el ambiente. Y no es que haya sido muy familiar, más bien arisca en este sentido, pues las cosas de familia me afectan bastante emocionalmente. Y no me tengo por buena tía, más bien lo contrario, pero mi sobrino está ahí para mí cada día en el lugar del salón al que más frecuentemente se dirige mi vista cuando la levanto por ejemplo ahora del pc. Hay formas de querer que no son del todo convencionales, desde luego, pero este niño es mi descendiente también, y un crío amable, digno de ser amado. *** Me preguntas cómo soy. Cómo es ser bipolar. Te daré algunas pistas sobre mí... Tengo cara de niña, tengo cara de mujer. Soy búho, soy alondra. Soy fría, soy ardiente. Soy pacífica, soy buena tiradora. Soy inocente, soy pecadora. Soy joven, soy vieja. Soy virgen, soy una profesional. Soy ingenua, soy intelectual. Soy paciente, soy impulsiva. Soy comprensiva, soy intolerante. Soy llorona, soy una roca. Soy generosa, soy egoísta. Soy balada, soy rock'n'roll. Soy fuerte, soy frágil. Soy alumna, soy profesora. Soy silenciosa, soy conversadora. Soy cariñosa, soy arisca. Soy libre, soy esclava. Soy transparente, soy opaca. Soy susurro, soy grito. Soy dulce, soy amarga. Soy una jubilada, soy una ejecutiva. Soy accesible, soy inexpugnable. Soy mía, soy tuya. Soy alegre, soy melancólica. ¿Qué soy, en realidad? Tendrás que hacer algo para averiguarlo. Catalízame. Ese resultado, es sólo para ti. No lo divulgues. Eres sólo un catalizador. Otros obtuvieron otro resultado. *** Asomo en mi cuenta "single" de msn. Saludo a otro single con el que vamos charlando hace dos o tres semanas con calma y sin prisa por quedar. Quizá nunca llegue el momento, a saber. Se conecta desde el trabajo, y en su día me contó dónde trabajaba y cuáles eran sus funciones. Me resultó muy familiar la cosa salvando distancias, así que tomé distancia del tema una vez él supo que yo tenía nociones y le pregunté cómo se las arreglaba para fumar, o cómo puede estar tan histérico sin hacerlo. Todo vale cuando intentas conocer a alguien, su actitud ante el trabajo es una faceta importante, pero llevada a la saciedad, cansa. No hubo una segunda cita con quien en su día llamé "Mr. Excel", hace años de eso ya, porque me amargó la cena... me contó todo acerca de su trabajo y de su instrumento favorito, y me aburrí la leche, aunque tomé notas. Hace días que este tío está de los nervios. Y me cuenta esos problemas, de gestión. Y hoy, mientras me cuenta el marrón concreto, acabo mandándole un excel. Me lo agradece muchísimo. Siempre vieron más cuatro ojos que dos, no hay mérito en eso, y siempre me gustó trabajar en equipo. Me queda una sensación rara en el cuerpo. He trabajado, pero no demasiado a gusto, tenía pocos datos, en especial antecedentes, pero a un proceso descontrolado -por no decir que todo se ha ido a la mierda- pero está en marcha y con fecha de ejecución en rojos, lo puedes coger por donde quieras y hacer brainstormings a ver por dónde le metes mano. Este hombre es una buena persona, es muy agradable, se preocupa por que todo salga bien... Pero está al límite, y ya le han dicho que acabará mal con tanto estrés. No le he contado a dónde me llevó a mí eso. Me recordó a mí antes de explotar. Me cae bien, ha confiado en mí, pero no sé si mañana quiero volver "a trabajar". Hasta una ventana en msn me puede llevar a una reunión de trabajo y ambos olvidarnos de que estábamos "tomando contacto", tanteando una cita. Trabajólicos. No sólo singles, demasiados casados. Y muchos bipolares, tan perfeccionistas. Brainstorming, tormenta de ideas, lo que menos me conviene. Ahora agradezco no tener todos los datos o no me los hubiese sacado de encima a estas horas. P.D. He recordado la serie de posts del "Insomnio raro". Debería vivir en el campo y dedicarme a la jardinería, y no bromeo, pero una de dos: o es demasiado pronto, o es demasiado tarde. *** A los lectores que no tomáis medicación. Donad sangre. No duele, sólo un pinchazo, te dan de comer algo después, y quizá un pequeño obsequio. Mi grupo es O+, y hace años que no se me permite donar, por la medicación. Algo que no volveré a hacer y me producía satisfacción, ahora frustración. Parece un favor personal tal como lo pido, y lo es. Me sentiría bien si alguien se acercase a un banco de sangre, que aportase por mí algo que yo ya no puedo dar a esta sociedad, pues sociedad somos todos y así funcionamos. Nunca entendí el "la sociedad no me da nada". Yo te di mi sangre, cuando era pura. "Impura, impura, soy impura", se decía Mina ("Drácula", Bram Stoker) *** A mi ex-psiqui le dio igual recetarme litio, cuando no estaba claro que mi tiroides estuviese bien. Le exigí que valorase antes un análisis que él no consideraba necesario. No tomé litio hasta meses después, con el nuevo psiki, y fue un fracaso, de nuevo cambio de fármaco a ver si este funciona. Así son las cosas, ensayo y error. Nos cambian pauta cuando les da la gana, sin preguntarte cuántos medicamentos has tomado y sustituido antes -sé de uno que lleva cinco pautas en lo que va de año-, el cuerpo lo asimila todo, sí, cuéntame otra, o ya me la contarás cuando me haya quedado sin algo importante a lo que no se quiso conceder importancia. Ningún medicamento es in |