Carne de Psiquiatra



Blog bipolar para adultos

Temas

Archivos

Enlaces

BIPOLAR

Otros


Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2007.

Resumen

Dos años y tres meses en libertad condicional

20070602172805-retrovisor.jpg

Del diario personal de Blue

2 de junio

A los dos años y tres meses...

Blue, vives sola. Así lo decidiste. Ya no querías compartir piso. Ya no tenías edad para ello, aunque los elevados alquileres demandan dos sueldos para vivir con dignidad, o tener calidad de vida para permitirte ir al cine. Además, o eras muy mayor, o la gente quería que tuvieses trabajo para no estar por casa todo el día, o te ponían pegas por fumar, o quien alquilaba tenía perros o gatos. Muy difícil, encontrar compañero/a de piso. Lo cierto es que has compartido piso más con hombres que con mujeres. Esto no le hacía ninguna gracia a tu familia, muy en la línea clásica del que bajo el mismo techo, hombre y mujer son pareja.

La suerte quiso que encontrases un alquiler de los que aprietan y ahogan, pero no del todo. Un piso con luz, anti-depresiones le llamaste en su día, y realmente la agorafobia tan amiguita de la depresión resultaba menos dolorosa con una ventana abierta a, por ejemplo, las puestas de sol. Muchos días te acompañó tan solo el cielo de Madrid.

Necesitabas estar sola, pero a veces te abrazabas a una almohada con fuerza. Te faltaba algo llamado cariño y amor, y no has tenido mucha suerte. Es más, ya has tirado esa toalla. Poca cosa hace falta para que un hombre te rechace: no trabajas, y no lo haces por tener una invalidez, y encima por "enfermedad mental". No se entiende, ni mi amigo M. lo hacía antes de caer en su primera depresión. Rechazar entendido como descartarte para convertirte en pareja. Es de sabios reconocer, aunque con dolor, que la soledad es tu destino, y quizá encontrarás a algún compañero de viaje, pero para escapadas cortas.

Tienes amigos, aquí y allá. Intentas no pedir favores para no ser una carga. Sólo una madre puede hacer algunas cosas por ti.

. . .

Mi madre y yo pasamos por un buen momento. Creo que iré con más frecuencia a Barcelona, con el deseo de que ella venga también de vez en cuando. No pienso en volver, pues aquí he empezado a hacer esa buena cara que todos celebran. Y pienso seguir intentando sonreír cada día. Y si vuelvo a Barcelona, ojalá lo haga con ya todo el pelo cano y unas hermosas patas de gallo.

He renovado demasiadas cosas desde que vivo aquí. Aún conservo ropa que usaba en el 2002-3 y cada vez siento más ganas de deshacerme de ella. Ya no me pertenece, no a mi "ser actual", pero en su día la guardé porque resistió al aumento de peso. Y en mi memoria, que es muy emocional, algo se revuelve ante sin ir más lejos, una camiseta de algodón. De mi ajuar no tengo queja, del que me fueron regalando mi madre y mi abuela. Eso me sigue perteneciendo, pese al divorcio.

Todavía no tengo claro a qué me dedico. Eso sí me duele. Me costó mucho asumir que no podía trabajar. Aún recuerdo la discusión que tuve con la psicóloga que me valoró cuando tramitaba la minusvalía: al final, me dijo con palabras cariñosas que no podría volver a hacerlo. El 2004 fue espectacular. Y acabé con una invalidez permanente absoluta, lo cual fue una buena noticia (tenía medios), pero mala (va a ser que no necesitarás trajes). Pero empiezo a verlo todo lejos, ya pasado. Lo peor pasó. Vivo tranquila.

Tengo un cachorrillo que mantener, se llama "Carne de Psiquiatra". Le dedico mucho tiempo y medios. Tengo una recompensa, y es que me satisface ayudar a otros. Sé lo que otros se han volcado en mí, y si no me desestabilizo en el intento, lo cual ha ocurrido, procuro ayudar. Tengo tres canas y media para hacerlo, y una historia de "estoy mejor" para contar, y dar esperanza. Esperanza fue lo que me dieron, y a eso me aferré, y aquí estoy para contar que esto es posible. Aunque mi vida haya cambiado tanto.

Y vendrán más cambios. La pauta farmacológica que tomo sigue su evolución. La medicación, me recuerda H. siempre, me sienta mucho peor que a él, y a otros. Recuerdo con trauma el acomodarme a todas las pastillas que he tomado, las fuertes, los neurolépticos o antipsicóticos. En julio de 2006 la cosa fue de película con un nuevo remedio. Ahora tengo otro, y sé que me van a caer, pero no sé por dónde, todavía, tras dos tomas. Y no seré ingenua, seguimos probando medicamentos, y no sé cuándo el psiquiatra valorará que ya firma con esos resultados. Que yo hubiese firmado estando con alta ansiedad, depre y agorata, lo hacía porque recordaba lo peor, 2003-4. Pero llevaba demasiados años mal, y lo estoy pagando por falta de diagnóstico adecuado (10 años de manual, ciclando), y ¿qué voy a hacer? Obedecer ahora, pues se ha demostrado que esa disciplina ha dado buenos resultados, y lo primero soy yo, y mi salud.

No bebo ni siquiera cerveza sin alcohol, ¡con lo que me gusta el agua de Vichy!. Ahora con el buen tiempo, supongo que saldremos más, a las terrazas, a unas rondas. Agua, y de vez en cuando, una cola descafeinada, o un trinaranjus. Hay quien pretende "reformarme" y sacarme de casa de noche a tomar una copa. Realmente, vale la pena ver al personal que se mueve en la vida real, los que luego te encuentras colgados de una "web de amistad y amor". Pero sigue sin irme el asunto, aunque sea muy "tranqui". No recuerdo la última juerga con baile hasta las tantas. Cuando empecé a engordar tanto, se me pasaron las ganas de "lucirme" en la Noche.

Sé que estoy de mejor humor porque la calle ya no me es ajena, ya no miro por la ventana con eso de "esto no es para mí" que me caracterizaba. Recuerdo buenos tiempos aquí en casa, cuando planchaba incluso, y fue pasajero. En estos momentos, tampoco la plancha me es ajena.

Cambié de look. Cosas que pasan en Barcelona... la última vez que me lo corté así, creo que fue en el 98, pero me lo dejé largo de nuevo. Melena, y normalmente recogido. Ahora es muy corto, pero el peinado recibe buenas críticas. No me cuesta tanto lavármelo, lo que es de celebrar, claro que ya no se queda tanto en el sumidero y no me siento mal por ello.

Tengo que aprovechar que estoy mejor de ánimo, que estas cosas se tuercen pronto al menor contratiempo: tengo muy baja la tolerancia a la frustración. Ir a revisión de médicos que me esperan: un reumatólogo, por ejemplo. Y no sigo nombrando asuntos pendientes, porque cuando lo haga, quizá lo publique, no antes. Los buenos deseos son más volátiles que el humo que rodea esta casa.

Me siguen animando a que escriba. Creo que me compraré una pluma. Pero empiezo a notar, no sé si será la nueva pastilla que tomo hace dos noches, algo de temblor en las manos. Ese efecto secundario, es de los que siempre he temido, y espero que no vaya a más.

Me siento bien, a gusto conmigo misma a pesar de esos kilos, y de mi falta de memoria, y mis torpezas. Ya tengo edad para mirarme al espejo y decirme "esto es lo que hay".

Todo lo libre que puedo sentirme en esta libertad condicional, que está siendo bien valorada por sus resultados. Es condicional, porque hay algo llamado Trastorno Bipolar ahí para quitármela sin previo aviso, pero sigo cuidándome.

 

21 de mayo

Dos años, dos meses, y dos semanas. Ha pasado todo ese tiempo desde que empecé a estabilizarme y me vine. Es una fase interesante, porque en realidad no estás del todo centrado pero poco a poco vas aterrizando, conforme tu nueva vida tras el diagnóstico y ese tratamiento que tarda tanto a veces en funcionar lo hace posible.

En libertad condicional, porque la familia no tuvo que venir a buscarme a Madrid. Porque no he vuelto a ingresar. Ni a depender de terceros para sobrevivir.

Con trastorno bipolar, nadie está a salvo, y mucho menos de recaer. Pero he ido superando los baches. Las oscilaciones siguen ahí y soy consciente. Oscilo como las hojas de otoño, ya sea por el tiempo que haga, por las hormonas femeninas, o por factores ambientales. Mis emociones siguen siendo lo que me hace vulnerable y debo protegerme también, como lo hago del sol con las gafas.

Me ha ayudado mucho cambiar de ciudad. Espabilar es más difícil si tienes un plato de comida cada día en casa de tu madre. Un montón de gente todavía se aferra a eso a edades avanzadas, y no están enfermos. Por comodidad, por calidad, por síndrome de quiero volver al útero materno. No es que yo sea valiente, es que tengo edad para vivir por mi cuenta desde los 25, y lo pasé mal al tener que ser cuidada por mi madre año y medio.

No es que quiera, pero creo en lo de la inmersión, es cuestión de tener la mente abierta. Ya tengo mentalidad más madrileña. Sé lo que se siente cuando se sale de la ciudad y con ese ancha es Castilla, la libertad. En Barcelona, con el mar como horizonte, ir hacia el interior produce cierta claustrofobia psicológica.

 

19 de mayo


En la entrevista con el psiquiatra, no se mencionó la palabreja eutimia. Prefiero hablar de estabilidad, y no de El Dorado. Cierta estabilidad, que compensar esa balanza tristeza-felicidad no le es fácil a ningún humano, y qué decir si se consigue a base de fármacos que todavía no se conocen y a cada uno le sientan diferente.

La mía se ha realizado a la baja, que digo yo. Síntomas de depresión me acompañan, y la agorafobia es el estrella. A veces, factores ambientales me colocan en la posición correcta, con ánimos para la vida cotidiana. Quizá por unas horas al día me sienta así, y si voy a ver la puesta de sol en estos días en los que anochece a las diez me siento directamente Feliz, algo eufórica quizá, pero también con gran paz interior. Si uno hace algo extraordinario en su rutina, con el ánimo de lograr escapar de la rutina, derecho tiene a un momento de felicidad que llamaremos euforia. Euforia es el lado maníaco del asunto, y eso, todo el mundo lo conoce, aunque no tenga el trastorno bipolar. El problema es que el bipolar sabe demasiado, y por eso le dicen que está enfermo: no es normal estar así durante días o semanas.

En esa depre tan aburrida, esa falta de color en la vida, la compañía es muy beneficiosa para mi ánimo, pero prefiero vivir sola, porque es difícil convivir con alguien que puede indisponerse a diario. Que te dice que no en el último momento cuando te esperan para ir al cine, a una cena... porque se queda tiesa con un ataque de pánico.

Lo que tiene la depresión es que tu vida es austera: no comes, no sales, vegetas. En cambio, en la calle, te dejas 5 o 10 euros rápido en un bono de transporte, un café, un botellín de agua, una revista o yo qué sé. Es más barato quedarse en casa presa de la agorafobia.

Uno de los cambios en la pauta que me extendió el psiquiatra el pasado lunes pretende subir mi ánimo, eso para mí es una buena noticia aunque sé lo que hay. Que es jodido, casi contraproducente, dar antidepres a un bipolar I, porque te llevan al otro lado rápido. Pero el riesgo de viraje está calculado, si no por el resto de pastillas que tomo para machacar a ese antidepre (es así la cosa, antagonistas), porque yo sería la primera en enterarme.

No es suficiente con tener conciencia de la enfermedad. Hay que conocerla en ti. Saber quién eres en el espejo, y conocer también a tu sombra. Mis pródromos o síntomas iniciales están casi todos por escrito. Y si yo no los noto, hay quien me avisará, que para eso están los buenos amigos, para decirte las verdades aunque duelan. Porque si no me daría cuenta, estaría en un mundo tan feliz como irreal, y quiero seguir "normal", aunque eso signifique depre.

Hoy, primera toma de la nueva pastilla. Soy la reina de los efectos secundarios adversos. No volveré a leer el prospecto, que cayó en mis manos hace meses, pues de mi psiquiatra recibí explicaciones claras acerca de lo que me esperaba. Es lo que hay que hacer: no leer, sino preguntar.

Me agarro fuerte, porque pueden venir curvas.


30 de abril

Ha pasado mucho, mucho tiempo. Dejé Barcelona, decidí volver a empezar en demasiados sentidos.

Por muchos cuadernos de rutinas y bipolaridades que escriba (estoy moviendo posts desde "Vida cotidiana" hacia allí, con calma), esto parece una pesadilla de eterno retorno.

La sensación es la de dar marcha atrás y adelante con demasiada frecuencia. Cuando me llevo mejor con la ducha, descuido por ejemplo tareas domésticas. Cuando me pongo a despejar papeles que van acumulándose, lo hago en pijama, sin duchar. Cuando me quedo sin tabaco soy capaz de bajar, tomando carrerilla y ánimo, aunque sea en chándal. Un solo insomnio me deja toda la semana atontada. El día que paseo más de un kilómetro me parece que subí al Everest.

No es posible, o sólo a semanas o días, llevar una vida normal o pseudonormal. No estoy demasiado satisfecha. Nada, de hecho. De nada sirve tatuarse cuatro cosas básicas, por una razón u otra al final voy a ver demasiados platos por limpiar.

Todos estos hábitos o ausencia de ellos son los que interesan al psicoeducador. De nada sirve la estabilidad si tu vida oscila entre el tener o no una botella de leche para cuando te quedas sin a medianoche, cuando te la tomas. Los hábitos no han de aparecer y desvanecerse, no, han de ser parte de ti y punto.

He dado esquinazo al tema demasiado tiempo, el justo para que me coman las fobias y la insatisfacción. No es un tema de medicación, pues desde el principio del tratamiento todo me ha sentado mal y (no por hipocondría) tengo efectos secundarios.

Una lectora, bipolar, me dio hace tiempo el teléfono de un psicólogo en Madrid. Hará un año que lo estoy valorando, y creo que ya es hora de reconocer que necesito ayuda profesional. Más psicoeducación, porque mi psico de Barcelona no tiene "competencias", fuera de mi entorno, y así me lo hizo saber con honestidad el año pasado.

***

ME PLANTO

20070603154506-wayang-kulit.jpg

De un borrador escrito en Barcelona el 21 de mayo de 2007

 

Es un ejercicio difícil para esta bipolar que ha vivido hasta el límite, el límite del

esto ya no es divertido, y

menuda hostia me he dado.

Recuerdo las noches DE MARCHA. A las 4 de la mañana, si el alcohol y el trance de la danza me habían dejado en estado hipomaníaco (lo habitual, el alcohol "me sube"), ni hablar de retirarse. Hasta el amanecer, hasta el vomitar, hasta el pasar el domingo en blanco por ese esfuerzo más allá del extra que le has pedido al cuerpo. Todo o nada: si se hace, ha de hacerse bien. Y en esas situaciones, significaba llegar hasta el fin, hasta los after hours, o por qué no, la fiesta seguía en casa, que es el mejor after de todos si tiene terraza, para seguir escuchando música. 

¿Acaso no cuesta conseguir que un niño alborotado se duerma? De nuevo el Todo: ahora que estoy bien, cualquiera me manda a la cama, sólo estar exhausta lo consigue y en hipomanía, uno es muy muy fuerte, tiene la energía de un niño.

La fiesta, también estaba en mi propia casa, antes o después de salir de copas. Recuerdo que tras la euforia del baile, venía una depresión de narices, en pocas horas de margen. 

Las retiradas son algo sabio. ¿Sabiduría? Eso no existe cuando vas como una moto, pisando el lado maníaco de la vida y disfrutando como nunca lo hiciste antes. Si "antes" fue hace pocas horas o días, ya podemos formular la hipótesis de un episodio hipomaníaco rigiendo tus actos.

. . .

Se acabaron las juergas nocturnas (para mí, ahora eso es ver una peli de madrugada un viernes o sábado). Pero vale lo que he relatado sobre el pasado para la misma sensación. Ahora empiezo a darme cuenta de cuándo empieza a llegar ese momento. A veces, porque sé que si me fuerzo, vendrá un ataque de angustia o de pánico, como se quiera llamar. Otras, porque es muy fácil para un bipolar pasar de la carcajada al llanto, y prefiero dejar de reír en un momento dado. Es difícil, ¿eh?

Me planto, es hora de retirarse del juego antes de que las cartas sean malas. He de volver de una puñetera vez a mi casa. Aquí todo es sobrio, serio, y me encuentro con ese yo serio, que también existe, al margen de la depresión y la hipomanía.

Estoy estabilizada, pero no hace falta una hipomanía para plantarse. A veces, la vida lo exige. Estar estable te da perspectiva acerca de la oportunidad de los momentos. Si estuviera deprimida, no podría plantarme porque no estaría haciendo nada para ello.

Qué raro me suena hasta a mí, pero sí, se puede ser serio, y estar a la vez esas otras cosas, extremos bipolares, por lo que recuerdo. Porque no se pierde la cordura, por eso. Si uno es serio por personalidad, pues la aparta a un lado cuando hay fiesta, pero luego la recupera. (Nota: esto lo he de trabajar más para otro post, no me queda claro).

. . . 

P.D. Ayer el tostón no fue premeditado del todo: hacía tiempo que quería ese post, pero preferí rescatarlo de mis escritos personales, así tal cual, sin refritos y en su salsa emocional. 

Para Josema: rebienvenido por estos lares seas, y muchas felicidades por haber regularizado tu situación. Te dejo un viejo hit de "nuestros tiempos" con el que me he despertado hoy, todo un misil: http://www.goear.com/listen.php?v=14f3087

***

03/06/2007 14:53 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Carta a otra del sector estamos bien jodidos, octubre 2003

20070605103151-expedientes.jpg

En Barcelona, mi buenísima amiga D. me hizo recordar los primeros tiempos tras el diagnóstico, de los que ahora me siento capaz de hablar... ahora que por fin les parece que puede salir el tema en conversación privada, ahora que quizá ya no estoy en condicional, que ha pasado el tiempo y mi salud es otra.

Y me he puesto a bucear en mis antiguos escritos para documentar esos tristes momentos. Esa conversación me hizo considerar que estoy bien para ello, y además mi vida cotidiana es algo sosa: recuperarme de un catarro, y tomar cada día una pastilla nueva a la espera de que me dé un disgusto. Eso sí, me ducho a diario.

Tengo ánimo para abrir esos expedientes, y enfrentarme a ese pasado. Considero oportuno compartir algunas cosas: batallitas bipolares puras y duras.

Este documento es casi el primero que he abierto en un disquete de la época, y me gusta por el final de la tortuga: todavía me acuerdo la impresión que me causó el animal por su lucha por la supervivencia. Yo estaba en ello, con mucha rabia.

L. andaba muy deprimida por bipolar y por cuestiones de pareja. Yo no por tema pareja, sino por el episodio mixto bipolar. Mi nick entonces era BlueJean, por la canción de Bowie.

Octubre 2003. Pocos meses tras el diagnóstico y muy jodida: doy ánimos y bien digo que no iba sobrada.

 

Estimada L.,

Muchos de los que estamos aquí hemos roto relaciones con parejas. Ya sea por el trastorno o no, normalmente a posteriori reflexionamos y vemos la sombra de la bipolaridad amenazando a nuestras familias. Aunque el desencadenante fuese otro.

Además, después de esa ruptura, que conlleva hechos traumáticos, hemos sufrido episodios muy dolorosos. (...) No entiendo nada de lo ocurrido porque todavía estoy en reconstrucción (y lo que me queda).

Sabes que hemos pasado experiencias de humillación en algunos casos intolerables, y tú misma las compartes con nosotros. No les voy a quitar hierro en ningún caso.

Sin embargo, hay que valorar el pasado en su justa medida. Para que no sea una carga en nuestro presente. Si no, no podremos mirar con dignidad un futuro con calidad de vida para nuestras personalidades bipolares.

No puedo darte consejos, sí un poco de aliento para que tomes fuerzas para salir de tu tristeza e impotencia. Tómalo, por favor, no voy sobrada.

Me acabo de acordar de una tortuga que vi ayer en un acuario demasiado pequeño para ella. La pobre se hundía una y otra vez en sus intentos por tomar aire. Por fin dejó de resbalar y accedió a una superficie elevada donde ya no debía esforzarse para respirar y descansó unos momentos. Me sentí como ella. No sé por qué volvió a bajar. Ni yo sé por qué oscilo. Pero no moriré asfixiada.

Con cariño,
BlueJean


4/10/2003

***
04/06/2007 14:06 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Menstruación en versión depre y versión hipo

20070605100643-jamaika-carmin.jpg

[MALDICIÓN GORDA]

La menstruación me ha pillado casi sin bragas: Murphy quiso que vistiese un tanga [bajo capas de ropa] y la cosa ha sido mientras tomaba una caña. Ya decía yo que ese dolor de espalda...

Ahora que estaba bien de ánimos, se me presenta la regla en plan episodio depre: lagrimilla y sentimientos a tutiplén. Sólo faltaba que me llegasen más fotos del 40 cumpleaños de las chicas. Uff, mañana no veo a nadie, no tengo el chichi pa farolillos, expresión que me ha pegado una gran amiga.

Insomnio, y un cabreo del 50 por estar así, es que me duele hasta el alma. Y voy y me pongo esa canción de Joy Division, la que me pide el cuerpo.

A ver si se largan los dos a la vez: el catarro y las inevitables manchas.

Veamos el lado positivo a las cosas: voy a asistir al amanecer de Madrid.

 

. . .

 

Adjunto borrador de mail-tostón escrito a un amigo (no bipo) en febrero: menstruación en versión hipomaníaca (por eso no lo envié). Paradójicamente, mi ánimo era bajo, y muchos meses me lo subía el acontecimiento. Días para que los amigos disfruten de una, para variar.

 

Holaaaaaaaaaaaaaaa,

como ya te conté en su día, el advenimiento de la menstruación es para mí EL DÍA MÁS FELIZ DEL MES. Ya sé que soy un bicho raro, para empezar, porque hace diez años no pensaba lo mismo, días de dolor... y muchas amigas reciben el regalo con asco y fastidio. A cada mujer le da por un estado de ánimo diferente, ya sabes.

(...)

Por ello, del bajón previo a la normalidad sería fácil hablar de cierta euforia, sí, pero para mí en estos momentos mi ánimo está donde debería cada día del mes. Me siento activa, contenta, sonrío a la vida porque me río de ella, de esa puta que me ha pillado y me obliga a viajar con ella hasta que me abandone por capricho, tomo lo mejor y soluciono sus problemas con la cabeza alta. Como debería ser a diario, por desgracia tengo una enfermedad que se localiza en una zona cerebral que rige las emociones llamada Bipolaridad.

Y bueno... sólo quería decirte que tú, al igual que el resto de mis amigos, pocos pero buenos, me has recordado tantas veces lo que valgo cuando yo no doy un duro por mí misma, ¿cuántas veces? Para que lo recordase, para que cuando llegue el momento en el que realmente me calce eso que me pertenece pero me abandona, y ese momento es una vez al mes...

Me apetece decirte que ahora te recuerdo porque podrías ver por ti mismo lo que valgo, ahora que puedo dar eso que llaman "lo mejor de uno mismo". Me apetece incluso mandar un mail colectivo el próximo mes anunciando las fechas mágicas, tres o cuatro días en los que me gustaría que me disfrutáseis (...)

 

. . .

Imagen: obra gráfica de Jamaika http://www.fotolog.com/jamaika66, seleccionada por ella misma para el tema. ¡¡Artista!! Por no manchar esa imagen, le cambié el título al post (antes con la maldición completa).

P.D.s

Bueno, los pajarillos ya están contentos. Previsión meteorológica: mínimo 12, máximo 25. Hoy un letrero marcaba 24ºC a las nueve de la noche en la terracita, la peña en manga corta de nuevo, y yo, para variar, con mi abrigo negro por el catarro.

Mientras escribía y atendía a otros asuntos, ya amaneció. Maravilloso, este color del cielo sobre Madrid. Si me encuentro bien, que nadie sufra, pero la irritabilidad es así y cuando toso, pues... las mujeres me entenderán. Tragicómico. Bueno, me voy a la cama con otra canción, de nuevo "One night in Bangkok". Me está volviendo loca, todo el marrón y el no dormir.

***

 

05/06/2007 06:41 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 3 comentarios.

Trastorno Bipolar: reciente entrevista con el Dr.Vieta

20070608031434-tron.jpg

 

La psicoeducación es darle al paciente todos los instrumentos
que él puede manejar para mejorar su pronóstico



“Es evidente que el paciente con trastorno bipolar no está preparado para decidir qué tratamiento es el más eficaz, porque no tiene el conocimiento técnico, pero sí es la persona más adecuada para, por ejemplo, saber reconocer los síntomas de recaída a tiempo, ya que sabe mejor que nadie que síntomas específicos le ocurren a él, puesto que cada caso es distinto”, señala el doctor Eduard Vieta en esta entrevista


Madrid, 5 junio 2007 (AZprensa.com)



El doctor Eduard Vieta, del Hospital Clinic de Barcelona, habla en esta entrevista de la importancia del manejo de las crisis, las situaciones en las que resulta especialmente difícil realizar un diagnóstico de trastorno bipolar (TB), la importancia de la adherencia al tratamiento y la individualización del tratamiento para responder a las necesidad específicas de algunos pacientes.

¿Cuánto hay de genético en el TB?

Decir cuánto es un poco pretencioso, pero desde luego hay un peso importante de la genética. Sabemos desde siempre que el TB se agrupa en familias, que las personas que diagnosticamos de TB tienen más antecedentes, por lo tanto es evidente que hay una relación entre la herencia y el TB. Ha habido estudios en gemelos que demuestran claramente el efecto de los genes.

En este momento, además, tenemos ya marcadores genéticos identificados, que, lo que hasta ahora confieren es un aumento del riesgo, no determinan, no es una enfermedad que podamos decir ya que está determinada genéticamente, pero está influida por los genes y si quisiéramos hacer una aproximación diríamos que alrededor de un 60 por ciento de la enfermedad es genética.

¿Qué relación hay entre drogadicción y TB?

Es una relación bidireccional. Las personas que toman drogas tienen mayor riesgo de desarrollar un TB que las que no las toman, y las personas que tienen genes de riesgo de TB también. La combinación de los dos factores es lo que hace que veamos con tanta frecuencia la asociación de TB y consumo de drogas.

En general también es verdad que alguien que haya desarrollado TB, a veces por el tipo de vida que puede acabar llevando, más asociado a pérdida de empleo, marginalidad, puede acabar también tomando drogas. Es decir, es una relación compleja, pero sabemos que van en las dos direcciones, que las drogas pueden despertar el TB y que además el trastorno puede conducir al consumo de drogas.

¿Por qué se tarda en general años en diagnosticar el TB?

El retraso diagnóstico es muy grave porque la mayor parte de los problemas se producen en los primeros años.

Después del primer episodio el 40 por ciento de los pacientes vuelven a su vida normal, pero un 60 por ciento no, con lo cual ese 60 por ciento ya tiene secuelas de ese primer episodio.

El retraso diagnóstico tiene que ver con varios factores, uno es que la enfermedad es polimórfica, por ejemplo, la enfermedad puede presentarse, y de hecho se presenta con relativa frecuencia de entrada como una depresión. Si no hay antecedentes de manía o hipomanía, es imposible hacer un diagnóstico de bipolaridad, porque por definición bipolar significa que hay manía y hay depresión. Por lo tanto, al que empieza con una depresión en el primer episodio es imposible hacerle un diagnóstico de bipolaridad.

Hay factores de riesgo de bipolaridad que hay que tener en cuenta, como antecedentes familiares, algunos síntomas de la depresión, etc. Otro factor que ayuda al retraso diagnóstico, es que hasta ahora el TB era un área descuidada totalmente por la psiquiatría, no había ningún interés en ella.

Afortunadamente, a partir de la aparición de algunos fármacos novedosos ha habido un mayor interés en el TB y en este momento es un tema importante, del que se habla, pero para una generación de psiquiatras era un tema que prácticamente no existía.

¿Habría una fórmula que ayudara a conseguir un diagnóstico más temprano del TB?

La fórmula pasa por la educación de los responsables sanitarios, no sólo de los profesionales sanitarios, sino incluso más allá. Es evidente que es necesario que los psiquiatras sepan de bipolar. Ahora cada vez saben más, pero no sólo los psiquiatras, los médicos de familia también. Muchos desgraciadamente, por las razones que he dicho antes, no han tenido ninguna formación en este tema y no conocen lo que es.

Enfermería, trabajadores sociales, incluso los colegios y la población general, debería saber, igual que sabe lo que es el colesterol y lo que es la diabetes, al menos la gente debería saber lo que es, porque sino vienen a buscar ayuda con siete años de retraso, cuando ya muchos de los problemas no tienen solución.

¿Juega el paciente de TB también algún papel en su propio diagnóstico?

Cada vez más, porque afortunadamente existen vías a través de las que la gente se informa y conoce.

Todavía esto es una utopía, pero en los países desarrollados, a través de Internet, a través de las asociaciones de pacientes, de programas de TV, o a través de medios de divulgación, se empieza a saber algo. Entonces, personas que sufren síntomas que no pueden explicarse, buscan y acaban a veces encontrando una información que encaja.

Eso a veces también puede ser una fuente de errores, pero estas personas si son inteligentes y están bien asesoradas, vienen a consultar un profesional. A mí me ocurre con cierta frecuencia que vienen a consultarme personas autodiagnosticadas, algunas erróneamente, pero otras con acierto.

¿Qué es la psicoeducación?

La psicoeducación es dar información, pero es mucho más información, es darle al paciente todos los instrumentos que están en manos del paciente para mejorar su pronóstico. Es decir, lo que hacemos es transferir al paciente las herramientas que realmente creemos que manejará mejor que el médico.

Es evidente que el paciente no está preparado para decidir que tratamiento es el más eficaz, porque no tiene el conocimiento técnico, pero sí es la persona más adecuada para, por ejemplo, saber reconocer los síntomas de recaída a tiempo, ya que sabe mejor que nadie que síntomas específicos le ocurren a él, puesto que cada caso es distinto.

Cada enfermo es un mundo y cada paciente sabe mejor que nadie en él que síntomas preceden a la recaída. Nosotros les enseñamos a qué tienen que hacer cuando ocurre, les enseñamos a tomar la medicación correctamente, les enseñamos como asegurarse de que non va a fallar en la toma de la medicación. Les entrenamos también en llevar una vida regular, puesto que sabemos que el sueño es fundamental en esta enfermedad, que dormir las horas adecuadas da un plus de estabilidad, y por tanto se lo explicamos y les damos información sobre ello.

Es decir, la psicoeducación es una mezcla de información, apoyo y técnicas de entrenamiento para que la persona desarrolle habilidades que complementen el tratamiento que le da el especialista.

¿En el TB es más sencillo tratar la fase maníaca o la depresiva?

En general tenemos más recursos para tratar la manía que para la depresión.

La depresión bipolar es compleja, es una enfermedad en la que venimos de tiempos en que no había atención al trastorno bipolar. Todavía estamos arrastrando datos de depresión unipolar, depresiones comunes a depresión bipolar y sabemos que eso no es lo correcto, pero a falta de mejores datos todavía utilizamos mucho antidepresivos, que muchos de ellos no están probados en depresión bipolar sino en depresiones normales. La depresión bipolar es un área que necesita mucha más investigación, aunque por suerte ya se está haciendo.

¿Hay algunas medidas que faciliten la adherencia del paciente con TB al tratamiento?

Las medidas que facilitan la adherencia en el TB son desarrollar la conciencia de enfermedad y eso es lo que hacemos con la psicoeducación.

Igual que una persona puede o no admitir que tiene una hipertensión y entonces tomar las medidas de tipo dietético, de ejercicio, o de tipo farmacológico necesarias, con el TB ocurre algo parecido. Nosotros lo que hacemos es intentar que los pacientes asuman que tienen una enfermedad. Es mucho más difícil porque hay mucho más estigma social al TB que a la hipertensión, pero una vez que lo asumen les damos con la psicoeducación las herramientas necesarias para que tomen bien la medicación y se beneficien de un buen pronóstico a largo plazo.

¿Hay pacientes con TB que sean especialmente difíciles de tratar?

Sin duda. Hay pacientes bipolares como los que no tienen conciencia de enfermedad, los que consumen sustancias, los que tienen síntomas mixtos mezcla de depresión y manía, y los cicladores rápidos, que son más difíciles de tratar.

¿Qué opciones de tratamiento tiene una mujer con TB durante el embarazo o el post-parto?

Este es un caso siempre delicado, porque las embarazadas, o las mujeres con riesgo de quedar embarazadas son excluidas sistemáticamente de los ensayos clínicos, que es de donde sacamos la información más pura. Pero como no se puede, por razones éticas, incluir personas con riesgo de embarazo, la información la acabamos obteniendo de los casos que se van produciendo de forma natural.

Actualmente sabemos que, por una parte el embarazo y sobre todo el postparto es una época de máximo riesgo de recaída, y por otra parte sabemos que algunos de los fármacos que utilizamos pueden comportar riesgos de cara al feto, con lo cual, dependiendo de la gravedad del caso, de la voluntad de la mujer, de las circunstancias, etc., cambia mucho la orientación que se da.

El embarazo, contra lo que se decía, no protege contra la enfermedad. Lo que sí está clarísimo es que el postparto es una etapa de máximo riesgo y las recaídas en muchos casos son de más del 80 por ciento, o sea que la dificultad está en proteger a la mujer de una recaída tras el parto, por eso muchas veces lo que se hace es reintroducir el tratamiento inmediatamente después del parto intentando prevenir la recaída posterior.

¿Cuál es su opinión del uso de quetiapina en el tratamiento del TB?

Los datos que hay publicados sobre quetiapina en TB son muy positivos y demuestran que es un fármaco eficaz en la manía y que es un fármaco eficaz en la fase depresiva, y esto es una gran novedad, porque en principio los fármacos de la familia de la quetiapina se asume con facilidad que son antimaníacos, porque son antipsicóticos y sabíamos que los antipsicóticos son antimaníacos, pero la sorpresa vino cuando se pudo comprobar que en la fase depresiva su efecto no se limitaba puramente al alivio de algunos síntomas como el sueño, la ansiedad, la falta de apetito, sino que realmente iba más allá y tenía un efecto global sobre la depresión. En este momento tenemos por tanto un fármaco eficaz en manía y en depresión.

. . .

Completa reproducción del artículo original, a pesar del barrer para casa de la última pregunta...

http://www.azprensa.com/noticias_ext.php?idreg=30124&AZPRENSA=f5a6f1698091c70b16c5a4ce822ecb2a

***

08/06/2007 00:48 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Lecturas sobre TB y afines No hay comentarios. Comentar.

Limitación: papeleo

20070610041103-abrogans-primerlibroaleman.jpg

Si algo puede sucederme en la vida cotidiana, es llevar en el bolso una carta franqueada un mes. Como si no hubiese buzones. Paso por delante sin ser consciente.

Conjeturo:

1) Ya estoy demasiado habituada a gestiones online, que hago sin problemas.

2) Soy una despistada. Llego a casa con la carta en cuestión y siento rabia. No salgo de nuevo, pero luego cuando es el turno de la basura sí bajo.

3) Lo que requiere mi presencia me produce ansiedad. H. y Madre me acompañaron a un par de cosas urgentes el pasado abril con un ataque de nervios (de pánico) encima.

4) Sigo con cierta alergia al papel. De nada sirve que coja un periódico gratuito. Ni hablar de pasarme por la feria del libro. 

. . .

Después de muuucho tiempo, esta semana fui a recoger el carné de la piscina, una de las pocas ventajas que ofrece la minusvalía. Aleluya.

Falta: tirar la carta. Enviar un fax. "Poco a poco" está bien para demorar las cosas unos días, no semanas o meses.

Me pone mala el papeleo, y hace mucho tiempo que necesito ayuda para "ejecutar" un formulario, aunque sea un volante para el análisis de sangre. Sólo falta que deba salir de casa pronto en plan zombi para acabar de empeorar las cosas.

Pero ya hace un año que me empadroné (con un padrino de luxe), y me felicito.

Es humano tener limitaciones. Es parte de muchos bipolares el tenerlas en su día a día, y yo las reconozco. Por ello, el post "Limitación" puede continuar, pero no pretendo inspirar lástima. Si la tienes... cambia de blog, porque yo me apaño con todo esto en el fondo aunque me cueste o necesite ayuda.

. . .

P.D. Y como por lo relatado debo parezco una marciana, o de otra galaxia, hago sonar http://www.goear.com/listen.php?v=ed9c259

***

09/06/2007 00:13 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Para vuestras mujercitas y vosotras, chicas: hijas, hermanas, primas, compañeras de clase, amigas...

20070610051452-blur-boys-and-girls.jpg

Chicas sobre todo para las más jóvenes o para las que no tengan pareja estable:

 

Pedid información a vuestros ginecólogos, sobre la vacuna del papiloma virus. Ya se esta comercializando en España.

Penoso, pero cierto, que como es cara, por lo pronto la S.S, solo la prescribirá a las chicas menores de 14 años (por otra parte, también es normal...)

El estar vacunada ,evitará en un futuro el cáncer de cervix (cuello del útero) tan frecuente en mujeres.

 

De parte de Myriam, en el tablón informativo de www.bipolarneuro.com.

Gracias por tan buena información preventiva para la salud y la vida de las mujeres, esperemos que pronto accesible en toda España, que es muy profunda (tu hija también ha de ir al ginecólogo aunque sea virgen y joven, por su bien), y en más países.

. . .

Cosas de esta "chica":

Pensando en qué imagen acompañar a este post, he recordado algo en mi disco blando. Se trata de la cubierta del single de Blur, "Boys and Girls", que creo todavía poseo en cassette porque es de 1994, cuando se paró mi reloj (cara B: cover de "Maggie May"). Esta cubierta era de cartón y lo cubría y disimulababa bien, tanto que alguien me preguntó si llevaba una caja de preservativos en el bolso... tiempos de walkman para soportar el transporte público.

http://www.goear.com/listen.php?v=834bbf0. Recuerdo la hilarante versión que hicieron en castellano los "Azucarillo Kings", muy al hilo del contenido que comenta la wiki: http://en.wikipedia.org/wiki/Girls_&_Boys_(Blur)

Ya me puse a divagar. Ando insomne por la tormenta que cae, y como es de rigor el día en que limpié los cristales. A lo que íbamos: que lo del virus del papiloma humano es un tema muy serio y afecta a bastante población, mujeres y hombres.

***

10/06/2007 03:33 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: A saco No hay comentarios. Comentar.

Cuatro razones para NO salir

20070611011637-habitacion-azul.jpg


1. Tomar café. Estoy liada porque me queda tarea pendiente, he de salir después y no tengo tiempo... ni tiempo ni ganas de comer, y se me hace la hora. El café al final se toma en mi casa. Buen café con cafeína (ahora sólo tomo té) y buena compañía.

2. Cita por la tarde. Era para un (otro) café. Pero está cambiando el tiempo y voy atontada cual mosca, al otro le pasa igual y necesita una siesta. Más tarde no va bien. Mala suerte, pero así se alarga el primer café.

3. Supermercado. Como hace esta luz (dejó de llover), me di cuenta cuando ya habían cerrado. No lo hice por la mañana, pues sólo escribí media lista de compra con cuatro productos no urgentes mientras limpiaba cristales y otras marujadas, también de las cibernéticas.

4. Tentación en regla. "Venga, nunca más será la noche del sábado 9 de junio... apúntate, bailamos un rato y nos retiraremos pronto". Declino, según mis protocolo o buenas costumbres de no salir a esas horas. Hago mal, porque me da el insomnio de todas formas. Hago bien, porque entonces empieza la gran tormenta.

Aunque me duché, sólo me he vestido decentemente (no precisamente para un lugar de la Mancha que conozco), sólo mientras hacía pruebas buscando algo que me convenciera para ese segundo café. Tenía demasiado trajín y estrés para comer, cenar e incluso dormir a mis horas.

Valoración de la rutina de este sábado: insatisfecha, aunque haya puntuado alto en "vida social" y fuese cojonuda, oxidante a la vez que antioxidante, esa ducha de humanidad.

Hay más. Hay hastío profundo por no poder ejercer de Persona Normal, pero ahora no me apetece hablar de ello. Son notas para el psiquiatra.

. . .

Del diario personal de Blue.

***

Aturrullada

20070612033214-mipsiquiatra.jpg

Muchas veces me resulta difícil encontrar una palabra exacta en lengua española y voy dando circunloquios.

Esta es la que consulté:

aturrullar.

(De aturullar).

1. tr. coloq. Confundir a alguien, turbarle de modo que no sepa qué decir o cómo hacer algo. U. t. c. prnl.

 

 

Es normal que no sepa en qué día vivo y el día que me lo preguntó un psiquiatra (no el mío), me lo sabía porque era el de la visita. Pero hoy no daba una. De hecho, hace días que tengo pendiente notas para el psiquiatra, y no me he puesto en contacto con él tal y como quedamos. Porque la pastilla nueva va en pauta ascendente y se nota ya: es ella quien conjuga el verbo.

Y que yo me quede callada (decir debo cómoestoy y quémepasa), eso sí es digno de reseñar.

Con lo verborreica que me pongo en estos casos. Mañana (hoy, porque tampoco sé dónde tengo el sueño), no me libro de él. Tengo que reconocer que también estoy algo asustada, pero no me encuentro Mal salvo un día de la semana pasada, y de muchas peores hemos salido.

Aquí sigo, aturullada pero dando guerra.

. . .

De una entrevista a Hugh Laurie (laguiatv.com).

- Parece un poco negativo, casi como el doctor House.

- Siempre pienso que las cosas van a ir a peor. Me gustaría ser una persona más relajada. Me gustaría que, tres años después, el trabajo por fin me resultase de verdad más llevadero. Pero no, todas las noches estoy igual de hecho polvo y me paso todo el día dándole vueltas a cómo debería decir mis textos. 

 

Me sentí tan identificada con lo de los tres años, en mi caso en el "negocio bipolar"... por cierto, un día de éstos (y seguimos probando fármacos nuevos) se cumplirán los 4 años de diagnóstico.

***

12/06/2007 02:35 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares Hay 1 comentario.

Insomnio (post dinámico)

20070613210022-ojo.jpg

04.50. Estoy insomne. He dormido una barbaridad: de 23.40 p.m. a 2.15 a.m.

Me levanto despejada: lleno incluso el pastillero semanal.

Trabajo en otro pc, el más viejo, que no tiene memoria virtual suficiente. El "principal", está para llevar a reparar. Estoy frita con el tema ordenadores, pero les doy una caña que los mato, pobres. Me he cargado el ratón ese óptico, porque apenas uso el tradicional y se ve que le pego manotazos en vez de suaves toques. En fin.

Estoy bastante lúcida, pero hoy quería colgar algún texto de 2004. Por ello este post desaparecerá, supongo. Porque ahora no me veo con ganas de escarbar entre todo eso. Sólo me faltaría ponerme de un humor extraño releyendo batallitas cuando ahora estoy sufriendo una pastilla nueva.

Trabajo para hacer no me falta, y sola estoy bien. Pero para hacer una excepción, estaré conectada con mi cuenta hotmail para hablar con "el otro lado del charco" o algún otro insomne profesional español.

Me aburren los posts cotidianos de rutinas y bipolaridades, aunque en pleno cambio de pauta sí deberían importarme estas cosas.

Si se presenta algo hilarante o un desbarre, quizá se convierta en un post dinámico.

Estoy de cierto humor: he limpiado los trapos con lejía.

Lo olvidé (imposible, si acaso comentarlo): tengo un dolor de espalda de esos llamados "ve al fisioterapeuta". Hacía un año que no me dolía así, quizá porque se aproxima el tercer aniversario del accidente.

. . . 

20.27. Estaba y no estaba previsto. Salí a la calle dos veces. Al volver esta tarde, tenía la cabeza despejada y mi ánimo era otro, es un pez que se muerde la cola pero a media mañana iba sin equilibrio y el paseo fue el justo. Lo de la tarde... yo a eso le llamo el despertar de los depres. Eso sí, la espalda es otra cosa, debo estar pinzada. Y ya no tengo fuerzas para salir, no quiero arriesgarme ahora que me puedo desmoronar en cualquier momento. Pero me temo que la fiesta no se ha acabado. Cómo adoro a esta pastilla nueva, cuántas aventuras...

*** 

13/06/2007 05:02 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Cuaderno de rutinas y bipolaridades No hay comentarios. Comentar.

Selectividad

20070614235942-cascada-azul-y-gris.jpg

Me deprimo de noche cuando no hay nadie a mi lado para decirle te quiero.

Y pasan las horas con lágrimas resbalando por mis mejillas.

Sé que al amanecer el sueño me vencerá, que habré superado esta depresión nocturna.

Despertaré con el sol bien alto maldiciéndome por no haber vivido esa mañana tan espléndida.

Veré las noticias y me preguntaré por qué mueren de hambre los niños en Somalia mientras en la CEE destruyen "los excedentes".

Y con este y otros pensamientos se hará la noche, y me deprimiré de noche.

Sin amigos a quienes contárselo, apenas tengo ya amigos.

Es el precio que hay que pagar por una vida de stress y por tener a alguien a quien decirle te quiero por las noches.

. . .

Encontrado entre los resúmenes de temas académicos en una libreta que tendrá unos 20 años.

P.D. A los mayores de edad que se presentan estos días a la selectividad: que la Fuerza os acompañe. 

***

14/06/2007 23:46 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Blue, persona No hay comentarios. Comentar.

Notas y quejas

20070616010004-notas-y-quejas.jpg

Hoy me he enfadado un poco. Más bien decepcionado. Estaba montando la base del ventilador, que es una torre, del revés: cuando me he dado cuenta, me he puesto francamente triste porque además me sentía incapaz de atornillar. He perdido por completo el sentido del cómo montar algo. Menos mal que todavía sé fregar platos.

Me jode desprenderme del pc que funcionaba bien, el último que compré, para su reparación. Estoy harta del "dos al año no hacen daño" (título de un post... el primero de 2007). Acabaré pidiendo donaciones para comprar los pcs que mato para escribir esto, ja, ja, sólo me faltaría eso ya.

Hoy sí me quejo. Porque no me siento yo. Quizá el famoso deterioro cognitivo se esté presentando ya tras cuatro años de tratamiento con pastillas. En ese caso, no tardaré en ir a un notario.

He quitado las cortinas (instalación provisional), porque desde mi rincón quería ver Madrid de noche.

Es difícil editar el post: se trata de notas inconexas y la ventana de edición resulta muy pequeña en este pc, mi antigualla favorita que me salva en plan servicios mínimos. Me quejo de haber dejado el tiempo pasar y de que la fecha de publicación sea ya mañana.

***

16/06/2007 00:45 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

V. sobre Z.

20070617003130-tubular-bells.jpg

V de Victoria.

 

Z... Z. es la pastilla nueva que empecé a tomar hará dos semanas (una de sus bondades era que mi memoria...).

Quiero llamarla así por lo ingenuo de pensar que será la última que me hagan probar. Aunque en este particular, y en plan "las cosas siempre pueden ir a peor", ya tengo con las pastillas cierta mentalidad de ir a comprar zapatos. Un modelo de entre cien -que más o menos me guste- de mi número quizá ajustará en mis pies como si se tratase de guantes.

 

Z. eliminada de la pauta.

 

Sin haberme quejado demasiado por aquí. Las cosas eran crudas y asquerosas: qué bien me sientan los efectos secundarios. Mi psiquiatra, que me ha efectuado un seguimiento, es cabal (consultada acepción 3 en el DRAE) y ha decidido suspender el fármaco.

En unos días puedo volver a donde estaba, es decir, más o menos: al buen humor, positividad incluso, buen comer y buen dormir. Todo eso ganado para mis hábitos maltrechos y la cabeza funcionando bien-bien, o bien-a 4 años del diagnóstico. Z. me estaba dejando los muebles llenos de polvo.

 

NO COMMENT.

***

17/06/2007 00:21 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Descompresión: Z. pierde la liga

20070618133238-jubilo.jpg

Pero qué paz. Creo que empiezo a ser yo de nuevo: 8 horas de buen sueño.

Y tras vítores, petardos, y sonido de cláxones, creo que la liga de fútbol ha terminado.

. . .

Al día siguiente:

De nuevo buen sueño. Los madrilistas están de muy buen humor. Quizá ellos son los que han conseguido que hoy luzca un magnífico día de primavera con ese azul en el cielo. Ya les gustaría una playa para celebrarlo, pero ahí se la pinto.

Quiero quiero quiero... no demasiadas cosas. Ducharme, vestirme, y salir a la calle pero unas cuantas horas, de paseo por la ciudad. Es un buen deseo: no estoy habituada. Ahora, poco a poco y buena letra. Todavía necesito ayuda para según qué tareas, pero ya me levanto de la silla sin preguntarme dónde iba, qué iba a hacer.

No estuve dos, sino cuatro semanas con la pastilla Z. Siento que de nuevo he sobrevivido a los avatares de la enfermedad, y por ello me siento fuerte y victoriosa. Pero además, que vuelvo a vivir. Y que bien pensado este año, de aburrido no tiene nada.

***

18/06/2007 00:39 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Vida cotidiana No hay comentarios. Comentar.

Patrón estacional

20070619014112-exyd-barcelona-forum.jpg

José Manuel Goikolea: En los pacientes bipolares II, en los que predomina la depresión, el médico debe estar especialmente atento al patrón estacional para anticiparse al curso de la enfermedad y mejorar su evolución.


El patrón estacional es una ayuda esencial en el diagnóstico temprano del trastorno bipolar

· Este patrón es clave para la temprana identificación de la enfermedad en los pacientes y permite llevar a cabo una terapia diferencial en cada afectado



Madrid, 11 junio 2007 (AZprensa.com)

Con motivo de la VII Conferencia Internacional de Desórdenes Bipolares celebrada en Roma, el Hospital Clinic de Barcelona ha presentado los resultados de un estudio sobre las implicaciones clínicas y diagnósticas del trastorno bipolar con un patrón estacional. Esta investigación ha estado patrocinada por el Ministerio de Sanidad Español (Instituto de Salud Carlos III), la Red de Investigación en Enfermedades Mentales, el Stanley Medical Research Institute y AstraZeneca.

Uno de los principales impulsores de este estudio, el doctor José Manuel Goikolea, ha comentado que “el patrón estacional consiste en la aparición de al menos dos episodios depresivos importantes en la persona afectada, en los últimos dos años en determinada estación, y su remisión o modificación hacia la manía en otra estación determinada. Además a lo largo de la evolución de la enfermedad los episodios estacionales deben ser más frecuentes que los no estacionales.”

El objetivo principal de este estudio ha sido intentar caracterizar a la población de pacientes con trastorno bipolar que presentaban un patrón estacional. Conocer este dato es de máximo interés ya que permite un abordaje terapéutico diferencial para cada paciente, de esta forma el profesional médico dispondrá de distintos criterios clínicos para identificar rápidamente la enfermedad en los distintos grupos de pacientes.

El estudio confirmó que el patrón estacional estaba presente tanto en el trastorno bipolar I (caracterizado por euforias más severas denominadas “manías”) como en el trastorno bipolar II (que se caracteriza por euforias más leves denominadas hipomanías). Sin embargo en el caso del segundo tipo de trastorno el patrón estacional era más frecuente que en el primer tipo de esta enfermedad. En palabras del doctor Goikolea “es en los pacientes bipolares II, en los que predomina la depresión, en los que el médico debe estar especialmente atento al patrón para anticiparse al curso de la enfermedad y mejorar así su evolución. Un erróneo diagnóstico del trastorno bipolar puede conllevar consecuencias negativas para el paciente en la evolución de su enfermedad”.

Para llegar a cabo la investigación, se seleccionó a 323 pacientes a los que se estuvo estudiando durante diez años, de ellos fueron finalmente 77 los pacientes que presentaron patrones estacionales. Durante el estudio no hubo ninguna diferencia entre los grupos seleccionados en cuanto a variables demográficas o en cuanto al funcionamiento social global. Se obtuvieron distintas variables clínicas a partir de entrevistas estructuradas con pacientes y familiares, también se valoró el funcionamiento global y la historia psiquiátrica de los familiares para, en palabras del doctor Goikolea “saber si el patrón estacional era más frecuente en aquellos pacientes con una mayor carga familiar de enfermedad afectiva o no, aunque no hubo diferencias significativas”.

 

http://www.psiquiatria.com/noticias/trastorno_bipolar/diagnostico/31906/

. . .

Llega el verano... al otro lado, el invierno... mejor pedir hora con el psiquiatra para asegurarnos de que vamos por buen camino.

***

Descompresión: intoxicada

20070621225501-barcelona.jpg

Fragmentos del diario personal de Blue

Madrid, x de junio de 2007 

 

Día 4 sin duchar. En uno de mis dos ingresos, se permitía hasta tres días sin hacerlo. Pero nadie me acompaña en este ingreso domiciliario. Tampoco para comer.

Me autodestruyo. Sé sobradamente cuándo lo hago. Cuando sólo consumo excitantes. Té y tabaco. Fumo como si estuviese ingresada, uno tras otro. El último cartón, me lo trajeron, y me durará el día de hoy: como tabaco, no comida. Antes de ese día 4, ya estaba encerrada. Fumé tabaco de liar más de 24h. Lo dejé porque me dio asco verme los dedos tan amarillos. Además, era el mismo rollo: apagarlo, y liar otro. Nicotina y otro +ina en las venas, ahora teína.

(...)

No me interesa siquiera navegar por Internet, a lo sumo ojeo un boletín de noticias. De nuevo el silencio, ya no escucho música. Silencio algunas llamadas entrantes. Sólo H. y M. me siguen la pista, a distancia.

No funcionan los viejos trucos. Cae el sol, y no remonto el ánimo. Quizá porque tengo expectativas, desesperadas: que llegue esa hora, de 18 a 21, en la que se hace el click y me siento persona, activa y no vegetal, no fóbica, aunque luego el día se me haga corto y a medianoche quiera alargarlo hasta las 2. Esa he sido yo siempre, así ha sido siempre mi cerebro y no creo que haya pastilla que lo vaya a cambiar. Al menos, ya duermo mejor, qué tontería escribo si hoy desperté doce horas después.

(...) 

Si estoy de ánimo para escribir esto, y ayer cené, tengo una esperanza para hoy.

Ánimo. "Esperanza, nuestra bandera", decía uno hace tiempo. Floreceré. Porque soy una mala hierba, porque ahora vivo con rabia, incluso cuando no vivo siento algo de rabia y eso me ha salvado siempre la piel. También el ser consciente, aunque tarde, del cómo estoy: no tan tarde como para que las cosas no tengan ya remedio. Nada de pena: todo pasa. Malos momentos tenemos todos los humanos, y mis razones tengo para ver el futuro bailar (...)

(...) 

19.44. Me acabo de topar con la lista famosa de ayer. En este orden:
COMER-DUCHAR-VESTIR-SALIR.
Todavía no he hecho nada de ello: "salir" implica también concertar citas médicas y no lo estoy haciendo, no me atrevo a salir de aquí a un mes. He estado limpiando, eso me hace sentir bien.

(...)
Mi estómago está vacío, lo noto, y no se queja. Por qué comer es toda una odisea. Es lo primero de la lista, y voy haciendo cualquier cosa menos eso. No es vagancia: estoy activa. No es no tener: la despensa y la nevera rebosan. Es Enfermedad.

(...)

Silencio más llamadas de conocidos. Cuando estoy mal, sólo puedo escribir, y menos mal que puedo hacerlo. El sol ya se pone. Ayer a estas horas recuerdo un dolor de espalda asqueroso. Apuesto que por eso hoy me dio por limpiar: Podía hacerlo. El verbo siempre es Poder cuando estás mal. El Everest famoso. Estoy con un cigarrillo en la boca, cómo no, chutándome. Empiezo a dar por terminado mi día corto: lo que me apetece es dormir y despertar mañana. Despertar, e ir a la ducha como si tuviese que ir al trabajo, sin problemas, como hace un mes sin ir más lejos. 

. . .

 

Este escrito no es de ayer, ni de hoy. Ya estoy mucho mejor y por ello lo publico. Limpia y aseada, con comida digiriéndose, no tanto tabaco y otros excitantes restringidos... pero ahí quedan esos fragmentos para no olvidar. 

*** 

21/06/2007 22:55 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Batallitas bipolares No hay comentarios. Comentar.

Descompresión: vida sana

20070623002959-jamaika-smile.jpg

Poco tabaco, menos internet, un té y café y medio después de comer. Zumitos, yogur, fruta, ensalada de forraje, y algún segundo plato. Sólo corre vitamina C por mis venas y creo que está barriendo a Z. definifivamente.

No sólo ducha para la niña, sino peinado: fijador en el pelo. Aunque no puedo comparar el resultado con el después de salir de la pelu hace ya más de un mes, no me veo mal al espejo. Creo que he adelgazado pero no hay báscula para confirmar nada: no suelo pesarme, con mirarme tengo suficiente.

Estoy leyendo, gran re-novedad. Lo cierto es que no se me ocurre otra forma de dormirme, después de tantos años con esa rutina; lo de las películas es del todo provisional y además fatal porque acabo en el sofá dormida. Lo malo es cuando comienzo a ver mal, como ahora, y todavía no he desconectado del mundo aunque espero hacerlo en breve.

Di un paseo, no sin cierto esfuerzo por la ansiedad de encontrarme sola de vuelta: ese momento del "qué coño pinto yo en el centro y ahora qué hago, deambulo o voy para casa". Y bueno, ya se sabe: si todos van en manga corta y alguien lleva una chaqueta (ya de verano) negra, esa es Blue. Una mujer me llamó "mujer" para pedirme un cigarrillo. No doy tabaco, pero esta vez lo hice viendo su aspecto envejecido por la vida en las calles.

Ojalá me esperen 8 horas de buen sueño, que las necesito después de un sueño demasiado ligero ayer. Cantidad no es calidad en estas cuestiones y no hubo ni una cosa ni otra.

Y eso es casi todo, amigos. A quién le importa qué leo, qué hago por el centro, y con quién me veo... a mí, a mi vida privada.

***

Imagen: un diseño de Jamaika (en los enlaces del blog)

Gazpacho no suave

La verdad es que toda esa fruta y verdura le están sentando bien a mi cuerpo.

Esta noche decidí cenar un gazpacho frío. Había comprado un brick de la variedad "suave" pues nunca fue plato de mi agrado. Pues no, me equivoqué y no lo he notado hasta que no he dado el primer sorbo. El resto, para dentro ha ido, que peor es el vodka.

Pero qué sudores me han entrado con los pimientos.

Agua de Vichy, para todos los males que no sean de amores. 

*** 

Sin foto: imaginad el vaso de gazpacho vacío.

23/06/2007 23:37 Autor: Blue. *enlace permanente*. Tema: Vida cotidiana No hay comentarios. Comentar.

Máximo silencio: 25 grados

20070625191546-libro-reflejo.jpg

Que me dejen ahí fuera si esto no es cierto, 25 sobre el papel pero un horno ya, todavía a estas alturas de la tarde. Mi fobia predominante ahora es hacia el sol.

Por lo demás, habito en silencio. No televisión. No películas. No música. Tampoco estoy conectada a internet. Me dedico a devorar literatura ligera, de esa de 500 páginas por volumen que podrían resumirse en 100.

El sonido del ventilador del pc me acompaña. Leo un libro electrónico. Me resulta muy cómodo poder espaciar los párrafos, para concentrarme mejor, y como punto de lectura: borrar todo lo ya leído (conservo copia). Es genial.

Pasar un domingo medio tiesa por lo que es supongo la tensión bajando a medida que las temperaturas suben no es plato del agrado de nadie, pero los libros no te miran con compasión. Siempre fueron mis mejores amigos, cuando me permitían entrar en sus mundos, a ellos les debo tanto. No he estado del todo sola. Tres de mis cinco amigos me han acompañado estos días de dieta desintoxi- en algún momento. También es cierto que de este encierro raro estoy consiguiendo fumar menos y de eso el libro tiene algún mérito.

El calor no va a bajar ya, esto es sólo el principio de lo que va a dar de sí el verano. Ya tengo alguna idea para sobrevivir. Si albergaba esperanzas acerca de escribir un buen artículo, mejor lo deje estar hasta que no me haya adaptado un poco más.

Se cuece aquí una decisión importante: si me levanto a las 8.00, con margen de pocas horas hasta que el sol empiece a molestar, está todo bien. Luego te encierras en casa para protegerte. Pero doce horas después, cuando ya se puede respirar, se te invita a salir a la calle... hasta quizá las 2 a.m. Vida social, le llaman: las famosas terracitas de verano, por ejemplo.

Tengo que escoger un tramo donde "vivir" estos meses, pues ir de un lado a otro del delicado ritmo del sueño no conviene. Y la decisión está tomada, por los años que me preceden ya. Muy a mi pesar y muy a riesgo de un posible insomnio, aunque no salga de noche. Tendré tiempo para escribir, eso sí.

*** 



Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]