Carne de Psiquiatra |
Blog bipolar para adultos |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2007.
Como escribí ayer, para mí es un día más, como un domingo con los comercios cerrados. Lo que tienen de raro los días de puente, o vacacionales, es que el espécimen single, si se ha quedado atrapado en la ciudad, ataca. Gente en la que no piensas, de repente te llama. La soledad aparece cuando tu casa está vacía, las calles también. Qué triste, acabas de cobrar y no tienes con quién gastarte la pasta tomando unas cañas. Quizá no te apetezca una cita, pero nadie te quita media hora al teléfono. Eso, y el chat, entretiene por lo menos. El single abandonado intenta llenar la Compañía así, de forma genérica, a toda costa. He hablado ya con dos amigos. Con el primero, ha sido espectacular: recién levantada, apenas podía terminar una frase sin el "oye, ¿qué te estaba diciendo?" "Rebobina por favor, ¿de qué hablábamos?"Divertido, si te conocen y saben que estás drogada con los efectos secundarios. Es el día del trabajo, y sigo limpiando, no sea que se me pase la buena racha. Me pongo un "House Classics" que es un verdadero coñazo. Hay que estar en otra onda para disfrutarlo. Como le dijeron a un amigo, con esta música, o: 1. Te gusta, 2. Vas drogado, 3. Vas borracho. A mí me gusta, sin drogas, pero ahora me carga. Cambio a hard rock. Acabaré con los nocturnos, fijo. Me voy a obligar a escuchar música, es lo único que tengo claro. Contesto a uno de los lectores. Le digo algo así como: Cantar es bueno, es alegría. Lo malo del tema bipolar es que ya ni dejan a uno que cante, le dan una pastilla para que se calle. Quiero decir que no todo es un síntoma. Quizá mañana no te apetezca la música. Quizá sea parte de mi declaración de principios. Trabajo en lo mío: un poco de marujeo, otro de contestar corros, escribir algo, un poco de vida social telefónica (necesaria para funcionar y no caer en el ti mismo), algo de agua y jabón, y si hay mucho valor, vérmelas con la lejía o la plancha. Quizá acabe saliendo esta tarde, quién sabe, aunque salir a la calle sigue siendo uno de mis trabajos, y el más costoso. Ver películas sigue siendo una opción, estos días. Que me cuenten cuentos. *** Hace dos días que no salgo. Se me acabó el tabaco. He conseguido ducharme. Y ahora, lo más difícil: me voy a la puta calle, ea. *** http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=402196&idseccio_PK=1021 Comunicado de los Mossos sobre el suceso http://www.gencat.net/interior/comunicacio/seguretat/contingut/index.htm?u_ud=SCI&u_tema=01&cod_noticia=22572&ind_home=0&alt_notis=+22566,+22562,+2255 *** Los Mossos d'Esquadra son la policía catalana, y paso de traducir este comunicado. Sólo me queda una duda, me pregunto si la familia sufría hacía días, si tardó en dar parte de que la salud de su hijo hacía necesaria una intervención policial para su hospitalización. Ya está hecho. La noticia de ayer continúa y seguirá, supongo... en la sección sociedad de El Periódico de Catalunya. No veo los informativos, ni ganas. Esto me pondría muy mala. Además, nadie va a hablarnos de Juan Antonio, de sus sueños, de su persona. No sólo es cadáver sino enfermo mental cadáver, y nadie querrá quitarle el sudario para mostrarnos a la persona. No cuando sus últimos actos le desacreditaron como persona, y le convirtieron en esquizofrénico a secas. Sé que últimamente no comparto en el blog reflexiones. Hay una pregunta que aparto cuando se presenta, que evito. Me pregunto qué será de mis posesiones más preciadas cuando muera. Mis escritos, y mis diarios. A quién le van a interesar. Quién de mis familiares querrá saber cómo sentía, cómo era, y no cómo él pensaba que yo era. Nadie, esa es la respuesta. Hay un niño a quien seguro le han dicho que su tía está loca, ¿qué interés puedo tener para él, si con esa etiqueta le apartan de mí? Mientras tanto, conservar ese material que sí puede comprometer mi presente: ay de quién lo descubra, si no merece hacerlo. Recuerdo esa frase de Kurt Cobain: si tocas mi diario, me estás violando. Una violación en regla de lo más vulnerable, tu alma. Hay quien sabiamente ha eliminado esas huellas de su pasado. Y cierto es que abrir esos cuadernos me impresiona sobremanera, cómo mi yo de hace veinte años era ya especial. Ayer eché unas risas con un amigo. Me contaba acerca de su hija de veinte años y de su odioso novio, y en un momento dado le dije: mira, a los veinte años yo hubiese decidido ya algo; lo malo de tener casi cuarenta, es que he perdido esa capacidad. Algo así le dije, y así empezaron las risas, esas cosas sólo las dice la entrañable, genuina y auténtica Blue. Hasta los cojones de ser entrañable, tanto, que hay quien me llama [Blu]cilla, ja, ja. Pero contenta por poder compartir unas risas, que falta y mucha hacen como medicina. Juan Antonio, ¿de qué te sentías orgulloso? ¿Cuáles eran tus sueños? ¿Sabremos si conociste el amor? ¿Sabremos si tenías amigos? ¿Cómo te llamaban? ¿En qué concepto te tenían? ¿Fuiste remotamente feliz? *** PINCHAAAA http://goear.com/listen.php?v=2e90c24 La vida sigue, con sus sorpresas de todos los colores. No me lo puedo creer, me voy a Barcelona a un cumpleaños. Lo que hace distinto este a cualquier otro es que es colectivo... Me llevo 39 en la maleta, y tendré que dejar un espacio para volver con uno más, JA, JA, por adelantado. Lo celebraremos toda la colla, los que los han cumplido ya y los y las que quedamos. Seis chicas, no está mal... tres viajamos a Barcelona desde "lejos" por diferentes motivos y de ahí la idea, como en nuestros mejores tiempos. Lo cierto es, debo reconocer, que me siento como una adolescente... cuando a todos nos parecía que los 40 serían algo así como el fin. Increíble. JA, JA, JA, JA. . . . P.D. La página no me deja colgar comentarios, así que contesto a Raquel aquí: olvidé mencionar que a mí no me toca cumplir hasta octubre, pero lo daré ya por celebrado, por solidaridad con las que ya los tienen. Es genial cumplir años en un puente como San Isidro si uno es de Madrid, así que felicidades y a disfrutar de las fiestas alrededor del 15 de mayo, y del puente quien lo tenga. *** Por fin lloré un poco, después de volver a casa. He mojado tan sólo medio pañuelo de papel de los finos, de sobremesa. Pero algo es algo. Demasiados impactos emocionales y estrés, y cómo me cuesta desahogarme. Por qué es sólo con Asmel con quien puedo llorar... con nadie más. Sus ojos, y cuando me mira dice eso de "siempre estás así, lábil". Sólo con ella. Qué don tiene esta mujer, es Grande. Qué alegría, vuelvo a llorar otro poco mientras escribo que he llorado, qué acontecimiento, qué alegría, qué alivio, aunque sólo haya mojado mis mejillas. NO COMMENT. *** Ayer por la calle, todos en manga corta, y yo con un abrigo negro hasta los pies. Buena forma de pasar inadvertida. Media hora después de desahogarme a solas por temas personales que no escribo aquí, me viene la regla: las anomalías emocionales se deben a algo, y no me acordé de mirar fechas para estar pendiente. Había llegado a casa muy cansada y encima me topé con las luces encendidas (al asegurarme de que las apagaba, así las dejé), no me había acordado de poner en marcha la lavadora... qué mal humor. Y estaba en blanco para escribir las notas. A saber cuándo prepararé esa entrevista, a veces necesito horas. Y no puedo llegar en blanco a la consulta. Tengo la maleta por hacer y todavía no he metido lo que más me importa: las notas para el psiquiatra. Lo del cumpleaños es lo lúdico, pero en realidad voy a "la ITV". Me he levantado bien y al parecer de buen humor, pero los despistes amenazan mi tarea porque ya llevo dos: no he roto nada, pero sí derramado: ale, a limpiar. Con ese lumbago que tiene la menstruación. Tómate un comprimido de paracetamol... a ver si es suficiente. Viajo entre semana porque con la minusvalía, y con ese grado de disminución estampado en un papel de mi comunidad autónoma, tengo derecho a la tarjeta dorada Renfe y por tanto a un descuento del 40% en el tren, lo que es de mucho agradecer. Del 25% vi, sa y do. El precio del billete de ida sin el descuento: 65 euros. Ya, hay vuelos baratos con antelación, pero lo barato sale caro. En tren el trayecto es de tan sólo cinco horas y mejorará con el AVE. No sé cuándo volveré. Lo que tengo seguro es que antes de lo que debería, pues no creo que aguante mucho. No sería la primera vez que estando allí me digo: quiero ir a casa, y mi casa está a cinco horas. Menos mal que soy de las que ni hacen la cama en casa, ni deshace las maletas fuera. La última vez, me fui a la estación a ver en qué tren podía salir, sin reserva y días antes de lo que tenía previsto. Recuerdo mi llegada a medianoche a casa, aaaaah mi casa, con pena por no haber visto a algunas personas especiales, pero hay prioridades y la primera es mi salud. La agenda, a tomar por saco. Sé ya por experiencia que en Bcn visto mucho más informal. Para qué llevarse unos zapatos con un poco de tacón. No sé qué llevar porque tengo muy poca ropa en realidad pero el armario lleno de lo que ya no puedo usar por talla, todavía no me he desprendido de todo, dificulta las cosas. Y todavía no he hecho el cambio de armario. Ya plancharé allí, que ahora estoy muy torpe y me quemaría. Por experiencia también sé que el bipolar es un animal de demasiadas costumbres, y se raya a los pocos días de estar fuera de casa, lo sé por mí y por otros del sector más de 40 al que hace mucho tiempo pertenezco ya aunque no los tenga ni los aparente de lejos. Las depresiones envejecen, y la gente al hacerse mayor se aferra a sus hábitos y entorno, tenga o no el trastorno. De nuevo estaba empezando a sonreír, y sé que allí estaré seria. Los madrileños igual duermen menos, las estadísticas lo dicen, pero estoy convencida de que ríen más que los catalanes. Cómo tomarse las cosas serias a broma, es todo un arte, tan a broma que enseñes patas de gallo. - Tengo que hacer una lavadora. - Ah, ¿te dedicas a fabricar lavadoras? Este tipo de tonterías me provocan la carcajada. Todavía uso ese "hacerlo todo" tan catalán, aunque mi acento, lo noto al hablar catalán ahora, se ha castellanizado muchíiiiisimo. No tengo ganas de ir, esta es mi casa y me pongo mala no sólo por salir, sino por ir allí. Hace muchos años que no viajo por placer, y hace dos años que salvo una excepción a Cantabria, todos mis trayectos han sido a Barcelona-Barna-Bcn. Si a eso se le puede llamar "vacaciones", pues para mí sólo es así porque me gasto una passsta. Sólo en telefonía móvil doblo la factura cuando viajo. Estoy alta, altísima en nicotina, y no me dejarán fumar en 5 horas. Espero dormir, si es necesario con una pastilla extra. Y sigo con mi colección de despistes: ya sabía yo que me dejaba algo para la lavadora. Pero estaba previsto y tengo tres listas por aquí con tareas de lo más variado. Ale, nos vemos allí, estaré conectada. P.D. Para madrileños: voy a ver el mar, chinchad. Desde Tarragona ya, las costas del Garraf: hay que viajar en ventana lado derecho. *** "Polonia, primera noche: vergüenza barcelonista para empezar la campaña electoral" Parecía bruma pero quizá sólo fuese humedad lo que me encontré. Llego con dos noticias: una, empieza la campaña electoral. Sólo un "alcaldable" sigue el -desfasado ya- rito de pegar un cartel con cola usando una escoba, y todos están muy retocaditos. Ay esos años 80, qué entrañables. La otra es que el Barça ha perdido. Con el Getafe, mare meva! Y un 4-0, una vergüenza!!! qué tristes lo dicen todos!!! Me muero de risa. "El Barcelona bordea el ridículo" es el titular que ahora aparece en www.elperiodico.com. Me alegro por los del Getafe, que jugará la Copa del Rey. No sé mucho de fútbol, pero estas cuestiones de moral colectiva me hacen mucha gracia y que muchos catalanes estén con mal cuerpo... ja, ja. Lo mejor: acercarnos al mirador de Montjuïch y ver la ciudad de noche. Es genial que a mi madre le guste hacerse allí un cigarrito. Qué bien, todavía no me he rayao. Voy a dormir en una habitación que me trae muy malos recuerdos y con la que he tenido muchas pesadillas aún viviendo en Madrid. Ya veremos. Me siento bien, los hechos son emocionantes. No es mi intención hacer la crónica completa de mis aventuras y desventuras en "Polonia", pero hay cosas que ahora chocan a esta ciudadana empadronada en Madrid, que ya empieza a entrar en el rollo de la inmersión... ondia! . . . "Polonia" es como se denomina por ahí a Catalunya (polacos a los catalanes), y así se llama el programa de sátira política en la televisión catalana. *** 3,5 horas de sueño. Recuerdos del fin de semana de permiso que me dieron en el primer ingreso, por qué esos días de agosto... Un colchón raro, sólo un lado de la cama en una cama de 90, y dolor de espalda al levantar. Recuerdo de nuevo ese fantasma mío de 2004 en la habitación, y se me escapa una lágrima cuando se lo cuento a Madre. Paseo matutino por el barrio del brazo de mi madre porque apenas veo al salir. Hago alguna compra para mi armario de mujer gordita. Después de comer, caigo en la cama y hago siesta por KO técnico. Despierto acompañada de un herpes labial. Antes de cenar, ataque de ansiedad: cancelado el primer compromiso con las amigas sector cochecito niño. Película en TV y a la cama, nerviosa: las pastillas no me duermen. . . . 6,5 horas de sueño. Zombi desde las 8.30, siento que el cuerpo me tiembla. Debo dormir más, estoy insostenible. Esta noche me gustaría juntarme con ellas. Se me parte el cráneo y veo borroso. Esta mañana me apetece pero no sé si podré ir a la playa. Madre está mosqueada conmigo porque los planes no están claros en absoluto. Mierda. Ataca la impotencia. Se espera de mí, y yo no puedo responder. Y sé que tendrán que llevarme a donde sea, que mis piernas no podrán ir solas. Y llevarme del brazo también: miro sin ver, veo sin mirar, escribo porque lo sé hacer con los ojos cerrados y por eso Madre no entiende. Yo tampoco lo entendería, hay que estar majara. Escrito a las 11.52. *** En efecto, hay que estar majara, o dicho de otra forma, ser "uno de los nuestros" para comprendernos algo, y no siempre. Se dice que (¿gracias al trastorno?) tenemos algunos dones, o capacidades, que sobresalen de la normalidad [me refiero en un paréntesis a esos famosos, esos genios que tuvieron trastorno bipolar, o esquizofrenia, qué sería de nuestra cultura sin sus aportaciones]. No destaco en artes ni ciencias, pero mi cerebro también es diferente. Si mi capacidad reside en ponerme a escribir mientras estoy empanada, pues eso tendrán que analizarlo cuando me diseccionen el cerebro. También puedo mantener una conversación telefónica sin que se note demasiado el globo, pues para eso sobrevivo cada día con el tema. Y Madre se extraña, mi actividad cerebral no cuadra con la corporal: esos ojos medio abiertos, ese andar sin equilibrio. Tampoco puedo realizar otras tareas que requieren neuronas. Es muy raro, yo estoy acostumbrada a mí pero ¿por qué deberían los otros? Vivir sola oculta estas cosillas. Hoy me he quedado sola en un apartamento sin manual de instrucciones completo. Ya no recuerdo esta casa, cómo funciona, porque la gobernaba mi madre, que me apartaba de las tareas bien porque yo no me encontraba en condiciones (recordemos: viví aquí porque estaba desestabilizada y drogada por el tratamiento), bien porque la reina de la casa es quien organiza. Y porque ha pasado mucho tiempo, dos años y dos meses, y lo antaño cotidiano (no sabía encender el fuego) se olvida también. Sí recuerdo esa, mi, habitación en la casa familiar, hasta en mis pesadillas a 600 km y 600 m sobre el nivel del mar. Mi meta, cabezonería pura quizá, es reconciliarme con ella: aquí grité de desesperación, lloré de impotencia hasta rabiar, y aquí incluso "me maté": todo eso, no se olvida. Quizá deba quemar esas sábanas y reemplazarlas, quizá cambiar la cama de lugar. Le estoy dando vueltas al asunto, porque no puede ser que enferme sólo por estar entre estas paredes. Demasiados recuerdos. Estoy recibiendo consejos de amigos sobre el tema, que transcribiré en un próximo post. Lo mejor: ya tengo un esbozo de las notas para el psiquiatra. De hecho, ahora puedo describir mejor qué me pasa, pues se acentúa aquí. No toda la entrevista con él gira entorno a las pastillas. Si decide cambiar la pauta, quizá lo hará motivado por todo lo que le cuente acerca de mi vida cotidiana, lo marcado en el cuaderno de rutinas y bipolaridades y cómo me impacta en lo emocional, que es la segunda parte interesante. He de destacar algo en concreto: estar contenta, (y esto lo escribí en un folio que debo pasar a limpio aquí), no es ningún pecado, pero es raro que lo esté, como cuando llegué y me sorprendió esta Polònia. Hay grados, y estar contenta puede ser humano, o sobrehumano diríamos, para referirnos a lo patológico. Que yo esté alegre no es normal, es una anomalía, qué asco. Ayer, una vez se me pasó el mareo, pude desplazarme en coche. A una comida familiar, cosas que también me han traído a esta ciudad. Mi sobrino me preguntó a qué me dedico (no comment). Después, un par de compras y al llegar a la casa, una desconexión de esas no programadas, inevitables, intensas, de dormirme antes de la hora de cenar. Desperté hacia la una de la mañana, hora en la que tomé las pastillas. Estas cosas no me pasan allí, nunca duermo siestas extrañas y menos porque el cuerpo se rinda de esa forma. Otra cita con amigas/os a la que no puedo ir, y ya van tres, pues una fue cancelada por el compromiso familiar. Hoy, la cuarta por la mañana tampoco pudo ser, y esta tarde hay otra, pero el cuerpo me pide dormir de nuevo: estoy muy somnolienta a pesar de haber dormido (esa siesta no cuenta) unas ocho horas. Creo que esto me sucede porque mi actividad es más bien nocturna, esas cosas de los biorritmos. Llevo tres días forzándome a tener actividad en horas para mí tranquilas, de modo que cuando llega la tarde, ya me he saturado. Tengo ansiedad porque sí, porque toca. Y a estas alturas me planteo que quizá hasta que no acabe con el psiquiatra, no estaré en condiciones de visitar a los míos, o que me visiten, como cuando estaba mal. Debo aclarar cosas y organizar una vida paralela aquí, sin rendirme a los cuatro días y volver a mi casa. Otra meta: sobrevivir a este fin de semana, incluso al siguiente. Aquí todo es más fuerte, no existe la tranquilidad de mi castillo en Madrid, la convivencia es dura, y al verme más expuesta, todos los factores ambientales sean positivos o negativos me impactan sobremanera. Convivencia ¿o connivencia? connivencia. (Del lat. conniventĭa). 1. f. Disimulo o tolerancia en el superior acerca de las transgresiones que cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales viven. *** Imagen: primera de la serie que guardé del "pez" de Frank Gehry Correspondencia de estos días con los madriles Fragmentos de mis correos: No sé si es euforia, porque cuando me animo, animada es lo que me siento, en contraste con esa depresión diaria, una de dos: o estoy mal, o estoy de puta madre, a los ojos de un psiquiatra, claro, al que visitaré ya mismo. ... aquí hay una adivinanza: què és el que a Madrid es dóna, i aquí es fa? . . . He dormido 3,5 horas, vamos, como una rosa. Puto insomnio. Lo que más me preocupa es que tuve ya recuerdos de los malos tiempos que pasé en estas paredes. Ya sé que pasaron, pero es lo que tiene lo traumático: ya no quema, pero sigue ahí que achicharra de vez en cuando. Los recuerdos resultan similares a esta humedad: creo que quedé demasiado impregnada, en su día. . . . Y estas son algunas frases de mis amigos: Polònia: Blue y la Comisión de Fiestas "Ya tenemos los 40" (Se recomienda ir directamente al resumen final) Esto es una locura. Para empezar, por tener un pie en dos mundos, pero qué diferentes son Barcelona y Madrid. Aquí se piensa diferente, se siente diferente, hasta el pelo se me rebela en ondas. Sigo convencida de que para mí ha sido muy beneficioso haber hecho esa maleta para ir a tan sólo 600 km., pues necesitaba cambiar mi forma de pensar también. Pero llegas a Catalunya, y una vez te has reído con que Getafe (o Madrid-Sur) le pegue una patada en el orgullo a los barcelonistas, las cosas son... pues catalanas. Por cierto, qué buenas esas butifarras. La gente sí cambia, no de repente, pero sí puede reflexionar, y evolucionar. Eso nos muestra la psicología, por ejemplo. Y el tiempo, la vida, nos llena de surcos. "Las cuarentonas" [esas amigas mías], ¿somos las mismas de hace... dos años? Definitivamente, no. En lo molecular, ni de lejos, pero lo que cuenta es que a diario nos damos un baño en el río de la vida, y eso a veces te aparta de tu gente, otras te acerca. Tengo amigos con los que no hay término medio (y esta vez no me siento yo la oscilante): o aparecen para preguntarte acerca de lo cotidianísimo del si has ido ya al podólogo, te cuentan que el niño tiene fiebre... o desaparecen para sorprenderte con, por qué no, un despido. Lo triste de esas noticias cotidianas son los duelos, muerte de seres queridos. Y las separaciones: ningún separado será el mismo, ese río sí es profundo. Lo ves sin su pareja de siempre, eso parece a simple vista (y echas de menos ese ser dos que recuerdas), que ahora está solo, pero mira en su alma: ha perdido algo y también ha ganado con dolor, mucho dolor. Está sobreponiéndose a un impacto muy fuerte, cosas que quizá no apetezca compartir pero ahí están, están trabajando en tu interior, reflexión, dolor, luto, cómo afrontar una nueva vida... sin, y con esos "con" ahora desconocidos. Pero es más fácil olvidar todo eso y decirse tonterías como que anda, cuántas canas te han salido, o recordar los viejos tiempos en los que nuestra mayor preocupación era aprobar la puñetera selectividad para entrar a un lugar donde a los cinco años, con suerte, te daban un título que ahora... ahora, se ha reciclado en muchos casos que conozco. Quién nos lo iba a decir. Mmmm pues esto es algo que noto, que aquí es diferente. Aquí, amigos, pocos, y buenos. Tras un ponerse al día más o menos detallado, un amigo sí te va a contar eso que le duele, su separación, o conflictos diversos. En Madrid quizá se iría a lo de las canas directamente para echar unas risas, digamos que la mierda se la deja todo el mundo en su casa, o bien la airea de forma tan escandalosa e histriónica que da lugar a más risas y bromas de gran calibre; reconozco que estoy haciendo una mala caricatura. Aquí somos más discretos. Puedo equivocarme, hay gente para todo y no tengo mil vidas para conoceros a todos, madrileños, barceloneses, y estimados lectores, pero es una impresión. Mi mundo está muy limitado por una clase social, una generación, deformación académica y profesional, intereses personales, y la puta salud. Ya sabía yo que al final me tocaría ser la "Comissió de Festes", todo el mundo delega y al final pringo yo. No es fácil reunir a personas que tienen críos y trabajo, o ambas cosas. Para facilidad mía, somos 3+3 para todo: 3 con hijos, 3 que trabajan, 3 que no viven en Barcelona ya, y como los subconjuntos son dinámicos para cada categoría, la cosa da para hacer un acertijo de esos "Dora es la madre de Pilar y estudió Bellas Artes con Isabel" y así hasta que metes a todos los personajes en un casillero. Es como preparar una convención, [TACO GORDO]. Lo único que tenía esta mañana era un local, la casa de quien la ofreció primero, y buena voluntad por el resto para asistir. Realmente, pienso que debe haber una conjunción estelar extraña en esta "mi" Barcelona, pues entra y sale mucha gente y más de uno, por sorpresa. Porque no he hablado de la familia. Hay dos cosas sagradas: los hijos, y el trabajo, y hay quien lo compagina sin traumas hoy día. Las que no tienen hijos, trabajan duro, jornadas hasta las 21 h muchas veces o viajes imprevistos. Yo estoy en un sector raro, sin una cosa ni la otra, pero esta semana para mí es un esfuerzo muy grande, es casi Trabajo, tanta vida social, tantos inputs. Ayer tuve una reunión muy, pero que muy importante: con mi psiquiatra. Tema aparte. Estoy prácticamente colapsada, me recuerdo a mí misma hace mucho tiempo y no sé si echarme de menos. El móvil se queda frito una vez al día, no hay batería que lo resista. Entran llamadas de Madrid, entran de Barcelona, entran de amigos muy especiales como Myriam desde Málaga. Y ya me sale una voz rota, estoy exhausta de tanto hablar, organizar, contar nuevas, decir te echo de menos. Pero cómo es posible, si en Madrid he llegado a pasar días enteros en silencio con gran felicidad. Gracias a mi nuevo cacharro móvil-tech de oferta puedo hacer algunas fotos y con el cable usb, gestionar sms con el teclado del pc. Me parece un auténtico invento, porque a veces debo redactar un sms inmediatamente al recibir un correo confirmando algo. Un coñazo, la Comissió de festes. Todavía no hay nada concretado a martes, no puedo convocar en condiciones serias, las de aquí (hora-lugar-actividades) aunque con tanto tráfico de datos vía móvil o internet (ya temblaré ante las facturas en concepto telecomunicaciones) los rumores están extendidos para que las agendas queden libres. No he pensado en qué vamos a comer tanta gente, supongo que las parejas asistirán, o no, menudo peligro. Con tanto estrés se me quita el apetito y si he quedado con alguien es perfecto, se aprovecha para comer o cenar, ayer en un libanés de Gràcia. No he podido todavía fijar la fecha a la espera del aterrizaje inminente de la última cuarentona, pero la gente ya quiere saber el programa de las fiestas: mandaaaaaaaaaaaahhhhuuu... y yo pringo. Pensar en menú cuando no comes, es de locos. Pero que lo piense una anfitriona que estará con un bebé en brazos, me parece injusto. Hay quien pide que haya un pastel grande. Por mí, como si es una coca casera hecha en el horno, pero me tocaría a mí buscar a la abuela voluntaria, y ahí estoy imaginando ya a mi pobre Madre también pringando. Para los niños, pues los hay desde 4 a 0'5, de forma que no tengo ni idea de qué comen pero no es asunto mío (menos mal). Estoy compadeciendo a esas madres, mis amigas ex-adolescentes: estoy empezando a considerarlas como mártires. Es natural, por supuesto, la maternidad es parte de la vida (ser madre a los 35-39 ya tiene tela) pero también en esta sociedad extraña es posible que el 50% del grupo no siga esas leyes de la naturaleza. Y no es por egoísmo, como suele atribuirse erróneamente el tema: a veces historias tristes que todos saben y nadie quiere recordar por no herir, impiden tener hijos. La mía sin ir más lejos no es precisamente alegre, pero tengo un sobrino. . . . En resumen. Las buenas noticias son: 1. Ya vi a mi psiquiatra. Hay cambios, cómo no. Aideumeusenyor (aydiomio) 2. Hay casa para la reunión y dos convocatorias posibles, quizá no haya que acudir al plan B aunque hay quien siempre quiere más fiesta, claro, quedar los dos días, por qué no, para eso está Blue. 3. Mañana, en cuanto hable con Mme. Jetlag me tomo un descanso programado antes de que me venza un K.O. técnico. 4. Es grato encontrarse con la gente de Barcelona (estoy escribiendo algo sobre Mme.M.[sobrenombre por desvelar]) y también mola que te echen de menos en Madrid, cómo no. 5. Siempre digo que mi casa es la casa de mis amigos. Como no tengo casa propia, los albergo en mi alma. Estoy que reboso, les tengo a todos tan, tan cerca ahora. *** Foto casera: torre Foster, Tibidabo. Suena: la canción de moda en telecomunicaciones en Tv: Apple Tree (Cycle), http://www.goear.com/listen.php?v=4640c1a Segundo post publicado el 16 de mayo Polonia, 6º día: cuaderno de un día de reposo emocional (post dinámico) 10.33. Ya he puesto una cafetera de descafeinado. No me quejo: ayer, posteando, no sólo se me fue el santo al cielo, o el teclado, porque cuando lo colgué había pasado la medianoche y claro, la fecha no es 15 como hubiese deseado. Al final me dormí hacia las 2,30 a.m., y a las 10 se disparó el resorte del "despierta, guapa", que ya se encuentra en plena forma, lo cual es de celebrar. El hijo pequeño de Mme. Jetlag se ha puesto malito y ya está la mujer en urgencias. El factor bebé indispuesto no estaba en el menú. Dos del sector hijos tienen abuelas para cuidar de ellos en un momento dado, me digo. Para lo que me queda en Barcelona, aunque son días por delante si las cosas no se tuercen, la nueva pauta del psiquiatra va a ser cosa ya de Madrid. Quiero tener un cuaderno de rutinas y bipolaridades nuevo listo para anotar las anomalías con los cambios. Como la cosa va en plan ensayo-error, tendré que documentarlo. No era parte del programa de las fiestas, pero hoy alguien será invitado a comer conmigo en casa. Tengo la nevera llena: una, porque se me quita el hambre con tanto estrés, y otra porque he comido fuera estos días. . . 11.01. Ya llevo el globo encima. Pues hoy le voy a dar compañía: necesito escuchar a Springsteen, con o sin el coco al 100%. Es hora de escribir un mail-tostón de los míos: a ver a quién le cae hoy. Tareas: ir a la peluquería. Odio hacerlo. Quizá me anime una de las Mmmes. que también ha de pasar por el suplicio. He soñado que iba a por recetas a un extraño ambulatorio: debo revisar mi botica. Ese "Dancing in the dark" sigue poniéndome los pelos de punta, y la carne de galllina. Los buenos recuerdos de los conciertos del Boss en los 80 y 90, esos sí que los llevo en las venas. Como los otros, pero estos no los tiraré al pozo, me niego. Ha llamado la anfitriona. Aleluya, ya tenemos fecha y hora para ese primer macro-encuentro, y del segundo, ya hablaremos. De buena mañana, apagaría el teléfono para declararme desaparecida todo el día. 11.36. Ya sale el segundo descafeinado. Ya estamos con cafeína y nicotina como siempre, la novedad es lo de Bruce en las venas. Algo que, aunque suene raro, es muy barcelonés. . . . 14.23. Reparo en que me he quedado tiesa, tiesa delante de esta pantalla tonta, escogiendo canciones, pues no quiero parar la música como dice la canción de Village People, necesito repararme y eso me da fuerzas. Rechazada la propuesta de Mme. "hijo inquieto" para ir a la playa, he descubierto como si no lo supiese ya que hoy no estoy para leches. Eso sí, doy el tipo por teléfono y mail, ese extraño don. Mi amiga lo ha visto en directo, como mi madre: pasaba por el barrio camino a la playa. La recibo, le doy algo al crío para que juegue, pero ella está hiperactiva, al ritmo del bebé, mientras que yo tengo el cerebro marchito, todo a cámara lenta. No puede ser, no puedo salir de casa y tener actividad normal, o a tope, no antes de la hora de comer. Ella lo ha entendido. Reviso esas fotos de Barcelona. Si no hay fábricas cerca que contaminen, el cielo suele ser hermoso en todas partes. Pero cómo noto el cambio de color. Aquí la luz es especial. Cómo adoro el azul de Madrid, tan intenso. Y... cómo una puede transformarse cuando una deja de mirar al este, toda la vida hacia el este, y el oeste no tiene desperdicio. Cuestión de puntos de vista. Mejor no me meto ahí, que filosofía+pastillas es mala combinación. Estaría bien pasear por la playa al anochecer, en plan tranqui total, y hacer alguna fotografía de recuerdo, por ejemplo de ese pez tan chulo y deslumbrante a plena luz. Aquí todo "se hace", hasta un paseo: "et ve de gust fer una passejada?" (¿te apetece dar un paseo?). Fer es el verbo, muy parecido al "faire" francés, pero bueno, de eso puedo hablar en otro post. . . . 16.20. Suena ahora en la lista de reproducción aleatoria Planet Funk, "Who said" (http://www.goear.com/listen.php?v=f713ae2 ), y ahí he reaccionado. Llevaba escribiendo dos horas, absorta. Me ha gustado ese borrador, tiene posibilidades, como otras tantas piezas de puzzle que colecciono a la espera de un momento de lucidez extrema de esos en los que "todo cuadra", momentos que han de presentarse a dosis muy reducidas, quizá uno al mes-dos meses, porque estoy pisando el lado maníaco del asunto entonces. No puedo llamar esos momentos a voluntad (aunque sería fácil con ayuda de alcohol), porque no me los puedo permitir (y menos el alcohol), así de duro, y esto está firmado hace mucho tiempo. Sonará extraño, pero es parte de los compromisos que he asumido conmigo misma y con la enfermedad. Si no puedo controlar a la bestia, puedo acabar ingresada, y eso en estos momentos lo de pensar en hospitales está completamente fuera de lugar, precisamente porque otro de mis compromisos es con el tratamiento farmacológico, revisiones con el psiquiatra... y ya sé darle una leche a este coco que funciona rápido, cuando se pone más "genial" que de costumbre. Lo cual ocurre tan rara vez... no recuerdo la última. Lo de ahora ha sido como encenderme un cigarrillo: de repente, me puse a teclear. Normal, todo normal, ninguna subida. Lo malo de escribir, y por eso lo dejo y lo retomo, es que te aparta del mundo. No te importa si comes o no, si duermes o no, y de hecho no cociné, si a dar vuelta y vuelta en una plancha se puede llamar así, un filete. Ni he dormido la siesta que tenía planeada para estar dispuesta a un "baño" con amigos esta tarde-noche. No me entra nada cuando escribo, sólo humo y agua, ni siquiera siento nececesidad de orinar, porque estoy sacando, lo estoy sacando todo, y no en un diario. Me dejo las entrañas en un escrito denso de unas 600 palabras que le he enviado a un "crítico" al azar entre mi lista de contactos personales. Quizá lo necesitaba, tener un orgasmo con el teclado como acompañante y no otra cosa, malpensados (o bienpensados), después de estos días. Tengo un proyecto pendiente, casi un encargo, y eso sí me quita la inspiración por versada que esté en el tema. No me gusta trabajar bajo presión, porque no rindo bien, no me siento satisfecha con lo que hago y me importa un bledo si a alguien le gusta; si a mí no me gusta, s'ha acabat el bròquil (sanseacabó). Esa canción en efecto me ha hecho algo, poco sé del tema de frecuencias y ondas que se mueven por el cerebro pero por ahí van los tiros de un fenómeno de esos cotidianamente sobrenaturales. Ahora me siento despistada, ese escrito se acabó y no lo he releído pero sé que me gusta porque se ha llevado algunos litros de sentimientos que podía expulsar. Ni negativos, ni positivos. He dado lo mejor de mí, como hacía tiempo que no notaba, salvo en algún post si es que puedo compararlo, y no hay muchos posts que pueda salvar con la cabeza alta, como tampoco escritos. He dado lo mejor de mí, como estoy haciendo estos días con amigos y familia, así que hoy le tocó a un documento de texto. Pero ay, eso no es escribir, sino vomitar, por hermoso que pueda resultar. Necesito otro profesor de literatura que me retuerza como lo hace el psiquiatra, pues el crítico de hoy me temo que va a decir lo de siempre, y no es halago lo que necesito. En el fondo, me gusta que me den caña. Cómo disfruté con mi psiki: me la metió doblada, para variar. Un crítico, lo que ha de hacer, es destrozarte. Si no, no mejoras. Insisto, postear en "Carne de Psiquiatra" pocas veces me ha dado la satisfacción que siento ahora, y de vez en cuando recuerdo algún post que inserto en las FAQ como "artículos destacados". . . . 17.37. Si hay una canción que me destroza, y aquí revelo uno de mis puntos francamente vulnerables, es "Love will tear us apart" de Joy Division (http://www.goear.com/listen.php?v=cf93314 ). Quien la colgó comenta: "La música de Joy Division se caracteriza por su crudeza, por su violencia, por su caótica contundencia, pero Love Will Tear Us Apart es clara, nítidamente, un tema de amor, una descarnada reflexión sobre el amor en la que Curtis se muestra, por primera vez, plenamente vulnerable". Pues al escucharla, me ha tocado el alma por varios lados que no voy a compartir, y lo último que voy a escribir en este post dinámico, que cierro, es que me hacía falta un día tranquilo y solitario "como en Madrid", ya que esta música me ha dado plena conciencia (confirmado más bien) de que empezaba a sobresaturarme con tantas emociones, que ahora soy y estoy muy frágil, me siento débil, vulnerable, y debo dejar mi mente en blanco, y más después de haber escrito algo (no, aquí tampoco lo compartiré) que necesita correcciones pero me parece muy poderoso. El -llamémosle de nuevo- don, cuando te ha pedido ese esfuerzo, agota. No sé si se trata del famoso "Fuego", pero sí una especie de posesión. Respiro hondo. No hay ansiedad. Firmo. *** Otra foto del pez... de e-architect.co.uk. Catalunya, séptima mañana: que empiece la fiesta, que quiero que acabe ya Al sexto día tuvo que descansar, pero no lo consiguió del todo. El sector mamás es la hosssstia. Me lo han confesado, sí, es lo mejor que les ha pasado en esta vida, y me enseñan sus tesoros y al tomarles en mis brazos me emociono porque son también parte de mis amigas, los han hecho y los han parido, y ellos sollozan y apelan constantemente maaaa, mamma, mammi... y ahí está mami con su cachorro, anda, tiene sus ojos, no, la nariz es del padre, no, ese genio, me suena a su abuelo. Blú, mira, es la tía Blú, y sí, me señalan: "Blúuu". Se me cae la baba cuando sonríen. Al rato, tengo dolor de cabeza. No, no soy "niñera". Pero están cansadas, marchitas, ojerosas. Esto de tener un crío a los 40 tiene muchos precios, y uno es que te dices: estas cosas deberían hacerse a los 20, cuando el cuerpo derrocha energía. Pero tuvieron que esperar mucho: a realizar unos estudios que sus padres pudieron proporcionarles, luego a lograr su propio sustento en un mercado laboral discriminatorio (más suerte en el extranjero), y a encontrar un padre para esos hijos tras diversos intentos (divorcios y eso), incluso a superar problemas de concepción. Ahora, lleva una casa, un horario laboral, y atiende y educa a tu prole. Son hijos muy deseados. Las conozco, y sé que no van a criar niños mimados o consentidos. Serán, todos niños por cierto, todos unos hombres, hacia mediados de este siglo, de forma que si pisan Marte, una por lo menos ya no podrá verles en los titulares. Otro problema de ser madre a esta edad: ya no está nada claro si vas a conocer a tus nietos. También me atrevería a afirmar que están algo aburridas, porque no veas cómo se apuntan a los festejos. Ayer pensé que el asunto se zanjaba, pero de repente lo que se había resuelto demasiado fácilmente hace aguas, y el plan B del fin de semana empieza a resultar más seductor. Seremos todas menos una de todas formas, una pena pero siempre habrá en esta vida algo mucho más interesante que una fiesta para enmascarar la depresión de afrontar el puto número. Por suerte, las mamis tienen pareja. Ahora, pensemos en las tres singles. Di remarcando ese acento en la e: cua-ren-ta, es más corto que los treinta-y-todos. Pareces una peke, si empiezas con trein... Pero pareces una vieja, si tu respuesta es cuaren... Es un ecuador muy peligroso para la mujer. Porque a ellos les gustan las trein... y las vein... y tú ya tienes sus cuare...Yo no voy a mentir: si tienes más de 40, incluso 45, dime que soy una vieja si tienes huevos. Y si no los tienes, por qué me tiras los tejos, imbécil. Uff, qué peligro se tiene ya a esta edad siendo mujer, realmente los hombres se sienten avasallados y en una posición de poder muy dudosa. Yo era más dócil, a los vein..., claro, pero no me habían salido los espolones, pues me divorcié a los trein... y sigo sin domesticar. Dos de las tres mamis se han reunido y me mandan un sms que lejos de provocar mi alegría, hace que me desmorone en el sofá mirando al techo arggg aisenyordeumeu: el mensaje no era para mí, sino para la Comissió de Festes. Podría ser peor la cosa: son capaces de buscarse canguro para salir como en los viejos tiempos, y eso sí que mi cuerpecito, hecho polvo no por maternidad sino por enfermedad y medicación, no lo soportaría. Podría intentarlo, y daría el pego, pero luego estaría dos días convalesciente. Ya me sé la película. Lo haría con ellas, pisar de nuevo la Noche, bailar hasta reventar y retirarse tras pasar por esa panadería casi clandestina si todavía existe a por una ensaimada. Lo que no sé es si la cosa iría de rollo rock, indie o house, pero apostemos por lo clásico, que no falla: una vez cada diez años no puede ser un desastre la cosa. Y si se hace, se hace bien: hasta el amanecer, nada de medias tintas, y además ahora el metro de Barcelona funciona toda la noche del sábado. Blue es persona de extremos, y en el pasado alguna vez fue la reina de la fiesta para alegría o bochorno de conocidos y el resto. Es más, de perdidos al río, el impacto post- por mi parte ya está calculado, y he decidido que seré yo quien les proponga guerra. Una última juerga en Barcelona, antes de cumplir los 40, por qué no. Se trata de las tres que llevamos maletas, y a saber cuándo volveremos a coincidir en estos viejos escenarios. [Paréntesis: por supuesto, hay vida después de los 40, pues por si no lo había dicho, estas son mis amigas más jóvenes y ahora hay una oferta de ocio impresionante para el mercado de segunda mano y carrocería tan dudosa que debe disfrazarse, vestirse y perfumarse con marcas caras.] Sería una juerguecita muy inocente, pero la noche se cobraría su precio. Yo me quedaría en mi habitación con un letrero "Mama, estoy pero no estoy", tendría esa opción poco agradable. Ellas no, a ellas las despierta un buaaaaa que para mí sería un hachazo. En verdad, nos parecemos en algo: todos los días son iguales. Hagamos un órdago de vez en cuando, total, qué sería de la vida sin alguna locura de vez en cuando. Además, se dice que a partir de los 40 si al despertarte no te duele nada, estás muerto. A mí me duelen las neuronas cada mañana, y la espalda a veces, hace mucho tiempo ya. Pero para quejarse están los médicos, y para que te creas que la cosa tiene remedio, las farmacéuticas. Este viaje es diferente, estos días sí me siento de vacaciones, con derecho a divertirme e incluso a holgazanear. Sigo posteando porque quiero y me apetece también, y además con más extensión de la habitual. Me siento relajada, contenta, animada, y eso ayuda a que escriba. Sí, claro que me esperan en Madrid: estaré allí antes de que abran los colegios electorales el 27. Mucha gente perdió su libertad e incluso su vida para que yo tuviese derecho a votar, por lo que maldita sería si no lo ejerciese, pues también estaría dispuesta a morir por esa causa a pesar del odioso "todos son iguales". No estaré de acuerdo con tus opiniones, pero por favor, exprésalas, tenemos el mismo derecho a equivocarnos (libre adaptación de una cita célebre). Y algo sé de política en Madrid ya: primero, porque toda la vida lo hemos sabido incluso en Catalunya-Polònia gracias a esos informativos hiper-madrileños, ahora light tras años de democracia, y luego, porque dos años dan para algunos telediarios locales y muchas charlas al respecto en Madrid. No estoy nada acostumbrada a las vacaciones, y menos "en mi pueblo". De hecho, me gustaría volver pronto a mi vida cotidiana. No sé si es bueno o malo, simplemente es así. Es lo que tiene ser la Comissió de Festes, que lo ves de otra forma. Como cuando te toca cocinar a ti y te sabe el plato a cualquier cosa, digan lo que digan los demás. Pero para qué rumiar. Cuando estás acompañada, la energía intelectual se emplea para conversar, y la emocional se canaliza de mejores formas: abrazos, achuchones, besos, mimos a los bebés, y también mucha alegría, muchas risas, viva la arruga y las patas de gallo, olé, estamos mucho más guapas con ellas, ¿cómo se puede sonreír sin esas preciosas arrugas? No quiero comparar: no me cambio por la que era hace 20 años, ni 10, ni 1, enferma o no, porque cada día vivo y cumplo años, y no voy a negarme ninguno de esos méritos, ni a mí, ni a mis padres, pues les estaría insultando, cosa que tengo clara ahora con esta edad, después de haberles faltado al respeto cuando era una diezy... y venti.., incluso trein.... Están vivos y han recibido mis excusas presentadas con humildad, y soy muy afortunada porque cada día cumplen años también. *** Tema real: Blue, persona + Blue, amigos + Blue, familia. *** Foto casera: en ese cine de V.O. estuvo Bagdad Café unos siete años en cartel... cosas que pasan en Barcelona. Me voy perdiendo, vuelvo a no saber en qué día vivo, sé que llegué un jueves, y que este jueves también dormí en Barcelona, y que hoy fue sábado y bajé a comprar el DVD de "Polònia". Y que mañana, si madrugase (improbable, a las 7), conseguiría unas tazas chulas con otro periódico. Hoy me he dedicado a mi familia: me han venido a buscar para una comida. Con mi nuevo corte de pelo, y ganas de quedar bien: participar, simpatía no simulada (vamos, si uno se pone, que al menos disfrute)... eso desgasta el doble mis pilas dudosamente recargables. Cinco horas de actividad, y me venía abajo. Estoy de mal humor por el cansancio, ya ni puedo hablar por teléfono. Me pongo una peli romántica que compré el otro día de saldo: me motiva que sea francesa y mmm esa versión original, y mmm cómo me gustan los tíos feos de Armani. Luego, embelesada todavía, me paso a ver qué se cuece por estos mundos. Asomo... ya contestaré correos. Y tras lo de mañana, el famoso cumpleaños colectivo... me van a tener que meter en el tren, vagón cuidados intensivos. Llevo aquí unos diez días, no me lo creo, menudas Festes. Estoy espesa mucho antes de la hora de pastillas. Acabo de tomármelas. Tengo medicación para 2,5 días. Estaba bien calculado y prefiero comprarla ya en casa. Espero soñar con Jean Reno. . . . Hay buenas noticias en el caos: 1. Bajé solita a la calle sin yuyus ni nada cuando me di cuenta de que quería comprar ese DVD. Por ahí anda el periódico: me olvidé completamente después, porque sigo sin poder leer prensa escrita (ayyyss se me coló una mala). 2. Ejercí de tía (yo me doy el aprobado). Y de hija. Y de hermana. 3. Por todo eso, concluyo que me siento bien, con correcta autoestima. Lo dicen los autorretratos, sonrío bastante. Ya puedo salir guapa, qué menos, con lo que me dejé en la pelu... :S (otra mala, esa factura). *** La foto no es mía, pero desde ese mirador contemplé la primera noche esta ciudad, con mi madre, fumándonos un purito. P.D. El reloj de Blogia no está dando la hora correcta. Edito post a medianoche, hora de pastillas, una vez colgado un primer borrador. Catalunya: domingo 11.49. En plena tostada pastillera. Noto la resaca por todas partes, no sabía que tener pensamientos impuros con Jean Reno sería parte del paquete-factura matinal. También cuenta que me puse a ver el Polònia que compré tras postear y de nuevo me partía de risa, y además ya drogada. El mejor sketch: Maragall y Montilla (PSC) ya retirados, en la residencia de ancianos: el uno con la memoria a ratos, el otro con la mueca de serio-parao ya enquistada, y les visita el Mas (CiU) con el tic de ponerse laca y la historia de que por fin han conseguido que llegue el AVE, gracias a los patrocinadores: su trazado incluye un parque temático y un almacén de muebles. Llega un celador y se lo lleva... al ala psiquiátrica de donde había escapado: "¿pero no ven que está convencido de que las obras del AVE terminaron?" Desde luego, en plena campaña electoral las promesas incluyen cambios en esa vía férrea de alta velocidad. A estas alturas. Qué país, Catalunya y España van no sé si mal del todo, pero sí a trancas y barrancas. Tras años de numerus clausus en las facultades de medicina, oh, ahora no tenemos médicos y escasean especialistas en los hospitales, pero qué falta de (pre)visión. A saber con qué o quién van a llenar los nuevos hospitales de la Comunidad de Madrid. El otro día retuve el dato trágico-cómico de que en el índice de suicidios entre los médicos, el ránking se lo llevan: 1) anestesistas, 2) psiquiatras. A estas alturas, Barcelona es un parque temático para turistas. Todavía no es verano y los autobuses turísticos van de dos en dos. No soporto a los guiris, y esta ciudad, ahora que donde había una fábrica se está levantando vivienda, algún lugar verde, y varios hoteles, vive de esos ingresos. Sol, playa, alcohol y tabaco a precios para ellos razonables, y por supuesto Gaudí. Hay turismo de varios tipos, desde el de lujo hasta el low cost, pero me da igual: el barrio gótico es de todo menos el lugar tranquilo que recuerdo. Si quieres hacer feliz a un madrileño, llévale allí. Les encantan "las piedras", en segundo lugar: la playa manda. Por eso la prefiero de noche: ahora mismo, estará a rabiar de lugareños y guiris. Además, no puedo tomar el sol. Llevo todo el año factor 50 en el rostro, y me cubro el resto del cuerpo. Me miran porque voy cubierta, y porque el resto se ve blanco. Hace años ya, y ya me la repampinfla. A Jamaika tampoco le gusta el sol, recuerdo. Traje tres gafas de sol para escoger, para vestirme ante el sol, y para disfrazar estos ojos raros por las pastillas ante mis semejantes. Al final tendré más gafas de sol que bragas. Me hacen la misma falta, eso y un poco de factor 50 en la cara y el bolso, en plan retocarse el maquilllaje. Típico domingo en el que escribo por la mañana, porque otra cosa no puedo hacer: atontada, torpe, lo de siempre. La diferencia con Madrid es que entra brisa del mar. Madre compró las tazas, digo... el periódico. Antes, era tiempo de dar un paseo por las Ramblas, eso antes del turismo masivo. Ahora, tampoco te libras de la multitud en la playa, pero es otra historia, parece que haya más sitio para todos. Pero hoy no: es hora de vestirme para asistir al cumpleaños. Pero qué tranquila me quedé tras dimitir de la Comissió de Festes. Y no tengo billete de vuelta, a estas alturas, cosa que me escandaliza. No sé cuándo volveré a venir a Barcelona, y reparo en me quedan tareas pendientes aquí, por ejemplo las que ahora mismo no puedo realizar. Por eso ahora dudo en alargar mi estancia al menos un día. Pero no demasiado: empiezo a dormir menos de ocho horas. No es peligro de subida para mí, porque recobro lo no dormido durante el día, pero no con siesta normal sino con desconexión cerebral, sin duda molesta para los que me rodean, porque yo ya estoy acostumbrada a quedar mal conmigo misma. *** Mail reporte a Madrid: Ya tengo los 40 En el tren, de nuevo con mi mejor amigo no humano, el que me soporta cada día a cualquier hora: mi portátil. No soy la rara, de hecho me incoporé tarde al club del "mira qué tengo para entretenerme". Música, un par de documentales, algún libro incluso, o una hoja electrónica en blanco para escribir. Pero me ha dejado flipada que el móvil funcione como módem. Nunca imaginé que tendría Internet en un tren. Estoy cansada, y era lo que quería. Antes no me estresaba viajar, al contrario, era emocionante y me pasaba medio trayecto en la cafetería, hablando con otros viajeros solitarios, extraños compañeros de viaje que a veces compartían confidencias. Ahora no, no se puede fumar ni en la cafetería, ya no es lo mismo y intento permanecer relajada, ojalá pudiese dormir y despertarme allí, en brazos de mi madre que me vendrá a buscar a la estación. Los jóvenes del vagón (menudo alboroto, me recuerdan a mí misma en tiempos) no van a poder con lo que me he chutado para dormir. Mi compañero de asiento es admirable: pretende leer un ensayo. . . . Pero acabo de despertar cerca del aeropuerto de Bcn al lado de un joven licenciado universitario que me habla de vd. Me dice que le gusta Brahms. Le debo parecer una hortera, con Strauss. Yo le tuteo pero él no cambia su habla, sólo al catalán. Concluyo que los jóvenes saben quién es viejo, lo aparente más o menos o no, al margen de la cortesía. Los niños saben quién es adulto de entre los jóvenes, también. Espero que la infancia siga hablando de vd. a esos adultos. Estoy aturdida. Esto de despertarse a las 21.30 de una larga siesta química... queda un cuarto de hora todavía, y voy a fumar medio cigarrito clandestino al baño. Ja sóc aquí. Después de cinco meses. *** Escrito en el vagón número 3 del Alaris Madrid-Barcelona. Imagen: logo del programa de sátira política Polònia de la TV autonómica catalana (TV3). 23 de mayo: en tránsito Me equivoqué de tren al pedir el billete, pero da igual, aquí estoy. En tránsito de nuevo, después de 12 días, a mi casa, en Madrid. Qué pesada soy al repetir eso, pero al final mi gente lo va entendiendo. Hemos quedado el próximo mes de mayo. Estaría bien tener alguna tradición, ahora que nuestras vidas están separadas por la distancia. Suena: I'm on fire (Bruce Springsteen) Escrito en el tren. . . . 24 de mayo: fin de trayecto Me salió algo mal el truco de la pastilla para dormir. Drogada estaba, sí, pero me la jugó la cabrona: me dio un hambre de esas de arrastrarme a la cafetería a por un bocadillo. Un plato de pasta hubiese comido, y ¡lo ofrecían! (pensé: como en casa). Que la peli fuese mala ayudó sobremanera a que desconectase de este mundo. Desperté mientras entrábamos suavemente en la estación de Atocha, con la locución bienvenidos... no olviden sus efectos personales. Atontada, llamé a mis padres: sí, sí, he llegado bien. Han caído tormentas en Madrid, de las históricas. Y sigue... collons, com plou (cojones, cómo llueve) Qué buen tiempo ha hecho estos días en Barna. Ecos me invaden, de olores, colores, sabores... Recuerdos que ahora, al ver las fotografías, sé que perdurarán en el lado positivo del cerebro, esté donde esté. Fin de trayecto, vuelta a la vida "normal": compra, deshacer maletas. No sé dónde meter tanto papel y libro, para variar. Suena: One night in Bangkok (Murray Head). Me mantiene despierta esa versión larga de 5 min. Escrito al volver del supermercado. La hora de Blogia sigue sin acertar: estamos con la puesta de sol, y algo se ve a pesar de las nubes. *** Foto: estación de Francia de Barcelona. Por celebrar, que no quede. Ahí es nada: 30 años del estreno de Star Wars. Y de la lista top 10 pelis Geek que leí en Microsiervos, je, je, Tron... mejor no comento nada. En las actividades que se reseñan para hoy en la página http://www.alvarezperea.com/diaorgullofriki/index.htm Este año, tenemos una actividad solidaria. Frikis o no: gran iniciativa la de dejar por un día lo mejor de vosotros mismos. Y hacedlo con todo el orgullo, que sin duda os agradecerá mucha gente anónima que la necesita, y por supuesto, esta Blue que ya no cumple los mínimos exigidos por ingesta de medicación. Suena: Marcha Imperial (BSO Star Wars) *** Por fin asentada, en mi rutina, en mis horarios, clima y agua de Madrid... tenemos trabajo. La modificación de la pauta. El psiquiatra hizo de hecho cuatro anotaciones: una subida de dosis, dos bajadas, y un fármaco nuevo. El resto de la medicación, se mantiene en dosis de momento. No es un desmelene la cosa, vamos. Ahora no me siento muy bien para hablar del por qué de estos cambios. El caso es que son necesarios, y muy torpemente diré que dependen de mi evolución y de cómo los fármacos que estoy tomando actúan: funcionan, o no, para los síntomas que hicieron aconsejable su introducción en la pauta. Si no, cambiemos dosis. Si no del todo, probamos con otra cosa. Más o menos. Parece alquimia, sí. Gracias a estos procesos ensayo-error desde mi diagnóstico, he tomado ya muchos de los medicamentos del catálogo, unos para lástima, esto no funciona, otros para bueno, aunque tenga estos efectos secundarios, he mejorado. Y se nota, hace muchos meses de tratamiento y no hace falta que tenga que ir a Barcelona para que mis cercanos digan que estoy mejor ("haces muy buena cara"), cosa que he oído con alegría por parte de varias personas estos días pasados. Alegría mutua... cómo nos hemos llegado a ver, desde luego. Ayer empezaron "las fiestas": primer cambio, en la toma de la mañana. A mediodía siento náuseas. Estaré a poco más de un kilómetro de casa, pero debo volver en taxi. Y desaparezco hasta ahora del mundo. 24 horas después de fuerte indisposición... he tomado de nuevo esa dosis matinal, y me siento algo recuperada para seguir con el resto. A ver qué pasa. Qué mal me sientan las pastillas, no hace falta que me lo digan mis colegas bipolares... mi prima recibe una inyección creo que cada dos semanas, ojalá mi tratamiento fuese así. Mañana voto por primera vez para la alcaldía y comunidad de Madrid. Iré, aunque necesite pañales. O que me un taxi me preste piernas hasta el colegio electoral. Mi voto estaba decidido antes de empezar esos cambios en las pastillas, y mi votos no caerán en la taza del WC. *** 10.20. Me apetece desayunar, esto es buena señal, ya me encuentro mejor. Pero no, pienso, no lo estropeemos con un café. Y aquí me veo, atónita contemplo a mi derecha, una taza de té con sacarina. No parezco yo. *** 1. CATARRO MONUMENTAL. 2. No estoy agorafóbica, ni ayer tampoco. Bajé a comprar pañuelos de papel... y a la farmacia... y al estanco... y para de contar, que se me caía el moco. Pero a la calle, sin traumas. 3. Tercer día de nueva pauta y seguirá la cosa, que no hemos acabado con los cambios. Por cierto, no he vuelto a tomar café, sigo con el té (en uno de mis arranques torpes, cayó el recipiente de sacarina y con él, la mitad de los comprimidos al suelo). Valga como contraportada. El resto de noticias, las que hoy son importantes, en prensa digital. *** Ayer el catarro me secuestró y estuve todo el día apartada del mundo. Desperté con llamadas perdidas de preocupación. A mí también me preocupó el tema. He dormido pocas horas pero es normal: ayer hiberné. Sigo sin sentido del gusto y olfato, y con dolor de cabeza, pero los mocos se calmaron un poco. Pese a todo, ya no me cuesta salir a la calle. Quizá esté funcionando ese pequeño cambio en el tratamiento. . . . 21.47. Cuelgo tras 28 minutos de charla con mi madre. Me llamó desde el banco de la playa, donde fue a fumarse un cigarrito (fuma raramente, y nunca en casa). Me alegra mucho saber que cuenta conmigo para desahogarse de lo cotidiano. Celebra las noticias que le doy: llevo enferma desde el viernes, sí. Pero de otras cosas, porque, tachán: ya no tengo ataques de pánico. Y ya no me siento tan prisionera en casa, además tengo ganas de hacer cosillas, vamos, de hacer "vida normal", no vegetal. Me duché y bajé a comprar, por ejemplo, sin pensármelo mil veces. Recibí una carta importante que estábamos esperando. Buenas o malas noticias, las compartimos, Madre y yo. Quizá no nos entendamos del todo bien, pero nos hablamos muy claro, lo que es de agradecer, y al haber convivido, vaya si nos conocemos. Y nos queremos. Reconfortante. Emocionante. . . . P.D. Gracias por vuestros deseos de recuperación. Ya estoy mejor y casi preparada para el siguiente salto en la pauta. Imágenes de estos dos posts "de noticias": luces en la fuente mágica y fuegos artificiales en Montjuïch. *** Este mes se me ha hecho muy largo. Esto de haber tenido un pie en dos tierras ha aportado mucha vidilla a esta Blue que estaba medio marchita, que sobrevivía a la hora de la puesta de sol. Y fotos, entradas en mis cuadernos personales... menudo trajín. Y haber estado mala, la perla. Mientras escribo suena algo en mi coco, uy, yo he oído eso antes, ñac-ñac-ñac dónde ñac-ñac yaaaaaaa si es que además, estoy lúcida, es medianoche señores, estoy super-Blue. Es Galvanize de los Chemical Brothers. Cuánto tiempo sin esa canción!! Ja, ja. http://www.goear.com/listen.php?v=f28ff7c (Si a alguien no le gusta el estilo, acabo de descubrir esta joyita http://www.goear.com/listen.php?v=e6a4cd7 , que tiene todo el mérito) Ahora, ya son "viejos tiempos"... cuando sonó en el blog, en febrero de 2005, tenía la maleta sólo en mi cabeza y Madrid era, o podría ser, la locura. Apreté el botón, et voilà! . . . Ahora no sé qué quería decir. Ah, sí, que por fin es 31. Mañana me va a desaparecer de la cuenta toda la passta y me pondré de tan mala leche, que saldré a comprarme una sartén, ale. Es un reflejo que no puedo evitar: a más ruina, sólo tapa la rabia otro gasto. No estamos para caprichos, digo yo que una sartén siempre es necesaria porque para hacer tortillas enseguida se estropean. Sí, hija sí, justifícate. Es que no voy a confesarme después. Otro número que me inquieta: 737 visitas. . . . And now something completely different: (ay esos Monty Phyton!) 60 (Mg.) Mañana ataco a la nueva pastilla. Como ya imaginarán los lectores, será ella quien me declare la guerra. Y esta, How Long (1974), pensando en mi madre: http://www.goear.com/listen/a7f9c9a/How-Long-Paul-Carrack- *** ¿No abren los enlaces? Pésima blogger y pésima DJ. Y los barrenderos de derechos de autor, ¿qué, que me joden la mitad de las canciones?. Je, je, je, ja, ja. Ayyy... mañana viernes ya no estaré de buen rollo. |